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DESCRIPCION DE ALINEACION DE LOS METALES

Los metales usados en aleación o en estado puro en joyería son:

Aluminio: Ha tenido gran difusión en orfebrería falsa; blanco, puede adquirir brillo elevado y
no es alterable al aire. Es ligero se presta para fabricar objetos voluminosos y vistosos.
Adicionalmente, con baño galvánico su superficie puede ser transformada en todas las
coloraciones posibles, incluida la del oro.

Plata: Metal blanco, brillante. Es el metal más dúctil y maleable después del oro y por eso se
usa especialmente en aleaciones. De todos los metales la plata es el que mejor refleja la luz. La
plata pura en el aire o el agua puros es inalterable en caliente o frío.

Aleaciones de oro

 Oro amarillo: Aleación que tiene, por cada 1000 g de la misma, 750 g de oro fino, 125 g de
plata fina y 125 g de cobre.
 Oro rojo: Aquí las proporciones son 750 g de oro fino y 250 g de cobre.
 Oro rosa: El contenido de 1000 g presenta 750 g de oro fino 50 g de plata fina y 200 g de cobre.

Los metales en la joyería, se dividen en metales férreos, metales no férreos y refractarios.

Metales Férreos

Entre los metales férreos se encuentran el hierro fundido, el forjado y el acero inoxidable, los
tres se pueden emplear en la joyería, aunque el más común es el acero inoxidable, empleado
mayormente en piezas para perforaciones en el cuerpo o en accesorios masculinos.

Metales No Férreos

Por el lado de los metales no férreos, se encuentran todos los metales preciosos, como el oro y
la plata, también está el cobre, el latón, el metal de doradores o gilding, el níquel, la plata
níquel, el metal blanco, el peltre y el aluminio, son los metales más comunes en la joyería y en
algunas áreas de la bisutería.

Metales Refractarios

Finalmente, se encuentran los metales refractarios que son aquellos que son difíciles de fundir
y poco maleables para la joyería, entre estos están: el platino siendo un metal precioso, el
cromo, el rodio, el titanio, el tántalo, entre otros.
Modo de preparar las aleaciones

Hay que tener una gran experiencia para asegurar el buen resultado en la preparación de las

aleaciones, sobre todo si los metales empleados se diferencian considerablemente en

fusibilidad y en volatilidad. Las reglas siguientes son debidas a un fundidor muy práctico:

Se funde primero el metal menos fusible, oxidable y volátil, y después se agregan los demás

metales, calentados hasta su punto de fusión o muy cerca de este. Por ejemplo, si se quiere

hacer una aleación de una parte exacta de cobre y 3 de zinc, es imposible lograrlo poniendo

estas proporciones de los metales en un crisol y exponiendo la mezcla al calor; la mayor parte

del zinc se volatilizaría antes de fundirse el cobre, por lo cual lo que se hace es fundir primero

el cobre y agregar después el zinc, fundido en crisol aparte; debe tomarse un exceso de zinc

igual a todas las pérdidas que pueda sufrir.