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UNIDAD 1

CAPITULO 1
PROGRAMA DE PSICOLOGÍA
EXPERIMENTAL Y METODOLOGÍA

Análisis Experimental de la Conducta

DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL


ANÁLISIS CONDUCTUAL APLICADO

En Applied Behavior Analysis por John O. Cooper,


Timothy E. Heron y William L. Heward
Merril Publishing Company; Columbus, Ohio. 1987

Traducción: Héctor E. Ayala Velázquez


Revisión: Héctor E. Ayala Velázquez
UNIDAD 1
CAPITULO 1

DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL ANÁLISIS


CONDUCTUAL APLICADO.

Términos clave

Análisis Conductual aplicado Conductual


Determinismo Tecnológico
Relación funcional Conceptualmente sistemático
Empirismo Efectivo
Parsimonia Generalidad
Manipulación Científica Conductismo
Duda filosófica Análisis Experimental de
Aplicado la Conducta

El Análisis experimental de la conducta es una disciplina dedicada a la


comprensión y mejoramiento de la conducta humana. No obstante, existen otras
disciplinas con objetivos similares. ¿Qué es lo que identifica al análisis conductual
aplicado La diferencia es en cuanto a su objeto de estudio, los objetivos y la
metodología. El análisis conductual aplicado, se enfoca sobre las conductas
observables y objetivamente definidas, que sean de significancia social, éste
busca mejorar la conducta bajo estudio demostrando una relación confiable entre
los procedimientos empleados y la mejoría conductual; y utiliza métodos de la
ciencia (descripción, cuantificación y análisis). Este capítulo define al análisis
conducta aplicado, describiendo sus características y proporcionando un breve
resumen de la historia y desarrollo del campo. Puesto que el análisis conductual
aplicado, es antes que nada, una ciencia aplicada, las características que lo
definen se comprenden mejor en el contexto de algunos preceptos fundamentales
para todas las disciplinas científicas.

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS BÁSICAS DE LA CIENCIA

Para empezar a comprender cualquier ciencia, uno debería dejar de percibir los
adornos (los aparatos y la instrumentación que son más accesibles) y examinar
las reglas que gobiernan toda actividad científica. La búsqueda de conocimiento
puede llamarse ciencia , cuando es llevada de acuerdo con los procedimientos y
las metodologías que definen a la ciencia . Los métodos de investigación de la
ciencia son guiados por un conjunto invalido de suposiciones y valores que

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pueden ser considerados como las actitudes de la ciencia (Whaley y Surratt,
1968).

Determinismo

La ciencia es de mayor utilidad, cuando produce conocimientos que se pueden


utilizar para predecir y controlar de manera confiable los fenómenos que estudia.
La evidencia de este control, la podemos percibir diariamente en diversos
estímulos cotidianos que nos son presentados: radio, televisores, cámaras,
refrigeradores. Predecir y controlar de manera confiable cualquier fenómeno,
requiere la identificación y manipulación de los factores que causan que estos
fenómenos actúen de la forma en que lo hacen. El determinismo es la creencia de
que el universo es un lugar legitimo y ordenado, y que todos los fenómenos
ocurren como resultado de otros fenómenos. En otras palabras, las cosas no
suceden así como así; son causadas por otros factores los cuales son en sí mismo
fenómenos físicos accesibles a la investigación científica.

Si utilizamos métodos científicos en el campo de los acontecimientos humanos,


debemos asumir que la conducta está legitimada y determinada por reglas.
Debemos esperar descubrir que un hombre es el resultado de condiciones
que se pueden especificar, y que una vez que estas condiciones se han
descubierto, podemos anticipar y de alguna manera determinar sus funciones
(Skinner, 1953, p.6).

Los productos finales de la ciencia son relaciones funcionales, afirmaciones que


describen la ocurrencia de los fenómenos bajo estudio, como una función de la
operación de variables específicas (Johnston y Pennypaker, 1980). Si el mundo
fuera gobernado por accidentalismo (una posición filosófica antagónica al
determinismo, que señala que los eventos ocurren por accidente o sin causa), el
descubrimiento científico y el uso tecnológica de las relaciones funcionales sería
imposible.

Aunque la mayoría de los científicos cree en el principio del determinismo, esta es


una posición filosófica que no da por si misma una prueba o refutación empírica,
la cual requeriría investigar cada fenómeno y cada posible causa. No obstante “
esta es la suposición del determinismo que guía las practicas metodológicas del
investigador “(Deitz, 1982, p. 55).

Empirismo

El estudio científico requiere antes que nada, el empirismo (la practica de la


observación científica). En la era pre-científica, así como en las disciplinas no
científicas actuales, el conocimiento era (y es) frecuentemente guiado por la
especulación, la opinión personal y la lógica “obvia” del sentido común. La actitud
empírica sostenida por los científicos, no obstante, demanda la observación

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objetiva basada en la minuciosa descripción y la cuantificación precisa de los
fenómenos de interés.

Como en cada ciencia, el empirismo es la regla máxima en la ciencia de la


conducta. Cada esfuerzo dirigido a comprender, predecir y mejorar las bases de la
conducta depende de la habilidad del analista conductual para definir
completamente, observar sistemáticamente y, registrar con precisión la ocurrencia
y no-ocurrencia de las conductas de interés.

Parsimonia

El diccionario define parsimonia como moderación o calma, y en forma especial


esta definición se relaciona precisamente en la conducta de los científicos. Como
una actitud de la ciencia, la parsimonia requiere que todas las explicaciones
simples y lógicas de los fenómenos bajo investigación sean descartadas
experimentalmente antes de ser consideradas explicaciones más complejas
abstractas. Una actitud de parsimonia es tan critica para las explicaciones
científicas que éstas a menudo son referidas como la Ley de la parsimonia
(Whaley y Surrat, 1968).

Manipulación científica

Whaley y Surrat (1968) utilizaron esta conocida anécdota para introducir el


concepto de manipulación científica:

Un hombre que vivía en un área suburbana se sorprendió una tarde al ver su vecino haciendo
reverencias a los cuatro vientos, cantando una extraña melodía y danzando alrededor de su jardín
golpeando un pequeño tambor. Después de presenciar el mismo ritual durante un mes, el hombre
se sintió abrumado por la curiosidad y decidió investigar. “¿Por qué haces el mismo ritual cada
tarde? “ – preguntó el hombre a su vecino. “Esto protege mi casa de los tigres”, contestó el vecino.
¡Qué tontería! – dijo el hombre- “ ¿No sabes que no ha habido tigres aquí durante miles de años?”.
¡Claro! –sonrió el vecino- “trabajo para que no suceda”.

Cuando se observa que los eventos ocurren juntos o en una secuencia temporal
corta, podría existir una relación funcional. Para investigar esa posibilidad, se debe
conducir la manipulación científica; es decir, se debe llevar a cabo un experimento
controlado (o mejor, una serie de experimentos) en el cual el factor (o factores)
que se sospecha están teniendo un estatus causal se controlan y se observan
cuidadosamente. El vecino descrito anteriormente, podría determinar
científicamente la efectividad de su ritual mudándose a un vecindario, en el cual
los tigres fueran observados regularmente y manipulando sistemáticamente su
ritual anti-tigres (por ejemplo, una semana si, otra no, etc. ) mientras observa y
registra la presencia de tigres bajo las condiciones de ritual y sin ritual.

La Duda Filosófica

La actitud de duda filosófica requiere que el científico continuamente se cuestione


la veracidad de los hechos. El conocimiento científico siempre debe verse como

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tentativo y el científico constantemente debe estar dispuesto a reemplazarlo con
nuevos descubrimientos, aun aquellos hechos de los cuales el este
completamente seguro. En su discusión de la importancia del determinismo y la
duda filosófica en la practica del análisis conductual aplicado, Deitz (1982)
concluye:

El avance continuo del análisis conductual aplicado, se asegura mediante la aceptación de los
científicos del determinismo experimental y la duda filosófica como base de una definición para
este campo. Las prácticas metodológicas derivadas del determinismo, estructuran la investigación,
hasta que permanezca claramente dentro de las fronteras de la ciencia experimental. El
mantenimiento de la duda asegura que los analistas de la conducta aplicados, continuarán su
búsqueda de las variables que determinan la conducta socialmente importante. La duda también
los mantendrá lejos de creer con demasiada fuerza en los hechos conductuales o en teoría que ya
están disponibles. (p. 63).

Existen otras actitudes y valores que guían la actividad científica (por ejemplo,
honestidad, perfección, replicación) todas estas se han sostenido en virtud de
quien han proporcionado beneficios para el progreso de la ciencia. Como escribe
Skinner (1953), “la ciencia es antes que nada un conjunto de actitudes” (p.12). Sin
embargo, las cinco actitudes revisadas aquí sirven como un telón importante para
examinar posteriormente al análisis conductual aplicado.

DEFINIENDO LAS CARACTERÍSTICAS DEL ANÁLISIS


CONDUCTUAL APLICADO,

En 1968, Donald M. Baer, Montrose M. Wolf y Todd R. Risley publicaron su articulo


creativo “algunas dimensiones actuales del análisis de la conducta aplicado”. El
articulo sirvió para definir el propósito del nuevo campo, y también para fijar los
criterios bajo los cuales se juzgaría a la investigación en análisis conductual
aplicado. Este trabajo ha sido la publicación citada con mayor frecuencia en el
análisis conductual aplicado, y continúa sirviendo a la fecha como una descripción
normativa de la disciplina. Baer et al (1968) describieron las siete características
de un estudio en el análisis conductual “obviamente el estudio debe ser aplicado,
conductual y analítico; además deberá ser tecnológico, conceptualmente
sistemático y deberá mostrar cierta generalidad” (p. 92).

Aplicado.

Lo aplicado en el análisis conductual aplicado, se determina por la importancia


social de la conducta bajo investigación. Para lograr este criterio, un estudio debe
examinar la(s) conducta(s) que tiene importancia inmediata para el o los sujetos
del estudio. Una encuesta de la investigación publicada en el análisis conductual
aplicado, muestra estudios que cubren virtualmente el rango completo de
conducta humana socialmente importante, incluyendo habilidades académicas,
adquisición y uso del lenguaje, productividad y ejecución laboral, interacción
marital, habilidades de crianza infantil, consumo de electricidad, desecho público,
selección de vestuario, habilidades de auto-cuidado, velocidad en la carretera,

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habilidades deportivas y de tiempo libre. El criterio relevante es que la conducta
sea importante para el sujeto o para la sociedad.

Conductual

A primera vista parecería superfluo incluir un criterio tan obvio (por supuesto que el
análisis conductual aplicado debe ser conductual). Sin embargo, Baer, et al (1968)
señalan tres puntos importantes relativos al criterio conductual. Primero, no se
trabajará cualquier conducta, la conducta elegida para el estudio debe ser la
conducta que se necesita mejorar, no una conducta similar a la descripción verbal
del sujeto acerca de la conducta. Segundo, la conducta debe ser susceptible de
medición; la medición precisa y confiable de la conducta es muy importante tanto
en la investigación aplicada como en la investigación del laboratorio. Los
investigadores aplicados deben cubrir el desafío de medir las conductas
socialmente importantes en sus escenarios naturales y deben hacerlo sin recurrir a
la medición de sustitutos no conductuales. Tercero, cuando se observan los
cambios en la conducta durante una investigación, es necesario preguntarse que
conductas se han modificado. Quizá esta haya sido la conducta de los
observadores. La medición explícita de la confiabilidad de los observadores
humanos no necesariamente es una buena técnica, sino un criterio básico de sí un
estudio es apropiadamente conductual”(Baer et al, 1968). O quizá, la conducta del
experimentador ha cambiado sin planearlo, lo que hace inapropiada para atribuir
cualquier cambio observado en la conducta del sujeto hacia las variables que
fueron manipuladas. El analista conductual aplicado intentará monitorear la
conducta de todas las personas involucradas en el estudio.

Analítico

Un estudio conductual aplicado es analítico cuando el experimentador ha


demostrado una relación funcional entre los eventos manipulados y la conducta de
interés. En otras palabras, el experimentador debe ser capaz de controlar la
ocurrencia y no-ocurrencia de la conducta. Frecuentemente, sin embargo para
satisfacer los requerimientos de la metodología científica. Por consiguiente, los
analistas de la conducta deben demostrar control en la mayor medida posible,
dadas las restricciones del escenario y la conducta; y después deben presentar los
resultados para ser juzgados por los consumidores de la investigación. Este ultimo
aspecto es la credibilidad: ¿ el experimentador ha enseñado el control suficiente
para demostrar una relación funcional?.

Tecnológico

Un estudio en el análisis conductual aplicado es tecnológico cuando todos los


procedimientos utilizados se identifican completamente y se describen con
precisión

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No es suficiente decir qué se ha hecho cuando el sujeto emite la respuesta R1; también es
importante, en a medida de lo posible, decir qué se está haciendo si el sujeto emite las respuestas
alternativas R2, R3, etc. Por ejemplo, podríamos leer que los berrinches en los niños
frecuentemente se extinguen encerrando al niño en su cuarto el tiempo que dure el berrinche,
más diez minutos. A menos que la descripción del procedimiento también establezca que el niño
podría intentar salir del cuarto antes, o escapar por la ventana, o pintarrajear las paredes, o
comenzar a hacer mucho ruido, etc., ésta no es una descripción tecnológica precisa (Baer, et al,
1968, pp. 95-96).

Una buena forma de verificar la tecnología adecuada en la descripción de un


procedimiento, es tener una persona entrenada en el análisis conductual aplicado
que lea cuidadosamente la descripción y después lleve a cabo el procedimiento en
detalle. Si la persona agrega cualquier operación, omite cualquier paso y/o tiene
que hacer cualquier pregunta para aclarar qué se influyó en la descripción escrita,
entonces la descripción no fue suficientemente tecnológica y requiere mejorarse.

Conceptualmente sistemático

Aunque Baer y sus colaboradores no establecieron esto explícitamente, una


característica que define al análisis conductual aplicado se refiere a los tipos de
intervenciones utilizadas en un esfuerzo por mejorar la conducta. Aún cuando hay
un número infinito de tácticas y procedimientos específicos que se pueden utilizar
para modificar la conducta, la mayoría se derivan y/o son combinaciones de unos
cuantos principios básicos de la conducta. De este modo, Baer et al recomendaron
que los reportes de investigación del análisis conductual aplicado sean
conceptualmente sistemáticos describiendo los procedimientos para el cambio
conductual en términos de los principios relevantes de los cuales fueron derivados.

Baer y sus colegas, proporcionan una explicación bien fundamentada para el uso
de sistemas conceptuales en el análisis conductual aplicado. Primero, relacionar
procedimientos específicos con principios básicos permitiría al lector derivar otros
procedimientos similares de los mismos principios. Segundo, los sistemas
conceptuales son necesarios si una tecnología se convierte en una disciplina
integrada en vez de una “colección de trucos”. Las colecciones imprecisas de
trucos no permiten por si mismas la expansión sistemática, y son difíciles de
aprender y enseñar en gran número.

Efectivo.

Una aplicación efectiva de las técnicas conductuales debe mejorar la conducta


bajo investigación hasta un grado práctico “ en la práctica, la importancia teórica
de una variable usualmente no está a discusión. Su importancia práctica,
específicamente su poder para alterar la conducta lo suficiente para ser
socialmente importante, es el criterio esencial“ (Baer et al, 1968, p. 96). Puesto
que algunas investigaciones producen resultados con significancia estadística o
teórica, el análisis conductual aplicado debe producir significancia clínica o social
para ser juzgado efectivo. ¿Qué tanto debe cambiar la conducta dada de un sujeto

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determinado, para que la mejoría se considere socialmente importante?. Baer et
al. establecieron que es probable que la respuesta venga de la gente que trabaja
en la conducta; a ellos se les debe preguntar qué tanto se debe modificar la
conducta.

La necesidad de producir el cambio conductual que es significativo para el sujeto


y/o aquellos en el medio ambiente del sujeto ha dirigido la investigación de los
analistas de la conducta para investigar variables robustas; las intervenciones que
producen efectos consistentes y a largo plazo sobre la conducta ( Baer, 1977).

Generalidad

Un cambio conductual tiene generalidad si permanece durante el tiempo, si


aparece en otros escenarios diferentes a los que se aplicó la técnica conductual, o
si funciona con otras conductas que no fueron tratadas directamente con la
técnica conductual. Así, un cambio conductual que continúa después de que se
retiran los procedimientos de tratamiento originales tienen generalidad, y cuando
los cambios en la conducta ocurren en escenarios donde no se intervino como una
función de los procedimientos de tratamiento, la generalidad es evidente. La
generalidad también existe cuando cambian otras conductas que no fueron el
objetivo del tratamiento. La generalidad usualmente se considera un resultado
deseable de un programa de análisis conductual aplicado, debido a que
representa ganancias adicionales en términos del cambio conductual. No
obstante, la generalidad no es un resultado automático y Baer et al recomendaron
que los analistas de la conducta deben planearla mas que esperarla o lamentarán
su ausencia.

UNA BREVE DESCRIPCIÓN DEL DESARROLLO DEL ANÁLISIS


CONDUCTUAL APLICADO.

La ciencia de la conducta se integra por tres componentes principales. Los


fundamentos filosóficos y teóricos de la ciencia constituyen el conductismo. La
investigación básica es el campo del análisis experimental de la conducta. La
aplicación y el análisis práctico conciernen al análisis conductual aplicado. Sin
embargo, el análisis conductual aplicado puede ser comprendido completamente
solo en el contexto de la filosofía y la experimentación de las cuales evolucionó.
Una descripción o un recuento histórico completos del conductismo y del análisis
experimental de la conducta, esta mas allá del propósito y del alcance de este
libro, pero esta sección intenta proporcionar una descripción elemental de los
principios básicos del conductismo y describir solo algunas de las publicaciones y
eventos principales que han marcado el desarrollo de la filosofía y ciencia de la
conducta. (Información adicional sobre la historia del análisis conductual aplicado
se puede localizar en Fantino y Logan, 1979; Jonhston y Pennypaker, 1980;
Kazdin, 1978ª; Millenson, 1967; Skinner, 1956, 1979; y Tawney y Gast, 1984). La
tabla 1.1 ilustra algunos de los acontecimientos en el desarrollo de la ciencia de la
conducta. Michael (1980, p. 2) también ilustra el desarrollo del análisis de la
conducta en términos de materiales de enseñanza y organizaciones.

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El conductismo Estímulo- Respuesta de Watson

A principios de 1900 la psicología estuvo dominada por el estudio de los estados


de conciencia y otros procesos mentales. La introspección fue el primer método de
investigación, este se refiere al acto de observar cuidadosamente los
pensamientos conscientes de uno mismo y las imágenes mentales. Aunque varios
textos en la primera década del siglo definieron a la psicología como la ciencia de
la conducta (ver Kazdin, 1978). J.B. Watson es ampliamente reconocido como el
portavoz de una nueva dirección en el campo de la psicología. En su artículo “ la
psicología desde el punto de vista de un conductismo”, Watson (1913) escribió:

La psicología desde el punto de vista de un conductista, es una rama objetiva y experimental de


la ciencia natural. Su meta teórica es la predicción y el control de la conducta. La introspección no
forma una parte esencial de sus métodos, ni es el valor científico de sus datos, dependiendo de la
disposición con la cual se prestan a sí mismos a una interpretación en términos de conciencia (p.
158).

Watson argumentó que el sujeto de estudio apropiado para la psicología, no eran


los estados de la mente o los procesos mentales sino la conducta observable.
Además, el estudio objetivo de la conducta, como una ciencia natural, consistiría
en la observación directa de las relaciones entre los estímulos del medio
ambiente (S) y las respuestas que ellos evocan (R). El conductismo watsoniano de
esta manera, llegó a ser conocido como la psicología de estímulo-respuesta (E-R).

Tabla 1.1. Una selección representativa de los muchos libros, artículos, revistas y organizaciones,
que han juzgado un papel importante en el desarrollo del análisis conductual.

Conductismo Análisis Experimental Análisis Conductual


de la Conducta Aplicado

Filosofía de la ciencia de la Investigación básica


conducta dentro de los principios Aplicación y extensión de
de la conducta los principios a conducta
socialmente importante
Antes 1913: La psicología desde el
de
punto de vista de un
1930
conductista por Watson

1930s 1938: La conducta de los


organismos. Por Skinner
1940s 1948: Walden Dos, por 1949: Condicionamiento
Skinner Operante de un Organismo
Vegetal por Fuller
1950s 1953: Ciencia y Conducta 1950: Principios de 1959: El cuidado
Humana, por Skinner Psicología por Keller y psiquiátrico como una
1957: Conducta Verbal, por Schoenfeld ingeniería conductual
Skinner 1957: Programas de por Allyon y Michael
Reforzamiento
por Fester y Skinner
1958: Revista de Análisis

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Experimental de la
Conducta
1960s 1963: El conductismo en los 1969: Tácticas de 1961: Desarrollo infantil,
cincuenta por Skinner investigación científica, por Bijou y Baer
1969: Contingencias de por Sidman 1965: Estudios de caso en
reforzamiento, por Skinner 1961: el análisis de la la modificación de la
Conducta por Holland y conducta, por Ullman y
Skinner Krasner
1964: La sociedad para Investigación en
el análisis experimental modificación de conducta
de la conducta (División por Krasner y Ullman
25 de la Asociación 1968: Revista de análisis
Americana de Psicología conductual aplicado
Dimensiones actuales del
análisis conductual
aplicado
Por Bear, Wolf y Risley
Economía de fichas
Por Allyon y Kazdin
Tecnología de la
enseñanza, por Skinner
1979s 1971: Mas allá de la Libertad y 1971: Principios
la Dignidad, por Skinner elementales de la conducta
1973: Conductismo (una por Whaley y Malott
revista) 1974: Asociación
1974: Sobre conductismo por Midwestern de Análisis de
Skinner la Conducta (MABA)
1978: Reflexiones sobre 1977: Modificación de
conductismo y sociedad, por Conducta (revista)
Skinner Una tecnología implícita de
El Analista Conductual generalización. Por Stokes
(revista) y Baer.
1978: MABA se convierte
en la Asociación de Análisis
de la Conducta
1980s 1980: Estrategias y
Tácticas para la
investigación de la
Conducta Humana, por
Jonhston y Pennypacker

A pesar de que había pocos hechos científicos que apoyaran a la psicología E-R
como una explicación más práctica para la mayoría de las conductas. Watson
confiaba en que su nuevo conductismo serviría como una guía para la predicción
y el control de la conducta humana y que permitiría a los practicantes de la
psicología mejorar la ejecución en áreas tales como la educación, los negocios y
las leyes.

Watson (1924) hizo declaraciones extremas respecto a la conducta humana como


se ilustra en esta famosa cita:

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Déjame una docena de niños sanos, bien formados y mi propio mundo específico para criarlos y
garantizo tomar cualquiera de ellos al azar y entrenarle para convertirlo en cualquier tipo de
especialista que yo seleccione – doctor, abogado, artista, comerciante, pordiosero o ladrón,
independientemente de sus talentos, inclinaciones, tendencias, habilidades, vocaciones y raza de
sus antecesores. Iré más allá de mis hechos y lo admito, pero tengo la defensa de los opuestos y
ellos lo han estado haciendo durante miles de años (p. 104).

Es una lástima, que tales afirmaciones se hayan hecho exagerando la habilidad


para predecir y controlar la conducta humana más allá del conocimiento científico
disponible. Esta cita se ha utilizado para desacreditar a Watson y se continua
usando para desacreditar al conductismo en general, aún cuando el conductismo
actual es fundamentalmente diferente de la psicología E-R. No obstante, las
contribuciones de Watson fueron significativas: él hizo un gran esfuerzo para el
estudio objetivo de la conducta como una ciencia natural.

El Análisis Experimental de la Conducta

La ciencia de la conducta comenzó formalmente en 1938 con la publicación de La


conducta de los Organismos de B.F. Skinner. El libro resumió la investigación de
laboratorio de Skinner realizada entre 1930 y 1937, y se ubicó en la perspectiva de
dos tipos de conducta: A la primera Skinner le llamó conducta respondiente, Las
respondientes son conductas que son elicitadas o producidas por los estímulos
que las preceden. Los reflejos como la contracción de la pupila ante una luz
brillante y el reflejo del tendón patelar (tirón de la rodilla), son ejemplos de
conductas respondientes. Las conductas respondientes son esencialmente
involuntarias y ocurren siempre y cuando se presente el estímulo elicitador.

Skinner llamó al segundo tipo de conducta operante. Las conductas operantes no


son elícitadas por los estímulos que las preceden, sino que están influenciadas por
los estímulos que siguen a la conducta. Skinner (1938) encontró que la mayoría de
la conducta humana no se puede explicar mediante el paradigma estímulo-
respuesta, o por respondientes y argumentó que el análisis de la conducta
operante “con su relación única hacia el medio ambiente, presenta un importante
campo de investigación separado (p. 438).1

Skinner nombró a esta nueva ciencia análisis experimental de la conducta y


señaló la metodología para su práctica. Los procedimientos de investigación de
Skinner derivaron en una metodología elegante, que permitió la demostración
experimental de los principios de la conducta. Para ponerlo de manera sencilla,
Skinner hizo observaciones repetidas de una conducta bien definida de un solo
sujeto (al principio utilizo ratas blancas y posteriormente pichones) en una cámara
experimental controlada y estandarizada. Cuando la rata presionaba una palanca
o el pichón picoteaba un disco, se entregaba el alimento. Utilizando la
manipulación sistemática de los arreglos y la programación de estímulos que
precedían y seguían a la conducta, Skinner y sus colegas y estudiantes llevaron a
cabo miles de experimentos de laboratorio desde 1930 hasta 1950 en los cuales
descubrieron y verificaron los principios básicos de la conducta operante. La
descripción de estos principios de conducta afirmaciones generales de las

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relaciones funcionales entre la conducta y los eventos del medio ambiente forman
una parte importante de este texto. La comprensión absoluta de estos principios,
es un prerrequisito indispensable para el diseño experto de programas
conductuales aplicados.

El Conductismo Radical de B. F. Skinner

B. F. Skinner, además de ser el fundador del análisis experimental de la conducta,


escribió en forma extensa sobre la filosofía de esa ciencia. Sin duda, los escritos
de Skinner han sido los de mayor influencia para guiar la practica de la ciencia de
la conducta y para ampliar la aplicación de los principios de la conducta hacia
nuevas áreas (p. e., ver Catania y Harnard, 1984). En 1948, Skinner publicó
Walden Dos, un relato ficticio sobre como la filosofía y los principios de la conducta
podían ser utilizados en una comunidad utópica. Posteriormente publicó su texto
clásico, Ciencia y Conducta Humana (1953), en el cual especula sobre como los
principios de la conducta podrían aplicarse a la conducta compleja humana en
áreas tales como la educación, religión, gobierno, leyes y psicoterapia.

Muchos de los escritos de Skinner en años recientes, se han dedicado al


desarrollo y explicación de su filosofía del Conductismo. Skinner comienza su libro
Sobre el Conductismo (1974) con estas palabras:

El Conductismo no es la ciencia de la conducta humana, es la filosofía de esa ciencia. Algunas de


las preguntas que esto plantea son: ¿tal ciencia es realmente posible? ¿Puede explicar cada
aspecto de la conducta humana? ¿Qué métodos puede utilizar? ¿Sus leyes son tan validadas
como las de la Física y la Biología? ¿Puede conducir a una tecnología, y si es así, qué papel puede
jugar en las actividades humanas?.

Muchos creen que la filosofía del Conductismo, rechaza todos los eventos que no
puedan ser definidos operacionalmente mediante una evaluación objetiva. Por
consiguiente, se piensa que Skinner rechaza de su sistema todos los datos que no
pueden ser verificados por otras personas de manera independiente (Moore,
1984). Moore (1985), llamó esta visión operacional “un compromiso con la verdad
por acuerdo”. Este punto de vista común de la filosofía del Conductismo es
limitado; en realidad, existen muchos tipos de Conductismo. Por ejemplo, existen
el estructuralismo, el Conductismo metodológico, y formas de Conductismo que
utilizan las cogniciones como factores causales (p. e., la modificación cognoscitivo
conductual y la teoría del aprendizaje social), que se suman al Conductismo
radical de Skinner.

El estructuralismo y el Conductismo metodológico, rechazan todos los eventos que


no son definidos operacionalmente mediante la evaluación objetiva (Skinner,
1974). Los estructuralistas también evitan el mentalismo restringiendo sus
actividades a descripciones de la conducta. Ellos hacen manipulaciones no
científicas; por lo tanto, no dirigen preguntas relacionadas como factores causales.
Los conductistas metodológicos difieren de los estructuralistas al utilizar
manipulaciones científicas para investigar relaciones funcionales entre los

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eventos. Los conductistas metodológicos también reconocen con frecuencia la
existencia de eventos mentales, pero no los consideran en el análisis de la
conducta (Skinner, 1974). La confianza de los estructuralistas y de los
conductistas metodológicos sobre los eventos públicos, excluyendo los eventos
privados, restringe la base del conocimiento de la conducta humana y obstaculiza
la innovación en la ciencia de la conducta (Hake, 1982).

Contrario a la opinión popular, Skinner no objeta a la filosofía de la psicología


cognoscitiva por su interés en los eventos privados (eventos que tienen lugar
“dentro de la piel”)(Moore, 1984). Skinner (1953, 1974) indica claramente que es
un error excluir a los eventos que influyen nuestra conducta, porque no son
accesibles a otros. Sin embargo, está interesado en el uso de los procesos
cognoscitivos, ideas, expectativas y otras ficciones mentalistas (p. e., constructos
hipotéticos para explicar las causas da la conducta.

Skinner y la filosofía del Conductismo radical, reconocen los eventos sobre los
cuales ficciones tales como los procesos cognoscitivos se basan. El Conductismo
radical no restringe la ciencia de la conducta a los fenómenos que pueden ser
detectados por mas de una persona. En el contexto del Conductismo radical, el
término observar, implica “tener contacto con” (Moore, 1984). Los conductistas
radicales consideran que eventos privados como el pensamiento o sentir los
estímulos producidos por un diente dañado, no deberían ser diferentes de eventos
públicos tales como leer en voz alta o percibir los sonidos producidos por un
instrumento musical. De acuerdo con Skinner (1974), “Lo que se siente o se
observa introspectivamente, no es un mundo no físico de la conciencia, mente, o
vida mental, sino el propio cuerpo del observador”.

El reconocimiento de los eventos privados es un aspecto importante del


Conductismo radical. Moore (1980) afirma de manera concisa:

Para el Conductismo radical, los eventos privados son aquellos eventos donde los individuos
responden en relación a ciertos estímulos accesibles solo a ellos mismos… Las respuestas hechas
a estímulos serían por si mismas publicas, p. e., observables por otros, o podrían ser privadas,
p.e., accesibles solo para el individuo mismo. Sin embargo, parafraseando a Skinner (1953), no
necesita suponerse que los eventos que ocurren dentro de la piel, tienen propiedades especiales
por esa simple razón… Para el Conductismo radical, entonces, las respuestas de uno en relación a
los estímulos privados son igualmente validas y semejantes, a la clase de respuestas de uno con
respecto a los estímulos públicos.

Los principios de la conducta y los procedimientos presentados en este texto,


aplican igualmente a los eventos públicos y privados. Y la posición filosófica
subyacente al contenido presentado aquí es Conductismo radical, el cual es la
filosofía de la ciencia de la conducta.

Aunque una explicación detallada de la filosofía del Conductismo radical está más
allá de nuestro alcance, el estudiante serio del análisis conductual aplicado debe
dedicar bastante tiempo de estudio a los escritos de Skinner y a otros relacionados
con esa filosofía. Hake (1982), señaló cómo la filosofía de la ciencia que se

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adopta, afecta la practica profesional y la investigación. Primero, las decisiones
filosóficas que ignoran todos los eventos privados o que utilizan explicaciones
ficticias como las causas de la conducta podrían, ambas, producir un efecto similar
sobre la investigación y la practica. Ambas posiciones limitan la practica y la
investigación por diferentes razones. El Conductismo metodológico es limitante ya
que ignora áreas de mayor importancia para un entendimiento de la conducta. Las
posiciones mentalistas también son limitadas, como ha señalado Skinner (1974),
“las explicaciones mentalistas calman la curiosidad y detienen las dudas. Es muy
fácil observar los sentimientos y estados de la mente en un momento y en un
lugar, los cuales los hacen parecer como causas que no estamos interesados en
investigar posteriormente”. Segundo, Hake indica que los científicos y practicantes
están afectados por su propio contexto social, y las instituciones y escuelas están
dominadas por la filosofía mentalista. Una firme comprensión de la filosofía del
Conductismo radical, además el conocimiento de los principios de la conducta,
pueden ayudar al científico y al practicante a resistir la aproximación mentalista de
abandonar la búsqueda del control de variables en el medio ambiente, e inclinarse
hacia las ficciones mentalistas para la explicación de la conducta.

Análisis Conductual Aplicado

Uno de los primeros estudios para reportar la aplicación de los principios de


conducta operante a humanos lo llevó acabo Fuller (1949). El sujeto fue un chico
de 18 años de edad con retardo mental profundo, el cual fue descrito en el leguaje
de esa época como: “un idiota vegetal”. Él descansaba sobre su espalda, y era
incapaz de darse la vuelta. Fuller llenó una jeringa con una solución caliente de
leche con azúcar y la inyectaba en la boca del sujeto cada vez que el muchacho
movía el brazo derecho (se eligió ese brazo porque lo movía con poca frecuencia).
En cuatro sesiones el sujeto estaba moviendo su brazo hacia una posición vertical
a una tasa de 3 veces por minuto.

Los médicos que lo atendían.. pensaban que era imposible que el muchacho aprendiera algo –
según ellos, no había aprendido nada en los 18 años de su vida – aunque en cuatro sesiones
experimentales a su comportamiento el cual, a ese nivel, podría considerarse como relevante.
Aquellos que participaron u observaron el experimento, opinan que si el tiempo lo hubiera
permitido, hubieran podido ser condicionadas otras respuestas además de aprender
discriminaciones (Fuller, 1949, p.50)

Durante la década de 1950 y a inicios de 1960, otros investigadores utilizaron la


metodología del análisis experimental de la conducta para determinar si los
principios de la conducta demostrados en el laboratorio con sujetos no humanos,
podrían ser replicados con humanos. Por ejemplo Bijou (1955, 1957, 1958)
investigó varios principios de la conducta con sujetos normales y con sujetos con
retardo mental; Baer (1960, 1961, 1962) examinó los efectos del castigo, escape y
evitación en niños preescolares; y Ferster y DeMyer (1961, 1962; DeMyer &
Ferster, 1962) realizaron un estudio sistemático de los principios de la conducta
utilizando niños autistas como sujetos.

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Mucha de la investigación inicial con humanos se realizó en clínicas y laboratorios.
No obstante, los sujetos típicamente beneficiados de los estudios de aprendizaje
de nuevas conductas, el propósito principal de los investigadores fue determinar si
los principios de la conducta eran válidos o no con humanos. Estos primeros
investigadores establecieron claramente que los principios de la conducta son
aplicables a la conducta humana, y establecieron el estado para el desarrollo del
análisis conductual aplicado.

El inicio formal del análisis conductual aplicado se puede ubicar en 1959 con la
publicación del trabajo de Ayllon y Michael, titulado “La enfermera psiquiátrica
como un ingeniero conductual”. Los autores describen cómo el personal de
cuidado directo en un hospital estatal, utiliza una variedad de técnicas basadas en
los principios de la conducta para mejorar el desempeño de psicóticos crónicos o
residentes con retardo mental. Durante la década de 1960, muchos investigadores
comenzaron a aplicar los principios de la conducta en un esfuerzo por mejorar
conductas importantes para la sociedad, pero estos pioneros enfrentaron muchos
problemas. Las técnicas de laboratorio para la medición de la conducta y para
controlar y manipular variables algunas veces eran inaccesibles, o su utilización
era inapropiada en escenarios aplicados. Como resultado, los primeros
practicantes del análisis conductual aplicado tuvieron que desarrollar nuevos
procedimientos experimentales. Había poco fundamento para la nueva disciplina y
los investigadores no tenían lista la vía para publicar sus estudios, haciendo difícil
la comunicación entre ellos mismos de sus hallazgos y soluciones a problemas
metodológicos. La mayoría de los editores de revistas se rehusaban a publicar
estudios que utilizaran una metodología experimental poco familiar a la corriente
principal de la ciencia social, la cual contaba con un gran número de sujetos y
pruebas de significancia estadística.

A pesar de estos problemas este fue un periodo excitante y se hicieron nuevos y


grandes descubrimientos con cierta regularidad. Los programas en análisis
conductual aplicado se comenzaron en las Universidades de Arizona, Florida,
Indiana, Ilinois, Kansas, Oregon, Southern Illinois, Washington, Wester Michigan,
entre otras. Cada uno de estos programas hizo grandes contribuciones para el
rápido desarrollo del área durante la década de 1960 mediante la enseñanza y la
investigación.

En 1968 ocurrieron dos eventos importantes que marcaron ese año como el
comienzo del análisis conductual aplicado contemporáneo. Primero, el inicio de la
publicación del Journal of Applied Behavior Analysis (JABA). Esta fue la primera
revista conductual en los Estados Unidos en ocuparse de problemas aplicados y
en dar a los investigadores que utilizaban la metodología del análisis experimental
de la conducta, una salida para publicar sus hallazgos. JABA fue, y continua
siendo, la revista abanderada del análisis conductual aplicado. Muchos de los
primeros artículos de JABA se convirtieron en demostraciones modelo de cómo
llevar a cabo e interpretar el análisis conductual aplicado, lo que en su momento
condujo a una mejora en las aplicaciones y metodología experimental.

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En 1977, el American Psychologist reportó que JABA se clasificaba como la tercera de 57 de
ciencias sociales en el promedio de citas de artículos publicados, únicamente por debajo de
American Psychologist y de Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior. Supera el número de
suscripciones de las revistas más importantes que son distribuidos mundialmente. Los principales
avances en nuestra ciencia y nuestra profesión, reportados primero en JABA, han afectado cada
aspecto de nuestro funcionamiento (Barlow, 1981, p.1).

El segundo evento importante de 1968, fue la publicación en el número inaugural


de JABA, del destacadísimo escrito de Baer, Wolf y Risley. “Algunas Dimensiones
Actuales del Análisis Conductual Aplicado”. Como se señaló anteriormente, este
trabajo define los criterios para juzgar la pertinencia de la investigación en el
análisis conductual aplicado, y señala el alcance del trabajo para los interesados
en la ciencia.

DEFINICIÓN DE ANÁLISIS CONDUCTUAL APLICADO

El capitulo inició con la afirmación de que el análisis conductual aplicado está


interesado en el mejoramiento y la comprensión de la conducta humana. Después
de describir algunas de las actitudes fundamentales para la investigación
científica, examinar las dimensiones del análisis conductual aplicado descritas por
Bear, Wolf y Risley (1968), y revisar brevemente el desarrollo del campo, podemos
ofrecer ahora una definición.

El análisis conductual aplicado es la ciencia en la que los procedimientos


derivados de los principios de la conducta, se aplican sistemáticamente para
mejorar conductas importantes para la sociedad en un nivel significativo, y para
demostrar experimentalmente que los procedimientos empleados fueron
responsables del mejoramiento de la conducta.

Esta definición de análisis conductual aplicado especifica seis aspectos clave del
campo. Primero, las actitudes y la metodología de la ciencia guían su práctica.
Segundo, los procedimientos para modificar la conducta se describen y aplican en
una forma sistemática y tecnológica. Tercero, no cualquier medio para modificar la
conducta se califica como análisis conductual aplicado; sólo aquellos
procedimientos conceptualmente derivados de los principios básicos de la
conducta, están circunscritos a este campo. Cuarto, el objetivo del análisis
conductual aplicado es la conducta socialmente importante. La quinta y sexta
partes de la definición especifican las metas conjuntas del análisis conductual
aplicado: el mejoramiento y la comprensión. El análisis conductual aplicado busca
llevar a cabo una mejora significativa en la conducta importante, y producir un
análisis funcional de los factores responsables de esa mejoría. Lo que resta del
texto, presentará el fundamento del conocimiento y las habilidades que pueden
llevar a una completa comprensión del análisis conductual aplicado.

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