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Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia

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Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra
Rey de Escocia, Inglaterra e Irlanda

Retrato por John de Critz (1604)

Rey de Escocia y Señor de las Islas


19 de junio de 1567 - 27 de marzo de 1625

Predecesor María I de Escocia

Sucesor Carlos I de Inglaterra y Escocia

Rey de Inglaterra e Irlanda


25 de julio de 1603 - 27 de marzo de 1625

Predecesor Isabel I de Inglaterra

Sucesor Carlos I de Inglaterra y Escocia


[mostrar]Otros títulos

Información personal
29 de julio de 1567
(Rey de Escocia)
Coronación
25 de julio de 1603
(Rey de Inglaterra e Irlanda)
19 de junio de 1566
Nacimiento
Castillo de Edimburgo
27 de marzo de 1625
Fallecimiento (58 años)
Theobalds House

Entierro Abadía de Westminster


Iglesia de Escocia (Presbiterianismo -
Calvinismo-) (hasta 1603)
Religión
Iglesia de Inglaterra (Anglicanismo)
(desde 1603)

Familia
Casa real Casa de Estuardo

Padre Enrique Estuardo, duque de Albany

Madre María I de Escocia

Consorte Ana de Dinamarca


Jacobo, conde de Moray (1567 - 1570)
Mateo, conde de Lennox (1570 -
1571)
Regente Juan, conde de Mar
(1571 –1572)
Jacobo, conde de Morton (1572 -
1581)

Descendencia véase Descendencia


Firma

Escudo de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra

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Jacobo Carlos Estuardo1 (en inglés James VI of Scotland and I of England; Edimburgo,
19 de junio de 1566 – Theobalds House, 27 de marzo de 1625) fue rey de Escocia como
Jacobo VI desde el 24 de julio de 1567 hasta su muerte, y rey de Inglaterra e Irlanda como
Jacobo I desde el 24 de marzo de 1603 hasta su muerte.

Los reinos de Escocia e Inglaterra, eran Estados soberanos, separados en ese momento, que
contaban con sus propios parlamentos, poder judicial y conjunto de leyes; y que pasaron a
ser gobernados por un mismo soberano, Jacobo, en virtud de una unión personal.

Hijo de María I de Escocia, fue proclamado rey con un año de edad. Una serie de regentes
gobernaron en su nombre y lucharon por el poder durante su minoría de edad, hasta que
ésta terminó oficialmente en 1578. Sin embargo, no obtuvo el control verdadero del aparato
del Estado hasta 1581.2 En 1603 sucedió en el trono de Inglaterra e Irlanda a la última
Tudor, Isabel I, quien murió sin descendencia.3 Rigió conjuntamente Inglaterra, Escocia e
Irlanda por espacio de 22 años, hasta su muerte a los 58 años.4

Aunque gobernó con acierto en Escocia, se encontró con dificultades grandes en


Inglaterra,5 incluyendo el célebre Complot de la Pólvora de 1605 y conflictos sucesivos con
el Parlamento, que le era hostil, especialmente en lo referente al aumento de impuestos. De
acuerdo a una tradición historiográfica iniciada a mediados del siglo XVII, la política
absolutista de Jacobo, su irresponsabilidad financiera y los favores otorgados a favoritos
impopulares sentaron las bases de la Guerra Civil Inglesa, durante la cual su hijo y sucesor,
Carlos I, fue ejecutado.6 Sin embargo, la situación política de Inglaterra y de Escocia fue
relativamente estable durante la vida del monarca, y los historiadores contemporáneos
consideran a Jacobo como un soberano inteligente y reflexivo.7 Durante su reinado
prolongado se mantuvo la paz con España, reanudando las hostilidades su hijo y sucesor
Carlos.

A lo largo de su vida Jacobo tuvo relaciones tan estrechas con los hombres de su corte, que
muchos historiadores han especulado y debatido largo y tendido sobre su orientación
sexual:
La evidencia de su correspondencia y los testimonios contemporáneos han llevado a
algunos historiadores a concluir que Jacobo I era homosexual o bisexual. Pero, de hecho,
esta conclusión no está clara.
8

El último de sus favoritos, el duque de Buckingham, también sería el protegido de su hijo.

Durante su reinado continuó la "Era Dorada" del drama y la literatura isabelinos, con
grandes escritores como William Shakespeare, John Donne, Ben Jonson o Francis Bacon, a
los que el rey patrocinó, contribuyendo al florecimiento cultural.9 Apasionado por la
teología, ordenó la traducción de la Biblia que lleva su nombre, la King James, y es la
oficial de la Iglesia Anglicana. Probablemente jamás hubo tal concentración de talento
literario bajo el patronazgo de la Corona inglesa. El propio Jacobo era un erudito de
considerable talento, autor de poesías, traducciones y un tratado sobre poesía, así como
obras condenando la brujería y el tabaco (Daemonologie [1597]10 y A Counterblaste to
Tobacco [1604]), meditaciones y comentarios sobre las Sagradas Escrituras, obras de teoría
política (The True Law of Free Monarchies [1598] y Basilikon Doron [1599]) y, por
supuesto, discursos para el Parlamento. Sir Anthony Weldon afirmó que Jacobo había sido
llamado "el bobo más sabio de la Cristiandad", y desde entonces se ha asociado el epíteto a
este monarca.11