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XI Congreso internacional de Pensamiento Latinoamericano:

“la construcción de América Latina”

Maldad Política: Marcos de Poder en la creación de ideales xenofóbicos


Sebastián Andrés Villamil *
Svillamil86@Unisalle.edu.co

Introducción

Mal radical, Mal banal y Maldad política

(Orígenes del totalitarismo, pg. 368)

Hannah Arendt en orígenes del totalitarismo crea la separación del mal radical y

banal. Entendiendo el mal radical como una noción kantiana que rompe con cualquier

concepción anterior tradicional: “la aparición de algún mal radical, anteriormente

desconocido por nosotros” (Arendt ,1973: 356,) El mal radical no alude a experiencia,

motivos o a las formas de racionalizar las causas de este. Dicho de otra forma, el mal

radical no obedece a ninguna ley, situación o marco anterior a su aparición,

manifestando tentaciones superfluas de individuos, viendo y comprendiendo el

sentido común en términos utilitaristas, y aunque este se entienda en totalidad,

implicando un debate moral, se considera necesario y es aceptado como modelo. El

mal como fenómeno desafía los límites de la comprensión humana, haciendo de este

un fenómeno que destruye tradiciones, vidas, y la pérdida total de nuestro


pensamiento político y criterios de juicio. Estos tipos de mal son descritos por

Hannah Arendt para describir los horrores del totalitarismo. “Quizá, detrás de todo

esto sólo está el hecho de que unos individuos humanos no mataron a otros

individuos humanos por motivos humanos, sino que se llevó a cabo un intento

organizado de erradicar el concepto de ser humano” (Correspondencia

Arendt/Jaspers, Bersntein 2005: 300)

El mal banal es un término acuñado por la filósofa Hannah Arendt para describir la

total superfluidad del pensamiento humano, usando como referencia a Eichmann

describe a un individuo que presenta todas las características de una persona común y

corriente, pero, bajo la excusa de seguir órdenes de los individuo con poder (Hitler),

deja de ver a los seres humanos como iguales, haciendo una deshumanización de las

personas, perdiendo su identidad justificando atrocidades en nombre de la burocracia.

Cuestionando así, sus “motivos e intenciones malignos”, pues, incluso aceptando la

ingenuidad que se presenta ante la ley, las máximas morales son adoptadas para

realizar estos actos. Este mal banal sigue marcos de poder como influencia principal

para cometer atrocidades en nombre del poder, pues, si se da una orden es mandatorio

seguirla al pie de la letra, incluso si esta significa hacer daño a otra persona.

(deformación de la realidad).

“Fue como si el partido me hubiera absorbido en su seno, sin que yo lo pretendiera, sin que

tomara la oportuna decisión. Ocurrió súbita y rápidamente. Katenbrunner le había dicho:

“¿Por qué no ingresas en las S.S?”. Y Eichmann contestó: “¿Por qué no?”. Así ocurrió, y

sería estéril intentar darle vueltas al asunto” (Arendt, 2009: 56).


La maldad política parte por aceptar el mundo como una concepción maniquea en la

que el mundo es un el escenario donde el bien y el mal se enfrentan. Los actos de la

maldad política derivan desde genocidios, terrorismo, limpieza étnica y el uso de

recursos últimos como la tortura. Este término es usado por Alan Wolfe en su libro

maldad política, para describir de forma primera: ¿qué es la maldad política y cómo

puede ser combatida? Este mal es especifico de las acciones de líderes políticos para

promover actos de maldad política como los mencionados anteriormente. Así, la

maldad política puede ser representada en:

“El terrorismo, aunque sujeto a muchas definiciones contradictorias e imperfectas, se puede

definir en general como «el uso de la violencia por parte de actores no estatales para infligir

la muerte y la destrucción sobre transeúntes inocentes, con el fin de dar publicidad a una

causa” (Wolfe, 2013: 20)

La maldad política usa marcos de poder para generar estas orientaciones a actos

violentos, los marcos de poder se crean desde una jerarquía antigua de rangos. Un

general manda a un teniente, un teniente a un cabo, etc. La creación de marcos de

poder propicia situaciones en las que el poder se transforma en una herramienta de

obediencia como es mencionado anteriormente, sin embargo, los marcos de poder se

generan en gran parte de los contextos sociales, donde siempre hay una autoridad

vigilante ejerciendo poder sobre estos contextos.


Tradición y prejuicios

El giro hermenéutico (Autor tiene una intención con el texto, y el lector también tiene

una intención con el texto) depende de contexto, prejuicios y las circunstancias en los

que fue escrito, o es leído. La interpretación de un texto entonces depende de la

intención que el Autor tenía para escribirlo, y la intención del lector de este texto.

Ambas intenciones sesgadas por la tradición y prejuicios propios de la época o el

espacio donde se encuentren estos dos. ¿Se puede decir que un texto es original o

tiene una interpretación única libre de prejuicios y tradición, donde el texto se

entiende de manera universal?, la respuesta a esto es No, un texto siempre va a ser

interpretado con prejuicios y tradiciones diferentes. Aun aceptando la existencia de

los prejuicios en la interpretación, estos se manifiestan dice Gadamer “Solo se logra

cuando se estimula, este estimulo procede precisamente del encuentro con la

tradición” (Gamader, 1960; Pg. 369)

Antes de definir la tradición, es necesario delimitar los prejuicios como algo

propio del pensar, y no algo ajeno a este. Los prejuicios no limitan mi compresión,

estos deben guiarla, esto, diferenciando entre prejuicios que nublen mi juicio, y

prejuicios verdaderos usados para comprender. Dicho de otra manera, El encuentro

de la tradición con los prejuicios es donde se pueden evidenciar los prejuicios

tomados como juicios, estos prejuicios, aunque idealmente deben ser suspendidos,

ayudan a mi comprensión si estos son verdaderos, en cambio de prejuicios falsos, que

solo crean malentendidos en mi comprensión. Sin embargo, la suspensión de los

juicios dice Gadamer tiene forma de pregunta, así, la pregunta evita formas de juicio
previas y dirige mi comprensión prudentemente. Los juicios previos entonces son los

que presentan un valor de hecho puesto en juicio (forma de juicio realizado

previamente), y los prejuicios como elementos sin forma de juicio.

La tradición es la forma de interpretar histórica presente en el contexto desde

una perspectiva de comunidad. La tradición son los valores y bienes culturales

transmitidos de generación en generación dentro de un grupo de personas. Sin

embargo, la tradición como concepto hermenéutico se refiere a encontrar la

conciencia de la historia efectual, en otras palabras, entender situaciones desde un

punto de vista diferente, en el que tengo conciencia de los factores presentes en las

situaciones, pero, represento mi comprensión en otro horizonte del que vivo, un

horizonte totalmente diferente al mío, pues, refiere al horizonte del texto mismo y del

autor. La mejor interpretación de un texto es entonces aquella que usa la tradición

para complementar la interpretación.

Hermenéutica de la realidad; xenofobia y racismo.

La hermenéutica de la realidad
¿cómo se aplica el mal a la interpretación?

Derivación en genocidios, violencia, derramamiento de sangre de tercermundistas

Xenofobia como una herramienta política y derivada en marcos de poder

Bibliografía:
Adolfo Jerónimo Botero – Yuliana Leal Granobles, (2013). EL MAL RADICAL Y
LA BANALIDAD DEL MAL: LAS DOS CARAS DEL HORROR DE LOS
REGÍMENES TOTALITARIOS DESDE LA PERSPECTIVA DE HANNAH
ARENDT.
Arendt, H. (2009). Eichmann en Jerusalén. Barcelona: Editorial De bolsillo.

Arendt, H. (2002). Los orígenes del totalitarismo. Madrid: Alianza Editorial.

Bernstein, R. (2005). El mal radical Una indagación Filosófica. Buenos Aires: Ediciones
Lilmod.

Wolfe, A. (2017). La maldad política, Qué es y cómo combatirla. Barcelona: Galaxia


Gutenberg, S.L.