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Técnica de Reproducción Asistida: Breve análisis sobre su legislación

I. Introducción

No es una novedad decir que el derecho suele ir por detrás de la actualidad y en


particular de la ciencia. Las técnicas de reproducción asistida han revolucionado el
panorama de aquellos que por alguna razón se ven impedidos de procrear sin intervención
médica alguna, con el fin de asegurar la dignidad humana como derecho y por sobre todo,
de cumplir su proyecto de vida familiar. Hoy en día hablamos no solo del derecho a la
dignidad humana relacionado con el derecho a la privacidad, sino también podemos poner
en la mesa tanto el derecho a la identidad, con el derecho a la salud y con ello, a la
disposición del propio cuerpo.

Ante el avance de estas nuevas posibilidades, es donde comienzan a observarse las


discrepancias entre la ciencia y el derecho. Mientras que la primera avanza a pasos
agigantados, el derecho queda relegado y desatiende muchas veces las necesidades
sociales inagotables por esencia. Pero ¿es posible un cambio de paradigma en las formas
de procreación sin acompañamiento del derecho? .

A partir de este interrogante el tema de esta presentación puede ser aproximada con un
desgrane de los puntos principales de las legislaciones italiana y española, no se apunta
en esta exposición a llegar a una conclusión a favor de una u otra, sino en realizar un breve
análisis de ambas alternativas y que inviten al lector a su propia reflexión.

II. La Legislación española

La Ley española 14/06 constituye un nuevo instrumento legal de vanguardia sobre técnicas
de reproducción humana asistida y también en terapia celular y medicina regenerativa.
Construida desde el consenso, posibilita la fertilidad a quienes la necesitan y fomenta la
investigación científica a favor de la salud.

La nueva legislativa no solo deroga la ley 35/88, precursora en materia de reproducción


asistida en España y modificada parcialmente por la ley 45/03, sino que también hace lo
mismo con esta última.

Previo al análisis del contenido de la ley 45/03, cabe destacar el reconocimiento de la


realidad científica con respecto al acondicionamiento de la normativa que comienza a surgir
ya en este periodo de vigencia. Se busca, realizar una valoración que consiga de este modo,
afrontar el estado de indefensión en el cual se encuentran los individuos en materia de
infertilidad.

Más concretamente, la ley 45/03 contemplaba una limitación a la transferencia de ovocitos


para evitar embarazos múltiples – tres como máximo, con cierta flexibilidad, acorde a las
condiciones médicas, lo que se vinculaba con el consentimiento informado, enrolado en el
principio de autonomía de la voluntad para que los protagonistas establezcan su propio
proyecto reproductivo-, la no generación de preembriones supernumerarios.

Otros aspectos introducidos con esta reforma, refieren a la no contemplación de la creación


de preembriones con fines exclusivos para investigación, aunque si preveía la investigación
de preembriones criopreservados cuando se superaban cinco años, con el consentimiento
de la pareja o de la mujer en su caso.

Por último, la norma prohíbe la comercialización del material celular, aplicando los mismos
principios que rigen la utilización de células y tejidos humanos destinados a trasplantes y
medicina regenerativa, para ofrecer opciones terapéuticas y enfermedades graves
(células madres preembrionarias).

Esta ley fue derogada por Ley 14/06, cuyos puntos principales expondremos a
continuación:

a) Ciencia y derecho: Se incorporan nuevas técnicas que se van descubriendo según el


estado de la ciencia y la práctica clínica, dándose las correspondientes autorizaciones
conforme la evidencia científica y nueva técnica y así evitar la petrificación de normas, (se
sincroniza ciencia y derecho).

b) Supresión de ovocitos fecundables y límite en la transferencia: suprime el límite de


la legislación anterior (3 ovocitos fecundables por ciclo).

c) Concepto de preembrión: "Embrión in vitro compuesto por un conjunto de células


resultantes de la división progresiva del ovocito desde que es fecundado hasta los 14 días".
Además prohíbe expresamente la clonación con fines reproductivos.

d)Usuarios de las técnicas: Incorpora nuevos supuestos como el de la mujer con


independencia de su estado civil y orientación sexual, quedando afuera el matrimonio
homosexual entre hombres, ya que se centra en la mujer como receptora de gametos y
preembriones, cuya edad mínima es de 18 años, pero no determina limites en la edad
máxima. Y el supuesto de las personas con discapacidad consagrando la igualdad de
posibilidades, no discriminación y accesibilidad universal de estas técnicas de las
personas con discapacidad.

e) Donantes y contratos de donación: El contrato de donación de gametos es un contrato


gratuito, formal y confidencial entre el donante y el centro autorizado.

Reafirma el anonimato de la donación, garantizando la confidencialidad de datos e identidad


de los donantes, estableciendo el derecho de hijos nacidos a obtener información general
de los donantes que no incluya su identidad (no implica filiación legal). Se prevé como
excepción la revelación de identidad del donante en casos que la vida o la salud del hijo se
encuentren en peligro (anonimato relativo). Asimismo establece las condiciones que deber
reunir el donante, conforme los requisitos de un protocolo obligatorio determinando el
número máximo de hijos con los gametos del mismo donante en un número no superior a
seis.
f) Filiación: abarca cuatro supuestos distintos.

*Mujer casada con otra mujer: la mujer expresará su consentimiento en el registro civil para
la determinación de filiación del hijo a favor de su cónyuge.

*Premoriencia del marido: la determinación legal de filiación entre el hijo y el marido fallecido
sólo podrá ser si el material reproductor del marido se halla en el útero de la mujer a la
fecha del fallecimiento de aquél.

*Fecundación postmortem: El marido podrá dar conformidad de modo fehaciente, para que
su material reproductor pueda ser utilizado doce meses siguientes a su fallecimiento para
ser fecundada su mujer.

*Gestación por sustitución: el contrato por el que se convenga la gestación con o sin su
precio será nulo. La filiación de hijos nacidos por gestación por sustitución será determinada
por el parto, siendo la madre gestante y respecto a la filiación paterna queda a salvo la
posible acción de reclamación del padre biológico.

g) Consentimiento: Es un consentimiento polifuncional o polivalente ya que no sólo abarca


los actos médicos realizados en el cuerpo, sino la prohibición de impugnar la filiación del
hijo nacido de la participación de donante de gamentos (art 8).La falta de consentimiento
acarrea consecuencias peales (art 162 del C. Penal) y también administrativas

h) Registros: Crea un Registro Nacional de Actividad y Resultados de los Centros y


Servicios de reproducción asistida. Se registran tipologías de técnicas y procedimientos,
tasas de éxito y otras cuestiones.

I) Destino de los preembriones no implantados posteriores a la ley 45/03: Destino


investigación células madres procedentes de preembriones no implantados, siempre bajo
el consentimiento de los protagonistas y controles estrictos.

J) Técnicas complementarias: Diagnóstico genético pre implantorio para dar solución a


enfermedades genéticas que hoy carecen de tratamiento y para fines terapéuticos hacia
terceras personas, constituyendo una alternativa de diagnóstico prenatal para detectar de
antemano anomalias genéticas y cromosomáticas antes de la implantación del preembrión.

K) Infracciones y sanciones: Establece normas generales y específicas en relación con


las infracciones que dan lugar a sanciones administrativas y sanciones con multas, siendo
estas infracciones leves, graves o muy graves.

III. Normativa de investigación en biociencia. Reciente Ley del 15/06/2007.

Establece la clonación terapéutica (transferencia nuclear) implicando el desarrollo de


nuevas herramientas celulares y moleculares para la cura y tratamiento de enfermedades
y su incidencia en la salud de las personas.

Consiste en la transferencia del núcleo de una célula adulta de un paciente a un óvulo al


que se le ha extraído su núcleo para reprogramar su crecimiento celular y crear células
madre para crear tejidos u órganos que se puedan transplantar a la persona enferma.

Distinguiendo la clonación terapéutica de la clonación reproductiva, esta última no se


encuentra autorizada en ningún país del mundo.

La Ley de investigación biomedica garantiza el derecho a no discriminación, la


confidencialidad de datos y la gratuidad de las donaciones de material biológico, principios
fiscalizados por el Comité de Etica de la Investigación.

IV. Legislación italiana:

En contraposición a la legislación española, que ha ido evolucionando conforme el avance


de la ciencia, la ley 40 (19/2/04), limita las técnicas de reproducción humana asistida a
personas que sean infértiles, prohíbe la fertilización heteróloga, dejando fuera del alcance
a aquellas personas que poseen una patología y necesitan donación de gametos.
Asimismo, prohíbe la criogenización de embriones.
Establece como requisitos la edad adulta, una relación estable y que ambas personas sean
de sexos opuestos y a su vez impide el diagnóstico preimplantatorio de pre-embriones, y
su investigación.

V. Conclusión

Hasta aquí se ha planteado el interrogante sobre el cambio de paradigma en la forma de


procreación y ¿cómo se adapta el derecho a este nuevo modelo? Hemos intentado
demostrar que las leyes se van adaptando de manera gradual a la evolución de la sociedad
a nivel cultural, tecnológico y científico. Si bien es necesario que las normas vayan un paso
adelante en varias materias y puedan llevar a prevenir situaciones en las que se vean
comprometidos distintos derechos. Muchas veces no suele suceder pero lo que aquí
importa es que el marco regulatorio que acompañe a estas prácticas, que informe y no
desinforme, que pueda concientizar acompañado siempre de políticas públicas que
garanticen posibilidades a quienes no las tienen por cuestiones biológicas, de identidad
sexual a la concreción de una paternidad y maternidad responsable, plena. Que se
conciban los derechos a la vida, a la reproducción, a la disposición sobre su propio cuerpo,
a la no discriminación, a la identidad, a la privacidad, a la salud y a la dignidad, derechos
que son inherentes a la persona y necesarios para desarrollar un proyecto de vida.