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EL CENTRO HISTÓRICO DE SABANA DE


MENDOZA Y SU ORDENAMIENTO

Por: Henry Montilla P.

-Sociólogo (Universidad Central de Venezuela, UCV, 1972).


-Magister Scientiarum en Planificación Regional y Urbana
(Centro de Estudios del Desarrollo-CENDES Universidad
Central de Venezuela, UCV, 1977).
Profesor Jubilado (Universidad de los Andes ULA-Núcleo
Universitario “Rafael Rangel” NURR).
-Vicerrector del Núcleo Universitario “Rafael Rangel” (NURR)
1983-1987.
-Investigador en las áreas Urbano-Regional y Teorías y
Métodos de la Planificación Estratégica.
Valera-Noviembre de 2010.
PREÁMBULO

Sabana de Mendoza, ciudad capital del Municipio Autónomo Sucre, del Estado
Trujillo, con su elevada concentración poblacional, junto al Dividive-Agua Santa,
Sabana Grande-Granados y otros centros poblados integrados a sus áreas de influencia,
dinamizados por el crecimiento poblacional y los variados flujos e intercambios
institucionales y económicos establecidos entre ellos, han venido conformando lo que
comúnmente se llama una Conurbación, es decir, aquella aglomeración urbana donde se
diluyen las delimitaciones político-territoriales. En esta realidad geográfica y social,
Sabana de Mendoza, por su base económica, ha venido ocupando un lugar central, con
proyecciones que pudieran determinarle a un plazo mediano, el ser denominada por
analogía, y con la salvedad respectiva para Caracas, como la Gran Sabana de
Mendoza. En otras palabras, que seguramente para referirse a todo ese conglomerado
urbano se recurra a esta expresión.

Por consiguiente, una interpretación como la anterior, donde se conceptualiza así


a Sabana de Mendoza, le da justificación a la presente exposición sobre el centro
histórico de esta ciudad y su Ordenamiento, porque precisamente las tendencias
observables ahora en su proceso de crecimiento urbano, deben compatibilizarse
racionalmente con las necesidades de preservación de aquellos factores que le definen
su identidad como Comunidad. A esto responde que el trabajo incluya una propuesta
razonada y especificada para ese Ordenamiento; la cual, al ser definida como una forma
de intervención urbana, no puede ser entendida como separada del esfuerzo de
planificación que se organice para la aglomeración mencionada; así como tampoco al
margen del proceso de elaboración de los planes de desarrollo urbano, porque en este
caso, es obligatorio que como propuesta se integre al Plan de Ordenamiento Urbano
(POU) y también al Plan de Desarrollo Urbanístico Local (PEDUL), ya que ambos
constituyen su marco normativo de referencia. Además, como las obras sugeridas para
el Ordenamiento conllevan impactos para la vialidad existente, es fundamental adelantar
estudios dirigidos a estructurar un Plan Rector Vial para la ciudad y sus áreas urbanas
aledañas. Esta última cuestión se justifica, entre otras razones, por la necesidad de
integrar espacialmente a los sectores urbanos componentes de Sabana de Mendoza,
ahora separados por la Carretera Panamericana.
1) ANTECEDENTES

El primer tramo del ferrocarril, construido desde La Ceiba a partir de


1880, representó el factor originario del centro o casco histórico de Sabana de
Mendoza. Al respecto, la mención en el contrato firmado para su ejecución el
17 de marzo de 1880 (1) de ubicar en el lugar de llegada del enrielado a la
Estación Guzmán Blanco, determinó que el Concejo Municipal de Betijoque se
decidiera a finales de ese mismo año a delinear calles en aquel lugar de
poblamiento incipiente y disperso. Precisamente, la presencia del ferrocarril y
de su enrielado desde 1884 en adelante, aceleró el surgimiento de un centro
poblado con una morfología urbana más definida. De ese modo, el fenómeno
urbano en Sabana de Mendoza, con rasgos de una verdadera consolidación,
sólo aparece bajo esas condiciones específicas impuestas por la presencia del
ferrocarril. Sin éste último factor era posible la persistencia de las formas de
poblamiento existentes, pero sin dinamismo en lo económico y social, y sin
poder establecer en un plazo histórico cercano un centro poblado de apariencia
definida.

Esta interpretación, sobre la existencia entonces de un fenómeno urbano


estructurado alrededor del ferrocarril, con indicadores que demuestran las
variaciones de los flujos de población, la aglomeración de actividades
económicas y su respectiva expresión en el espacio, aparece con hechos
demostrativos en la Crónica y en la Investigación histórica documental. Así,
tanto el cronista Don Tulio Montilla, en sus Notas Relativas al Origen de la
Población de Sabana de Mendoza (1984) (2) como el historiador José Ángel
Rodríguez, en su libro El Paisaje del Riel en Trujillo (1984) (3), muestran
cómo la variación en el trazado del enrielado modificaba la incipiente y precaria
morfología existente, para determinarle características de mayor definición al
urbanismo, y cuya matriz en lo esencial aún permanece en Sabana de
Mendoza como testimonio de lo que fue la presencia en su espacio de ese
medio de transporte. Don Tulio Montilla reseña que luego del surgimiento de la
primera calle (San José) correspondiente al poblamiento incipiente y previo al
ferrocarril, la segunda calle (Las Flores) surgió como un paso frustrado del
enrielado, al descartarse la ruta hacia Betijoque, para que luego se reorientara
hacia la tercera calle (Bolívar) y se encaminara entonces la construcción de la
Estación Guzmán Blanco y su Plaza Roncayolo entre 1884 y 1886. En este
mismo orden de ideas el historiador Rodríguez afirma: “En la demarcación y
posterior crecimiento de la morfología urbana de Sabana de Mendoza… hubo
una readecuación de la estructura urbana al ferrocarril y girará en torno al
enrielado, ya que su vida comercial y actividades artesanales se dispusieron
cerca del centro comercial por excelencia: la plaza principal del poblado
situada frente a la estación”. También agrega el historiador Rodríguez que
Sabana de Mendoza es una, y lo afirma textualmente: “creación urbana del
ferrocarril”; lo cual permite argumentar que tal razonamiento simboliza el
surgimiento histórico del centro poblado, pero igualmente caracterizar a la
verdadera naturaleza de su proceso urbano. Esto último se corrobora con una
afirmación del propio historiador cuando señala que: “es probablemente el
único caso en Venezuela, de una formación urbana que nació asociada al
ferrocarril”. Por consiguiente, esta última afirmación sobre el fenómeno urbano
en Sabana de Mendoza, demuestra que éste puede ser objeto de un juicio
fundado en su singularidad. Por lo tanto, Sabana de Mendoza entonces puede
ejemplificarse y mostrarse por el ferrocarril, como un caso único y original en la
historia del proceso urbano venezolano.
2) EL CENTRO O CASCO HISTORICO

El centro o casco histórico de Sabana de Mendoza puede considerarse


como aquella parte del urbanismo que fue estructurada mayormente por el
ferrocarril, y más estrictamente, por el tendido del enrielado y la construcción
de la Estación Guzmán Blanco entre 1884 y 1886. Se incorporó como un
componente espacial para conformarle al centro poblado una morfología
urbana definida, y aunque este componente se ha mantenido en lo esencial,
actualmente aparece como un espacio claramente intervenido.

Este centro o casco histórico tuvo en sus inicios una superficie o área
equivalente a una hectárea (10.000 metros cuadrados) (véase gráfico en la
página siguiente). La misma fue vendida a la Compañía del Ferrocarril por
Don Ramón Méndez en 1884, y en cuyo perímetro o contorno se empezó a
conformar un conjunto urbano generado por el carácter centrípeto de su núcleo
central, es decir, por la Estación y su espacio contiguo o Plaza. A su alrededor
se ubicaron las actividades mercantiles, pero igualmente en forma intensiva
desde 1884 se iniciaron las construcciones para lo habitacional y los servicios.
Se trataba de la creación de una morfología urbana más definida, porque la
misma se estableció con un criterio relativamente más ordenado para disponer
las edificaciones en ese casco central. Este hecho tuvo como antecedente la
decisión del Concejo Municipal de Betijoque de delinear calles en diciembre de
1880, al conocerse que el enrielado iba a concluir con una Estación en aquel
lugar de poblamiento incipiente y disperso llamado Sabana de Mendoza o La
Sabana de los Mendoza (4). El cronista Don Tulio Montilla presenta en el
Mensuario Viajo Contigo (5), entre septiembre de 1975 y septiembre de 1976,
desde los números 71 al 83, una descripción sucinta del número de casas de
habitación y de establecimientos mercantiles ubicados en ese casco central,
como también el nombre de sus propietarios. Sobre esta última cuestión es
importante precisar que entre esos nombres aparecen varios de los principales
copropietarios de la Posesión Pedro Felipe (6), quienes hicieron la donación de
30 hectáreas el 26 de octubre de 1887, para el fomento y estructuración en
forma del centro poblado, y cuya fecha fue escogida con pertinencia para
establecer la fundación de Sabana de Mendoza como ciudad (7).

En este casco central de Sabana de Mendoza fue observable desde sus


inicios, la incorporación de las construcciones para lo habitacional y las
actividades comerciales. Esto dio lugar en principio a una especie de
especialización del suelo urbano, donde le correspondió a lo comercial ocupar
la parte más próxima a la Estación y su Plaza. Tal ubicación la denominó Don
Tulio Montilla en sus crónicas la cuarta calle (El Comercio), ordenándose en el
espacio bajo una forma extensiva y horizontal. Esto demostró que el ferrocarril,
instalado como medio de transporte desde 1887, contribuyó a determinarle
rasgos permanentes a la morfología urbana. En relación a las características
que empezó a presentar este casco central, es importante afirmar que desde
su estructuración a esa presencia relativamente especializada de su suelo
urbano se le agregó de manera paralela una heterogeneidad funcional. Así, aún
predominando en el espacio la función comercial, y persistiendo después del
cese de actividades del ferrocarril en la década de los cuarenta del siglo XX, a
ese suelo urbano del centro histórico se le fueron incorporando sucesivamente
aquellos inmuebles que obviamente le correspondieron a los servicios públicos;
entre otros, salud (medicatura); justicia y policía (prefectura y juzgado);
recreativas (cine); culturales; educativas; religiosas y el espacio
correspondiente a la plaza pública (Plaza Bolívar).

Una descripción sobre la evolución de lo urbano en Sabana de


Mendoza, es decir, de la creciente heterogeneidad funcional del centro
poblado, desde sus inicios, la presenta Américo Briceño Valero en la Geografía
del Estado Trujillo (8) señalando que ya para 1891 la ciudad alcanzaba 50
casas y 300 habitantes, para luego llegar a 150 casas y 1000 habitantes en
1920.

La descripción de tales aspectos, correspondientes al centro o casco


histórico de Sabana de Mendoza, va a demostrar la permanencia de éste en lo
esencial, tanto por su morfología urbana casi original, en este caso la creada
por el ferrocarril, como por la prolongación de sus funciones más
características. Tales cuestiones revelan que el urbanismo correspondiente a
los inicios del centro poblado se ha mantenido como un hecho social y espacial
con persistencia histórica, y por lo tanto le ha dado a su existencia el carácter
de un legado testimonial; precisamente el configurado en su momento por la
presencia del ferrocarril (Estación y Plaza) en su espacio urbano. Tal carácter le
determinó por consiguiente, la condición de haberse convertido en un
patrimonio histórico, y por esta causa, es un imperativo su conservación y
preservación.

3) LAS INTERVENCIONES EN EL CENTRO HISTORICO

Concluidas en su totalidad las actividades del ferrocarril de La Ceiba a


Motatán, por decisión de la Empresa el 1° de septiembre de 1947, comenzó un
período donde los gobiernos nacionales entre 1948 y 1958 fracasaron en sus
políticas de reactivación de los ferrocarriles del país (9). En ese lapso la Junta
Directiva de la Empresa Gran Ferrocarril de La Ceiba ofrece en venta, sin
resultados concretos, la totalidad de sus activos al Ejecutivo Nacional, para
posteriormente producir su liquidación como Empresa en términos jurídicos el
15 de diciembre de 1959. En ese mismo período la Estación de Sabana de
Mendoza se mantuvo en una situación de desuso evidente, a diferencia de su
Plaza, que por su carácter de espacio abierto permitió un uso más bien diverso
(para estacionamiento, ubicación de espectáculos públicos, etc.). Sin embargo,
la situación para ambos bienes comenzó a cambiar con esa liquidación de la
Compañía del Ferrocarril, porque desde esa fecha se produjeron cambios en el
uso y disfrute de los mismos, de acuerdo a lo establecido tanto por el Gobierno
Nacional como por el Gobierno local, pero también por aquellos particulares
que se supone habían adquirido derechos por esa liquidación, y seguramente
así quedaron señalados en la nueva situación legal. Al respecto, es importante
afirmar que esta circunstancia tan particular debió estar fundamentada en
términos jurídicos, bajo la interpretación y aplicación de la cláusula o artículo 11
del Contrato firmado en 1880 entre el Ejecutivo Federal y el Concesionario
Roncayolo, donde se señalaba lo siguiente: “los empresarios conservarán
como propiedad de ellos la línea férrea por término de ochenta años… y
terminado este lapso de tiempo quedará dicha línea férrea con cuanto le es
anexo, a beneficio de la Nación, comprometiéndose los empresarios a
entregarla en buen estado” (10). De lo citado puede interpretarse de una
manera precisa, que si bien el Contrato y dicha cláusula vencían en 1960, el
cese de actividades del Ferrocarril ya desde la década de los cuarenta, debió
imponerle al Gobierno Nacional como actor principal en el proceso, establecer
algunas formas de providencias administrativas que definieran claramente los
derechos de la Nación, y al mismo tiempo regularan cualquier otro derecho
adquirido por particulares sobre esos bienes del ferrocarril. La interpretación
ideal de cómo debió actuar el Gobierno Nacional, precisamente en
conocimiento del significado que para Sabana de Mendoza podían tener como
un legado histórico, era justamente considerar esos bienes como un patrimonio
de la Comunidad. En este caso se pudo esperar su transferencia plena a la
Municipalidad del anterior Distrito Betijoque, para que el uso y usufructo se
regularan con ordenanzas. Sin embargo, la ausencia de esas normativas, al
traer como consecuencia que no se produjera la declaración de tales bienes
como patrimonio histórico ni tampoco se dictaran ordenanzas específicas para
administrar el suelo urbano correspondiente al núcleo del casco histórico, abrió
condiciones no adecuadas para su intervención o afectación. Sobre esto debe
afirmarse que si bien desde la década del cuarenta y hasta el inicio de los
sesenta, la hectárea correspondiente al centro histórico, con su núcleo formado
por la Estación y la Plaza, había permanecido casi con la superficie inicial de
1884, con la excepción de una mínima parte ocupada por pisatarios con
pequeños comercios, fue cierto que tal realidad donde se mostraba a un
espacio urbano prácticamente sin afectación comenzó a variar gradualmente
desde 1960, cuando precisamente la ausencia de tales normativas condujo a
una permisología que contribuyó a introducir esas modificaciones. Tales hechos
se dieron con el aval del Gobierno Nacional y la Municipalidad del Distrito
Betijoque, pero también por la aquiescencia de aquellos particulares que
recibieron la propiedad con el derecho de uso, disfrute y disposición,
seguramente sin las restricciones y obligaciones que la Constitución y las leyes
respectivas imponen con fines de utilidad pública y de interés general.
Las intervenciones del casco histórico han sido las siguientes:

1) Una intervención de carácter extenso se produjo entre 1972 y 1973,


con la ampliación de la calle Bolívar para dar paso a una avenida de doble
sentido de comunicación y dos canales por cada uno. Esta obra afectó a la
tercera parte de la Estación del Ferrocarril, al eliminar el llamado tambo o
albergue de los trenes. Este cambio en la estructura del edificio para abrirle
espacio a un sentido en el tránsito vehicular, pudo no realizarse sí en su diseño
y ejecución se hubiera considerado que esa parte de la Estación tenía
holguras, tanto de altura como de anchura, para coexistir en la función de
vialidad con la nueva obra, y por consiguiente ser preservada. Este cambio tan
visible en el edificio más antiguo de Sabana de Mendoza, puede ser
considerado como el mayor deterioro para su patrimonio histórico. (Véase
ilustraciones más adelante).

2) La construcción en la nueva avenida Bolívar de dos inmuebles


alineados con la Estación del Ferrocarril, entre la calle Piar y la prolongación de
la calle El Comercio. Ambos fueron edificados entre finales de los años sesenta
y la década siguiente, ocupando porciones importantes de la superficie de la
Plaza Roncayolo. El primero, construido con el permiso respectivo de la Junta
Comunal del Municipio Sucre el 24 de febrero de 1966, en un terreno de 340
metros cuadrados, que fue comprado a los particulares que lo recibieron en
propiedad luego de la liquidación en 1959 de la Compañía Gran Ferrocarril de
La Ceiba. El segundo, construido en los años setenta por decisión del Estado
Venezolano (CANTV) para prestar el servicio telefónico, agregó al espacio de la
Plaza un conjunto de instalaciones especializadas, incluyendo una elevada
antena de transmisión. (Véase ilustraciones más adelante).

3) Aquella intervención, coincidente en el tiempo con las anteriores,


representada por la construcción de una hilera de inmuebles, destinados para
actividades comerciales, ubicados entre las calles Piar y Cristóbal Mendoza
frente a la Estación y en terrenos que estuvieron destinados como depósitos de
la misma (Casa de Tablas). Estas edificaciones dieron lugar a la aparición en
su parte posterior de una cuadra o callejón, que actualmente comparte muy
parcialmente las funciones residenciales y de vialidad (callejón Bolívar). (Véase
ilustraciones más adelante).

4) Otra intervención la ha venido representando un pequeño edificio


construido en la prolongación de la calle El Comercio y la calle Miranda. Su
ubicación tan superpuesta en el núcleo del centro histórico, rompió con los más
elementales conceptos de simetría y estética en lo urbano. (Véase
ilustraciones más adelante).

5) A las anteriores intervenciones, de naturaleza tangible y con


características de permanencia sobre el suelo urbano, se incorporó en las
últimas tres décadas aquella forma de intervención producida por el comercio
informal. Ésta ha venido ocupando una porción muy importante de la Plaza
Roncayolo, espacios internos y externos de la Estación del Ferrocarril y una
parte de la Avenida Bolívar. Sobre este sector laboral, originado en el país y
obviamente también en Sabana de Mendoza por causas estructurales y
coyunturales en lo económico y social, es importante afirmar que en relación al
número de personas que lo integran, su cantidad pudiera descender si se
activan otros sectores económicos generadores de empleo (la construcción por
ejemplo). Pero como la creación de empleos permanentes va a depender de
las políticas respectivas que emprendan el Estado Venezolano y el sector
privado de la economía, es admisible que ante la ausencia o fracaso de las
mismas se reconozca que la existencia y causas del empleo informal se van a
mantener en la economía venezolana, y por lo tanto, los integrantes de este
sector laboral continuarán ocupando espacios públicos. Como tal hecho
corresponde al caso de Sabana de Mendoza, con su presencia en el suelo
urbano del casco histórico, estaría planteado entonces como una cuestión
necesaria el buscarle otra localización a ese comercio informal, y como
requisito para hacerlo debería considerarse mantener la ventaja de la
centralidad, porque tal cuestión resultaría un atractivo para los integrantes de
este sector laboral. (Véase ilustraciones más adelante).
Este grupo de intervenciones, con marcada heterogeneidad sobre el
suelo urbano del casco histórico de Sabana de Mendoza, principalmente en su
núcleo central, han determinado que sus funciones características, en este
caso, las comerciales, servicios públicos, habitacionales, etc, junto a la vialidad
existente, presenten en términos generales un elevado grado de deterioro
ambiental, y por consiguiente muestren un evidente caos urbanístico. Esta
realidad, ciertamente problemática en lo social para Sabana de Mendoza, le
debe imponer a las autoridades municipales, el impedir con decisiones locales
de políticas públicas, la continuación de cualquier forma de intervención sobre
este suelo urbano del casco histórico, y como parte de esas actuaciones, iniciar
estudios que conduzcan a un programa para su ordenamiento. (Véase
ilustraciones más adelante).

4) EL ORDENAMIENTO DEL CENTRO O CASCO HISTORICO

El significado que llegó a tener la presencia del ferrocarril en Sabana de


Mendoza, representado en su espacio urbano por la Estación y su Plaza, como
el legado de mayor antigüedad, se ha vinculado a un sentimiento compartido
por varias generaciones de sus habitantes. Este sentir colectivo considera que
esa edificación y su espacio contiguo expresan la identidad originaria de la
ciudad y son un patrimonio histórico y cultural. A esto se agrega la coincidencia
de diversos voceros de opinión, entre otros, educadores, periodistas,
articulistas, cronistas, políticos, etc, que ambos bienes deberían destinarse
para un uso comunitario (museo del ferrocarril, biblioteca pública, ateneo,
cinemateca, parque, etc.). Interpretando tal consenso, Don Tulio Montilla, como
Cronista Emérito, expresó el 29 de octubre de 1996 lo siguiente: “… Sabana de
Mendoza tiene edificaciones centenarias… Deberían iniciarse gestiones para
su rescate, mantenimiento y restauración… Es importante que la
Municipalidad… haga los contactos con los Organismos públicos y privados y
las Universidades para elaborar los proyectos necesarios. Entendemos que el
valor histórico de una edificación no puede establecerse por su origen colonial
solamente, sino por lo que simboliza para los pueblos y ciudades. Siendo el
caso de las mencionadas, es fundamental su preservación para el bien de la
memoria colectiva” (subrayado nuestro) (11).

En ese mismo orden de ideas, quien esto escribe, el 26 de octubre de


2004 (12) propuso a la Cámara Municipal Sucre la organización de un conjunto
de acciones estratégicas, basadas en sus propias atribuciones y otras
mancomunadas con aquellos Organismos e Instituciones públicos y privadas,
que tuvieran afinidad de competencias, para iniciar el rescate del centro o
casco histórico de Sabana de Mendoza, cuyo espacio original comprendía la
Plaza Roncayolo y la Estación del Ferrocarril. Se afirmaba que ese rescate
debía iniciarse con una declaración que consagrara al área como Patrimonio
histórico. Se propusieron las siguientes: elaborar un programa de renovación
urbana, encaminado a sustituir el uso actual en el suelo urbano de la Plaza
Roncayolo, para restituir su superficie inicial, y cumpliendo para esto con las
indemnizaciones respectivas; dictar ordenanzas para la preservación de los
dos locales de la Estación del Ferrocarril, encaminado la elaboración de
proyectos arquitectónicos y de ingeniería para lograr la restauración con su
imagen original, incluyendo al llamado tambo; realizar los estudios de
factibilidad económica para establecer las fuentes de recursos financieros y
presupuestarios, con sus respectivos plazos. También se agregaba como
necesario, que la Cámara Municipal, organizara una convocatoria amplia para
escuchar las opiniones sobre el conjunto de estas materias, y principalmente
de profesionales y especialistas. Al respecto, es importante señalar que de todo
ese conjunto de propuestas preeliminares, no se derivó ninguna solicitud de
opinión, consulta, decisión, y resolución de la Cámara Municipal, como
tampoco de la Alcaldía.

El cronista Eliazar Montilla Abreu, le dio continuidad en 2007 al aspecto


de la declaración de Patrimonio histórico, al gestionar la inclusión del edificio de
la Estación y su espacio contiguo, en el inventario de bienes y tradiciones
culturales, realizado como Censo Nacional, por el Instituto de Patrimonio
Cultural, como Organismo nacional autorizado. Posteriormente, en 2009 el
cronista Montilla, en el cumplimiento de sus funciones, envió a la Cámara
Municipal Sucre un documento denominado “Defensa de un espacio
patrimonial. Estación Guzmán Blanco del Ferrocarril de La Ceiba. Casco
urbano histórico de Sabana de Mendoza. Trujillo”. (13)

5) PROPUESTA DE ORDENAMIENTO

La definición de Ordenamiento a adoptar en esta propuesta está referida


a los procesos de renovación, transformación y conservación de partes
concretas del suelo urbano, para ordenar su uso a partir de las normativas que
se establezcan, y recurriendo a los instrumentos que ofrece la planificación
urbana.

Considerando a esta conceptualización como referencial, el


Ordenamiento del casco o centro histórico de Sabana de Mendoza, como parte
concreta de la ciudad, corresponde a un caso de ordenación espacial urbana,
que como todo proceso así definido busca intervenir el suelo urbano en función
de su rescate, renovación y preservación. En el caso especifico de este
Ordenamiento, estaría planteado que debe iniciarse con la recuperación de la
Estación del Ferrocarril y su Plaza, como su legado más representativo; pero
también con la incorporación a su suelo urbano de nuevas edificaciones y con
la modificación de otras existentes. Para lograr estos objetivos se hace
imperativo organizar un Plan Maestro de Ordenación, donde se indiquen los
plazos, la secuencia en la inversión de los recursos y la armonización de las
obras. Esto último buscará que las mismas se aproximen a la condición de un
conjunto interrelacionado.

Este Ordenamiento, como proceso sobre el suelo urbano, requiere la


ejecución de los proyectos siguientes: EL RESCATE DE LA ESTACIÓN DEL
FERROCARRIL Y LA PLAZA RONCAYOLO; la incorporación de un PASEO
PEATONAL a la Avenida Bolívar; la construcción de un edificio para un
CENTRO CÍVICO, frente a la Plaza Roncayolo y la Avenida Bolívar; la
construcción de un MERCADO PARA EL COMERCIO MENOR Y LA
ARTESANÍA; la incorporación de una ZONA RECREATIVA en el PASEO
PEATONAL y la CONTINUACION DEL BOULEVARD anexo a la Plaza Bolívar.
(Véase gráfico general)

Esta propuesta para el Ordenamiento del casco o centro histórico se


fundamenta en el previo conocimiento, en términos de diagnóstico, del uso
actual de su suelo urbano, y considera que el mismo puede ser sometido bajo
ese Plan Maestro de Ordenación, a las siguientes variaciones: a) Cambios de
uso acentuados; b) Cambios relativos de uso; c) Utilización de suelos en
desuso evidente; d) Remodelación totales y parciales de inmuebles; e)
Reorientación del uso de lugares públicos.

Una propuesta como esta, que enumera estos cambios y variaciones en


el uso actual del suelo urbano y la ejecución de las obras mencionadas, no
alcanzará a una especificación de éstas últimas en términos del diseño ni de la
ingeniería de detalles, sólo intentará presentar lo correspondiente a su
justificación, las características generales de las obras y obviamente, su
localización precisa en el suelo urbano (Véase más adelante).

6) FUNDAMENTACIÓN, PROPÓSITOS Y VIABILIDAD DE LA


PROPUESTA DE ORDENAMIENTO

El Ordenamiento del centro histórico de Sabana de Mendoza, como


proceso de intervención urbana, puede visualizarse hacia el futuro bajo el
concepto de una ciudad sostenible. Sobre esta conceptualización referida a la
sostenibilidad, el Doctor William Lobo Quintero, profesor de la Universidad de
Los Andes, en su ensayo Mérida sostenible, una ciudad para la gente (14)
aborda el marco conceptual, los métodos y la gestión para la ciudad sostenible.
Acerca de su definición afirma: “Aceptando que existe un real compromiso para
aunar voluntades que pueden crear un futuro sostenible, haciendo que las
aldeas, los pueblos y principalmente las ciudades se conviertan en verdaderos
asentamientos humanos, podríamos ampliar las definiciones conocidas, y decir
que una ciudad sostenible debe ser equitativa, segura, saludable, ordenada,
educativa, ambiental, cultural, informada, diversa, gobernable, eficiente y
competitiva”; igualmente, al referirse a los aspectos prioritarios para un
proyecto de desarrollo sostenible basado en la definición de políticas y
estrategias del gobierno local, señala lo siguiente: “Existe el consenso de que
el desarrollo urbano sostenible tiene cuatro componentes fundamentales: la
integridad ecológica que mantiene los niveles de equilibrio ambiental, la
equidad que promueve la justicia económica y social de la población, la
participación pública para manejar y legitimar las decisiones, y la concepción
futurista para tener capacidad de manejo de los recursos urbanos, garantizar la
cohesión social y la sostenibilidad ambiental”.

Haciendo un ejercicio de asimilación con parte de esta teorización, y


citando textualmente al Dr. Lobo, se intentará elaborar una forma de
razonamiento sostenible sobre el desarrollo urbano de Sabana de Mendoza, a
propósito de este Ordenamiento, afirmando que esta ciudad puede ser más:
“Equitativa, como aquella que da igualdad de oportunidades a todos los
colectivos sociales; Saludable, significa que sea más humana y respetuosa del
medio ambiente… Una ciudad proclive a la reflexión, al descanso y a la
recreación; Ordenada, si la evolución y el mantenimiento de la ciudad y su
infraestructura física, estética y social obedece a un plan dinámico de
ordenamiento territorial y urbano dentro de un proyecto de ciudad…
Manteniendo la eficiencia de los servicios públicos y privados… Mantenga un
servicio de transporte eficaz, resuelva la buhonería, le de mejor tratamiento a
los parques, las plazas, los monumentos, los espacios libres, y el control de la
polígonal urbana, bajo una gestión local eficiente que promueva la
participación, la lugarización y el comportamiento ciudadano; Educativa… Que
todos los actos de gestión pública y privada mantengan el concepto de una
ciudad para la gente; Ambiental, para que los ciudadanos adquieran una
conciencia ecológica… Teniendo presente que el desarrollo urbano y el
crecimiento de la ciudad debe hacerse con respeto a la naturaleza, alcanzando
una calidad de vida inmejorable y el mejor bienestar colectivo… Gobernable,
con una gestión urbana innovadora basada en una visión concertada y abierta
hacia la gente, construida a través del diálogo la participación y el
fortalecimiento de la democracia urbana plural en régimen civil… Eficiente,
porque ha sido planificada al servicio público… Competitiva, porque optimiza
la eficiencia de la administración local mediante una planificación estratégica,
haciendo que la gobernabilidad promueva la economía local, la generación de
trabajo en red, la mejora de la calidad de vida desde el lugar o la localidad,
buscando reducir las desigualdades sociales. Se entiende que es la
gobernabilidad social la que resuelve las discrepancias entre los diferentes
sectores y va a lograr una auténtica reestructuración urbana, económica y
ambiental, basada en la participación ciudadana, en la democracia, en la
sociabilidad, la convivencia y la corresponsabilidad. La ciudad debe ser
productiva… Ser foco de atracción de inversiones, demostrar una alta cohesión
social, aplicar conceptos de economía de la tierra… garantizar buenos
servicios públicos y generar empleo”

Sobre esta concepción de la sostenibilidad para las ciudades, y como un


ejemplo para la reflexión sobre el caso de Sabana de Mendoza, es pertinente
citar un trabajo especial con esta orientación teórica, publicado por el DIARIO
DE LOS ANDES el 03-09-2010 en la sección La Valera que Soñamos, con el
título ¿Y cuándo le toca a Valera? y cuya autoría corresponde a la Ingeniera
civil Mildre M. Herrera; tenemos: “… ¿en qué ciudad queremos vivir?... Una
ciudad con: ▬Una visión integral del desarrollo urbano (planificación, gestión y
gobierno de la ciudad). ▬Nuevos modelos de vida, que incluyen las mejoras
ecológicas y ambientales. ▬Respuestas globales, equilibradas y deseadas
por los ciudadanos. ▬Valorización ciudadana de los espacios públicos.
▬Gestiones de financiamiento. ▬Garantía de una “calidad de vida urbana”
satisfactoria con las aspiraciones de los individuos… “. Agregando a
continuación la Ing. Herrera: “Hay suficiente creatividad en las ciudades como
para tratar los problemas, pero no hay suficientes mecanismos como para
canalizar estas fuerzas en el proceso de participación política, o para
multiplicar los esfuerzos de las iniciativas que funcionan” (15).

Asumiendo que la presentación anterior sobre los elementos


conceptuales y la ejemplificación sobre la sostenibilidad, se puede traducir
como un intento para abordar el significado del desarrollo urbano futuro de
Sabana de Mendoza, es importante relacionar estas formas de teorización con
la formulación de los propósitos para el Ordenamiento del centro histórico.
Estos son los siguientes:

1) Contribuir a establecer y acentuar en Sabana de Mendoza como


ciudad, unos vínculos más armoniosos de sus sectores y habitantes con
aquella parte ordenada y planificada de su suelo urbano y perteneciente a
su centro histórico, para reforzar la identificación de la Comunidad con su
patrimonio cultural más representativo.

Se trata de un propósito que debe ser relacionado con los siguientes


aspectos ya citados: “Una valoración ciudadana de los espacios públicos”;
“lograr una auténtica reestructuración urbana… basada en la participación
ciudadana, en la democracia, en la sociabilidad, la convivencia y la
corresponsabilidad”.

2) Aproximarse a un uso más racional y eficiente del recurso suelo


urbano en el casco central, para superar al tipo de crecimiento horizontal
simple que actualmente afecta el correspondiente al patrimonio histórico
de Sabana de Mendoza, para de este modo alcanzar niveles más
razonables y adecuados de densificación o crecimiento vertical.

Es un propósito relacionado con: “… la participación pública para


manejar y legitimar las decisiones… tener capacidad de manejo de los recursos
urbanos… “; “aplicar conceptos de economía de la tierra”; “una visión integral
del desarrollo urbano”; “la integridad ecológica que mantiene los niveles de
equilibrio ambiental”.

3) Lograr que las nuevas edificaciones y la remodelación de otras


existentes, establezcan sincronías funcionales entre sí y con el núcleo del
casco histórico (Estación y Plaza).

Se relaciona con: “garantizar la cohesión social y la sostenibilidad


ambiental”; “nuevos modelos de vida, que incluyan las mejoras ecológicas y
ambientales”; “respuestas globales, equilibradas y deseadas por los
ciudadanos”.
Estos propósitos, componentes de la propuesta de Ordenamiento del
centro histórico de Sabana de Mendoza y reforzados en su formulación con
planteamientos conceptuales que corresponden a la llamada ciudad sostenible,
estarán condicionados para su viabilidad a las cuestiones siguientes:

1) Que esta propuesta de Ordenamiento del centro histórico de Sabana


de Mendoza, o cualquier otra de naturaleza y propósitos similares, debería ser
asumida con un elevado grado de consenso por el Sector Público (Nacional,
Regional y Municipal) y por la Sociedad Civil (Consejos Comunales,
Organizaciones no Gubernamentales y Comunidad en general). Es
fundamental que se sustente en dichos sectores con un sentido de prioridad y
con suficiente valoración favorable. Se trata de encontrar para este
Ordenamiento del centro histórico, una consideración equivalente a otras
aspiraciones sentidas y legítimas de la Comunidad, por ejemplo: la canalización
de la Quebrada San Alejo, un nuevo acueducto, el hospital central de la Zona
Baja, infraestructura educativa, planes de vivienda popular, etc.

2) Que al considerarse como evidente la necesidad de importantes


recursos financieros y presupuestarios de carácter extraordinario, para la
formulación y ejecución de los proyectos contemplados en el Plan Maestro de
Ordenación, es fundamental que aparezcan acciones mancomunadas del
Sector público y la Empresa privada, para concretar planes de inversión. Al
respecto, debe esperarse la conformación de alianzas estratégicas entre los
componentes del Sector privado entre sí y de éstos con los componentes del
Sector público, para facilitar las gestiones dirigidas a obtener los recursos
necesarios.

3) Que la participación de la inversión privada, admitida como necesaria


en esta propuesta de Ordenamiento, esté orientada bajo el principio de la
Responsabilidad Social Empresarial, en otras palabras, que se logren equilibrar
las aspiraciones legítimas de una tasa de retorno de lo invertido con los
intereses de la Comunidad.
7) JUSTIFICACIÓN, LOCALIZACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LAS
OBRAS PARA EL ORDENAMIENTO

7.1) EL RESCATE DE LA ESTACIÓN DEL FERROCARRIL Y LA PLAZA


RONCAYOLO

Representa la obra base del Ordenamiento, y debería comprender las


siguientes acciones y proyectos:

7.1.1 Declaración como patrimonio histórico de la Estación del Ferrocarril y la


Plaza Roncayolo, de acuerdo a las competencias establecidas para el
Municipio en el numeral 1. del Art. 178 de la Constitución Bolivariana de 1999.
Al hacer uso de estas atribuciones, la Municipalidad estaría reconociendo que
la Estación y su Plaza, por darle origen a Sabana de Mendoza como centro
poblado, tienen la condición de patrimonio cultural de la Nación de carácter
tangible, según lo establecido por el Art. 99 de la Constitución, y donde se
precisan las obligaciones del Estado venezolano para garantizar su protección,
preservación, conservación y restauración.

7.1.2 En concordancia con lo anterior, la Municipalidad puede dictar las


respectivas ordenanzas, que dispongan la modificación en el derecho al uso,
goce, disfrute y disposición actual de esos bienes, por causas de utilidad
pública o interés general. Al asumir estas atribuciones la Municipalidad debe
emprender las acciones legales para reconocer los derechos al pago oportuno
y la justa indemnización señalados por al Art. 115 de la Constitución
Bolivariana.

7.1.3 Las acciones anteriores, al formar parte del Ordenamiento del casco o
centro histórico, le determinan a la Municipalidad, en base a las atribuciones en
materia urbanística que se indican en numeral 1. del Art. 178 de la
Constitución, la atribución de reorientar el uso del bien inmueble y del suelo
urbano, correspondientes respectivamente a la Estación del Ferrocarril y la
Plaza Roncayolo. En el primer caso se trata de una reorientación que busque
superar el uso actual de carácter privado, para adecuarlo a la condición de un
servicio público. En el segundo caso debería decretarse como atribución
estricta de la Municipalidad la ordenanza específica para una renovación
urbana, con el propósito de sustituir el uso actual y lo construido sobre el suelo
de la Plaza Roncayolo, y restituirle al máximo su superficie inicial.

7.1.4 Una vez decretado el cambio de uso de lo existente como Estación del
Ferrocarril, para asignarle el carácter de un servicio público, debe organizarse
su restauración a imagen y semejanza de su versión original (incluyendo el
tambo o albergue de los trenes): (Véase ilustraciones en la pág. siguiente).
Esta debe comprender tanto su fachada como sus espacios interiores. Al
respecto, con la asesoría de instituciones especializadas que existen en el país
y la participación de los profesionales que corresponda, se deben elaborar los
proyectos arquitectónicos y de ingeniería, para lograr este objetivo tan
simbólico y representativo para el Ordenamiento del centro histórico de Sabana
de Mendoza.

7.1.5 La restitución del suelo urbano de la Plaza Roncayolo, que


correspondería a gran parte de su superficie original, va a permitir que el área
recuperada pueda destinarse para una Plaza-parque. Este proyecto será
factible una vez se establezcan el cambio de uso de este suelo urbano y su
reorientación por la acción de renovación urbana. La delimitación o contorno de
esta obra comprende la prolongación de la calle El Comercio hasta la Avenida
Bolívar, la cuadra de la calle Miranda, la cuadra de la calle Piar y una cuadra de
la Avenida Bolívar. Por tratarse de una obra ubicada en el espacio contiguo a la
Estación del Ferrocarril restaurada, sus instalaciones y funciones (*) deben
complementarse; y como ambas constituyen el núcleo del centro histórico, es
fundamental que se logre una armonización adecuada con las restantes obras
del Ordenamiento.

● ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬●

(*) Debería estudiarse la posibilidad de una reutilización del pequeño edificio de


la CANTV, para los nuevos usos de la Estación y la Plaza-parque. Igualmente
es importante que la vegetación de árboles sea preservada al máximo. Al
respecto, es importante la asesoría para esta parte del Proyecto de la Facultad
de Ciencias Forestales de la ULA, del NURR y el Ministerio del Ambiente.

7.2) EL PASEO PEATONAL

La restauración de la Estación del Ferrocarril, y la consiguiente


preservación y conservación que la Constitución Bolivariana le señalan como
un patrimonio cultural de la Nación, va a determinar que su componente
recuperado (la réplica del tambo o albergue de los trenes) se integre a la
vialidad existente; en este caso, a la Avenida Bolívar como arteria principal.
Esto será posible porque la reinstalación del área techada de la Estación, al
ocupar parte de la calzada de esa vía, le posibilita a este tramo el convertirse
en peatonal. Por lo tanto, al traducirse esto como un impacto vial puede
condicionar hacia un proceso de cambios de uso del suelo urbano en el centro
histórico de Sabana de Mendoza. Estos pueden comenzarse por una
reorientación de la Avenida Bolívar, desde la llamada calle La Estación hasta la
calle Padilla, para que éstas cuatro cuadras se conviertan en un Paseo
Peatonal (Véase gráfico general). Las referencias sobre su definición y
características como zona urbana son numerosas (16); y de las mismas se
deduce que son espacios surgidos a partir de la vialidad existente, como
pudiera ser el caso para Sabana de Mendoza con la actual Avenida Bolívar,
porque como superficie no debería destinarse sólo para el tránsito vehicular,
sino también puede organizarse como espacio público para el desplazamiento
numeroso de personas, y por lo tanto, transformarse en un escenario principal
para la interacción y el encuentro social.

Esta conversión en uno de los sentidos de la Avenida Bolívar (*) como


Paseo Peatonal, se asocia en principio a las siguientes cuestiones: a la
reducción de la congestión vehicular en esta parte del suelo urbano; al
aumento del número de metros cuadrados de espacio público por habitante, y a
la introducción de una conducta social favorable para la preservación del medio
ambiente; especialmente la exigida para la conservación de la Plaza Roncayolo
como Parque y fundamentalmente para preservar a la Estación del Ferrocarril
como patrimonio histórico.

El Paseo Peatonal, desde la calle La Estación hasta la calle Padilla,


puede integrar a los siguientes espacios como componentes: la cuadra de la
calle Piar entre la Avenida Bolívar y la calle Miranda; la cuadra que
corresponde a la prolongación de la calle El Comercio entre la Avenida Bolívar
y la calle Miranda, y la cuadra de la calle Bermúdez entre la Avenida Bolívar y
la calle Miranda. Estas calles transversales, una vez integradas al conjunto del
Paseo Peatonal pueden cumplir la función de áreas tipo boulevard,
convirtiéndose en un complemento necesario para los ambientes que ofrecerá
el Paseo Peatonal como un espacio para el intercambio social (**).

Este Paseo Peatonal, por su ubicación en el centro histórico y su


conexión funcional con la Estación y la Plaza, va a contribuir como espacio
urbano privilegiado y frecuentado, a generar sentimientos de pertenencia con el
patrimonio cultural de la ciudad. Pero igualmente esta vinculación directa con la
obra base del Ordenamiento les asignaría la condición de ejes de este espacio
público, y por consiguiente contribuirán a crear ventajas comparativas para el
uso de este suelo urbano. Al respecto, una vez producido este aumento del
espacio público en el centro histórico, se abren posibilidades para destinarlo a
funciones socio-culturales, recreativas, administrativas y comerciales; estas
últimas como un complemento de las anteriores.

●▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬●

(*) La vialidad desde la calle Bermúdez y hacia la Avenida Bolívar con


dirección a la Panamericana por su ubicación en el centro histórico, debería
limitarse a un tránsito liviano. Igualmente, con relación a una posible conexión
del sector Valmore Rodríguez con el centro de la ciudad (elevado, viaducto,
distribuidor, etc.) debería tener como alternativa la calle Sucre y no a las
Avenidas Bolívar y Las Flores, para evitar el congestionamiento vehicular.
(**) El Paseo Peatonal puede permitir el uso, en situaciones especiales, para
vehículos de emergencia (ambulancias) o de carga especial (mudanzas,
basura, dinero, etc).

7.3) EL CENTRO CÍVICO

La conversión de una parte de la Av. Bolívar en Paseo Peatonal, le


asignará a este último la condición de variable urbana influyente para los
cambios de uso del suelo a generarse en el centro histórico de Sabana de
Mendoza. Y dado el valor estratégico que este suelo urbano va a adquirir como
espacio público en proceso de ordenamiento, por las ventajas comparativas a
crearse para las construcciones y terrenos contiguos al eje conformado por el
Paseo Peatonal y la Estación-parque; se impone para la Municipalidad
encaminar las respectivas providencias que permitan futuras declaratorias de
utilidad pública o de interés general en esta parte del suelo urbano del centro
histórico. Asimismo debe esperarse el dictado de ordenanzas donde se
dispongan los niveles de densificación a permitir para nuevas construcciones.

Una vez definidas estas previsiones, será posible incorporar a ese eje de
espacio público aquellas funciones que tengan afinidad con lo socio-cultural. Al
respecto, es fundamental para los propósitos del Ordenamiento del centro
histórico, el delimitar una extensión de este suelo urbano de la manera
siguiente: a continuación del edificio de la Alcaldía (*) y hasta la esquina de la
calle Piar (sedes de la Prefectura y de la Policía Municipal) siguiendo desde
este punto hasta llegar al límite de la calle Miranda y luego de este punto hasta
el límite trasero de la Alcaldía. Se trata de un terreno en forma rectangular, con
5254,65 m2, contiguo a los espacios del Paseo Peatonal y la Plaza-parque,
que por poseer esta ubicación tan estratégica en el suelo urbano puede permitir
la localización de una obra-edificación con plena afinidad para los usos socio-
culturales.
Inspirados en el ejemplo de España sobre una edificación que se
aproxime al uso anteriormente mencionado, es fundamental la incorporación al
espacio ya sugerido para ser delimitado en el centro histórico de Sabana de
Mendoza de un CENTRO CÍVICO (17). A continuación presentamos en forma
sucinta y textual la definición, funciones, objetivos y servicios prestados por un
CENTRO CÍVICO, de acuerdo a los autores y otras referencias que aparecen
en la bibliografía. Tenemos: “Son equipamientos socioculturales de carácter
público…”; “Nacen en España en los años 80 por la necesidad de
descentralización de los servicios socioculturales”; “… en ellos deben cumplirse
una serie de requisitos: ser espacios polivalentes, adaptados para distintos
usos… ofrecen servicios públicos, no se admite la privatización de los
espacios… facilitan la compactación de servicios, pudiéndose situar en un
mismo espacio físico varios equipamientos (sociales, educativos)…”;
“Arquitectónicamente son concebidos como edificios funcionales, con diseños
abiertos a la diversidad de usos que a ellos se darán”; “… se suelen ubicar en
plazas o parques donde el paso de los vecinos sea continúo.”; “Las principales
funciones… son: servir de base al desarrollo comunitario y a la participación
ciudadana… son espacios de encuentro para la cultura, lugares de libre
transmisión e intercambio de conocimientos a través de la experimentación
colectiva”; “… se definen como bienes municipales… a través de los cuales el
Ayuntamiento presta servicios a todos los ciudadanos del municipio para hacer
más accesible la cultura y el bienestar social”; “… tienen una serie de
objetivos… impulsar programas y servicios de carácter cultural, educativo,
social… que respondan a las demandas y necesidades del ciudadano…
descentralizar los diversos servicios municipales para un mayor acercamiento
con los ciudadanos”; “… prestar servicios… tenemos: … Programación de
actividades socioculturales: Promoción Artística; exposiciones… Desarrollo
Cultural y Social: conferencias, espectáculos, muestras…”; “Son centros
polivalentes e integrados cuyas características físicas están condicionadas
técnicamente y económicamente… para albergar servicios como: sede la Junta
Municipal o Ayuntamiento del Municipio; oficinas de Información, Registro,
Gestión y Demanda Administrativa; Salón de Actos y conferencias; Biblioteca
Municipal; Dependencia de Policía Local; Puntos de información a la Mujer y
Juventud…”.
Aunque todos los aspectos citados, incluyendo a su terminología tan
particularizada, corresponden a la experiencia española de los CENTROS
CÍVICOS, la traducción en lo esencial de sus objetivos, con las variantes del
caso para otra realidad social como la venezolana, pudieran establecerle la
factibilidad teórica a cualquier otro proyecto que busque una aproximación con
esos mismos propósitos. Este puede ser el caso para Sabana de Mendoza y su
área de influencia urbana, porque es muy evidente la situación deficitaria que
presenta el espacio público del centro histórico para la realización de funciones
y propósitos socioculturales como los citados. Este último hecho significa que
en principio existe una justificación real para el diseño de un Proyecto de
elevada equivalencia funcional con el modelo ya descrito de un CENTRO
CÍVICO. Se trataría entonces de una edificación, que por sus dimensiones, va
a requerir la utilización en toda su extensión, del espacio ya propuesto para su
delimitación y con la localización indicada (Véase el próximo boceto).

Como esta obra-edificación justifica plenamente el suelo urbano


mencionado, éste debería entonces ser sometido a un cambio de uso integral.
Al respecto, es importante puntualizar la variable histórica, porque como suelo
urbano viene de una cronología de ocupaciones, iniciadas desde el momento
de la construcción de la Estación y la línea férrea entre 1884 y 1886, con el
levantamiento de inmuebles para los llamados fundadores de Sabana de
Mendoza. Estas ocupaciones continuaron en las tres primeras décadas del
siglo XX con construcciones para lo habitacional y comercial, y posteriormente,
una vez concluidas las actividades del ferrocarril a mediados de la década del
cuarenta, se edificaron sobre ese espacio un Puesto Rural de Salud
(Medicatura) en Agosto de 1947 y la Jefatura Civil y Juzgado en Enero de 1948
(18). Esas formas de ocupación le determinaron al uso de ese suelo urbano el
rasgo de la heterogeneidad, la cual se manifiesta actualmente con la presencia
de vivienda unifamiliar, locales comerciales, oficinas públicas y solares. Y
aunque puede considerarse que este suelo urbano tiene ese legado histórico
de ocupaciones, sin embargo, ha venido experimentando variaciones relativas
en sus funciones, ya que lo más representativo de lo edificado sobre el mismo
se ha modificado o se ha reorientado, como ocurrió con la Jefatura civil, cuyo
espacio está ocupado ahora por la sede Policial, y también con la Medicatura,
utilizada ahora con algunas variantes como local comercial.

Por consiguiente, dada esa heterogeneidad en este suelo urbano,


debería entonces someterse a un cambio de uso de carácter extenso, para
permitir acrecentar esta parte del espacio público del centro histórico, y de esta
manera condicionar para su reorientación hacia lo socio-cultural. Tal cuestión
será posible una vez que la Municipalidad lo declare de utilidad pública o de
interés general, precisamente por tratarse de un suelo urbano ubicado frente al
futuro Paseo Peatonal y la Estación-Plaza. Pero igualmente, como es un
espacio tan estratégico para el Ordenamiento, deben disponerse las
indemnizaciones respectivas, en cumplimiento del derecho de propiedad,
contemplado en el Art. 115 de la Constitución Bolivariana de Venezuela.

Esta edificación para un CENTRO CÍVICO en Sabana de Mendoza,


concebida como sede de funciones socio-culturales, administrativas y de
servicios conexos, así como también definida como polivalente, daría la
posibilidad de sugerir algunas directrices a los profesionales que se convoquen
para el diseño arquitectónico y la ingeniería de proyectos. Este tipo de
orientaciones se refieren a las soluciones de verticalidad y densificación
necesarias para una obra de estas características, así como también las
previsiones obvias para su vinculación con el ambiente. En relación a estos
aspectos, y sólo como una opinión, pudiera afirmarse que un terreno de
5254,65 m2 es posible traducirlo a 26273,29 m2 de construcción, es decir, hace
posible proyectar un edificio de cinco niveles con un estacionamiento
subterráneo incluido; además, debería contemplarse que su planta baja sea
diseñada como espacio rental (Galerías, cines, librerías, etc) y con áreas
abiertas, en una solución de continuidad funcional con el Paseo Peatonal (para
un desplazamiento fluido del público). También es importante que se disponga
un área de jardín para preservar la existencia de un árbol simbólico (EL
PATEDANTO).

● ▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬●
(*) El edificio de la Alcaldía, ubicado al inicio del Paseo Peatonal, debería ser
concluido exclusivamente para las funciones afines a esta Institución Municipal.

7.4) MERCADO PARA EL COMERCIO MENOR Y LA ARTESANÍA

En Sabana de Mendoza, la actividad comercial comenzó asociada desde


1880 a la presencia del ferrocarril. Se inició con el carácter de mayorista,
porque estuvo representada por casas extranjeras (Breuer, Moller&Ca.) y
sucursales de empresas situadas en Maracaibo (Mac Gregor&Ca.). En esa
condición se incorporó al proceso de estructuración del espacio urbano como
un componente del centro histórico. Esta centralidad se constituyó desde el
surgimiento de Sabana de Mendoza, en un rasgo permanente de la base
económica local. Esta se organizó, en sus inicios, a partir de la actividad
comercial fundamentalmente, pero después experimentó un crecimiento en las
décadas más recientes bajo una economía también basada en los servicios.
Sobre estos aspectos históricos y acerca de la actual Estructura Económica del
Municipio Sucre citemos a Eliazar Montilla Abreu en lo siguiente: “La actividad
comercial se concentra especialmente en la parroquia Sabana de Mendoza, lo
cual ha sido tradicional desde el mismo momento en que, en el lugar empezó a
funcionar el Gran Ferrocarril de la Ceiba y comenzaron a fundarse grandes
establecimientos comerciales. Actualmente, a Sabana de Mendoza concurre
una gran cantidad de personas que provienen de otras localidades y
municipios en procura de adquirir diversos géneros de mercancía… El
comercio de la localidad funciona en torno a dos tipos de organizaciones: las
formales y las informales. Las formales comprenden todos los establecimientos
comerciales ubicados en locales especialmente acondicionados… el comercio
informal incluye la buhonería, actividad ésta que ha experimentado un
inusitado auge en el transcurso de los últimos diez años. Los buhoneros se
encuentran ubicados a ambos lados de la Avenida Bolívar y en algunos
sectores aledaños… Cabe agregar que el sector comercio constituye, junto a la
Alcaldía o Gobierno Municipal, el área de mayor potencial empleador…” (19).
Por lo tanto, de todo lo afirmado se interpreta que la centralidad se convirtió
históricamente en una ventaja comparativa para la economía formal e informal;
y precisamente ante el Ordenamiento del casco central de Sabana de
Mendoza, como proceso dirigido a establecer variaciones en el uso de su suelo
urbano, es fundamental buscar una alternativa donde se preserve la
continuidad de esa centralidad como ventaja comparativa para el comercio
informal. Esto último en conocimiento que su ubicación actual como se ha
explicado, ha venido conformando una especial forma de intervención en el
centro histórico.

Sobre esa alternativa, debe admitirse que la existencia ahora de un


espacio ya destinado para ese comercio informal en el suelo urbano del centro
histórico (el mercado de buhoneros como una obra inconclusa) puede ser el
comienzo para una solución integral. Su localización en el callejón Bolívar va a
permitir la posible ampliación de su extensión, porque como espacio público
esta calle o calzada tan particular cumple funciones muy limitadas y no tan
expresamente definidas en el urbanismo local. Así tenemos: 1) Su función
habitacional es muy parcial, porque una vez deterioradas y demolidas las
viviendas ubicadas en su parte central para levantar el mercado del comercio
informal, apenas permanecen en el extremo de la calle Piar cuatro inmuebles; a
los cuales se sumaron otros tres, construidos como agregados posteriores de
los ubicados en la Avenida Bolívar y ocupando pequeños solares sin
condiciones mínimas de habitabilidad o teniéndola muy forzada (*); 2) Su
función comercial se mantiene igualmente en forma muy parcial, ya que existen
sólo dos edificaciones de construcción muy reciente ubicadas en el extremo de
la calle Cristóbal Mendoza, y; 3) Si bien la función de vialidad que cumple el
callejón Bolívar tiene salidas para dos calles (Piar y Cristóbal Mendoza), su
ubicación entre ambas no evidencia regularidad en la fluidez vehicular, y por lo
tanto no contribuye mayormente como vía pública al tránsito en el centro de
Sabana de Mendoza. En consecuencia, esta descripción sobre el cumplimiento
tan parcial de funciones en este suelo urbano permite caracterizar al espacio
de este lugar público, y concretamente al área de la calzada en su totalidad,
con sus 1098,29 m2 (desde la calle Piar y hasta la calle Cristóbal Mendoza y
viceversa) como un suelo urbano en desuso muy evidente, y que en esa
condición puede ser sometido a un cambio de uso de carácter muy extenso y
con plena justificación para su reorientación general. Por lo tanto, sí esta acción
de intervención sobre este suelo urbano se adelanta, se posibilita la ampliación
del espacio ya destinado para el mercado del comercio informal (2068,27 m2)
de la manera siguiente: exceptuando las viviendas hacia la calle Piar y los
inmuebles comerciales hacia la calle Cristóbal Mendoza (**) se agregaría al
mismo, uno vez establecido su cambio de uso, el espacio total de la calzada
(los 1098,29 m2 ya mencionados); se sumaría también el ocupado ahora por
los inmuebles construidos sin mayor habitabilidad en la parte posterior de la
Avenida Bolívar, más un inmueble ubicado en esta última, que al ser sometido
a una reconstrucción total puede facilitar que el espacio así delimitado tenga
accesibilidad hacia esta arteria vial. Esto último va a permitir que una futura
edificación para el Mercado del Comercio Menor y la Artesanía, se le facilite
esa entrada y salida peatonal tan estratégica.

La presencia entonces de un espacio así delimitado y con una extensión


de 3166 m2 aproximadamente (***), debe convertirse en la base real para darle
una solución integral a la localización del comercio informal en el casco
histórico de Sabana de Mendoza, y además, se estaría cumpliendo con una
condición esencial para el Ordenamiento de este espacio público. Nos
referimos a la armonización que una obra como esta puede establecer con las
restantes del Ordenamiento. Así, la posibilidad de estar ubicada frente al Paseo
Peatonal y la Estación restaurada, como también en proximidad con el
CENTRO CÍVICO, le generará vínculos y conexiones funcionales con estas
obras, y precisamente por su localización tan privilegiada en el suelo urbano,
entre otras ventajas el tener entradas y salidas por las calles Sucre, Cristóbal
Mendoza, Piar y Avenida Bolívar, va a facilitar que esa armonización se
convierta en una variable para la interacción social y la dinámica urbana del
centro histórico.

Sobre un modelo de edificación para este Mercado del Comercio Menor


y la Artesanía, opinaremos de la siguiente manera: de los numerosos ejemplos
existentes en el país, citaremos tres casos como referencias, y para esto es
importante considerar en estos ejemplos a los factores siguientes: su ubicación,
el tipo de diseño y sus principales funciones. Así tenemos:
1) El Mercado Principal de Mérida: aunque inaugurado fuera del centro de la
ciudad en 1987, el desarrollo urbano de Mérida lo ubica ahora en una zona de
alta concentración poblacional, pero con acceso directo a arterias viales
principales. En 1990 el gobierno municipal colocó en venta los locales y se
convirtió en un mercado privado, administrado por una junta de condominio,
encargada del mantenimiento y control. Sus instalaciones están construidas
sobre un área de 18 mil metros cuadrados de terreno. El edificio principal
consta de tres niveles, con tres módulos por nivel y dos estacionamientos (20).
Aunque funciona como Mercado Mayorista de Mérida, sus variados
establecimientos incluyen las ofertas características del comercio menor (****).

2) El Centro de Economía Popular de los Teques: actualmente en construcción,


como obra emprendida por la Gobernación del Estado Miranda. Tiene un
avance de 30%. El edificio está localizado entre las calles Miquilena y
Carabobo, en pleno centro de los Teques, con un área de construcción de
13950 m2 aproximadamente. Así: “Los locales tendrán formas de módulos y se
distribuirán de acuerdo con el ramo de cada comerciante. Se dispondrán
espacios para productos alimenticios, ropa y calzado, así como negocios de
quincallería, venta de charcutería y carnes. Adicionalmente se dispondrá de
dos niveles de estacionamiento y áreas especiales para el funcionamiento de
instituciones bancarias y restaurantes, así como depósitos para la mercancía”
(21). Se calcula que 520 personas tendrán áreas cómodas para vender la
mercancía, considerando que con su construcción y la reubicación de los
Buhoneros, la comunidad podrá transitar por calles despejadas. (Véase toda la
información sobre este Mercado más adelante).

3) El Centro Comercial Centro Plaza en Valera: actualmente en construcción


por iniciativa de la empresa privada. Está ubicado en pleno centro de la ciudad,
en la Avenida 10 entre las calles 13 y 14. Se considera que: “Parte de la base
de crear una solución al problema existente en esta zona con los locales
dedicados al comercio informal… con más de 700 locales desde 4 m2 con
depósito… Se propone una edificación con un semi-sótano destinado a
estacionamiento y 4 plantas comerciales en las cuales se proponen locales con
diferentes áreas para diferentes (sic) usos y todos los servicios. Locales desde
4 m2 hasta 200 m2” (22).

Si bien la edificación para un Mercado del Comercio Menor y la


Artesanía en Sabana de Mendoza no puede concebirse como equivalente a
ninguno de los modelos citados, sí pudiera ser pertinente a quienes
profesionalmente les va a corresponder el diseño arquitectónico y la ingeniería
del proyecto, el considerar algunas características de las experiencias
reseñadas, por ejemplo, los tipos de construcción y las funciones mencionadas.
Esta reflexión tan expresa sobre estos aspectos se hace, porque descansa en
una percepción directa sobre el espacio a disponer para calcular la dimensión
de esta obra, ya que precisamente esta variable sobre la dimensión del
Mercado, la puede aproximar a las magnitudes de los tres ejemplos descritos.
Así, en esa extensión de 3166 m2, y de acuerdo a la delimitación del suelo
urbano ya referida, es posible admitir un diseño para un edificio de cinco
niveles, incluyendo un estacionamiento subterráneo (en los 2068,27 m2 del
mercado inconcluso) más un ala de dos niveles, construida hacia la Avenida
Bolívar como su entrada peatonal principal (en 475 m2 aproximadamente);
quedando los 1098 m2 de la calzada como área para estacionamiento. Por
consiguiente, si se agrupan los metros cuadrados de ambos componentes de la
edificación (2068,27X5+475X2) se pueden traducir en 11300 m2 aproximados
de construcción (Véase el próximo boceto).

Sobre la factibilidad para esta obra, es importante admitir que para


establecerla en términos reales debe reconocerse la presencia de
prerrequisitos técnicos indispensables (cambios de uso del suelo urbano,
avalúos, acometidas de servicios, etc.) que van a estar sujetos a la toma de
decisiones por las instancias municipales, de acuerdo a las competencias
señaladas en el Artículo 178 de la Constitución Bolivariana; pero debe
esperarse de manera razonable que el liderazgo local en el establecimiento de
directrices, alternativas y soluciones para localizar al comercio menor y
similares en el centro histórico, lo haga con sentido de emulación y
descartando cualquier sentimiento de minusvalorización.
Esta factibilidad es posible, porque además existen en última instancia
dos condiciones favorables para que una obra de esta dimensión y funciones
se incorpore como un componente del Ordenamiento del centro histórico y con
la necesaria representatividad arquitectónica. La primera se refiere a la
existencia de una extensión de suelo urbano en el centro histórico, con las
ventajas comparativas que supone una localización tan estratégica, y
precisamente ya destinado para ubicar un mercado con propósitos similares.
La segunda se refiere a la presencia de un consenso proclive en el liderazgo
local, para organizar una solución integral que coloque adecuadamente en ese
espacio público al sector informal, lo cual abre igualmente la posibilidad para
ubicar a los sectores artesanal y el correspondiente a los trabajadores del
campo.

El significado entonces de una obra como ésta para Sabana de


Mendoza, debe ser congruente con el papel que actualmente cumple su base
económica local, en este caso, como el centro de distribución de bienes y
servicios más importante de la zona baja del Estado Trujillo; así como también
en esa condición de representar a uno de los componentes del llamado Eje
Panamericano de mayor concentración poblacional. El tener presente tales
indicaciones le impone al liderazgo local que este Mercado para el Comercio
Menor y la Artesanía, debería establecerse de acuerdo a las siguientes
directrices: 1) Admitiendo que su motivación principal es darle solución en el
espacio urbano a la localización del comercio informal, sus propósitos deben
estar permanentemente orientados bajo los parámetros de un centro para la
economía popular; 2) Establecida esa localización en el centro histórico de la
ciudad, y formando parte de su Ordenamiento, la edificación debe tener
características arquitectónicas y funcionales que la aproximen a un centro
comercial moderno, y; 3) Dadas las directrices anteriores, es fundamental para
el liderazgo local encaminar acciones institucionales para hacer de este
Mercado, un servicio público atractivo para sus habitantes y visitantes,
buscando con esto una proyección estratégica para Sabana de Mendoza y la
Zona Baja. Para esta directriz es importante asimilar la experiencia del
Mercado Principal de Mérida, cuya presentación publicitaria lo considera como:
“mucho más que un centro de compras, es un paseo por lo típico, lo cultural y
lo artístico de esta hermosa tierra”. (23) En Sabana de Mendoza también
estaría planteada la búsqueda de objetivos semejantes.

●▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬●

(*) La autoridad municipal en materia urbanística debió otorgar permisos


solamente para prolongar o extender hacia atrás a los inmuebles de la Avenida
Bolívar, pero le correspondía negarlos para levantar nuevos inmuebles con el
frente en el callejón Bolívar, porque éstos no llenaban el requisito de la
habitabilidad. Además, por una exigencia mínima de ornato, era importante
levantar una pared divisoria y su correspondiente acera entre esa parte
posterior de los inmuebles de la Avenida Bolívar y la calzada del callejón
Bolívar. Esto porque la imagen presentada por el reverso de esas
construcciones, sin una pared, con esa combinación de fachadas tan
irregulares que se observan, justifica plenamente el uso de la expresión
siguiente: “Uglier than a car below”.

(**) Las aceras correspondientes a estos inmuebles, pueden formar parte del
área de caminerias o veredas, a incorporarse como entradas y salidas
peatonales para el edificio del Mercado.

(***) Corresponde a la sumatoria de los 2068,27 m2 del terreno del actual


mercado inconcluso y 1098,29 m2 que mide la calzada del callejón Bolívar.

(****) En los 3 niveles hay una variedad de ofertas en productos alimenticios


naturales y procesados de origen local y regional; así como artesanías típicas.
Tiene igualmente varios restaurantes. Además cuenta con: farmacia, centro de
comunicaciones, pago de servicios públicos, estacionamiento gratuito, centros
de información turística, bancos y cajeros automáticos, entre otros servicios.
7.5) LA ZONA RECREATIVA

El eje de espacio público a constituirse con el Paseo Peatonal y la


Estación-plaza, como fase inicial del Ordenamiento, y la consiguiente
consolidación que se dará con la ubicación de un Centro Cívico, al establecerle
nuevos usos al suelo urbano, en este caso, para funciones socio-culturales y
de interacción social, le pudiera también determinar funciones derivadas a otros
componentes del centro histórico. Así, los inmuebles ubicados en las dos
cuadras entre la prolongación de la calle El Comercio (esquina antigua Casa
Breuer) y la calle Padilla en la Avenida Bolívar, (Véase ilustraciones más
adelante) localizados directamente y en continuidad con el espacio
comprendido para el Paseo Peatonal, y cuyas funciones aparecen actualmente
compartidas para lo habitacional, comercial y cultural, pudieran integrarse a
otra dinámica urbana, precisamente la producida por la elevación de la
interacción social en este espacio público. Al reconocerse ahora que en este
último es notorio un déficit de servicios de alojamiento y recreación, así como
de otras que le son afines, esa serie de inmuebles pueden transformarse en un
área especializada y de apoyo para la prestación de tales servicios. De este
conjunto de inmuebles deberían exceptuarse aquellos ocupados y realmente
establecidos para lo comercial (centro comercial recientemente construido),
para lo cultural (Casa de Cultura Jesús Rodríguez Lera) y para lo recreativo (El
Castillo); pero los restantes pudieran experimentar variaciones como las
siguientes: cambios en el uso, reconstrucciones totales y parciales,
remodelaciones, modificación de fachadas, etc. Se trata de la creación de una
Zona Recreativa, que comprendería de igual manera lo gastronómico y el
hospedaje. En esta Zona es posible ubicar una variedad de establecimientos
como posadas turísticas, tascas, restaurantes, cafés, etc; y en su condición de
lugares que estarán ubicados en el Paseo Peatonal pudieran acotar sus áreas
delanteras, para el sentarse al aire libre, etc, es decir, establecimientos con
mesas para el encuentro social. Estos servicios tan esenciales para el espacio
público del Paseo Peatonal y de todo el centro histórico, pueden convertirse en
fuentes de empleo permanente y en factores muy dinámicos de la economía
local.
Esta Zona Recreativa, como componente para el Ordenamiento del
centro histórico de Sabana de Mendoza, debe organizarse condicionada a la
elaboración por las instancias municipales de un Proyecto que establezca su
factibilidad. Esta cuestión debe entenderse como un proceso sujeto a las
siguientes acciones institucionales: 1) A la elaboración de diagnósticos sobre
los usos actuales y sus delimitaciones precisas, para la dictado de las
ordenanzas respectivas; 2) A la información suficiente e indispensable que se
proporcione a los propietarios y ocupantes de esos inmuebles, acerca de las
ventajas posibles del Proyecto, buscando su motivación e identificación; 3) Al
diseño y elaboración de modelos de acuerdo entre la Municipalidad y los
propietarios, para iniciar las variaciones en los inmuebles; 4) A la proporción de
asesoría y apoyo técnico para la constitución de empresas o cooperativas y las
solicitudes de financiamiento, indispensables para la prestación de los servicios
mencionados, y; 5) A la garantía del derecho de propiedad, en los términos
señalados por el Art. 115 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, cuando
la Municipalidad emprenda acciones legales para decidir sobre bienes que se
consideren de utilidad pública o interés social, y relacionados con el
establecimiento de esta Zona Recreativa.

7.6) CONTINUACIÓN DEL BOULEVARD ANEXO A LA PLAZA


BOLÍVAR

El suelo urbano que puede permitir la prolongación del boulevard de la


Plaza Bolívar, cumple ahora las funciones siguientes: calzada doble de la calle
Bermúdez, instalación deportiva techada y plaza al aire libre (Véase
ilustraciones más adelante). Se trata de un espacio público en forma
rectangular, que ubicado estratégicamente en el centro histórico puede ser
caracterizado como un suelo urbano de uso múltiple, pero dada esa
localización tan favorable, es fundamental incorporarlo como otro componente
del Ordenamiento. Para esto se deben introducir modificaciones relativas en los
usos de este suelo, para determinarle una variación de sus funciones en el
urbanismo local. Esto último significa que las ventajas comparativas que posee
como suelo urbano pudieran proporcionar una mayor rentabilidad social, ya que
las variaciones a introducir sobre el mismo pueden orientarse a complementar,
con mayor eficiencia urbanística, las funciones que ahora cumplen la Plaza
Bolívar y su boulevard, así como también en su momento, el Paseo Peatonal y
la llamada Zona Recreativa.

Con esta prolongación del boulevard, como obra del Ordenamiento (*)
pueden lograrse los propósitos siguientes: 1) Mantener la función de vialidad
para la calle Bermúdez con una sola calzada, que viniendo de la calle Ricauter,
comunique con la Avenida Bolívar. 2) Incorporar la otra calzada de la calle
Bermúdez como espacio peatonal. 3) Mantener su área central como plaza al
aire libre, pero con su ampliación hasta la calle Ricauter. 4) En el Proyecto de
ampliación de esta plaza, debe contemplarse la incorporación a sus espacios,
de instalaciones sanitarias funcionales y con objetivos rentales. 5) Dado el
elevado valor de este suelo urbano, bajo el concepto de rentabilidad social,
esta prolongación del boulevard como Proyecto para el Ordenamiento del
centro histórico, debe contemplar la construcción de un estacionamiento
subterráneo, con entrada por la calle Sucre y salida por la calle Bermúdez, e
igualmente con objetivos rentales.

Este conjunto de acciones, que comprende un cambio relativo de uso


(plaza renovada), reubicación de funciones (instalación deportiva); ratificación
de funciones (vialidad) y variaciones estratégicas (estacionamiento y área
peatonal) deben ser interpretadas como componentes de un Proyecto, que
incorporados al suelo urbano van a contribuir con la armonización del grupo de
obras previstas para el Ordenamiento del centro histórico de Sabana de
Mendoza.

●▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬●

(*) En el cronograma del Plan Maestro de Ordenación, la construcción de


esta obra debería condicionarse para su inicio, a la ejecución de la obra base
del Ordenamiento (Rescate de la Estación y la Plaza Roncayolo) y también al
inicio del Mercado para el Comercio Menor y la Artesanía, ya que la reubicación
del sector laboral de buhoneros, pudiera contemplar el uso provisional de este
suelo urbano para albergar un número razonable de estos trabajadores. Al
respecto, deben disponerse las previsiones sanitarias más adecuadas y las
acciones de seguridad y orden público (vigilancia policial, etc.) que garanticen
las mínimas condiciones para realizar estas actividades mercantiles.

8) EL POR QUÉ DEL ORDENAMIENTO

La respuesta a esta interrogante se fundamenta en el hecho


imprescindible para una ciudad ya centenaria como Sabana de Mendoza, de
preservar lo más representativo de su proceso urbano originario. El rescate y
conservación entonces de su centro o casco histórico, y dentro de éste de la
Estación del Ferrocarril y su Plaza, debe convertirse en una cuestión de
consenso para su Comunidad, y dentro de la misma, para la diversidad de su
liderazgo. Así, en principio la razón de éste por qué se refiere al simbolismo
involucrado en la preservación de esta parte de la ciudad. El mismo se
manifiesta en la significación asignada a Sabana de Mendoza como una
“creación urbana del ferrocarril”, y más específicamente, por la singularidad que
la interpreta como “probablemente el único caso en Venezuela de una
formación urbana asociada al ferrocarril” (Remember José Ángel Rodríguez).
Esto coloca entonces a esa interrogante sobre el Ordenamiento del centro
histórico de Sabana de Mendoza en un plano estrictamente valorativo, es decir,
en una realidad derivada que se daría entre los propósitos de tal proceso y la
necesidad de conservar a esos elementos tan evidentes de su identidad
colectiva. Y es por esto que le puede ser señalada a la Estación del Ferrocarril
y a la Plaza Roncayolo, la condición de estar representando testimonialmente
lo más perceptible de esa simbología tan característica de Sabana de
Mendoza.

Sin embargo, a pesar de reconocerse la existencia de ese legado


testimonial que dejó el ferrocarril en el espacio urbano de la ciudad y el deber
de conservarlo como un atributo emblemático de su proceso histórico
especifico, se justifica preguntar lo siguiente: ¿Cómo puede explicarse que una
Comunidad no resalte esa condición única en Venezuela de haberse originado
por la presencia en su espacio geográfico del ferrocarril, sin afectar su propia
auto-estima? (*). La respuesta es muy concreta: es obvio que el liderazgo
social de Sabana de Mendoza ha fallado en no proyectar esa realidad
testimonial y simbólica, y por esta causa es mayormente responsable que la
Comunidad en general no se vea expresada e identificada en esos elementos
de su propia identidad cultural. El no reconocimiento de esto por el liderazgo y
el no asumir una conducta organizada para rescatar el patrimonio histórico y
conservarlo, contribuirá a mantener y acentuar esta cuestión de la ausencia de
auto-estima en el colectivo. Si por el contrario, se adelantan las acciones
institucionales para iniciar el Ordenamiento con el rescate de este componente
tan significativo, el hecho puede interpretarse como una expresión de mayor
conciencia colectiva, y sin duda, como una demostración inédita para valorar el
patrimonio cultural por parte del liderazgo social de Sabana de Mendoza.

Ahora bien, admitiendo que esto último se puede convertir en un logro


para su liderazgo, porque daría la oportunidad de proyectar a Sabana de
Mendoza con las ventajas inherentes del Ordenamiento, le corresponde a éste
contribuir también a resolver, o aportar para dilucidar, la existencia de un
conjunto de percepciones paradójicas sobre Sabana de Mendoza. Así, es
ampliamente conocida la condición estratégica atribuida a Sabana de Mendoza
como el centro urbano de mayor dinamismo económico y de más elevada
concentración poblacional en la llamada Zona Baja o Económica del Estado
Trujillo. Sobre esta cuestión pueden citarse numerosas referencias, donde la
ciudad y el Municipio Sucre están colocados ocupando lugares bien
destacados. Aparecen en distintos estudios y planes de desarrollo regional; en
investigaciones realizadas sobre las potencialidades de la Zona Baja; en
estudios de factibilidad para ubicarla como centro de servicios asociados al
desarrollo petrolero; como estación futura en el proyecto para el Ferrocarril del
occidente del país, etc; a todo lo cual se suman consideraciones similares, que
permanentemente se formulan sobre Sabana de Mendoza en los medios de
comunicación, especialmente en los impresos de carácter regional y también
nacionales.
Como parte de lo anterior, también aparecen opiniones, que ratificando
lo fundamental de este tipo de percepción positiva, expresan de manera
pertinente elementos de su problemática social y de las dificultades para
enfrentarla. Nos referimos como una muestra de esa diversidad, al artículo
Sabana de Mendoza, en la encrucijada, escrito por el profesional de la
Medicina Gustavo Chaparro Salas (VÉASE ANEXO 1), donde expresa
opiniones objetivamente críticas y desinteresadas sobre aspectos de vialidad y
salud, con la motivación de sugerir ideas al liderazgo para buscar caminos
viables que contribuyan a resolver estas expresiones de la problemática local.
Entre otras opiniones el Dr. Chaparro afirma: “Una noticia… da cuenta de la
promesa de un candidato a la Alcaldía… en la que afirma… convertirá a
Sabana de Mendoza en “una gran ciudad”. La verdad es que ya debería serlo.
Entendemos que este debe ser el destino de esta importante localidad…
situada en forma privilegiada en el corazón de la zona petrolera trujillana y una
de las zonas agropecuarias más importantes del estado, por lo que tiene de
verdad el potencial para lograrlo. Tal situación geográfica ya la debería tener
por encima de Boconó y Trujillo capital. Lamentablemente el gobierno regional
así como el nacional parecieran no darle importancia a la comunidad de esta
pujante zona y tiene a su población de espaldas al progreso… Hay ideas y
caminos para transformarla de verdad en la gran ciudad que asomó el
candidato… Podría ser una población aún más importante que el Vigía… Pero
hay que comenzar ya”.

Esas percepciones sobre Sabana de Mendoza donde aparecen


aspectos tan evidentes de su situación actual y perspectivas, pueden
contrastarse con aquellas que referidas al Estado Trujillo en algunas materias
importantes (el turismo por ejemplo) en la mayoría de los casos no hacen
ninguna referencia sobre esta ciudad, y si llega a ser mencionada en alguno, se
hace por causas tangenciales, como por ejemplo el señalarla como un sitio de
vialidad o por la oferta de un servicio público. Nos referimos en primer lugar a
publicaciones especializadas en temas de turismo y vialidad (**), pero también
en trabajos periodísticos que aparecen periódicamente en diarios y revistas de
circulación nacional. En estos trabajos no hay ninguna exhortación a los
lectores para que en su condición de potenciales visitantes del Estado Trujillo
se motiven a conocer o visitar a Sabana de Mendoza.
De igual manera entran en esta forma de percepción sobre Sabana de
Mendoza aquellos trabajos periodísticos que en materia de promoción turística
se publican permanentemente, o en épocas de temporada, en EL TIEMPO y en
EL DIARIO DE LOS ANDES de Valera. Los ejemplos son variados, pero sólo
mencionaremos el escrito por la Licenciada Gilcely Linares en el diario EL
TIEMPO (12-08-2008) y denominado Trujillo: ofrece sus bondades turísticas
(VÉASE ANEXO 2). Se trata de un trabajo donde, de manera similar a otros
que aparecen en la prensa regional, se expone con elevada suficiencia y con
gran calidad de presentación gráfica, el conjunto de opciones, bondades y
variedad de sitios existentes en el Estado Trujillo, y que constituyen la oferta
para sus potenciales visitantes. Sobre sus contenidos es importante puntualizar
que en ninguno hay mención expresa sobre Sabana de Mendoza, ni como
destino o sitio de interés, así como tampoco alguna referencia alusiva al
carácter estratégico que tiene como ciudad en la Zona Baja del Estado Trujillo.
Esto último no significa que al no aparecer reflejada o incorporada la ciudad en
este tipo de trabajos, se le pueda atribuir responsabilidad alguna a los
comunicadores sociales; por el contrario, la existencia de esta forma de
percepción no manifiesta o involuntaria, es una demostración de cómo ha
venido fallando el liderazgo de Sabana de Mendoza en proyectar o
promocionar la indudable fortaleza que posee esta ciudad como expresión
testimonial del ferrocarril, es decir, en no convertir en motivo de interés para la
población venezolana el que Sabana de Mendoza sea una creación urbana del
ferrocarril como un caso único en el país. Al respecto, es posible afirmar que
esa omisión no justificada de su liderazgo ratifica lo ya expresado sobre éste,
es decir, la ausencia en él de una real valoración del patrimonio cultural de
Sabana de Mendoza.

Otro ejemplo de percepción de carácter positivo, es decir, donde Sabana


de Mendoza es el objetivo o principal motivo, lo representa el reportaje
publicado por el diario EL TIEMPO (27-08-2006), y escrito por la Licenciada
Karina Salas, a propósito del período vacacional y con el título de: Sabana de
Mendoza preparada para recibir a los visitantes (Sin muchos atractivos)
(VÉASE ANEXO 3). En él se describen, con excelente apoyo fotográfico, las
opciones que ofrece la ciudad para el disfrute de residentes y visitantes,
afirmando sobre éstos últimos lo siguiente: “… esperando encontrarse con un
pueblo desarrollado, calles acondicionadas, una plaza reestructurada, museos
u otros atractivos para entretenerse”; consideraciones que se complementan
con las opiniones siguientes: “… pero que desafortunadamente no presenta
ningún atractivo turístico para el disfrute de los propios y visitantes, ya que a
pesar de ser ésta una pequeña ciudad donde todos quieren estar, no cuenta
con sitios turísticos, ni coloniales para el deleite de los coterráneos” (subrayado
nuestro). Igualmente en este trabajo periodístico se describen aquellos sitios o
lugares representativos o de interés, con que cuenta Sabana de Mendoza
(Plaza Bolívar; el Complejo Cultural y Educativo “Jesús Rodríguez Lera”; La
Plaza de las Banderas y el Templo como la mejor opción), indicando las
ventajas y aquellas fallas de tipo material que presentan.

Acerca del contenido de este trabajo-reportaje, es importante reconocer


su utilidad al presentar aquellos aspectos que pueden interesarle a los lectores
como conocimiento mínimo e indispensable sobre el tema. En este sentido, se
aproxima bastante a una forma de percepción adecuada sobre esta
problemática en Sabana de Mendoza; al lograr exponerla claramente en sus
fortalezas y debilidades. Sin embargo, hay un aspecto que puede ser motivo
para la observación siguiente: en el trabajo no aparece ninguna referencia
sobre el componente testimonial existente en Sabana de Mendoza (la Estación
y la Plaza), y a pesar de afirmarse que la ciudad no tiene un llamado sitio
colonial, el reportaje no llega a recoger tan simbólico dato. Esto parece
corroborar lo afirmado como falla del liderazgo en Sabana de Mendoza, es
decir, el no haber proyectado las fortalezas inherentes a su patrimonio cultural,
y por lo tanto, eso explica que aparezcan omisiones como la observada.
Además, de esta primera observación pudiera también derivarse la siguiente:
para Sabana de Mendoza que surgió como un centro poblado estructurado
alrededor del ferrocarril en la cuarta parte del siglo XIX (desde 1880) no vendría
al caso eso de carecer de algo colonial, ya que en términos convencionales se
ha considerado que el período colonial en Venezuela concluyó en 1830, lo cual
indica que para referirse a los hechos históricos de Sabana de Mendoza, por
ejemplo, señalar el origen de un sitio o de una edificación, es necesario ubicar
la cuestión en un contexto histórico muy concreto, y hacer referencia al
significado que pueda tener dentro del mismo. Esto nos lleva a decir lo
siguiente: que el valor histórico de una edificación no puede ser establecido por
su origen colonial únicamente, sino por lo que simboliza para los pueblos y las
ciudades (Remember a Don Tulio Montilla).

El liderazgo entonces debe proyectar a Sabana de Mendoza para


contribuir a superar lo paradójico de este conjunto de percepciones sobre la
ciudad. Se trata de encontrar aquellas, donde se establezcan los fundamentos
reales de su identidad comunitaria; en otras palabras, donde no influyan las
aparentes incompatibilidades ahora existentes sobre ella. Y precisamente
cuando se habla del por qué del Ordenamiento del centro histórico, es para
señalar que sí se llegan a alcanzar sus propósitos fundamentales, se estaría
contribuyendo a la conformación de otras matrices interpretativas, donde se le
asignen a Sabana de Mendoza percepciones que coincidan verdaderamente
con sus características históricas y sociales.

Finalmente, nos permitimos una especie de ejercicio de simulación


verbal con el lenguaje de los publicistas, para hacerle mercadotecnia a Sabana
de Mendoza en los términos siguientes: ¡Conozca a Sabana de Mendoza!
¡Visite la única ciudad en Venezuela que nació por el ferrocarril! ¡Conozca
su vieja Estación! ¡Recorra su Plaza y Parque! ¡Vaya a su zona recreativa
y disfrute sus atractivos gastronómicos! ¡No deje de visitar su Mercado
Popular! ¡Adquieran sus productos típicos y la artesanía del lugar!
¡Recorra su Paseo Peatonal! ¡Conozca al Centro Cívico! ¡Asista a su
programación cultural! En fin! ¡PASEN ADELANTE, ESTÁN EN SU CASA!
Digamos que: ¡It costs nothing to dreams!

●▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬▬●

(*) Quien esto escribe, concluyó su intervención en la sesión del 26-10-2004


con esta pregunta. Se trata entonces de utilizarla ahora como una autocita.
(**) Un ejemplo actual de una omisión absoluta sobre Sabana de Mendoza lo
representa la Guía Viajera, edición 2010 de la CANTV. En la sección: Trujillo,
el pesebre venezolano, no aparece el nombre de esta ciudad. En uno de sus
ítems se afirma: “No dejes de visitar a Tuñame, Pampán, San Lázaro,
Santiago, Santa Ana, Moporo, La Quebrada, El Dividive”. Ahora preguntamos:
¿Y Sabana de Mendoza?

9) NOTAS

1) El evento del 17-03-1880, la firma del Contrato, se constituyó en una fecha


originaria, a partir de la cual se crearon los factores que explican la
estructuración de Sabana de Mendoza como centro poblado.

2) Estas Notas se complementaron en 1987 con la inclusión de una


Cronología.

3) Publicado por la Academia Nacional de la Historia en 1994. Es un excelente


trabajo sobre el tema del ferrocarril en Trujillo, y contiene una amplia
documentación anexa.

4) En la Cronología de Don Tulio Montilla se precisa que el uso indistinto de


uno u otro nombre se superó finalmente desde 1883 con la denominación de
Sabana de Mendoza.

5) Mensuario que circuló entre Noviembre de 1969 y Marzo de 1978 (101


números), como publicación dirigida por el Párroco de Sabana de Mendoza,
Monseñor Antonio Laglera, para “dar respuesta a este fenómeno sociológico
del tránsito, destacando sus valores humanos y cristianos” (Nº 12). En el
Mensuario se abordaba la problemática social de la Zona Baja del Estado
Trujillo e igualmente se incluyeron las colaboraciones permanentes del cronista
Don Tulio Montilla (en 88 números).

6) El lugar llamado Sabana de Mendoza formaba parte de ésta extensa


posesión, cuya partición se hizo en 1904, correspondiéndole a Don Ramón
Méndez la tercera parte general (935) de las hectáreas distribuidas. Se
considera a este personaje como el precursor del poblamiento inicial de
Sabana de Mendoza y quien tomó la iniciativa para la donación de 30
hectáreas que extendieron al centro poblado. También le correspondió venderle
a la Compañía del Ferrocarril la hectárea para ubicar a la Estación.

7) El documento de donación (26-10-1887) es suficientemente explícito en


señalar que la donación era para formar una población con toda la categoría, y
se le encomendó al mandatario regional hacerlo. Al respecto, ningún otro
documento hace tales referencias tan expresas para la constitución formal de
Sabana de Mendoza. Esto último justifica que se tomara la donación y su fecha
como la fundacional.

8) Este libro, tanto en la edición original de 1920 como en su reedición de 1974,


es útil en sus contenidos geohistóricos, pero es limitado obviamente en materia
de Historia Regional.

9) Sobre esta temática que corresponde a la etapa de declinación de los


ferrocarriles en Venezuela, es muy ilustrativa la revisión del libro de José
Murguey Gutiérrez: CONSTRUCCIÓN, ocaso y desaparición de los
ferrocarriles en Venezuela, Caracas, 2007.

10) La cláusula citada es precisa en afirmar que la propiedad de la línea férrea


y lo anexado pasará a beneficio de la Nación luego de ochenta años (en 1960).
Sin embargo, la Compañía se autoliquidó como Empresa tres meses antes
(Diciembre 1959). Es obvio que parte de los bienes del ferrocarril, y
seguramente los de Sabana de Mendoza, quedaron en manos de acreedores.

11) Estas consideraciones las expresó como sugerencias a la Cámara


Municipal Sucre el 29-10-1996, cuando le confirieron la condición de Cronista
Emérito. Don Tulio nunca obtuvo respuesta a lo sugerido.

12) Estas propuestas formaron parte de la intervención de quien esto escribe,


el 29-10-2004, con motivo de la sesión especial conmemorativa del 26 de
Octubre, como fecha fundacional de Sabana de Mendoza.
13) Enviado a la Cámara Municipal Sucre el 30 de Octubre de 2009.

14) Este ensayo, publicado como libro por la Universidad de los Andes en
2008, contiene el Discurso del Doctor William Lobo Quintero en el acto de
incorporación como Individuo de Número, Sillón Nº 16 de la Academia de
Mérida.

15) Publicado como trabajo especial en las páginas 8 y 9 del DIARIO DE LOS
ANDES, el viernes 3 de Septiembre de 2010.

16) VÉASE http://www.todoarquitectura.com/

17) Entre otras referencias VÉASE: (A.A.V.V. “Centros Cívicos, presente y


futuro. Cultura y Participación”. Editorial Popular, 1989.); (A.A.V.V. “Los centros
cívicos ante el nuevo milenio: nuevos retos de participación, descentralización y
territorio” Editorial Miraguano. Madrid, 2000); (A.A.V.V. “III Seminario: Espacios
simbólicos de la cultura: casas de cultura y centros cívicos”. En: Seminarios
cultura y municipios: primera recopilación (1998-2002). Federación Andaluza de
Municipios y provincias, D.L. Sevilla 2004); (Labourdette, Lucía. “El Centro
Cívico como modelo de equipamiento sociocultural de carácter municipal”);
(López de Aguilera, Iñaki. “Cultura y ciudad. Manual de política cultural
municipal”. Ediciones Trea.

18) Estos datos fueron obtenidos del Estudio Geográfico Social del
Municipio Sucre, que formó parte de la Geografía Médico-Sanitaria del
Estado Trujillo. El Estudio municipal fue elaborado por el Doctor Carlos
Enrique Capriles, ex médico rural de Sabana de Mendoza en abril de 1951.

19) Citas del libro Perfil Histórico, Geográfico y Humano de Sabana de


Mendoza (2006). Están contenidas en el ensayo correspondiente al Perfil
Geográfico del Municipio Sucre.

20) http://www.meridaonline.com/mercado_principal_de_merida.html
21) EL NACIONAL (Cuerpo Ciudadanos) (12-9-2010) pág 2.

22) http://www.casafacil.com/

23) http://www.meridaonline.com/mercado_principal_de_merida.html

NOTA ESPECIAL: En este trabajo aparecen fotografías de David Durán,


Renzo González y Freddy Vitoria. También fotoleyendas redactadas por los
periodistas Karina Salas Méndez, Juan Pazos y Eduardo Vitoria, para distintos
trabajos periodísticos publicados en EL TIEMPO y en el DIARIO DE LOS
ANDES. Para todos ellos nuestro agradecimiento!

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