Está en la página 1de 8

LENGUAJE Y PENSAMIENTO

EVA MARIA CASTRO GARCIA

SOCIOLOGÍA

LENGUAJE Y HOMBRE SOCIAL

BARRANQUILLA, 2019
Halliday nos expone una relación entre lenguaje y el
hombre social e incide en la “Educación” como un
pilar importante, la cual para el contexto de años 70
se encontraba en segundo plano, en relación son la
ingeniería social.

En primer lugar Halliday expone el término del


hombre social, como individuo en su entorno y el
medio, que se establece tanto social como físico y
exige la armonía de ambos aspectos (Halliday, pág.
17). En la escuela, son los maestros quienes a través
de la lengua enseñan al niño a ser miembro de una
sociedad y así adoptar la cultura, además permite
obtener esa noción defensiva para la prevención de
la contaminación social, sin la necesidad de moldear
la estructura social, que a diferencia de la ingeniería
social lo hace, desempeñando un papel importante
en el proceso mediante el cual un ser humano llega a
ser un hombre social.

En el desarrollo de un niño como ser social, un


aspecto fundamental es la lengua, que constituye el
canal principal por el cual se le transmiten los
modelos de vida, por el que aprende a actuar como
miembro de una sociedad (Halliday, pág. 18); los
cuales son adquiridos por el uso cotidiano del
lenguaje; esta afirmación implica que la conducta es
guiada a través de relaciones personales en los usos
cotidianos del lenguaje como medio por el cual
interactuamos.

En este punto Halliday expone que la capacidad de


hablar y entender, surge y tiene sentido solo porque
hay otros organismos semejantes alrededor, por lo
que es natural pensar en el proceso como “inter-
orgánismos”, aunque también podemos estudiar la
lengua como un proceso “intra-orgánismo"; ambos
puntos de vistas son complementarios. Inter-
organismos corresponde al estudio del lenguaje
cuando hay interacción entre individuos e intra-
orgánismos tratan de entender la estructura cerebral
y procesos que participan en la adquisición y
comprensión del lenguaje.
Halliday propone un estudio lingüista en relación
con otros campos de estudio, a partir de la lengua
como sistema, proyectando representaciones1 de
sub-disciplinas especiales: fonética, cambio
lingüístico y dialéctica; más allá de esto hay
perspectivas sobre la lengua que nos llevan más allá
de una consideración única de la lengua como
sistema y que inducen en otras disciplinas,
vinculando a la lengua con algo más.

En segundo lugar, se toman en cuenta las


perspectivas “inter-orgánicas e intra-orgánicas”.
Un aspecto respecto al habla y la comprensión de la
lengua es que siempre se radican en un contexto,
puesto que en gran medida el intercambio el
intercambio lingüístico con el grupo es el que
determina la posición los individuos y los configura
como personas. Esto quiere decir que una sociedad
no consiste de participantes sino de relaciones y
dichas relaciones son las que definen los papeles

1
Figura 1, página 21.
sociales; ser miembro de una sociedad significa
desempeñar un papel social.

Es aquí en donde el autor se apoya en el criterio


funcional de la lengua, diferente al nativista o
ambientista, que intentan explicar los diferentes
puntos de vistas de desarrollo de la lengua, en donde
el primero indica que es un conocimiento innato y se
estructura en las interacciones; y el segundo indica
este conocimiento como un proceso de estímulo-
respuesta en el aprendizaje; Halliday, interesándose
por lo que la lengua puede hacer o lo que el
hablante, niño o adulto puede hacer con ella. Desde
esa perspectiva la lengua es una forma es una forma
de interacción y se aprende mediante ella y eso es lo
que hace posible que una cultura se transmita; por lo
cual Halliday platea siete funciones iniciales del
lenguaje: Instrumental, reguladora, interactiva,
personal, heurística, imaginativa, informativa
(Perspectiva sociolingüística, pág. 31).
A través de una perspectiva sociolingüística del
lenguaje, el lenguaje se considera como una
codificación de un potencial de conducta en un
potencial de significado (Halliday, pág. 33), como
un medio de expresar lo que el organismo humano
puede hacer en interacción transformándolo en lo
que pueda significar; cumpliendo así la lengua
cuatro funciones importantes: interpretar, expresar,
participación y vinculación con el contexto.

Es cierto que un niño


aprende el lenguaje con todo lo que oye a su
alrededor, aprende la variedad dialectal de su lengua
que corresponde a su subcultura socio regional
particular, el niño principalmente construye el
lenguaje en forma de una gama de significados que
vinculan de manera directa con algunas de sus
necesidades básicas, con el tiempo los significados
se hacen más complejos y el niño lo sustituye en un
sistema simbólico basado en el lenguaje que oye a su
alrededor (lengua materna).
Por otro lado, el autor expone que el niño crece y su
lenguaje también crece con ellos; a la edad de 2 años
y medio, el niño ha dominado el sistema lingüístico
del adulto (Halliday, pág. 41). El lenguaje es un
potencial, es lo que el hablante puede hacer, lo que
una persona puede hacer en el sentido lingüístico; es
decir, lo que puede hacer el hablante oyente
corresponde a lo que pueda significar.

Como se indica a lo largo del texto el lenguaje es un


potencial: “Es lo que el hablante puede hacer; lo que
una persona puede hacer (…), lo que puede hacer
como hablante/oyente equivale a lo que puede
significar” (Halliday, pág. 41)

La noción de “registro” se refiere al hecho de que la


lengua que hablamos y escribimos varía con el tipo
de situación; todo lenguaje funciona en contextos de
situación y puede vincularse a estos contextos. La
noción de registro constituye hacia una forma de
predicción, dado que conocemos la situación el
contexto social de utilización del lenguaje, podemos
predecir mucho del lenguaje que se producirá con
probabilidades razonables de estar en lo cierto.

También podría gustarte