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Definición

Según el modelo de caracterología de René Le Senne, el más utilizado


actualmente en el ámbito de las empresas, el carácter tiene las siguientes
peculiaridades:

– Se trata de la parte de nuestra forma de ser que se crea en el nacimiento,


debido a nuestros genes y a la influencia de las hormonas durante la
gestación. Por lo tanto, se diferencia de la personalidad en que esta puede
ser modificada durante la vida de la persona.

– El carácter es sólido y permanente, no puede cambiar; y por ello, forma la


base sobre la que se construye la identidad de cada persona.

– Está formado por tres factores, que se encuentran presentes en todas las
personas en menor o mayor medida. Estos tres elementos se combinan para
formar ocho tipos de personalidad, y son los siguientes: emotividad,
actividad y primariedad.

¿Cómo se forma el carácter?


Como en muchos otros temas abordados por la psicología, no hay un
consenso sobre la manera en la que se forma el carácter. Sin embargo, la
forma más aceptada de abordar este tema es la de que el carácter es una
mezcla de rasgos innatos y adquiridos, que se forja en la primera infancia y
no se puede modificar durante la vida de una persona.

¿Cuál es, entonces, la diferencia con la personalidad? La más importante es


que la parte más influyente en la formación del carácter es nuestra genética.
Según la mayoría de los estudiosos de la caracterología, los rasgos que
adquirimos de nuestros antepasados forman la mayor parte de nuestro
carácter, conocida como temperamento.

El resto de nuestro carácter estaría formado tanto por las hormonas que nos
han influido en el vientre materno, como por las experiencias que vivimos en
nuestra primera infancia y que dejan una huella imborrable en nosotros.

Por el contrario, la personalidad se puede ir modificando a lo largo de la vida


en función de nuestras experiencias más tardías.

Tipos de carácter
Combinando los tres factores del carácter (emotividad, actividad y
primariedad/secundariedad), nos encontramos con ocho tipos de carácter
distintos.

Cada uno de estos tiene unas características diferentes; y aunque es muy


raro encontrarse un tipo puro, se suelen describir de esta forma para hacer
más fácil su reconocimiento.

Los ocho tipos de carácter descritos por Le Senne son los siguientes:

– Colérico

– Apasionado

– Sentimental

– Flemático

Nervioso
– Sanguíneo

– Apático

– Amorfo

Colérico (emocional, activo, primario)

Las personas coléricas son impulsivas, extrovertidas, activas, innovadoras,


excitables y habladoras. Se adaptan fácilmente a los cambios, suelen estar
de buen humor pero pueden enfadarse rápidamente, y en general son muy
inteligentes y valientes.

A las personas con este tipo de carácter les encantan los cambios y necesitan
estar activas en todo momento. También tienden a exagerar lo que les
ocurre, y suelen dejarse llevar por sus impulsos, por lo que disfrutan mucho
con la comida o el sexo.

Su parte más negativa es que, debido a su necesidad de cambio, no tienen


mucha paciencia y les cuesta ser disciplinados.

Apasionado (emocional, activo, secundario)

Las personas apasionadas son agresivas y decisivas, con una tendencia al


pragmatismo y la eficiencia. A pesar de que les gusta mantenerse en
movimiento, también son más prudentes que los coléricos, y le dan mucha
importancia a conceptos como el honor, la lealtad o la objetividad.

Suelen valorar mucho las tradiciones y se comportan de forma altruista con


las personas sobre las que tienen poder. Les gusta el orden y tienden a ser
políticamente conservadores. Por otra parte, se enfrentan a los obstáculos
sin miedo y los superan con su gran capacidad de trabajo.
Flemático (no emocional, activo, secundario)

Los flemáticos tienden a ser calmados, controlados, introspectivos y muy


inteligentes. Su paciencia les lleva a ser perseverantes y metódicos a la hora
de conseguir lo que se proponen, y suelen permanecer impasibles frente a
las dificultades.

En general, una persona flemática puede parecer indiferente desde fuera, ya


que en general sus intereses se encuentran en su interior. Le cuesta tomar
decisiones, pero sus opiniones son independientes y se preocupa por las
consecuencias a largo plazo de lo que hace.

Por otro lado, los flemáticos son de mente abierta, y se preocupan por sus
principios y por permanecer estoicos frente a las dificultades.

Sanguíneo (no emocional, activo, primario)

Las personas con un carácter sanguíneo son calmadas y valientes, pero


también tienden a ser egoístas, escépticas y cínicas. Les encanta trabajar y
les apasiona el dinero, además de ser tremendamente prácticos.

Suelen tener un gran talento para entender situaciones complejas y se llevan


bien fácilmente con los demás. Se les da bien el pensamiento abstracto, pero
no les interesan las conversaciones profundas; prefieren las cosas prácticas
y el aquí y ahora. Suelen ser muy liberales en su ideología política.

Sentimental (emocional, no activo, secundario)

Las personas sentimentales tienen un componente emocional muy fuerte,


pero que a la vez está frenado por su secundariedad. Por lo tanto, suelen
sentir emociones muy poderosas pero persistentes, que pueden ser tanto
positivas como negativas.
Suelen ser observadores, subjetivos, retrospectivos y obsesivos. Les cuesta
aceptar los cambios, pero a la vez son idealistas y románticos. En general,
no suelen estar muy a gusto consigo mismos y tienden a ser muy cabezotas.

Nervioso (emocional, no activo, primario)

Los activos se caracterizan por sentir muy fuertemente todo lo que les ocurre.
Suelen tener mucha energía, que se puede expresar de muchas maneras.
Por ello, tienden a ser impulsivos, juguetones, susceptibles y frívolos.

Por otra parte, esto puede llevarlos a tener dificultades a la hora de tomar
decisiones, y a perder el interés por cualquier tema de forma muy rápida.

Sus estados de ánimo cambian con mucha facilidad, y tienden a ser muy
peliculeros y a vivir todo lo que hacen al máximo. Esto hace que su vida esté
llena de aventuras y de experiencias novedosas.

Apático (no emotivo, no activo, secundario)

Los apáticos tienden a tener pocos intereses, y se sienten más a gusto


consigo mismos. Les cuesta relacionarse con los demás, y en general sus
emociones suelen ser negativas y duraderas. Sin embargo, se encuentran
bien en soledad, por lo que no necesitan la compañía de otros para estar
contentos.

Amorfo (no emotivo, no activo, primario)

La principal característica de los amorfos es la pereza. Al vivir exclusivamente


en el presente, no le dan mucha importancia a las consecuencias de sus actos
y tratan de hacer lo mínimo necesario para cumplir con sus necesidades
básicas.
En general tienden a ser bastante tranquilos y se conforman con casi
cualquier cosa; además, son muy fácilmente influenciables por otros.

Referencias
1. “Characterology” en: Check Notes. Recuperado en: 15 Marzo 2018
de Check Notes: checknotes.wordpress.com.
2. “Personality vs. Character” en: Psychology Today. Recuperado en:
15 Marzo 2018 de Psychology Today: psychologytoday.com.
3. “Character structure” en: Wikipedia. Recuperado en: 15 Marzo 2018
de Wikipedia: en.wikipedia.org.
4. “The Study of Character According to Le Senne” en: Check Notes.
Recuperado en: 15 Marzo 2018 de Check Notes:
checknotes.wordpress.com.
5. “Carácter: Definición y Rasgos” en: Psicología y Mente. Recuperado
en: 15 Marzo 2018 de Psicología y Mente: psicologiaymente.net.