Está en la página 1de 5

ÉMILE DURKHEIM

La educación su naturaleza y su función.

1. DEFINICIONES DE LA EDUCACIÓN.

< La palabra educación se ha empleado algunas veces en un sentido extenso para designar el conjunto de influjos que la naturaleza o los hombres puedan ejercer ya sea sobre nuestra inteligencia como sobre nuestra voluntad.

< Stuart Mill comprende: todo lo que hacemos nosotros mismos y todo lo que los demás hacen por nosotros con objeto de acercarnos a la perfección de nuestra naturaleza; este comprende además, los efectos indirectos producidos sobre el carácter y sobre las facultades del hombre por medio de cosas cuyo objeto es completamente distinto.

- Por medio de leyes

-Por formas de gobierno - Artes industriales -Hechos físicos independientes de la voluntad del hombre .suelo. clima. Situación local.

< Esta definición comprende hechos dispares y que no pueden reunirse bajo un mismo vocablo sin exponerse a confusiones.

La acción de las cosas sobre los hombres es muy diferente, por sus procedimientos y sus resultados, de lo que proviene de los hombres mismos.

 La acción de los contemporáneos difiere de la que los adultos ejercen sobre los
 La acción de los contemporáneos difiere de la que los adultos ejercen sobre los

La acción de los contemporáneos difiere de la que los adultos ejercen sobre los más

 La acción de los contemporáneos difiere de la que los adultos ejercen sobre los más

jóvenes.

 La acción de los contemporáneos difiere de la que los adultos ejercen sobre los más

La autora se queda con esta última definición, a la cual le otorga la concreción de la palabra EDUCACIÓN. Cuando habla de la acción, no sabemos bien a que se refiere, se han dado contestaciones muy diferentes con respecto a esto. Se puede reducir a dos tipos principales de acciones.

Según KANT, el objeto de la educación es desarrollar en cada individuo toda la perfección de que es susceptible. Se entiende por perfección el desarrollo armónico de todas las facultades humanas. Llevar al punto más elevado que pueda alcanzarse todas las potencias que residen en nosotros, siempre equilibradas sin que se perjudiquen unas a otras. Este desarrollo armónico es en efecto deseable y necesario, no es integralmente realizable hasta cierto punto; porque está en contradicción con otra regla de la conciencia humana. No debemos consagrarnos todos al mismo género de vida, tenemos según nuestras aptitudes funciones distintas que desempeñar.

El pensamiento no puede desarrollarse más que desligándose del movimiento, recogiéndose en sí mismo, apartándose de la acción exterior. Hay una diferenciación que no puede dejar de producir una ruptura de equilibrio; y a su vez la acción lo mismo que el pensamiento, es susceptible de tomar formas diferentes y especiales. Una armonía perfecta no puede presentarse como fin último de la conducta y de la educación.

La definición militaría de JAMES MILL, según la cual la educación tendría por objeto hacer del individuo un instrumento de felicidad para sí mismo y para sus semejantes. La felicidad es una cosa esencialmente subjetiva que cada uno aprecia a su manera.

Spencer ha intentado definir objetivamente la felicidad. Para él, las condiciones de la misma son las de la vida. LA FELICIDAD COMPLETA ES LA VIDA COMPLETA. Lo que ayer encontrábamos suficiente, nos parece hoy por debajo de la dignidad del hombre, tal como lo sentimos en la actualidad, todo hace creer que nuestra exigencias irán creciendo cada vez más.

Tocamos con todo esto a la censura general en que incurren todas estas definiciones. Parten del postulado de que hay una educación ideal, perfecta que vale para todos los hombres indistintamente. La educación ha variado infinitamente según los tiempos y según los países. Si empezamos preguntándonos cuál debe ser la educación ideal, abstrayéndonos de tiempo y lugar estamos admitiendo implícitamente que un sistema educativo no tiene nada real en sí mismo. No vemos en él un conjunto de prácticas y de instituciones que se organizaron lentamente en el curso del tiempo, que son solidarias de todas las otras instituciones sociales y que son expresión suya y que por tanto como ocurre con la estructura misma de la sociedad, no pueden cambiarse cuando se quiere. Más parece que es un simple sistema de conceptos realizados; desde este punto de vista parece solo relacionado con la lógica. Cada sociedad, considerada en un momento determinado de su desarrollo, tiene un sistema de educación que se impone a las gentes con una fuerza generalmente irresistible. Hay costumbres con las que estamos obligados a conformarnos, si las desatendemos demasiado se vengan en nuestros hijos. Cuando se pretende determinar por la simple dialéctica lo que debe ser la educación, hay que empezar por definir los fines que debe tener. Haría falta decir en que consiste esa educación, empezando por observar en que consistió esa educación, a que necesidades respondió en el pasado.

2. DEFINICIÓN DE LA EDUCACIÓN.

Para definir la educación, hace falta pues considerar los sistemas educativos que existen o que han existido, relacionarlos, separar los caracteres que les son comunes.

Tenemos ya dos elementos: para que haya educación, es necesario que estén en presencia una generación de adultos y una generación de jóvenes, más una acción ejercida por los primeros sobre los segundos.

Queda por definir la naturaleza de esta acción.

No hay ninguna sociedad en la cual el sistema de educación no presente un doble aspecto, este es a la vez uno y múltiple.

Es en efecto múltiple en un sentido en donde hay tantas clases de educación distintas, en esa sociedad como medios distintos.

Para encontrar una educación absolutamente homogénea e igualitaria haría falta que

nos remontásemos hasta nuestras sociedades prehistóricas, en el seno de las cuales no existe ninguna diferenciación, y aún esta clase de sociedades no representa más que un momento lógico en la historia de la humanidad. Sea cual fuere la importancia de estas educaciones especiales, no son ellas toda la educación. Hasta puede decirse que no se bastan a sí mismas. Todas se apoyan en una base común. No hay pueblo donde no exista un cierto número de ideas, sentimientos y de prácticas que la educación debe inculcar a todos los niños indistintamente, sea cualquiera la categoría social a que pertenezcan.

En el curso de nuestra historia se ha venido constituyendo un conjunto de ideas sobre la naturaleza humana, sobre la importancia respectiva de nuestras diferentes facultades sobre el derecho y sobre el deber, sobre la sociedad, sobre el individuo, sobre el progreso, sobre la ciencia , sobre el arte. Resulta de estos hechos que cada sociedad se forma un cierto ideal del hombre, de lo que éste debe ser, tanto desde el punto de vista intelectual como físico y moral, este ideal es en cierto punto el mismo para todos los ciudadanos, que a partir de cierto punto se diferencia según medios particulares que toda sociedad lleva en su seno. Este ideal constituye un polo educativo. Así la sociedad y cada medio social particular son los que determinan el ideal de educación a realizar. La sociedad no puede vivir si en entre sus miembros no existe una suficiente homogeneidad. La educación no es en sí misma más que el medio con que se prepara en el corazón de los niños las condiciones esenciales de su propia existencia. La educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no están maduras para la vida social. Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales, que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el media al cual está destinado.

3.

CONSECUENCIA DE LA DEFINICIÓN PRECEDENTE.CARÁCTER SOCIAL DE LA

 

EDUCACIÓN.

 

La educación consiste en una socialización metódica de la generación joven. En cada uno de nosotros puede decirse que existen dos seres que , no siendo inseparables sino por abstracción no dejan de ser distintos.

- Uno está hecho de todos los estados mentales, que se refieren únicamente a nosotros mismos y a los sucesos de nuestra vida personal. Lo que podría llamarse el ser individual.

- Otro es un sistema de ideas, de sentimientos, de hábitos que expresan en nosotros, no nuestra personalidad, sino el grupo o los grupos diferentes de los cuales formamos parte. CONSTITUIR ESTE SER EN CADA UNO DE NOSOTROS, ESE ES EL FIN DE LA EDUCACIÓN; Y ES MEDIANTE LA MISMA QUE SE HACE LA TRANSMISIÓN.

LA EDUCACIÓN RESPONDE ANTES QUE NADA A NECESIDADES SOCIALES, HAY SOCIEDADES EN LAS QUE LAS CUALIDADES NO FUERON CULTIVADAS EN ABSOLUTO, Y QUE NO OBSTANTE FUERON DIVERSAMENTE ENTENDIDAS SEGÚN LAS SOCIEDADES. AL APRENDER UNA LENGUA, APRENDEMOS TODO UN SISTEMA DE IDEAS DISTINTAS Y CLASIFICADAS Y HEREDAMOS TODO EL TRABAJO DE DONDE SALIERON ESAS CLASIFICACIONES. EL LENGUAJE ES LO QUE NOS HA PERMITIDO ELEVARNOS POR ENCIMA DE LA SENSACIÓN PURA Y NO HASY NECESIDAD DE DEMOSTRAR QUE EL LENGUAJE ES EN EL MÁS ALTO GRADO UNA COSA SOCIAL. EL INDIVIDUO AL QUERER A LA SOCIEDAD SE QUIERE A SÍ MISMO. LA ACCIÓN QUE ÉSTA EJERCE SOBRE ÉL, POR MEDIO DE LA EDUCACIÓN NO TIENE COMO EFECTO COMPRIMIRLE, DISMINUIRLE…SINO POR EL CONTRARIO ENGRANDECERLE Y HACER DE ÉL UN SER HUMANO.

4.

FUNCIÓN DEL ESTADO EN MATERIA DE EDUCACIÓN.

Esta definición de la educación, permite resolver fácilmente la cuestión, tan debatida de los deberes y los derechos del Estado en materia de educación.

Se concibe la educación como una cosa esencialmente privada y doméstica. Colocados en este punto de vista, la tendencia natural es reducir al mínimo posible la intervención del Estado en la materia. Este debería limitarse o servir de sustituto a las familias. Cuando éstas no se encuentran en estado de cumplir sus deberes, es natural que áquel se encargue de ello.

Es necesario que la educación asegure entre los ciudadanos una suficiente comunidad de ideas y de sentimientos sin la cual toda sociedad es imposible.

Desde el momento en que la educación es una función esencialmente social, el Estado no puede desinteresarse de ella. Esto no quiere decir que debe monopolizar la enseñanza.

Puede creerse que los progresos escolares son más fáciles y más rápidos donde se deje cierto margen a las iniciativas individuales.

No llega a ser admisible que la función de educador pueda ser desempeñada por alguien que no presente garantías especiales, de las cuales es el Estado el único juez.

< No pertenece al ESTADO el crear esa comunidad de ideas y de sentimientos sin la cual no hay sociedad. Debe esta constituírse por sí misma y el Estado solo puede sostenerla.

5. PODER DE LA EDUCACIÓN. LOS MEDIOS DE ACCIÓN.

Se habla algunas veces del instinto de conservación, pero la expresión es impropia. Porque un instinto es un sistema de movimietnos determinados, siempre los mismos que una vez reemplazados por la sensación, se encadenan automáticamente unos a otros, hsta que llegan a su término natural, sin que la reflexión tenga nada que ver con ello. Entre las virtualidades indecisas que constituyen el hombre en el momento en que acaba de nacer y el personaje muy definido en que debe transformarse para desempeñar en la sociedad un papel útil. La sugestión Hipnótica supone las dos condiciones siguientes:

1- El estado en que se encuentra el sujeto hipnotizado, se caracteriza por su pasividad excepcional. 2- El vacío nunca es completo hace falta que la idea reciba de la misma sugestión una potencia de acción particular. Cuanto mas vaya la sugestión contra el temperamento del

hipnotizado, tanto más será el temperamento natural del hipnotizado, tanto más será el tono imperativo. ESTAS DOS CONDICIONES SE ENCUENTRAN REALIZADAS EN LAS RELACIONES QUE MANTIENE EL EDUCADOR CON EL NIÑO SOMETIDO A SU ACCIÓN. A- El niño se halla en un estado de pasividad comparable a aquel en el que el hipnotizado se encuentra artificialmente colocado- su voluntad es rudimentaria todavía-

B- El ascendiente que el maestro tiene naturalmente sobre su discípulo, con motivo de la superación de su experiencia y su cultura.

En efecto vimos que la educación tiene por objeto sobreponer al ser individual y asocial que somos al nacer. Nosotros no podemos elevarnos por encima de nosotros mismos, sino por un esfuerzo más o menos penoso.

El sentimiento del deber , de ahí, cual es para el niño y cual para el adulto, el estímulo por excdlencia.

< Se ha puesto en oposición la libertad y la autoridad, como si estos dos factores de la educación se contradijeran y se limitan el uno al otro. Esta oposición es ficticia. Se sobreentienden mutuamente. La libertad es hija de la autoridad bien entendida. Ser libre es proceder con la razón y cumplir con su deber.

< Precisamente en dotar al niño de este dominio, es lo que debe emplearse en la autoridad del maestro. La autoridad del maestro no es otra cosa que la autoridad del deber, en la cual el niño debe proyectar su propia construcción de si.