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EL DECÁLOGO EN EL DEUTERONOMIO

Comentario en torno a los tres primeros mandamientos.


Dt 5, 6-15.

1. TEXTO BÍBLICO.
1.1. Introducción: Deuteronomio 4, 1-5, 5.

Y ahora, Israel, escucha los preceptos y las normas que yo os enseño para que las pongáis
en práctica, a fin de que viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que os da Yahvé, Dios
de vuestros padres. No añadiréis… …Moisés convocó a todo Israel y les dijo: Escucha,
Israel, los preceptos y las normas que yo pronuncio hoy a tus oídos. Apréndelos y cuida de
ponerlos en práctica. Yahvé nuestro Dios ha concluido con nosotros una alianza en el
Horeb. No con nuestros padres concluyó Yahvé esta alianza, sino con nosotros, con
nosotros que estamos hoy aquí, todos vivos. Cara a cara os habló Yahvé en la montaña, de
en medio del fuego; yo estaba entre Yahvé y vosotros para comunicaros la palabra de
Yahvé, ya que vosotros teníais miedo del fuego y no subisteis a la montaña. Dijo:

1.2. Decálogo: Deuteronomio 5,6-21.

«Yo soy Yahvé tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.
«No habrá para ti otros dioses delante de mí. «No te harás escultura ni imagen alguna, ni
de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en
las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto. Porque yo,
Yahvé tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta
la tercera y cuarta generación de los que me odian, y tengo misericordia por mil
generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos.

«No tomarás en falso el nombre de Yahvé tu Dios, porque Yahvé no dejará sin castigo a
quien toma su nombre en falso.
«Guardarás el día del sábado para santificarlo, como te lo ha mandado Yahvé tu Dios.
Seis días trabajarás y harás todas tus tareas, pero el día séptimo es día de descanso para
Yahvé tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu
sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna de tus bestias, ni el forastero que vive en tus
ciudades; de modo que puedan descansar, como tú, tu siervo, y tu sierva. Recuerda que
fuiste esclavo en el país de Egipto y que Yahvé tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y
tenso brazo; por eso Yahvé tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y tenso brazo; por eso
Yahvé tu Dios te ha mandado guardar el día del sábado.

Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha mandado Yahvé tu Dios, para que se


prolonguen tus días y seas feliz en el suelo que Yahvé tu Dios te da.

«No matarás.

«No cometerás adulterio.

«No robarás.

«No darás testimonio falso contra tu prójimo.

«No desearás la mujer de tu prójimo, no codiciarás su casa, su campo, su siervo o su sierva,


su buey o su asno: nada que sea de tu prójimo.» (este último se divide en dos).

1.3. Conclusión del discurso del Decálogo: Deuteronomio 5,22.

Estas palabras dijo Yahvé a toda vuestra asamblea, en la montaña, de en medio del fuego,
la nube y la densa niebla, con voz potente, y nada más añadió. Luego las escribió en dos
tablas de piedra y me las entregó a mí.
2. COMENTARIO EXEGETICO.

El discurso del decálogo inicia con una evocación de Yahvé para dar a los mandamientos
un sentido divino.1

Hay también una prohibición a tener otros dioses distintos a Yahvé. “La construcción
hebrea prohíbe no sólo el culto externo de otros dioses, sino también el interno y la mera
estima-reconocimiento de ellos como verdaderos. Excluye la adoración, o estima como tal,
de toda otra divinidad, porque Yahvé lo ve todo y, por tanto, la frase excluye otros dioses,
ya que no pueden escapar a la vista… …de Yahvé”.2

La negativa ante la elaboración de imágenes no se orienta, de manera explicita, a efigies


representativas de Yahvé, sino más bien de dioses extranjeros; este segundo mandamiento
prohibía hacer imágenes de Dios, pero la razón del versículo 9 lo aplica a imágenes de
falsos dioses, propios de las naciones palestinenses.3 Cabe anotar que las imágenes con
fines ornamentales y artísticos orientados al culto a Yahvé no están prohibidas, salvo el
caso de que se desvíe el culto hacia ellas como ocurrió con la serpiente de bronce (1R
18,4).

La restricción respecto a utilizar el nombre de Dios en vano se orienta al empleo


innecesario de este nombre, para respaldar mentiras, hacer el mal o con fines supersticiosos.
A demás, el nombre en la mentalidad semita expresa el ser y la totalidad de la persona, así,
profanar el nombre seria igual a profanar a la persona misma; por tal motivo, los israelitas
se negaban a pronunciar o escribir el nombre de Dios.4

1
RAFAEL CRIADO, S,I. Las Sagradas Escrituras I. Biblioteca de Autores Cristianos: Madrid, 1967. Pág.
794.
2
Ibid.
3
R.A.F. MACKENZIE. Verbum Dei I. Editorial Herder: Barcelona, 1956. Pág. 649.
4
RAFAEL CRIADO, S,I. Las Sagradas Escrituras I. Biblioteca de Autores Cristianos: Madrid, 1967. Pág.
796.
R.A.F. MACKENZIE. Verbum Dei I. Editorial Herder: Barcelona, 1956. Pág. 649-650.