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El creacionismo

El creacionismo es la creencia, inspirada en dogmas religiosos, que dicta que la Tierra y


cada ser vivo que existe actualmente provienen de un acto de creación por un ser divino;
siendo creados ellos de acuerdo con un propósito divino . Por extensión, el adjetivo
creacionista se ha empezado a aplicar a cualquier opinión o doctrina filosófica o religiosa
que defienda una explicación del origen del mundo basada en uno o más actos de creación
por un Dios personal, como lo hacen, por ejemplo, las religiones del Libro.

Origen del término


Todo a lo largo de la Edad Media, y hasta la actualidad, el término creacionismo ha servido
en Teología para designar una de dos interpretaciones alternativas para el origen del alma
personal, que cada alma es objeto de un acto especial de creación por Dios, siendo su
alternativa el traducianismo. El florecimiento de la filosofía fuera del amparo de la Iglesia,
desde el Renacimiento, condujo a un uso casual del término como opuesto al monismo
panteísta.

Creacionismo clásico

Los creacionistas clásicos niegan el hecho científico de la evolución, la teoría de la


evolución biológica y, especialmente, la evolución humana, además de las explicaciones
científicas sobre el origen de la vida. Por esto rechazan todas las pruebas científicas
(fósiles, geológicas, genéticas, Biología evolutiva, etc).

En el creacionismo clásico de origen cristiano hace una interpretación literal de la Biblia y


sostiene la creación del mundo, los seres vivos y el cataclismo del Diluvio Universal tal
como está descrito en Génesis, sin pretender concretar de manera científica el origen de las
especies.
1.1 CREACIÓN DE LA TIERRA Y LOS SERES VIVOS

Creacionismo de la Tierra Joven


Algunos creacionistas creen que la Tierra es joven, indicando que el planeta tiene menos de
10.000 años, y generalmente creen que fue creada por Dios hace 6.000 años, tal como lo
describe el Calendario de Ussher-Lightfoot. Así, las teorías científicas del Universo y la
astronomía no están incluidas en esa ideología.

Como el creacionismo es una ideología independiente, según esta ideología, la Tierra es


joven y que no tiene más de seis mil años de edad; esto a través del cálculo y deducción
mediante regresiones realizadas sobre las edades de ciertos personajes de la Biblia.

Existen tres formas del Creacionismo de la Tierra Joven:

1. Creacionismo de la Tierra Joven: Es el creacionismo que rechaza absolutamente la


evolución de las especies y las teorías geológicas sobre la evolución de la Tierra en todas
sus formas; siendo la forma más común de creacionismo clásico.

2. Creacionismo de la Tierra Joven Ambiguo: Es el creacionismo que acepta en una


tierra joven la evolución de todos los seres vivientes, excepto la evolución de los seres
humanos. Rechaza la teoría de la evolución de las especies de Charles Darwin así como el
origen del hombre y el evolucionismo científico.

3. Creacionismo de la Tierra Joven de una evolución rápida: Es el creacionismo que


asegura que Dios dirigió un tipo de evolución singular de corto período hasta el sexto día de
la creación, en la que después se sumó a la creación o al nacimiento de las primeras
especies, a esa respuesta por el nombramiento joven.

Creacionismo de la Tierra antigua


Otros creacionistas, en cambio, admiten que la Tierra puede ser antigua, es decir, podría
tener millones o incluso miles de millones de años.
La Iglesia católica y el creacionismo
La Iglesia católica rechaza una interpretación literal de los primeros capítulos
del Génesis y, para su doctrina, cualquier propósito similar ignoraría el sentido de la
creación y del propio dios Yahvé, al que se le presenta como fundamento y causa
última trascendente de la realidad.[18]

Al no entrar el magisterio de la Iglesia en cuestiones científicas, tampoco se opone a


la teoría de la evolución, siempre que el creyente considere algunos aspectos básicos
de su doctrina como pueden ser la causalidad divina, que el ser humano haya sido
creado a imagen y semejanza del dios Yahvé y que su alma ha sido creada por
voluntad de ese dios, diferenciándolo de los otros seres vivos.[19]

Algunos autores defienden que la doctrina católica podría estar de acuerdo con un
creacionismo de tipo proevolución teísta, ya que no interpreta el Génesis de manera
estrictamente literal, y no ve contradicción de la doctrina filosófica y religiosa de
la Creación, que explica el origen del universo a partir de la nada, con la teoría de
la evolución biológica.