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Capítulo 9

Mirando hacia adelante: la rearticulación de las estrategias de intervención


en el sector público.

Los autores plantean la necesidad de desarrollar espacios que permitan


aprovechar las oportunidades de ingresos, como resultado de una mejor
articulación a mercados dinámicos y tomando como fundamento el acceso
equitativo e incluyente a los mismos.

En este sentido, uno de los papeles centrales del Estado sería el de fortalecer,
justamente, la capacidad de los pobladores rurales para lo que es imprescindible
reconocer que cualquier estrategia de desarrollo rural debe partir por reconocer
la heterogeneidad del medio rural; tanto en lo que respecta a los territorios, como
al acceso diferenciado a activos públicos y privados de sus habitantes, y, al
mismo tiempo la heterogeneidad de sus instituciones.

Ha habido distintas aproximaciones tras la presencia y actuación del Estado en


el medio rural, desde propuestas a partir de unidades micro regionales y los
grandes fondos centralizados, hasta el creciente rol que vienen asumiendo los
niveles subnacionales de gobierno, municipios distritales.

En el Perú si bien la atención que el sector público ha brindado al tema del


desarrollo rural ha sido poco articulada y menos explícita, como discutimos en
los párrafos anteriores, desde el 2004 existe una Estrategia Nacional de
Desarrollo Rural. Hay, además, una producción desde actores diversos, de
debates, hojas de ruta y distintas estrategias de desarrollo rural, en especial para
la sierra, que en los últimos años ha sido bastante dinámica. Asimismo, Escobal
y Valdivia plantean tres grandes líneas de intervención, que no suponen la
eliminación o reducción de la importancia de políticas neutrales para el desarrollo
del sector agrario.

Por otro lado, José María Caballero (2002), realizó un estudio para la FAO para
desarrollar una estrategia de desarrollo rural para la sierra del Perú, donde se
plantean tres frentes principales que se apoyan entre sí:

 Un primer lineamiento estratégico para el desarrollo de la sierra rural es


la promoción del crecimiento rural sostenible.
 Un segundo lineamiento general busca mejorar las capacidades humanas
y brindar protección social.
 Finalmente, el documento propone el fortalecimiento institucional para la
promoción, planificación, ejecución, monitoreo y evaluación tanto del
crecimiento rural, como de los programas de protección social.

La ENDR ilustró la problemática de la ruralidad, para luego desarrollar una


estrategia basada en nueve lineamientos, con el objetivo de “impulsar el
desarrollo humano en el espacio rural con criterios de sostenibilidad económica,
social y ambiental, equidad, y democratización de las decisiones locales”.

Los nueve lineamientos propuestos por la ENDR son:


1. Impulsar una economía rural competitiva, diversificada y sostenible.
2. Promover el acceso a activos productivos para grupos rurales.
3. Proveer una adecuada y suficiente infraestructura económica en apoyo a la
producción rural.
4. Proveer servicios dirigidos a mejorar la calidad de vida de la población
rural y las alternativas de empleo.
5. Promover y fomentar el manejo sostenible y la conservación de los recursos
naturales y proteger el patrimonio ambiental y cultural.
6. Impulsar una gestión integral de riesgos en la producción e infraestructura
rural.
7. Promover las capacidades del poblador rural y el capital social en el campo.
8. Promover la inclusión social.
9. Auspiciar el cambio institucional de manera que cree condiciones para el
desarrollo rural.

Estos nueve lineamientos buscan entonces atacar las limitaciones que enfrentan
los pobladores rurales para lograr una transformación productiva que les permita
mejorar su inserción en los mercados de productos y servicios, agropecuarios y
no agropecuarios, así como su acceso a bienes y servicios públicos y privados.

En síntesis examina la idea de “desarrollo” y su relación con políticas públicas


que se han implementado, a objeto de ofrecer miradas alternativas que superen
las contradicciones que han operado en esta relación. Para ello, en la primera
parte se revisa críticamente la noción de desarrollo como indicador de bienestar
social, noción que ha orientado las políticas públicas implementadas en el
período. También propone reconsiderar la esfera de “lo público”, como
mecanismo de superación de las contradicciones de las políticas del desarrollo.
Finalmente, presenta la noción de territorio, como el espacio para la
reconsideración de la idea del desarrollo y de la esfera pública. Ello, junto a
nuevos enfoques del desarrollo que incluyan la interculturalidad, la conciencia
ecológica y la subordinación del capital en la vida individual y social, podrían
orientar perspectivas teóricas y empíricas que sustenten políticas públicas
coherentes con las exigencias actuales.