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Cómo pintar un barco
Esta es nuestra guía definitiva sobre cómo pintar un barco. Preparación del sustrato,
imprimación, lijado, pintura, barnizado, antifouling: Rupert Holmes nos ayuda con sus
conocimientos y consejos para que nuestro barco quede perfecto.

By Rupert Holmes
May 29, 2015
¿Cómo pintar un barco para que quede estupendo y el acabado nos dure mucho tiempo?
Pintar un barco es una tarea importante, un buen sistema de pintura puede transformar
un barco que empieza a parecer algo cansado en uno que acapara atenciones. Pero una
cosa es cierta, sea cual sea el tamaño del barco que queremos pintar, el trabajo debe
hacerse correctamente. Ahorrar tiempo o dinero en la pintura, en la preparación del
sustrato, o en la aplicación suele crear problemas que después tardan en resolverse y lo
que parecía un ahorro termina costándonos más.

No hay ninguna razón para que los barcos pequeños no puedan tener el mismo nivel de
acabados de un superyate. Aquí vemos el Baltic 108 WinWin diseñado por Javier Jaudenes y
botado en 2014. Foto: Jesús Renedo.
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CÓMO PINTAR UN BARCO: PRINCIPIOS BÁSICOS

La gran mayoría de los barcos nuevos no están pintados por encima de la línea de
flotación, el acabado que vemos es la capa externa de gelcoat. Sin embargo, con el paso
del tiempo, muchos barcos van acumulando un número considerable de capas de
pintura, ya sea para satisfacer el deseo del armador por un esquema de colores distinto,
o para cubrir los inevitables golpes y arañazos que se van sumando a los años del barco.

Existen algunos barcos que se pintan nuevos, de estos, la mayoría son grandes yates o
barcos de competición bastante caros, cuyos armadores han invertido en acabados de
gama alta, como es el caso de la pintura Awlgrip que debe ser aplicada
profesionalmente. Esta pintura de brillo excepcional, crea una capa muy dura que
incluso resiste mejor que el gelcoat a arañazos y golpes. El problema es que para
disfrutar de esta ventaja hay que pagar el coste elevado tanto del material como de la
mano de obra especializada.

El momento en que se pinta el casco por primera vez suele ser cuando el gelcoat pierde
su brillo y pulirlo ya no permite restaurarlo al esplendor original. Esto suele ocurrir
primero con los colores oscuros, que se deterioran más rápidamente con la luz
ultravioleta del sol. Sin embargo, muchos barcos se pintan prematuramente – en muchos
casos, incluso en barcos con 25 años de edad, podemos devolver un brillo muy cercano
al inicial si lijamos la superficie de forma un poco más enérgica. Para esto podemos usar
una lija muy fina de grano 640, y en seguida otra de grano 800 para finalmente terminar
con lija de grano 1200, antes de pulir con cera. Sin embargo, llegaremos a un punto en
la vida del barco en la que el estado del gelcoat será tal, que pulirlo ya no será una
opción viable.

PREPARAR EL BARCO PARA LA PINTURA

Aplicar masilla y lijar para obtener un sustrato uniforme. Para ahorrar tiempo a la hora de
pintar, lo ideal es ir reparando los pequeños golpes nada más ocurran. Foto: Diego Yriarte.

Quien dice que lo más importante para conseguir un acabado perfecto es la preparación
de la superficie sigue teniendo toda la razón. Todos los daños superficiales deben ser
rellenados con masilla y lijados hasta que el sustrato quede totalmente uniforme. Esto
suele ser un proceso por etapas, en el que cada aplicación de masilla y lijado va dando
lugar a un resultado ligeramente mejor.
También debemos certificarnos que las capas de imprimación estén bien adheridas y
lijadas para que queden lisas y sin marcas de brocha y otros defectos que serian visibles
a través del acabado final. Las variaciones en el espesor de la pintura anterior también
deberán ser difuminadas para suavizar al máximo la superficie y hacerla lo más
uniforme posible.

El paso siguiente es aplicar una imprimación de alto espesor que revele las pequeñas
imperfecciones que hayan quedado para poder lijarlas. La ultima etapa de la preparación
de la superficie es lijar con lija de grano mediano lo que nos dará un anclaje perfecto
para que la pintura. Después hay que limpiar y desengrasar toda la superficie con un
trapo empapado en alcohol metílico, acetona u otro producto especifico.

ELIMINAR LAS CAPAS DE PINTURA VIEJA

Es necesario eliminar completamente la pintura en muy mal estado y lijar antes de volver a
pintar el barco, así obtendremos una superficie lisa y uniforme. Foto: Diego Yriarte.

De una forma general, lo más indicado es eliminar completamente la pintura en muy


mal estado antes de volver a pintar el barco, de esta forma no corremos el riesgo de
aplicar pintura nueva a una capa que no está bien adherida al casco.
Desafortunadamente, la mayor parte de los decapantes convencionales no son
adecuados para embarcaciones de fibra de vidrio ya que atacan el gelcoat y la estructura
subyacente tan eficazmente como la pintura. Mientras que un producto como el
decapante Interstrip de la marca International o el Decapante para patentes al agua de
Titan solucionan este problema, el lijado mecánico (aliado a medidas adecuadas de
control del polvo) sigue siendo la forma más común de quitar la pintura vieja en
embarcaciones de fibra de vidrio.
Sin embargo, es casi imposible raspar muchas de las pinturas antideslizantes de la
cubierta. Esto no constituirá problema si el revestimiento existente está en buenas
condiciones, ya que se puede simplemente limpiarlas y desengrasarlas antes de aplicar
las nuevas capas. Sin embargo, si la pintura existente está mal adherida tendremos que
removerla. La manera más eficiente de hacerlo es con un decapante adecuado aunque
algunos profesionales usen una pistola de aire caliente. Debemos aplicar el decapante
con extrema cautela para no causar daños al gelcoat y al laminado subyacentes.

¿CUÁNTAS CAPAS DE PINTURA?

El número de capas de pintura que necesitamos aplicar varía según una serie de
factores, especialmente si la nueva pintura es de un color muy distinto del original. Para
los perfeccionistas que buscan el mejor acabado, el barco deberá quedar casi perfecto
después de la aplicación de la capa de fondo. Llegar a esta etapa desde el cero, puede
requerir dos capas de imprimación, seguidas de tres aplicaciones de capa de fondo y
luego dos o tres capas de acabado. Sin embargo, si el objetivo es simplemente renovar
el acabado de un esquema existente y en buen estado, dos capas de acabado pueden ser
suficientes.

Cuando se pinta un barco a pistola, las capas son considerablemente más finas que
cuando se aplica la pintura con una brocha o rodillo, así que son necesarias muchas más
capas. Sin embargo, las capas aplicadas a pistola secan muy rápidamente, lo que permite
aplicar un gran número de capas finas en un intervalo de tiempo determinado.

MÉTODOS PARA LA APLICACIÓN DE LA PINTURA


NÁUTICA

El método de pintura preferido de los profesionales, en su gran mayoría, es la pintura a


pistola. Sin embargo, este método tiene una serie de inconvenientes para los armadores
que se dedican al bricolaje y les gusta cuidar su barco. Para no estar sujeto a los
caprichos del clima, es indicado cubrir el barco con plástico tensado sobre una
estructura de metal o madera, lo que implica disponer de espacio suficiente, además de
suponer un coste adicional. Este método requiere también un alto grado de
especialización para evitar descuelgues y goterones. Dependiendo de donde vamos a
pintar el barco, debemos proteger con lonas los barcos cercanos, u otros objetos
expuestos, para no pulverizarlos, así que más tiempo y más gasto.
Los profesionales suelen preferir la pintura a pistola, pero una buena brocha o rodillo pueden
ser la opción más práctica cuando queremos pintar el barco nosotros mismos. Foto: Diego
Yriarte.

Una buena forma de aplicar el acabado de forma amateur pero con resultados casi
profesionales es realizar el trabajo con un equipo de dos personas. El método requiere
que una de las personas aplique la pintura con un rodillo de 10cm mientras la otra va
pasando la punta de una brocha ancha de forma muy delicada para eliminar cualquier
punteado o gasificación dejada por el rodillo. De esta forma logramos una superficie lisa
y aunque requiere de mucha mano de obra, si después pulimos toda la superficie, este
método rivaliza en resultados con la pintura a pistola, pero sin ninguno de los
inconvenientes.

Más información sobre cómo preparar superficies, elegir pintura náutica y pintar un
barco en el artículo: Cómo darle el mejor acabado a la obra muerta: pintar, pulir o vinilo

PINTAR CUBIERTAS, TECHOS Y BAÑERAS


El proceso de preparación para pintar cubiertas, techos y bañeras es muy similar al de la
obra muerta, aunque hay que contar con más tiempo ya que muchas de las áreas a tratar
son pequeñas y no podremos usar una lijadora grande. Del mismo modo, no debemos
subestimar el tiempo que vamos a necesitar para aplicar cinta de pintor alrededor de los
accesorios, ventanas y otros elementos de la cubierta que hay que proteger.
También debemos tener en cuenta que hay pocos barcos modernos que queden bonitos
con pintura antideslizante revistiendo la zona desde la cubierta hasta el techo de cabina.
Para que quedemos satisfechos, no solo con la calidad del trabajo pero también con el
efecto estético, debemos dedicarle algún tiempo, durante la fase de preparación del
trabajo, a la tarea de averiguar qué tipo de pintura es el más apropiado para cada zona de
la cubierta y superestructura.

Mientras que muchas partes de la cubierta serán lo suficientemente anchas para que
podamos usar un rodillo, usando el método descrito anteriormente, las áreas más
pequeñas y más incómodas es mejor pintarlas con un brocha. Una vez más, no hay que
escatimar en calidad – un buena brocha nos dará un mejor acabado en menos tiempo.

CÓMO BARNIZAR EL BARCO


Un barco bien barnizado es indudablemente precioso, pero conseguir este aspecto
estupendo tiene su precio y eso se suele medir en tiempo, mucho tiempo. La etapa de
preparación de la superficie a barnizar se vuelve aún más importante que en el caso de
la pintura de la obra muerta y la cubierta, ya que cualquier imperfección será mucho
más visible a través del acabado final. El barniz también es más propenso a los daños
por heladas y por la luz del sol que la pintura y suele necesitar más capas que los
sistemas de pintura normales.

Para que no queden marcas es necesario pintar cada capa en el sentido contrario al anterior.
Foto: Diego Yriarte.

Para obtener un acabado los más perfecto posible, debemos aplicar el barniz con una
brocha en un proceso de tres etapas. Primero, aplicamos el barniz trabajando en el
sentido de la veta de la madera, luego lo estiramos con la brocha en un ángulo de 90º y
finalmente borramos las marcas de la brocha con movimientos muy ligeros en la
dirección de la veta.

Más información en: Cómo barnizar el barco

Cómo barnizar el barco


Barnizar nuestro barco y conseguir un resultado espectacular tiene sus secretos pero lo
fundamental es la paciencia. Diego Yriarte nos cuenta lo que hay que hacer.
By Diego Yriarte
July 30, 2015
Limpiar, lijar, barnizar; volver a lijar y volver a limpiar, volver a barnizar. Los
resultados dependen de los materiales, el proceso y la paciencia, o de pagarle a un
profesional para que lo haga. De una forma u otra, conocer el procedimiento puede
darnos una gran satisfacción propia, o saber por lo que estamos pagando.

Los rayos UV y la sal son los principales enemigos de los barnices. Foto: Diego Yriarte.
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Es muy agradable ver la veta de la madera, sus formas, su color y brillo, la calidez que
nos ofrece; pero, llegada la hora del mantenimiento los resultados no siempre son como
nos lo imaginamos, como un profesional, o como el barco de al lado. Los rayos UV y la
sal del mar son los principales agentes de deterioro. Barnizar, es un procedimiento que
puede entrar en la categoría de bricolaje y si contamos con el tiempo y la paciencia
suficiente, su resultado puede enorgullecernos o hacernos gastar dinero
infructuosamente. Lo mismo si pagamos por ello.
Es conveniente comenzar a pintar las partes más altas para no chorrear sobre el resto. Foto: Diego Yriarte

Lo cierto es que es muy desagradable tener a bordo maderas deslucidas, barnices


descascarados, cuarteados, que llevan al inevitable deterioro de la madera, a manchas
irreversibles e irremediable aumento del presupuesto para que la madera vuelva a lucir
como nueva. También es verdad que, dependiendo de la cantidad de madera barnizada,
se suele decir que se comienza por proa y cuando acabamos la popa hemos de volver a
hacer la proa… quizá este concepto sea un poco exagerado o que el barco no está
cuidado como corresponde. En tal caso, un poco de observación nos llevará a la
conclusión de que los barcos clásicos de barnices y bronces relucientes siempre tienen
diversas lonas que los protegen, y al regresar de una navegación, el desalado es
imprescindible. Dicho esto, una vez más y como casi siempre en el mar, la previsión es
la clave.

Barnizar el barco: ¿Por dónde empezar?

Una vez decididos a hacer los barnices primero hemos de identificar en qué estado se
encuentran, cuales están más deteriorados o si hay que hacer una limpieza más a fondo.
Por otra parte, es importante pedir asesoramiento profesional a la hora de elegir el
barniz que utilizaremos según el tipo de madera que queramos barnizar. A grandes
rasgos, encontraremos de dos tipos: barniz de poliuretano, de dos componentes que
ofrece un acabado muy resistente, o barnices sintéticos, el típico barniz marino que
puede tener un acabado brillante o satinado. Según la marca y aplicaciones existen
diversos tipos de diluyentes, inclusive los que se diluyen al agua. Estos conceptos nos
serán útiles tanto para el interior como para el exterior; aunque, al trabajar en el interior
es necesario contar con una buena ventilación.
Preparar la superficie

Encintar y lijar son los primeros pasos antes de la primera mano. Foto: Diego Yriarte.

A la hora de comenzar a trabajar, para proteger las superficies lindantes es importante


encintar el perímetro teniendo en cuenta que hay cintas especiales, más o menos
adherentes, y es importante no dejarlas colocadas mucho tiempo o al sol, pues luego
serán más difíciles de retirar o pueden dejar restos.

Si realizamos una operación de mantenimiento es suficiente con pasar una lija fina de
granulometría 320/400, para que el barniz nuevo se adhiera correctamente. Si el lijado
es más profundo comenzaremos con lijas más gruesas, 180/220, pero siempre
realizando la tarea con mucho cuidado. Según el tamaño de la superficie se pueden
utilizar medios mecánicos, pero si se puede hacer a mano y con paciencia es mejor. En
realidad, la paciencia ha de estar presente en todo momento y es la mejor garantía de un
acabado impecable.
¿Cómo pinta el día?

Después de matizar es necesario limpiar con un trapo y alcohol de quemar. Foto: Diego Yriarte.

Cuando tengamos la superficie lijada y limpia tenemos que asegurarnos de contar con
los materiales que vamos a utilizar para que no nos falte nada. Las condiciones
meteorológicas son de vital importancia para lograr un buen acabado. La temperatura ha
de ser superior a 5 grados y no ha de superar los 20 y, dentro de lo posible, hemos de
trabajar a la sombra. También es importante la humedad ambiente que no ha de ser
superior al 65%. Es ideal preparar las superficie y comenzar a pintar por la mañana para
que seque durante el día, si lo hiciéramos por la tarde corremos el riesgo de que la
humedad nocturna afecte el brillo del acabado. Según las condiciones ambientales es
posible aplicar hasta 3 capas en un día. El viento puede ser un inconveniente porque
puede depositar partículas de polvo.
Mano a mano

Una vez reunidos todos lo materiales nos disponemos a dar la primera mano de barniz.
Es aconsejable abrir la lata con cuidado y remover con un palo ( se puede encintar para
evitar que desprenda alguna astilla o suciedad) no batir la lata o remover con el pincel
para evitar que se formen burbujas. También hemos de utilizar una cubeta para usar solo
la cantidad necesaria y que no se seque el resto del contenido, por lo tanto, no es
aconsejable mojar el pincel directamente en la lata.

La primera mano es recomendable darla en el sentido de la veta. Foto: Diego Yriarte.

Para la primera mano, si hemos lijado hasta llegar a la madera, podemos utilizar rodillo
o un pincel de cerdas cortas y diluir al 5% para que el barniz penetre con mayor
eficiencia. Lo ideal es en esta primera mano pintar en el sentido de las vetas de la
madera. Para las siguientes capas es mejor utilizar un pincel de cerdas largas y
compactas que dejan menos marca. Dejar secar de acuerdo a las indicaciones del
producto y la temperatura ambiente. Una vez seca, daremos una lija fina, 400 o aun más
fina, también se pueden utilizar esponjas abrasivas. A esta acción se le llama matizar y
es necesaria para que la siguiente mano de barniz se adhiera correctamente; además,
sirve para emparejar la superficie.
Para que no queden marcas es necesario pintar cada capa en el sentido contrario al anterior. Foto: Diego
Yriarte.

La siguiente mano de barniz la daremos en el sentido contrario a la anterior, y así


sucesivamente, para “peinar” la superficie. Después de cada mano es necesario matizar
nuevamente y siempre limpiar bien la superficie con un trapo seco y limpio, en lo
posible que no deje pelusas, y utilizar alcohol de quemar, que se evapora rápido, no deja
residuos y no actúa como diluyente. Por lo general, con cuatro ó cinco capas es
suficiente, pero he visto barnizados con más de diez capas y el resultado es magnífico,
como si tuviera una capa de cristal sobre la madera.

Cuantas más capas, mejor resultado. Foto: Diego Yriarte.

Trucos, hay casi tantos como buenos pintores, por ejemplo, hay quien utiliza rodillo o
pincel, o inclusive pistola de presión. También hay quien utiliza un diluyente cuyo
porcentaje se va reduciendo con cada capa, excepto la última que vuelve a tener el
mismo porcentaje de la primera; es decir, más diluido, para que las cerdas del pincel no
dejen marca. Pero eso si, el mejor truco que he visto es aplicar paciencia, mucha
paciencia.
PINTAR EL INTERIOR DEL BARCO

Aunque la mayor parte de la carpintería interior de un barco suele ser barnizada, existen
otros acabados, como por ejemplo el lacado y el aceite, que se pueden aplicar
particularmente si se trata de un tipo de madera resistente como la teca.

En la mayoría de los casos, la carpintería interior sólo necesitará mantenimiento en


áreas específicas que han estado sujetas a daños por el agua, la exposición al sol, o han
sufrido arañazos profundos. Aunque es muy probable que el color de la superficie de la
madera se vea afectado, no suele ser necesario remover el laminado en su totalidad. En
cambio, podemos teñir o blanquear el área dañada consiguiendo un matiz muy similar al
de la madera original que queremos restaurar.

Esto se puede hacer mediante el uso de blanqueadores para aclarar una zona que, por
ejemplo, se ha oscurecido debido a daños por agua (después de dejarla secar muy bien),
o usando tintes para oscurecer la madera. En algunos casos, se puede teñir la madera
con café o té fuerte – podemos experimentar con café/té más o menos fuerte hasta
obtener el tono que queremos.

El suelo de las cabinas requiere un acabado duradero que resista al desgaste a lo largo
del tiempo. Un acabado muy brillante no suele ser lo ideal, ya que puede resultar
resbaladizo con mar encrespada; es preferible un acabado mate. No debemos dejarnos
tentar por el ahorro escogiendo productos para uso domestico, ya que casi siempre son a
base de agua y no resisten bien las condiciones muy húmedas del ambiente marino.

EL ANTIFOULING

Algo que ningún armador podrá evitar es la necesidad de proteger la parte inferior del
casco, quilla y timón con una pintura antifouling (antiincrustante) para frenar el
crecimiento de los microorganismos marinos. Existe un gran número de patentes
antifouling en el mercado, todas ellas formuladas para adaptarse a distintos tipos de
barco, usos, zona de navegación y presupuestos así que es importante informarnos de lo
que necesitamos o aconsejarnos bien para no malgastar tiempo y dinero.

Recordemos también que todos los tipos de antifouling son tóxicos, así que su
aplicación requiere medidas de protección y seguridad personal y el casco no debe ser
lijado en seco por debajo de la línea de flotación. Si hemos limpiado el casco
adecuadamente con agua a presión al sacarlo del agua y si el antifouling que vamos a
aplicar es del mismo tipo del que aplicamos anteriormente, no suele ser necesaria mucha
preparación a no ser verificar si hay áreas de descamación o si la pintura se está
descolgando. En ese caso haremos las reparaciones necesarias.

Sin embargo, si se han acumulado muchas capas de antifouling a lo largo de los años, es
normal que existan algunas zonas en las que la patente ya no está bien adherida al casco
y por lo tanto tendremos que removerla. Se pueden utilizar decapantes como Interstrip o
Decapante para patentes de Titan Yate para la eliminación de las patentes antiguas,
aunque sin duda el mejor método es la limpieza con chorro de soda (sodablaster). En
España ya es posible encontrar algunos proveedores de este servicio, que también se usa
en coches. Es un método que no suele necesitar más de un día, incluso si se trata de un
barco grande. El resultado es un sustrato limpio, liso y uniforme; listo para la
imprimación. En la mayoría de los casos el coste de este tipo de limpieza de casco es
preferible a la alternativa de hacerlo nosotros mismos ya que nos puede tomar varios
fines de semana y además es un trabajo bastante agotador.

Solemos necesitar al menos dos capas de antifouling para proporcionar una protección
adecuada, aunque en las zonas más expuestas del casco una tercera capa ayudará a
mantener el casco limpio durante más tiempo. La mejor forma de aplicar el antifouling
es con un rodillo de mango extensible que la aplicación no sea demasiado incómoda ya
que evita que tengamos que ejercitarnos tanto para llegar a todos los puntos del casco.
El mango largo también nos ayudará a mantenernos lo más lejos posible de la pintura
que es nociva para la salud.

Cómo elegir el antifouling


El antifouling, patente o antiincrustante, es esencial para prevenir la proliferación de
algas y microorganismos marinos en el casco. Rupert Holmes nos explica cómo elegir
el mejor producto para nuestro barco.

By Rupert Holmes
April 30, 2016
La pintura antifouling es una parte vital del rendimiento y salud de los barcos. Cuando
se trata de elegir el antifouling correcto, sin embargo, la enorme cantidad de opciones
disponibles en el mercado complica la tarea de comprar la que mejor se adapta a
nuestras necesidades.

La suciedad acumulada en la obra viva del barco y alrededor de la línea de flotación


puede ser de origen animal (caracolillo) o vegetal (limos y algas). La proliferación de
estos organismos depende de la radiación solar, de la temperatura, de los nutrientes
presentes en el agua y de su salinidad. Así que en distintos lugares y puertos se dan
distintas condiciones que pueden propiciar incrustaciones más o menos intensas. Incluso
el mismo casco puede desarrollar distintos tipos de incrustaciones en diferentes zonas.
Desde el limo más tenue, hasta los percebes y algas - cada uno de estos tipos de incrustación
afecta el rendimiento de nuestro barco.
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Todo esto es muy interesante pero para el patrón lo que importa es el efecto de las
incrustaciones; un casco sucio significa un barco lento y también más consumo de
combustible. Es una batalla que todos los navegantes vienen librando desde siempre
pero hoy en día existen muchos productos en el mercado para ayudarnos a solucionar
este problema.

TIPOS DE PINTURA ANTIFOULING

Las pinturas anti-incrustantes corrientes contienen activos biocidas solubles en el agua


que son liberados lentamente para reducir el crecimiento de los microorganismos. Las
patentes de este tipo están reguladas como pesticidas y la tendencia es para que la
regulación sea cada vez más estricta ya que representan una amenaza al medio
ambiente. Los puntos clave a valorar en estas patentes incluyen los efectos indeseados
sobre otros organismos marinos, la acumulación en la cadena alimentaria y la seguridad
durante la aplicación.

Cabe señalar que algunos países, incluso dentro de la UE, tienen su propia normativa, y
el antifouling comprado en un país puede no ser compatible con la legislación de otro,
especialmente en zonas protegidas. Por lo tanto es importante asegurarse que el
producto que vamos a aplicar está permitido tanto en España cómo en otros países que
queremos visitar.

Los antifoulings modernos son a base de cobre, su componente activo es el óxido de


cobre (CuO2), de lejos el biocida más común. El óxido de cobre es más soluble en el
agua que el cobre y es bastante efectivo contra las incrustaciones animales. Algunos
productos tienen tiocianato de cobre (CuSCN), que permite obtener colores más
brillantes, pero es menos eficaz contra el caracolillo si se usa solo.

Algunos productos utilizan biocidas orgánicos para prevenir el limo, algo que el óxido
de cobre no hace tan bien. Cuando el limo se empieza a incrustar, hospeda otros
organismos que pueden plagar el casco. Los fabricantes se esfuerzan por dar con la
proporción exacta de biocidas orgánicos utilizados en sus formulas ya que esto puede
tener mucha influencia su eficacia.

¿Necesita un antifouling de matriz dura o uno autopulimentable? Todo depende de su


programa de navegación.

Patentes de matriz dura

Las patentes de matriz dura utilizan biocidas que se liberan muy lentamente en el agua,
así que van actuando gradualmente a medida que avanza la temporada. Al secar, la
pintura que contiene las partículas de biocida forma una capa dura que se puede limpiar
periodicamente durante la temporada lo que permite mantener el casco en perfecto
estado.

Este tipo de antifouling es ideal para barcos de regata que permanezcan amarrados y
para lanchas rápidas. En el caso de las lanchas rápidas, intentar ahorrar en el antifouling
es casi siempre contraproducente: incluso una pequeña cantidad de incrustaciones tiene
un efecto importante en la velocidad lo que significa un doble golpe ya que además de
menos rendimiento tendremos que hacer frente a más gasto en combustible.

El principal inconveniente de este tipo de patente es que las capas de matriz dura se van
acumulando y en algún momento habrá que eliminarlas para volver a empezar lo que
representa un gasto de mantenimiento.
Patentes autopulimentables

Ese tipo de antifouling utiliza una pintura con un cierto grado de solubilidad en el agua,
así que sus fragmentos microscópicos se van erosionando paulatinamente dejando
expuesto el biocida activo. Una ventaja obvia es que no hay acumulación de capas ya
que su espesor se va reduciendo con el tiempo y a la larga, tiende a ser más barato que
los antifoulings duros. El inconveniente es que no se puede limpiar el casco. Las
patentes autopulimentables son más adecuadas para barcos de crucero, a vela o a motor,
y embarcaciones de desplazamiento.

Agua dulce

Si nuestro barco está amarrado en un local de agua dulce necesitará protección contra
otro tipo de suciedad. A primera vista, esto puede suponer un dilema para los que suelen
sacar el barco al mar y volver a su amarre en agua dulce. Sin embargo, la solución es
sencilla: utilizar el producto adecuado a la zona en la que el barco pasa la mayor parte
del tiempo. Si movemos el barco del mar a un rio, por ejemplo, se necesitaran varias
semanas para que las especies de agua dulce empiecen a incrustarse y durante este
tiempo las incrustaciones del medio salado que ya existieran tenderán a morir.

Barcos de metal y colas

El alto contenido en cobre del antifouling puede crear problemas en las superficies de
metal bajo el agua, especialmente en los barcos de aluminio y en las colas, así que es
importante elegir un producto adecuado para este tipo de aplicación y elegir una
imprimación compatible.

FRECUENCIA DE APLICACIÓN

La frecuencia de aplicación del antifouling depende de muchos factores: tipo de


embarcación, programa de navegación, características del agua dónde va a estar,
corrientes y periodo de tiempo que el barco se mantendrá a flote. Gran parte de los
barcos de regata se mantienen en seco ya que es casi la única forma de asegurar un
casco perfectamente limpio durante todo el año.

Muchas flotas de competición que se mantienen a flote planifican limpiezas cada dos
semanas para garantizar que los cascos están completamente limpios, a pesar de utilizar
las mejores patentes.
Aunque los barcos de crucero no necesiten tantos cuidados, esto nos da una medida de
la magnitud del problema que presentan las incrustaciones. En este caso se suele aplicar
dos capas de antifouling antes del inicio de la temporada. Esto suele ser protección
suficiente hasta el otoño, aunque en las zonas más sucias o de aguas más cálidas
podemos empezar a ver limo al cabo de pocas semanas de tener el barco a flote. Por lo
contrario, en zonas con poca suciedad o más frías, una sola capa puede ser suficiente
para un barco que navega por periodos más cortos, de tres o cuatro meses.

¿UNA SOLUCIÓN DE LARGO PLAZO PARA EL ANTIFOULING?


Existen productos de larga duración a base de resina epoxi mezclada con una gran
cantidad de polvo ultrafino de cobre o con una aleación de cobre y níquel. Aunque es
considerablemente más caro que los antifoulings convencionales, la protección puede
durar 10 años o más, aunque debemos limpiar el casco periódicamente. Al limpiar
vamos sacando a la superficie una nueva capa de cobre lo que garantiza su efectividad.

CUIDAR LOS SISTEMAS DE PINTURA MARINA

Además de la satisfacción de un barco bonito sabemos que un trabajo bien hecho significa que
nuestra inversión está más protegida. Foto: Diego Yriarte.

Un poco de mantenimiento regular puede reducir significativamente el tiempo total


necesario para que el acabado se mantenga en buen estado. Es importante reparar los
golpes y desconchones tan pronto como sea posible y siempre antes del invierno, ya que
las infiltraciones de agua causan más problemas cuando esta se congela.
Un consejo útil es tener siempre a mano un envase pequeño con el acabado de nuestro
barco para poder hacer retoques rápidos que nos permitan sellar inmediatamente los
pequeños daños.
PINTAR UN BARCO DE MADERA

Los barcos de madera merecen una mención especial, ya que en este caso la pintura es
esencial para mantener la integridad estructural del barco y evitar que la humedad
(sobre todo el agua de la lluvia) penetre en la madera. Sin embargo, los barcos de
madera construidos de forma tradicional sufren procesos de hinchamiento y contracción
más intensos que los barcos más modernos. Esto significa que la pintura también tiene
que ser flexible – si no, se producirán grietas prematuramente, permitiendo que el agua
penetre en la madera.

Así que para los sustratos de madera, es mejor usar pinturas blandas y flexibles. La
excepción son los barcos en contrachapado o en listones finos en los que no hay
variaciones de volumen.

Si tenemos un barco de madera, no debemos aplazar el mantenimiento del sistema de


pintura cuando detectamos un problema – cuanto más tiempo pase, más complicada será
la reparación. También no debemos preocuparnos demasiado si nuestros retoques
iniciales no quedan estéticamente perfectos – seguramente el barco tendrá mejor aspecto
del que tendría al cabo de unas semanas, si no hiciéramos nada y dejáramos el agua
penetrar por debajo de la pintura y en la madera.

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obra muerta de su barco.

By Rupert Holmes
May 28, 2014

Existe una enorme gama de opciones para mantener la obra muerta de su barco en
perfectas condiciones o para devolverle su esplendor. Sin embargo, las soluciones más
obvias (o caras) no siempre son las mejores.
No hay nada como el brillo resplandeciente de un barco con clase. Foto: Gary Reich
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PINTURA MONO O BICOMPONENTE?

Las pinturas convencionales para náutica de un solo componente, como el esmalte


monocomponente, dependen de la evaporación de un solvente de base de aceite para el
secado. Las pinturas de dos componentes funcionan de otra forma: cuando se mezclan,
los dos componentes crean una reacción química que transforma los dos ingredientes en
una capa dura y protectora.

Las pinturas monocomponente (esmalte o poliuretano) tienen la ventaja de ser de


aplicación fácil y rápida pero algunos de estos esmaltes pueden ser relativamente
blandos, lo que significa que son propensos a sufrir daños por el roce de las defensas,
amarras u otros elementos que golpeen la obra muerta. Los poliuretanos
monocomponente se comportan mejor en este aspecto pero suelen tener menos brillo y
por veces se destiñen con alguna rapidez con la exposición a la luz solar.
Un barco pintado con pintura de un componente puede tener buen aspecto al inicio pero es
bastante blanda así que no resiste a la abrasión.

La pintura de poliuretano de dos componentes para náutica suele tener mucha más
resistencia al desgaste que cualquier pintura de un componente, mientras que algunas
como Awlgrip y Imron son más duras que el gelcoat sobre el que se aplican. La pintura
de dos componentes puede durar el doble de una pintura monocomponente. La
desventaja aquí es que la aplicación es más difícil y cara. Los dos elementos dependen
de una reacción química para que cuajen así que hay que mezclarlos muy bien y la vida
de la mezcla es limitada. Además, la pintura de dos componentes, sea imprimación,
capa de fondo o acabado, no puede ser aplicada sobre pinturas monocomponente ya
que los solventes en la pintura de dos componentes dañaran la capa existente.

CONTAR CON LA AYUDA DE UN PROFESIONAL

Una reparación completa de la obra muerta con pintura Awlgrip, Imron u otro
poliuretano de dos componentes como el nacional Esmalte Poliuretano + Acrílico Titan
Yate, podrán conservar un aspecto perfecto por diez años o más, especialmente si el
producto usado es de la máxima calidad. El inconveniente es que se trata de un proceso
costoso; es posible que se sorprenda con el presupuesto que le hagan, por ser excesivo,
si es la primera vez que recurre a un profesional para la pintura de su barco.

Además de ser necesario mucho trabajo de preparación, parte del problema es que en
muchos casos, no existe alternativa a hacer el trabajo a cubierto en una burbuja o cabina
de pintura, lo que implica bajar el mástil, en el caso de un barco a vela.

LA PREPARACIÓN EQUIVALE A 90 POR CIENTO DEL TRABAJO

Se puede ahorrar bastante si hacemos nosotros mismos los trabajos de preparación. La


pintura será tanto mejor cuanto más afinada esté la superficie a la que va a adherir así
que es fundamental garantizar que el sustrato ha sido preparado y lijado lo más posible
para obtener una superficie suave asegurándose también de que las capas de pintura que
existan estén debidamente fijadas. Los desconchones y la descamación de la pintura se
deben reparar antes de pintar. Las zonas más pequeñas se pueden eliminar con un
raspador y los bordes del desconchón se deben lijar para crear un acabado suave. Si la
zona es grande puede que sea necesario remover la pintura completamente.

Un acabado brillante expondrá las imperfecciones del casco así que vale la pena lijarlo
todo cuidadosamente. Es inevitable el uso de una tabla de lijado: una tabla de 8 a 20 cm
de largo por 10 de ancho para lijar los relieves del casco. Una vez que tengamos una
superficie de casco regular, los surcos se deben rellenar con masilla epoxy, antes de
seguir lijando hasta lograr una superficie perfecta.

Usando una tabla de lijado para preparar una zona de la cubierta para la pintura.

Para un acabado profesional, se puede aplicar una o dos capas de imprimación lijable
antes de seguir lijando y finalmente aplicar una capa de imprimación adecuada para
preparar la superficie para el acabado final con una capa de pintura.

Una vez que la zona a pintar esté en buenas condiciones, raspe toda la superficie con lija
para que la adhesión de la pintura sea la mejor posible. Como mínimo, se necesita una
lijadora orbital o rotorbital para cubrir grandes zonas mientras que un modelo triangular
pequeño permite acceder a zonas más difíciles.
SOLUCIONES HÁGALO-USTED-MISMO

Puede ahorrar aún más pintando el barco usted mismo, lo que no tiene que ser un
proceso demasiado largo si todo se organiza bien. A no ser que ya tenga bastante
experiencia en la utilización de equipos tipo pistola de pintura no se deje tentar por esta
opción, es un técnica que resulta ser más difícil de dominar de lo que parece.

Por suerte, la pintura a pistola no es la única forma de obtener un acabado estupendo. Se


puede conseguir un resultado excelente con dos personas trabajando en equipo. Esto
implica que una de las personas aplique la pintura con un rodillo de 10cm mientras la
otra va pasando la punta de una brocha ancha de forma muy delicada para eliminar
cualquier punteado o gasificación dejada por el rodillo. Con este método, se suele tardar
de 60 a 75 minutos en aplicar una capa en cada costado de un barco de 9 metros.
Cuando la pintura ha secado, al cabo de dos o tres días, unas pocas horas de pulido a
máquina le dan un acabado casi tan bueno como un trabajo profesional a pistola, sin que
se noten tanto las imperfecciones del casco

PULIR Y LIJAR: ES UNA ALTERNATIVA?

En los años 80 y 90, algunas campañas de marketing agresivo de los fabricantes de


pintura tuvieron como resultado que se pintaran muchos barcos, cuando un simple
pulido los hubiera devuelto a su acabado original, que es más resistente a roces que
cualquiera de los sistema de pintura, salvo los más caros. Hoy, en muchos casos, se
verificando lo mismo.

Pulir aún puede ser una opción válida, incluso para barcos con una obra muerta que se
haya descolorido por el sol (aunque algunos puede que necesiten ser lijados con una lija
fina antes de pulir). La herramienta ideal es una lijadora aleatoria orbital, de Fein o
Bosch que se pueden encontrar en tiendas de la especialidad. Una de las ventajas más
importantes es que estas máquinas se pueden usar con lijas mucho más finas que las de
bricolaje.
Los mejores métodos de pintura junto a una preparación meticulosa producen resultados
asombrosos. Pero todo tiene un precio.

Los colores muy desteñidos puede que beneficien de un lijado con una lija de grano
400, pero por lo general, es mejor empezar con grano 640 y seguir con grano 800. En
esta fase, los gelcoats blancos ya suelen tener brillo aunque se sacará un brillo más
intenso a los colores oscuros si se usa el grano 1200 antes de pulir.

La obra muerta que es pulida cada uno o dos años no necesita ser lijada pero usar el
disco de pulir en la lijadora y una pasta de pulir le devuelven el brillo rápidamente.
Terminar la tarea con una cera ayuda a mantener el casco libre de suciedad por más
tiempo protegiendo también de los rayos ultravioleta.

CUBRIR CON VINILO

Alguna vez ha visto esas furgonetas que circulan por nuestras calles totalmente
cubiertas de publicidad colorida que parecen esmeradamente pintadas? Pues se tratan de
recubrimientos de vinilo polimérico de larga duración que pueden llegar a ser una
alternativa rápida, barata y con una vida sorprendentemente larga también para su barco,
sustituyendo una pintura. Esta opción tiene las ventajas de que requiere un tiempo de
preparación mucho menor y la aplicación es muy rápida lo que ayuda a reducir el coste
y el periodo en que el barco no puede ser usado.

Aunque sean una novedad relativa, existen ya muchos casos de recubrimientos que han
durado de cuatro a cinco años. Además, se han desarrollado técnicas para la reparación
de golpes y arañazos que no requieren la sustitución de todo el vinilo.