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Política criminal

[DP] «Disciplina que se ocupa de las formas o medios a poner


en práctica por el Estado para una eficaz lucha contra el delito, y a cuyo
efecto se auxilia de los aportes de la Criminología y de la Penología»
(Franz VON LISZT).

Es el conjunto sistemático de principios en los que se inspira la actuación


del Estado para organizar la lucha contra la criminalidad. En todo caso, y
de acuerdo con el principio de legalidad penal, la actividad represiva
del Estado mantendrá la garantía criminal o seguridad de que una
persona sólo puede ser condenada por una acción u omisión definida
como delito en ley orgánica vigente en el momento de
la comisión (reserva de ley orgánica). La garantía penal, complemento de
la anterior, conlleva que la sanción esté prevista en ley anterior al
hecho delictivo. Ambas garantías no son más que nuevos enunciados
del principio de legalidad criminal. En todo caso, todo ello no impide que,
mediante la llamada ley penal en blanco, se tipifiquen conductas delictivas
mediante remisión a otras normas legales en las que se describe el
correspondiente supuesto de hecho.
La política criminal es una política pública orientada hacia los fenómenos definidos por la ley
penal como delitos. Sus estrategias se orientan a la prevención, control, investigación y sanción
de la criminalidad, la atención a las víctimas y el tratamiento de los condenados.
«Es ésta el conjunto de respuestas que un Estado estima necesario adoptar para hacerle frente
a conductas consideradas reprochables o causantes de perjuicio social con el fin de garantizar
la protección de los intereses esenciales del Estado y de los derechos de los residentes en el
territorio bajo su jurisdicción. Dicho conjunto de respuestas puede ser de la más variada índole.
Puede ser social, como cuando se promueve que los vecinos de un mismo barrio se hagan
responsables de alertar a las autoridades acerca de la presencia de sucesos extraños que
puedan estar asociados a la comisión de un delito También puede ser jurídica, como cuando se
reforman las normas penales. Además, puede ser económica, como cuando se crean incentivos
para estimular un determinado comportamiento o desincentivos para incrementarles los costos
a quienes realicen conductas reprochables. Igualmente puede ser cultural, como cuando se
adoptan campañas publicitarias por los medios masivos de comunicación para generar
conciencia sobre las bondades o consecuencias nocivas de un determinado comportamiento
que causa un grave perjuicio social. Adicionalmente pueden ser administrativas, como cuando
se aumentan las medidas de seguridad carcelaria. Inclusive pueden ser tecnológicas, como
cuando se decide emplear de manera sistemática un nuevo descubrimiento científico para
obtener la prueba de un hecho constitutivo de una conducta típica» (Sentencia C-646 de 2001).
¿Qué es el Derecho Penal?
| Definición de Derecho Penal

Los orígenes del derecho penal se remontan a tiempos primitivos y su concepto ha ido
evolucionando a través de la historia pasando por marcadas etapas en el Derecho Romano, la
Edad Media y la evolución de las escuelas distintivas de esos momentos previos a su concepción
actual, por lo que a lo largo de la historia el ser humano ha ido reflexionando sobre la Definición
de Derecho Penal.

En la actualidad podemos definir al derecho penal desde distintas perspectivas. Desde un punto
de vista formal definimos al Derecho penal como una parte del ordenamiento jurídico que
esta constituida por un conjunto de disposiciones legales que asocian a delitos y estados de
peligrosidad criminal, como supuestos de hecho, unas penas y medidas de seguridad, como
consecuencias jurídicas.

Y desde una visión material podemos decir que el Derecho penal es una parte del ordenamiento
jurídico que tiene por objeto la protección de los bienes jurídicos fundamentales del
individuo y la sociedad, funcionando como un instrumento de control que persigue el
objetivo de mantener el orden social.

Son precisamente los bienes jurídicos del individuo y la sociedad el componente central del
derecho penal, siendo su protección la finalidad de este área del derecho.

LA APLICACIÓN DEL DERECHO PENAL

El derecho penal se vale de la previsión y la imposición de penas y medidas de seguridad como


instrumentos o medidas a aplicar a quienes infringen ciertas normas de conducta que buscan
precisamente evitar que se vean lesionados o puestos en peligro los bienes jurídicos mencionados.
Es objeto de estudio y debate por parte de los juristas dedicados al derecho penal, la
determinación de en que situaciones y cuales son las limitaciones del Estado a la hora de restringir
los derechos fundamentales y las libertades de los ciudadanos.

En la práctica debemos decir que el derecho penal debe aplicarse cuando su uso sea
imprescindible como necesidad para mantener el orden social, por lo que no debería
aplicarse en caso de que exista otra alternativa para su preservación.

La forma en la que funciona el derecho penal en este aspecto tiene que ver con los límites que la
constitución y sus principios ponen a su funcionamiento, con especial énfasis en la dignidad del
individuo, su personalidad y sus derechos inviolables.

EL CONCEPTO DE DERECHO PROCESAL PENAL Y EL PROCESO PENAL

Una vez que conocemos la Definición de Derecho Penal, debemos saber que todo lo expuesto se
materializa dentro de un proceso penal, que es la única vía mediante la cual pueden ser aplicadas
las consecuencias jurídicas del delito.

Es entonces el Derecho Procesal Penal el complemento del Derecho Penal que hace posible
su labor protectora del bien jurídico, haciéndola posible en la práctica.

El Derecho Procesal Penal, es el conjunto de normas jurídicas, que pertenecen al Derecho


Público Interno, que regulan relaciones entre el Estado y los particulares, y que posibilitan la
aplicación del Derecho Penal sustantivo, en un caso concreto.