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Innovación tecnológica en la fabricación de ladrillos con cemento,

Boletín ICPA
N° 151, julio – septiembre de 1993

La utilización de los recursos naturales para la construcción de viviendas es un


tema de constante investigación y desarrollo, dado que el mismo permite el
máximo aprovechamiento de los materiales disponibles en la zona.

El suelo – cemento ha sido uno de ellos y hoy cuenta en nuestro país con una
experiencia de más de 40 años aplicado en diversos sistemas y niveles de
producción, así como también en países como Brasil, Bolivia y Colombia, por
citar algunos, donde han desarrollado el mismo con buenos resultados y
aceptación por parte del usuario.

Dentro de la técnica de producción del ladrillo se encuentra que la utilización


de la capa inicial (humus) desvasta gran cantidad del suelo destinado
fundamentalmente a la producción hortícola, generada en las periferias de las
concentraciones urbanas, a lo que hay que sumarle la quema para su cocción
con la consecuente contaminación ambiental y los períodos de intensas lluvias
que impiden su normal fabricación incrementando así su valor por
estacionalidad.

Contrariamente a este proceso, el ladrillo de suelo – cemento o de árido y


cemento no utiliza suelos aptos y la producción agrícola ni tampoco energía
adicional para su “cocción” ya que la misma la aporta el cemento, consiguiendo
así un elemento constructivo con un alto valor agregado y de fácil fabricación.

El ladrillo de cemento y árido es un producto totalmente uniforme, de alta


calidad y bajo costo, cuyo comportamiento técnico lo hace especialmente apto
para ser utilizado en todo tipo de construcciones civiles.

Se caracteriza por presentar: alta resistencia a la compresión, medidas


uniformes, forma perfecta, excelente terminación, mínimo índice de fisuras por
contracción y bajo costo en relación al ladrillo común.

Desde el punto de vista técnico sus características son: Medidas: Altura: 5,00
cm; Largo: 25,00 cm; Ancho: 11,5 cm; Compresión: 48,06 kg/cm2; Absorción:
19,58%; Flexión: 5,69 kg/cm2; Terminación: Perfecta.

El ladrillo de árido y cemento, presenta una serie de ventajas que lo colocan en


posición de satisfacer necesidades actuales del consumidor. Es un producto
sustituto del ladrillo común en la totalidad de sus funciones.

Costo del millar de ladrillos de árido y cemento: Arena 2 m3, Cemento: 225 kg;
Mano de Obra: 2 personas no calificadas por 8 horas cada una.
Acopio de ladrillos, nótese la perfección de sus formas

Vista de la cámara de curado con los ladrillos en bandeja.


Descripción de la unidad de producción

Principio de funcionamiento

La manufactura del ladrillo se logra por medio de la compactación de una


mezcla de áridos y cemento mediante la utilización de pisones accionados
manualmente por medio de palancas que comprimen esta reacción dentro de
los moldes.

La unidad de producción está compuesta por un bastidor montado sobre cuatro


ruedas que permiten su desplazamiento durante la operación de ésta.

Posee cinco moldes con sus respectivos pisones para la elaboración del ladrillo
de acuerdo con las medidas ya mencionadas: (0,25 m x 0,115 m x 0,05 m).
Mediante el cambio de pisones y moldes, la máquina puede elaborar otras
dimensiones de ladrillos.

Los pisones, al igual que los moldes, son accionados por un sistema de
palancas manuales, con el consiguiente ahorro energético.

Fabricación del ladrillo

Los materiales a utilizar son: cemento portland normal y arena común de


granulometría mediana.

La unidad de producción en la elaboración de ladrillos en pista.


Preparado de la mezcla

Ejemplo: Ladrillos para mampostería en elevación (Dosificación 1:10):

1. Se introducen 5 partes de arena + 1 parte de cemento en la mezcladora,


estando la máquina en marcha y en seco.
2. Luego se agregan las otras partes de arena restante y se mezcla hasta
obtener un pastón de apariencia uniforme, siempre trabajando en seco.
3. Una vez cumplido el paso anterior, se espera 3 minutos con la
mezcladora siempre en marcha, y se comienza a agregar el agua hasta
obtener una humedad uniforme. Es importante observar que la mezcla
no debe tener exceso de agua ( 1/2 a 3/4 partes de agua).
4. Se mezcla durante 3 minutos más.
5. Para controlar el grado óptimo de humedad, se extrae con la mano un
puñado de mezcla y se lo oprime firmemente, la mezcla debe quedar
unida, formando una masa compacta que se puede partir y que no
chorrea agua al ser apretada.

La elaboración de los ladrillos, así como el preparado de la mezcla, se realiza


de idéntica manera tanto para el fabricado sobre pista como sobre bandeja.

Curado de los ladrillos

El ladrillo no debe ser secado rápidamente, por esto, debe evitarse exponerlo
al sol fuerte o a las corrientes de aire.

Existen dos procesos para ayudar a un correcto curado del ladrillo:

• Curado al agua: Los ladrillos extendidos en la pista de producción


se cubren con una lámina de plástico opaco con una para evitar la
evaporación brusca de agua. El ladrillo debe ser constantemente
humedecido durante las primeras 24 h de fabricado. A las 48 h de
fabricado el ladrillo puede ser trasladado y apilado.
• Curado al vapor: para someterlos a este curado los ladrillos deben ser
producidos en el sistema de bandejas. Las mismas, conteniendo los
ladrillos fabricados, se apilan en el interior de una carpa plástica en la
que se inyecta vapor producido en una pequeña caldera, permaneciendo
en ella un mínimo de 10 h. Para un control efectivo se debe recordar que
la temperatura en el interior de la carpa debe oscilar entre los 35 °C y 45
°C, siendo el consumo de gas de aproximadamente 3 kg para curar 1000
ladrillos.

Técnica constructiva

El principal aporte de esta tecnología es que no requiere técnica especial


alguna, ya que conserva las tradicionales utilizadas para el ladrillo común ya
sea en su colocación como así también en la mezcla de asiento aunque dada su
uniformidad dimensional tiene un menor consumo de mortero y una superficie
plana que permite disminuir los espesores de los revoques gruesos lo que
facilita el acceso a una construcción con un elemento tradicional racionalizado.

Conclusión

La generación de un producto que permite su fabricación tanto en planta fija


como al pie de obra, disminuye en este caso sensiblemente los costos de flete
y manipuleo, haciéndolo apto para todo tipo de construcciones.

Las instalaciones son mínimas y de bajo costo como así también la


amortización del equipo lo que permite generar microemprendimientos
productivos con la consiguiente utilización de mano de obra disponible.

La necesidad de preservar el medio ambiente a través de la producción de este


nuevo Ladrillo Ecológico, utilizando los amplios recursos naturales
disponibles en nuestro país es uno de los aportes más notorios para destacar.