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ROBERT ADAMS

Charlas, diálogos, entrevistas

15 DE JULIO DE 2017 COMPILADO POR FPA


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CHARLAS Y DIALOGOS
Robert Adams

Robert Adams nació el 21 de enero de 1928 en el Bronx (Nueva York), de


madre judía y padre católico. Muy pocos han tenido la fortuna de conocer a
Robert Adams y, sin embargo, sus vivencias y enseñanzas se encuentran
entre las más elevadas expresiones de liberación espiritual de que tengamos
noticia. Los primeros recuerdos de su vida eran de un hombre de poco más
de medio metro de estatura y barba blanca que, desde el pie de su cuna, le
hablaba en un lenguaje incoherente. Permaneció a su lado hasta que
cumplió les siete años, edad en la que Robert desarrolló un siddhi, o poder
espiritual. Cada vez que necesitaba algo —ya fuera un caramelo, un
instrumento musical o las respuestas de un examen—, repetía tres veces el
nombre de Dios, y lo que quiera que deseara llegaba a él. Un día, a los
catorce años durante un examen de matemáticas, repitió el nombre de Dios
como acostumbraba a hacer; pero, en vez de las respuestas para el examen,
lo que le llegó fue una completa experiencia de iluminación, un gran satori,
que lo dejó asombrado y transformado.

Después de esta experiencia, Robert perdió todo interés por la vida


mundana. Se fue de casa a los dieciséis años y se hizo discípulo de
Paramahansa Yogananda quien, a pesar de las súplicas de Robert, no le
permitió que ingresara en su orden monacal. En lugar de ello, Yogananda le
envió a que encontrara a su gurú en la aldea, casi desconocida en aquel
tiempo, de Tiruvannamalai, al pie de la montaña sagrada de Arunachala, que
por un sendero bajaba de la montaña —un hombre de aspecto frágil y rostro
extraordinariamente compasivo sobre la rala barba blanca—, reconoció en él
al hombrecillo que durante su infancia le había acompañado murmurando
palabras sin sentido. Se dio cuenta de que por fin había llegado a casa. Se
trataba de Ramana Maharshi, quien más tarde sería considerado uno de los
sabios más preclaros del siglo XX. En reconocimiento a la influencia
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clarificadora que Maharshi tuvo en él, Robert dijo: Fue el contacto con
Ramana lo que me abrió los ojos al significado de mi experiencia.

(Extraído de la introducción a Silence of the Heart)

Tras la muerte de Ramana Maharshi, Robert Adams continuó viajando, y


durante los diecisiete años siguientes conoció a muchos maestros e
instructores (entre ellos a Krishnamurti y Nisargadatta Maharaj con quien
estuvo seis meses), verificó su iluminación, y su comprensión alcanzó la
plenitud. Robert Adams fue un jnani (conocedor de la Verdad), que compartió
abiertamente su sabiduría con todos aquellos buscadores te la verdad que
acudieron a él. Aunque nunca deseó ser un gurú en el sentido tradicional,
tuvo estudiantes de todos los lugares en los que permaneció un breve
periodo de tiempo. Pasó sus últimos años en Sedona, Arizona. Jamás intentó
conseguir notoriedad ni un gran número de seguidores; de hecho, ni siquiera
permitió en ningún momento que se publicara su fotografía.

Las enseñanzas de Adams, sencillas, directas, claras y profundas, tienen sus


raíces en la tradición Advaita o no-dualidad. Como su gurú Ramana, Robert
Adams hizo hincapié en la importancia de trascender el "yo" individual
mediante el proceso de investigación de sí mismo, para poder percibir y
comprender finalmente la realidad del Sí-mismo único que se manifiesta en
todo lo que existe. La esencia de su filosofía era: “No eres ni tu cuerpo ni el
hacedor. Todo es consciencia. Todo está bien”.

Fuente: Extracto del libro “Místicos, Maestros y Sabios: Relatos de


Iluminación” (Editorial Kairós)
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1).- DEBES TENER TU PROPIA EXPERIENCIA

Robert: Les doy la bienvenida con todo mi corazón.

Este cuerpo no presume que tenga algo nuevo que enseñarles. Para
abreviar, me referiré a este cuerpo como Yo. No tengo nada nuevo que
decirles. No soy un filósofo. No soy un predicador. No soy digno. Yo
simplemente tengo una confesión. Yo les confieso a ustedes su propia
realidad. No se trata de una enseñanza, sino de una confesión. Estoy
hablándole a mi Ser y ustedes son mi Ser.

Ustedes son Sat-Chit-Ananda ― conocimiento, existencia y dicha. Ustedes


no son el cuerpo o la mente. Lo que aparentan ser no es la verdad, puede
ser un hecho, pero no es la verdad. Un hecho es algo que aparenta ser
verdad pero cambia.

Ustedes no pueden ser lo que creen que son porque cuando eran bebés,
eran completamente diferentes. Y cuando eran niños o niñas también eran
muy diferentes. Y como son ahora es completamente diferente a como eran
antes. En consecuencia, ¿Cómo podrían ser el cuerpo? ¿Qué son?
¿Quiénes son? ¿Sat-Chit-Ananda? ¿Qué es eso?

Incluso si yo les digo esto, no significa absolutamente nada. Ustedes deben


tener su propia experiencia. No deben creer una sola palabra de lo que digo.
¿Por qué deberían creerme? ¿Qué sé yo? Yo simplemente les estoy
confesando que son sólo Parabrahman, consciencia, dicha, ser, presencia
consciente, inteligencia pura. Esta ha sido mi experiencia. No hay nada más.

Todo lo demás es una experiencia de la mente, una apariencia, como la


hipnosis. El mundo aparenta ser real, lo mismo ocurre con un sueño.

¿Qué es este mundo? Es como si acabaran de despertar de su sueño y


siguieran recordando lo que soñaron. En el sueño fueron a lugares, se
casaron, tuvieron hijos, envejecieron, después despertaron y recuerdan a
medias el sueño y recuerdan a medias el mundo en el que han despertado.
Entonces, ¿cuál es real? ¿El mundo o el sueño? Ha sido mi experiencia que
ambos son iguales. No hay ninguna diferencia real. Ustedes se aferran en
este mundo, en la misma forma en que se aferran en su sueño.
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Si estuvieran soñando que van cayendo de una montaña y yo cayera junto a


ustedes y yo les dijera: "No te preocupes, no puede pasarte nada, estás
soñando," no me creerían, estarían muertos de miedo y dirían: "¿Es que no
ves que estamos cayendo, no ves lo que está sucediendo, cómo puedes
decirme que estoy soñando?" Justo antes de tocar el suelo se despiertan y
se ríen, "Todo fue un sueño". Del mismo modo, ustedes se han aferrado a la
enfermedad, a la salud, al bien, al mal, a la felicidad, a la infelicidad. Todos
son conceptos. Se han apegado a personas, lugares o cosas. Se han
olvidado de que esto es un sueño. Creen que es real y debido a que creen
que es real sufren en consecuencia. Cada vez que dejan su cuerpo tendrán
que volver una y otra y otra vez, todo es parte del sueño, hasta que se
desapeguen ¿Cómo se hace? A través de simplemente observar lo que pasa
a su alrededor sin apegarse a nada. Estando despiertos a su realidad.
Entendiendo que no son el hacedor. Todo lo que ustedes hacen ha sido
predeterminado. Así será, Tienen que soltar mentalmente todo
condicionamiento, toda objetividad. Y tienen que aquietar su mente. Hagan
de su mente un lugar apacible, como un lago en absoluta calma.

Entonces, la realidad llegará por sí sola. La felicidad llegará por sí sola. La


paz llegará por sí sola. El amor llegará por sí solo. La libertad llegará por sí
sola. Estas cosas son sinónimos. Suceden sin que ni siquiera tengan que
pensar en ellas. Pero primero tienen que deshacerse de la idea de que "Yo
soy el cuerpo, o la mente, o el hacedor" y entonces, todo sucederá por sí
mismo.

Estad tranquilos, y sabed que yo soy Dios.

Había una vez una niña que nació en un prostíbulo. Y al otro lado de la calle,
frente al mercado había un predicador, un hombre santo. Él solía exclamar
las virtudes de Dios y hablar acerca del prostíbulo. Como estaba lleno de
pecadores, le pedía a la gente que se arrepintiera.

La niña creció en el prostíbulo y ya tenía 23 años. Solía asomarse por la


ventana todos los días y llorar diciendo: "Cómo me gustaría ser como ese
hombre Santo, desearía ser espiritual", y se imaginaba a sí misma como una
persona santa, y así continuaba con su trabajo.

Ambos envejecieron y murieron y llegaron con San Pedro para entrar al cielo.
San Pedro le dijo al hombre: "Tú no puedes entrar, tienes que ir al infierno", y
a la niña le dijo: "tú puedes entrar". Entonces, el hombre Santo se quedó
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atónito y dijo: ¿Por qué? Todos estos años he proclamado tu bondad y tus
virtudes. Le dije a la gente que se arrepintiera. ¿Cómo puedes dejarla entrar
a ella que es una prostituta y a mí me dejas fuera?"

Y san Pedro le dijo: "Has sido un hipócrita. Te sentías muy digno, hablabas
demasiado y no decías nada. En tu corazón enseñaste que todos eran
pecadores, menos tú. Mientras la niña, en su imaginación, en sus
sentimientos, siempre estuvo pensando en Dios. Por eso ella puede entrar,
tú no."

El punto es este: No se trata de lo que digan. No se trata de lo que pregonen.


Es lo que hay profundamente, profundamente en su corazón lo que
determina lo que les pase. No son los libros que leen, ni lo que estudia, ni las
clases a las que asistan. Es sentarse, en paz, profundizando cada vez más
dentro de ustedes mismos. Trascendiendo su mente y cuerpo hasta que
suceda algo.

Cuando surjan pensamientos, simplemente pregúntense, "¿A quién le llegan


estos pensamientos? ¿De dónde provienen estos pensamientos?," sigan a
los pensamientos hasta su fuente. Encuentren la fuente de sus
pensamientos. Descubrirán que la fuente de sus pensamientos es yo. Sigan
el hilo de ese yo hasta su fuente preguntándose, "¿Quién soy yo?" o "¿Cuál
es la fuente del yo? ¿De dónde proviene ese yo? Se darán cuenta que el
pronombre yo, es la primera palabra que fue dicha y todo lo demás es
adjudicado a ese yo. Cualquier otra palabra, cualquier otro pensamiento,
cualquier otro sentimiento, cualquier otra emoción, todo es adjudicado al yo.
Yo me siento feliz. Yo me siento triste. Yo me siento enfermo. Yo me siento
bien. Yo me siento pobre. Yo me siento rico. Todo es adjudicado al yo. Si el
yo se disuelve, todo lo demás lo hace, y ustedes serán libres.

Averigüen para quién hay un yo y descubrirán algo increíble. Descubrirán


que "yo" jamás ha existido. Nunca hubo un yo. Descubrirán que nunca ha
habido un yo. No hay tal cosa como un yo. Ustedes descubrirán que son el
Ser imperecedero. Que nunca nacieron y que nunca podrán morir.
Descubrirán que son omnipresentes, omniscientes, omnipotentes. Que no
hay otros. No hay mundo. No hay universo. No hay Dios. Sólo hay el Ser.
Todo esto es el Ser. Todo lo que contemplan es el Ser y "Yo-soy" es eso.
Esto les dará una sensación de libertad, de dicha, de felicidad. No perderán
su capacidad de estar conscientes.
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Cuando hablo de estas cosas, la gente cree que se trata de una completa
aniquilación y que no queda absolutamente nada. Que se funden en el gran
océano del nirvana. Esto no es necesariamente cierto. Ustedes siempre
serán conciencia. Siempre serán inteligencia pura porque esa es su
verdadera naturaleza. Siempre serán dichosos. Excepto que comprenderán
que no son lo que parecen ser.

Su cuerpo aparentará seguir haciendo cosas, haciendo sus movimientos.


Ustedes parecerán personas comunes y corrientes, pero sabrán. Se habrán
elevado por encima del mundo ordinario hacia el mundo celestial de la
consciencia pura y estarán en paz.

¿Algunas preguntas acerca de esto? Siéntanse con la libertad de decir lo que


quieran.

SH: Hace tres semanas dijiste algo que quisiera que me explicaras más a
fondo, creo que es algo hermoso, dijiste: "la única opción que se tiene es
permanecer o no permanecer en el Ser."

R (Robert): Oh me refería a ..que todo lo que te ha pasado en esta vida ha


sido predestinado, tú no eres tan libre como supones. Cada cabello en tu
cabeza está contado, cada movimiento que haces... si yo muevo mi dedo así,
(mueve el dedo) todo ha sido predestinado.

SA: ¿Cuál es la fuente de eso? ¿Por qué se originó?

R: No lo hizo. Nunca se originó, es hipnotismo.

SA: ¿Quién lo predeterminó?

R: Naaadie.

SA: ¿Ni tú ni nada?

R: No.

SA: ¿Absolutamente nada?

R: No, es hipnosis. Siempre utilizo el ejemplo de que el cielo es azul. En


realidad no hay ningún cielo y tampoco ningún azul. Si vuelas hacia arriba
sólo hay espacio, pero vemos el cielo como si fuera azul. Si estás en el
desierto y ves una ilusión óptica y ves agua y vas hasta ella, encontrarás un
espejismo. No existe, es lo mismo.
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SA: Entonces estás diciendo que es la mente la que tiene que creer que
tiene una fuente.

R: La mente.

SA: ¿Eso sería como rechazarse a sí misma?

R: Cuando la mente desaparece, todos esos conceptos desaparecen con


ella.

SA: ¿Esos conceptos también, ah?

R: Así que a lo que me estaba refiriendo, la única libertad que tiene la mente
–y esto tiene que ver con la mente– es voltear hacia dentro y encontrar la
fuente.

SM: Es casi como conectarse al mismo circuito, liberándose de la mente. Sí,


tienes que usar tu mente para destruir tu mente.

R: Así es, sí. La mente no es más que un montón de conceptos. La mente no


es otra cosa que un manojo de pensamientos acerca del pasado y el futuro.
Si tú entiendes que todo está predestinado, no tienes nada de qué
preocuparte.

SS: ¿Entonces está bien tener la actitud de "¡Qué diablos, todo está
predestinado?"

R: No, eso no es bueno, me alegro de que lo hayas mencionado, tú tienes


que actuar como si nada estuviera predestinado.

SS: ¿Aunque así sea?

R: ¡Aunque así sea!

SS: ¿Por qué?

R: Porque si no eso le daría licencia a la gente para hacer lo que quiera.

La persona promedio nunca debería escuchar algo como esto. Muchos


saldrían a hacer todo tipo de cosas extrañas. Por eso decimos: tu vida está
predestinada, pero no simplemente te sientas y dices, "de cualquier forma
esto iba a suceder." Actúa como si no fuera así, actúa como si fueras libre,
pero comprende que todo está predestinado y que todo cuidará de sí mismo.
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SS: ¿Porque en última instancia tú eres el observador?

R: Sí, tu verdadera naturaleza es la libertad.

SS: ¿Pero vale la pena tener todos esos puntos de parada intermedios?

R: Es la mente, todo proviene de la mente, toda la creación existe en la


mente. Tu universo, lo que ves y sientes, se extiende desde tu mente. Creas
tu propio universo, todos los días. La forma como ves las cosas con tus ojos
y tus sentidos es una extensión de tu mente. Cuando detienes tu mente y
descansas tu mente en el corazón, estás en un universo completamente
diferente.

SS: ¿No necesitas un mantra para hacerlo?

R: No, sólo tu consciencia, tu presencia consciente, es un proceso de


despertar.

SS: Cuando meditas, hay tantas cosas en la meditación, contemplación,


concentración, etc., etc., que en cuanto empiezo elijo un mantra y luego
cambio a otro, y termino teniendo pensamientos como, “ahora ya tengo
diferentes mantras", hasta me mareo, pero después surge la idea de la
mente en blanco. ¿No es necesario tener la mente en blanco o en el vacío?

R: No hay tal cosa como un vacío.

SS: ¿sigue siendo consciencia?

R: Hay inteligencia pura, realidad absoluta, pero eso es inefable, no lo


puedes explicar, lo tienes que experimentar por ti mismo. Lo que llamamos
Vacuidad en el budismo es la consciencia pura. No es realmente un vacío, la
razón por la que se le llama vacío es porque se trasciende el mundo, está
más allá de cualquier cosa que conoces y entonces es un vacío en ese
sentido, pero en realidad es consciencia pura.

SS: ¿Y si durante la meditación no se tiene ninguna experiencia, no significa


nada?

R: Absolutamente nada, no tiene ninguna importancia. Las experiencias no


son la realidad.
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SS: Digo esto porque estoy queriendo obtener alguna confirmación a través
de los sentimientos que he tenido alguna vez... tú confirmaste varios
pensamientos.

R: Todas las formas de meditación, afirmaciones, yoga, ejercicios de


respiración, todo ello es para detener la mente, para aquietar la mente, para
poner a la mente en reposo, pero eso es hacerlo por la fuerza. La forma más
rápida de hacerlo es hacerte la pregunta: "¿A quién vienen esos
pensamientos?" Como lo dije antes, tienes que usar tu mente para aniquilar
tu mente. Y al hacerte la pregunta: "¿A quién vienen esos pensamientos?",
pero sin responder, todo se hará cargo de sí mismo.

SS: ¿Sin responder?

R: No respondas, porque cuando respondes, es tu ego quien lo hace. Tu ego


parece tener todas las respuestas correctas y nunca llegas a ningún lado. No
respondes, pero el sentimiento llega a ti, "Estos pensamientos vienen a mí,
siento estos pensamientos," y la siguiente indagación debe ser: "¿De dónde
viene el yo?" o "¿Quién soy yo?" y de nuevo, no respondes. Y algún día
descubrirás que el yo no proviene de nada en absoluto, es hipnotismo, no
hay ningún yo, nunca hubo un yo, sólo hay Yo-Soy, libertad, consciencia,
existencia; todos son sinónimos. Y sentirás Tú Ser (Self) no como un cuerpo,
sino como omnipresencia. Realizarás que todo es Tú Ser. Sólo hay uno e
incluso el uno no existe. No hay ninguna palabra que se pueda utilizar. Todo
es el Ser y Tú Eres Eso.

SS: ¿Entonces se trata de encontrar ese Ser?

R: Cuando utilizas palabras, lo estropeas. Está más allá de las palabras, más
allá de los pensamientos. Viene a ti. Es como despertar, es como si hubieras
estado dormido todos estos años y de repente te despiertas y lo sabes.

Es como la historia de Buda. Bajo el árbol de Bodhi, tomó la decisión de que


se sentaría allí hasta que muriera o hasta que despertara. Sus discípulos
estaban sentados a su alrededor, observando. Cerca del trigésimo día, abrió
los ojos y estaba resplandeciente, estaba sonriendo. Sus discípulos le
preguntaron: "Maestro, ¿qué le ha pasado, acaso vio a Dios?" Él dijo, "no,"
"¿Se auto-realizó?" "No," "Bueno, ¿qué pasó?," y él simplemente exclamó,
"¡Estoy despierto!" Por lo tanto, todas estas palabras de auto-realización,
iluminación, consciencia, son sólo palabras. Tú sólo despiertas del sueño...
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En este momento sientes tu cuerpo. Sientes tus emociones. Sientes tu dolor.


Te sientes herido. Sientes todo tipo de cosas sucediendo en este mundo.
Miras la televisión, escuchas las noticias y te enfadas, todas esas cosas
terribles, toda la crueldad que hay en este mundo, pero cuando despiertas,
todos esos sentimientos desaparecen. Te das cuenta de la ilusión, del sueño,
y dejas de ser eso.

SS: ¿Cambia tu comportamiento en el mundo, las cosas que te interesaban


dejan de interesarte?

R: En cierto sentido eso puede ser cierto, pero de alguna manera podrías
seguir haciendo las mismas cosas, excepto que ya no te aferras a ellas. Por
ejemplo, si tienes un buen trabajo, ser presidente de un banco o barrendero,
no hay ninguna diferencia, cumplirás con tu deber sea lo que sea que hagas,
incluso mejor de lo que solías hacerlo. Ya no te fijarás en el tiempo. Ya no
volverás a creer que eres el hacedor. Simplemente harás lo que se tengas
que hacer. Cualquier cosa que se suponga que tenga que hacer el cuerpo, la
hará. Tu cuerpo está sometido a la ley del karma y cualquier cosa que tenga
que hacer, la hará. Pero ya no te aferrarás, tendrás compasión, tendrás
amor, tendrás misericordia y piedad, pero no te aferrarás.

SS: ¿Todo eso sucede -chasquea los dedos- así?

R: Sí.

SS: ¿Entonces no estamos en el proceso de eso?

R: No, parece que estás en un proceso.

SS: Sí, es lo que yo creo, siento como si supiera más ahora o como si
supiera ahora que no sé, ¿cómo lo digo?

R: El proceso es una apariencia.

SA: ¿Podrías decir que este es un estado preliminar necesario?

R: No.

SS: Entonces, ¿alguien que trabaja en el auto-lavado de allá, de repente


podría... (chasquea los dedos)

R: Sí.
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SS: Ni siquiera estaría pasando por toda esta gimnasia...

R: Exactamente. ...¿nosotros sí estaríamos pasando por ello?

Algunas personas llaman a esto la Gracia de Dios, pero es mucho más que
eso. Tuviste que estar interesado en esto en una vida anterior. Hiciste tu
Sadhana, hiciste tus ejercicios espirituales, tus prácticas Espirituales en una
existencia anterior, y ahora estás despertando.

SS: Eso lo hace parecer como un proceso.

R: Eso es lo que parece, esa es la apariencia.

SA: ¿Esto sería verdad también para el chico del auto-lavado? Si hizo algo
en sus vidas anteriores y está lavando los autos y de repente despertó?

R: Sí, todo es una apariencia, estás hablando del mundo de las apariencias.
En realidad, nadie ha hecho nunca nada y tampoco nadie ha estado
engañado. Todo el mundo ya es libre. Identifícate con tu libertad. Identifícate
con la realidad última. No te identifiques con las experiencias corporales por
las que pasas, déjalas en paz, déjalas ser. Haz todo lo que tengas que hacer
para atenderlas, pero no enfoques tu mente en eso. Mantén tu mente en tu
libertad, en tu realidad absoluta y después verás lo que sucede.

SB: ¿Que significa exactamente cuando Ramana dice: "La mente cae dentro
del corazón," "La mente descansa en el corazón como el corazón"?

R: El corazón al que hace referencia es la realidad absoluta, la inteligencia


pura. La mente se sale del corazón y te daña haciéndote creer que eres de
este mundo. Cuando regresas, la mente regresa al corazón, a la realidad
absoluta de donde proviene, porque en realidad nunca existió. Y la realidad
absoluta brilla en primer plano de nuevo con toda su gloria y esplendor. Al
igual que el sol entre las nubes. Cuando las nubes cubren el sol, la persona
ignorante dice que no hay sol. Él o ella no se da cuenta que el sol siempre
está brillando, pero las nubes lo están tapando en este momento. Y cuando
las nubes se disipan, el sol brilla de nuevo. Lo mismo pasa con nosotros,
aparentemente tenemos problemas y complicaciones y cualquier cantidad de
tonterías en nuestras vidas, esas son las nubes, pero tu verdadero Ser está
tratando de brillar. No lo dejas brillar porque imaginas que tus problemas son
reales. Te identificas con el mal, con la negatividad. Te identificas con las
condiciones erróneas. Así es como evitas que las nubes se disipen. En
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cuanto retiras la atención de tus problemas y la diriges hacia la luz, las nubes
de tus problemas se disiparán una vez más y tu corazón o tu sol brillará a
través, y todo quedará resuelto.

SB: ¿Cómo se relaciona esto con el cuerpo físico, hay alguna relación?

R: No.

SB: ¿No solía decir Ramana que lo puedes sentir en tu lado derecho del
pecho?

R: Sí, la gente siempre quiere saber dónde está la realidad absoluta, así es
que él la ubicó en el lado derecho del pecho, para que se enfocaran allí. En
otras palabras, la gente le pedía que les indicara algún proceso, "¿Ramana,
dónde debo meditar? ¿En qué parte de mi cuerpo?" Entonces se dio cuenta
que no estaban entendiendo nada, así que dijo: "De acuerdo, mediten en el
lado derecho de su pecho, ahí es donde está su corazón espiritual, vean la
realidad ahí. Vayan, salten hacia el lado derecho, ahí es donde está". No
estaba hablando literalmente, simplemente le estaba dando a la gente un
lugar a donde ir porque no podían comprender la realidad absoluta.

SB: ¿Pero para establecernos en la consciencia absoluta, o para


establecernos en el estado de Samadhi, parece que depende de que
tengamos fe absoluta en el sentido de que no somos una persona, que
somos consciencia?

R: Al contrario, la fe no tiene nada que ver con eso.

SB: Me refiero a confiar en lo Divino más que confiar en mí como ego. Es


decir, confiar en ese Samadhi...

R: No.

SB: ...confiar para ser capaces de liberar el Samadhi, ya sabes.

R: Recuerda que la persona que quiere confiar es el ego. Así que tú no


quieres hacer nada de eso. Sólo quieres despertar y ni siquiera quieres hacer
eso tampoco. Sólo sé tú Mismo, sé tú Ser. Pregúntate: "¿Quién quiere
confiar? ¿Quién quiere despertar?" y verás que todo es tu ego. Es el yo.
Quiero hacer esto, quiero hacer aquello, quiero tener una experiencia, quiero
esto. Todo eso tiene que desaparecer. Cuando todo eso desaparece, el sol
brillará por sí mismo. Y la manera de deshacerte de esas cosas es
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preguntando: "¿De dónde vienen? ¿De dónde vienen?" En otras palabras,


"¿De dónde viene la idea de que tengo que confiar en determinado poder?
Viene de mí. Yo creo en eso. ¿Quién soy yo, quien cree en eso?" Sólo
observa tus pensamientos. No trates de cambiarlos. No trates de corregirlos.
Simplemente obsérvalos. Y puedes preguntarte: "¿A quién vienen esos
pensamientos?" o simplemente puedes ser testigo de tus pensamientos sin
preguntar nada, y el proceso se hará cargo de sí mismo. Sabrás qué hacer.

Lo que hacemos aquí a veces, que puede ser un buen comienzo, es la


meditación Yo-Soy. Relajan su cuerpo, inhalan y dicen, "Yo", y exhalan y
dicen, "soy, Yo-Soy". Pueden hacer esto cuando se estén despertando,
cuando estén caminando, cuando estén lavando los platos, cuando estén
descansando. Esto hace que su mente se enfoque en un solo punto y así
deja de pensar. En otras palabras, usen cualquier método que tengan que
usar para aquietar su mente. Todo el secreto consiste en relajar su mente.
Evitar que piense. Evitar que se mantenga activa. Tu mente es un montón de
olas. Lo deseable es detener las olas y estar en paz, y la manera más rápida
de hacerlo es a través de la auto-indagación o mediante la observación de
tus pensamientos, observar tus pensamientos, convertirte en el testigo de tus
pensamientos.

SS: Estuve muchos años en un grupo, ¿te suena el nombre de Maurice


Nicoll?

R: No.

SS: Él escribió los “Comentarios Psicológicos sobre las enseñanzas de


Gurdjieff y Ouspensky”. Él habla de llevar a cabo la auto-observación. Me
pareció demasiado intelectual, demasiado esfuerzo. Ellos dicen: "¿Qué estoy
observando?" "Estoy observando la ira", y entonces nos preguntaban: '¿Cuál
es el opuesto a la ira?' y después nos decían cuál sería la característica de la
consciencia. Pero yo siento que todo era...

R: Es todo un procedimiento.

SS: ...un procedimiento, como cualquier otra escuela o clínica y pensé que
ya no podría seguir haciendo eso.

R: Lo que piensas es lo que necesitas.

SS: Tengo una pregunta acerca de la enfermedad.


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R: De acuerdo

SS: ¿Está bien hacer preguntas personales?

R: Claro.

SS: Este que llamo yo, en noviembre del 88 se enfermó, se sintió exhausto,
consultó a un médico, fue después de un tratamiento. No podían hacer nada
por mí, le llaman "síndrome de fatiga crónica". Así que alguien me sugirió
consultar a un médico naturista. Me vi a mí mismo tratando de hacer todas
esas cosas y después se me ocurrió que mientras siguiera buscando la
salud, siempre tendría alguna enfermedad. Y que cuando me despreocupo
de si hay un estado de salud o de enfermedad... allí es donde quiero estar.

R: Estás en el camino correcto.

SS: No hay maestro más honesto y tú sabes lo que tienes que hacer y eso
es todo lo que hay.

R: Sea cual sea tu karma, eso es lo que va a suceder, sin importar lo que
hagas. Así que, ¿para qué preocuparte?

SS: ¿Puedo ignorar al cuerpo?

R: Observa que cualquier cosa que vayas a hacer, no serás capaz de


detenerte.

SS: Lo sé, me he dado cuenta. Escribo y digo: "¿Por qué hago esto?” Me
observo y fui aquí, fui allá, busqué a esta persona, le pregunté algo a otra
persona, observo lo que estoy haciendo y me pregunto por qué lo hago,
cuando podría estar aquí en un estado de paz sentado en mi mecedora
contemplando los árboles o cualquier cosa y sin embargo hago todo eso,
pero cada vez que lo hago, siento que estoy aprendiendo un poco.

R: La forma de ver esto es la siguiente: Deja que tu cuerpo haga cualquier


cosa que tenga que hacer. No pienses mucho en ello. No te identifiques con
ello. No te aferres a ello. Todo ha sido predestinado antes de que vinieras a
la existencia.

SA: ¿Pero tiene que seguir habiendo un proceso racional?

R: Todo se hará cargo de sí mismo. Las manzanas crecen, la hierba crece, el


sol brilla, hay el calor necesario para que pueda existir vida humana, hay un
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poder que se encarga de todo, y no tiene nada que ver con nuestros
pensamientos.

SB: Pero, ¿no sería inteligente averiguar lo que necesita el cuerpo y después
abastecer esas necesidades y después simplemente olvidarlo?

R: Si ese es tu karma, te daré un ejemplo: En una de mis experiencias en la


India, estaba con un yogui llamado Nimkarali Baba. Y un día, varios de
nosotros... uno de ellos era Ram Dass, él también estaba ahí. Estábamos
sentados frente a él cuando una señora mayor se le acercó y le habló en
hindi, o el idioma que hablan, ¡ya se me olvidó! Y le dijo que su marido se
estaba muriendo, "Por favor, ¿podría venir y salvarlo?, porque sólo usted
puede venir y salvarlo." Y Nimkarali Baba se giró hacia mí y me preguntó,
"¿debo ir?" y le contesté, "sí, vamos todos". Así es que caminamos cerca de
tres kilómetros hasta una pequeña choza y el marido estaba acostado sobre
el catre, muriendo de algún tipo de enfermedad. Y Baba lo vio y de repente
las velas comenzaron a parpadear. Así que Baba se dio la vuelta y salió
corriendo de la casa (Robert se ríe) y comenzó a correr de vuelta al ashram y
nosotros lo seguimos. Y cuando por fin nos detuvimos le preguntamos,
"¿Baba, que pasó? ¿Por qué te fuiste?" y contestó, "Ah, Dios quiere que
muera", y murió.

El punto es este: tu vida, tu salud o tu enfermedad, tus riquezas o tu


pobreza, todo ha sido predeterminado por la ley del Karma. Y todo por
lo que tengas que pasar, eso pasará. Si se supone que seas un fanático
de la salud y la vigiles y que comas lo correcto todo el tiempo, lo harás, y si
no se supone que sea así, no lo harás. Si se supone que debas tomar el
camino de en medio, eso harás. Todo está ordenado, planificado antes de
tiempo.

La única libertad que tenemos es no identificarnos con el proceso,


aunque tu cuerpo esté pasando por eso. No te identifiques con aquello
por lo que está pasando tu cuerpo. Mantén tu mente por encima de eso,
mantén tu cabeza en el cielo y tus pies en la tierra. No tenemos elección
en este asunto. Lo que va a suceder, sucederá. Entonces, si tenemos que
hacer todo tipo de cosas y correr de un médico a otro y así sucesivamente,
no hay que identificarnos con eso, no te aferres a eso, pero hazlo
porque es algo que no puedes evitar.
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SA: ¿Podrías intentar aclarar esto un poco más, has estado hablando del
karma, y sin embargo sé que crees que el karma no existe. Podrías comentar
si el karma existe o no?

R: De nuevo, el Buda dijo, "El karma es un jefe para el tonto y un sirviente


para el sabio," lo que significa que si nos ponemos en el nivel mental del
karma, vamos a sufrir y se convertirá en nuestro jefe. Pero si elevamos
nuestras mentes a la realidad absoluta, no sufriremos,
independientemente de lo que el cuerpo esté experimentando.

¿Quién sufre? La mente, no el cuerpo, el cuerpo no puede sufrir. El


cuerpo no es más que un trozo de carne y hueso y sangre, pero es animado
por la mente, entonces, la mente sufre y permite que el cuerpo sufra, pero el
cuerpo, por sí mismo, no puede hacerlo. Entonces, si se retira la mente del
cuerpo, algo muy diferente va a ocurrir: serás libre.

SA: ¿Cuál es la cita, la cita del Buda, el karma es el jefe para los tontos...?
R:...y el sirviente para el sabio, es un sirviente porque no le prestas ninguna
atención.

SA: Lo controlas.

R: Exactamente, observas y no respondes. Así es que se convierte en tu


sirviente cuando no respondes al karma, entonces, lo superas. En otras
palabras, si alguien se enoja contigo y tú no respondes, no hay karma, y
serás libre. El karma, nuevamente, es como una persona que te habla y te
habla y te habla, pero tú no dices nada. ¿Qué haría esa persona? Se
levantaría y se iría. Entonces, cuando tu karma ve que no le pones
atención, se disipa y vuelve a la nada de donde vino.

(pausa)

Pongamos algo de música. ¿Por qué no pones el ventilador mientras lo


hago?

(la grabación comienza abruptamente después de la música y Robert


continúa.)

R:...para asegurarles que hay un poder que sabe cómo cuidar de todas las
cosas si confían en él. Este poder, por supuesto, son ustedes, pero no lo
saben.
17

Llevaba ya un tiempo tratando de conseguir una fotografía de Ramana


Maharshi. Pero primero déjenme decirles que cuando tenía 17 años fui
conducido de manera misteriosa a Arunachala, donde conocí a Ramana. No
voy a extenderme en eso ahora, pero hubo circunstancias bastante
misteriosas que causaron eso. Así que volviendo a lo que decía... quería
conseguir una fotografía de Ramana Maharshi que me gustaba, y justo la
semana pasada, George me trae esa misma fotografía como regalo, a color,
la que estuve buscando por tanto tiempo. Entonces me la llevé a casa y la
colgué en la pared. En esos días me visitó alguien de Hawái. Solía ser mi
estudiante y fue a verme, andaba viajando por ahí y traía una lei (guirnalda
hawaiana) y me la colocó alrededor del cuello. Yo me la quité y la coloqué
alrededor de la foto de Ramana, y me dijo – "después de estar en este
camino algo así como diez años o más, no sabía que adoraras a los gurús."

Bien, él no tendría por qué saberlo. Así que le expliqué los hechos. Ramana
no es un gurú, él es el mismo Ser que yo, yo simplemente estoy rindiéndome
un homenaje a mí Mismo (a mi Ser). Hay sólo un Ser (Self) y todos somos
eso. Así que cuando le honro a él con una lei, lo estoy haciendo para
conmigo mismo, porque él no es otra cosa que mi propio Ser, y tampoco es
alguien distinto a Mí. Así que no es adorar a un gurú, es honrar a tu Ser,
orar a tu Ser, adorar a tu Ser, porque Dios mora en ti como tú. Pero esto
es para mostrarles que hay un poder que sabe cómo cuidarlos, que los ama,
que siempre está de su lado. Sólo se necesita una cosa: rendición. Que se
rindan a su Ser. Dios, el gurú y el Ser son uno, inclínense ante su Ser,
amen a su Ser. Cuando hablo de su Ser, no me refiero a su yo-ego. Hay
algo en ustedes mismos de lo que quizás no estén conscientes aún. La
realidad absoluta de la que hemos estado hablando. Eso es lo que son,
eso es lo que adoran, eso es lo que honran, es ante lo que se inclinan,
eso es lo que expresan.

Nunca deshonren a su Ser, odiándose a sí mismos. Nunca crean que han


cometido algún error que se pondrá en su contra. Todos cometemos errores,
olvídenlos. Comiencen a realizar lo que son, comiencen a amarse
sinceramente, tengan piedad de ustedes mismos, elévense a ustedes
mismos y sean libres, ¿alguna pregunta sobre esto?
18

SA: Robert, sé que es un error tomar estas palabras literalmente, como has
dicho muchas veces cuando hablas del Uno, como el único Ser como siendo
la inteligencia pura, y después hablas de su inmenso amor, de tal forma que
es muy difícil comprender que esta cosa está más allá de esas palabras que
no podemos evitar, en el nivel en el que estamos, asociarlas con una
identidad más tangible.

R: Sí.

SA: Esas palabras, inteligencia pura, lo que pensamos acerca de ello...


naturalmente pensamos que se trata del funcionamiento de la mente.

R: ¿Inteligencia humana?

SA: Sí.

R: Por supuesto, por eso les digo, si es que digo algo, si hablo... escuchen
con su corazón, no con su cabeza. Saquen a la cabeza del camino. No traten
de analizar nada, porque sólo pueden analizar con sus propios conceptos.

Más bien, dejen que todo surja, ábranse y entonces las cosas empezarán a
suceder.

SA: Otra cosa que me pasó por la mente, es algo completamente diferente,
que indica que las enseñanzas griegas son las mismas que las tuyas. Leí en
la entrada de los misterios griegos que dice: "Conócete a Ti Mismo", que es
realmente tu enseñanza.

R: Bueno, esta enseñanza no es ni griega, ni hebrea, ni cristiana, ni hindú, es


sólo un mensaje universal acerca de la verdad, es tan antigua como las
montañas, no es nada nuevo. Simplemente funciona, algo sucede que nos
eleva por encima de lo mundano hacia la libertad. Y sabes cuándo sucede
porque tienes una sensación de inmortalidad, una sensación de
espaciosidad. En este momento te sientes ligado a un cuerpo. Cuanto te
liberas, tu cuerpo ya no te estorba, aunque aparentemente lo sigas teniendo.
Sentirás omnipresencia. El universo entero será tú, y serás dichoso todo el
tiempo, aunque aparecerás como una persona común y corriente a la
mayoría de la gente.

SS: Una estudiante pregunta si se está engañando a sí misma al volverse


tranquila y escribir para sí misma?
19

R: En cierta forma, sí, porque ¿acaso no se trata de algo temporal? ¿No


regresa la condición en otro momento? Es como usar drogas para sentirte
eufórica. Te hacen sentir bien por un rato, después te sientes peor. Cualquier
cosa que es temporal, es una ilusión. Una mejor manera es preguntarte: "¿A
quién viene esta depresión?" y espera y ve.

SS: ¿No lo escribo?

R: Si escribir te ha ayudado a sentirte mejor, puedes hacerlo por un tiempo,


sí, ¿por qué no? Pero una mejor forma es preguntarte: "¿Quién está
deprimida?" Observa, tu Ser nunca puede estar deprimido, tu ego está
deprimido, está jugando contigo. En realidad no hay ningún ego, así es que
no hay nada que pueda estar deprimido, eres libre.

SS: En realidad nunca responde la pregunta que le hago, (risas) sólo dice:
"No conozco tal cosa como una depresión."

R: Umm. Es tu mente jugando contigo, está jugando contigo, pero si te hace


sentir bien, continúa.

SS: Eso me ha permitido profundizar.

R: Entonces continúa con eso por un rato. No te hará libre, pero por lo menos
te dará momentos de felicidad. Entonces, si tienes que continuar así, hazlo.
Pero la mejor forma es preguntarte: "¿A quién le viene esta depresión?" y
darte cuenta que no hay ningún lugar al que pueda venir. No hay nadie en
casa que pueda estar deprimido. Tu verdadero Ser nunca puede estar
deprimido, es libre y feliz. En un principio tenemos que hacer todo lo que esté
en nuestras manos. Por ejemplo, a veces tienes una depresión de la que no
te puedes deshacer, hagas lo que hagas. Entonces una buena manera de
ayudar es darte una ducha de agua fría. Si te das una agradable ducha fría
cambiará la estructura molecular de tu cuerpo y se sentirá mejor, o puedes
poner hielo en la parte posterior de tu cuello.

SS: ¿no es esto también un juego de la mente?

R: Es un juego de la mente. Alivia por un momento, por un rato, pero mañana


podrías estar deprimida de nuevo, hasta que te deshagas de todo el
concepto de la depresión.

SS: ¿De ese modo, mientras se hace menos intensa, es más fácil para la
mente desprenderse de ella?
20

R: Sí.

SS: Si la apagas (si apagas la mente), no estarás constantemente haciendo


nada al respecto.

R: Sí, apaga tu mente por completo.

SS: A veces. Por un rato estuve haciendo jardinería.

R: Cualquier cosa que tengas que hacer, y cuando te sientas mejor, trabaja
en ti misma y practica la auto-indagación, esa es la manera más rápida.

SB: ¿Así que la mente está creando su propia depresión?

R: Sí, así es.

SB Y trata de salirse de ella.

R: Sí, así es.

SB: Entonces, si nos damos cuenta de eso estaremos dejando de generar la


depresión.

R: Sí.

SB: Si queremos ser felices, simplemente hay que ser felices en lugar de
crear depresión.

R: Exacto.

SS: ¿No tengo que averiguar por qué está allí?

R: No.

SS: Y sin embargo, yo me lo pregunto. ¿Qué fue lo que la causó?

R: Lo estarás haciendo siempre. Es como cuando una persona tiene un


tumor. En lugar de encontrar la causa, hace que el doctor lo extirpe. Así que
crece de nuevo en otro lado, después extirpan ese, y crece de nuevo en su
pierna, nunca se detiene. Pero si se ataca la causa, la razón por la que crece
el tumor, podría encontrar la cura, es lo mismo. No busques el efecto, ve
hacia el Ser, porque el Ser siempre es libre.

SS: ¿No tenemos que preguntarnos por qué nos enfermamos?


21

R: No, simplemente pregunta: "¿A quién viene esa enfermedad?" y te vas a


dar cuenta que no le viene a nadie, nadie está deprimido. Es parte del sueño.

SH: ¿Sabes cómo encontré esa fotografía?

R: Cuéntanos.

SH: Fue hace como dos semanas, me senté en la mañana, para meditar. Y
recordé uno de los libros de Ramana, ¿se llama Ramana??? Creo que se
hizo en la India y vi ahí una fotografía preciosa de Ramana. La estaba viendo
y la levanté y surgió un sentimiento, un sentimiento tan hermoso entretejido
con esa imagen de Ramana que dije, esto lo tengo que compartir, voy a
hacer algunas copias en una buena computadora. No encontraba el tiempo
para hacerlas, pero a media noche fui a un lugar para que me las hicieran.
Estuve muy ocupado esa semana y en la siguiente encontré finalmente una
oportunidad y fue entonces cuando te la llevé.

R: Umm.

SH: No sé por qué lo hice o cómo lo hice.

R: Es interesante.

SH: Yo quería ofrecerte la imagen, ese fue el sentimiento básico que...

R: Hace unos tres meses, yo vi la misma imagen en algún lado, no puedo


recordar donde la vi, alguien me la mostró y me dije, "No había visto esta
imagen antes, pero me gustaría tener una" y tú me la trajiste, es curioso
cómo funcionan las cosas.

SS: ¿No es la foto que está en los libros?

R: No, él tenía como 48 años en esa fotografía...


22

2.- TODO ESTÁ BIEN

Robert: Buenas tardes. Es bueno estar de nuevo con ustedes. Les doy la
bienvenida con todo mi corazón. Puedo asegurarles que todo está bien. Todo
está muy bien. Todo está en su lugar correcto, haciendo lo que se supone
que debe hacer.

No juzgues por las apariencias. Ni siquiera te juzgues a ti mismo. Eres una


persona hermosa tal como eres. Cuando digo "tal como eres", me refiero a tu
Ser real, la consciencia, eres hermoso tal como eres, no lo que crees que
eres, no lo que pareces ser, no lo que te muestra el mundo, sino sólo de la
manera que eres ahora mismo.

Cuando no tienes pensamientos, cuando no tienes necesidades, ni deseos,


ni apetencias, entonces eres Dios. Eres el universo. Eres amor divino. Eres
hermoso. Sin embargo, cuando empiezas a pensar en estas cosas lo niegas,
pues piensas en el pasado y el futuro en vez de permanecer centrado en el
eterno ahora. Piensas en los errores que has cometido en la vida. Piensas en
las cosas desgraciadas que suceden en este mundo. Piensas en tu futuro, en
la llamada recesión. Estás enredado en maya. No sigas pensando de esta
manera. Tú verdadera naturaleza es la felicidad total, y en este momento
estás en la felicidad total. No hay absolutamente nada que te falte en tu vida.
Pero cuando lo piensas, lo hay. Por lo tanto, no pienses. Deja de pensar.
Cuando dejas de pensar todo está bien. Cuando dejas de pensar no hay
errores. No te preocupes por el teléfono, por tu cuerpo, por tus asuntos, por
lo que parece estar sucediendo en el mundo. Estas cosas pasarán y vendrán
cosas nuevas. Nunca termina. Nunca se detiene.

Los pensamientos nunca pueden traerte la paz, aunque sean buenos


pensamientos, porque los buenos pensamientos conducen a malos
pensamientos, y los malos pensamientos conducen a buenos pensamientos.
Debes preguntarte: "¿A quién vienen estos pensamientos? ¿Quién piensa?
¿Quién es el pensador? ¿Soy yo? ¿Soy yo el pensador? Entonces, ¿quién
soy yo? ¿Cuál es la fuente del yo que piensa? ¿De dónde viene este yo?
¿Cómo se originó? ¿Quién le dio a luz? ¿Qué tengo yo que ver con este
yo?"
23

Despierta. Tú eres un activo para la raza humana, un activo para tu Ser, un


activo para Dios. Eres una persona maravillosa tal como eres, tal como eres.

Es interesante notar que muchas personas en todo el mundo están


empezando a ser atraídas por el Vedanta Advaita, el principio de la no-
dualidad. Más que nunca en los últimos dos años más o menos. Muchas
personas que nunca habían soñado que estarían interesadas en Vedanta
Advaita están ahora participando en el Vedanta Advaita. Pero lo gracioso e
interesante para mí es que un buen 80% de estas personas se convierten en
maestros. Nuevos maestros del Vedanta Advaita están apareciendo por todo
el mundo.

Recibí muchas llamadas durante la semana, y veréis por qué estoy


sonriendo en cuanto os lo explique. Esta misma mañana recibí una llamada
de alguien en Texas con quien mantengo correspondencia. Y me dijo:
"Robert, he leído tu transcripción durante un mes, como dijiste, y ahora estoy
iluminado". Entonces dije: "Eso es maravilloso, ¿qué te hace pensar así?".
Dijo: "Dejé de pelear con mi esposa, me siento más tranquilo, y me importa
un bledo el mundo. Pero tengo una pregunta. ¿Qué puedo hacer ahora? " ―
¿Qué puedo decir?

Hoy más que nunca hay muchas personas que van por ahí afirmando que
están iluminadas. Realmente no me importa, pero es divertido. Es
interesante. En primer lugar, ¿qué significa la palabra iluminación? No estoy
hablando de una definición del diccionario. Para el sendero del Jnana ¿qué
significa la iluminación? La respuesta es que no hay tal palabra. Nadie se
ilumina. No hay cuerpo, no hay yo, no hay mí, no hay nada que pueda llegar
a ser o estar iluminado. La palabra iluminación es usada por el ajnani, por los
estudiantes. La realidad absoluta, la conciencia sin elección, Sat-Chit-
Ananda, ParaBrahman, son palabras que no existen, excepto para el
estudiante, para explicar que hay un estado más allá de lo llamado normal,
un estado de trascendencia total. Y le damos un nombre a esto, la
iluminación.

Cuando esto realmente ocurre o transpira en una persona el yo ha sido


totalmente destruido, totalmente aniquilado. El yo ya no existe. Y para ese
ser no hay absolutamente nadie que se convierta en iluminado. Ese ser
descansa en su verdadera naturaleza, en la nada, en la nada absoluta. Nadie
puede iluminarse. Nadie puede liberarse, porque el que piensa que puede
24

liberarse ni siquiera existe. No hay tú. No hay persona. No hay un ser


humano que un día es un ser humano y al día siguiente está liberado. Sólo
existe el Ser liberado y tú eres eso. No hay un tú como tú apareces. La
apariencia de ti, que piensas que eres, es falsa.

Es por eso que digo que todos tus problemas, todas tus tonterías con las que
continuas, todas tus preocupaciones, todos tus cuidados, todas tus
emociones, no existen. Nunca han existido y nunca existirán. Es todo el
juego de maya, el lila. No existe. Nadie en esta sala existe. No hay ustedes y
no hay yo. Sólo hay el Ser. Y cuando el yo se convierte en el Ser, ya no es el
yo, porque para empezar nunca hubo un verdadero yo.

Esta es la razón por la que enfatizo, dejar de pensar. Tus pensamientos te


atraen más hacia maya, hacia la ilusión. No pienses en la iluminación, ni en
el despertar, ni en la liberación, ni en encontrar un maestro que pueda
ayudarte. Tú estás más allá de la ayuda. Nadie puede hacer nada por ti.

En realidad lo que pasa es esto. Cuando empiezas a darte cuenta de que no


eres tus pensamientos, no eres tu cuerpo, no eres tu mente, no eres el
mundo, ni siquiera estás liberado, no eres nada, cuando empiezas a pensar
de esta manera todo lo que tenga que suceder en tu evolución transpirará sin
que tengas que hacer nada. Si estás destinado a estar con un maestro,
estarás con un maestro. Si estás destinado a estar solo, estarás solo, pero tú
no tienes absolutamente nada que ver con estas cosas. Permanece en el
estado de no-pensamiento. Deja al mundo en paz. Deja a la gente en paz.
No llegues a ninguna conclusión. No juzgues a nadie. Todo se hará cargo de
sí mismo.

Lo peor que puedes hacer es buscar la iluminación, la liberación. Esto te


mantiene ocupado. Te mantiene ocupado porque hay un yo que está
buscando. Hay un yo que está tratando de convertirse en algo y la idea
general es eliminar algo de tu consciencia. Por lo tanto, el proceso de
realización es la eliminación, no la adición. Eliminar esto y eliminar aquello.
Eliminar todos los conceptos y todas las ideas preconcebidas. Eliminar todos
tus pensamientos, no importa qué tipo de pensamientos sean. Buenos
pensamientos, malos pensamientos, todos ellos deben irse, y lo que queda
será nada, ninguna cosa. Tú eres eso. Tú eres esa nada (no-cosa).

¿No se siente uno bien no siendo nada en lugar de creer que eres
pensamientos, que eres humano, que tienen un trabajo que cumplir, que
25

tienes una misión? Hay muchas personas espirituales que piensan que
tienen una misión. Han venido a salvar el mundo. Ni siquiera se pueden
salvar a sí mismas y quieren salvar el mundo. El mundo seguirá su camino
sin tu ayuda, a favor o en contra. Deja el mundo en paz.

Hay un poder y hay una presencia, que me gusta llamar la corriente que
conoce el camino, que se encarga de todo. Todo es parte de la gran ilusión.
E incluso en esta ilusión, que aparece delante de tus ojos, hay una presencia
y un poder que te eleva. Te elevará tan alto como puedas, hasta que te eleve
completamente fuera de tu cuerpo, de tus pensamientos, fuera del universo,
a una dimensión completamente nueva. Tú parecerás ser la misma persona
como siempre para las demás personas, pero ya no serás esa persona,
porque esa persona se ha ido, ya no existe. Te has convertido en Brahman.
Te has vuelto omnipresente. Te has convertido en tu Ser sin tratar de
hacerlo.

Siempre debes estar agradecido por lo que eres y como eres. No sientas
lástima de ti mismo. Ámate tal y como eres. Al amarte a ti mismo tal como
eres, trascenderás aquellas cosas que han aparecido para molestarte, para
preocuparte, para causarte dolor. Todas se irán. Ya no serás consciente de
ellas. Suéltalas todas. No tengas deseos en absoluto. Sumérgete
profundamente en el Ser. No reacciones al mundo exterior o a tu cuerpo.

Robert Adams, 17 noviembre 1991


26

3.- LO QUE ES, ES DIOS

Robert (R): Buenas tardes. Me alegro de estar de nuevo con ustedes.

SH: Siempre dices eso. (los estudiantes se ríen)

R: Es cierto. (risas)

Un devoto de Ramana Maharshi, que había estado con él unos veinticinco


años tuvo un hijo que murió, y él estaba desconsolado. Así que rogó tener
una audiencia con Ramana. Ahora, Ramana está en su periodo de descanso
de doce a dos. Pero estuvo de acuerdo en ver a su devoto. Cuando el devoto
entró en la sala, Ramana estaba reclinado en su sofá con los ojos cerrados,
y él se puso a llorar y contarle todas sus angustias, de lo mucho que amaba
a su hijo. Y luego le preguntó a Ramana, "¿Qué es Dios?" Ramana no
respondió. Se mantuvo en silencio durante unos quince minutos. Luego abrió
los ojos y dijo en voz muy baja, "Lo que es, es Dios". Vamos a hablar de eso
esta tarde.

Lo que es, es Dios. Es como cuando alguien hace la pregunta, "¿Es el


mundo real?" El mundo, por sí mismo, es una ilusión, pero Dios, como el
mundo, es real. A medida que avanzamos nos encontramos con que nunca
hubo un Dios, así que nunca hubo un mundo. Pero digamos que, porque
Dios es, el universo es. Todo, desde el microbio más humilde a la más
exuberante galaxia, es Dios en expresión. Todo es Dios. Cada hoja, cada
pieza de arcilla, cada estrella, cada planeta no tiene por sí mismo ninguna
base para su existencia. Porque Dios es, todo lo demás es.

Eso es lo que quiso decir Ramana cuando respondió: "Lo que es, es Dios".
Estaba tratando de explicar al devoto: "Tu hijo se muere, eso es Dios. Tu hijo
vive, eso es Dios. No hay ninguna diferencia real. Sólo en tu mente".

Hacemos diferencias sólo en la mente. Si la mente se quedara en reposo,


quieta, no habría diferenciación entre la muerte y la vida. Hacemos la
diferenciación porque pensamos. Es un concepto mental que alguien muere,
y eso es malo, pero alguien vive y eso es bueno. No existe tal diferenciación.
Sólo existe Dios, y todo lo que existe, todo, es Dios. No puede haber nada
fuera de Dios. Pero entonces yo digo que Dios no existe, excepto en tu
27

mente. Esa es la razón por la que, en realidad, no existe ninguna cosa.


¿Seguís esto?

Mientras piensas, habrá existencia, persona, lugar y cosa, pero cuando dejas
de pensar no hay lugar para la existencia, porque no puede haber el silencio
y existencia. Todo lo que parece existir se opone al silencio. El silencio es
consciencia, la realidad absoluta, Sat-Chit-Ananda

El Ser (Self) existe como sí mismo, sin embargo, cuando comienzas a


modificarlo dices, "Bien, Dios existe". Dios es la primera modificación de la
consciencia, y el trabajo de Dios es crear el mundo, y después disolver el
mundo, y luego crear el mundo. ¿Quién le dio a Dios ese trabajo? ¿Henry?
Henry no lo hizo. ¿Quién lo hizo? ¿Por qué Dios querría crear mundos,
universos y luego disolverlos, y después de un período de tiempo traerlos de
vuelta a la existencia?

Sin embargo, esto es lo que leemos en todas las Escrituras. Esta información
es para el ajnani, para el hombre inmerso en la ignorancia. Hay que explicar
a este hombre cómo vino el mundo a la existencia, o no estará satisfecho.
Por lo tanto, examinas todas las modificaciones. Hay el Ser y el Ser es
consciencia. La consciencia se modifica a sí misma, y tienes a Dios. Dios se
modifica a sí mismo, y tienes existencia.

Ramana se dio cuenta de que si él explicaba esto al devoto, el devoto no lo


entendería. Si él le decía al devoto que sólo el Ser existe, y tu hijo no murió
porque él nunca nació, sería demasiado que comprender para el devoto. Por
lo tanto, en lugar de eso, dijo, "Dios es. Lo que es, es Dios". Esto hizo que el
devoto se sintiera mejor, porque se dio cuenta de que su hijo estaba en
manos de Dios, y todo está bien.

Y sin embargo, si tenemos una mente inquisitiva, nos preguntamos: "¿De


dónde vino Dios?" y "¿Por qué aparece Dios como todas estas cosas? ¿Cuál
es su propósito?" La mayoría de nosotros sabemos que no hay propósito.
Ninguna cosa existe de la forma en que aparece. Tu verdadera naturaleza es
la conciencia pura. La conciencia pura es lo universal. No hay lugar para
nada más. En otras palabras, tú no puedes tener existencia tal como parece
y conciencia pura. De lo contrario, tendrías diversificación, como la
apariencia te muestra. Hay un hermoso árbol, hay un cielo, hay flores, hay
animales, hay insectos. Si la conciencia pura, o el Ser, se contiene a sí
mismo, ¿cómo puede haber algo más? ¿De dónde vendría?
28

Es como el espacio. Cuando tienes una habitación llena de muebles, ¿qué


ocurre con el espacio que ocupan? Y luego sacas el mobiliario fuera de la
habitación. ¿Ha cambiado el espacio? Nada ha ocurrido con el espacio. El
espacio es el mismo tanto si la habitación está llena de muebles como si está
vacía. Y lo mismo ocurre con la realidad. La realidad existe. El Ser existe
como el Ser. Pero parece como si hubiera cosas en el universo, como si
hubiera un universo. Hay gente, hay animales, hay planetas, está el reino
vegetal, el reino mineral. Todo esto parece muy real. Por lo tanto, tienes que
hacerte la pregunta, "¿A quién se aparece esto? ¿Quién ve esto?" Sabes ya
que es el yo. El yo es el culpable. Si no fuera por el yo no habría universo, no
habría Dios, no habría creación.

Así que Ramana no podía decirle esto al devoto, porque el devoto no lo


entendería. Por lo tanto, dijo, "Lo que es, es Dios". El mundo parece existir.
El mundo, por sí mismo, nunca podría existir. Así que el siguiente paso es
decir que Dios existe como el mundo.

Pero yo os digo que Dios no existe, y no hay mundo, y nada es lo que


parece. La apariencia se llama falsa imaginación. ¿Y de quién es la culpa?
Del yo, culpa al yo. Cuando cometes un error, di que la culpa es del yo,
porque no hay errores. Parece divertido porque es verdad. Si no te
identificaras con el yo, no existiría ninguna cosa. Las cosas sólo existen
porque te identificas con tu yo.

Ahora el gran secreto es seguir al yo de vuelta a su fuente. Si realmente


sigues al yo de vuelta a su fuente no hay Dios. ¿De dónde habría venido
Dios? Aún cuando hablo de la palabra Dios, algunos de ustedes todavía
están pensando en una figura arriba en el cielo, un tipo de deidad
antropomórfica. ¿Quién lo creó? Es la misma vieja pregunta. Si Dios creó el
universo, ¿quién creó a Dios? No hay una respuesta verbal, porque va más
allá del pensamiento. Sabrás la verdad sobre esta cuestión cuando aquietes
tu mente. Cuando la mente ya no está en existencia (activa) la respuesta se
revelará por sí misma, porque tú serás la respuesta. De lo contrario no hay
una respuesta. Pero te puedo asegurar que no hay tal cosa como Dios, no
hay tal cosa como la creación, y no hay tal cosa como el universo. Así que no
hay tal cosa como el mundo. Y no hay tal cosa como tú. No hay tal cosa
como yo. ¿Qué queda? ¡Silencio!

(largo silencio)
29

Robert continúa: Me doy cuenta de que muchos de ustedes son bhaktas


(devotos), y les estoy quitando su disfrute. Les estoy quitando a su Dios al
que adoran, ya sea en forma de Buda, Krishna, Jesús, Moisés, o a quien les
guste adorar. Pero yo hablo a muchos niveles. En lo que a un Jnani se
refiere es prácticamente imposible que Dios exista, separado de ti mismo.
Pero, sin embargo, personas como Nisargadatta Maharaj, Bhagaban
Ramana Maharshi, y muchos otros Jnanis hicieron bhakti (devoción).
Ramana solía rezar a Shiva en la forma de Arunachala. Nisargadatta también
oraba a Shiva. Así que la pregunta es, ¿por qué lo hacían? Y la respuesta
es, por el bien de los demás.

Llegar a la etapa en la que Dios ya no existe más para ti es una etapa


trascendental muy alta. Yo no espero que ustedes devotos renuncien a su
adoración. Como saben, el domingo tenemos puja y tenemos canto. ¿A
quién cantamos? A Hari, a Ram, a Krishna.

Debo deciros de nuevo que siempre y cuando creas que eres el hacedor,
que eres el cuerpo y la mente no te engañes pensando que no lo eres,
porque si no es así no reaccionarías de la manera que reaccionas ante las
situaciones. Así que, mientras creas que las cosas son reales, entonces
tienes que orar a Dios, porque Dios existe para ti. Puedes llamar a Dios la ley
del karma. En realidad no existe el karma. Sin embargo, ¿cuántos de
nosotros tenemos esa realidad? Por lo tanto, lo mejor que puedes hacer es
practicar las prácticas Jnana, pero sigue haciendo tu puja. No renuncies a
ella. Si estás haciendo japa, sea cual sea la práctica que haces, continúa.

Pero practica la auto-indagación, y mientras practicas la auto-indagación te


darás cuenta de que te está pasando algo muy interesante. Te darás cuenta
de que poco a poco empiezas a abandonar tu adoración, despacio pero
seguro, hasta que llegue el día en que te conviertas en el objeto de tu
adoración. Si has estado adorando a Krishna, te verás a ti mismo como
Krishna, y así sucesivamente. Si intentas actuar como un Jnani antes de
tiempo, tendrás muchos problemas, porque desarrollarás una actitud de "Me
importa un bledo", y eso no es de lo que estamos hablando. Te voy a dar una
idea de cómo actúa un Jnani. Había una vez un Jnani que vivía él solo en
una pequeña choza en la montaña. Estaba radiante de felicidad. Él
regresaba de su paseo, y vio a unos ladrones que entraban en su casa. Se
asomó por la ventana para ver lo que se iban a llevar, y por supuesto él no
poseía nada. Había sólo una manta desgarrada en el suelo. Así que los
30

ladrones comenzaron a maldecir, y uno dijo al otro: "Este tipo no tiene nada
aquí. Vamos a coger la manta y nos vamos". Así que se llevaron la manta.

Al día siguiente él intuitivamente percibió que los dos ladrones fueron


capturados por la policía, por lo que se apresuró a bajar a la estación de
policía para ver qué pasaba. Y cuando el sargento le vio, dijo, "Entra. ¿Son
estos los hombres que le robaron?" Y él dijo: "Sí". Entonces el policía le
preguntó: "¿Qué se llevaron?" y él dijo: "Se llevaron mi sombrero y mi camisa
y mis pantalones y mis zapatos". Y los dos ladrones empezaron a gritar:
"¡Qué mentiroso es este hombre. Él no tenía nada. Sólo tenía una manta
desgarrada". Y el sargento dijo: "¿Es esto cierto?" El Jnani dijo: "Cuando me
pongo la manta en la cabeza se convierte en mi sombrero. Cuando la pongo
sobre mis hombros se convierte en mi camisa. Cuando la ato alrededor de mi
cintura se convierte en mis pantalones. Y cuando camino sobre ella, se
convierte en mis zapatos". Por supuesto, el sargento se rió y dijo, "Va a
presentar cargos?" y el Jnani, dijo, "No". Los dos ladrones se convirtieron en
sus discípulos.

El significado de esa historia es, porque seas un Jnani no significa que no


tengas compasión. Un verdadero Jnani tiene más amor y compasión que
cualquier otra persona, pero no está apegado a nada, y será el primero en
correr en ayuda de alguien, para ayudar a alguien. Parece una contradicción,
pero no lo es. Porque mientras el Jnani tenga un cuerpo, el cuerpo está bajo
la jurisdicción del Jnani, y se convierte en un instrumento para el bien en este
mundo. Por tanto, no puedes juzgar un Jnani, porque no tienes ni idea de lo
que es un Jnani. Puedes ver a un Jnani orar a Dios, tan ardientemente como
un bhakta, sin embargo el Jnani sabe que no hay Dios, pero lo hace por el
bien de los demás.

Así que cuando te digo que no hay Dios, y no hay universo, y no hay mundo,
y no hay personas, que sólo hay la realidad absoluta, no lo tomes demasiado
en serio. Mira de dónde vienes. Sé fiel a ti mismo. No te engañes. Sin
importar donde estés o por lo que estés pasando, si te sientas en el silencio y
practicas auto-indagación, las cosas comenzarán a moverse dentro de ti. Las
cosas comenzarán a suceder. Descubrirás que tus sentimientos cambian, tus
reacciones cambian, te vuelves menos egoísta, desarrollas benevolencia,
entiendes lo que es este universo, y estás en paz.

Robert Adams, 30 mayo 1991


31

4.-TODO EL MUNDO BUSCA LA FELICIDAD

Robert: Buenas tardes. Me alegra estar de nuevo con ustedes. Bienvenidos


a la sociedad Jnana Marga. Tenemos mucho público para un Memorial Day
(Día de los Caídos). Supongo que ustedes no tienen ningún otro lugar a
donde ir. (risas)

Todo el mundo está buscando la felicidad. Todo el mundo quiere la felicidad.


Incluso el ladrón de bancos roba un banco porque cree que los resultados le
traerán felicidad. La gente se casa, se divorcia, tiene hijos, encuentra
determinados puestos de trabajo, creyendo que esto les traerá felicidad.
Hemos aprendido, a medida que avanzamos a través de las vicisitudes de la
vida, que estas cosas traen felicidad parcial.

Todo lo que haces en este mundo está sujeto a la ley del cambio. La persona
sabia comienza a ver esto a una edad temprana y no persigue las cosas de
este mundo, sino que más bien comienza a intentar comprenderse a sí
mismo. "¿Quién soy yo? ¿Por qué nací? ¿Cuál es el propósito de la vida?"
Cuando uno comienza a fijarse en estas cosas, el gurú interior, el Sí-mismo
(Self), te dará un empujón y te encontrarás con que has tomado un camino
espiritual. Si estás inclinado para la acción, seguirás el sendero del Karma
Yoga. Si tu disposición es hacia la emoción, seguirás el sendero del Bhakti.
Si te inclinas hacia el intelectualismo, seguirás el sendero del Jnani.

El error que la mayoría de intelectuales cometen, cuando empiezan a seguir


el sendero del Jnana Marga, es que creen que si estudian lo suficiente, si
leen muchos libros, si visitan a muchos maestros, van a despertar. Esto es
un grave error. La mayoría de los intelectuales que siguen el Jnana Marga,
lamentablemente se vuelven muy cínicos, muy fríos, muy arrogantes. Dejan
de preocuparse. Esto es sólo en las etapas iniciales. Ellos creen que son la
realidad absoluta y no pueden equivocarse, y por supuesto pronto se dan de
bruces contra el suelo, y desarrollan humildad.

Si siguen en la búsqueda, si son sinceros en su corazón, una vez más el


gurú interior, el Sí-mismo, les conducirá hacia un gurú exterior. El gurú
exterior puede ser un árbol, un pájaro, un río, una montaña, o una persona,
32

pero al verdadero devoto no le importa lo que venga, siempre y cuando


venga algo. Un verdadero devoto se entrega por completo a la voluntad de
Dios y se vuelve en favor de la paz, de la felicidad. Un verdadero devoto
comienza a entender que sólo hay una vida, una presencia, un Sí-mismo, y
yo soy eso. Cuando me refiero a que "yo soy", no estoy hablando de Robert.
Estoy hablando de la realidad absoluta, de la consciencia, de Sat-Chit-
Ananda

Sat-Chit-Ananda es nuestro verdadero conocimiento, nuestro verdadero ser,


nuestro verdadero Sí-mismo. Creemos que somos humanos, vamos por la
vida con problemas. Algunos de nosotros tenemos felicidad material,
creyendo que eso es suficiente. Pero, como descubriremos muy pronto, llega
la muerte a la familia, la enfermedad, la escasez. Estas cosas pasan, y
luego, cuando uno cree que todo está bien, algo sucede de nuevo y sigues
buscando. Sigues indagando.

Si eres sincero en tu búsqueda, encontrarás que de repente la felicidad, el


gozo, la alegría, comienzan a convertirse en tus amigos. Pones toda tu
confianza en lo universal. Ya no miras al mundo para tu bien, porque
empiezas a comprender que la felicidad que has estado buscando, ya lo
eres, y la búsqueda comienza realmente. Los yogas, las oraciones, las
meditaciones, son un medio de llegar a la realidad, pero la manera de
comprender al Sí-mismo es a través de la auto-indagación, a través de Atma-
Vichara.

Si eres afortunado, empiezas tu búsqueda espiritual desde arriba. Empiezas


desde arriba dándote cuenta de que sólo hay eso que siempre has sido. Sólo
hay inteligencia pura, conciencia absoluta. Todas las cosas que veo, todo lo
que contemplo, es el Sí-mismo (Self).

Algo te dice que todo el universo es una emanación de tu propia mente.


Cuando duermes, el mundo desaparece. Cuando sueñas, este mundo
desaparece. Cuando despiertas, estás en este mundo, pero el estado de
sueño y el estado de sueño profundo han desaparecido. Comienzas a
preguntarte acerca de esto, y te dices a ti mismo: "Yo dormí, soñé, ahora
estoy despierto". Sin embargo, es interesante notar que siempre (yo) he
estado presente. El yo estaba presente cuando dormías, cuando soñabas y
ahora que estás despierto. ¿Quién es este yo y de dónde viene? ¿Quién es
el testigo llamado yo?
33

Cuando empiezas a buscar la verdad de esto, si has sido sincero en tu


búsqueda, serás conducido hacia un Maestro, un Sabio, quien te explicará
que el yo personal es sólo un pensamiento o una idea. Se le llama el
pensamiento-yo. No es real. Es un pensamiento. ¿Dónde reside? En el
centro del corazón espiritual en el lado derecho del pecho.

Esto se conoce como el corazón espiritual. No tiene nada que ver con el
corazón físico, no tiene nada que ver con los chakras. Esta es la morada del
Sí-mismo, de la consciencia, de la realidad. El pensamiento-yo parece salido
de la realidad y va al cerebro. Una vez que se identifica con el cerebro
empieza a decir: "Yo soy". "Yo soy esto" y "yo soy eso". Cuando das forma al
yo soy, el mundo, el universo, se vuelve real. Ha salido de ti. Todo, el
universo entero ha salido de tu mente. Tú lo has creado, y parece real.

Por lo tanto el Sabio te explica que el trabajo que tienes que hacer es seguir
el rastro al pensamiento-yo hasta el corazón. Cuando el pensamiento-yo
vuelve al centro del corazón te liberas. La liberación significa que te ves a ti
mismo como la consciencia, y el mundo entero como una superposición
sobre tu Yo real o Sí-mismo. A continuación, comienzas a entender que la
felicidad humana se produce porque la mente o el pensamiento-yo va hacia
el exterior, y crea todas las ilusiones del mundo. Todo en el mundo es
transitorio, está sujeto a la ley del cambio. Por lo tanto, no puede ser real. Lo
que es real debe ser permanente, y eso reside dentro de ti.

Así que emprendes la búsqueda de un método con el fin de rastrear el yo


hasta su fuente. Y el método que se te da es que te aferres al yo, que
permanezcas en el yo, que le sigas el rastro hasta el corazón espiritual. La
forma de hacer esto es que indagues, "¿Quién soy yo? ¿A quién le viene el
yo? ¿Cuál es la fuente del yo?" Cuando los pensamientos vengan a la
mente, sólo tienes que preguntar, "¿A quién le vienen estos pensamientos?
¿Quién está realizando el pensar? Yo soy. Pues bien, ¿quién soy yo?"

Automáticamente, a medida que sigues practicando este proceso,


encontrarás que las cosas en este mundo se vuelven dichosas, porque
comienzas a ver a través de la ilusión, comienzas a ver a través de la
realidad. Comienzas a saber que el yo soy es realmente consciencia, la
realidad absoluta auto-contenida.

Pasan los meses, tal vez pasan años. Pero no buscas resultados. Continúas
con la práctica. No reaccionas a las condiciones. Tu humanidad comienza a
34

disolverse. Continúas identificándote con el Sí-mismo en todas las


circunstancias. Llegará el día en que ya no seas una personalidad. Te has
convertido en eso que estabas buscando, y la vida se vuelve simple para ti.
Ya no te esfuerzas o luchas por sobrevivir. Todo temor te ha abandonado.
Has descubierto que no eres el cuerpo ni la mente, y no eres el hacedor.
Todos estos se han rendido al Sí-mismo. Te has liberado, ya no estás en
esclavitud, eres la felicidad absoluta. Comprendes que todo está bien, y que
todo se desarrolla como debe ser. Nunca has nacido y por tanto nunca habrá
un momento en que mueras. Has resucitado. Ya no hay nada que necesites
poseer, ya no hay nada que necesites adueñarte, sino que participas de
todas las cosas buenas de este mundo. Te vuelves satisfecho, feliz.

No puedes explicar esto, no puedes compartirlo, pero aquellos que vienen en


tu presencia sienten la gracia que siempre está disponible. Sin embargo, tú
no haces nada. No queda nadie para hacer nada. El yo ha sido
completamente trascendido. No hay individualidad. Hay paz perfecta,
siempre, felicidad pura, siempre la misma, eterna, sin modificaciones.
Despierto a tu Sí-mismo.

¿Qué haces la mayor parte de tu tiempo? Te conviertes en lo que haces. Si


pasas tu tiempo preguntando, "¿Quién soy yo? ¿De dónde viene el yo?" un
día despertarás. Si pasas tu tiempo relacionado con el mundo, reaccionando
a las condiciones, con una mente llena de miedos, supersticiones, prejuicios,
tonterías, continuarás así hasta que te hagas viejo y abandones tu cuerpo, y
estarás bajo la ilusión del karma y la reencarnación. Parecerá que tomas un
cuerpo, y otro cuerpo, y otro cuerpo, hasta que renuncias a la creencia de
que eres el cuerpo. Sé libre ahora. No te resistas.
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5.-TÚ ERES INHUMANO

Robert: Me alegro de estar de nuevo con ustedes. Bienvenidos. Quiero que


os hagáis la pregunta, "¿Cuál es mi verdadera razón para venir aquí esta
noche? ¿Por qué he decidido venir a una reunión como esta? ¿Qué quiero
conseguir? ¿Qué estoy buscando?" Si eres verdaderamente honesto contigo
mismo, te darás cuenta de que la mayoría de la gente está interesada en
mejorar su humanidad. Quieren ser mejores seres humanos. Quieren
mejorar sus asuntos, su salud, sus finanzas, sus posiciones, su estatus. Y,
por supuesto, te das cuenta de que esta es la razón equivocada para venir
aquí.

No estamos interesados en tu humanidad, ya que la premisa de esta


enseñanza es que tú eres inhumano. Tú no eres tu cuerpo, ni tu mente, ni
eres el hacedor. Así que mejorar tu humanidad es absurdo. Ustedes no están
tratando de ser mejores seres humanos. Estás tratando de olvidar que eres
un ser humano y centras tu atención en tu divinidad, en tu Ser, en el Yo-soy,
hasta que tu humanidad es trascendida y transmutada. Eso se llama
liberación o despertar, que es en realidad tu verdadera naturaleza. Entonces
eres libre.

A veces es difícil de entender, "¿Qué pasa si me estoy muriendo de una


enfermedad? ¿Qué pasa si soy pobre? ¿Qué pasa si la gente está tratando
de matarme? ¿Cómo puedo olvidarme de eso? Si yo me convierto en un
auto-realizado ¿qué le sucederá a mi cuerpo? ¿Continuará estando enfermo,
o empobrecido, o esperando ser asesinado?" Al preguntar una premisa como
esa, una pregunta como esa, estás tomando la dirección equivocada. Tú no
existes como pareces. Tú no tienes cuerpo. El cuerpo parece ser real, pero
tras una investigación encuentras que no lo es. Cuando descubres tu
realidad, tu verdadera naturaleza, el cuerpo es trascendido. Ya no es lo
mismo para ti. Puede parecer real a los demás, pero para ti ya no está ahí.
Es como el agua en el espejismo. Parece ser real, pero no lo es. En cuanto a
tus funciones corporales se refiere, van a continuar. Así es como aparecerá a
los demás. Tu cuerpo parecerá que pasa por experiencias, pero no para ti,
cuando estás despierto. Para los demás tú parecerás que eres el hacedor,
pero no para ti. No tratas de ocultarlo, o hacer creer que no tienes un cuerpo.
36

Ni siquiera te identificas con algo que te haga pensar que no tienes un


cuerpo. Te conviertes en ti mismo, la realidad absoluta. Eso es lo que has
sido siempre, conciencia pura, Sat-Chit-Ananda, Yo soy el que (Yo) soy. Esa
es tu verdadera naturaleza en este momento. Eso es lo que realmente eres.

Es por esto que era difícil de entender cómo es que personas como Ramana
Maharshi o Ramakrishna se estaban muriendo de cáncer. Los devotos
estaban llorando y llorando, y ambos Ramana y Ramakrishna trataron de
explicarles: "No seáis tontos. Yo no voy a ninguna parte. Estaré donde
siempre estoy. Lo que veis no es una imagen verdadera". Sin embargo, los
devotos todavía no podían entender, porque ellos le veían desde un punto de
vista humano, y por supuesto en el mundo humano, hay sufrimiento, hay
muerte, hay nacimiento, hay miseria, hay todo tipo de cosas. Y también hay
cosas hermosas. Pero todas ellas son parte de la misma maya, la misma
gran ilusión.

Por lo tanto, trata de entender esto. Todo saldrá bien. No hay absolutamente
nada de qué preocuparse. Todo está bien. Cuanto más tratas de pensar en
tu cuerpo, con el fin de mejorarlo de alguna manera, peor será, porque estás
usando tu mente para imaginar algo que tal vez no es tu karma. Cuando yo
digo: "No te preocupes por tu cuerpo", yo sé desde donde hablo. Tu cuerpo
no existe. Nunca existió. Nunca existirá. Tu verdadera naturaleza es la
alegría, el amor, la paz ilimitados. Tú no eres lo que pareces ser.

No tengas miedo. No hay nada en el universo que tenga la posibilidad de


hacerte daño. Todo está bien. Si crees en un Dios, ve a ese Dios como
omnipresente, omnisciente, omnipotente. Date cuenta de que ese Dios es tu
verdadera naturaleza, que Dios es tú, nadie más, pero no como tu ego, no
como tu cuerpo, no como tu mente, sino como tú. Tú eres eso. Comprende el
verdadero significado del Ser, la felicidad pura, la inteligencia pura, la unidad
final. Tú eres eso. Centra tu mente en Dios, dándote cuenta de que yo soy.
Yo no soy esto ni aquello, sólo yo soy. Siempre he sido y siempre seré. No
reces por las cosas. Dedica tu tiempo a identificarte con tu Ser. Rezar por las
cosas es una pérdida de tiempo. Puedes obtener cosas, pero te vas a
arrepentir después.

Esto me recuerda la historia de este hombre católico que quería 50.000


dólares para remodelar su casa. Así que se fue a su iglesia y le dijo al
párroco: "Padre, he estado viniendo a esta iglesia desde que era un niño.
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Ahora necesito 50.000 dólares para remodelar mi casa. ¿Puedes por favor
ayudarme?" Y el padre le dijo: "Hijo, aquí no prestamos ni damos dinero.
Vete a casa y reza a Jesús y puede que lo consigas". Así que se fue a su
casa y se puso de rodillas y dijo: "Jesús, tengo que remodelar mi casa. Por
favor, dame 50.000 dólares". No pasó nada. Él hizo esto todos los días
durante un mes, y no pasó nada. Así que él dijo: "Jesús, voy a hacer un trato
contigo. Me quedo con 25.000 dólares. ¿Puedes hacer algo para que los
tenga?" No pasó nada. Él rezó por los 25.000 cada mes, y no pasó nada.

Así que él se enfadó. Se levantó una noche oscura y se fue a la iglesia, se


coló en ella, y robó la estatua de la Virgen María, la madre de Jesús, se la
llevó a su casa, cogió un pañuelo, y se lo ató alrededor de su boca, cogió
otro pañuelo y se lo ató a los ojos, y dijo: "OK Jesús. Si quieres ver a tu
madre de nuevo, será mejor que me des 25.000 dólares." (los estudiantes se
ríen)

Esa es la manera en que rezamos.

SF: ¿Y funcionó? (risas)

R: Creemos que Dios nos va a dar regalos, presentes, si rezamos lo


suficiente. Y a veces los conseguimos, y eso es lamentable, porque entonces
creemos que para tener todo lo que necesitamos, sólo tenemos que rezar. La
oración tiene cosas buenas. Puede aumentar tu concentración, y hacerte
llegar más cerca de la deidad de tu elección, pero pedir regalos es un error,
porque en cuanto los obtengas, entonces realmente empezarán tus
problemas.

Olvídate de tu cuerpo, de tus necesidades. Todo saldrá bien. Pregúntate a ti


mismo: "¿Quién tiene que hacer todas estas cosas? ¿Quién está
preocupado? ¿Quién tiene miedo?" y espera. La respuesta vendrá, "Yo soy.
Yo tengo miedo. Entonces ¿cuál es la fuente del yo?" Y sigue al yo hasta su
fuente, aferrándote a él, siguiendo al yo, permaneciendo en el yo. Llegará el
día cuando finalmente despiertes y serás libre. Lo que te estoy diciendo es
simplemente esto. Haz tu vida simple. Sigue preguntando, "¿Quién soy yo?"
Cualquiera que sea tu necesidad, cualquiera que sea tu posición, cualquiera
que sea tu procedencia, no importa. No te compares con nadie más. Sigue
preguntando, "¿Quién soy yo? ¿De dónde viene este yo? ¿Cuál es su
fuente?" Sigue al yo hasta el centro del corazón espiritual, en el lado derecho
de tu pecho. Deja que se fusione.
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El centro del corazón espiritual es el Ser. Es infinito. Obsérvate a ti mismo, sé


consciente de tus pensamientos. Cualesquiera que sean los pensamientos
que vengan, buenos o malos, siempre pregúntate, "¿A quién le vienen?" Haz
esto durante todo el día. Date cuenta. Recuérdate a ti mismo. Cuando
preguntas, "¿A quién vienen?" observa los pensamientos que entran en tu
cabeza. Conviértete en el testigo. Luego pregúntate de nuevo, "¿A quién
vienen?" Haz lo mismo. Puedes hacer esto cuando estás meditando
formalmente si quieres, o hacerlo durante el día, todo el día, incluso cuando
estás durmiendo. Olvídate del tiempo. Olvídate del mundo. Recuerda,
cuando digo, "olvídate del mundo," no estoy diciendo que ignores tus
responsabilidades. Hay algo que se hará cargo de ellas. Hay algo que sabe
cómo cuidar de tu cuerpo, que crees que es real.

Eso es lo maravilloso de esta enseñanza, tú no tienes que preguntarte


acerca de tu cuerpo. No tienes que preocuparte de que si no haces esto y lo
otro, tal o cual, el trabajo no se realiza. Tu cuerpo va a continuar haciendo lo
que ha venido a hacer aquí. No tiene absolutamente nada que ver contigo.
Deja a tu cuerpo en paz. Siempre se hará cargo de sí mismo. Tú haz el
trabajo que has venido a hacer aquí. Que es permanecer en el Ser, la fuente,
el centro espiritual en el lado derecho de tu pecho. El yo parece haber venido
de eso. El yo parece emanar del centro espiritual. Así es como parece surgir,
cuando despiertas. Cuando estás dormido, el yo se asienta en el pecho, en
tu corazón. Cuando despiertas, se hace consciente, ¿qué sucede? Observa
cómo el yo se hace más grande. Va desde el corazón hasta el cerebro.
Cuando llega a tu cerebro te identificas con el mundo. Dices, "Tengo hambre.
Tengo sed. Llego tarde. Necesito esto. Necesito eso", sin embargo, cuando
te estás quedando dormido, esos pensamientos comienzan a abandonarte
mientras el yo se asienta de nuevo en el centro espiritual. Sé consciente de
esto. Mira lo que sucede. Observa. Descubre al yo haciendo todo eso. Esto
se llama permanecer en el yo, cuando observas al yo hacerse cada vez más
fuerte mientras avanza hacia el cerebro, y tú te vuelves mundano, y de nuevo
cuando te quedas dormido, el yo abandona tu cerebro y vuelve a bajar hasta
el centro espiritual.

Todo el secreto está en mantener al yo en el centro espiritual en todo


momento. Esto se llama liberación. Y esto sucede por preguntar, "¿Quién
soy yo?" Lo que estás diciendo en realidad es: "¿Cuál es la fuente del yo?"
Has estado viendo. Has estado observando. Has estado observando al yo
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que vuelve al centro espiritual por la noche, mientras te quedas dormido, y


has estado observando al yo volver a la vida otra vez, cuando despiertas, y
haces la pregunta: "¿Qué es esto? ¿Quién le dio la vida? ¿De dónde viene?
¿Cuál es su fuente?" y te quedas en silencio. Cuando los pensamientos
vengan, pregunta, "¿A quién vienen?" Haz esto de nuevo, una y otra vez. Un
día algo sucederá. Tú yo se fundirá en la fuente mientras estás despierto, y
te experimentarás a ti mismo como consciencia, como la conciencia pura,
como la realidad absoluta, y serás libre.

Robert Adams, 16 mayo 1991


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6.-BHAKTA Y JNANA

Robert: Es bueno estar de nuevo con ustedes. Les doy la bienvenida de todo
corazón. El martes asistí al funeral de mi suegra. Así que alguien me
preguntó por qué no estaba llorando. Por lo tanto, me puse a llorar, y lloré
más fuerte que nadie. Tuvieron que ir a buscarme una toalla. Eso es lo
mucho que lloré. Y eso hizo que todo el mundo estuviera feliz. (Los
estudiantes se ríen) Lloré durante unos diez minutos. Yo no sé por qué.
(Risas)

SH: Sólo de pensar en ello vas a empezar a llorar de nuevo.

R: (Risas) De alguna manera, cuando la gente me pide que haga algo, lo


hago. Sin embargo, mis sentimientos no cambian nunca. ¿Y qué
sentimientos son esos? Todo está bien. Esas palabras nunca vienen a mi
mente, pero hay algo que sabe que todo está bien.

Hay algún misterioso poder que está continuamente sintiendo. Este poder,
por supuesto, es el Sí mismo, la consciencia. Está más allá de la
consciencia, más allá del Sí mismo. Lo que se llama yo es simplemente una
imagen, superpuesta a este poder. Por tanto, yo puedo ser el cuerpo y el
poder al mismo tiempo. Así que el cuerpo puede llorar, puede reír. Puede
pasar por todo tipo de experiencias, pero nadie es afectado. La experiencia
es como una cuerda quemada. No tiene ningún valor. No se puede hacer
nada con una cuerda quemada. Si intentas tocarla, se deshace. Así que los
sentimientos y las emociones, y todo lo que este cuerpo expresa, es como
una cuerda quemada. No tiene ningún valor. No hay palabras para explicar
esto. Pero les puedo asegurar que todo se desarrolla como debe. No importa
lo que esté pasando en tu vida, o lo que parece estar sucediendo en tu vida,
créeme que todo es para tu bien último.

No hay nada en este universo que pueda hacerte daño, no importa cómo
aparecen las cosas ni lo que parecen. En primer lugar, no eres tu cuerpo. No
hay nada que pueda ser dañado. Tú no eres tu mente, así que no hay
pensamientos que puedan atraerte, ni destruirte, o repelerte. Estás más allá
de eso, estás por encima de eso.
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Lo que realmente eres, lo tienes que descubrir por ti mismo. Y lo haces, por
supuesto, cuando detienes la identificación con el cuerpo, y no reaccionas a
las condiciones, eso es ser uno mismo. No lo haces conociendo palabras o
párrafos o frases. No lo haces memorizando las Escrituras y tratando de
impresionar a los demás. Lo haces siendo tú mismo. Para ser tú mismo sólo
hay que detener el proceso de pensamiento.

Siempre recuerda que son tus pensamientos los que te impiden ser tú
mismo. Cada pensamiento que viene a ti es tu enemigo. Incluso los buenos
pensamientos, porque los buenos pensamientos simplemente te están
seduciendo. Es la mente que está jugando contigo. Los buenos
pensamientos están tratando de hacerte sentir que este mundo es real, y que
debes ambicionar ciertas cosas, debes disfrutar del mundo, y tomarlo por lo
que vale. Pero entonces tienes que estar sujeto a la ley del cambio, y te
viene la desilusión porque las cosas en tu vida ya no son las mismas,
después de un tiempo.

Entonces tienes que regresar de nuevo a ti mismo y refugiarte en tu Sí


mismo. Al tomar refugio en tu Sí mismo te vuelves feliz. Al tomar refugio en
tu Sí mismo tienes paz. Al refugiarte en tu Sí mismo tienes armonía, tienes
alegría. Es un misterio para mí por qué la gente se refugia en el mundo
exterior, en una persona, lugar o cosa, cuando sabes que el mundo exterior
está sujeto a la ley del cambio, y nunca es el mismo continuamente. Así que
sea lo que sea en lo que te refugias se convierte en una decepción, ya sea
una persona, lugar o cosa.

Había una vez una chica joven que se crió en un prostíbulo. Este era su
destino, en aquel momento. No podía escapar de él. Pero ella solía rezar a
Ramana Maharshi, "Oh Señor, si he de seguir este camino, estate conmigo.
Yo no estoy rezando para cambiar mi vida, si este es mi destino. Sino que
estoy rezando para que tu fuerza y tu amor siempre estén conmigo".

Al otro lado de la calle había un supuesto Jnani (sabio iluminado), que solía
estar delante de la plaza del mercado, diciendo a todo el mundo que ellos
son la consciencia y la realidad absoluta, predicando y gritando. Esto se
prolongó durante años.

Finalmente llegó el momento en que ambos murieron y fueron delante de


Dios. Y Dios le dijo a la chica: "Tienes que volver de nuevo a la tierra, y
tienes que ser un Jnani". Y le dijo al supuesto aspirante a Jnani, "Tienes que
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volver a la tierra como una serpiente". Y el hombre dijo: "¿Cómo es eso


Dios? Yo he exaltado tus virtudes a todo el mundo. Le he dicho a todas las
personas que eran la consciencia y la realidad absoluta, y me envías de
vuelta como una serpiente. ¿Qué he hecho?" Y Dios dijo: "No tienes corazón.
Vienes de la escuela del hablar. Todo lo que has hecho toda tu vida ha sido
hablar, hablar, hablar, hablar, hablar. Pero esta chica me dio su corazón. Ella
se entregó a mí. Ella no se lamentaba por su suerte. Sólo quería que yo
estuviera con ella durante sus pruebas y tribulaciones. Y le di la fuerza para
seguir adelante, así que ahora ella es libre. Pero tú todavía tienes mucho que
aprender, así que tienes que volver de nuevo como una serpiente".

Esto nos hace pensar. ¿Qué estamos haciendo realmente con nuestras
vidas? Hemos leído un montón de libros, hemos visto un montón de
maestros, hemos tenido una gran cantidad de conocimientos en la cabeza,
pero ¿cuántos de nosotros hemos dado nuestro corazón a Dios? Y Dios no
está lejos. Dios es realmente el Sí mismo. Pero para ponerte en contacto con
ese Sí mismo tienes que tener mucha humildad. Sentir la gracia de Dios
significa que tienes que entregarte por completo, tener mucha humildad.
Tienes que tener la actitud, "yo no sé nada, tú eres todo". Esta clase de
actitud te hará libre.

Y sin embargo, ¿cuántos de nosotros tenemos una actitud como esta?


Muchos de nosotros pensamos en llegar a ser un Jnani, llegar a ser auto-
realizado, nos volvemos orgullosos, y en realidad te vuelves más ególatra de
lo que nunca fuiste antes. Tenemos una actitud de ser más santo que tú.
Esto nunca lo hará.

En realidad no hay diferencia entre un bhakta (devoto) y un Jnani. Uno se


entrega a Dios, y no tienen otra vida. Se da cuenta de que todo lo que hace,
es Dios quien lo está haciendo. Por lo tanto es bueno. Él nunca se queja.
Nunca piensa en sus problemas. Piensa en los demás y sus problemas, en
lugar de en los suyos propios.

Y el otro se da cuenta de que el yo es el responsable de todos sus


problemas, y de su existencia. Así que sigue el rastro del yo hasta su fuente,
hasta el corazón, y se vuelve libre. En esa etapa hay una fusión de ambos el
bhakta y el Jnani. Así que un bhakta es un Jnani y un Jnani es un bhakta.

Por lo tanto, si ves a un maestro que piensa que es mejor que cualquier otra
persona, y que parece egoísta, ten cuidado. La mayoría de los Jnanis nunca
43

asumen un rol docente en absoluto, y tienen muy poco que decir. Después
de todo, ¿de qué hay que hablar?

Esto es lo que yo estaba tratando de explicar el domingo. Sólo ser es


suficiente, no ser esto, ni ser aquello, simplemente ser, ser/estar en satsang.
Y ya sea que hable de un helado, o de caramelos de goma, no hay ninguna
diferencia. Las palabras en sí mismas tienen un valor porque el sonido de las
palabras son la gracia que tú sientes. Pero el significado de las palabras sólo
es interpretado por tu mente. Es por eso que todo lo que digo es tomado de
manera diferente por cada uno de ustedes, porque es filtrado a través de tu
mente, y tu consciencia y tu estado de ser se mezcla con las palabras, y las
palabras salen de acuerdo a tu forma de vida. Pero si escuchas sin la mente,
entonces obtienes el verdadero significado. En otras palabras, no le des
demasiado valor a todo lo que digo, sino que abre tu corazón para que la
porción de gracia pueda entrar, y puedas recogerla, y elevarte hacia arriba.

¿Cómo se hace esto? Sólo quedándote en silencio, deteniendo la actividad


mental. Y puedes detener la actividad mental por cualquier método que
conozcas. Si te gusta hacer pranayama, haces eso. Si te gusta practicar la
meditación Vipassana, haces eso. Si deseas observar la respiración, haces
eso. Si deseas practicar la auto-indagación, haces eso. En otras palabras,
haces lo que tienes que hacer para que tu mente pare de pensar. Vichara, la
auto-indagación, es sólo mantener tu mente sin pensar. Eso es todo lo que
es. Todas las prácticas de yoga conducen al lugar donde dejas de pensar.
Todas las religiones más elevadas hacen que tus pensamientos se centren
en un solo punto. Y cuando tu mente se detiene, te conviertes en tu Sí
mismo. Eres libre.

No hay rituales por los que tengas que pasar realmente. No tienes que
castigarte a ti mismo y tratar de deshacerte de tus sentimientos de culpa, los
samskaras, o cualquier otra cosa. Identificándote con una mente vacía, hará
el trabajo por ti. Pero la mente vacía no es la realización. Es el paso antes de
la realización. La realización no es una mente vacía. La realización no puede
ser explicada. Baste decir, que la realización está más allá de todo y de
cualquier cosa que puedas imaginar. Pero si consigues la mente vacía,
entonces estás en el camino hacia la realización. En esa etapa el gurú dentro
de ti mismo, te sumerge hacia dentro, y te despertarás a tu Sí mismo. Por lo
tanto:
44

Número 1: Tienes que desarrollar humildad. Tienes que abrir tu corazón a la


bondad amorosa.

Número 2: Tienes que olvidarte de ti mismo y tus problemas, como si nunca


hubieran existido, y ayudar a los demás, darte a ti mismo a los demás,
porque sólo hay un Sí mismo, y yo soy es eso.

Número 3: Tienes que dejar de citar a los maestros y de decirte a ti mismo


que yo soy Brahman, yo no soy la mente, yo soy la consciencia, porque eso
realmente infla tu ego. Tienes que dejar de compararte con nadie ni nada.

En otras palabras, no tienes que hacer nada, y eso le duele a algunos de


ustedes, porque dicen: "Después de todo lo que he aprendido durante
cincuenta años, tengo una profesión, estoy haciendo esto y estoy haciendo lo
otro. Y ahora me dices que no tengo que llegar a ser nada?" Bueno, la
consciencia (no) es nada, (no) es ninguna cosa. Lo que tú llamas Dios (no)
es nada. Así que si nada es lo suficientemente bueno para Dios, debe ser lo
suficientemente bueno para ti también.

¿No ves ahora que cuando te dices a ti mismo: "Bueno, yo nunca seré nada,
yo soy alguien. Yo he estudiado durante años, soy alguien importante", no
ves ahora que esto es lo que te detiene? Todo sabio ha llegado a un punto
en que ha tirado las Escrituras, ha tirado los libros, ha tirado su cuerpo, ha
tirado su conocimiento, y se ha tirado a sí mismo con una pequeña "s".
Cuando te deshaces de todas esas cosas, entonces te conviertes en tu Sí
mismo.

¿Puedes ver ahora por qué les lleva tanto tiempo a algunas personas?
Porque están aferrándose a algo. Ellos dicen: "Yo puedo dejar de lado esto,
pero no puedo dejar de lado aquello".

No me refiero a que llegas a tal punto en que nada te importa. No significa


que tengas que renunciar a tu trabajo, o dejar a tu familia, o ir a cualquier
parte. Tienes que hacer todo esto mentalmente. Haces todo esto en tu
mente. Utilizas tu mente para hacer todas estas cosas, y entonces la mente
se vuelve hacia sí misma, y desaparece en el corazón. Así que echa un
vistazo a tu vida y ve lo que te está reteniendo. ¿A qué te estás apegando?
¿Qué crees que es importante en este mundo?

No se pueden tener ambas cosas. No puedes mentalmente apegarte a una


persona, lugar y cosa, y despertar al mismo tiempo. Si deseas la liberación
45

tienes que pagar el precio, y el precio es soltar, dar todo, entregarte, teniendo
perfecta fe en que todo está bien. No trates de interpretar lo que significa
"todo está bien". Simplemente date cuenta de que todo está en su lugar
correcto, tal y como es. Eso es todo. No interpretes eso. No hay errores.
Cuando empiezas a meditar en esto, a medida que comienzas a meditar en
estas cosas, automáticamente llegas al lugar donde te darás cuenta de que
el último enemigo en marcharse es el yo. Todo ha estado apegado al yo.
Pero ¿ves cuánto tiempo se necesita para llegar ahí? Tienes que hacer
primero todo lo demás.

Es por esto que es peligroso para algunas personas enseñarles sólo el


Jnana Marga, por que las personas egoístas se vuelven más egoístas.
Aumenta su ego. Tienes que tener primero humildad y pasar por todas estas
cosas que hemos hablado. Si realmente quieres hacer esto, lo harás. No vas
a hacer esto actuando, haciendo cosas, sino sentándote en silencio, y
entregando tu mente y tu cuerpo a tu Sí mismo. Yo soy se hará cargo de sí
mismo. Ya ves, yo soy es tu verdadera naturaleza. Por lo tanto no tienes que
tratar de conseguirla. Todo lo que tienes que hacer es darte cuenta de que
las cosas que te retienen, hay que abandonarlas. Todo tiene que irse, tu
sistema de creencias.

¿A qué te estás aferrando? Piensa. ¿Qué hay en tu mente que es tan fuerte?
¿El miedo? ¿Un trabajo? Todas esas cosas no tienen sentido si quieres
despertar. Aún tendrás tu trabajo. Aún harás lo que has venido a hacer aquí.
Tengo que enfatizar esto porque siempre creemos, y la pregunta que recibo
de la mayoría de ustedes es que, "¿Cómo voy a funcionar si hago lo que
dices?" Yo sigo diciendo que no tengas miedo, funcionarás. Funcionarás
mucho mejor de lo que nunca te puedas imaginar. Es difícil en este
momento, trabajando con tu ego, pensar cómo puedo funcionar sin una
mente, pero lo harás.

Aquí hay algo que no se puede explicar con palabras. Cuando llegas al
estado último, te conviertes en un humano como todos los demás. Es por
eso que es difícil saber quién es un Sabio, porque un verdadero Sabio no
parece ser diferente que tú y yo. El estado último es funcionar como todos
los demás, excepto que hay algo en el interior, hay algo que te hace
comprender que eres como un espejo, y tu cuerpo, tus asuntos, y todo lo
demás en el universo es un reflejo. Te vuelves ambos. Por fuera parece que
expresas tu humanidad, pero tú no eres humano. Y este es el estado más
46

difícil de explicar, ya que está más allá de las palabras. Está más allá de los
pensamientos. Está más allá del razonamiento.

No puedes ser razonable para liberarte, está más allá de toda facultad
humana. Es por eso que no se puede pensar en ello, y no se puede tratar de
explicar, y que ni siquiera se puede hablar de ello. Todo lo que se puede
hacer es hacer lo que sea que tienes que hacer para deshacerte de todas tus
cosas. Eso es todo, y todo lo demás se hará cargo de sí mismo.

Es así de simple. Las palabras lo hacen tan complicado. El hecho es que


nunca has nacido, nunca morirás, no hay ningún poder que te sostenga o
mantenga. Tú no existes de la forma en que apareces. Lo mismo es cierto
para todo el universo. No es más que un reflejo. Es una ilusión óptica, como
el espejismo en el agua, o el agua en el espejismo. Los dos son lo mismo. El
agua es el espejismo y el espejismo es el agua. Así que la apariencia es el
agua, pero cuando intentas agarrarla, agarras la arena.

Todo lo que agarras en este mundo es como la arena. Parece tan real. Y
entonces tus emociones se agarran a ello y le dan más poder, por lo que
maya se hace más fuerte y más fuerte y más fuerte, hasta que estás en un
estado tal que te lleva muchas encarnaciones deshacerte de todos los
miedos, todas las frustraciones, los pensamientos sobre el pasado, los
samskaras. Tú has hecho que estas cosas sean reales para ti, pero no
existen. Ninguna de estas cosas son reales, pero las has hecho reales. Lo
has hecho para ti mismo.

Por lo tanto, cuando abandonas tu cuerpo, parecerá que pasas a un plano


astral, y te tomarás un descanso. Te encuentras con tus parientes hace
tiempo perdidos, que no podías soportar. Y luego sigues adelante y vuelves
dentro de un cuerpo nuevo. Y continúas, y continúas, y continúas. Pero es
una mentira. Tú estás haciendo que sea verdad. Es tu verdad porque crees
en esto, y te niegas a soltarlo.

Por lo tanto el aspirante maduro del Jnana siempre trabajará con su yo. Que
es donde comienza. Le sigue el rastro al yo hasta su fuente. ¿De dónde
viene mi yo? Míralo. Obsérvalo. Observa cuando te levantas por la mañana.
Te sientes tan pacífico al principio, pero tan pronto como empiezas a pensar
en el yo, todos tus asuntos, tus problemas en el mundo, conspiran contra ti.
Pero en cuanto te des cuenta de la situación, agarra el yo, "¿De dónde
viene? ¿De dónde viene realmente? Hace un momento yo estaba en paz.
47

Hace un momento todo iba bien, pero ahora estoy preocupado, estoy
molesto, estoy pensando en mi trabajo, mi futuro, mis finanzas, mi salud.
¿De dónde viene el yo que piensa en estas cosas?" y síguele el rastro al yo
de vuelta, de vuelta al corazón, que es la fuente.

La gente me pregunta qué se supone que deben buscar en el corazón.


Bueno, recuerda que el corazón del que estamos hablando está en el lado
derecho del pecho, a dos dedos del centro, ese es tu corazón espiritual, esa
es la fuente. El yo sale de ahí. Así que no sigas al yo externamente, síguelo
internamente. ¿Ves la diferencia? No vayas tras el yo, porque piensa en el
mundo. Invierte el procedimiento. Quieres seguir al yo de nuevo a su fuente.

Entonces, puedes ver la fuente como una luz brillante mil veces más brillante
que el sol. Puedes imaginar al yo volviendo a esa luz, fundiéndose con la luz.
O, si eres más propenso al bhakti, devocional, puedes pensar en tu santo o
Sabio favorito, y ver tu centro del corazón como el Sabio, y al yo volviendo al
Sabio o a la luz. El Sabio absorbe tu yo. Te puedo asegurar que si practicas
esto sólo un poco, tendrás algunos resultados asombrosos.

Pero por alguna razón, la mayoría de la gente tiene que estar en un camino
espiritual durante años practicando algún tipo de yoga antes de que puedan
llegar a esa etapa en la que pueden seguir al yo de nuevo a su fuente. Sin
embargo, existen aquellas personas que no tiene por qué ser así. Ha habido
personas que no han tenido experiencia previa. Simplemente eran capaces
de ver que la fuente de su yo es el Sí mismo. Y se liberaban en ese instante.

El secreto es no permitir que el yo tome el control. ¿Cómo toma el control el


yo? Empiezas a permitir que se identifique con las cosas del mundo, y lo
haces pensando en ellas. Entonces, como ejemplo, tú te levantas por la
mañana y empiezas a pensar que tienes que ahorrar agua, tienes que pagar
el alquiler, tienes que comprar ropa nueva, y un millón de otras cosas acerca
de yo, yo, yo. Pero si sigues recordando que todas las cosas mundanas
están apegadas al yo, te vuelves introvertido, y el yo vuelve a la fuente.

Una vez que el yo vuelve a la fuente, aunque sea por unos momentos al
principio, te vuelves alegremente feliz. Tienes mucha paz y armonía. Lo
sientes inmediatamente. Al principio puede no durar mucho, pero al menos lo
tienes por unos momentos, y así puedes probar la verdad de lo que estoy
diciendo. Y algunos de ustedes me han dicho que han podido hacer esto por
unos momentos, y que sentían una alegría y una felicidad y una paz, que
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nunca habían sentido antes. Estás comenzando a sentir tu Sí mismo, tu


verdadero Ser.

A medida que continúas haciendo esto todos los días, sobre todo cuando te
levantas por la mañana, esos períodos durarán cada vez más tiempo. Se
expandirán, y podrás descansar en ese espacio, que es llamado el cuarto
estado de consciencia, el intervalo entre el dormir y la vigilia. Podrás
permanecer ahí por períodos más largos de tiempo, y sentirás lo que estoy
hablando.

Sin embargo, hay algunos de ustedes que no practican nada. Si eres un


bhakta no tienes realmente que hacerlo. Todo lo que tienes que hacer es
entregarte, entregarte totalmente, lo que conduce a la misma cosa. Pero si
eres un aspirante a Jnani y quiere terminar con esto de una vez por todas,
agarra tu yo, síguelo hasta la fuente, y sé libre, total y completamente.

Robert Adams, 2 mayo 1991


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7.- LA INTELIGENCIA PURA ES SILENCIO

Robert: Me alegro de estar de nuevo con ustedes. ¿Y si les dijera que


ustedes son la realidad absoluta, me creerían?

Estudiante: Sí.

R: ¿Tú lo harías? ¿Por qué?

S: Porque es la verdad.

R: ¿La verdad de quién?

S: La verdad.

Robert continúa: Es una palabra. La realidad absoluta. ¿Pero puedes


identificarte con eso? ¿Puede ser tu verdad? Desafortunadamente la
mayoría de nosotros creemos que tenemos que pasar por experiencias.
Tenemos que realizar sadhana. Tenemos que practicar disciplinas
espirituales. Tenemos que hacer todo tipo de cosas extrañas. Y luego, si
Dios nos quiere, nos convertiremos en auto-realizados. Es todo una mentira.
Has sido hipnotizado para creer en todo lo que crees, todo. Por ejemplo, si
piensas que aceptas la verdad y eso te ayuda, estás equivocado.

A modo de ejemplo, si les pregunto si el mundo es real, entonces la mayoría


de ustedes diría que no. Pero eso es ridículo, porque la inteligencia relativa
que dijo esas palabras es la misma inteligencia relativa que mantiene al
mundo unido. Como veis, las dos vienen del mismo lugar. ¿Me siguen? El
mundo es inteligencia relativa. Cuando dices que el mundo no es real estás
hablando desde la inteligencia relativa. Si supieras la respuesta, te darías
cuenta de que es el silencio. La respuesta es el silencio, la inteligencia pura.

La realidad es inteligencia pura. El mundo no tiene nada que ver con eso. Ni
tampoco tu boca, o tu cuerpo o tu mente. ¡La inteligencia pura es el silencio,
Sat-Chit-Ananda, ParaBrahman, la conciencia pura! Eso eres tú. Cuando lo
expresas y piensas en ello, no eres eso. Pero cuando lo sueltas y te vuelves
silencioso sin pensamientos, entonces te conviertes en puro ser, y no tienes
absolutamente nada que ver con el mundo. Así que el mundo es real, en la
medida en que crees que tu cuerpo es real. No puedes creer en tu cuerpo y
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tu mente, y creer que el mundo es falso. Sólo cuando trasciendes tu ego,


entonces te conviertes en la inteligencia pura, que es lo que siempre has sido
de todos modos. De lo contrario, es como si el sol viajara a través de todo el
universo buscando la luz, y le preguntara a la luna, "¿Me puedes mostrar
donde está la luz?" Porque le parece que la luna tiene luz. Así que la luna
cree que tiene sabiduría. No se da cuenta que está reflejando la luz del sol.
Se cree que tiene luz propia.

Lo mismo ocurre con nosotros. Creemos que somos seres mortales


vivientes. Creemos que tenemos sustancia y nuestra mente nos dice que
tenemos que pasar por todo tipo de experiencias para aprender, para llegar a
ser un súper ser, convertirnos en un superhombre, romper el caparazón de
los chakras, y todo lo demás. Así que trabajamos toda nuestra vida tratando
de lograr esto. Al final caemos muertos. Y seguimos de nuevo. Pensando,
juzgando, manipulando, buscando, pasamos por eso una y otra vez, hasta
que llega el momento en que nos decepcionamos por todo este asunto. Y
eso, amigos míos, es lo mejor que puedes hacer. Estar decepcionado por
toda la enseñanza. Y luego la sueltas. Dejas de luchar. Dejas de tratar de
lograr cualquier cosa. Dejas de intentar ser inteligente. Simplemente te
relajas. Y tu divinidad brilla por sí misma. No hay nada que necesites.
Cuando hago esta declaración y las siguientes declaraciones, tu mente
empieza a pensar. Cuando dije que no hay nada que necesites algunos de
ustedes empiezan a pensar en las cosas que necesitan. No hay nada que
tengas que llegar a ser. No hay nadie que tengas que buscar fuera, para que
te ayude.

¿Puedes aceptar que todo sucede por sí mismo? Bien, pues así es. Suena
extraño lo sé, porque te han enseñado a creer que a menos que hagas que
suceda, no va a suceder. Pero tú has sido programado. Has sido
programado desde que naciste. Y has sido programado de otras vidas. Así
que todo lo que eres ahora, es un montón de programación. Eso es todo lo
que eres. Un paquete de programas.

Eres predecible. ¿Cómo actuarás cuando ciertos incidentes sucedan delante


de ti? ¿Cómo vas a reaccionar cuando veas ciertas cosas en tu vida? Ahora
mismo puedes pensar que tienes todo bajo control, pero si vas a tu casa y te
enteras de que tu esposa se escapó con el lechero, no estarías muy feliz,
¿verdad? Las cosas aún te controlan. Las situaciones todavía te hacen
reaccionar. Todo eso tienes que dejarlo de lado. Para llegar a ser libre tienes
51

que estar vacío, sin ideas preconcebidas, sin conceptos, sin juicios, sin el
conocimiento humano. Tienes que estar completamente vacío. Cuando estás
vacío eres como el espacio. El espacio aparece como nada. Sin embargo, el
espacio está lleno de energía. Hace poco leí un artículo donde los científicos
iban a cultivar alimentos en el espacio. Van a cultivar alimentos del espacio.
Ya has oído sobre el cultivo de alimentos bajo el agua. Bueno, ellos predicen
que toda la tierra y toda la masa de agua se agotará en los próximos años,
entonces tendremos que cultivar alimentos en el espacio. No me refiero en el
espacio exterior fuera de la tierra. Quiero decir en el espacio aquí. De la
nada.

Lo que ustedes llaman espacio es Consciencia. Aparece como nada (no-


cosa) a ustedes debido a sus cuerpo-mente fenoménicos. Si en realidad
fueras capaz de comprender y ver en lo que estás inmerso, tu cuerpo no
podría soportarlo. Todo a tu alrededor en este momento, en diferente
dimensión, está todo lleno de algún tipo de partículas, radiaciones,
electromagnetismo y mucho más. Pero no te afecta, porque tu cuerpo-mente
está hecho de esa manera. Sin embargo, no eres tu cuerpo o tu mente. Eres
la consciencia pura. Eres el espacio. Eres el vacío, el nirvana. Entonces,
¿qué vas a hacer al respecto? ¿Llorar? ¿Enfadarte? ¿Afectarte por las
palabras o acciones de las personas?

Parece que hay dos tipos diferentes de realización. Una de ellas es cuando
trasciendes y sigues siendo consciente de ti mismo. Estás separado de lo
universal, pero has trascendido. La otra es cuando has trascendido el cuerpo
de manera tan completa que te has convertido en omnipresente. Te has
convertido en el universo. Ya no hay yo y mío. Ya no crees en yo soy dueño
de esto, y tú no. Esto es mío. Te has convertido en el universo y
pensamientos como mío y tuyo ya no entran en tu mente. Pero en la del
primer tipo, todavía eres consciente de ti mismo como consciencia, pero no
consciencia universal, sino conciencia personal.

Puedes saber si estás llegando allí por la forma de ver las cosas. Si estás
empezando a sentir que eres como la pantalla, y que todo, todo lo que ves,
incluyendo tu cuerpo, es una superposición en la pantalla, y te sientes
radiantemente feliz por ninguna razón, sabes que has recorrido un largo
camino. Pero cuando te sientes como una de las imágenes en la pantalla, y
no te acuerdas de que eres la pantalla, entonces sigues siendo parte del
mundo.
52

Puede sonar extraño, pero todo, los árboles, el cielo, la luna, el sol, la gente,
tus familiares y tu cuerpo, tu mente, son todos superposiciones sobre ti
mismo. Sólo el escuchar esto debería hacerte feliz. Tú eres el Ser
imperecedero. Nunca ha habido un momento en el que hayas nacido, y
nunca habrá un momento en que desaparezcas. Tú eres eso. Tú eres ese
Ser, sin otros. Despierta. Conócete a ti mismo por lo que eres en realidad.
Deja de creer que eres un hombre o una mujer, y que pasas por ciertas
experiencias. Deja de creer que tienes que resolver tu karma y que todo lo
que te sucede es kármico. Eso es pensamiento humano. Deja de creer que
Dios te castiga y Dios te recompensa. No existe tal Dios. Despierta. Estás
viviendo el sueño mortal y te lo estás creyendo. Nada puede nunca
sucederte. No hay nadie llamado tú. Tú no existes. Ninguna cosa que puedas
imaginar existe. La realización no existe. La liberación no existe. No existe
porque tienes que pensar en ella. Y, por supuesto, todo en lo que piensas es
falsa imaginación. Sólo puedes confirmar esta verdad en el silencio.

Me doy cuenta de que sólo veo a la mayoría de ustedes alrededor de cuatro


horas por semana, y el mundo os tiene la mayor parte del tiempo. Maya es
muy fuerte. No te engañes. No existe, pero parece muy sólida. Echa un
vistazo a tus acciones esta semana y verás lo que quiero decir. Todo es
maya. Es como un mago haciendo trucos de magia contigo. Haciéndote
creer que lo falso es real, y que lo real es falso. Y tú lo aceptas. ¡Déjalo ya!
Sé libre. Todo lo que tienes que hacer es renunciar a tus pensamientos. Deja
de tratar de analizar. Quédate totalmente quieto, en silencio. No hay nadie a
quien buscar. No hay lugar a donde ir. No hay absolutamente nada que
hacer.

Es demasiado simple, es por eso que no lo harás. Quieres implicarte,


¿verdad? Quieres participar en todo tipo de enseñanzas. Deseas almacenar
conocimientos en tu cabeza. ¿No puedes entender que esto es lo que te
retiene? Estás leyendo todos esos libros, yendo a todas esas enseñanzas,
acumulando todos esos conocimientos. Y te estás volviendo cada más
inteligente y más inteligente y más inteligente, y quedando atrapado en la
trampa de maya. ¿Por qué piensas que tienes que aprender un idioma
extranjero, como el sánscrito? ¿Por qué piensas que tienes que aprender la
Cábala? ¿Por qué crees que tienes que aprender todas estas diferentes
enseñanzas, el Zen, el Budismo, el Tao? ¿Qué obtienes de todo eso?
Conocimiento humano. Aprendes a dejar sin habla a todo el mundo con tu
53

profundo conocimiento. Pero luego cuando estás solo, te vuelves como un


niño pequeño. Te das cuenta de que estás jadeando, y sientes necesidad.
Tienes deseos. Te conviertes en un ser humano complicado.

Esta es la razón por la que en los viejos tiempos los seres se realizaban más
rápidamente. Porque no tenían papel para hacer libros. No había lápices ni
bolígrafos para escribir. No tenían el transporte que tenemos hoy en día,
para poder correr de un gurú a otro. Tenían que quedarse donde estaban y
averiguar por sí mismos. Todas las respuestas que estás buscando están
dentro de ti. No hay ningún lugar a donde tengas que ir. Todo lo que quieres
ya lo posees. Simplemente no puedes verlo porque estás muy implicado en
el ego.

Hay un sustrato de la existencia llamado consciencia. Otro nombre para esta


consciencia es felicidad, dicha. Es omnipresencia. Al comenzar a fusionarte
con ella, se convierte en ti. Es tu naturaleza real. Es auto-contenida. El
mundo, el universo, no salió de ella. Voy a repetir eso. Hay enseñanzas que
te dicen que el mundo es una modificación de la consciencia, y que tenemos
que volver a la consciencia. No hay nada a donde volver.

La consciencia (consciousness) es conciencia pura (pure awareness). Es


consciente de sí misma como realidad absoluta. El mundo es como un reflejo
en el espejo. ¿De dónde vino el reflejo? De ninguna parte, porque en
realidad no existe. No puedes tratar de agarrar la imagen en el espejo,
porque agarras el espejo. Cuando despiertas comprendes que eres el espejo
y el reflejo del mundo es como el agua en el espejismo, como la serpiente en
la cuerda, como el cielo es azul. ¿Por qué ocurre esto? No lo hace. Parece
ocurrir. ¿Por qué parece ocurrir? No lo hace. La apariencia parece ocurrir.
¿Por qué la apariencia parece ocurrir? No lo hace. Parece que parece que
parecer ocurrir. Y podemos seguir así toda la tarde.

Es difícil para la mente humana comprender que no eres lo que pareces ser,
sin embargo, esto es exactamente lo que tenemos que hacer. Siempre que
crees que eres humano y que tienes que luchar para salir de ahí,
aprendiendo algunas técnicas de yoga, o meditación, o por cualquier otro
método, tienes un largo camino por recorrer. Ya eres eso. Eres eso que
buscas. No hay nada más. No hay técnicas reales. La razón de que Ramana
Maharshi, Nisargadatta y otros dieran técnicas se debe a que el estudiante
aspirante esperaba algo. A modo de ejemplo, si estuvieras en mi ashram y
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vinieras a preguntarme todas estas preguntas estúpidas, sólo te miraría y no


contestaría. Y tendrías la respuesta. Pero como siempre hay gente nueva
que tiene ciertas preguntas, y yo sólo les veo cuatro horas a la semana, les
doy todas estas respuestas. Que no tienen ningún sentido. Y crees que has
encontrado una respuesta a tu pregunta. Pero tú no eres el preguntador, y no
hay ningún sitio a donde vaya la respuesta. Tú eres la inteligencia pura. Y
como inteligencia pura, no hay pregunta y no hay respuesta.

Entonces, ¿qué es lo que buscas? ¿Qué deseas? Tu mente debe ser un


espacio en blanco cuando te pregunto esto. Si piensas que quieres algo, o si
necesitas algo, estás cometiendo un error. No soy más que un reflejo de ti
mismo. Tú me ves como a ti mismo. Por lo tanto, lo que piensas de ti mismo
lo ves en mí. Pero cuando yo te veo, veo a mí Ser con S mayúscula. Para mí
no hay otros. Todo es el único Ser. Cuando me refiero a mí mismo, me estoy
refiriendo a la realidad absoluta y aquellos de ustedes que están listos,
porque digo que el Ser Es Omnipresencia, aquellos de ustedes que están
listos se fusionan en el Ser y también se convierten en eso.

Pero no hay separación. No hay yo y tú. Sólo hay yo como tú. Yo, es decir el
Ser. Tú, es decir el Ser. Sólo hay el Ser, y nosotros somos eso. Así que
despierta. Deja de pensar en formas y medios para llegar a ser auto-
realizado. Sé libre. Todo está bien. Todo está muy bien. Todo siempre ha
estado bien.

OM, Shanti, Shanti, Shanti, OM, Shanti, Paz.

Robert Adams, 25 abril 1991


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8.- LIBERTAD

Robert: Buenas tardes. Les doy la bienvenida de todo corazón. El canto es


conocido por calmar la mente, por calmar los nervios, y por calmar el alma.
Esto hace que tu mente se centre en un solo punto. Cuando tu mente está
centrada de esta manera se puede practicar atma-vichara o auto-indagación.
Y el camino del Jnana se hace más fácil. Así que vamos a unirnos todos en
el canto.

[Canto]

Les doy la bienvenida de nuevo. Buenas noches. Hmm.., tengo un micrófono


Zen esta noche. Ha trascendido.

Estudiante: Está ahí, pero no se ve.

R: Es apropiado en una ocasión como esta hablar de la libertad. Estamos


celebrando la Pascua, la Pascua y el comienzo de la primavera. Durante la
época de Moisés, él dirigió al pueblo judío fuera de la tierra de Egipto, y los
liberó. Jesús trascendió el cuerpo y fue libre. En la primavera las flores
florecen, las hojas comienzan a crecer en los árboles, todo se renueva. Así
que de nuevo, es apropiado hablar sobre la libertad.

¿Libertad de qué? Libertad de la mente, libertad del miedo, de la miseria, del


sufrimiento de cualquier tipo. Tu verdadera naturaleza es la libertad. No estás
confinado en un cuerpo, y no estás confinado en una mente. Parece lo
contrario, pero les puedo asegurar, que son totalmente libres.

Es como la historia de un hombre que fue arrojado a una mazmorra. Se


quedó allí durante muchos años. Nadie vino a verlo. Su comida era
empujada debajo de la puerta todos los días. Estuvo confinado allí durante
cuarenta o cincuenta años. Pasó el tiempo. Le creció bastante la barba y el
pelo.

Un día estaba disgustado, totalmente deprimido, y se dijo: "Me voy a


suicidar, pero ¿cómo voy a hacerlo? Ya lo sé. Voy a golpear mi cabeza
contra la puerta de madera". Pero cuando tocó la puerta, ésta se abrió. La
puerta nunca había estado cerrada con llave. Salió por la puerta y nadie lo
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reconoció, y fue libre. Podría haber sido libre desde el principio, pero él optó
por estar confinado por no tocar la puerta.

Esto es cierto con la mayoría de nosotros. Creemos que tenemos un


problema. Creemos que estamos limitados. Creemos que somos el cuerpo,
la mente, que somos finitos. Poco sabemos del poder que realmente
tenemos. Poco sabemos que tenemos la capacidad de trascender el
universo, y ser totalmente libres. En cambio, nos identificamos con el mundo.
Nos identificamos con las condiciones. Nos identificamos con personas,
lugares y cosas. Creemos que nacemos y vivimos tantos años, y luego
morimos. Entonces ¿cuál es el propósito de la vida? ¿Trabajar duro, sufrir, y
luego dejar todo a los hijos, y que salgan a gastarlo todo en una semana?

¿Cuál es el propósito de la vida? Te digo la verdad cuando digo que la vida


no tiene ningún propósito, porque ella es. El mundo material relativo no tiene
ningún propósito. No tiene ningún propósito porque ni siquiera existe. Puedes
decir, "Pero yo lo veo, lo siento, estoy en él", pero ¿y tú? ¿No estás tú
también en un sueño? Tú participas en el sueño. Vas a la escuela en el
sueño. Te casas con una chica de sueño o un chico de sueño. Tienes hijos
de sueño. Tienes un buen trabajo en tu sueño. Te conviertes en presidente
de los Estados Unidos en tu sueño. Te conviertes en una reina o un rey, y
crees que es real. Incluso nadie puede decirte que no lo sea.

Si yo entrara en tu sueño y te dijera, "No te identifiques con esto, sólo estás


soñando", te reirías en mi cara y dirías: "mira, puedo pellizcarte, ¿acaso lo
sentirías si esto fuera un sueño?" Y yo digo: "Sí, es un pellizco de sueño. Así
que puedo sentir un dolor de sueño". Todo tiene lugar en el sueño. Pero
todavía no lo crees porque estás dentro del sueño. Pero entonces un día te
despiertas por la mañana. Todo era un sueño.

Tal vez el mundo sea así. ¿Lo es? Como siempre digo, ¿por qué deberías
creerme? Hay métodos para descubrir esta verdad por sí mismo. A medida
que avanzamos a través de las vicisitudes de la vida tenemos todo tipo de
experiencias, algunas buenas y otras malas. Este es un mundo de dualidad.
Por cada avance hay un retroceso. Por cada arriba hay un abajo, y así
sucesivamente. Lo que esto significa es que si experimentas una cosa,
tienes que experimentar algún día lo contrario.

Esto no significa que sea en una vida determinada. Quizás puedes ver ahora
por qué algunos niños nacen en familias empobrecidas, en familias en
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Camboya, Vietnam, Irak, y nunca encuentran días de paz. Mientras que otros
quizás han nacido en los Estados Unidos, en familias ricas. Nunca tienen que
trabajar un día en sus vidas. ¿Es esto buena y mala suerte? ¿Hay alguna
razón para esto?

No vivimos en un universo caprichoso. Vivimos en un universo de ley y


orden. Todo lo que eres, mereces serlo. Esto es duro decirlo. Puedes decir:
"Robert, yo no merecía ser atropellado por un coche y quedarme inválido".
Tú no sabes eso. ¿Por qué no debería sucederte? Digamos que tal vez en
una existencia anterior, atropellaste a alguien con tu coche, y esto es sólo el
karma que vuelve a ti.

Entonces el principiante en la vida espiritual pasa por este proceso, se


pregunta por qué las cosas suceden, por qué algunas personas sufren y
otras no lo hacen, por qué algunas personas enferman y otras son
saludables, algunas personas son pobres y otras son ricas, algunas
personas son felices y otras son miserables. ¿Por qué? ¿Simplemente
sucede? Hay una razón para todo. Y la razón está dentro de ti.

Pero no queremos profundizar más en ese tema. Porque, como he


mencionado antes, el mundo no tiene ningún propósito. Así que dices, "¿Es
real la reencarnación? ¿Es real el karma? ¿Naceré de nuevo cuando me
muera? ¿Existen realmente esos estados, el plano astral, el plano causal, el
plano mental?" La respuesta es, "¿Para quién existen?" Ellos existen sólo en
la medida en que crees que tú estás relacionado con tu fenómeno cuerpo-
mente. Siempre y cuando sientes que eres un cuerpo, entonces habrá
muchos cuerpos, y nunca dejarán de venir. Vendrán una y otra vez y otra
vez. Pasarás a través de las experiencias kármicas una y otra vez y otra vez.
Esta es la gran ilusión llamada maya.

Muchas personas espirituales que entienden maya, creen que sólo se refiere
al plano físico. Pero maya es el universo. El universo entero es maya, ilusión.
Parece que es real. Parece que es muy real para algunas personas.
Entonces ¿cómo salir de su difícil situación? La gente todavía cree que si
cambio mi estado, si soy pobre y me hago rico, o si estoy enfermo y me
vuelvo sano, si soy miserable y soy feliz, entonces todo estará bien.

Por desgracia, no es así como funciona. Para adquirir la felicidad, la felicidad


verdadera, la felicidad pura, la felicidad para siempre ―es tu verdadera
naturaleza― tienes que trascender el mundo. Tienes que llegar a
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desapegarte de este mundo. No estoy diciendo que tienes que renunciar a


nada. No estoy diciendo que tienes que ir a vivir a una cueva o vivir en un
bosque. Simplemente tienes que renunciar a todo en tu mente. Y cuando
renuncias a todo en tu mente, entonces tienes que renunciar a tu mente
también. Cuando renuncias a tu mente, ¿qué queda? La conciencia pura, la
consciencia, la realidad absoluta, esta es tu verdadera naturaleza.

Por lo cual, tú no eres tu cuerpo. Tú no eres tu mente. Tú no eres el universo.


Tú no eres el mundo. Sólo tienes que cambiar tu identificación. ¿Cómo se
hace esto? Simplemente adquiriendo el conocimiento para saber qué hacer.
Así que es el conocimiento con lo que inicias el verdadero camino espiritual.
¿Qué tipo de conocimiento? El conocimiento de darte cuenta: "Yo soy el que
soy." Yo no soy nada con lo que me asocio. Entonces, ¿quién soy yo? Esa
pregunta nunca es contestada, debido al hecho de que tú mismo eres la
respuesta. Si respondes a la pregunta, tiene que haber un hacedor, tiene que
haber un veedor que ve la pregunta, la observa, y la contesta. Mientras
haces eso, siempre es la mente o el ego el que responde a la pregunta.

Por lo tanto, inicias un procedimiento, y empiezas por la mañana, justo antes


de que despiertes. Antes de empezar a decir: "Yo estoy despierto", trata de
ver, observa en tu mente, de dónde viene el yo. Entre el despertar, y
mientras despiertas, estás en un espacio profundo de consciencia, estás en
tu verdadera naturaleza. Tan pronto como dices la palabra yo, lo estropeas.
Y no tienes que expresarlo. Automáticamente piensas, sin siquiera saberlo,
yo estoy despierto.

Tan pronto como haces eso, debes preguntarte: "¿Quién es este yo que está
despierto? ¿Es el cuerpo? ¿Quién está despierto?" Dices: "Yo he dormido".
El mismo yo que está despierto es el mismo yo que ha dormido. Y luego
dices "yo he soñado". Una vez más es el mismo yo. El yo está siempre
presente. Uno se pregunta, "¿Quién es este yo? ¿De dónde viene? ¿Cuál es
su fuente?" Te aferras al yo. La forma de aferrarse al yo es planteando la
pregunta: "¿Quién es yo?" Sé que no suena como un correcto inglés [o
español en este caso]. Eso es si te refieres al yo como un cuerpo. Preguntas,
"¿Quién es yo?" o "¿Quién soy yo?" y te quedas en silencio.

Cuando te quedas en silencio al principio, descubrirás que los pensamientos


empiezan todos a pasar por tu mente, todo tipo de pensamientos. Haces la
pregunta, "¿A quién vienen estos pensamientos?" no importa qué
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pensamientos sean. Incluso si el pensamiento te dice yo soy Dios, yo soy


Brahman, yo soy el nirvana, yo soy el vacío. No hay ninguna diferencia sobre
lo que los pensamientos te dicen. Si fueras verdaderamente Brahman, si
fueras verdaderamente el nirvana, la consciencia, nunca lo expresarías. El
verdadero Sí mismo es el silencio. No se expresa.

De nuevo te preguntas, "¿A quién vienen estos pensamientos? Los


pensamientos que tratan de decirme que yo soy Brahman, que yo soy la
realidad absoluta, ¿a quién le vienen? Vienen a mí. Yo los pienso. ¿Quién es
yo? ¿De dónde viene el yo?" Esto se llama permanecer o morar en el yo.
Mientras te aferras al yo, y de nuevo, ¿cómo te aferras al yo? Preguntando,
"¿Quién es yo?" o puedes decir, "yo-yo, yo-yo". Cada vez que mencionas la
palabra yo a ti mismo, tu ego-mente se vuelve cada vez más débil, y el "yo-
yo" va profundizando cada vez más dentro de tu centro del corazón, y te
vuelves cada vez más pacífico. Puedes decir, "yo soy". No "yo soy esto" o
"yo soy aquello". Eso lo estropea. Sólo "yo soy". Yo soy es la seidad
(beingness). La seidad es la realidad absoluta. Es tu verdadera naturaleza.
Cuando te planteas esta pregunta una y otra vez, cuando permaneces en la
yo-idad (I-ness), comenzará a desaparecer. Se convertirá en el verdadero yo
soy, en la seidad. Descubrirás la dicha. Descubrirás la alegría. Descubrirás la
felicidad total.

Esta es la mejor manera en nuestro tiempo de despertar a tu auto-


realización. Este es el mejor método, el método supremo. Otros métodos son
buenos también, pero no te conducen directamente a la trascendencia. Esto
no tiene nada que ver con la meditación. No tiene nada que ver con el yoga.
Esto no tiene nada que ver con la oración. Se llama auto-indagación, atma-
vichara. Es para almas maduras, para la mente que parece ser intelectual
hasta cierto punto. Pero sin embargo, si eres demasiado intelectual, no serás
capaz de comprenderlo, porque aprenderás la teoría y palabras secas. Y
podrás recitar todas las fraseologías, pero nunca tendrás la experiencia.

Para tener la experiencia tiene que haber una entrega o rendición total al yo
soy, y esto requiere devoción, amor, bhakti, entrega total, los dos van juntos.
Al practicar la auto-indagación, también estás entregando tu cuerpo, tu
mente, tus asuntos, tu ego, todo. Un día te despertarás y serás libre. Deja
que ese momento sea hoy. Gracias.

Robert Adams, 31 marzo 1991


60

9.- PERMANECER EN EL YO

Robert: Espero que no hayáis venido aquí para oírme hablar. Esa es la peor
razón que podéis tener para venir aquí. Satsang no es hablar. Satsang
significa estar, estar con el Ser. No mi ser, o tu ser, sino el único Ser. Por lo
tanto cuando vienes al Satsang estás con el Ser, o estás con Dios, siendo
Dios de nuevo tú mismo. No hay una conversación habitual ocurriendo en
Satsang, sólo unas cuantas preguntas. Todo el mundo por lo general se
sienta por ahí haciendo lo que tiene que hacer. Pero no importa lo que yo
diga, todo el mundo me mira para que suceda algo. Queréis oír una charla.
Así que voy a hablar un poco. Mi objetivo es agradar.

Una pregunta que frecuentemente me hacen por teléfono o en persona es


esta, "Robert, ¿cómo ves el mundo?" ¿Cómo se supone que veo el mundo?
Alguien me dice: "Yo sé que tú ves la consciencia, no nos ves a nosotros". Si
yo no os viera no sería capaz de funcionar. Por supuesto que os veo. Otra
persona dice, "Él ve luces brillantes e imágenes sagradas". Una vez más, si
yo viera luces brillantes e imágenes sagradas sería atropellado por un
camión. Veo exactamente lo que vosotros veis, nada. La única diferencia es
la siguiente. Yo miro el mundo y me río, porque me doy cuenta de que yo no
sé, o yo no pienso.

Me doy cuenta de que el mundo no es otro que yo mismo. El mundo es


consciencia. El mundo no es lo que parece, sino que es una superposición.
Por lo tanto un Sabio ve el mundo, pero se da cuenta de que el mundo es
Brahman, y es sólo una apariencia, mientras que la mayoría de las personas
ven el mundo y se identifican con el mundo. Por lo tanto tienen miedos,
frustraciones, dolores, disputas, guerras, la inhumanidad del hombre hacia el
hombre. Sólo porque se identifican con el mundo.

Un buen ejemplo de esto es el ejemplo del que siempre hablamos, la


serpiente y la cuerda. Esa es la superposición incondicionada, donde ves la
serpiente en lugar de la cuerda y te asustas porque la luz es tenue. Pero
cuando la luz es de nuevo más brillante sabes que es una cuerda, y que la
cuerda no puede engañarte de nuevo. Cada vez que caminas al lado de la
cuerda sabes que es una cuerda y no es una serpiente, la serpiente es el
mundo y la cuerda es la consciencia.
61

Pero entonces alguien dice: "Ese es un buen ejemplo, pero cuando yo veo el
mundo él no cambia para mí, como cambia para usted cuando se enciende
la luz y ve que es realmente una cuerda. El mundo sigue siendo el mismo
para mí ya sea que haya luz u oscuridad o lo que sea. ¿Cómo se explica
eso?"

Así que de nuevo la respuesta es esta. Estás viendo el mundo como el agua
en el espejismo. El agua no cambia, pero la primera vez que ves el agua en
el espejismo tratas de tomarla pero lo que te encuentras es arena. Después
de eso sabes que es un espejismo, pero siempre aparece como agua. No
cambia como la cuerda en la serpiente. Siempre se ve agua. Sólo que ya no
reaccionas ante ella nunca más. Cuando caminas por el lugar donde el agua
se encuentra en el espejismo, te ríes, te das cuenta de que el agua no es
real. Y así el Sabio ve el mundo exactamente de la misma manera. El mundo
ya no engaña al Sabio. Es como el agua en el espejismo. Él participa del
mundo, pero no se deja engañar por el mundo. El mundo no tiene ningún
interés para él. Porque la identificación es con el Ser, con la consciencia.

A continuación, un experto se acerca y dice: "Bueno, esos son buenos


ejemplos Robert, pero míralo de esta manera: Cuando estoy en el mundo yo
puedo agarrarte, puedo agarrar la farola, puedo conducir un coche y puedo
sentir las cosas, mientras que con el ejemplo del agua en el espejismo, no se
puede sentir el agua, ya que no existe. ¿Cómo explicas eso?"

Bueno, vamos por un momento al mundo de los sueños. En el mundo de los


sueños naces, creces, vas a la escuela, te conviertes en un médico, te
casas, tienes hijos, envejeces y mueres. Sólo que el que nace es un bebé de
sueño. Eres un bebé de sueño que crece y se hace un adolescente. Eres un
médico de sueño, y una persona de sueño que se casa. Y te casas con una
chica de sueño y tenéis niños de sueño. Y te haces viejo y mueres. Todo eso
está ocurriendo en el sueño.

Así que ya ves, en lugar de hacer todas estas preguntas estúpidas, y puedes
seguir y seguir y seguir, la auto-indagación es la forma más fácil y rápida de
romper todo este galimatías y descubrir la verdad por ti mismo. Porque ¿qué
más da lo que yo veo? ¿Qué diferencia hay en cómo veo yo las cosas? ¿Por
qué debes creerme acerca de un mundo de sueño, del agua en el espejismo,
de la serpiente en la cuerda?
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"Esos son grandes ejemplos, pero yo no lo veo así", dices. "Estoy


identificado con el mundo y me duele porque el mundo me afecta", dices.
"Las cosas me afectan. Cuando veo la inhumanidad del hombre hacia el
hombre, lloro. Cuando veo una película divertida, me río. Cuando consigo lo
que quiero de la vida, soy feliz. Cuando no lo consigo, estoy triste. Por lo
tanto, estos ejemplos y todas esas cosas que me hablas, no me hacen
ningún bien".

Esa es una observación inteligente. No deberías aceptar conocimientos de


segunda mano al pie de la letra. No deberías aceptar las experiencias de
cualquier persona al pie de la letra. Debes desarrollar tu propia verdad. Te
puedo decir que el mundo es Brahman, y que Brahman es la realidad
absoluta. Que la realidad absoluta es consciencia pura, y así sucesivamente.
¿Qué bien puede hacerte si estás lastimado? Hay cosas que vienen a tu vida
que te tomas muy en serio. Y no comprendes que tu cuerpo social está
experimentando su karma, y que no tiene absolutamente nada que ver
contigo. Te identificas con el condicionamiento.

Esa es la primera verdad que tienes que admitir de ti mismo. No trates de


psicoanalizarte recordando todas estas grandes verdades. Eso no va a
hacerlo por ti. Tú y yo sabemos que muchas personas han memorizado
libros de Nisargadatta, Ramana Maharshi y de otros, y que pueden recitar
estos libros hacia atrás y hacia adelante. Pero la primera persona que tiene
un percance con ellos, se enfadan. Tan pronto como se enteran de que van a
perder su trabajo, empiezan a llorar y se preocupan. Parece que los libros les
hacen un bien sólo cuando las cosas son a su manera. Entonces pueden
citar los libros. Pero tan pronto como su mundo se derrumba sobre ellos tiran
los libros, y no creen una palabra de lo que leen, hasta que las cosas
empiezan a mejorar. Entonces compran más libros. Entonces, algo les
ocurre, y lanzan el libro al otro lado de la habitación y dicen: "Esto son
tonterías". Pero luego mejoran otra vez, y salen a comprar otro libro. Y
siguen así y así. Probablemente estoy hablando de algunos de ustedes.

¿Cuándo vas a crecer? Es sólo lo que experimentas lo que te importa. No es


lo que lees. ¿Y qué si has aprendido una verdad que no has aprendido
antes? ¿Y qué si dices que este maestro lo expresa de esta manera y ahora
lo sabes desde este ángulo y ese ángulo? Debo recordarte de nuevo, que
conocer la verdad intelectualmente no te va a hacer absolutamente nada. Es
lo mismo que tomar LSD, ya que sólo consigues narcotizarte. Después, de
63

nuevo tan pronto como algo se te presenta que no te gusta, te conviertes en


un imbécil, enojado, molesto.

¿Quieres saber si estás progresando en el sendero? ¿Cuándo fue la última


vez que te enojaste? ¿Cuándo fue la última vez que algo te importó?
¿Cuándo fue la última vez que pensaste que el mundo te estaba haciendo
daño? ¿Cuándo fue la última vez que estuviste excesivamente eufórico por
algo bueno que te había pasado? Eso demuestra que todavía estás en
posesión de tus facultades humanas. No has trascendido.

No se puedes escapar en un libro. Muchas personas, cuando están molestas


y no quieren pensar, encienden la televisión. Pero las personas que están en
el camino espiritual abren un libro espiritual. Es como encender la televisión,
excepto que están memorizando verdades espirituales. No voy a decir que
eso es mejor que la televisión. Por supuesto que es mejor que ver la
televisión. Pero de todos modos, puedes hacer eso durante 1000 años y
apenas hacer algún progreso.

¿Cómo haces progreso? Usando los libros sólo como referencia. Practicando
los métodos que comparto contigo. Practicando la auto-indagación.
Observándote a ti mismo a través de las experiencias de la vida y no
reaccionar. ¡Observa cómo te deprimes! ¡Observa cómo te enojas!. No lo
niegues, sólo observa. Y si te observas a ti mismo correctamente de esa
manera tranquila, puedes preguntarte, "¿Quién se enoja? ¿Quién se siente
deprimido?" y seguir hasta el final. Haz esto una y otra y otra vez, tantas
veces como sea necesario. Un día, la ira te dejará, las depresiones te
dejarán, tus pensamientos te dejarán. Y simplemente serás.

Hasta que eso ocurra no te engañes. Maya es muy poderosa. Maya es la


aparente realidad del mundo. Siempre y cuando creas que eres el cuerpo,
entonces el mundo será muy real para ti. Es por eso que debes trabajar en ti
mismo primero. Recuerda que tu cuerpo, así como todo el universo, es una
manifestación de tu mente. Por lo tanto, cuando la mente comienza a
disolverse, así también lo hará tu cuerpo, y lo mismo ocurre con el universo.
También recuerda que cuando todo se disuelva no ves la consciencia. Como
mencioné al principio, no vas caminando por ahí viendo el espacio vacío.
Una persona incluso me dijo que había leído en un libro en alguna parte que
un Sabio camina por ahí en una niebla y ve a las personas como niebla. ¿De
dónde sacan esas ideas?
64

Te recuerdo de nuevo. La única diferencia entre el Sabio y tú mismo es que


tú ves el mundo y te identificas con él. Crees que es real. Un Sabio ve el
mundo y él sabe que es una superposición sobre la consciencia. Así que él
se identifica con la consciencia. La consciencia no es una cosa. No se puede
describir. No es lo opuesto del mundo, y no es un objeto, y no hay ningún
veedor que la vea. La consciencia es otra palabra para ser. ¿Ser qué? Ser
nada.

Ahora vamos más allá del reino de la creación, donde se convierte en


inefable e indescriptible. Es por eso que sólo podemos explicarte lo que la
consciencia no es. La consciencia no es el mundo. La consciencia es
autosuficiente, realidad absoluta. Eres tú mismo cuando no te identificas con
el mundo, y que sólo le ocurre a la persona común cuando se está quedando
dormida y cuando se está despertando. En ese momento eres consciencia.
Pero la sensación te abandona casi de inmediato. Comienzas a identificarte
con el mundo. Te olvidas de la realidad.

El método para recordar es observarte a ti mismo durante todo el día.


"¿Quién cree esto? ¿A quién viene esto? ¿Quién siente esto?" una y otra
vez. Cuando dices, "¿Quién soy yo?" para algunas personas es mejor decir:
"¿Quién es yo?" la misma cosa. Lo que realmente se está haciendo es que
estás encontrando la fuente del yo. Estás buscando la fuente del yo, del yo
personal. ¿Quién soy yo? Siempre estás hablando del yo personal ¿Quién es
este yo? ¿De dónde viene? ¿De dónde surgió? Nunca respondas a esas
preguntas. Plantéate esas preguntas, pero nunca las respondas. Sigue así.
No te rindas. No busque resultados. Como es tu verdadera naturaleza, tarde
o temprano, los resultados deben presumirse por sí mismos, pero vienen sin
tu ayuda. No puedes ayudar a Dios. Dios no necesita tu ayuda. Sólo sé tú
mismo.

Es difícil ser totalmente honesto con uno mismo, sin embargo, esto es
exactamente lo que tienes que hacer. Olvídate de ser un jnani, o iluminado, o
tener la auto-realización. Tengo demasiadas peticiones así. La gente me
llama de todo el mundo y me dicen que están auto-realizados. Así que ahora
yo digo, "Bueno, ¿qué quieres que haga?" Quieren la confirmación. Así que
estaba pensando en imprimir unos certificados, y enviárselos ― Esto es para
informarle que usted está ahora auto-realizado. Enhorabuena.
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Olvídate de esas cosas. Ni siquiera lo desees. Sólo haz el trabajo y te


sorprenderás. Cuanto más lo quieres, más se te escapa. Y eso es natural,
porque te estás persiguiendo a ti mismo. Estás tratando de atraparte a ti
mismo cuando ya estás atrapado. Así que cuanto más te persigues a ti
mismo, más rápido escapas de ti mismo. Deja de hacer eso.

Es la simplicidad misma. Realmente no hay nada intelectual al respecto. No


tienes que saber ciertas palabras o cierta fraseología. No tienes que
memorizar un texto determinado. Simplemente tienes que recordar el yo.
Permanece en el yo. Eso es todo lo que tienes que hacer. Permanecer en el
yo. Aférrate al yo. Todo está unido o agregado al yo, tu cuerpo, el mundo, el
universo. Cuando descubres la fuente del yo, todo lo demás se va con él,
dentro del océano de la beatitud. La beatitud es un resultado natural de tu
búsqueda.

Cuando detienes la búsqueda y te calmas, y dejas tus libros a un lado, y te


enfrentas a ti mismo y ves claramente lo que eres, eso la traerá más rápido
que cualquier otra cosa, que nunca te puedas imaginar, o nunca hagas.

No es cantando mantras. No es siendo un buen chico o un mal chico. No es


haciendo penitencia. Es simplemente mediante la observación de tu yo.
Permanece en el yo. "¿De dónde (yo) vengo?" Cuando dices eso, no estás
diciendo de dónde viene mi cuerpo. Estás diciendo de dónde "yo" vengo. Yo.
Yo es/está separado de tu cuerpo. Tu cuerpo está unido o agregado a yo. El
yo no es tu cuerpo. Yo está separado del mundo, pero el mundo está
agregado a yo. Dios está separado del mundo, pero Dios está agregado a
yo. Por lo tanto, cuando preguntas, "¿De dónde yo vengo?" algo le ocurre a
tu mente. Tu mente se vuelve más y más débil. Y cuando tu mente se vuelve
más y más débil, el yo comienza a expandirse y se convierte en
omnipresente. Entonces el yo se convierte en otra palabra para el Ser y
empiezas a darte cuenta que Yo no es otro que el Ser. Yo soy eso. Te
vuelves libre. No es difícil y no es fácil. Simplemente es.

Piensa en ti mismo por un momento. Mira qué pensamientos vienen a ti


cuando piensas en ti mismo. Algunos de ustedes están diciendo, "Tengo
hambre". Algunos de ustedes están pensando en sus necesidades. Tan
pronto como piensas acerca de ti mismo, piensas acerca de tu cuerpo. Pero
tu Ser no es tu cuerpo. Tu cuerpo es sólo un montón de carne podrida, pero
eso no eres tú. Tú eres (el) yo. Yo soy. Yo no soy esto ni aquello. Yo soy. No
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hay nada más. No existe nada más que yo soy. No hay nada que decir al
respecto. No hay discursos que hacer sobre yo soy. Sólo hay yo soy. Cuando
te dices a ti mismo "yo soy", ¿qué sucede? ¿No hay una quietud que viene
sobre ti, una tranquilidad? Porque otro nombre para yo soy es el silencio.

Robert Adams, 14 marzo 1991


67

10.- ¿MEJORARÁ LA SADHANA MI HUMANIDAD?

Robert: Os puedo asegurar, os puedo jurar que no sois el fenómeno cuerpo-


mente. Os puedo asegurar, os puedo jurar que no sois el hacedor. Que no
importa lo que parece ser que sois. No importa por qué experiencia estéis
pasando mental, física o de otra manera, no es la verdad sobre vosotros. La
verdad sobre vosotros es la realidad absoluta, el ParaBrahman, Sat-Chit-
Ananda, la conciencia pura, la unidad final. Esto es lo que sois. ¿Por qué no
me creéis?

Crees que eres un cuerpo frágil que vive en el mundo durante unos setenta u
ochenta años, y entonces ese es tu final, pero eso no es así. Tú no eres ese
cuerpo en absoluto. Ese cuerpo ni siquiera existe. Parece que existe. Parece
que existe como el yo personal. Al investigar el yo personal te darás cuenta
de que no hay cuerpo, no hay mente, no hay mundo, no hay problemas, no
hay Dios, no hay universo. ¡Tú eres eso!

Tú eres esa consciencia absoluta que nunca nació y nunca puede morir. Tú
eres esa realidad absoluta que siempre ha sido y siempre será, la misma
ayer, hoy y mañana.

Conoce quién eres. No dependas del mundo para tu sustento, para tu


mantenimiento. Sumérgete profundamente en el interior, más profundo como
nunca antes. Cada vez más profundamente y verás la verdad de que eres la
omnipresencia. Eres consciencia pura. Esta es la verdad sobre ti y no hay
otra verdad. Acéptala, sé eso.

Hay una pregunta que me hacen continuamente. Las personas de este


grupo, gente que nunca he visto antes que me llaman por teléfono, personas
con las que me encuentro en el parque, personas sin hogar, inmigrantes,
indigentes, personas de todas las nacionalidades. Lo que me preguntan es lo
siguiente: "Cuando estoy practicando atma-vichara, auto-indagación,
¿mejorará mi humanidad en el proceso?". En otras palabras, lo que quieren
saber es si mientras están haciendo esta sadhana (práctica espiritual), ya
sea la "meditación yo soy" o la auto-indagación, que puede durar semanas,
meses o años, mejorará su vida personal. Si estoy enfermo estaré saludable,
68

si soy pobre me haré rico, si soy despreciable seré honrado, y así


sucesivamente.

La manera que respondo a esto es, primero dime, ¿qué quieres decir cuando
dices, "mejorar tu humanidad"? ¿Qué quieres decir con eso? Y la respuesta
es: quiero decir hacerme una mejor persona. Para conseguir un mejor
trabajo. Para poder comprar un coche nuevo. Para ser capaz de deshacerme
del cáncer que me está comiendo. Para tener un compañero o compañera,
una pareja que sea compatible con mi forma de pensar. ¿Sucederán todas
estas cosas mientras practico?

Hablaremos de esto por un momento. Esta pregunta presupone que tú eres


un ser humano y que deseas mejorar tu humanidad. Lo que están haciendo
en realidad es crear tu ego para que sea más poderoso. En primer lugar
¿qué es un ser humano?

Si miras a un ser humano con un microscopio electrónico puedes encontrar


algo muy interesante. Verás miles de millones de moléculas y si miras más a
fondo encontrarás miles de millones de átomos, que forman las moléculas.
Verás espacio entre los átomos. Si fueras tan pequeño como un átomo, la
distancia del espacio entre las moléculas sería equivalente a la que hay entre
los planetas, entre la Tierra y Marte, la Tierra y Júpiter, la Tierra y el sol. Hay
espacio también entre los planetas. Ese espacio es consciencia. Y el espacio
en el cuerpo también es consciencia.

Lo que estoy tratando de decir es que hay un solo espacio y tú eres ese
espacio. Tu cuerpo está en un estado de flujo. Tu cuerpo no es lo que
piensas que es. Sólo nos parece que es sólido. Al igual que cualquier otra
cosa en esta tierra, la silla, la radio, la alfombra, la pared. Estas cosas
parecen ser sólidas, pero no lo son. Lo que determina tu cuerpo en
comparación con la pared es el movimiento de los átomos. Cuán rápido se
mueven o cuán lento se mueven. Los átomos del cuerpo se están moviendo
a una velocidad determinada. Se convierten en un cuerpo.

Pero una vez más, de lo que estoy hablando es que tú eres realmente
espacio. Tú no eres el cuerpo porque el espacio entre los átomos es muy
grande, más que los propios átomos. Y el espacio se expande ocupando
todo el espacio. ¿Qué hay detrás del espacio? ¿Qué causa el espacio?
¿Cuál es el sustrato del espacio? Tú eres, tu naturaleza real es, la realidad
absoluta. Así que ya ves que no eres lo que pareces ser. Al tratar de mejorar
69

algo que no existe trae sobre sí sufrimiento, porque te estás identificando con
la apariencia más que con la realidad. Mientras te identifiques con la
apariencia vas a pasar por todo tipo de condiciones de vida, todo tipo de
experiencias. Y estás tratando de mejorar tu condición de vida, por así
decirlo.

Estás perdiendo el tiempo, porque en este mundo tienes que experimentar


ambos lados de la moneda. Cuando mejoras tu condición humana algo
ocurre tarde o temprano para que puedas mejorar una experiencia del otro
lado de la moneda. Por cada arriba hay un abajo, por cada avance hay un
retroceso.

Entonces, ¿quién eres? ¿Quién es ese que quiere mejorar su condición? Esa
es la primera cosa que debes preguntarte a ti mismo. ¿Quién quiere mejorar
la condición humana? Y la respuesta es siempre "yo". Entonces, "¿Quién soy
yo? ¿Cuál es la fuente del yo que desea mejorar la condición humana?"

Al comenzar a buscar la fuente descubrirás que el yo desaparece. A medida


que comienzas a darte cuenta de la verdad acerca de ti, que no eres el
cuerpo-mente, que no eres el hacedor, la felicidad sobreviene. Esta felicidad
viene por sí misma como resultado de tu comprensión de que no eres el
cuerpo-mente. Pero todavía te preguntas, "Si no estoy realizado ¿por qué no
puedo vivir en mi ilusión una vida armoniosa completa?"

Es imposible. Todo lo que nace, por así decirlo, debe morir. Comienzas a
morir tan pronto como naces. Pero lo que te sucede es que en la medida en
que empiezas a conocer la verdad, en esa medida comienzas a trascender la
llamada condición humana. En otras palabras, tu cuerpo todavía puede tener
cáncer y ya no tratas de curarlo de nada. Simplemente te identificas con la
realidad. En la medida en que te identificas con la realidad, en esa medida ya
no sientes un cuerpo con cáncer.

Así que para otras personas tú puedes parecer que tienes cáncer, puedes
parecer que te estás deteriorando. Al igual que sucedió con Ramana
Maharshi antes de abandonar su cuerpo, por así decirlo. Como Ramakrishna
y muchos otros. La gente ve un cuerpo deteriorándose, pero el Sabio no
tiene un cuerpo que se deteriore. Él simplemente no tiene cuerpo. El cuerpo
no existe para él. Este es el problema porque cuando hablo de esto sé que
muchos de vosotros os perdéis. ¿Cómo puede no haber nadie cuando yo
veo? Pregúntate: "¿Quién ve? ¿Qué ves?" Ves la pobreza, ves la
70

inhumanidad del hombre hacia el hombre, ves esto y ves aquello. El veedor
que ve tiene que ser trascendido. Tiene que haber un veedor que vea estas
cosas. Cuando preguntas, "¿Quién es el veedor?" Tanto el veedor como el
objeto visto se disuelven en la nada de donde vinieron. Esto significa que no
debes aceptar lo que se ve.

Deja que el mundo gire, que la gente pase por su karma, deja las cosas en
paz. Deja que el poder supremo se haga cargo o cuide del mundo y del
universo, pero tú identifícate con el verdadero Ser. El Ser que es la
omnipresencia. El Ser que es el poder supremo. Conoce que tú eres eso. Ya
no eres una personalidad limitada. Ya no eres un ser humano frágil que se
está muriendo de cáncer o experimentando carencia o limitación o
experimentando la felicidad, la felicidad humana, o experimentando una
salud vibrante.

Nadie vive para siempre. Ninguna situación continúa siendo siempre la


misma. Según parece todo termina en este mundo. Todo tiene un principio
un medio y un fin. Pero tú no eres eso, no tienes nada que ver con esa
imagen. Eres inmortal, eres el nirvana.

Debes comenzar hoy mismo a dejar de juzgar por las apariencias. Cuanto
más empiezas a sentir esto menos hablas. Para qué hablar tanto. Hablas
sobre el mundo, las personas y las cosas. Piensa cuánto tiempo has estado
hablando desde que naciste. Empezaste con papá, mamá y expandiste tu
vocabulario. Pensabas que estabas haciendo algo grande, has perdido el
tiempo. Cuantas más palabras conoces más grande es el ego. Cuantas
menos palabras conoces más cerca estás del Ser.

¿Qué tiene el Ser que decir, a quién hablará, a sí mismo? El Ser es


consciencia autónoma. Es consciente de sí mismo, es la omnipresencia
misma. Así que ¿a quién hablará, a sí mismo? Es consciencia felicidad
perfecta. No tiene por qué haber palabras, sólo una mirada, una caricia, una
ojeada es todo lo que tienes que hacer. Sin embargo dices: "¿Cómo puedo
hacer esto? Yo trabajo para ganarme la vida, tengo que comer, tengo que
ganarme el pan de cada día, tengo que hablar". No te preocupes por los
detalles. Si te sumerges dentro de ti mismo y pasas la mayor parte de tu
tiempo pensando en el Yo soy, practicando la auto-indagación, los detalles
se resolverán por sí solos. No debes creer que depende de ti resolver todos
los detalles de la vida.
71

Hay un poder superior que sabe dónde se supone que la apariencia de tu


cuerpo tiene que estar y qué trabajo se supone que tiene que hacer. Confía
en ese poder. Un día descubrirás que el poder no es otro... que tú mismo.
Ese poder es tu Ser. Pero hasta entonces confía en el poder. Me gusta
llamar a este poder, "La corriente que conoce el camino". Es un hermoso
poder, que sólo conoce el amor. Quiere que te conviertas en una
encarnación viviente del amor. Quiere que seas uno con él.

Sin embargo, siempre que te identificas con el mundo nunca puedes conocer
la realidad. Mientras te identifiques con tu yo personal, expresando siempre
lo que yo siento, me siento herido, me siento enojado, me siento enfermo,
me siento deprimido, me siento feliz porque alguien me dio algo, me siento
bien porque las cosas suceden como quiero. Ese yo tiene que desaparecer.
Todo el mundo, todo el universo, la gente, los lugares y las cosas están
ligadas a ese yo. Si sigues al yo hasta su fuente todo el universo
desaparecerá.

Y surge la pregunta: "¿Entonces qué? Si el universo desaparece ¿estaré en


el espacio exterior? ¿Estaré en una niebla?" Es una paradoja. El universo
desaparece, pero tú existes en el universo. Tu cuerpo continuará con sus
asuntos, pero ya no te identificas con tu cuerpo. Ni siquiera sentirás que
estás en el cuerpo, sino que sentirás que el cuerpo está en ti. Te sentirás
como una pantalla gigante. Donde todos los objetos de esta tierra, árboles,
plantas, flores, insectos, asesinos, amantes están todos superpuestos en la
pantalla. Están en la pantalla y tú eres la pantalla. La pantalla no está en
ellos.

Así que no es apropiado decir que "Dios está en mí". El cuerpo que crees
que eres está en Dios y la consciencia. Al igual que el cuerpo que dibujas en
la pizarra. Pero el cuerpo que dibujas en la pizarra no es la pizarra. La
pizarra es autónoma y puedes dibujar objetos en la pizarra y borrarlos y
dibujar nuevos objetos en la pizarra y borrarlos. Así es como la vida pasa de
una vida a la siguiente vida, de una experiencia a la siguiente experiencia.

Todo el universo está superpuesto sobre la consciencia. Cuando cambias la


identidad y te identificas con la consciencia todo desaparece. Sin embargo,
continúas experimentándote no como un ego, sino como el Ser. ¿Y qué
experimentas? La conciencia pura. Eres consciente de la verdad, la realidad.
72

Tu cuerpo continuará su estancia en el mundo haciendo lo que sea que vino


a hacer, pero no serás tu cuerpo.

De nuevo, esto es una paradoja, porque tú pareces ser tu cuerpo, pero no


eres tu cuerpo. Te conviertes en una encarnación viviente de pura felicidad,
alegría y dicha totales. El mundo ya no puede engañarte o perturbarte.
Tienes una sensación de profunda inmortalidad. Sabes sin palabras que
nadie muere porque nadie ha nacido. Comprendes y te das cuenta sin
palabras que no existe causalidad para el universo. Nada lo trajo a la vida.
No tiene causa.

Si no tiene una causa, de nuevo preguntas: "¿De dónde ha venido?" Y la


respuesta es que no ha venido de ninguna parte. Es como la hipnosis. Estás
hipnotizado en la creencia de que algo que no es real para ti es real. Cuando
sales del trance hipnótico eres de nuevo parte del mundo de vigilia y lo que
parecía real ha desaparecido. Lo mismo sucede con este mundo, parece
real, sin embargo es como un sueño. Te despiertas y el sueño ha terminado.
Cuando despiertas de tu sueño mortal la idea de cuerpo-mente, de hacedor,
también ha terminado.

Entonces, ¿es práctica esta enseñanza? ¿Es práctico descubrir tu verdadera


naturaleza? Por supuesto que es práctico. Recuerda que tú no te conviertes
en una carga para la sociedad por practicar la auto-indagación y acercarte a
la verdad. Muchas personas todavía creen que van a quedarse en casa
todos los días y simplemente meditar. Te recuerdo de nuevo que no funciona
de esa manera. Si estás destinado a ser activo serás activo. Si no estás
destinado a ser activo, no importa cuánto trates de ser activo pues no serás
capaz de hacer nada.

Una vez más no te preocupes por los detalles. Simplemente practica todos
los días. Sé consciente todos los días. Observa o mira quién se frustra, mira
quién se siente menospreciado, quién se siente herido, mira quién compite
con los demás, mira quién eres. Descubre la verdad. Sé libre.

Es maravilloso darse cuenta de que tu verdadera naturaleza es


ParaBrahman. Más allá de la consciencia, más allá de las palabras y
pensamientos, más allá de las experiencias humanas de cualquier tipo. Esta
es la forma de traer la paz al mundo. No por medio de lanzar consignas de
paz o manifestaciones, sino estando auto-realizado, despierto. Entonces
automáticamente tu consciencia se expande y la gente lo siente y
73

automáticamente comienzan también a mirar hacia dentro. Al principio no te


preocupes por estas cosas en absoluto.

Cuando despiertes entonces mira a ver si quieres traer la paz a este mundo,
porque no es broma, no hay mundo al que traer la paz. Estamos mirando las
cosas desde ambos lados. Cuando todavía crees en tu humanidad quieres
hacer buenas acciones, quieres traer la paz al mundo, hacer de este mundo
un mundo mejor en el que vivir, pero cuanto más cerca estás de la verdad,
más auto-realizado te vuelves y más eres capaz de ver, "Yo soy el mundo.
Todo esto es el Ser y yo soy eso". Y vives una vida maravillosa.

De nuevo comienza tan pronto como te despiertes por la mañana. Haz todo
lo posible para ver el cuarto estado de consciencia más allá de la vigilia, el
dormir y el soñar. El cuarto estado está entre dormir y despertar. Trata de
verte a ti mismo ahí.

La gente me dice que lo intenta pero no puede. Si lo sigues intentando lo


lograrás. Ese lugar donde no hay pensamientos. Un lugar donde no hay
pensamiento de ninguna clase. Ese tranquilo lugar, que es consciencia y
dicha. Antes de que el yo venga y empiece a hacer su trabajo sucio. Justo
antes de que el yo se despierte pregúntate, "¿De dónde viene el yo? ¿Cuál
es su origen? ¿Quién soy yo?"

Y haz lo mismo antes de conciliar el sueño. Cuando todos los pensamientos


se detienen y estás a punto de dormir, descúbrete a ti mismo en ese estado y
pregunta: "¿Dónde se va el yo? El yo parece estar desapareciendo mientras
me duermo. ¿Dónde se ha ido? ¿Cuál es su origen?" Y sin embargo,
mientras duermes, mientras sueñas, mientras despiertas, parece haber otro
yo que es el observador que te ve dormir, despertar y soñar. Ese es el
verdadero Yo, esa es la consciencia.

En realidad sólo hay un Yo pero siempre que te identificas con el cuerpo


parece haber un yo personal. Cuando empiezas a ser consciente del Yo
superior, el yo personal simplemente desaparece, ya que en realidad nunca
existió. Y el gran Yo entra en juego, que es la conciencia pura.

Descubrirás que te sucede algo muy interesante. Estás siendo cada vez más
feliz sin ningún motivo. Tus temores simplemente desaparecen. Tu pasado
se disuelve. El hombre nuevo ha nacido. Toda culpa se disipa. Has
despertado. Pruébalo, funciona. Robert Adams, 24 marzo 1991
74

11.- JNANA MARGA―EL SENDERO DEL


CONOCIMIENTO

Robert: Om, Shanti, Paz. Buenas tardes. Les doy la bienvenida de todo
corazón. Me alegro de verles de nuevo. Es muy loable de su parte que
puedan estar aquí esta noche. Después de todo, ustedes podrían estar
viendo la televisión, podrían estar saliendo con su novia o novio, podrían ir a
ver una buena película, podrían ir a emborracharse.

Estudiante: Entonces, ¿qué estoy haciendo aquí? (los estudiantes se ríen)

R: No lo sé. Pregúntate a ti mismo. Pero decidiste venir aquí y eso significa


algo, no para mí, sino para ti mismo. Esto significa que estás cansado del
mundo, hasta cierto punto. Esto significa que te das cuenta de lo que este
mundo realmente es. No es malo, no es bueno. Esto significa que quieres
despertar, así que hay algo dentro de ti que te empuja. Todo lo que tienes
que hacer es relajar tu mente ruidosa y permitir que suceda, eso es todo. No
tienes que pasar por rituales, iniciaciones o cualquier otra cosa. Simplemente
tienes que aquietar tu mente y todo se hará cargo de sí mismo.

Déjame hacerte una pregunta. ¿Cuál crees que es la diferencia entre esta
enseñanza, Jnana Marga, y el resto de los yogas, la oración, las religiones y
lo que sea?

¿Cuál es la diferencia básica? ¿Quién me lo puede decir?

SJ: Jnana Marga no se ocupa de nada de carácter relativo, ni siquiera de


calmar la mente en realidad.

R: Bueno, de alguna manera eso es verdad.

SG: ¿Sin objeto?

R: En cierto modo eso es cierto también, pero hay una explicación más
racional.

SF: No hay nada que sea obtenido. Simplemente reconocer.

R: Bueno, eso es cierto también. En realidad, la respuesta que estoy


buscando es la siguiente: En toda enseñanza además del Vedanta Advaita,
75

hay un yo personal. Piensa en eso. Tomemos al Hatha Yoga. El yo aprende


las posturas y el ego se expande. Porque puedes decir: "Yo puedo apoyarme
en mi cabeza y girar mis pies", y darle un nombre en sánscrito (risas). Pero
todavía dices: "Yo puedo hacer esto", por lo que el yo se ha hinchado.

Tomemos el Raja Yoga, el camino de los ocho miembros, ahora bien estas
cosas son buenas. No hay nada malo en estas cosas. No voy a denigrarlas.
Pero tiene que haber alguien que aprenda la Yama, Niyama, las virtudes.
Hay alguien que está aprendiendo todas estas cosas. El yo ha aprendido a
ser virtuoso. Tomemos el Kundalini Yoga. Me estoy centrando en los
chakras, en cada chakra. Siempre hay un yo, yo, yo. Tomemos la oración.
Estoy orando a Dios. Una vez más no hay nada de malo en estas cosas,
pero la razón por la que llamamos a éste el camino directo es porque ésta es
la única enseñanza que investiga el yo. No estamos interesados en los
efectos. Cualquiera que pueda ser el efecto, nos damos cuenta de que el yo
está detrás de él. Nos damos cuenta de que si encontramos el yo, y le
seguimos hasta su origen, todo lo demás será eliminado y seremos libres. Es
por esto que se llama el camino o vía directa.

También ¿cuál es la diferencia entre la meditación y el Jnana Marga, porque


supongo que la mayoría de ustedes se dan cuenta de que en este camino no
es realmente necesario meditar? ¿Cuál es la principal diferencia entre la
meditación y este camino?

SJ: Tiene que haber alguien para meditar.

R: Es cierto, pero esa no es la respuesta que estoy buscando. En la


meditación siempre hay un objeto de tu meditación. Y de nuevo el yo se
concentra en ciertas palabras, mantras, o lo que sea. Por lo tanto, no te
librarás del yo. Estás concentrado en otra cosa, donde excluyes todo lo
demás menos ese mantra o las palabras de tu meditación, ya sea Dios, o lo
que sea.

En esta enseñanza sólo tienes que indagar por el origen del yo. "¿Quién soy
yo? ¿De dónde vengo?" Incluso cuando les digo "¿De dónde vengo?"
algunos de ustedes se relacionan con el cuerpo, ¿no es así? Ustedes
piensan ¿de dónde vengo, como cuerpo? Pero eso no es lo que queremos
decir. Ustedes quieren saber de dónde viene el yo, no de dónde vienen. Si
averiguas de dónde viene el yo te darás cuenta de que no existes. Nunca
has existido y nunca existirás. Esta es la cuestión. ¿De dónde vengo yo? Y a
76

medida que uno se acostumbra a este tipo de pensamiento, cada vez que
utilices la palabra yo, nunca te referirás de nuevo a tu cuerpo.

Por ejemplo, si tienes un resfriado por lo general dices, "yo tengo un


resfriado". Sólo que ahora te observas a ti mismo y te reirás, porque dirás,
"yo tiene el resfriado". Suena como un mal Inglés. "Yo tiene el resfriado. No
tiene nada que ver conmigo. Así que ¿de dónde viene el yo que tiene el
resfriado?" Y a continuación sigues al yo que te llevará a la fuente, porque no
hay yo y no hay resfriado.

Puedes utilizar este método para todo. "Tengo hambre". Bueno pues te
observas a ti mismo, y te das cuenta de que yo tiene hambre. Yo no es mi
verdadero Ser. Yo tiene hambre, pero mi verdadero Ser nunca puede tener
hambre. Yo estoy cansado, yo estoy deprimido, yo soy feliz, yo me siento
guapo, yo me siento de maravilla. Es todo lo mismo. Siempre que te refieras
a tu cuerpo estás cometiendo un gran error. Sepárate a ti mismo del yo.

Sólo hay un yo en realidad, y ese yo es consciencia. Cuando sigues al yo


personal hasta la fuente, se convierte en el Yo universal, que es consciencia.
Comienza observándote a ti mismo. Comienza realizando tu naturaleza
divina. Y lo haces estando en silencio. La manera más rápida de realización
es estar en silencio. Sin embargo, tienes que saber por qué estás en silencio.
Es por esto que no puedes decir esto a la persona corriente. Si una persona
no tiene la menor idea de Vedanta Advaita, no puedes decirle que esté en
silencio. Porque para ellos significa simplemente estar callados. No se dan
cuenta que significa ir dentro más profundo, profundo, profundo, profundo,
hasta ese lugar donde vive la realidad absoluta, y ese es el silencio.

En realidad, el cuerpo humano no puede estar en silencio. Hay algo más que
entra en el silencio. No tiene nada que ver con tu humanidad. Es sólo
después de tal vez años de meditación en vidas anteriores, que puedes estar
lo suficientemente maduro como para saber realmente lo que significa este
camino. Cuando te doy estas prácticas, no es para ti como ser humano.
Parece que las experimentas como ser humano, pero te puedo asegurar que
tu humanidad no tiene nada que ver con eso. Cuando entras en el silencio
entras en una paz profunda, consciencia dichosa, conciencia pura. Eso es lo
que es el silencio. No es estar callado. Es más allá de eso. No es sólo
aquietar la mente, como yo digo todo el tiempo. Es comprender que no hay
mente que aquietar. Cuando te das cuenta de que no hay mente, te
77

conviertes automáticamente en el silencio. Cuando todavía piensas que


tienes una mente, harás todo lo posible para calmarla o aquietarla, y no
puedes.

¿Cuántos de ustedes creen que pueden aquietar la mente mediante el


esfuerzo? No pueden hacerlo. No es el esfuerzo lo que te hace aquietar su
mente. Es la comprensión inteligente de que no tienes mente, en primer
lugar. Entonces te quedas quieto y todo cuida de sí mismo. Si tienes que
meditar, por todos los medios meditas. Este camino nunca está en contra de
cualquier otro método, debido al hecho de que todos ellos finalmente
conducen al despertar. Tienes que hacer lo que sea que tienes que hacer.
Pero para aquellos que pueden comprender de lo que estoy hablando, y se
dan cuenta de que no están tratando con ninguna mente, ni cuerpo, ni
mundo, ni universo, ni Dios, un despertar viene de inmediato, porque no hay
nadie que esté durmiendo. ¿Siguen esto?

Si crees que tienes algo que superar, si crees que tienes que trabajar en ti
mismo, que tienes que hacer algún tipo de esfuerzo, será difícil. Después de
todo, ¿quién hace el esfuerzo? El ego, ¿quién te está diciendo que tienes
que superar todas estas cosas? La mente, piensas que tienes que superar
tus malos hábitos, que tienes que superar el karma pasado, que tienes que
superar los samskaras. Es todo una mentira.

Me doy cuenta que a veces hablo de estas cosas. Parece una contradicción,
pero estoy compartiendo con ustedes la verdad más elevada. No hay
samskaras que superar, porque nunca existieron. No hay karma que superar,
porque no existe. Pero para aquellos estudiantes inmaduros, tienen que
trabajar en algo, así que se les explica que hay karma, que hay samskaras,
que hay tendencias latentes que se han apoderado de ti, y tienes que
trascenderlas. Sin embargo, les estoy diciendo una mentira. Pero realmente
necesitan escuchar eso en este momento de su evolución, de lo contrario no
podrían trabajar con otra cosa.

Pero la verdad es que no tienes nada que superar. Piensa en eso. Si tuvieras
alguna cosa que superar nunca lo conseguirías, porque es la naturaleza de
la mente jugar contigo. En cuanto superaras una cosa, otra cosa aparecerá,
y tendrás que superar esa otra. Cuando superas esa, otra más aparece.
Digamos que tienes el hábito de la bebida, y dices, " tengo que superar esto".
Puedes superarlo. Esto te produce mal genio. Entonces tienes que superar el
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mal genio. Esto te lleva a decir mentiras. Entonces tienes que superar el
decir mentiras. Esto nunca se termina hasta que empiezas a darte cuenta de
que no tienes nada que superar.

Entonces empiezas a trabajar en el yo. Es entonces que finalmente te das


cuenta que es este yo personal el que ha estado causando problemas. Ese
es un estado avanzado, pero eso también es una mentira, porque el yo
personal nunca ha existido. Pero tú no lo sabes. Como crees que existe el yo
personal, tienes que utilizar la auto-indagación para que te lleve al lugar
donde te das cuenta de que el yo personal no existe. Nunca ha existido y
nunca existirá.

Sin embargo, ¿no sería maravilloso si pudiéramos simplemente sentarnos y


darnos cuenta de todo esto en un instante y ser libres? No nos permitimos
hacer eso por alguna razón. Queremos jugar al juego de la superación. Por
eso decimos: "Tengo que trabajar en mí mismo. Tengo que practicar. Tengo
que meditar. Tengo que estar solo. Tengo que hacer esto y tengo que hacer
lo otro". Pero yo les digo que esta noche, no hay ninguna cosa que tengan
que hacer. Sólo tienen que darse cuenta de lo que les estoy diciendo y
despertar, y eso es todo.

Una vez más, ¿quién tiene que despertar? Es todo una sarta de mentiras,
pero estoy usando palabras. ¿Cómo puede despertar el Ser? El Ser nunca
se fue a dormir. ¿Te das cuenta de lo que eres ahora? Tú no eres un ser
humano mortal. No hay palabras para expresar lo que eres. Tienes que
averiguarlo. Así que practicas. Pero mientras que estás practicando tu
sadhana, mantén en algún lugar del fondo de tu mente que no hay realmente
nadie que practique. Después de todo ¿quién hace la práctica? Es tu cuerpo
y tu mente. Si sólo puedes recordar que no hay cuerpo ni mente que existan,
entonces no hay nadie que practique. Así que mientras estás practicando,
recuérdalo. (Risas)

Yo sé que cuando ustedes se marchen esta noche dirán: "Bueno, ¿qué hago
ahora?" (Los estudiantes se ríen)

Míralo de esta manera. Siempre que sientas la consciencia del cuerpo, y


siempre que tu mente, por así decir, todavía tenga el poder de hacer que te
sientas de esta manera o de esa manera, entonces tienes que hacer alguna
práctica. De lo contrario tu cuerpo-mente te controlará. La práctica más
elevada es atma-vichara, la auto-indagación. La razón por la que les estoy
79

hablando de esta manera esta noche, es porque puedo sentir que todos los
que están aquí han experimentado muchos caminos y no son unos recién
llegados, por lo que están preparados para esto. Están preparados para
saber que no hay práctica, no hay Dios, no hay iluminación, no hay vidas
pasadas, no hay tú, y eres libre.

La gente todavía quiere saber, cuando todo se ha ido, ¿qué es lo que queda,
cuál es el substrato, la causa, la causa subyacente de toda la existencia?
Tiene que haber algo que mantiene todo junto. ¿Quién lo dice? No hay nada
que juntar. Recuerda también, que lo finito no puede comprender lo infinito.
Así que cuando digo que no hay nada que juntar, quiero decir que no hay
nada que las palabras puedan describir.

Cuando utilizo palabras como dicha o conciencia pura, consciencia, Sat-Chit-


Ananda, ParaBrahman, y ParaBrahman es muy poderoso porque significa
más allá de Brahman. ¿Qué puede estar más allá de Brahman? Silencio. No
hay tal cosa como ParaBrahman. Debido al hecho de que cuando piensas en
él, lo conviertes en un objeto, por ejemplo, un lugar donde estar. Un lugar
para estar en el silencio, eso es ParaBrahman. Te equivocas. No hay lugar,
no hay silencio y no hay ParaBrahman. Entonces, ¿qué hay? Averígualo.
Sólo tú puedes conocerte a ti mismo. Porque no hay palabras para
describirlo.

Tienes que llegar a un acuerdo con tu vida. Se requiere una total honestidad
para hacerlo. No puedes engañarte a ti mismo. Mira cómo corres de acá para
allá. Vas aquí, vas allá. Siempre estás buscando, siempre estás esperando,
siempre te estás esforzando, ¿para qué? Algunos de ustedes piensan que
van a encontrar un maestro en algún lugar en el cielo, y que van a ir en
busca de ese maestro hasta que él o ella lo encuentre. No existe tal maestro.
Cuando finalmente te quedes quieto y empieces a entrar en el silencio más a
menudo, tu maestro aparecerá y te darás cuenta de que no es otro que tú
mismo (tu propio Ser).

Puedes preguntar entonces: "¿Qué estoy haciendo aquí con ustedes?" Yo


soy su Ser. Puedo verlo claramente. No hay diferencia entre ustedes y yo.
Cuando te sientes deprimido, cuando te sientes enojado, cuando te sientes
de mal humor, es a mí al que sientes. Cuando te sientes feliz, cuando te
sientes iluminado, cuando te sientes hermoso, es también a mí al que
sientes. Todo esto es el Ser, y yo Soy Eso.
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Algunos de ustedes todavía piensan que estoy hablando de Robert. Pero


Robert no tiene nada que ver con esto. Estoy hablando de la omnipresencia.
Estoy hablando de la nada (ninguna cosa). Y pienso que seguir hablando es
una pérdida de tiempo.

(silencio)

Om Shanti, Shanti, Shanti.

Robert Adams, 14 marzo 1991


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12.- TODO CONDUCE AL SILENCIO

Robert: Paz. Buenas tardes. Es agradable estar de nuevo con vosotros. Os


considero como mi familia espiritual. Todos somos uno, no hay diferencia.

La gente todavía me pregunta: "Robert, ¿qué ves cuando nos miras a


nosotros? ¿Ves la energía? ¿Ves la consciencia? ¿Ves un juego de luces?
¿Ves el vacío?" Si viera alguna de esas cosas no sería capaz de funcionar.
¡Veo lo que veis vosotros! La única diferencia es que me doy cuenta de que
yo no soy el cuerpo. Y cuando digo: "Yo no soy el cuerpo", estoy hablando
del cuerpo universal, que os contiene a vosotros. Por lo tanto, si yo no soy el
cuerpo, y veo eso, veo que vosotros tampoco sois el cuerpo.

Yo simplemente veo el mundo como imágenes superpuestas en la pantalla.


Pero siempre soy consciente de que vosotros sois imágenes. Y así es el
cuerpo, y también lo son los árboles, y el cielo y los planetas, y los animales,
y los insectos, y todo lo demás. Por alguna razón, siempre soy consciente de
eso. Soy consciente de que es como una burbuja, y la burbuja estalla, y la
realidad se expresa a sí misma como consciencia.

Por lo tanto yo te veo como tú me ves, pero yo te veo como consciencia, la


realidad. O te veo como me veo a mí mismo, como una pantalla, y todo el
universo es simplemente una superposición en la pantalla. Yo no te veo
como un ser humano. No veo esta radio, o la lámpara, o esta mesa, como
una entidad por sí misma. Yo las veo como consciencia.

Esto no quiere decir que la consciencia manifiesta estas cosas. Como


siempre he explicado, la consciencia se contiene a sí misma, y sólo se
manifiesta a sí misma. Estas cosas son como ilusiones ópticas. En realidad
no existen, al igual que los sueños en realidad no existen. En el sueño haces
cosas, vuelas desde Nueva York de regreso a California, experimentas todo
tipo de cosas en tu vida, y todo parece ser real. Pero te despiertas y la
burbuja estalla.

Así que supongo que la única diferencia entre tú y yo es que yo siempre soy
consciente de eso. Si fueras siempre consciente de ello, no tendrías miedo.
El miedo sólo aparece cuando crees que el mundo es real. Cuando el mundo
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resulta ser una ilusión, ¿dónde está el miedo? ¿Qué pude perturbarte en el
mundo, si sabes que el mundo no es más que un sueño?

Puedes decir: "Bueno, puede ser un sueño, pero no quiero ser herido en el
sueño. Quiero que mi sueño sea tranquilo y fácil. Quiero ser feliz y armonioso
y saludable". Si piensas en esos términos, quiere decir que no eres
consciente todavía de lo que es la consciencia. La consciencia trasciende
todo eso. La consciencia es armonía divina. Ninguna de esas cosas existen.

Me doy cuenta de que es difícil de comprender. Puede parecer que las


peores cosas les suceden a mi cuerpo, a mis asuntos, a mi vida, pero sin
embargo soy consciente de que no están sucediendo. No estoy imaginando
que no están sucediendo. No estoy reprimiéndolas. No me estoy diciendo a
mí mismo: "Robert, tienes que ver sólo lo bueno". Está más allá de todo eso.
No hay bueno. No hay malo. Es una total libertad, liberación total.

Míralo de esta manera. Tienes una idea de lo que es Dios porque Dios ha
sido grabado en tu cabeza desde que eras un niño pequeño. ¿Puedes
imaginar a Dios teniendo miedo, de algo? ¿O a Dios pasando por algún tipo
de experiencia? ¿O a Dios diciendo: "Esto es bueno, esto es malo, esto está
bien, esto está mal, prefiero tener esto que eso?" No hay dualidad en Dios.

Así que el universo es la unidad final. La unidad final es otra palabra para la
armonía divina. Está más allá de todos los conceptos y las ideas
preconcebidas. La mente humana no puede comprenderla. Baste decir que
todo está bien. Es cuando empiezas a aquietar la mente que te acercas cada
vez más a esta comprensión. Es cuando los pensamientos comienzan a
detenerse, a calmarse, que te vuelves más consciente de que todo está bien
y la realidad viene a ti por sí misma. Mientras sigas manteniendo la
identificación con el mundo y las cosas de este mundo, nunca puedes saber
la verdad acerca de ti mismo.

Y de nuevo puedes decir: "Bueno, tengo que funcionar en el mundo. Tengo


que trabajar, tengo que tener una familia, tengo que cuidar de mis intereses".
¿Quién dice que no? Pero todo eso no tiene nada que ver contigo.

Tienes que entender que tu cuerpo cuidará de sí mismo. El sueño continuará


por sí mismo. Harás lo que sea que hayas venido a hacer a esta tierra, sin
que pienses en ello, sin que trates de hacer que algo suceda, sin que trates
de arreglar algo en este mundo. Esto es lo que quiero decir cuando digo: "Sé
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tú mismo. Sólo sé tú mismo. Vive en el eterno ahora". Eso es ser tú mismo.


Sé espontáneo. Deja que el mundo se desarrolle como debe ser. No tengas
prejuicios. Mira todo de manera fresca y nueva, con asombro. Ten
veneración por toda la vida, y pregúntate, "¿Quién soy yo?" Entonces las
cosas empezarán a suceder.

Lo más cerca que puedes llegar a tener una experiencia de quietud mental,
es cantando. El canto tiene una vibración en el sistema nervioso que hace
que la mente realmente se calme. Hay muchas personas que no pueden
hacer atma-vichara, auto-indagación demasiado tiempo. Y para aquellas
personas que están practicando la auto-indagación, a veces deben tomarse
un descanso. Así que pon una cinta de cantos y cantad junto con ella para
vosotros mismos, o en voz alta, y encontraréis que profundizáis más adentro
de vosotros mismos y la mente comienza a aquietarse, tranquilizarse,
calmarse. Así que vamos a hacer eso ahora mismo, ¿de acuerdo?

(Cantando)

Algunas personas me dicen que les gusta más las conversaciones que
cualquier otra cosa que hagamos. Otras personas me dicen que les gusta
más cantar. Otras personas me dicen que les gustan más las preguntas y
respuestas. Otras me dicen que les gusta más el silencio. Recordad lo que
es esto. Esto es satsang. No es una conferencia o un festival musical. Todo
lo que hacemos es importante, incluso si hablo acerca del tiempo y nada
más. El estar en satsang es lo que hace que algo tenga lugar dentro de tu
consciencia y te eleve a lo más alto.

Había una vez un hombre santo que murió y fue al cielo. Llegó a las puertas
del cielo y golpeó la puerta. Y Dios salió y dijo, "¿Qué quieres?" Y el hombre
santo dijo: "Yo soy tu siervo. He llegado". Y Dios le dijo: "Lo siento, no hay
lugar para ti aquí. Adiós", y se fue.

El hombre santo se quedó perplejo. Se sentó delante de la puerta y empezó


a reflexionar. "¿Por qué Dios no me deja entrar?" Y se quedó sentado
durante dos años pensando, "¿Por qué no podía entrar en el cielo?" Y,
finalmente, cayó en la cuenta. Así que golpeó la puerta de nuevo y Dios vino
y le dijo: "¿Quién eres tú? ¿Qué quieres?" El hombre santo dijo: "Yo soy tu
siervo. He convertido a miles de personas en tu nombre. He predicado la
Biblia a millones. He hecho buenas obras. Déjame entrar". Y Dios dijo: "Lo
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siento, no me importa lo que hayas hecho, no hay lugar aquí para ti", y se
fue.

Esta vez, el hombre santo estaba muy perturbado. No podía entenderlo.


"¿Por qué Dios no me ha dejado entrar? ", dijo. Así que se sentó delante de
la puerta de nuevo. Siglos pasaron. Recuerda que de todos modos estaba
muerto así que no importaba. Él reflexionaba por qué Dios no le dejaba
entrar. Entonces cayó en la cuenta. Así que de nuevo, se levantó y golpeó
las puertas del cielo. Dios salió y dijo: "¿Quién eres tú? ¿Qué quieres?" Y él
dijo: "Señor, yo soy tu humilde servidor, pero debo confesar mis pecados. He
tenido relaciones sexuales con mis devotas. He comido carne y le decía a la
gente que era vegetariano. Pero te lo confieso todo. ¿Puedo pasar ahora?"
Así que Dios lo miró y le dijo: "No me importa lo que hagas, no hay sitio para
ti". Y se fue.

De nuevo el hombre santo dijo: "¿Qué es esto? He hecho todo lo que he


podido. Voy a sentarme en esta puerta, y voy a quedarme aquí por toda la
eternidad hasta que descubra cuál es el problema". Así que se sentó durante
años y siglos, reflexionando. "Yo he confesado mis pecados a Dios. Yo he
confesado mis buenas obras a Dios. Yo quiero entrar en el cielo. Espera un
minuto, ¿quién es este yo? ¿Quién es el yo que cometió pecados? ¿Quién
es el yo que hizo buenas obras? ¿Quién es el yo que quiere entrar en el
cielo? ¿Quién soy yo?" Y, de repente, se echó a reír. Cayó en la cuenta.
Daba vueltas por el suelo de la risa y se levantó y golpeó la puerta. Y Dios
vino y le dijo: "¿Quién eres tú?" Y él dijo: "Yo soy tú mismo". Y Dios abrió la
puerta y dijo: "Entra. Nunca hubo un lugar aquí para ti ni para mí."

Y así es con nosotros. Nosotros pretendemos que queremos ser auto-


realizados. No nos damos cuenta de que ya somos auto-realizados, y sólo
tenemos que dejar de creer "Yo soy el hacedor". No importa nada lo que
hayas hecho en el pasado. No importa nada si has hecho buenas obras o
malas acciones, en lo que se refiere a la auto-realización. Una vez que sabes
la verdad, eres libre. La verdad es que, no hay pasado. Nunca hubo un
pasado. El universo no tiene ningún fundamento. No hay nada que lo
mantenga unido. Por lo tanto no hay nada que hayas hecho que pueda
prohibirte la entrada en el cielo, por así decirlo.
85

Ahora recuerda, esto no te da licencia para salir por ahí a lastimar a la gente
y robar bancos, y hacer lo que crees que quieres hacer, ya que no importa.
Eso no es lo que estoy diciendo en absoluto.

En lo que a ti respecta, mientras creas que eres el hacedor y que eres el


fenómeno cuerpo-mente, de todo lo que hagas tendrás que responder por
ello. El señor del karma te atrapará, siempre que creas que eres un humano
y que eres el cuerpo. Porque entonces no puedes salirte con la tuya, sino
que te encuentras bajo la ley de causa y efecto, el karma, y tienes que
vértelas con el dios personal, Ishvara.

A Henry le gusta Ishvara, un buen amigo suyo.

SH: Ese es tu sueño. (risas mientras Robert continúa)

Mientras que creas que eres un humano, eres el hacedor, y eres un yo


personal, entonces hay un dios personal, y ahí es donde entra la oración.
Puedes rezar a tu dios personal, y serás ayudado. Tu dios personal se hará
cargo de ti si te entregas y te sometes a él o ella, sea cual sea tu dios
personal.

Pero en el momento en que te sometes estás renunciando a tu ego, ¿no es


así? Estás diciendo que yo no soy nada y que tú eres todo. Esto te ayuda. A
medida que sigues en esa dirección un día te despertarás al hecho de que el
dios al que has estado orando no es otro que tú mismo. Porque ¿cómo
puede este dios estar separado de ti? ¿Dónde viviría? ¿Cuál sería su
naturaleza?

Empiezas a comprender, Yo Soy Eso. Descubres la libertad en ti mismo.


Empiezas a ver que dios no está dentro de mí mismo, en realidad, yo estoy
en Dios. Lo que yo llamo Dios, es la consciencia. Yo soy consciente. Yo
estoy presente. Yo existo. Yo soy. Y no hay nada más. Comienzas a verte a
ti mismo como omnipresente. No estás ya limitado a tu cuerpo o a tu yo
personal. Has entrado en el cielo, y vives en la gloria.

Tu trabajo es evitar que la mente divague. La mente tiene que estar en tu


poder, para que deje de pensar. Para que pare de enloquecer. La mente no
es tu amiga. Te hace humano. Hace que creas que eres un cuerpo, que
estás separado. En cuanto ves que tu cuerpo es una emanación de tu mente,
que no tiene existencia en absoluto, excepto en tu mente, comienzas
también a ver que el cuerpo del universo es lo mismo que tu cuerpo. Por
86

consiguiente es una manifestación de la mente. Esto produce una semblanza


de libertad. Las cadenas comienzan a romperse, cuando puedes ver esto.
Ves el mundo y te das cuenta de que el mundo es el Sí mismo. Yo soy ese
Sí mismo. No hay nada más.

Quieres compartir esta verdad con tus amigos, con tu familia y con tus
compañeros, pero no puedes, porque no hay palabras para describir esto.
Mires donde mires, ves la libertad. Mires donde mires, ves el amor. Todas las
trivialidades se han ido. Los prejuicios se han disipado. No tienes nada que
temer y nada por que luchar. Todo está bien.

Se presenta como una idea. ¿Alguna vez habéis visto esas caricaturas con
una bombilla brillante sobre la cabeza cuando alguien tiene una idea? Algo
así te sucede a ti. Es como si hubieras despertado de un largo sueño. En
este despertar no hay pasado y no hay futuro. Sólo hay seidad. Te has
convertido en ti mismo. No te has convertido en algo exterior o algo extraño.
Simplemente has despertado a ti mismo, y te sientes maravillosamente.

Tienes que preguntarte, "¿Quién creo realmente que soy?" Y puedes contar
la cantidad de penas o alegrías o esfuerzos humanos por los que has
pasado. Si crees que eres un humano, entonces experimentarás la felicidad
humana, la tristeza humana, pasarás por las experiencias humanas. Nunca
puedes conocer al Sí mismo de esa manera. Pero tan pronto como dejas de
reaccionar a tu bondad humana...

Hay gente que me dice: "Yo nunca he tenido un mal día en mi vida". Así que
yo les digo: "Estás igual de atascado tanto en tus días buenos como en tus
días malos. Porque la realización no es tener días buenos". Trata de
entender que la bondad humana no tiene nada que ver con esto. La bondad
humana es kármica, y cuando los patrones kármicos desaparecen
experimentarás lo contrario. Quieres ir más allá, más allá de todo
entendimiento, más allá de todo pensamiento conceptual, más allá de todos
los conceptos intelectuales, más allá de lo que es conocido por el hombre, y
por supuesto eso es el silencio.

Todo conduce al silencio. Es en el silencio que experimentas la conciencia


pura. Es en el silencio que experimentas la dicha. Es en el silencio que tú
eres. Tú no eres cualquier cosa que puedas describir. Te has convertido en
la pura Divinidad. Has despertado.
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¿Por qué no despertar ahora? ¿Por qué seguir jugando? Despierta. Conoce
quién eres. Sé tú mismo. Deja al mundo solo. Una vez más, tu cuerpo, como
aparece ante ti, funcionará en el mundo. Y hará lo que vino a hacer aquí.
Pero déjalo solo. No interfieras con el proceso. No reacciones a ningún
condicionamiento. Mantén la identificación con el Sí mismo. El Sí mismo es
Yo-soy. Sólo tienes que ser consciente de que Yo-soy. Así es como te
identificas contigo mismo. Siente, "Yo-soy, Yo-soy, Yo-soy."

Si algo viene después de eso, indaga, "¿A quién ha venido esto?" Yo no soy
esto y yo no soy eso, "yo soy". Incluso si la palabra Dios viene después de
Yo soy, tu mente te está gastando una broma. Pregunta: "¿A quién viene
esto? ¿La palabra Dios?" Yo soy será suficiente. Que todo lo que tienes que
ser es Yo soy. Todo lo demás es redundante, superfluo. Si tu mente te dice:
"Yo soy el cuerpo", indaga de nuevo, "¿a quién le viene esto?" Cualquiera
palabras que aparezcan en tu mente, deshazte de ellas. Escucha el silencio.
Escucha el Yo soy.

Robert Adams, 10 marzo 1991


88

13.- TE RECONOZCO

Robert: Hay algunos de ustedes que vienen aquí a oírme hablar. Esto no es
exactamente correcto. El mensaje se encuentra entre las palabras. Las
palabras en sí están bien, pero el mensaje real está en medio, en el silencio,
en la quietud. Ahí es donde la realidad es. Cuanto menos hables más
consigues. Aprende a estar en silencio. Aprende a encontrar tiempo en casa,
donde no hables. El mundo continuará sin ti. No tienes que preocuparte. El
poder que dirige este mundo no necesita de tus consejos. Cuando te quedas
quieto, en silencio, estableces una conexión con un gran poder, y entonces
las cosas suceden.

Me gustaría reconocerte, no por tu nombre, sino simplemente reconocerte.


Hay quienes creen que en el estado trascendental no te preocupas por nada
ni por nadie. Esto no es cierto. Yo soy consciente de cada uno de ustedes.
Soy más consciente de ustedes de lo que se imaginan. Puede que no hable
con algunos de ustedes o no diga nada, pero sé todo sobre ustedes.

¿Cómo les veo? Es verdad que veo todo como consciencia. Imaginen la
consciencia como una pantalla gigantesca y ustedes son imágenes en la
pantalla. De esta manera yo soy consciente de que soy la pantalla y ustedes
son imágenes de mí mismo. Sólo hay un Ser y Yo Soy Eso. Por lo tanto soy
consciente de ambos, de su apariencia existente en la pantalla, y de que son
la pantalla, o la consciencia, pero todavía se ven a sí mismos como una
imagen, como un cuerpo, mientras que yo les veo como consciencia y
también como la apariencia que ustedes ven, como un cuerpo. Pero yo sé la
verdad. Por lo tanto, soy consciente de ustedes.

Hay algunos de ustedes que vienen a verme desde muy lejos. Tenemos
gente aquí que viene de San José, Santa Cruz, San Diego y otros lugares
lejanos. Estoy al tanto de eso.

El jueves fue un día de lluvia, pero tuvimos bastante gente aquí. Es por eso
que he explicado, lo primero es lo primero. Si estás realmente interesado en
tu vida espiritual, si realmente deseas trascender el cuerpo, tienes que hacer
de esto lo primero en tu vida. No puedes comparar el satsang con ver la
televisión o ir al cine o jugar a los bolos o cualquier otra cosa. Si pones el
satsang en la misma categoría, entonces hay una confusión total dentro de ti,
89

y ni siquiera sabes lo que quieres. Pero, donde pones tu energía, donde


pones tu fuerza de vida, lo que persigues con todo tu corazón, con toda tu
alma, eso es en lo que en última instancia te conviertes.

Les estoy agradecido. Estoy agradecido con quienes me apoyan


financieramente, que ponen dinero en la caja. La mayoría de ustedes se dan
cuenta de que esta es mi única fuente de ingresos en este momento. Se lo
agradezco. Recuerda siempre que lo que des de ti mismo, te lo estás dando
a ti mismo, porque sólo hay un Ser. Cuando das tu amor, tu alegría, tu
verdad, tu felicidad, tu dinero, o lo que sea, es como si tu mano derecha se lo
diera a tu mano izquierda.

Si apartas todo espacio y todo tiempo sólo habría una sola persona. La razón
por la que aparecemos como muchos, es debido al tiempo y al espacio, a
maya, a la ilusión. Parece como si hubiera tiempo y espacio. Por lo tanto hay
muchos. Pero a medida que vas dentro de ti mismo, a medida que
comienzas a identificarte con la consciencia pura, el tiempo y el espacio
parecen desaparecer, y dondequiera que mires, te ves a ti mismo, porque no
hay sitio para nadie más. Sólo hay un Ser. Es por eso que nunca debes estar
enojado con nadie, nunca juzgar a nadie, nunca estar disgustado con nadie
ni reaccionar a nadie, porque realmente te lo estás haciendo a ti mismo.

Lo que tiene que suceder sucederá. Tu trabajo es no reaccionar. Tu trabajo


consiste en comprender que todo está predestinado. Estás en el lugar
correcto en el que se supone que tienes que estar. Si hay algo que aparece
en tu vida que no te gusta, es un error tratar de cambiarlo. Lo adecuado es ir
dentro de ti mismo y ver la verdad dentro de ti mismo. Y entonces los
cambios apropiados vendrán por sí mismos. No cambies a nadie. No
cambies nada. No reacciones ante nadie, no reacciones ante nada. No vivas
en el pasado y no te preocupes por el futuro. Permanece en el eterno ahora,
donde todo está bien.

Así que yo les reconozco. Después de todo ustedes son yo y yo soy ustedes.
No hay diferencia. Les amo a todos, porque amo al Ser. El amor y el Ser son
sinónimos. Y puesto que el Ser es omnipresente, ¡cómo puedo no amaros! El
amor es la consciencia, la realidad absoluta. Todos somos eso.

¿Por qué ven a los demás? ¿Por qué ven situaciones perversas? ¿Por qué
ven todas estas cosas viles que parecen ser evidentes?
90

Tus ojos están hechos para ver, pero para ver la verdad, mientras que con la
mayoría de las personas los ojos ven un objeto y envían el mensaje al
cerebro, de acuerdo a su programación, y reaccionan en consecuencia.
Cuando comienzas a darte cuenta de que todo es un juego, nadie nace,
nadie muere, y nadie prevalece. Sólo hay Dios, la conciencia pura.

Se pueden usar muchos métodos para reconocer esta verdad. Es por esto
que comparto esto con ustedes. No todo el mundo puede practicar atma-
vichara, auto-indagación. Así que comparto estos métodos con ustedes. Hay
muchas cosas que ustedes deberían hacer. ¿Cuántos años más crees que
vivirás en tu cuerpo? ¿Por qué ir tras las cosas fugaces que cambian y
desaparecen?. Olvídate de tratar de ganar la lotería. Olvídate de quien te ha
herido. Olvídese de tus pecados de omisión y comisión. Suéltalo todo. Sé tú
mismo. No reacciones ante el mundo. Ni siquiera reacciones a tu propio
cuerpo. Ni siquiera reacciones a tus propios pensamientos. Aprende a ser el
testigo. Aprende a estar aquietado.

Sé que a veces te levantas por la mañana y te sientes mal. Puedes sentir


depresión, puedes sentir el inconsciente colectivo del mundo, que es una
vibración negativa. Debes librarte de inmediato de esto dándote cuenta de
que esto no es la verdad de mí. La verdad de mí es que yo soy amor, soy
consciencia, soy la realidad absoluta. Identifícate con la verdad de ti mismo.
No permitas que tu mente te cuente ni un ápice de pensamiento negativo.
Contente. No importa en qué situación estés. No creas y pienses: "Bueno,
cuando las cosas se pongan mejor voy a tener tiempo para hacer esto". No
hay tal cosa. Tienes que empezar donde estás. Tienes que ser tú mismo
ahora y siempre. Las cosas nunca van a cambiar.

Deshazte de tu arrogancia. Desarrolla la humildad. Sé humilde. Con esto no


me refiero a convertirte en un felpudo para que las personas te pisen. En la
humildad hay fuerza. Comprendes la verdad, por consiguiente no te
involucras en pequeñeces, en tonterías. La verdad siempre prevalecerá, a
pesar de las apariencias.

La gente se aburre, y luego comienzan una guerra. Esto llega a ser muy
emocionante para algunas personas. Algo que hacer, para deshacerse de su
aburrimiento. Ahora la guerra ha terminado y se aburren de nuevo, siempre
en busca de emociones, buscando algo fuera de sí mismos. Les puedo
asegurar amigos míos que no hay nada fuera de ustedes mismos.
91

Recuerden que todo el mundo es una proyección de su mente. Nunca


olviden esto. Son ustedes los que hacen que el mundo sea real. La imagen
del mundo es muy fuerte en la mente, y cuanto más fuerte es la mente, más
real es el mundo. Es por esto que en todas las enseñanzas superiores se
nos dice que tenemos que destruir la mente.

¿Qué quieren decir con eso?

La mente es conocida por ser un conglomerado de pensamientos sobre el


pasado y preocupación por el futuro. Eso es todo lo que la mente es. Cuando
empiezas a comprender tu verdadera naturaleza, la mente se calma y vuelve
al corazón, donde se supone que debe reposar. El corazón es el Sí mismo
(el Ser). Por lo tanto, la mente se convierte en el Ser. El Ser es lo universal.
Lo universal es la realidad absoluta, que se traduce en dicha, felicidad. Por lo
tanto tu vida puede ser dichosa mientras estás todavía en el cuerpo.

No tienes que renunciar a nada en realidad. Simplemente tienes que poner


todo en la perspectiva correcta. Puedes trabajar, puedes jugar, puede ir de
vacaciones, puedes hacer lo que quieras, pero siempre serás consciente de
la verdad de tu ser, eso es todo. No pienses que cuando alguien alcanza la
liberación tiene que ir a vivir a una cueva y olvidarse del mundo. Por el
contrario, estás en el mundo pero no eres del mundo. Ve a través de las
apariencias y sé feliz.

Robert Adams, 3 marzo 1991


92

14.- YO SOY ES BRAHMAN

Robert: Es interesante observar lo mucho que buscáis la auto-realización.


Cuando digo: "lo mucho que buscáis", quiero decir que la auto-realización no
es nada que haya que buscar. Pero creéis que hay que buscarla. Así que
venís aquí y esto es bueno. Lo que sea que pones como prioritario en tu vida
es lo que alcanzas tarde o temprano. Tomarte la molestia de salir a la lluvia y
conducir hasta este camino de montaña para venir aquí, demuestra que
estás interesado en tu Sí mismo.

Cuando yo tenía unos dieciséis años, vivía en el Bronx, en Nueva York y


solía ir a escuchar a Joel Goldsmith. ¿Alguien ha odio hablar de él? (um-hm)
Estaba en Manhattan. En medio del invierno tenía que tomar el tren, cambiar
y tomar un autobús. La temperatura era quizás de diecisiete grados
[¿Fahrenheit?], pero de alguna manera algo en mi corazón me hacía ir
porque quería estar allí. No especialmente para escuchar lo que tenía que
decir, porque ya sabía lo que tenía que decir. Pero yo sólo quería estar en su
compañía, con personas afines.

Es lo mismo aquí. Cuando te pones en camino para llegar al satsang,


especialmente con un tiempo inclemente que lo hace difícil. Especialmente
cuando puedes estar en una casa agradable y acogedora viendo la televisión
o bebiendo vino o lo que sea que hagas en tu casa. Te has puesto en camino
por la vida espiritual. Esto significa algo, no para mí, sino para ti mismo. Esto
significa que estás en el sendero y eso es todo lo que necesitas hacer.

Ahora tu actitud en el satsang es importante. ¿Qué clase de actitud tienes?


¿Qué esperas? Aquellos que no esperan nada consiguen todo. Si esperas
que diga algo profundo siempre te decepcionarás. Si esperas que diga un
gran discurso siempre te decepcionarás. Si esperas que dé un sermón, una
vez más te decepcionarás. Pero si no esperas nada, entonces mi nada y tu
nada se fusionan y se convierten en todo. Así que tu actitud debe ser,
ninguna actitud. Nunca debes tener una actitud y no debes esperar nada.
Eso se llama mente vacía. Cuando tu mente está vacía automáticamente tu
verdadero Sí mismo emerge y sientes una gran alegría. Sientes una gran
felicidad, un gran gozo. Comienzas a sentir la conciencia, la conciencia
gozosa. Simplemente eres consciente no de algo, eres consciente de
93

ninguna cosa y la no cosa es consciencia. Así que al venir aquí con una
mente vacía sientes la conciencia pura. En realidad no la sientes porque no
puedes sentir la conciencia pura. Te conviertes en la conciencia pura.

¿Cómo te conviertes en la conciencia pura?

Te vuelves consciente de la conciencia pura. Tú realmente no puedes


convertirte en algo. El yo personal nunca puede convertirse en la conciencia
pura. El yo personal nunca puede conocer la consciencia. Cuando viniste
aquí con una mente vacía, abandonaste el yo personal. Por lo tanto
experimentas la conciencia pura como consciencia lo que se traduce en
dicha, felicidad. Felicidad que puedes sentir. La conciencia pura, la
consciencia, no puedes. Pero para sentir la felicidad tienes que convertirte en
la conciencia pura. Lo que significa ser consciente de algo, ser consciente de
la consciencia. Cuando eres consciente de la consciencia, sin embargo, ¿de
quién es la consciencia que eres consciente? No es tuya, porque tú no
existes. La consciencia existe, pero tú no. Por lo tanto, nunca puedes decir
que, "estoy experimentando la conciencia pura", o "estoy experimentando la
consciencia". No puedes decir eso porque nunca puedo experimentar esas
cosas. Por lo tanto, cuando alguien te dice: "Creo que estoy experimentando
la consciencia" Mira a esa persona divertida porque nunca puedo
experimentar la consciencia. Nunca puedo experimentar la conciencia pura.
La conciencia pura y la consciencia simplemente son. No son esto o aquello
sólo existen por sí mismas.

Ahora alguien te dice: "Bueno, en los Upanishads y los Vedas se dice: Yo


Soy Brahman". Así que él dice que es Brahman. No, no lo es. Ahora escucha
y recuerda esto todo el tiempo: Las escrituras dicen: "Yo Soy es Brahman".
No dicen, "Yo, el yo personal es Brahman", o "consciencia". Declaran su
verdadera confesión de que Yo-Soy Es Brahman. Yo-Soy es la consciencia,
no tú. Tú no existes. Pero Yo-Soy, Brahman, consciencia, conciencia pura,
felicidad son todos sinónimos, ocurren al mismo tiempo.

La razón por la que hablamos de estas cosas es debido al tiempo y al


espacio. Cuando eres el cuerpo que está hablando, el tiempo y el espacio
parecen existir. Cuando el tiempo y el espacio parecen existir tienes que usar
palabras para explicar lo que quieres decir. Así que dices que tu verdadera
naturaleza es la conciencia pura. ¿Consciente de qué? Consciente de la
consciencia, lo que lleva a la felicidad o dicha, que es la realidad absoluta.
94

Sin embargo, estas palabras son todas sinónimas, significan lo mismo, por lo
tanto una persona realizada para hacerte entender que todas significan lo
mismo se queda en silencio.

Ahora puedes ver por qué el silencio es el último maestro. Mientras utilices
palabras te confundes a ti mismo y confundes a los demás. Pero a medida
que te vuelves silencioso el verdadero Sí mismo llega a ser dominante y el yo
personal se precipita de nuevo en el corazón. Por lo tanto, aquellos de
vosotros que habláis demasiado os dais cuenta de que sois los que están
más confusos, porque las palabras sólo confunden. Y recuerda de nuevo que
como crees que eres el cuerpo, el tiempo y el espacio existen para ti y en
ese espacio y en ese tiempo hablas con palabras. Tienes que hablar a unos
y a otros, para que algunos otros que parecen ser como tú escuchen tus
palabras y luego reaccionen. Son felices si les dices algo bonito y se enojan
si les dices algo feo y la vida sigue.

Así que la razón por la que venimos al satsang es para comprender que no
hay cuerpo, no hay mente, sólo hay el Sí mismo. El Sí mismo no puede
explicarse con palabras, sólo puede ser experimentado como ser puro. Y ese
ser es la consciencia, esa consciencia es conciencia pura, que es la realidad
absoluta que da como resultado la felicidad o dicha. Es por eso que me oyes
decir muchas veces que la primera señal de progreso en el camino espiritual
es cuando empiezas a sentir una paz profunda dentro de ti. Esa es la
felicidad de la que estoy hablando. Tal vez no la has experimentado por
completo, pero sientes una profunda paz que nunca has sentido antes. Las
cosas que solían molestarte cesan. Las personas que te hacían enojar ya no
te hacen enojar. Ellos no han cambiado, tú has crecido. Las palabras se
vuelven sin sentido. Comienzas a pasar más tiempo contigo mismo y llegas a
ser muy, muy feliz. Surge entonces la pregunta, ¿quieres decir que si me
convierto en un realizado tengo que estar conmigo mismo? ¿Tengo que ser
un ermitaño? Más bien, estoy hablando de eso mentalmente.

Por ejemplo: Hubo una fiesta de cumpleaños en mi familia recientemente y


había cerca de quince-veinte personas allí. Como siempre, me siento en la
silla y observo. Y había todo tipo de ruidos y bailes y todo proseguía, pero yo
soy la paz eterna. No importaba lo que hicieran o dijeran. Yo estoy en paz.
Yo no digo, "No puedo soportar estar aquí hay demasiado ruido y tengo que
irme a estar conmigo mismo en paz". Estoy en paz donde quiera que vaya.
¿Ves la diferencia?
95

Aquellos de vosotros que creéis o pensáis que tiene que huir del entorno o
de ciertas personas, porque te vuelven loco, estas personas son una
bendición disfrazada. Porque te hacen ver a ti mismo.

¿Qué es lo que te hacen ver?

Te hacen ver que no estás en paz contigo mismo. ¿De verdad crees que si
vas a un monasterio o a un ashram o a una cueva estarás en paz? ¿Si no
puedes estar en paz en una fiesta? ¿No lo ves? Donde quiera que vayas
tienes que llevarte a ti mismo contigo. Y si no estás en paz donde estás, si
vas a una cueva para vivir contigo te volverás loco. ¡Tu mente te expulsará
de tu mente! (risas ) ¡Lo que es bueno!

El mundo es tu laboratorio, donde practicas sobre ti mismo. No trates de


escapar del mundo. No trates de cambiar las cosas, sino obsérvate a ti
mismo, observa lo que eres por completo. Observa las cosas que te
molestan. Observa el número de palabras que empleas durante el día. Cómo
hablas y hablas y hablas y hablas y hablas y hablas. Observa cómo
reaccionas a lo que la gente te dice.

¿Cuántos de ustedes reaccionan ante la televisión? Estas mirando un


programa y te ríes si es divertido, lloras si es triste, te enojas si hacen lo que
no te gusta, no tienes el control de ti mismo. La televisión te controla.
Conozco a una persona que enciende la televisión tan pronto como se
levanta de la cama y la apaga a eso de las doce de la noche, cuando se va a
dormir. Estas personas no pueden soportar estar solas sin que alguien les
diga algo. Porque cuando están solas y sin un televisor o sin una radio, su
mente les vuelve locas. Toda clase de pensamientos aparecen, así que
escapan mirando la televisión. Y luego, antes de apagar la televisión ya
están pensando qué van a hacer ahora. Así que van a ver una película y
antes de que acabe la película ya están pensando en lo que van a hacer
cuando la película termine. Se van a jugar a los bolos. Tienen que estar
haciendo algo todo el tiempo. No pueden estar solas porque sus
pensamientos les desconciertan.

Tienes que examinarte a ti mismo. Tienes que ver lo que eres. Tienes que
empezar a comprender que tú no eres el hacedor y llegar a aquietarte y
relajarte y estar en paz contigo mismo. La forma de que estés en paz es
darte cuenta de que yo no soy el hacedor. Yo no pedí nacer como soy. Yo no
pedí nacer de determinados padres, en un país determinado, en un momento
96

determinado. Yo no pedí nacer en una familia pobre o en una familia rica o


en una familia intelectual o en una familia espiritual o en una familia atea o en
una familia de agnósticos. Tú no pediste eso y sin embargo te encuentras en
una familia en particular.

Si eres lo bastante afortunado cuando llegas a la edad de la razón


comienzas a preguntar: "¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿Qué estoy
haciendo en este ambiente? ¿Quién me puso aquí? ¿Cuál es mi propósito?"
Mientras te haces a ti mismo sinceramente estas preguntas, las respuestas
se te revelarán y comenzarás a comprender que todo estaba
predeterminado, predestinado. Si eres lo bastante afortunado de estar bajo la
tutela de un gurú, o un Jnani se te explicará que puede parecer que has
nacido en esta familia particular bajo ciertas circunstancias, pero en realidad
eso no eres tú. Tú no eres eso. Tú eres ilimitado. Tú eres libre. Tú eres no
nacido. Tú siempre has sido y siempre serás. Esa es tu verdadera
naturaleza.

¿Te imaginas aprender estas cosas cuando eres joven? ¿Tener este tipo de
comprensión? Que a pesar de que pueda parecer que soy un cuerpo; a
pesar de que pueda parecer que estoy haciendo algo; en realidad no estoy
haciendo nada y no soy el cuerpo. Y si no eres el cuerpo y no estás haciendo
nada, ¿quién está haciendo el trabajo? Y la respuesta es, nadie. No había
nadie antes de nacer, no hay nadie que subsista y no hay nadie que
desaparezca. Y tú eres ese nadie.

Ahora que comparto esto con vosotros, ¿qué pensáis personalmente que
sois? El primer error que cometes es creer que eres el yo personal.
Identificación con el cuerpo. Ese es tu primer error. El segundo error es que
tu mente se identifica con el mundo. Y el tercer error es que tu mente y tu
cuerpo reaccionan a tu entorno.

Así que comencemos con el cuerpo. Te dices a ti mismo: "Yo existo, no hay
duda acerca de esto, yo existo. Pero, ¿quién es este yo que existe? Es el yo
personal. Sin embargo, cuando me voy a dormir no soy consciente de ese
yo, pero todavía sigo existiendo a pesar de que estoy dormido. Y cuando
estoy soñando, sueño sobre todo tipo de cosas. Sin embargo digo que yo
soñé." El yo siempre persiste para recordarte que eres el yo. Y sigues
identificado con el yo, la mayor parte de su vida.
97

Cuando comienzas a cuestionar, empiezas a cuestionar tu propia existencia.


"¿Cómo puedo existir como yo soy? Porque cuando era un bebé existía con
un cuerpo completamente diferente. Cuando era adolescente también
existía, pero era diferente de lo que soy hoy en día. Y al mirarme hoy existo
como yo soy ahora. Pero el yo, yo, yo, siempre parece estar presente. Por lo
tanto, ¿quién soy yo? ¿Quién soy yo realmente?" Y comienza el
interrogatorio. Te has demostrado a ti mismo que no eres tu cuerpo que ha
sido diferente en distintos momentos de tu vida. Aparecías de forma diferente
así que no puedes ser el cuerpo que parece aparentar de una manera en
cierto momento y de diferentes maneras en diferentes momentos. ¿Soy mi
mente? ¿Cómo puedo ser mi mente? Mi mente es sólo un conglomerado de
pensamientos, pensamientos del pasado y pensamientos del futuro. Así que
no puedo ser mi mente. Entonces ¿qué soy yo?

Si preguntas sinceramente algo te dirá dentro de ti mismo que si llegas a la


fuente del yo, todos tus problemas se acabarán. Entonces empiezas a
pensar en la fuente. Al pensar en la fuente piensas en nada, porque la fuente
del yo es ninguna cosa. Y empiezas a ver que el yo con el que has estado
enfrentado todos estos años tiene que tener una fuente y la fuente es
ninguna cosa. Si la fuente no es una cosa ¿cómo puede haber un yo?

Ahora empiezas a despertar y te ríes de ti mismo. Finalmente te dan cuenta,


"yo no existo, nunca he existido, no existo como consciencia, no existo como
conciencia pura, yo simplemente no existo. Pero la fuente es omnipresencia,
es la unidad final."

Entonces puedes decir: "Yo soy la fuente". Porque en ese momento te darás
cuenta cuando digas: "Yo soy", que ya no te estás refiriendo a tu cuerpo, que
no te estás refiriendo a la mente. Te refieres a Dios, a la conciencia pura, a la
consciencia, a la realidad absoluta. En ese estado ni siquiera piensas en
esas palabras. Porque como he mencionado antes esas palabras sólo
existen en el tiempo y el espacio. Y en tu realización comprendes que no hay
tiempo ni espacio. Así que no hay palabras, sólo hay la fuente y te vuelves
libre y liberado.

Robert Adams, 28 febrero 1991


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15.- ¿CÓMO VOY A ACTUAR EN EL MUNDO?

Robert: Os doy la bienvenida de todo corazón.

Quiero que os preguntéis: "¿Por qué he venido aquí esta tarde? ¿Cuál es el
propósito de venir aquí?" Estás buscando algo. Estás buscando una
solución, la respuesta a un problema. Estás tratando de cambiar tu vida.
Estás buscando algo fuera de ti mismo. Y mientras lo haces nunca lo
encontrarás.

La verdad, la realidad, reposa en tu interior. No hay ningún problema en la


tierra que suficiente verdad no pueda resolver. Por verdad me refiero a
comprender tu realidad. Comprender lo que realmente eres. No importa qué
situación pueda aparecer. No importa qué está ocurriendo en el mundo o en
tu vida. Si sólo te giraras dentro de ti mismo, todo se resolvería, todo.
Comienza primero por resolverte a ti mismo, y entonces el mundo hará lo
mismo. Esta es la única manera, recuerda, el mundo es sólo una extensión
de ti mismo. Lo que ves dentro de ti, lo que sientes dentro de ti, lo ves y los
sientes en el mundo. Por eso, todos los grandes Maestros y Sabios nos han
dicho que, "Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se
os dará por añadidura". En otras palabras, descubre la verdad acerca de ti
mismo.

Por supuesto, si no te gustas a ti mismo, si piensas que eres un pecador, si


crees que has cometido errores y que no eres bueno, vas a ver esas cosas
en el mundo, y el mundo te responderá en consecuencia. Las personas que
tienen problemas con la gente, que ven el mundo como un lugar vicioso, que
sólo ven las condiciones negativas, lo hacen porque ven estas cosas dentro
de sí mismas.

El mundo es muy flexible. No tiene mente propia. No tiene ninguna causa, ni


sustancia. El mundo simplemente se convierte en ti. Tú eres el mundo. No
hay nada más que tú. Cuando te revelas, cuando descubres la verdad acerca
de ti, que eres la realidad absoluta, que eres la consciencia pura, verás esto
mires donde mires.

No eres lo que crees que eres. Investígalo, averígualo, descúbrelo por ti


mismo. No eres lo que crees que eres. Debes dejar de identificarte con tu
99

humanidad. Debes dejar de creer que eres de carne y hueso, y que tienes 80
años, etc., viviendo en esta tierra. Porque en verdad no existe la tierra tal y
como aparece. Tú no existes tal y como apareces. Y lo que tú llamas
problemas, situaciones, no son lo que parecen. Debes ir más allá de ello.
Averígualo. No me creas. Descúbrelo por ti mismo. Sumérgete en lo
profundo de ti mismo. Trata de comprender que no eres el cuerpo. Es posible
que parezca que tienes un cuerpo, pero no eres el cuerpo. El mundo no es el
mundo que crees que es. Nada es lo que parece.

Hay un sustrato de toda existencia. Es el amor. Es la realidad absoluta,


conciencia pura. Y el sustrato es tu existencia. Eso es lo que eres. Tú eres
Dios. La persona no es Dios, el cuerpo no es Dios, pero tú eres Dios. Si te
identificas como Dios ¿cómo es posible que tengas un problema? ¿Puede
Dios tener un problema? ¿Puede Dios sentirse deprimido? ¿Puede Dios
creer que algo está mal?

La razón por la que no aceptas el hecho de que tú eres Dios es a causa de tu


educación ortodoxa. Todavía crees que Dios es una deidad antropomórfica
arriba en el cielo, y si te digo que eres Dios, crees que es una blasfemia. Eso
sólo me demuestra que estás identificado con tu cuerpo. Crees que eres un
cuerpo, y que hay un Dios en algún lugar en el cielo al que hay que rezar, y
si él está en un buen estado de ánimo, te dará una bendición. Si no se siente
demasiado bien ese día, lanzará un rayo sobre ti. La gente todavía cree eso.

La pregunta es, ¿qué crees? Es tu vida. Lo que creas, lo que aceptes, se


convierte en tu estilo de vida. Tú la creas, tú la causas. Es por eso que cada
uno ve un mundo diferente. Nos vemos a nosotros mismos. Es lógico, por
consiguiente, ¿por qué no ver tu verdadero Ser? ¿Por qué no
experimentarlo? ¿Por qué no empezar a creer que eres Dios?

¿Qué es Dios? Dios es consciencia. ¿Qué es la consciencia? Algo que es


consciente de sí mismo como conciencia pura. Y todo esto no está en algún
lugar fuera de ti mismo. Es tú mismo. Tú eres eso. Todo el universo es tú
mismo. Todo el universo es felicidad, alegría, amor, paz. Pero tú nunca verás
eso en el mundo hasta que no lo veas dentro de ti mismo. Debes por lo tanto
practicar el verte a ti mismo como una persona amorosa, como una persona
amable, como una persona alegre. Y luego te deshaces de la persona, y te
verás a ti mismo como omnipresencia, omnisciencia, omnipotencia. Tú eres
el poder. No hay otro poder más que tú. Muchos de ustedes, pasan la mayor
100

parte de sus vidas pensando mucho en poderes ocultos, tratando de


encontrar el vellocino de oro, por así decirlo, fuera de ti mismo. Nunca has
estado fuera de ti mismo.

Es como la historia que conté de las minas de diamantes de Kimberley. Este


inglés decidió ir a África para descubrir minas de diamantes. Oyó que había
diamantes en África. Así que vendió todas sus posesiones y se trasladó a
África, compró una pequeña cabaña, y todos los días, salía en busca de
diamantes. Pasaron los años y se sentía decepcionado. Nunca fue capaz de
encontrar ningún diamante. Así que puso un anuncio en el periódico para
vender este pedazo de propiedad y la cabaña en la que vivía.

Alguien vino a verlo, para comprarlo. Su nombre era Kimberley, y se sentó en


una roca para firmar los papeles. Cuando el hombre se marchó Kimberley
movió una roca por error, y vio un diamante. Los diamantes estuvieron
siempre en el lugar donde empezó. Habían estado a sus pies todo el tiempo.
Y es así como se descubrieron los yacimientos de minas de diamantes de
Kimberley. Es una historia real. Todo lo que estás buscando está dentro de ti.
Deja de buscar fuera de ti mismo. Todo lo que quieres está dentro de ti. El
potencial, la posibilidad de todo lo que puedas imaginar está dentro de ti.
Eres un universo en sí mismo. Pero cuando digo Sí mismo (Self), no me
refiero con una pequeña "s". El Sí mismo omnipresente es tu verdadera
naturaleza. Piensa en eso.

Una pregunta que me hacen una y otra vez es: "Mientras practico la auto-
indagación, atma vichara, Jnana Marga, ¿cómo voy a actuar en el mundo?
¿Qué voy a hacer en el mundo mientras sigo practicando? ¿Cuál debería ser
mi actitud? Si todo está predestinado, va a ocurrir de todos modos, así que
¿qué debería hacer en el mundo?" Bueno, es cierto que todo está
predestinado, pero debes actuar como si no. Debes olvidarte de eso, y no
pensar "No importa lo que haga. Puedo ser malo o puedo ser bueno, ¿cuál
es la diferencia? Si está predestinado, se supone que tengo que hacerlo de
todos modos". Por el contrario, actúa como si estuvieras tomando tú la
decisión y tendrás que sufrir las consecuencias de lo que haces. Así es como
debes actuar en el mundo.

Debes desarrollar bondad hacia todos y hacia todo, no sólo hacia los seres
humanos, sino hacia los animales, los vegetales, los minerales. Debes tratar
a todo con bondad. Debes adquirir una buena disposición y dejar de enojarte.
101

Debes desarrollar alegría dentro de ti mismo, humildad. No debes estar


preocupado por lo que el mundo está haciendo. No debes estar preocupado
por lo que parece que te está ocurriendo. Pero cada reacción tuya debe estar
basada en el amor, la paz, la bondad, la compasión.

No trates de analizarlo. Sólo hazlo. El mundo reaccionará en consecuencia.


Después de todo tú eres el mundo. Y mientras practicas sobre ti mismo,
automáticamente lo que das vuelve a ti. Deja en paz a la gente. No trates de
cambiar a nadie. No busques problemas. No permitas que tu mente piense
más allá de tu nariz. El ayer ya se ha ido y nunca podrá volver. Todo ser
humano comete errores. No te lamentes del pasado, es parte de tu
experiencia de aprendizaje. Tú no eres un pecador. Tú no eres una mala
persona, no importa lo que hayas hecho. El hecho puede ser malo, pero tú
no. Mírate a ti mismo como la existencia total, y actúa desde ahí. No esperes
nada y nunca serás decepcionado. Da lo mejor de ti. No esperes nada a
cambio.

¿Por qué hago lo que estoy haciendo aquí? ¿Por qué estoy aquí sentado
hablando? ¿Qué quiero? No estoy buscando nombre ni fama. No estoy
buscando ser reconocido como nada. Es sólo un acontecimiento. Nunca lo
pedí. Esto ocurre por sí mismo. Mis experiencias sobre la auto-realización,
nunca las pedí, nunca fui tras ellas. Se desarrollaron por sí mismas. Esto
significa que todo el mundo puede experimentar la auto-realización. Pero
tienes que tomarlo con calma. Tienes que dejar de luchar con el mundo y
dejar de luchar contigo mismo. Deja que las cosas se desarrollen como sea.
No reacciones.

Las señales de progreso espiritual son que: Todavía puedes enfadarte,


todavía puedes molestarte, pero ahora eres consciente de ello. Antes de
esto, antes de tu práctica, digamos que dejabas que tu ira te dominara por
completo. Te convertías en tu ira. Pero ahora cuando practicas la auto-
indagación "¿Quién soy yo?", observas que cuando te enfadas sabes que
estás enfadado. Y empiezas a reírte de ti mismo, y el enfado se va. Te das
cuenta de que todas tus emociones y todos los estados de ánimo que has
tenido toda tu vida están disminuyendo. Y cuando la situación te pone frente
a una condición negativa, eres capaz de observarla y no reaccionar de
inmediato. Ves, te vuelves consciente.
102

Lo que te está pasando es que te estás separando de la condición. Estás


empezando a comprender: "Yo no soy la condición, yo no soy mi ira, yo no
soy mi depresión". Es cierto que todavía puedes deprimirte y tener varios
estados de ánimo que he mencionado antes, sólo que ahora estás
empezando a mirar, observar, ver. Te haces consciente de ti mismo y te
haces la pregunta, "¿A quién viene esto? ¿Quién se siente de mal humor?
¿Quién se siente deprimido?" Todavía puede que no lo comprendas
completamente, pero estás empezando a darte cuenta poco a poco de que
no eres la condición. Entonces te das cuenta de que no eres el cuerpo
porque la condición es parte de las sensaciones corporales. Y empiezas a
ver y darte cuenta de que "hay momentos en que me siento feliz, hay
momentos en que estoy deprimido, hay momentos en que estoy enojado.
Pero yo siempre estoy presente. Por lo tanto ¿quién soy yo?" Y sólo por
hacerte esa pregunta empiezas a sentirte bien.

Te das cuenta de que hay una guerra en Irak, la gente está muriendo. ¿Pero
cuál es la verdad acerca de esto? ¿Cuál es la realidad acerca de esto? Y la
respuesta llega, yo soy. Yo soy es la realidad. Entonces ¿de dónde viene la
guerra? ¿De dónde viene la inhumanidad del hombre? ¿De dónde vienen
todas estas cosas viles del mundo? Y a medida que sigues preguntando, te
darás cuenta de que no tienes nada que ver con estas cosas. Sin embargo,
todas estas cosas están unidas al yo. La guerra, la mala disposición, el mal
genio, la ira, todo pertenece al yo. Entonces empiezas a conocer, "Veo la
guerra, la siento, me siento mal". Empiezas a conocer que cuando sigues al
yo hasta el centro del corazón todo desaparece. La razón de que todo
desaparezca se debe a que para empezar nunca fue real. Lo que es real
nunca puede desaparecer.

La razón por la que puedo decirte verdaderamente que el mundo no es real,


que es como una burbuja, como un sueño, que la desarmonía no es real, que
tu cuerpo no es real, es porque de alguna manera he podido ver el cuarto
estado, y experimentado el cuarto estado, más allá de la vigilia, el sueño y el
sueño profundo. Y ese cuarto estado es la realidad, mientras que todo lo
demás parece ser la realidad. Por lo tanto, la guerra parece real, muy real, el
mundo parece real, tu cuerpo parece real, pero tú no eres eso. Tú estás más
allá de eso. Sin embargo, si no has experimentado este estado de
consciencia, nunca puedes saber que existe.
103

Te estoy hablando de un estado de perfecta paz y armonía, un estado de


bondad absoluta, de nirvana, de Sat-Chit-Ananda Este es un verdadero
estado. Es real. Es real para mí, al igual que este mundo es real para ti. E
incluso si estuviera involucrado en la guerra con bombas cayendo sobre mí,
con armas disparando a mi alrededor, no tendría miedo. No porque sea un
idiota, sino porque sé lo que existe y lo que no existe.

Para mí es como una pizarra. Yo soy un poco como la pizarra y alguien


dibuja en la pizarra: los iraquíes luchan contra los americanos, la gente
pierde la vida, la gente está siendo bombardeada, y eso parece que está
ocurriendo en la pizarra. Entonces alguien viene con un borrador y lo borra, y
se ha ido, pero la pizarra permanece. Luego dibuja otra imagen, que la
guerra ha terminado y todo el mundo está viviendo en paz de momento. Y
todos están peleando por la tierra, están peleando por la propiedad, están
discutiendo sobre los puestos de trabajo, sobre el empleo, y todo lo demás, y
luego eso es borrado. Pero la pizarra sigue siendo siempre la misma.

Así que de alguna manera me doy cuenta de que soy como la pizarra. Y
todos estos acontecimientos se superponen en la consciencia. La pizarra es
la consciencia y yo soy eso. Todos estos acontecimientos son como reflejos
en el espejo. No puedes apropiarte de ellos. Sólo puedes apropiarte del
espejo. El espejo es siempre el mismo. La pizarra es siempre la misma, la
consciencia es siempre la misma. Pero alguien pregunta: "Eso está bien en
cuanto a la pizarra y al espejo se refiere. Pero ¿cómo aparecen estos
acontecimientos? ¿Cómo aparece este mundo?" Y la mejor analogía que
puedo darte es debido al hecho de que la mayoría de estas cosas son
inefables, de los reinos superiores. No hay palabras para expresarlas. No
hay nada que puedas hacer para explicarlo, pero son una analogía. Y la
analogía es del mundo de los sueños.

Vas a dormir esta noche y sueñas que hay una guerra, y estás en el ejército
y que estás luchando, por ejemplo, con los iraquíes, y te hieren. Entonces
vengo yo y te digo, "Esto no es real. Nunca has sido herido, y nunca has
luchado. Nadie está matando y nadie ha sido asesinado". Y luego dices: "Lo
han hecho. Te lo demostraré". Y me disparas. Y parece que estoy muerto.
Pero luego te despiertas. Todo esto era un sueño. Nunca existió.

Es difícil deciros que el mundo es un sueño, porque parece muy real, y


algunos de vosotros realmente sentís el mundo muy profundamente. Pero yo
104

os digo que cuanto más profundamente te involucras en el mundo, más te


controla el mundo, y más difícil es desprenderse. Esta es la razón por la que
la auto-indagación se llama el camino directo, ya que se considera que es la
forma más rápida para despertar. Simplemente obsérvate cada vez que
afrontas una situación en el mundo, y pregúntate, "¿A quién viene esto?"

Digamos que estás viendo la televisión esta noche, y que estás viendo a
todos esos soldados perder la vida. En lugar de sentir la situación,
pregúntate: "¿Quién siente esto? ¿Quién ve esto de esta manera? ¿Quién
piensa que es real?" Por supuesto tienes que hacer esto por ti mismo. No
dejes que te oigan otras personas. Te enviarán a la "granja feliz".
Simplemente mira la situación, trata de comprender que es una parte del
sueño, y aunque lo sientas, a pesar de todo no es real. Este es el principio de
la sabiduría, cuando puedes al menos decirte esto a ti mismo.

La mayoría de la gente no puede decir esto porque no se lo creen. El mundo


es tan poderoso para ellos, que incluso si ellos dicen: "¿A quién viene esto?"
el mundo llega primero a ellos y les hace creer que son unos necios. Porque
todo el mundo puede ver que hay una guerra en curso. Estas personas
simplemente no están maduras todavía para practicar la auto-indagación.

Por lo tanto lo que deben hacer es someterse a Dios. Ellos deben decir algo
como esto: "Dios, no tengo ni idea de lo que está pasando. Yo no sé si esto
es real o no. Ayúdame a saberlo. Me entrego a ti totalmente, por completo,
en cuerpo, mente y alma. Haz conmigo lo que quieras. Revélame la verdad",
y esperas. De repente, comenzarás a sentirte muy feliz. Y si practicas lo
suficiente, sometiéndote a Dios, entregándote por completo, llegará el día en
que empieces a sentir que el Dios al que te has estado entregando no es otro
que tú mismo, y podrás practicar la auto-indagación.

Ahora bien, si ni siquiera puedes hacer eso, si no puede someterte a Dios,


debes practicar mantras, cantar Kirtans, rezar, pero haz algo. No dejes pasar
un día en el que no hagas algo. Si tienes que rezar, reza. Si puedes
someterte a Dios completamente, hazlo, pero la vía superior y directa es la
auto-indagación. Pase lo que pase en tu vida, veas lo que veas, pregúntate:
"¿A quién viene?"

No trates de analizar la condición. A la mayoría de vosotros os gusta hablar


acerca de vuestra condición. Digamos que estás pasando por algún tipo de
bancarrota. ¿Te vas a quedar lamentándote? Haz todo lo mejor que puedas,
105

pero no te detengas en la condición. Medita en tu Sat-Chit-Ananda. Medita


en tu conciencia pura. Medita en Dios.

Si tienes que hacerlo, imagina tu corazón en el lado derecho del pecho.


Estoy hablando de tu corazón espiritual. No tiene nada que ver con los
chakras o tu corazón físico. El corazón espiritual está en el lado derecho del
pecho. ¿Por qué está ahí? Bueno, míralo de esta manera. Cuando hablas de
ti mismo, siempre señalas el lado derecho del pecho, ¿no? Digamos que,
alguien dice: "Oye, tú". Y tú dices: "¿Quién yo?" y señalas el lado derecho de
tu pecho, porque ahí es donde está tu corazón espiritual. Lo haces sin darte
cuenta. No piensas en ello, pero lo haces porque es ahí donde reside tu
corazón espiritual.

Puedes ver una bola de luz blanca en tu corazón espiritual, una esfera de
luz, brillante y radiante. Y en el centro de la luz, puedes ver a tu santo o
Sabio favorito. Si eres tal vez de la tradición judía, puedes ver a Moisés, si
quieres. Los cristianos pueden ver a Jesús. Los árabes pueden ver a Alá o
Mahoma, lo que les plazca. El que signifique algo para ti. Sólo por hacer eso,
sentirás una sensación de paz y alivio, y te sentirás bien.

Y después de un rato, ve como tu Sabio favorito se expande, se expande,


hasta que estás totalmente inmerso en el Sabio. El Sabio se ha vuelto tan
grande como tu cuerpo. Y ves como el Sabio se expande de nuevo más y
más, y sigue así hasta que el universo entero está inmerso en el Sabio.
Entonces te das cuenta de que no hay nada más que no sea el Sabio, y yo
soy eso. ¿Dónde más podría estar? Si el universo entero está inmerso en el
Sabio, yo también estoy inmerso en el Sabio. Yo y el Padre somos uno. Si
me has visto a mí, has visto al Padre. Ese es un comienzo.

Todo conduce a la auto-indagación. La razón por la que estoy compartiendo


esto con vosotros, es porque es necesario practicar algo. No te dejes atrapar
por el mundo. No permitas que tus sentimientos, tus emociones, lo que ves,
lo que oyes, lo que saboreas, lo que tocas, te afecte. Trasciéndelo. Si
piensas en Dios, Dios pensará en ti, porque sois uno. Por lo tanto es lógico
pensar que si sigues pensando en tus problemas, y tus necesidades y tus
deseos, ellos también pensarán en ti, y serás atrapado en todo esto.

Así que volviendo a la realidad, este mundo y este universo y todo en él es


como un sueño. ¿De dónde ha venido el sueño? De la mente. ¿De dónde ha
106

venido la mente? ¿Del Ser? ¿Por qué vendría la mente del Ser? No viene. La
mente nunca existió.

Es como en los ejemplos de la hipnosis que os he dado. En la hipnosis


puedes imaginar algo que no es real como real. Ni siquiera existe. Pero
mientras estás hipnotizado crees que sí existe. Todos estamos hipnotizados.
Estamos hipnotizados con la creencia de que el mundo es real, mi cuerpo es
real, mi mente es real, mis temores son reales, y reaccionamos en
consecuencia. Mientras practicas estas cosas comenzarás a darte cuenta de
ti mismo. Te verás a ti mismo reaccionando y te reirás de ti mismo. No
importa lo serio que pienses que es. Mientras puedas darte cuenta de ti
mismo y decir: "Espera un minuto, ¿quién está pasando por esto? ¿Quién se
siente mal? ¿Quién se siente horrible? Yo. Bien, ¿quién soy yo?" Y sigues el
hilo del yo hasta tu centro del corazón. Permaneces en el yo. Te aferras al
yo.

Aún así el error que algunas personas están cometiendo con este método de
auto-indagación es que se concentran en el yo. Os lo he dicho antes,
concentraros en el Ser. Permanece en el yo. Por permanecer quiero decir
que sigues al yo, observas el yo, y lo sigues hasta el fondo de tu corazón. Sin
embargo, tu atención se centra en la fuente. La fuente es la consciencia, la
única realidad. No hay nada más. Cuanto más piensas en las palabras para
explicar estas cosas, más confundido estás. Es por eso que es importante,
cuando acudes a un maestro, asegurarte de que el maestro ha sido capaz de
darse cuenta de esto por sí mismo, y no es algo que haya leído en los libros
o escuchado en alguna otra parte. Esa es la única manera de poder cruzar el
océano de la ilusión. Con una persona que ha estado allí.

Como mencioné antes, cuando vas a un psicólogo o a un psiquiatra, la única


ayuda que vas a recibir es la consciencia del psiquiatra o psicólogo, no lo
que ha leído en un libro, ni su trabajo de clase. Él puede conocer el tema de
arriba a abajo, pero si su vida está fastidiada, y no tiene idea de lo que es la
vida, pero tiene una buena memoria para memorizar libros, vas a obtener de
él o ella lo que él o ella es. Sólo puedes obtener de otra persona lo que es,
no lo que dice.

Así que puedes tener una buena sensación al salir de la oficina y sentirte
como si hubieras sido ayudado. Pero como sabéis, desaparece en breve o
107

se convierte en un problema diferente, debido al hecho de que sólo has


podido ser ayudado a nivel del terapeuta. Lo que él o ella ve no importa.

Lo mismo sucede con la vida espiritual. Todas las respuestas están dentro
de ti mismo. Si eres sincero, y si de verdad quieres despertar con todo tu
corazón y tu alma, el gurú dentro de ti te conducirá a un gurú fuera de ti. Y el
gurú del exterior empujará al interior, y el gurú del interior empujará al
exterior, y despertarás.

Así que tienes que analizar tu vida ahora mismo y ver de dónde vienes. No te
engañes. No juegues contigo mismo. Mira dónde estás realmente, lo que
realmente quieres, lo que realmente estás buscando. Y trata de entender que
uno de estos días, vas a dejar todo atrás, tal vez mañana, la próxima
semana, el próximo mes, el próximo año.

Ir detrás de las cosas materiales como ya sabéis, no trae la felicidad.


Kármicamente lo que se supone que debes tener, llegará. No te compares
con nadie. Sé fiel a ti mismo. Aprende a amarte a ti mismo, a ser tú mismo.
Comprende y conoce siempre que no eres lo que pareces ser, que tú eres
Sat-Chit-Ananda Eres la unidad final. Eres la conciencia pura. Eres
Parabrahman. Esa es tu verdadera naturaleza. Pon atención a esa
naturaleza. Vela. Siéntela. Adórala. Conviértete en ella, y serás libre.

Robert Adams, 24 febrero 1991


108

16.- SEÑALES DE PROGRESO

Robert: Será mejor que tenga cuidado con lo que digo. Se están grabando
cintas. Son luego transcritas en lecciones y tengo que vigilar mi boca.

SM: Son geniales. Cada vez que las leo saco más provecho de ellas.

Robert: Om Namah Shivayah. Om Shanti Om. Paz.

Realmente debería dejar que os llevéis a casa una cinta en blanco esta
noche, y no decir nada. Entonces Ed puede transcribirla y tener páginas en
blanco. Y esas páginas pueden ir por todo el mundo y no habrá nada. Y todo
el mundo estará iluminado.

Todo el mundo sigue buscando palabras. Las palabras no significan nada.


Cuando escuchas palabras realmente estás echando el poder fuera de ti. Tú
tienes todas las respuestas. Todo lo que tienes que hacer es quedarte en
silencio el tiempo suficiente y todo te será revelado. Entonces, ¿qué estoy
haciendo aquí? Soy simplemente un espejo de ti mismo. Estoy aquí para que
puedas verte a ti mismo, tu verdadera naturaleza. No hay diferencia entre tú
y yo. ¿Qué ves? Lo que ves es lo que obtienes. Puedes ver tu propia
divinidad como el Ser, o puedes ver el yo personal que se involucra en todo
tipo de problemas. La elección es siempre tuya. Si te identificas con el
mundo sufrirás en consecuencia. Si te identificas con tu verdadera
naturaleza, el Ser, eres feliz y dichoso. Por supuesto tu verdadera naturaleza
es omnipresencia, inteligencia pura. Por consiguiente, si estás
experimentando tu verdadera naturaleza, mires donde mires ves armonía y
paz, porque te estás viendo a ti mismo.

Mucha gente todavía me pregunta: "Robert, ¿cómo puedo saber si estoy


progresando en el sendero? ¿Cómo puedo estar seguro?" Hay muchas
señales. La primera es una sensación de paz, cuando ya no eres perturbado
por las condiciones mundanas. El mundo parece continuar. Comienzas a
verlo como una imagen, una película. Empiezas a reconocer lo que
realmente es el mundo, una expresión de tu propia mente. Y cuando puedes
hacer que el mundo nunca te hará daño de nuevo, perderá su poder sobre ti.

Por supuesto, tu cuerpo es parte del mundo, y también lo es su mente. Por lo


tanto, tienes que renunciar a esos también. Cuando no hay pensamientos
109

para el cuerpo, no hay pensamientos para la mente, y no hay pensamientos


para el mundo, entonces la acción divina correcta tiene lugar en tu vida y
cada cosa se convierte en alegría. Todo se convierte en amor. Sin que
pienses en ello, sin deseo, sin necesidad, eres libre.

Otra manera de saber si estás progresando es que ya no eres perturbado por


ninguna condición. Es posible que pierdas tu trabajo, puedes perder a un
familiar, puedes pasar por diversas experiencias, pero no estás
decepcionado, porque puedes ver a través de la experiencia el otro lado. Y el
otro lado es el cuarto estado de consciencia, además del sueño profundo, el
sueño con sueños y la vigilia. Y en el cuarto estado de consciencia siempre
hay felicidad, porque ese es el sustrato de todo lo que ves. Una vez más la
elección es tuya. Tienes la libertad de identificarte con el mundo, o de
identificarte con el Ser. No hay nadie, no hay ninguna cosa, que pueda
hacerte daño o que te perturbe o moleste si centras la atención en Dios o el
Ser.

Sin embargo, la mayoría de la gente no entiende cómo hacer esto. ¿Cómo


enfoco mi atención en Dios?

Recordando Yo-soy. Yo-soy es el primer nombre de Dios. Cuando piensas


en Yo soy estás invocando el nombre de Dios y estás enfocando tu atención
en Dios. Por lo tanto, cuando tienes algún tipo de problema o algo te
molesta, si te sientes de mal humor, si crees que algo está mal, si la guerra
te afecta, no tienes que apagar el televisor, o cambiar tu entorno, o cambiar
tus circunstancias. Sólo tienes que girar hacia adentro e invocar el nombre
de Dios, diciendo: "Yo-soy". ¿Qué ocurre cuando haces esto? Estás
realmente diciendo, "Yo-soy la realidad absoluta, Yo-soy la conciencia pura,
Yo-soy el nirvana, la vacuidad, la unidad final, Yo soy Sat-Chit-Ananda".

Todo esto sucede cuando dices simplemente: "Yo-soy". Es por ello que, en
las etapas iniciales, la meditación Yo-soy es muy importante, con la
respiración. Cuando estás haciendo esto estás expulsando fuera todas tus
falsas nociones, samskaras y el resto de basura, y entras en tu verdadera
identidad.

Puedes saber si estás haciendo progresos por lo feliz que eres. Cuando ves
que eres feliz, sin que ninguna condición te haga feliz, entonces sabes que
algo está funcionando. Si necesitas algo o alguien para hacerte feliz, el
mismo algo o alguien puede ponerte triste. Cuando la persona que te hace
110

feliz te abandona te sentirás triste. Cuando la cosa de la que disfrutas te la


quitan, te molesta. Por tanto, no dependas de ninguna condición para tu
felicidad. La felicidad es tu verdadera naturaleza. Todo lo que tienes que
hacer es invocar Yo-soy, y ya estás ahí radiantemente feliz.

La gente todavía cree que si se iluminan, o despiertan a sí mismos, van a


tener que dejar de trabajar o dejar de salir, que sólo van a querer estar con
ellos mismos y que no se preocuparán por nada. Al contrario, recuerda que
tú no eres tu cuerpo. Tu cuerpo va a continuar y va a hacer lo que vino a
hacer aquí, pero no tiene nada que ver contigo.

Y eso es difícil de comprender para algunas personas. Yo no soy mi cuerpo.


Tu cuerpo es el cuerpo del mundo, y siempre que te identificas con tu cuerpo
tienes que identificarte con el mundo, porque el universo es el cuerpo de
Dios. Tú eres el microcosmos en el macrocosmos. Tienes que dejar eso o
estarás jugando en el mundo, en el universo. Puedes adquirir poderes
ocultos, puedes hacer todo tipo de cosas con los chakras, pero aún estarás
trabajando en la mente. Todas estas cosas tienen que ver con la mente. No
juegues a estos juegos. Vete más allá de eso. No hay que buscar nada.
Porque no buscando encontrarás. Y buscando perderás. Todo está
planeado, todo está predestinado, y todo está de tu parte. No hay
absolutamente nada en contra de ti.

Si realmente supieras lo que te está pasando te alegrarías. Si realmente,


realmente supieras lo que te está ocurriendo gritarías de alegría. El universo
te ama. Lo que tú llamas Dios te ama. Brahman te ama, porque tú eres eso,
el Ser. Por lo tanto su naturaleza es el amor. Cuando digo que estas cosas te
aman, estoy invirtiendo el proceso para hacerte entender que tu naturaleza
es el amor. Es tu amor el que crea el universo. Es tu amor el que ama. De lo
contrario ¿de dónde vendría? Así que para hacer comprender a la gente que
su naturaleza es el amor, les digo que el universo les ama, que Dios los ama.

Pero si piensas en ello, ¿de dónde viene el amor? ¿Hay algún poder fuera de
ti mismo que genere este amor? Por supuesto que no. Tú eres el único
poder. Tú eres el único amor. No hay nadie fuera de ti. Sin embargo tú no
eres lo que pareces ser. Deja de identificarte con las condiciones mundanas.
Cada vez que surge algo simplemente te dices a ti mismo: "Yo-soy", y el Yo
soy iniciará el proceso por ti. El Yo soy es como un interruptor. Cada vez que
te quedes atrapado en el mundo simplemente enciende el interruptor,
111

diciendo: "Yo-soy", y de repente descubrirás que comienzas a perder tu


identidad y te fundes en tu propia consciencia.

Cuando digo que te fundes en tu consciencia no me refiero a que hay una


consciencia por un lado y un tú por otro. Lo que quiero decir es que
realmente despiertas a tu Ser. Despiertas a tu verdadera naturaleza. No hay
una consciencia escondida en algún lugar y tienes que ir a encontrarla. La
consciencia eres tú. Basta con dejar de pensar. Aquieta tu mente y
comenzarás a brillar. No planees las cosas. Olvídate de las metas. Olvídate
de los deseos. Simplemente trabaja en aquietar tu mente. Y a medida que te
abres, te despliegas, descubrirás que las cosas están mejorando para ti. La
vida parece más brillante, más armoniosa, más amorosa. Esto sucede por sí
mismo. Sólo tienes que ralentizar tus pensamientos.

¿Ves alguna diferencia entre esto y la psicología? No estás tratando de


resolver tus problemas. No estás tratando de averiguar por qué sucedió algo
en tu vida. Estás yendo hacia el otro lado. Estás tratando de aquietarte,
apaciguarte, sin palabras, sin pensamientos. Es entonces cuando las cosas
suceden. Tienes que decidirte en qué dirección deseas ir y darte cuenta de
que cuanto más hablador eres, menos vas a despertar, porque el habla es
parte del mundo relativo. Se te ha dado la voz para expresar el mundo
material. Cuando tu voz se calma, cuando te quedas en silencio, entonces la
realidad comienza a brillar por sí misma.

Ahora puedes ver por qué algunos Santos y Sabios se vuelven silenciosos y
no hablan durante años y años, tal vez nunca, porque se dan cuenta de que
hablar es una pérdida de tiempo. Si no me crees, piensa atrás en tu propia
vida. Desde que eras un niño, mira todas las palabras que has utilizado,
todas las palabras que han salido de tu boca. ¿Qué han hecho por ti?

Sé que algunos de ustedes estarán diciendo, "No puedo funcionar si no


hablo. Tengo que expresarme y la gente tiene que saber lo que quiero decir.
¿Cómo puedo trabajar? ¿Cómo puedo relacionarme con mi familia? ¿Cómo
puedo hacer nada si no hablo?" Por supuesto estoy hablando de la quietud
mental, del silencio mental. Mientras estoy hablando ahora con ustedes no
estoy en realidad diciendo nada, porque dentro de mí hay silencio, quietud,
vacío. Sin embargo, las palabras salen, pero no me afectan. Esto es lo que
quiero decir cuando te digo que tu cuerpo va a continuar su trabajo por sí
mismo, sin embargo tú no tienes nada que ver con él. Porque tú me miras, y
112

yo parezco ser un cuerpo y parece que estoy hablando, pero no lo hago. No


soy un cuerpo y no estoy hablando, pero parece estar haciendo eso, al igual
que el mundo parece ser real. El hablar y el cuerpo forman parte del mundo
relativo, eso es lo que parece. Pero a medida que te vuelves silencioso,
calmado, quieto por dentro, el mundo comienza a desaparecer. Tu cuerpo
desaparece, pero todavía lo ves, y todavía ves el mundo. Esa es la paradoja.
Yo te veo, te estoy hablando, veo mi cuerpo, sin embargo no existen. Nada
existe, pero todo sucede. No hay nadie que haga nada, pero el hacer
continúa.

Para saber de lo que estoy hablando tienes que girar hacia dentro. Tienes
que verte a ti mismo por lo que eres. Tienes que dejar de pensar que eres
Roberto, o Jaime, o Juan, o María, o cualquier otra persona, y empezar a
comprender que eres consciencia. No tienes ninguna forma. No estás
limitado. No tiene marcas distintivas. Eres la libertad total, como el aire, como
el espacio, y sin embargo eres consciente.

Recuerda que la consciencia es consciente de sí misma como realidad


absoluta. Así que cuando alguien hace una pregunta: "¿Tengo que renunciar
a mi vida para convertirme en la consciencia?" Nunca has tenido una vida a
la que renunciar. Eres la consciencia. Pero hasta que no lo experimentas por
ti mismo parecerá una tontería, un absurdo. Pero a medida que vienes al
satsang, a medida que comienzas a comprender, a invocar el Yo soy, a
practicar la auto-indagación, a hacerte consciente, a hacer todas estas
cosas, el cuerpo comienza a desvanecerse. No quiero decir que te mueras.
Quiero decir que mentalmente el cuerpo se desvanece, la mente se
desvanece, sin embargo sigues siendo tú, y apareces como humano para
todas las personas con las que te asocias. Pero ya sabes lo que eres. El
miedo desaparece, porque ¿cómo puede una ilusión hacerte daño? ¿Cómo
puede el sueño hacerte daño? No puede. Sin embargo, tienes que
comprobar esto por ti mismo.

Los mundos van y vienen. La tierra tiene millones de años de antigüedad.


Cada dos años, la ciencia nos dice que la tierra y el universo son más viejo
de lo que jamás soñamos. Ha habido muchas civilizaciones en esta tierra.
Ellas vienen y van. No somos más que otra mota de polvo en el plan
universal. Todo el trabajo que has hecho desaparecerá. La persona
inteligente empieza a ver que no hay ninguna sustancia detrás del mundo, no
hay una causa real y deja de identificarse con las cosas del mundo.
113

Recuerda que esto no significa que dejes de actuar. Todo ocurre primero
mentalmente. Tú te desvinculas mentalmente de todo el universo, y cuando
eso sucede la mente se desintegra por sí misma. Después de todo, la mente
es sólo un conglomerado de pensamientos sobre el pasado y
preocupaciones sobre el futuro. Eso es todo lo que es la mente.

Cuando empiezas a reconocer que el mundo es como un sueño, como una


burbuja, la mente se vuelve cada vez más débil, y un día simplemente se
disuelve. Realmente no se disuelve, ya que para empezar nunca estuvo ahí.
Sin embargo, despiertas. Lo llamamos un despertar, y te das cuenta de que
yo y mi padre somos uno. Acabas de convertirte en la unidad de toda
existencia. Ya no hay ninguna diversidad. Te has convertido en el Ser
imperecedero.

Recuerda que cuando digo "tú" me estoy refiriendo a la consciencia que es


omnipresencia. Por lo tanto, te has convertido en el Ser del universo. Todo lo
que está ocurriendo está ocurriendo dentro de ti mismo, y miras, observas,
como miras una película. La película tiene un comienzo, un desarrollo y un
final, luego te vas a casa. Así que has ampliado tu consciencia y te das
cuenta de que el mundo tiene un comienzo, un desarrollo y un final, y se ha
ido. Tú eres al mismo tiempo el mundo y eres la consciencia. Te vuelves
libre.

Otra razón por la que no deberías reaccionar ante cualquier condición antes
de que esto te suceda, es porque no ves el cuadro completo. Imagina que te
despiden de tu empleo. Te sientes molesto. Has estado trabajando durante
veinticinco años y ya no tienes un puesto de trabajo. La persona promedio
podría llegar a estar muy disgustada. Pero, cuando observas, y te das
cuenta, ya sabes, como lo que mencioné el domingo pasado, estás
simplemente mirando a través del ojo de la cerradura y estás viendo
limitadamente. Estás limitado. Porque sólo puedes ver una parte a través del
ojo de la cerradura, y la parte que ves es que te despidieron de tu trabajo.
Pero al expandir tu consciencia es como abrir la puerta, y entonces ves una
imagen completamente diferente. Ves que kármicamente te mereces haber
sido despedido, no importa lo que parezca. Y a medida que avanzas hacia
adelante, si nos fijamos veremos que si hubieras permanecido en ese
trabajo, el edificio habría estallado, y habrías sido destruido físicamente. Y a
medida que sigues mirando verás que nadie muere, nadie es destruido, la
114

vida nunca comenzó y la vida nunca acabará. Ahora puedes ver todo el
cuadro.

Es por eso que una persona que está en el camino espiritual gradualmente
comienza a expandir su consciencia y la puerta se abre cada vez más. Eres
capaz de ver más claramente. Por lo tanto no te sientes perturbado porque
las cosas no son como parecen. El resultado final es que no ocurre nada.
Nunca nada comenzó, nada continúa, y nada acabará. Tú eres simplemente
consciencia dichosa. Eres Sat-Chit-Ananda, Parabrahman. Eres un ser divino
espiritual. El agua no se puede ahogar y el fuego no se puede quemar.
Nunca has nacido. Nunca puedes morir. Tu verdadera naturaleza es el Ser, y
el Ser es el Ser de todo, y todo está bien.

Robert Adams, 14 febrero 1991


115

17.- EL CUARTO ESTADO DE CONSCIENCIA

Robert: Alguien me dijo la semana pasada, "Robert, diste una gran charla el
domingo, y probablemente atraerás a millones de personas". Se equivocaba
en ambos casos. En primer lugar, yo no doy charlas. Tienes que llegar a un
punto en el que estés cansado de escuchar charlas. Entonces comenzarás a
avanzar en la práctica espiritual.

Mientras desees todavía escuchar charlas tienes un largo camino que


recorrer antes de que despiertes. No es la charla lo que va a hacerlo por ti.
Es un clic que tiene lugar dentro de ti cuando estás en el estado correcto de
consciencia (1). El satsang te brinda el estado correcto de consciencia, sin
palabras, sólo ser, entonces todo sucede por sí mismo. Pero si vienes a
escuchar una charla te vuelves intelectual, conceptual... ideas, palabras y
eso causa confusión. Entonces, ¿qué actitud debes tener? Incluso cuando
me escuches hablar no debes creer que estoy hablando. Debes abrir tu
corazón y permitir que tu verdadera naturaleza se exprese, y lo hará, si le
permites que lo haga.

Y en cuanto a lo de atraer a las multitudes, no estoy interesado en atraer


multitudes. No soy ambicioso, no tengo metas, y no estoy buscando nada.
Estoy haciendo lo que he venido a hacer aquí. No lo he planeado. No he
dicho que quiero ser un maestro, en comparación con el maestro electricista,
o en comparación con un maestro del pensamiento positivo, o un filósofo o
un predicador. No soy ninguna de esas cosas. Yo no soy nada.

Quizás puedas decir que soy un espejo para ti. Lo que ves en mí es lo que
eres. Y mientras meditas en ti mismo vas a comenzar a verme como a tu Ser
(Self). Porque en verdad sólo hay un Ser. Y tú eres eso. No esperes nada, y
tendrás todo. Sé espontáneo. Preocúpate sólo del presente. Olvida el pasado
y no te preocupes por el futuro. Sé lo que eres, la realidad absoluta.

Ahora bien, ¿qué es la realidad absoluta? Es realmente el cuarto estado de


consciencia. Está el dormir, el sueño, y el estado de vigilia. Esa es una
limitación para nosotros. Pero hay un cuarto estado, que es llamado por
muchos nombres, la realidad absoluta, la conciencia pura, el nirvana, el
vacío, muchos otros nombres. La mayoría de las personas nunca llegan a
116

ese estado en esta vida, porque nadie les ha hablado de él. Están
satisfechos con el dormir, la vigilia y el sueño. Es como una guardería. Y hay
gente que tiene miedo de ir a otro estado porque creen que tienen que
renunciar a algo. Piensan que van a perder algo si experimentan otro estado
de consciencia. En realidad, no pierdes nada. El cuarto estado es
simplemente conciencia expandida.

Es como esto. Imagina que estás mirando a través del ojo de una cerradura y
todo lo que puedes ver a través del ojo de la cerradura es a alguien que es
asesinado por alguien más. Ves a un hombre matar a una mujer a través del
ojo de la cerradura, y todos tus conceptos giran en torno a eso. Así es como
vemos el mundo, a través del ojo de una cerradura. Vemos una parte de la
imagen. Pero digamos que abres la puerta en vez de mirar por el ojo de la
cerradura. Podrías mirar hacia la izquierda, y ver tal vez en una vida anterior
a la mujer matando al hombre. Es a la inversa. Ahora, en esta vida el hombre
está matando a la mujer, y entenderías lo que está pasando. De ahí irías
hacia adelante. Podrías mirar a la derecha y ver que los dos están juntos de
nuevo, riendo y pasando un buen rato, y te darías cuenta de que nadie ha
matado y nadie ha muerto. Es todo un juego. Podrías ver el cuadro completo.
Pero mientras estés mirando sólo a través del ojo de la cerradura vas a tener
una visión limitada de las cosas y harás juicios parciales.

Es por esto que se nos dice que no juzguemos, porque sólo tenemos una
imagen limitada. Cada cosa que ves en tu vida la estás mirando a través del
ojo de una cerradura. Cuando despiertas la puerta se abre, eso es todo.
Entonces comprendes por qué todo está sucediendo, y de dónde viene. Esta
es la razón por la cual los Sabios permanecen tan tranquilos y nunca
reaccionan ante nada. No es porque no les importe. Ellos ven la imagen
completa. La puerta se ha abierto para ellos. Y ven a la persona que gana la
lotería y tiene cincuenta millones de dólares. Se lo han ganado, en algún
lugar, de alguna manera. No hay tal cosa como la suerte y no hay tal cosa
como la casualidad. Y luego ven la imagen final, cuando despiertan, y se ríen
de todo el juego. Porque nadie ha perdido nada y nadie ha ganado nada.

Es como una película. La película tiene un comienzo, un medio y un final. Y


cuando la película ha terminado ahí está la pantalla. La pantalla es la
realidad. La película es tan sólo impresiones sobre la pantalla. Todas las
impresiones tienen un principio, un medio y un final. La mayoría de la gente
pasa por la vida como una impresión. Reaccionan a todo lo que oyen, ven,
117

huelen, tocan y gustan. Siempre están enojados, siempre están enfadados


porque no están consiguiendo lo que quieren. Esto es mirar a través del ojo
de la cerradura.

Cuando comienzas a ir hacia adentro, cuanto te tomas tiempo para olvidarte


un poco del mundo, y comienzas a preguntarte, "¿De dónde viene el
mundo?" y empiezas a investigar dentro de ti mismo, "¿De dónde viene mi
mundo? ¿Cómo se originó?" Al comenzar a hacer esto cada día, cada día,
cada día, a medida que comienzas a cuestionarte a ti mismo, "¿Por qué he
nacido? ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy pasando por esta experiencia?
¿Quién está pasando por esta experiencia?" cuanto más lo haces, y cuanto
menos reaccionas a tus condiciones, más pronto despertarás.

Así que despertar no es algo que tienes que buscar. Despertar no es algo
que alguien te puede dar. Despertar es tu verdadera naturaleza. Es tu
verdadero Yo. Tú ya estás despierto, pero crees que estás dormido. Crees
que eres un ser humano, que eres el hacedor. Crees que todas tus
experiencias son reales. Y entonces, si vas un poco más alto, crees que
todas tus experiencias son kármicas. Pero yo os digo: no hay karma, y no
hay experiencias. Tú eres brillante y resplandeciente tal como eres. Pero si
quieres jugar al juego del karma, puedes hacerlo. Es un juego.

Entonces, ¿de dónde viene (el karma)? Lo creaste con tu mente. Hay
personas que enseñan cursos sobre el karma, la reencarnación y que creen
que eso es todo. Así que, naturalmente, tú creas tu propio destino. Y la
broma es que sigues regresando una y otra vez, y otra, y otra, y otra, y otra
vez, teniendo todo tipo de experiencias, hasta que en un siglo a partir de
ahora, o mil millones de años a partir de ahora, te cansas de jugar el juego. Y
dices: "Espera un minuto. Me parece que estoy dando vueltas en círculo.
¿Alguna vez se acabará?" Y luego, finalmente, te preguntas, "¿Para quién es
el juego? ¿Quién cree en su humanidad? ¿Quién cree en sus experiencias?
¿Quién es el que parece sufrir o quién es el que parece ser feliz?"

Recuerda que la felicidad humana y el sufrimiento humano son dos caras de


la misma moneda. No hay ninguna diferencia. Uno se cansa de todo el
asunto. Así que te planteas la pregunta, "¿Para quién es este karma? ¿Para
quién es este mundo? ¿Para quién es este juego? ¿Quién tiene que pasar
por estas cosas?" Pero en vez de hacer esto la mayoría de la gente va a los
psiquiatras, a los psicólogos, a los predicadores, a los sacerdotes y demás.
118

Nunca tienen la respuesta correcta, porque esas personas antes


mencionadas le indican cómo hacer frente a los efectos.

Uno va al médico y dice: "Me duele el brazo cuando lo muevo así". Así que,
el médico dice, "Pues no lo mueva así". Y eso es lo que todos hacemos.
Estamos buscando respuestas por medios externos, y nunca puedes obtener
una respuesta a tus problemas o cualquier cosa del mundo, porque el mundo
cambia continuamente. Una vez la respuesta puede ser de una manera y en
otro momento la respuesta puede ser de otra manera, según las
circunstancias, dependiendo del momento.

Como ejemplo, hace cincuenta años, si tenías un resfriado e ibas al médico


te extraía sangre. Te daba todo tipo de antibióticos y te daba todo lo que
estaba de moda en aquellos días. Hoy en día, si tienes un resfriado hacen
otra cosa. Todo cambia y las personas hacen lo que está de moda en el
momento, pero la verdadera respuesta está dentro de ti mismo. La solución
está dentro de ti. Sin embargo lo haces incorrectamente cuando estás
tratando de resolver un problema con otro problema, que es tu mente. No
puedes utilizar tu mente para resolver un problema, porque para empezar tu
mente es la causa del problema. Y no puedes pedir a nadie más la solución,
ya que están utilizando su mente para darte la solución de lo que ellos
piensan que es correcto.

La respuesta por supuesto es conocer tu Ser (Sí mismo). Cuando enfocas la


atención en el Ser, el problema se resuelve automáticamente. ¿Cómo
enfocas tu atención en el Ser? Preguntándote "¿Qué soy yo?" o "¿Quién soy
yo?" Simplemente pregunta "¿Quién soy yo?" cuando algo sucede en tu vida
que deseas cambiar. No trates de cambiar lo que te está molestando. Porque
si lo haces va a surgir en otro lugar. Ve directo a la fuente. "¿Cuál es la
fuente de mi depresión? Yo soy. Yo estoy deprimido. ¿Quién es el yo que
está deprimido? ¿De dónde viene?" Nunca respondas. Sólo ten una actitud
de escucha cuando haces la pregunta, y la respuesta viene y dices: "La
depresión viene a mí. Yo la siento. Yo la tengo". Entonces tienes que darte
cuenta de que es el "yo" quien la tiene, porque acabas de decir "yo la tengo".
Así que el "yo" tiene el problema, no tú.

Es siempre tu yo-personal el que tiene el problema. No tiene absolutamente


nada que ver contigo. Sólo la comprensión de esto, te despierta. "yo" no es el
Ser. El yo-personal es el ego. Así que cuando dices: "Yo no me siento bien,
119

yo no me siento feliz, yo estoy preocupado", o cualquier otra cosa en la vida,


incluso cuando dices "yo me siento bien, yo me siento estupendamente",
sigues hablando de tu yo-personal. Y tu yo-personal es parte del mundo de la
dualidad. Por lo tanto, cuando dices "yo me siento bien por la mañana", la
primera cosa que venga que no te guste vas a decir "yo me siento mal".

Tú no quieres usar ese método. Lo que quieres decir a ti mismo es, "Esto no
tiene nada que ver conmigo. Yo se siente mal. Yo se siente bien". Esto no es
un mal inglés, es sólo para mostrarte como hablar a ti mismo. El yo está
separado de ti. Tú no tienes nada que ver con el yo. Simplemente puedes ver
que resuelve tu problema. Si lo intentas verás que tengo razón. Cuando
estés deprimido, cuando te sientas de mal humor, cuando sientas que algo
está mal, cuando te sientas enojado, o lo que sea, pregúntate "¿Quién siente
esto? yo". Y luego te das cuenta de que, "yo no tengo (tiene) nada que ver
conmigo". Tu perfección siempre está brillando. Tú eres la consciencia pura.
Tú no eres el yo-personal. Deja que el yo-personal tenga todos los
problemas que quiera. No tiene nada que ver contigo. Pero observa por ti
mismo, conviértete en testigo del hecho de que el yo-personal tiene el
problema, y no tú. Eso es todo lo que tienes que hacer. Sólo observa y mira,
inteligentemente, y ve de dónde viene el problema.

Entonces te preguntas, "Si el yo-personal tiene este problema y no yo, de


dónde viene el yo-personal para hacerme sentir que tengo un problema?"
Ese es el misterio. No trates de ser inteligente y responder a la pregunta,
porque es tu ego el que responde. Pregúntate: "¿De dónde viene el yo-
personal?" O puedes simplemente decir: "¿Quién soy yo?" o "¿Qué soy yo?"
Nunca respondas, pero te darás cuenta de que algo muy interesante
comienza a suceder, cuando llegas a esa etapa. Se darás cuenta de que
comienzas a sentirte mejor y mejor y mejor, e incluso comienzas a reírte de ti
mismo.

¿Por qué? Porque vas a la fuente de tu yo-personal. Y la fuente de tu yo-


personal es la realidad absoluta, la consciencia. Lo que significa, por
supuesto, que tu yo-personal no existe. Nunca existió. Es una ilusión óptica.
Tú no tienes un yo-personal. Y si no tienes un yo-personal no tienes ninguno
de los problemas que vienen con él. Esto significa que tú no eres el
fenómeno cuerpo-mente. Tú no eres el hacedor. No eres el sufridor. No eres
la persona que crees que eres. Ya que todas estas cosas están unidas al yo-
120

personal, y si este yo desaparece todo desaparece con él, y tú devienes


totalmente libre.

Entonces empiezas a sentir omnipresencia, porque tu verdadero Ser no es


personal. Tu verdadero Ser es el Ser del universo. Tu verdadero Ser es todo.
Todo es el Ser. Te das cuenta de que tu cuerpo es una especie de impresión
en el Ser, pero no tiene poder por sí mismo. Ni siquiera existe. El Ser existe.
La consciencia existe por sí misma y no como el cuerpo.

¿De dónde viene el cuerpo? Si el cuerpo no existe, ¿por qué lo veo?


Pregúntate a ti mismo: "¿Quién lo ve?" y volvemos de nuevo al yo-personal.
Porque la respuesta es, "yo lo veo. ¿Quién soy yo?" Has vuelto otra vez al
yo-personal.

¿No lo ves? Si el yo-personal se ha ido no hay cuerpo, no hay mente, sólo


hay consciencia. Pero siempre que creas que hay un cuerpo, hay un yo-
personal. Por consiguiente no puedes decir: "Yo soy la consciencia
apareciendo como un cuerpo". Eso es erróneo. La consciencia no aparece
como ningún cuerpo. No tiene por qué. La consciencia es siempre conciencia
pura autosuficiente. Es algo de lo que ni siquiera podemos hablar, porque no
hay palabras para describirla. Es algo que tienes que descubrir por ti mismo.
Pero te puedo decir sin lugar a dudas que no tiene nada que ver con tu
cuerpo. No tiene nada que ver con tus experiencias. No tiene nada que ver
con el karma. No tiene nada que ver con tu Dios. No tiene nada que ver con
el universo. No tiene nada que ver con la auto -realización o la liberación.
Simplemente es. Y está más allá de nuestro pensamiento finito. No hay
palabras para describir el infinito.

Basta con que te deshagas de todos tus conceptos de cuerpo, mente y yo.
Todo ocurrirá por sí mismo. Tu trabajo consiste en eliminar el concepto del
yo. Tu trabajo consiste en deshacerte de la idea de que tú eres un cuerpo, y
que eres una mente, y que eres un hacedor. Recuerda siempre, lo que
parece ser un cuerpo hará lo que tiene que hacer por sí mismo, pero no tiene
nada que ver contigo. Si sólo puedes verlo de esa manera por un día, te
sorprenderás por lo que te ocurra.

Prueba este experimento mañana. Cuando te levantes y acabes de abrir los


ojos y salgas de la cama, no pongas ninguna atención a ti mismo como un
cuerpo. En otras palabras, simplemente vuélvete totalmente consciente
(mindful), al igual que se enseña en el budismo. Obsérvate a ti mismo
121

levantarte de la cama. Obsérvate ir al baño. Obsérvate lavarte los dientes. Lo


que estoy tratando de decir es que tu cuerpo hará todo sin tu ayuda. Es
solamente cuando te identificas con el cuerpo, o como el cuerpo, que los
problemas comienzan. Pero si no te identificas con el cuerpo serás feliz.
Porque la felicidad es tu verdadera naturaleza. Realmente feliz. No feliz
porque algo salió de la manera que te gusta. Serás feliz-feliz por ninguna
razón. Simplemente serás feliz. No se trata de que vayas por ahí riendo todo
el tiempo, o volverte histérico. Simplemente sentirás una alegría innata. Sin
embargo tu cuerpo parecerá que se ocupa de sus propios asuntos.

Es como el ejemplo que os di del ventilador eléctrico. Cuando lo


desenchufas, las aspas todavía siguen girando. Así que cuando practicas
ese experimento, y no pones atención a tu cuerpo, lo desenchufas y
observas a tu cuerpo ocuparse de sus asuntos. Se ocupará de sus asuntos,
siempre que tenga que hacerlo, hasta que llega el momento en que se para y
se cae y te deshaces de él. O las aspas pueden dejar de girar antes de que
el cuerpo caiga, y te sumerges totalmente en el Ser. Entonces es un juego
completamente diferente. Te conviertes en algo difícil de explicar, porque tú
ya no eres el cuerpo, sin embargo, el cuerpo aparece ahí porque la gente
puede verlo. Parece que es real. Pero tú sabes, sin sombra de duda, que no
hay nadie, no hay nadie en casa. No hay mente y no hay hacedor. Y la gente
que te habla y te dice: "Pero yo te veo haciendo. Te veo pensando y veo tu
cuerpo". Así que les das el ejemplo del ventilador eléctrico. Cuando se
desenchufa, las aspas todavía siguen girando (hasta que se paran). Así que
veis que el cuerpo todavía está funcionando. Lo que ha sucedido es que has
entrado en el cuarto estado de consciencia, más allá de la vigilia, más allá
del dormir, más allá del soñar. Has expandido tu conciencia.

Así que lo que trato de decir es esto. Tú no tienes que tener miedo de perder
algo si entras en el cuarto estado de consciencia. Algunas personas dicen
que tienen una familia y pueden pensar: "Entonces, perderé interés en mi
familia, perderé interés en mi trabajo, perderé interés por mis hijos, perderé
interés..." no funciona de esa manera. Tu cuerpo seguirá siendo el mismo
que era antes, en cuanto a las apariencias se refiere. Harás un mejor trabajo
que nunca antes en tu vida. Serás más cariñoso. Serás más amable.
Tendrás una gran compasión en lo que a tu cuerpo se refiere. Sin embargo,
te darás cuenta de que, "Yo soy el Ser. Yo soy es el Ser", es lo mismo. "Yo
soy el que (yo) soy". Quedará muy claro para ti y harás que tu vida sea
122

simple. No encontrarás ningún defecto. No reaccionarás. Serás simplemente


el Ser, y serás más feliz de lo que nunca lo has sido en tu vida.

Pero, de nuevo, no hay nada que tengas que abandonar. No hay nada que
tengas que perder. Algunas personas piensan que te volverás asqueado del
mundo, y que te convertirás en un ermitaño. Eso no es cierto. ¿Te das
cuenta?, para volverte asqueado del mundo, tiene que haber alguien ahí que
se vuelva asqueado. Y si no hay nadie en casa no puedes estar asqueado de
nada. Así que cualquiera que se acerca a ti y te dice: "Yo estoy iluminado y
odio el mundo. Ya no tengo nada que ver con la gente. Voy a vivir ahora por
mi cuenta"..., no puedes más que sonreírles, y darte cuenta de que están
peor de lo que estaban antes, porque todavía hay ahí un yo-personal. Ellos
dicen, "(Yo) tengo que estar solo. (Yo) tengo que escapar del mundo y (yo)
tengo que ir a vivir a la cima de una montaña".

Un ser auto-realizado puede estar en cualquier lugar. No le importa el lugar


donde vive. Puede estar en el mercado y ser tan feliz como si estuviera
viviendo en un ashram. No hay ninguna diferencia. Él está en casa en
cualquier parte que esté y siempre está lleno de alegría. Puede estar en Irak
y ser bombardeado. No le importaría. Es bombardeado, es bombardeado; no
lo es, no lo es. No hay preferencias. Todo está bien y todo se desenvuelve
como debe.

Entonces surge la pregunta: "¿Por qué tengo que pasar por todo esto para
llegar a ser auto-realizado?" Esta es realmente una pregunta ignorante.
Recuerda que tu verdadera naturaleza es luz, consciencia, Sat-Chit-Ananda
No estás tratando de ser auto-realizado. Simplemente quieres deshacerte de
las cosas que te dicen que no lo eres. Porque alguien te ha dicho, o has leído
en un libro, o debido a una anterior sadhana que has practicado, que para
estar liberado tienes que poner fin al sueño de maya. Y has declarado lo que
es maya, te das cuenta de que todo es ilusión, quieres que termine. Así se
pones la práctica lo primero en tu vida. Lo que sea lo primero en tu vida en
este momento es lo que eres. Piensa lo que es importante para ti y esa es tu
vida, porque lo has elegido.

Pero si quieres liberarte y despertar a tu Ser entonces negarás todo lo que


tenga que ver con el yo-personal, mentalmente. Comienza en tu mente. No
trates de cambiar las cosas físicamente. Recuerda que si tratas de cambiar
123

las cosas físicamente tienes que sufrir las consecuencias. Todo comienza y
termina en tu mente.

Comienza por preguntar o buscar el yo, ¿dónde se va cada noche cuando te


vas a dormir? ¿A dónde voy yo? ¿Y de dónde surge? En cuanto te
despiertas, en ese instante, no hay yo, pero en cuanto tomas consciencia de
todos tus problemas, todas tus preocupaciones, todas tus cosas del mundo,
el yo se ha despertado. Yo siento esto, yo siento lo otro, yo siento todo.
¿Dónde estaba el yo antes de eso? ¿Adónde se fue antes de que
despertaras? Y cuando te estás quedando dormido, lo mismo. Como sabes
antes de quedarte dormido, el yo te abandona. ¿Adónde se fue? Y te quedas
profundamente dormido sin el yo. Cuando piensas en estas cosas, cuando
reflexionas sobre el yo, esto es pura meditación. Esta es la más alta
meditación, seguir al yo hasta su fuente.

¿Quién necesita esas cosas mundanas? ¿Quién se siente herido cuando se


han perdido? ¿Y quién se siente feliz cuando las tienes? Observa tus
apegos. Sé consciente de lo que realmente eres. Mira lo que más te molesta,
lo que más te enoja, lo que te hace enfadar, lo que te perturba. Obsérvate a ti
mismo. Y siempre date cuenta, y te lo repito una y otra vez, y te hablaré de
ello todo el tiempo, siempre date cuenta de que lo que le está ocurriendo al
yo no eres tú. Tú no eres el yo. Eres consciencia. Eres Sat-Chit-Ananda Eres
la realidad absoluta, conciencia pura. Esa es tu naturaleza real y eso es lo
que eres. No eres el yo. Y la forma de descubrir tu verdadera naturaleza es
siguiendo al yo-personal hasta su fuente. Encontrar la fuente de donde surge
el yo, y encontrar la fuente donde el yo desaparece. Al practicar estas cosas
estás practicando pura meditación, y serás libre.

Notas:

1). A efectos prácticos para este contexto se ha acordado traducir los


términos ingleses "consciousness" por consciencia y "awareness" por
conciencia para diferenciarlos. Entendiendo consciencia (consciousness)
como "ser consciente de algo" o "conciencia de un objeto" y conciencia
(awareness) como la "conciencia en sí" o "conciencia sin objeto".

Robert Adams, 7 febrero 1991


124

18.- SÓLO LA CONSCIENCIA EXISTE

Robert: Me alegro de estar de nuevo con ustedes. Esta semana recibí una
inusual cantidad de llamadas telefónicas, más de las que normalmente
recibo. Las personas me dicen que se sienten deprimidas, de mal humor. Le
pregunté a cada una de ellas, "¿Qué haces todo el día?" y dijeron: "Estoy
viendo la guerra en la televisión". ¿No es de extrañar que se depriman?
Cuando crees todavía que eres el cuerpo, entonces también crees en otros
cuerpos. En consecuencia, cuando ves todo el día una guerra en la
televisión, entonces sientes esos cuerpos que están siendo asesinados, y así
te sientes deprimido. ¿Veis lo que os estoy diciendo? Si crees que eres el
fenómeno cuerpo-mente entonces también eres el cuerpo-mente de todo el
universo, porque sólo hay un cuerpo y es el mundo entero. En otras
palabras, eres el cuerpo de todos. Naturalmente, te verás afectado al ver los
cuerpos siendo asesinados en la guerra. Lo más inteligente que hacer es no
mirar, y trabajar en ti mismo. Eleva tu consciencia a un estado tan alto que
estés por encima y más allá de la guerra y la verás desde una perspectiva
diferente.

Todo es consciencia, todo. Cuando preguntas, "¿Qué es la consciencia?" no


hay una respuesta válida, así que permanezco en silencio. Por lo tanto
puedes decir que la consciencia es silencio. Cuando alguien me pide que
escriba un libro o de una conferencia, entonces tengo que explicar la
consciencia en unas cincuenta palabras diferentes, y cada palabra tiene
otras cincuenta palabras para explicar esa, y esas palabras tienen otras
cincuenta palabras. Así que se escribe un voluminoso libro con ochocientas
páginas. ¿Qué dice? "Todo es consciencia". Yo podría haber escrito una sola
página, y en medio de la página diría: "Todo es consciencia". El resto estaría
en blanco. Esta es la razón por la que no escribo libros, porque no hay nada
que decir. ¿Veis lo confuso que es? Leemos muchos libros durante la
semana. Por lo general, no recuerdas lo que lees, y si lo haces, es
intelectual. Estás utilizando las palabras de otra persona, cuando en realidad
deberías estar usando tus propias palabras y tener tu propia experiencia.

No sé qué es la consciencia, pero Yo Soy Eso. Si supiera lo que es la


consciencia no sería eso, porque estaría expresando una palabra, y la
125

palabra estaría limitada por la propia sonoridad de la palabra. Así que la


consciencia es una no-cosa. No es nada que puedas determinar. No es nada
que puedas describir. No es nada de lo que puedas escribir en un libro. La
consciencia es silencio. A veces digo: "La consciencia es la realidad
absoluta", y estas son más palabras, y tengo que explicar la realidad
absoluta. La consciencia es la unidad última, inteligencia pura.

La consciencia es todas esas cosas. Pero, ¿qué son esas cosas? Una vez
más son sólo palabras. A veces digo que la consciencia es amor, felicidad,
Sat-Chit-Ananda, conocimiento, ser, existencia. Son sólo palabras, y
obtienes una buena sensación de las palabras, pero la sensación no dura
demasiado tiempo, porque no has digerido las palabras. No te has convertido
en una encarnación viviente de la consciencia. La única manera de hacerlo
es quedándote quieto. Si quieres solucionar cualquier problema en la vida no
trates de resolverlo verbalmente. Quédate quieto.

Es un hecho conocido que personas como Albert Einstein, Thomas Edison, y


otros, cuando tenían una ecuación matemática que resolver, se sentaban en
una mecedora durante horas en silencio y todo les era revelado. Así es como
Einstein llegó a su teoría de la relatividad, si lees la historia de su vida. Solía
pasar horas sentado solo en silencio, y todo le era revelado científicamente.

Así es contigo. Si quieres la respuesta a cualquier problema, no corras a un


psiquiatra, o un abogado, o incluso un médico, sino siéntate solo y escucha.
Tú mismo tienes todas las respuestas. ¿Por qué? Porque, como decíamos el
domingo, cada átomo del universo está dentro de ti. Tú eres eso. Eres el
universo entero. Eres el microcosmos en el macrocosmos. Por lo tanto todas
las respuestas del universo deben también estar en ti. Todas las soluciones,
toda la sabiduría, toda la felicidad y la dicha que has estado buscando, están
dentro de ti. Eso es lo que Jesús quiso decir cuando dijo: "Yo y el Padre
somos Uno", y también, "Si me has visto a Mi, has visto al Padre". Él no
estaba hablando de una persona llamada el Padre. Él estaba hablando de un
principio universal de armonía, de dicha, de alegría. Él estaba hablando de la
consciencia. Está dentro de ti. Es tú. Tú eres eso. Siempre has sido eso. No
está muy lejos. Está justo donde tú estás. Y cuando te sientas en silencio, y
piensas en estas cosas, comenzarás a darte cuenta de algo muy interesante.

Comenzarás a darte cuenta y comprender, "Bueno, si mi cuerpo es


consciencia, no puede ser un cuerpo, ya que no puede ser ambos. ¡No
126

puede ser consciencia y mi cuerpo. Eso es dualidad". Así que cuando


comienzas a pensar en la palabra consciencia en el silencio, se te revela que
no tienes un cuerpo. Sólo hay consciencia. Y esto no parece extraño en
absoluto. Porque cuando empiezas a entender y comprender lo que la
consciencia es en realidad te darás cuenta de que es autosuficiente. La
consciencia sólo conoce la consciencia. No conoce el universo. No conoce
cuerpos. No conoce problemas. No conoce guerras. No conoce la crueldad
del hombre hacia el hombre. No conoce nada de lo que conoces. Sólo se
conoce a sí misma como conciencia pura. Y cuando te sientas por ti mismo
en el silencio esto se vuelve perfectamente claro. Y, de repente, la
realización viene a ti, "no tengo problemas. No hay absolutamente nada de
malo en el mundo. No está ocurriendo nada. Sólo hay consciencia".

Sé que esto suena extraño para algunos de ustedes, ya que están tan
identificados con su cuerpo-mente que dicen, "¿Qué pasa con las
experiencias que están ocurriendo aquí? ¿Qué pasa con esto? ¿Qué pasa
con el alquiler que tengo que pagar la semana que viene? Y ¿qué pasa con
mi marido, que me dejó? Y ¿qué pasa con mi trabajo del que he sido
despedido?, todo eso es muy real". Por supuesto que es real, porque te
estás identificando con el cuerpo. Así que es muy, muy real. No hay dos
mundos. No hay el mundo del cuerpo, y el mundo del universo, y el mundo
de tus problemas y asuntos, y también el mundo de la consciencia. Sólo hay
consciencia y tú eres eso. Sólo escuchando esto te libera. Te libera de toda
duda y limitación. Comienzas a sentir la inmortalidad. Comienzas a
comprender que nunca has nacido. ¿Cómo puede nacer la consciencia? Y si
nunca has nacido, ¿Cómo puedes morir? ¿Qué es lo que muere? Bueno,
algunos de ustedes dirán, "El cuerpo", pero yo digo que no hay cuerpo que
muere. No hay nadie en casa. Nunca hubo un cuerpo, no hay cuerpo, y
nunca habrá un cuerpo. (1)

Si todavía no puedes verlo, o sentirlo, no te preocupes por ello. Todo lo que


te pido que hagas es que te sientes en el silencio. Todo te será revelado. Es
por eso que siempre les digo a los recién llegados, "No me crean. No crean
una palabra de lo que digo. Descúbranlo por sí mismos". Todo lo que
comparto con ustedes es de mi propia experiencia, no lo he leído en un libro
ni nadie me lo ha dicho. Cuando fui a ver a Ramana Maharshi en 1947, fui a
confirmar mis propias experiencias, y me reí cuando me di cuenta de que
había alguien más que sentía lo que yo sentía.
127

Esta enseñanza parece abstracta a algunas personas, pero en realidad no es


abstracta. Es verdad. Es la realidad, es tu realidad. Alguien puede decir:
"Esto es demasiado pretencioso para mí. Quiero algo práctico. Quiero
mejorar mi humanidad. Sólo quiero vivir mi vida, y ser millonario y estar sano,
y tener una mansión". En otras palabras, quieres tener lo que crees que
deberías tener. Lo mismo sucede con todas las demás personas en este
mundo. Pero, ¿Son felices? ¿Están satisfechos? Las estadísticas muestran
que hay más suicidios entre los ricos que entre los pobres. Por lo tanto, si el
ser multimillonario es tan estupendo ¿Por qué hay tantos suicidios?
Simplemente porque todo debe cambiar. Vivimos en un mundo, como
ustedes saben, en constante cambio. Y si no aceptas eso sufres.

Como expliqué el domingo pasado, vuestro cuerpo, lo que llamáis cuerpo, se


encuentra en un estado de constante flujo. Nunca es el mismo, al igual que el
universo. No hay nada sólido. No hay nada permanente en el universo. Todo
está en constante estado de vibración. Lo que parece ser este cuerpo vibra a
una velocidad determinada. Lo que parece ser un perro vibra a un ritmo más
lento. Lo que parece ser la silla vibra a un ritmo más lento también. Cuanto
más burdo es algo más lento vibra, pero todo vibra. Todo está compuesto de
átomos y de energía con gran espacio entre medias. Nada es sólido.

Cuando te das cuenta de que tu cuerpo no es sólido, y no es lo que parece


ser, ¿cómo puedes todavía identificarte con él? Es ridículo. Se puede decir
cuánto estás identificando con tu cuerpo por la manera de reaccionar ante
las situaciones. Si una situación todavía te hace enojar, o estar tenso o
deprimido, entonces sabes a ciencia cierta que estás identificando con el
cuerpo. Por otro lado, no te vas al otro extremo y dices: "No me importa
nada, todo me importa un carajo". Si no te importara no lo dirías. No se trata
de que nada te importe un carajo. Cuanto más evolucionas, más compasivo
te vuelves, más bondad demuestras hacia todo, al reino mineral, al reino
vegetal, al reino animal, y al reino humano. Muestras total compasión,
benevolencia. Te conviertes en una encarnación del amor simplemente
porque todo el mundo eres tú. "Yo soy mi hermano y mi hermano soy yo",
como dijo Emerson. No hay diferencia entre tú y Saddam o Bush o cualquier
otra persona. Así que no amas humanamente a estas personas y no odias
humanamente a estas personas. Es sólo una experiencia por la que el
mundo está atravesando. Recuerda que cuando crees en tu cuerpo,
entonces el mundo se vuelve muy real para ti.
128

Y este mundo es un mundo de tercer grado. Al igual que el tercer grado en la


escuela. Hay otros planetas y otras galaxias, hay cuartos grados, y quintos
grados, y sextos grados y la escuela secundaria y la universidad, pero todo
eso es una ilusión. Sin embargo, si te identificas con el fenómeno cuerpo-
mente hay toda una serie de planetas, al igual que hay toda una serie de
organismos (cuerpos). Es todo lo mismo. ¿No lo ves? Siempre que creas que
eres el cuerpo, entonces hay miles de millones de cuerpos, y el mundo es un
cuerpo, el universo es un cuerpo. Así que hay millones de mundos. Hay
miles de millones de galaxias. Hay miles de millones de universos. Y todo
esto sucede porque crees que eres el cuerpo. ¿No es eso algo?

Así que ahora no te das cuenta de que es tu culpa todo lo que está
sucediendo en este universo. Tú eres el creador. Todo es una emanación de
tu mente. Eres tú quien inventa estas cosas que están sucediendo hoy en el
mundo. Si deseas detenerlo, si no te gusta lo que has creado, deja de
identificarte con él. En su lugar sumérgete profundamente, muy adentro e
identifícate con tu Ser, que es consciencia, la conciencia absoluta. Tan
pronto como comienzas a identificarte con tu Ser, entonces el mundo entero
se convierte en tu Ser, como es adentro es afuera, como es arriba es abajo.
¿Puedes ver la situación ahora? Lo que estás viendo en este mundo es tu
Ser. Si no te gusta lo que ves no trates de cambiar a la persona, lugar o
cosa. Cambia tu perspectiva. Y tienes que ser capaz de darte cuenta, todo el
día.

No dejes que una situación te afecte si te sientes mal, desilusionado,


deprimido porque alguien te habló con dureza, o alguien te dijo algo que no
te gustó, o alguien te hizo algo, o lo que sea. Es por eso que en la mayoría
de los casos parece que si alguien realmente ha evolucionado a un estado
superior a veces las peores condiciones parecen sucederle a esa persona. Y
cuando te sucede la peor de las condiciones es una bendición disfrazada.
Significa que estás creciendo y todas estas cosas te vienen para probarte y
mostrarte que tú no eres eso. Y entonces te vuelves hacia dentro y ves la
verdad, te identificas con la verdad.

"Yo Soy el Ser imperecedero, la Realidad Absoluta, la Inteligencia Pura, el


Vacío, el Nirvana, la Unidad Final. Yo Soy Eso". Luego, cuando abres los
ojos, verás un universo diferente. Vas a ver el amor, la armonía, la alegría, la
felicidad. Estás viendo tu Ser.
129

Por lo tanto, te hago la pregunta, ¿Qué es lo que quieres ver en el mundo?


¿Condición, tras condición, tras condición tras condición? Incluso si debido al
karma estás viviendo una vida relativamente buena, no significa nada.
Incluso si estás viviendo una vida relativamente feliz, tienes una salud
perfecta, tienes una esposa o marido perfecto, tienes el empleo perfecto,
tienes una cuenta bancaria perfecta, tienes un hogar perfecto, tienes hijos
perfectos, no quiere decir absolutamente nada, porque hay una ley del
universo que dice que todo debe cambiar. Y mientras estés identificando con
el universo, tienes que pasar por esos cambios.

Puede que no notes muchos cambios en esta vida. Pero recuerda que lo que
llamas tu vida no es más que una fracción de segundo en la eternidad, como
esto (chasquido de dedos), estás aquí y te has ido. Debido al tiempo y al
espacio piensas que tienes setenta, ochenta, o los años que sean de vida.
No, la vida no es más que una fracción de segundo en la eternidad, luego te
has ido. Si no has encontrado tu realidad o tu Ser, puedes volver de nuevo a
este planeta o a otro planeta, y la persona que está viviendo una vida
relativamente buena aquí, tiene que pasar por el cambio. Puedes nacer
durante la Edad Media, cuando el mundo haya dado la vuelta de nuevo, y
puedes quedar atrapado en la inquisición, o ser apresado como espía o algo
así, y eres torturado, y te cortan los dedos de los pies, y te cortan los dedos
de la mano, y te arrancan la lengua, y pasas por experiencias felices como
esas. Esa es la otra cara de la moneda.

Es por eso que digo que si estás viviendo una vida relativamente buena, no
te digas a ti mismo: "Yo no necesito esta enseñanza, tengo todo lo que
quiero". He oído a tantas personas decir esto. Ellos dicen: "Esta enseñanza,
Robert, es para personas que son miserables, que no están satisfechas". Ni
siquiera respondo a esas personas. Están engañados en la creencia de que,
debido a que tienen las cosas buenas de la vida eso es todo. Poco se
imaginan las experiencias que van a tener que pasar cuando llegue el
cambio, ya sea en esta vida o en otra vida. Es por eso que la cosa más
inteligente que hacer es trascender toda experiencia humana, porque la
experiencia humana es una gran mentira. En realidad no hay experiencia
humana. No hay experiencia alguna. No hay fundamento para la creación.
Sólo la consciencia existe, y tú eres eso.
130

Notas

1). En inglés se produce aquí un juego de palabras ya que "nobody" se


traduce por "nadie" y "no body" se traduce por "ningún cuerpo".

Robert Adams, 31 enero 1991


131

19.- SENTARSE EN SILENCIO

Robert: La mayoría de vosotros ha venido aquí a oírme hablar, y yo os digo


que sentarse en silencio es más potente que cualquier palabra que nunca se
pueda oír. Si has viajado sólo para oírme hablar te vas a decepcionar,
porque yo no soy un orador, no soy un conferenciante y realmente no tengo
nada que decir. Pero sin embargo, la mayoría de vosotros funciona
escuchando a la gente hablar. Piensa en retrospectiva. ¿Cuántos maestros
has escuchado durante tu vida? Literalmente cientos. ¿Cuántos libros has
leído, y dónde estás? ¡Aquí!

Si las charlas y los libros te hubieran hecho algún bien no estarías aquí en
absoluto. Estás aquí porque todavía estás buscando, estás tratando de
encontrar algo externo a ti mismo y no puedes hacer eso. Lo que estás
buscando, ya lo eres. No hay ningún lugar a donde ir y no hay nada que
hacer. Todo ya es. No hay nadie que pueda cambiarlo por ti.

Cuando te sientas en silencio tienes que lidiar con tus propios pensamientos.
A la mayoría de las personas no les gusta hacer esto, por tanto quieren
oírme hablar. Cuando hayan terminado aquí se van a casa y ven la
televisión, y escuchan a otros hablar. Luego hablan con sus familias, se van
a ver una película y no hay nada más que hablar, hablar, hablar, hablar,
hablar. No te lleva a ninguna parte. A muchos de vosotros no os gusta
sentarse en silencio porque tu mente te ataca. Te presenta todo tipo de
cosas sobre el pasado y las preocupaciones sobre el futuro. Así que quieres
estar entretenido. Quieres oír buenas palabras, conocimiento profundo.

No hay conocimiento profundo. No hay buenas palabras. Todo lo que te han


enseñado es una mentira. La única verdad que existe es tu Ser, pero ¿quién
es el Ser? El Ser eres tú, tal y como eres. El error que comete la mayoría de
la gente es que quieren cambiarse a sí mismos.

¿Cómo puedes cambiarte a ti mismo? Crees que tienes problemas, o


piensas que tienes una mente mala, o piensas que algo está mal y quieres
cambiar eso. No existen esas cosas. No hay nada que cambiar. Eso es lo
132

que quiero decir cuando digo: "Sé tú Mismo, tal como eres". Tu Ser, tal como
eres, es espontáneo, vive en el ahora, no tiene tiempo para preocuparse o
pensar. Cuando eres tu Ser eres Dios, eres consciencia, eres la realidad
absoluta. Tú eres siempre tú mismo. Nunca fuiste nadie más. Nunca has sido
otra cosa. Tu naturaleza es divina. No eres lo que aparentas ser. Lo único
que tienes que eliminar es la apariencia, o la creencia en la apariencia,
porque la apariencia es falsa. La mayoría de vosotros todavía creen que son
los fenómenos cuerpo-mente. No importa cuántas veces os diga que no sois
el cuerpo-mente, seguís todavía identificados con el cuerpo y la mente, eso
es falso, eso no existe. Pero, ¿Qué es este cuerpo al fin y al cabo? Si miras
tu cuerpo con un microscopio electrónico, verás billones y billones de
átomos. ¿Qué es un átomo? La ciencia nos dice que un átomo tiene un
protón, que es el centro, y electrones que se arremolinan alrededor de los
protones. Tu cuerpo parece estar hecho de billones y billones de átomos, lo
que significa que siempre está en un estado de flujo. Tú no eres tan sólido
como crees. Nada en el mundo es sólido.

Ahora bien, lo más sorprendente de todo esto es que tú eres el microcosmos


en el macrocosmos. Lo que significa que eres un pequeño universo en un
vasto universo. Si te fijas en el universo, está compuesto por galaxias y
sistemas solares. En cada galaxia hay billones y billones de sistemas
solares. ¿Qué es un sistema solar? Es un sol con planetas girando a su
alrededor. ¿No es eso igual que el átomo? Es por eso que en las Escrituras
se dice: "Vivimos en el cuerpo de Dios", porque todo el universo parece ser
un ser pulsante. Un ser que palpita, respira. ¿Puedes imaginártelo? El
universo en realidad respira igual que tú respiras.

Tú eres una réplica del universo. Si fueras del tamaño de un átomo en tu


cuerpo, estarías en un universo. Podrías mirar hacia arriba y verías soles,
estrellas, planetas, pero todo eso estaría teniendo lugar en tu cuerpo. Es
alucinante. Así que no eres lo que pareces ser. Por lo tanto, cuando digo que
tú no eres el cuerpo no es sólo algo espiritual, es científico. Hay espacios
entre los átomos así como hay espacios entre los átomos que ves en el cielo,
los planetas. El espacio entre las moléculas, y los átomos y los electrones es
lo que llamamos espacio. Eso es lo que vemos con nuestros ojos, el espacio,
pero ¿es realmente espacio?

Los sabios nos dicen que en realidad es consciencia. ¿Qué es la


consciencia? Algo que es consciente. Lo que esto significa es que hay una
133

fuerza de vida que es el sustrato de toda existencia. ¿Qué es esa fuerza de


vida? ¿Cuál es la causa de la creación? ¿Que está en el fondo de todo esto?
La respuesta, mis queridos amigos, sois vosotros. Tú eres la causa de toda
la creación, y no existes como tú. Por lo tanto la creación como aparenta ser
tampoco existe. En otras palabras, la creación sólo existe porque tú existes.
Cuando te vas a dormir por la noche ¿qué ocurre con la creación? Ya no
existe para ti. Sé que puedes decir: "Bueno, yo sé que está ahí de todos
modos". No, no lo sabes. ¿Quién lo sabe? Estás en un estado de sueño
profundo. En lo que a ti respecta estás muerto. Eso es lo que pasa cuando
llega el momento de abandonar tu cuerpo. Te conviertes en la consciencia
misma. La diferencia entre el sueño y estar realizado es que cuando estás
dormido estás realizado, pero no eres consciente de ello. Cuando estás
realizado, eres consciente de todo el juego. Así que ya ves, cuando te das
cuenta realmente de que estás hecho de átomos, billones y billones de
átomos, no eres quien crees que eres. Has sido engañado. ¡Despierta!

¿Por qué debes despertar? Cuando te fijas en el mundo de hoy, y ves lo que
está ocurriendo, llegas a estar completamente confundido. No tienes ni idea
de por qué hay guerras, inhumanidad del hombre hacia el hombre. Va a
haber una guerra civil en Rusia. Están luchando en América del Sur. En
África hay disturbios. No parece que haya paz en ninguna parte. Sin
embargo, la realidad es el amor. La realidad es la paz. La realidad es infinita
felicidad.

No tiene ningún sentido. ¿Cómo puede la realidad ser felicidad, amor y paz,
cuando contemplas el efecto de la realidad, que parece ser el caos y la
confusión y la inhumanidad del hombre hacia el hombre? Porque has sido
hipnotizado. ¿Alguna vez has visto a un hipnotizador? Un buen hipnotizador
puede hipnotizarte y hacerte creer casi cualquier cosa. La hipnosis universal
se llama maya. Me hace creer que soy Robert y que tengo una vida que vivir.
Te hace creer que eres Joan, o Fred o Henry o Mary y que tienes una vida
que vivir. Te preocupas por tu vida. No tienes paciencia. Siempre quieres
cambiar las cosas, hacer las cosas mejor, mejorar esto y mejorar aquello. Es
todo una broma. No puedes mejorar nada.

La única cosa que puedes hacer es despertar. Cuando despiertas ves el


mundo como un reflejo, como un reflejo en un espejo. El espejo es siempre
el mismo, nunca cambia. Los reflejos cambian. La pregunta es por supuesto,
¿Por qué hay reflejos? ¿De dónde vienen? Y como sabes, mi respuesta es
134

que no existen. Es una analogía que te doy para hacerte entender de dónde
viene todo. Sólo la realidad existe y tú eres eso. Sólo la consciencia existe y
tú eres eso. Sólo el amor existe y tú eres eso. Si sólo te dieras cuenta de
quién eres serías la persona más feliz que jamás haya existido, y quiero decir
feliz, totalmente feliz, felicidad inmutable. ¿Existe tal cosa? Sí existe. La paz
inmutable. El amor inmutable. Pero has optado por identificarte con maya,
con la irrealidad, y así piensas que sufres. Crees que tu vida no es lo que
debería ser. Te comparas con alguien más. Deseas hacer cambios. Como ya
sabes, al realizar esos cambios sólo duran un corto tiempo, entonces vuelves
a donde estaba antes. El Sabio, por lo tanto, realmente no parece que quiera
cambiar nada. Se vuelve tranquilo. Tiene paciencia. Trabaja sobre sí mismo.
Observa sus pensamientos y sus acciones. Se observa a sí mismo enojarse,
se observa a sí mismo deprimirse, se observa a sí mismo sentir celos y
envidia y demás. Poco a poco se da cuenta de que "Eso no soy yo. Eso es la
hipnosis, es una mentira". No reacciona a su condición. En la medida en que
no reacciona a su condición, en esa medida llega a ser libre. Ya no importa lo
que alguien más esté haciendo. No se compara con nadie. No compite con
nadie. Simplemente se mira a sí mismo. Se observa a sí mismo. Ve la
confusión mental. No corre por ahí gritando: "Yo soy la realidad absoluta. Yo
soy Dios. Yo soy la consciencia". Más bien, ve [comprende] de dónde viene y
deja a todos los demás en paz.

Este ser se desarrolla a un ritmo acelerado. No hay ninguna diferencia en


qué situación difícil se encuentre un ser así. No importa, porque tal ser ya es
libre. Cuando la mente reposa en el corazón, eso significa que la mente ya
no sale más hacia el exterior para identificarse con el mundo, cuando la
mente reposa en el corazón hay paz, hay armonía, hay puro ser. Cuando
permites que tu mente salga fuera de tu Ser (de ti Mismo) ella comienza a
comparar, comienza a juzgar, comienza a sentirse ofendida, y no hay paz.
No hay descanso.

¿Cómo comenzar? Bueno, primero te das cuenta del lugar en el que estás
en este momento, ya sea que pienses que es bueno o malo, ya sea que
pienses que estás feliz o triste, ya sea que pienses que eres rico o pobre,
que estás enfermo o sano, el lugar donde estás en este momento es tu lugar
correcto. Ese es el comienzo. Deja de tratar de ser otra persona. Deja de
tratar de cambiar tu vida. Estás en tu lugar correcto, en este momento, tal y
como eres. Si puedes llegar a ser feliz y estar en paz en el lugar donde estás
135

ahora, de repente encuentras que las circunstancias cambiarán a tu favor, y


entonces de nuevo estarás en tu lugar correcto. Sea cual sea el cambio que
venga en lo que a tu cuerpo-mente se refiere, estás en tu lugar correcto.
Cuanto más puedas ver esto, te des cuenta de esto, más puedes ver lo que
acabo de decir intelectualmente, inteligentemente, más tranquilo te vuelves,
más patrones kármicos comienzan a desprenderse y empiezas a despertar.

Puede ser gradual al principio. Te das cuenta de que las cosas que solían
molestarte, ya no te resultan molestas. Te das cuenta de que la gente con la
que vives, los conflictos que habéis tenido, se detienen porque tú has
parado. Ya no tratas de vengarte. No tratas de salirte con la tuya. Ya no
tratas de encontrar el libro adecuado, o el maestro adecuado, o lo que sea
adecuado. Permaneces centrado. Permaneces libre. Cuando algo se
presenta, ya sea bueno o malo, sólo tienes que sentarte donde estás y
preguntarte, "¿A quién le sucede esto?" y te ríes, porque te has separado de
tu cuerpo-mente y empiezas a darte cuenta de que tu cuerpo-mente está
pasando por la experiencia, pero tú no.

Así que no hay nada de qué preocuparse. No hay nada que temer. No hay
nada que pueda molestarte. No hay nada que pueda hacerte daño. Te das
cuenta de que lo que alguien haga a tu cuerpo, físicamente, o con palabras,
o de otra manera, nunca puede hacerte daño, porque tú no eres tu cuerpo.
No importa lo que te digan, no importa lo que veas con tus ojos, nunca puede
afectarte, porque no eres tu mente. En realidad has separado tu Ser de tu
cuerpo y tu mente.

Eso es sólo el comienzo. Cuando vas más allá, tu cuerpo y tu mente son
desechados. No quiero decir que te mueras. Me refiero a que son cada vez
menos importantes para ti, y ya no te identificas con ellos en absoluto. En
realidad sabes, y sientes, y experimentas, que tu cuerpo y mente no existen,
sin embargo, tú existes. Tú no existes como tu cuerpo o tu mente. Existes
como realidad absoluta, como consciencia, y ya no crees que tu cuerpo y tu
mente son una modificación de la consciencia. Simplemente sabes que no
hay cuerpo ni hay mente. Tú eres sin-ego. No hay ninguna razón para que tu
cuerpo, tu mente o el mundo existan.

Al principio puede que sientas esto levemente, pero te darás cuenta de que
cuanto mayor es la sensación, mayor es la felicidad. Están empezando a
fundirte en la consciencia. Estás comenzando a sentir la realidad. El mundo
136

sigue su curso, la gente hace lo que siempre hacen, sin embargo, tú lo ves
de manera muy diferente. Ya no ves el mismo mundo que solías ver. Es
como leer una revista. Las imágenes de una revista están delante de ti, pero
tú no eres la revista y no eres las imágenes. Quién eres todavía puede ser un
misterio. Recuerda, siempre y cuando puedas expresarlo, eso no eres. Por lo
tanto, no vas por ahí diciéndole a todo el mundo: "Yo soy la realidad pura", o
"yo soy la consciencia". Permaneces en silencio. Por sus frutos los
conoceréis. Te conviertes en una luz en el mundo de la oscuridad.
Automáticamente la gente se acerca a ti y simplemente se sienten bien al
estar cerca de ti. Has encontrado la paz. Siempre ha sido tú. En realidad no
has encontrado nada. Sólo te has dado cuenta que eres el Ser. Ahora vamos
a hablar de ti. Piensa acerca de tus experiencias por un momento, lo que te
está ocurriendo personalmente en tu vida, las cosas que te preocupan, las
cosas que te molestan, las cosas que te hacen llorar. ¿Cómo puedes permitir
que las cosas te controlen? Eso es lo que se llama blasfemia. Siendo el Dios
que eres, crees que alguien o algo puede hacerte llorar, puede molestarte,
puede hacerte sentir mal, puede hacerte desear hacer cambios.

A modo de ejemplo, hay muchas personas que vienen a mí todos los días o
que me llaman por teléfono y me preguntan: "Robert, ¿Cuándo vamos a
tener un lugar que sea nuestro? Deberíamos ir al bosque en algún lugar y
estar en paz o tener un ashram en algún lugar lejano en el bosque o en la
selva". Y mi respuesta es siempre la misma. Si no estás en paz ahora, no
vas a encontrar la paz, no importa a donde vayas, porque donde quiera que
vayas, tienes que llevarte a ti mismo contigo. ¿Qué te hace pensar que vas a
encontrar la paz? Si eres un creador de problemas, si eres un propagador de
chismes, ¿crees que el cambio va a cambiarte? Quizás al principio, pero
pronto estarás haciendo las mismas cosas que siempre haces. Estarás
inquieto, encontrarás defectos, buscarás razones para maldecir a la gente,
estar molesto con los demás.

Así que yo te digo, quédate donde estás. Una vez que hayas encontrado tu
Ser y hayas encontrado la semblanza de paz y armonía, entonces mira a
dónde quieres ir, pero no vayas a ninguna parte hasta que te hayas
encontrado a ti mismo. Vosotros y yo conocemos a personas que vienen a
Los Ángeles por un tiempo, entonces todo les sale mal y se van a otro lugar,
a San Francisco, entonces todo les sale mal y se van a Oregón, todo les sale
137

mal y se van a Nueva York. Esto nunca se termina. Nunca se han visto a sí
mismos por lo que son. Ellos simplemente organizan y hacen cambios.

Es por eso que la semana pasada os pedí que durante una semana os
hicierais la pregunta, "¿Quién soy yo?" Cada vez que algo sucede en tu vida,
en lugar de tratar de cambiarlo o realizar alguna acción en su contra,
simplemente pregúntate: "¿Quién soy yo?" Cada vez que tu mente comienza
a pensar pregúntate, "¿Quién soy yo?" Cada vez que oyes malas noticias en
la TV, cuando te sientas molesto, pregúntate: "¿Quién soy yo?" Eso es todo
lo que tienes que hacer. No vayas más lejos que eso. Ahora, lo que me
gustaría hacer es escuchar los resultados de ese experimento. ¿Quién
quiere decirme o decirnos lo que sucedió durante la semana? Al plantearte la
pregunta a ti mismo: "¿Quién soy yo?" ¿A quién le gustaría decir algo acerca
de eso? (pausa) No respondáis todos a la vez……

Robert Adams, 27 enero 1991


138

20.-El Juego Divino (Lila)

Robert: Esto es satsang. Realmente no debería haber ninguna


conversación, ningún discurso. Venís aquí a meditar, a observaros a
vosotros mismos, a observar vuestros pensamientos en acción, a ver lo que
está pasando dentro de vosotros. Yo soy vuestro Sí mismo. Por lo tanto
cuando te observas a ti mismo correctamente, ves yo-soy.

Este cuerpo no es un orador. Este cuerpo no es un predicador. Este cuerpo


no es ni siquiera un conversador. Lo hago por vosotros. Pero si la persona
promedio viene aquí por primera vez, me aburriría más, porque hablo en un
tono monótono, y repito las cosas muchas veces. Tienes que entender lo que
realmente significa satsang. Significa estar en presencia de tu propia
divinidad, estar en presencia de tu propia consciencia. No me mires como
algo separado de ti.

La mayoría de los oradores públicos, predicadores, filósofos, tienen


preparado un discurso, lo estudian durante toda la semana, vienen
preparados y cuando se marchan todo el mundo dice, "¡Qué maravilloso
discurso!." Pero nada ocurre. Te sientes bien por el momento. Cuando
vuelves a casa vuelves de nuevo a tu viejo yo.

Si conoces la verdadera razón de por qué vienes aquí marcará una gran
diferencia en tu vida. Vienes aquí para despertar. Para despertar del sueño
de maya, el sueño de un yo personal. Vienes aquí para encontrar la paz, la
felicidad. Para despertar a tu verdadera naturaleza. Por lo tanto, tu presencia
aquí es una meditación en sí misma.

La modalidad que utilizo para ayudarte es el silencio, no las palabras. No hay


seminarios de fin de semana. No hay mantras especiales. No hay iniciación.
No hay nada. Sin embargo, esa nada es todo. Crees que eres el hacedor, y
todo lo que consigues piensas que lo hiciste tú. Eso es una mentira. ¡Ni
siquiera existes! ¡Ni siquiera has nacido! ¿Cómo puedes ser el hacedor? No
hay nadie que haga nada. Sin embargo, todo se hace. Es una paradoja.
139

Todo se hace porque crees que eres el hacedor. Cuando te das cuenta de
que no eres el hacedor todo se hace de una manera mejor, porque dejas de
identificarte con el objeto y el sujeto. Te vuelves libre de todo apego. Siempre
y cuando creas que eres responsable de todo lo que sucede en este mundo,
tienes un problema. Tendrás que pasar por esa experiencia una y otra y otra
vez, hasta que te des cuenta de que no tienes absolutamente nada que ver
con nada. Tú eres la consciencia pura. Tu verdadero Ser es la realidad
absoluta. Te lo aseguro, no tienes nada que ver con este mundo.

Sé que algunos de vosotros están diciendo: "Entonces, ¿Por qué estoy


aquí?" Bueno, en realidad no estás aquí. ¿Dónde estás? En ninguna parte y
en todas partes. Algunos de ustedes dicen, "Bueno, yo quiero experimentar
toda la felicidad que pueda mientras esté aquí". Luego caes bajo la ley del
karma y la dualidad. Lo que significa que vas hacia arriba y hacia abajo como
un yo-yo. Cuando consigues lo que quieres eres feliz. Cuando te quitan tus
posesiones, te desilusionas y lloras. Luego consigues lo que quieres y de
nuevo eres feliz. Cuando cambian las cosas otra vez te enfadas.

Esto es como cuando una persona se pone al calor del sol cuando la
temperatura es de cien grados y se quema, y luego corre debajo de la
sombra de un árbol. Pero después de un tiempo, cuando se enfría se olvida
del sol caliente y vuelve a ponerse al sol y se quema de nuevo. Luego se
refugia bajo el árbol de nuevo. Se olvida del sol, del calor que hace y vuelve
a ponerse al sol, se quema de nuevo y se va debajo del árbol de nuevo.
Como se puede ver sólo un tonto se pondría al sol para quemarse y luego
volver de nuevo a la sombra y luego de vuelta al sol.

Sin embargo, eso es exactamente lo que hacemos con nuestras vidas.


Creemos erróneamente que las personas, los lugares y las cosas nos dan la
felicidad. No hay ninguna cosa fuera de ti que alguna vez pueda darte la
felicidad. ¿Por qué? Porque la felicidad es tu propia naturaleza. Eres la
felicidad misma. Cuando vas detrás de la felicidad fuera de ti mismo, tienes
que saber que es una condición temporal. Como muchos de vosotros habéis
experimentado. No puedes esperar para ver cierta película. Has estado
esperando por ella mucho tiempo y ahora aquí está. Así que pagas tus cinco
dólares y vas a ver la película. Y eres feliz, pero, ¡después se acabó! ¿Y
ahora qué? Ahora tienes que buscar otra emoción. Crees que tienes que
encontrar algo que te haga feliz. Así que buscas y maquinas y piensas, y
seguramente lo consigas. Eso dura un tiempo. Pero luego cambia porque
140

todas las cosas cambian. Y te sientes desilusionado de nuevo. No has


aprendido la lección. Todavía estás buscando la felicidad y la alegría fuera
de ti mismo.

De nuevo, es como volver al sol, consiguiendo que te quemes de verdad, y


luego corres a la sombra. Y luego vuelves al sol de nuevo. Y así una y otra
vez, nunca aprendes. Muy pronto estarás viejo y cansado, y es hora de salir
de tu cuerpo. Así que la desilusión aún continúa y te dices a ti mismo:
"Bueno, ahora voy a encontrar la verdadera paz cuando salga de mi cuerpo.
He terminado con este ajetreo de vida". Pero no, porque no hay a dónde ir.
Si crees que eres el cuerpo, entonces hay muchos cuerpos. Cuando dejas
uno coges otro y continúas el juego del escondite. Nunca se termina.

Hasta que un día estás tan disgustado con el mundo y con la vida que algo
dentro de ti te conduce al libro adecuado o al maestro adecuado o a algo
adecuado. Y empiezas a sentir que hay algo más. Así que te conviertes en
un buscador de la verdad. Empiezas a leer muchos libros. Descubres que
hay algo como el budismo Zen, diferentes formas de budismo. Está el Tao, la
mística cristiana, la Cábala, el yoga, varias formas, hatha, raja, karma yoga.
Te involucras en temas de ocultismo, astrología, numerología, lo que sea. Y
crees que has descubierto algo. Pasas una vida tras otra involucrado en esas
cosas. Sin embargo, si eres un verdadero buscador algo más va a afectarte.
Y descubrirás a un gurú, un maestro que es el adecuado para ti en ese
momento. Y te convertirás en un discípulo. Sin embargo, todavía tienes
dudas y temores. Te abrirás y cerrarás como un grifo de agua. Te adherirás a
la misma filosofía por un tiempo.

Por ejemplo, el budismo Zen, leerás acerca de todos los maestros Zen
disponibles e irás al Tíbet para encontrar uno, a Japón para quedarte en un
zhendo. Ascenderás a los Himalayas. Leerás todos los libros sobre Zen que
puedas encontrar. Pero seguirás volviendo a aquel maestro. Y eso es lo que
te convierte en un discípulo.

De nuevo, pasas encarnación tras encarnación. Sin embargo, si eres


realmente sincero, algo te afectará y te darás cuenta de que, "Yo y el Padre
somos uno. Si me has visto, has visto al Padre". Comienzas a sentir que eres
uno con tu maestro, que el maestro está dentro y fuera de ti. El maestro de
adentro te empuja hacia adelante. Y el maestro de afuera te empuja hacia
adentro.
141

Comienzas a comprender que lo único que tienes que hacer es deshacerte


de la idea de que eres el fenómeno cuerpo-mente. De esta manera te
conviertes en un devoto, lo que significa que te vuelves focalizado,
interesado en un sendero. Finalmente te conviertes en el sendero y
despiertas.

La mayoría de la gente, por supuesto, ni siquiera llegan al punto donde se


convierten en un buscador. Pero no nos fijemos en la mayoría de la gente
¿no? A menudo muchos piensan que un sendero como este es egoísta.
Porque en lugar de tratar de ayudar al mundo, en lugar de tratar de hacer de
este un mundo mejor en el que vivir, sólo estamos interesados en nuestro
propio despertar.

Pero la verdad es que, a menos que realmente despiertes nunca puedes


hacer de este mundo un lugar mejor en el que vivir. ¿Por qué? ¡Debido al
hecho de que tú eres el universo! ¡En este momento, tal y como eres! Por lo
tanto, si estás lleno de ira, rencor, avaricia, y el resto de esas cosas, ¡así es
el mundo! Tú has creado el mundo. El mundo es una emanación de tu propia
mente. Lo que piensas de ti mismo lo piensas del mundo. Si estás lleno de
temor entonces el mundo te asusta. Si estás lleno de avaricia crees que
todos los demás son codiciosos. El mundo es un reflejo de ti, eso es todo lo
que es.

Cuando despiertas, ves un mundo nuevo. Estás en el cielo. Porque cuando


despiertas te das cuenta de que el verdadero Ser trasciende el universo, de
que el mundo es como un sueño. Existe, pero como un sueño.

El Sí mismo (el Ser), o la consciencia, es la realidad, y Yo Soy Eso. "Yo Soy"


no significa Robert, ya sabes de lo que estoy hablando. "Yo Soy" es la
consciencia, la realidad absoluta. Por lo tanto, cuando despiertas puedes
afirmar: "Yo Soy Eso". Ya no estás hablando de tu yo individual sino que
estás hablando de todo el universo. Yo Soy Eso. Ahora todo el mundo se
convierte en eso también. Recuerda, Yo Soy es la omnipresencia. Yo Soy
Eso. Es por esto que una persona realizada sólo puede verse a sí mismo. No
ve lo que ven los demás. Ve el amor, la armonía, la paz, la alegría, la
felicidad. Simplemente porque ha descubierto su verdadera naturaleza como
felicidad, consciencia pura, realidad absoluta. Ya no es el yo personal. Lo ha
trascendido. Ya no va a ponerse al sol para quemarse y luego ir de nuevo a
la sombra del árbol. Esta persona está siempre bajo la sombra del árbol.
142

Nada externo puede sucederle de nuevo, como el nacimiento o la muerte o lo


de en medio. El universo no prevalece para él. Porque es sin ego. Así es
como traes la paz al mundo.

Si nos remontamos en el tiempo vemos que han existido personas que han
tratado de hacer de este un mundo pacífico desde tiempos inmemoriales.
Nadie ha tenido éxito. Es la naturaleza de este planeta ser lo que es. No
importa cómo trates de mejorarlo, nunca va a suceder.

¿Por qué parece a veces que el planeta está mejorando? Debido al tiempo y
al espacio. Mejorará en un cierto grado, y entonces la gente empezará a
hablar de la Edad de Oro, etc. Sin embargo, sólo hasta cierto punto.
Entonces comenzará a retroceder de nuevo y volverá a la Edad Media. Este
es el sueño de maya. Cuando te identificas con la mente del cuerpo o del
mundo, y crees que eres el hacedor, sigues viniendo de nuevo, una y otra
vez, en diferentes fases de la evolución de los mundos. Puedes volver a
aparecer en la Edad Media, durante la inquisición, y ser torturado. Puedes
volver durante una especie de período de Edad de Oro, donde hay más
armonía y paz en el mundo. Sin embargo, estás viviendo en una vida de
dualidad. Lo que significa que tienes que experimentar ambos. Así que vas
hacia atrás y adelante, atrás y adelante, de nuevo como el hombre que va
hacia el sol a quemarse, entrando en la sombra y luego de vuelta hacia el
sol, nunca termina.

Y permítanme recordarles una vez más, hay mucha gente de la que os he


hablado que están sufriendo y que dicen: "Bueno pronto dejaré mi cuerpo y
encontraré la paz". Mientras la historia continúe, cuando salgas de tu cuerpo
te tomas unas vacaciones. Te tomas un descanso, donde revisas todas tus
actividades kármicas. (Recuerda, todas estas cosas que os estoy diciendo
son mentira. Os estoy diciendo estas cosas porque queréis oírlas. Y mientras
estéis identificados con el cuerpo, son ciertas, o parece que son ciertas.) Te
tomas un descanso, entonces eres o bien atraído de nuevo o vuelves
voluntariamente a otro cuerpo, y continúas el juego, hasta que te hartas y te
cansas. Como he mencionado anteriormente, cuando te hartas y te cansas
del juego, te conviertes en un buscador de la verdad y evolucionas de esa
manera.

Por tanto, la pregunta es: "¿Qué hacer? ¿Cómo empezar?" Empiezas por
echarte un buen vistazo a ti mismo, y revisar tu vida en retrospectiva.
143

Pregúntate: "¿Quién ha pasado por todas estas experiencias?" Y te darás


cuenta, "yo".

Empezarás a pensar: "Cuando era un niño o una niña, tuve tal y cual
experiencia, cuando crecí y me hice adolescente tuve tal y cual experiencia.
Pero siempre haces referencia a la primera persona, yo. Dices: "Tuve
experiencias cuando era una niña o un niño y estoy teniendo experiencias en
la vida ahora". Algo dentro de ti mismo te hará pensar, "Siempre es yo.
Siempre vuelvo al yo. He tenido esta experiencia. Tuve esa experiencia.
Nací, fui a la escuela, me fui a dormir, me casé, me divorcié. Siempre yo".
¿Quién es este escurridizo yo y de dónde ha venido? ¿Cómo ha surgido? No
existía cuando estoy durmiendo. Es sólo cuando me despierto que me pongo
a pensar en el yo. En ese momento puedo decir, "yo dormía". "¿A dónde se
va (el yo) cuando estoy dormido? No parece irse muy lejos". Comienzas a
sentir que todos tus problemas están relacionados con el yo. Así que te dices
a ti mismo, "Bueno, si me deshago de este yo, todo lo demás se irá también".
Y eso es cierto. Por lo tanto, empiezas a buscar maneras de deshacerte del
yo. Comienzas a entender que la única manera de librarte de este yo es
cuestionarlo. "¿De dónde vienes yo? ¿Quién te dio a luz?" Y seguirlo hasta
su origen.

Así que te haces a ti mismo la pregunta, "¿Qué es este yo? ¿De dónde
viene? ¿Quién soy yo?" Si eres sincero sigues al yo hasta su origen, que es
el Sí mismo (el Ser). El yo, o la personalidad, por lo tanto, se disuelve en el
Sí mismo. Esto se llama despertar. La gente le da nombres a esto, lo llama
moksha, liberación, auto-realización, la realidad. Las personas se aferran a
todo tipo de nombres de eso. Todo lo que has hecho es llegar a ser tú
mismo, eso es todo. No hay nada misterioso en ello. No tienes que repetir
mantras sagrados o ir a ciertas escuelas de filosofía antigua. Todo lo que
estás buscando está dentro de ti mismo.

Hay personas que siempre vienen a mí y me preguntan: "Robert, deberíamos


reunirnos las personas que hemos estado contigo durante mucho tiempo y
tener una clase especial donde puedas darnos las enseñanzas más
elevadas". ¡No hay enseñanzas más elevadas! ¡Eso es ello! (risas) ¿Qué
más hay? Destruye el yo y se libre.

Así que satsang es cuando se llega a un lugar como éste y no te estás


preguntando de lo que voy a hablar. No has venido a escucharme hablar. Es
144

un lugar donde vienes a meditar, a despertar, a verme dentro de ti mismo,


porque yo soy tú mismo. Si sólo puedes recordar esto, dejarás de correr de
aquí para allá en busca de conferenciantes y oradores. Lo más apropiado
para hacer es encontrar a alguien con quien tengas una afinidad, una
enseñanza de alguien que no hable demasiado, y simplemente te sientas. Y
todo se hará cargo de sí mismo.

Así que como dije al principio, no iba a hablar demasiado, pero lo he hecho.
Siempre ocurre y la razón por la que lo hago es porque la mayoría de
vosotros quiere oírme hablar. Pero llegará el día que vengáis aquí y no voy a
decir ni una palabra. Luego veremos que hacéis.

Robert Adams, 24 enero 1991


145

21.- UN SER, UNA CONSCIENCIA

Robert: He tenido hoy un día muy interesante. Recibí unas quince llamadas
telefónicas de personas de todas partes. Mi timbre de la puerta sonó unas
diez veces. El perro estaba ladrando y mordiendo a todo aquel que entraba.
Mi hija estaba escuchando el equipo de música a todo volumen. Y sin
embargo, mi cuerpo respondió de la manera que se supone que tiene que
hacerlo. Yo no tenía absolutamente nada que ver con eso. No me afectó, al
Ser, ni un ápice. Sin embargo, mi cuerpo hizo lo que tenía que hacer, se hizo
cargo de las llamadas y respondió a la puerta, tranquilizó al perro, bajó el
volumen del equipo de música, pero yo no tenía absolutamente nada que ver
con eso.

Estoy trayendo a colación este punto para mostraros que se puede estar en
las situaciones más terribles y estar en paz. No importa lo que esté pasando,
incluso la muerte. No hay ninguna diferencia. El verdadero tú no tiene
absolutamente nada que ver con eso. Eres libre de todo el asunto. Es posible
que haya guerras alrededor, gente que lucha y se apuñalan entre sí, o gente
tranquila y pacífica. Mira esas dos situaciones de la misma manera, incluso
con imparcialidad. No reacciones a nada. No permitas que tu mente salga y
responda. No pienses más allá de tu nariz. Tu cuerpo va a hacer lo que tiene
que hacer, pero tú no eres tu cuerpo.

Cualquier cosa a la que respondas es un producto de tu mente. Es tu mente


la que se enfada. Es tu mente la que es obstinada. Es tu mente la que quiere
vengarse. Es tu mente la que está herida. Pero si dominas tu mente, dime,
¿dónde está el enfado? ¿Dónde está la depresión? ¿Dónde está la
respuesta a las condiciones? No hay ninguna. Cuando la mente está
sometida sólo hay paz eterna y esa paz es el Ser, la consciencia.

La consciencia es siempre pacífica, siempre feliz. No tiene nada que ver las
condiciones. Toda condición viene de la mente. Por tanto os digo, no tratéis
de cambiar las condiciones. No tratéis de cambiar las situaciones. Basta con
aprender a controlar la mente haciéndola pasiva y tranquila, y entonces
encontrarás que las cosas resultan mejor para ti de lo que puedas esperar.

No hay problemas. No hay nada malo o equivocado. Todo se desarrolla


como debe ser. Todo sucede en su justo momento. El espacio y el tiempo
146

son ilusiones. Realmente no existen. Son estacionarios. La causalidad no


existe tampoco. Ninguna cosa tiene una causa, por tanto, ninguna cosa tiene
un efecto. Causa y efecto son de nuevo productos de tu propia mente.
Cuando la mente está quieta, el karma cesa, los samskaras no existen.
Nunca hubo una causa para cualquier cosa. Pero si sientes que en una vida
anterior hiciste algo mal y ahora estás pagando el precio, o si piensas que
hiciste algo mal en esta vida y estás pagando el precio, entonces tendrás que
pagar el precio, porque eso es lo que piensas.

Prácticamente no hay precio que pagar, porque nada nunca sucedió. Si


parece haber sucedido para ti, entonces tienes que sufrir las consecuencias
del efecto devuelto, o del karma que vuelve a ti, porque eso es lo que
sientes, eso es lo que crees. Todo está en tu sistema de sentimientos y de
creencias. Pero si te sientes como si nacieras a cada instante, cada
momento sería nuevo. ¿Dónde está el efecto? No hay tiempo para ningún
efecto. No hay espacio en donde tenga lugar el efecto. El espacio y el tiempo
y la causalidad se convierten en uno, el momento presente. Y si te sientes
así, entonces puedes mirar en el futuro, que no existe, y ver lo que está
sucediendo. Todo tiene que ver con tu mente. Siempre que sientas las
situaciones sabes que es tu mente la que lo está haciendo.

Hay una historia acerca de Buda y la cortesana. Un día Buda y sus devotos
estaban atravesando un bosque y llegaron a una ciudad. Se corrió la voz por
la ciudad de que Buda estaba en camino. Y había una bonita casa donde
vivía esta cortesana, esta prostituta de clase alta. Había oído hablar de las
maravillas de Buda, lo hermoso que era, y se dijo: "Tengo que tener a este
hombre". Así que envió a sus doncellas a la linde del bosque donde Buda
estaba acampando, y le rogaron que viniera a ver a su señora. Los devotos
de Buda trataron de ahuyentarlas, pero Buda dijo: "No, voy a ir". Y los
devotos le dijeron que estaba loco. ¿Cómo es que se iba con ellas? Él dijo:
"Volveré, esperad aquí".

Entró en la mansión, y vio a esta hermosa dama. Y ella lo miró y le dijo: "No
estaba equivocada". Y le dijo al Buda: "Quedaos conmigo, y os daré riquezas
que nunca habéis soñado. Os daré amor que nunca habéis conocido". Y el
Buda sonrió y dijo: "Ahora no". Y ella le rogó y le dijo: "Os daré mi cuerpo y
tendréis amor que nunca habéis experimentado. Os daré mi casa. Quedaos
conmigo y os haré el hombre más feliz que jamás haya existido". Y Buda
dijo: "No, ahora no". Y esto se prolongó durante un par de horas. Finalmente
147

ella se cansó, y el Buda dijo: "Gracias", y se fue. Volvió con sus devotos, no
dijo nada, viajaron a través del bosque y salieron de la ciudad.

Pasaron treinta años y Buda estaba pasando de nuevo por la ciudad con sus
devotos. De repente se acordó de algo y les dijo a sus devotos, "Quedaros
aquí y esperadme. Tengo que ir a ver a mi amada". Así que se fue de nuevo
a donde la casa solía estar. Ahora no había más que ruinas. Y buscó a la
señora. Vio a gente reírse en la calle. Y allí estaba ella, una mendiga con
lepra. La gente la rechazaba y escupía. Y él se acercó a ella y le dijo: "Mi
amada, he vuelto a por ti. Ahora te quiero tanto como tú me querías". Y la
besó en la frente y ella fue sanada. Ella se convirtió en su discípulo y pasó el
resto de su vida con el Buda.

La moraleja de esta historia, por supuesto, es que las cosas no son lo que
parecen. Juzgamos a las situaciones de la forma en que aparecen. Miramos
a alguien y pensamos que esa es la manera que es. Respondemos al
condicionamiento. Nos han lavado el cerebro desde que éramos niños para
creer que las cosas se supone que son de cierta manera. Pero las cosas no
se supone que son de ninguna manera. Las cosas simplemente son. No
tienen sustancia, no tienen realidad. Al responder a las condiciones estás
simplemente desperdiciando tu energía, cuando podías estar utilizando esa
energía para descubrir tu Ser, para descubrir tu propia realidad.

¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Cómo pasas tus días? La apariencia es
que tu cuerpo cada vez se está haciendo más viejo, y si todavía estás
juzgando las cosas por su apariencia intentas parecer cada vez más joven
poniéndote crema en la cara, mediante el ejercicio día y noche, comprando
mejores ropas. Es como hacer leña del árbol caído. El llamado cuerpo no
está destinado a durar. Tan pronto como has nacido comienzas a morir. Por
lo tanto averigua. ¿Quién ha nacido? ¿Quién muere? ¿Quién tiene
experiencias? ¿Quién está pasando por todo este lío? ¿Quién lo necesita?
¿Quién lo quiere? ¡Despierta!

Las preguntas que siempre se hacen a este respecto son, ¿Es necesario
hacer sadhana (práctica espiritual) para despertar? ¿Es necesario pasar
años haciendo técnicas de yoga y pranayama, ejercicios respiratorios,
sentarse a meditar, pensar en ciertas cosas, orar? ¿Es todo esto necesario?
¿Qué pensáis? ¿Quién me puede contestar?

SK: No es necesario, pero seguro que es útil.


148

Robert: Esa es realmente una buena respuesta. Mi pregunta es, por lo tanto,
¿A quién es útil? ¿Quién está obteniendo satisfacción de la sadhana? Sólo tu
ego. Es verdad hasta cierto punto que estás dominando a tu ego, pero
vosotros y yo sabemos que muchas personas han estado haciendo sadhana
durante cien años y no pasó nada. De hecho, algunos de vosotros incluso
empeoráis. Es paradójico. Para algunas personas les hace seguir adelante.
Pero aún así todo es en términos relativos, y como ya todos sabemos, no
existen los términos relativos. Así que ¿Para quién es la sadhana?

Una vez más es para la mente y el ego. Si piensas que es útil, continua de
todos modos. Pero recuerda lo que he dicho: "Si piensas que es útil". Si
dejas de pensar que no tienes que hacer ninguna sadhana. Supongo que la
sadhana es necesaria, siempre que creas que eres la mente y el cuerpo. Una
vez más, después de todo, ¿quién está realizando las disciplinas
espirituales? ¿Necesita el Ser hacer eso? ¿Necesita la consciencia hacer
disciplina? ¿Necesita la realidad absoluta disciplina? ¿Qué necesita
disciplina? La mente y el cuerpo. Por lo tanto cuanto más apegado estás a la
mente y al cuerpo más sadhana tienes que hacer. ¿Eso tiene sentido?

S: Tristemente, sí

R: Así que voy a deciros, "Dejad de hacerla", debido al hecho de que muchos
de vosotros tenéis una fuerte relación con vuestro cuerpo y mente. Mientras
la haces, supongo que la sadhana te mantiene aquietado en cierto modo por
un tiempo y te da la propia experiencia de cierta paz que no dura mucho.
Puede producir samadhi a algunas personas, nirvikalpa samadhi. Pero si
aspiras a ser un Jnani, ¿Cuál es el propósito de la sadhana?

Simplemente hazte la pregunta, "¿Quién necesita hacer esto? Yo. ¿Qué es


este yo? Este yo personal, ¿De dónde viene? ¿Cómo llegó hasta aquí?
¿Quién le dio a luz?" Mientras te haces estas preguntas, esta es tu sadhana.
Eso es todo lo que necesitas hacer. Pero continúa haciendo esto 24 horas al
día. Eso es lo que significa "orar sin cesar". Cuando te enfrentes a los retos
del día sigue preguntándote, "¿A quién le viene esto? ¿Quién está sintiendo
esta condición? ¿Quién está experimentando esta situación? ¿Quién se
siente emocional?" A medida que sigues haciendo esto todo el día,
descubrirás que te sientes más pacífico, te sientes feliz y tu vida irá a mejor.
Este es realmente el único sadhana que necesitas. Pero por supuesto, si no
puedes hacer esto, entonces tienes que hacer lo que tienes que hacer. Lo
149

que te ayude, te sea útil, eso es lo que tienes que hacer. Supongo que por
eso se dice que el Jnana Marga, Atma-Vichara, es para el alma madura, una
que puede hacer esto de forma regular, sin volver de nuevo al Hatha Yoga o
Raja Yoga, o cualquiera de los yogas. Todos ellos tienen su lugar, pero la
auto-indagación es el camino real [de realeza]. Es el atajo. Pero depende de
ti. Es tu elección. [¿o no?]

Y, por supuesto, la auto-indagación es simplemente para calmar la mente. Es


un método rápido para calmar la mente. Porque cuando preguntas, "¿A
quién viene esto? Viene a mí", y te aferras a ese mí indagando, "¿Quién soy
yo? ¿Qué es yo?" y diciendo "yo-yo" a ti mismo, "yo-yo", la mente se vuelve
más y más calmada, silenciosa. Cuánto más profundizas dentro de ti más
calmado te vuelves. Y esa es tu sadhana. Eso es todo lo que tienes que
hacer.

Robert Adams, 3 enero 1991


150

22.- ROBERT Y RAMANA

Robert: Cuando tenía dieciocho años, llegué a Tiruvannamalai. En aquellos


días no tenían aviones a reacción. Era un avión de hélices. Compré flores y
una bolsa de fruta para llevar a Ramana. Me subí a un rickshaw (carrito de
dos ruedas tirado por una persona) hacia el Ashram. Fue alrededor de las
8:30 de la mañana cuando entré en la sala donde estaba Ramana en el
diván leyendo el correo. Fue después del desayuno. Traje la fruta y las flores
y las deposité a sus pies. Había una barrera de protección frente a él para
evitar que los fanáticos le atacaran con amor. Y luego me senté frente a él. Él
me miró y me sonrió y yo le devolví la sonrisa.

He estado con muchos maestros, muchos santos, muchos sabios. He estado


con Nisargadatta, Ananda Mai Ma, Papa Ram Dass, Neem Karali Baba y
muchos otros, pero nunca conocí a nadie que emanara tal compasión, amor
y felicidad, como Ramana Maharshi. Había alrededor de treinta personas en
la habitación. Él me miró y me preguntó si había desayunado. Yo dije: "No".
Él habló algo en Tamil al asistente, y el asistente regresó con dos hojas
gigantes, una con frutas y otra con un poco de gachas de avena con
pimienta. Después de consumir el alimento, me recosté en el suelo. Estaba
muy cansado.

Era la hora de su paseo habitual. Tenía artritis en las piernas y apenas podía
caminar en ese momento. Sus asistentes le ayudaban a levantarse y él
caminaba hacia la puerta. Cuando estaba fuera, dijo algo a sus asistentes, y
éstos me hicieron señas para que fuera con él. Él me guió a una pequeña
choza que yo iba a utilizar durante mi estancia allí. Él pasó dentro conmigo, y
apuesto a que piensas que hablamos de temas profundos. Por el contrario,
era un hombre natural. Él era el Sí mismo del universo. Me preguntó cómo
fue mi viaje, y de dónde era, y lo que me hizo venir aquí. Entonces me dijo
que debía descansar, así que me acosté en la cama y se fue.

Me despertaron alrededor de las cinco. Era Ramana de nuevo, vino por su


cuenta y me trajo comida. ¿Te lo puedes imaginar? Hablamos brevemente,
comí y dormí. A la mañana siguiente fui a la sala. Después de los cánticos de
la mañana estaba el desayuno. Entonces todos se sentaban en el suelo sólo
para ver a Ramana, que proseguía con su rutina. Examinar el correo y leerlo
151

en voz alta, hablar con algunos de sus devotos, y simplemente observándolo


todo. Su compostura nunca cambiaba. Nunca vi tanta compasión, tanto
amor.

Entonces la gente empezó a venir hacia él haciéndole preguntas. Sus


respuestas eran muy sucintas. No eran como se leen en un libro.
Aparentemente, lo que se lee en un libro es su respuesta a tres o cuatro
personas. Se condensa todo en una pregunta y una respuesta. Pero la gente
por lo general hacía una pregunta o una declaración. Si él estaba de acuerdo
asentía o decía: "Sí. Eso es". Si no lo estaba, ofrecía una explicación de
quizás una o dos frases. Había extranjeros en el ashram cuando yo estaba
allí, musulmanes, sacerdotes católicos, gente de todas las razas y
nacionalidades. Los devotos se sentaban alrededor y no decían nada, pero
los buscadores y discípulos hacían preguntas.

Cuando estuve allí una semana más o menos, dos de sus discípulos
bromeaban discutiendo sobre algo con él en Tamil. Le pregunté al intérprete
de lo que estaban hablando. Dijo que el diván de Ramana estaba cubierto de
piojos, y se negaba a dejar que nosotros los matemos. Suben por encima de
su cuerpo y sus piernas y no le importa. Incluso les da de comer. Queremos
exterminarlos, pero no nos deja. Así que al día siguiente le engañaron.
Cuando salió a dar su paseo matutino, rociaron su diván con DDT. Cuando
regresó olió el diván, y sonrió y dijo en broma: "Alguien me ha engañado".
Nunca se enfadaba, nunca se enojaba. No creo que él supiera lo que
significaban esas palabras.

Un par de semanas más tarde había una señora alemana que había llegado
al ashram, y al parecer había hecho una donación de algún tipo, pero no
estaba feliz por alguna razón. Ella se quejaba a Ramana, y él se mantuvo en
silencio. Otra vez le pregunté al intérprete: "¿Qué es lo que quiere?" El
intérprete dijo: "Ella quiere que le devuelvan su donación. (Risas) Quiere
volver de nuevo a Alemania". Así que ella empezó a discutir, todo estaba
ocurriendo delante de Ramana. Ella comenzó a discutir con uno de los
gerentes del ashram y Ramana simplemente miraba. Entonces Ramana dijo
en Inglés: "Devuélvanle su donación y añadan cincuenta rupias más", lo que
hicieron, y ella se marchó. Esta era su naturaleza. Él nunca veía nada malo.
Nunca apartaba a nadie de su amor. No importa lo que hicieran, quiénes
eran, dónde estaba su ego, él comprendía y amaba a todos de la misma
manera.
152

También estamos celebrando el nacimiento de Jesús este mes. Nunca nació


en este mes, pero lo estamos celebrando de todos modos. Ramana solía
citar las Escrituras. Jesús y Ramana decían básicamente lo mismo. Jesús
dijo: "El reino de los cielos está dentro de vosotros". Ramana decía: "El Sí
mismo está dentro de vosotros. Buscadlo y encontradlo y despertad". Jesús
dijo: "Hijos míos, yo estoy con todos vosotros y todo lo que tengo es vuestro".
Ramana decía: "Nunca podré dejaros. Siempre estoy con vosotros". Su
compasión nunca lo abandonó.

Seis meses antes de abandonar su cuerpo, fui a Bangalore para ver a Papa
Ram Dass. Me informaron que había abandonado su cuerpo. Volví a
Tiruvannamalai. Pero las multitudes ya habían empezado a llegar, miles de
personas. Así que me subí a la colina y entré en una de las cuevas. Me
quedé allí durante cinco días. Cuando bajé la multitud se había dispersado.
Ya había sido internado. Le pregunté a uno de sus devotos que le vio por
última vez, "¿Cuáles fueron las últimas palabras que dijo?" El devoto dijo:
"Mientras abandonaba su cuerpo un pavo real voló hacia la parte superior de
la sala y empezó a chillar, y Ramana comentó a su devoto, '¿Nadie ha
alimentado al pavo real todavía?', y esas fueron las últimas palabras que
pronunció."

Ahora, vamos a hablar de ti. Piensa en los problemas que crees que tienes.
Piensa en las tonterías que haces todos los días. Piensa en lo furioso que te
pones, en que siempre quieres defender tus derechos, como si tuvieras
alguno. El problema es, que piensas. Si tan sólo dejaras de pensar. Dices:
"¿Cómo puedo funcionar si dejo de pensar?" ¡Muy bien, gracias! A decir
verdad, funcionarías mucho mejor de lo que lo haces ahora, porque siempre
estarás atendido. El universo te ama. Siempre te proporcionará lo que
necesites. Olvídate de los demás, de lo que hacen y lo que no hacen. No
hagas caso a los chismorreos maliciosos. Sé Tú mismo. Comprende lo que
realmente eres. Tú eres la realidad absoluta, la conciencia incondicionada.
Funciona desde este punto de vista. No funciones desde tus problemas. No
te pierdas en los chismorreos sin sentido. Comprende tu verdadera realidad.
Sé Tú mismo. Lo que Ramana enseñaba no era nuevo. Ramana
simplemente enseñaba los Upanishads. "Quién soy yo" ha existido desde
tiempos inmemoriales. Siempre que un maestro te diga que tiene algo nuevo
que enseñar, ten cuidado, porque no hay nada nuevo bajo el sol. Ramana
simplemente repasaba la filosofía “quién-soy-yo” y la hacía sencilla para las
153

personas del siglo XX. Pero, ¿Qué enseñaba? Simplemente enseñaba que
tú no eres el principio cuerpo-mente. Simplemente enseñaba que si tienes un
problema, no sientas lástima de ti mismo, no vayas a los psiquiatras, no te
condenes a ti mismo, simplemente pregúntate: "¿A quién viene este
problema?" Y, por supuesto, la respuesta será: "El problema viene a mí".
Aférrate al mí. Sigue al mí hasta su fuente, el sustrato de toda existencia.

¿Cómo hacer eso? ¿Cómo te aferras al mí? ¿Cómo te aferras al yo?


Simplemente pregúntate, "¿Quién soy yo? ¿Qué soy yo?" Lo mismo, "¿Qué
soy yo?" Pregúntatelo una y otra vez, "¿Quién soy yo?" Olvídate del tiempo.
Olvídate del espacio. Olvídate de todo. Evita el pensar. Cuando vienen los
pensamientos, pregúntate: "¿A quién vienen los pensamientos?" Una vez
más, "Vienen a mí". Aférrate al mí. "Yo pienso estos pensamientos. Bueno,
entonces, ¿Quién soy yo? ¿Quién piensa estos pensamientos? ¿Quién soy
yo?"

Una forma que he encontrado más fácil de hacer esto es simplemente decirte
a ti mismo: "Yo-Yo, Yo-Yo", y te darás cuenta cuando lo haces que el Yo-Yo
va profundizando cada vez más dentro de ti en tu centro del corazón, directo
a la fuente. He descubierto que para los occidentales el decir "Yo-Yo" parece
ser más útil que "¿Quién soy yo?" Una vez más, no mires el tiempo. No te
preguntes: "¿Cuándo va a pasar algo?"

Un devoto vino a Ramana y dijo: He estado con usted desde hace veinticinco
años haciendo "¿Quién soy yo?" Y no ha pasado nada todavía, así que
Ramana dijo: "Pruébalo otros veinticinco años y a ver qué pasa". Olvídate del
tiempo, olvídate de que algo va a suceder. Incluso si no sucede nada en esta
vida llevas la delantera. Porque si has sido sincero, y si realmente has estado
trabajando en ti mismo, volverás a un entorno que sea propicio para tu
realización y en ese momento puede que te venga la realización cuando
tengas doce o trece años, porque te la has ganado. Pero si eres como la
mayoría de la gente que va por ahí metiéndose en los asuntos de todo el
mundo y diciendo: "No tengo tiempo para hacer esto. Lo he probado durante
dos horas y no funciona", entonces seguirás volviendo una y otra vez,
pasando por todo tipo de experiencias, hasta que un día, quizás dentro de
diez mil años a partir de ahora, puedas realmente conseguirlo y empezar a
trabajar en ti mismo con diligencia, lo que deberías estar haciendo ahora.
154

¿Qué haces contigo mismo todo el día? Piensa. Desde el momento en que te
levantas de la cama, ¿Cómo es tu jornada? ¿Piensas algo en Dios?
¿Practicas o piensas acerca de tus asuntos y tu cuerpo? Sé honesto contigo
mismo. Si no estás haciendo ningún progreso en la vida espiritual, es porque
no estás poniendo nada en ella. Tienes que darte cuenta de que todo lo que
ves en el mundo es sólo un reflejo de ti mismo. Si la gente significa algo para
ti, si te tratan mal, es porque te estás viendo a ti mismo como esa gente. En
otras palabras, tienes esas cualidades.

Recuerdo, volviendo a la historia de Ramana y la señora alemana, cuando él


le devolvió su donación además de unas pocas rupias más. La tarde
siguiente, un devoto le preguntó: "Ramana, ¿por qué hiciste eso?" y Ramana
explicó: "Cuando ella nos dio una donación, ¿A quién crees que se la dio?
Se la dio a sí misma, pues sólo hay un Sí mismo. Cuando ella se la llevó, ella
se la quitó a sí misma. Cuando vuelva a Alemania estoy seguro de que va a
tener problemas financieros hasta que aprenda que todo lo que das sólo te lo
estás dando a ti mismo, porque no hay dos, o tres, o cuatro sí mismos, sólo
hay un Sí mismo", y esto incluye todo lo que haces en tu vida, la forma en
que miras a otra persona. Simplemente estás viéndote a ti mismo.

Y es por eso que la única cosa que puedo hacer por ti es amarte, porque yo
amo a mí mismo y tú eres mí mismo. Cuando digo que amo a Mí mismo, no
me refiero a Robert. Cuando uso las palabras Mí mismo o Sí mismo, me
refiero al infinito, a la omnipresencia. Incluye todo en este universo. Así que
cuando amo a mí mismo, estoy obviamente amando a todos y a todo lo que
existe. También me doy cuenta de que todo lo que existe es una proyección
de mi propia mente, así que no me identifico con las imágenes. Me identifico
con la fuente, con la consciencia, con la realidad absoluta, con la unidad
final, con el nirvana, con el vacío. Mientras estoy hablando contigo me doy
cuenta de que le estoy hablando a Mí mismo, porque repito sólo hay un Sí
mismo. Si sólo pudieras recordar esto en tu trato con los demás, cualquiera
que sea la manera de tratar con otra persona, lo estás haciendo a Ti mismo.
¿Puedes ver ahora por qué una persona como Ramana nunca podría odiar a
nadie ni enfadarse, no estaba en su naturaleza.

¿Cómo reaccionas ante la vida? Cuando una persona te ofende, ¿qué


haces? ¿La insultas, te enfadas, te pones violento? ¿Cómo la tratas? ¿Cómo
reaccionas? Sé honesto contigo mismo. Es la única manera. Comienza
desde donde estás. Ningún ser humano es perfecto. Todos cometemos
155

errores. No sientas lástima de ti mismo, pero comienza desde donde estás.


¿Dónde estás? Eres consciencia.

Esta es tu verdadera naturaleza. Aprende a amar todo. Aprende a ver sólo lo


bueno. Date cuenta de que hay una razón para todo.

Si una persona te ofende o desagrada, simplemente mira hacia otro lado y


olvídalo. Aprende a que tu mente pare de pensar. Y lo haces cuando al
reaccionar ante una condición te contienes de inmediato, e indagas dentro de
ti mismo: "¿Quién se está enfadando? ¿Quién se siente de mal humor?
¿Yo? Yo". Date cuenta de que estás tratando con el yo personal, y toda la
rabia, toda la frustración, todo el karma, todos los samskaras están apegados
a ese yo personal. En consecuencia, cuando te deshaces del yo personal,
todo lo demás se va con él. Así que no trates de resolver tus problemas. No
trates de ser una persona mejor. No trates de huir de tu vida. Basta con ver
quién es el que está funcionando, ¿Quién es el que tiene que ser una
persona mejor? ¿Quién tiene todos estos problemas? Yo, yo, siempre yo.
Aférrate a ese yo con todas tus fuerzas, pero no te concentres en el yo.
Concéntrate en la fuente que es la consciencia, Dios.

Y todo el mundo me pregunta una y otra vez, y os lo sigo diciendo. Me


preguntan: "¿Cómo me aferro al yo?" Pues preguntando, "¿Quién soy yo?" o
diciendo simplemente: "yo-yo, yo-yo, yo-yo". Automáticamente te darás
cuenta de que el yo va penetrando cada vez más profundo, y más profundo,
y más profundo dentro de tu corazón y un día serás libre. Pero tú ya eres
libre. ¿Por qué no despiertas ahora mismo? ¿Por qué tienes que pasar por
algo? Cada uno es diferente.

Si esto te parece demasiado difícil, si vichara (auto-indagación del ser) te


parece difícil, entonces tu siguiente mejor opción es rendirte o entregarte por
completo a Dios. Entrega todo, tus problemas, tu ego, tu cuerpo, tu mente, tu
trabajo, tu mundo. Di: "He aquí, Dios, tómalo, no quiero nada más de esto.
Soy tuyo, haz conmigo lo que quieras. Hágase tu voluntad". Esto significa
que ya no tienes nada de qué preocuparte. Si en verdad te rindes totalmente,
estarás inmediatamente radiante de felicidad, porque has dado tu ego a Dios
y lo que queda es Dios. Tú no tienes cuerpo. No tienes mente. No tienes
trabajo. No tienes problemas. Ha sido tu ego todo el tiempo el que te ha
tenido engañado, haciéndote creer que algo está mal, y has estado jugando
al escondite, tratando de encontrar a Dios aquí, allá y en todas partes, (eso
156

fue una bonita canción) cuando todo el tiempo Dios estaba dentro de ti
mismo como el Sí mismo.

Empieza a ver la verdad. Empieza a erguirte con la cabeza alta. Pierde el


miedo. Hazte fuerte. Deja al mundo solo. Se cuidará a sí mismo. Hay un
poder misterioso que guía al mundo a su destino correcto. No necesita
ninguna ayuda de ti. Si estás destinado a hacer cierto trabajo en el mundo,
se llevará a cabo, pero tú no tienes nada que ver con eso. Eso no significa
que tienes que dejar tu trabajo o ir a sentarte a una cueva o renunciar a tu
vida. Donde quiera que estés en este momento es donde se supone que
debes estar. Sólo siente, "yo no soy el hacedor", y tu trabajo continuará. No
te apegues a tu trabajo. No reacciones a cualquier situación o condición. Sé
Tú mismo. Enfoca tu atención en la consciencia y tu cuerpo seguirá haciendo
lo que ha venido a hacer aquí.

Todo está predestinado. Incluso cuando levanto el dedo así está


predestinado. No seas egoísta al pensar que tienes algún poder sobre los
demás o que tú eres el hacedor. Es un privilegio haber nacido en esta tierra y
la razón por la que has nacido es para encontrar tu Yo real. Adelante, hazlo,
y sé libre.

Robert Adams, 30 diciembre 1990


157

23.- LA FELICIDAD SUPREMA

Robert Adams pasó tres años con el sabio contemporáneo Ramana


Maharshi, desde 1947 hasta la muerte de éste en abril de 1950. Robert ha
estado llevando a cabo reuniones en el área de Los Angeles durante nueve
años.

Robert: Hay una cosa que puedo decirle con seguridad. Todo está bien.
Todo se desarrolla como debe ser. Le puedo decir que realmente no hay
nada malo en ningún lugar. Si usted piensa que tiene un problema, ese es el
error - pensar que tiene un problema. Tan pronto como deja de pensar, todo
irá bien.

Interlocutor: ¿Todo no va bien mientras pensamos?

R: Sí, pero usted no lo sabe. Algunos de nosotros no pensamos en ello,


diciendo: "Tengo un problema", o "Estoy implicado en algo que no puedo
controlar, que es más grande que yo", o "Algo me duele", o "Siento ira".
¡Pero le puedo asegurar, no hay nada malo! Todo lo que tiene que hacer es
observarse a sí mismo. Tan pronto como su mente empieza a pensar más
allá de su nariz, agárrelos - no su nariz, sino sus pensamientos. Usted puede
agarrar también su nariz si quiere (risa). Agarre sus pensamientos con la
mente, y termine con ellos de cualquier manera posible, ya sea mediante la
observación de los pensamientos o mediante la práctica de la auto-
indagación y preguntando a quien les acontece. Cualquier cosa que necesite
hacer, no se permita pensar. Si su mente no piensa, usted será sumamente
feliz. Usted tendrá una felicidad pura.

Algunas personas me preguntan: "Robert, ¿Por qué no habla simplemente


de la verdad más elevada todo el tiempo?" Algunos otros me dicen que
hablando de tal manera no pueden entender lo que estoy diciendo (risa). Así
que ese es el dilema. Hago lo que tengo que hacer. No hago planes. Todo es
improvisado. No tengo ensayos.

Un hombre me llamó ayer diciéndome que había estado practicando durante


dos semanas, recibió un seminario y pagó 700 dólares, y todavía no se había
realizado. Recibo llamadas como esta todo el tiempo. Lo que usted dice
determina la respuesta que le doy. Pero hay una respuesta estándar. Piense
158

en la pregunta: "¿Cuándo (yo) me convertiré en auto-realizado?" Antes de


contestar a esta pregunta, suelo preguntar: "Por favor, dígame qué quiere
usted decir con 'yo'?" Luego también pregunto, "¿Qué quiere decir con 'Auto-
realización'?" Por lo general, se callan, así que finalmente pregunto: "¿Quién
cree usted que es el 'yo'? ¿Quién quiere convertirse en Auto-realizado?"

Si usted no puede hacer nada más, ríndase a la consciencia. Por rendición,


me refiero a rendir o entregar su ego, sus problemas, sus emociones, sus
miedos, sus frustraciones y su ira. Renuncie a todo. Diga: "¡Tómalo,
consciencia!"

No se deje llevar por sus emociones. Deténgase en el centro y observe.


Observe sus emociones dominándole. Observe sus temores controlándole.
Observe su ira surgiendo. No trate de detenerla, simplemente mire y
observe. Mire inteligentemente y dese cuenta de quién es el que se está
enfadando. No es usted. Ni siquiera es su ego, porque no hay ego. No es su
cuerpo, porque no hay cuerpo. No es su mente, porque no hay mente. Por lo
tanto, ¿Qué es lo que está produciendo su enfado? Nada.

Estaba hablando de todas las llamadas telefónicas que he estado recibiendo.


La gente todavía pregunta lo que pienso acerca de este o aquel maestro,
esta o aquella persona, o por qué no habrían de ir a ver a otros maestros
también. Realmente no sé qué decir. Ustedes tienen que hacer lo que tienen
que hacer. Les puedo decir que cuantas más personas consulten, más
confusos se volverán. No me importa si no vuelven nunca por aquí otra vez
porque no estoy buscando nada.

Si usted encuentra a un maestro que le parece tener una afinidad con él,
debería quedarse por un tiempo. Si corre de un maestro a otro, se volverá
totalmente confuso o desorientado. Cada maestro tiene su sitio. Usted se
sentirá atraído por la persona con quien tiene que estar tanto tiempo como
sea necesario. Depende en donde está su consciencia.

Interlocutor: Robert, en toda la literatura espiritual se hacen distinciones entre


un camino gradual y la iluminación instantánea. Todo esto acerca de pasar
por etapas - no puede relacionarlo. Simplemente no tiene ningún sentido
para mí.

R: ¿Qué es lo que no puede relacionar?

I: Me refiero a la idea de pasar de una etapa a la siguiente etapa.


159

R: Esto es para la persona que trata de esforzarse. La verdad es que no hay


nada que pasar. Parece que algunas personas, que necesitan comprender
estas cosas y las investigan por sí mismas, serán ayudadas a ver de dónde
vienen. Tal vez usted no lo necesita.

I: El estado de felicidad del que habla yo no lo llamaría felicidad. El estado


parece muy por encima de la felicidad. La felicidad como lo opuesto a la
tristeza.

R: Tiene razón.

I: La tristeza incluso podría entrar en ese estado que eres Yo y sería


simplemente algo que estaba pasando sin identificación.

R: Tiene razón. A modo de ejemplo, puedo llorar en un funeral, pero me doy


cuenta quien está llorando. Puedo tener tristeza si quiero pero nunca estoy
realmente triste.

I: El estado de mente no-apegada, sería realmente lo más cercano a eso,


¿no es así?

R: Es cierto. Estoy buscando las palabras para describir las cosas. Más
importante aún, siempre hay felicidad total. No se trata de felicidad humana.
Para la mayoría de la gente para ser feliz, tiene que haber una persona, un
lugar o cosa implicada en su felicidad. En la verdadera felicidad, no hay
cosas involucradas. Es un estado natural. Usted permanecerá en ese estado
para siempre.

I: Desde el punto de vista de la práctica, me he dado cuenta de que no


importa qué estado surja, el problema es si estoy dispuesto a soltarlo. ¿Es
importante para mí estar en mi estado emocional? La respuesta es que de
todos modos no hay nada que se pueda hacer, ya que viene y va.

R: Actúe como si hubiera algo que pueda hacer, a pesar de que no hay nada
que pueda hacer. Si usted ve pasar por la sala a un hombre hambriento, no
piense que no hay nada que pueda hacer. Dele un pedazo de pan.

I: Pero en ese estado de la mente que surge, las emociones surgen, las
percepciones surgen, no hay nada que puedas hacer.

R: Excepto observar. Sólo observa. Sólo observa. Otra cosa a tener en


cuenta es la siguiente: si usted estuviera aquí en calidad de visitante,
160

teniendo solamente una reunión conmigo, y nunca me volviera a ver, y le


expusiera la verdad más elevada y me marchara; usted diría que eso es
estupendo. Pero cuando le veo dos o más veces por semana, empiezo a
conocerle muy bien, y todo lo que digo es para ayudarle a crecer porque eso
es lo que se necesita en ese momento, ya que voy a estar con usted de
nuevo. A las personas que estaban con Ramana Maharshi como devotos, él
no les explicaba la verdad absoluta todo el tiempo. Él les hablaba como una
persona común y corriente. Les preguntaba por su bienestar, su salud, sus
problemas, y les daba consejos prácticos. Él no diría: "Nada importa, porque
nada existe". Ellos tenían problemas. Así que les hablaba de forma práctica.

I: Si no vemos progreso dentro de nosotros mismos y vemos que estamos


continuamente enfadándonos, no deberíamos dejar que eso nos moleste.

R: Siga observando, siga mirando, siga centrado en el Sí mismo (1), y no


habrá nadie para preguntar quién está molesto o quién no está molesto.
Usted sólo hace esa pregunta cuando su atención está más en el molestar
que en el Sí mismo. Si usted cambia su atención hacia el Sí mismo, vea qué
ocurre.

I: La cuestión es, ¿Es eso gradual?

R: Para algunas personas. Depende de cuánto tiempo le dedicas a ello.

I: No podemos simplemente desconectar nuestras emociones. Cuando voy a


trabajar a veces, encuentro tal intensidad allí, con gente regañándose unos a
otros, me quedo atrapado en ello. Por supuesto que me doy cuenta, por lo
general después de lo ocurrido, y me pregunto, "¿Desaparecerá esto
gradualmente permaneciendo en mí mismo, o voy a despertar algún día de
repente?"

R: Por la mañana, cuando abres por primera vez los ojos, ese es el momento
de trabajar en uno mismo. Pregúntate a ti mismo: "¿Quién soy yo? ¿Cómo
he llegado aquí? "Reconcíliate contigo mismo. Si haces esto lo primero al
despertarte, el día entero será bueno, sin estos problemas. Simplemente no
vaya directamente a trabajar. Levántese una hora antes si es necesario.
Véase a sí mismo por lo que es, y dese cuenta de la verdad. Céntrese en el
Sí mismo. Pregúntate a ti mismo: "¿Quién soy yo?" y espera. Concéntrese
en la fuente del "Yo Soy", o dígase a sí mismo: "Yo Soy, Yo Soy", y luego
161

vaya a trabajar. Entonces podrá ver los cambios. Usted construirá un poder
que llevará con usted durante todo el día.

I: Seguir a ese "Yo" hasta su fuente, encontrar el "Yo" mediante la auto-


indagación y permanecer con él parece dar a entender la no existencia,
apatridia.

R: No se preocupe por no existir. Simplemente observe el "Yo", y vea que va


hacia el corazón.

I: ¿No es tanto un seguimiento, sino que sucede por sí mismo?

R: Sucede por sí mismo.

I: Cuando contemplo el "Yo Soy", ¿quiere decir que yo ya soy el Sí mismo?

R: Así es.

I: Robert, es porque tenemos el concepto de que no somos el Sí mismo que


hemos pasado por alto el hecho de que hemos permanecido en el Sí mismo
todo el tiempo. Como Ramesh Balsekar ha dicho, sólo tenemos la duda de
que no somos el Sí mismo, pero la verdad es que siempre lo hemos sido.

R: Exactamente. Cuando no vemos esto, pasamos por todos estos


problemas y jugamos a todos estos juegos, hasta que nos damos cuenta de
que somos el Sí mismo. Luego esto es ello.

I: Si no tenemos el Sí mismo y estamos diciendo: "Yo soy ello", ¿cómo


evitamos que lleguemos a repetirlo como un loro?

R: No se convierte en una repetición como un loro si lo hace con la


respiración. Cuando inhale, diga "Yo". Cuando exhale, diga "Soy". Un cambio
sutil de energía se produce en el Sí mismo, y usted será más pacífico, estará
más tranquilo, y muy pronto perderá toda identificación con su cuerpo y
mente. Usted permanecerá como "Yo Soy".

I: Robert, cuando hacemos la auto-indagación, en realidad es el primer paso


para encontrar el "Yo". Cuando desarrollamos un sentido de permanecer en
el "Yo", no hay mucha necesidad de indagación porque vamos directamente
a la permanencia.

R: La auto-indagación no tiene un comienzo. Si practicas "Quién Soy Yo",


parece simple, pero es muy poderoso. Sólo diga: "¿Quién Soy Yo?" a
162

continuación haga una pausa, y después diga de nuevo: "¿Quién Soy Yo?"
Nunca responda a la pregunta. Sólo siga repitiendo: "¿Quién Soy Yo?" Con
el tiempo, algo sucederá.

I: Yo me pregunto, si se desarrolla un sentido de auto-permanencia


(permanecer en el Ser), se puede ver que los estados vienen y van, observar
la identificación con el ego, y entonces la auto-indagación no es necesaria si
puedes ir directamente a eso.

R: Si usted permanece en el Sí mismo, no hay ego que observar – sólo hay


el Sí mismo. Usted observa el ego con la mente, no con el Sí mismo. Si
permanece en el Sí mismo, no hay nada más. Ha concluido. Está terminado.
Todo lo demás es de la mente. Cuando digo permanecer en el Sí mismo,
quiero decir olvidar todo y ser uno mismo. No hay nada más que saber en
ese punto.

Notas:

1).- La palabra "Self" en inglés tiene varias traducciones en español según el


contexto o el traductor. En la obra de Ramana Maharshi traducida al español
se suele traducir "Self" (con mayúscula inicial) como "Sí mismo". Pero otros
autores lo han traducido como el "Ser", el "Yo" o la "Conciencia", en la
tradición hindú nos estaríamos refiriendo al "Atman", y el "Alma" en la
tradición cristiana. En definitiva nos estamos refiriendo a la naturaleza real
del ser humano.

Este artículo fue publicado en la edición de Otoño de Inner Directions,


1995.
163

24.- LA FELICIDAD ETERNA

Robert: Cuando Henry me invitó por primera vez a su casa para tener este
satsang, me dijo, "Robert vamos a llenar este lugar para ti. Vamos a tener
cientos de personas". Y yo dije: "Henry, no queremos cientos de personas.
Queremos sustancia. Queremos calidad no cantidad. Queremos unos
cuantos buenos devotos que quieran despertar en esta encarnación y ser
libres y liberados". Así que Henry dijo: "Bueno, ¿qué sucedería si viene
mucha gente?" Así que le contesté: "Sabré exactamente qué decir, así que
no volverán de nuevo". Y eso es lo que ha estado sucediendo.

La mayoría de las personas son buscadores. Ellos van de un movimiento a


otro, de un maestro a otro. De una conferencia a la siguiente y nunca
practican nada. ¿Cómo esperan llegar a alguna parte? Queremos hacer algo
positivo aquí y hacer que algo suceda de modo que no tengas que volver una
y otra vez... y jugar al juego de la vida una y otra vez.

¿Qué es lo que todo el mundo quiere realmente de la vida? ¿Qué es lo que


todo el mundo está buscando? ¿Qué es lo que la gente realmente quiere
más que cualquier otra cosa?

Y la respuesta es la felicidad. Todo lo que haces es por la felicidad. Te casas


para ser feliz. Te divorcias para ser feliz. Tienes un trabajo y vas a trabajar,
para que puedas ganar dinero y te traiga felicidad. Pero como todos
sabemos nunca es duradera. Lo que realmente queremos es la felicidad
eterna. La felicidad que dura para siempre. La felicidad que no cambia.
Queremos la felicidad eterna. Piensa en eso, la felicidad completa. La
felicidad que nunca desaparece.

Ahora la pregunta es: ¿Existe tal cosa? Y si es así, ¿Cómo la consigo?


Bueno, la respuesta a la primera pregunta es sí, existe tal cosa y la
consigues al no permitir que tu mente salga al mundo. Manteniendo tu mente
en el corazón. Cuando tu mente sale por el mundo lo estropea.

Es como el sol. El sol siempre brilla. A veces, las nubes cubren el sol. ¿Pero
decimos que no existe el sol? Sólo los hombres ignorantes dirán que no hay
sol. Somos conscientes de que las nubes han cubierto el sol. Y después de
164

un rato las nubes se disiparán y tendremos la felicidad de nuevo. Por que el


sol volverá a brillar de nuevo.

Es exactamente lo mismo con la felicidad. Hemos permitido que nuestra


mente nos haga creer que las condiciones externas pueden hacernos felices.
Tenemos que aprender de la manera difícil, que no es verdad. Las
condiciones externas solo nos pueden traer miseria.

Lo primero que tenemos que entender es esto: que todo en este universo,
galaxias, estrellas, planetas, soles, lunas, personas, lugares, cucarachas,
animales, minerales, son todos una manifestación de tu mente, incluso Dios,
es todo una proyección de tu propia mente. Tú has inventado tus propios
Dioses con tu mente. Y es este Dios el que te trae la miseria, porque ves a
este Dios como a Santa Claus. Cuando no se cumplen tus deseos te
enfadas, y culpas a Dios. Ni te imaginas siquiera que has creado tu propio
Dios a tu propia imagen. Todo, todo, es una proyección de la mente.

Entonces, ¿cómo alcanzar la felicidad?

Permitiendo que tu mente vuelva dentro de ti mismo y repose en tu corazón.


La felicidad es tu naturaleza divina. La felicidad es lo que eres. Sin embargo,
sólo puedes saber esto cuando tu mente está tranquila y en silencio. En ese
momento le da lo mismo lo que está pasando en el mundo. Estarás feliz,
dichoso y tranquilo.

Como ejemplo: Una persona compra un billete de lotería, porque quiere


ganar la lotería. Sigue comprando billetes de lotería todas las semanas. La
mente se ha ido, se ha ido al mundo y te ha dicho que puedes ganar la
lotería. Así que comprar billetes de lotería desde hace años. Y estás ansioso,
estás estresado, estás afligido, eres infeliz, porque estás comprando billetes
de lotería. Tu objetivo es ganar la lotería. Después de diez años de comprar
billetes de lotería por fin alcanzas tu objetivo, ganas cuarenta millones de
dólares.

Después de que el entusiasmo se desvanece, algo extraño te sucede. Te


sientes tranquilo, te sientes dichoso, te sientes feliz y no tienes idea de lo que
ha ocurrido. Crees que el haber ganado el dinero es lo que ha hecho que te
sientas feliz. Pero no lo es.

Lo que ha ocurrido es simplemente esto: Una vez que has alcanzado tu


objetivo, te vuelves tranquilo, te aquietas. No hay objetivo por el que luchar.
165

Por lo tanto, tu corazón ha excluido tu mente. Tu mente ha vuelto a tu


corazón. Eres feliz automáticamente. No tiene nada que ver con el dinero o
las ganancias.

Ahora, ¿Cuánto tiempo dura esto antes de que tu ego comience a jugar
juegos contigo otra vez? Así que empiezas a pensar para tí mismo, mis
parientes y mis amigos sólo vienen a verme porque quieren mi dinero. No he
pagado el IRS (impuestos). Probablemente se llevarán (el fisco) la mitad de
todo y sólo me quedarán veinte millones. La gente puede tratar de
secuestrarme y pedir un rescate, ¿Qué voy a hacer? Así que contratas a un
guardaespaldas. Construyes una cerca alrededor de tu casa y tu felicidad se
ha ido. Pero cuando construyes una cerca alrededor de tu casa y contratas a
un guardaespaldas te sientes feliz de nuevo, ya que has alcanzado otro
objetivo. La razón de tu felicidad es porque de nuevo tu mente ha vuelto de
nuevo a tu Ser. Y tu Ser es feliz por naturaleza, pero tú crees que la razón de
tu felicidad es porque te sientes seguro y así continúas. Arriba y abajo como
un yo-yo. Eres feliz cuando alcanzas un objetivo o meta y eres miserable
cuando estás buscando algo.

El mundo exterior no puede traerte más que miseria. Tenemos que aprender
esta lección de la manera difícil, lamentablemente.

Aquí hay otro ejemplo: Una persona que quiere casarse, que quiere una
pareja. Se pone a buscar y no está contento hasta que encuentre la pareja
adecuada. Va de una persona a otra, de una persona a otra. Entonces,
finalmente, va al bar adecuado y encuentra a la persona adecuada y dice:
"Esta es la chica que quiero o este es el chico que quiero". Y piensa que es
feliz. Una vez que has dejado de pensar y de conseguir y de buscar de
nuevo la mente regresa al corazón. Cuando la mente está de nuevo en el
corazón automáticamente eres feliz. Pero piensas que es porque has
encontrado a la pareja adecuada.

Entonces, ¿Cuánto tiempo dura esta felicidad?

Tu ego toma el control de nuevo y empiezas a pensar. Me pregunto si mi


pareja tiene un nuevo amigo, un nuevo novio, una nueva novia. Me estoy
cansando de él o ella, voy a ir en busca de otra persona. Se está haciendo
aburrida la vida con esa persona y eres miserable otra vez, hasta que vayas
a buscar a alguien más. Cuando encuentras otra persona, te sientes feliz por
un momento, o por un día, o por una semana, o por un mes, o por un año. Tu
166

mente ha regresado de nuevo al corazón. Esa es la única cosa que te hace


feliz, porque la felicidad no se puede encontrar en el mundo. Porque el
mundo no es lo que crees que es. El mundo no es real por sí mismo, pero
Brahman es real. Brahman es el mundo. El mundo sólo es real cuando te das
cuenta de que el mundo es Brahman. Brahman es la consciencia.

¿Cómo es esto?

Es como una pizarra. Imagine la pizarra como la consciencia. Puedes dibujar


imágenes en la pizarra. Imágenes de galaxias, de pirámides, de estrellas, de
gusanos, de personas. ¿Son los dibujos reales? Los dibujos sólo son tan
reales como la pizarra, ya que sin la pizarra no podrías tener los dibujos. Así
que los dibujos representan el universo. La pizarra representa la consciencia.
A continuación, borras todos los dibujos y dibujas un bebé. Borras el bebé, y
dibujas un niño crecer como una persona joven. Borras al joven y dibujas una
persona joven que crece hasta sus cincuenta y sesenta años. Luego borras
eso y dibujas otra persona moribunda, la misma persona.

Pero, ¿qué ha pasado con la pizarra todo este tiempo?

Nada, la pizarra sigue siendo la misma. El universo cambia, la gente cambia.


Uno nace, crece, muere, pero la consciencia es siempre la misma. El
problema es la identificación errónea. Estamos identificándonos con las
imágenes, con el mundo, con la creación. No nos identificamos con la
consciencia. Cuando te identificas con la consciencia, la creación se
convierte en una película (imágenes en movimiento). Viene y se va, pero no
reaccionas. No reaccionas a las cosas buenas y no reaccionas a las cosas
malas. Ambas son dos caras de la misma moneda y ambas son impostoras,
ilusiones. Es como un sueño.

Me puedes decir a mí, "Robert esto parece ridículo, ¿Cómo puede ser el
mundo como un sueño?"

Bueno, piensa en ello de esta manera. Cuando sueñas. Cuando estás


soñando, ¿no proyectas todo el universo en ese sueño? En ese sueño tienes
una estrella, tienes una galaxia, tienes una luna, tienes un sol, tiene casas,
tienes gente, tienes océanos, lo tienes todo en el sueño. ¿De dónde viene?

Es increíble cómo tu mente inconscientemente cuando estás soñando puede


manifestar todas esas cosas. Y también tú mismo estás en el sueño. Te ves
en el sueño como a un bebé. Vas creciendo, te vas al ejército, entras en
167

guerra, quedas herido, vuelves a casa en una silla de ruedas y luego te


casas, tienes hijos. Todo esto está ocurriendo en el sueño. Entonces, un día
hay un terremoto. Los edificios se caen, el suelo se abre y se traga a la gente
y estás gritando y luego me ves. Yo estoy muy tranquilo y digo: "No te
preocupes amigo, es sólo un sueño". Pero me miras como si estuviera loco.
Y dices: "¿De qué estás hablando, no ves lo que está pasando, la tierra se
ha abierto y se está tragando a la gente y me estás diciendo que esto es un
sueño? ¡Debes estar mal de la cabeza!" Y yo te digo, "Amigo ten calma, es
sólo un sueño", pero no me crees. Entonces la tierra se abre donde tú estás
y te empieza a tragar y entonces sucede algo curioso. ¡Te despiertas!

¿Qué pasó con todos mis problemas? ¿Qué pasó con mi cuerpo mutilado?
¿Qué pasó con el terremoto?

Has despertado. Ya no es un sueño. Ahora estoy sentado aquí diciéndote


que tu vida es como un sueño y que no te preocupes, no tengas miedo. Si no
que estés tranquilo y sepas que yo soy Dios. Que comprendas que eres
consciencia. Que eres la conciencia pura. Que eres la realidad absoluta, que
eres el Parabrahman, que eres Sat-Chit-Ananda, pero no me crees. Crees
que eres mortal. Te identificas con tu consciencia del cuerpo. Te identificas
con los acontecimientos de este mundo. Y tu mente siempre está
maquinando, siempre planeando, siempre queriendo ser más grande de lo
que eres. Pensando que algo está mal y que vas a corregirlo. Tienes
arrogancia y beligerancia. Porque no crees en tu verdadera naturaleza y esto
es debido otra vez a que tu mente ha salido al mundo en lugar de dejar que
tu mente repose en tu corazón.

Aquí hay otro ejemplo: Imagina que eres un hombre que va por el sol. Y en el
sol hay 60 grados. Ahora el sol y el calor representan la mente que sale al
mundo. Te empiezas a abrasar, ves una sombra de un árbol. Corres debajo
de la sombra del árbol y te sientes cómodo, relajado y en paz y feliz. Pero
después de un tiempo te olvidas de eso y quiere un poco más de sol. Así que
sales al sol. Y te estás abrasando y sudando de nuevo. Esto es equivalente a
que te has establecido en el mundo y has quedado atrapado por los
acontecimientos del mundo. Atrapado en tus problemas personales,
creyendo que tu vida es importante como es. Pero luego ves la sombra de un
árbol de nuevo y recuerdas lo bien que te sentías, así que vas de nuevo a la
sombra del árbol y te sientas debajo de él y te sientes refrescado de nuevo,
fresco y tranquilo y feliz. Pero sólo un tonto y un imbécil volvería hacia al sol
168

a quemarse y luego volver a la sombra y estar en calma. Y luego salir al sol y


quemarse. Sólo un tonto o un loco haría eso. El sabio se quedaría bajo el
árbol y estaría tranquilo y fresco.

Ahora echemos un vistazo a tu vida. ¿Cuántos problemas cree que tienes?


¿Crees que algo está mal en tu vida porque quieres más de algo que no
estás consiguiendo? La única razón por la que crees que tienes un problema
es porque el mundo no está cambiando de la forma que tú quieres. Es la
identificación errónea. Tienes que comenzar identificándote con la
consciencia, con la realidad absoluta y no con tus asuntos cotidianos.
Entonces, ¿cómo alcanzas la felicidad? ¿Cómo puedes hacer que tu mente
no salga?

Sencillo. No reacciones a nada. No pienses más allá de tu nariz. No permitas


que tus pensamientos te atrapen y te digan nada. Incluso si parecen
correctos. Cuando veas una situación, buena o mala, no reacciones. Si
ganas la lotería y ganas cuarenta millones de dólares, no reacciones. Te
darás cuenta que traerá sus propios efectos. Vivimos en un mundo de
dualidad. Por cada algo bueno hay algo malo. Por cada algo malo hay algo
bueno. Por algo que sube hay algo que baja. Así es como funciona el mundo.
Si llegas a un extremo que llamas bueno, tendrás que experimentar el
equivalente que es malo, que llamas malo. En realidad no existe lo bueno ni
lo malo. Pero tu mente lo hace así. Así que el primer paso es no reaccionar,
te conviertes en el testigo del despliegue del mundo. Te das cuenta de que
todo es el Ser y Yo Soy Eso. Eres testigo de todo en el mundo, pero no te
involucras. Cuando digo que no te involucras no me refiero simplemente a
quedarte en casa y sentarte en la bañera y no hacer nada. Me refiero a que
tu cuerpo ha venido a esta tierra para hacer algo. Y tu cuerpo está bajo sus
propias leyes del karma. Pero ¿para quién existe el karma, para ti o para tu
cuerpo? Sólo para tu cuerpo. Por lo tanto, si te identificas con tu cuerpo
sufres. Si te identificas con tu Ser, que es la consciencia, siempre eres feliz.

Entonces, si eso se te hace difícil, practicas Atma-Vichara, la auto-


indagación. Cuando tu mente empieza a pensar, pensar, pensar, pensar,
pensar en el bien y el mal, sólo tienes que hacer la pregunta, "¿A quién
vienen estos pensamientos?" No contestas, simplemente te planteas la
pregunta a ti mismo. Todo sucede dentro de ti mismo. "¿A quién vienen
estos pensamientos?" La respuesta eventualmente te llegará. "Estos
pensamientos vienen a mí. Yo los pienso. ¿Yo los pienso? ¿Yo? ¿Quién es
169

este yo? Bien, ¿cuál es la fuente del yo?" Te aferras al yo, pero no te
concentras en el yo, te concentras en la fuente. "Bien, ¿cuál es la fuente del
yo" Porque parece que todos mis problemas están adheridos al yo. Porque
yo digo: "Yo me siento mal. Yo me siento molesto. Yo me siento enojado. Yo
me siento engañado. Yo me siento emocional", o incluso "yo me siento bien,
yo me siento feliz", esa es la felicidad humana. Te sientes feliz porque
alguien te dio algo que te gusta o alguien hizo algo para ti. Eso es tan malo
como sentirse deprimido. Yo siento esto y yo siento aquello, yo siento que
soy un Jnani, yo siento que no soy un Jnani, yo siento todo tipo de cosas.
Pero siempre hay yo, yo, yo…

Si investigas descubrirás que todo está adherido al yo. Y si te deshaces del


yo, todos tus problemas, todo el mundo, todo el universo, Dios y todo lo
relacionado con él, desaparecerá. Y la fuente será tu verdadero Ser que es
consciencia pura, la unidad final, el nirvana, vacuidad. Este es tu verdadero
Ser. Y verás el mundo como tu Ser.

Seguirás viendo el mundo, pero lo verás de manera diferente. Nada volverá a


molestarte otra vez. Porque te darás cuenta de que el mundo es tu Ser.
¿Cómo puedes estar molesto con tu Ser? Te has convertido en una
encarnación del amor divino, la felicidad, la inteligencia pura, la conciencia
última, Sat-Chit-Ananda, Parabrahman, que es omnipresencia. Entonces,
¿cómo puedes estar enojado o molesto por cualquier cosa si tú eres la
consciencia pura? Simplemente no puedes. ¿Ves lo que estoy diciendo?

Si aprendes a identificarte con la consciencia, siempre serás feliz. Si sigues


identificándote con las condiciones del mundo o con tu cuerpo o tu mente,
serás miserable y tendrá rachas cortas de felicidad, cuando las cosas salen
como quieres. Pero entonces no confiarás en la gente. Vas a sospechar de
los motivos de todo el mundo y sentirás que algo va mal. Si quieres saber si
eres un Jnani o no, pregúntate: "¿Cuándo fue la última vez que vi algo mal?
¿Cuándo fue la última vez que algo no estaba bien, cuando tuve un mal
pensamiento, cuando creía que alguien me estaba haciendo algo, o cuando
me enfadé?", y esto te dará una buena tendencia de dónde vienes.

Lo que ves en ti mismo, lo ves en todos los demás. Si estás auto-realizado,


entonces sabes que tu Ser es omnipresente y sólo puedes ver amor, paz,
armonía y felicidad en todo el mundo. La elección es tuya. La única libertad
170

que tienes en este planeta, en este universo, es tomar la decisión de ir hacia


adentro y no reaccionar ante cualquier condición.

Todo lo demás acerca de ti está predestinado. Todo lo demás acerca de ti es


prarabdha karma. Incluso cuando levanto mi mano así, es kármico. Pero,
¿qué tengo yo que ver con mi mano? Yo no soy mi mano, no soy mi cuerpo,
no soy mi mente, yo-soy lo que yo-soy, la conciencia absoluta, la inteligencia
pura, la realidad absoluta, el Parabrahman, el nirvana. Yo soy ilimitado, yo
soy innacido, yo soy inmortal. El agua no puede ahogarme y el fuego no
puede quemarme. Esa es mi verdadera naturaleza. Encuentra tu verdadera
naturaleza amigo mío y siempre serás feliz. Om Shanti.

Robert Adams, 22 noviembre 1990


171

25.- LIDIANDO CON LOS PROBLEMAS

Robert: Yo os doy la bienvenida de todo corazón. Daros cuenta de lo que he


dicho. "Yo os doy la bienvenida". No he dicho mi cuerpo os da la bienvenida.
(Risas) He dicho: "Yo os doy la bienvenida". Cada vez que utilizo el
pronombre "Yo", siempre me refiero a la consciencia. Así que mi Yo es el
mismo que vuestro Yo. Sólo hay un Yo. Sólo hay una persona. Sólo hay
conciencia absoluta. Ese Yo es consciencia. Ese Yo es vosotros y Yo. Así
que cuando digo, "Yo os doy la bienvenida", me refiero a todos nosotros,
como "Yo". Sin embargo, el cuerpo no tiene nada que ver con eso. Mientras
estemos atrapados en el fenómeno del cuerpo-mente, entenderemos que
"yo" como persona os da la bienvenida. Pero "yo" como persona no tiene
nada que ver con vosotros en absoluto. Sólo "Yo" es la consciencia. Es nada
menos que el Sí mismo. Eso que es llamado la unidad final.

He recibido algunas llamadas telefónicas de algunos de vosotros la semana


pasada sobre una lección que tuvimos el domingo. Ellos todavía no pueden
entender la forma de resolver sus problemas. Y eso es por lo general de lo
que tratan mis llamadas telefónicas de la gente. Todo el mundo parece tener
un problema. Ya se trate de la depresión o la soledad, de la carencia o
limitación, de una enfermedad. Siempre hay un problema.

Y quieren saber cómo resolver el problema. Sólo hay una manera de resolver
el problema para que nunca regrese y no está en el nivel del problema. Está
en ir por encima del problema, en ignorar el problema y darse cuenta de
quién es el que tiene el problema.

Piense en su problema, si tiene alguno. Usted dice: "Yo tengo un problema".


El error que usted está cometiendo es que está identificando el yo con su
cuerpo y su mente. Entonces ese es el único problema que tiene. Todavía
cree que usted es el problema o el cuerpo, o el hacedor o la mente. Ese es el
único problema que tiene, no hay otro problema.

Por lo tanto, si el problema del yo está resuelto, cualquier otro problema está
resuelto también. Y la gente no puede entender esto. Pero piense en ello si
quiere. Cada vez que tenga un problema de cualquier tipo, sea lo que sea,
¿quién dice usted que tiene el problema? Usted dice: "Yo tengo un
172

problema". Se está refiriendo a su cuerpo, ¿no es así. Se está refiriendo a la


mente. Pero si puede contenerse y decir: "¿Quién es este yo, que piensa que
tiene un problema?" Se dará cuenta de que yo nunca ha tenido un problema.
El cuerpo parece tener un problema. Sólo que usted no es su cuerpo. Usted
no tiene absolutamente nada que ver con su cuerpo. Trate de recordar esto
todo el tiempo.

Su cuerpo está bajo la ley del karma. No hay karma, no hay cuerpo. Pero
siempre y cuando usted cree que tiene un problema, es porque cree que es
el cuerpo. Por lo tanto, hay que trabajar desde ese punto. Y darse cuenta de
que mi cuerpo está bajo sus propias leyes y reglas del karma, no tiene
absolutamente nada que ver conmigo, soy totalmente libre. Cuando lo mira
de esta manera se convierte en el testigo de su cuerpo. Se convierte en el
testigo de sus pensamientos. Ocurre por sí mismo. Usted no dice: "Yo soy el
testigo". Usted dice: "El testigo está observando mi cuerpo. Tiene que haber
un "yo" para observar, ¿de dónde viene ese yo? ¿Cuál es la fuente de ese
yo?" Indague.

Pero si se utiliza el otro método, digamos por ejemplo, alguien que le está
demandando en los tribunales. Así que usted dice, "Tengo un problema
porque alguien me está demandando". Si usted responde físicamente y se
preocupa y tiene miedo y cree que algo está mal, entonces puede ganar el
juicio o perderlo. Pero haga lo que haga, no se ha alzado por encima del
problema. Lo que significa que va a tener que repetirlo una y otra vez hasta
que llegue al punto en el que no reaccione a la condición.

Ahora, ¿qué quiero decir con no reaccionar. ¿Usted ignora la citación para
acudir a los tribunales? No, no lo hace. (risas de estudiantes) Usted hace lo
que tiene que hacer. Cuando va al juzgado, pero se da cuenta de, "¿Quién
va al juzgado? Mi cuerpo. Mi cuerpo va al juzgado, pero ¿quién es mi
cuerpo? No hay cuerpo. No hay juzgado. Todo es una ilusión. Lo es, de
verdad". (risas de estudiantes) Y luego, realmente, si se mira de esa manera,
algo bueno sucederá. (más risas) Por extraño que pueda parecer usted va a
superar y trascender esa situación. Pero si no lo hace, si usted reacciona
como todo el mundo lo hace, con miedo, y dice: "Yo no soy culpable. Yo no
lo hice". Entonces tiene un problema. Va a tener que repetir esa condición
una y otra vez, como he mencionado antes, hasta que sea capaz de darse
cuenta de que nada le ha ocurrido nunca al Yo. El Yo es libre. El Yo siempre
ha sido libre.
173

Ahora póngase en la otra posición. Digamos que alguien le roba algo a usted
y usted le demanda en los tribunales. Esta vez usted es el demandante. De
nuevo, si usted se baja a sí mismo a esa posición puede ganar el caso y
obtener un fallo. Pero ahí no termina la condición para usted kármicamente.
Eso significa kármicamente que su cuerpo va a pasar por ello una y otra vez
y otra vez. Si comprueba los registros del juzgado va a encontrar algo muy
interesante. Va a encontrar que las personas que demandan y los que son
demandados, vienen al juzgado una y otra vez. Siempre están en algún tipo
de problema, siempre están demandando y siempre están siendo
demandados. Es la misma gente. (Risas) Son las mismas personas que dan
vueltas y vueltas y vueltas. Están en una noria y nunca se bajan.

Lo mismo ocurre con un médico o dentista. Si observa los registros médicos


y los registros de los dentistas, es la misma gente la que vuelve todo el
tiempo. De vez en cuando consiguen un nuevo paciente. Pero una vez que
se engancha con médicos y dentistas siempre regresa una y otra vez y otra
vez. Se aseguran de que usted lo haga. ¿Alguna vez ha ido a un dentista
cuando no han encontrado nada malo en usted? Siempre hay un empaste
que necesita. Y si usted no tiene uno le harán uno. (risas de estudiantes)
Porque así es como ganan su dinero.

Lo que estoy tratando de decir es que no se quede atascado en ese nivel.


Elévese en consciencia. Pregúntese a si mismo: "¿Quién está pasando por
todo esto? Yo soy. ¿Quién es yo? ¿Soy mi cuerpo? ¿Soy mi mente?"
Indague. ¿Quién es usted en realidad? Cuando viene la realización de que
usted no es su cuerpo todo se resuelve de una manera amigable para todos
los interesados.

¿Por qué? Debido al hecho de que la consciencia es armonía y felicidad. Si


usted se convierte en consciencia, sólo puede experimentar armonía y
felicidad. Y eso incluye a su cuerpo también, por el hecho de que usted no
tiene cuerpo. Así que lo que aparece como un cuerpo se vuelve armonioso y
feliz para usted. Para otras personas usted puede parecer como si estuviera
muriendo. Pero en lo que a usted respecta no hay nadie allí para morir. No
hay nadie que tenga un problema. Esto es algo práctico con lo que puede
trabajar.

La realización de nuevo es que todo está unido al Yo. Todo, el palacio de


justicia, el demandante, el demandado, la citación, los médicos y los
174

dentistas. Todo esto es parte del Yo. Por tanto, no trate de cambiar las cosas
con los efectos. Vaya a la causa y pregúntese, "¿Por qué estoy pasando por
todo esto?" Y la respuesta será: "Porque eres un idiota". (risas de
estudiantes) "Usted no acepta al Yo". (más risas) Así que tiene que pasar por
esto una y otra vez y otra vez y otra vez hasta que lo haga. Y eso es lo que
pasa. Usted tiene una experiencia tras otra y está identificando su yo con la
condición, ¿no es así? Y usted dice, "Yo estoy pasando por esta condición.
Estoy experimentando esto". Pero eso no es cierto, eso es una identificación
falsa. Yo, soy aparte de los fenómenos del cuerpo. Mi cuerpo no escucha al
Yo.

Recuerde que su cuerpo está bajo sus propias leyes. Su cuerpo hace lo que
le gusta. ¿Le pide su permiso para hacer algo? Por supuesto que no.
Cuando usted tiene que ir al baño ¿pregunta el cuerpo al "Yo", puedo ir al
baño? El cuerpo te hace sentir que tienes que ir al baño. Cuando agarra un
resfriado, ¿le pide permiso el cuerpo al "Yo" para coger un resfriado? Por
supuesto que no. Se resfría. Pero el error ha sido que usted ha identificado al
"Yo" con el cuerpo. Ahora ya sabe que el "Yo" no es el cuerpo, el Yo es la
consciencia, el Yo es el Parabrahman, el Yo es la unidad final, el Yo es Sat-
Chit-Ananda y esta es su verdadera naturaleza.

Robert Adams, 22 noviembre 1990


175

26.- LA LEY DE CAUSA Y EFECTO

Robert: ¿Hay alguien aquí que venga por primera vez? Bienvenidos. Espero
que lo que diga no os escandalice, porque digo cosas raras. (Risas).

He tenido una interesante visión esta mañana. En esa visión me vi a mí


mismo en una hermosa sala esmeralda, y en la sala entró el Presidente Bush
(los estudiantes se ríen) y Saddam Hussein (más risas) y Shamir de Israel y
otras dos personas que no reconocía. Gorbachov estaba allí también. Y
todos se sentaron alrededor de una mesa redonda y se quedaron mirándose
el uno al otro. Así que fui hacia el estéreo y empecé a poner un poco de
música africana. Al principio ellos sonreían, y luego comenzaron a golpear
sus dedos sobre el escritorio y en poco tiempo se estaban moviendo con el
ritmo. Y luego se levantaron y comenzaron a bailar. Y todos se abrazaban y
hablaban de paz. Y se dieron cuenta de lo estúpido que era odiarse unos a
otros como lo hacían. Decidieron quitar todas las líneas fronterizas y hacer
del mundo, un mundo unido. Y entonces abrí los ojos. Sea lo que fuere, era
interesante.

Alguien me pidió que hablara sobre "La ley de causa y efecto". En realidad,
nunca hablamos de estas cosas porque pertenecen a una escala relativa.
Hablamos de la realidad absoluta. La unidad última. Pero aun así, si somos
conscientes de que somos el cuerpo y la mente, caemos bajo las leyes del
karma, o de causa y efecto. Por lo tanto voy a hablar brevemente acerca de
estas cosas, ya que ayuda.

La causa y efecto existen debido al tiempo y al espacio. Si no hubiera tiempo


y espacio, no habría causa y efecto. En realidad no existe el tiempo y el
espacio y no hay causa y efecto. Pero en el mundo relativo existen. La causa
y efecto es otro nombre para la ley de retribución —lo que siembras
cosecharás— o la ley del karma. Y mientras estás bajo esa ley, tienes que
tratar con el Dios de esa ley. Ese Dios se llama Ishvara en hindú, Jehová en
la religión hebrea, Alá en la religión mahometana, y por muchos otros
nombres.

Esos dioses existen siempre y cuando creas que eres el fenómeno cuerpo-
mente. Y lo mismo ocurre con la causa y efecto. Para cada acción hay una
176

reacción igual y opuesta. Esa es la ley de la física. Es lo mismo que la ley de


causa y efecto. Todo lo que haces tiene una consecuencia, no hay escape
de ella. A menos que te gires hacia dentro y ya no reacciones a nada.
Entonces trasciendes la ley y eres libre. Pero mientras seamos todavía
conscientes del cuerpo, estamos bajo esa ley.

Así es como funciona. Si quieres cultivar naranjas y no sabes nada acerca de


semillas, podrías tomar una semilla de un limón, sembrarlo en el suelo y
esperar a que crezca un naranjo. La causa es la siembra de la semilla de
limón y el efecto, el árbol limonero. La semilla se siembra en la tierra. La
tierra es tu mente y las semillas son tus pensamientos. Y el efecto es el
resultado que se obtiene de la siembra de semillas. Así que uno siembra una
semilla de limón y crece un limonero. Pero luego te pones a llorar y gritas:
"Yo quería naranjas", y dices: "Exijo naranjas". Y coges una rabieta, te pones
histérico. A nadie le importa. Sembraste las semillas y esto es lo que estás
recibiendo como resultado, limones. Por supuesto, siempre puedes hacer
limonada, pero querías naranjas. Entonces, ¿por qué sembraste una semilla
de limón? No lo sabes. Quizás sembraste una semilla de limón en una vida
anterior. Creaste la causa en ese momento. Y el efecto vuelve ahora a ti
después de muchas vidas, no como un naranjo, sino como un limonero. Y
aún gritarías, "¿Por qué planté semillas de limón, si yo quería naranjas en su
lugar?" Lo mismo ocurre cuando vemos cosas que no entendemos. Por
ejemplo, cuando Mahatma Gandhi murió, le dispararon, ¿por qué un hombre
tan honorable como él recibiría un disparo? Las últimas palabras que dijo a
su atacante fueron: "Te perdono y te doy las gracias hijo mío". Porque se
daba cuenta de que en alguna otra vida había puesto en marcha la causa. Y
este era el efecto que él recibía. Esto es lo que se llama "Karma Retardado".

Luego está el “karma instantáneo”. Como cuando pisas el borde de un


rastrillo. Cuando pisas un rastrillo, ¿qué sucede? Te golpea en la cabeza.
Eso se llama karma instantáneo. ¿Quién se hace cargo de este karma? El
Dios del karma es Ishvara, Alá, Jehová. Él es quien distribuye el karma que
vas a experimentar en cada vida.

Tomemos otro ejemplo. Henry me invita a su casa. Entro en su casa y me


voy al frigorífico, y digo: "¿Qué hay para comer?" Y le como todo lo que tiene
en la casa. Entonces le digo a Henry ¿me prestas tu coche? Y Henry que es
un buen chico me dice, "claro". Así que tomo prestado el coche y destrozo su
coche. Le rompo los faros, el parabrisas y lo vuelvo a aparcar como si nada
177

hubiera pasado. Y Henry que es un buen chico, no dice nada. Entonces le


digo: "Henry ¿me puedes prestar quinientos dólares?" Así que Henry que es
un buen chico dice: "claro". Y yo sin esperar nunca devolvérselo, tomo el
dinero. Ahora, ¿qué sucede?

Al no reaccionar, Henry se convierte en neutral. Cuando eres neutral, no


acumulas karma de nuevo. Has terminado con esa parte de tu vida. Cuando
reaccionas acumulas karma. ¿Qué me sucederá? Tendré que experimentar
el efecto en algún momento, de alguna manera, de lo que le he hecho a
Henry. Tiene que volver a mí de alguna manera. Tal vez no en esta vida,
pero volverá, no hay escape. Por eso, cuando vemos ciertas cosas en la vida
que no entendemos, no debemos juzgar, porque todo está desarrollándose
como se supone que debe hacerlo. Todo está bien y todo se desarrolla como
debe.

Otro ejemplo. La gente va en busca de un Sadgurú, un maestro. Ellos van a


todas las personas que pueden encontrar. ¿Y qué es lo que hacen? Tratan
de aprender todo lo que pueden. Maman del Sadgurú hasta dejarlo seco.
Tratan de absorber todo su conocimiento. Pero ¿le dan sus corazones? ¿Se
entregan a él? ¿Cuidan de él? ¿Hacen algo por él? La mayoría de los
occidentales no. Ellos sólo vienen a tomar, pero no a dar de sí mismos o
cualquier otra cosa. Y cuando han escuchado lo suficiente se van a alguien
más y hacen las mismas cosas. Así veinte años pasan, y luego se preguntan
por qué no han hecho ningún progreso. La vida es algo recíproco. Ambas
partes tienen que dar y luego se funden en una. Pero si una parte da y la otra
parte toma caen bajo la ley de causa y efecto. Y consiguen exactamente lo
que dan.

Aquí está otro ejemplo. Decidí que mañana voy a robar el Security Pacific
Bank. Así que llega mañana y escribo una nota y la nota dice: "Tengo 25
granadas de mano, un bazoka y una ametralladora en mi bolsillo, denme
inmediatamente quinientos mil dólares o vuelo el banco". Lógicamente quien
lee la nota está asustado, y me da los quinientos mil dólares. Y me alejo sin
problemas, nadie me atrapa. Voy a Canadá. Pasan diez años. Entro en los
negocios y tengo éxito, pero luego algo sucede y los recaudadores de
impuestos vienen tras de mí. Hay un gravamen de impuestos de todos mis
tratos con mi negocio y les debo quinientos mil dólares, que ellos recuperan
de mí. Me voy a la quiebra y estoy de vuelta donde empecé.
178

¿Veis cómo todo se desarrolla? No hay errores. La ley se cumple. La única


manera de escapar de esa ley es no reaccionar a cualquier cosa que viene a
ti. Porque todo lo que te sucede es de naturaleza kármica. Si reaccionas, tú
mismo estás creando más karma y estás acumulando más karma. Si te das
cuenta de que no eres el fenómeno cuerpo-mente, llegas a ser totalmente
libre y absuelto y emancipado. Y ya no hay más un ir y venir para ti. Te
vuelves totalmente libre.

Básicamente, así es como funciona. ¿Alguna pregunta sobre esto?

SD: Tengo una pregunta, tal vez podría darnos algunos consejos sobre cómo
no reaccionar, puesto que parece tan difícil.

R: Es muy sencillo, cada vez que te enfrentas a un reto o a un problema,


actúa pero no reacciones. ¿Cuál es la diferencia? Cuando actúas eres
espontáneo. Haces lo que hay que hacer, y se acabó. Cuando actúas
planeas deliberadamente lo que vas a hacer. Cuando reaccionas los
pensamientos tienen que venir a ti. Y los pensamientos tienen miedo, ira,
celos, cólera, frustración, venganza, lo que sea y luego reaccionas. Pero
cuando actúas no hay pensamiento. Simplemente lo haces y se acaba y
sigues con tu vida. Esa es básicamente la diferencia.

SD: Entonces ¿qué pasa con las emociones, quiero decir, reaccionamos a
las emociones?

R: Es lo mismo. Tu mente no conoce la diferencia entre un pensamiento y


una acción. Tú sí. Así que cuando estás planeando matar a alguien, tu mente
cree que ya has actuado y lo has hecho, incluso si nunca lo llevas a cabo. Y
eso acumula más karma para ti. Los pensamientos son cosas.

Por ejemplo, la mente no conoce la diferencia entre un cáncer y un resfriado.


Pero tú crees que el cáncer es mortal y un resfriado se pasa rápido. Así que
si coges un resfriado, el sistema hará que pase rápido. Pero si tienes un
cáncer, el sistema considera que es como la muerte. Por lo tanto viene el
miedo, viene la preocupación y finalmente mueres. Pero tú has puesto en
marcha la causa por tu creencia, así es como funciona. Así que los
pensamientos y las acciones son lo mismo. No hay diferencia.

La idea es liberar tu mente de los pensamientos. No pensar más allá de tu


nariz. Date cuenta cada vez que piensas, y pregúntate, "¿A quién vienen
estos pensamientos? ¿Quién piensa estos pensamientos? ¿A quién vienen?"
179

Y te darás cuenta de que vienen a mí. Yo pienso estos pensamientos. Todo


está conectado al yo. Todos tus pensamientos están conectados al yo.
Deshazte del yo y todos tus problemas se irán con él. Sigue al yo hasta su
culminación. Concéntrate en la fuente del yo. Y descubrirás que el yo no
existe, y serás libre.

SD: ¿Ha dicho que descubrirás que el yo no existe?

R: El yo no existe.

SD: ¿No existe?

R: Eso es. El yo te conduce a la nada, a la libertad, a la liberación. Siempre y


cuando tengas un sentido del yo, tienes problemas. Porque siempre dices,
"estoy enfermo, soy pobre, soy feliz, soy infeliz," y así sucesivamente. Y
estás viviendo en el mundo de la dualidad. Así que cuando sigues al yo,
todos los conceptos desaparecen con el yo y no queda nadie que piense.
Finalmente eres libre.

También deberías preguntarte, "¿Para quién es el karma? ¿Quién tiene que


experimentar karma? ¿Quién tiene que experimentar la causa y el efecto?"
Pronto te darás cuenta de que esto es sólo para tu ego, no para ti. Tú eres
libre y no tienes nada que ver con eso. Al trascender el ego, el karma se va.
Y te vuelves totalmente libre.

SD: ¿Quién es el tú que se dirige al yo?

R: Tú mismo. Tu Ser.

SD: ¿Y eso no es lo mismo que yo?

R: Lo mismo, sí. Yo, mí, todo es lo mismo. Si te preguntas, "¿A quién viene
el karma?" Y luego dices: "A mí". Aférrate al mí, como cuando te agarras a
una cuerda, y baja hasta el final de la cuerda. Cuando llegas al final de la
cuerda, no hay nada. Así que cuando llegas al final del mí, existe la realidad.
Y la realidad se encarga por sí sola. Así que no estamos en busca de la
realidad, no estamos buscando la realidad, estamos simplemente tratando de
dejar de lado las otras cosas. En la medida en que dejas de lado las otras
cosas. En esa medida la realidad viene por sí sola. Y serás libre.

La semana pasada, creo que fue el jueves, vi que Nate estaba aquí. Declaró
que había estado meditando durante veinte años y nada había sucedido. Ha
180

visto a treinta y cinco maestros o más. Y aún así nada ha sucedido. Le dije
que esperara y siguiera adelante, no le gustaba eso. Así que cuando me fui a
casa abrí un libro de Ramana Maharshi (1) justo por esa página de la que
estamos hablando. Mary, ¿te gustaría leer?

Mary: Claro.

R: Comienza aquí, hasta aquí. Sáltate esto, lee esto hasta aquí. Sáltate esta
parte... Ahora escuchad esto cuidadosamente.

Mary comienza a leer:

“Un visitante preguntó a Bhagavan (Ramana Maharshi) qué podía hacer para
perfeccionar su atman.

Bhagavan: ¿Qué entiendes por atman y por perfeccionar?

Visitante: No lo sé. Precisamente por eso estoy aquí.

Bhagavan: El Ser o atman es siempre tal como es. No puede ser alcanzado
ni mejorado. Lo único necesario es desembarazarse de la creencia de que el
no-ser es el Ser, y de que lo irreal es lo Real. Cuando dejamos de identificar
el cuerpo con nosotros mismos, lo que queda es el propio Ser.

Visitante: ¿Pero cómo podemos librarnos de esa creencia? ¿Venir aquí y


exponer nuestras dudas no puede ayudarnos en el proceso?

Bhagavan: Siempre hacemos preguntas sobre las cosas que ignoramos,


pero esas preguntas no pueden tener fin hasta que no sepamos quién es el
que las hace. Aunque las cosas sobre las que hacemos las preguntas, son
desconocidas para nosotros, no podemos tener dudas de que existe el que
hace esas preguntas, y cuando te preguntas "¿Quién es el que pregunta?",
todas tus dudas se desvanecen al momento.

Visitante: Lo que yo quiero saber es si el satsang (2) es necesario y si venir


aquí puede servirme de ayuda o no me va a servir de nada.

Bhagavan: Primero tienes que saber qué es satsang. Significa asociarse con
Sat o la Realidad. El que conoce o ha realizado Sat, también es considerado
como Sat. Tal asociación con Sat o con uno que ha realizado Sat es
absolutamente necesaria para todos nosotros. Shankara decía (Bhagavan
aquí cita el verso sánscrito) "Que en los tres mundos no hay mejor barca que
181

el satsang para cruzar con seguridad al otro lado del océano de los
nacimientos y las muertes."

Esta mañana, un visitante llamado S. P. Tahal, planteó las siguientes


preguntas:

Sr. Tahal: He practicado sadhana durante cerca de 20 años y no consigo ver


ningún progreso. ¿Qué puedo hacer?

Bhagavan: Quizás pueda indicarte algo si me dices a qué sadhana te


refieres.

Sr. Tahal: Desde las 5 de la tarde, todos los días, me concentro en el


pensamiento de que sólo el Ser es real y lo demás irreal. Aunque llevo
haciendo esto casi veinte años, no consigo concentrarme en ello más de dos
o tres minutos, sin que mi mente se distraiga.

Bhagavan: La única vía para lograr el éxito es retrotraer a la mente cada vez
que intenta ir hacia el exterior y fijarla en el Ser. No hay necesidad de
meditación o mantras o japa o dhyana, ni nada por el estilo, porque ésta es
nuestra naturaleza real. Lo único que se necesita es abandonar el
pensamiento de los objetos distintos al Ser. La meditación no es tanto pensar
en el Ser, sino abandonar los pensamientos sobre el no-ser. Cuando tú te
desembarazas del pensamiento de los objetos exteriores e impides que tu
mente huya hacia el exterior y la introviertes en tu interior y la fijas en el Ser,
lo único que hay es el Ser.

Sr. Tahal: ¿Qué debo hacer para vencer la atracción de los pensamientos y
los deseos? ¿Cómo puedo organizar mi vida de modo que pueda controlar
mis pensamientos?

Bhagavan: Cuanto más te concentres en el Ser, más te asaltarán otros


pensamientos diferentes. La mente no es más que ese manojo de
pensamientos y el pensamiento del yo es la raíz de todo el manojo. Cuando
ves lo que es ese yo y de dónde procede, todos los pensamientos se
fundirán en el Ser. Organizar tu vida, es decir, hacer todo a una hora precisa,
bañarse, hacer japa o mantras, practicar ritos religiosos, etc…, todo eso es
para la gente que no se siente atraída por la indagación del Ser o que no es
capaz de realizarla. Pero para los que pueden practicar este método, son
innecesarias todas las reglas o disciplinas…..”
182

Robert: Gracias Mary. Por eso siempre digo, yo no doy conferencias, no doy
discursos, preferiría sentarme en silencio que tener que hablar. Porque el
hablar no te lleva a ninguna parte. Ya lo sabéis, me escucháis esta noche, y
cuando llegáis a casa os olvidáis de todo. Y luego echáis una ojeada a una
de las revistas y veis el anuncio de un nuevo maestro y diréis: "Vamos a
escucharlo". Y esto continuará siempre. Tienes que ponerte manos a la obra.
Tienes que tomar la decisión de que no tienes que o que estás cansado de
jugar los juegos de la mente, saltando de enseñanza en enseñanza, de libro
en libro y vivir tu misma vieja vida para revertir todo el procedimiento. Deja de
leer, deja de correr de maestro a maestro y serénate haciendo el trabajo de
auto-indagación. Entonces rápidamente serás libre. De lo contrario seguirás
vida tras vida tras vida buscando, buscando, buscando y nunca llegas a
ninguna parte. Pero si empiezas a practicar la auto-indagación pronto
comenzarán a llegar ciertos sentimientos de que el mundo —las personas,
los lugares y las cosas, el universo, Dios— es un concepto de tu propia
mente. Has creado a Dios a tu propia imagen. Y existe para ti siempre y
cuando creas que eres el fenómeno cuerpo-mente. Así que manos a la obra
y haz algo bueno por ti mismo.

Notas:

1).-El libro de Ramana Maharshi en cuestión es “Día a día con Bhagavan”

2).- Lit. la compañía de los sabios iluminados.

Robert Adams, 11 noviembre 1990


183

27.- CREENCIAS Y PREDETERMINACIÓN

Robert: Qué bien estar de nuevo con ustedes, los días pasan muy rápido.
Los años pasan volando. Tu vida pasa volando. Antes de que te des cuenta
estarás fuera de tu cuerpo y ¿dónde estarás? ¿Dónde estarás? Esto está
determinado por lo que sabes. Si sabes quién eres, no estarás en ninguna
parte. Si piensas que sabes quién eres, estarás en alguna parte. A dónde
vamos depende de nuestros pensamientos. La mente es la misma, incluso
después de la así llamada muerte. Tus pensamientos determinan adónde
vas.

Por ejemplo: Si crees en el cielo y el infierno. Si crees en el infierno más que


en el cielo, te encontrarás después de salir de tu cuerpo en una situación
infernal. Pero tú has creado esa situación. Nadie te envía allí. No hay nadie
que te envíe a ningún lugar. Tú creas el lugar al que vas por lo que sabes. Si
crees que mereces ir al cielo te encontrarás en un lugar celestial. Pero eso
es sólo por un corto tiempo. Entonces la ley del karma se hace cargo y te
lleva donde se supone que debes estar. Puedes encarnar en este planeta de
nuevo. O puedes ir a un planeta diferente.

Por lo tanto, la persona inteligente, no quiere ir a ninguna parte. La persona


inteligente nunca muere. Porque la persona inteligente nunca ha nacido. No
hay ningún lugar adónde ir y no hay nada que hacer. Simplemente te fundes
en la consciencia. Te conviertes en consciencia. Te conviertes en
omnipresencia y siempre eres feliz.

Por lo tanto, para un Jnani no hay nacimiento y no hay muerte. No hay un


venir y no hay un ir. No hay absolutamente nada. Pero la nada a la que me
refiero se llama consciencia-dicha. La nada a la que me refiero es, tú no
pierdes tu individualidad, tu individualidad se expande y te vuelves
omnipresente. Ahora puede que hagas la pregunta, "¿Cómo puede la
individualidad de cada uno expandirse de la misma manera? ¿Entonces
habrá miles de millones de individualidades?" ¡No! Sólo hay una
individualidad y ésta es el Ser (Sí mismo). Y ésta eres tú. Tú eres la realidad
última. Pero ahora mismo con tu mente finita es difícil que lo comprendas. Es
por eso que tienes que entender que tú no eres tu cuerpo-mente fenoménico.
En cuanto te deshaces del concepto de cuerpo-mente, eres libre.
184

Por lo tanto, trabaja en ti mismo. El sadhana espiritual que haces, es


simplemente despertar. Despertar al Ser, a la realidad una. En la realidad
una puedes tener un cuerpo o no tener un cuerpo, no hay diferencia. Pero
incluso si tienes un cuerpo, realmente no tienes un cuerpo. El cuerpo sólo
aparece al no-Jnani. Parece como si el Jnani tuviera un cuerpo. Parece como
si el Jnani estuviera haciendo algo. Pero el Jnani no hace nada. El Jnani está
inmerso en la consciencia y se ha convertido en el Ser, la realidad total, la
inteligencia pura, la conciencia absoluta, el Sat-Chit-Ananda

Muchas personas me hacen esta pregunta, así que lo que voy a hacer es
haceros la pregunta y la pregunta es la siguiente: "Si es cierto que todo está
predeterminado, es decir, cuando levanto mi brazo de esta manera, eso ha
sido predeterminado. Si esa es la verdad, ¿qué importa lo que yo haga?
¿Qué pasa si yo mato a alguien o engaño a alguien o robo a alguien? ¿Qué
diferencia hay si como carne o no? Si todo está predeterminado lo voy a
hacer de todos modos. ¿Por qué tengo que comportarme? ¿Quién me lo
puede decir? Desde las enseñanzas, ¿quién me lo puede decir?

¿Cuál es la respuesta, adivinen?

SA: ¿Se puede decir que retrasa el despertar porque crea más karma
negativo que tiene que ser experimentado?

R: Es cierto, estás en el camino correcto. ¿Más respuestas?

SK: ¿Por lo que haces ahora, estás creando un karma futuro o predestinado,
por así decirlo?

R: ¿Pero si todo está predestinado, qué diferencia hay?

SK: No lo sé, no necesariamente acepto lo que dices, literalmente, en ese


nivel.

R: ¡Fuera! (Risas) Bueno me alegro de que no te vayas.

SE: Tu castigo también está destinado, eso también. Si matas entonces las
consecuencias también están ahí, la sociedad te mata. Realmente no
importa de una manera u otra.

R: De acuerdo. ¿Alguna otra respuesta brillante?


185

SR: Sólo puede no haber diferencia si sabes que no hay diferencia, pero si
no sabes que no hay diferencia, si estás bajo los límites o la ilusión de que
hay karma habrá una diferencia.

R: Esa es la respuesta, tienes razón, exactamente. Si tienes la consciencia


de un Jnani esa pregunta nunca aparece. Es sólo para el ajnani (no-Jnani),
que surge esa pregunta. Porque el ajnani está sujeto a las leyes del karma,
Ishvara. Es Ishvara quien reparte el karma. Siempre y cuando creas que eres
la consciencia del cuerpo-mente, estás bajo las leyes del karma. Y todo lo
que le hago a él, viene a mí. Tengo que pagar por todo. Todo lo que haga a
otra persona siempre vuelve. Así que el ajnani promedio, el no-Jnani o la
persona promedio, siempre están acumulando karma, simplemente
reaccionan. Por eso, la única libertad que tienes es comprender que tú no
eres el cuerpo y guardar silencio o no reaccionar ante cualquier condición.
Pero eso no es sólo físico, es mental.

Hay muchas personas que se sientan en una postura de meditación durante


días, pero su mente va de acá para allá. La mente nunca se detiene. La
mente no sabe la diferencia entre el cuerpo actuando o el cuerpo no
actuando. La mente se mueve por los mismos pensamientos que tienes. Es
sólo cuando los pensamientos paran, cuando cesan, que la mente deja de
moverse. Y cuando la mente deja de moverse, todo el karma cesa. Cuando
no hay karma estás fuera de la jurisdicción del Señor del karma, Ishvara.
Ishvara ya no tiene ningún poder sobre ti. Te has convertido en Ishvara y no
estás bajo ninguna ley. Así que no hay nada que puedas hacer y eres libre.
Ya no hay nacimiento ni muerte para ti. Ya no hay ningún ir y venir. Tus
acciones se convierten en acciones sin valor, ya que la acción sólo es vista
por el ajnani. En realidad, el Jnani no realiza ninguna acción.

En otras palabras, todo lo que vemos es una ilusión óptica. Esto es por lo
que el mundo es una broma, una broma cósmica. Porque lo único
permanente en el mundo es el cambio. Todo cambia continuamente en este
mundo, sobre todo tus pensamientos. Tú ya lo sabes, un minuto estás
pensando una cosa y al minuto siguiente estás pensando en otra cosa. Y de
alguna manera, si quieres encontrar la libertad y la liberación en esta vida,
tienes que ralentizar tu mente y parar tus pensamientos. Son tus
pensamientos los que te mantienen en la esclavitud. La única cosa en que
tus pensamientos piensan, es en el pasado y en el futuro. Pero de alguna
186

manera tienes que llegar a estar centrado en el momento y llegar a ser


totalmente espontáneo.

Sé que parece una especie de locura cuando se piensa en ello. Porque te


dices a ti mismo: "Bueno, ¿no tengo que planificar mi futuro? ¿No tengo que
aprender las lecciones de mi pasado? ¿No tengo que trabajar hacia mi meta,
lograr algo en este mundo?" Todas estas son tendencias humanas. Suena
muy lógico cuando se piensa en ello. Pero date cuenta de lo que he dicho,
"¡Cuando se piensa en ello!"

Ahora, ¿qué crees que pasaría si no tuvieras pensamientos? Puedo


asegurarte que tu vida sería mejor de lo que nunca ha sido en el mundo.
Tendrías una vida mejor que la que has tenido en tu vida.

Tomemos ese árbol de ahí afuera. Ese árbol no puede pensar y, sin
embargo, ha estado aquí quizás durante cientos de años. Todas las hojas se
caen y crecen nuevas hojas. Tomemos una semilla, una semilla de rosa. Si
una semilla de rosa fuera capaz de pensar como nosotros, probablemente
diría algo como esto: "¿Quieres decirme que me voy a convertir en una
hermosa rosa? Eso parece imposible. Yo soy solamente una pequeña
semilla. ¿Cómo puede una semilla convertirse en una rosa? No parece
lógico". Por esos mismos pensamientos, la semilla se destruiría a sí misma.
Nunca se convertiría en una rosa. Pero como no puede pensar se convertirá
en una rosa según las leyes de la naturaleza.

En el mismo caso, cuando piensas, ¿qué es lo que piensas? Piensas en tus


comodidades corporales. Piensas en comida, alojamiento, trabajo y dinero,
salud y lo que sea. Son esos mismos pensamientos los que te mantienen
alejado de tu mayor bien. Si fueras capaz de parar tu mente de pensar, un
poder misterioso se haría cargo de todo y descubrirías que por no pensar
estás en una mejor posición como nunca has estado en tu vida. Pero cada
vez que piensas te preocupas, ¿no? Te preocupas por el futuro. Te
preocupas por la crueldad del hombre hacia el hombre. Te preocupas si tu
relación va a durar. Si vas a ser despedido de tu trabajo. Si esto va a
suceder, si aquello va a suceder. Esos mismos pensamientos causan que
esas cosas sucedan.

Por lo tanto, te corresponde a ti girar la mente dentro de sí misma. Cuando la


mente se vuelve hacia sí misma, reposa automáticamente en el centro del
corazón y el centro del corazón no es más que la consciencia. La
187

consciencia es tu verdadera naturaleza. La consciencia es omnipresencia.


Entonces te conviertes como en una pantalla gigante. Una pantalla de cine
universal gigante. Y todas las imágenes del mundo y el universo se
superponen sobre ti. Despiertas al hecho de que eres la pantalla y la pantalla
es la consciencia o pura conciencia. Y te das cuenta de que todo es una
proyección de tu mente. Que todo es el Ser. Y puedes decir sinceramente:
"Todo lo que contemplo es el Ser y Yo Soy Eso".

Robert Adams, 8 noviembre 1990


188

28.- LA EXPERIENCIA DE ROBERT

Robert: Pregúntate: "¿Qué estoy haciendo aquí en este satsang?" ¿Por qué
has venido? Pregúntate a ti mismo. ¿Has venido a observar al orador, para
compararlo con otros oradores, o estás cansado de juegos y quieres ponerte
manos a la obra? ¿Cuál es la verdadera razón por la que vienes esta noche?
¿No tienes otro sitio a dónde ir? ¿Has visto todas las películas, todos los
programas de televisión? ¿Buscas una nueva cara? Pregúntate a ti mismo.

Tu vida es muy corta. ¿Qué estás haciendo con ella? A menos que
despiertes en esta vida, volverás una y otra vez, y seguirás jugando este
juego una y otra vez, hasta que llegue el día cuando despiertes. La única
libertad que tienes es volverte hacia adentro y no reaccionar a las
condiciones.

Por lo general yo no hablo de mí mismo, pero recibí una llamada interesante


hoy de una mujer de Santa Cruz que me dijo: "Robert, si no dices algo sobre
ti mismo, nadie sabrá de dónde vienes. Ellos pensarán que has sacado esta
información de un libro o de otro maestro. No sabrán que viene directamente
del Ser". Así que pensé en esto, y durante unos minutos voy a hablar de mi
vida hasta la edad de catorce años.

Nací el 21 de enero de 1928 en Manhattan, Nueva York (Falleció el 2 de


marzo de 1997 en Sedona, Arizona, Estados Unidos). Desde el principio,
y desde que tengo uso de razón, cuando estaba en mi casa, un pequeño
hombrecillo —de unos dos pies de alto— con una barba gris y el pelo blanco
solía aparecerse delante de mí en el otro extremo de la cuna, y hablaba algo
que era un galimatías para mí. Pensaba que esto era normal y que todo el
mundo tenía esta experiencia. Por supuesto, siendo un niño no entendía
nada de lo que decía. Fue sólo después de unos años, cuando empecé a
leer libros que me di cuenta de que esa persona era Sri Bhagavan Ramana
Maharshi. Se estuvo apareciendo ante mí hasta que tuve unos siete años de
edad, y luego se detuvo.

Entonces me pasó algo muy interesante. Siempre que quería algo, un


caramelo, un juguete, y decía el nombre de Dios tres o cuatro veces,
aparecía de alguna parte. Por ejemplo, si quería una barra de chocolate
decía: "Dios, Dios, Dios"; alguien me lo traería o vendría de algún lugar.
189

Cuando fui a la escuela no solía estudiar. Cuando teníamos un examen


decía, "Dios, Dios, Dios", y las respuestas venían. Una vez quise tocar el
violín y mi madre me dijo que sería muy difícil para mí tocarlo, así que no me
iba a comprar uno. Entonces dije: "Dios, Dios, Dios", y unas horas más tarde
apareció mi tío, que yo no había visto en cinco años, y me trajo un violín.
Pensó que necesitaba un violín. Y esto continuó mientras yo iba a la escuela.

Cuando tenía catorce años, ocurrió un fenómeno extraño. Estaba en mi clase


de secundaria. Había alrededor de treinta y cinco niños. El nombre de la
profesora era la Señora Riley. Ella pesaba trescientas libras, y cuando se
enfadaba solía dar saltos arriba y abajo, así que por supuesto solíamos
hacerla enojar. Lo que hice una vez fue pedir prestado una horquilla a una
niña. Había una bisagra en la parte trasera de su asiento. Metí la horquilla en
la bisagra y producía un sonido agudo que la volvía loca. Ella no sabía de
dónde venía el ruido y saltaba arriba y abajo, un fenómeno muy interesante.

De todos modos, era el final del trimestre, y estábamos haciendo los


exámenes finales. Entonces tenía un examen de matemáticas. Nunca lo
estudié, por lo que no sabía nada. Así que dije: "Dios, Dios, Dios". En lugar
de venir las respuestas, la habitación se llenó de luz, una luz brillante, mil
veces más brillante que el sol. Fue como una bomba atómica, la luz de la
bomba, pero no era una luz ardiente. Era un hermoso resplandor, brillante y
cálido. Sólo de pensar en eso ahora me hace detener y maravillarme. Toda
la habitación estaba inmersa en la luz, todos, todas las cosas. Todos los
niños parecían ser miríadas de partículas de luz, y luego me vi a mi mismo
fundiéndome en una especie de ser radiante, de consciencia. Me fundí en la
consciencia. No fue una experiencia fuera del cuerpo. Una experiencia fuera
del cuerpo es cuando el alma abandona tu cuerpo. Esto era completamente
diferente. Me di cuenta de que yo no era mi cuerpo. Lo que parecía ser mi
cuerpo no era real. Y fui más allá de la luz en la pura consciencia radiante.
Me volví omnipresente. Mi individualidad se había fusionado en pura dicha
absoluta. Me expandí, me convertí en el universo. La sensación es
indescriptible. Era una dicha total, alegría total.

Lo siguiente que recuerdo es que la profesora me sacudía. Todos los


estudiantes se habían ido. Yo era el único que quedaba en la clase. La
profesora me sacudía, y regresé a la consciencia, la consciencia humana.
Ese sentimiento nunca me ha abandonado.
190

Ahora, ¿qué tiene esto que ver contigo? Todo, porque cuando yo digo: "Tú
eres la realidad absoluta, la dicha absoluta", cuando digo "todo esto es el Ser
y Yo Soy Eso", yo-soy abarca a todo el mundo, a todas las cosas. "Yo Soy
Eso" abarca a todo el universo. Yo Soy Eso, la inteligencia pura, la realidad
última, Sat-Chit-Ananda, Parabrahman. Estoy hablando desde mi
experiencia. La muerte se convierte en una broma, no existe tal cosa. Tu
verdadera naturaleza es la inmortalidad. Tu verdadera naturaleza es la pura
felicidad, la unidad última. Esto es lo que realmente eres. Despierta a eso y
sé libre.

¿Cómo despiertas? Bueno, en realidad, ya estás despierto, pero estás


soñando y no lo sabes. Es como cuando vas a dormir y sueñas que hay un
terremoto. Todo el mundo está muriendo a tu alrededor, y yo vengo y te digo:
"Esto no es real. Estás teniendo un sueño, ¿no lo sabes?" Y me dices, "Estás
loco, Robert. Esto no es un sueño, esto es real. ¿No puedes ver el
terremoto? ¿No ves a la gente morir a tu alrededor?" Pero yo digo: "¡No, es
un sueño!" Te niegas a creerme. Entonces, de repente, te despiertas, te
encuentras en este mundo. La única diferencia entre este mundo y el mundo
del sueño es que este mundo dura un poco más de tiempo, pero es un
sueño. El mundo no es real por sí mismo.

La realidad última, la inteligencia pura, el vacío, el espacio —esa es la


realidad. Es como una pantalla gigante que ocupa todo el universo. Esa
pantalla es la consciencia, y todos los mundos, los planetas, los soles, las
personas, son las imágenes de la pantalla. Si la pantalla no existiera, no
podría haber ninguna imagen. Por lo tanto, no puedes decir que las
imágenes son reales. Ellas sólo son reales mientras persista la pantalla. Pero
si se quita la pantalla no hay lugar para mostrar las imágenes. De la misma
manera, tu verdadera naturaleza es la consciencia, la consciencia pura. Tu
cuerpo se superpone sobre la consciencia. Has cometido el error de
identificarte con el cuerpo y la mente. Por lo tanto, el cuerpo y la mente
parecen controlar tu vida. Pero tan pronto como cambias de identidad, tan
pronto como empiezas a identificarte con la consciencia, todo cambia para ti.
Te vuelves feliz, pacífico, alegre, dichoso. Sucede por sí mismo. Todo lo que
tienes que hacer es cambiar de identidad, identificarte con la realidad.

¿Cómo haces eso? Cada imagen que viene a tu mente, niégala. Te das
cuenta de que no es la verdad, y hazte la pregunta, "¿A quién viene? A mí".
Aférrate a ese "mí". Encuentra la fuente del mí. La fuente del mí no es otra
191

que tu Ser. Una vez que realizas la identidad y despiertas a tu Ser, todos tus
problemas se han acabado.

Piensa en los problemas que estás pensando en estos momentos. ¡Piensa!


¿Quién tiene un problema? Tu verdadero Ser no puede tener un problema,
porque es consciencia y bienaventuranza. El problema viene para el ego.
Sólo el ego tiene un problema, nada ni nadie más. Todo lo demás es libre,
feliz, sin problemas. Descubre quién eres, descubre tu Ser. Salta dentro de ti
mismo. Sé tu Ser. Sé libre.

Nada existe como parece, nada. Todo es consciencia, y todo es una imagen
superpuesta en la consciencia. Todos tus pensamientos, todo lo que pasa
por tu mente, no tiene ninguna base, ninguna causa, ningún ego. Todo lo que
ves es una proyección de tu propia mente. Puedes poner fin a esa situación
mediante la búsqueda de la fuente de tus pensamientos. ¿De dónde vienen
tus pensamientos? Averígualo. Vete a tu interior. Pregúntate a ti mismo.

Comienza por la mañana en cuanto salgas de la cama. Presta atención a tus


pensamientos. Observa lo que estás pensando. Observa lo que estás
haciendo. Sea lo que sea que viene a tu mente, hazte la pregunta, "¿A quién
viene? Yo pienso esto". Sigue al yo-pensamiento hasta la fuente. Aférrate al
yo y espera. No hagas nada. No hagas absolutamente nada. Quédate quieto.
Cuando venga otro pensamiento, utiliza el mismo procedimiento. "¿A quién
viene esto? ¿A mí? ¿Quién soy yo?" Sigue al yo-pensamiento hasta la
fuente. No hagas nada. Permanece en el silencio. No trates de analizar nada.
No trates de llegar a ninguna conclusión. Si tu mente se pone a argumentar,
pregúntate: "¿Quién está argumentando? Yo soy". Todo pertenece al yo.
Todo el universo está unido al yo. Cuando encuentras la fuente del yo, todo
lo demás desaparece. Encuentra la fuente del yo y sé libre.

La vida es realmente simple. ¿Por qué hacerla complicada? ¿Por qué


permites que todos tus pensamientos te controlen, te controlen, te controlen?
¿Por qué te entregas a tus pensamientos? Si quieres ser libre, tienes que
dejar de pensar, completamente, totalmente. Cuando tus pensamientos
vienen a ti, no importa lo que te digan, tienes que preguntarte, "¿A quién
vienen estos pensamientos? ¿Quién les da nacimiento? ¿Yo lo hago? Bien,
¿quién soy yo?" No permitas que tus pensamientos sean tu Maestro. Lo que
tú llamas realización es sólo la mente vacía. Cuando tu mente está vacía
todo sucede por sí mismo. La Realidad resplandece. Cuando tu mente está
192

llena de basura, te conviertes en beligerante, arrogante, salvaje, y no tienes


paz. Así que obsérvate a ti mismo, vigila tus pensamientos. Mira adonde te
llevan. Toma su control, y sé libre.

Yo no soy un orador, no doy discursos, no doy sermones. Sólo estoy aquí a


vuestra disposición. Por lo tanto, si hay alguna pregunta, estaré encantado
de responder si puedo. Sed libres de hablar de cualquier cosa que queráis
sobre la vida espiritual...

Robert Adams, 4 noviembre 1990


193

29.- ANTES DEL YO SOY

Robert: Dejadme haceros una pregunta. ¿De dónde crees que vienes, o qué
eras tú antes de la consciencia? ¿Qué crees que eras? ¿Quién me lo puede
decir? En otras palabras, antes de venir a este cuerpo, antes de ser
consciente, ¿qué eras?

SH: ¿Quieres decir antes de la consciencia individual?

R: Sí

SH: ¿No antes de la consciencia en sí misma?

R: Ambos

SH: ¿Hay algún antes de la consciencia?

R: Sí

SS: ¿Qué, el testigo? ¿El testigo que percibo a veces en el sueño?

R: En realidad no.

SH: Antes de la consciencia, ¿sería la consciencia en reposo? ¿la


consciencia sin contenido?

R: Exactamente. ¿Qué eras antes?

SH: ¿la consciencia se relaja?

R: ¿Qué eras antes de eso?

SS: No hay un antes.

R: ¿No hay un antes? ¿Estás seguro?

SS: Si.

R: ¿Hay más respuestas, más respuestas brillantes? (los estudiantes ríen)


¡No puede ser! ¡Es absurdo!

ST: ¿Por qué no puede ser, por qué lo descartarías por completo siquiera?
194

SH: Porque la consciencia es fundamental. La consciencia es todo. Es todo


lo que hay. ¿Cómo puede haber algo anterior a la totalidad, a todo lo que es?

R: ¿Dime, Glen?

SG: ¿Potencial?

R: Umm, ¿más respuestas brillantes?

SE: Cualquier cosa que pueda decirse sería sólo un concepto y estaría en lo
fenoménico. Estaría por completo fuera de lugar.

R: Esa es la respuesta, has acertado. Si puedes describirlo, no es eso. Es un


misterio. Es indescriptible. Lo finito no puede comprender lo infinito. Así que,
si puedes describirlo, y puedes hablar de ello, no es eso. Y esto es algo que
siempre debéis recordar.

Así que la respuesta es Silencio. Esa es la respuesta correcta.

Tú eres espacio, y ahora apareces como una imagen superpuesta sobre el


espacio. Ahora te identificas con la imagen, pero antes de la consciencia no
eras realmente el espacio, ni la imagen. La razón por la que digo que no eras
el espacio se debe a que podemos hablar de ello, por tanto tienes un
concepto del espacio, y de nuevo, si tienes un concepto del espacio, no es
eso. La única manera de descubrirlo es no decir nada, percibirlo uno mismo
entre los pensamientos. Cuando tienes un pensamiento, y estás tratando de
averiguar lo que es, y cuando el pensamiento se detiene, antes de que entre
el siguiente pensamiento, eso es. El espacio entre pensamientos es de lo
que estamos hablando. Así que lo que hay que recordar una vez más es que
si puedes hablar de ello, si puedes describirlo, si puedes discutir sobre ello, si
defiendes tus derechos y dices que es esto o es aquello, te equivocas. Tú
realmente no te equivocas, sólo que estás en el camino equivocado, porque
si estuvieras equivocado, entonces quiere decir que hay algo que es
correcto, y nada es correcto, por tanto no hay nada equivocado. Está más
allá de los conceptos de dualidad.

Por eso te digo que pases más tiempo solo, cuando no ves la televisión, y no
escuchas el timbre del teléfono, o te desconectas de la radio. Sólo siéntate y
sé tú Mismo. Entonces experimentarás el ser puro. Mientras estés buscando,
nunca lo encontrarás. Después de todo, ¿qué es lo que estás buscando?
Estás buscando algo que ya eres. Es por eso que nunca podrás encontrarlo.
195

Si no fueras eso, entonces deberías buscarlo, pero ya eres eso, así que la
búsqueda se hace infructuosa.

¿Y qué es eso? Eso es el espacio entre tus átomos. Cada cosa sintiente y
no-sintiente está compuesta de miles de millones de átomos, pero el espacio
entre ellos es consciencia. Una vez más, usamos la palabra consciencia a
falta de una palabra mejor.

Pero además, tenemos que funcionar en el mundo, así que no andamos por
ahí tratando de ser inteligentes. Sino que lo que hacemos es funcionar en el
mundo como nosotros mismos. Sé tú Mismo. Si eres tú Mismo, entonces
estás a salvo. En otras palabras, no estás tratando de ser algo. Sólo sé tú
Mismo. ¿Qué significa ser tú Mismo? Vivir espontáneamente. La mayoría de
nosotros vivimos en el pasado, como ustedes saben, y entonces nos
preocupamos de lo que vamos a hacer en el futuro. Si aprendes a olvidar el
pasado y el futuro, estás a salvo. Cuando vives espontáneamente no tienes
tiempo para pensar, y entonces es cuando te conviertes en el testigo. Porque
los pensamientos sencillamente tratan del pasado y del futuro. ¿Cierto?

Cuando aprendes a actuar en el momento, cuando estás actuando en el


momento no puedes pensar porque estás actuando. Por lo tanto, tus
pensamientos están sólo en lo que estás haciendo y cuando eso se termina
no hay pensamientos, y continuas con la siguiente cosa. Pero no trates de
analizar nada en absoluto, si todo va a salir bien, si es bueno o malo, si estás
haciendo algo bien o no, si es en tu favor o en tu contra, todo eso se tiene
que ir.

Recibí el otro día una llamada de una señora de Santa Cruse y ella empezó
a contarme sus problemas maritales, así que la paré. Le dije que no quería
saber nada de los problemas maritales. ¿Sabe ella quién es? Eso es todo lo
que me importa. Si ella sabe quién es, entonces ella va más allá de los
problemas maritales. Va más allá de los conceptos, anhelos, deseos. Y
estará a salvo. Porque una vez que tú mismo te elevas nada puede tocarte
de nuevo. El mundo ya no tiene ningún poder sobre ti. El mundo sólo tiene
poder sobre ti cuando te identificas con un cuerpo. Si te identificas con un
cuerpo, entonces el mundo se hace real, los objetos se hacen reales, las
situaciones se hacen reales, el universo se hace real, Dios se hace real, todo
se convierte en realidad y tú vives en la dualidad. Así que un día estás
196

sufriendo, y al día siguiente estás contento. La felicidad conduce al


sufrimiento, y el sufrimiento conduce a la felicidad.

Por supuesto, estoy hablando de la felicidad humana, del sufrimiento


humano. Pero tan pronto como aprendes a ir más allá de eso, y vives
espontáneamente todo lo que acontece, todo sufrimiento cesa. Después de
todo, ¿para quién es el sufrimiento? Para quien se identifica con el
pensamiento.

Por ejemplo, te han despedido de tu trabajo. Empiezas a preocuparte por ello


y esto te conduce a preocuparte por el futuro, porque cuando te preocupas
por el pasado, el ser despedido, vas a empezar a preocuparte y pensar,
"¿Cómo voy a pagar el alquiler el mes que viene? ¿Cómo compraré
comida?" Y a la mente le encanta eso. Comienza a alimentarse más de ti.
Muy pronto te imaginas desahuciado de tu casa y te ves a ti mismo en las
colas de la asistencia social, y te ves a ti mismo convertido en una persona
sin hogar, y efectivamente lo haces, porque eso es lo que tú crees. Ahí es
adonde tu mente te está guiando.

Mientras sientas que tienes una mente, se vuelve muy, muy poderosa.
Entonces puedes decir que, "Los pensamientos son cosas", porque tus
pensamientos se materializan en este mundo de los efectos, que tú crees
que es real. Después, si empiezas a preocuparte por tu trabajo, por ser
despedido, y empiezas a preocuparte por la comida, y empiezas a
preocuparte por los desahucios y todas esas cosas, en realidad te estás
diciendo a ti mismo mentalmente, "Eso es lo que quiero que suceda", y
siempre consigues lo que quieres. Tienes que observarte.

El secreto no es cambiar tus pensamientos, sino deshacerte de tus


pensamientos completamente. No estamos tratando de cambiar los
pensamientos negativos en pensamientos positivos, porque todos los
pensamientos positivos conducen a los pensamientos negativos, y los
pensamientos negativos conducen a los pensamientos positivos, es la
dualidad. Estamos tratando de trascender todo el plan, de ir más allá, y eso
es lo que sucede cuando vives espontáneamente, sucede por sí mismo.

Vivir espontáneamente es una meditación. No te preocupes por los frutos de


tus esfuerzos. Todo cuidará de ti mismo, de sí mismo. En otras palabras, lo
que quiero decir con esto es que si estás en un trabajo por veinticuatro años,
no te preocupes si te despiden o no, esa no es la cuestión. La cuestión es
197

¿quién crees que eres? ¿Crees que eres ese ser humano frágil que ha sido
despedido, o esa persona débil que tiene un montón de problemas de pareja,
o esa persona débil que no sabe si va a morir o vivir? Olvídate de todas esas
cosas, vete más allá. Identifícate con la consciencia absoluta. Identifícate con
la realidad total que eres en realidad. No te identifiques con esas cosas
afirmándolas.

¿Cómo te identificas con esas cosas? Por el silencio. ¿Ves la diferencia?

Hay muchas escuelas que te dicen, cambia lo negativo en positivo, pero eso
está basado en el mundo de la relatividad. Vas a tener que experimentar
ambos, y no habrá fin. Pero cuando hay silencio en la mente, eso significa
deshacerte de todos los conceptos, de todos los deseos, de todas las
necesidades, de todas las penurias, de todas las heridas. Te olvidas de todo.
Entonces el verdadero Ser, que eres tú, comienza a tomar el control, y
automáticamente harás, o gravitarás, hacia el lugar donde tienes que estar.
Todo sucederá por sí mismo, pero no pienses en eso. No pienses en nada.
Aprende cómo calmar tu mente. Aprende a aquietar tu mente como un lago
tranquilo. Un lago tranquilo puede captar una imagen, puede reflejar el sol,
las estrellas, la luna, los árboles, la hierba. Un lago bullicioso no puede
reflejar nada. Por lo tanto, cuando aprendes a aquietar la mente reflejas el
Ser, y el Ser es siempre armonía, siempre dicha, siempre Sat-Chit-Ananda,
siempre la realidad absoluta, siempre la unidad absoluta. Eso es tu
verdadero Ser. Eso es lo que realmente eres. Todo depende de ti.

¿Qué haces con tu vida diariamente? ¿Cómo vives tu vida? Esto no significa
que tienes que quedarte en casa y meditar todo el día. Significa que puedes
ocuparte de tu negocio. Puedes trabajar. Puedes no trabajar. Puedes ir a ver
una película. Puede ver la televisión. Puedes hacer lo que quieras, ¡pero
nunca te identifiques con el objeto! Nunca te identifiques con lo que el cuerpo
está haciendo. Deja que el cuerpo haga lo que vino a hacer aquí, pero
mantén a tu mente y a ti mismo en tu corazón, en la luz, en la consciencia.
Aquieta tu mente de la forma que quieras, sea cual sea el método que
utilices. Conviértete en el observador de tus pensamientos. Utiliza Atma-
Vichara, la Auto-Indagación, cualquier método que tengas que usar, úsalo,
pero hazlo durante todo el día, ese es el secreto. No sólo cuando vienes
aquí, no sólo una hora al día, sino durante todo el día. Entonces, ¿cómo te
las arreglas si vas a tu trabajo y te despiden? En lugar de preocuparte,
pregúntale a ti mismo: "¿A quién le está sucediendo esto? ¿Quién está
198

pasando por esta experiencia? Yo soy". Aférrate al yo con todas tus fuerzas.
Sigue al yo hasta su fuente. Mira al yo como si fuera un hilo que parece estar
conectado desde la fuente a lo que estás pensando. Y todos tus
pensamientos están ligados a ese hilo, al yo-hilo. Todos tus temores, todas
tus frustraciones, todos tus deseos, todo está ligado al yo-hilo, y mientras te
aferras a eso fuertemente, síguelo, síguelo hasta el centro del corazón.
Entonces simplemente parece desaparecer. La razón por la que digo que
parece desaparecer es porque para empezar nunca existió, (risas), así que
parece desaparecer. Pero una vez que ocurre eres libre y no te verás
afectado por ninguna condición mortal, y serás feliz. Pero cuando digo que
serás feliz, no me refiero a la felicidad humana. Me refiero a feliz-feliz, hora
feliz, verdaderamente feliz, sin razón. Una vez más, como tu verdadera
naturaleza es felicidad, tu verdadera naturaleza es dicha. Cuando te
deshaces de las otras cosas tu verdadera naturaleza brilla sin esfuerzo.

Es por eso que llamamos a este el sendero sin sendero, porque en realidad
no hay sendero. Sólo hay una quietud de la mente, siguiendo al yo hasta su
fuente. Entonces, de repente te conviertes en omnipresencia, te conviertes
en omnisciencia, te conviertes en omnipotencia. Entonces puedes decir: "Yo
Soy El que Soy", pero no quedará nadie que diga nada realmente.
Simplemente disfrutarás de la luz del sol de tu amor, de tu felicidad, de tu
dicha.

El buscador, el discípulo y el devoto

Alguien más me llamó pidiéndome que le explicara algo, y ya he hecho esto


antes, pero volveré a hacerlo, "¿Cuál es la diferencia entre un buscador, un
discípulo y un devoto?". Hemos hablado de ello un par de veces, pero
algunos de ustedes llaman y me preguntan sobre esto, así que voy a
explicarlo de nuevo.

Un "buscador" es una persona bendecida, porque debido a las experiencias


anteriores en diferentes vidas, ha tenido la suerte de comenzar la búsqueda
de la verdad. Un buscador pasa muchos años, quizás muchas
encarnaciones, buscando la verdad. Pero el error que comete es que va de
maestro en maestro, del Hatha Yoga al Karma Yoga, del Bhakta Yoga al
Kundalini Yoga. Va del cristianismo al hinduismo, del budismo al hinduismo,
del budismo al Zen, del Zen al Tao. Y el buscador sigue adelante pasando de
uno a otro, de uno a otro, de uno a otro. El buscador aún no ha practicado
199

nada. Sólo escucha en diferentes reuniones. Lee un libro tras otro sobre todo
tipo de temas. Se vuelve muy intelectual en lo que se refiere a las
enseñanzas de la verdad, y es capaz de disertar de todo bajo el sol. Puede
hablar de todo. Tiene todo tipo de retórica. Sabe acerca de todo tipo de
temas espirituales, pero nunca ha tenido una experiencia espiritual. Y esto
puede ser peligroso si no encuentra un maestro eficiente que le explique lo
que está haciendo, ya que puede seguir así durante todas sus vidas, y pasar
de una vida a la otra, de una vida a la siguiente, de una vida a la siguiente.
Seguirá siendo un buscador, ya que el camino se vuelve interesante.

¿Sabéis a qué se parece? Se parece a un rey que te ha invitado a compartir


el reino con él. Y vive en doscientos acres de tierra. La tierra es hermosa. Así
que conduces hasta la entrada principal del reino y sigues el camino hacia la
casa del rey, pero ves unas bonitas flores y quedas fascinado. Te olvidas del
rey y te enredas en la agricultura y empiezas a plantar nuevas flores y te
implicas en la plantación de flores. Pero entonces recuerdas al rey y
comienzas a conducir. Pero esta vez ves unas hermosas cuevas y
formaciones rocosas. Te quedas fascinado y te detienes de nuevo y te
implicas en la formación de las rocos y las cuevas. Te olvidas el rey. Pasan
los años y recuerdas al rey de nuevo. Así que sigues hacia adelante y esta
vez ves a unas bailarinas que bailan en la hierba, en las flores, en la maleza.
Te quedas fascinado con eso y te pasas años con ese tema, y así
sucesivamente. Nunca llegas hasta el rey. Si hubieras llegado hasta el rey, él
habría compartido el reino. Eso es lo que hace un buscador. Un buscador se
queda fascinado por diferentes enseñanzas, y compra todos los libros sobre
esa enseñanza particular, se convierte en un buen lector, pero nunca tiene
una experiencia espiritual.

Ahora llegamos al “discípulo”. El discípulo es un buscador que ha sido


tocado por una enseñanza. El discípulo descubre el zen y simplemente le
encanta. Pero en vez de estar con un maestro, el discípulo va de un maestro
zen a otro maestro zen, y a otro maestro zen. No como el buscador que va
de una enseñanza a otra. Al menos el discípulo se ha establecido y se queda
con el maestro por un tiempo, luego se va a otro maestro zen, y luego a otro
maestro zen. Y sigue así de encarnación en encarnación.

Ahora, un “devoto” es completamente diferente. Un devoto ha encontrado el


sendero que está buscando y el maestro que quiere. Así que se convierte en
el sendero, se convierte en la enseñanza y se convierte en el maestro. Se
200

dedica a ese sendero particular en el que está. Se convierte en algo


recíproco. Un devoto se da cuenta de que el maestro de su sendero Zen ha
dejado todo para enseñar el sendero, así que se ocupa de las necesidades
del maestro, se asegura de que el sendero es el adecuado para todo el
mundo, y se dedica por completo a ese sendero particular. Entonces, ¿qué
pasa con esa clase de devoto? Muy pronto se fusiona con la consciencia del
maestro y se vuelve uno con él y se convierte en un realizado y esa es la
diferencia básica entre un buscador, un discípulo y devoto.

Robert Adams, 1 noviembre 1990


201

30.- TODO ES UN SUEÑO

Robert: Siempre llevo a mi perro a dar un paseo por la mañana y me voy al


parque, donde me encuentro con gente interesante. Hay una pequeña
anciana que pasea en el parque conmigo de vez en cuando. Tiene bastantes
inclinaciones espirituales, y tenemos discusiones. Esta mañana me hizo una
pregunta muy interesante, vamos a centrarnos en eso.

Ella me preguntó: "Robert, dices que el mundo son fenómenos y está en


continuo cambio, cambio, cambio. Y también dices que la consciencia es la
realidad, el sustrato de la existencia. Entonces, podemos afirmar que el
mundo está cambiando porque podemos verlo, pero ¿cómo podemos
confirmar la consciencia? ¿Cómo sabemos que no está cambiando?" Y
pensaba que era una pregunta muy interesante. Ahora sabes que tú existes,
¿verdad? Todo el mundo es consciente de su propia existencia. Cuando vas
a dormir, y estás en el estado de sueño profundo, todavía existes, pero el
mundo no.

Y en lo que a ti respecta, el mundo sólo existe cuando estás despierto. Pero


en cuanto te vas a dormir, el mundo ya no existe para ti, y estás en un estado
de sueño sin sueños. El estado de sueño sin sueños es como Jnana, auto-
realización, excepto que tienes consciencia. Pero no se puede negar que
existes, porque cuando te despiertas dices: "Yo dormí bien". El estado de
sueño sin sueños es como una persona que ha muerto. Te da una idea de lo
que sucede cuando te mueres, por así decirlo. Estás en un estado de sueño
sin sueños, y por lo general permaneces así durante doscientos o
cuatrocientos años, tiempo de la tierra, antes de hacer cualquier otra cosa.
Así que el primer estado de consciencia es el sueño sin sueños y tú existes
en el sueño sin sueños.

Y tú también existes cuando sueñas. Echa un vistazo a tus sueños. Una


persona sueña que está casado, y su esposa tiene cáncer. Ella se está
muriendo de cáncer. Y ambos vienen a verme. Él dice: "¿Qué debemos
hacer? Mi esposa ha tenido diez operaciones, y se muere de cáncer".

Y yo digo: "Lo única cosa apropiada que hacer es volverse hacia el interior, y
no reaccionar ante ello, porque todo está determinado antes de nacer" Ellos
202

me miran y dicen: "Eso no es una respuesta práctica. Queremos algo


práctico".

Y yo digo, "Eso es lo mejor que puedo hacer. Es un sueño. Anímese. Va a


despertar pronto". Pero eso no es lo suficientemente bueno para ellos, que
están atrapados en un sueño.

Ahora recuerda, estás soñando el sueño, todo está sucediendo en el sueño.


En tu sueño hay un cielo, hay flores, hay luna, hay personas, igual que en el
mundo. Y el sueño parece ser externo a ti, pero si investigas, verás que el
sueño está teniendo lugar en tu mente. Mientras estés soñando todavía
existes como el soñador.

Y en el sueño alguien se te acerca y te dice: "Mira, va a haber una recesión.


Va a haber una quiebra bancaria". Y tienes dinero invertido en acciones y
bonos, planes de jubilación y todo lo demás. Todo está a la baja. Tú
preguntas: "¿Qué debo hacer?"

Los dos deciden: "Vamos a ir a ver a Robert". Así que vienes a verme, y yo
digo: "Bueno, puedes hacer dos cosas. Puedes coger tu dinero y vamos a
construir un gran ashram para ayudar a otros a ver la verdad de que es sólo
un sueño o dar todo a los pobres, a los sin techo, y no tendrás ningún
problema". Así que ambos dicen "¿Qué? ¿Estás loco?"

Esa es una reminiscencia de una historia de Jesús. Si recuerdas la historia


de cuando Nicodemo fue a ver a Jesús. Nicodemo era un fariseo muy rico.
Le daba vergüenza ir a escuchar a Jesús, porque los de su clase nunca
escuchaban nada de esas cosas. Nunca salían, eran unos snobs. Una noche
oscura él se escapó, y se acercó a Jesús y le dijo: "Maestro, ¿qué debo
hacer para entrar en el reino de los cielos?" (Entrar en el reino de los cielos
significa simplemente estar auto-realizado.) Y si recuerdas, Jesús dijo:
"Entrega todos tus bienes a los pobres, y sígueme". Nicodemo no podía
manejar eso y se fue. Y ese fue el final de eso.

Así que volvamos al sueño, y les decimos a las dos personas: "Esto es sólo
un sueño, ¿no lo veis? No os lo toméis tan en serio". Ambos se van.
Entonces alguien más viene a mí en un sueño, y dice: "Robert, tengo mucha
rabia dentro de mí. No confío en nadie. No tengo amigos. Me siento inferior y
tengo una autoestima muy baja. ¿Qué debería hacer?"
203

Y yo le digo, "Vuélvete hacia tu interior, y serás libre y liberado, porque todo


es un sueño". Y él dice: "No puedo hacer eso, quiero una respuesta
práctica". Y se va. Así que estás aquí teniendo un sueño todo este tiempo,
pero luego te despiertas, y todo se ha ido. Esto nunca ocurrió. Tu esposa
nunca tuvo cáncer. Nunca hubo una recesión. Y nunca estuviste furioso.
Pero aún existías mientras estabas teniendo un sueño.

Conque existías durante el sueño profundo sin sueños, y existías durante el


sueño, y ahora estás despierto, y aún existes. Así que ya ves que la parte de
ti que existe es permanente. Se trata del Yo-soy, el Ser. Es la consciencia.
Todo lo demás es ilusión, viene y va. Siempre está cambiando, cambiando,
cambiando. Tú eres real, lo que pareces ser es falso. Identifícate con lo real,
no con lo falso. No aceptes nada que veas como realidad. La única libertad
que tienes es volverte hacia el interior, y no reaccionar ante cualquier
condición, y estarás a salvo. Algún día despertarás de este sueño, porque
esto es también un sueño, y serás libre.

Así que vamos a hablar de ti. Mira todos los problemas que piensas que
tienes. ¿De dónde vienen? ¿Cómo llegan? ¿Por qué estás molesto por
ellos? Piensa en todas las posesiones que tienes miedo de perder. Piensa en
todas las enfermedades que piensas que vas a coger, o que crees que
tienes. Miras al mundo y te vuelves enfermo porque no te gusta lo que ves.
Tienes que preguntarte: "¿Para quién es el mundo? ¿Para quién son estos
problemas? ¿Para quién es el enojo? ¿Soy yo realmente el hacedor? ¿Soy
el cuerpo? ¿Soy la mente? ¿Qué soy yo?" Pregúntate a ti mismo.

Ahora bien, ¿cómo piensa un Jnani? Te lo puedo decir. Supongamos que


hay un hombre, es un Jnani, él es el gerente de un banco. Tiene dos hijos
que los ama mucho. Un día, los dos hijos van a Nueva York en avión y el
avión se estrella. Los dos hijos mueren. Él se encarga de los preparativos del
funeral, va al entierro, y cuando todo ha terminado vuelve a trabajar como si
nada. Su esposa y sus amigos y familiares se acercan a él, y lo miran y
dicen: "Eres un cabrón sin corazón, ¿cómo puedes tratar a tus hijos de esa
manera? ¡Ellos te amaban tanto, y tú los amabas! Parece que no te importa
que hayan muerto. Nunca has derramado una lágrima. No estabas
acongojado en el funeral. ¿Cómo puedes ser así?" Y él sonrió y dijo:
"Sentaos conmigo. Dejadme que os explique", "Un día antes de esto tuve un
sueño y en ese sueño, yo era un rey, y estaba casado con una hermosa
princesa. Tuvimos seis hijos encantadores. Yo solía ir a cazar y pescar con
204

ellos, y realmente nos amábamos mucho. Entonces un día hubo un huracán,


y los seis de mis hijos murieron. Pero entonces me desperté!" Así que mi
pregunta para vosotros es: "¿Por quién debo llorar? Por los dos hijos que
murieron en este sueño, o por los seis hijos que murieron en el pasado
sueño?" Así es como un Jnani ve las cosas.

¿Qué piensas de esto? No tenía nada que ver con ser cruel. Esto no tenía
nada que ver con no tener compasión. Hay una gran compasión, pero hay
una sabiduría más profunda, un conocimiento más profundo. No hay tal cosa
como el nacimiento, y no hay tal cosa como la muerte. Nadie nace, nadie
muere, y nadie prevalece en medio. Nada de lo que aparece, existe. Sólo el
Ser existe. Y todo esto es el Ser, y Yo Soy Eso.

Tú eres la realidad absoluta, la unidad final. Tú eres la consciencia, el vacío,


Sat-Chit-Ananda Esa es tu verdadera naturaleza. ¿Por qué no morar en ella,
y ser libre? ¿Por qué pensar en otras cosas? Incluso mientras estoy
hablando con vosotros, algunos de vosotros estáis pensando en otras cosas.
No lo podéis evitar. Es la fuerza de la costumbre.

Vacía tu mente. Quédate en silencio, y todo sucederá por su propia cuenta.


No hay nada realmente que tengas que hacer, sólo estar en silencio, quieto.
Permanece en silencio y conoce que Yo soy Dios. Yo-soy como el Ser. El
Ser es omnipresente. Esto significa que todo el mundo, y todas las cosas,
tanto sensibles como insensibles, es Dios, o la consciencia. Acepta eso y sé
libre. ¿Por qué pensar en otras cosas? ¿Por qué preocuparse por tu cuerpo
o tu mente, o el mundo? ¿Por qué preocuparse por uno mismo? Deja de
tratar de resolver problemas. Esto no significa que no vas a hacer nada,
porque como te he dicho tantas veces, tu cuerpo va a realizar los actos que
vino a hacer aquí. Si está destinado a ser un contable, vas a ser un contable.
Si está destinado a ser un predicador, serás un predicador. Si está destinado
a ser una persona sin hogar, serás una persona sin hogar. Pero tú no tienes
nada que ver con eso en absoluto. Porque tú eres el Parabrahman, la
realidad absoluta, y no tienes absolutamente nada que ver con el
funcionamiento de tu cuerpo o tu mente.

Deja que tu mente diga y piense de la forma que quiera, solamente no te


identifiques con ella. Deja que tu cuerpo haga lo que debe, pero no
reacciones a él. Todo sucederá por su propia cuenta, cuando dejas que tu
mente piense por su propia cuenta, los pensamientos comienzan a disiparse,
205

y pronto tienes una mente vacía. Una mente vacía es consciencia,


realización. Eso es todo lo que tienes que hacer - tener una mente vacía.
Pero siempre y cuando creas que "yo soy el hacedor", y te esfuerces por
tener una mente vacía, nunca lo harás, porque el esfuerzo hace la mente
más fuerte. Más bien, observa tus pensamientos, observa a la mente
pensando, y déjala sola. No te identifiques con tus pensamientos, o con tu
cuerpo, porque en realidad no hay cuerpo y no hay pensamientos, porque
sólo hay el Ser, y Tú Eres Eso.

Todo está bien, y todo se desarrolla como debe. No hay errores. Nunca se
ha cometido ninguno, ninguno se está cometiendo, y ninguno jamás se
cometerá. Todo es percepción. Es la forma de percibir las cosas. Por
ejemplo, cuando me miráis, ¿qué veis? Si se lo pregunto a cada uno de
vosotros me daréis siete, ocho, nueve respuestas diferentes, pero la verdad
es que os estáis viendo a vosotros mismos. Yo soy simplemente un espejo
de vuestro propio reflejo, pero soy un espejo autosuficiente. Así que todo
esto está teniendo lugar como una imagen en mí mismo. Todas las
experiencias de la vida son imágenes en la pantalla de la eternidad. La
pantalla es real. Las imágenes cambian. La consciencia es la pantalla.
Cuando te identificas con la consciencia te vuelves la consciencia. Cuando te
identificas con la imagen intensificas la imagen, y te preocupas, y te
inquietas, y tienes miedo y tienes todo tipo de experiencias.

Tan pronto como comienzas a identificarte con la realidad, con la


consciencia, todo miedo te abandona, toda duda desaparece, todo falso
pensamiento se va, y te vuelves libre. Pero esa es la única elección libre que
tienes. Todo lo demás ha sido predeterminado.

La libre elección de nuevo es: ¿con qué te vas a identificar, con la imagen o
con la pantalla? Si te identificas con la consciencia ya nunca vas a reaccionar
a las condiciones, porque comprendes que todas las cosas duran un breve
periodo de tiempo, y luego desaparecen. Por consiguiente nada te irrita,
nada te altera, nada te incomoda, porque ahora estás apareciendo sólo como
una imagen y pronto desaparecerá.

Mira este planeta que ha estado aquí por miles de millones de años. Ha
habido civilizaciones en este planeta durante miles de millones de años, y
vienen y se van. Tuvimos civilizaciones en este planeta que aventajaron
nuestra existencia hoy. Todos se fueron, ni rastro. A decir verdad, hace un
206

par de años ha habido unas excavaciones en Egipto de una ciudad que fue
enterrada hace unos 5.000 años. Lo único que queda es una señal. Han
descifrado la señal y decía: "Mi nombre es Rey fulano-de-tal, y esta es mi
ciudad que perdurará para siempre".

Así que hoy pensamos que vamos a hacer de este un mundo mejor en el que
vivir, y vamos a salvar al mundo, y así sucesivamente. El mundo tiene su
propio karma colectivo. Está pasando por una fase. Tu trabajo consiste en
salvarte a ti mismo. Si te encuentras en un edificio en llamas, no te paras a
admirar los cuadros en la pared, sino que sales del edificio lo más rápido que
puedas. Por lo tanto, cuando sabes que tienes poco tiempo en esta
existencia no te paras a jugar los juegos de la vida, tratas de encontrarte a ti
mismo y volverte libre lo más rápido que puedas.

Robert Adams, 18 octubre 1990


207

31.- NO HAY PROBLEMAS

Robert: Buenas noches. Me alegro de estar de nuevo con ustedes, y sé que


algunos de ustedes no pueden esperar hasta que empiece a hablar, pero os
digo en verdad, que es en el silencio donde se recibe el mejor mensaje. El
silencio es otro nombre para Dios. Quietud es un nombre para la
consciencia, la paz. Todo se encuentra en el silencio, no tanto en las
palabras, en la quietud. Deberían tratar de estar en silencio durante todo el
tiempo que puedan, especialmente cuando están en casa. Traten de
sentarse en el silencio y la tranquilidad durante todo el tiempo que puedan.
Es en el silencio donde recibirán el mensaje. Es en el silencio donde la
conciencia pura se revela. Nunca tengan miedo de sentarse en el silencio. Es
su mayor baza.

Recibo muchas llamadas telefónicas. Una de las peticiones más frecuentes


que recibo es cómo resolver problemas personales. Tuve una esta mañana,
una llamada telefónica. Y esta persona tenía tantos problemas, a pesar de
que había estado meditando desde hace veinticinco años todavía tiene
problemas. Sólo hay una forma de eliminar todos los problemas. No importa
lo grande que pueda ser el problema. No importa qué tan grave creas que
es. Hay una manera de eliminar todo. Y esa manera es darse cuenta de que
"yo no soy el hacedor". En otras palabras, el problema no tiene
absolutamente nada que ver contigo, aunque lo parezca, es sólo una
apariencia.

¿Qué es un problema realmente? Un problema es algo que no va como tú


quieres. El mundo no gira de la manera que tú quieres, eso es un problema.
Las cosas no están yendo en la dirección que te gustaría o que las cosas
están ocurriendo sin que tengas el control, por lo tanto crees que tienes un
problema. Pero si te fijas en cualquier individuo de esta tierra, el problema de
unas personas normalmente no es el problema de otras personas.

¿De dónde vienen estos problemas? Se nos ha dicho lo que es bueno y lo


que es malo, así que si no tenemos lo bueno que pensamos que deberíamos
tener, tenemos un problema. Pero en realidad, nada es bueno y nada es
malo, sino que el pensamiento lo hace así. Por lo tanto, si te deshaces de tu
mente, no tendrás ningún problema. El principal aspecto de nuestra
208

enseñanza es aniquilar la mente y el ego. Cuando la mente y el ego son


trascendidos un poder misterioso se hace cargo y cuida mejor de ti de lo que
podrías hacer tú mismo. Pero antes, la mente y el ego tienen que irse.

Es difícil para la mayoría de los estadounidenses hacer este tipo de cosas


porque se nos ha enseñado a utilizar la mente. La mente lo es todo y la
mayoría de ustedes creen que si no usan la mente serán como vegetales.

Por el contrario, ¿qué es la mente? Es sólo un conglomerado de


pensamientos del pasado y del futuro. Por lo general, te preocupas por el
pasado y tienes miedo del futuro. Porque la mente nos presenta todo tipo de
cosas, no sólo de esta vida, sino de experiencias de vidas pasadas,
samskaras, tendencias que tienes.

Si comienzas a darte cuenta de que "yo no soy el hacedor" ¿dónde está el


problema? Para empezar, el universo es tu amigo y no puede hacerte daño.
El sustrato de toda existencia es el amor. Por consiguiente, si desarrollas una
consciencia de amor, no habrá problemas, porque el amor cuidará de todo.
El amor es lo mismo que la conciencia absoluta, inteligencia pura. El amor es
lo mismo que Parabrahman. Una vez más, es el sustrato de toda existencia.
Así que si tienes suficiente amor no hay problema.

El único problema surge cuando crees que eres humano y piensas que eres
el hacedor, en otras palabras, cuando crees que si no hago esto o aquello
algo terrible va a suceder. Pero de nuevo, el algo terrible es sólo una idea
preconcebida, no es la verdad. Algo terrible es algo que te han lavado el
cerebro para creer. Crees que tienes que vivir de cierta manera y si no
puedes vivir de esta manera, es terrible. Crees que tienes que tener ciertas
posesiones, ciertas cosas en tu vida. Si no las tienes es terrible. Cuando
empiezas a comprender lo que significa "yo no soy el hacedor", te liberas de
todos los problemas.

¿Qué quieres decir cuando dices: "Yo no soy el hacedor?" (Y esto es lo que
deberías hacer cada vez que piensas que tienes un problema.) Para
empezar, primero te das cuenta de que todo, y me refiero a todo, estaba
determinado antes de venir a esta tierra. Todo ha sido planeado para ti.
Hasta el día en que vas a dejar el cuerpo. Todo está predestinado. Si
aceptas esto y sientes esto, ¿dónde está el problema? ¿Qué es lo peor que
209

te puede pasar en la vida? Si realmente lo analizas, no es tan malo. Parece


algo malo, pero no lo es. Y recuerda cómo funciona la apariencia. Es como la
serpiente y la cuerda. Un hombre sale de la bañera en la oscuridad y pisa
una cuerda y él piensa que es una serpiente y tiene un miedo tremendo.
Cuando se entera de que es sólo una cuerda el miedo se disipa así como el
problema de tener miedo otra vez. Así que, en la misma instancia, cuando
crees, y crees, y piensas, y piensas que tienes un problema, es como la
serpiente y la cuerda. En realidad no es un problema, es sólo una idea
preconcebida de lo que va a pasar si no consigues lo que quieres. Porque de
nuevo has sido educado para creer que tu vida tiene que ser de cierta
manera, cuando en realidad no tiene por qué ser de ninguna manera.

Por ejemplo, si voy a casa esta noche y me entero de que un ladrón ha


robado en mi casa, y se ha llevado todo de mi casa, ¿es eso un problema?
Todo ha sido predestinado. Esto fue determinado antes de venir a esta tierra
en mi cuerpo. No voy a reaccionar negativamente. No reaccionaré en
absoluto. Porque siento que yo soy el universo y todo está bien. No hay
errores. Por lo tanto, bendeciré al ladrón, no hay problema alguno. Si voy
caminando por la calle y un coche se salta un semáforo en rojo y me golpea,
no es culpa del conductor. Todo ha sido predestinado. Entonces, ¿por qué
me voy a enfadar? La cuestión es que todo, todo lo que te ocurra, ha sido
determinado de antemano. No hay nada malo ni equivocado.

Entonces, ¿cómo debo manejar las cosas? El primer concepto es darte


cuenta de que "yo no soy el hacedor". Cuando te das cuenta de que no eres
el hacedor significa que tu cuerpo está pasando por la experiencia, pero tú
no. Lo siguiente que haces es que te preguntas: "¿Quién está teniendo esta
experiencia? ¿A quién viene? Viene a mí. Siento la depresión. Me siento
herido. Me siento mal. Siento que me han robado o golpeado con un coche.
Estoy enfadado. Estoy furioso. ¿Quién es este yo? ¿Cómo puede ser que el
yo sea tantas cosas, enfadado, deprimido, herido, furioso?" Por tanto te
aferras a la sensación del yo. Te aferras a ese sentimiento y lo sigues hasta
su fuente. Cuando lo sigues hasta su fuente, la fuente del yo es siempre la
consciencia o conciencia absoluta. Pero ahora, la única manera de seguirlo
hasta su fuente es olvidarte de tu problema, ya que no puedes hacer dos
cosas a la vez.

Por lo tanto, tienes que apartarte resueltamente de tu problema, totalmente


lejos del problema, como si no existiera, y aferrarte al yo. Aférrate al yo que
210

piensa que tiene un problema. Tan pronto como empiezas a aferrarte al yo,
el problema comenzará a disiparse por sí mismo, y tú comenzarás a reír, lo
harás. Porque es prácticamente imposible que tu Ser real tenga un problema.
Porque tu Ser real es omnipresente, absoluto. Tu verdadero ser es vacuidad,
nirvana, inteligencia pura. Tu verdadero Ser es omnipresente, está presente
en todas partes al mismo tiempo. Cuando comprendes quién eres, nunca
nada te molestará de nuevo.

Ahora la gente me pregunta: "Si desarrollo un sentido del yo y lo sigo hasta


su culminación, ¿significa que nunca tendré un problema de nuevo?" Y tengo
que reír cuando la gente me pregunta eso, porque tan pronto como te
identificas con el yo, es el yo el que tiene el problema. Así que cuando dices:
"¿Nunca tendré un problema de nuevo?" estás rechazando tu propio
propósito. Porque el yo está lleno de problemas, no sólo de esta vida, sino de
existencias anteriores. El truco está en seguir al yo hasta su fuente, y
entonces el yo desaparecerá totalmente, completamente, absolutamente. Y
cuando el yo desaparece, también lo hace el problema. En otras palabras, el
mundo no cambia, pero tú sí. Tus reacciones cambian. Al igual que la
pantalla y sus imágenes. Cuando llega el momento en que has trascendido el
yo, te conviertes en la pantalla y en las imágenes mostradas en la pantalla.
Lo que significa que el mundo no cambia. Todo en el mundo se presentará
ante ti como siempre lo hace, pero será como el agua en la espalda de un
pato. No estará apegado a ti nunca más. Ahora estarás identificado con la
pantalla, o con el Ser.

¿Estoy siendo claro en esto? En otras palabras, la pantalla y las imágenes


son lo mismo, pero la pantalla es consciente de sí misma y también de sus
imágenes, y no se ve alterada por el tipo de imágenes que muestras. Puedes
mostrar un atraco a un banco que está teniendo lugar en la pantalla, un
asesinato que está siendo cometido, personas haciendo el amor, casas
quemándose, guerras estallando. ¿Cómo afecta todo eso a la pantalla?
Nada. La pantalla no se ve afectada, sin embargo, las imágenes cambian,
una tras otra.

De la misma manera, tu Ser es como la pantalla. Nunca se ve afectado por


problemas de ninguna clase ni de ningún tipo. Los problemas se encuentran
sobre la pantalla, vienen y van, pero tú sigues siendo el Ser para siempre. Tú
nunca cambias.
211

¿Cómo comienzas a ser de esta manera? Cada vez que piensas que tienes
un problema debes preguntarte: "¿A quién viene el problema? Después de
todo, yo no soy el hacedor. Yo no soy el cuerpo. Yo no soy la mente. Así que
¿A quién viene el problema?" Y, por supuesto, la respuesta será: "A mí. Yo
siento este problema. El problema viene a mí". Te aferras al yo, permaneces
en el yo, y vas profundizando, y profundizando, y profundizando dentro de ti
mismo, permaneciendo en el yo-consciencia. Mientras haces esto todos los
días, cada vez que aparece un problema, pronto llegará finalmente el día en
que trasciendes tu sentido del yo. Lo trasciendes totalmente. El sentido del
yo desaparece y te convertirás en la consciencia pura. Eso es todo.

Robert Adams, 11 octubre 1990


212

32.- ¡NO HAY NINGÚN YO!

Robert: Cuando la gente viene a verme, esperan una conferencia, yo no doy


conferencias. No soy un filósofo. No soy un predicador. Todas las razones
por las que vienes a mí están equivocadas. No puedo hacer absolutamente
nada por ti. Lo que suelo hacer es hacer mi confesión hacia mí mismo y
puesto que hay un único Ser, todo el mundo está incluido. Yo hablo en
primera persona. Cuando utilizo los términos yo o yo-soy, no me refiero a
Robert, me refiero a la consciencia. La consciencia es omnipresente. Esto
significa que todos vosotros estáis incluidos cuando utilizo las palabras yo-
soy.

Por lo tanto, confieso que yo no soy el cuerpo o el principio mente. Confieso


que no soy el hacedor. Pero soy la realidad absoluta. Soy la unidad final,
inteligencia pura, vacuidad, nirvana. Yo soy no-nacido y no desaparezco. Y
en el plazo entre la vida y la muerte, no prevalezco. Yo soy nada. Vacío. Sat-
Chit-Ananda Parabrahman. Yo soy el que soy. Esta es mi confesión para ti y
esa es tu confesión para mí. Hay una sola consciencia, un solo Brahman,
una sola realidad última. Mientras te hago mi confesión, recuerda que no
estoy hablando de Robert, estoy hablando de la unidad, de la realidad última,
de la nada, del vacío. Yo soy el que soy. Sat-Chit-Ananda Conciencia pura.
La unidad final. Yo, que es consciencia nunca ha nacido y nunca puede
morir. Esta realización trasciende todo tu karma. Para ser consciente sólo de
esto, emancípate, hazte libre, ahora. Para ser consciente de esto, tienes que
ser esto. Así que repito, yo no doy charlas, no doy conferencias, no soy un
filósofo, no soy un predicador, no soy nada. Si llegaste aquí esperando
alguna enseñanza, te irás decepcionado porque no tengo nada que enseñar.
Una vez más te confieso que Yo-soy no es el principio cuerpo-mente, ni el
hacedor, ni el mundo, ni Dios. Yo-soy es consciencia. La consciencia es el
Ser. El Ser es autosuficiente, proyectando y manifestando este mundo y este
universo.

El jueves pasado estuvimos hablando del Ser como la consciencia y después


de alrededor de una hora sobre esto, por fin confesé que en la realidad
última, no hay ningún Ser y no hay consciencia. Y algunas personas se
quedaron perplejas porque justo cuando estaban empezando a descubrir el
213

Ser, yo vengo y les digo que no hay ningún Ser. Entonces, ¿qué significa
esto?, seguiremos adelante con esto.

El Ser existe siempre y cuando creas que no estás auto-realizado. ¿Una


persona auto-realizada necesita un Ser? ¿Una persona auto-realizada habla
sobre la consciencia? ¿Necesita la consciencia o Brahman, o Parabrahman,
o Sat-Chit-Ananda? Esas son palabras, son conceptos.

Mientras creas en conceptos, palabras, ideas preconcebidas, esto detendrá


tu progreso. La realidad está más allá de las palabras. La realidad está en el
Silencio. Realmente lo único que tienes que hacer es aquietar la mente.
Mantén tu mente en reposo, silenciosa, y la realidad brillará por sí misma.
Pero si vas por ahí repitiendo como un loro: "Yo soy el Ser, yo soy la
consciencia, yo soy la realidad última". En realidad, no te dejará avanzar. Te
digo la verdad, es mejor no decir nada.

La razón por la que expreso estas palabras, es hacerte entender que hay
algo más además de tus experiencias corporales. Hay algo más que tus
ocurrencias cotidianas. Y eso se llama el Ser. El Ser es meramente un Ser
autosuficiente, proyectando y manifestando el universo y el mundo. Tú eres
ese Ser. Y la razón por la que el universo y el mundo existen es porque tú
existes. Está siendo emanado a través de ti. Tú eres el proyeccionista. El
universo entero es una proyección de tu mente.

Por lo tanto, si no hay mente, todo se convierte en el Ser. Entonces tú


puedes confesar, todo es el Ser y Yo Soy Eso. Pero hasta que eso ocurra, lo
mejor que puedes hacer es hablar muy poco. La mejor cosa que puedes
hacer es sumergirte en lo profundo de ti mismo, y descubrir tu verdadera
naturaleza. Esto puede hacerse en cualquier momento. Cuando por ejemplo
te veas atrapado en el mundo, simplemente pregúntate: "¿Quién es ese que
está atrapado en el mundo?" Y sé sincero, di: "Yo-soy" y ve más allá y
pregúntate a ti mismo, "¿De dónde vino el yo? ¿Qué es esto? ¿Cómo se
originó? ¿Cuál es su causa?" Sigue al yo, permanece en el yo y pronto
llegarás a la conclusión de que el yo no existe. Pronto llegarás a la
conclusión de que tú eres espacio infinito. Y en lugar de observar objetos en
el mundo, observarás el espacio en que los objetos parecen estar pegados.

Es como un libro de recortables de los niños. Un niño tiene un pedazo de


papel. Recorta una imagen del sol, y pega el sol en el papel. Recorta una
imagen de un árbol, y la pega en el papel. Recorta una imagen de un
214

hombre, y la pega en el papel. Y se convierten en objetos. Y el niño se


interesa por los objetos. Pero, ¿dónde estarían los objetos sin el papel? El
papel es la realidad de los objetos. Y cuando el niño deja de jugar con esos
objetos simplemente despega el sol y pone a la luna en su lugar. Quita las
nubes y pega las estrellas en su lugar. Quita al hombre y pone a una mujer
en su lugar. Quita el árbol y coloca hierba y montañas. Pero ¿cambió el
papel? El papel sigue siendo el mismo. Y así es con nosotros. Nosotros
parecemos ser mortales, pasando por varias experiencias en el mundo.
Parece que hay un cielo, planetas, estrellas, y demás. Pero yo os digo en
verdad que todo esto es falso. Sólo el espacio es real. El espacio nunca
cambia y todo lo demás sí. Por lo tanto, ¿cómo puede algo que cambia ser
real?

Ahora, algunos de vosotros podéis preguntar: "¿De qué sirve esta


enseñanza? ¿Es práctica? ¿Qué puede hacer por mí?" Y yo digo: "¿Eres
realmente feliz? ¿Tienes felicidad permanente en tu vida? ¿Tienes paz,
verdadera paz?" La mayoría de nosotros ni siquiera entiende qué es la
felicidad y la paz. Creemos que la felicidad se produce cuando obtenemos
cosas para seguir nuestro camino. ¿Cuánto tiempo durarán? Como bien
sabes por experiencia, las cosas cambian. Lo único que es permanente en
esta vida es el cambio. Si tu felicidad depende de la persona, lugar o cosa,
cuando eso cambie ahí va tu felicidad, por la ventana. Lo mismo sucede con
la paz y la alegría. Mientras que las cosas te traen felicidad, alegría y paz,
serás miserable la mayoría del tiempo. Porque estas cosas tienen que
cambiar tarde o temprano y tu felicidad se va con ellas.

Algunas personas creen que esta enseñanza va a curar sus males. Darles
recompensas financieras. Mejorar sus relaciones. Puede ser, pero esa no es
la cuestión. No estamos tratando de mejorar nuestra humanidad. Si deseas
mejorar tu humanidad, hay un montón de las llamadas ciencias de la mente,
cursos de pensamiento positivo. Lo que estamos tratando de hacer aquí es
aniquilar nuestra humanidad. Destruirla por completo. Es nuestra humanidad
la que causa el malentendido, el sufrimiento.

Siempre y cuando nos identificamos con el cuerpo, tenemos que sufrir. Esto
no quiere decir que si no nos identificamos con el cuerpo, el mundo se
convertirá en un ramillete de alegría y habrá felicidad y paz en el mundo,
todo lo contrario. Lo que esto significa es que adquirirás una nueva actitud.
Verás las cosas de manera diferente. Cuando comienzas a comprender que
215

eres el Ser, y que eres una encarnación del amor, y que tu verdadera
naturaleza es Sat-Chit-Ananda, Parabrahman, si realmente sientes eso, y
finalmente te conviertes en eso, todo lo que veas será un reflejo de tu Ser.

Es por eso que podrás confesar, el universo entero es el Ser, y Yo Soy Eso.
Pero hasta que te ocurra esto, no trates de mejorar tus asuntos. Es como
golpear a un caballo muerto. Cuando mejoras tus asuntos, son mejorados
por un tiempo y algo negativo aparece en otro lugar. Luego mejoras eso y
entonces algo negativo aparece en otro lugar. Es incesante, nunca termina.

Es como si un tumor crece en tu interior y vas a un médico y dice: "Bueno,


tengo que extirparlo. Te voy a poner anestesia local y corto justo aquí". Así
que hace justamente eso, pero un mes más tarde vuelve a crecer en otro
lado del brazo, y lo elimina también. Luego vuelve a surgir en una pierna.
Pero nunca detecta la causa. No puedes destruir los efectos y esperar
armonía. Tienes que cambiar la causa y hay una sola causa y esta es tu
creencia errónea de que eres un ser humano, que eres el cuerpo y la mente.
Esa es la única causa de tu miseria. Elimínala y el sufrimiento cesará.

Así que de nuevo, ¿cómo eliminarás eso? Simplemente preguntándote, "¿A


quién vino esto? ¿Quién está padeciendo estos karmas?" y pronto te darás
cuenta de que es tu ego, no tú. Tu ego no tiene absolutamente nada que ver
contigo. Es tu ego el que reencarna. Es tu ego el que vuelve una y otra vez.
Pero no tiene absolutamente nada que ver contigo.

Es como la gente que nace y muere en este lugar. Las personas van y
vienen todos los días muy rápidamente. Espera hasta que se inicie la guerra
en Irak, entonces se irán realmente. Luego volverán otra vez y se irán de
nuevo. Esto nunca se termina. Hasta que te cansas de jugar al juego. Y te
dices a ti mismo: "Espera un momento, he estado jugando a este juego
durante eones. Muero y vuelvo, muero y vuelvo, muero y vuelvo. Me estoy
cansando de esto. ¿Qué hacer?"

Cuando finalmente haces esa pregunta, algo sucederá. Encontrarás el libro


adecuado, conocerás al maestro adecuado, escucharás las palabras
adecuadas. Pero algo te sucederá cuando indagas: "¿Por qué tengo que
seguir jugando a estos juegos?" y pronto preguntarás: "¿Quién es el que
juega al juego? ¿Quién está experimentando estas reencarnaciones? Yo, yo
soy. ¿Quién es yo soy? ¿De dónde vino el yo? ¿Qué lo originó? ¿Tiene el yo
un padre y una madre que lo originaron? ¿Cómo apareció?" Y algo te dirá
216

que es como una ilusión óptica. Igual que cuando te digo: "El cielo es azul".
En realidad no hay cielo y no hay azul. Sólo hay atmósfera. Pero si miras por
la ventana ves un hermoso cielo azul. Sin embargo, sabemos que no existe.
Si estás en el desierto muriéndote de sed, ves un espejismo, ves un oasis y
corres para beber el agua pero sólo es un espejismo, no existe. Es una
ilusión óptica.

Lo mismo puede decirse de tu yo. Tu yo parece existir. Pero es inexistente.


Tu cuerpo parece existir. Pero es como las imágenes en movimiento en la
pantalla. Sólo la pantalla existe. Las imágenes que se extienden por ella son
falsas. Si no te lo crees, trata de agarrarlas y mira a ver qué es lo que
agarras, agarras la pantalla. Así es con tu supuesta vida. Viene de una falsa
imaginación. Tú estás soñando el sueño mortal. Crees que eres un cuerpo. Y
pasas por muchas experiencias. Y lo haces, siempre que tengas esa
creencia. Tan pronto como abandonas esa creencia la realidad ocurre
totalmente por sí misma. Todo se detiene.

La primera sensación que obtienes, es un sentimiento de inmortalidad.


Simplemente lo sabes. Sabes que nunca has nacido. Y si nunca has nacido,
nunca puedes morir. Te haces consciente de ello.

La segunda sensación es que eres omnipresente. No eres tu pequeño yo


ubicado en un cuerpo. No hay cuerpo, ningún cuerpo es tu hogar, eres libre
para siempre. Omnipresente, omnisciente, omnipotente. Eres todo el mundo,
todas las cosas, todo lo que existe y sin embargo eres nadie. Eres como un
espejo, autosuficiente y proyectas el universo. Pero te das cuenta de que
eres el espejo y no la proyección. Encuentra tu Ser. Sé fiel a tu Ser.

¿Cuántos años más te quedan ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Cómo
pasas cada día? ¿Qué es más importante para ti que cualquier otra cosa? Se
inicia por la mañana cuando abres por primera vez los ojos. ¿Qué piensas
acerca de lo primero que ves? ¿Qué te preguntarías tan pronto como te
levantas?, dices: "¿Qué diablos estoy haciendo aquí?" (risas) Eso es lo más
inteligente que decir. En lugar de pensar, quiero una taza de café, quiero un
danés, tengo que ir al trabajo, tengo que ganarme la vida. Pregúntate: "¿Qué
diablos estoy haciendo? ¿Qué estoy experimentando? ¿Por qué?"

Ese es el primer paso. Estar totalmente insatisfecho con tu suerte. (Risas)


Siempre que estés satisfecho, y digas:" Oh, me veo bien, soy guapo, soy
lindo", y pasas tres horas maquillándote o bañándote, ponerte ropa limpia
217

cada minuto, entonces estás alimentando a un caballo muerto (algo que ya


no tiene sentido ni uso). Pero cuando te das cuenta de que estás pasando
por todo tipo de despropósitos y que has estado pasando por despropósitos
toda tu vida, te preguntas, "¿A dónde voy desde aquí?" Las respuestas
vendrán por sí mismas, de verdad. No necesitarás ningún maestro.

La única razón por la que vienes aquí es porque no lo estás haciendo. (risas)
Si estuvieras haciendo lo correcto, ¿para qué me necesitas? Y entonces
empiezas a indagar, tan pronto como abres los ojos. "¿Qué es este cuerpo?
¿Quién es? ¿Quién soy yo? ¿De qué trata todo esto?" Y entonces recuerdas
y dices: "Yo soñaba, tuve un hermoso sueño y también dormí profundamente
y ahora estoy despierto". Pero aquí dices algo gracioso, "estaba presente
durante mi estado de sueño, durante mi estado dormido y durante mi estado
de vigilia. Estaba presente porque he dicho, yo dormí, yo soñé y yo estoy
despierto. ¿Qué es esto?" Y de nuevo continúas con: "¿De dónde vino este
yo? Que duerme, que está presente durante el estado dormido, que está
presente durante el estado de sueño. Y ahora digo: "Yo estoy despierto".
¿Quién es ese yo que hace todo esto? ¿Cuál es su naturaleza? ¿Cuál es su
fuente?" Y empiezas a ser consciente de tus pensamientos.

Observa tu mente, a medida que se mueve a través de los movimientos del


pensamiento, pensando, pensando, pensando, siempre pensando. Como si
tus pensamientos fueran tan importantes. Puede que me digas, "Bueno, si yo
no pienso acerca de mi vida, ¿quién va a cuidar de mí? Tengo que pensar en
mi vida." ¿El árbol que produce hermosos mangos, piensa en su vida? Y sin
embargo, produce exuberantes mangos. ¿El sol piensa: "brillaré de nuevo
mañana"? ¿La hierba piensa, "creceré la próxima semana?" Hay un poder
misterioso que cuida de todo. Kármicamente tu cuerpo vino a esta tierra para
hacer algo. Él sabe lo que tiene que hacer sin tu ayuda, gracias. (risas) No
necesita tu ayuda. Permaneciendo en el yo, tu cuerpo cuidará de sí mismo.
Incluso mejor de lo que nunca podrías hacerlo cuando estás pensando. Así
que trata de no pensar demasiado. En vez de eso sigue al yo-pensamiento y
cuando lo sigas hasta su fuente, te sorprenderás lo fácil que te despiertas y
te vuelves libre y emancipado.

A veces cierro los ojos, a veces no. Así que para aquellos de vosotros que
piensan que estoy teniendo alguna experiencia interior maravillosa y que por
eso cierro los ojos, olvidadlo. Cierro los ojos porque se cansan. (risas) No
hay experiencias que lograr. Tú mismo eres la experiencia. Ahora que he
218

hablado bastante tendremos preguntas y respuestas si queréis. Esto es


satsang y yo no debería hablar demasiado. De lo contrario, podría
convertirme en un filósofo (risas).

Robert Adams, 30 septiembre 1990


219

33.- YO NO SOY EL CUERPO

Robert: Me limito a expresar lo que siento. Yo soy la conciencia Absoluta. Yo


Soy Sat-Chit-Ananda No me refiero a Robert. Me refiero a Yo-Soy y recuerdo
que Yo-Soy incluye a todo el mundo aquí. Yo-Soy la unidad final. Nunca he
nacido y nunca podré morir. Yo Soy dicha total, felicidad infinita, conciencia
divina, inteligencia pura. Este es el Yo Soy.

"Yo no soy el cuerpo", para la mayoría de la gente significa simplemente


esto: "Yo no soy mi cuerpo". Pero soy una parte de mi cuerpo, especialmente
aquellos de nosotros con un trasfondo judío-cristiano. Decimos: "Mi cuerpo
es el templo del Dios vivo y Dios reside dentro de mí". Esto puede ser verdad
hasta cierto punto, pero no es la verdad última. La verdad última es
exactamente lo que dice: "Yo no soy mi cuerpo". En otras palabras, mi
cuerpo no existe, pero no hay dos de nosotros. No hay Yo-soy y mi cuerpo o
no hay Dios y mi cuerpo. Dios no reside en mi cuerpo. Simplemente no hay
cuerpo. Ningún cuerpo existe. Por lo tanto, Yo-soy, es ese Yo-soy. Tú eres
consciencia justo como eres, pero no eres el cuerpo. En otras palabras,
quien cree ser el cuerpo, es la consciencia. No hay el cuerpo y la
consciencia. Hay el cuerpo como consciencia y el cuerpo no existe de la
forma en que aparece.

A modo de ejemplo: Tomemos una sala de cine, tenemos las imágenes en


movimiento en la pantalla. No se ve la pantalla porque está cubierta por las
imágenes y ni siquiera piensas en la pantalla. No tienes ni idea de que hay
una pantalla porque no piensas en ella. Estás pensando acerca de las
imágenes. Te sumerges en la película, comienza, se desarrolla y termina.
Pero sin embargo, sin la pantalla, no habría película. Así que podemos decir
que la película no es la realidad. La pantalla es la realidad. Y cuando las
imágenes cubren la pantalla, la pantalla sigue siendo la realidad. Sin
embargo, las imágenes dan una apariencia semejante a la realidad.

Un ejemplo de esto es cuando te levantas e intentas agarrar las imágenes en


la pantalla, ¿qué obtienes?. Estarás agarrando la pantalla, porque las
imágenes no existen. Y así ocurre con nosotros. Todo lo que ves, todo lo que
aparece son imágenes, o lo que se llama imaginación falsa y la única verdad
sobre estas imágenes es la consciencia. Todas estas son imágenes
220

cósmicas en la pantalla de la consciencia, y eso es todo. Tú y yo, las sillas, el


sofá, el cielo, la luna, el universo son simplemente imágenes, apariencias,
ilusiones ópticas. La verdad es que tú eres la consciencia, pero no puedes
verte a ti mismo debido a maya, la gran ilusión. Así que crees que eres el
cuerpo y eres el hacedor.

Una vez más, es como la película y la pantalla. Te ves envuelto en la película


y comienzas a sentir la película. Has olvidado que hay una pantalla y la
pantalla es la realidad, pero estás totalmente envuelto en la película. Y
puedes decirme todo sobre la película. Pero no puede decirme nada sobre la
pantalla. La única vez que recuerdas que hay una pantalla es cuando la
película ha terminado y aún así no pones ninguna atención sobre ella porque
te levantas y vuelves a casa. Pero recuerda, si no fuera por la pantalla, no
habría película. Así que si no fuera por la consciencia, no habría imágenes.
La consciencia es real, las imágenes son falsas. Las imágenes van y vienen,
cambian continuamente, constantemente. Pero la consciencia sigue siendo
la misma todo el tiempo. La consciencia es como el vacío, como el espacio
vacío y tú eres eso. Yo-Soy el que (Yo) Soy, ese es el significado de esto. Yo
Soy Conciencia Absoluta. Así que dices, "Bueno ¿cómo puedo sentir todas
esas otras cosas? ¿Cómo puedo sentirme mal? ¿Cómo puedo sentirme
herido? ¿Cómo puedo sentir mis problemas?" La razón por la que sientes
estas cosas es debido a la identificación errónea. No estás identificado con la
pantalla, estás identificado con las imágenes. Y siempre que crees que eres
una imagen como en la película, vas a sufrir en consecuencia.

El secreto es, por tanto, soltar y relajar la mente. Identificarse con la


consciencia y no con la imagen que es llamada falsa imaginación. Pero es
posible que me digas, "Veo a mis semejantes sufriendo. Hay una guerra que
estalla en Irak. Todo tipo de inhumanidad del hombre contra el hombre está
sucediendo a mi alrededor. ¿Es eso falso?" Siempre y cuando creas en ello,
entonces es real para ti. Por lo tanto no voy a decirte que es falso porque
crees en ello.

Una vez más, es como la persona en la película. Les digo que la pantalla es
la realidad, pero dicen: "No, las imágenes son reales, puedo verlas, ¿no
puedes ver a una persona matando a otra? ¿Y alguien muriendo de cáncer?
¿Y una bomba que cae sobre la ciudad? ¿Cómo puedes decir que no es
real?" Así que voy y retiro la pantalla y no hay más que un borrón. Eso es lo
que pasa cuando te despiertas. El sueño humano se ha terminado. Se
221

convierte en nada más que un borrón. Y te ves inmerso en la realidad. La


realidad se convierte en dicha, felicidad, eterna alegría, Sat-Chit-Ananda

La pregunta entonces es: ¿Cómo me identifico con la consciencia?

Sólo hay un camino y es aquietar tu mente. Tu mente tiene que estar


inactiva, en silencio. Cuando la mente está en silencio la realidad brilla por sí
misma. Pero siempre que aceptas imágenes, las imágenes son los
problemas, las cosas que ves con tus ojos y tus sentidos, y piensas que son
reales. Las cosas que sientes. Esto se llama falsa imaginación. Y porque
sientes estas cosas entonces sufres en consecuencia.

El secreto es trascender esos sentimientos y de nuevo la única manera de


trascender esos sentimientos es aquietar la mente. ¿Cómo aquietar la
mente? Tomando tiempo para estar tranquilos en silencio. "Estad tranquilos y
sabed que Yo soy Dios". Y si no puedes estar tranquilo en silencio por ti
mismo hay varios métodos, el más elevado es la auto-indagación.
Simplemente pregúntate, "¿De quién es la mente que no se aquieta? ¿Quién
siente todas las imágenes? ¿Quién sufre? ¿Quién se enfada? ¿Quién se
identifica con el mundo?"

Una vez más no cometas el error de creer que no eres el cuerpo como
mencioné al principio. Creyendo por tanto que estás separado; que hay dos
tú. Crees que hay el cuerpo, y esto es lo que la gente avanzada creen esto
ahora. Ellos creen que no son el cuerpo, que el cuerpo se extingue por sí
mismo y hace lo que quiere. Pero ellos son algo más. Esto no podría estar
más lejos de la verdad. Sólo hay una unidad final. ¡Una! Nunca hay dos.
Nunca hay el cuerpo y tu Ser. Sólo hay el cuerpo como tu Ser. Y al ver esto,
el cuerpo se desvanece y desaparece. Desaparece porque nunca existió. Lo
que existe siempre debe existir. Lo que nunca existió debe desaparecer. Es
por eso que el cuerpo envejece y muere, porque para empezar no es real, es
una ilusión.

Por lo tanto, el verdadero tú es exactamente lo que eres ahora mismo, el Ser.


Tú eres el Ser. Tú no eres el cuerpo, sino que eres el Ser. Es uno, no dos. El
cuerpo no existe. Si viajas por el desierto y ves una masa de agua, compara
la masa de agua con tu cuerpo. Crees en ella porque la ves. Sin embargo,
cuando te acercas no está ahí, es una ilusión óptica. ¿Verdad? Lo mismo
ocurre con tu cuerpo que lo ves, lo llevas, crees que es tuyo y te has
identificado con él. ¿Por qué?
222

Debido a tu mente. Tu mente es la culpable. Cuando la mente se calma, se


aquieta, todo desaparece y te conviertes en el Ser, que tú realmente eres de
todos modos. Tienes que usar cualquier método que tengas para aquietar la
mente. Debes preguntarte: "¿Quién soy yo? ¿Cuál es la fuente del yo? ¿De
dónde vengo?" Y a continuación sigue al yo a su culminación. El yo se
convierte en el espejismo, no existe. Cuando sigues al yo en lo profundo de
tu corazón, descubrirás que el yo nunca existió. Recuerda también, que todo
lo demás está apegado al yo. Cada problema, el ego, la mente, todo está
apegado a este yo. Así que cuando el yo es trascendido, también lo es todo
lo demás y eres libre.

Pero esta noche el punto importante es este: Cuando dices: "Yo no soy el
cuerpo". Date cuenta de que no hay dos, sólo hay uno. Esto significa que la
apariencia de un cuerpo no existe en la realidad. Tú eres consciencia, tú eres
el Ser y esa es la única realidad y nada más existe.

Robert Adams, 28 Septiembre 1990


223

34.- LOS CUATRO PRINCIPIOS DE LA


REALIZACIÓN DEL SER DE LA NOBLE
SABIDURÍA

Robert: Quiero confiarles un pequeño secreto. No hay problemas. No hay


problemas. Nunca hubo ningún problema, no hay problemas hoy, y nunca
habrá problemas. Los problemas sólo significan que el mundo no gira de la
manera que tú quieres que lo haga. Pero en verdad, no hay problemas. Todo
se desarrolla como debe. Todo está bien. Tienes que olvidarte de ti mismo y
expandir tu consciencia hasta convertirte en el universo entero. La realidad
detrás del universo es pura conciencia. No tiene problemas. Y Tú Eres Eso.

Si te identificas con tu cuerpo, entonces hay un problema, debido a que tu


cuerpo siempre se mete en problemas de algún tipo. Pero si aprendes a
olvidarte de tu cuerpo y tu mente, ¿dónde hay un problema? En otras
palabras, deja a tu cuerpo en paz. Dale sólo la atención suficiente. Ejercítalo
un poco, dale de comer alimentos adecuados, pero no pienses mucho en él.
Mantén tu mente en la realidad. Fusiona tu mente con la realidad, y
experimentarás la realidad. Vivirás en un mundo sin problemas. El mundo
puede parecer que tiene problemas para los demás, pero no para ti. Verás
las cosas de otra manera, desde un punto de vista superior.

Tuve una llamada telefónica interesante esta semana. Alguien me preguntó:


"¿sueñan o tienen visiones las personas auto-realizadas?" Ahora bien, para
tener un sueño o una visión, tiene que haber alguien que lo tenga, y, sin
embargo, si uno está auto-realizado, no hay nadie en casa. No queda nadie.
Así que es una contradicción, como lo es la verdad. Toda verdad es una
contradicción, es una paradoja. La respuesta es, los Sabios sí que sueñan a
veces, y tienen visiones. Pero son conscientes del soñador. En otras
palabras, ellos se dan cuenta de que no son la persona que sueña o tiene la
visión. Pero mientras haya un cuerpo ahí en algún lugar, habrá sueños y
visiones. A pesar de que no hay nadie en casa, seguirá habiendo, de vez en
cuando, un sueño o una visión.
A modo de ejemplo, Ramana Maharshi a menudo soñaba y tenía visiones.
Nisargadatta soñaba y tenía visiones. Y estaban ambos auto-realizados.
Pero de nuevo, la pregunta es, ¿quién sueña, quién tiene la visión? No hay
224

ningún ego, mientras que el soñador esté separado del yo. Yo sólo puedo
hablar desde mi propia experiencia. No hay ninguna diferencia, para mí, en el
estado de vigilia, el estado de dormir, el estado de soñar, o el estado de
visión. Son todos lo mismo. Soy consciente de todos ellos, pero yo no soy
ellos. Yo los observo. Los veo sucediendo. A decir verdad, a veces no veo la
diferencia. A veces no sé si estoy soñando o despierto, o tengo una visión, o
estoy dormido. Todo es lo mismo, porque doy un paso atrás, y me veo a mí
mismo a través de todas estas cosas.

Así que, por alguna razón, últimamente, he estado soñando con la Reina de
Inglaterra. Ella venía al satsang. No sé por qué... durante tres noches
seguidas. Pero tuve una visión interesante esta mañana a eso de las cuatro,
y pasaremos el resto del tiempo comentándola, porque me pareció muy
interesante.

Como muchos de ustedes saben, he tenido una visión constante,


periódicamente, de mí mismo yendo a Arunachala, la montaña sagrada
donde Ramana Maharshi vivió. Y en la visión la montaña está hueca. Y voy a
través de la montaña, hacia el centro, donde hay una luz brillante, mil veces
más brillante que el Sol, pero sin embargo, se está agradable y hay
tranquilidad, no hay calor. Y entonces me encuentro con Ramana, Jesús,
Ramakrishna, Nisargadatta, Lao Tse y otros. Y nos sonreímos unos a otros,
caminamos unos hacia otros, y nos fundimos en una sola luz, y nos
convertimos en uno. A continuación hay una luz cegadora y una explosión,
algo así. Y entonces abro los ojos. He compartido eso con ustedes antes.

Pero esta mañana, por primera vez, tuve una visión muy interesante, que voy
a compartir con ustedes de nuevo. Soñé que estaba en algún lugar en un
campo abierto, hermoso. Había un lago cercano, árboles, un bosque. Y yo
estaba sentado bajo un árbol, en este campo abierto. Y llevaba puesto el
atuendo naranja de un renunciante. Debo haber sido budista. De repente
cientos de bodhisattvas y Mahasattvas venían del bosque y comenzaron a
caminar hacia mí. Y todos se sientan en semicírculo alrededor de mí, en
meditación y me preguntaba qué estaba haciendo. Entonces me di cuenta de
que me había convertido en el Buda. Y todos nos sentamos en silencio por
cerca de tres horas.

Entonces uno de los bodhisattvas se levantó e hizo una pregunta. Él dijo:


"Maestro, ¿cuál es su enseñanza?" No era en Inglés. No sé qué idioma
225

hablaba. Pero le entendí muy claramente. Y sin dudarlo dije: "Yo enseño la
Realización del Ser de la Noble Sabiduría". Y se sentó.

Nos sentamos durante unas tres horas en silencio, y luego otro bodhisattva
se levantó e hizo una pregunta. "Maestro, ¿cómo puede uno saber cuándo
está cerca de la auto-realización? ¿Cómo puede uno saber cuándo está a
punto de ser auto-realizado? ¿Cómo se puede saber?"

Y esto es lo que me gustaría tratar hoy. ¿Cómo podemos saber si estamos


en el camino correcto? Di cuatro principios, lo que nunca hago realmente en
el estado de vigilia. Nunca tengo una enseñanza. Pero yo estaba dando una
enseñanza, así que la compartiré con ustedes. Yo expliqué cuatro principios,
con los que sabes que estás cerca de la auto-realización. Por supuesto,
todos estamos ya auto-realizados.

Principio número uno: Tienes un sentimiento, la total comprensión de que


todo lo que ves, todo en el universo, en el mundo, emana de tu mente. En
otras palabras, sientes esto. No tiene que pensar en ello, o tratar de
provocarlo. Viene por sí mismo. Se convierte en una parte de ti. La
comprensión de que todo lo que ves, el universo, las personas, los gusanos,
los insectos, el reino mineral, el reino vegetal, tu cuerpo, tu mente, todo lo
que aparece, es una manifestación de tu mente. Tienes que tener ese
sentimiento, esa profunda comprensión, sin pretenderlo.

Entonces te preguntas, "¿En qué pienso todo el día?" Por supuesto, si tiene
miedo de algo, si estás preocupado, si crees que algo anda mal en alguna
parte, si piensas que estás sufriendo por una pérdida, o limitación, o
enfermedad o cualquier cosa, entonces estás fuera de ello por completo,
porque no estás comprendiendo que todas estas cosas son simplemente una
manifestación de tu propia mente. Y si estás preocupado por estas cosas te
estás apegando a la falsa imaginación. Se llama falsa imaginación. Has
estado apegado a la energía del hábito durante muchos años, y todos esos
apegos y creencias provienen de la energía del hábito.

Es como ver un programa de televisión y te identificas con uno de los


personajes, cuando sabes que ni siquiera estás en la televisión. Pero crees
que eres uno de los personajes de la serie de televisión. Lo mismo sucede
con el mundo. No te involucres. No me refiero a que te vuelvas pasivo. Me
refiero a que tu cuerpo hace lo que se supone que tiene que hacer.
Recuerda, tu cuerpo vino a esta tierra para hacer algo. Él hará algo sin tu
226

conocimiento. Se cuida de sí mismo, no te preocupes. Pero no identifiques tu


cuerpo con tu Ser. Son diferentes. Tu cuerpo no es tu Ser. Y voy a probar
esto.

Cuando haces referencia a tu cuerpo, ¿qué dices? ¿No dices: "mi cuerpo?"
¿Quién es este "mi" al que te refieres? Dices: "Mi dedo", "mi ojo". ¿A quién te
refieres? No podrías estar hablando de tu cuerpo, porque estás diciendo que
es mi cuerpo, como si lo poseyeras. ¿Quién lo posee? Esto te demuestra
que no eres tu cuerpo. Así que no identifique tu Ser con el cuerpo y el
mundo.

Por lo tanto, el primer principio para ver lo cerca que estás de la auto-
realización es: No sientes que te estás identificando con el mundo. Estás
separado y te sientes feliz, porque tu estado natural es la felicidad pura. Una
vez que te identificas con las cosas del mundo, lo estropeas. La felicidad
desaparece, se disipa. Pero cuando estás separado de las cosas mundanas
la felicidad es automática, hermosa, felicidad pura. Viene por sí misma. Así
que ese es el primer principio.

El segundo principio que expliqué a los bodhisattvas fue el siguiente:


Tienes que tener un fuerte sentimiento, una comprensión profunda, de que
eres no-nacido. Tú no has nacido, no experimentas una vida, y no
desapareces, no mueres. Tú no has nacido, no tienes una vida, y no mueres.
Tienes que sentir esto, que eres de lo no-nacido. ¿Te das cuenta lo que esto
significa? No hay una causa para tu existencia. No hay una causa para tu
sufrimiento. No hay una causa para tus problemas.

Algunos de ustedes todavía creen en la causa y el efecto. Esto es cierto en el


mundo relativo, pero en el mundo de la realidad no hay una causa. Nada ha
sido hecho jamás. Nada ha sido creado jamás. No hay creación. Sé que es
difícil de comprender. ¿Cómo puedo yo existir si no he nacido, no tengo vida
y no desaparezco en la vejez? Tú existes como Yo-Soy, siempre has existido
y siempre existirás. Tú existes como Inteligencia Pura, como Realidad
Absoluta. Esa es tu verdadera naturaleza. Tú existes como Sat-Chit-Ananda
Existes como Consciencia-Bienaventuranza, pero existes. Existes como
vacuidad, como nirvana, pero existes. Así que no te preocupes de ser no-
existente. Pero no existes como el cuerpo. No existes como persona, lugar o
cosa. ¿Sientes eso? Si tienes un fuerte sentimiento acerca de eso, entonces
estás cerca de la auto-realización.
227

Principio número tres: Tú eres consciente y tienes un profundo


conocimiento de la no egoidad de todas las cosas, que todo no tiene ego. No
estoy hablando sólo de los seres sintientes. Estoy hablando del reino
mineral, el reino vegetal, el reino animal, el reino humano. Nada tiene un ego.
No hay ego. ¿Y te das cuenta de lo que esto significa? Significa que todo es
sagrado. Todo es Dios. Solo cuando el ego viene, Dios desaparece, lo que
llamamos "Dios". Todo se convierte en Dios. Tienes veneración por todo.
Cuando no hay ego, tienes veneración por todo el mundo y todas las cosas.

Así que tienes que ser consciente de la no egoidad de todas las cosas. Los
animales no tienen ego, los minerales no tienen ego, los vegetales no tienen
ego, y los humanos no tienen ego. No hay una causa, por lo que no puede
haber un efecto. Sólo hay consciencia divina, y todo se convierte en la
consciencia divina. Así que si miras a tu prójimo y a los animales y todo lo
demás como siendo sin ego, los verás como a tu Ser. ¿No puedes verlo?

Es el ego lo que causa separación. Cuando estoy lleno de ego, me hago


fuerte dentro de mí. Me vuelvo totalmente separado. Así que cuanto más te
gustas como persona, más grande es tu ego. Dices: "Entonces, ¿yo no debo
gustarme a mí mismo?". Debes amarte a ti mismo, pero ¿de qué yo estamos
hablando? No estamos hablando de tu yo-cuerpo, porque este va y viene.
Estamos hablando de tu Ser permanente que siempre ha estado aquí. Y tu
Ser permanente es yo, es usted, es el mundo, es el universo, es todo, eso es
tu Ser permanente, no egoidad. Ese es el único momento en que puedes
amar a tus semejantes, cuando no tienes ego. Así es como puedes saber
dónde estás, si estás cerca de la auto-realización. Ese es el principio número
tres.

El principio número cuatro es simplemente esto: Tienes una convicción


profunda, una comprensión profunda, un sentimiento profundo de lo que es
realmente la auto-realización de la noble sabiduría. ¿Qué es la Realización
del Ser de la Noble Sabiduría para ti? Nunca puedes saberlo tratando de
averiguar lo que es, porque es la realidad absoluta. Sólo puedes saberlo
averiguando lo que no es.

Así que dices: "No es mi cuerpo, no es mi mente, no es mis órganos, no es


mi pensamiento, no es mi mundo, no es mi universo, no es los animales, o
los árboles, o la luna, o el sol, o las estrellas, no es ninguna de esas cosas".
228

Cuando has pasado por todo y no queda nada, eso es lo que es, nada,
vacuidad, nirvana, la unicidad última.

En fin, les expliqué estos cuatro principios a todos los bodhisattvas y todos
los Mahasattvas. Entonces nos sentamos tres horas en meditación y se
levantaron y volvieron al bosque. Luego hubo un destello de luz, y abrí los
ojos.

Los tres métodos

Hay tres métodos que usamos para que nos ayuden en el camino, de este
modo podemos darnos cuenta de lo que estábamos hablando antes.

El número uno es la auto-entrega, cuando nos entregarnos completamente


a Dios, o al Ser. Pero esto es difícil de hacer para la mayoría de la gente.
Parece fácil, pero no lo es. Esto significa que no tienes vida propia. Entregas
completa y totalmente todo a Dios. Cada parte de tu vida va a Dios. "No mi
voluntad, sino la tuya". Eso es devoción, bhakti. Una vez más, parece fácil
para algunas personas, pero no lo es cuando te adentras en ello, porque
significa que cada decisión que tengas que hacer queda en manos de Dios.
Entregas tu mente a Dios, total, completa y absolutamente. Y eso te lleva a la
auto-realización.

El número dos es la atención plena (mindfulness), de la que hablábamos,


cuando somos el testigo. Observándote a ti mismo continuamente.
Observando tus pensamientos. Observando tus acciones. Sentándote en
meditación y observando lo que ocurre en tu mente. No trates de cambiar o
corregir nada. Sólo observar. Siendo el testigo de tus pensamientos en la
meditación, y de tus acciones en el estado de vigilia.

Y el número tres es el que yo recomiendo, la auto-indagación. Pregúntate:


"¿A quién vienen estos problemas? ¿A quién viene este karma? ¿A quién
viene este sufrimiento? ¿Viene a mí? Bien, ¿qué es mí? Yo soy mí. ¿Quién
soy yo? ¿De dónde viene el yo?" Y sigue al yo hacia su fuente. Puedes
utilizar cualquiera de los tres métodos, el que más te convenga. Pero por
favor haz algo. No desperdicies tu vida con frivolidades. Trabaja en ti mismo,
si quieres ser libre.

Esto no significa que tienes que dejar de ir al cine o a trabajar, ni nada. No


dejas de hacer nada. Simplemente que seas consciente de lo que estás
haciendo. Te conviertes en un ser consciente. Te vuelves consciente de tus
229

acciones. Te conviertes en amoroso, compasivo, amable con todas las


personas. Dejas de estar pendiente por ser el número uno. La mayoría de
nosotros dice: "El número uno. Soy el número uno". Olvídalo. Así es como
sufres, eso es ego. Es difícil de entender, cuando renuncias a tu ego, ¿cómo
puedes tener una vida mejor? Pero la tienes. Pruébalo y verás.

Cuando dejas de pensar acerca de ti mismo, y empiezas a reflexionar en ti


mismo, sin embargo, tú mismo te vuelves omnipresente, eso significa que
estás pensando en los demás como tú mismo. Así que si cualquier ser
humano sufre, tú sufres también. Pero de alguna manera nos diferenciamos
del budismo, no mucho, pero un poco. Porque el bodhisattva dice que no
alcanzará la realización hasta que todos los demás se realicen. Pero
entonces tienen un bodhisattva superior llamada el Arhat. Es como el
Avadhut en el hinduismo, que se convierte en auto-realizado, por sí mismo,
porque comprende que su Ser es el Ser de todo. Y eso es lo que aceptamos.
En otras palabras, si quieres ayudar a tus semejantes, si quieres hacer de
este mundo un mundo mejor en el que vivir, encuéntrate a ti mismo primero,
y todo lo demás se cuidará de sí mismo.

Robert Adams, 19 agosto 1990


230

35.- LOS TRES VEHÍCULOS DE LA REALIZACIÓN


DEL SER

Robert: Buenas noches. Es bueno verles de nuevo, ¿quién está aquí otra
vez? Por favor, no se sorprendan por algunas de las cosas que pueda decir.
Yo no soy un maestro, ni soy un conferenciante, ni soy un sacerdote. No soy
más que un espejo para que puedan ver su propio reflejo. Lo que piensan de
sí mismos lo ven en mí. Puede que diga ciertas cosas a las que no están
acostumbrados. Sed indulgentes conmigo. No deben aceptar nada de lo que
diga ni deben creer todo lo que diga, hasta que sean capaces de
demostrárselo a sí mismos.

Yo simplemente doy mi confesión, que yo no soy el cuerpo, ni la mente, ni el


mundo de los fenómenos, que Yo soy inteligencia pura, realidad absoluta,
Sat-Chit-Ananda, mente divina, no-nacido, vacuidad. Cuando utilizo las
palabras "Yo soy", no me refiero a Robert. Me refiero a "Yo Soy el que Soy",
Omnipresencia, el Infinito.

Me llegan muchas llamadas telefónicas de personas que me hacen todo tipo


de preguntas. Una pregunta que la mayoría de la gente sigue haciendo una y
otra vez es: "¿Qué puedo hacer para resolver mis problemas? ¿Me puede
dar alguna afirmación, un mantra, una meditación, ejercicios de respiración,
algo que pueda usar?" Estas cosas tienen su lugar, pero no te despiertan a
tu verdadero ser. En todas las más elevadas escrituras se ha escrito que el
camino del Advaita Vedanta o Jnana Marga es sólo para las almas maduras.

Pero, ¿qué significa eso? Es para aquellos que en una vida anterior ya han
practicado sadhana, ejercicios de respiración, técnicas de yoga, etc., y ahora
están listos para despertar a través de este tipo de enseñanza. Y las
escrituras budistas declaran que aquellos que quieren hacer yoga o
ejercicios de respiración son los ingenuos e ignorantes (se ríe).

Entonces, ¿qué quieren decir? No es mi intención ofenderte pero se están


refiriendo a aquellos que están apegados al mundo, a los que creen que el
mundo es real y que sienten la atracción del mundo. Quieren usar todo tipo
de trucos para liberarse de sus problemas pero no para ser totalmente libres.

Entonces, ¿qué enseña el Jnana Marga? Enseñamos simplemente esto:


231

- No aceptes nada a menos que puedas demostrarlo.

- No creas en nada a menos que puedas utilizarlo por ti mismo, y puedas ver
que es verdad.

Hacer afirmaciones, mantras, ejercicios de yoga y demás, no te despertarán.


Empieza desde el principio. Sólo tienes que admitirte a ti mismo que existes.
Esta es la verdad. Tú existes, ¿no? Así que te dices a ti mismo: "Yo existo.
Lo sé a ciencia cierta. Existo. Existo. Eso es todo lo que sé. Soy ignorante de
todo lo demás, pero sé que existo porque aquí estoy". Y, mientras sigues
diciéndote esto a ti mismo, "yo existo", empiezas a poner más espacio entre
"yo" y "existo". "Yo... existo". Decid esto a vosotros mismos: "Yo... existo",
yo... existo".

Si haces esto correctamente pronto descubrirás que "yo" y "existo" son dos
palabras separadas. En otras palabras, llegarás a la conclusión de que tú
existes como yo. Tienes que preguntarte a ti mismo, reflexionar, "¿Quién es
este yo que existe? ¿Qué es yo?" Nunca des una respuesta. Vendrá a ti por
sí sola. Cuando has dormido y te despiertas dices: "Yo dormía". Cuando has
soñado dices: "Yo he tenido un sueño". Y cuando estás despierto, por
supuesto, dices: "Yo estoy despierto". Pero ese 'yo' siempre está ahí.
Comienzas a indagar dentro de ti mismo: "¿Qué es este yo que existe en
todo momento? Existe cuando estoy dormido, cuando estoy despierto,
cuando sueño. ¿Quién es este yo?" Y ahora la indagación comienza. "¿De
dónde viene este yo? ¿De dónde proviene el yo?" Te preguntas a ti mismo.
Las respuestas están dentro de ti. Y sigues preguntándote a ti mismo una y
otra vez, "¿De dónde proviene el yo? ¿De dónde viene el yo?" O, "¿Quién
soy yo?" Y esperas un poco más, y repites la misma pregunta: "¿De dónde
viene el yo?"

Mientras estás haciendo esto, sigue al yo profundamente, más


profundamente. Continúa siguiendo al yo. Ve más y más profundamente
dentro del yo. "¿De dónde viene este yo? ¿Quién es este yo?" Cualquier
respuesta que venga a ti es una respuesta equivocada. No la aceptes, pero
no la niegues. Simplemente ponla a un lado. Y continúa con la auto-
indagación. "¿Quién soy yo?" Y espera. Y pregunta de nuevo: "¿Quién soy
yo?" No es un mantra. ¿De dónde vino el yo? ¿Cómo llegó hasta ahí?
¿Quién le dio nacimiento? ¿Cuál es la fuente del yo? Continúa morando en
el yo.
232

A medida que continúa este proceso algún día algo sucederá. Para algunos
vendrá como una explosión interior, en donde todos sus pensamientos se
disipan. Mira, el yo es el primer pronombre, y cada pensamiento que tienes
en el mundo es agregado al yo. Es secundario. Piensa en eso. Todo lo que
tengas que decir acerca de ti mismo tiene el yo incorporado. Todo en el
mundo trata de ti. (Yo) voy al cine. (Yo) voy a la bolera. (Yo) tengo ganas de
llorar. (Yo) me siento muy mal. (Yo) me siento estupendamente. (Yo) me
siento enfermo. (Yo) me siento bien. Siempre hay un yo, yo, yo, ¿Qué es
este yo, y de qué va todo esto? Todo se agrega al yo. Posteriormente,
cuando el yo es aniquilado, todo lo demás es aniquilado y los problemas han
terminado. Todos los pensamientos se van con el yo.

Entonces no hay una respuesta para "¿Quién soy yo?" Cuando alcances la
respuesta habrá vacuidad, un vacío. Serás de lo no nacido. Pero no es un
vacío como piensas. No es la vacuidad como piensas. A falta de una palabra
mejor se le puede llamar santidad, nirvana, Sat-Chit-Ananda, consciencia
bienaventuranza, realidad absoluta. No importa el nombre que le damos.
Serás eso, y no habrá ninguna explicación. Simplemente te convertirás en
eso, y sentirás una paz profunda que nunca antes habías sentido. Sentirás
una felicidad incondicional. Tratarás de explicártelo a ti mismo y a tus
amigos, pero no se puede, porque lo finito no puede comprender lo infinito.
No hay palabras.

Ese es el método que utilizas, la auto-indagación. Sigues al yo-pensamiento


hasta su origen. ¿Cuánto tiempo se tarda? Depende de ti mismo. Cuán
sincero eres, qué más estás haciendo con tu vida. Si está utilizando esto
como haces con todo lo demás... Por ejemplo, si dices: "Bueno hoy voy a
practicar el yo pensamiento, luego voy a ver una película, luego voy a ir a
jugar a los bolos, luego voy a ver la televisión, además mañana voy a hacer
lo mismo". Por supuesto, ¿qué ocurrirá en un caso así? Muy poco, pero si
pones tu energía en ello, y practicas cada vez que puedas, y pones esto
prioritario en tu vida, verás resultados sorprendentes, resultados
sorprendentes. Pero tienes que ponerlo en primer lugar en tu vida.

Piensa ahora mismo, ¿qué es lo primero en tu vida? No me lo digas, sólo


piénsalo. ¿Qué es lo primero en tu vida? ¿Puedes llevarlo contigo cuando
mueras? ¿No ves ya que vives en un mundo de cambio constante? ¿Que lo
único permanente en la vida es el cambio? Todas las circunstancias
cambian. Sólo la verdad es real, y la verdad es no-personal. Tienes que
233

encontrarla por ti mismo. Para el sincero devoto o estudiante pondrá esto lo


primero en su vida, y entonces comenzarás a ver resultados. Pero si aún
estás preocupado y temeroso por algo, y piensas que otros deberes son lo
primero, entonces tienes que trabajar en ti mismo.

Por eso, con gran compasión, te doy algunas cosas que puedes hacer antes
de llegar a la auto-realización. Justo antes de llegar a ser auto-realizado
empiezas a sentir ciertas cosas. Y esas son los cuatro principios que os di la
semana pasada. Eso viene a ti de forma automática. Pero, como ya
mencioné el pasado domingo y el jueves, tienes que tomar consciencia de
estos principios al despertar. No puedes pensar en ellos en tu tiempo libre.
Sino que de alguna manera tienes que persuadir a la mente. Tienes que
convencer a tu mente para que piense en los cuatro principios tan pronto
como abres los ojos por la mañana. Así que tienes dos cosas que hacer.
Cuando abras los ojos puedes o bien preguntarte, "¿De dónde vino el yo?
¿Quién soy yo que dormí anoche? ¿Quién soy yo que acaba de despertar?
¿Quién soy yo que existe ahora?" o puedes pensar en los cuatro principios.
Lo que sea conveniente para ti. Pero, por supuesto, si deseas la auto-
realización, y quieres llegar a ser libre, y quiere ser libre del océano del
samsara, la mundanalidad, y llegar a ser feliz, entonces depende de ti.
Puedo compartir estas cosas contigo, pero no puedo hacer que las hagas.
Puedo llevarte a la mina de oro, pero tienes que hacer tu propia excavación.
¿Qué es entonces lo primero en tu vida? Sea lo que sea que venga primero
en tu vida, en eso es en lo que te conviertes. Al final vas a tener que
abandonar tu cuerpo, tus pensamientos, tus posesiones, tus seres queridos.
Todo, al final, va a ser abandonado. Así que la persona sabia busca la
verdad ahora, y trata de ser libre ahora.

Así que vamos a repasar brevemente los cuatro principios una vez más,
porque me parece que son muy importantes. Otra cosa que hago es la
siguiente: La mayoría de los sacerdotes, maestros, lo que sea, filósofos,
siempre buscan nuevos conocimientos. Ellos investigan, investigan,
investigan, y luego comparten con sus congregaciones o estudiantes algo
profundo, algo nuevo cada domingo. Y por supuesto, siempre te olvidas del
domingo anterior y recoges nuevas palabras. Es un juego de palabras.
Puedes aprender acerca de los planos astrales, los planos causales, la
reencarnación. Puedes aprender acerca de cómo llegar a ser positivo en tu
vida, cómo atraer a la pareja adecuada, la forma de atraer dinero, salud, y
234

todo tipo de cosas. Cómo canalizar, cómo hacer esto, y es muy excitante
para el ego. Lo que hacemos aquí es tratar de que elimines tu ego para que
no quedes atrapado en el mundo. Esa es la única manera de ser feliz,
verdaderamente feliz, y ser auto-realizado. Por ello, reitero, y repito una y
otra vez el mismo principio. Para que así pueda empapar profundamente tu
mente subconsciente, y puedas convertirte en una encarnación viviente de
esta verdad.

[ ...continúa el diálogo recordando los cuatro principios con los asistentes... ]

(Los cuatro principios fueron dados en: “34.- Los cuatro principios de la
realización del ser de la noble sabiduría”.)

Robert Adams, 23 agosto 1990


235

36.- NO HAY NADA QUE BUSCAR

Robert: Les doy la bienvenida con todo mi corazón. La mayoría de nosotros


hemos estado buscando la realidad desde hace muchos años. Hemos
estado con varios maestros, en muchos grupos. Pero aún no encontramos la
paz. ¿Por qué? Porque estamos buscando. Esta es una respuesta directa,
sucinta. Porque estamos buscando algo. No importa cuántas veces enfatice
esto: no hay nada que buscar, y la gente sigue buscando. A veces sería
mejor que destruyéramos todos los libros. Los libros son sólo para
motivarnos, para hacernos creer que hay algo más. Pero llega el momento
en el que tenemos que ir hacia dentro y tratar de entender lo que este cuerpo
es en realidad.

La verdad, por supuesto, no es una enseñanza. Yo no hago ninguna filosofía.


No imparto una enseñanza por así decirlo. Simplemente hago una confesión
y para la mayoría de la gente no significa absolutamente nada. Pero no
estamos tratando de atraer a más gente. Aquellos que sientan algo en su
corazón siempre vendrán al satsang. Y ustedes siempre atraerán al maestro
que esté más de acuerdo a su gusto. No me considero a mí mismo un
maestro o un gurú. No me considero nada en absoluto. Sin embargo, la
realidad que permanece es su realidad. Es la omnipresencia. Hay una
realidad que no tiene cualidades y eso es todo, aquí mismo, ahora mismo.
No hay cuerpos aquí. Lo que ustedes ven es asunto suyo. Cuando ven que
hay otros están cometiendo un error. Nunca hubo otros.

Siempre estamos en busca de algo. Queremos encontrar al maestro


adecuado. Pero, como digo a menudo, tú eres el maestro adecuado. El
maestro adecuado es donde te encuentras. Una persona, un lugar o una
cosa no es el maestro adecuado. Probablemente hayan visto la película
Siddhartha, en la que encontró el río y la paz del bosque. Incluso eso es un
error porque él tomó el río como algo serio, y le dio demasiada importancia al
bosque. Él era el bosque. Él era el río. Lo que estamos buscando es una
absoluta tontería. No hay nada que buscar. Recibo muchas llamadas. La
gente me comenta sus problemas todo el tiempo. Y en realidad no sé qué
responderles. ¿A quién le cuento mis problemas? Simplemente no hay
ningún problema. No hay problemas, nunca ha habido problemas y nunca
236

habrá problemas. Podrías decirte a ti mismo: "Si él tan sólo conociera mis
problemas". Pero si vives en el momento, ¿hay algún problema en este
momento, en este segundo? No hay nada. Nada es tu verdadera naturaleza.
Un problema comienza cuando empiezas a pensar. Pero si aprendes a no
pensar, ¿dónde está el problema?

Así que, tenemos que vaciar la mente y después deshacernos de ella. Y no


podemos vaciar la mente pensando, sólo podemos hacerlo a través de la
observación. Sólo cuando no hay pensamiento, hay realidad. No tiene ningún
sentido decirte a ti mismo, "Yo soy el Parabrahman, la realidad absoluta. Yo
soy no-nacido." Esas son sólo palabras. Y al momento siguiente tienes un
problema, tienes una emoción, sientes que algo está mal. Pero sigues
afirmando, "Yo soy no-nacido. Soy la realidad absoluta." Es mejor no decir
nada, no creer en nada, no ser nada, y eso es simplemente ser tú mismo. Es
mejor simplemente sentarte y no pensar en nada y no tratar de llegar a ser
nada, que cantar mantras o hacer afirmaciones o seguir diciendo, "yo soy
Brahman". El simple hecho de sentarte, hará que te conviertas en ti mismo.

Robert Adams, 26 agosto 1990


237

37.- MI CONFESIÓN

Robert: Lo que yo enseño es un completo disparate, sandeces. No tiene


ningún significado, excepto para mi Ser. No tengo ninguna enseñanza. Es
simplemente mi confesión. Es inútil para la mayoría de la gente, porque no te
voy a dar ninguna dirección. No te estoy diciendo que medites durante doce
horas al día o que te pongas de cabeza o que pronuncies mantras, no hay
ninguna instrucción. Lo único que hay es mi confesión personal, la forma en
que me siento.

Ahora bien, esto (el satsang) le hace bien a algunas personas porque se
trata de una instrucción invisible, por el simple hecho de estar aquí, por el
simple hecho de que abras tu corazón, algo sucede. Así es que no escuches
con tu cabeza. No intentes analizar o juzgar o llegar a alguna conclusión.

Como siempre digo, "Ni siquiera creas una sola palabra de lo que digo," ¿por
qué habrías de hacerlo? ¿Quién soy yo? No soy nadie, nadie importante.
Escucha a tu propio corazón. Yo soy una especie de espejo. Lo que ves en
mí es tú mismo. En lo sucesivo, la forma como te sientas con respecto a ti
mismo, es la forma como te sientes con respecto a mí, porque estás viendo
un espejo.

Con toda sinceridad puedo decir que soy la unidad definitiva, la realidad
absoluta, el vacío, el nirvana, el no nacido, Yo Soy el que Soy.

Cuando muchas personas leen libros espirituales de Vedanta Advaita o


Jnana Marga, inmediatamente tratan de representar su parte y se aprenden
de memoria muchas de esas citas, expresiones; se vuelven inútiles. Tienes
que pasar por las disciplinas espirituales para llegar al sitio donde despiertas.

En mi propia experiencia, probablemente desarrollé esas disciplinas en una


existencia anterior, porque cuando era muy joven sentía estas cosas. No
tenía ni la menor idea de lo que era hasta que leí los libros, la lectura de esos
libros confirmó mi experiencia. Y después fui a ver a Ramana Maharshi,
porque yo ya había sentido esto. Hay una diferencia. Debo tener mucho
cuidado con lo que digo, porque este camino, a veces le da licencia a la
gente para ser arrogante, desagradable, grosero. Es todo lo contrario si uno
238

tiene Jnana, conocimiento, entonces muestras una dulce amabilidad,


misericordia, compasión, alegría y expresas tu Ser como eso.

Muchos de nosotros creemos en una causa. En metafísica aprendimos que


hay una causa para todo. E incluso en el camino de Jnana Marga decimos
que hay un sustrato. Pero eso es sólo para explicar que hay un poder
subyacente. Pero en verdad te digo que no hay ningún sustrato, no hay
ninguna causa. No hay ninguna causa para nada. Puesto que no hay causa,
no hay efecto. Lo que estoy diciendo es simplemente esto: Siempre estás
buscando una razón. Por qué eres como eres, por qué tienes esos hábitos,
por qué te ves como te ves, por qué eres amable o por qué eres malo.
Siempre estás buscando una razón, una solución, una causa, pero no hay
ninguna razón, no hay causa, no hay efecto; hay vacío. El vacío es el Ser y
Yo soy Eso.

Ahora, cuando hablo de Yo-soy, no me estoy refiriendo a Robert. Me estoy


refiriendo a la omnipresencia. Yo-Soy es Eso. Por lo tanto, cuando digo Yo
soy, estoy hablando en nombre de todos nosotros. Porque sólo hay uno,
unidad esencial y todos somos la unidad esencial, no hay ninguna distinción.

La gente me hace preguntas extrañas. Son extrañas para mí, pero no para
ellos, supongo. Por ejemplo, alguien me preguntó esta semana, "¿Cómo es
que todos los grandes Sabios murieron de enfermedad, no todos, pero
algunos, como Ramana, que murió de cáncer, Nisargadatta murió de cáncer,
Jesús fue colgado en la cruz. Y la pregunta era "Si esas personas son tan
grandes, ¿por qué sufrieron de esa manera?" Y yo sólo puedo reírme cuando
escucho preguntas como esas.

La pregunta es, ¿quién ve el sufrimiento? ¿Para quién hay sufrimiento?

Es por eso que en mi situación, la gente dice que tengo la enfermedad de


Parkinson. Y tratan de ayudarme con remedios y tengo que morderme el
labio para no reírme porque yo veo perfección. La perfección es todo lo que
hay, unidad, realidad esencial, no hay nada más. Pero tú dices, "Pero yo veo
a esa gente sufrir, ¿mis ojos me engañan?" Y luego yo respondo, "El cielo es
azul". Cuando alguien me lleva fuera y dice, "Robert, mira el precioso cielo
azul," estoy de acuerdo, ¡pero sé que en realidad no hay cielo y no hay azul!
¡Eso simplemente no existe! Es una ilusión óptica ―un espejismo en el
desierto― aparentemente hay un oasis con agua pero cuando te acercas,
239

sólo hay arena. Es lo mismo. Tus ojos te engañan, tus sentidos te engañan,
las cosas no son lo que parecen.

Todo está bien, y todo se desenvuelve como debe. No hay errores. No se


han cometido errores, no hay ningún error, y jamás se cometerá un error.
Todo es perfecto tal y como es. Por consiguiente, cuando ves alguna
condición, antes de juzgar tienes que preguntarte a ti mismo, "¿Quién ve esa
condición? ¿Para quién es esa condición?"

Por ejemplo, tomemos un ejemplo sencillo. Si todos miramos esta sala y les
pregunto, "¿Cuál es su impresión de esta sala?" Una persona dirá, "Oh, yo
creo que es preciosa," otra persona dirá, "¡La odio!" Otra persona dirá, "es
demasiado pequeña.", alguien más dirá "Está muy limpia," alguien más dirá,
"Está demasiado sucia", así es como es, te estás viendo a ti mismo. No estás
viendo nada más que a ti mismo.

El mundo es un reflejo de tu mente. El universo es una emanación de ti


mismo. Si no existieras, no habría universo. El universo existe porque tú
existes. Tú eres el universo y eso es cierto de cada así llamado hecho en tu
vida. Es un hecho que alguien esté muriendo, y si alguien muere, es un
hecho, pero no es la verdad.

La verdad es: todos somos no-nacidos. Nadie nunca nació. Si nadie nunca
nació, ¿cómo podrías morir? Nadie nace y nadie muere. De nuevo estoy
expresando mi confesión. Así me parece a mí. Es a lo que me refiero cuando
digo, "Esta enseñanza es inútil para la mayoría de la gente," porque no
puedes hacer nada con ella, sin embargo suceden cosas, las vidas mejoran,
la espiritualidad crece, se produce la felicidad, viene la dicha. Todo esto
sucede espontáneamente. Sólo por estar presente, y de eso se trata el
satsang. Al estar presentes, sin hacer uso del pensamiento, sin manipular
nada, sin hacer juegos mentales, sin tratar de mejorarte a ti mismo, sin
pensar en ti mismo, sin pensar en los demás, todo lo bueno sucede, todo por
sí mismo. ¿Por qué? Porque el vacío es la bondad, el nirvana es la realidad
absoluta. El no-nacido es el Ser y Tú Eres Eso, ¿qué más puedo decir? Así
que ¿qué pensáis acerca de esto? Estoy abierto a las preguntas………

Robert Adams, agosto 1990


240

38.-NO HAY NACIMIENTO

Robert: Piensa y hazte la pregunta, "¿Por qué he venido aquí hoy? ¿Para
qué hemos venido a una habitación tan calurosa? Podríamos haber ido a
nadar, a jugar a los bolos, podríamos estar en casa viendo la televisión, pero
algo nos ha motivado a venir aquí, ¿qué?" Pregúntate a ti mismo.

Hay un poder misterioso que motiva a la gente a hacer lo que hace. Algunas
personas se sienten motivadas a ir a una casa de mala reputación. Algunas
personas se sienten motivadas a ir al cine. Algunas personas se sienten
motivadas a ir a reuniones espirituales, ¿qué es lo que provoca esto? ¿Quién
hace que esto suceda? Podemos decir que Dios lo hace, pero, por supuesto,
Dios está dentro de ti mismo y algunas de las cosas que haces, nunca
permitirías que Dios te dejara hacerlas, si Dios es tú mismo. Por lo tanto,
tendríamos que decir que es tu karma. Es tu karma el que te motiva a venir
aquí o ir a otro lugar. Cuando llegas a una reunión como ésta puedes estar
seguro de que has estado trabajando en ti mismo en vidas pasadas. Has
estado practicando durante muchas vidas. Recuerda que esto no es una
iglesia, y esto no es una enseñanza, es una confesión de la realidad.

Cada vez que utilizo el pronombre "Yo", no me refiero a mí mismo, me estoy


refiriendo a Yo-soy. Así que cuando me refiero a mi confesión, me refiero a
nuestra confesión, omnipresencia. Recuerda que cada vez que use la
palabra "Yo", significa omnipresencia. Por lo tanto, yo estoy aquí para
acusarme, de realidad absoluta, de ser no nacido, de unidad final, de
inteligencia pura, de vacuidad, de nirvana. Os confieso todas estas cosas.
Vamos a reflexionar sobre estas cosas mientras meditamos juntos.

[suena la música entonces Robert continúa]

Si realmente quieres arrepentirte, simplemente siéntate en meditación


silenciosa y ve la realidad perfecta en el interior, cualquier conducta errónea
sólo surge en el pensamiento erróneo, y al igual que la mañana es debida
antes a la salida del sol, puede ser perfectamente eliminada a través de la
luz y la sabiduría benevolente.

Om Shanti, Shanti, Paz.


241

Cuando meditamos de esta manera, es con el fin de vaciar la mente. La


mente es como un cubo de basura. Está llena de ideas preconcebidas,
pensamientos, conceptos, no sólo de esta vida, sino de vidas anteriores. Hay
un montón de cosas en esa mente. En verdad no hay mente, pero siempre y
cuando estás expresando conceptos, ideas, opiniones, entonces estamos
hablando de una mente.

Cuando te sientas en meditación silenciosa y miras tus pensamientos,


observa cómo van y vienen. Observa el tipo de pensamientos que vienen a ti.
No tratamos de cambiarlos. No repetimos afirmaciones. Simplemente
observa los pensamientos y se irán por su propia cuenta.

Esta es la forma de tratar con la mente. Observa tus pensamientos,


conviértete en el testigo de tus pensamientos o pregúntate, "¿A quién vienen
estos pensamientos?" uno o el otro. Si haces esto con regularidad, llegará el
día en que serás totalmente libre y te darás cuenta y entenderás lo que
quiero decir cuando digo: "Tú eres no-nacido, tú eres el nirvana, vacuidad".

¿Qué quiero decir cuando digo que eres no-nacido?

Bien, las opiniones que expreso, no tienen por qué ser aceptadas. Recuerda
que estoy hablando a mí Ser. Yo-soy está hablando y Yo-soy es el infinito, la
realidad absoluta. Y te digo en verdad que Yo-soy no nacido, todo es no-
nacido.

Toma un árbol por ejemplo, ¿qué da nacimiento a un árbol? Una semilla, ¿de
dónde viene la semilla? ¿De otro árbol? ¿De dónde viene el árbol? De otra
semilla, y vuelves así con lo mismo y no hay ninguna respuesta, no termina.

Tomemos por ejemplo, las criaturas, como gusanos, cucarachas, chinches,


¿quién les dio nacimiento, originalmente? ¿De dónde vienen? Las flores, la
luna, el sol, la tierra, las estrellas, los seres humanos, las ideas, la intuición,
la discriminación. Te digo que ninguna de estas cosas existen. Nada ha
nacido nunca.

Es una premisa falsa en lo que crees. Cambiar lo malo en bueno, querer


experiencias positivas, todo son tonterías. La razón por la que no quieres una
experiencia negativa se debe a que nunca has tenido una experiencia
positiva. No hay nacimiento. ¿Qué ha dado nacimiento a cualquier cosa?
¿De dónde viene? ¿Sabes lo que es cualquier cosa? No tienes ni idea de lo
que es cualquier cosa, sólo le das un nombre. Por ejemplo, un gato, ¿qué es
242

un gato? No tienes ni idea. Estaba aquí cuando viniste a la existencia y lo


llamamos un gato. ¿Por qué no lo llamamos un árbol? Lo llamamos un gato.
Damos nombres a todo. Ese es el primer error, porque ninguna cosa es, lo
que parece ser. Por tanto, la primera regla del verdadero camino espiritual se
llama ignorancia divina. Ignorancia divina.

No tienes ni idea de lo que algo es, simplemente asumes que lo sabes.


Quieres actuar de forma inteligente, imaginar que sabes algo. Así que
estudias duramente, para aprender la existencia relativa. Pero de lo que no
te dan cuenta, es que te estás estudiando a ti mismo derecho a la tumba.
Aprenderás y estudiarás y al parecer llegarás a ser algo, y te harás viejo, y
cada vez más viejo y antes de morir te preguntarás de qué va todo esto.

No tienes ni idea de lo que algo es, pero te digo una vez más, todo es no-
nacido. Nada existe realmente y la única explicación es, es como un sueño.
Cuando tienes un sueño, ¿le das nacimiento a todo? El sueño simplemente
comienza, con todo lo que aparece. Tú no lo inicias, o lo terminas. El sueño
simplemente comienza de la nada y continúa hasta que te despiertas.

Al estado de vigilia se le llama el sueño mortal. Estamos soñando el sueño


mortal.

Todas las cosas que te interesan, todos sus temores, todas tus frustraciones,
bienes y males, todas tus alegrías y tristezas, es todo un sueño. Y cuanto
más te apegas a él, más humano te vuelves. Es como estar apegado a un
sueño del que nunca despiertas y sigues viviendo el sueño. Por consiguiente,
creas tu propia reencarnación, porque estás apegado a la persona, lugar y
cosa. Y esto te atrae de nuevo a un cuerpo, una y otra y otra vez hasta que
aprendes a soltar, hasta que empiezas a practicar, la vacuidad.

Recuerda, no hay ser y no hay no-ser. No hay nacimiento y no hay muerte.


El hecho de saber esto te trae una semblanza de paz. Sólo pensar en estas
cosas te hace feliz. Pero está más allá de la felicidad humana. Está más allá
de la paz humana. Está más allá de la risa. La risa es cuando el cuerpo está
feliz con algo. Cuando te das cuenta de que no hay cuerpo, ¿dónde está la
risa? ¿Dónde está el llanto? ¿Dónde va a entrar el ser impersonal? Ninguna
de esas cosas existen.

Por lo tanto te haces la pregunta: "Entonces ¿existo yo?" Tienes que


preguntarte: "¿Qué quiero decir con yo? ¿Existo como un ser humano?
243

¿Cómo mecanismo que reacciona? Como una persona que se enciende y se


apaga?" Ese es un concepto falso. Se llama falsa imaginación. Te imaginas
un mundo poblado por insectos, árboles, la luna, el sol, los seres humanos y
todo lo demás que parecen existir y que discriminas. Te gusta esto, odias
esto, disfrutas esto, desprecias eso, pero yo te digo que tienes que ir más
allá de estos conceptos si deseas ser libre.

Sólo imagínate lo tranquilo que te sientes cuando tu mente deja de pensar,


deja de intentar cambiar las condiciones, deja de intentar vengarse, para
luchar por tus derechos. ¿Qué derechos? No tienes derechos. Como ser
humano tienes derechos, y siempre tendrás que luchar por ellos, porque
parecerá que alguien está tratando de quitártelos, pero en realidad no hay
derechos. No hay nada que defender. Puedes preguntar, "Bueno, ¿qué soy,
nada?" No, la vacuidad no es nada (ninguna cosa). Se llama vacuidad
porque significa que nada existe como aparece. Pero hay algo, una fuerza
misteriosa que es la encarnación del amor, compasión, paz, felicidad,
alegría, dicha. Sin embargo, esas palabras no tienen sentido. No le hacen
justicia porque hay mucho más detrás de eso. Tienes que experimentarlo
para entenderlo. Tienes que experimentar para ir más allá de la causa.

La metafísica te enseña, hay una causa para todo, pero eso es infantil. La
causa no existe. Nunca hubo una causa, porque tendría que haber habido
alguien para hacer la causa, para producir la causa y, por supuesto, la
mayoría de las personas le llaman Dios. Ahí entramos en la dualidad, en la
separación. Decimos que Dios hizo a la causa y nosotros estamos
experimentando el efecto. Así que te pregunto: "¿De dónde vino este Dios
que hizo la causa? ¿Y quién hizo a Dios?" Todo son conceptos, todo es
pensamiento relativo. No trates de entender esto con tu mente finita, no
puedes. Lo infinito no puede comprender nunca lo finito o lo finito no puede
comprender nunca lo infinito. Son dos cosas diferentes.

Baste decir, que tú como tú, existes ahora como vacuidad plena. Eres
inteligencia pura, conciencia pura, la realidad absoluta, el nirvana. ¡Justo
como eres ahora mismo! No pienses en ello, si piensas en ello lo echas a
perder, justo como eres en este momento. Tú eres inteligencia pura, realidad
absoluta, tú eres lo no nacido, pero cada vez que viene un pensamiento a tu
mente lo echas a perder.
244

Cuando te despiertes enseguida por la mañana, entre esos pocos segundos


de levantarte, despertarte. Justo antes de despertarte, es cuando estás en tu
estado verdadero. Acabas de abrir sus ojos y no has pensado aún ni un solo
pensamiento, sin embargo, dura unos pocos segundos. Piensa en ese
momento, ¿no te sientes realmente bien en esos pocos segundos, antes de
empezar a pensar acerca de las actividades del día?, esa es la realidad.

Trata de darte cuenta de ese momento mañana por la mañana, tan pronto
como abras los ojos. Antes de que venga un pensamiento. Ese es tu
verdadero estado y eso es lo que eres. Olvídate de tus problemas. Hay un
poder que sabe cómo cuidar de todo por ti, si tú se lo permites. Tienes que
permitirlo. Tienes que rendir o entregar tu ego, tu orgullo, tus conceptos, tus
opiniones, tus preguntas, tus respuestas, todo tiene que ser entregado y el
poder trabaja por su propia voluntad.

Un gran Maestro dijo: "No os preocupéis por lo que debéis comer, por lo que
debéis vestir, adónde debéis ir, sino buscad primero el reino de los cielos y
todas estas cosas se os darán por añadidura", es la misma cosa. Pero, ¿con
qué frecuencia piensas? La mayoría de la gente piensa a cada momento,
siempre estás pensando, preocupado, tratando de corregir algo, tratando de
entenderlo. Y eso es lo que evita el reino de los cielos.

Entonces, qué hacer, nada. No trates de arreglar nada. Ni siquiera trates de


cambiar. Simplemente que seas Tú Ser, tal y como eres en realidad. Deja el
mundo solo. Deja las cosas solas, deja la gente sola.

Así que dices, "¿Cómo puedo existir? ¿Tengo que ir a trabajar? ¿Tengo que
mezclarme con la gente? ¿Tengo que tomar decisiones?" No tengas miedo.
Harás todas esas cosas, pero será diferente. Comprenderás totalmente que
tú no eres el hacedor. Tu cuerpo vino a esta tierra para hacer algo y hará su
tarea. Tú no tiene absolutamente nada que ver con eso. Deja de luchar, deja
de intentar hacer que las cosas sucedan, mantén tu mente en tu Ser.

¿Qué quiero decir cuando digo: "Mantén tu mente en ti mismo?" Tu


verdadero Ser es tu corazón, no tu corazón humano, sino tu corazón
espiritual. Tu corazón es Dios. Mantén tu mente establecida en Dios en tu
corazón. Si quieres en principio utilizar tu imaginación, puedes imaginar una
esfera de luz blanca en tu corazón en el lado derecho de tu pecho, tu
corazón espiritual. Y deja que todos tus pensamientos se fundan en tu
corazón.
245

En otras palabras, no dejes que tus pensamientos vayan hacia el exterior.


Cuando tus pensamientos se dirigen al exterior se producen condiciones.
Cuando mantienes tus pensamientos centrados en tu corazón, de repente
encuentras la paz, la felicidad pura viene por sí misma. Tenemos que dejar
que el poder que no entendemos cuide de nosotros. Este poder misterioso
sabe cuáles son tus necesidades.

Recuerdo la primera vez que vi una foto de Ramana Maharshi en mi


adolescencia y tenía que ir a la India a verlo. No tenía ni idea de cómo, ¿por
qué? No tenía dinero. Un par de meses más tarde, mi tía murió y me dejó
catorce mil dólares. Y dejé a mi familia y me fui a la India. No sé por qué. Y
ha sido así toda mi vida. Así que he aprendido a entregar mis necesidades,
mis deseos, mi ego, al poder que conoce el camino. Y este poder siempre te
llevará sobre un torrente de bienaventuranza para tu mayor bien, si lo
permites. Pero tienes que ser humilde y tienes que abandonar el miedo.
Haces esto mediante estos métodos que enseñamos, a través de la auto-
indagación y siendo el testigo.

Robert Adams, 12 agosto 1990


246

ENSAYOS
39.- EL MISTERIOSO SABIO DE SEDONA
Por: Edward Muzika. Pasó muchos años como monje Zen, y recibió un
doctorado en psicología).

(Publicado en la revista Yoga Journal, Nº 138, Enero/Febrero 1998)

“Un estudiante reflexiona sobre la vida y muerte de Robert Adams, un


estadounidense que logra despertar a los pies de Ramana Maharshi”.

Robert Adams, quien enseñó a un grupo pequeño de estudiantes en silencio


y discretamente desde hace 30 años en Los Ángeles, ha sido uno de los
secretos espirituales mejor guardados de nuestro tiempo. No fundó ashrams,
centros o institutos, nunca dio conferencias en los talleres públicos o de
enseñanza, rara vez fue entrevistado o fotografiado y no publicó ningún libro.
Incluso hacia el final de su vida, cuando su nombre había comenzado a
extenderse, sus reuniones semanales ―o satsangs― nunca excedieron de
50 participantes. Y sin embargo, fue tal vez el único estadounidense en
encarnar y transmitir la experiencia y enseñanzas no duales directamente de
Ramana Maharshi, considerado por muchos como uno de los más grandes
de todos los maestros espirituales modernos de la India.

Ramana Maharshi tuvo un despertar espontáneo a la edad de 16 años.


Presa del pánico a la muerte, se estiró en el suelo como un cadáver, tensó
su cuerpo, y se dijo: "Bueno, mi cuerpo está muerto. Yo lo veo. Pronto será
cremado. Pero, ¿quién es el que muere?" Su intensa indagación sobre esta
cuestión dio lugar a la constatación de que el cuerpo muere, pero la
Conciencia de Sí mismo nunca decae. Esta Conciencia de Sí mismo, más
tarde dijo él, "no tiene relación con nada. También es auto-luminosa. Incluso
aunque este cuerpo sea quemado, no se verá afectada. Por lo tanto me di
cuenta, ese mismo día, de que yo era esa Conciencia."

Esta constatación o realización nunca lo abandonó. Poco después de su


despertar, el joven se marchó de su casa y se dirigió a la montaña sagrada
de Arunachala. Pasó muchos años allí, meditando en una cueva, sin hablar.
247

Finalmente Ramana Maharshi se hizo famoso como Jnani (sabiduría) Yogi


auto-realizado, un gran maestro de la tradición espiritual conocida como
Advaita ("no-dualidad") Vedanta. Aunque muchos pueden hablar de esta
tradición largo y tendido y con gran erudición, Ramana fue uno de los pocos
que tuvo una experiencia y realización directa de la no-dualidad.

Finalmente un ashram creció a su alrededor, y su presencia atrajo a


buscadores espirituales de todo el mundo. En su mayor parte enseñó a
través del silencio, y sus dos primeros libros, “Auto-Indagación y ¿Quién
Soy Yo?”, se componen de respuestas escritas a las preguntas formuladas
por los devotos. Cuando empezó a hablar, normalmente regresaba una y
otra vez al mismo punto: "Todo el mundo dice "yo" sin entender el significado
de ese pronombre. El buscador de la Verdad debe primero hacer la pregunta
'¿Quién soy yo?' tan a menudo como una idea o pensamiento surge,
entonces ahí el buscador debería preguntarse, '¿A quién le ocurre esta
idea?' “Este proceso, él enseñó, conduciría a la liberación.

Un enano y un siddhi
Al igual que su gurú Ramana, Robert Adams tuvo una experiencia
espontánea de despertar cuando era un niño. Nacido en 1928 en el Bronx
(Nueva York), el primer recuerdo de Robert era el de un enano de unos dos
pies de alto, con el pelo blanco y una barba blanca, que se situaba a los pies
de su cama y le hablaba o más bien farfullaba en un idioma que no entendía.
Este hombrecillo finalmente desapareció cuando Robert cumplió siete años.

Después de que el hombrecillo dejó de venir, Robert desarrolló un siddhi, un


poder. En ese momento, dijo, sentía que el mundo le pertenecía. Siempre
que quería algo, él simplemente repetía tres veces el nombre de Dios, y en
cuestión de minutos u horas le era entregado. Una vez, después de que
pensó que le gustaría tomar clases de violín y recitó el nombre de Dios, su
tío apareció con un violín, diciendo que pensaba que Robert podría disfrutar
del aprendizaje del instrumento. Por ese entonces Robert tenía 14 años, y
apenas estudiaba en absoluto. Cada vez que se acercaba un examen, volvía
a decir simplemente, "¡Dios! Dios! Dios!" y las respuestas correctas venían.
Un día, justo antes de tener una prueba de álgebra, repitió tres veces el
nombre de Dios. Pero en lugar de las respuestas de álgebra, algo más vino a
él ― un gran despertar. Acerca de la experiencia misma Robert siempre se
mantuvo reticente, diciendo que era inexpresable. "Pero", dijo, "me cambió la
248

vida por completo". De hecho, Robert empezó a cambiar tanto que su madre
pensó que se estaba volviendo loco. Ya no estaba interesado en la comida,
la escuela, los libros, los amigos o las aficiones. No tenía ni idea de lo que le
había sucedido, y comenzó a explorar libros religiosos de Oriente. Un día se
topó con el libro “¿Quién Soy Yo?” de Ramana Maharshi. Al ver la
fotografía de Ramana, dijo, "Me quedé estupefacto. El pelo de la cabeza y el
cuello se me pusieron de punta. El hombrecillo que me había estado
sermoneando todos esos años era Ramana".

Robert asistió a reuniones y tuvo largas conversaciones con el maestro


espiritual Joel Goldsmith. Finalmente descubrió “Autobiografía de un
Yogui”, de Paramhansa Yogananda, y decidió ir a estudiar con él. Así que a
los 16 años se marchó de casa para ir a Encinitas, California.

Admitido por Yogananda, el muchacho le pidió convertirse en monje en el


monasterio de la Self-Realization Fellowship. Pero Yogananda le negó la
solicitud. "No veía la hora de deshacerse de mí", recordaba Robert. "Me
preguntaba por qué me enseñó todas las prácticas, mantras, afirmaciones, y
técnicas de curación, cuando todas ellas yerran el blanco de la auto-
realización. La actitud de Yogananda era 'lo he hecho muy bien, gracias,
haciendo las cosas de esta manera'." Debido a la naturaleza del despertar
espontáneo de Robert y su conexión con el enano del pelo blanco,
Yogananda le dijo a Robert que Ramana era su verdadero maestro.

Encuentro con Ramana


Durante el otoño de 1946 Robert viajó a la India, llegando por tren a la ciudad
de Tiruvannamalai, a pocos kilómetros de la montaña Arunachala, el sitio del
ashram de Ramana Maharshi. Temprano al día siguiente, mientras caminaba
hacia el ashram, vio a Ramana que venía por el camino hacia él. Una
energía electrizante recorrió su cuerpo. Se sentía completamente abierto.
Mientras Ramana se acercaba, Robert se quitó toda la ropa y se dejó caer a
los pies de su gurú. Ramana se agachó, agarró a Robert por los hombros, le
miró a los ojos y dijo: "He estado esperando por ti. ¡Levántate! ¡Levántate!"

Robert se quedó en el Ashram de Ramana durante casi tres años, durante


los cuales él compró un jeep para el ashram para llevar suministros de la
ciudad y ayudar a construir un gran hospital con el dinero de una herencia.
249

Durante la década de 1940 Ramana estaba casi constantemente enfermo


con artritis severa y otras enfermedades, incluyendo el cáncer que finalmente
le mató. A pocos visitantes se les permitía permanecer más de un par de
semanas en el ashram, así que Robert vivía principalmente en las cuevas de
arriba. Más tarde dijo, "fue con Ramana que mis ojos se abrieron al
significado de mi experiencia".

Después de morir Ramana, Robert quería visitar a otros santos en la India,


pero no le quedaba dinero. El famoso biógrafo de Ramana, Arthur Osborne,
oyó hablar de la situación de Robert y le dio 7.000 dólares para continuar sus
viajes y educación espiritual. Robert vagó por toda la India y por el mundo de
vez en cuando durante los próximos 30 años. Él dijo que quería asegurarse
de que no se había perdido nada. No importa donde viajara Robert, era
descubierto, y un grupo de discípulos creció a su alrededor. Pero él siempre
se resistió a estar sujeto a un ashram o comunidad y pronto siguió adelante.
Finalmente, sin embargo, decidió que era el momento de parar y tomar un
pequeño grupo de estudiantes, a los que podría trasmitir su comprensión. Sin
publicidad ni fanfarria de ningún tipo, comenzó a celebrar satsang en Los
Ángeles.

En el Silencio
Conocí a Robert Adams en junio de 1989. Había sido un monje Zen durante
muchos años y todavía no había encontrado lo que estaba buscando. Recibí
un doctorado en psicología y empecé mi propia práctica de psicoterapia.
Pero al examinar mis emociones sólo me parecía que me hacía más
consciente de mi infelicidad.

En los próximos años escucharía decir a Robert las cosas más


desconcertantes: "Nada es lo que parece ser. El mundo no es real. Tú no
eres tu cuerpo, no eres un ser humano, eres Dios, el Absoluto, omnisciente,
inmortal, la perfección de todo amor". Sin embargo, un día después diría: "No
existe nada ― ni el mundo, ni la mente o el cuerpo, ni lo Absoluto o Dios
Todos son sólo palabras". Un día diría, "No te emociones; todo lo que ves,
tocas, oyes, o sientes no es real. Mira adentro y averigua lo que realmente
eres". Otro día diría, "¿Qué es lo peor que te puede pasar? Puedes morir, y
¿qué hay de malo en eso?" Nunca sabía cómo tomar sus comentarios.
Desafiaban la evidencia de mis sentidos, que constantemente me mostraban
el mundo externo como sólido y real.
250

Aún así confiaba en sus enseñanzas, debido a su total tranquilidad. Él


siempre mantenía el mismo porte de profunda ecuanimidad ya fuera en el
Satsang, viajando en coche, sentado en el parque, o en el almuerzo.
Hablaba con una confianza tranquila, como si estuviera hablando desde una
experiencia constante viva y absoluta, sin pronunciar conocimientos
filosóficos aprendidos de los libros o de Ramana. Porque confiaba en él y sus
enseñanzas, cambié. Todo el mundo reconocía que yo era menos arrogante,
menos agresivo, menos enojado, menos tacaño, menos temeroso del
mundo; era más suave, más apacible, más amable.

Muchas personas, especialmente las que provenían de otras tradiciones que


enfatizaban la transmisión de las enseñanzas o de Shakti (poder espiritual)
encontraban nuestros encuentros de satsang aburridos. Robert no
presentaba técnicas para encontrar la felicidad o Dios, o hacer que la vida
funcionara mejor. Había pocos cánticos y pocos signos externos de devoción
entre sus discípulos. Finalmente, la enfermedad de Parkinson de Robert
perjudicaba su discurso, lo que dificulta la fácil comprensión de sus palabras.
(Solía acusarlo de contraer la enfermedad sólo para que la gente se
esforzara en escuchar). También hablaba lentamente, con largos intervalos
entre las oraciones. Hacía hincapié en el silencio más que en el contenido.
Algunos recién llegados encontraban toda la experiencia carente de energía,
comprensión, devoción, o incluso una comprensibilidad básica. Pero debido
a que tanto faltaba exteriormente, los que se quedaban eran llevados
profundamente adentro por el silencio. De hecho, el silencio es la mejor
descripción para Robert. El silencio era su hogar, su origen, su ser, su
enseñanza.

Sólo estar en su presencia tenía un profundo efecto en muchas personas.


Algunos eran dominados por la felicidad, otros por la paz. Algunos sentían
una profunda relajación que casi les hacía caer en un "sueño" consciente.
Algunos experimentaban un hundimiento en la luz; otros una disolución en el
vacío mientras el mundo se disolvía dentro en ellos; otros una felicidad
profunda y nada más. Para cada uno era diferente. Mayormente Robert era
imperturbable ― nunca se quejaba, nunca le faltaba una sonrisa o una
respuesta divertida, y yo nunca lo vi enojado. Él le daba a la búsqueda
espiritual un enfoque encantadoramente liviano, incluso irónico. "Alguien en
el grupo me ha pedido que hable sobre el sufrimiento", anunció una noche.
"No sé si quieren que les diga cómo sufrir, o cómo deshacerse del
251

sufrimiento", reía. "Cuando estás sufriendo, buscas a alguien para que te


alivie el sufrimiento. Pero si sigues este enfoque, cuando una desdicha es
quitada, sobreviene otra. No hay fin a eso.

"Entonces, ¿qué hacemos? Dejamos al mundo tranquilo. Indagamos dentro.


¿A quién ha sucedido esto? Eso es lo que debes hacer con cada problema,
con cada dolor de barriga, con cada infelicidad, y con todo lo que vemos en
este mundo. ¿Quién es este yo? ¿Quién le dio a luz? ¿Quién es su fuente?"

Otra noche alguien se quejó de que la auto-indagación parecía "como una


actividad muy intensa".

"Nooo", respondió Robert. "Hazlo de una manera cómica. Ríe ― haz un


juego de ello. No lo tomes demasiado en serio."

"¿No es la indagación una forma de búsqueda, indicativa del ego?" preguntó


otro estudiante.

"Tienes que usar tu ego para destruir tu ego", dijo Robert. "Usa tu mente para
destruir tu mente".

"Entonces no hay búsqueda después de cierto punto?"

"Toda búsqueda se detiene."

"Por qué no podemos hacer eso desde el principio?" el estudiante persistió.

"Puedes. ¿Por qué no?" Robert se ríe.

El estilo de enseñanza juguetón y travieso de Robert continuaba fuera del


satsang. En su forma muy mesurada, decía una cosa a una persona y otra
cosa muy diferente a otra. A veces parecería no recordar las promesas,
aunque su memoria era excelente, o se expresaba ambiguamente de tal
manera que todo el mundo pensaba que había accedido a sus diferentes y
contradictorios deseos. Él negaba ser un gurú, pero actuaba como uno y
constantemente ensalzaba las virtudes del "ser realizado" o sabio. Incluso
parecía provocar a la gente para que pudieran entrar en conflicto entre sí.

Por ejemplo, después de conocer por primera vez a Robert empecé a


transcribir todas sus conversaciones, con la idea de venderlas en el satsang,
dando un porcentaje a Robert y guardar una parte para mí para iniciar una
empresa editorial para el satsang. Todo tenía sentido. Robert daba la charla,
yo grababa las conversaciones, las transcribía, editaba, y escribía una
252

introducción para culminar las cosas. Así que, un 50 por ciento era justo,
¿no? Las cosas fueron bien durante un tiempo, hasta que un día llegué al
satsang y encontré nuevas transcripciones en la mesa realizadas por otra
estudiante, María. Ella sólo pedía una donación. Entonces la próxima
semana, más transcripciones aparecieron de otro transcriptor. Había perdido
mi confortable puesto de ser la voz de Robert, mi nuevo negocio se había ido
a pique, y María y yo estuvimos enfrentados por un tiempo. Fue doloroso,
pero efectivo. Me di cuenta de que Robert siempre estaba atizando el fuego,
"revolviendo la hoguera" para hacer que los egos chocaran entre sí, creando
un escenario en el que los aspectos más burdos de la personalidad ―los
celos, la envidia, la necesidad de reconocimiento o control― pudieran salir a
la luz. Robert era un cincel de acero golpeando los bordes de pedernal del
ego.

Éxodo
Desde mi primer encuentro con Robert, él había expresado su interés de
establecer un ashram en alguna otra ciudad. Un mes sería en una ciudad en
Chile o Argentina, y un año después sería en Calcuta o Nueva Escocia.
Siempre estaban llegando ofertas de todo el mundo, pidiendo a Robert visitar
lugares o vivir allí, y por lo general él dirigía estas ofertas hacia mí y algunos
otros.

Pero el juego se volvió más serio durante marzo de 1995, ya que parecía
estar más decidido a trasladarse. Un día fatídico de agosto mientras llevaba
en coche a Robert al satsang, le pregunté: "Robert, ¿no es hora de tomar en
cuenta Sedona?" La gente de allí le había ofrecido todo lo que necesitaba,
incluyendo una residencia y una casa para el satsang. ¿Cómo podía
rechazar tal generosidad y declaración de amor? Robert decidió mudarse a
finales de septiembre, tan sólo por cuatro semanas.

Durante este tiempo, la enfermedad de Parkinson de Robert empeoró, pero


él sólo bromeaba acerca de su enfermedad. La asistencia al satsang iba en
aumento, sin ninguna razón aparente. Una noche, Robert me llamó para que
me acercara a la silla donde estaba sentado, ahuecó su mano en su boca, y
me habló al oído: "Vienen a ver al gurú moribundo. El día que me muera,
vamos a tener la casa llena". En otra ocasión, un devoto sugirió que en lugar
de que Robert diera una charla, alguien (es decir él mismo) podría leer una
de las charlas anteriores de Robert de una transcripción. La respuesta de
253

Robert fue: "Hay muchos maestros que hablan; hay muchos maestros que
están en silencio; pero sólo hay un maestro que murmura!"

Todo cambió ahora en el satsang en Los Ángeles. Robert hablaba tanto


como siempre lo había hecho, pero tenía un resplandor y presencia que
nunca había revelado antes. En lugar de sentarse en la silla y desaparecer
dentro de sí mismo durante media hora antes de hablar, como era
costumbre, se inclinó hacia delante en el borde de la silla, agarrando el
micrófono, mirando a todos con atención. Este era un Robert muy diferente,
uno que sabía que profundos cambios estaban en el aire. El poder que
irradiaba era palpable. Robert todavía bromeaba, pero generalmente estaba
en silencio. A veces sólo nos miraba profundamente a los ojos. Robert
estaba derramándose totalmente en nosotros, dándonos su última mejor
oportunidad.

Robert Adams

En Sedona, Robert vivía con su esposa en una espaciosa casa de dos


dormitorios. Todo el extremo de su sala de estar era de cristal y daba a
Capital Butte, una montaña que se parece mucho a Arunachala. Robert se
sentaba a menudo en un gran sillón frente a la montaña al ponerse el sol.
Dos veces al día llevaba a su pequeño perro, Dmitri, a dar un paseo. Dormía
muy poco, tal vez tres horas por noche, y luego se sentaba en silencio a
partir de las 3 de la mañana hasta las 6, al que se le unían devotos de todo el
mundo que conocían su horario.

Robert pasó sus últimos días hablando con los estudiantes. Dió a dos
personas instrucciones explícitas para comenzar satsangs en Sedona y
Santa Mónica. A algunos otros les entregó la responsabilidad de cuidar de su
familia.

Durante sus últimos días, Robert solicitaba silencio completo. Los devotos
decían que él podía oírles su más leve susurro, no importa dónde estaban en
la casa, y él gritaba pidiendo silencio.

Un derrame cerebral afectó a su visión a finales de febrero, pero su estado


de ánimo nunca cambió. Robert se enfrentó a su muerte con una actitud de
felicidad y emoción, como si se estuviera embarcando en un gran viaje. El
perro de Robert había muerto pocos meses antes, y él había dicho muchas
veces, "Dmitri me mantiene conectado a tierra. Cuando él muera moriré yo".
254

Y así fue. Dos noches antes de morir, devotos y familiares lo llevaron fuera
para una última mirada a la montaña. Él señaló a la cima de la montaña y
dijo: "Nieve". Nadie entendía, porque no había nieve en la montaña. Uno o
dos días más tarde, sin embargo, la nieve comenzó a caer, suavemente al
principio, y luego con una creciente furia. En cuestión de horas todos en la
casa se quedaron atrapados, sin poder salir, y por lo tanto fueron bendecidos
para presenciar la muerte de Robert aislados del mundo exterior.

En la noche antes de su muerte, una gran energía pacífica impregnaba su


dormitorio, y empezó a sonreír y reír. Dijo que Ramana había entrado en la
habitación, junto con Cristo, Buda y muchos otros santos y sabios. Preguntó
si nadie podía verlos y habló con Ramana y los otros, tal como lo había
predicho que sucedería después de una visión que tuvo hace 10 años.

Su cuerpo y rostro estaban radiantes, y él irradiaba una energía que vigoriza


a todo el mundo. Los estudiantes comentaron que sentían que Robert estaba
trabajando en un nivel de energía sutil, transformándolos y purificándolos.

Robert era plenamente consciente cuando murió y reía y sonreía hasta el


final. Él dijo que no había más dolor, sólo "hormigueo", a pesar del hecho de
que ahora también padecía cáncer de hígado. Minutos antes de morir, agarró
la cabeza de su hija, pronunciando las palabras: "Te amo, Te amo". Su
cuerpo estaba bañado, ungido con aceites fragantes, y estaba vestido de lino
blanco y seda. Aquellos de nosotros que lo vimos estábamos abrumados por
su belleza. Partes de su cuerpo se mantuvieron calientes durante días,
especialmente los pies y el pecho.

Cuando el gurú de Robert, Ramana Maharshi, estaba muriendo les dijo a sus
discípulos en duelo, "Ellos creen que este cuerpo es Bhagavan y le atribuyen
sufrimiento. ¿No es una pena? Están abatidos porque Bhagavan va a
dejarlos y marcharse. Pero ¿adónde podría ir?"

Robert nos dejó con un mensaje similar. "Cuando despiertas", dijo una vez,
"no hay tal cosa como estar bien o estar enfermo. Pero tú no entiendes lo
que te digo, y vas a diferentes médicos, tomas colónicos, visitas a todos los
curanderos el mundo. Lo que debes hacer es buscar el Ser. Luego te
despiertas. Fue todo un sueño. El cáncer no existía. La búsqueda de alivio
no existía. Yo no existía. Eres libre".
255

Sobre Despertar del Sueño


Despierta de este sueño mortal. ¿Quién tiene que despertar? Pregúntate a ti
mismo. No hay nada que despertar. ¿Puedes decir por qué no hay realmente
nada que decir? Podemos jugar a todo tipo de juegos con mantras y técnicas
tántricas ― ¿con qué fin? Sólo sé que no eres nadie; no hay absolutamente
nada que hacer; nadie existe. Esto te libera de todo. Te libera de toda
responsabilidad hacia ti mismo y el mundo.

Algunos de ustedes todavía creen que si te vuelves de esta manera serás


tan sarcástico y beligerante que no te importará ser amoroso y amable, pero
esto no es cierto. Por el contrario, cuando sueltas todo, cuando sueltas todas
tus ideas preconcebidas, tus dogmas, te olvidas de todos tus rituales y todas
las cosas que has estado haciendo toda tu vida, lo que llamamos amor
comienza a funcionar como tú. Lo que llamamos compasión comienza a
funcionar como tú.

La bondad, la paz, estos atributos se harán cargo automáticamente, porque


has perdido todo temor. Cuando has perdido todo temor por la existencia, el
amor se hace cargo automáticamente.

Sobre Maestros y Estudiantes


Tú creas un maestro para que te despierte; pero ya estás despierto y no lo
sabes. Un maestro te da enseñanzas, te da la gracia, y te hace comprender
que ya estás despierto y en paz. A cambio tú cuidas del maestro. Es un
juego recíproco. Es tu juego, es tu sueño. Por lo tanto despierta ahora y sé
libre.

Sobre el Corazón
Tu corazón tiene que ser tu guía. Si eres sincero, sabrás a dónde ir y qué
hacer. Si estás trabajando por tu ego, encontrarás defectos en todo. Pero
una cosa es cierta, todo el mundo está en su lugar correcto. No hay errores.
Nadie los ha cometido. Nadie los está cometiendo.

Aquellas personas que están con ciertos gurús pertenecen justamente


adonde están, por el momento. Gírate hacia dentro y tu corazón te dirá a
dónde ir. Dé: no hay sufrimiento, no hay muerte…….
256

40.- ROBERT ADAMS SOBRE ILUMINACIÓN Y


GURÚS
por Ed Muzika

Robert Adams nunca nombró a un sucesor. Una vez me dijo que había un
libro que acababa de leer de Lakshman, que declaraba que Ramana
Maharshi había nombrado a Lakshman como su sucesor. Robert dijo que
Ramana nunca nombró a un sucesor y él debería saberlo ya que estaba allí.
Unos años más tarde, me encontré con Ganeshan, el editor de The Mountain
Path, la publicación del Ashram de Ramana, así como con el sobrino de
Ramana, que dijeron que tampoco nunca habían oído hablar de un sucesor.

Quizás Ramana dio una transmisión secreta, como hizo el Quinto Patriarca
Budista con el Sexto Patriarca, para que este último sobreviviera. Aún así,
este último fue perseguido durante 12 años, buscado por dos aspirantes
celosos, que querían su cuenco de sucesión y túnicas y por aquellos que
querían la iluminación en la punta de una espada. Pero, ¿cuál sería el motivo
de una transmisión secreta?

No hay ni ha habido necesidad de una línea de sucesión desde el punto de


vista de Robert. Robert se reía de la idea y decía: "¿Qué sentido tiene?" No
necesitaba nombrar a un sucesor. Veía todo el concepto de la sucesión
imaginaria de estudiantes imaginarios dentro de un espacio mental irreal
como una broma final.

El único deseo de Robert era que sus estudiantes encontraran su verdadero


yo y fueran liberados del sufrimiento y de la muerte imaginarios. Él dejaba
que sus estudiantes encontraran y enseñaran a su manera, sin que las
relaciones públicas les impulsaran la construcción de su "práctica". En todo
caso, él salía al paso para contradecir a cualquier persona con un ego
declarar que él/ella era su sucesor o ser iluminado, y había tantos alrededor
de Robert. Él nunca llegó a afirmar eso para sí mismo, sin embargo, nunca lo
negó tampoco. Sólo lo sabíamos por su comportamiento y sus propias
enseñanzas.

Robert casi siempre se negaba a comentar o a decir lo que pensaba sobre si


uno u otro maestro estaba iluminado. Recuerdo que le pregunté una vez
257

acerca de Rajneesh (Osho), porque él tenía ese comportamiento, lejos de


parecerse a la mirada y suave voz de Robert. Robert asintió y dijo que sí,
que él lo estaba. Todas las otras veces que pregunté alguna de estas
preguntas sin sentido acerca de alguien, diría que no. Para Robert, la
iluminación era una cosa muy rara.

Mi amigo Swami Shankarananda llama a la lista interminable de aquellos que


reclaman la sucesión de uno u otro gurú Advaitín, "Advaitines de California".
Esta es muy apropiada.

La cuestión de esto es que nadie sabe quién la tiene o no. Sólo intenta la
única práctica que Robert Adams siempre enseñó, es decir, la auto-
indagación, Atman Vichara, y observa el impacto en tu yo imaginario. Por
supuesto, para hacer eso, necesitas tener fe, y esa es una historia
completamente diferente.

Más sobre los últimos días de Robert:


La salud de Robert había comenzado a deteriorarse seriamente en algún
momento de 1993 o 1994. El medicamento L Dopa que había estado
tomando para controlar los síntomas de su Parkinson empezaba a ser
ineficaz. Tenía cada vez más dificultad para moverse o hablar. Su voz se
había vuelto muy débil y, a veces, si la medicación no funcionaba, era casi
imposible entenderle.

Antes de ir a almorzar con un estudiante (esta era su manera de dar


enseñanzas privadas, que era ir al restaurante vegetariano cerca de su casa
llamado Follow Your Heart), había tomado su L Dopa una hora antes de
tiempo para que pudiera moverse y ser entendido. Lo mismo con el Satsang.
En raras ocasiones, pero cada vez más, se sentaba ante el público en la silla
y simplemente miraba hacia el público. Él hacía esto durante un largo tiempo,
y luego de repente se levantaba y se marchaba enérgicamente. No podía
hablar, y su andar parecía que perdía el equilibrio.

Sus estudiantes cercanos sabían que algo andaba mal.

Para 1994, se había vuelto muy débil. Su esposa, Nicole Adams, más tarde
me dijo que Robert sabía que había algo malo en su cuerpo y que es una de
las razones por las que quería trasladarse a Sedona, pensando que él podría
tener una mejor salud allí.
258

Para 1994 el número de personas que venían al Satsang había aumentado


dramáticamente. Durante los últimos seis meses antes de que él se
trasladara a Sedona en 1995, era obvio que estaba muy enfermo. La gente
venía al Satsang de todo el mundo.

Un día en el Satsang, teníamos una excepcional gran audiencia. Justo antes


de que el Satsang comenzara y la gente se arremolinara a su alrededor y
hablara, Robert se inclinó y me susurró al oído: "Todos vienen para ver al
gurú moribundo. El día que me muera, el lugar estará lleno".

Antes de que Robert se trasladara a Sedona, creo que en septiembre de


1995 (no estoy cronológicamente seguro.), Su esposa, Nichole pasaba gran
parte del día cuidando de sus necesidades diarias. Robert apenas era
funcional antes de tomar el L-dopa y otro medicamento cuyo nombre he
olvidado.

Después de trasladarse a Sedona, Mary Skene, uno de los últimos


veteranos, comenzó a asumir la tarea de cuidar de él.

Robert tenía cáncer de hígado. Después de un rato, el dolor cedía, como él


lo describía, como un "hormigueo". Cada vez comía menos a medida que la
enfermedad progresaba y llegó a quedarse muy delgado. Otros estudiantes
venían y hacían las compras y a veces preparaban las comidas.

Robert se volvió cada vez más silencioso. Quería tranquilidad en toda la


casa. Cuando vine a visitarle la última vez, caminaba de un lado para otro
entre el dormitorio y la sala de estar donde yo estaba sentado. Él quería
estar conmigo, porque sabía que era nuestra última reunión, pero tenía
dificultades para socializar y estar levantado fuera de la cama.

Robert murió en 1997. Parece que todos los maestros Advaitines, y la


mayoría de los maestros Zen, mueren de cáncer. De todos modos, después
de su muerte, muchos aspirantes a gurús de todo el mundo comenzaron a
invadir Los Ángeles y Sedona dando charlas y talleres. Era evidente que
estaban tratando de recoger a los estudiantes de Robert. Sentí que eran
como buitres espirituales.

La cuestión de todo esto, es tener cuidado de los maestros que proclaman


algún talento especial, la iluminación o sucesión. Tener cuidado con quienes
hacen mucha publicidad o dan talleres caros. Robert nunca cobró un centavo
para que alguien fuera al Satsang y nunca dio ningún taller. Como Robert
259

decía muchas veces, los mejores maestros son desconocidos. Evitan tener
un gran número de seguidores y buscan la cualidad y no la cantidad.

Sin embargo, como él tenía en tan alta estima a Rajneesh, uno de los
maestros con el perfil más alto de nuestro tiempo, parece que puede haber
excepciones a esta regla.

Fuente: “We Are Sentience”


260

41.- EL ARTE DE LA RENDICIÓN


por Robert Adams

¿A quién debo rendirme? A tu Ser. El Ser que es omnisciente, omnipotente.


El Ser que lo Impregna Todo. El Ser que es la Unidad Final, Conciencia
Pura. Sat-Chit-Ananda. Ríndete a ese Ser, porque Tú Eres realmente Eso.

Y si te sorprende lo que has oído, comienza haciendo precisamente eso.


Mientras estás en el trabajo, mientras estás lavando los platos, mientras
estás viendo la televisión, siempre recuerda rendirte. Y un día el maestro
interior tirará de tu mente hacia dentro, hacia la Fuente y Despertarás. Serás
liberado. Serás el Ser. Entonces eres Libre.

No hay nada en este mundo o en cualquier otro lugar que pueda afectarte o
causarte daño a menos que te lo creas. El progreso del mundo se compone
de creencias mentales. Todo lo que contemplamos es una proyección de la
mente, y como cambia constantemente, no se puede decir: "Esta es la
realidad." Por ejemplo, tu cuerpo no es el mismo que era hace 10 años, o
hace 20 años, o cuando fue concebido. ¿Cómo puedes decir por lo tanto que
tu cuerpo es real?

Sobre la impermanencia
El mundo no es el mismo que era hace veinte años, todo ha cambiado.
Entonces, ¿cómo es posible que digas que el mundo es real? La mayoría de
nosotros tiene miedo de tratar esta cuestión... porque empezamos a sentir
que nada es permanente, y esto da miedo. Si nada es permanente, entonces
¿quién soy realmente? ¿Qué soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Cuál es el origen
de mí mismo? Estas preguntas sólo pueden ser respondidas por ti.

Algo hermoso
Hay algo más hermoso, más grandioso, más maravilloso de lo que podrías
imaginar, que existe dentro de ti, que es el sustrato de toda existencia. Sin
embargo, para sentir esta alegría, esta felicidad, con el fin de hallar la
liberación total de las llamadas cargas de la vida, tienes que profundizar en ti
mismo. Tienes que renunciar a algo. No puedes quedarte como estás, con la
misma disposición, los mismos valores, las mismas ideas preconcebidas, los
261

mismos conceptos y ser libre. No puedes hacer esto. Tienes que dar media
vuelta y abandonar totalmente todas tus ideas acerca de lo que es la vida,
rendir totalmente tu ego, tu mente, tu cuerpo.

Sólo el Ser es suficiente. No siendo esto, no siendo lo otro. Sólo Ser.

El secreto de la paz de la mente es no identificarte con nada que no sea tu


Verdadero Ser.

¿A quién rindes esto? A tu Ser, la única carga que has tenido siempre es tu
mente. No hay ninguna otra carga. Mira si puedes parar tu mente por unos
segundos y observa lo tranquilo que estás. Cuando no hay pensamientos no
hay temores ni preocupaciones. No hay ansiedad, ni deseos, ni necesidades,
ni codicia, ni dolor, ni enemigos. Es la mente, los pensamientos, lo que causa
que estas cosas venga hacia ti. En realidad nosotros creamos estas
condiciones. Nosotros creamos nuestra propia realidad. Piensa en el tipo de
vida que estás viviendo hoy, tus posesiones, tus amigos, tus seres queridos,
tu empleo. ¿Estas cosas vienen hacia ti gracias a la suerte o el azar? Por
supuesto que no. Has creado todas las cosas por ti mismo, porque has
creído en el falso yo, y te has imaginado que eres un ser humano que tiene
que pasar por experiencias. Te han lavado el cerebro desde que eras
pequeño para creer en las cosas que crees hoy.

Ir hacia dentro
Por lo tanto, si realmente quieres la libertad, la liberación, no la busques. No
hay lugar donde encontrarla. Porque ya existe dentro de ti mismo. Tú ya eres
Eso. Entonces, ¿dónde puedes ir a buscarla? ¿Quién puede dártela? Si
quieres agua, abres el grifo. No miras el grifo y lloras y gritas: "Quiero agua".
Abres el grifo y tienes agua. Sin embargo, cuando eras un niño pequeño, no
sabías cómo abrir el grifo.

Entonces, si querías beber, llorabas y pataleabas, y tu mamá o papá abría el


grifo y te daba de beber. Por lo tanto, para beber de la fuente de la vida
eterna, que es tu realidad, tienes que abrir el grifo. Tienes que volverte del
revés. ¿Puedes imaginarte cómo te verías del revés? No sería una visión
agradable.
262

La elección
La mayoría de nosotros creemos que si escuchamos la palabra correcta, si
despertamos a través de la Gracia de un Sabio, seremos libres. Esto es
cierto en algunos casos. Pero estas personas de las que has leído en los
libros sagrados que fueron tocados por la Gracia de un Sabio, estas
personas han hecho sus deberes, antes de ese acontecimiento. Tienes que
quererlo por ti mismo, y cuando lo quieres intensamente, algo te sucederá.
Cuando deseas la liberación más que cualquier otra cosa en la vida, has
comenzado a dejar tus historias.

© 2003 by The Infinity Institute

Fuente: Advaita Vision Robert Adams


263

42.- BIOGRAFÍA DE UN SABIO


por Edward Muzika

Yo llamo a Robert Adams el “misterioso sabio” porque sabemos tan poco


acerca de él. Rara vez hablaba de su pasado y casi nunca revelaba sus
sentimientos o pensamientos acerca de cualquier asunto personal, incluso
cuando se le preguntaba. Era como si él no existiera como persona. Después
de estar con él constantemente durante casi ocho años, todas las historias
que me contó sobre su vida podrían sumar tres docenas de páginas. Él casi
siempre hablaba en el presente. Siempre rehuía la publicidad y evitaba
cualquier publicación acerca de sí mismo en todas salvo en unas pocas
revistas hindúes como el Mountain Path publicado por el Ashram de
Ramana, y en Inner Directions. Me dijo que los más grandes maestros eran
desconocidos, y que él sólo quería diez discípulos íntimos sobre los que
pasar su comprensión.

Por supuesto, las cosas que me dijo sobre su vida o sobre qué o quién vio,
son extraordinarios, y me refiero a ellas a través de este sitio web.

Más que eso, yo no creo que él quisiera ser molestado con los deberes y la
publicidad que recaen sobre los gurús públicos. Años antes (supuestamente
- algunos monjes Baba dudan de esto), había rechazado al intrépido
Muktananda, que quería que Robert le ayudara a construir Ashrams en todo
el mundo. Él le dijo a Baba: "¿De qué sirve eso?" Un poco más tarde, se
separó del Yogi Bhajan después de que sus seminarios comenzaban a atraer
demasiado la atención en Houston.

También era misterioso porque era muy callado; nunca destacaba entre la
multitud y raramente expresaba o demostraba emociones. Nunca lo vi
enojado, y sólo le oí criticar a la gente dos veces (¡una vez a mí!). Una vez
lloró cuando yo lloraba después de que uno de mis gatos murió. Lloraba
suavemente y muy silenciosamente unas pocas veces en el Satsang en
Sedona cuando algunos de nosotros lo visitábamos allí. Pensábamos que
añoraba Los Angeles y a nosotros. Lloraba abiertamente al ver un vídeo de
Ananda Mayi Ma, a quien había conocido bien. En la mayoría de los casos,
264

él estaba libre de la emoción, y había sido criticado por su familia por no


expresar ninguna emoción en el funeral de su madre, al que asistió unos
años después de regresar por primera vez a Estados Unidos. Al no expresar
señales emocionales, siempre fue difícil "entender" a Robert y a veces su
tranquilidad y retraimiento lo hallaba un poco frío para mí. Pero no había
frialdad allí, había una falta de presencia. Él no estaba allí. Y alguien que no
estaba allí no se puede esperar que esté allí en alguna clase de forma
humano-emocional. Él ni siquiera pretendía estar allí en alguna forma
socialmente aceptable.

Por lo general, él permanecía tranquilo, sentado en el fondo, dándose cuenta


de todo. A la hora de la comida o la cena, todo el mundo hablaba de todo tipo
de cosas, y Robert era por lo común ignorado, tranquilamente comiendo
mientras todos los demás se entretenían unos con otros en animada
conversación. Robert sólo se convertía en Gurú en el Satsang, cuando
después de estar sentado en silencio durante un largo tiempo, y después de
mirar por toda de la sala, 'sintiendo' las vibraciones, se ponía a hablar.
Después de la charla, se quedaba en silencio, y luego solicitaba preguntas.
El silencio es la mejor descripción para Robert. El silencio era su casa, su
origen, su ser, su enseñanza.

Muy pronto después de conocer a Robert, me dijo que incluso su mujer de


cuarenta años, pensaba que él era raro. Ella realmente creía que Robert era
de otro planeta, y que algún día un platillo volador aterrizaría y se lo llevaría
de su casa. Años más tarde, bromeaba con ella respecto a esto, y ella dijo:
"¡Sí, lo creo!" Tal vez, de alguna manera, yo también lo creía. Robert era un
extraordinario y extraño, extraño hombre.

Una vez él bromeó que para ser tomado en serio y obtener un préstamo en
un banco, se puso un traje y "actuó con normalidad". Dijo que lo echaron a
patadas de todos modos. La "normalidad" de Robert sería considerada
extraña por la mayoría. Imagínese, no estar sentado y catatónico durante
horas en una silla mirando hacia fuera en su patio trasero, sin parpadear ni
pestañear durante horas.

Rara vez alguien le pregunta acerca de su vida anterior en el Satsang. Por lo


general evitaba las preguntas sobre su vida y experiencias, especialmente
durante los primeros años cuando yo le conocí, antes de adquirir gran fama
como maestro. Con poca frecuencia, sin embargo, revelaba algún incidente
265

de su pasado, como su encuentro con Ramana, su experiencia del despertar,


o algunos empleos que tuvo en el pasado.

Por lo que puedo recordar, lo que sigue es un esbozo de su biografía


espiritual recogida de lo que él me dijo, leyendo sus propias publicaciones
escasas y lo que dijo en Satsangs.

Robert nació el 21 de enero de 1928 en el Bronx (Nueva York). Su madre era


judía y su padre católico. Era un joven rebelde, siempre a punto de meterse
en problemas. Cuestionaba las prácticas de los que le rodeaban, como
comer carne. Su madre a veces mataba pollos para la comida del domingo.
Robert no podía soportar ver o comer carne. Era acuciado por la duda de
cómo puede haber un mundo donde la gente comía animales, que estaba
lleno de sufrimiento y muerte, y sin embargo, supuestamente allí había un
Dios que permitía todo esto. Por supuesto, muchas personas están
atormentadas por la misma duda. Él luchó contra esta idea hasta que tuvo
once años, cuando un día, le vino una repentina y abrumadora realización de
que no había tal mundo, ¡era una ilusión! No existía. Este era un tipo de
resolución muy diferente, por cierto. La mayoría de la gente acuciada por
esta cuestión la resolvía desechando la cuestión o convirtiéndose a la fe de
algún sistema religioso. Esta resolución a los once años de edad era un
presagio de su iluminación futura.

El primer recuerdo de Robert era el de un hombrecillo de dos pies de alto con


el pelo blanco y una barba blanca que se situaba a los pies de su cuna y que
le farfullaba en un idioma que no entendía. Dijo que el hombre era muy
animado, y que constantemente le 'sermoneaba'. Este hombrecillo finalmente
desapareció cuando Robert cumplió siete años. Años más tarde, después de
su experiencia de despertar, estaba mirando un libro sobre las enseñanzas
de Ramana Maharshi, cuando vio la foto del sabio. "¡Me quedé perplejo!"
dijo: "El pelo de la cabeza y del cuello se me pusieron de punta. El
hombrecillo que me había dado sermones durante todos esos años era
Ramana!"

Después de que el hombrecillo desapareció, Robert desarrolló un Siddhi, un


poder. Sentía que el mundo le pertenecía. Cuando quería algo, simplemente
repetía el nombre de Dios tres veces y en cuestión de minutos u horas, se le
concedía. Una vez, después de pensar que le gustaría tomar lecciones de
266

violín y hacer el mantra del nombre de Dios, su tío apareció con un violín
diciendo que pensaba que a Robert le podría gustar aprender.

Cuando Robert tenía 14 años, apenas estudiaba las materias de la escuela


en absoluto. Cada vez que se acercaba un examen, decía otra vez: "¡Dios,
Dios, Dios!" y las respuestas correctas venían. Un día, justo antes de hacer
un examen de álgebra en la clase de la señora O'Reilly, repitió el nombre de
Dios tres veces. En lugar de las respuestas del álgebra, otra cosa vino a él,
una total y completa experiencia de iluminación interior, le fue revelado el
conocimiento trascendente de la vida y de la muerte, de la realidad y la
ilusión.

Robert se retiró aún más completamente del mundo. Dejó de comer, dejó de
ir a la escuela, dejó de salir con amigos. Su madre estaba muy preocupada
por supuesto, y, lo que era bastante inusual en ese momento (1942) lo
mandó a ver a un psiquiatra. Al parecer, el psiquiatra le dijo a su madre que
crecería y eso desaparecería.

Robert no tenía ni idea de lo que le había pasado, y comenzó a explorar los


libros religiosos orientales para encontrar un sentido a la experiencia.
Empezó a asistir a reuniones con Joel Goldsmith, tomando un autobús a
varias millas de distancia de la ciudad.

Un día, en una biblioteca, vio el libro sobre Ramana Maharshi, que contenía
la fotografía mencionada anteriormente. También descubrió el libro
“Autobiografía de un Yogi”, de Paramhansa Yogananda, y decidió que tenía
que estar con él. Por consiguiente, a los 16 años, dejó su casa para estar
con Yogananda en el campus del Self-Realization Fellowship (SRF) en
Encinitas, California.

Robert siempre ha tenido algunas historias que contar de Yogananda, entre


ellas una sobre su iniciación en la orden de los swamis de Yogananda.
Después de la iniciación, Yogananda le susurró al oído de Robert, "¿Me
amarás siempre, sin importar lo que haga?" Robert, un tanto sorprendido por
la pregunta, y pensando para sí mismo: "¿Qué planea hacer este tipo?" sólo
respondió: "¡Por supuesto!"

En resumidas cuentas, Yogananda no permitiría que Robert se convirtiera en


un monje en el SRF. Como Robert confesara: "No veía la hora de
267

deshacerse de mí. Me preguntaba por qué él me había enseñado todas esas


prácticas, mantras, afirmaciones y técnicas de curación, cuando todas ellas
erran en el blanco de la auto-realización." La actitud expresada por
Yogananda estaba en la línea de, "¡Lo he hecho muy bien, gracias, haciendo
las cosas de esta manera!" Debido a la naturaleza del propio despertar
espontáneo de Robert, su conexión con el hombrecillo del pelo blanco, y a la
propia relación devocional de Yogananda con Ramana Maharshi, le dijo a
Robert que fuera a ver a Ramana.

Durante el otoño de 1946, Robert llegó en tren a la ciudad de


Tiruvannamalai, a pocos kilómetros de la Montaña de Arunachala, donde se
encuentra el Ramanashram y su futuro maestro, Ramana Maharshi. Se subió
a un carro de bueyes hacia el Ashram, fue admitido, y pasó la noche.
Temprano al día siguiente, mientras caminaba de regreso de la montaña,
hacia el Ashram, vio a Ramana caminando por el camino hacia él. Una
energía electrizante recorrió su cuerpo, y el último vestigio de lo que los
hombres llaman un ego le abandonó. Se sentía completamente entregado,
completamente abierto. Mientras Ramana se acercaba, Robert se
desprendió de su ropa, se acercó a Ramana y cayó a los pies de su gurú.
Ramana se agachó agarrando a Robert por su hombro, y le miró a los ojos
con total amor y le dijo: "Te he estado esperando. ¡Levántate! ¡Levántate!"
Robert dijo que si Ramana le hubiera pedido saltar por un acantilado en ese
momento, lo habría hecho gustosamente.

Robert parece diferente cuando cuenta esta historia. La mayoría de las veces
nunca habla de su pasado, y cuando lo ha hecho, lo hace más por
entretenimiento que por fines didácticos. Cuando contó esta historia estaba
sentado erguido, casi de pie fuera de su silla, y miraba hacia fuera, por
encima de la multitud frente a él, casi como si estuviera viendo a Ramana de
nuevo. Las lágrimas brotaban de sus ojos cuando declaraba que habría
saltado al acantilado por Ramana, y finalmente añadió: "Así es como tienes
que estar, completamente desnudo ante Dios, completamente entregado!"

Robert se quedó en el Ashram de Ramana durante poco más de tres años. A


los visitantes no se les permitía permanecer mucho tiempo, así que vivía en
las cuevas por encima del Ashram. Durante su tiempo allí, compró un jeep
(coche todoterreno) para el Ashram para llevar el suministro de la ciudad, y
ayudó a construir un gran hospital en el Ashram con el dinero de una
herencia.
268

[Nota: He encontrado una verificación independiente de este último regalo de


Robert en un libro escrito por David Godman titulado “Living by the Words of
Bhagavan”, publicado en la India en 1993. A pesar de que el donante no era
nombrado en el libro, la situación descrita por Godman era idéntica a lo que
Robert me dijo.]

Durante la década de 1940, Ramana estaba casi constantemente enfermo


de artritis severa y otras enfermedades, incluyendo el cáncer que finalmente
le mató. A pocos visitantes se les permitía permanecer por más de un par de
semanas en el Ashram, por lo que Robert vivía principalmente en las cuevas
de arriba, lo que también le permitía evitar las multitudes.

Después de la muerte de Ramana, Robert habría querido visitar varios otros


santos en la India, pero ya no le quedaba dinero. El famoso biógrafo de
Ramana, Arthur Osborne, se enteró de la situación y las hazañas de Robert y
le dio 7.000 dólares para continuar sus viajes y su educación espiritual. De
una manera rara suceden estas cosas, según mi propia experiencia; esta fue
precisamente la cantidad que había gastado en el jeep y el hospital.

Robert deambuló por toda la India y de vez en cuando por el mundo durante
los próximos 35 años, se casó en 1954, y crió, frecuentemente en “absentia”
(ausencia), a dos hijas. Después de desarrollar Parkinson en la década de
1980, se instaló en Los Angeles con su familia, donde comenzó a enseñar,
primero a grupos pequeños en hogares de estudiantes, y luego a multitudes
cada vez más grandes. Siempre sentía que le debía algo a su hija menor por
pasar tan poco tiempo con ella mientras estaba creciendo.

También me dijo que el Parkinson era un regalo, porque lo mantenía sin salir
de casa, poniendo fin a sus viajes por el mundo. La primera vez que supo
que tenía la enfermedad, se trasladó a Los Angeles, donde su esposa y su
hija vivían. Trabajó como personal de mantenimiento en un complejo de
apartamentos. Su esposa hacía vestidos, que vendía en mercadillos y
diversos puntos de venta. Con el tiempo, a causa de la enfermedad, ya no
era capaz de desarrollar el trabajo físico requerido y empezó a enseñar en
serio y reunir estudiantes. Yo no creo que él quisiera enseñar otra vez, pero,
como él me dijo, no tenía otra opción.

Me dijo que había estado viviendo en una cabaña en Oregón cuando se dio
cuenta por primera vez de sus manos temblorosas y una cierta sensación de
pesadez cuando se movía. Finalmente, se hizo una evaluación neurológica,
269

donde, como él dijo: "El doctor me dijo que tenía buenas y malas noticias. La
buena noticia fue que se trataba de la Enfermedad de Parkinson y la mala
noticia que era de Parkinson", lo que significa que no tenía un tumor
cerebral. Con los años, los síntomas de Roberts empeoraron. Cuando lo
conocí por primera vez, la enfermedad ya le hacía hablar con dificultad y era
difícil entenderle. Por la época en que dejó Los Angeles, era
extremadamente difícil entenderle debido a su voz suave y su falta de control
de su boca y respiración. A menudo me hacía señas durante el Satsang y
susurraba en mi oído lo que estaba tratando de decir. Hacia el final de sus
días en Los Angeles, no había nadie que supiera lo que él estaba diciendo.
Creo que él sentía que yo podía saber mejor lo que estaba diciendo que los
otros en el Satsang porque le conocía desde hace mucho tiempo, y había
transcrito muchas de sus conversaciones. Una vez bromeó en un Satsang
que, "Hay muchos maestros que dan largas conferencias; hay muchos que
están en silencio, pero sólo hay uno que murmura".

Uno de sus estudiantes, que sólo lo conoció una vez en Sedona, dijo que
cerca del final, Robert era casi inaudible. Esta persona dijo que todo lo que
Robert dijo, una y otra vez, fue "¡Libertad! ¡Libertad, Libertad", que tuvo un
efecto profundo y duradero en esta persona.

Su paradero durante sus períodos de vagabundeo y con quien estuvo no


están claros. Su hija está ahora escribiendo una biografía, que podría mejor
iluminar esos años oscuros. Mi recuerdo de lo que me dijo fue que cuando
estaba en la India, conoció a los más famosos y no tan famosos santos y
sabios que son para la India su más valioso producto de exportación. Estuvo
unos seis meses con Nisargadatta, de quien dijo que era muy rudo. Cuando
le pregunté qué pensaba de las enseñanzas de Nisargadatta, dijo algo en el
sentido de que Maharaj había añadido su propia e innecesaria interpretación
personal del Advaita.

Conoció o estuvo con muchos otros sabios, como Krishnamurti y muchos


más que nunca he oído hablar. Vivió en Hawaii por un tiempo, donde dirigió
talleres sobre la reducción de peso y dejar de fumar. Me dijo que enseñó a
los asistentes auto-hipnosis y los llevaba a correr por la playa cada mañana,
lo que los hacía sentir más vivos y fuertes.

Lideró un grupo espiritual en Santa Fe conocido como la Sociedad Jnana


Marga durante unos años antes de venir a Los Angeles, pero lo abandonó,
270

dijo, en medio de una noche porque todos los administradores estaban


preocupados por el dinero recaudado en el Satsang, y se concedían a sí
mismos grandes salarios. Me dio muchos de los boletines que había
escritoen ese momento bajo el seudónimo de M.T. Mind, para incluirlos en
cualquier cosa que escribiera acerca de él más tarde, lo que todavía tengo
que hacer.

Robert decía que siempre tenía puestas sus botas de siete leguas para
asegurarse de que no se perdía nada. Sólo la avanzada enfermedad de
Parkinson pudo poner fin a sus viajes. Sin embargo, el misterio absoluto de
su pasado, llevó a algunos de sus escépticos estudiantes sarcásticos, como
yo, a pensar que podría tener esas botas de siete leguas porque alguien con
unas botas de diez leguas le perseguía.

Fuente: We Are Sentience


271

43.- ROBERT ADAMS…DULCE AMIGO

Por: Robert Adams

(Devoto de Bhagavan vivió en el Ashram de Ramana Maharshi desde 1947-


1950)

Yo generalmente no hablo acerca de mí mismo, pero hoy recibí una


interesante llamada de una señora de Pensilvania, “Robert, si no dices nada
sobre ti, nadie conocerá de dónde vienes. Pensarán que obtuviste esta
información de un libro o de otro maestro. No conocerán que viene
directamente de Ser”. De modo que pensé sobre esto, y (decidí que) por
unos minutos hablaría de mi vida hasta la edad de catorce años. Eso te
aburría bastante.

Nací el 21 de Enero en Manhattan, Nueva York. Desde el mismo comienzo,


tan lejos como puedo recordar, cuando estaba en mi cuna, un hombrecillo
con barba gris y pelo blanco solía aparecer delante de mí al otro lado de la
cuna, alrededor de dos pies de alto, y hablándome un galimatías. Apareció
ante mí hasta que tenía alrededor de siete años, y luego paró. Entonces me
sucedía algo muy interesante. Siempre que deseaba alguna cosa, una
barrita de caramelo o un juguete, yo decía el nombre de Dios tres o cuatro
veces y aparecía de algún lugar. Por ejemplo, si deseaba una barrita de
caramelo, decía “Dios, Dios, Dios”. Alguien me lo traía o venía de algún
lugar.

Cuando iba a la escuela, nunca solía estudiar. Cuando teníamos un examen


decía “Dios, Dios, Dios”, y las respuestas venían. Una vez quería tocar un
violín, y mi madre me dijo que sería demasiado difícil de tocar para mí, de
modo que ella no me lo compraría. Así pues dije “Dios, Dios, Dios”, y unas
pocas horas más tarde mi tío, a quien no había visto en casi cinco años,
apareció y me traía un violín. Pensó que necesitaba un violín. Esto continuó
así mientras yo estuve yendo a la escuela.
272

Cuando tuve catorce años, sucedió un extraño fenómeno. Estaba en mi


clase de escuela de bachillerato. Había alrededor de treinta y cinco niños. El
nombre de la profesora era Doña. Riley. Pesaba alrededor de 130 Kgs. Y
cuando se enfadaba, solía dar saltos. Así pues, por supuesto, solíamos
enfadarla.

(Risas) Lo que solía hacer era pedir prestado una horquilla del pelo a una
chica y había una bisagra en el respaldo del asiento. Metía la horquilla en la
bisagra y la hacía vibrar y ella se volvía loca. No sabía de dónde venía y se
ponía a saltar; un fenómeno muy interesante. (Risa)

La habitación entera estaba inmersa en luz, todos, todas las cosas. Todos
los chicos parecían ser miríadas de partículas de luz, y entonces yo me
encontré a mí mismo fundiéndome en el Ser radiante, en la Consciencia. Me
fundí en la Consciencia. No fue una experiencia fuera del cuerpo. Una
experiencia fuera del cuerpo es cuando tu alma deja tu cuerpo. Esto fue
completamente diferente. Comprendí que yo no era mi cuerpo. Lo que
parecía ser mi cuerpo no era real. Fui más allá de la luz dentro de la
Consciencia radiante pura. Divina omnipresente. Mi individualidad se había
fundido en la pura dicha absoluta. Me expandí. Devine el universo. El
sentimiento es indescriptible. Fue total dicha, total alegría. La siguiente cosa
que recuerdo fue la profesora sacudiéndome. Todos los estudiantes se
habían ido. Era el único que quedaba en clase. La profesora estaba
sacudiéndome y yo volví a la consciencia, la humana consciencia. Ese
sentimiento jamás me ha dejado.

Segunda Historia.
También narrada por Robert, cubre más de lo mismo y luego continúa la
historia hasta el momento que terminó con Bhagavan en el ashram de
Ramana.

Pregunta: ¿Robert, has tenido siempre esta realización?

Robert: Supongo. La gente me ha preguntado sobre esto de modo que te


contaré un poco:

Cuando era un niño pequeño en la cuna, un hombrecillo solía estar al otro


lado. Durante un largo periodo estaba tumbado allí y él solía estar
273

hablándome desde el borde de la cuna. Y por supuesto siendo un bebe, yo


no sabía de lo que me hablaba. Por lo que yo sé me estuvo hablando
siempre desde que nací. No podía comprender lo que me decía.

Yo creía que todo el mundo tenía esa experiencia. Cuando tenía cinco o seis
años, se lo conté a mis padres, y pensaron que estaba jugando. Se lo conté
a mis amigos y ellos se rieron de mí. Así pues paré de decir cualquier cosa
sobre ello. Las visitas pararon cuando tuve alrededor de siete años. Mi padre
murió. Y de repente, el hombrecillo paró de venir a mí.

Entonces pregunté a mi madre, “¿Qué estoy haciendo aquí? Yo no


pertenezco a aquí.” Yo no comprendía lo que decía pero sentía que estaba
fuera de lugar. Mi madre pensó que estaba loco y también muchos otros. Me
llevó al doctor y el doctor le dijo que se me pasaría.

Cuando iba a la escuela realmente nunca encajaba porque siempre estaba


soñando despierto. Tenía extrañas experiencias. Me sentaba en clase y era
consumido en la consciencia. Devenía omnipresente. Tenía experiencias
fuera-del-cuerpo. Tan solo me fundía con la consciencia. No entendía lo que
sucedía.

Cuando tuve alrededor de catorce años, fui a una biblioteca para hacer una
reseña de un libro. Pasé por la sección de filosofía y vi un libro sobre
maestros de yoga. Por entonces ni tan siquiera sabía lo que eso significaba.
Abrí el libro en una página y allí estafa la foto de Ramana Maharshi. Mi
cabello se puso de punta, porque era la misma persona que se me aparecía
cuando era un bebe en la cuna. Desde entonces nunca he sido el mismo.

Pregunta: ¿Fue eso lo que te condujo a Ramana Maharshi?

Robert: Más tarde, sí. De hecho fui a Self Realisation Fellowship en


Encinitas. Fuí a ver a Paramhamsa Yogananda. Fuí iniciado e iba a hacerme
monje, pero después que Yogananda me hablara, dijo “Robert tú no
perteneces a aquí, tú tienes que conseguir tu propio vía. Ve a India.

Así hice. Fuí al Ashram de Ramana. Eso fue en 1.947 o 1.948. Yo confirmé
mis sentimientos. Siempre desde que nací jamás había creído que era un
cuerpo. Regresé a la escuela e hice creer que yo era normal, sea lo que sea
eso.
274

Pregunta: ¿Cuándo viste por primera vez a Ramana Maharshi, te recordó a


la persona con la que tenías comunicación de bebé?

Robert: Definitivamente, si.

Pregunta: ¿Hablaste de esto más tarde con él?

Robert: No, nunca lo hice. Tan solo nos sonreíamos el uno al otro. Tuve
alguna conversación personal con él, pero incluso a finales de 1.947 él
estaba enfermo. No podía caminar muy bien y tenía que ser asistido por sus
devotos. Tenía un bastón. Apenas podía caminar.

Generalmente nunca entro en estas cosas, porque, número uno, realmente


no pueden ayudarte, y … (pausa). Olvidé el número dos (Risas)

En la siguiente conversación, que también viene de 1.990, Robert Adams se


refiere a “cuatro principios”. Esto es una referencia a un satsang anterior en
el que recuenta una visión que había tenido en la que se encontraba así
mismo dando conversación dharma a algunos Budistas. Dijo que se
encontraba él mismo exponiendo sobre estos cuatro principios en la visión.

……Robert: Buenas tardes. Es bueno verte de nuevo. Quien siempre está


aquí de nuevo. Por favor, no seas impresionado por alguna de las cosas que
pueda decir. Yo no soy un maestro, ni un conferenciante, ni un ministro
(pastor religioso). Soy meramente unas gafas de mirar para que puedas ver
tu propio reflejo. Lo que piensas de ti mismo ves en mí. Puede que diga
ciertas cosas a las que no estás acostumbrado. Sopórtame. No deberías
aceptar nada que yo diga ni deberías creer nada que diga hasta que seas
capaz de probarlo por ti mismo. Simplemente doy mi confesión, que no soy el
cuerpo, ni la mente, ni el mundo fenoménico, que Yo soy inteligencia pura,
realidad absoluta, Sat-Chit-Ananda, mente divina, no nacido, vacuidad.
Cuando uso la palabra “YO soy” no me estoy refiriendo a Robert. Estoy
refiriéndome a “YO SOY EL QUE SOY”, omnipresencia, el infinito.

Tuve muchas llamadas de teléfono de gente preguntándome toda clase de


preguntas. Una pregunta que la mayoría de la gente continua
preguntándome una y otra vez es, “¿Qué puedo hacer para resolver mis
problemas? ¿Puedes darme una afirmación, un mantra, una meditación, un
ejercicio de respiración, algo que pueda usar?”
275

Estas cosas tienen su lugar, pero no te despertarán a tu Ser verdadero. En


todas las más altas escrituras está escrito que la vía del Advaita Vedanta o
Jnana marga es solo para las almas maduras.

¿Ahora qué significa eso? Es para aquellos que en tiempos de vida previa
ya han realizado sadhanas, ejercicios de respiración, técnicas de yoga, etc..,
y ahora ya están preparados a despertar a través de este tipo de enseñanza.
Y las escrituras Budistas declaran que aquellos que quieran hacer yogas, o
ejercicios de respiración son los de mentalidad simple e ignorantes (se ríe).
¿Ahora bien, qué quieren decir con esto? Con esto no quieren insultarte sino
que se refieren a aquellos quienes están apegados al mundo, aquellos que
creen que el mundo es real y a quienes sienten el tirón del mundo. Desean
usar toda clase de trucos para librarse ellos mismos de sus problemas pero
no para ser totalmente libres.

¿Ahora, qué enseña Jnana Marga? Enseñamos simplemente esto: no


aceptes nada a menos que puedas demostrarlo. No creas nada a menos que
puedas usarlo por ti mismo y puedas ver que es verdad. Hacer afirmaciones,
mantras, ejercicios de yoga, etc.., no te despertarán. Empiezas desde el
principio. Tú simplemente te admites a ti mismo que existes. Esta es la
verdad. ¿Existes, no es verdad? Así te dices a ti mismo, “Yo existo.

Conozco esto con seguridad. Yo existo. Esto es todo lo que sé. Soy
ignorante de toda otra cosa, pero yo sé que existo porque aquí yo soy.”

Y, cuando te mantengas diciéndote esto, “Yo existo”, comienzas a poner


más espacio entre “Yo… existo”. Deciros eso a vosotros mismos:
“Yo…existo…, Yo…existo.” Si haces esto correctamente, pronto encontrarás
que “yo” y “existo” son dos palabras separadas. En otras palabras, vendrás a
la conclusión que tú existes como “Yo”.

Tendrás que preguntarte, investigar, ¿Quién es este “Yo” que existe? ¿Qué
es Yo?

Nunca respondas. Vendrá a ti por sí mismo. Cuando duermes y despiertas,


dices, “Yo dormía”. Y cuando estás despierto, por supuesto, dices, “Yo estoy
despierto”. Pero ese “Yo” está siempre allí.

Empiezas a indagar dentro de ti mismo, ¿Qué es este “Yo” que existe todo el
tiempo? Existe cuando estoy dormido, cuando estoy despierto, cuando
sueño. ¿Quién es este “Yo”?
276

Y ahora la indagación empieza. “¿De dónde viene este “Yo”? ¿De dónde
vino el “Yo”?”

Y esperas un poco, y repites la misma pregunta, ¿De dónde viene el “Yo”?

Mientras haces eso, sigue el “Yo” profundo, profundo dentro. Te mantienes


siguiendo el “Yo”. Vas más profundo y más profundo dentro del “Yo”.

¿De dónde viene este “Yo”? ¿Quién es este “Yo”?

Cualquier respuesta que venga a ti es la respuesta equivocada. No la


aceptes pero no la niegues. Simplemente déjala a un lado. Y continúa con la
auto-indagación. “¿Quién soy “Yo”?

Y espera. Y pregunta de Nuevo, ¿”Quién soy Yo”? No es un mantra.

¿De dónde vino el “Yo”? ¿Cómo llegó allí? ¿Quién le dio nacimiento? ¿Cuál
es la fuente del “Yo”?

Continua morando en el “Yo”.

Cuando continuas este proceso algún día algo sucederá. A algunos les
viene como una explosión dentro, donde todos tus pensamientos son
borrados. Para que veas, “Yo” es el primer pronombre, y cada pensamiento
que tienes en el mundo está atado al “Yo.” Estos son secundarios. Piensa en
eso. Cualquier cosa que digas sobre ti mismo tiene “Yo” en ella. Todo en el
mundo es sobre ti mismo.

“Yo” voy al cine. “Yo” voy a jugar a los bolos. “Yo” tengo ganas de llorar. “Yo”
me siento terrible. “Yo” me siento maravilloso. “Yo” me siento enfermo. “Yo”
me siento bien. Hay siempre un “Yo”, “Yo”, “Yo.”

¿Qué es este “Yo.” Todas las cosas están apegadas al “Yo.”


Subsecuentemente, cuando el “Yo” es borrado, todo lo demás es borrado y
los problemas se terminan. Todos los pensamientos van con el “Yo”.

Ahora, no hay respuesta a “¿Quién soy Yo?” Cuando obtengas la respuesta


habrá vacuidad, un vacío. Serás lo no nacido. Pero no es un vacío como tú
piensas. No es vacuidad como piensas. A falta de una palabra mejor puedes
llamarlo, bienaventuranza, nirvana, Sat-Chit-Ananda, dicha, consciencia,
realidad absoluta. No importa que nombre le des. Devendrás eso y no habrá
277

explicación. Tan solo devendrás eso y sentirás una profunda paz que nunca
has sentido antes. Sentirás una dicha que es incalificable. Intentarás
explicártelo a ti mismo y a tus amigos pero no puedes. Porque lo finito no
puede comprender lo infinito. No hay palabras.

Este es el método. Auto indagación. Sigues el pensamiento “Yo” a su fuente.


¿Cuánto tiempo lleva? Depende de ti mismo. Cuán sincero eres, que otra
cosa haces con tu vida. Si usas esto como haces cualquier otra cosa.

Por ejemplo, si dices, “Bien hoy voy a practicar el pensamiento “Yo”, luego
voy a ir a la bolera, luego voy a ver la televisión, mañana haré lo mismo”.

¿Qué va a pasar en un caso como ese? Muy poco. Pero si pones tu energía
en ello y practicas cada oportunidad que tengas y pones esto lo primero en tu
vida, verás sorprendentes resultados. Pero tienes que ponerlo lo primero en
tu vida.

Piensa justo ahora. ¿Qué es lo primero en tu vida? No me lo digas sino tan


solo piensa. ¿Qué viene primero en tu vida? ¿Puedes llevarlo contigo cuando
mueras? ¿No ves ahora que vives en un mundo de cambio constante? Qué
la única cosa permanente en la vida es el cambio. Todos los hechos
cambian. Solo la verdad es real. Y la verdad es personal.

Tienes que encontrarla por ti mismo. Un devoto o estudiante sincero pondrá


esto primero en su vida y luego él o ella empezará a ver resultados. Pero si
todavía estás preocupándote y temiendo algo y piensas que otras
obligaciones vienen primero, entonces tienes que trabajar en ti mismo.

Esto es por lo que, con gran compasión, te doy ciertas cosas que puedes
hacer antes que entres en la Auto-realización. Justo antes que devengas
Auto-realizado empiezas a sentir ciertas cosas. Y son los cuatro principios
que te di la semana pasada. Vienen automáticamente a ti. Pero, como
mencioné el último domingo y jueves, sobre el despertar, tienes que devenir
consciente de esos principios. No puedes pensar en ellos solo en tu tiempo
libre. Tienes que arreglarte para persuadir a la mente. Tienes que persuadir a
tu mente a pensar en los cuatro principios tan pronto como abras los ojos por
la mañana.

Así pues tienes que hacer dos cosas. Cuando abras tus ojos puedes o
preguntarte, ¿De dónde vino el “Yo”? ¿Quién soy Yo que durmió la
278

noche pasada? ¿Quién soy Yo que acabo de despertar? ¿Quién soy


que existe ahora?

O puedes pensar en los cuatro principios. Lo que sea conveniente para ti.
Pero si deseas la Auto-realización, y deseas devenir libre, y deseas liberarte
del océano del samsara, y devenir dichoso, entonces depende de ti. Puedo
compartir estas cosas contigo pero no puedo hacerlas por ti. Es igual que
llevarte a una mina de oro pero tú tienes que cavar por ti mismo. ¿Qué viene
primero en tu vida? ¿Lo que sea primero en tu vida, eso es lo que devienes.
Al final vas a tener que dejar tu cuerpo, tus pensamientos, tus posesiones,
tus seres queridos. Al final vas a dejar todo. La persona sabia busca la
verdad ahora, e intenta devenir libre ahora.

Los cuatro principios a los que Robert se refería son:

(1) Tienes un sentimiento, una comprensión completa, de que todo lo


que ves, todo en el universo, en el mundo, emana de tu mente.

(2) Tienes que tener un fuerte sentimiento, una profunda realización, de


que eres no-nacido. No has nacido, no experimentas una vida, no
desaparecerás, no mueres.

(3) Eres consciente, y tienes una profunda comprensión, de que nada


tiene ego.

(4) Tienes una profunda convicción, una profunda comprensión, un


profundo sentimiento de lo que realmente es la Auto-realización de la
noble sabiduría.

Tan pronto como abras tus ojos por la mañana (hablaré en primera persona)
tienes que decirte, “Siento, me doy cuenta y comprendo, que todo, todo, (di
todo dos veces), es una proyección de mi mente”. Y piensa en lo que eso
significa. Olvida los otros tres. Trabaja en eso.

“¡Todo¡ ¡Todo¡ siento, me doy cuenta y entiendo que todo es una


proyección de mi mente.

Y luego puedes pensar en los problemas que tengas, si tienes alguno, y


decirte, “¿Si todo es una proyección de mi mente, de dónde vienen estos
problemas?”

Entonces comprendes, “Por qué, vinieron de mí. Los proyecté. Los creé.”
279

Y entonces dices, ¿Quién es este “Yo” que los creó

¿Ve? Ahora estas llegando a la parte jugosa, la sustancia

¿“Quién es “Yo” que creó toda esta ilusión en mi vida? ¿De dónde
viene? ¿Quién le dio nacimiento? Mi mente. ¿De dónde viene mi mente?
El “Yo”. ¡Porque ambos son lo mismo¡. El “yo” y mi mente son lo
mismo.

Y es toda una revelación.

Piensa a lo largo de estas líneas. “¿De dónde viene la mente/yo y a quién


viene?”

Y profundiza, profundiza dentro de ti mismo. Si los haces correctamente,


comprenderás que no hay ningún “yo”, no hay mente, de modo que no
hay problema y se acabará, empezarás a reírte. Realmente empiezas a
reírte de ti mismo.

Dirás, “Pensar que yo temía esto y temía eso”. Y una vez que entras en esa
consciencia algo sucederá que de hecho te aliviará físicamente de tu
problema, o lo que pienses es un problema.

En tanto creas que en tu mente hay un problema, sea pequeño o grande, no


importa, ambos son lo mismo, en tanto que crees que tienes un problema,
tendrás un problema y crecerá. No podrás cambiarlo. Puede parecer que lo
cambias, pero, cuando pruebas a trabajar con el problema mismo, se vuelve
en otra cosa de peor naturaleza. Nunca pruebes a trabajar con el problema.
En lugar de eso, pregúntate de donde vino el problema.

“¿Cómo lo obtuve? ¿Cómo obtuve este nacimiento? ¿De dónde vino?”

Ese es el problema. El nacimiento es el problema. Porque crees que


naciste tienes el problema y puedes seguir y seguir.

Eso es como tienes que trabajar con los principios.

“¡Todo¡ Siento y comprendo que todo es una proyección, una


manifestación de mi mente.”

“¿La mente de quién?” “Mi mente”


280

¿Quién es “mi”, “mío”, “Yo”? “Yo soy “mi”. Quién soy “Yo” qué tiene
este problema?

Y en tanto que te haces esta pregunta, comenzarás a sentirte mejor y mejor.


Realmente comenzarás a sentirte mejor, y como te sientes mejor, el
problema se hace menos y menos importante y se desvanecerá. Esto es una
gran psicoterapia. Funciona. Si los psiquiatras dieran esto a los pacientes,
no tendrían que darles ninguna droga.

Entiendes, sientes, que todo es una emanación de tu mente, o no


existiría. Toda existencia, desde el más pequeño átomo a la galaxia
cósmica más grande, sale de tu mente. ¿Pero incluso si yo te digo esto,
todavía sientes que algo es real, no es real? Sientes que algo es real.

Puede que digas, “El sol es real”.

Puede que digas, “Bien, Dios es real”.

Puede que digas, “Un átomo es real,” pero no comprendes que tú estás
creando estas cosas. Todas son una proyección de tu mente. Si no tuvieras
una mente, no tendrías estos conceptos. No mente, no conceptos. Todas
estas ideas vienen cuando comienzas a realizar que todo es una proyección
de tu mente.
281

ENTREVISTAS

44.- EL SILENCIO ES LA REALIDAD ÚLTIMA

Entrevista con The Mountain Path Magazine (Aradhana Issue, Junio


1993)

Robert Adams nació en Nueva York en 1928. Desde la cuna hasta la edad
de siete años experimentó una serie de visiones recurrentes en las que se le
aparecía un "hombrecillo". A los catorce años, descubrió que ese
"hombrecillo" era Ramana Maharshi. Después de encontrarse con Joel
Goldsmith y Paramahansa Yogananda, Robert Adams viajó a la India y
estuvo con el Maharshi durante los tres últimos años de Su vida.

Hemos pedido a Robert que comparta con nosotros su comprensión y


experiencias. El siguiente artículo ha sido adaptado de sus respuestas y
transcripciones de los satsangs que él lleva a cabo semanalmente con un
pequeño grupo de devotos en California.

……..Nací el 21 de enero de 1928 en Manhatan, Nueva York. Desde el


principio, tan atrás como puedo recordar, cuando estaba en la cuna, un
hombrecillo con barba gris, con el pelo blanco y de unos dos pies de altura,
aparecía ante mí en el otro extremo de la cuna, y me hablaba lo que era un
galimatías para mí. Por supuesto, siendo un niño pequeño, no entendía nada
de lo que decía. Pensé que esto era normal, que todo el mundo tenía esta
experiencia.

Cuando tenía unos cinco o seis años se lo conté a mis padres y pensaban
que estaba jugando a un juego. Se lo dije a mis amigos y se rieron de mí. Así
que dejé de decir nada sobre el tema. Las visitas se detuvieron cuando tenía
unos siete años. Mi padre murió y, de repente, el hombrecillo dejó de venir a
mí. Le pregunté a mi madre: "¿Qué estoy haciendo aquí? Yo no pertenezco
aquí". No entendía lo que estaba diciendo, pero sentía que me encontraba
282

fuera de lugar. Mi madre pensó que estaba loco y lo mismo pensaban otras
muchas personas. Así que ella me llevó a un médico. El doctor le dijo que
eso desaparecería.

Algo muy interesante sucedió. Siempre que quería algo, una barra de
chocolate o un juguete, yo decía el nombre de Dios tres o cuatro veces y
alguien me lo traería o vendría de algún lugar.

Una vez yo quería tocar el violín. Mi madre me dijo que sería demasiado
difícil para mí tocarlo, así que no me compraría uno. Yo dije: "Dios, Dios,
Dios", y unas horas más tarde, mi tío apareció, a quien no había visto desde
hace unos cinco años. Él había pensado que necesitaba un violín y me trajo
uno. Esto continuó y continuó mientras yo iba el colegio. Cuando estaba en
la escuela, nunca me adaptaba porque siempre estaba soñando despierto.
Nunca solía estudiar. Cuando teníamos un examen yo decía, "Dios, Dios,
Dios", y las respuestas venían.

Cuando tenía catorce años, se produjo un fenómeno extraño. Yo estaba en


mi clase de la escuela secundaria. Había cerca de 35 niños. El nombre de la
maestra era Señora Riley. Pesaba alrededor de 300 libras, y cuando se
enfadaba solía saltar arriba y abajo. Así que, por supuesto, solíamos hacerla
enfadar [risas]. Yo le pedí prestada una horquilla a una chica. Había una
bisagra en la parte posterior del asiento. Puse la horquilla en la bisagra y
chirriaba, y eso la volvía loca. Ella no sabía de dónde venía el ruido y saltaba
arriba y abajo ― un fenómeno muy interesante [risas].

En cualquier caso, era el final del trimestre y estábamos realizando el


examen final. Era de matemáticas. Yo nunca las estudié, así que no sabía
nada. Dije: "Dios, Dios, Dios". Y en lugar de venir las respuestas, la
habitación se llenó de luz, mil veces más brillante que el sol. Fue como una
bomba atómica, pero no era una luz ardiente. Era un hermoso resplandor
cálido, brillante, radiante. Sólo pensar en ello ahora me deja paralizado de
asombro.

Toda la habitación, todo el mundo, todo estaba inmerso en la luz. Todos los
niños parecían ser partículas innumerables de luz. Me encontré fundiéndome
en radiante ser, en la consciencia. Me fundí en la consciencia. No fue una
experiencia fuera del cuerpo. Esto era completamente diferente. Me daba
cuenta de que yo no era mi cuerpo. Lo que parecía ser mi cuerpo no era real.
Fui más allá de la luz dentro de la pura, radiante consciencia. Me volví
283

omnipresente. Mi individualidad se desvaneció dentro de la pura, absoluta


dicha. Me expandí. Me convertí en el universo. La sensación es
indescriptible. Era dicha total, alegría total.

Lo siguiente que recordaba era a la maestra sacudiéndome. Todos los


estudiantes se habían ido. Yo era el único que quedaba en la clase. Regresé
a la consciencia humana. Ese sentimiento nunca me ha dejado.

P: ¿Qué puntuación sacaste en el examen de matemáticas? [Risas]

R: [Risas] Zero. No lo hice.

Cuando tenía unos catorce años, fui a la biblioteca para hacer un informe
sobre un libro. Pasé hacia la sección de filosofía y vi un libro sobre maestros
de yoga. Ni siquiera sabía lo que eso significaba en ese momento. Abrí un
libro [“¿Quién soy yo?”, por Ramana Maharshi] y había una foto de Ramana
Maharshi. Se me pusieron los pelos de punta, ¡porque era la misma persona
que se me había apareció en mi cuna cuando era un bebé!

Desde entonces nunca he sido el mismo. Volví a la escuela e hice creer que
era normal, sea lo que fuere.

Joel Goldsmith fue mi primer maestro. Era un místico cristiano que ha escrito
varios libros sobre misticismo. Me explicó lo que me estaba pasando dentro,
mis sentimientos, porque yo solía pensar que estaba loco. Joel Goldsmith me
habló de Paramahansa Yogananda.

Fui a la Self-Realisation Fellowship en Encinitas para ver a Yogananda. Fui


iniciado y estaba a punto de convertirme en monje, pero después Yogananda
habló conmigo y me dijo: "Robert, tú no perteneces aquí. Tienes tu propio
camino. Vete a la India."

Así que lo hice. Por medio de la gracia de Paramahansa Yogananda fui a Sri
Ramanashramam. Fue con Sri Ramana que mis ojos se abrieron al
significado de mi experiencia. Confirmé mis sentimientos. Desde que nací,
nunca había creído que era un cuerpo.

P: La primera vez que viste a Ramana Maharshi, ¿te recordaba a la persona


que se comunicaba cuando eras un bebé?

R: Por supuesto, sí.

P: ¿Hablaste de esto más tarde con él?


284

R: No, nunca lo hice. Nos limitamos a sonreírnos el uno al otro. Tuve una
conversación personal con él a finales de 1947 cuando empezó a ponerse
enfermo. No podía caminar muy bien ―tenía un bastón― y tenía que ser
asistido por sus devotos.

P: Ramana Maharshi era un hacedor.

R: Todo lo contrario, Ramana Maharshi no hacía nada por sí mismo.

P: Sin embargo, las cosas sucedían.

R: Él negaba que tuvieran algo que ver con eso.

P: Podía negar todo lo que quisiera, pero otras personas tenían la


experiencia de él haciendo cosas.

Ramana Maharshi
"Mediante la asociación con los Sabios el apego (a las cosas materiales)
desaparece. Cuando esto desaparece el apego a la mente también
desaparece. Aquellos que se han librado de su apego a la mente se
convierten en uno con Eso que es inmóvil. Llegan a estar Liberados incluso
en vida. Busca su compañía." (Sri Maharshi en Suplemento a los Cuarenta
Versos, v. 1)

R: Creían que las cosas sucedían a causa de él. Era su creencia lo que las
hacía posible. Un sabio no hace nada a propósito, sin embargo, todo tipo de
cosas pueden suceder a su alrededor.

P: Si uno tiene una gran fe en estas enseñanzas, entonces nada puede


detener la realización del Ser, ¿verdad?

R: No es así de simple. Tiene que ver con la gracia de Dios, que está
siempre disponible. Despiertas a esa gracia. No puedes determinar con
precisión lo que conduce a la realización del Ser.

P: ¿Eres un estudiante de Nisargadatta Maharaj?

R: No era un estudiante suyo, pero estuve con él durante un tiempo.

P: ¿Fue antes de que estuvieras con Ramana Maharshi?


285

R: No. Muchos años más tarde, pasé seis meses con él.

P: ¿Qué te mantuvo allí durante seis meses?

R: Estaba interesado en observar sus acciones. Estuve allí cuando Ramesh


Balsekar era su intérprete.

P: ¿Cuál fue tu conclusión después de observarlo?

R: Mi conclusión es que todo está bien, y todo se desarrolla como debe.

P: Cuando los buscadores llegaban a Ramana con dificultades en su vida,


¿era capaz de ayudarles?

R: Él nunca ayudó a nadie voluntariamente. Simplemente se sentaba en su


sofá y todo el mundo hacía lo que quería hacer. Él les hacía un par de
preguntas una y otra vez, y se quedaba en silencio la mayor parte del tiempo.

Cuando la gente venía a él con todo tipo de problemas, solía mirar a su


asistente y decir: "Ellos vienen a mí para ayudarles con sus problemas. ¿A
quién debo ir?"

P: Estoy confundido.

R: ¡Él no era el hacedor! ¿Cómo podía ayudar a las personas con


problemas? No era psicólogo.

P: Conozco a alguien que no es un hacedor. Alguien vino a él con un


problema físico. Esta persona se acercó e hizo algo al cuerpo del otro, y esa
persona fue ayudada.

R: Mediante la presencia de Ramana las personas eras ayudadas. Ramana


se quedaba en silencio la mayor parte del tiempo. La gente hacía todo tipo
de cosas en el silencio. Simplemente sentándose en su presencia, todos sus
problemas se desvanecían.

P: En la presencia de alguien así, uno parece sentir algo...

R: Estas sintiendo tu verdadero Ser, tu propia dicha y felicidad. Eso está más
allá de las palabras.

P: Tengo sentimientos diferentes en presencia de maestros diferentes.


286

R: Eso es confusión. Usted nunca ha cambiado. La idea es tener la


sensación de ir más profundo de uno mismo. Un verdadero sabio te da la
sensación de que deseas sumergirte profundamente dentro de ti mismo, más
profundo de lo que nunca has ido antes.

P: ¿Podría hablar acerca de la importancia de un maestro para la realización


del Ser, y cómo funciona la relación entre maestro y estudiante?

R: El maestro es realmente uno mismo. Has creado un maestro para


despertarte. El maestro no estaría aquí si no estuvieras soñando con el
maestro. Has creado un maestro con tu mente para despertar, para ver que
no hay maestro, ni mundo ― nada. Todo lo has hecho por ti mismo.
¡Enhorabuena!

Este es tu sueño. Tienes un maestro frente a ti, explicándote todas estas


cosas, diciéndote que tienes que despertar tarde o temprano. Si vas más
allá, verás, en verdad, que ya estás despierto. Entonces todo lo demás
desaparece.

Mientras esto sucede, hay una relación entre el estudiante y las enseñanzas.
Estás jugando un juego que has creado tú mismo. Creas un maestro para
que te despierte, pero ya estás despierto y no lo sabes. Un maestro te da
enseñanzas, te da la gracia, y te hace entender que ya estás despierto y en
paz. A cambio, cuidas del maestro. Es un juego recíproco. Es tu juego, es tu
sueño. Por lo tanto, despierta ahora y sé libre.

Yo estuve en Sri Ramanashramam durante los tres últimos años de la vida


de Bhagavan Ramana. Por medio de su gracia pude confirmar y ampliar mi
propia experiencia. Con posterioridad a mis años con Bhagavan, y otros
maestros de la India [durante los próximos 17 años], he viajado, moviéndome
frecuentemente, evitando cualquier notoriedad. Algunos devotos se reunieron
a mi alrededor en varios lugares, pero he podido evitar las multitudes de
buscadores.

Cuando estaba en Benares, fui a ver a un jnani que nadie había oído hablar
de él, llamado Swami Brahmananda. Era llamado "el Báculo de Dios". Tenía
unos 90 años y tenía tres discípulos que habían estado con él durante unos
50 años. Me invitaron a sentarme junto a él. Creo que yo era el primer
occidental en obtener permiso para estar con él. Así que me senté con él
287

durante unos días, escuchándolo decir nada. Estaba generalmente en


silencio.

En el tercer día que estuve allí, él anunció a sus discípulos que su cuerpo
tenía dolores, que era artritis, pero que aún tenía trabajo que terminar en
este plano. Dijo que iba a dejar su cuerpo al día siguiente a las 3 de la tarde
y tomar el cuerpo de una persona más joven. Dijo que alguien se resbalaría
en la calle y se rompería la cabeza. "Tomaré ese cuerpo", dijo. Escuché
como suelo hacer, y no podíamos esperar a que llegara mañana [risas]. A
nadie le importaba que él fuera a morir. Queríamos ver si podía hacer lo que
dijo [risas].

A las 3 de la tarde del día siguiente, estaba sentado en la postura del loto, se
puso rígido, ¡y se murió! Le busqué el pulso, pero no había ninguno. Le
pellizqué. No ocurrió nada. Su cuerpo era una cáscara vacía. Estuvimos
tonteando con su cuerpo durante cerca de media hora para ver si podíamos
traerle de vuelta a la vida. Nada.

Oímos un alboroto afuera. Efectivamente, un joven se había resbalado en la


calle ―estaba lloviendo― y se había golpeado la cabeza. Una multitud se
había reunido y un médico estaba allí. Fue declarado muerto. De repente, el
joven se levantó y corrió hacia el bosque. Nadie oyó hablar de él de nuevo.

Muchas veces tengo visiones donde yo estoy caminando con Ramana


Maharshi a lo largo del Ganges. Hablamos de cosas simples como el clima.
Una visión no es un sueño. Una visión es una experiencia real en el mundo
fenoménico. Cualquier cosa es posible. Nunca creo que algo sea imposible.
Eso te limita. Incluso aunque no lo haya experimentado, tenga fe en que en
su interior se hallan infinitas posibilidades.

Mi cuerpo ha manifestado síntomas de la enfermedad de Parkinson en los


últimos años y por lo tanto se ha visto obligado a establecerse en un solo
lugar para recibir la atención adecuada. Todavía deseo evitar las multitudes
de buscadores. Prefiero trabajar con un pequeño número de dedicados
devotos. Yo no escribo libros ni publico nada. Sin embargo, algunos de los
satsangs que realizo semanalmente semanal han sido grabados y
transcritos. Gracias de nuevo por su consulta. Mis bendiciones para usted y
para todos en el ashram.
288

45.- EXTRACTOS DE LAS TRANSCRIPCIONES DE


SATSANGS:

La enseñanza más elevada


“La enseñanza más elevada del mundo es el Silencio. No hay nada más
elevado que esto.

Un devoto que se sienta con un sabio purifica su mente sólo por estar con el
sabio. La mente se vuelve automáticamente purificada. No se intercambian
palabras, no se pronuncian palabras. El Silencio es la realidad última. Todo
existe en este mundo a través del Silencio.

El verdadero silencio significa profundizar dentro de ti mismo hacia ese lugar


donde nada ocurre, donde se trascienden el tiempo y el espacio. Entras en
una dimensión nueva de la nada. Ahí es donde está todo el poder. Ese es tu
verdadero hogar. Ahí es adonde realmente perteneces, en el profundo
Silencio donde no hay buenos ni malos, nadie está tratando de lograr nada.
Sólo ser, puro ser.

La única libertad que siempre tendrás es cuando profundizas en el Silencio y


trasciendes, transmutas el universo, tu cuerpo y tus asuntos”.

Espacio sin límites


“Es cuando empiezas a sentir en tu corazón que eres espacio ilimitado, que
algo comienza a suceder. Cuando te sientes como espacio ilimitado, todas
tus cosas comienzan a desvanecerse. Sin embargo, no te afirmes a ti mismo
que eres espacio ilimitado. Simplemente observa, mira, te conviertes en el
testigo. Mira fuera hacia el mundo y ve que los árboles, las montañas, los
planetas, están colgando en el espacio. Y empiezas a considerar que tu
cuerpo, lo que parece ser tu cuerpo, es como los árboles, y la luna, y el sol.
Parece que es una cosa en sí mismo, y también está colgando en el espacio
sin límites.
289

Debido a que eres capaz de observar esto y ver esto y sentir esto, te llegará
la realización de que tienes que ser este espacio ilimitado, al que tu cuerpo y
tu mente, y el resto de las cosas de este mundo están unidos. Cuando
comienzas a considerar esto, la mente se vuelve cada vez más silenciosa y
tranquila, hasta que llega el día cuando se desvanece por completo.
Entonces te conviertes en el espacio sin límites. Y sin embargo, también
pareces ser un cuerpo. Esto es una paradoja. Esta es la razón por la que es
mejor sentarse en el silencio y no hablar en absoluto.

Todo es un sueño
“Tú eres real, lo que pareces ser es falso. Identifícate con lo real, no con lo
falso. No aceptes nada que veas como realidad. La única libertad que tienes
es volverte hacia el interior. Algún día despertarás de este sueño, porque
esto es también un sueño, y serás libre.

No hay tal cosa como el nacimiento, y no hay tal cosa como la muerte. Nadie
nace, nadie muere, y nadie prevalece en medio. Nada de lo que aparece,
existe. Sólo el Ser existe. Y todo esto es el Ser, y "Yo Soy Eso".

Tú eres la realidad absoluta, la unidad final. Tú eres la consciencia, el vacío,


Sat-Chit-Ananda Esa es tu verdadera naturaleza. ¿Por qué no morar en ella,
y ser libre?

Vacía tu mente. Quédate en silencio, y todo sucederá por su propia cuenta.


No hay nada realmente que tengas que hacer, sólo estar en silencio, quieto.
"Permanece en silencio y conoce que Yo soy Dios". ¡Yo-Soy como el Ser!
Acepta eso y sé libre.

¿Por qué pensar en otras cosas? ¿Por qué preocuparse por tu cuerpo o tu
mente, o el mundo? ¿Por qué preocuparse por uno mismo? Deja de tratar de
resolver problemas. Esto no significa que no vas a hacer nada. Tu cuerpo va
a realizar los actos que vino a hacer aquí. Si está destinado a ser un
contable, vas a ser un contable. Si está destinado a ser un predicador, serás
un predicador. Si está destinado a ser una persona sin hogar, serás una
persona sin hogar. Pero tú no tienes nada que ver con eso en absoluto

Deja que tu mente diga y piense de la forma que quiera, solamente no te


identifiques con ella. Deja que tu cuerpo haga lo que debe, pero no
reacciones a él. Todo sucederá por su propia cuenta. Cuando dejas que tu
290

mente piense por su propia cuenta, los pensamientos comienzan a disiparse,


y pronto tienes una mente vacía. Una mente vacía es consciencia,
realización.

Tan pronto como comienzas a identificarte con la realidad, con la


consciencia, todo miedo te abandona, toda duda desaparece, todo falso
pensamiento se va, y te vuelves libre”.

Sólo un único Ser


“Sólo hay un único Ser. Lo que sientes hacia otra persona, lo sientes hacia ti
mismo. Lo que haces a otra persona te lo estás haciendo a ti mismo. Si
ayudas a otra persona, te estás ayudando a ti mismo, y si haces daño a otra
persona, te estás haciendo daño a ti mismo.

Lo que hace tu cuerpo es kármico. No tiene nada que ver contigo. Cuando
realizas que "yo no soy el cuerpo, yo no soy la mente, y yo no soy el
hacedor", entonces estás a salvo. Pero siempre que pienses que estás
haciendo algo bueno por alguien, entonces quieres una recompensa, deseas
reconocimiento. Pero cuando sabes que sólo hay un único Ser, eres
automáticamente amable con todo el mundo. La virtud es tu propia
recompensa.

P: ¿Así que la realización del Ser es cuando yo desaparezco como una


entidad separada?

R: Sí, exactamente. Es también la desaparición de la idea, "estoy auto-


realizado". Sólo hay Silencio. Está más allá de la descripción. Es un misterio.
Lo finito no puede comprender lo infinito. No hay palabras para explicarlo.
Todo está bien. La Consciencia es felicidad, es amor ― no como nosotros la
conocemos, sino millones de veces más fuerte. Y esa es nuestra verdadera
naturaleza. Sé Tú Mismo.

"Mientras hay vibhakti debe haber bhakti. Mientras hay viyoga, debe haber
yoga. Mientras hay dualidad, debe haber Dios y devoto. Similarmente
también en vichara. Mientras hay vichara, hay dualidad. Pero al sumergirse
en la Fuente, sólo hay unidad. Lo mismo es también con bhakti. Al realizar al
Dios de la devoción, sólo habrá unidad. Dios es también pensado en y por el
Sí mismo. Así pues, Dios es idéntico con el Sí mismo. Si a uno se le dice que
tenga bhakti por Dios y lo hace muy directamente, eso está bien. Pero hay
291

otro tipo de hombre que se vuelve y dice: Hay dos, yo y Dios. Antes de
conocer al Dios remoto, permíteme conocer al "yo" más inmediato e íntimo.
La Vichara-Marga ha sido enseñada para él. De hecho, no hay ninguna
diferencia entre bhakti y vichara".

El Jnani
Para el Jnani que ha conocido la identidad de su ser interior con el infinito
Brahman, no hay renacimiento, ni migración, ni siquiera liberación, porque él
ya está liberado.

Él está firmemente establecido en una constante experiencia de Existencia


Absoluta, Conocimiento, Dicha, el Sat-Chit-Ananda.

La continua existencia del mundo y de su cuerpo aparecen para el Jnani


solamente como una ilusión, la apariencia que no puede remover, pero que
ya no lo engaña, y aún después de la muerte del cuerpo él no va hacia
adelante, sino que permanece donde está y siendo lo que es y lo que
eternamente fue, el primer principio de todos los seres y cosas: El original,
eterno, puro, libre… Brahman.

Mientras vive e incluso cuando el cuerpo cae muerto, el Jnani descansa en


su propia naturaleza esencial, su propio Swarupa, que es totalmente plena y
totalmente pura, eterna, Conciencia y Dicha.

Las siguientes afirmaciones hechas por el Jnani, constituyen sus propias


convicciones y experiencias:

“Yo soy infinito, imperecedero, auto-luminoso, auto-existente.

Yo soy sin comienzo ni final, sin decadencia, sin nacimiento, sin


muerte.

Nunca nacido, yo soy siempre libre, perfecto, independiente.

Yo sólo SOY.

Yo impregno el universo entero, soy totalmente impregnante e


interpenetrante.

Soy Paz Suprema y Libertad Absoluta.

Un Jnani vive por siempre, él ha obtenido vida eternamente duradera.


292

Deseos no lo torturan, pecados no lo manchan, nacimiento y muerte no


lo tocan.

Él está libre de anhelos y deseos.

Descansa por siempre en su propio Sat-Chit-Ananda.

Él ve el Ser infinito en todo y todo en el Ser infinito, el cual es su propia


existencia.

Él permanece por siempre como un infinito ser de autoconciencia y


deleite”.

Una Eterna Felicidad Suprema


¿No os sentís maravillosos?

Por supuesto. Una vez más, buenas tardes. Es bueno estar con ustedes aquí
de nuevo.

¿Cuántos de ustedes son felices? ¿Cuántos de ustedes son de verdad


felices? ¿Cuántos de ustedes son de verdad muy, muy, muy felices? (Risas)

¡Muy pocos! Todavía creemos que la felicidad está en las cosas, en los
lugares, en las personas. Seguimos pensando que si ganamos la lotería
vamos a ser felices, por un tiempo. O si conoces a la persona adecuada,
serás feliz. O si las cosas salen bien serás feliz.

¿Cuántas veces has hecho esto y no has sido feliz? La felicidad dura poco
tiempo, la felicidad material, luego se va.

¿Puedes creer que exista tal cosa como la Felicidad Completa, la felicidad
ininterrumpida, la felicidad que te acompaña y se queda contigo, y que nunca
cambia?

Sí, amigos míos, existe tal felicidad.

Si alguna vez la sientes, nunca serás otra vez el mismo.

Es una felicidad que trae gozo y alegría, y te despierta a la Verdad de tu Ser.


293

Esta felicidad eres tú. Es tu derecho natural de nacimiento. Es lo que


realmente eres.

¡Pero has estado buscando en lugares equivocados!

¿No es eso una canción? "¿Buscando amor en todos los Lugares


Equivocados?"

¡Cuando está dentro de ti mismo! Todo lo que tienes que hacer es girar hacia
dentro. No está en el exterior.

No está en tener un puesto de trabajo mejor o ser una persona mejor. O


tener más salud o dinero. Esto no tiene absolutamente nada que ver con eso.

Sin embargo, parece que sí.

Todos hemos nacido para morir, por así decirlo. Nadie va a durar para
siempre.

Cualquier cosa que acumules, hagas lo que hagas en esta vida, no lo podrás
llevar contigo.

¿Entonces por qué estás buscando cosas que no podrás llevar contigo?

¿Tiene esto algún sentido? No puedes llevarte a ciertas personas contigo.


No puedes llevarte tu sofá o tu casa contigo. No puedes llevarte tu coche
contigo. ¡Ni siquiera puedes llevarte a tu cuerpo contigo! ¡Todo se queda
atrás!

Sin embargo, la mayoría de nosotros nunca quiere pensar en estas cosas.


No queremos pensar que vamos a dejar algo atrás. Creemos que vamos a
vivir para siempre. ¡Vaya broma!

Y sin embargo, hay una esencia dentro de ti, una ALEGRÍA dentro que
NUNCA muere, que vive para siempre.

¿Qué es eso que permanece para siempre? ¡AVERIGUALO!

No voy a decírtelo. ¡No te voy estropear la diversión!

Tú no eres quien crees que eres. Tú no eres lo que aparentas ser. Olvídate
de todos tus problemas, todas tus alegrías, todas tus penas. Olvídate de
todas esas cosas.
294

Estas no pueden hacer absolutamente nada por ti o para ti. ¡Deja de pensar!
Aquieta tu mente. Quédate quieto, tranquilo. Entonces sentirás la Presencia.
Entonces sentirás el Poder.

¿Lo sientes? Cuando estás quieto, silencioso.

Un Poder inmenso. Una Felicidad y Gozo inmensos.

Permanece como tú, cuando estás quieto.

Cuando te regocijas en tu Ser.

Cuando te refugias en tu Ser.

Cuando amas tu Ser.

¿Alguna vez has intentado realmente amar tu Ser?

Por supuesto, no estoy hablando acerca de tu ego, lo que pareces ser, sino
amar el SER.

Tu verdadero SER (Divino). El SER que siempre ha sido y siempre Será.

Tú eres ese SER ahora mismo. Simplemente como tú eres.

Cuando amas el SER, amas el SER que es eterno.

La Realidad Absoluta.

Consciencia. Pura Conciencia. Ese es tu SER.

¿Alguna vez has pensado de ti mismo como Pura Conciencia?

¿Libertad total? ¿Completa Felicidad? Omnipresencia.

Siéntete como Eso. Olvídate de tu cuerpo.

Deja de pensar en él. Déjalo en paz. NO ES TÚ.

Nunca fue tú.

Tú eres BELLEZA. ALEGRÍA. DICHA eterna. ESPACIO ilimitado. PURA


CONCIENCIA.

Eso Eres Tú.

Haz lo que puedas para mitigar el sufrimiento de este mundo.


295

Ten compasión. Bondad.

Ayuda a los demás todo lo que puedas.

Pero todo el tiempo trabaja en ti mismo. Continua trabajando en ti mismo.

Siempre.

Nunca dejes de trabajar en ti mismo.

Vamos a cantar ahora……..

(Robert Adams Infinity Institute for Compassionate Living)


296

Recursos:
Libros - Publicaciones:

 Silence of the Heart


 Selección de textos / enseñanzas:
 Robert Adams Satsangs - The Collected Works:
 Charlas y Diálogos
 Debes tener tu propia experiencia (The Collected Works, T1)
 Sólo Charlas
 Todo está bien (The Collected Works, T112)
 Lo que es, es Dios (The Collected Works, T65)
 Todo el mundo busca la felicidad (The Collected Works, T64)
 Tú eres inhumano (The Collected Works, T61)
 Bhakta y Jnana (The Collected Works, T58)
 La Inteligencia Pura es Silencio (The Collected Works, T56)
 Libertad (The Collected Works, T55)
 Permanecer en el yo (The Collected Works, T54)
 ¿Mejorará la sadhana mi humanidad? (The Collected Works, T53)
 Jnana Marga - El Sendero del Conocimiento (The Collected Works,
T52)
 Todo conduce al silencio (The Collected Works, T51)
 Te reconozco (The Collected Works, T49)
 Yo Soy es Brahman (The Collected Works, T48)
 ¿Cómo voy a actuar en el mundo? (The Collected Works, T47)
 Señales de progreso (The Collected Works, T44)
 El cuarto estado de consciencia (The Collected Works, T42)
 Sólo la Consciencia Existe (The Collected Works, T40)
 Sentarse en Silencio (The Collected Works, T39)
 El Juego Divino (Lila) (The Collected Works, T38)
 Un Ser, Una Consciencia (The Collected Works, T34)
 Robert y Ramana (The Collected Works, T33)
297

 La Felicidad Suprema (Inner Directions Journal) (The Collected Works,


T30)
 La felicidad eterna (The Collected Works, T27)
 Lidiando con los problemas (The Collected Works, T26)
 La Ley de Causa y Efecto (The Collected Works, T23)
 Creencias y predeterminación (The Collected Works, T22)
 La experiencia de Robert (The Collected Works, T21)
 Antes del Yo Soy (The Collected Works, T20)
 Todo es un sueño (The Collected Works, T16)
 No hay problemas (The Collected Works, T14)
 ¡No hay ningún yo! (The Collected Works, T13)
 Yo no soy el cuerpo (The Collected Works, T12)
 Los tres vehículos de la Realización del Ser (The Collected Works, T6)
 "No hay nada que buscar" (The Collected Works, T5)
 Los cuatro principios de la Realización del Ser de la Noble Sabiduría
(C.W., T4)
 Mi Confesión (The Collected Works, T3)
 No hay nacimiento (The Collected Works, T2)
 Ensayos:
 El misterioso sabio de Sedona (Yoga Journal - We Are Sentience)
 Robert Adams sobre Iluminación y Gurús (We Are Sentience)
 El Arte de la Rendición (Advaita Vision)
 Biografía de un sabio (We Are Sentience)
 Robert Adams... dulce amigo (Laura Lucille)
 Entrevistas:
 "El Silencio es la Realidad Última" (The Mountain Path Magazine)
 Charlas y diálogos:
 Una Eterna Felicidad Suprema (Advaita Vision)
 Webs, blogs y redes sociales:
 Libros publicados: Silence of the Heart
 Páginas web sobre Robert Adams: Robert Adams Infinity Institute, We
Are Sentience.