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UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS

(Universidad del Perú, DECANA DE AMÉRICA)

"Año de la lucha contra la corrupción e impunidad"

CURSO: Proceso Histórico-Cultural del Perú

TEMA: Gobierno de Augusto B. Leguía

MAGISTER: Heredia Neyra, Juan José

INTEGRANTES:

- Ataucure Leonardo, Hans 19060081


- Chumbiauca Huallanca, María Fátima 19060154
- Corrales Quinto, Angie Diana 19060142
- Cortegana Gutierrez, Alejandra 19060029
- Fonttis Valencia, Jesús Manuel 19020036
- Morón Gonzales, Elías Alexander 19060166
- Peña Hernandez, Giancarlos Jesús 19060106

Ciudad Universitaria, 05 de Julio del 2019


ÍNDICE GENERAL

Prólogo 1

I. Reseña biográfica 2

II. Pasado político antes del primer gobierno 3

III. Primer gobierno (1908-1912) 4

IV. El Oncenio (1919-1930) 8

V. Crack del 29 11

VI. Fin de la Patria Nueva 13

VII. Prisión y muerte 14

VIII. Conclusiones 16

IX. Bibliografía 17
PRÓLOGO

Uno de los gobiernos más importantes de la historia republicana del Perú fue el
de Augusto B. Leguía, quizás por sus dos reelecciones consecutivas, que
convirtieron a su gestión de once años, entre 1919-1930, en el conocido
“Oncenio de Leguía”. Hay que indicar que antes, en el período 1908-1912,
Augusto B. Leguía fue llevado a la Presidencia por el Partido Civil, con el cual
terminaría posteriormente en un distanciamiento. Cabe recalcar que durante el
“Oncenio” su gobierno se caracterizó por su carácter autoritario en los diversos
aspectos de la administración del Estado. Además trató de construir una nación
moderna en estrecha relación con el desarrollo capitalista que sucedió a la
Primera Guerra Mundial. Con este proyecto, que se llamó “Patria Nueva”,
Leguía tomó ventaja del periodo de bonanza de la economía norteamericana y
del apoyo que el gobierno Estadounidense brindaba a los gobernantes
latinoamericanos dispuestos a abrir nuevos mercados y a facilitar la inversión.
I. RESEÑA BIBLIOGRÁFICA

Augusto Bernardino Leguía y Salcedo, presidente de la República entre 1908-


1912 y 1919-1930. Hijo de Nicanor Leguía y Haro y de Carmen Salcedo Taforó,
nació en una casona de la calle Atahualpa N° 431 en la plaza de Armas de
Lambayeque el 19 de febrero de 1863, y murió el 6 de febrero de 1932. Sus
primeras letras las aprendió en Lambayeque, en las escuelas de Rosario Gallo
y Pedro Mantilla. Afectado por una dolencia bronquial, fue enviado a los 13
años de edad a Valparaíso (1876-1878) donde cursó secundarios y aprendió
sobre negocios y comercio. A su regreso a Perú, inició su vida profesional en la
casa Prevost y Compañía. Al estallar la guerra, en 1879, se incorporó en el
Ejército, y combatió en las batallas de San Juan y en la de Miraflores. Más
tarde volvió a su trabajo en la casa Prevost y en la New York Insurance; en
representación de esta compañía viajó a Ecuador y Estados Unidos.
Finalmente emprendió su propia andadura empresarial, que le permitió, en el
curso de unos pocos años, hacerse una posición holgada en lo económico y
encumbrada en el ámbito social. Leguía se estrenó en la lid política como
miembro del Partido Civil, que en ese momento lideraba Manuel Candamo.
Durante el gobierno de éste y el de José Pardo, Leguía fue ministro de
Hacienda. En 1907 lanzó su propia candidatura presidencial, contando con el
apoyo de parte de su partido.

Augusto B. Leguía llegó a la presidencia de la República en septiembre del año


siguiente, y poco después comenzaron los problemas. Los seguidores de
Nicolás de Piérola lo tomaron preso en palacio el 29 de mayo de 1909,
obligándolo a renunciar tras ser conducido por las calles de Lima hasta el
Congreso; pero fue al fin liberado por acción de un pelotón militar. La
inestabilidad política, sin embargo, marcaría el resto de su gestión.

En el terreno de la política exterior, Leguía buscó resolver los conflictos con


Ecuador, Brasil y Bolivia, y cortó las relaciones diplomáticas con Chile; por otra
parte, dio especial importancia al desarrollo de la agricultura y la minería.

El historiador Jorge Basadre lo describe de la siguiente manera:


“Físicamente, Leguía era un hombre pequeño y ágil, siempre aseado y bien
vestido pero con digna sobriedad en sus trajes de color oscuro, deferente y
cortés y agradable en el trato, con una luz viva en los ojos y un gesto de
energía que su afabilidad sabía borrar”.

Como veremos, Augusto Bernardino Leguía resulta pieza clave en la historia


republicana pues fue determinante en el proceso de modernización del país.
II. PASADO POLÍTICO ANTES DEL PRIMER GOBIERNO

Para 1903, Augusto Leguía ya se había ganado mucho prestigio debido a la


habilidad financiera que había demostrado en los últimos años, este fue el
principal factor que lo relaciono a la oligarquía limeña. Debido a esto pasó a
formar parte del Partido Civilista, este mismo año cuando Manuel Candamo
Iriarte gana las elecciones lo nombra Ministro de Hacienda, es ahí donde inicia
su carrera política. El gobierno de Manuel Candamo fue un tanto efímero ya
que fallece el 7 de Mayo de 1904, pasa a tomar la presidencia Serapio
Calderón quien era el segundo vicepresidente.
Convocadas las elecciones, se tenían dos candidatos: José Pardo y Barreda
por un lado y Nicolás de Piérola Villena por el otro, salió elegido José Pardo.
Mientras tanto Augusto Leguía siguió manteniendo el puesto de Ministro de
Hacienda e incluso lo nombraron Presidente del Consejo de Ministros durante
ese gobierno, hasta Julio del 1907. Entre sus aportes ocupando este cargo se
puede resaltar lo siguiente: creó la Compañía de Recaudación, la Caja de
Depósitos y Consignaciones, los impuestos al tabaco y al alcohol para servir a
los empréstitos, el Tribunal Mayor de Cuentas y la Ley de Presupuesto.
Además de esto, una misión francesa fue encargada de reorganizar y
modernizar las aduanas; crea la Compañía Peruana de Vapores y la dota de
sus dos primeros barcos, construye el Dique Seco, incrementa las rentas del
Estado y el monto del presupuesto, eleva un 10% los sueldos de los
funcionarios civiles y militares, entre otras cosas.
Una de sus primeras iniciativas fue la creación de impuestos que llevó al
presupuesto de 14 a 30 millones de soles; esta medida ya lo estaba poniendo
en conflicto con los intereses de los civilistas, ya que desde tiempos
inmemoriales gozaban de exenciones tributarias y subsidios para ellos y sus
empresas, que Leguía comienza a eliminar. Otra iniciativa fue el empréstito que
se dio con el Banco Alemán Transatlántico. La Cámara de Diputados no
aceptaba tal propuesta pero al no poder refutar los argumentos que presentaba
el Ministro y ya que ese empréstito se pagaría con los impuestos de la
Compañía Salinera Nacional (también creada por Leguía), fue aprobada.
Tiempo después, se propuso otro empréstito con el mismo Banco, sumaba la
cantidad de 3 millones de libras que iban a ser destinadas para la construcción
de ferrocarriles pero por distintos problemas que se viene presentando año tras
año, no se pudo concretar aunque el Ministro tuvo una gran argumentación
técnica y política.
Luego de esto, culmina con su labor de Ministro y se lanza como candidato
presidencial para las elecciones de 1908, tuvo un intento de sublevación por
parte de sus opositores, los demócratas, pero fue rápidamente acabada. Por lo
tanto, como único candidato resultó ganador y es aquí donde inicia su primer
gobierno.
III. PRIMER GOBIERNO (1908 - 1912)

Al terminar el gobierno de José Pardo y Barreda, la directiva del Partido Civil


proclama la candidatura de Ántero Aspíllaga, presidente del partido y ex
Presidente del Senado. Sin embargo, este carece fervor popular además el
apoyo de los civilistas es débil y vacilante. En cambio, a pesar de la
desconfianza por parte del civilismo tradicional y aristocrático, el pueblo valora
y admira la obra de Leguía como Presidente del Gabinete y Ministro de
Hacienda, por lo que su postulación resulta triunfante.

Leguía llega al poder por su talento, capacidad y prestigio, pero también con la
fuerza prestada del Partido Civil y el apoyo del Presidente Pardo; sin embargo
el partido se ve alarmado al notar que su primer Gabinete no está compuesto
de capitostes civilistas sino por hombres de su confianza, dirigidos por su primo
Eulogio Romero Salcedo en la cartera de Hacienda. Además plantea una
política de conciliación con los otros partidos opositores como el Demócrata de
Piérola, siempre marginado por el civilismo, con tres iniciativas que aseguraría
la legitimidad del sufragio. Estas son:

1. Nueva Ley de Elecciones y la reestructuración de la Junta Electoral


Nacional, en la que se concede a los demócratas tres de los ocho
puestos asignados a los delegados del Parlamento.
2. Ley de Amnistía para los delitos políticos cometidos antes de que Leguía
ocupara el mando.
3. El compromiso llamado de las “Ubicaciones”, por el cual los partidos del
gobierno se abstendrían de presentar candidatos en ciertas
circunscripciones para facilitar el acceso de los partidos de oposición y
así lograr una representación más equilibrada en el Parlamento.

A pesar de ello, los demócratas pierolistas no consideraron estos beneficios y


solo vieron su llegada como la continuación del sistema de prejuicio y exclusión
que había discriminado incansablemente a su partido, por lo que el 29 de mayo
de 1909, un grupo de treinta demócratas, al mando del hermano del ex
presidente, Carlos de Piérola, y sus sobrinos, Isaías y Amadeo de Piérola,
entraron a balazos a Palacio de Gobierno, con el fin de que Leguía firmase la
dimisión que le presentaron, junto con una orden de traspaso del mando del
Ejército a Isaías de Piérola. El Presidente se negó, ante esta decisión
decidieron sacarlo de Palacio, con destino a la Plaza de la Inquisición, donde al
pie del monumento a Bolívar, se le exigió nuevamente que firmase la renuncia,
no obstante el mandatario se mantuvo firme en su negativa; en memoria de
esto los leguiístas celebraban en esa fecha el Día del Carácter, mientras duró
su gobierno.
Leguía desde el primer día de gobierno se vio abocado a delicados problemas
internacionales, como la situación limítrofe del país que en aquel momento no
tenía delimitada ninguna de sus fronteras.

a) Chile: “Incidente de la corona” (1908)

Como sabemos, las relaciones con Chile ya eran tensas por el problema
pendiente de las provincias de Tacna y Arica, sin embargo se complicaron aún
más con el llamado «incidente de la corona». En el gobierno anterior de Pardo
se había inaugurado la Cripta de los Héroes de Lima en honor a los caídos en
la guerra del Pacífico, por lo cual el ministro chileno José Miguel Echenique
Gandarillas ofreció a nombre de su país una corona de laureles de bronce para
que fuera colocada en la Cripta. El canciller peruano de entonces consideró
que era un deber de cortesía aceptar la ofrenda, no obstante tras el cambio de
gobierno en 1908, el nuevo canciller Melitón F. Porras rechazó tal homenaje,
pues no respondía sinceramente a los sentimientos de Chile, debido a los
malos tratos que sufrían nuestros compatriotas en las provincias cautivas del
sur. Esto provocó un rompimiento de relaciones diplomáticas entre Chile y
Perú, incluso en ambos países hubo movilizaciones en favor de una nueva
guerra.

b) Brasil: Tratado Velarde - Río Branco (8 de setiembre de 1909)

Por desidio o pusilanimidad de los gobiernos anteriores se había venido


aplazando por decenios el arreglo limítrofe, mientras que Brasil avanzaba por la
Amazonía y en el Acre, y nuestro país tenía que aceptar el uti possidetis de
facto a favor de Brasil. Este tratado puso fin al problema y demarcó la frontera.

c) Bolivia: Tratado Polo - Sánchez Bustamante (17 de setiembre de 1909)

Nueve días después de suscrito el tratado con Brasil se firma el Tratado Polo-
Sánchez Bustamante, que resuelve la cuestión limítrofe. Este problema con
Bolivia se había prolongado por la gran extensión y el conocimiento de la zona
en disputa y la consiguiente dificultad en determinar la posesión de la misma.

d) Ecuador: con este país la situación fue más crítica pues se negó a aceptar el
arbitraje del rey de España que nos favorecía; hubo incluso movilización de
tropas por ambas partes, pero la intervención de Estados Unidos, Brasil y
Argentina evitó un conflicto mayor (1910). No se llegó a un acuerdo.

e) Colombia: se dio un conflicto armado por el avance de tropas colombianas


hasta el río Caquetá; el ejército, al mando del coronel Óscar R. Benavides,
derrotó a los invasores en La Pedrera y ocupó Puerto Córdova (1912).
3.1 Obra pública

La tensa situación internacional determinó que el primer período presidencial


estuviera caracterizado por la dedicación a la defensa nacional, por lo que:

 Adquiere el cazatorpedero Teniente Rodríguez e instala baterías para la


defensa del Callao
 Continúa reforzando a la Compañía Peruana de Vapores para que
pueda aportar sus buques como transportes de guerra, de requerirlo en
un conflicto armado.
 Diseña un programa hacendario, denominado Plan Fiscal, destinado a
asegurar el financiamiento automático de las adquisiciones de unidades
navales y armamento.
 Se organiza al país en cinco zonas militares, se aumentan los efectivos
a 7,000 soldados y se elevan los sueldos al personal militar y naval.
 Se incrementa el número de jefes y oficiales enviados a Europa para
que perfeccionen su formación y se militariza la Escuela de Ingenieros.

La concepción estratégica e integracionista de Leguía se dirige entonces al


diseño de ferrocarriles de penetración que debían vertebrar al país como el del
Norte, de Paita al Marañón; el del Centro, del Callao a Ucayali; y el del Sur, de
Mollendo a Madre de Dios. pero las resistencias políticas y los crecientes
problemas económicos conspirarán contra su realización.

Sin embargo, se construyen los ferrocarriles de Chimbote a Recuay, de


Tumbes a Puerto Pizarro y de Ilo a Moquegua, mientras se avanza en la
construcción de carreteras y caminos transitables. En el plano del saneamiento
se provee de agua potable a Iquitos, Cajamarca, Cuzco, Huancayo, Huánuco,
Moquegua, Juliaca y Chachapoyas.

En su afán por integrar la Amazonía peruana con el país, inaugura la estación


de radiotelegrafía, instalada en la cumbre del cerro San Cristóbal, que por
primera vez en la historia comunica Lima con Iquitos.

En el plano institucional, se oficializan los colegios de abogados; y en el social


se aprueba, después de largos debates, la Ley de Accidentes de Trabajo, que
hasta entonces no eran indemnizados, y se crea la Asistencia Pública.

En el plano laboral, se intensifica notoriamente la actividad sindical ya que en


abril de 1911 se da la huelga general de los trabajadores textiles de Vitarte,
siendo apoyados por los obreros de Lima, en respuesta la empresa accedió a
las demandas sobre reducción de las horas de trabajo y aumento de sueldos.
Un mes después se formó el Sindicato Textil de Vitarte, que ocuparía un lugar
de vanguardia en la historia sindical y política del país.
En este periodo se dieron dos acontecimientos importantes como el
descubrimiento de Machu Picchu a cargo de Hiram Bingham, y la hazaña de
Jorge Chávez al atravesar por primera vez los Alpes en su Bleriot.

3.2 Fin del primer gobierno y exilio

Durante la campaña electoral de 1912 nuevamente el civilista Antero Aspíllaga


no contó con el respaldo suficiente por parte de su partido, por lo que Guillermo
Billinghurst fue favorecido por la mayoría del país, siendo elegido por el
Congreso como el nuevo presidente.

Al dejar el poder Leguía contaba con una fuerza política considerable. Su


hermano Roberto iba a ocupar la Vicepresidencia de la República, controlada
por el Senado y mantenía una representación apreciable en la Cámara de
Diputados, cuya presidencia ocupaba su ya declarado adversario y destacado
líder civilista Antonio Miró Quesada. A cambio de la neutralidad de Leguía en
las elecciones presidenciales, Billinghurst se había comprometido a proseguir
la ejecución de sus proyectos de caminos y ferrocarriles, pero luego por ciertas
especulaciones en contra del expresidente, optó por ignorar el presupuesto
para el año 2013, que con las partidas para la continuación de esos proyectos
había dejado preparado Leguía. Poco después, una turba alentada por el
gobierno atacó las oficinas del diario leguiísta El mosquito. Los leguiístas
contraatacaron censurando al Ministerio de Gobierno, lo que provocó la caída
del gabinete y el aumento de la tensión política.

Por ello, Antonio Miró Quesada lanzó un ataque a fondo contra Leguía y su
presidencia, acusándolo de haber violado la Constitución. incumpliendo sus
responsabilidades, aumentando la deuda pública y cedido territorio nacional.
Más adelante, una turba también incentivada por el gobierno dinamitó la casa
del presidente del Senado, el leguiísta Rafael Villanueva, y atacó la de Leguía,
buscando su muerte. Esto se convirtió en un tiroteo, que tuvo como
consecuencia varios heridos y muertos, además de la detención de Leguía. El
gobierno lo acusó de conspiración y lo mantuvo preso en la penitenciaría por
27 días, al cabo de los cuales fue deportado a Panamá.
Pasó luego a Estados Unidos, donde fue objeto de grandes distinciones siendo
invitado de honor en el banquete de la Asociación Americana de Exportadores
de Manufactureras y en la ceremonia de la Universidad de Harvard, asimismo
en Washington cenó con el secretario de Estado, se entrevistó con el
Vicepresidente de Estados Unidos y fue recibido por el Presidente demócrata
Woodrow Wilson.
A fines del año 1913 llegó a Londres, aquí se dedicó a hacer grandes negocios
y a establecer relaciones que le permitirían, más tarde, realizar la proeza de
tenerse once años en el poder.

IV. EL ONCENIO (1919-30)

Leguía, que se encontraba exiliado en Londres (fue atacado en su residencia


por un grupo de adversarios políticos y luego deportado por el gobierno a
Panamá el año 1913) retornó al Perú en 1919 para la campaña presidencial.
Contaba con el apoyo popular y en las elecciones generales salió victorioso.
A pesar de eso, el 4 de julio de 1919, el aún mandatario José Pardo es
aprehendido y a continuación desterrado. Leguía había dado un golpe de
Estado. En su interesantísima Historia de la corrupción en el Perú, el
historiador Alfonso Quiroz dice: «El golpe contó con un amplio respaldo militar
[...] y destrozó la oposición organizada, iniciando así una nueva era de
dictadura y corrupción».1
Independientemente de los temores suscitados en Leguía, y de su justificación
en pro de un golpe de Estado, hay quienes creen que este se realizó, no sólo
para asegurarse como nuevo mandatario sino para despedir de una buena vez,
junto con el presidente Pardo, al congreso de mayoría civilista, el cual puede
provocarle hartos dolores de cabeza.
Leguía quiso gobernar con manos libres y mandó a redactar una Constitución a
su medida la cual sustituyó a la de 1860 (la de mayor duración en nuestra
historia). Sobre esta nueva carta magna apunta Quiroz: «La Constitución de
1920 significó un revés histórico para las débiles instituciones y normas de la
democracia republicana peruana».2
Durante su extenso mandato, el Perú y sobre todo Lima, fueron modernizados.
Para eso se llevó a cabo un plan de obras públicas «plagadas de corrupción y
financiadas con un masivo endeudamiento externo».3 En Lima fueron creadas
importantes vías de comunicación como; por ejemplo, las avenidas Brasil, El
Progreso y Leguía (el nombre de esta última en honor a su padre, el
jurisconsulto Nicanor Leguía rebautizada luego como avenida Arequipa). Con
motivo del centenario de la independencia se erigieron monumentos y se
construyó la plaza San Martín. Aún hay más: Pavimentación de calles y
principales ciudades, obras de saneamiento y alcantarillado, potabilización del
agua para consumo doméstico y construcción de carreteras y ferrocarriles. El
diplomático Carlos Alzamora, autor de una biografía de Leguía, al hablar del
legado de éste, manifiesta lo siguiente: «Casi no hay edificio importante,
avenida, plaza o monumento de Lima que no haya sido construido bajo su
gobierno, y lo mismo sucede con el resto del país».4
Asimismo, el año en que Leguía regresa a Palacio tuvo lugar la reforma
universitaria (1919). El derecho a la tacha que buscó mejorar las cátedras, es
utilizado con fines políticos por Leguía desde el poder. A Leguía, quien nunca
tuvo nada que ver con la universidad, ni como alumno ni como catedrático, los
estudiantes lo han aclamado “Maestro de la juventud”.
En el aspecto económico una de las medidas más importantes es la creación,
en marzo de 1922, del Banco de la Reserva. A la nueva entidad se le otorgan
atribuciones como: recibir imposiciones en cuenta corriente de los bancos
comerciales, el gobierno o instituciones públicas, comprar y vender moneda
extranjera y –en exclusiva– el privilegio de imprimir billetes. En resumen, la
política monetaria del país será dirigida por el Banco de Reserva.
Luego de pasar lista a los aspectos positivos del largo gobierno de Leguía, es
momento de ver la otra cara del oncenio. Según coinciden la mayoría de
historiadores, durante el régimen leguiísta se incrementó un constitutivo defecto
de la política nacional: rodearse de un fuerte séquito de aprovechados.
Asimismo hubo una alta corrupción y exceso de préstamos. La ley de
conscripción vial representó un completo abuso con los indígenas que no
podían pagar el monto necesario para exonerarse del trabajo y querer
perpetuarse en el poder debilitó nuestra democracia.
Con altibajos, el oncenio es uno de los mandatos más importantes en la historia
del Perú. Carlos Contreras y Marcos Cueto apuntan: «En la práctica, podemos
decir que el prolongado régimen de la Patria Nueva logró parte de sus
objetivos, pues robusteció la clase media, comunicó mejor algunas regiones del
interior con la costa y provocó un cambio político».5

5.1 Obras

Para Contreras y Cueto, Leguía aprovechó el mal reparto de la riqueza durante


la República Aristocrática, este ya no pertenecía al civilismo y en su vuelta
durante las elecciones contaba con apoyo de los sectores de clase media y
estudiantes de San Marcos; ganó al civilista Antero Aspíllaga.

Durante su candidatura lanzó propuestas como encontrar la solución a los


problemas de posesión de Tacna y Arica con Chile; un mayor desarrollo de
obras públicas, menor costo de subsistencia, entre otros. En las obras que
tenemos que la junta de notables tomaría el lugar de las municipalidades. La
creación de la ley del petróleo, además de una nueva ley de presupuesto,
donde ahora el poder Ejecutivo controla el gasto público, caso antagónico en el
de la República Aristocrática.

Otorgó un reconocimiento jurídico a comunidades indígenas, en dicha


población se organizaron centros agrícolas, escuelas técnicas, siendo de gran
relevancia el día del Indio promulgada el 23 de Mayo de 1930.

La ley de Conscripción Vial de 1920 fue considerada como una medida


polémica siendo los indígenas el grupo más vulnerable, era un servicio
obligatorio en varones de 18 a 60 años según el libro de Contreras y Cueto,
pero según el libro de Contreras y Zuloaga era entre los 21 a 60 años, se
realizaba durante una semana al año y la jornada se extendía hasta los días
domingos destinada a las construcciones de sus provincias. Había la opción de
no realizar estas labores pagando una cierta cantidad de dinero. Fue
considerada para los indígenas como una mita republicana.

La Patria Nueva era sinónimo de un progreso social; y abrió puertas a un


mercado norteamericano.
El apoyo económico norteamericano tuvo gran importancia durante el gobierno
de Leguía, para los EE.UU, Leguía era considerado como el "Gigante del
Pacífico".

Se registró un incremento del presupuesto público de 66 millones durante el


primer año de su segundo gobierno hasta 149 millones en 1930, cabe resaltar
que la deuda externa se encontraba incrementando.

Se dieron obras de irrigación en Chira y Olmos, de la misma forma se creó la


carretera Panamericana. La aviación comercial cobró mayor fuerza con
servicios aéreos de Lima a Talara en 1920.

Con la fundación Rockefeller se realizó una campaña para poder eliminar la


fiebre amarilla. La ley 4126 designaba el monto de 50 millones de soles a obras
de saneamiento como pavimentos, desagües.

El hotel Bolívar, el hospital Arzobispo Loayza, las Av. Salaverry, Brasil, Leguía
(actualmente av. Arequipa), Av. Argentina, entre otras fueron obras durante
esta etapa de gobierno de Leguía.
La plaza San Martín fue otra de las obras durante su gobierno, pues ya se
tendría una plaza republicana en oposición en la colonia (con la plaza de
Armas). La Torre Reloj fue un obsequio de Alemania, actualmente lo
encontramos en el parque Universitaria.

Los tratados también tuvieron protagonismo. El tratado con Colombia llamado


Salomón Lozano otorgaba a Colombia una salida hacia el Amazonas a través
del trapecio de Leticia. El tratado con Chile llamado el tratado de Lima o Rada
Gamio -Figueroa fue otra de las obras características de su gobierno. EE.UU
fue mediador y se acordó que Tacna volvería a pertenecer al territorio peruano
y Arica pertenecería a Chile. A raíz de dicho acontecimiento habría una
celebración y Leguía sería reelecto una vez más.

En conclusión, las clases medias urbanas crecieron dando un mayor número a


profesionales, universitarios, empleados de dependencias públicas, etc. Su
gobierno tenía un plan para cada región natural: "En la costa irrigo, en la sierra
comunico y la selva colonizo"
V. CRACK DEL 29

Para hablar primero sobre cómo llegó la crisis al Perú primero debemos ver
¿Dónde comenzó? y ¿Cómo comenzó?
Luego de la Primera guerra Mundial Estados Unidos quedó como potencia
mundial, estaba en la época conocida como los felices años 20, por ello brinda
apoyo a países de Europa prestando dinero.
En 1924 el vicepresidente de EE.UU Charles Dawes comenzó a ayudar a
Alemania destrozado económicamente con préstamos de y así pagar sus
deudas que tenía a Francia y Reino Unido con este dinero estos países le
pagaban a EE.UU y así este dinero circulaba con gran beneficio a este último
país, este plan es llamado plan Dawes.
Las cosas iban muy bien en EE.UU que las personas de clase media
comenzaron a invertir su dinero en acciones, esto funcionaba así; primero las
personas pedían un préstamo a los bancos, luego de eso compraban acciones
en Wall Street y esperaban que las acciones que compraron suban su precio
así ganar dinero que resultaba beneficio para ellos.
Hasta que un jueves 24 de octubre de 1929 la bolsa de valores estaba tan
inflada de precio que nadie podía comprar acciones, al pasar esto las personas
vendían sus acciones a precios muy baratos y nadie compraba porque todos
tenían y lo que querían era vender las acciones, y al pasar todo esto los precios
se desplomaron de golpe y esto fue conocido como el crack del 29.
Así que las personas que invirtieron su dinero ya no podían devolver al banco y
esto causaba que el banco no podía invertir el dinero a las empresas y estas a
su vez no podían pagar a sus trabajadores y ellos sin recibir dinero se
quedaban sin nada y las empresas comenzaban a quebrar y dejar sin empleo a
las personas. Esto afectó a los países que tenían apoyo de EE.UU ósea a los
que tenían una economía capitalista.
En 1933 el presidente Franklin D. Roosevelt llevó a cabo la idea del economista
inglés John Keynes que planteaba que el estado debía intervenir y estimular la
economía a esto lo llamaron New Real.
Ahora cómo afectó en el Perú está crisis:
La crisis mundial de 1929 inicio del fin del gobierno de Leguía, como sabemos
este fue la causa principal de la caída del dictador, cuando estalló una crisis
mundial en el sistema capitalista.
Tras el fuerte endeudamiento externo contraído por Leguía para financiar su
“Patria Nueva”, la “danza de los millones “del Perú llegó a su fin.
Afectó gravemente a las exportaciones peruanas cuyo valor se redujo
dramáticamente (cobre 69%, lana 50%, algodón 42% y azúcar 22%) así como
también se replegaron las inversiones en el Perú de capitales norteamericanas
y británicas.
En 1929, las exportaciones peruanas consistían en productos mineros: cobre,
petróleo, plomo, zinc, plata y oro, que representaban el 67% del total.
Quiebre del banco del Perú y Londres, la reducción del salario y el desempleo
provocó marchas violentas.
El caso de la producción el caso de la azúcar tuvo un quiebre y al decaer
muchos de los hacendados del Centro y Sur se pasaron al algodón, gracias a
la plaga del Gorgojo de algodón que azotó la producción estadounidense 1920.
Este cambio coincidió con una nueva variedad de gran calidad, resistente a las
enfermedades y de desarrollada por Fermín Tangüis, un cultivador de Pisco.
En términos generales, la década de 1920 vio un retroceso de la producción de
algodón, azúcar y caucho, cuyo valor como porcentaje de las exportaciones
disminuyó.
Respecto a la negación de préstamos los bancos de EE.UU que decían no
más del 30% eran destinados a los proyectos de obras públicas.
Según un banquero extranjero, Leguía intentaba lucrar con cualquier extranjero
que llegase al Perú con el proyecto de irrigación de Olmos que es un caso
paradigmático, enormes sumas del gobierno fueron gastadas en
expropiaciones de tierras que beneficiaban a favoritos políticos entre ellos el
hijo del presidente.
Este deterioro logró concentrar su impacto en el gran número de inmigrantes
rurales a la ciudad y el gobierno ordenó que muchos de ellos regresaran a sus
hogares en el interior.
Hubo un par de factores que estabilizaron la crisis del 29 en Perú; el primero
consistió en empezar a recuperar a mediados de la década del treinta gracias a
la diversidad de materias primas exportadas.
Como por ejemplo la del algodón que tuvo un crecimiento muy abrumador
superando a la de azúcar que bajó drásticamente.
La segunda consistía en la labor norteamericana presidida por el profesor
universitario Edwin W. Kemmerer que trabajó en el Perú en el año 1931.
Kemmerer hizo propuestas sobre regularizaciones y reformas bancarias,
presupuestas de la política monetaria de aduanas e impuestos.
Solo fue aceptada algunas de sus recomendaciones, como la regulación
bancaria que llevó a la aparición de la Superintendencia de Banca y Seguros, y
la constitución de un Banco Central de Reserva con cierta autonomía.
Un 25 de agosto de 1930 Leguía fue apresado por un grupo de oficiales del
ejército al regreso al Palacio de Gobierno de una de sus costumbres salidas al
hipódromo.
VI. FIN DE LA PATRIA NUEVA

En el año 1929 se marca el inicio del fin del Oncenio de Leguía debido a una
crisis económica generada por el colapso de la Bolsa de Valores de Nueva
York, el 24 de Octubre (“Jueves Negro”) manifestándose de manera inesperada
en el Perú, como señala Julio Cotler: “con los enclaves mineros y agrícolas
despidiendo a más de la mitad de sus trabajadores y los salarios se reducen en
proporción análoga y los algodoneros suspendieron el enganche de cerca de
40000 campesinos”, es decir, una reducción inmensa de los salarios, además
se produce una quiebra en el Banco del Perú y Londres, una ola masiva de
desempleos en los trabajos urbanos, reducción de demanda de alimentos que
afectó a terratenientes y comunidades indígenas.

En la mañana del 22 de agosto de 1930 se sublevó la guarnición de Arequipa,


encabezada por el comandante del ejército Luis M. Sánchez Cerro. Con un
discurso, donde justificaba y anunciaba el porqué de su levantamiento, el cual
fue redactado por José Luis Bustamante y Rivero, logró el apoyo de la
población, quien recibía el levantamiento con alegría, y de la división militar de
Puno que se pronunció al día siguiente. La idea del movimiento era formar un
gobierno provisional para vencer el gobierno de Leguía y poder convocar a
elecciones libres. Pocos pensaron en ese momento que aquel comandante
pronto sacaría ventaja de la situación convirtiéndose en otro caudillo más de la
azarosa vida política nacional.

Leguía trató de negociar reiteradas veces con Sánchez Cerro pero siempre
recibía rechazo de su parte, por ello, el domingo 24 de ese mismo mes, reunió
a su Gabinete anunciando su intención de no resistir y reunir al Congreso para
dimitir.
En la madrugada del 25 se presentó en Palacio un grupo numeroso de militares
para exigirle su renuncia. El diálogo por momentos se tornó airado y violento,
Leguía no tuvo más remedio de entregar el mando a una Junta Militar presidida
por el general Manuel María Ponce, y abandonar para siempre la casa de
gobierno.

Pero la Junta de Ponce no tenía popularidad. El 25 Sánchez Cerro llegó a Lima


por avión y fue recibido apoteósicamente. Era el hombre de la revolución, el
típico militar macho que había derrocado al “tirano”. Su juventud, su origen
plebeyo y su rostro moreno acentuaban su hazaña. La Junta de Ponce no tenía
ningún apoyo, ni siquiera al interior del Ejército. La llegada de Sánchez Cerro
precipitó su caída. Dos días más tarde, el 27, otra Junta Militar se formó. Su
Presidente fue Sánchez Cerro.

Leguía se dirigió al Callao para embarcarse a bordo del crucero “Almirante


Grau” rumbo a Panamá. Se dice que pocos fueron los que le acompañaron en
ese momento de dolor, aquellos “amigos “que se enriquecieron con la Patria
Nueva y proclamaron “El Siglo de Leguía”, se escondieron o, peor aún, se
pasaron a la oposición. Uno de los que permaneció a su lado fue su edecán, el
oficial de Marina Teodosio Cabada.

VII. PRISIÓN Y MUERTE

Por orden expresa de Sánchez Cerro, Leguía fue desembarcado y tomado


prisionero del “Grau”. En la Lima, la casa del ex-presidente fue criminalmente
saqueada y sus enseres destruidos o quemados. Un estudiante y varios
trabajadores resultaron muertos en el enfrentamiento con la policía.

El ex-presidente estaba muy enfermo. Tenía inflamación a la próstata,


retención de orina y fiebre muy alta, aun así, fue dirigido a la isla San Lorenzo,
lugar donde Leguía había enviado a muchos de sus opositores. Sánchez Cerro
declaró antes los demás “Leguía permanecerá en prisión tanto como dure mi
gobierno, y si fuera necesario habría una segunda revolución para que regrese
a la prisión que él merece’’. Luego de dos semanas, por orden del Palacio, fue
trasladado a una celda en la penitenciaría de Lima más conocida como el
Panóptico, ubicado en el ahora hotel Sheraton.

Hay muchas leyendas de cómo era la celda donde se ubicada, algunos dicen
que era sucia, húmeda, pestilente, sin servicios higiénicos y que su única
ventana había sido tapiada. Dicen también que el anciano y enfermo Leguía no
podía conciliar el sueño por la noche a causa de los gritos e insultos de sus
centinelas; o que no recibió atención médica a pesar de sus padecimientos y
que, cuando la tuvo, fue ante la presencia de sus carceleros. Otros dicen que
nada de esto es verdad pero lo cierto es que Leguía sufrió como muchos otros
presos durante 1 año medio sin poder visitar algún hospital.

Los últimos y dramáticos meses de la vida de Leguía son narrados por Basadre
de la siguiente manera: el 16 de noviembre de 1931 llegó a ser trasladado a la
Clínica Naval de Bellavista para que se le hiciera una operación quirúrgica. A
los dos días de ser internado, arrojaron una bomba al interior de este hospital y
cayó a pocos metros de su cuarto, aun así, no le causó ningún daño.
Murió, sin embargo, en el hospital naval el 6 de febrero de 1932 a los 69 años,
pensando tan solo 67 libras, un aproximado de 30 kilos. Se ha dicho que llegó
a hacer a su confesor el encargo de expresar que no guardaba rencor a nadie,
que perdonaba a quienes procuraron hacerle mal, que deseaba la felicidad y la
prosperidad del Perú al que había amado mucho y que su último pensamiento
era para sus hijas y sus hijos.
Jorge Basadre escribió lo siguiente: “El país debió tener un poco de piedad con
Leguía. Al fin y al cabo lo había dejado gobernar durante quince años, primero
cuatro y luego once. ¿De quién era la culpa? Muchos habían hecho de él un
exponente de sus propios errores. Leguía no era mejor que muchos, sólo había
estado en el sitio más visible’’.

En los años posteriores, hubo un intento de borrar de la memoria de la nación


las obras de Augusto B. Leguía, muchos de los nombres de las calles, plazas y
avenidas que él había construido, fueron cambiados, como por ejemplo la
avenida Augusto B. Leguía que fue reemplaza por la avenida Arequipa.

Fue enterrado en el cementerio de bellavista y 20 años después, fue trasladado


al cementerio general de Lima.
VIII. CONCLUSIONES

 Como vemos, su primer gobierno resultó ser muy turbulento, tanto en el


orden interno como en el externo.
En el aspecto internacional se vio enfrascado en diversos problemas
limítrofes, los cuales pudo "solucionar" pero de la manera que quizás
muchos de nuestros compatriotas no estaban de acuerdo, asimismo los
empréstitos que solicitó nos llevó a una crisis financiera.
En el orden interno enfrentó numerosos intentos de derrocarlo como el
de los hermanos Piérola, del cual salió victorioso.
A pesar de ello, su temprano reconocimiento internacional, además de
su creciente celebridad fueron factores fundamentales que le ayudaron a
definir su prestigio y popularidad para así sustentar sus elecciones y
reelecciones.

 Durante el Oncenio, hubo una gran controversia en cuanto a la cantidad


de obras en este tiempo, si bien el gobierno contó con un gran apoyo
norteamericano, el declive del mismo originó una etapa de distintas
carencias sobre todo económicas en el Perú.
IX. BIBLIOGRAFÍA

. Contreras y Cueto
Historia del Perú Contemporáneo.
. Contreras y Zuloaga
Historia Mínima del Perú
. Manuel Burga y Alberto Flores Galindo.
Apogeo y Crisis de la República Aristocrática

. Carlos Alzamora
Leguía, la historia oculta.
. Alfonso Quiroz
Historia de la corrupción en el Perú.

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