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Clasificación de las rocas sedimentarias

En función de sus componentes, las rocas sedimentarias se clasifican en:


 rocas detríticas o clásticas (más del 50% de terrígenos). Ruditas o
conglomerados (pudingas y brechas), areniscas, lutitas (limolitas,
arcillas o arcillitas).
 no detríticas (menos del 50% de terrígenos), que a su vez pueden
subdividirse en:
o de precipitación química o biogeoquímica. Calizas,
dolomías, evaporitas, rocas silíceas (silex, chert). Dentro de
este grupo se incluyen las rocas residuales (rocas aluminosas o
bauxitas y rocas ferruginosas o lateritas).
o organógenas (depósito de fragmentos orgánicos de animales
y/o vegetales). Carbón, petróleo.
Las rocas sedimentarias también pueden clasificarse en función de su
composición química. Una parte importante de las rocas sedimentarias se
pueden clasificar en el diagrama SiO2, CaCO3+[CaMg](CO3)2 (o (Ca,MgCO3),
Al2O3·xH2O+Fe2O3·xH2O (o (Al,Fe)2O3·xH2O), donde x representa un
número de moléculas de H2O variable:

Enciclopedia Britannica

Texturas
Aunque las características texturales de las rocas sedimentarias son distintas
lógicamente de las de las rocas ígneas y metamórficas (en particular las
referidas a procesos genéticos), algunos términos descriptivos se utilizan
indistintamente, tales como texturas granudas, microcristalinas,
criptocristalinas, etc. A continuación se describen brevemente.
De los cinco tipos texturales básicos, las rocas sedimentarias presentan, según
su origen, los tipos clástico (rocas detríticas en sentido amplio)
y secuencial (rocas organógenas y de precipitación química), o una
combinación de ambos.

Rocas detríticas
Todas las rocas detríticas presentan textura clástica, esto es, formadas
por clastos embutidos en una matriz de grano más fino, y pueden estar
cementadas o no por material ortoquímico y/o diagenético (formado con
posterioridad al depósito del sedimento). El cemento suele estar formado por
material carbonatado, silíceo o ferruginoso como casos más generales.
Las características que definen la textura de las rocas sedimentarias detríticas se
tratan brevemente a continuación.

Tamaño, morfología y naturaleza de los clastos


El tamaño de grano de los componentes clásticos es el criterio fundamental para
clasificar las rocas sedimentarias detríticas, siendo su morfología y su
naturaleza composicional criterios adicionales para adjetivar las rocas.
Los clastos se clasifican según su tamaño en:
 Grava: > 2 mm
 Arena: 2 mm - 62 micras (1 mm = 1000 micras)
 Limo: 62 - 4 micras
 Arcilla: < 4 micras
Los dos últimos se agrupan bajo el término fango.

Tamaños de clastos, nombre de sedimento detrítico, y nombre de las


rocas sedimentarias detríticas.
Los clastos de una roca sedimentaria detrítica dada pueden tener más de un
tamaño de grano de entre los grupos anteriores, dando lugar a términos
intermedios que se denominan en función de los tamaños de grano
mayoritarios.

Clasificación de las rocas sedimentarias detríticas en función del


tamaño de los clastos
Aunque existen expresiones numéricas para describir la forma de los granos,
visualmente se pueden clasificar en función de sus grados de redondez y
de esfericidad. El primero varia desde muy redondeados, redondeados,
subredondeados, subangulosos, angulosos y muy angulosos. El segundo oscila
entre granos de alta y baja esfericidad.

Grados de redondez para clastos con a) alta y b) baja esfericidad.


Las ruditas o conglomerados son rocas que presentan fragmentos con tamaños
mayores de 2 mm de diámetro (i.e., tamaño de grava); cuando los cantos son
redondeados (ver más adelante) las ruditas se denominan pudinga, y cuando
los cantos son angulosos, brechas. En función de la composición de los clastos,
las ruditas pueden ser calcáreas, graníticas, cuarcíticas, etc.
Las areniscas presentan fragmentos con tamaños entre 2 y 0.0625 mm (i.e.,
tamaño de arena); cuando tienen menos del 15% de matriz y están compuestas
esencialmente por granos de cuarzo se denominan cuarcitas, cuando lo están
por fragmentos de feldespatos se denominan arcosas, y cuando los fragmentos
son esencialmente calizos, se denominan calcarenitas. Cuando tienen más del
15% de matriz se denominan grauvacas.
Las lutitas presentan componentes con tamaños de grano menor de 62 micras
(i.e., tamaño de fango) en una proporción de más del 75%. Dentro de ellas se
distinguen las arcillas o arcillitas, que presentan tamaños de grano menores
de 0.004 mm (4 micras), estando compuestas por minerales de las arcillas, que
son el producto de alteración de otros minerales como los feldespatos, o el
producto de procesos diagenéticos y las limolitas, que presentan tamaños de
grano entre 0.0625 y 0.004 mm (4 micras), y que están compuestas tanto por
material detrítico fino (i.e., clástico) como minerales de las arcillas (clástico y/o
diagenético) que forman parte del cemento. Cuando las arcillitas se compactan
y pierden agua, se transforman en rocas diagenéticas o metamórficas de grado
muy bajo denominadas de forma amplia pizarras.

Clasificación de las rocas sedimentarias detríticas en función de la


naturaleza y tamaño de los clastos.
Como es fácil entender, las rocas detríticas suelen presentar más de un tipo de
tamaño de grano. En estos casos, la roca se clasificaría con el nombre
correspondiente al tamaño de grano más abundante y a continuación se
calificaría con el adjetivo apropiado en función del tamaño subordinado (e.g.
arenisca arcillosa). La cuantificación del tamaño de grano se realiza mediante
un análisis del grado de desviación de los tamaños encontrados a partir del
máximo estadístico. Si bien existen diferentes formulaciones numéricas para
describir las heterogeneidades en el tamaño de grano, la más común es la
dispersión de la distribución estadística o coeficiente de clasificación (So),
definido numéricamente como:
So = (Q3/Q1)
siendo Q3 y Q1 los cuartiles tercero y primero, respectivamente, de una curva de
frecuencias acumulativa de tamaños de grano. Los cuartiles tercero y primero
son los valores de las frecuencias acumuladas correspondientes al 75% y 25%,
respectivamente, del conjunto de medidas de una curva de frecuencias
acumulativas.
Visualmente, la dispersión del tamaño de grano puede estimarse visualmente de
forma cualitativa (de visu y con ayuda del microscopio petrográfico y/o
electrónico), utilizándose los términos de rocas muy
bien, bien, moderadamente y mal clasificadas. El grado de dispersión de
los tamaños de grano es muy importante desde el punto de vista de las
propiedades de las rocas ya que tiene una influencia directa sobre el grado de
porosidad y permeabilidad de la misma.

Grado de dispersión del tamaño de grano de los clastos en rocas


detríticas.

Madurez
Existen dos tipos de madurez.
Madurez mineralógica, referida al grado de estabilidad de los componentes
minerales encontrados en el sedimento. Un sedimento mineralógicamente
maduro es aquel que contiene una proporción elevada de minerales o
fragmentos de rocas estables químicamente en las condiciones sedimentarias
(e.g. arcillas) y/o físicamente resistentes a la alteración (e.g. cuarzo, circón,
turmalina, apatito...); un ejemplo sería areniscas cuarcíticas. Un sedimento
inmaduro mineralógicamente es aquel que contiene proporciones elevadas de
minerales o fragmentos de rocas inestables en las condiciones de
sedimentación (e.g. feldespatos); un ejemplo sería areniscas feldespáticas o
arcosas.
Madurez textural, referida al contenido en material fino, al grado de redondez
de los clastos y dispersión de los tamaños de grano del sedimento.
Sedimentos inmaduros texturalmente son aquellos que tienen más del 5%
de matriz fina, los cantos están poco redondeados y la dispersión de los
tamaños de grano es elevada (coeficiente alto).
Sedimentos supermaduros son aquellos que no presentan fracción fina, los
cantos están bien redondeados y la dispersión de los tamaños de grano es
baja (coeficiente bajo). Entre ambos existen términos intermedios
denominados submaduros y maduros.

Matriz y cemento
Todas las rocas sedimentarias detríticas presentan, además de clastos (fragmentos
de minerales y/o rocas erosionadas), una matriz de grano más fino y un
cemento que dan cohesión al sedimento. Así, es normal que las ruditas
presenten una matriz de tamaño grava y/o fango, y las areniscas una matriz de
tamaño fango. La composición de los granos de la matriz suele ser similar a la
de los clastos que sustenta, ya que su formación es contemporánea con la
sedimentación de los clastos, excepto cuando el tamaño es de tipo fango, en
cuyo caso está compuesta por minerales de la arcilla y oxhidróxidos de Fe. La
abundancia de matriz, no obstante, es muy variable, pudiendo en algunos casos
ser prácticamente inexistente. Esto implica que las propiedades físicas y
mecánicas de las rocas puedan variar bastante para un mismo tipo de roca.
El cemento es un material formado con posterioridad al depósito de los clastos
y la matriz, resultante de procesos de precipitación a partir de soluciones
acuosas iónicas o coloidales que circulan e interaccionan con las rocas. Los
cementos pueden tener un tamaño de grano variable, mayor o menor que el
de los clastos y/o matriz, según sea su naturaleza y el proceso genético que
los formó. Su existencia en las rocas detríticas es uno de los factores que
producen una reducción en su porosidad y, en general, un mayor grado de
resistencia mecánica y de cohesión entre sus componentes clásticos y matriz
siempre que la naturaleza del cemento se adecuada. Por lo tanto, los cementos
ejercen una función de consolidante natural.
Los cementos más abundantes son carbonáticos, silíceos o ferruginosos:
 Los cementos silíceos están constituidos por cuarzo microcristalino,
sílice microcristalina o criptocristalina (chert), o material amorfo
opalino. Las rocas cementadas por las variedades de sílice suelen
presentar características mecánicas que le imprimen alta resistencia a la
deformación (son rocas muy duras y resistentes a los procesos de
alteración), siempre que todos los poros estén rellenos y no exista una
matriz fina de carácter arcilloso.
 Los cementos carbonáticos suelen estar compuestos por calcita (ver
cementos en el apartados de rocas carbonatadas).
 Los cementos ferruginosos están compuestos por óxidos y
oxhidróxidos de Fe (y algo de Mn). Las variedades mineralógicas
mayoritarias presentes son una combinación de hematites (Fe2O3),
goetita (HFeO2), lepidocrocita (FeO(OH)) y limonita (Fe(OH) 3). La
cementación con materiales ferruginosos suele ser incompleta.
Aunque la fracción arcillosa de las rocas detríticas es considerada
generalmente como matriz, en algunos casos puede considerarse cemento
cuando su origen no es detrítico (en general, diagenético).
Morfológicamente, los cementos se pueden clasificar en:
 Cementos de contacto: Una pequeña película de material mineral que
envuelve y une los granos entre ellos en los puntos de contacto. La
porosidad de las rocas sedimentarias con este tipo de cementos es alta,
a menos que el empaquetamiento sea completo o suturado.
 Cementos de poros: El cemento rellena los poros entre los granos y
matriz, independientemente de que exista un cemento de contacto
previo entre los granos.
 Cementos basales: El cemento de poros se puede denominar basal si
ocupa grandes volúmenes de la roca con empaquetamientos flotantes de
los granos. En estos casos, lo normal es que la roca haya sufrido un
proceso de cementación postdeposicional que ha afectado a toda o parte
de la matriz (como es común en algunas rocas carbonatadas).

Porosidad y empaquetamiento
Características importantes de las rocas detríticas son la porosidad y el
empaquetamiento de los clastos.
La porosidad es el volumen total de la roca ocupado por espacios vacíos
(rellenos de aire), y se expresa en porcentajes en volumen:
Porosidad: (Volumen de poros)/(Volumen total) * 100
Desde un punto de vista práctico, la porosidad que se mide es la porosidad
abierta, esto es, aquella fracción de la porosidad total definida por poros
intercomunicados entre sí. Esta porosidad da una idea de la permeabilidad del
material a soluciones fluidas (líquidas y gaseosas).
El empaquetamiento de los clastos se define como la proporción de espacios
vacíos o rellenos por cemento o fracción arcillosa fina existentes entre los
granos o clastos. Esta característica controla (en parte) la porosidad de la roca
y la distribución del tamaño de poro, aspectos que son esenciales al evaluar
el transporte de agua por el interior del sistema poroso de las rocas de
construcción y ornamentación. El empaquetamiento se mide por la densidad
de empaquetamiento, definida en relación con una línea hipotética trazada
en la roca (generalmente en lámina delgada) como la longitud de la línea que
está ocupa por clastos partido por la longitud total de la línea. Los tipos de
empaquetamientos son flotantes (clastos suspendidos), puntual (clastos
parcialmente suspendidos y parcialmente con contactos
puntuales), tangente (clastos en contactos puntuales y lineales pero con
espacios entre ellos), completo (clastos totalmente en contacto)
y suturado (clastos totalmente en contacto e interpenetrados, desarrollado
por procesos diagenéticos).
Esquema representando los grados de empaquetamiento y su
nomenclatura

Rocas de precipitación (bio)(geo)química

Las rocas de precipitación química s.s. incluyen una variedad de tipos


como rocas carbonatadas, silex (rocas compuestas por sílice
criptocristalina, utilizadas para fabricación de objetos de silex)
y evaporitas (compuestas por sales solubles como yeso o halita).
Las rocas de precipitación biogeoquimica incluyen también una variedad
de tipos entre los cuales las carbonatadas y radiolaritas son el más
importante. De todas las rocas no detríticas, las más importantes son las
distintas variedades de rocas carbonatadas. Por esta razón trataremos las
rocas carbonatadas considerándolas como un grupo de origen diverso, pero
en general con importante componente biogeoquímico.
Al contrario que las rocas detríticas, las rocas carbonatadas están compuestas
por materiales formados en su mayoría en, o muy cerca de, la cuenca de
sedimentación. No obstante, parte de sus componentes son materiales que
pueden considerarse como detríticos, por lo todos que los conceptos y
características discutidas en el apartado anterior les son aplicables, junto con
los que a continuación veremos. Los componentes minerales más importantes
de las rocas carbonatadas son la calcita (carbonato de Ca) y la dolomita
(carbonato de Ca y Mg). De hecho, gran parte de ellas constan casi
exclusivamente del calcita, denominándose la roca caliza, o de dolomita,
denominándose la roca dolomía. Cuando existen ambos minerales la roca
puede denominarse caliza dolomítica (calcita > dolomita) o dolomía calcítica o
calcárea (calcita < dolomita).

La dolomita suele formarse con posterioridad al sedimento carbonatado,


generalmente por sustitución de la calcita primaria. Este proceso se
denomina dolomitización, y puede ocurrir inmediatamente después del
depósito del sedimento o mucho más tarde, afectando a rocas calizas ya
consolidadas. Las propiedades ópticas de la calcita y dolomita son muy
similares (incoloros, muy alta birrefringencia, lo que supone colores de
interferencia blancos de alto orden con iridiscencias, buenas exfoliaciones, y
frecuente maclado), por lo que no pueden ser distinguidos al microscopio. Para
ello se utilizan técnicas de tinción relativamente simples sobre la misma lámina
delgada que permiten distinguir ambos minerales, y así clasificar la roca. Otra
forma de conocer la composición de las rocas carbonatadas es añadir una
solución acuosa de HCl diluida: si se produce efervecencia (i.e., se libera CO 2),
la roca es caliza ya que la calcita se disuelve en estas soluciones, al contrario
que la dolomita. Por otra parte, en algunos sedimentos recientes
el aragonito puede estar presente en cantidades apreciables, pero dado su
carácter inestable en condiciones superficiales, tiende a disolverse o a
transformarse en calcita, por lo que no forma parte de las rocas consolidadas
antiguas.
A pesar de esta simplicidad mineralógica, las rocas carbonatadas presentan una
gran variedad de componentes de distinto origen (orgánico e inorgánico), así
como una gran variedad de texturas.

Componentes de las rocas carbonatadas


De los tres componentes esenciales de las rocas sedimentarias, las rocas
carbonatadas no detríticas deben contener menos del 50% de terrígenos
(denominados litoclastos). Los componentes principales son, por lo
tanto, aloquímicos y ortoquímicos.
Los componentes ortoquímicos, definidos como materiales carbonatados
inorgánicos precipitados directamente a partir del agua, son difíciles de
identificar. Esto se debe a que los procesos orgánicos están muy presentes en
los procesos sedimentológicos de carbonatos, y a la facilidad de
recristalizaciones y precipitaciones postdeposicionales de los mismos (i.e.
cementos). No definiremos por lo tanto componentes ortoquímicos, sino
componentes carbonatados micríticos y esparíticos.
 La micrita es el sedimento carbonatado de tamaño de grano menor de
5 micrometros (micras), por lo que no pueden observarse granos
discretos al microscopio, sino una masa informe de tonos más o menos
oscuros. Su origen puede ser estrictamente debido a la precipitación
directa a partir del agua marina (i.e. ortoquímico s.s.), o a la
desintegración de partes duras carbonatadas de microorganismos, como
algas verdes. Dado que en muchos casos no se puede distinguir entre
ambos tipos, su definición como ortoquímico s.s. no es posible, aunque
se puede considerar que son ortoquímicos en sentido amplio. La micrita
suele ser la fracción fina o matriz de los carbonatos.
 La esparita consiste en granos de calcita de tamaño de grano superior
a las 5 micras. Normalmente, cuando el tamaño de grano está entre 5 y
10 micras se denomina microesparita, reservándose el término de
esparita para los granos de tamaño superior. Este material se encuentra
rellenando poros, cavidades y fracturas, por lo que no es un ortoquímico
s.s., sino un cemento formado generalmente después del depósito del
sedimento carbonatado. La esparita debe ser distinguida de granos de
calcita y dolomita producto de recristalizaciones del material original.
Estas recristalizaciones pueden afectar selectivamente a algún
componente determinando (e.g., bioclastos), o a toda la roca, de manera
que no se respetan los contactos entre granos.
El cemento de la rocas carbonatadas tiene orígenes muy variados.
Invariablemente es un cemento carbonático (calcítico o aragonítico). Puede
formarse a partir de aguas marinas que rellenan los poros del sedimento, muy
cerca de la interfase agua-sedimento. Su origen sería por lo tanto casi
contemporáneo del mismo, y su composición puede ser de aragonito o calcita
rica en Mg. En este caso, los cristales presentan normalmente hábitos fibrosos
o aciculares, irradiando de las paredes de los poros sobre las que cristalizan.
También puede formarse algo más tarde, cuando el sedimento está ya cubierto
por otros materiales y los poros pueden no estar completamente rellenos de
agua. Se forman entonces agregados de calcita esparítica de tamaño de grano
variable, aunque en general grandes. En estos casos, los poros pueden quedar
totalmente rellenos (por precipitación continuada a partir de aguas que
circulan por los sedimentos) o no.
Aunque el cemento suele ser esparítrico (i.e., de tamaño de grano mayor de 5
micras) en algunos casos también puede ser micrítico. Por otra parte, como
ya se indicó, la cementación es uno de los principales procesos que producen
reducción de la porosidad (e indirectamente de la permeabilidad) en las rocas
sedimentarias. Todos los criterios morfológicos descritos en el apartado de
rocas detríticas son aplicables a los cementos carbonatados de estas rocas.
Los componentes aloquímicos son agregados organizados de sedimentos
carbonatados que se han formado dentro de la cuenca de depósito.
Incluyen ooides u oolitos, bioclastos, peloides, oncoides u oncolitos, p
isoides o pisolitos e intraclastos.
 Ooides u oolitos. Son granos esféricos o elipsoidales, de diámetro
menor de 2 mm, que presentan una estructura interna constituida por
láminas concéntricas regulares de calcita desarrolladas alrededor de un
núcleo de origen diverso (bioclasto, litoclasto...).
 Peloides. Son granos más o menos redondeados compuestos por
micrita y no presentan estructura interna. Su origen es variado, pero una
gran parte de ellos son productos fecales de animales comedores de
fango, denominándose entonces pellets.
 Oncoides u oncolitos. Son granos redondeados de diámetro mayor de
2 mm que presentan una capa exterior laminada concéntrica sobre un
núcleo de origen diverso. La formación de la capa superficial laminada
se debe al crecimiento de algas cianofíceas que atrapan material
micrítico en suspensión y lo fijan sobre ellas.
 Pisoides o pisolitos. Son granos redondeados de diámetro mayor de
2 mm similares a los oncolitos, que presentan igualmente una capa
exterior laminada concéntrica, pero cuyo origen es inorgánco,
generalmente bajo condiciones subaéreas.
 Bioclastos (o fósiles). Son patrículas esqueletales resíduos completos
o fragmentados de las partes duras de organismos secretores de
carbonatos. Estas partes duras son generalmente conchas de una gran
variedad de organismos (e.g. moluscos, gasterópodos, braquiópodos,
equinodermos, artrópodos, foraminífieros, corales, algas). Las partes
duras de estos organismos son originalmente de calcita o aragonito. En
este último caso, al morir el animal y depositarse su esqueleto o partes
duras en el fondo de la cuenca, el aragonito tiende a disolverse por ser
inestable, dejando el molde de sus partes duras. Estos huecos son
normalmente rellenos por aguas ricas en CO3Ca disuelto, precipitándose
calcita esparítica. Cuando las partes duras no han sufrido ningún tipo de
modificación, pueden observarse la estructura interna original de la
misma.
 Intraclastos. Son fragmentos de sedimentos carbonatados que fueron
depositados sobre la cuenca y que posteriormente fueron removilizados
(retrabajados) para dar granos sedimentarios nuevos. Su morfología y
composición puede ser muy variada, incluyendo cualquier tipo de
aloquímicos y ortoquímicos en cualquier proporción. Sin embargo, al
tener la misma edad geológica que el sedimento que los contiene, deben
de presentar asociaciones de fósiles compatibles con el mismo.

Aspecto microscópico de los principales tipos de componentes


aloquímicos y ortoquímicos de rocos carbonatadas sedimentarias.

Compactación de las rocas carbonatadas


A parte de la cementación, la compactación produce una importante reducción
de la porosidad en los sedimentos. Este proceso se da cuando el sedimento
carbonatado queda cubierto por otros materiales sedimentarios, soportando
cierta presión. Se producen entonces reajustes de los componentes para dar
texturas más compactas, fracturas de algunos componentes como conchas
finas, la adaptación de la matriz micrítica a los bordes de granos aloquímicos,
y la deshidratación del sedimento. En general, tras este proceso de
compactación, el sedimento puede considerarse ya una roca consolidada.
Además, se pueden producir disoluciones debidas a la presión vertical que
soportan, formándose contactos de granos indentados y estilolitos, que son
superficies irregulares dispuestas de manera más o menos perpendicular al
esfuerzo principal mayor. En estas superficies se ha producido una disolución
de los componentes carbonatados, quedando como restos insolubles
componentes minoritarios como arcillas y oxhidróxidos de Fe. Estas
características pueden desarrollarse tambien durante procesos de deformación
ajenos a los sedimentarios propiamente dichos. De hecho, muchos casos de
estilolitos y contactos indentados se deben a causas deformacionales.

Porosidad de las rocas carbonatadas


Cualquier descripción petrográfica de rocas carbonatadas (y en general de rocas
sedimentarias) debe incluir una evaluación del tipo morfológico de porosidad
y del grado de interconexión de los espacios vacíos, al menos de forma
cualitativa. La porosidad de las rocas carbonatadas puede ser de origen
primario, formada en la roca desde su depósito, o secundario, formada con
posterioridad durante los procesos de diagénesis, y/o alteración de la misma.
En las rocas carbonatadas los tipos de porosidad y la interconexión de espacios
vacíos son muy variados, tales como intergranulares (localizada entre los
granos aloquímicos, en la matriz), intragranulares (localizada dentro de
granos particulares, como bioclastos), móldica (producto de disolución de los
bioclastos), fracturas (a lo largo de fracturas discretas), canalizada (dispuesta
según sistemas canales variados), vacuolar (en espacios discretos más o
menos esféricos), por brechificación (irregularmente distribuida por rotura
extensiva), debida a organismos excavadores y comedores de fango
(irregular, siguiendo canales por los que los organismos se han desplazado;
estas morfologías se suelen denomonar "burrows", término inglés que significa
madriguera).

Rocas carbonatadas comunes


Las diferentes clasificaciones de las rocas calizas se basan en las proporciones
relativas de micrita y esparita, así como en la naturaleza de los granos
aloquímicos existentes (oolitos, bioclastos, etc).
Sin entrar en muchos detalles, consideraremos sólo grupos amplios. Así, los tipos
constituidos esencialmente por micrita los denominaremos calizas
micríticas, y los constituidos esencialmente por esparita y/o cementos
calcíticos de tamaño de grano esparítico las denominaremos calizas
esparíticas. En el caso de que contengan algún tipo de aloquímico particular,
éste se incluirá en el nombre; así por ejemplo, podemos tener calizas
micríticas fosilíferas (o biomicritas), calizas esparíticas oolíticas (o
ooesparitas), etc. Por otra parte, existen tipos casi exclusivamente
organógenos, tales como rocas arrecifales o estromatolíticas, en cuyo caso se
denominan ampliamente calizas de origen orgánico o biolititas,
pudiéndose especificar el tipo concreto de componentes orgánicos (e.g.
biolitita arrecifal). Otro tipo específico de calizas son los travertinos,
formados en ambientes de aguas continentales (ríos, lagos, charcas...) por
precipitación de calcita a partir del agua sobre juncos y arbustos. Debido a su
específico modo de formación, los travertinos son rocas muy porosas y
permeables.

Rocas intermedias
Existen rocas sedimentarias intermedias entre las detríticas y las de precipitación
bio-geo-química. Entre ellas, las más abundantes son las margas, en sentido
general. Estas rocas están compuestas por carbonatos y material detrítico
arcilloso en proporciones variables, pero en general en torno al 50 %
respectivamente. Son rocas generalmente poco compactas, formadas en
ambientes sedimentarios variados pero en general más profundos que los
correspondientes a las rocas carbonatadas.

Clasificación de las roca sedimentarias intermedias.