Está en la página 1de 9

Teoría del conocimiento

Los prejuicios y estereotipos

Cuando estábamos pensando en un tema para tratar en nuestra presentación de


TdC, sin venir a cuento nos acordamos de la primera vez que nos conocimos. Esto
pasó en el curso cero a principios del verano pasado. Empezamos a recordar qué
pensábamos los unos de los otros en un primer momento, antes de conocernos, y
nos sorprendimos de la cantidad de prejuicios que formamos, algunos de los cuales
llegaron a ser muy alejados de la realidad.

Algunos de los prejuicios que formulamos entonces, vistos desde la perspectiva


actual nos parecen absurdos, ya que tenemos una visión de esa persona
completamente diferente a la que teníamos entonces. Esto nos llevó a preguntarnos
sobre esos prejuicios, cómo y por qué fueron formados, y si nos fueron útiles para
conocer a esa persona.
De aquí surgió nuestra ​pregunta de conocimiento​:

¿En qué nos benefician o nos perjudican los prejuicios/estereotipos en


la obtención de conocimiento personal?

Para contestar a esta pregunta de conocimiento empezaremos definiendo qué son


los prejuicios y los estereotipos.
Los prejuicios consisten en las distintas opiniones que tenemos de la gente antes de
conocerlas bien. Es decir, cuando conocemos a una persona nueva tendemos a
analizarla y, mediante ese análisis de la ropa, el comportamiento, su lenguaje, etc.
acabamos creando una idea de esa persona. Estos rasgos pueden oscilar desde
simples características, como creer que una persona vive en la montaña, hasta
poder poner cruz y raya des del principio a esa persona o enamorarte de ella.
Los prejuicios nos pueden dar una idea de cómo es esa persona, pero es muy poco
probable que nos den una descripción precisa.
Algo que tenemos muy claro es que los prejuicios no nos aportan un conocimiento
objetivo sobre una persona. Nos dan una idea de cómo podría ser, pero no es un
conocimiento seguro y fiable. Esto lo desarrollaremos más adelante.

Antes de hablar sobre la relación entre los dos términos clave, ​estereotipo y
prejuicio​, los cuales solemos confundir con frecuencia, los definiremos para que
quede clara su diferencia.

1
Los estereotipos son esas creencias o ideas que tenemos sobre las características
de un grupo social. Se trata de imágenes simplificadas sobre cómo son vistas los
grupos sociales y su comportamiento.
En cambio, los prejuicios, como ya hemos definido anteriormente son evaluaciones
emocionales, sentimientos positivos o negativos que tenemos sobre un individuo
que todavía no hemos conocido, pero con el que hemos mantenido un mínimo
contacto (visual o verbal).

La diferencia básica radica en que el prejuicio es una especie de evaluación


emocional a nivel personal, individual, mientras que el estereotipo es una creencia
previa sobre un colectivo o grupo social.

También cabe la posibilidad que un estereotipo se convierta en un prejuicio, esto


pasará cuando se aplique un estereotipo a una persona en concreto perteneciente
al colectivo. Por ejemplo, esto se puede ver claro en una situación habitual en el
metro: una persona está en el metro y de repente agarra con fuerza su bolso o
mochilla al ver que se acerca una persona de color; aquí vemos cómo el estereotipo
de “las personas de color delinquen y roban” deja de ser un estereotipo y pasa a ser
un prejuicio, ya que la persona reacciona agarrando con fuerza sus pertenencias al
ver una persona concreta del colectivo.

En esta presentación hablaremos sobre ambos, prejuicios y estereotipos, porque


están estrechamente relacionados y, aunque ya hemos visto que se refieren a cosas
distintas, la relación entre estos y el conocimiento es prácticamente la misma.

Para entender un poco más acerca de los prejuicios, responderemos a las


siguientes preguntas:
¿​Cómo​se forman los prejuicios?
En el momento en el que nos cruzamos con una nueva persona, tenemos una serie
de pensamientos, los prejuicios, que nos pre-definen a esa persona. De forma
inconsciente relacionamos las primeras acciones, la apariencia, la forma de hablar
de un individuo con una personalidad concreta. Normalmente nos basamos en
nuestra experiencia para formar los prejuicios. Más adelante, a través de las formas
de conocimiento ampliaremos este campo.

¿Pero ​por qué necesitamos crear estos prejuicios o estereotipos si en la mayoría de


casos no nos aportan un conocimiento personal cierto del individuo prejuzgado?
La creación de los prejuicios no solo depende de la persona prejuzgada, sino
también de quién juzga. Una persona con un ego muy elevado tenderá a formarse
prejuicios negativos sobre los demás, para así satisfacer su autoestima
considerando a los demás inferiores. Por el contrario, una persona con baja

2
autoestima tenderá a crear prejuicios positivos de los demás, ya que pensará que
todo el mundo tiene mejores cualidades que él o ella.

En el caso de los estereotipos, tendemos a prestar más atención a aquello que


corrobora nuestros puntos de vista. Cuanto más intensamente mantengamos un
estereotipo, más tendremos a fijarnos y a recordar la información que lo apoya. Por
ejemplo, la persona que piensa que las mujeres son malas conduciendo, tenderá a
fijarse sólo en aquellas cuyo comportamiento avale su teoría mientras que no
prestará atención al resto.

Otra razón por la que prevalecen los estereotipos es que desechamos la


información que es contradictoria con nuestros puntos de vista. Las personas que
piensan que los musulmanes son agresivos considerarán que los atentados
perpetrados por musulmanes corroboran su punto de vista. Si ven a musulmanes
que no se muestran agresivos, los considerarán excepciones, o bien pensarán que
están fingiendo y no se están mostrando como realmente son. De este modo
pueden mantener sus prejuicios incluso ante la evidencia que los contradiga.

Por último, los estereotipos se autorealizan. La gente no sólo selecciona la conducta


que se corresponde con el estereotipo, sino que también puede provocarla. Por
ejemplo, un profesor de autoescuela que piensa que las mujeres son malas
conductoras podría comportarse con ellas de un modo que mermara su rendimiento,
ante un fallo podría decir "tú tendrás problemas conduciendo" si se trata de una
mujer, pero restarle importancia si se trata de un hombre.
Otro ejemplo sucede cuando regalamos una muñeca a una niña y un coche de
bomberos a un niño, estaremos provocando en ellos respuestas que estén de
acuerdo con el estereotipo y luego podremos pensar fácilmente que las niñas
prefieren las muñecas y los niños los coches.

Formas de conocimiento implicadas: en muchos casos, la formación de prejuicios


no se produce de forma consciente. En este caso, los prejuicios no tendrán
fundamentos lógicos y serán irracionales, se crearán mediante la intuición y la
emoción. La memoria también tiene un papel importante:

La ​
intuición​: la intuición nos aporta un conocimiento inmediato sin una justificación
previa, prácticamente la definición de perjuicio. Cuando estamos hablando con
alguien por primera vez nos fijamos en pequeños detalles y mediante la intuición,
extraemos unos rasgos que definirán a la persona. Este será el primer paso y el
más incontrolable e involuntario, ya que lo hacemos con todo el mundo
prácticamente sin darnos cuenta.

3
La ​memoria​: esta forma de conocimiento nos ayudará a comparar los rasgos
obtenidos de la persona que tenemos delante con otros de otras personas que
hemos conocido en el pasado. Si el sujeto tiene un comportamiento parecido al de
tu personaje favorito de una serie (el cual es muy buena persona, es atento,
simpático y generoso), seguramente te acercarás a él y desde el primer momento
pensarás que tiene el mismo carácter que el personaje de ficción. En cambio, si se
parece a tu peor enemigo, te cerrarás y costará mucho cambiar la opinión de esa
persona, ya que la memoria te incitará a alejarte. Este será el segundo paso,
relacionar los detalles con otros parecidos que residen en nuestra memoria. Se
suele decir que los prejuicios son aprendidos y se basan en la experiencia, y eso es
debido a uso de la memoria para formarlos.

La ​emoción​: como ya hemos comentado, los prejuicios son evaluaciones


emocionales, así que las emociones también están relacionadas. ¿De qué manera?
Normalmente, las características o comportamientos de las personas nos producen
una serie de emociones, por ejemplo, si una persona se muestra generosa,
sentiremos gratitud y satisfacción, y si otra persona es muy fría y distante, nos
producirá un sentimiento de incomodidad. Estas emociones relacionadas con
comportamientos y actitudes se almacenan en la memoria, y si posteriormente
alguien actúa de esa forma, tendiremos a recuperar esas emociones relacionadas.
Por ejemplo, si una vez un amigo nos traicionó y sentimos rabia y decepción, es
posible que al conocer una persona que comparta algunos rasgos con esta creamos
el prejuicio de “no es una persona de fiar”, “me trae malas vibraciones” o “no me
siente cómodo con él”.

Hace falta mencionar que los prejuicios no solo se lleva a cabo con personas, ya
que que con cualquier objeto también podemos crearlos, esto lo desarrollaremos
más adelante cuando hablemos del arte.

Ahora hablaremos sobre el ​conocimiento obtenido a través de los prejuicios y


estereotipos, y en qué medida nos beneficia o nos son útiles.
En un primer momento, parece que los prejuicios nos aportan un conocimiento
personal sobre el otro individuo. Aun así, este no se puede tratar como si fuera
conocimiento cierto, seguro u objetivo, porque tan solo procede de unas conjeturas
causadas por los rasgos más superficiales del sujeto con el que se relaciona.

Por lo tanto, ¿nos son ​útiles​estos prejuicios?


Creemos que tanto los prejuicios como los estereotipos no nos son nada útiles,
solamente nos obstaculizan a la hora de obtener conocimiento personal. Como ya
hemos dicho, los prejuicios normalmente son inconscientes, no están fundados por
ninguna base lógica ni razonada, y no tienen por qué ser ciertos.

4
En muchos casos, si se tiene un prejuicio negativo, esto nos perjudicará a la hora de
conocer a esa persona, ya sea porque nos negaremos a conversar y conocer a esa
persona (porque tenemos una visión negativa sobre ella, como que es un egoísta) o
porque el conocimiento obtenido estará influenciado por lo que pensábamos al
inicio. Por ejemplo, si tengo la creencia que una persona es perversa y
manipuladora, me costará mucho ver que realmente es amable y generosa, ya que
al hablar con ella estaré pensando que me está intentando engañar y manipular. Si
lo que queremos es realmente tener un conocimiento personal fiable, no nos es útil
en absoluto, ya que lo único que nos hace es desviarnos de nuestro propósito real y
nos nubla la mente con posibles hipótesis que no están fundamentadas.
Por lo tanto, estos juicios previos no harán más que dificultarnos el acceso al
conocimiento de la verdadera personalidad de alguien.

Para obtener un conocimiento personal seguro y fiable deberíamos no dejarnos


llevar por los prejuicios y estereotipos y estar dispuesto a conocer a esa persona en
profundidad.

Esto lo podemos vincular fácilmente con la situación que teníamos en el inicio de la


presentación. En ese caso, teníamos la idea de que nuestros compañeros era de
una manera, solo porque a primera vista, en unas condiciones determinadas
(ambiente nuevo donde todos éramos desconocidos) nos comportamos de una
manera determinada. Por ejemplo, la primera noche que pasamos juntos pensé
(Júlia) que Gerard era un chico muy tímido, porque no habló casi nada. Ahora que
he podido conocerlo he visto que no es ni de lejos tímido, sino todo el contrario. Es
por esto que el prejuicio que tuve al principio no me benefició en nada, más bien me
perjudicó, ya que los primeros días no sabía si acercarme a él porque pensé que
sería tímido y no querría hablar conmigo, impidiéndome así el acceso a su
conocimiento personal.

Además, podemos afirmar que los prejuicios no son conocimiento cierto porque
dependen totalmente de la persona que los crea, del momento, las condiciones, el
lugar… y de muchos factores más. Es por esto que los prejuicios que se forman de
una misma persona varían totalmente. Para corroborar esta idea, hicimos un
pequeño experimento: dos integrantes del grupo, Gerard y Júlia, preguntaron por
sus redes sociales a sus seguidores cuál fue la primera impresión de ellos, es decir,
qué prejuicios se formaron de ellos. El resultado fue muy inesperado: había gente
que pensó que éramos antipáticos, tímidos, buenos chicos, violentos, simpáticos,
listos, tontos… literalmente, nos dijeron de todo. Esta variación en los prejuicios es
causada porque la gente que los creó nos vio en situaciones distintas: desde de
fiesta en una discoteca hasta en un evento muy formal, por lo tanto es normal que
su visión sobre nosotros varíe.

5
Como los prejuicios sobre una misma persona pueden llegar a ser muy distintos, no
los podremos considerar como conocimiento seguro y cierto.

Las ​
áreas de conocimiento en las que trataremos los prejuicios y estereotipos
serán el arte y las ciencias humanas.

En el área de conocimiento del ​arte podemos ver claramente, como ya hemos dicho
antes, que los prejuicios no solo se dan en las personas, sino que también podemos
tener prejuicios de objetos, en este caso hablaremos de cuadros, esculturas,
composiciones, tapices…
Cuando vamos a un museo o vemos una obra de arte por internet, ya solo por saber
el nombre del autor crearemos un prejuicio, si el autor es conocido y se considera
que su arte es de calidad, nosotros creeremos, en consecuencia, que la obra de arte
que estamos observando también lo debe ser. De la misma forma si el autor es
conocido por su baja calidad en las obras de arte pensaremos que esa tampoco
debe valer nada. En el único caso en que podemos liberarnos de los prejuicios es si
no tenemos absolutamente ninguna idea preconcebida de la obra de arte y si no
sabemos el autor de esta, entonces no estaremos condicionados por los prejuicios.

De esto podemos extraer que en algunos casos los prejuicios están determinados
por la sociedad y esta nos influencia en nuestra manera de pensar. Si la sociedad
dice que un autor es famoso, entonces tendiremos a pensar que sus obras son de
calidad. Por lo tanto podemos decir que algunos de los prejuicios que tenemos son
las consecuencia de seguir a las masas, esto es evidente cuando hablamos de
estereotipos. Los estereotipos son aceptados socialmente, estos se definen
colectivamente hacia otro colectivo, así que se ve la clara influencia en los
pensamientos externos.

El área de las ​ciencias humanas está estrechamente relacionada con los


estereotipos. Las ciencias humanas estudian los aspectos sociales, culturales y
biológicos de la existencia humana. Una manera que tienen las ciencias humanas
de obtener conocimiento es el uso de encuestas y estadísticas en la población.
Como hemos visto que los estereotipos perjudican a la obtención de conocimiento
personal, creemos que lo mejor sería deshacernos de estos estereotipos, y para ello
las ciencias humanas pueden contribuir en gran medida.
No cabe duda de que los estereotipos influyen en gran medida en la sociedad, a
través de la publicidad, los medios de comunicación… La mejor manera de
desmontarlos y mostrar a la gente que no tienen por qué ser ciertos es apelando a
la razón. Por ejemplo, mediante estadísticas. Si una estadística nos muestra que los

6
hombres y las mujeres tienen de media los mismos accidentes de tráfico al año, el
estereotipo de que las mujeres son malas conductoras podría desaparecer.

Un posible ​contraargumento que se nos podría hacer es decir que nunca


llegaremos a conocer del todo a una persona, por lo tanto nunca podremos
determinar si un prejuicio es verdadero o falso. Esto puede ser debido a dos
motivos: el primero de todos sería que siempre podremos conocer algo nuevo de
una persona, ya que esta estará constantemente cambiando. Para afirmar esto nos
basamos en lo que vemos reflejado en nuestro sociedad: nos resulta evidente
afirmar que no somos los mismos que hace diez años, nuestros pensamientos y
gustos han cambiado considerablemente, por lo que podemos afirmar que nuestra
personalidad no es fija, sino variable. El segundo motivo por el que no podamos
conocer del todo a una persona sería un posible carácter más introspectivo de ella,
la cual nos impida conocerla en profundidad. Entonces si no podemos llegar a
conocer a una persona, ¿por qué los prejuicios nos perjudican en la obtención de
conocimiento personal?

Nuestra respuesta a este contraargumento podría ser la siguiente:


Es cierto que nunca podemos afirmar verdaderamente que conocemos a una
persona al ciento por ciento, pero sí que podemos afirmar que la conocemos mejor
que en un principio. Es evidente que las personas van cambiando, pero no solo
conocemos a una persona en un solo instante, sino que vamos recopilando toda la
información que hemos obtenido de ella desde la primera vez que nos vimos. Si
alguien está pasando por una mala racha, no identificamos su carácter con ella
directamente, sino que buscaremos una relación entre el pasado y el presente. En
consecuencia, podemos decir que es imposible llegar a tener un conocimiento
personal completo de la persona, pero sí que podemos decir que cuanto más tiempo
pasemos con esa persona - por lo tanto, cuanta más información recopilemos sobre
ella - más fácil será predecir sus cambios, así que tendremos más conocimiento
personal sobre ella.

Extrapolación en la vida real:


Cada día nos encontramos con prejuicios y estereotipos en nuestra vida.
Normalmente son en casos particulares de no mucho alcanze, pero a veces sí que
hay manifestaciones a gran escala donde los fundamentos son
prejuicios/estereotipos. Por ejemplo, Trump tiene el propósito de construir un muro
entre México y EEUU porque dice que la inmigración de sudamérica roba a los
norteamericanos, hace a la sociedad más peligrosa y además ocupa lugares de
trabajo que podrían ocupar estadounidenses. En este caso, Trump cree estar
usando la razón y la lógica, por ejemplo mediante una estadística donde se
demuestre que el mayor número de delitos en EEUU es producido por Mexicanos.

7
Por lo tanto, su lógica es: como hay muchos Mexicanos que delinquen, todos deben
ser unos delinquentes. Y así es como sale el estereotipo de que los sudamericanos
son delincuentes.

Este estereotipo lo único que hace es perjudicar a este colectivo de diversas


maneras. Por ejemplo, si tenemos una empresa y debemos contratar al personal,
puede ser que (incluso inconscientemente) descartemos un candidato solo por el
hecho de ser sudamericano, ya que pensamos que podría robarnos.
También nos perjudica la obtención de conocimiento, ya que, al encontrarnos a una
persona sudamericana, como pensaremos que es una delincuente, no querremos
acercarnos con ella (y por tanto, no obtendremos conocimiento de ella) o, en el caso
de sí comunicarse con ella, nuestro conocimiento sobre esa persona se verá
influenciado en gran medida por lo que pensábamos al inicio, es decir, por el
estereotipo.

Conclusiones epistemológicas:
● Los prejuicios son evaluaciones emocionales, sentimientos positivos o
negativos que tenemos sobre un individuo que todavía no hemos conocido,
pero con el que hemos mantenido un mínimo contacto (visual o verbal).
● La diferencia básica entre prejuicio y estereotipo es que el primero es
individual, de una persona en concreto, y el segundo es de carácter colectivo,
hacia un grupo social.
● Hay varias razones para la creación de prejuicios / estereotipos: la
autoestima, que prestamos más atención a aquello que corrobora nuestros
puntos de vista y rechazamos la información contradictoria, y que los
estereotipos se autorealizan.
● Las formas de conocimiento implicadas en los prejuicios:
○ Intuición: mediante ella nos fijamos en pequeños detalles,
imperceptibles a primera vista, que nos harán crearnos prejuicios.
○ Memoria: nos ayuda a relacionar los comportamientos que percibimos
con otros percibidos anteriormente.
○ Emoción: las emociones nos harán crear prejuicios positivos o
negativos, dependiendo de cómo nos sintamos en la situación.
● Utilidad de los prejuicios: nula, nos perjudican a la hora de obtener
conocimiento de otro individuo de diversas maneras:
○ Negándonos el querer acercarnos y hablar con alguien, de manera
que no podamos obtener conocimiento de ella.
○ Debido a los prejuicios, creeremos que una persona es tal y como nos
habíamos imaginado, y eso hará que no veamos cómo es realmente.
○ Los prejuicios no son conocimiento objetivo, ya que si lo fueran todo el
mundo tendría los mismos, y hemos podido comprobar que no es así.
● Áreas de conocimiento relacionadas:

8
○ Arte​: tenemos prejuicios sobre los artistas que nos harán creer que
una obra es buena o mala sin prácticamente analizarla antes.
○ Ciencias naturales​: las encuestas y estadísticas son muy útiles para
romper estereotipos, y esto beneficiaría la obtención de conocimiento
personal.