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Alberto Peña Chavarino (www.chavarino.

com), Coach Personal, Formador y Terapeuta


especializado en resolver problemas personales y conflictos profesionales, nos habla del
Coaching ligado a la Programación Neurolingüística (PNL):

¿Qué es el Coaching Personal con PNL?

La PNL (Programación Neurolingüística) es una metodología que sirve para potenciar nuestras
capacidades y de éste modo llevar a cabo cambios que deseamos en nuestra vida. La PNL,
como arte y ciencia de la excelencia humana aporta soluciones ante tres importantes asuntos:
1. cómo comunicarnos eficazmente con nosotros mismos y con los demás –mediante una serie
de claves podemos llegar a comprender mejor nuestra propia forma de pensar, y la de los
demás–; 2. cómo lograr dominar nuestros estados de ánimo (emociones) –aprendiendo a
sustituir aquellos “programas mentales” que no nos resultan útiles por otros más apropiados
que mejoren nuestra calidad de vida–; 3. cómo poder aprender de los mejores –partiendo de
la observación de los patrones de conducta empleados por aquellos que han alcanzado la
excelencia en muy diversas áreas (negocios, deporte, política, ciencia, arte, solidaridad…), la
PNL ha sistematizado unas pautas de eficacia comprobada en forma de técnicas que cualquier
persona puede aprender a utilizar para alcanzar resultados similares a otras personas de éxito–

Uno de los fundamentos de la PNL dice que somos como pensamos: que nuestro mundo
interior acaba creando nuestro mundo exterior. Y bien, entonces ¿cómo creamos ese mundo
interior? Nuestra comprensión interna (mapa) de lo que ocurre afuera (territorio) no es la
realidad, es simplemente una percepción limitada, distorsionada y generalizada de nuestra
experiencia de vida; de ahí que usamos una útil metáfora: “el mapa no es el territorio”.
La información que recibimos de la realidad se va procesando por nuestros canales
neurológicos y poco a poco las diversas experiencias que vivimos van interpretándose según
nuestras creencias e ideas del mundo, de las personas y de nosotros mismos. Estas creencias
no son en sí ni buenas ni malas –porque a la persona que las tiene le sirven– son limitantes o
potenciadoras: nos hacen pensar que algo es posible o no lo es. Las creencias actúan como
llaves que abren o cierran las puertas al cambio de conductas e ideas, de formas de ver las
cosas y actuar en consecuencia, de pensar y de ser; en definitiva, son las que más determinan
nuestra manera de vivir y nuestros resultados en la vida. La PNL nos facilita potentes
herramientas para modificar nuestras creencias –muchas de ellas enraizadas en patrones y
estrategias de pensamiento subconscientes– con el propósito de interactuar eficazmente con
nuestro entorno y las personas que nos rodean.
Pero en las creencias no finaliza un proceso de cambio de vida. Ni siquiera centrar nuestros
esfuerzos en mejorar nuestras capacidades y habilidades podría asegurarnos un cambio
duradero si previamente no hacemos un trabajo más interno: sobre nuestros valores. Un valor
es aquello por lo que nos esforzamos por conseguir. Pero cuidado: hay valores “virtuosos”
(como la sinceridad, el coraje, la templanza…) y valores “egóticos o nocivos” (el engaño, la
pereza, la cobardía...); en la medida que vivamos centrados en valores positivos podremos
evolucionar, y es entonces cuando realmente se producen cambios de vida espectaculares.

Si la PNL aporta las técnicas, el coaching es el proceso en el cual el profesional Coach ayuda a
la persona a aplicar esas técnicas y mejorar sus recursos internos para resolver sus problemas,
bloqueos y limitaciones. El Coach ayuda a su cliente a aclarar sus ideas y a descubrir el modo
de conseguir vivir la vida que desea.

*Este artículo aparecerá en la revista Psychologies el próximo mes de diciembre de 2010.