Está en la página 1de 7

1/1

Introducción

Una red de comunicación según Martínez Torvisco (1998: página 118) “Es el conjunto de canales
existentes en el grupo organizado, por los cuales son transmitidos los mensajes. La red es, por tanto, una
estructura a priori de las comunicaciones en un grupo”. Para este autor la estructura es“la organización
de los intercambios reales entre miembros del grupo, con vistas a realizar una tarea dada…”.

Jáñez (1989, p.139) basándose en la Teoría de las Redes y en las posibilidades de comunicación define
la red como, “Una relación binaria cuya característica fundamental es la irreflexibilidad ya que una
persona no “puede dirigirse a sí misma”.

Un aspecto importante para el establecimiento de una red es el criterio que se siga para su formación.
Según Hernández Mendo (1998) existen diferentes criterios para ello: Dirección, simetría y contexto con
los que se pueden obtener el siguiente tipo general de redes (tabla 1):

Tabla 1. Posibilidades de redes de comunicación atendiendo a los criterios de dirección, simetría y


contexto (Hernández Mendo, 1998)

Dirección

Simetría

Situación

Unívoca

No
Grandes grupos

Biunívoca

Interpersonal

Biunívoca

Grupal

1. Diferentes tipos de redes

Según la Teoría de la Comunicación Humana se diferencian cinco tipos de redes de comunicación: 1)


red intrapersonal, 2) red interpersonal, 3) red grupal, 4) red cultural, y 5) pequeños circuitos en redes
más amplias. Todos los tipos de red pueden existir simultáneamente aunque los fines del participante
son los que establecen cual de ellos es más pertinente (Ruesch y Bateson, 1984).

El modelo funcional de Ruesch y Bateson explica las relaciones entre dos o más personas
considerando sus factores personales. Este planteamiento está encaminado, básicamente, a explicar
como las anormalidades de la conducta pueden considerarse como disturbios en la comunicación.

Vamos a describir brevemente cada red.


1. 1. Intrapersonal

Para Meichembaum (1982) la comunicación intrapersonal es aquella que se desarrolla dentro de las
personas. Es un proceso de naturaleza cognitiva y se utiliza como técnica de intervención psicológica.

Siguiendo a Ruesch y Bateson (1984), en la red interpersonal hay una participación total del
observador, la procedencia y el destino del mensaje está en el interior del organismo con lo que existe
gran dificultad para corregir los errores y no se puede examinar la codificación empleada.

Para estos autores en esta red existen tres grupos de funciones: (a) Recepción (Propiocepción y
esterocepción), (b) Transmisión (Propiotransmisión y esterotransmisión), (c) Funciones centrales
(Coordinación, interpretación y almacenamiento de la información).

En definitiva, en este nivel intrapersonal “dentro de uno” el origen y el transmisor del mensaje, son los
órganos sensorreceptores, los canales, son los conductos neurales o humorales y sendas contiguas, y el
receptor y destinatario del mensaje, son los órganos efectores.

1. 2. Interpersonal

Podemos decir que la naturaleza social del hombre le empuja ineludiblemente hacia la comunicación.
Ser es comunicarse. Caille (1984) propone sustituir el clásico postulado de descartes “Pienso, luego
existo” por “Comunico, luego existo (soy)”.

Scott y Powers (1985) apuntan que las personas se comunican porque necesitan esa comunicación
para su bienestar psicológico, para la satisfacción de sus necesidades particulares así como por el nivel
en que permite a los otros la satisfacción de las suyas.

Según Ruesch y Bateson (1984) este tipo de red presenta las siguientes características:
Los individuos participantes presentan potencialidades iguales, es decir hay una distribución equitativa
en la capacidad de recepción, transmisión y evaluación de los mensajes. Por ello es posible corregir la
información ya que ambos participantes (emisor y receptor) conocen la procedencia y destino de los
mensajes.

La persona que de forma obligatoria realiza la observación de otras, es dentro de la misma experiencia,
parcialmente observadora y parcialmente participante; siendo ambos tipos de información
complementarias aunque no de una forma completa.

El individuo ha de elegir de forma constante entre uno y otro modo de experiencia, con la consecuente
pérdida de información.

Debido a la relación complementaria y a la imposibilidad de recoger una información total, se puede


inferir que exista la posibilidad de que la persona nunca se perciba de forma completa en su relación con
los demás.

Podríamos decir, a modo de resumen, que en este nivel interpersonal “uno a uno” el origen del
mensaje es el centro de comunicación de la persona que lo emite. El transmisor es el órgano efector de
la persona que lo envía. Los canales son las vibraciones acústicas, de la luz, el olor, el calor, que viajan por
el espacio además del contacto mecánico o químico con materiales o personas. El receptor son los
órganos sensoriales de la persona receptora. Y por último el destinatario el centro de comunicación de la
persona que recibe el mensaje.

1. 3. Grupal

La red grupal según Ruesch y Bateson (1984) presenta las siguientes características:

Las posibilidades de recepción y de transmisión de los mensajes están distribuidas de forma equitativa
entre las distintas personas.
Los participantes de grandes grupos organizados sólo pueden conocer o la fuente o el destino de los
mensajes. La faceta no conocida está asociada a una doble actuación de los individuos como origen y
destino o como canales para pasar exclusivamente a otros el mensaje con el consiguiente retraso en la
corrección de los mensajes; este retraso puede superarse con la utilización de atajos.

En este tipo de red podemos encontrar dos tipos de mensajes:

Comunicación de “una persona a muchas” (mensaje centrífugo). El origen del mensaje es el centro de
comunicación del grupo: la cabeza directiva o comité. El transmisor es el portavoz o ejecutivo del centro
de transmisión. Los canales son la multiplicación de los mensajes por la prensa, la radio, el cine…El
receptor son las personas encargadas de recibir e interpretar para el grupo los mensajes que llegan,
lectores, oyentes, críticos… Los destinatarios los miembros del grupo conocidos por su rol.

Comunicación de “muchas personas a una” (mensajes centrípetos). El origen del mensaje son los
componentes del grupo, que como en el nivel anterior sólo son conocidos por su rol. El transmisor es el
Vocero, familia, o cualquier otro pequeño grupo periférico. Los canales son las acciones instrumentales
de la gente como la correspondencia, transmisión oral… Los receptores son especialistas que se ocupan
de recibir, resumir e interpretar los mensajes como analistas de noticias, servicios de inteligencia… El
destino del mensaje es el centro de comunicación del grupo, ejecutivo, comité o directivo.

1. 4. Cultural

Siguiendo a Ruesch y Bateson (1984) en la red cultural podemos distinguir:

Mensajes espacialmente ligados de “muchos hacia muchos”. El origen del mensaje son muchos grupos
conocidos por su rol y que expresan opiniones morales, estéticas… El transmisor del mensaje son los
grupos especializados en la formulación de normas de vida como los legisladores. Los canales son
escritos, leyes, reglamentos escritos o no, costumbres transmitidas por el contacto personal implícito en
la acción. Las personas se convierten en canales de comunicación. El receptor son grupos dedicados a la
recepción e interpretación de los mensajes: jueces, abogados, científicos, ministros. El destinatario del
mensaje varios grupos de personas vivientes conocidas por el rol que desempeñan.
Mensajes de “muchos hacia muchos” temporalmente ligados. El origen del mensaje son grupos no
específicos cuyos miembros son más viejos que los receptores o ya han muerto. El transmisor es la
tradición: figuras míticas o históricas. Los canales escritos, objetos, estructuras arquitectónicas. Y el
contacto personal de generación en generación, frecuentemente implícito en la acción. El receptor son
grupos especializados en la recepción e interpretación de los mensajes del pasado: arqueólogos,
historiadores, clérigos… y el destino del mensaje son muchos grupos no específicos cuyos miembros son
más jóvenes que los que emitieron el mensaje.

Referencias bibliográficas

Caille, P. (1984). Introduction à la grille de lecture systémique. Psychology Scolaire, 50. pp. 21-31.

Hernández Mendo, A. (1998). La comunicación grupal. En J.M. Canto (dir.). Psicología de los grupos.
Estructura y procesos. Pp.131-156. Archidona (Málaga): Aljibe.

Jáñez, L. (1989) Fundamentos de Psicología Matemática. p.139. Madrid: Pirámide.

Martínez Torvisco, J. (1998). Espacio personal y ecología del pequeño grupo. En J. I. Aragonés y M.
Amérigo. Psicología ambiental. Pp.101-121. Madrid: Pirámide.

Meichenbaum, D. H. & Goodman, J. (1982) Training impulsive children to talk to themselves: a means of
developing self-control. J. Abnormal Psycho. 77:115-126, 1971.

University of Waterloo, Waterloo, Ontario, (Canada).

Ruesch, J. y Bateson, G. (1984). En Bateson y Ruesch (autores). Individuo grupo y cultura: Una reseña de
la Teoría de la Comunicación Humana. Comunicación. La matriz social de la Psiquiatría. Pp. 226-238
Barcelona: Paidós.

Scott, M.D. y Powers, V.G. (1985). La comunicación interpersonal como necesidad. Madrid: Narcea.
Otros artículos sobre Medios de Comunicación

www.efdeportes.com/

Google

Búsqueda personalizada

EFDeportes.com, Revista Digital · Año 17 · N° 178 | Buenos Aires, Marzo de 2013

© 1997-2013 Derechos reservados