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DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 1

LAS INSTITUCIONES. CONCEPTO: Una institución es una ordenación parcial de la vida del hombre en sociedad, que ha llegado a
un desarrollo sólido y autónomo a través de la actividad desplegada y la renovada adhesión de muchas generaciones.
El individuo puede, hasta cierto punto, rechazar determinado tipo de institución, lo que no puede hacer es repudiar ese
conjunto de instituciones, que constituyen el esqueleto sobre el que existe la vida social. Ninguna institución pretende abarcar
la integridad del ser humano. La parcialidad caracteriza a la institución.
IMPORTANCIA DE LAS INSTITUCIONES: Ayudan a una sociedad a mejorar en todos los aspectos y a ser más consciente de su
propia realidad como nación y conseguir que la riqueza de un país, ya sea la económica, la educativa, la de la justicia o de
cualquier otro tipo, recaiga sobre la misma sociedad consiguiendo una tranquilidad, un bienestar, una cultura, una justicia y una
economía de la que se pueden beneficiar todos.
EL ESTADO EN EL ORDEN CONSTITUCIONAL: ESTADO: El Estado es la unidad organizada de decisión y acción, de base territorial y
soberana que por medio de una organización normativa (el derecho) aspira al bien común. La Nación es preexistente al Estado.
ELEMENTOS DEL ESTADO:
A) La población: hombres que, en su convivencia, forman grupos, asociaciones, instituciones, etc., y se relacionan en
interacciones y procesos sociales. Nuestra constitución utiliza la palabra “habitantes” para mencionar a los hombres que
integran la población. La nacionalidad (ciudadanía) no se puede suprimir ni modificar, pero si se puede agregar (con convenios
bilaterales con otros países). Según nuestra Constitución formal, nuestra población se compone de:

a. Argentinos:
- Nativo: es el que nace en Argentina (tiene todos los derechos que reconoce la constitución).
- Por opción: no nace en Argentina pero alguno de sus padres es argentino (tiene todos los derechos que reconoce la
constitución).
- Naturalizado: extranjero que viene a vivir a Argentina y decide ser argentino (tiene todos los derechos que reconoce la
constitución, salvo ser presidente de la nación).
b. Extranjeros (no tiene derechos políticos).

B) El territorio: es la base espacial o geográfica sobre la que se ejerce el poder del Estado, donde se asienta la población. Los
límites del territorio, o fronteras internacionales, deben ser “arreglados” por el congreso, conforme al art. 75 inc 15 de la
constitución. Comprende: suelo, subsuelo, espacio aéreo, espacio marítimo. Los límites entre países se establecen con
convenios. Los limites entre provincias (art 13) solo pueden ser modificados por el Congreso, previo acuerdo de las provincias
intervinientes.
Conviene aclarar que no siempre hay jurisdicción sobre todo el territorio, ni cada vez que hay jurisdicción en un lugar puede
decirse que ese lugar sea parte del territorio.
a) no la hay cuando se reconoce (conforme al derecho internacional) inmunidad de cosas o personas (sedes diplomáticas,
buques de guerra, personal diplomático, etc.) dentro del territorio de un estado.
b) no la hay en casos de territorio ocupado conforme al derecho internacional de la guerra.
Viceversa, tampoco es territorio cualquier lugar en que el estado ejerce jurisdicción, porque no se considera territorio el buque
de guerra en aguas de otro estado, ni el buque mercante en mar neutro, ni las sedes diplomáticas, etc.
C) El poder (el gobierno no es un elemento).
D) La cultura (éste elemento solo es considerado en los puntos más nuevos).
ESTADO DE DERECHO: El Estado de derecho está formado por dos componentes: el Estado (forma de organización política) y
el derecho (conjunto de las normas que rigen el funcionamiento de una sociedad). En estos casos, por lo tanto, el poder del
Estado se encuentra limitado por el derecho.
El Estado de derecho surge por oposición al Estado absolutista, donde el rey se encontraba por encima de todos los ciudadanos
y podía ordenar y mandar sin ningún otro poder que le hiciera contrapeso. El Estado de derecho, en cambio, supone que el
poder surge del pueblo, quien elige a sus representantes para el gobierno.
FORMAS DE ESTADO: Forma de estado y forma de gobierno no son la misma cosa. El estado se compone de cuatro elementos
que son: población, territorio, poder y cultura.
La forma de estado afecta al estado mismo como estructura u organización política. Es la forma del régimen, que responde al
modo de ejercicio del poder, y a la pregunta de “¿cómo se manda?”. En cambio, la forma de gobierno es la manera de organizar
uno de los elementos del estado: el gobierno. Responde por eso a la pregunta de “¿quién manda?”.
La forma de estado pone necesariamente en relación a dos elementos del estado: uno de ellos es siempre el poder, y los que
entran en relación con él son la población y el territorio:
a) El poder en relación con la población origina tres formas de estado posibles, todas ellas según sea el modo como el poder se
ejerce a través del gobierno en relación con los hombres: totalitarismo, autoritarismo y democracia.
b) El poder en relación con el territorio origina dos formas de estado posibles: unitarismo y federalismo. Una centraliza
territorialmente al poder; la otra lo descentraliza territorialmente.
Nuestra constitución adopta dos formas de estado: la federal y la democrática.

 La forma federal aparece formulada expresamente en el art. 1º, pero erróneamente como forma “de gobierno”. El
federalismo no es adoptado como forma para el gobierno, sino como forma de estado.
 La forma de estado democrática no tiene definición expresa en la constitución formal.
El federalismo y la democracia son, en la constitución argentina, contenidos pétreos que identifican visceralmente nuestro
estilo político.
REGIMENES POLITICOS: Un régimen es un sistema que posibilita establecer y regular el funcionamiento de algo. Un régimen
político, por lo tanto, es el conjunto de instituciones y leyes que permiten la organización del Estado y el ejercicio del poder. A
través del régimen político se determina la vía de acceso al gobierno y la forma en la cual las autoridades pueden hacer uso de
sus facultades. La forma de Estado, por su parte, indica cómo se articulan el poder, la población y el territorio.
Clasificación de los regímenes políticos: La clasificación realizada por Maurice Duverger diferencia entre:
1. Democracias clásicas:
a. Regímenes parlamentarios de tipo inglés (Inglaterra, Francia, etcétera).
b. Regímenes del tipo americano (Estados Unidos, Latinoamericanos).
c. Regímenes del tipo suizo.
2. Dictaduras contemporáneas:
a. Dictaduras marxistas (ex URSS)
b. Régimen de las democracias populares (Cuba)
c. Dictaduras fascistas hoy inexistentes
3. Régimen autoritario paternalista: que no tiene vigencia en nuestros días.
Otra clasificación, efectuada por Karl Loewenstein diferencia entre:
1. Autocracias:
a. Regímenes autoritarios (monarquías absolutas, cesarismo plebiscitario, neopresidencialismos, etc.).
b. Regímenes totalitarios (fascismo, nazismo, comunismo chino, ex comunismo ruso, democracias populares).
2. Constitucionalismo democrático: presidencialismo, parlamentarismo, gobierno de asamblea, democracia directa, etc.
La República Argentina comparte los criterios del constitucionalismo democrático, en donde el poder del Estado emana de la
soberanía popular y tiene como expresión en el gobierno la forma representativa y republicana. Su forma de gobierno es la
presidencialista con fuerte tendencia a la centralización de toma de decisiones en el órgano ejecutivo nacional, que es elegido
directamente por el pueblo. Es una democracia del tipo social abierta con elección popular directa de sus autoridades
municipales, provinciales y diputados nacionales, senadores, presidente y vicepresidente.
NACION: La nación es una “comunidad” de hombres. Su estudio pertenece a la ciencia política y a la sociología. El derecho
constitucional se ocupa de la nación sólo en cuanto la constitución formal y las leyes se refieran también a ella en las normas
escritas. Se encuadra entre las formas de “sociabilidad espontánea”. La palabra y el concepto “Nación” tienen, en nuestra
constitución, dos sinonimias:

 Nación como equivalente a estado;


 Nación como equivalente a la unidad política que federa a las provincias; en este caso “nacional” se opone a “provincial”.
REPUBLICA: La palabra "república" significaba antiguamente Estado. Posteriormente, se la contrapone a monarquía (gobierno
de uno solo). Por tal razón, Montesquieu distingue dos tipos de repúblicas: las aristocráticas, donde gobiernan varios, pero no la
mayoría, y las democráticas, donde el poder reside en la mayoría del pueblo.
¿Qué tipo de república patrocina el art. 1° de la Const. Nacional? Una primera lectura indica que postula una república
democrática, ya que es el pueblo el que elige a los diputados (art. 45), senadores (art. 54) y al presidente (art. 94), como al
vicepresidente. El marco ideológico de la república del art 1° es múltiple: tiene bases liberales y cristianas, y a partir de la
reforma de 1957, las de un Estado social de derecho. Rechaza posturas totalitarias de cualquier signo, al reconocer los derechos
naturales de los hombres y de las sociedades (art. 33).
Características de la República:
A. Periodicidad en el desempeño de los cargos públicos: quienes ocupan cargos públicos (P. Ejecutivo y Legislativo) actúan por
períodos determinados. No así para los jueces (Poder Judicial), que son vitalicios, mientras conserven su buena conducta
(art. 110 CN).
B. Responsabilidad de los gobernantes: ello se evalúa mediante tres mecanismos clave:
a. El juicio político al presidente, vicepresidente, ministros y jueces de la Corte Suprema (arts. 53, 59 y 60).
b. La corrección o remoción de los legisladores, por decisión de cada cámara (art. 66).
c. El jurado de enjuiciamiento, para los jueces federales inferiores a la Corte (art. 115).
C. Publicidad de los actos de gobierno.
D. Igualdad ante la ley: la reforma constitucional de 1994 cambió ese panorama, previendo precisamente acciones positivas
para asegurar una “igualdad real de oportunidades”, en materia del ejercicio de derechos políticos, para varones y mujeres
(art. 37), o respecto de personas vulnerables, como mujeres, niños, ancianos y discapacitados (art, 75, inc. 23).
E. División de poderes: la Constitución diseña tres poderes: el Legislativo (art. 44) a cargo de dos cámaras, la de Diputados y la
de Senadores; el Ejecutivo, desempeñado por un presidente (art. 87); y el Judicial, a cargo de los jueces de la Nación (art.
108). La reforma de 1994 incluyó una cuarta sección en el esquema de los poderes, dedicada al Ministerio Público (fiscales y
defensores). La independencia funcional de estos poderes es relativa: si un partido político domina en el Poder Ejecutivo y es
mayoría en ambas cámaras, la división de poderes puede entrar seriamente en crisis (ej: falta de control del Poder Legislativo
en cuanto a los actos del presidente) máxime cuando el presidente, con acuerdo del Senado, nombra a los jueces de la Corte
Suprema de Justicia, y el Congreso mediante el juicio político, está habilitado para remover a tales magistrados, o para
aumentar discrecional e ilimitadamente su número (art. 108).
REPUBLICA Y DEMOCRACIA: Democracia significa etimológicamente el poder del pueblo. En las actuales democracias
representativas, el pueblo ejerce su soberanía a través de elecciones periódicas.
La República es la cosa del pueblo o cosa pública, donde el pueblo es soberano y debe garantizársele su participación y derechos
igualitarios; y donde los poderes que ejercen el gobierno, deben ajustarse a la ley, son temporarios, se hallan separados en sus
funciones, con control recíproco en el desempeño para evitar abusos y con responsabilidad ante el pueblo por los actos que
realizan, que tienen la característica de ser públicos.
La Democracia es el género, la República es la especie. Pues toda República es democrática, pero pueden existir democracias no
republicanas, como las monarquías constitucionales, donde el rey que tiene poder soberano transmitido por herencia, otorga
derechos al pueblo por una Carta o una Constitución (ej: Gran Bretaña); y más se visualiza el carácter democrático en
las monarquías parlamentarias, donde el rey aparece como una figura de representación, especialmente ejerciendo las
relaciones diplomáticas (ej: España).
SOBERANIA: ALCANCE Y EXTENSION TERRITORIAL, MARITIMA, Y AEREA DEL ESTADO ARGENTINO: IMPLICANCIAS JURIDICAS: la
soberanía es la cualidad del poder que, al organizarse jurídica y políticamente, no reconoce dentro del ámbito de relaciones que
rige, otro orden superior. La soberanía no tiene titular ni reside en nadie. El estado es o no es soberano según su poder tenga o
no la cualidad de soberanía.
El territorio argentino abarca tres tipos de espacios: el terrestre, el marítimo y el aéreo. Sobre ellos, el Estado argentino ejerce la
soberanía, es decir que es la máxima autoridad de esos territorios.
 El espacio terrestre es la superficie continental e insular que pertenece a nuestro país.
 El espacio marítimo en el que la Argentina ejerce su soberanía exclusiva se denomina mar territorial, y se extiende a
continuación de la línea de la costa hasta una distancia de 12 millas marinas (alrededor de 22 kilómetros). El Estado tiene
soberanía plena en el mar territorial, el espacio aéreo por encima de éste, el lecho y el subsuelo de ese mar y los recursos
que allí se encuentren.
 El espacio aéreo comprende la atmósfera que se extiende sobre los espacios terrestre y marítimo, hasta una altura de 100
kilómetros, aproximadamente, contados desde el nivel del mar.
Casos especiales de soberanía: En Argentina existen dos casos especiales de soberanía: el primero es el de la Antártida, ya que
por tratarse de un área destinada a fines científicos y a la preservación del ambiente, no se reconoce en ella soberanía de
ninguno de los Estados que la reclaman. En el otro, el de las Islas Malvinas, el derecho a la soberanía ha sido reconocido por la
gran mayoría del mundo en la ONU, pero este archipiélago se encuentra ocupado por Gran Bretaña.
EL ESTADO Y SUS RELACIONES EN EL AMBITO INTERNO: La política interior es toda actividad destinada al bien común de los
habitantes de un Estado, que no tengan relación con los intereses de otros Estados u organismos supranacionales, lo que
sería política exterior. Dentro de las acciones de gobierno que hacen a la política interior pueden citarse medidas económicas,
como la reducción o suba de impuestos, la realización de obras públicas, la estimulación del empleo, el fomento de las
actividades agrícola, industrial tecnológica o científica, la mejora de la educación, de la seguridad interior, etcétera. En general
dentro de cada Estado hay un organismo o ministerio (departamento de gobierno encargado de un área política determinada)
dedicado a la política interior o doméstica, y otro a la exterior. En las modernas democracias, lo relativo a la creación
y funcionamiento de los partidos políticos y procesos electorales caen dentro de su competencia. Entre los principales
ministerios de la República Argentina, se pueden citar:
 MINISTERIO DE SALUD: es el organismo público encargado de atender las cuestiones administrativas relacionadas con el
servicio de salud, como por ejemplo, las cuestiones de epidemiología, campañas de vacunación, control sanitario de las
fronteras, registro de los profesionales de la salud y el banco de drogas, etc. La salud en Argentina es una facultad de las
provincias no delegada a la Nación; si bien la Nación ha creado hospitales públicos, la tendencia en los últimos años es que
sean las provincias los que administren directamente los centros de salud pública. El Ministerio de Salud, es el encargado de
coordinar las reuniones del Consejo Federal de Salud (COFESA).
 MINISTERIO DE EDUCACIÓN: El Estado nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de manera concertada y
concurrente, son los responsables de planificar, organizar, supervisar y financiar el sistema educativo nacional; debiendo
garantizar el acceso a la educación en todos los niveles y modalidades, creando y administrando establecimientos educativos
de gestión estatal. A su vez, el Estado nacional crea y financia las Universidades Nacionales.
 MINISTERIO DE CULTURA: su función es planificar y ejecutar estrategias para la promoción, rescate, preservación, estímulo,
acrecentamiento y difusión, en el ámbito nacional e internacional, del patrimonio cultural de Argentina.
ESTADO E IGLESIA: SITUACION INSTITUCIONAL ANTERIOR Y POSTERIOR A LA REFORMA DE 1994: la relación entre la Iglesia
Católica Apostólica Romana con los estados de Occidente, se desarrolló desde siglos pasados por medio de dos instituciones:
patronato y el concordato.
El patronato era propio de las épocas monárquicas. Su característica principal es el otorgamiento al poder político de ciertas
licencias para tener competencia en algunos aspectos que hacen al gobierno de la religión en su territorio (creación de
jurisdicciones eclesiásticas, nombramiento de obispos, aceptación de nuevas órdenes religiosas, etc.). Atribuciones estas que
formalmente quedaron suprimidas con la reforma de 1994.
El concordato comparte criterios del derecho internacional y del derecho canónico. El concordato es arreglar el ‘modus’ de
convivencia entre el Estado y la Iglesia con relación a la actuación de ésta en el territorio de aquél. Un ejemplo de esto puede
ser el concordato firmado por Argentina en 1966. En él, se garantiza a la iglesia el ejercicio libre y pleno de su poder espiritual,
las públicas manifestaciones de su culto, dentro del marco de sus competencias y fines.
DENOMINACIONES OFICIALES DEL ESTADO ARGENTINO. SUS FUNDAMENTOS: El estado argentino surge en 1853 y se organiza
con la constitución de ese mismo año. Sin embargo, su ciclo de poder constituyente originario permanece abierto hasta 1860,
en que concluye y se clausura con la incorporación de la provincia de Buenos Aires.
Nuestro estado recibe, a través de esa constitución, diversos nombres, todos ellos igualmente oficiales, que derivan de la
tradición y el uso histórico a partir de 1810. El art. 35 dice que: “las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810
hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata, República Argentina, Confederación Argentina, serán en
adelante nombres oficiales indistintamente…”. Pero en la formación y sanción de las leyes el citado artículo obliga a emplear el
nombre “Nación Argentina”. De estos cuatro nombres, el uso actual mantiene sólo dos: República Argentina y Nación Argentina.
La propia constitución, desde la reforma de 1860, emplea habitualmente el segundo.
ESTADO Y GOBIERNO: El gobierno es el conjunto de órganos que ejercen el poder del Estado a través de sus distintas funciones.
La actividad del gobierno se atribuye al Estado en cuanta persona jurídica a la cual los órganos gubernativos representan.
El Estado es la unidad organizada de decisión y acción, de base territorial y soberana que por medio de una organización
normativa (el derecho) aspira al bien común.
EL PODER Y EL GOBIERNO: El poder es el tercer elemento del estado, y consiste en la capacidad, competencia o energía de la
cual el estado dispone para cumplir su fin. Requiere ser puesto en acto, o sea impulsado y ejercido. Lo ejercen los gobernantes.
Los hombres titulares del poder aparecen en el orden normativo como órganos, y su conjunto compone el gobierno.
El gobierno es, entonces, el conjunto de órganos que ejercen el poder del estado a través de sus diversas funciones. La actividad
del gobierno se imputa o atribuye al estado en cuanto persona jurídica a la cual los órganos gubernativos representan. El
gobierno ejerce el poder, representa al Estado y actúa en su nombre, lo que hace el gobierno se le imputa al Estado.
DEMOCRACIA Y GOBIERNO: Se entiende que la democracia es un sistema que permite organizar un conjunto de individuos, en
el cual el poder no radica en una sola persona sino que se distribuye entre todos los ciudadanos. Por lo tanto, las decisiones se
toman según la opinión de la mayoría. En la práctica, la democracia es una modalidad de gobierno y de organización de
un Estado. Por medio de mecanismos de participación directa o indirecta, el pueblo selecciona a sus representantes.
FORMAS DE GOBIERNO: Al momento de determinar la forma de gobierno de un país debemos preguntarnos ¿Quién manda?
Desde antiguo se vienen clasificando las formas de gobierno, según el poder era ejercido por una persona (monarquía), por un
grupo de nobles, hacendados, privilegiados (aristocracia) o por el pueblo (democracia, la cual según la modalidad podía ser
semidirecta, indirecta o representativa y semidirecta o semirepresentativa). Las formas de gobierno existentes actualmente son:

 Presidencialismo: esta forma de democracia tiene en cuenta el factor que significa el liderazgo o llamada personificación del
poder en un líder; propia de los sistemas de división de poderes, en donde surge la figura del presidente de la República o
Nación, que ejerce la titularidad exclusiva del Poder Ejecutivo.
 Parlamentarismo (en sus distintas modalidades): esta forma de gobierno democrática se aplica con mayor frecuencia en el
continente europeo. Tiene la característica de establecer una dualidad en el ejercicio de poder del Estado, dividiendo la
titularidad de sus jefaturas.
 Semipresidencialismo: en este sistema coexisten un gobierno de tipo parlamentario y un jefe de Estado de tipo presidencial;
esta forma surge de las debilidades del sistema parlamentario y de la influencia del sistema presidencialista.
 Gobierno de asamblea: el Poder Ejecutivo es colegiado y surge como una forma intermedia entre el presidencialismo y el
parlamentarismo, encuentra unificada la jefatura del Estado en un solo órgano, integrado por varios miembros que en algunos
casos son designados por el propio Parlamento.
LEGITIMIDAD DE ORIGEN Y EJERCICIO: La legitimación de origen hace al título del gobernante, y depende concretamente del
derecho positivo de cada estado, ya que consiste en el acceso al poder mediante las vías o los procedimientos que ese derecho
tiene preestablecidos.
En el estado democrático, se dice que el acceso al poder y la transmisión del poder operan mediante la ley y no por la fuerza.
La legitimidad de ejercicio se refiere al modo de ejercer el poder. Genéricamente, podemos decir que si el fin de todo estado
radica en la realización del bien común o la justicia, la legitimidad de ejercicio se obtiene siempre por la gestión gubernativa
enderezada a aquel fin, y viceversa, se pierde por el apartamiento o la violación del mismo.
REBELION, SEDICION, TRAICION A LA PATRIA: CARACTERES:
A. Rebelión: El derecho de rebelión o derecho de resistencia a la opresión, es un derecho reconocido a los pueblos frente a
gobernantes de origen ilegítimo o que teniendo origen legítimo han devenido en ilegítimos durante su ejercicio, que autoriza
la desobediencia civil y el uso de la fuerza con el fin de derrocarlos y reemplazarlos por gobiernos que posean legitimidad.
Presenta los siguientes caracteres:
 Es un principio político que nace de la idea del contrato social; de la soberanía popular y de la república democrática.
 No es un derecho individual, sino un derecho del pueblo “in abstracto”.
 Es un derecho contra los gobernantes, pero no contra las instituciones; por lo que se identifica con el derecho a la
insurrección y se diferencia del derecho a la revolución.
B. Sedición: Es un levantamiento grupal contra los gobernantes, las autoridades o el orden vigente. Por lo general, se considera
la sedición como un movimiento o una actitud que tiene una gravedad menor que una rebelión o una revolución. “Art 22 CN:
El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda
fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito
de sedición” (si integrantes de la fuerza policial deciden no acatar las órdenes del poder político hasta que se les otorgue un
aumento de salario, estas personas podrán ser acusadas de sedición). El delito de sedición puede ser cometido por
alzamientos militares, cívico-militares, o civiles que se militarizan.
C. Traición a la patria: es un delito que el Código Penal argentino tipifica en el Título IX “Delitos contra la Seguridad de la
Nación”, siendo tratado el tema “Traición” en su capítulo I. Éste consta de cinco artículos (arts. 214 a 218) aplicándoles a sus
autores penas gravísimas, las más severas de la escala penal.
“Art 29 CN: El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de
provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la
vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza
llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de
los infames traidores a la patria”.
GOBERNOS DE FACTO: Gobernante ‘de iure’ es el que accede al poder de conformidad con el procedimiento que la constitución
o las leyes establecen.
En cambio, gobernante ‘de facto’ es el que accede al poder sin seguir los procedimientos preestablecidos en la constitución o en
las leyes. El gobernante de facto tiene un título o una investidura irregulares o viciados, pero tal título o investidura se pueden
considerar admisibles en virtud de algún título de reconocimiento (ej: por razón de necesidad, por consenso u obediencia de la
comunidad, por el reconocimiento de otros órganos del poder de iure, etc.).
El 6 de septiembre de 1930 las Fuerzas Armadas de Argentina realizaron un golpe de estado y derrocaron al Presidente Hipólito
Yrigoyen, dando inicio a una serie de golpes y gobiernos militares que se extenderían durante la mayor parte del siglo XX,
abortando todas las experiencias democráticas intentadas antes de 1983. Tres días después, la Corte Suprema de la Nación
emitió una acordada legitimando la dictadura con fundamento en la doctrina de los gobiernos de Facto.
ACORDADA CSJN DEL 10/09/30:
1. Que los gobiernos de facto se encuentran en posesión de las fuerzas militares y policiales y que las mismas son «necesarias
para asegurar la paz y el orden de la nación».
2. Que un gobierno de facto debe tener «la posibilidad de realizar válidamente los actos necesarios para el cumplimiento de los
fines perseguidos por él».
3. Que un golpe militar debe ser considerado como «vicio o deficiencia» en el nombramiento del gobierno que no puede
afectar la protección del público y los individuos.
4. El fundamento de fondo para reconocer a los «gobiernos de Jacto», es el que establecen las «razones de policía y
necesidad».
5. Que los habitantes no pueden discutir el título de un gobierno impuesto por la fuerza, por razones de «orden y seguridad
social».
6. Que el Poder Judicial puede dejar sin efecto ciertos actos de un gobierno de facto, una vez finalizado éste, en caso de graves
ilegalidades constitucionales.
DEFENSA DEL ORDEN CONSTITUCIONAL: Héctor Fix-Zamudio (jurista mexicano) menciona que la defensa de la constitución está
compuesta por todos los instrumentos jurídicos y procesales que están dados para conservar toda la normativa constitucional,
para evitar su violación, para lograr el desarrollo y la evolución de todas las disposiciones constitucionales desde el punto de
vista de la constitución formal, para lograr su paulatina adaptación en los cambios de la sociedad y desde el ángulo de la
constitución material, es decir su transformación de acuerdo a las normas programáticas de la propia carta fundamental.
La protección de la constitución está integrada con todos aquellos instrumentos políticos, económicos, sociales y de técnica
jurídica que han sido canalizados a través de normas de carácter fundamental. Con estos instrumentos se pretende lograr la
marcha armónica de los poderes públicos y de todo órgano de actividad.
SEGURIDAD JURIDICA: La seguridad jurídica demanda que los actos de esos órganos se conformen, en procedimiento y
contenido, a la Constitución. Desde esta perspectiva, hay seguridad jurídica en los siguientes casos:
a) Cuando el habitante sabe que las decisiones de los poderes públicos se adoptarán según el esquema constitucional de
asignación de competencias; es decir, que se respetará el subprincipio de corrección funcional: un órgano no asumirá
funciones de otro.
b) El derecho a la seguridad jurídica exige que se respete el contenido de la Constitución y, en particular, los derechos
personales que ella reconoce: libertad, igualdad, propiedad, etc. Es posible detectar, por ende, un derecho personal a la
seguridad jurídica, como aplicación del valor constitucional de seguridad, demandable ante los poderes públicos.
SIGNIFICACION E IMPORTANCIA: La seguridad jurídica es importante ya que establece ese clima de confianza en el orden
jurídico, fundada en pautas razonables de previsibilidad, que es presupuesto y función de los Estados de Derecho. Supone
el conocimiento de las normas vigentes, pero también una cierta estabilidad del ordenamiento.
La seguridad es otro de los valores de importancia básica, porque la certeza de saber que el orden vigente ha de ser mantenido
aun mediante la coacción, da al ser humano la posibilidad de desarrollar su actividad, previendo en buena medida cual será la
marcha de su vida jurídica.
CASO “ZIELLA” (FALLOS 209:26): Entre 1945 Y 1947 la Corte Suprema dicto varios fallos ratificando y precisando la doctrina de
los gobiernos de facto.
En el caso "Ziella" la Corte estableció la continuidad automática de las normas dictatoriales luego de finalizado el gobierno de
fuerza que las sancionó, sosteniendo que "los decretos-leyes dictados por el gobierno de facto son válidos por razón de su
origen y, puesto que tienen el valor de leyes, subsisten aunque no hayan sido ratificados por el Congreso mientras no sean
derogados de la única manera que éstas pueden serlo, es decir por otras leyes".
LA REPRESENTACION: DIVERSOS ASPECTOS Y CRISIS: La forma representativa presupone que el gobierno actúa en
representación “del pueblo”, y que “el pueblo se gobierna a sí mismo por medio de sus representantes”.
El art 1 CN declara adoptada la forma "representativa... según lo establece la presente Constitución". El art 22 añade: "El pueblo
no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada
o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición".
Conforme a ese rígido esquema inicial de 1853-1960, el pueblo no resultaba órgano de gobierno, sino solamente órgano de
elección (no adoptaba pronunciamientos en nombre del Estado; no decidía sobre leyes, paz, guerra, planes económicos, etc).
Este panorama sufrió un vuelco sensible en la reforma de 1994, ya que se reconoció al pueblo el derecho a proponer leyes (art.
39) e incluso a aprobarlas (art. 40, párr. 1°), de poder ser consultado por el Congreso o el presidente (art. 40, párr. 2°). Y se
acentuó la participación popular en la integración de los poderes, al preverse la elección popular de los senadores a partir del
año 2001 (art. 54 y disposición transitoria cuarta), y disponerse la elección popular directa del presidente de la Nación.
LA DISCIPLINA PARTIDIARIA: CONSECUENCIAS: En el mundo de los partidos políticos, los dirigentes exigen a los miembros una
férrea disciplina y obsecuencia partidaria para alcanzar el objetivo central, por el cual fue creado el partido. La disciplina
partidaria la entienden como seguir ciegamente el discurso del dirigente, no cuestionar para nada la línea de trabajo y aceptarla
sin hacer objeciones, con este tipo de disciplina al miembro se le cierna el derecho a pensar, a discernir si la línea es buena o
mala, entonces no importa ni interesa si la acción a ejecutar contradice ley y la Constitución.
Cuando en el partido, el miembro incurre en indisciplina partidaria, cuando contradice la línea, cuando cuestiona al dirigente,
ocurre lo mismo que en lo militar, el simpatizante es sancionado o expulsado de las filas de organización.
Cuando el miembro de un partido político asume inequívocamente como disciplina llevar a efecto disposiciones del partido, a
sabiendas que las mismas violentan, distorsionan y rosan las leyes, esa actitud irreflexiva y dolosa jamás puede ser considerada
como disciplina correcta, al contrario, lo que se practica es simplemente anarquismo, ya que todo lo que va contra el principio
de legalidad y la Constitución no debe entenderse como “disciplina”, sino como vasallaje al marco jurídico y la demolición de las
instituciones.
INICIATIVA Y CONSULTA POPULAR: La reforma de 1994 instrumentó mecanismos de democracia participativa (iniciativa popular
de leyes, consultas populares).
Art 39 CN: “Los ciudadanos tienen el derecho de iniciativa para presentar proyectos de ley en la Cámara de Diputados. El
Congreso deberá darles expreso tratamiento dentro del término de doce meses.
El Congreso, con el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, sancionará una ley
reglamentaria que no podrá exigir más del tres por ciento del padrón electoral nacional, dentro del cual deberá contemplar una
adecuada distribución territorial para suscribir la iniciativa.
No serán objeto de iniciativa popular los proyectos referidos a reforma constitucional, tratados internacionales, tributos,
presupuesto y materia penal”.
La iniciativa popular implica el ejercicio de una función pública no estatal mediante la cual los ciudadanos peticionan, en forma
reglada, el tratamiento de un proyecto de ley a fin de lograr la sanción, reforma o derogación de una norma jurídica en la que
están interesados. El tipo de norma cuya sanción, reforma o derogación se impulsa, puede variar según la amplitud que se
reconozca al derecho de iniciativa y, en principio, todas las cuestiones podrían ser proyectadas en una iniciativa popular.
La ley 24.747 dispuso que pueden ser objeto de iniciativa los proyectos de ley, acompañados de la respectiva exposición de
motivos; el mínimo de firmas exigible se disminuyó al uno por ciento, reunido en por lo menos seis distritos.
“Art 40 CN: El Congreso, a iniciativa de la Cámara de Diputados, podrá someter a consulta popular un proyecto de ley. La ley de
convocatoria no podrá ser vetada. El voto afirmativo del proyecto por el pueblo de la Nación lo convertirá en ley y su
promulgación será automática.
El Congreso o el presidente de la Nación, dentro de sus respectivas competencias, podrán convocar a consulta popular no
vinculante. En este caso el voto no será obligatorio.
El Congreso, con el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, reglamentará las materias,
procedimientos y oportunidad de la consulta popular”.
La consulta popular es una de las formas de democracia semidirecta que proporciona la participación más intensa de la
ciudadanía pues, mediante ella, el electorado decide directamente acerca de una cuestión de interés sustantivo para el Estado;
sobre el mantenimiento, modificación o derogación de una norma; o acerca de la gestión de un gobernante o un gobierno, en
todos los casos, por si o por no.
REFERENDUM O PLEBISCITO: si la materia que se somete a consulta popular recae sobre una norma o plebiscito acerca de una
cuestión de importancia estatal, como las relaciones exteriores (ej: el caso sometido a consulta en la República Argentina, sobre
la aceptación o no del Tratado de Paz y Amistad con Chile que establecía el límite entre ambos países en el canal de Beagle), el
mecanismo recibe el nombre de “referéndum”.
REVOCATORIA O RECALL: la revocatoria de mandato, Recall o Referéndum revocatorio, en Política, hace referencia a la potestad
que se concede en algunos países democráticos, que han instrumentado este mecanismo entre las formas directas o semi
directas de participación, para que el pueblo soberano le retire el mandato concedido a un funcionario electivo, del mismo
modo que lo eligió (a través del voto o sufragio) si considera que ha perdido su confianza o legitimidad, antes de que termine su
período constitucional de ejercicio del poder.
Es un modo de ejercer, por parte del pueblo, un control directo sobre el accionar de sus gobernantes, teniendo la oportunidad
de expresarse a través de un referéndum si quieren que el funcionario continúe o no en su cargo. Puede ser solicitado por la
propia ciudadanía a través de un petitorio firmado por un cierto porcentaje del total de ciudadanos del distrito electoral, o ser
promovido por algún representante legislativo. Requiere un uso responsable, ya que la interrupción del mandato de un
funcionario puede obedecer a presiones de partidos opositores o campañas de desprestigio mediáticas.

Aceptan la revocatoria: Córdoba, Chaco, Neuquén Misiones y Corrientes.


DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 2
DERECHO CONSTITUCIONAL: CONCEPTO: Todo estado para consolidarse, para llegar a existir como tal, requiere de una
ordenación normativa que lo ordene y que regule su actuación, de esta manera, tiene un derecho fundamental que lo organiza
y lo estructura, ese derecho es el Derecho Constitucional.
Así podemos decir que el Derecho Constitucional es el “conjunto de normas que organiza el Estado”. Otro concepto más amplio
considera al Derecho Constitucional como “la rama jurídica que se ocupa de la organización fundamental del Estado”.
El Derecho Constitucional en definitiva es: el sistema de normas positivas y de principios que rigen el ordenamiento jurídico del
Estado Constitucional o de Derecho, cuya finalidad suprema es el amparo de la libertad y la dignidad del hombre.
CONTENIDO: ¿Cuál es su materia o contenido? Para responder con claridad, vamos previamente a referirnos a dos enfoques: el
formal y el material.
Si nos manejáramos con la perspectiva del derecho constitucional formal, diríamos que el contenido de ese derecho está dado
por la constitución formal, cuya expresión típica radica en la constitución codificada o escrita. De este modo, el derecho
constitucional formal se agotaría en los repartos descriptos por normas, expresamente formuladas, en un sistema unitario y
reunido, que compone la constitución formal. Este enfoque sería, sin duda alguna, parcial e insuficiente.
Si utilizamos la perspectiva del derecho constitucional material, vamos a buscar repartos de contenido constitucional, con sus
respectivas normas descriptivas, sin encasillarse en la constitución formal. Donde quiera que hallemos aquellos repartos y
normas, descubriremos y reconoceremos derecho constitucional, aunque sea fuera de la constitución formal o escrita.
Y ahora retomamos la pregunta originaria. ¿Cuál es la materia o el contenido del derecho constitucional material? La materia o
el contenido aparecen en dos grandes partes:
 La que se refiere a la situación política de los hombres en el estado, ya sea en las relaciones con el propio estado o en las
relaciones con los demás hombres. Esta parte se llama “parte dogmática”, y en el constitucionalismo moderno, que define la
situación política del hombre por el reconocimiento de su libertad y sus derechos, se puede llamar también “derecho
constitucional de la libertad”.
 La que se refiere al poder, sus órganos, funciones y las relaciones entre éstos. Esta parte se llama “parte orgánica o derecho
constitucional del poder”.
FUENTES: Se dividen en:
A. Directas: la Constitución (es la fuente por excelencia del Derecho Constitucional).
B. Indirectas: la costumbre (no es solo el Derecho no escrito; es una norma jurídica que surge por el conocimiento colectivo, se
cimenta en un largo arraigo); la jurisprudencia (serie de decisiones pronunciadas por los tribunales del poder judicial sobre
una determinada materia constitucional, en especial por la CSJN) y la interpretación del derecho constitucional (la
interpretación de las normas que componen la constitución puede realizarse con un mero fin especulativo de conocimiento
o con un fin práctico de aplicación de las normas).
RELACIONES DEL DERCHO CONSTITUCIONAL CON DIVERSAS RAMAS DEL DERECHO: El Derecho Constitucional tiene vínculos
directos con varias disciplinas jurídicas:
A. Derecho Político: su contenido coincide con el Derecho Constitucional General. Su propósito es construir una teoría
constitucional de tipo abstracto, partiendo de los derechos constitucionales particulares.
B. Derecho Público: por supuesto, si el Derecho Constitucional atiende la estructura fundamental del Estado, es parte del
Derecho Público (que tiene como protagonista, habitualmente, al Estado). De todos modos, el Derecho Público es más
amplio que el Derecho Constitucional, ya que se ocupa tanto de temas constitucionales como de asuntos infra
constitucionales (ej: del derecho penal, administrativo, de minería).
C. Derecho Internacional: como el Derecho Constitucional trata la organización fundamental del Estado, se ocupa en parte de
su actuación internacional (ej: cuando pauta como se aprueban los tratados, su jerarquía, y cuando la Constitución se ocupa
de su contenido). Paralelamente, el Derecho Internacional Público también condiciona hoy al Derecho Constitucional. Así,
por ejemplo, el Pacto de San José de Costa Rica (Convención Interamericana de Derechos Humanos) impide, en tanto no sea
denunciado, que el Estado signatario desconozca los derechos que proclama dicho Pacto.
D. Derecho Infraconstitucional: el Derecho Constitucional tiene un privilegio del que carecen los otros derechos: cuando reputa
que un instituto jurídico infraconstitucional (inferior a la Constitución, de índole civil, mercantil, laboral, penal, agrario, etc.)
es decisivo para la estructura y funcionalidad del Estado, lo "captura" y lo lleva a la Constitución. Por eso es posible hablar de
un Derecho Constitucional Laboral, de un Derecho Constitucional Civil, de un Derecho Constitucional penal, etc., entendidos
como sectores del derecho constitucional que se ocupan de temas de índole laboral, civil, penal, entre otros.
LA INTERPRETACION E INTEGRACION CONSTITICIONAL:
INTERPRETACIÓN: Si se entiende a la interpretación (también llamada exégesis o hermenéutica) de la Constitución como la
tarea de averiguar el sentido de la regla constitucional, el intérprete puede encontrarse con varios problemas iniciales:
1) Encontrar un texto constitucional auténtico. En la Argentina, por ejemplo, no hay un texto uniforme de la Constitución; así, la
Convención Constituyente de 1994 aprobó el 22 de agosto un "texto ordenado, sancionado", pero después el Congreso, por
ley 24.430 (BO, 10/1/95), ordenó la publicación de un "texto oficial" que difiere del otro en varias partes.
2) Cambio de significado de ciertas palabras con el transcurso del tiempo, sobre todo en una constitución antigua (como la
argentina).
3) Cuando una constitución es publicada oficialmente en distintos idiomas (ej: la Suiza de 1874). No siempre hay una
correspondencia exacta entre los textos en idiomas diferentes (para estos casos sirven las “declaraciones interpretativas”).
4) Toda interpretación debe propender hacia algo constructivo ("Grisolía", Fallos, 234:482), de manera de no trabar el eficaz y
justo desempeño de los poderes del Estado.
5) Para la Corte Suprema, "cada palabra de la Constitución debe tener su fuerza y significado propio, no debiendo suponerse
que ella ha sido inútilmente usada o agregada, o rechazarse como superflua" ("Gedes Hnos.", Fallos, 95:334).
Interpretación Sistemática (o integral) VS Interpretación Asistemática (o aislada): para la Corte Suprema argentina la exégesis de
la Constitución debe ser sistemática, orgánica, porque "la Constitución es un todo orgánico y sus disposiciones deben ser
aplicadas concertadamente". Ningún artículo de la Constitución nacional puede interpretarse aisladamente, sino coordinándola
con las demás.
Interpretación Histórica (o de la voluntad del constituyente) VS Interpretación Literal (o gramatical): inicialmente, la Corte
Suprema pareció favorecer la interpretación literal. Pero más tarde, puntualizó que el fin primordial del intérprete es dar pleno
efecto a la voluntad del legislador. En procura de las fuentes que orientaron la voluntad del legislador, la Corte comienza por la
lectura de la norma, pero también va a la Exposición de motivos de la ley, los despachos de las comisiones parlamentarias, los
debates en el Congreso, las explicaciones de los miembros informantes de las comisiones legislativas.
Interpretación Estática VS Interpretación Dinámica: estática es aquella exégesis de la Constitución que, al extremar la
interpretación histórica, actúa "mirando hacia atrás", entiende las lagunas o silencios constitucionales como prohibiciones y se
resiste a incorporar como derecho válido aquellas normas de derecho constitucional consuetudinario elaboradas desde la
realidad constitucional. Ese tipo de interpretación está condenado por la Corte Suprema, que propicia una exégesis dinámica, o
evolutiva, de nuestra Constitución: la interpretación auténtica de ésta "debe ver en ella una creación viva, que en su elasticidad
siga siendo un instrumento de gobierno".
Interpretación Extensiva e Interpretación Restrictiva: si la norma constitucional dice menos de lo que el constituyente quiso
decir, es obligación del intérprete ampliar el texto para hacerlo coincidir con el espíritu del constituyente.
Un caso típico es el del art. 33 de la Const. Nacional, que indica que los derechos no enumerados no importan la negación de
otros, emergentes de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno. Aparentemente, los derechos no
enumerados serían, por tanto, de índole política; pero escudriñando los antecedentes de la norma, en la Convención
Constituyente de 1860, resulta que allí se propuso incluir todos los derechos naturales de los hombres y de las sociedades.
INTEGRACIÓN: La integración de una norma constitucional consiste en elaborar la norma ausente en la constitución, cuando hay
en esta una laguna o vacío normativo.
LAGUNAS CONSTITUCIONALES HISTÓRICAS: aparecen cuando el legislador no pudo por razones cronológicas prever
determinados asuntos de rango constitucional.
LAGUNAS CONSTITUCIONALES AXIOLÓGICAS: se producen cuando la constitución trata injustamente un tema, dándole una
solución tan ilegítima que no debe obedecerse. Ej: art 55 CN, que exige para ser senador (y de allí, presidente, vicepresidente y
juez de la Corte) contar con una renta anual de $2000 fuertes. Esta norma, de índole oligárquica, impediría acceder a tales
magistraturas a individuos que no tuviese esa cantidad de dinero (actualmente, cerca de 3000 dólares mensuales).
Para cubrir las lagunas constitucionales el operador de la Constitución debe elaborar la norma faltante.
LO POLITICO Y LO JURIDICO. (Preguntar)

LOS PRINCIPIOS DE LEGALIDAD Y RAZONABILIDAD EN MATERIA CONSTITUCIONAL, PROPORCIONALIDAD Y FINALIDAD: nuestra


constitución lo formula en el art 19 in fine: “…Nadie puede ser obligado a hacer lo que la ley no manda, ni privado de lo que ella
no prohíbe”. El principio de legalidad responde al concepto de despersonalización del poder, pero no se trata de que el poder
no sea ejercido por hombres (lo cual es inevitable) sino de que esos hombres ejerzan el poder pero ajustándose al orden
jurídico; de ahí surge el adagio de que “no gobiernan los hombres sino la ley”.
La finalidad del principio de legalidad es afianzar la seguridad individual de los gobernados. La ley predetermina las conductas
debidas o prohibidas, de forma que los hombres puedan conocer de antemano lo que tienen que hacer u omitir, y quedar
exentos de decisiones sorpresivas. El principio de legalidad se complementa con el que enuncia que “todo lo que no está
prohibido está permitido”. La libertad del hombre solo reconoce límites fijados por la ley.

El principio de legalidad es formalista, en cuanto exige la “forma” normativa de la ley para mandar o prohibir. Pero ¿basta que la
ley mande o prohíba, para que lo mandado o lo impedido sea constitucional? De ninguna manera. Cuando la constitución el
principio de legalidad está pensando en una ley constitucional (no basta con la formalidad de la ley, el contenido de esa ley debe
responder a ciertas pautas de valor).
Por eso es necesario dar contenido material de justicia al principio formal de legalidad. Para ello, acudimos al valor justicia, que
constitucionalmente se traduce en la regla o el “principio de razonabilidad”. Con este relleno, el principio de legalidad rezaría de
la siguiente manera: nadie puede ser obligado a hacer lo que la ley “justa” (o razonable) no manda, ni privado de lo que la ley
“justa” (o razonable) no prohíbe.
El principio de razonabilidad no se limita a exigir que sólo la ley sea razonable; sino que a cada órgano del poder, la constitución
impone que el ejercicio de su actividad tenga un contenido razonable. El congreso cuando legisla, el poder ejecutivo cuando
administra, los jueces cuando dictan sentencia, deben hacerlo en forma razonable.
Este principio se encuentra en el art 28 CN: “Los principios, derechos y garantías no podrán ser alterados por las leyes que
reglamenten su ejercicio” (la “alteración” supone arbitrariedad o irrazonabilidad). La finalidad del principio de razonabilidad es
preservar el valor justicia.
Fundamentalmente, la razonabilidad exige que el “medio” escogido para alcanzar un “fin” válido guarde proporción y aptitud
suficientes con ese fin: o que haya “razón” valedera para fundar un acto de poder.
NORMAS OPERATIVASY PROGRAMATICAS EN LA CONTITUCION FEDERAL. EFECTOS:
 Normas operativas(o autosuficientes, o autoaplicativas): son las que por su naturaleza y formulación se aplican y funcionan
inmediatamente, sin necesidad de ser reglamentadas por otra norma. La operatividad no impide esa reglamentación,
solamente no la exige como imprescindible.
Efectos: Se ha de interpretar que las normas de la Constitución que declaran derechos personales fundamentales son
operativas, y deben ser aplicadas aunque carezcan de reglamentación.
 Normas programáticas: son las que proponen un programa y, por ende, son incompletas, necesitan de otra norma que las
reglamente y les permita funcionar plenamente (ej: salario mínimo vital y móvil). Los titulares de derechos declarados en
normas programáticas pueden invocarlos judicialmente, alegando que la omisión de ley reglamentaria se convierte, después
de un lapso razonable, en omisión inconstitucional (el congreso, al no dictar la ley reglamentaria, viola la constitución porque
frustra el funcionamiento de la norma programática y del derecho que ella contiene). Efectos:
a) impiden que se dicten normas opuestas, a las que convierten en inconstitucionales.
b) la falta de vigencia sociológica (por desuso o por no reglamentación en tiempo razonable) no les quita la vigencia
normológica, pueden ser aplicadas en cualquier momento.
c) sirven como pautas de interpretación para aplicar el derecho vigente.
CONSTITUCIONALISMO: El llamado constitucionalismo es un proceso político-jurídico que a partir del siglo XVIII, tuvo por
objetivo establecer en cada Estado un documento legal (la constitución) con determinadas características. El movimiento
constitucionalista procuró así racionalizar el poder político y ponerle limites al poder del rey, creando la imagen del gobierno de
la ley (todo acto del Estado, para ser válido y legítimo, debe derivar de una competencia prevista en una constitución).
ORIGEN DEL CONSTITUCIONALISMO: Es factible encontrar ciertas ideas previas al movimiento constitucionalista, luego
usufructuadas por éste:

 En la Grecia clásica, la distinción entre un poder legislativo ordinario (asamblea o ecclesia) y un poder legislativo superior,
encarnado en ciertas normas de mayor jerarquía.
 El pensamiento iusnaturalista, especialmente cristiano, que ante la tesis romanista de que todo el derecho proviene del
monarca, quien se hallaba desligado de la ley, sostuvo en cambio la primacía de reglas supremas (divinas o derivadas de la
naturaleza humana) por sobre el derecho del soberano.
 El aporte del derecho germánico medieval, especialmente en la noción de "reinado de la ley".
 La admisión, en la Alta Edad Media, de la supremacía de ciertas normas sobre el derecho legislado común. Por ejemplo, en
España, los fueros, como los de León. En Francia, las leyes fundamentales (leges imperio).
EVOLUCION: El constitucionalismo de la primera etapa (siglos XVII al XIX) está al servicio del "tercer estado” (burguesía:
comerciantes, industriales, profesionales, clase media alta) que a partir del siglo XVII triunfa sobre el primer estado (el rey y la
aristocracia) y el segundo estado (el clero). Esa victoria se concreta en tres grandes revoluciones, que producen diversos
documentos constitucionales:
a) REVOLUCIÓN INGLESA. Ocurrida en el siglo XVII, que produce el Agreement of the People (pacto popular), en 1647, y,
especialmente, el Instrument of Government (1653). El Pacto Popular benefició en gran medida a la libertad del individuo.
Primer ensayo de la Constitución.
En el Instrumento de Gobierno, teniendo en cuenta el Pacto Popular, se estableció que la función ejecutiva de Inglaterra
estaba a cargo del Protector y Consejo del Estado, y la legislativa a cargo del Parlamento.
b) REVOLUCIÓN ESTADOUNIDENSE. Tuvo lugar en 1776, y produjo primero varias constituciones estaduales o locales (como la
de Virginia de 1776) y luego la federal de 1787.
c) REVOLUCION FRANCESA. Iniciada en 1789, estableció primero la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano
(27 de agosto de 1789) y después la Constitución de 1791.
Paradójicamente, los tres ideales supremos del constitucionalismo liberal-individualista, enunciados al producirse la Revolución
Francesa (libertad, igualdad, fraternidad) quedaron desvirtuados por aplicación del propio sistema jurídico-político que los
proclamaba.
 CRISIS DE LIBERTAD: acontecimientos tecnológicos (ej: la Rev. Industrial) y económicos (ej: el juego de la oferta y la
demanda), produjeron fenómenos de enorme concentración económica, que extinguieron la libre concurrencia en el
mercado.
 CRISIS DE IGUALDAD: la igualdad formal que declaraban las constituciones contrastó con enormes diferencias sociales entre
la alta burguesía y el proletariado.
 CRISIS DE JUSTICIA: el eslogan de la "fraternidad" fue tal vez el menos cumplido: el sistema constitucional individualista fue
cualquier cosa, menos solidario.
Posteriormente, emerge un problema gravísimo: la cuestión social, lo cual provocó cambios sustanciales en la estructura
vigente. En el constitucionalismo neoliberal-social, la situación es bien distinta según se trate de naciones desarrolladas o
subdesarrolladas.
En las primeras ("primer mundo"), el constitucionalismo social puede exhibir logros muy positivos, tanto en lo económico como
en lo político. En las naciones subdesarrolladas (“países del tercer mundo”), el constitucionalismo neoliberal-socia resulta
vulnerable; la objeción principal es la ficción constitucional que significa la proclamación de un sinfín de derechos que después
en la realidad no se cumplen.
El constitucionalismo contemporáneo registra estas notas peculiares:
 Se multiplicaron las constituciones formales a raíz de la multiplicación de los Estados independientes.
 Se evidencia el auge trasnacional, presente en las nuevas constituciones, que reconocen normas del derecho internacional.
 Un constitucionalismo social más discreto y menos intervencionista en el enunciado de metas y programas de acción.
 La acentuación del principio de desconcentración (división de funciones).
 El enunciado de nuevos derechos personales (ej: derecho a la propia imagen, protección de los consumidores, etc).
DERECHOS DE PRIMERA, SEGUNDA, TERCERA Y CUARTA GENERACION: los derechos fundamentales han ido evolucionando
conjuntamente con el ser humano. Estos derechos, al igual que las leyes, se modifican y se ajustan a las realidades de la
sociedad.
Basándose en la teoría de la evolución histórica de los derechos humanos, así como en su protección y reconocimiento por
parte del Estado, se crearon diversas formas para su clasificación, siendo el sistema de las ‘generaciones de derechos’ el más
conocido y aceptado. Dicho sistema clasifica los derechos humanos en tres generaciones y una cuarta generación se encuentra
en debate doctrinario.
Primera generación: surgen con la Rev. Francesa como rebelión contra el absolutismo del monarca. Está integrada por los
derechos civiles y políticos. Imponen al Estado respetar siempre los Derechos Fundamentales del ser humano (a la vida, la
liberad, la igualdad, etc). Ellos son:
 Toda persona tiene los derechos y libertades fundamentales sin distinción de raza, color, idioma, posición social o
económica.
 Derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad jurídica.
 Hombres y mujeres poseen iguales derechos.
 Nadie estará sometido a esclavitud o servidumbre.
 Nade será sometido a torturas, ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes ni se podrá hacer daño físico, psíquico
o moral.
 Nadie puede ser molestado arbitrariamente en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni con ataques
a su honra o reputación.
 Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia.
 Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
 En caso de persecución política, toda persona tiene derecho a buscar asilo y a disfrutar de él, en cualquier país.
 Toda persona tiene derecho a casarse y a decidir el número de hijos que desea.
 Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de religión.
 Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión de ideas.
 Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
 Todo ser humano tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica.
 Todos somos iguales ante la ley, esto es, a todos debe aplicarse de igual manera.
 Toda persona tiene derecho a juicio de amparo.
 Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado
 Toda persona tiene derecho a ser oída y tratada con justicia por un tribunal imparcial.
 Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia, mientras no se pruebe su culpabilidad
conforme a la ley.
 Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país y a ocupar un puesto público en su país.
 La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones
auténticas.
Segunda generación: la constituyen los Derechos colectivos, sociales, económicos y culturales. Surgen como resultado de la
Revolución Industrial. En México, la Constitución de 1917 incluyó los Derechos Sociales por primera vez en el mundo.
Constituyen una obligación del Estado y son de satisfacción progresiva de acuerdo a las posibilidades económicas del mismo.
 Toda persona tiene derecho a la seguridad social y a obtener la satisfacción de los derechos económicos, sociales y
culturales.
 Toda persona tiene derecho al trabajo en condiciones equitativas y satisfactorias.
 Toda persona tiene derecho a formar sindicatos para la defensa de sus intereses.
 Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure a ella y a su familia la salud, alimentación, vestido,
vivienda, asistencia médica y los servicios sociales necesarios.
 Toda persona tiene derecho a la salud física y mental.
 Durante la maternidad y la infancia toda persona tiene derecho a cuidados y asistencia especiales.
 Toda persona tiene derecho a la educación en sus diversas modalidades.
 La educación primaria y secundaria es obligatoria y gratuita.
Tercera generación: también conocida como derechos de los pueblos o derechos de solidaridad, aparecieron durante la 2°
Guerra Mundial. Las reflexiones sobre las atrocidades de esta guerra propiciaron la firma de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos para impedir que los horribles sucesos se repitieran en el futuro y así lograr la unidad, la integración, el
respeto y la colaboración mutua entre las naciones del mundo con el objetivo de alcanzar niveles de vida más altos para todos.

 Derecho a la autodeterminación.
 Derecho a la independencia económica y política.
 Derecho a la identidad nacional y cultural.
 Derecho a la paz.
 Derecho a la coexistencia pacífica.
 Derecho al entendimiento y confianza.
 Derecho a la cooperación internacional y regional.
 Derecho a la justicia internacional.
 Derecho al uso de los avances de las ciencias y la tecnología.
 Derecho a la solución de los problemas alimenticios, demográficos, educativos y ecológicos.
 Derecho al medio ambiente.
 Derecho al patrimonio común de la humanidad.
 Derecho al desarrollo que permita una vida digna.

Cuarta generación: Con la revolución tecnológica de finales del siglo XX y principios del siglo XXI, y la consecuente aparición de
la “Sociedad del Conocimiento”, ha resultado necesaria la creación de una nueva generación de derechos humanos relacionados
directamente a las nuevas tecnologías y la comunicación (TICs) y su incidencia en la vida de las personas. En esta nueva etapa de
la humanidad, las libertades y derechos se han introducido en el espacio digital lo que ha provocado que su reconocimiento y
protección por parte del Estado constituya un verdadero reto por parte del sistema jurídico.
Dentro de la gama de derechos de cuarta generación se pueden citar:
 El derecho de acceso a la informática.
 El derecho a acceder al espacio que supone la nueva sociedad de la información en condiciones de igualdad y de no
discriminación.
 Al uso del espectro radioeléctrico y de la infraestructura para los servicios en línea sean satelitales o por vía de cable.
 El derecho a formarse en las nuevas tecnologías.
 El derecho a la autodeterminación informativa.
 El derecho al Habeas Data y a la seguridad digital.
CLASIFICACION DE LAS CONSTITUCIONES. ANALISIS: Entre las clases de constitución involucramos:
A. Constitución escrita o codificada: se caracteriza por la reunión sistemática de las normas expresamente formuladas en un
cuerpo unitario.
B. Constituían no escrita o dispersa: carece de dicha unidad, y puede ser:
a. Totalmente no escrita.
b. Parcialmente no escrita, y parcialmente escrita en normas dispersas (tipo más frecuente)
c. Totalmente escrita en normas dispersas.

A. Constitución formal: es el documento solemne así llamado, que establece un conjunto de preceptos para organizar el Estado.
B. Constitución material: es la vigente y real en la dimensión sociológica del tiempo presente, como modo de estructura y
ordenación de un régimen. Es decir cualquier estado que no posea una constitución formal, posee si o si una constitución
material por el hecho de estar constituido u organizado de cierta manera.

A. Constitución rígida: es la que, surgida de un poder constituyente formal, se puede modificar sólo mediante procedimientos
especiales, diferentes a los de la legislación común; la rigidez puede consistir en:
 Rigidez orgánica: debe seguirse un procedimiento especial a cargo de un órgano también especial (Convención
Constituyente) que hace la reforma.
 Rigidez formal: basta seguir un procedimiento especial a cargo del mismo órgano legislativo (parlamento o congreso); o
sea que el procedimiento es distinto al de la legislación común, pero el órgano es el mismo.
B. Constitución flexible: es la que admite su enmienda mediante el mismo mecanismo empleado para la legislación común; por
eso, en las constituciones flexibles o elásticas, suele decirse que falta la distinción entre poder constituyente y poder
constituido. Sin embargo, los demás órganos de poder distintos del legislativo carecen de esa competencia, por lo que
quedan subordinados a la Constitución y, respecto de ellos, ésta no es flexible.
C. Constitución pétrea: cuando además de ser escrita y rígida se declara irreformable. No parece posible hablar de una
constitución totalmente pétrea, pero si pueden existir cláusulas pétreas, que no son susceptibles de reforma o de supresión.
Sin embargo, se puede hablar de una constitución íntegramente pétrea durante los períodos de tiempo en que su reforma
está prohibida. Los contenidos pétreos pueden estar expresamente establecidos, o surgir implícitamente.

A. Constitución otorgada: es establecida unilateralmente por un órgano estatal.


B. Constitución pactada: cuando deriva de un acuerdo entre un órgano estatal y la comunidad, o un sector de ella.
C. Constitución impuesta: cuando se la supone emanada del poder constituyente radicado en el pueblo, y surgida de un
mecanismo formal en ejercicio del mismo poder.
MUTACIONES CONSTITUCIONALES: Las mutaciones son cambios y transformaciones reales que se operan en la constitución
material, sin que se produzca modificación alguna en el texto de la constitución formal. Dicho de otra manera, el orden
normativo de la constitución formal permanece intacto mientras la constitución material acusa una transformación.
Cuando el cambio se incorpora mediante reforma a la constitución formal, ya no cabe hablar de mutación constitucional, sino
precisamente de “reforma” o enmienda. Pueden acontecer de la siguiente manera:
a) Mutación por adición: en ella, se incorpora o agrega a la constitución material un contenido nuevo que carece de norma en
la constitución formal. Ej: los partidos políticos, sobre los cuales la constitución antes de la reforma de 1994 carecía de
norma expresa, y que hallaron recepción en la constitución material por fuente de derecho espontáneo, de ley y de derecho
judicial.
b) Mutación por sustracción: fenómeno inverso al anterior. Se produce cuando normas de la constitución formal que prosiguen
incorporadas a ella (o sea, con vigencia normológica), pierden vigencia sociológica, o no llegan a alcanzarla en la constitución
material. Ej: el Concordato de 1966 y la reforma de 1994 (que suprimió las normas sobre Patronato, pase y admisión de
órdenes religiosas) dichas normas perdieron vigencia sociológica en virtud del citado Concordato.
c) Mutación por interpretación: las normas de la constitución formal adquieren un modo de vigencia sociológica que no
coincide exactamente con la norma escrita. Ej: distribución de competencias entre el estado federal y las provincias en
materia de derecho procesal; la constitución formal reserva a las provincias la facultad de dictar leyes procesales para sus
jurisdicciones respectivas, no obstante lo cual los tratados internacionales sobre derecho procesal que ratifica el estado
federal, incorporan al derecho interno argentino (con aplicación obligatoria en las jurisdicciones provinciales), normas de
derecho procesal que el congreso no podría dictar con ese alcance.
d) La cuarta mutación es la desconstitucionalización: se produce cuando toda la constitución formal, o una parte importante de
ella, pierden vigencia sociológica, a raíz de cualquier fuente que la hace decaer al introducir contenidos opuestos.
LA ESTATICA Y LA DINAMICA CONSTITUCIONAL. (Preguntar)

TIPOLOGA CONSTITUCIONAL: CARACTERIZACION Y MODALIDADES:


1) Tipo racional-normativo, cuyas características son:
 Define a la constitución como conjunto de normas, fundamentalmente escritas, y reunidas en un cuerpo codificado.
 Piensa y elabora a la constitución como una planificación racional, o sea, suponiendo que la razón humana es capaz de
ordenar constitucionalmente a la comunidad y al estado.
 Profesa la creencia en la fuerza estructurada de la ley, es decir, en que las normas son el principio ordenador del régimen
constitucional y de que tienen en sí mismas, y en su pura fuerza normativa, la eficacia para conseguir que la realidad sea tal
como las normas la describen.
 La constitución es un esquema racional de organización, formulado con pretensión de subsumir toda la dinámica del régimen
político en las previsiones normativas.
2) Tipo historicista: en oposición al racional normativo, establece que cada constitución es el producto de una cierta tradición
en una sociedad determinada. Cada comunidad, cada estado, tiene “su” constitución así surgida y formada. La constitución
no se elabora ni se escribe racionalmente, la constitución es algo propio y singular de cada régimen. Por eso descarta la
generalidad y la racionalidad del tipo racional-normativo, para quedarse con lo individual, lo particular, lo concreto.
3) Tipo sociológico: contempla la dimensión sociológica presente. Diríamos que enfoca a la constitución material tal cual
funciona “hoy” en cada sociedad, como derecho con vigencia actual. No le preocupa que la vigencia sociológica provenga o
no de una línea precedente de tradición histórica, o que sea reciente.
LAS CONSTITUCIONES EN EL DERECHO COMPARADO: EE.UU, GRAN BRETAÑA, FRANCIA, ALEMANIA, ESPAÑA. CARACTERES
GENERALES:
EEUU: La Constitución de EEUU fue adoptada en su forma original el 17 de septiembre de 1787 por la Convención
Constitucional de Filadelfia, Pensilvania, y luego ratificada por el pueblo en convenciones en cada estado en el nombre de
«Nosotros el Pueblo» (We the People). La Constitución de los Estados Unidos es la constitución federal más antigua que se
encuentra en vigor actualmente en el mundo. La convención de Filadelfia propuso:
 Un poderoso Congreso bicameral con una Cámara de Representantes y un Senado.
 Un poder ejecutivo (presidente) elegido por la legislatura.
 Un poder judicial, con períodos de servicio de por vida, con poderes vagos.
 El Congreso federal podría vetar leyes estatales.
GRAN BRETAÑA: Su modelo constitucional se basa, en primer lugar, en el llamado "derecho estatutario" (Statute Law), cuya
elaboración es idéntica a las leyes ordinarias y sólo se diferencian, y alcanzan el carácter de constitucionales, por la materia que
tratan. Las más importantes son la Carta Magna de 1215, la "Petition Rights" de 1628, el "Habeas Corpus Amendment Act"
de 1679, el "Bill of Rights" de 1689, el "Act of Settlement" de 1701, la "Reform Act" de 1832, el "Estatuto de Westminster"
de 1931 y los "Parliament Acts" de1911 y 1949. La jurisprudencia ("Common Law”) es la segunda fuente constitucional.
Las convenciones son otro instrumento de legislación constitucional: rige la doctrina de la soberanía parlamentaria, según la
cual los estatutos que se aprueban por el Parlamento son la fuente suprema y última de la ley. De ello se desprende que el
Parlamento puede cambiar la constitución simplemente cuando se aprueban nuevas leyes.
A diferencia de muchas otras naciones, el Reino Unido no tiene ningún documento constitucional único (se dice que no tiene
una constitución escrita, sino una no codificada). En virtud de la Constitución británica, el soberano goza de amplios poderes
ejecutivos (prerrogativa real). En el ejercicio de estas facultades, sin embargo, el soberano normalmente delega en el Primer
Ministro o de otros ministros. Poderes del soberano:

 El poder de destituir y nombrar a un Primer Ministro.


 El poder de destituir y nombrar a otros ministros.
 La facultad de convocar, prorrogar y disolver el Parlamento.
 La facultad de conceder o rechazar la sanción real a los proyectos de ley (haciéndolos válidos y, por lo tanto, leyes).
 El poder de nombrar oficiales de las Fuerzas Armadas.
 El poder de comandar las Fuerzas Armadas del Reino Unido.
 La facultad de nombrar a los miembros del Consejo de la Reina.
Existen tres sistemas judiciales separados en el Reino Unido: el de Inglaterra-Gales, el de Escocia y el de Irlanda del Norte. Bajo
la Ley de Reforma de la Constitución de 2005, el tribunal de última instancia para todos los casos, con excepción de los casos
penales de Escocia, es el recién creado Tribunal Supremo del Reino Unido: para los casos penales escoceses el tribunal de
apelación de última instancia sigue siendo el Alto Tribunal de Justicia.
FRANCIA: Francia tiene una larga e inestable historia constitucional debida a las convulsiones políticas sufridas en los
siglos XVIII y XIX. La Constitución francesa de 1958 es el texto fundador de la V República, vigente en la actualidad.
La Constitución es la norma suprema del sistema jurídico francés y organiza las autoridades públicas, define su papel y sus
relaciones. Se modificó en 19 ocasiones desde su publicación, bien por el Parlamento reunido en Congreso o directamente por
el pueblo a través de referéndum: las normas relativas a la revisión de la Constitución están previstas por la propia Constitución.
Está estructurada en un Preámbulo y 16 títulos que recogen 103 artículos, dos de los cuales son disposiciones transitorias. El
Preámbulo hace referencia directa y explícitamente a otros tres textos fundamentales: la Declaración de los Derechos del
Hombre y del Ciudadano de 26 de agosto de 1789, el Preámbulo de la Constitución francesa de 1946 (la Constitución de la IV
República) y la Carta del medio ambiente de 2004.
ALEMANIA: la Constitución de la República Federal de Alemania fue promulgada en 1949. Ha sido modificada unas 60 veces. El
Presidente Federal prácticamente sólo tiene funciones representativas. Mediante la "cláusula de eternidad" se impide la
modificación de los principios referentes a la dignidad del ser humano y a la organización estatal como un Estado federal,
democrático y social.
Desde 2006, se está tramitando otra importante reforma de la Ley Fundamental, la llamada Reforma Federal, que reordenará
las competencias entre el Estado federal y los estados federados.
ESPAÑA: La Constitución española de 1978 es la norma suprema del ordenamiento jurídico español, a la que están sujetos los
poderes públicos y los ciudadanos de España. La Constitución establece una organización territorial basada en la autonomía de
municipios, provincias y comunidades autónomas, rigiendo entre ellos el principio de solidaridad. El rey es el jefe del Estado,
figura que desempeña funciones de naturaleza eminentemente simbólica y que carece de poder efectivo de decisión.
La división de poderes, es establecida implícitamente por el texto constitucional. En la base, la soberanía nacional permite la
elección, por sufragio universal (varones y mujeres, mayores de 18 años), de los representantes del pueblo soberano en las
Cortes Generales, configuradas a modo de un bicameralismo atenuado, integrado por el Congreso de los Diputados y el Senado.
El Gobierno, cuyo presidente es investido por el Congreso de los Diputados, dirige el poder ejecutivo. Los miembros del
Gobierno son designados por el presidente, y junto a él, componen el Consejo de Ministros, órgano colegiado que ocupa la
cúspide del poder ejecutivo.
DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 3
PODER CONSTITUYENTE:
Concepto: por “poder” se entiende una competencia, capacidad o energía para cumplir un fin, y por “competencia”, el poder
que constituye o da constitución al Estado; por lo tanto “Poder Constituyente” es: la competencia, capacidad o energía para
constituir o dar constitución al Estado, es decir, para organizarlo, para establecer su estructura jurídico-política.
Titular (sujetos) y límites: el poder constituyente originario tiene como titular al pueblo o la comunidad, porque es la
colectividad en su totalidad la que debe proveer a la organización política y jurídica en el momento de crearse el Estado. Se
busca la legitimidad (legalidad) en el uso del poder constituyente originario.
El Preámbulo de nuestra Constitución ampara este principio cuando dice “nos los representantes del pueblo”.
Esa titularidad del poder constituyente en el pueblo debe reconocerse en sentido de que no hay nadie investido de antemano
para ejercerlo; y tampoco hay una forma predeterminada por Dios ni por la naturaleza para constituir a cada Estado. La decisión
queda liberada al conjunto de hombres que componen la comunidad.
Se dice que el poder constituyente originario es, en principio, ilimitado. Esto significa que no tiene límites de derecho positivo,
es decir, no hay ninguna instancia superior que lo condicione. Pero que sea ilimitado no descarta:
a. Los limites del derecho natural.
b. Los límites que pueden derivar del derecho internacional público, por ejemplo: tratados.
c. Los límites de la realidad social, que se deben tener en cuenta para organizar al Estado.

El poder constituyente derivado, en cambio, es limitado. Esto se puede ver en las constituciones rígidas, también en las flexibles,
que se reforman mediante ley ordinaria, cuyo procedimiento también tiene carácter limitativo, ya que pese a la flexibilidad, la
constitución solo puede ser enmendada por el procedimiento legislativo y no por otro. Otro límite puede venir de los Tratados
Internacionales; después de que un Estado se hace parte de un tratado, no puede, ni siquiera mediante reforma de la
constitución, incluir en ella normas incompatibles con el tratado o que lo violen.
El Constitucionalismo moderno o clásico sentó con el concepto de constitución formal, el del poder “constituyente” como
superior al poder “constituido” o poder del Estado.
La distinción conceptual entre poder constituyente y poder constituido no niega que, en uso y ejercicio de poder constituido, los
titulares de éste accionen fuentes del Derecho Constitucional que inciden en la constitución material y que, por lo tanto, se
considera como ejercicio material del poder constituyente. Este ejercicio no es inválido si la constitución formal no resulta
violada en su supremacía.
Poder constituyente y poderes constituidos: el poder constituyente, desde su nivel superior, crea el ordenamiento jurídico del
Estado, dando vida a los poderes constituidos: poder legislativo, ejecutivo, judicial; limitados por la constitución, ya que su
campo de actuación es inferior al del poder constituyente. La principal diferencia se concreta en el principio de la supremacía de
la constitución, ya que todas las normas jurídicas que rigen en el Estado, aparte de ella, deben adecuarse a sus disposiciones y
no contradecirla.
PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO Y DERIVADO: el poder constituyente puede ser:
A. Originario: cuando se ejerce en la etapa fundacional del Estado, para darle nacimiento y estructura.
B. Derivado: cuando se ejerce para reformar la Constitución.

También podemos considerar poder constituyente originario al que se ejerce en un Estado ya existente (o sea, después de su
etapa fundacional) cuando se reemplaza totalmente una constitución anterior con innovaciones fundamentales en su
contenido. Entonces surge la duda de si una “reforma total” que no altera esa sustancialidad de los principales contenidos es o
no una constitución nueva emanada del poder constituyente originario. Se diría que no, porque para que sea una nueva
constitución se deben sustituir los contenidos básicos de la misma, los contenidos vertebrales de la constitución.
CARACTERES:
a. Originario: porque se fundamenta directamente en la voluntad popular. No deriva de ninguna otra norma y es, en cambio, el
formador de todo el sistema jurídico del Estado.
b. Permanente: porque no se agota con la puesta en vigencia de la Constitución Política. A partir de ese momento cesan las
actividades de los encargados de ejercer el Poder Constituyente, pero este poder no desaparece, sino retorna al pueblo,
donde permanece a la espera de que nuevas circunstancias sociopolíticas le obliguen a activarse nuevamente.
c. Indivisible: porque una es la voluntad del pueblo, una la decisión de designar representantes y una la Constitución que éstos
deberán producir. Si bien que el poder constituyente es ejercido por un organismo colegiado, esa pluralidad de individuos
está reunida con un solo fin, y por muy diversas que sean las posiciones de cada uno, tendrán que llegar a consensos.
d. Eficaz: porque las normas que produce tienen la virtud de ser obligatorias, tanto para los gobernantes como para los
gobernados. Cada uno de ellos ve en la Constitución, una efectiva garantía de orden y seguridad social.
e. Intransferible: puesto que pertenece únicamente al pueblo y nadie, sin su expresa autorización, puede ejercerlo
válidamente. Dejamos en claro que los legisladores constituyentes elegidos por el pueblo, solo son encargados temporales
del ejercicio del Poder Constituyente. La circunstancia de ser representantes no los convierte en titulares vitalicios de este
poder creador. Terminada su función, vuelven a ser personas naturales sin ninguna prerrogativa especial.
f. Inalienable: no es imposible enajenarlo. En efecto, el Poder Constituyente, por su naturaleza extrapatrimonial, no puede ser
objeto de transferencia temporal o perpetua. En el mismo momento que se intentase darle otro dueño, se anularía la
independencia, la autodeterminación, y con ello desaparecería el mismo Estado y también se esfumaría el Derecho.
g. Imprescriptible: no se extingue a causa de su inactividad en el transcurso del tiempo. El Poder Constituyente puede
permanecer sin ser ejercido por siglos, pero está a la espera de que las necesidades del pueblo, determinen su activación.

ESTRUCTURA DE LA CONSTITUCION ARGENTINA: la Constitución Nacional se encuentra estructurada sobre la base de un


sistema que le da unidad orgánica a las disposiciones que la conforman. Tal sistematización tiene como base principios, valores
y creencias que le dan sentido a todas sus disposiciones, los cuales se encuentran en el Preámbulo.
Dichos principios, valores y creencias se encuentran en la Primera Parte de la Constitución: las “Declaraciones, Derechos y
Garantías de los hombres”; esta es la parte dogmática. Originalmente esta parte contenía un capitulo único, que ha sido
ampliado en la reforma de 1994, ahora contiene un segundo capítulo: “Nuevos Derechos y Garantías” (incluye por ejemplo, la
defensa del orden constitucional, las protecciones del medio ambiente, habeas corpus y habeas data).
Esos mismos principios son llevados a la práctica a través de la Segunda Parte, la parte orgánica, que trata sobre la organización
del Estado. Su primer título se ocupa del Poder Federal (Poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial), y el segundo título se ocupa de
los gobiernos de provincia. Por último encontramos las disposiciones transitorias, que son 17, conforman un capítulo especial y
regulan el paso del régimen anterior al nuevo (fue agregado en la última reforma constitucional).
De este modo, la estructura de la constitución argentina, luego de la reforma de 1994, es la siguiente:
A. Preámbulo.
B. Primera parte: Parte Dogmática.
a. Capitulo 1: Declaraciones, Derechos y Garantías.
b. Capitulo 2: Nuevos Derechos y Garantías.
C. Segunda parte: Parte Orgánica (trata sobre la organización del Estado).
a. Titulo primero: gobierno federal:
 Sección 1ra: del Poder Legislativo.
 Sección 2da: del Poder Ejecutivo.
 Sección 3ra: del Poder Judicial.
b. Titulo segundo: gobierno de provincias.
D. Disposiciones transitorias (son 17 y conforman un capítulo especial).

DERECHOS ENUMERADOS Y NO ENUMERADOS: CARACTERIZACION Y ALCANCE: “las declaraciones, derechos y garantías que
enumera la Constitución no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enumerados, pero que nacen del
principio de soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno” (art 33).
El artículo 33 no se hallaba en la Constitución de 1853, fue propuesto por la convención que se reunió en Santa Fe en 1860,
argumentando que la formulación imperfecta de derechos y garantías podría dar lugar a que se desconozcan los derechos no
enumerados; con el artículo 33 quedaba salvada toda omisión posible. El artículo de la reforma dice: “no solamente esos
derechos, sino todos los derechos naturales de los hombres o de los pueblos aunque no estén enumerados en la Constitución,
se juzgan reservados, como que no se pueden enumerar todos los derechos que nacen de la naturaleza del hombre y del fin y
objeto de la sociedad y de la soberanía del pueblo”.
El propósito general de la clausula es impedir que las autoridades, tanto de la Nación como las de las Provincias, se asignen
atribuciones y facultades que en las leyes fundamentales no le están conferidas, en menoscabo de la libertad civil y del pueblo.
Además tiene como propósito afirmar el derecho del pueblo para reivindicar por medios regulares o extraordinarios sus
derechos, cuando hayan sido usurpados por aquellos. También busca dejar intactos todos los derechos del pueblo que no han
podido ser totalmente enumerados.
Hay muchos derechos que a pesar de no estar enumerados en la Constitución nacen del principio de la soberanía del pueblo.
Hay derechos enumerados, o sea, expresamente reconocidos (ej: art 14), y derechos no enumerados (ej: art 33). Todo derecho
fundamental o primario del hombre puede y debe considerarse incluido en la Constitución, esté o no reconocido expresamente.
EL PREÁMBULO. ANTECEDENTES. ANALISIS. VALORACION JURISPRUDENCIAL. DOCTRINA: el Preámbulo conforma la base de la
Constitución, y se encuentra integrado por principios, creencias y valores que son innegociables, porque es la esencia de la Ley
Fundamental. Se trata de las decisiones políticas fundamentales, las pautas del régimen, los fines y objetivos, los valores y
principios defendidos jurídicamente. El Preámbulo tiene validez por sí mismo, y en cada uno de sus textos encontramos unidos
al pasado, a la tradición y al futuro en proyecto.
Preámbulo: “Nos, los representantes del pueblo (aquí ya encontramos un primer principio: el poder constituyente reside en el
pueblo) de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias (aquí
se reconoce la preexistencia histórica de las provincias) que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes (significa
que estos pactos o acuerdos de voluntades, son una de las fuentes o razón de ser que dio origen al acto constituyente), con el
objeto de constituir la unión nacional (significa dar nacimiento a un Estado federal, con las provincias preexistentes, que hasta
entonces no existía), afianzar la justicia (significa reconocer a la justicia como el valor cúspide del sistema jurídico-político),
consolidar la paz interior (para evitar las guerras civiles, porque sin orden no hay libertad, justicia, ni bienestar general),
proveer a la defensa común (no hace referencia solo a la defensa bélica sino a la defensa de todo el conjunto social, lo que es
de toda la comunidad de un Estado), promover el bienestar general (es tender al bien común publico), y asegurar los
beneficios de la libertad (la libertad es esencial para la existencia del sistema democrático, porque exige que se respete la
dignidad del hombre como persona, y sus derechos individuales y sociales) para nosotros, para nuestra posteridad y para todos
los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino (esta numeración de destinatarios nos muestra que la
constitución pretense ser duradera); invocando a la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos,
decretamos y establecemos esta Constitución para la Nación Argentina (porque de Dios todo deriva)”.
REFORMA DE LA CONSTITUCION: una Reforma Constitucional tiene por objeto una revisión parcial de una Constitución y la
sustitución de una o varias de sus normas que no modifiquen su estructura y principios fundamentales.
Requisitos: art 30 CN: “la Constitución puede reformarse en el todo o en cualquiera de sus partes. La necesidad de reforma debe
ser declarada por el Congreso con el voto de 2/3 partes, al menos, de sus miembros; pero no se efectuará sino por una
Convención convocada al efecto”.
Las dudas sobre la rigidez: el poder constituyente derivado tiene su norma base en el art 30 CN. Aunque después de la reforma
constitucional de 1994 el art 30 permanece en la Constitución sin modificaciones, parte de la doctrina pone en duda la rigidez
de la Constitución. Esto se debe a que: a) ahora hay clausulas constitucionales muy abiertas que requieren precisión a través de
leyes, que según ciertas interpretaciones muestran que el Congreso comparte alguna porción de poder constituyente, o que la
recibió por delegación de la Convención reformadora de 1994; b) hay también, tratados internacionales de derechos humanos
con jerarquía constitucional, que amplían la rama de derechos de la Constitución, y eso deja la impresión de que hay una fuente
internacional que puede parecerse al poder constituyente. En realidad, la rigidez de nuestra Constitución se atenuó, pero no
llegó a la flexibilidad.
El art 30 consagra la rigidez, tanto de procedimiento de reforma, como del órgano especial que habilita para realizarla:
a. Como la Constitución es de tipo escrita y rígida, su revisión debe llevarse a cabo mediante un procedimiento especial
(distinto al de la legislación ordinaria), por eso nuestra CN presenta “rigidez orgánica”. También hay que decidir si la
Constitución pone límites a la reforma respecto al contenido que se va a revisar; esto se vincula con los contenidos pétreos.
b. El poder constituyente derivado tiene límites de derecho positivo: unos respecto al procedimiento y otros respecto a la
materia. Los limites al poder constituyente derivado están dirigidos: a) al Congreso (en la etapa iniciativa o declaración de la
necesidad de reforma); b) a la Convención (en la etapa de revisión); c) a ambos (el quórum de votos para declarar la
necesidad de la reforma limita al Congreso; los puntos que el Congreso declara que necesitan reforma limita a la Convención;
los contenidos pétreos limitan tanto al Congreso como a la Convención).
c. Cuando una reforma se lleva a cabo sin respetar los límites, ya sea porque el procedimiento no cumple con las formas
preestablecidas o las materias violan los contenidos pétreos, la reforma constitucional es inválida o inconstitucional.
d. Los tratados internacionales incorporados a nuestro Derecho, muchos de los cuales tienen jerarquía constitucional, imponen
un límite al poder constituyente derivado, por lo tanto, si al reformarse la Constitución se incorporara a ella algún contenido
que violara a algún tratado preexistente, ese contenido introducido por la reforma es inconstitucional.
e. No hay control judicial de constitucionalidad de la reforma, porque la jurisprudencia de nuestra Corte estableció que se trata
de una cuestión política no judicial.
f. Cuando decimos que la Constitución se puede reformar en el “todo” o en “cualquiera de sus partes” significa que
“cuantitativamente” se la puede revisar en forma total, pero “cualitativamente” no, porque hay algunos contenidos o partes,
que si bien pueden reformarse, no pueden alterarse, suprimirse o destruirse. Esos son los contenidos pétreos. En nuestra
Constitución, los contenidos pétreos no impiden su reforma, sino su abolición. Ellos son: la forma de Estado democrático, la
forma de Estado Federal, la forma Republicana de gobierno, la confesionalidad (pertenencia a una creencia religiosa
determinada) del Estado. Lo prohibido seria: reemplazar la democracia por el totalitarismo, reemplazar el federalismo por el
unitarismo, reemplazar la república por la monarquía, suprimir la confesionalidad para imponer la laicidad. Estos contenidos
pétreos están implícitos.

PROCEDIMIENTO: el procedimiento de reforma de la Constitución Nacional tiene 3 etapas fundamentales:


1- La etapa de iniciativa o de declaración: allí se establece que es necesario realizar la reforma y se la impulsa.
2- La etapa de revisión: propiamente dicha.
3- La etapa ratificatoria: allí se le da eficacia a la reforma realizada, para que tenga vigencia.
Nuestra constitución sólo regula dos etapas: la de iniciativa y la de revisión; no hay etapa ratificatoria.
1- La etapa de iniciativa está a cargo del Congreso. Según el art. 30, el Congreso debe declarar la necesidad de la reforma, pero
no dice cómo debe trabajar el Congreso, ni qué forma debe tener el acto declarativo; sólo fija el quórum de votos (2/3).
a) El derecho espontáneo (no escrito) dice:
o El Congreso trabaja con cada una de sus cámaras por separado;
o Si coinciden ambas cámaras, el Congreso dicta una ley.
El acto declarativo no tiene forma de ley. En primer lugar, ese acto tiene naturaleza o esencia política, y hasta
preconstituyente; no es un acto de contenido legislativo, por lo tanto, no debe tomar la forma de una ley. En segundo
lugar, evitando la forma de ley, el acto declarativo no puede ser vetado por el Poder Ejecutivo.
b) El derecho espontáneo establece que al declarar la necesidad de la reforma, el Congreso debe puntualizar los contenidos o
artículos que considera que se deben reformar. La Convención no está obligada a reformar los puntos señalados, pero no
puede hacer reformas fuera de ellos.
c) El acto declarativo requiere un quórum especial; exige 2/3 de votos de los miembros del Congreso. Ahora, ¿Sobre qué total
de miembros se toma este quórum? Se toma sobre el total de miembros de cada cámara por separado.
d) El Congreso puede fijar plazo a la Convención; es optativo.
2- La etapa de revisión ya no pertenece al Congreso. La Constitución la remite a un órgano ad-hoc o especial, que es la
Convención Reformadora.
a) El art. 30 tampoco dice cómo se compone esa Convención Reformadora, ni de dónde surge. El derecho espontáneo
determina que el cuerpo electoral es convocado para elegir convencionales constituyentes. También, el Congreso podría
establecer directamente quiénes van a componer la Convención convocada para la reforma; lo que no puede hacer es
integrarla con sus propios legisladores.
b) Si el Congreso estableciera un plazo para que la Convención sesionara, el vencimiento del mismo provocaría
automáticamente la disolución de la Convención. Si, por el contrario, el Congreso no fija aquel plazo, al declarar la necesidad
de reforma la Convención no tiene ningún lapso, y nadie puede limitárselo después. A su vez, las reformas realizadas
después de vencido el plazo, son inválidas o inconstitucionales.
c) La Convención (etapa de revisión) tiene límites:
- En primer lugar: los contenidos pétreos.
- En segundo lugar: el temario fijado por el Congreso al declarar la necesidad de reforma (los puntos que el Congreso cree
necesarios reformar). La Convención no está obligada a hacer las reformas, pero no puede reformar puntos no establecidos
por el Congreso, sólo los que se encuentran dentro del temario.
- En tercer lugar: el plazo, si es que el Congreso lo fijó.
- También hay que tener en cuenta como límite a los Tratados Internacionales preexistentes, incorporados al derecho
argentino.

3- Como nuestra Constitución no regula la etapa de ratificación de la reforma constitucional, no tiene sentido que órganos
distintos a la propia Convención Constituyente dicten normas promulgando la reforma.
La reforma de 1994 entró en vigencia a partir de su publicación, con la sola sanción de su texto por la Convención.

LA CONVENCIÓN CONSTITUYENTE: Una convención constituyente es una reunión nacional de representantes populares cuyo
objetivo es dictar o modificar las reglas que regirán la relación entre gobernantes y gobernados y el funcionamiento y
distribución del poder, fundamento de su sistema político y social. Ese ejercicio soberano se conoce como poder constituyente.
No se trata de generar enmiendas constitucionales propias de las funciones de los parlamentos, sino de transformaciones
radicales, orientadas al cambio de sus estructuras básicas.
Elección de sus miembros: el art 30 no dice cómo se compone la convención reformadora, ni de dónde surge, pero el derecho
espontáneo determina que el cuerpo electoral es convocado para elegir convencionales constituyentes. También el Congreso
podría establecer directamente quienes van a componer la convención convocada para la reforma; lo que no puede hacer es
integrar la convención con sus propios legisladores.
Facultades: la Convención posee los llamados “poderes implícitos”, que son aquellos medios necesarios o conducentes para el
mejor cumplimiento de su cometido. Su justificación se encuentra en la autonomía funcional de la Convención. Comprenden:
1. Elección de autoridades.
2. Aprobar los títulos de sus miembros.
3. Sanción de su reglamento interno.
4. Fijación del plan de tareas (comisiones, etc).
5. Determinación de días y horas de sesiones.
6. Prerrogativas del cuerpo e inmunidades de sus miembros.
7. Sancionar disposiciones transitorias ante la entrada en vigencia de las nuevas normas constitucionales.
8. Facultades presupuestarias.

El derecho espontaneo establece que al declarar la necesidad de la reforma, el Congreso debe puntualizar los contenidos o
artículos que considera que se deben reformar. La convención no está obligada a reformar los puntos señalados, pero no puede
hacer reformas fuera de ellos.
Plazos: si al declarar la necesidad de la reforma, el Congreso establece un plazo para que la Convención sesione, el vencimiento
del mismo provocaría automáticamente la disolución de la Convención, que no podría continuar trabajando ni tampoco
prorrogar sus sesiones. A su vez, las reformas realizadas después de vencido el plazo, son invalidas o inconstitucionales.
Si por el contrario, el Congreso no fija aquel plazo al declarar la necesidad de reforma, la Convención no tiene ningún lapso, y
nadie puede limitárselo después.
REVISIBILIDAD JURIDICA DEL PROCESO CONSTITUYENTE: lo primero que hay que tener en cuenta es que el poder constituyente
se clasifica en originario y derivado, siendo éste último de carácter “reformador”. También hay que saber que la reforma
constitucional encuentra como limite a la propia CN, que en el art 30 establece un procedimiento y pautas para poder
modificarla. El caso más importante en este tópico es el “caso Fayt”, donde la CSJN admite que el Poder Judicial (que es un
poder creado por la CN) puede revisar y controlar la constitucionalidad de una reforma constitucional efectuada por el Congreso
Constituyente. En concreto, se admite la declaración de “nulidad” de la reforma constitucional cuando no se hubiera seguido el
procedimiento que establece el art 30 CN o cuando se hubiera modificado un articulo o instituto de la CN que no estaba dentro
del temario que fijó el Congreso cuando dicta la ley que declara la necesidad de reforma constitucional.
CASO “SORIA DE GUERRO, JUANA ANNA c/ BODEGAS Y VIÑEDOS PULENTA HNOS” (FALLOS 256: 556): Fallo “Soria de Guerrero
contra Bodegas y Viñedos Pulenta Hnos”:(1963) Control Judicial de constitucionalidad de la reforma Constitucional.
Soria de Guerrero fue despedida por “Bodegas y Viñedos Pulenta Hnos” por haber participado en una huelga laboral. Por eso
interpuso demanda contra la sociedad por violación del derecho de huelga garantizado por el art 14 bis de la CN.
Juez de 1era instancia: declaro la legalidad de la huelga que motivó el despido e hizo lugar a la demanda por considerar
arbitraria la medida tomada por la SA.
Cámara de apelaciones: Confirma la sentencia. La SA demandada interpuso recurso extraordinario alegando la
inconstitucionalidad del art 14 bis de la CN, porque al sancionarse este artículo no se cumplió con normas del reglamento
interno de la Convención Reformadora que exigía una reunión posterior para aprobar el acta y la versión taquigráfica de la
sanción.
La Corte Suprema declaró la improcedencia del recurso interpuesto: para preservar la división de poderes, la Corte no puede
analizar el procedimiento adoptado en la formación y sanción de las leyes o de reforma (salvo que verifique la violación de los
requisitos mínimos e indispensables que condicionan la creación de una ley o el procedimiento de reforma Constitucional). No
se observa en este caso concreto que la sanción del art 14 bis quede comprendido en este supuesto excepcional. Por eso el
recurso fue denegado (por ser una cuestión no justiciable).
Sentó doctrina: en caso de incumplimiento de los requisitos mínimos e indispensables que deben respetarse al reformar la CN,
el Poder Judicial está habilitado para controlar su constitucionalidad.
CASO FAYT: Fallo Fayt (art.99 inc 4): la Constitución, antes del 94, establecía (y establece) una garantía de la independencia del
poder judicial que se llama la “inamovilidad de los jueces”, esto significa que ellos duran en sus cargos mientras dure su buena
conducta. En la reforma del 94 se establece una edad (75 años) a partir de la cual los miembros de la Corte Suprema deben ser
reelegidos (y de ahí cada 5 años). Fayt analizó la ley que dictaba la necesidad de reforma del 94, y en ninguna parte hablaba de
la inamovilidad de los jueces dentro de su temario. Sin embargo, la Convención reformó el punto de la inamovilidad de los
jueces, pero no lo podía hacer, por lo tanto la Corte Suprema dijo que era nula la reforma en ese punto. Se sentó la doctrina de
la judiciabilidad de la reforma constitucional.
REFORMAS CONSTITUCIONALES ARGENTINAS:
Reforma de 1860: cuando la provincia de Buenos Aires se incorporó a la Confederación, luego de firmar el Pacto de San José de
Flores, se realizó una Convención Provincial que sugirió diversas reformas a la Constitución, que iban desde las cosméticas
(reemplazo de la palabra “Confederación” para llamarse “Nación”) a otras más importantes (eliminación del requisito de
aprobación por el Congreso para la entrada en vigencia de las Constituciones provinciales). Ese mismo año, una comisión
reformadora en Santa Fe aprobó estas reformas, dando paso así a la reunificación nacional; a su vez, limitó los derechos de
exportación.
En materia de poder constituyente, la Constitución material tiene una mutación contraria a la formal. Esa mutación proviene de
violaciones al art 30 en el ejercicio del poder constituyente derivado y del poder constituyente derivado de las provincias, a
veces en épocas de ‘iure’ y otras en épocas de ‘facto’. Consiste en habilitar reformas hechas al margen del procedimiento de
reforma de la Constitución formal, y en dejar sin control judicial de constitucionalidad el resultado eventualmente defectuoso.
Reforma de 1866: entre las reformas introducidas en 1860 había algunas de carácter rentístico, como transición para la entrada
de Buenos Aires a la Nación. Establecía como condición de la reforma que ella pudiera ser realizada “pasados 10 años desde el
día en que la juran los pueblos”, conforme fuera propuesto por la provincia de Buenos Aires al tiempo de su incorporación a la
Confederación y como resultado de las reformas por su legislatura aprobada. El sentido de ésta reforma es eliminar esta
condición.
Reforma de 1898: hacia fines del siglo XIX, se hizo evidente que el crecimiento de las actividades del gobierno desbordaba las
instituciones previstas en la Constitución. Por eso, en 1898 se reunió una Convención en Buenos Aires que aprobó, entre otras
menores, estas reformas:

 Cambio de la base de elección de diputados: la CN de 1853 indicaba que se eligiría un diputado cada 33.000 habitantes. El
crecimiento poblacional demostró la necesidad de un cambio; el art se reformó para que el Congreso pudiera elevar la base de
elección de diputados para poder mantener su número en una cantidad razonable.
 Aumento de los ministerios: la Constitución fijaba 5 ministerios y deslindaba sus ramos (en relaciones exteriores, interior,
justicia e instrucción pública, hacienda, guerra y marina). Con la reforma, su número aumento a 8 y su deslinde se dejo a la
legislación.

Reforma de 1949: estuvo en vigencia hasta que fue suprimida por la Revolución Libertadora en 1956, tuvo una gran cantidad de
objeciones de inconstitucionalidad. La necesidad de incorporar nuevos derechos sociales y las nuevas funciones del Estado
fueron los argumentos básicos que motivaron esta reforma constitucional. Fueron incorporadas numerosas clausulas sociales,
tales como los derechos de la ancianidad, los derechos del niño, derechos de la mujer, derecho laboral con fuerte protección de
los trabajadores, el habeas corpus. Reforzó también las facultades del poder ejecutivo; esta reforma fue promovida por el
gobierno de Perón. En realidad, con la modificación se buscaba que el presidente fuera reelecto indefinidamente.
Reforma de 1957: se llevó a cabo sobre el texto de la Constitución de 1853-1860. Fue realizada por una Convención que surgió
de la elección popular, pero tuvo un vicio de origen, por ser una época de facto, la declaración de necesidad de reforma no pudo
ser efectuada por el Congreso, de acuerdo con el art 30, y lo fue por el PE de facto. La Convención se desintegro antes de
concluir su trabajo, y de ella quedó el art 14 bis.
Reforma de 1972: fue transitoria y rigió hasta el golpe de estado de 1976. En 1972 la Junta de Comandantes que gobernaba de
facto el país (Revolución Argentina), dictó un “Estatuto Fundamental” manifestando explícitamente que se hacía en “ejercicio
del poder constituyente”, reformando 15 arts de la Constitución (texto de acuerdo a la reforma de 1957), al mismo tiempo que
declaró inaplicables otros 4 arts. Entre otras reformas se estableció:
 Reducción del mandato de Presidente, Vicepresidente, Diputados y Senadores a 4 años.
 Reelección del Presidente por una vez.
 Reelección indefinida de Diputados y Senadores.
 Elección directa de Presidente, Vicepresidente, Diputados y Senadores.
 Creación del cargo de Tercer Senador por la minoría.
 Simultaneidad de las elecciones para cargos nacionales.
 Reducción del Quórum para sesionar.
 Un mecanismo de aprobación automática de proyectos de ley presentados por el PE si no es tratado en un plazo determinado.
 Un mecanismo de aprobación de leyes directamente por las comisiones internas de las Cámaras.
 Un organismo especial para realizar el juicio político a los jueces, integrado por miembros del P.J., del P.L. y de los abogados.

Las elecciones de 1973 y las autoridades democráticas surgidas de ellas se regularon por ésta reforma. El estatuto establecía
que el mismo regiría hasta el 24 de mayo de 1981, fecha en que automáticamente quedó sin vigencia. Notoriamente, casi la
totalidad de los cambios vigentes entonces fueron incorporados a la Constitución en la reforma de 1994.
Reforma de 1994: con esta reforma, la ciudad de Buenos Aires adquirió un status especial, la hizo sujeto de la relación federal
sin ser una provincia ni revestir su categoría política. La norma de base que se incorporó a la Constitución es el art 129 que
integra el titulo dedicado a “Gobiernos de Provincia”. En esa norma se establece que el Congreso debe convocar a los
habitantes de la ciudad para que, mediante representantes que elijan a ese efecto, dicten el “Estatuto Organizativo” de sus
instituciones. Mientras Buenos Aires mantenga su condición de Capital Federal, la competencia para dictar su Estatuto
Organizativo es más reducida y cuenta con más límites que el poder constituyente de las provincias.
ANTECEDENTES: la causa inmediata de la Reforma de 1994 es el Pacto de Olivos, acordado entre el entonces presidente Carlos
Menem y el ex presidente Raúl Alfonsín. Los principales objetivos eran acortar el período presidencial pero permitir la
reelección por un solo período, atenuar el presidencialismo, incluir los derechos humanos de 3ra y 4ta generación, establecer
penalidades contra los golpes de estado y conceder prioridad legal a los tratados internacionales, entre otras medidas.
En 1993 el presidente Menem sancionó el Decreto 2181/93 convocando a una consulta popular voluntaria para que la
ciudadanía se expresase respecto de la reforma constitucional.
En la mayor parte de los partidos políticos existía un amplio consenso, desde varias décadas atrás, sobre el hecho de que la
Constitución de 1853 había quedado relegada en muchos aspectos, además de consagrar un sistema presidencialista extremo
que debía ser atenuado. Argentina era por entonces uno de los pocos países en el mundo que no garantizaba
constitucionalmente los derechos sociales y económicos.
El debate se concentraba e la cantidad de tiempo que era razonable que un presidente se mantuviera ininterrumpidamente en
el poder. En 1949, durante el gobierno de Perón, se había realizado una amplia reforma constitucional que incluía la reelección
indefinida del presidente. Pero todas las normas constitucionales reformadas en 1949 fueron anuladas por el gobierno militar
que derrocó al peronismo, que a su vez fue convalidada (la Constitución) por una Convención Constituyente convocada por el
gobierno militar en 1957.
CONTENIDO: el reconocimiento de los derechos de protección ambientales, del consumidor, a la información, a la acción de
amparo simple y colectiva, los delitos contra la Constitución y la democracia, la preeminencia de los tratados internacionales, el
voto directo y la reelección presidencial por una vez y acortamiento del mandato de 6 a 4 años, la reglamentación de los
decretos por razones de necesidad y urgencia, el tercer senador por la minoría, el Consejo de la Magistratura, la posibilidad de
traslado de la Capital de la República, la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires. También se estableció el sistema de ballotage
(segunda vuelta electoral en la elección presidencial en caso de que ningún candidato obtuviese más del 45% de los votos
validos o sacando un 40% que superase al segundo por más de 10%).
NUEVOS DERECHOS Y GARANTIAS INCORPORADOS POR LA REFORMA DE 1994: “Nuevos derechos y garantías” es el título del
Capítulo Segundo de la Primera Parte de la Constitución Nacional Argentina, que va del art 36 al 43.
 Luego de la reforma de 1994 constan en la Ley Fundamental disposiciones referentes a la vigencia de la CN (art 36) aún si se
produjeran golpes de Estado. A estos actos de fuerza no les reconoce ninguna validez, castigando a sus autores como traidores
a la patria y con inhabilitación perpetua para ocupar cargos estatales o gozar de indulto o conmutación de penas, permitiendo
a los ciudadanos resistir contra ellos (derecho de resistencia a la opresión).
Para luchar contra la corrupción, el cuarto párrafo del art 36 condena con inhabilitación para ocupar cargos o empleos
públicos, a quienes se enriquecieran cometiendo intencionalmente delitos contra el Estado.
Por último el artículo 36 dispone la sanción por el Congreso Nacional de una “ley de ética pública”, la que fue publicada en el
Boletín oficial el 1 de noviembre de 1999, bajo el número 25.188.
 El artículo 37 garantiza el ejercicio de los derechos políticos en forma plena, declarando al sufragio como ya venía ocurriendo
desde la Ley Sáenz Peña, como igual, universal, secreto y obligatorio.
Con respecto a la participación activa de la ciudadanía en los cargos políticos declara la igualdad de oportunidades para ambos
sexos. Ya antes de la reforma de 1994 se había dictado la ley 24.012 que estableció que las mujeres debían ocupar al menos el
30 % de las postulaciones de candidaturas que presentaran los partidos políticos, colocándose una mujer al menos junto a
cada dos candidatos varones desde los primeros puestos. Si solamente hay dos candidatos uno de ellos debe ser mujer.
 El artículo 38 se refiere a la actividad de los partidos políticos, a los que califica como esenciales para la democracia,
comprometiendo al Estado en su sostenimiento económico y en capacitar a sus dirigentes.
 Los artículos 39 y 40 consagran formas semi-directas de democracia, estableciendo los derechos de iniciativa popular para
presentar proyectos legislativos y de consulta popular por parte del Congreso, respectivamente.
 Los artículos 41 y 42 contemplan entre los derechos de tercera generación el de poseer un ambiente sano, el primero de ellos,
y los derechos de los consumidores, el segundo.
 El artículo 43 consagra las garantías de amparo, habeas data y habeas corpus.
o Acción de Amparo: es una acción judicial expedita y rápida, contra todo acto u omisión de autoridades públicas o
particulares, que en forma actual o inminente, lesione, restrinja, altere o amenace con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta
los derechos y garantías reconocidos por la ley o la Constitución Nacional.
o Hábeas Corpus: es una acción destinada a proteger la libertad física de la persona; la modificación de las condiciones de
detención o la desaparición de persona. Es decir protege la libertad física y ambulatoria de las personas.
o Hábeas Data: que da a las personas el derecho de informarse de los datos que de ella existan en registros públicos o
privados y que estos datos sean suprimidos o rectificados en caso de ser falsos.
 Además en la misma reforma varios tratados internacionales cobraron jerarquía constitucional, completando estas garantías:
la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes (ONU, 1984); la Convención
Americana sobre Derechos Humanos (conocido también como Pacto de San José de Costa Rica, 1969), entre otros.

Otros cambios importantes:


1. Derechos y garantías: Se estableció el derecho al medio ambiente sano, los derechos para los consumidores, la protección de
los datos personales, el secreto de la fuente periodística y la utilización racional de los recursos naturales, entre otras cosas
2. El Congreso: Incorporó el tercer senador por la minoría, obligó a reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos
indígenas argentino, les otorgó jerarquía superior a las leyes a más de diez tratados internacionales
3. La Auditoría General: Este organismo de control externo del sector público nacional es una atribución propia del Congreso
4. Defensor del Pueblo: Tiene la misión de defensa y protección de los derechos humanos y demás derechos, garantías e
intereses de la Constitución
5. El Poder Ejecutivo: Habilitó la reelección presidencial, creó la figura del jefe de Gabinete, que debe concurrir al Congreso a
informar sobre la gestión del Gobierno
6. El Poder Judicial: Creó el Consejo de la Magistratura para la selección de jueces. Y el Ministerio Público, que tiene por función
promover la actuación de la Justicia en defensa de la legalidad
7. Las provincias: Estableció la autonomía de la ciudad de Buenos Aires, dio a las provincias el dominio de recursos naturales e
instó aprobar una ley de coparticipación de impuestos que no se cumplió

DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 4


SUPREMACÍA CONSTITUCIONAL. CONCEPTO E IMPORTANCIA: dentro del ordenamiento jurídico que supone el Estado
constitucional, no todas las normas tienen la misma jerarquía, sino que existen diversos grados. Según Kelsen (pirámide
invertida), la norma superior es la Constitución y las demás son normas inferiores (leyes, decretos, ordenanzas, etc.), y ellas
tienen validez siempre y cuando respeten y se adecúen a la “Ley fundamental”. El Principio de Supremacía Constitucional es
muy importante, ya que de él deriva el alcance jurídico de nuestra Carta Magna, tanto en el derecho interno como en el
internacional. El valor normativo de la ley suprema rompe con la idea de contemplar a la Constitución como un conjunto de
ideas políticas sin vinculación, otorgándole un verdadero valor jurídico exigible ante los tribunales en caso de su transgresión.
CASO “MARBURY vs. MADINSON” (CORTE SUPREMA DE LOS EEUU, 1803): En el año 1801 el presidente Adams designó a
Marshall presidente de la Suprema Corte junto con otros jueces, entre los que se encontraba Marbury. Finalizado el mandato
presidencial es sucedido por el presidente Jefferson, quien designa como secretario de Estado a Madison.
La mayoría de los jueces nombrados durante el gobierno anterior recibieron la notificación en la que constaba que tenían
acceso a sus cargos de jueces. No obstante otros, entre los que se encontraba Marbury, no recibieron dicha notificación y
decidieron solicitar a Madison que el nombramiento les fuera notificado para poder acceder al cargo. Al no obtener respuesta
de Madison, Marbury pidió a la Corte que emitiera un “mandamus” (acción de cumplimiento) que le ordenara a Madison que
cumpliera con la notificación, basándose en la Sección 13 del Acta Judicial que acordaba a la Corte Suprema competencia
originaria para expedir el “mandamus”. Marbury tenía derecho al nombramiento que demandaba, teniendo en cuenta que este
había sido firmado por el presidente y sellado por el secretario de estado durante la presidencia de Adams.
La negativa constituyó una clara violación de ese derecho frente al cual las leyes de su país brindaban un remedio, emitir un
mandamiento.
La constitución de los Estados Unidos establece en su Art. III, la competencia de la Corte Suprema sólo por apelación, salvo en
determinados casos en la que es originaria, no encontrándose el “mandamus” dentro de estas excepciones, por lo que se
rechazó la petición del demandante, ya que la Corte Suprema no poseía competencia para emitir mandamientos en
competencia originaria.
Esto trajo aparejado un conflicto entre la Constitución y el Acta Judicial, Sección 13 (de rango jerárquico inferior). Marshall
resolvió declarar la inconstitucionalidad del Acta Judicial, por considerar que ampliaba la competencia de la Corte y contrariaba
la Constitución.
Se afirmó el principio de supremacía constitucional y se consagró el principio de que el poder judicial ejerce el control de
constitucionalidad.
PRELACION DE NORMAS: ART 31 Y CONCORDANTES DE LA CN: Art 31 CN: “ésta Constitución, las leyes de la Nación que en su
consecuencia se dicten por el Congreso y los tratados con las potencias extranjeras son la Ley Suprema de la Nación; y las
autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse a ellas, no obstante cualquier disposición en contrario que
contengan las leyes o constituciones provinciales, salvo para la provincia de Buenos Aires, los tratados ratificados después del
Pacto de 11 de noviembre de 1859”. Art. 75.- Corresponde al Congreso:
 Inc 22. Aprobar o desechar tratados concluidos con las demás naciones y con las organizaciones internacionales y los
concordatos con la Santa Sede. Los tratados y concordatos tienen jerarquía superior a las leyes. La Declaración Americana de
los Derechos y Deberes del Hombre; la Declaración Universal de Derechos Humanos; la Convención Americana sobre
Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo; la Convención sobre la Prevención y la Sanción del Delito de
Genocidio; la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial; la Convención
sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; la Convención contra la Tortura y otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; la Convención sobre los Derechos del Niño; en las condiciones de su vigencia,
tienen jerarquía constitucional, no derogan artículo alguno de la primera parte de esta Constitución y deben entenderse
complementarios de los derechos y garantías por ella reconocidos. Sólo podrán ser denunciados, en su caso, por el Poder
Ejecutivo Nacional, previa aprobación de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de cada Cámara. Los demás
tratados y convenciones sobre derechos humanos, luego de ser aprobados por el Congreso, requerirán del voto de las dos
terceras partes de la totalidad de los miembros de cada Cámara para gozar de la jerarquía constitucional.
 Inc 24. Aprobar tratados de integración que deleguen competencias y jurisdicción a organizaciones supraestatales en
condiciones de reciprocidad e igualdad, y que respeten el orden democrático y los derechos humanos. Las normas dictadas
en su consecuencia tienen jerarquía superior a las leyes. La aprobación de estos tratados con Estados de Latinoamérica
requerirá la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara. En el caso de tratados con otros Estados, el
Congreso de la Nación, con la mayoría absoluta de los miembros presentes de cada Cámara, declarará la conveniencia de la
aprobación del tratado y sólo podrá ser aprobado con el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada
Cámara, después de ciento veinte días del acto declarativo. La denuncia de los tratados referidos a este inciso, exigirá la
previa aprobación de la mayoría absoluta de la totalidad da los miembros de cada Cámara.

LA PROBLEMÁTICA DE LA PRELACION EN EL MARCO CONSTITUCIONAL: el art 31 de la CN se considera como un articulo


incompleto; durante mucho tiempo se generó una discusión sobre si había preeminencia del derecho interno (CN + Leyes) sobre
el derecho internacional (tratados). Finalmente, con el art 75 inc 22 se determinó que los tratados tenían jerarquía superior a las
leyes, es decir, que el orden era: CN + Tratados y luego Leyes Nacionales. Las leyes y constituciones provinciales no pueden
oponerse a la CN. Lo de la pcia de Buenos Aires (art 31 in fine) es un viejo defecto del siglo XIX.
Solo hay que tener en cuenta dos cosas:
 Establece que el derecho federal está por encima del provincial (“las provincias y sus leyes tienen que adecuarse”).
 Son norma suprema, la CN, las leyes y los tratados (el art. 75, inc. 22 explica el orden de prelación).

Antes del 94, existían discusiones acerca de la supremacía entre las leyes y los tratados. Había muchos que sostenían que la ley y
los tratados tenían la misma jerarquía (en ese caso una ley, podía modificar un tratado). Este es un concepto de un estado
monista, antiguo; hoy es insostenible, porque una ley interna nunca puede modificar un tratado internacional. En aquellos
tiempos se resolvía con el principio de que la ley posterior deroga a la anterior; entonces, si había un conflicto entre una ley y un
tratado, el posterior derogaba al anterior. Hasta el caso Ekmekdjian c/ Sofovich, donde la corte suprema por primera vez dice
que los tratados tienen jerarquía por encima de las leyes, y se acaba esta discusión (art. 75 inc. 22 primer párrafo).
LOS TRATADOS Y SU UBICACIÓN CONSTITUCIONAL: Nuestra jerarquía jurídica es:
1. Constitución Nacional y Tratados Internacionales con jerarquía constitucional (Decl. Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre; Decl. Universal de Derechos Humanos; Convención Americana sobre Derechos Humanos/Pacto de San José de
Costa Rica; Pacto Intern. de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; Pacto Intern. de Derechos Civiles y Políticos y su
Protocolo Facultativo; Convención para la Prevención y sanción del Delito de Genocidio; Convención Intern. sobre la
Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial; Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación contra la Mujer; Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas crueles Inhumanos o Degradantes;
Convención sobre los Derechos del Niño; Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas; Convención
sobre imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad; Convención sobre los Derechos de
las Personas con Discapacidad). Estos tratados deben entenderse complementarios de los derechos y garantías
constitucionales, sólo podrán ser denunciados por el P.E. nacional con previa aprobación de las 2/3 del total de los miembros
de cada cámara. Los demás tratados y convenciones sobre DDHH, luego de ser aprobados por el Congreso, requerirán del
voto de las 2/3 partes del total de los miembros de cada cámara para gozar de la jerarquía constitucional.
2. Leyes nacionales dictadas en consecuencia de la Constitución.
3. Leyes dictadas por el Congreso de la nación.
4. Constituciones provinciales y Tratados interprovinciales.
5. Decretos del Poder Ejecutivo nacional.
6. Leyes provinciales.
7. Decretos del Poder Ejecutivo provincial.
8. Resoluciones ministeriales.
9. Ordenanzas municipales y Resoluciones de entes autárquicos.
10.Convenciones entre particulares.
11.Decisiones judiciales.

MONISMO Y DUALISMO: La relación entre derecho internacional y derecho interno en orden al tema de las fuentes da lugar a
dos posturas fundamentales: el monismo y el dualismo. Monismo y dualismo procuran explicar el modo de penetración o
incorporación del derecho internacional en el derecho interno, por eso se trata de un problema referido a las fuentes.
El monismo afirma que entre derecho internacional y derecho interno existe unidad de orden jurídico y, por ende, unidad en las
fuentes. Las fuentes del derecho internacional son automáticamente fuentes del derecho interno, con lo cual el derecho
internacional penetra y se incorpora directamente en el derecho interno.
El dualismo afirma que hay dualidad de órdenes jurídicos e incomunicación entre ambos. Cada uno posee su propio sistema de
fuentes, con lo que las fuentes del derecho internacional no funcionan directamente como fuentes del derecho interno. Para
que se opere la incorporación del primero al segundo, hace falta que una fuente interna recepte al derecho internacional
(haciendo de filtro), y en ese tránsito produce la conversión del derecho internacional en derecho interno.
En materia de derecho internacional consuetudinario, los Estados aceptan sin inconvenientes el monismo. En cambio, en
materia de derecho internacional contractual, el dualismo sigue jugando una influencia muy marcada.
En la Constitución Nacional debemos interpretar si su solución es monista o dualista.
El monismo dice que, cumplida la ratificación, el tratado queda incorporado automáticamente al derecho interno argentino. El
dualismo, en cambio, afirma que después de la ratificación hace falta una ley del Congreso que dé recepción al tratado y que lo
incorpore al derecho interno, donde adquiere calidad de ley (o sea, pierde la de tratado). Para el dualismo, el congreso
protagonizaría dos intervenciones: una al aprobar el tratado antes de su ratificación; otra, después de ratificado, para
incorporarlo al derecho interno.
Hay razones para reconocer que nuestra constitución es monista. Por un lado, ella no establece en ninguna parte que haga falta
una ley de recepción después de la ratificación del tratado. Por otra parte, el art. 31 brinda un buen argumento: en su orden de
prelación se cita a la propia constitución, a las leyes del congreso, y a los “tratados”; la mención separada de los “tratados” y de
las “leyes” significa que los tratados ingresan al derecho interno como tratados, o sea sin perder su naturaleza y sin necesidad
de una ley de incorporación.
Observamos, por fin, que el art. 116 vuelve a citar a los tratados separadamente de las leyes.
En el caso “Merck Química Argentina c/Gobierno Nacional”, fallado en 1948, nuestra Corte Suprema sostuvo que monismo
significa supremacía del derecho internacional sobre la constitución, y dualismo, supremacía de la constitución sobre el derecho
internacional. Tal criterio definitorio, seguido por algunos internacionalistas, no es el que nosotros hemos acogido; monismo y
dualismo no se enredan en torno de un problema de supremacía, sino de unidad o dualidad de orden jurídico y de los sistemas
de fuentes. Hecha la distinción, el Tribunal siguió diciendo que en tiempos de paz nuestro estado es dualista, porque impone la
supremacía de la constitución por encima de los tratados, pero que en tiempos de guerra nuestro estado es monista, porque
coloca a los tratados por encima de la constitución. El enfoque de la Corte deriva de suponer que estando prevista la guerra en
nuestra Constitución, está también habilitado el derecho internacional de guerra con todas sus soluciones, y marginada la
aplicación de la constitución en las partes que se opongan o no coincidan con el derecho internacional de guerra.
Una indagación útil en el actual derecho judicial de la Corte Suprema la proporcionó la sentencia dictada el 7 de julio de 1992 en
el caso “Ekmekdjian c/Sofovich”, en el que se disputaba el derecho de réplica previsto en un tratado internacional (art. 14 del
Pacto de San José de Costa Rica). La tesis que extraemos del fallo favorece y acoge el monismo, en cuanto da por incorporado el
tratado a nuestro orden interno después de cumplidas las etapas para su formación. Dijo la Corte que un tratado internacional
constitucionalmente celebrado, incluyendo su ratificación internacional, es orgánicamente federal y es “ley suprema de la
nación”, con lo que, a nuestro juicio, dio por cierto que para ingresar al derecho interno no hace falta que después de la
ratificación internacional por el poder ejecutivo se dicte una ley.
En el Derecho Internacional rige el principio básico de su prelación sobre todo el Derecho Interno, y aunque ello hace referencia
a la supremacía y no a las fuentes, hay que tenerlo en cuenta, porque si nuestra Constitución presta recepción a la fuente de
derecho internacional, lo lógico y coherente sería, a nuestro criterio, que en orden a la supremacía lo hiciera asumiendo la
prioridad, cosa que no acontece.
CONTROL DE CONSTITUCIONALIDAD: El control de constitucionalidad es el mecanismo jurídico por el cual, para asegurar el
cumplimiento de las normas constitucionales, se realiza una revisión de las normas ordinarias, y en caso de contradicción de las
normas inferiores con la Constitución se procede a la invalidación de aquellas. El fundamento de este control es el
mantenimiento del Principio de Supremacía de la Constitución. La doctrina de la supremacía exige, para su eficiencia, la
existencia de un sistema garantista que defienda a la Constitución. Entonces, todas aquellas normas y actos contrarios a la
Constitución, serán declarados inconstitucionales.
Los jueces tienen la potestad de resolver sobre la constitucionalidad de las leyes (principio que surge del caso “Marbury c/
Madison”); en caso de advertir una contradicción entre la ley ordinaria y la Constitución, debe resolver el caso aplicando
directamente la Constitución y no la ley, declarándola inconstitucional (control judicial de la constitucionalidad). Dicho control
judicial y la posible declaración de inconstitucionalidad de una norma o un acto, es un deber de todos los tribunales del poder
judicial cuando ejercen su función de administrar justicia.
El control de constitucionalidad es, en principio, una garantía de los particulares frente al Estado, para defenderse de sus actos o
normas. Y ese control es efectivizado por medio del Recurso Extraordinario (regulado en los arts 14 y 16 de la ley 48); es un
instrumento procesal con el cual se plantea una cuestión constitucional ante la CSJN.
Los requisitos para que proceda el control de constitucionalidad son los siguientes:
1. Debe existir un caso concreto: no es posible la declaración de inconstitucionalidad en abstracto, cuando la ley no se ha
aplicado o no ha lesionado un interés legítimo.
2. Debe existir una causa judiciable: el control se ejerce en el marco de un proceso judicial, y se expresa a través del
pronunciamiento de los jueces (la sentencia).
3. Existencia de un derecho o un interés legítimo: para que exista un juicio debe estar lesionado o desconocido el derecho o el
interés legítimo de alguien.
4. Planteamiento oportuno: la cuestión constitucional debe ser planteada en la primera oportunidad procesal, con el fin de
posibilitar la controversia entre las partes.
5. Hasta el año 2004, la Corte Suprema exigía que en la causa medie petición de parte interesada. El titular del derecho
agraviado debía pedir la declaración de inconstitucionalidad (el control no procedía "de oficio", o sea "control sin pedido de
parte"), dentro de un caso judicial. En 2004 en el caso "Banco Comercial Finanzas" la CSJN dejó de lado su anterior
jurisprudencia y admitió el control oficioso de constitucionalidad, dijo que la constitucionalidad no es una cuestión de hecho
sino de derecho. Le incumbe al juez la debida aplicación del derecho, y en esa selección se mueve a tenor del adagio "iura
novit curia": el juez suple el derecho que las partes no le invocan o que le invocan erróneamente.
6. El recurso debe ser fundado: hay que demostrar y justificar que la cuestión constitucional planteada tiene una relación
directa y congruente con los hechos y el derecho, y no una relación indirecta o en base a deducciones de las partes.

DIVERSOS SISTEMAS: Según el órgano que realiza el control, los 2 sistemas principales son:
1. El político: cuando el control está a cargo de un órgano político. El mismo órgano que sanciona la ley, debe corregirse a sí
mismo si aquella es inconstitucional.
2. El jurisdiccional: cuando el control se lleva a cabo dentro del poder judicial. Este es el sistema adoptado en Argentina, donde
el control de constitucionalidad está a cargo de los jueces de cada caso concreto. Este sistema se subdivide en:
a. Difuso: cualquier órgano jurisdiccional (jueces de cualquier instancia) puede ejercer el control. Esta es la forma adoptada
en Argentina a través del recurso extraordinario regulado en el art 14 de la ley n° 48.
b. Concentrado: el control es realizado por un órgano jurisdiccional único y especifico; son tribunales especiales que
resuelven exclusivamente causas sobre constitucionalidad. Ej: Italia, España, Uruguay, etc.
c. Mixto: cuando tanto un tribunal constitucional como los jueces ordinarios ejercen el control mediante diversas vías
procesales. Ej: Perú y Colombia.

Las vías procesales mediante las cuales se realiza el control constitucional jurisdiccional son las siguientes:
1. La vía directa, de acción o de demanda: en ella el proceso se promueve con el objeto de atacar la presunta
inconstitucionalidad de una norma o acto. Dentro de ella encontramos la llamada acción popular, con la cual cualquier
persona puede demandar, aunque no sufra agravios con la norma impugnada.
2. La vía indirecta, incidental o de excepción: en ella la cuestión de constitucionalidad se introduce en forma incidental dentro
de un proceso, cuyo objeto principal no es la posible declaración de inconstitucionalidad, sino otro.
3. La elevación del caso: se da cuando el juez del proceso lo eleva a un órgano especializado y único para que resuelva si la
norma que debe aplicar es o no inconstitucional.

Un ejemplo de la aplicación de todas estas vías en la práctica es: si en Argentina se dicta una ley que establece un impuesto a los
propietarios de automóviles; la vía directa le permite a quien se considera agraviado por dicha ley, demandar la
inconstitucionalidad de la misma para que en ese proceso se declare si la ley es o no constitucional; la vía indirecta requiere que
el presunto agraviado pague el impuesto o se deje demandar por el fisco, y en ese proceso se da lugar a modo de defensa e
incidentalmente a la cuestión de constitucionalidad para obtener el reintegro de lo pagado; la vía por elevación del caso implica
que el juez se desprenda momentáneamente de la causa, elevándola al órgano encargado del control, el cual una vez resuelta la
constitucionalidad o inconstitucionalidad de la ley, devuelve el proceso al juez de origen para que dicte sentencia.
Las personas legitimadas para solicitar el control constitucional son:
a. El titular de un derecho o interés legitimo que padece un agravio por una norma o acto inconstitucional.
b. Cualquier persona. En este caso la vía es directa y se llama “acción popular”.
c. El Ministerio Público.
d. Un tercero que no es titular de un derecho o interés legítimo afectado, pero que debe cumplir la norma presuntamente
inconstitucional, que no lo daña a él pero que daña a otros relacionados con él (ej: el empleador que debe retener del sueldo
de su empleado una cuota destinada a una organización gremial, podría impugnar la constitucionalidad de la norma que lo
obliga a actuar como agente de retención).
e. El propio juez de la causa que la eleva en consulta al órgano encargado del control para que resuelva si la norma que ese juez
debe aplicar en su sentencia es o no constitucional.
f. El defensor del pueblo u ombudsman.
g. Determinados órganos del poder.
h. Las asociaciones cuyo fin atiende a la defensa de derechos o intereses de personas o grupos.

Por último, el control constitucional puede tener dos tipos de efectos:


1. Efecto limitado, restringido o ‘inter partes’: cuando la sentencia declarativa de inconstitucionalidad solo implica no aplicar la
norma en el caso resuelto. Se deja subsistente la vigencia de la norma fuera de ese caso.
2. Efecto amplio (erga omnes: contra todos): cuando la sentencia invalida la norma declarada inconstitucional más allá del caso.
Este efecto puede causar dos subefectos:
a. Que la norma inconstitucional quede automáticamente derogada.
b. Que la sentencia imponga la obligación de derogar la norma inconstitucional por parte del órgano que la dictó.

CARACTERISTICAS EN EL SISTEMA ARGENTINO:


Derecho constitucional federal:
 En cuanto al órgano que lo ejerce, es un sistema jurisdiccional difuso (todos los jueces pueden llevarlo a cabo). Solo el poder
judicial está a cargo del control constitucional. Nuestro régimen tuvo transitoriamente un sistema de control político (1853 –
1860), donde el Congreso Federal controlaba las constituciones provinciales antes de su promulgación.
 En cuanto a las vías procesales, la nuestra es la vía indirecta, incidental o de excepción. Sin embargo, a partir de 1985 se
empezó a admitir la existencia de la directa (por medio de acciones de inconstitucionalidad)
 En cuanto al sujeto que solicita el control, puede serlo el titular actual de un derecho o de un interés legítimo, el defensor del
pueblo y las asociaciones que propendan a esos fines.
 En cuanto a los efectos, la sentencia declarativa de inconstitucionalidad se limita al caso concreto, y se deja subsistente la
vigencia de la norma fuera del caso.

En el derecho constitucional provincial encontramos algunos caracteres diferenciales:


 En cuanto al órgano, el sistema es siempre jurisdiccional difuso. Pero en las provincias donde además de la indirecta existe la
vía directa o de acción, ésta debe articularse ante el Superior Tribunal provincial. En consecuencia, para la vía indirecta
tenemos el sistema jurisdiccional difuso, y para la directa, el jurisdiccional concentrado.
 En cuanto a las vías, muchas provincias admiten la vía directa, de acción o de demanda (Ej: Buenos Aires, Santiago del Estero,
Chaco, Misiones, Neuquén, etc.). Sin embargo, las provincias no pueden negar el uso de la vía indirecta.
 En cuanto a los efectos, hallamos en algunas el efecto amplio (erga omnes). Las modalidades van desde la derogación de la
norma que el Superior Tribunal de la provincia declara inconstitucional, hasta el supuesto en el cual el efecto erga omnes de
inconstitucionalidad de una norma no se producen con la primera sentencia, sino con otras posteriores que la reiteran. En
algunas provincias esa reiteración deroga automáticamente la norma invalidada, y en otras el Superior Tribunal puede asignar
ese efecto.

La “inconstitucionalidad” puede plantearse, en el orden federal, como acción (demanda) o como excepción (contestación de la
demanda). En cambio, en el orden provincial se puede ejercer solamente la “acción autónoma de inconstitucionalidad” (ej:
Córdoba).
Cuando el derecho público provincial confiere a la declaración de inconstitucionalidad de los tribunales locales un efecto amplio,
tal efecto jamás puede producirse sobre normas emanadas del gobierno federal (ej: leyes del congreso). El diseño precedente
corresponde al control que se ejerce sobre el derecho provincial, inferior a la constitución provincial.
MATERIAS CONTROLABLES: ¿qué normas y actos son controlables en cada rubro? las materias controlables son:
a) Las constituciones provinciales: su control funciona en el derecho vigente.
b) Las leyes: su control funciona en el derecho vigente.
c) Los tratados internacionales sin jerarquía constitucional: su control funciona en el derecho vigente.
d) Los decretos, reglamentos, y actos administrativos de contenido general: su control funciona en el derecho vigente.
e) Los actos políticos y de gobierno: su control no funciona en el derecho vigente, en el que queda inhibido por aplicación de la
doctrina de las cuestiones políticas no judiciables.
f) Los actos administrativos individuales: su control funciona en el derecho vigente.
g) Las sentencias: su control funciona en el derecho vigente (ej: el control de sentencias por arbitrariedad).
h) La actividad de los particulares: su control funciona en el derecho vigente (ej: las acciones de amparo contra actos de los
particulares que violan derechos individuales reconocidos en la constitución).
i) La reforma de la Constitución: su control es competencia del poder constituyente derivado, no funciona en el derecho
vigente, en el que queda inhibido por aplicación de la doctrina de las cuestiones políticas no judiciables.

En principio, nadie puede negar que la constitución prevalece sobre todo el orden jurídico-político del Estado. Pero hay doctrina
y jurisprudencia que niega el control en algunas materias. Esto significa que, para tales materias exentas de control de
constitucionalidad (llamadas “cuestiones políticas” no judiciables), si bien se afirma el principio de la supremacía constitucional,
no se remedia la eventual violación a la misma.
Cuando la doctrina y la jurisprudencia que criticamos afirman que una cuestión queda exenta de control constitucional porque
es política y “no judiciable”, no fundamentan la no justiciabilidad con el argumento de que en esa área la constitución carezca
de supremacía, sino que dicha supremacía queda menoscabada al no existir el instrumento garantista de revisión para juzgar si
ha sido o no violada.
EL CONTROL DE OFICIO DE LAS NORMAS CONSTITUCIONALES: Con la reforma constitucional de 1994, el Art 43 CN habilita a los
jueces a declarar de oficio la inconstitucionalidad en los amparos (cuyo ámbito de acción ha sido ampliado), al igual que la
Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Art. 14), y que algunas constituciones provinciales (La Rioja, Río Negro
entre otras) lo imponen como deber. Esta cuestión se encuentra abierta a la discusión, ya que es un tema donde no hay una
sola solución normativa.
La posibilidad del control de oficio ha venido manteniendo su reticencia (cautela) tradicional, circunscribiendo esta posibilidad
para el supuesto en que la ley habilite al juez al efecto. Los fundamentos de la Corte al adoptar esa posición se centran en que
actuar de oficio vulneraría 1) la presunción de legitimidad de las leyes, 2) la división de los poderes y 3) la defensa en juicio.
Pero tampoco el magistrado puede cerrar los ojos y aplicar la norma infraconstitucional violatoria de la Constitución y los
Tratados Internacionales de igual rango, cuando las partes no han hecho el planteo en el proceso. Ya que le corresponde, por
aplicación del principio "iura novit curia" (el juez conoce el derecho), declarar la inconstitucionalidad de oficio.
Es importante destacar que no se habilita a los jueces de declarar de oficio la inconstitucionalidad de una ley en cualquier
supuesto, sino que se los autoriza en situaciones muy precisas:
1. cuando la violación a la Constitución sea de tal entidad que justifique la derogación de la norma.
2. cuando la repugnancia a la Constitución sea manifiesta e indubitable, ya que en caso de duda debe estarse por la
constitucionalidad.
3. cuando la incompatibilidad sea inconciliable, o sea, cuando no exista una solución adecuada del juicio por razones distintas
que las constitucionales comprendidas en la causa.
4. cuando en su ejercicio no admita declaraciones en abstracto (fuera de una causa concreta), lo que determina el carácter
incidental de este tipo de declaraciones de inconstitucionalidad, o sea, que se ejercen sólo cuando es necesario remover un
obstáculo que se interpone entre la decisión de la causa y la aplicación directa a ésta de la CN.
5. cuando la declaración de inconstitucionalidad no vaya más allá de lo estrictamente necesario para resolver el caso.
6. cuando la declaración de inconstitucionalidad no tenga efecto derogatorio genérico.
7. la Corte siempre ha dicho que la declaración de inconstitucionalidad es la "última ratio" (última solución) del orden jurídico
(en el caso de hacerse de oficio, los recaudos deben extremarse).

CASO “RODRIGUEZ PEREYRA, JORGE LUIS Y OTROS c/ EJERCITO ARGENTINO s/ DAÑOS Y PERJUICIOS (2012): Reclamo
indemnizatorio efectuado por Rodríguez como consecuencia de las lesiones sufridas mientras cumplía el servicio militar
obligatorio (le provocó una incapacidad parcial y permanente del 30% de la total obrera). La Cámara hace lugar al reclamo, y la
parte demandada (Ejército Argentino) interpone recurso extraordinario ante la CSJN en alusión a los alcances e interpretación
de la ley federal 19.101 para el personal militar y sus decretos reglamentarios, ya que las mismas estipulan un sistema
resarcitorio especial “para el personal de alumnos y conscriptos” (sujeto que ha sido obligado a someterse al régimen del
servicio militar no elegido) que “como consecuencia de actos de servicio” presenten “una disminución menor del 66% para el
trabajo en la vida civil”; esta ley no prevé un haber de retiro, sino sólo un régimen indemnizatorio específico que desplaza al
sistema resarcitorio del derecho común. La Corte consideró al art. 76, inc. 3, apartado c de la Ley 19.101 “inconstitucional”, en
cuanto establece una indemnización única para los conscriptos que, como consecuencia de actos de servicio, presenten una
disminución menor al 66% para el trabajo, pues no brinda una reparación integral del daño, a diferencia de lo que ocurre al
aplicar el sistema del derecho común, que contiene pautas que exceden la mera incapacidad; “el régimen indemnizatorio
establecido en la ley 19.101 para el personal militar se aparta de la concepción reparadora integral, pues no admite
indemnización por ningún otro daño que no sea la pérdida de la capacidad de ganancias de la persona afectada”.
Agrega el Superior Tribunal como conclusión, que “los tribunales nacionales no están impedidos de ejercer de oficio el control
de constitucionalidad, pues la CN, al incorporar al derecho interno las disposiciones de la Convención Americana sobre DDHH,
habilitó la aplicación de la regla interpretativa formulada por la Corte Interamericana que obliga a los órganos judiciales de los
países que ratificaron a ejercer dicho examen”. Sin embargo, sostiene que “esto no significa invalidar el conjunto de reglas
elaboradas por el Tribunal relativas a las condiciones, requisitos y alcances de dicho control”.
8. EL VALOR DE LOS FALLOS DE LA CORTE: en nuestro sistema jurídico, a diferencia del anglosajón (stare decisis), los fallos de la
CSJN no son jurídicamente obligatorios para los jueces inferiores. No obstante, revisten un valor moral, en virtud del cual en
principio los tribunales inferiores procuran seguir, salvo que desarrollaren argumentos nuevos o distintos para pronunciarse
en otro sentido. Asimismo, en general se siguen, por razones de "economía procesal", atento que por vía recursiva, el
justiciable llevará en última instancia su caso a la CSJN.

DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 5


TEORIA DEL ESTADO FEDERAL: El Estado Federal es una unión de estados en la que cada uno de ellos, sin perder su naturaleza
estatal, se integra en un Estado superior (investido de soberanía), organizado mediante una Constitución propia (la Constitución
federal), y se somete a un poder central (“poder federal”), pero conservando una amplia autonomía constituyente,
jurisdiccional, legislativa y administrativa. El término "federal" proviene de la palabra latina "foedus-eris", que significa pacto o
alianza.
EL FEDERALISMO ARGENTINO. ORIGEN Y EVOLUCION: El Estado federal surge con la Constitución de 1853; se llama República
Argentina, y es un Estado nuevo. Sin embargo, nuestro federalismo no fue una creación repentina, sino una recepción de
fuerzas y factores que condicionaron su realidad sociológica. El origen del federalismo argentino fue muy estudiado:
A. Por un lado, las ciudades que los movimientos españoles de colonización fueron fundando extendieron sus zonas de
influencia y prepararon las futuras regiones territoriales que conformarían a las provincias.
B. Por otro, los órganos de gobiernos locales (los cabildos) proporcionaron al futuro federalismo una base municipal o comunal.
C. Ideológicamente, desde la Revolución de Mayo se perfilaron los dos sectores de opinión: unitario y federal. Para su mejor
comprensión, se puede situar al núcleo del movimiento unitario en la Capital, y al pueblo federal en la campaña (provincias +
interior de Bs As).

No hay acuerdo entre los autores sobre cómo se origina el federalismo:

 Por las luchas materialistas entre Buenos Aires y el interior, dice Abelardo Ramos.
 Por causas geográficas: la extensión, incomunicación y aislamiento, crean una conciencia autonomista, dice Alcides Breca.
 Vino de España: los inmigrantes trajeron de España el ideario federal, dice Ramo Mejías.
 Por imitación a EEUU, dice Sarmiento.
 Hay influencia de todo un poco, dice Alberdi.

La evolución de nuestro federalismo se compone de 3 fuerzas distintas: a) una fuerza geográfica, donde la situación capitalina
de Buenos Aires jugó como polo de atracción de las provincias; b) una fuerza ideológica, que es la doctrina federal; c) una fuerza
instrumentadora, que fue el proceso de los pactos interprovinciales (en especial el Pacto Federal de 1831).
Simultáneamente a los pactos interprovinciales, en 1819 y 1826 los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata
sancionaron constituciones nacionales, pero de carácter unitario. Por lo que fueron rechazadas por las provincias, que no
aceptaron subordinarse al grupo dirigente porteño.
CARACTERISTICAS Y ESTRUCTURA: Características del Estado federal:
1. Constitución escrita: para regular los principios por los que se regirá el gobierno.
2. División territorial: el federalismo está constituido por la división de poderes sobre la base geográfica de cada territorio.
3. Descentralización: en un sistema federal existe tanto un gobierno central como unidades de gobierno inferiores, las cuales
tienen cierta autonomía de decisión. Permite a cada unidad territorial dictar su propia Constitución y leyes, siempre que no
contradigan a la Constitución federal; impartir justicia por sus tribunales dentro de su jurisdicción; ejercer actos de gobierno
y administración local; recaudar y manejar sus propios recursos económicos; y elegir a sus representantes.
4. Suprema Corte de Justicia: para contrarrestar la rigidez de la constitución escrita, se requiere la acción judicial para que
interprete dicha constitución y se puedan efectuar cambios necesarios.
5. Inamovilidad de la forma de Estado y la forma de gobierno establecida por la Constitución.
6. Una sola personalidad jurídica en el campo internacional que permite al Estado federal presentarse como unidad política
soberana frente a la comunidad internacional.
7. Sistema bicameral del Congreso.

Estructura constitucional del Estado federal: la Constitución de 1853-1860 adopta la forma federal de Estado. Esta implica una
descentralización del poder político en relación al territorio, en oposición al sistema unitario que centraliza territorialmente al
poder del Estado.
El federalismo significa una combinación de dos fuerzas: la centrípeta (que atrae hacia el centro) y la centrífuga (que aleja del
centro), ya que compensa en un solo Estado la pluralidad y la autonomía de varios. El Estado federal se compone de muchos
estados miembros (provincias), organizando una dualidad de poderes: el del Estado federal y tantos poderes locales cuantas
unidades políticas lo forman. Esta dualidad de poderes se triplica si tenemos en cuenta que con la reforma de 1994, dentro de
cada provincia, los municipios invisten el poder municipal, también autónomo.
La base de todo Estado federal es siempre su Constitución. El origen histórico, en cambio, varía y es propio de cada federación;
algunas pueden surgir a posteriori de una Confederación; otras, convirtiendo en federal a un Estado unitario; etc.
RELACIONES ENTRE EL ESTADO FEDERAL Y LAS PROVINCIAS: las relaciones de supraordinación y subordinación implican que las
provincias deben crear y aplicar el derecho local en el marco del derecho federal (subordinación), y que el Estado federal pueda
intervenir en las provincias en caso de violación del orden jurídico federal (supraordinación).
Las tres relaciones principales son:
1. Subordinación: se expresa en la supremacía federal; los ordenamientos jurídico-políticos locales deben subordinarse al
ordenamiento federal. Este principio no implica que los gobiernos provinciales se subordinen al gobierno federal, sino que lo
que se subordina es el orden jurídico provincial al orden jurídico federal. Esto quiere decir que la Constitución federal
impone ciertas pautas que deben ser respetadas y reproducidas por las constituciones de las provincias
Nuestra Constitución establece el principio de subordinación en el art 5, que faculta a las provincias a dictar sus propias
constituciones siempre que respeten el sistema representativo republicano y los principios, declaraciones y garantías
establecidos en el Estado federal, que aseguren la educación primaria, el régimen municipal y la administración de justicia.
2. Participación, colaboración o inordinación: implica reconocer la colaboración de las provincias en las decisiones del gobierno
federal. Nuestra Constitución lo institucionaliza componiendo dentro del gobierno federal al Congreso, con una Cámara de
senadores, cuyos miembros representan a las provincias, y una Cámara de diputados, cuyos miembros representan al pueblo
de la Nación (este sistema bicameral responde a la forma federal del Estado). También hay que tener en cuenta, en el
sentido de la relación de participación, todo lo que supone el federalismo concertado en materia de negociación,
cooperación, coordinación y lealtad federal.
3. Coordinación: delimita las competencias propias del Estado federal y de las provincias. Se trata de determinar qué facultades
le corresponden a cada uno, para poder coordinar sus actividades.
Cuando las provincias tienen mayor competencia, el federalismo es más intenso, y cuando ocurre lo contrario, el federalismo
es más débil. Existen distintos sistemas de reparto de competencia:
- Todo lo que la Constitución federal no atribuya al Estado federal, se considera reservado a las provincias.
- Todo lo que la Constitución federal no atribuya a las provincias, se considera reservado al Estado federal.
- Enumeración de las competencias propias al Estado federal y a las provincias.

Nuestra Constitución eligió el primer sistema, así lo establece el art 121: “las provincias conservan todo el poder no delegado
por esta Constitución al gobierno federal, y el que expresamente se hayan reservado por pactos especiales al tiempo de su
incorporación”.
DESVIRTUACION DEL SISTEMA. CAUSAS Y CONSECUENCIAS: el sistema federal planeado por la CN de 1853-1860 ha sufrido
grandes desequilibrios, en favor del Gobierno central y en desmedro de las provincias. Tal mutación, tiene varias causas:
A. Una evolución natural, común a muchas federaciones, por la cual el poder tiende a centralizarse.
B. La falta de vocación federalista de los dirigentes políticos, que ha transformado a los senadores que representan a las
provincias en representantes de los partidos a los que pertenecen.
C. La existencia de grandes partidos nacionales, que han impuesto sus directivas tanto a legisladores federales como a
gobernadores y legisladores provinciales.
D. El cesarismo presidencial (sistema de gobierno centrado en la autoridad suprema de un jefe militar).
E. El uso arbitrario de las intervenciones federales.
F. La vigencia en todo el país, durante lapsos prolongados (un cuarto del siglo XX), de gobiernos de facto que adoptaron una
estructura unitaria de gobierno.

Consecuencias:
A. Las provincias suelen tener una natural inclinación de otorgar sus facultades a Buenos Aires, para que luego Buenos Aires las
subsidie. Esto provoca que no todas las provincias tengan la misma representatividad; el peso económico de las áreas más
industrializadas pesa en contra de las provincias más pequeñas.
B. Dependencia económico-financiera de las provincias hacia Buenos Aires y capital, que les devuelve con la coparticipación
federal un porcentaje.
C. Falta de iniciativa de las provincias en cuanto a su desarrollo. El Estado federal ha adoptado un papel paternalista ya que las
provincias se apegan mucho a este.
D. Atrofia del mecanismo de la CN para hacer ágil el federalismo
E. Exclusivismo del Estado federal en la regulación del comercio interprovincial. Si bien le corresponde al Estado federal, hay
ciertas áreas que le corresponden a las provincias y éste las ha absorbido.
F. Mal entendido respecto de las facultades implícitas que la CN le concede al Estado federal.
G. Las provincias no se han unido para crear regiones y liderar un mejor desarrollo a favor de sus habitantes.

EL REPARTO DE COMPETENCIAS: Art. 121 CN: “Las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al
Gobierno federal, y el que expresamente se hayan reservado por pactos especiales al tiempo de su incorporación.” La
delegación es hecha por las provincias “a través” de la constitución al gobierno federal. La fórmula del art. 121 ha merecido
interpretación de la jurisprudencia de la Corte Suprema, en la que encontramos otros dos principios que la completan:
a) las provincias conservan, después de la adopción de la constitución, todos los poderes que tenían antes y con la misma
extensión, a menos de contenerse en la constitución alguna disposición expresa que restrinja su ejercicio;
b) los actos provinciales no pueden ser invalidados sino cuando:
 la constitución concede expresamente al gobierno federal un poder exclusivo.
 el ejercicio de idénticos poderes ha sido prohibido a las provincias.
 hay incompatibilidad absoluta y directa en el ejercicio de los mismos por parte de las provincias.

Los poderes de las provincias son originarios e indefinidos, mientras que los delegados a la Nación son definidos y expresos:
deben estar dotados de los medios y posibilidades de instrumentación indispensables para alcanzar los fines para los cuales se
instituyeron.
Todo aquello que amenace limitar las autonomías provinciales debe instrumentarse con la prudencia necesaria para evitar el
cercenamiento de los poderes no delegados de las provincias. Y el ejercicio por parte de la nación de las facultades referidas, no
puede ser debilitado por aquéllas.
En el reparto de competencias, suele hacerse distinción entre:
a) Competencias exclusivas del gobierno federal: entre otras: intervención federal; declaración del estado de sitio; relaciones
internacionales; dictar los códigos de fondo o de derecho común y las leyes federales o especiales, etc. En general, casi todas
las competencias asignadas al gobierno federal por la constitución pueden considerarse exclusivas del estado federal. Las
competencias exclusivas del estado federal no requieren estar taxativa ni expresamente establecidas en la constitución,
porque las hay implícitas.
b) Competencias exclusivas de las provincias: dictar la constitución provincial, establecer impuestos directos, dictar sus leyes
procesales, asegurar su régimen municipal y su educación primaria, etc. Como principio, las competencias exclusivas de las
provincias se reputan prohibidas al estado federal.
Las competencias exclusivas de las provincias se dividen en: las “no delegadas al gobierno federal” y las “expresamente
reservadas por pactos especiales”. Paralelamente a estas competencias exclusivas hallamos las que están prohibidas a las
provincias (arts. 126 y 127): no ejercer el poder delegado a la Nación; ni celebrar tratados parciales de carácter político; ni
expedir leyes sobre comercio, o navegación interior o exterior; ni establecer aduanas provinciales; ni acuñar moneda; ni
establecer bancos con facultad de emitir billetes, sin autorización del Congreso Federal; ni dictar los Códigos Civil, Comercial,
Penal y de Minería, después que el Congreso los haya sancionado; ni dictar especialmente leyes sobre ciudadanía y
naturalización, bancarrotas, falsificación de moneda o documentos del Estado; ni establecer derechos de tonelaje; ni armar
buques de guerra o levantar ejércitos, salvo excepción; ni nombrar o recibir agentes extranjeros; ninguna provincia puede
declarar la guerra a otra provincia.
c) Competencias concurrentes de Nación-provincias: son las que pertenecen en común al estado federal y a las provincias: los
impuestos indirectos internos, construcción de ferrocarriles y canales navegables, normas sobre el medio ambiente, etc.
d) Competencias excepcionales del estado federal: son las que habitualmente son provinciales, pero alguna vez y en situaciones
determinadas entran en la órbita federal. Por ejemplo, el establecimiento de impuestos directos por el Congreso, cuando la
defensa, seguridad común y bien general lo exigen, siempre por tiempo determinado.
e) Competencias excepcionales de las provincias: dictar los códigos de fondo o de derecho común hasta tanto los dicte el
Congreso, armar buques de guerra o levantar ejércitos en caso de invasión exterior o de un peligro tan inminente que no
admita dilación, dando luego cuenta al gobierno federal.
f) Facultades compartidas por el estado federal y las provincias: no deben confundirse con las “concurrentes”, porque las
“compartidas” reclaman para su ejercicio una doble actuación: fijación de la capital federal, la creación de nuevas provincias,
etc.

CONFLICTOS DE COMPETENCIAS: En el derecho constitucional material se ha observado una marcada inflación de las
competencias federales, a veces en desmedro del reparto que efectúa la constitución formal. Hay pues, en este punto, una
mutación que, cuando implica violarla, es inconstitucional.
LAS PROVINCIAS: las provincias son las unidades políticas que componen nuestra federación. Con el nombre de provincias,
nuestra historia constitucional y nuestro derecho constitucional designan a los estados miembros del estado federal.
ANTECEDENTES: las provincias son históricamente preexistentes al Estado federal. Ellas renunciaron a su soberanía (delegaron
varios de sus poderes) para poder conformar dicho Estado federal, pero siguieron existiendo como entidades políticas
autónomas, reservándose el ejercicio de todos aquellos derechos que no fueron delegados expresamente. Así, el gobierno
federal tiene funciones expresas definidas y limitadas; por el contrario, las funciones de las provincias son genéricas e
indefinidas, y las conservan porque antes les pertenecían.
CARACTERES:
 Es una división administrativa territorial.
 Son autónomas, pero no soberanas.
 Es un conjunto de municipios (conjunto de pueblos y ciudades).
 Agrupadas forman regiones.
 Tienen funciones particulares.
 Son una creación humana.
 Son estados federados.
 Se autogobiernan, redactan sus propias constituciones y tienen división de poderes (E, L y J).
 Tienen sus propias policías provinciales.
 Conservan de manera exclusiva todos los poderes no delegados expresamente a la Nación en la Constitución Nacional.

COMPETENCIAS: En orden a la capacidad de las provincias, su primer aspecto es el ejercicio del poder constituyente. Cada
provincia dicta su propia constitución, respetando la subordinación con la constitución federal.
Las provincias han de reproducir la tripartición de poderes, estableciendo un poder ejecutivo, una legislatura (que puede ser uni
o bicameral) y un poder judicial. También deben asegurar la administración de justicia (art 5); tal administración de justicia
presupone la creación de los órganos judiciales, la asignación de competencia, y el establecimiento de las leyes de
procedimientos locales. Las provincias han reservado su poder impositivo en orden a los impuestos directos (aquellos que se
imponen y recogen directamente de los ingresos de los ciudadanos) y a los indirectos (aquel que se impone y se recauda por el
consumo o utilización de algo) internos. Los servicios públicos que la Constitución no establece como federales, y que por su
índole resultan territorialmente divisibles, quedan a cargo de las provincias.
Las provincias tienen la obligación de asegurar la educación primaria (art 5), sea mediante escuelas oficiales o privadas. Sin
embargo, el Congreso puede dictar una ‘ley de educación primaria’ con los planes mínimos de enseñanza (art 67 inc 16), que sea
de aplicación en las provincias; también, el Estado federal puede establecer escuelas primarias en territorios provinciales. En el
caso de la educación no primaria (nivel medio, superior y universitario) hay competencia concurrente de las provincias y el
Estado federal.
El régimen municipal está también (al igual que la educación primaria y la administración de justicia) obligatoriamente impuesto
a las provincias.
FACULTADES NO DELEGADAS: El Estado Nacional está constituido por provincias anteriores a la constitución del mismo. Las
provincias, al momento de constituir la Nación Argentina, delegaron poderes y facultades a la Nación y se reservaron para sí
otras. La CN en su art. 121 y ss. sostiene que las provincias conservan todo el poder no delegado a través de la Constitución y el
reservado expresamente por pactos anteriores; dictan sus propias constituciones y procedimientos, garantizando el régimen
municipal y los principios básicos de la Constitución Nacional. Entre otras facultades, la provincia puede constituir regiones,
mantener el dominio originario de los recursos naturales; celebrar tratados con otros Estados (ej: el gobierno de San Luis ha
celebrado recientemente convenios con la India, para concretar un intercambio tecnológico, educativo y científico).
Por su parte el Estado Nacional, ejerce todos los poderes y competencias que le han sido delegadas y no puede intervenir en las
provincias, salvo para garantizar el sistema republicano de gobierno, excepción prevista en el art. 6 CN (“El Gobierno federal
interviene en el territorio de las provincias para garantir la forma republicana de gobierno, o repeler invasiones exteriores, y a
requisición de sus autoridades constituidas para sostenerlas o restablecerlas, si hubiesen sido depuestas por la sedición, o por
invasión de otra provincia”).
GOBIERNO: LOS GOBERNADORES: cada provincia tiene sus 3 poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial); la rama ejecutiva está
ejercida por el gobernador (secundado por el vicegobernador y los ministros), la rama legislativa puede estar organizada en un
sistema unicameral o bicameral que es la Legislatura (dicta leyes de acuerdo a la CN), y la rama judicial por el Tribunal Superior
de Justicia de cada provincia.
Todas las provincias se encuentran divididas en “departamentos” (simples divisiones administrativas); a su vez, éstos son
divididos en “municipios” (ciudades, pueblos y villas).
El gobernador aplica las leyes de acuerdo con la CN y es el encargado de mantener el orden interno, es el jefe del Estado
Provincial al que representa. Tiene a su cargo la administración, formulación y dirección de políticas, posibilitando así la
ejecución de leyes, decretos, y reglamentos; puede celebrar convenios, tratados y acuerdos para la gestión de intereses
provinciales, y la coordinación y unificación de servicios similares con el Estado Federal, las demás Provincias, los Municipios y
entes públicos ajenos a la Provincia; coordina la apertura de sesiones de la Legislatura, designa a miembros del Tribunal
Superior de Justicia y demás tribunales inferiores y establece mediante ley, el proyecto de presupuesto para la provincia;
nombra y remueve a Ministros, funcionarios y agentes de la administración cuyo nombramiento no esté acordado a otra
autoridad, o la facultad le haya sido delegada; promueve actividades productivas y adopta las medidas necesarias para
conservar la paz y el orden público; dirige la reforma administrativa.
Art. 128 CN: “Los gobernadores de provincia son agentes naturales del Gobierno Federal para hacer cumplir la Constitución y las
leyes de la Nación.” Siendo la CN la ley suprema, este art coloca no sólo al gobernador, sino también a todas las autoridades
provinciales como representantes del gobierno federal, para que en el ámbito local hagan respetar y ejecutar la Constitución y
las leyes de la Nación. El incumplimiento de esta obligación por parte de las autoridades provinciales, habilita el remedio de la
intervención federal. Se trata de un despliegue de varias obligaciones específicas en orden a la preservación del sistema de
supremacía constitucional.
EL PODER CONSTITUYENTE PROVINCIAL. ALCANCE Y LIMITACIONES: Dada la forma federal de nuestro estado, las provincias que
lo integran como partes o miembros, son también estados, y disponen de poder constituyente para organizarse. El art. 5 CN,
establece como obligación que: “cada provincia dictará para sí una constitución…”.
Las provincias son autónomas (no soberanas), tienen facultad de organizarse, de dictar sus propias constituciones y de
establecer sus propias instituciones, pero siempre dentro de los límites que le impone el art. 5 CN. Por eso se dice que en
nuestro estado federal existe un doble poder constituyente, uno “primario” o de “primer grado”, que corresponde al estado
federal, y otro “secundario” o de “segundo grado”, que corresponde a las provincias.
El poder constituyente originario de las provincias, que se ejercita cuando dictan su primera constitución, tiene determinados
límites positivos. Esto es algo curioso, porque el poder constituyente originario, que normalmente es ilimitado, no lo es en las
provincias, en virtud de la supremacía de la constitución federal y de la relación de subordinación que impone cierta coherencia
entre el orden jurídico de los estados miembros y el del estado federal. Esta limitación y subordinación, que no llegan a destruir
la naturaleza constituyente del poder en cuestión, sirven para afirmar que el poder “constituido” de las provincias no tiene
cualidad de soberanía, sino de autonomía.
Este poder constituyente otorgado a las provincias no es ilimitado, ya que deben respetar las condiciones que el mismo art. 5
establece, y son:
 Bajo el sistema representativo y republicano: el art. 1 de la CN establece el sistema representativo y republicano para el
estado federal; siendo las provincias parte de ese estado federal, no podrían establecer un sistema contrario al consagrado
por la constitución que es ley suprema.
 De acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la CN: con esto se quiere asegurar la vigencia de los derechos
que consagra en todo territorio del Estado. Esto no significa que las constituciones provinciales deban ser una copia literal de
la CN, sino que deben estar de acuerdo con estos principios.
 Que asegure su administración de justicia: desde el mismo preámbulo, los constituyentes pretenden asegurar la justicia, por
ello, exigen a las provincias que aseguren su administración mediante la existencia de tribunales especiales que ejercerán su
competencia en el ámbito local.
 Que asegure su régimen municipal.
 Que asegure la educación primaria: esto no impide que las provincias, en forma individual o en forma conjunta con el
gobierno federal, organicen y difundan la enseñanza secundaria y universitaria, y provean por cualquier medio el fomento de
la educación. La educación primaria debe ser organizada y mantenida por las provincias, ya sea mediante escuelas oficiales o
privadas. Sin embargo, el Congreso Nacional puede dictar leyes de educación primaria en las que se establezcan planes de
enseñanza para aplicar a las provincias. El estado federal puede, además, establecer escuelas nacionales en los territorios
provinciales. Con respecto a la educación secundaria y universitaria, esta puede ser promovida e impulsada por las
provincias, por el estado o por ambos a la vez.
 No deben invadir el área de competencias federales.

Las constituciones provinciales sólo son susceptibles de control judicial de constitucionalidad. El estado federal no puede, ni
siquiera a través de una convención reformadora de la constitución federal, alterar lo que las constituciones provinciales
disponen para su propia reforma.
Si se cumplen todos estos requisitos, el estado federal asegurará a cada provincia el pleno goce y ejercicio de sus instituciones.
AUTONOMIA: Las provincias no son soberanas (no poseen autoridad suprema), pero sí son autónomas (son titulares de
suficientes poderes de decisión y legislación). Que no son soberanas se desprende de los arts. 5 y 31 CN (art 31: “… las
autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse a la CN, a las leyes de la nación que en su consecuencia se dicten
por el Congreso y a los tratados internacionales”); que son autónomas se desprende de los arts. 5, 122 y 123 CN. La autonomía
provincial implica que cada provincia se autogobierne, se dicte su propia constitución, sus leyes y que maneje su economía.
Art. 122 CN: “Las provincias se dan sus propias instituciones locales y se rigen por ellas. Eligen sus gobernadores, sus
legisladores y demás funcionarios de provincia, sin intervención del gobierno federal.”
Art. 123 CN: “Cada provincia dicta su propia constitución, conforme a lo dispuesto por el art. 5, asegurando la autonomía
municipal y reglando su alcance y contenido en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero.”
REQUISITOS: El art 5 CN enumera los requisitos constitucionales para que el poder central las reconozca y respete como tales:
“Cada provincia dictará para sí una Constitución: 1) bajo el sistema representativo republicano; 2) de acuerdo con los principios,
declaraciones y garantías de la CN; 3) y que asegure su administración de justicia, su régimen municipal y la educación primaria.
Bajo estas condiciones el gobierno federal, garante a cada provincia el goce y ejercicio de sus instituciones”.
1 Y 2: El gobierno electo por el pueblo, la división de poderes, la periodicidad de las funciones, la publicidad de los actos de
gobierno, la participación de las minorías, la posibilidad de la actuación legal de los partidos políticos, la independencia de la
justicia, la legalidad de la administración y la vigencia de los derechos y garantías para los ciudadanos, son los elementos básicos
del sistema representativo republicano.
3: La administración de justicia debe realizarse acorde al sistema representativo republicano: ni el poder legislativo ni el
ejecutivo pueden intervenir el desempeño del poder judicial (las excepciones, como el juicio político, tienden a conferirle
seguridad al sistema global). Las exigencias del art 18 CN deben ser rigurosamente cumplidas por las provincias. Sin embargo,
junto a la administración de justicia que ejercen las provincias, existe competencia federal para determinados casos.
En cuanto al régimen municipal, el art 123 CN exige que se asegure la autonomía municipal, reglando su alcance y contenido en
el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero.
La educación primaria es el nivel mínimo que la Constitución garantiza al ciudadano en razón de su dignidad personal y de sus
posibilidades de participación social y política. Y esto corresponde a las tareas institucionales de las provincias en primer
término, sin perjuicio de que a nivel nacional o a través de la enseñanza privada, se brinden soluciones al respecto.
TRATADOS INTERNACIONALES CELEBRADOS POR PROVINCIAS: CONDICIONES: Art 124 CN: “Las provincias (…) podrán también
celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación y no afecten las
facultades delegadas al Gobierno federal o el crédito público de la Nación; con conocimiento del Congreso Nacional…”
Para celebrar dichos convenios internacionales debe sujetarse a las siguientes condiciones:
• Que no sean incompatibles con la política exterior de la Nación.
• Que no afecten facultades delegadas al gobierno federal.
• Que no afecten el crédito público de la Nación. El crédito público es la capacidad que tiene el Estado para obtener, otorgar o
garantizar recursos financieros a través de operaciones de endeudamiento. Una operación de endeudamiento es toda
modalidad de financiamiento sujeta a reembolso, acordada por el sector público no financiero con personas naturales y
jurídicas, domiciliadas o no en el país.
• Que se celebren con conocimiento del Congreso Nacional, o sea, el Congreso los debe aprobar.

REGIONES: art 124 CN: “Las provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con
facultades para el cumplimiento de sus fines…”. El regionalismo es un proceso de decisión política en el que se unen voluntades
institucionales en pos de objetivos compartidos. Ese proceso supone la existencia de una ‘región territorial’, con elementos
comunes y homogéneos (que pueden ser físicos, poblacionales, económicos o culturales).
El art 124 CN contiene una atribución exclusiva de las provincias para crear regiones, es decir, las regiones no pueden ser
establecidas por ley del Congreso en contra de la voluntad expresa de los entes locales. Esto se debe a que es una facultad no
delegada de las provincias.
RECURSOS NATURALES: art 124 CN: “…Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en
su territorio”. Esta cuestión no fue considerada por la Constitución de 1853/60; en la reforma de 1949 (de carácter nacionalista
y centralista) se estableció que los recursos naturales pertenecían al Estado nacional “con la correspondiente participación de
las provincias”; las provincias comenzaron a reivindicar los recursos naturales como propios y consagraron ese principio en las
constituciones que comenzaron a reformar a partir de 1986.
Ahora bien, el último párrafo del art 124 dispone que “corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos
naturales de sus territorios”. El ámbito del territorio comprende tierra, aire, mar y subsuelo y el dominio sobre los recursos allí
comprendidos son propios de las provincias, que pueden percibir tributos sobre ellos y enajenarlos.
En lo que se refiera al comercio internacional e interprovincial, este derecho tiene ciertas limitaciones por parte del Estado.
EL REGIMEN MUNICIPAL: la Constitución considera al municipio como la forma de descentralización menor que se organiza para
atender las necesidades locales y alcanzar un fin de interés general, busca el bienestar común de todos los que lo integran. Los
municipios conforman a las provincias, y éstas al Estado; las diferencias entre las 3 instituciones son:
 Estado: es soberano, es decir, no reconoce ninguna autoridad superior a él mismo. Se da sus propias leyes, las ordena y juzga
su cumplimiento.
 Provincias: son autónomas, porque aparte de su sometimiento a la Constitución y a las leyes nacionales, gozan de muy
amplios poderes: crean sus propias instituciones y se rigen por ellas, administran libremente sus bienes, etc.
 Municipios: son autárquicos, es decir, tienen la suficiente capacidad para autogobernarse, aunque respetando las normas
dictadas por otra autoridad superior, que en este caso es la provincia.

NATURALEZA: Doctrinariamente, existen tesis que reconocen al municipio como la forma primaria de descentralización política
(y no sólo administrativa); hay que hablar de un verdadero gobierno municipal en sentido político (el grado de competencia del
municipio corresponde a la autonomía). Al contrario, la jurisprudencia de la Corte ha reputado a los municipios provinciales
nada más que como delegaciones o divisiones territoriales (no políticas) de la administración provincial (en este caso, el grado
de competencia del municipio corresponde a la autarquía -autosuficiencia-).
Si la CN habla de asegurar el “régimen” municipal (no dice “administración” municipal, y “régimen” se suele emplear como
equivalente a “régimen político”), tenemos base más que suficiente para concebir al municipio como una entidad de derecho
público políticamente descentralizada y autónoma (art. 123 CN). Vélez Sarsfield, en el art. 33 del CC, incluyó a cada uno de los
municipios como una persona jurídica “de existencia necesaria”, y la ley 17.711 ha cambiado la denominación por la de
“persona jurídica de derecho público”.
Entre las constituciones provinciales, especialmente las posteriores a 1957, algunas hablan directamente de autonomía
municipal (calificándola incluso de “política”, como la de Formosa); son varias las que prevén el sistema de las cartas orgánicas
municipales dictadas por las propias municipalidades, como si se tratara de un incipiente “poder constituyente” de ámbito
comunal.
COMPETENCIA: La cuestión referida a las competencias municipales está íntimamente relacionada con las finalidades esenciales
de los municipios. En general, los fines municipales son aquellos que tienden a la satisfacción de intereses públicos locales; pero
la actividad municipal también tiene una proyección provincial y nacional que es más amplia.
Las competencias municipales son asignadas a los municipios a través de las constituciones provinciales, leyes orgánicas
municipales de la provincia a que pertenecen y/o su respectiva Carta Orgánica. Existe una problemática acerca de la extensión
de las competencias municipales, que está relacionada con la naturaleza de las facultades municipales y con la autonomía
municipal. Así, debe señalarse que si el régimen municipal se entiende como mera delegación de funciones de un orden
superior, las competencias serán siempre derivadas, no originarias; en cambio, el reconocimiento constitucional del régimen
municipal autónomo, que se incorpora en la reforma de 1994, implica la afirmación de competencias originarias propias de los
municipios, que no pueden ser desconocidas sin vicio de inconstitucionalidad.
a) Competencias exclusivas (u originarias): compete al municipio, con exclusividad, la regulación de los fenómenos de orden
local. Que son: el ejercicio del poder de policía municipal (para regular la convivencia social en aras del bienestar general), y
el ordenamiento y regulación de la estructura institucional del municipio (creación, organización y funcionamiento de los
órganos de gobierno, condiciones de acceso a los cargos, separación, etc). Su origen es constitucional, le corresponden al
municipio per se, por su naturaleza, por eso no pueden ser limitadas o suprimidas por otro orden de gobierno.
b) Competencias concurrentes con la Provincia y con la Provincia y Nación: son competencias concurrentes, aquellas cuyo
ejercicio no es atribución exclusiva del municipio, ya que han sido conferidas paralelamente al gobierno federal y/o
provincial. Encontramos ejemplos de competencias concurrentes, en materia de salud pública, educación, energía, vialidad,
vivienda, transportes, previsión social, seguridad pública, etc., cuando Nación o Provincia actúan en el ámbito municipal a
través de sus organismos y en función de leyes o programas que exceden ese ámbito.

ANTECEDENTES EN LA HISTORIA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA:


1. El municipio tuvo su inserción en nuestro país desde la época de la conquista y en la etapa colonial.
2. Fue protagonista en la formación de las provincias.
3. En la época de la independencia, el Cabildo de Bs As adoptó medidas trascendentales para la conformación del país.
4. Las ideas municipalistas en la doctrina argentina en el siglo XIX e inicios del siglo XX (Alberdi, Echeverría, Sarmiento, Lisandro
de la Torre, Villafañe).
5. Durante los siglos XIX y XX, tanto la doctrina como la jurisprudencia mantuvieron una permanente controversia con relación
a la naturaleza autárquica o autónoma de los municipios argentinos.
6. Las constituciones sancionadas por las nuevas provincias creadas a partir de 1957 y las reformas constitucionales operadas
en las demás provincias desde 1986, impusieron el modelo del municipio autónomo, dotado de potestades propias.
7. La sanción del art. 123 en la reforma de 1994, reflejó la voluntad mayoritaria de nuestros estados federales.
8. Actualmente, las provincias de Bs As, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe mantienen en sus textos constitucionales, disposiciones
que configuran a sus municipalidades como “organizaciones autárquicas”, en colisión con los dispositivos del art. 123 CN; por
lo que estas provincias incurren en inconstitucionalidad por omisión.
9. La Argentina es un país urbano, por eso, el gobierno municipal debe adquirir mayor relevancia en base a los principios de la
subsidiariedad, con activo protagonismo de gobierno y gestión. Ello impone que en la actualidad, el gobierno local deba ser
predominantemente un hecho técnico conducido políticamente.

AUTONOMÍA: CLASES
La autonomía municipal es la potestad reconocida al municipio para regirse por sus propias normas y autodeterminarse con
miras a la consecución de sus fines, en lo que hace a su organización institucional, a su vida política, a la toma de decisiones
dentro del ámbito de sus competencias y a su desenvolvimiento administrativo y económico financiero, dentro del orden
jurídico del Estado.
La autonomía institucional consiste en la capacidad del municipio de darse sus propias instituciones y regirse por ellas. Este
aspecto de la autonomía tiene su máxima expresión en la atribución de darse su propia carta orgánica.
La autonomía política consiste en la capacidad de elegir sus propias autoridades y también la de juzgar políticamente la
conducta de éstas. También comprende la potestad de autodeterminarse y fijar sus propias políticas en las materias que hacen
al ámbito de su competencia, sin injerencia de ningún otro poder. Ello se manifiesta en la facultad de dictar y ejecutar, en esas
materias, normas de naturaleza legislativa (ordenanzas municipales).
La autonomía administrativa es la capacidad del municipio para administrarse a sí mismo, es decir, comprende los atributos
propios de la autarquía. En virtud de este aspecto, los municipios tienen personalidad jurídica pública estatal, patrimonio propio
y competencia para resolver por sí todas las cuestiones que plantee su actuación para el cumplimiento de sus fines (gestión de
los intereses locales, prestación de servicios públicos, construcción de obras, ejercicio del poder de policía, etc).
La autonomía económico financiera supone la capacidad del municipio de obtener los recursos necesarios para el
cumplimiento de sus fines y disponer libremente de ellos.
Cuando un municipio goza de la autonomía en sus cuatro aspectos, tiene “autonomía plena”; cuando carece de alguno de esos
cuatro aspectos, estamos frente a un municipio con “autonomía semi-plena”. En los hechos, hay municipios más autónomos
que otros, ya que la autonomía municipal admite grados.
EL CASO “RIVADEMAR ANGELA DIGNA – BALBIN MARTINEZ GALVAN c/ MUNICIPALIDAD DE ROSARIO s/ RECURSO
CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE PLENA JURISDICCION”:
- En 1978, A. Rivademar es contratada por la Municipalidad de Rosario como pianista profesional.
- En 1983, A. Rivademar es incorporada a la planta permanente de empleados por decreto Nº 1709 dictado conforme al art. 133
del anexo 1 de la ley provincial de facto Nº 9286 (Estatuto del Personal de Municipalidades de la Provincia de Santa Fe) el cual
le imponía al Municipio admitir en forma permanente al personal contratado por más de 3 meses.
- En 1984, el intendente en base al decreto Nº 1737 (que anula el decreto Nº 1709, y por ende el art. 133 de la ley provincial Nº
9286) autoriza a revisar todas las incorporaciones; dejando sin efecto el nombramiento de A. Rivademar.
- Rivademar, impugna el decreto Nº 1737 por considerarlo contrario al decreto Nº 1709 y a la ley provincial Nº 9286.
- Por su parte, la Municipalidad de Rosario afirma que la ley provincial Nº 9286, es inconstitucional por violar los arts. 106 y 107
de la constitución provincial (al impedir a la Municipalidad organizar a su personal), y que también viola el art. 5 CN (al asumir
la Provincia funciones que corresponden a cada localidad), por lo que se “desnaturaliza el régimen Municipal”, ya que todo lo
referido al personal municipal, es facultad de la Municipalidad y no de la Provincia.
- La Corte Suprema de la Provincia de Santa Fe, dispone reincorporar a A. Rivademar, y anula la decisión Municipal sosteniendo
que la ley Nº 9286 era constitucional, toda vez que la Provincia podía regular el empleo público Municipal creando un régimen
uniforme.
- La Municipalidad de Rosario interpone recurso extraordinario.
- La CSJN deja sin efectos la sentencia anterior, dando razón y respaldo al planteo de la Municipalidad de Rosario, por entender
que una ley provincial no puede privar al municipio de las atribuciones necesarias para el cumplimiento de sus fines, entre los
que está la facultad de designar y remover su personal. Afirma que los municipios son órganos de gobierno y no meras
delegaciones administrativas. Agrega que los municipios poseen caracteres que no poseen las entidades autárquicas: su origen
constitucional (por oposición a legal de la entidades autárquicas) lo que impediría su supresión; su base sociológica (población)
de cual carecen los entes autárquicos ; la posibilidad de legislar localmente (las resoluciones de los entes autárquicos son
administrativas) comprendiendo en sus resoluciones a todos los habitantes de su circunscripción territorial; el carácter de
persona de derecho público, a diferencia de los entes autárquicos que son contingentes; la posibilidad de que los Municipios
puedan crear entidades autárquicas, lo que obliga a reconocerlos como autónomos; y la elección popular de sus autoridades,
inconcebibles en las entidades autárquicas.

REGIMEN CONSTITUCIONAL-INSTITUCIONAL DE LA CAPITAL FEDERAL: Art 3 CN: “Las autoridades que ejercen el Gobierno
federal, residen en la ciudad que se declare Capital de la República por una ley especial del Congreso, previa cesión hecha por
una o más legislaturas provinciales, del territorio que haya de federalizarse”. La capital de un Estado lidera su organización y su
desarrollo. No es una ciudad más sino la ciudad epicentro, su elección se fundamenta generalmente en la historia; y, junto a
todo ello, las líneas y la dinámica de la geoestrategia nacional e internacional.
La capital federal tiene asignados sus órganos inmediatos de gobierno por la propia CN: A) una jefatura local e inmediata a cargo
del presidente de la república (art 86 inc 3); B) una legislatura local, con cuyo título actúa el mismo Congreso.
Tales disposiciones constitucionales deben concordarse con otras, que nos demuestran que la constitución supone que en la
capital federal existe (y debe existir) un municipio con sus autoridades propias. La capital federal tiene, por todo lo expuesto, un
status con suficiente base constitucional, y no meramente legal. Si bien la constitución no le depara la calidad de una entidad
autónoma, la ley la erige con la de entidad autárquica territorial; o sea, la municipalidad capitalina tiene personalidad jurídica, y
la ley no podría dejar de organizarla de esa manera, en razón de las disposiciones constitucionales reseñadas.
ANTECEDENTES: la cuestión de la capital tiene en la trayectoria institucional argentina, antigua data. Y se liga a la significación
que la ciudad de Buenos Aires y su provincia tuvieron (y aun tienen) en la estructura del Estado nacional. Así como siempre lo
tuvo la resistencia del interior a conceder al puerto una situación política de excepción.
La realidad, sin embargo, abogó siempre a favor de la tendencia centralista. Buenos aires tiene la condición de ciudad líder en
muchos aspectos: como cabeza del virreinato, como puerto de directa vinculación con Europa y EEUU y como base urbana,
política y militar de la Revolución de 1810 (las provincias también participaron en estos acontecimientos). Recién en 1880 la
tensión entre Buenos Aires y el interior logró superarse respecto a la cuestión “capital”.
El Congreso Constituyente de 1853 dispuso que la ciudad de Buenos Aires fuera asiento del gobierno federal; y enseguida (ley
del 4 de mayo de 1853) se designó a la misma ciudad como capital de la Confederación Argentina. La resistencia de la provincia
de Buenos Aires (ausente del Congreso Constituyente de 1853 y de la Confederacion) fue inmediata; finalmente el mismo
Congreso optó por una “capital provisoria” y en tal carácter quedó Paraná hasta 1862.
Cuando la capital pasó a Buenos Aires, luego de la batalla de Pavón (1861), fue provisoriamente, y los repetidos proyectos de
ubicar la capital en otro punto del país (Rosario, Bell Ville, Villa Nueva, Río Cuarto, etc) nunca se concretaron.
Durante el gobierno de Avellaneda se llegó a una solución (no sin pasar por un enfrentamiento violento entre fuerzas militares y
políticas). El 20 de septiembre de 1880 el Congreso declaró Capital de la República a la ciudad de Buenos Aires y se esperó la
resolución de la Legislatura de la provincia. El 26 de noviembre de 1880 la Legislatura bonaerense hizo la cesión territorial
correspondiente; con ello se cerró el ciclo de la cuestión “capital”.
En 1987 hubo un rebrote del tema, pero en un ambiente pacífico. El Congreso aprobó la ley 23.512 a iniciativa del Poder
Ejecutivo para que la Capital se traslade a lo que hoy son las ciudades de Carmen de Patagones y Viedma. La ley no se ejecutó.
LEGISLACION: antes de la reforma del 94, la ciudad de Buenos Aires era un municipio más, la importancia que tenia era porque
históricamente fue la Capital Federal, y eso le daba representación en el Congreso. Pero la intendencia de la misma, era
designada por el presidente de la nación y prácticamente no tenía competencia propia.
En 1994, se la incorpora como un sujeto de relación federal y se le reconoce su autonomía (art 129 CN). Hasta que se organice el
gobierno propio, la legislatura nacional es la que dicta las leyes sobre la Ciudad de Buenos Aires; una vez que organiza su
congreso propio, con su cuerpo legislativo, este órgano es el que dicta las leyes. Pero hay dos leyes (ley Cafiero y ley Snopek)
que son las que siguen rigiendo mientras sea Capital Federal la Ciudad de Buenos Aires (que son dictadas por el Congreso
nacional). La ley Cafiero establece los límites de la autonomía porteña, y la ley Snopek establece que los habitantes de la Ciudad
de Buenos Aires elegirán un jefe y un vice jefe de gobierno, y 60 representantes que dictaran el Estatuto Organizativo de sus
instituciones.
SITUACION JURIDICO-POLITICA: Antes de la reforma, la Ciudad de Buenos Aires era un municipio y carecía de autonomía
funcional. En 1994 los convencionales constituyentes otorgaron a la ciudad un régimen de autonomía parecido al que la
Constitución reconoce a las provincias, pero no igual a ellas.
La autonomía de Buenos Aires nace por una delegación que hace el gobierno federal. El artículo 129 y 75 inc 30 CN, y
disposición séptima CN disponen que mientras Buenos Aires siga siendo capital de la Nación estará sujeta a las leyes que
garanticen los intereses del Estado nacional.
Con el art 129 se creó una nueva persona jurídica; aún si se traslada la Capital Federal, la Ciudad de Buenos Aires seguirá siendo
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Daniel Sabsay dice que la Ciudad es diferente de las provincias, a los tres niveles de
gobierno ya existentes en la Constitución, se ha venido a agregar un cuarto: el de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La Ciudad tiene, en ambas cámaras del Congreso, la misma representación que cualquier provincia. El Congreso tiene la facultad
de “intervención federal” tanto en las provincias como en la CABA. Lo mismo para celebrar convenios internacionales que
pueden acordar las provincias, y también la CABA. De igual modo, la Ciudad de Buenos Aires tiene facultades para conservar
determinados organismos de seguridad social, de carácter local.
GOBIERNO Y ADMINISTRACION: El art 129 CN establece que “la Ciudad de Buenos Aires tendrá un régimen de gobierno
autónomo, con facultades propias de legislación y jurisdicción, y su jefe de gobierno será elegido directamente por el pueblo de
la ciudad. Una ley garantizará los intereses del Estado nacional, mientras la ciudad de Buenos Aires sea la capital de la Nación
(…)”. Esta norma habilitó a la Ciudad de Buenos Aires a darse su propio Estatuto Organizativo el 1 de octubre de 1996.
El status de la CABA tiene un eje: el régimen de gobierno autónomo y las facultades propias de legislación y jurisdicción. Afirmar
que la autonomía de la ciudad es menor a la de las provincias implica, también, afirmar que es mayor que la de los municipios
Organización institucional: El 30 de junio de 1996 fueron elegidos el Jefe del Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires y
los convencionales encargados de elaborar la primera Carta Constitucional de Buenos Aires. El Poder Ejecutivo es unipersonal
(jefe de gobierno y vicejefe de gobierno), y ministros que conforman el gabinete. El jefe y vice jefe son elegidos en forma directa
por el pueblo de Buenos Aires, y por mayoría absoluta y a doble vuelta (ballotage) si ninguna fórmula obtiene esa mayoría.
El Poder Legislativo es unicameral. Lo integran 60 diputados designados por elección directa.
El Poder Judicial tiene un Tribunal Superior de Justicia y demás tribunales que las leyes establezcan. El Consejo de la
Magistratura y el Ministerio Público. Organismos de control; Sindicatura general; Procuración General; Defensoría del Pueblo y
un Ente Único Regulador de los Servicios Públicos.
ATRIBUCIONES DEL CONGRESO NACIONAL EN LA CAPITAL FEDERAL:

 El art 3 CN establece que corresponde al Congreso declarar la ciudad Capital de la república.


 El art 30 CN establece que corresponde al Congreso “ejercer una legislación exclusiva en el territorio de la capital de la
Nación…”
 El art 31 CN establece que corresponde al Congreso “disponer la intervención federal a una provincia o a la ciudad de Buenos
Aires…”.

DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 6


LA FORMACION DEL TESORO NACIONAL. REGIMEN CONSTITUCIONAL: Art. 4 CN: “El Gobierno federal provee a los gastos de la
Nación con los fondos del Tesoro nacional formado del producto de derechos de importación y exportación, del de la venta o
locación de tierras de propiedad nacional, de la renta de Correos, de las demás contribuciones que equitativa y
proporcionalmente a la población imponga el Congreso General, y de los empréstitos y operaciones de crédito que decrete el
mismo Congreso para urgencias de la Nación, o para empresas de utilidad nacional.”
Este art. se refiere a lo que en doctrina se llama “ingresos o recursos públicos”. Clásicamente, tenían un fin meramente fiscal
(financiar gastos públicos); hoy se estima que pueden tener fines extrafiscales (pero siempre de interés público o general). Los
recursos públicos se dividen en:
a) Liberalidades: como donaciones, legados, etc., que efectúan los particulares, y son poco importantes.
b) Recursos originarios: que derivan de bienes patrimoniales o actividades productivas del Estado, como son los resultados de
explotación o venta de aquellos bienes, los aportes que efectúan las empresas estatales, etc.
c) Recursos derivados: entre los que figuran los tributarios (impuestos, tasas y contribuciones), los provenientes del crédito
público, de las multas, de las gestiones de tesorería, etc.

Las contribuciones al Tesoro nacional pueden hacerse efectivas mediante impuestos o cargas públicas establecidos por el
Estado Federal obligando a quienes resulten contribuyentes, conforme a las normas dictadas en ejercicio de los poderes
conferidos por la Constitución.
CONCEPTO Y CARACTERISTICAS DEL TRIBUTO, IMPUESTOS, TASAS, CONTRIBUCIONES ESPECIALES: El tributo: Los tributos son
ingresos públicos que consisten en prestaciones pecuniarias obligatorias, impuestas por el Estado (gracias a su “poder
impositivo” o “tributario”) y exigidas por una administración pública. Su fin primordial es obtener los ingresos necesarios para el
sostenimiento del gasto público, sin perjuicio de su posibilidad de vinculación a otros fines. Las características del tributo son: es
coactivo (no interesa la voluntad del obligado tributario, al que cabe exigir coactivamente el pago), pecuniario (en dinero) y
contributivo (es un ingreso destinado a la financiación del gasto público). Hay 3 tipos de tributos:
A. Impuesto: es la prestación patrimonial, generalmente en dinero, debida al estado sin contraprestación especial, con el fin de
satisfacer necesidades colectivas; quien lo paga no recibe ningún beneficio concreto, pero el estado atiende con su
recaudación gastos generales. Ej: rentas.
B. Contribución especiales o de mejoras: es el tributo exigido a quien obtiene una plusvalía o aumento de valor en un bien del
que es propietario, en razón de una obra pública o una actividad estatal. En la contribución, quien la paga ha recibido un
beneficio, que es el mayor valor incorporado a su propiedad privada. Ej: asfaltado de la calle en donde vivo.
C. Tasa: es la prestación que se paga en virtud de un servicio público aprovechado; hay también, como en la contribución, un
beneficio directo recibido por el contribuyente. Cuando decimos que la tasa surge del “aprovechamiento” de un servicio
público, no negamos que la utilización de tal servicio público para cada contribuyente pueda ser tanto efectiva como
“potencial” (ej: el propietario de un inmueble baldío seguramente no utiliza el servicio de alumbrado público en forma
efectiva, pero potencialmente está a su disposición).
La tasa se impone a quien recibe la prestación de un servicio público, para cubrir el gasto y el uso, mientras el impuesto se
paga en proporción a la capacidad contributiva del contribuyente.
La tasa puede distinguirse del precio, en tanto la primera es la retribución que paga el contribuyente por servicios públicos
de utilización obligatoria, y el segundo es la retribución por servicios de utilización facultativa para el usuario.
La tasa se distingue asimismo del canon: la tasa es retribución de un servicio mientras el canon es el pago debido por uso de
un bien del dominio público.

DISTRIBUCION DE COMPETENCIAS EN MATERIA TRIBUTARIA ENTRE EL ESTADO NACIONAL, PROVINCIAL, MUNICIPAL Y CIUDAD
DE BUENOS AIRES: Suele adoptarse la clasificación de los tributos en “directos” e “indirectos” para llevar a cabo el reparto de
competencias entre estado federal y provincias. Existe una discusión doctrinaria cuando se intenta distinguir entre tributos
directos e indirectos; la que parece más aceptable es la de la repercusión impositiva, que propone considerar como “directos”
(por ejemplo, el impuesto a las ganancias, derechos de exportación) a aquéllos en que no se produce el traslado del tributo,
coincidiendo el contribuyente de iure (aquel que la ley designa como responsable del ingreso del tributo al fisco) con el
contribuyente de facto (quien soporta la carga impositiva); y como “indirectos” (por ejemplo, el IVA, derechos de importación,
impuesto a los consumos específicos) a aquéllos en que el contribuyente de iure tiende a transferir (siempre hacia el cliente) de
hecho la carga fiscal a terceros que, sin ser sujetos pasivos de la obligación, soportan sus efectos.
a) Impuestos directos: son, como principio, de competencia de las provincias, y por excepción, de competencia federal; en
este último caso, radica en el Congreso la facultad de establecerlos bajo 3 condiciones: por tiempo determinado;
proporcionalmente iguales en todo el territorio; siempre que la defensa, seguridad común y bien general del Estado lo
exijan.
b) Impuestos indirectos: se dividen en dos rubros:
Externos: son los aduaneros (“tarifas” y “derechos” de importación y exportación), y son de competencia exclusiva del
Estado Federal a través del Congreso. Estos impuestos tienen una particularidad: los de importación deben ser uniformes
en todo el país.
Internos: se consideran de competencia concurrente del Estado Federal y de las provincias.
Competencia del estado municipal en materia tributaria: en el caso de los municipios, cada provincia tiene su propia ley de
tributación. Hay algunas constituciones provinciales que reconocen a los municipios la facultad de crear gravámenes en los
ramos a su cargo; otras, los facultan a percibir los que señala la propia constitución local o los que determine la ley local; y
algunas, no lo autorizan. La doctrina admite varias posturas:
a) Una tesis, reconoce que los municipios invisten poder tributario denominado “originario” o “inherente”, porque son
entidades políticas autónomas.
b) Otra, sólo habla de un poder tributario “delegado” a los municipios por la provincia a la que pertenecen.
c) Una tercera, cree que conforme al art. 5 CN, las provincias tienen la obligación de delegar en los municipios no un poder
tributario, sino “competencias” tributarias (radicando la diferencia entre “poder” y “competencia” tributaria en que el
primero implica la facultad de dictar leyes tributarias, y la segunda sólo la facultad de percibir el tributo).

Los impuestos y tasas establecidas por el municipio en ejercicio de su competencia tributaria son (entre otros): el impuesto
inmobiliario (en la mayoría de los casos es percibido por la provincia y coparticipado a los municipios); impuesto de propiedad
del automotor; tasas de alumbrado, barrido y limpieza o tasa por servicios a la propiedad inmueble; tasas del cementerio; tasas
por actuaciones administrativas ante oficinas municipales; tasas por inspección e higiene de baldíos; etc.
Competencia de la Ciudad de Bs As en materia tributaria: El art. 75, inc. 2, párrafo tercero de la CN, incorpora expresamente en
materia de coparticipación federal de impuestos a la Ciudad de Bs As. Asimismo, en el último párrafo del referido inc., se indica
la participación de la Ciudad en la composición del organismo federal fiscal.
El art. 9 de la Constitución de la CABA establece, que conforman recursos de la Ciudad, entre otros: “…los ingresos provenientes
de los tributos que establece la Legislatura; los fondos de coparticipación federal que le correspondan; los fondos provenientes
de las contribuciones indirectas; los fondos reasignados con motivo de las transferencias de competencias, servicios y
funciones…”
La CABA, en materia tributaria, se encuentra en un pie de igualdad con respecto a las provincias.
EL REGIMEN LEGAL DE COPARTICIPACION DE IMPUESTOS: La coparticipación federal es el mecanismo de redistribución de
impuestos cobrados por el gobierno central a las provincias, según el porcentaje establecido por ley-convenio entre ambos.
El art 73 inc 2 CN establece que son coparticipables entre la Nación y las provincias los impuestos indirectos (aquellos que se
imponen y se recaudan por el consumo o utilización de algo) internos y los directos (aquellos que se imponen y recogen
directamente de los ingresos de los ciudadanos) internos, transitorios, previstos para situaciones de excepción (siempre que la
defensa, seguridad común y bien general del Estado lo exija). Quedan exceptuadas de la masa coparticipable las contribuciones
que tengan asignación específica.
El Congreso Nacional es el encargado de establecer y modificar estas asignaciones de recursos coparticipables (de acuerdo a lo
dispuesto en el art 75 inc 3). Debe hacerlo por ley especial aprobada por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de
cada Cámara, aclarándose que las asignaciones de mención tienen un tiempo de vigencia determinado. El tercer párrafo del art
75 in 2 dice que: “los criterios distributivos deben ser objetivos y guardar relación directa con las competencias, servicios y
funciones de cada jurisdicción (es decir, con el poder contributivo de cada provincia)”.
El último párrafo del art 75 inc 2 CN establece que el control y fiscalización del sistema de coparticipación compete a “un
organismo fiscal general” cuyas modalidades se derivan a la ley, la que deberá asegurar la representación de todas las
provincias y la ciudad de Buenos Aires en su composición.
El régimen de coparticipación de impuestos consagrado en la constitución exige:
a. Acuerdos negociados previos.
b. Una ley, iniciada por el Senado de la Nación y sancionada con la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de
cada cámara.
c. No puede ser modificada unilateralmente (por el Congreso, sin requerirse nuevos acuerdos).
d. No puede ser reglamentada por el poder ejecutivo.
e. Debe ser aprobada por las provincias y la ciudad de Buenos Aires.

PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES QUE RIGEN LA TRIBUTACION: Impuestos, contribuciones y tasas tienen en común su carácter
de tributos obligatorios. Su establecimiento debe satisfacer determinados recaudos constitucionales, a saber: a) principio de
legalidad; b) principio de igualdad fiscal; c) principio de no confiscatoriedad; d) principio de finalidad.
1. El principio de legalidad traslada el art 19 CN a la materia tributaria: “nadie puede ser obligado a hacer lo que la ley no
manda”. Todo tributo debe ser creado por ley (del Congreso, si el establecimiento del tributo es competencia del estado
federal; de las legislaturas provinciales, si lo es de las provincias). El principio de legalidad exige que la ley establezca
claramente el hecho imponible, los sujetos obligados al pago, el sistema o la base para determinar el hecho imponible, la
fecha de pago, las exenciones (situación de privilegio o inmunidad de que goza una persona), las infracciones y sanciones, el
órgano competente para recibir el pago, etc.
Las leyes de contribuciones deben comenzar su tratamiento en la cámara de diputados (art. 52); la ley de coparticipación
federal, en el senado (art. 75 inc. 2º).
La excepcional competencia del poder ejecutivo para dictar decretos de necesidad y urgencia está absoluta y expresamente
prohibida en materia tributaria (art. 99 inc. 3º). También lo está la iniciativa popular para proyectos de ley sobre tributos (art.
39).

2. El principio de igualdad fiscal es una aplicación específica de la regla de igualdad ante la ley. El art. 16 dice que la igualdad es
la base del impuesto; el art. 4º habla de “contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el
congreso”. Hay que considerar también la igualdad real de oportunidades y de trato a que alude genéricamente el art. 75 inc
23.
La proporcionalidad no está referida al número de habitantes, sino a la riqueza que se grava. A igual capacidad tributaria
(con respecto a la misma riqueza) el impuesto debe ser igual para todos los contribuyentes. Además de la capacidad
contributiva, la ley puede considerar el deber de contribuir en el sujeto obligado.
La igualdad fiscal no impide discriminar entre los contribuyentes, siempre que el criterio para establecer las distintas
categorías sea razonable; la igualdad fiscal no impide la progresividad del impuesto; la igualdad fiscal exige la uniformidad
impositiva en todo el país, o sea, prohíbe que el Congreso establezca tributos territorialmente diferentes.

3. El principio de no confiscatoriedad apunta directamente al derecho de propiedad; como el tributo toma parte del patrimonio
o la riqueza del contribuyente, ese quantum debe mantenerse dentro de ciertos límites razonables; cuando la parte
absorbida es sustancial, se configura una confiscación inconstitucional.
El derecho judicial estableció que el gravamen que absorbe más del 33% de la materia imponible (cuando ésta es capital
(conjunto de los bienes que forman el activo de un patrimonio) y no renta (beneficios que el capital produce)) es
inconstitucional por lesión al derecho de propiedad. El problema de la confiscatoriedad se vuelve confuso cuando se tiene
que aplicar a cada tributo concreto para evaluar si el porcentaje absorbido pasa el 33%.
Para determinar la no confiscatoriedad de la tasa, es necesario tener en cuenta que la “recaudación total” de la tasa tiene
que ser proporcional al “costo total” del servicio público prestado efectivamente. Ello significa que con la recaudación de la
tasa no se puede retribuir otras actividades estatales diferentes de las del servicio público por el cual se cobra. De ocurrir
esto, el contribuyente puede alegar que hay violación a su derecho de propiedad.
Cuando la acumulación de varias contribuciones fiscales sobre un mismo contribuyente excede el límite por el cual se
considera inconstitucional un tributo, hay que admitir la viabilidad de la impugnación global a dicha carga en su conjunto.

4. El principio de finalidad exige que todo tributo tenga un fin de interés general. La tributación no tiene como objetivo
enriquecer al estado, sino lograr un beneficio colectivo. Lo analizaremos en los diversos tipos:
a. En el impuesto, el contribuyente no recibe un beneficio concreto y directo por parte del estado. Parecería, a primera
vista, que no hubiera principio de finalidad. Pero no es así: todo impuesto debe responder a un fin de interés público.
b. En la tasa hay una prestación estatal que beneficia al contribuyente. La finalidad es patente, tanto que la Corte señala que
la tasa presupone una contraprestación aproximadamente equivalente al costo del servicio prestado. Por eso, si el estado
no cumple con la prestación a su cargo, el contribuyente no debe pagar la tasa, o puede repetir su pago.
c. En la contribución especial o de mejoras, el contribuyente retribuye una plusvalía obtenidos en una propiedad que ha
adquirido un mayor valor a causa de una obra pública o actividad estatal. La relación de finalidad es semejante a la
observada en la tasa y, por ende, aquel beneficio no debe ser excedido por el monto de la contribución.

EL PRESUPUESTO: El Presupuesto Nacional es la ley anual que sanciona el Congreso (expresa el programa del gobierno
proyectado por el PE y sancionado por el Congreso Federal), donde planifica los ingresos que recibirá el Gobierno y cómo se
aplicarán para satisfacer las necesidades de la población: salud, seguridad, justicia y educación, entre otras. En él se distribuyen
los recursos asignándolos a los gastos. El proyecto de ley de presupuesto nacional debe realizarse una vez por año.
El Presupuesto tiene mucha importancia porque permite conocer: ¿Cuál es el destino del gasto? ¿En qué se gasta? ¿Quién
gasta?¿Cuál es el origen de los recursos?
El Presupuesto Nacional permite financiar el funcionamiento de todo el Estado Nacional; es decir de los Poderes Ejecutivo,
Legislativo y Judicial. También contiene las transferencias que se realizan a los estados provinciales y municipales quienes a su
vez confeccionan sus propios presupuestos.
El Presupuesto es una herramienta dinámica y flexible. Dado que es una estimación de ingresos y de gastos realizada en forma
anticipada, pueden producirse situaciones que provoquen modificaciones durante el año. Ej.: un desastre natural que requiera
de fondos para atender la emergencia.
¿Cómo se elabora el presupuesto?

1. Formulación Presupuestaria: Mediante este proceso el Poder Ejecutivo fija las prioridades y políticas públicas a desarrollar en
el próximo año. Para ello estima los recursos, proyecta las principales variables macroeconómicas y calcula los gastos necesarios
para cumplir con las políticas fijadas. Esta etapa culmina el 15 de septiembre cuando se envía el proyecto de Ley de Presupuesto
al Congreso Nacional.
2. Discusión y Aprobación: El Congreso Nacional recibe el proyecto de ley de presupuesto, lo discute, sugiere modificaciones al
mismo y finalmente aprueba la Ley de Presupuesto para el año siguiente.
3. Ejecución Presupuestaria: Al comenzar el año empieza a regir la Ley de Presupuesto. Los organismos públicos comienzan a
ejecutar los gastos previstos en la norma para su funcionamiento, en la medida que se perciben los recursos estimados en la
etapa de Formulación Presupuestaria.
4. Evaluación y Control: Se realiza tanto durante la ejecución presupuestaria como en forma posterior. Una vez finalizado el
año, el Poder Ejecutivo confecciona la “Cuenta de Inversión”, donde rinde cuentas al Congreso Nacional de lo realizado durante
el ejercicio. Asimismo, de forma trimestral, el Poder Ejecutivo realiza el seguimiento físico-financiero del presupuesto y lo
publica en internet.
LAS CUENTAS DE PERCEPCION E INVERSION DE FONDOS PUBLICOS: El art. 75, inc. 8, de la Constitución nacional encomienda al
Congreso "aprobar o desechar la cuenta de inversión". La ley 24.156 determina que el Poder Ejecutivo deberá presentar esa
cuenta anualmente al Congreso nacional, antes del 30 de junio del año siguiente al que ella corresponda. Cabe aclarar, que en
nuestra experiencia institucional el Congreso no ha atendido debidamente su misión de examinar la cuenta de inversión, en
particular por las demoras en hacerlo. Desde luego, la dificultad de la tarea con un alto componente técnico ha obstruido el
control constitucional que debe ejercer el Congreso. Al respecto, la Auditoría General de la Nación, insertada en el ámbito del
Congreso Federal por el art. 85 CN como el organismo que dictamina acerca del estado de las cuentas de la Administración
central, posibilita que el PL efectúe el control externo pertinente que le compete.
Art. 85 CN: “El control externo del sector público nacional en sus aspectos patrimoniales, económicos, financieros y operativos,
será una atribución del Poder Legislativo.”
El examen y la opinión del Poder Legislativo sobre el desempeño y situación general de la administración pública estarán
sustentados en los dictámenes de la Auditoría General de la Nación (órgano de asistencia técnica del Congreso, con autonomía
funcional, es un órgano extrapoderes).
Este organismo se integrará del modo que establezca la ley que reglamenta su creación y funcionamiento, que deberá ser
aprobada por mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara. El presidente del organismo será designado a propuesta del
partido político de oposición con mayor número de legisladores en el Congreso. Tendrá a su cargo el control de legalidad,
gestión y auditoría de toda la actividad de la administración pública centralizada y descentralizada cualquiera fuera su
modalidad de organización, y las demás funciones que la ley le otorgue. Intervendrá necesariamente en el trámite de
aprobación o rechazo de las cuentas de percepción e inversión de los fondos públicos.”
El art. 85 hace obligatoria la intervención del órgano para el trámite de aprobación o de rechazo de las cuentas de percepción e
inversión de fondos públicos. Esta competencia se vincula con la que el inciso 8º del art. 75 le atribuye al Congreso para aprobar
o desechar la cuenta de inversión.
EMPRÉSTITO Y OPERACIONES DE CREDITO: La Constitución nacional considera el crédito público como uno de los recursos que
nutren las arcas del Estado federal para fortalecer su poder rentístico. El art 4 CN dice: “El gobierno federal provee a los
gastos de la nación con los fondos del tesoro nacional, formado (…) de los empréstitos y operaciones de crédito que
decrete el mismo Congreso para urgencias de la nación o para empresas de utilidad nacional.”
Por su parte el artículo 75 en su inciso 4 establece que ‘‘corresponde al Congreso contraer empréstitos sobre el crédito de la
nación’’.
Empréstito: contrato público mediante el cual el Estado, u órgano administrativo o bancario con facultades suficientes, pide a
los capitalistas las sumas necesarias para financiar gastos públicos, mediante una emisión de títulos públicos. En el antiguo texto
constitucional, los empréstitos se podían contraer en dinero, la supresión muestra la transformación financiera, por la cual se
contraen prestamos en títulos de deuda pública. El empréstito fue admitido en la Constitución histórica como un remedio
heroico para resolver graves necesidades provenientes de la guerra o de hechos extraordinarios, pero fue convirtiéndose en un
medio corriente de resolver los problemas fiscales del Estado y el creciente endeudamiento público y privado.
La Constitución autoriza recurrir al empréstito en dos casos:
a) Urgencias de la nación (situaciones extraordinarias como guerras, epidemias, inundaciones, etc): cuando el fisco no puede
hacer frente a la situación con los recursos ordinarios del tesoro.
b) Empresas de utilidad nacional (de obras públicas, tecnología, etc): aquí el empréstito implica adelantar gastos futuros a
futuros ejercicios fiscales, ya que todas las generaciones que se beneficiarán con la obra deben soportar su costo.

Sin embargo, la utilización indiscriminada y masiva del crédito público, recurriendo reiteradamente a empréstitos, ha ido
desdibujando su sentido, generando zonas de penumbra.
En la práctica suele echarse mano al crédito público para financiar actividades que no son las específicamente previstas en la
Constitución y leyes reglamentarias. Suelen utilizarse empréstitos para solventar gastos ordinarios de la administración y también es
común que algunas dependencias de la administración realicen pagos a proveedores con títulos de deuda pública.
Las fuentes de los prestamos que toma el Estado puede provenir del ahorro interno o externo pero su contratación debe ser
voluntaria, pues los empréstitos forzosos operan como verdaderos impuestos y violan la igualdad.
EL BANCO CENTRAL: El art. 75, inc. 6, de la Const. Nacional menciona entre las competencias del Congreso nacional: "Establecer
y reglamentar un banco federal con facultad de emitir moneda, así como otros bancos nacionales". El art. 126, por su parte,
impide a las provincias "establecer bancos con facultades de emitir billetes, sin autorización del Congreso federal". Estas
cláusulas están íntimamente vinculadas con las del art. 75, inc. 11, que también enuncia como competencia del Congreso
nacional: "Hacer sellar moneda, fijar su valor y el de las extranjeras", y con otro sector del art. 126, que prohíbe a las provincias
"acuñar moneda". El art. 75, inc. 12, encomienda asimismo al Congreso sancionar leyes sobre "falsificación de la moneda
corriente".
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) es el organismo rector del sistema financiero de la Argentina, encargado de
la política monetaria del país. Según expresa su carta orgánica, es una entidad autárquica del Estado Nacional. Fue creado
en 1935, bajo el gobierno de Agustín Pedro Justo. Ese mismo día dejó de existir la antigua Caja de Conversión, vigente desde
1890. El banco entró en operaciones el 6 de junio de ese año como una entidad mixta, cuyo capital estaba compuesto en partes
iguales por el Gobierno Nacional, y la otra mitad por los bancos nacionales y extranjeros establecidos en el país. Fue
nacionalizado el 25 de marzo de 1946 por un decreto firmado por el presidente de facto Edelmiro Farrell.
El Banco Central, ente emisor de moneda, tuvo previamente en el país diversas acepciones: Banco Nacional (1872), Caja de
Conversión (1890), y finalmente Banco Central de la República Argentina (1933). Pero, de hecho, "banco nacional", "federal" o
"central" han designado a la misma cosa.
Su misión primaria y fundamental es preservar el valor de la moneda. Para estos efectos, sus atribuciones serán: la regulación
de la cantidad de dinero y de crédito en la economía; el dictado de normas en materia monetaria, financiera y cambiaria,
conforme a la legislación vigente; es el encargado exclusivo de la emisión de billetes y monedas de la Nación Argentina (pero el
valor de la moneda debe darlo el Congreso).
En la formulación y ejecución de la política monetaria y financiera el Banco no está sujeto a órdenes, indicaciones o
instrucciones del PE. No puede asumir obligaciones de cualquier naturaleza que impliquen condicionar, restringir o delegar sin
autorización expresa del Congreso, el ejercicio de sus facultades legales. El Estado nacional garantiza las obligaciones asumidas
por el Banco.
Sus funciones son:
a) Vigilar el buen funcionamiento del mercado financiero y aplicar la Ley de Entidades Financieras y demás normas que, en su
consecuencia, se dicten;
b) Actuar como agente financiero del Estado nacional y depositario y agente del país ante las instituciones monetarias,
bancarias y financieras internacionales a las cuales la Nación haya adherido;
c) Concentrar y administrar sus reservas de oro, divisas y otros activos externos;
d) Propender al desarrollo y fortalecimiento del mercado de capital;
e) Ejecutar la política cambiaria en un todo de acuerdo con la legislación que sancione el Congreso.

LAS ADUANAS: la constitución formal ha federalizado las aduanas. Las normas que rigen la materia son:
a. El art 9: dispone que en todo el territorio del estado no habrá más aduanas que las “nacionales”.
b. El art 67 inc 9: dispone que es atribución del congreso “crear y suprimir aduanas sin que puedan suprimirse las aduanas
exteriores que existían en cada provincia al tiempo de su incorporación”.
c. El art 9: dispone que en las aduanas “nacionales” regirán las tarifas que sancione el congreso.
d. El art 67 inc 1: dispone que corresponde al congreso “legislar sobre las aduanas exteriores y establecer los derechos de
importación, los cuales serán uniformes en toda la nación; ésta, así como las demás contribuciones nacionales, podrán ser
satisfechas en la moneda que fuese corriente en las provincias respectivas por su justo equivalente” y “establecer
igualmente los derechos de exportación”.
e. El art 4: incluye a los derechos de importación y exportación entre los recursos del tesoro nacional.

Cuando la constitución habla de aduanas “nacionales” hemos de entender que se refiere a aduanas exteriores; y que la
competencia federal es exclusiva en ellas.
De ello deducimos que: a) el estado federal no puede crear aduanas interiores; b) las provincias no pueden crear aduanas
interiores ni exteriores, ni ejercer en cuanto a las ultimas las competencias exclusivas del estado federal.
LA CIRCULACION ECONOMICA: el derecho judicial emergente de la Corte Suprema tiene establecido que el mero transito dentro
del país no puede ser motivo de imposición; eso no impide que las provincias graven mercaderías no producidas en ellas una vez
que han entrado en la circulación económica local o se han incorporado a la riqueza provincial.
EL PEAJE: El tema ha provocado una discusión en nuestra doctrina, ya que se ha sostenido que la percepción de una cifra de
dinero para permitir el tránsito de ciertas vías -terrestres o acuáticas-, importaría un tributo prohibido por la Constitución, ya
que coartaría la libertad de circulación y significaría un prohibido "derecho de tránsito" (arts. 10 y 11, Const. nacional).
La Corte Suprema, finalmente, en "Estado nacional c/ Arenera El Libertador" (LL, 1991-D-399) aceptó la constitucionalidad del
peaje, siempre que su importe resulte razonable, es decir, que no torne ilusorio el derecho de circular. El tribunal consideró
también que no es indispensable para la constitucionalidad del peaje que exista una vía alternativa gratuita, salvo que la falta de
ésta implique perjudicar de modo efectivo la libertad de circular, cosa que no se da por el mero hecho de exigir en la única vía
un derecho de peaje. En resumen, lo situó a éste dentro de las demás "contribuciones" a que se refiere el art. 4° de la CN.
El peaje como contribución o pago que debe satisfacer el usuario de una obra pública vial (camino, puente, ruta, etc.) no viola la
libre circulación territorial en tanto se respeten determinadas condiciones como: a) que el pago se destine a solventar gastos de
construcción, amortización, uso o conservación de la obra; b) que el uso de la obra esté destinado a todos sin discriminación; c)
que ese uso no sea obligatorio; d) que el monto sea proporcional al costo, uso o conservación de la obra; e) que el monto sea
uniforme para todos los usuarios que se hallen en las mismas condiciones; f) que no encubra un gravamen al tránsito.
Para buena parte de nuestra doctrina, el peaje tiene naturaleza de tasa.

DERECHO CONSTITUCIONAL - UNIDAD 7

INTERVENCION FEDERAL. CONCEPTO: es un instituto excepcionalísimo. Es un instituto que crea la constitución para que el
Estado asegure, proteja y vigile la integridad, la autonomía y la subsistencia de las provincias. Es el recurso extremo y el más
duro que se depara como garantía federal. Puede actuar de dos maneras: castigando a una provincia que se excede en el
ejercicio de sus competencias o auxiliando a una provincia que está en problemas.

Art 6 CN: “El Gobierno federal interviene en el territorio de las provincias para garantir la forma republicana de gobierno, o
repeler invasiones exteriores, y a requisición de sus autoridades constituidas para sostenerlas o restablecerlas, si hubiesen sido
depuestas por la sedición, o por invasión de otra provincia”. Sus causas son:

1. Garantizar la forma republicana de gobierno (causal de derecho): la mayoría de las intervenciones federales de la historia
fueron por esta causa. Aquí el estado interviene de oficio. La forma republicana de gobierno no puede reputarse alterada por
cualquier desorden doméstico o conflicto entre los poderes provinciales. Tan sólo la tipifican:
 Los conflictos que distorsionan gravemente la separación de poderes, el régimen electoral, etc.
 El incumplimiento de cualquiera de las tres obligaciones provinciales de asegurar: el régimen municipal, la
administración de justicia, la educación primaria.
 La violación grave de los principios, declaraciones y garantías de la constitución federal.
2. Repeler invasiones extranjeras (causa de hecho). Aquí el estado interviene de oficio.
3. Sedición (causa de hecho): levantamiento popular con carácter delictivo que pone en riesgo la gobernabilidad de la pcia.
Aquí el estado interviene con pedido de la pcia.
4. Invasión de otra provincia (causa de hecho): que un grupo armado de una pcia ingrese a otra. Aquí el estado interviene con
pedido de la pcia.

Hay que tener en cuenta que el art. 6º habla de intervenir “en” el “territorio” de las provincias, y no de intervenir “a” las
provincias, o “las provincias”, por lo que la constitución no impone que la intervención haga caducar, sustituya o desplace a las
autoridades provinciales. Sin embargo, con la reforma de 1994, el art. 75 en su inc. 31 establece: “Corresponde al Congreso: Inc
31: Disponer la intervención federal a una provincia o a la ciudad de Buenos Aires. Aprobar o revocar la intervención decretada,
durante su receso, por el Poder Ejecutivo”.

ANTECEDENTES: Con la Reforma de 1994, en materia de intervención federal se limitaron las facultades que abusivamente se
atribuyó el Poder Ejecutivo para ejecutarlas, estableciéndose que mientras el Congreso esté sesionando le corresponde resolver
la intervención federal, pudiéndolo hacer el Poder Ejecutivo sólo durante el receso, que ahora se ha reducido ya que las
sesiones ordinarias de ambas cámaras se fijaron desde el 1° de marzo hasta el 30 de noviembre, además de las de prórroga y
extraordinarias que habitualmente tiene el Parlamento de Argentina.

CLASES DE INTERVENCIÓN: El “gobierno federal” interviene:

a) por sí solo: para garantizar la forma republicana de gobierno, o repeler invasiones exteriores.
b) a requisición de las autoridades constituidas: para sostenerlas o restablecerlas, si hubieran sido depuestas por sedición o
por invasión de otra provincia.

LIMITES: La reforma de 1994 vino a esclarecer la ambigua alusión al “gobierno federal”. Es competencia del congreso declarar la
intervención federal (art 75 inc 31); y corresponde al Presidente decretar la intervención federal en caso de receso del Congreso
(excepcionalmente), que debe convocarlo simultáneamente para su tratamiento (art. 99 inc 20). Por fin, el ya citado inc. 31 del
art. 75 le asigna al congreso aprobar o revocar la intervención decretada durante su receso por el poder ejecutivo.
EL INTERVENTOR: El interventor es un funcionario federal (puede ser una persona o un grupo), que representa al gobierno y
actúa como comisionado del Presidente de la república.

El interventor debe respetar la constitución y las leyes provinciales, apartándose de ellas sólo cuando debe hacer prevalecer el
derecho federal de la intervención, y ello, por la supremacía de la constitución.

DESIGNACIÓN: El nombramiento del interventor federal corresponde siempre al poder ejecutivo (art. 99 inc. 7º in fine).

REPRESENTACIÓN: El interventor es un funcionario federal, que representa al gobierno federal y actúa como comisionado del
Presidente de la república.

ATRIBUCIONES: Su marco de atribuciones depende del acto concreto de intervención (de su finalidad y alcance), y de las
instrucciones precisas que se le den. Cuando abarca al ejecutivo, el gobernador cesa en su cargo y es reemplazado por el
interventor. Cuando abarca a la legislatura, ésta se disuelve. Cuando abarca al poder judicial, no puede impartir justicia, sino
que se limita a reorganizar la administración de justicia, a remover jueces y a designar otros nuevos.

CONTRALOR JURISDICCIONAL DE CONSTITUCIONALIDAD EN LAS INTERVENCIONES FEDERALES: La intervención federal es una


medida de excepción y, como tal, ha de interpretársela con carácter restrictivo. La prudencia del órgano interviniente debe ser
máxima. Su decisión, pese a ser política, debe quedar sujeta a revisión judicial de constitucionalidad si concurre causa judiciable
donde se impugna la intervención.

EL CASO “CULLEN C/ LLERENA” (F. 54:420) Y “ORFILA” (F. 154:192): El apoderado del gobernador (Cullen) provisorio de la
provincia de Santa Fe, nombrado por la revolución que derrocó -el treinta de julio de 1893- el Gobierno establecido, inició
demanda ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación contra la persona que lo depuso (Llenera) invocando una ley de
intervención federal, a la que califica de inconstitucional por haber sido sancionada violando el procedimiento previsto en la
Constitución a tal efecto. La Corte Suprema de Justicia de la Nación, por mayoría, declaró que carecía de jurisdicción para
entender en la demanda.

EL ESTADO DE SITIO: Art 23 CN: “En caso de conmoción interior o de ataque exterior que pongan en peligro el ejercicio de esta
Constitución y de las autoridades creadas por ella, se declarará en estado de sitio la provincia o territorio en donde exista la
perturbación del orden, quedando suspensas allí las garantías constitucionales. Pero durante esta suspensión no podrá el
presidente de la República condenar por sí ni aplicar penas. Su poder se limitará en tal caso respecto de las personas, a
arrestarlas o trasladarlas de un punto a otro de la Nación, si ellas no prefiriesen salir fuera del territorio argentino”.
Es un instituto excepcionalísimo. Es limitado tanto en tiempo como en territorio. Causas:
1. Conmoción interior: (situación de violencia extrema, terremoto, inundación). En este caso lo declara el Congreso (PL).
2. Ataque exterior: en este caso lo declara el Presidente (PE) + con el acuerdo del Senado (no del Congreso entero).

CARACTERIZACIÓN: El estado de sitio es un arma de defensa extraordinaria a utilizar en épocas también extraordinarias,
programada para la defensa de la Constitución y de las autoridades creadas por ella.

ANTECEDENTES: El Estado de Sitio es un instituto de emergencia de difusión universal en el derecho comparado que proviene
del derecho francés, done fue establecido por ley. Dicha ley establecía plazas de guerra y puestos militares en tiempo de paz, en
tiempo de guerra y en estado de sitio.

En este último supuesto, que era el más grave, implicaba transferir al comandante militar el poder de la autoridad civil; era, una
típica situación bélica que hacia aplicable la ley marcial. Actualmente el estado de sitio ha perdido esa fisonomía originaria,
habiéndose podido denominar “estado de sitio ficticio” en cuanto equipara una emergencia grave, pero interna, al tipo
originario de una plaza cercada.

FUNDAMENTO: El Estado de Sitio es el único instituto de emergencia regulado por nuestra Constitución. Está previsto para dos
situaciones, cuyas causas son:

1. Conmoción interior: (situación de violencia extrema, terremoto, inundación). En este caso lo declara el Congreso (PL).
2. Ataque exterior: en este caso lo declara el Presidente (PE) + con el acuerdo del Senado (no del Congreso entero).
Pero ninguna de ambas emergencias configura por sí sola causa suficiente si faltan los recaudos que tipifica el art 23 (“que
pongan en peligro el ejercicio de esta Constitución y de las autoridades creadas por ella” y “que produzca perturbación del
orden”).

CONTENIDO. (Preguntar)

COMPETENCIA: La declaración del estado de sitio es una competencia privativa y exclusiva del gobierno federal, las provincias
no pueden declararlo.

ALCANCE: El estado de sitio puede ponerse en vigor en todo el territorio o en parte de él, así lo da a entender el art. 23 en
concordancia con los art 75, inc 29 y art 99, inc 16.

FINALIDAD: Por lo general, el estado de sitio se asemeja a la situación de guerra, en donde se otorgan facultades extraordinarias
a las fuerzas de seguridad para la represión. De esta forma se intenta garantizar la paz social y evitar los estallidos de violencia.

EFECTOS: La declaración del Estado de sitio produce los siguientes efectos:

 Especifico (se da particularmente sobre la libertad ambulatoria: cuando se declara el estado de sitio no nos podemos
trasladar libremente. Siempre se ofrece el derecho de exilio: quien no quiere vivir de esa manera se puede ir a otro país).
 Genérico (suspensión de las garantías; salvo algunas: habeas corpus (art 43 in fine), los enumerados en el Pacto de SJ de
Costa Rica).

LEY N° 23.098: sancionada el 28 de setiembre de 1984.

Art. 3° – Procedencia. Corresponderá el procedimiento de hábeas corpus cuando se denuncie un acto u omisión de autoridad
pública que implique:

1º. Limitación o amenaza actual de la libertad ambulatoria sin orden escrita de autoridad competente.
2º. Agravación ilegítima de la forma y condiciones en que se cumple la privación de la libertad sin perjuicio de las facultades
propias del juez del proceso si lo hubiere.

Art. 4º – Estado de sitio. Cuando sea limitada la libertad de una persona en virtud de la declaración prevista en el art. 23 de la
Constitución Nacional, el procedimiento de hábeas corpus podrá tender a comprobar, en el caso concreto:

1º. La legitimidad de la declaración del estado de sitio.


2º. La correlación entre la orden de privación de la libertad y la situación que dio origen a la declaración del estado de sitio.
3º. La agravación ilegitima de la forma y condiciones en que se cumple la privación de la libertad que en ningún caso podrá
hacerse efectiva en establecimientos destinados a la ejecución de penas.
4º. El efectivo ejercicio del derecho de opción previsto en la última parte del art. 23 de la Constitución Nacional.

Art. 6° – Inconstitucionalidad. Los jueces podrán declarar de oficio en el caso concreto la inconstitucionalidad, cuando la
limitación de la libertad se lleve a cabo por orden escrita de una autoridad que obra en virtud de un precepto legal contrario a la
Constitución Nacional.

El concepto de Hábeas corpus identifica al derecho que posee todo ciudadano que se encuentra detenido y a la espera de
comparecer de manera inmediata y pública ante un tribunal o una autoridad. Los jueces, al oír el testimonio del detenido,
determinan si el arresto es legal o ilegal y, por lo tanto, pueden decretar que finalice. El Hábeas Corpus es una de las garantías
que regula los derechos fundamentales de un individuo y depende de un mandato constitucional. Es decir que toda persona que
se viera privada de su libertad o que sintiera amenazada su seguridad individual, puede solicitar a un juez con jurisdicción en la
zona en cuestión un mandamiento de Hábeas Corpus a través del cual se le restituya su libertad.

JURISPRUDENCIA:

“ALEM” (F-54:432): En ese fallo, se decidió que no era posible que el Poder Ejecutivo detuviera a un legislador durante la
vigencia del estado de sitio. La Corte consideró que las prerrogativas de los legisladores están para asegurar no sólo la
independencia de los poderes públicos entre sí, sino también la existencia de las autoridades establecidas por la Constitución.
“YRIGOYEN” (F- 158:391)

“TIMERMAN” (F - 300:318): La Corte reiteró que la aplicación de actos concretos durante el estado de sitio, está sujeto al
control de razonabilidad en la adecuación de la causa y grado entre la restricción y los motivos de la situación de excepción.
En el caso “Tímerman”, la Corte ha dicho que la actuación del Presidente, en atención o no a los límites que le impone el art. 23,
debe ser materia de control judicial.

“GRANADA” (ED 116-335): Se interpuso Recurso de Hábeas Corpus en favor de Jorge Horacio Granada, por haber sido detenido
a consecuencia del dictado, por parte del Poder Ejecutivo Nacional, del decreto 2049/85.

Por el decreto 2069/85 se dispuso la declaración de estado de sitio en todo el territorio del país. Y por decreto 2070/85 se
dispone la detención de Granada a disposición del Poder Ejecutivo.
En primera instancia se declaró la legitimidad y constitucionalidad del decreto 2069/85, y la inconstitucionalidad del decreto
2070/85; el que admite, de este modo, la denuncia de hábeas corpus y dispone así, la libertad del mayor Granada.
Contra dicha sentencia se interpuso recurso de apelación, por lo que quedó firme en cuanto a la legitimidad del estado de sitio.
La Sala VI de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, rechazó el recurso de hábeas corpus interpuesto
por el actor.
El fallo de la Corte Suprema confirma la sentencia apelada y se resuelve que el Poder Ejecutivo no se ha excedido en sus límites
y que la detención fue legal en virtud del segundo decreto.

COMPETENCIA Y ALCANCE: La ley nacional de hábeas corpus tiene vigencia en todo el territorio de la Nación, cualquiera sea el
tribunal que la aplique. No obstante, la vigencia de la ley no impedirá la aplicación de las disposiciones constitucionales o legales
de las provincias, siempre y cuando se considere más eficiente la protección del hábeas corpus.

NATURALEZA: la ley 28.098 es uno de los pilares (junto con el art 18 CN y el art 43, in fine, CN) que reglamenta el habeas corpus
en nuestro país.

EL DERECHO DE OPCIÓN: NATURALEZA, CONTENIDO Y LIMITACIONES DEL PODER EJECUTIVO:

Naturaleza: No es un atributo discrecional del Poder Ejecutivo, sino una garantía constitucional que no pude ser negada, salvo
que quien lo solicite esté vinculado a una causa judicial donde fue dispuesta su detención o que el juez interviniente en esa
causa no le conceda autorización para salir del país.

Contenido: el derecho de opción o derecho de exilio es una garantía otorgada por la constitución a cada ciudadano, para que,
en caso de estado de sitio, la persona pueda salir del país.

Limitaciones del PE: durante el estado de sitio, el presidente puede, respecto de las personas, “arrestarlas o trasladarlas de un
punto a otro de la Nación, si ellas no prefiriesen salir fuera del territorio argentino”. Como limites a la facultad de arresto que se
confiere al Presidente, podemos mencionar que la misma caduca en el momento en que se levante el estado de sitio. También
cesa el arresto si el interesado ejerce el derecho de opción de salir del país.

El reingreso al país de la persona que ejerció el derecho de opción no configura un acto ilícito ni faculta a que se disponga su
arresto por esta causa, salvo que cuando se autorizó la salida del país, el decreto previera la detención en caso de que
reingresara o si se dicta un nuevo decreto disponiendo su arresto. Mientras subsista el estado de sitio la ley puede calificar
como delito su reingreso al país.

OTRAS EMERGENCIAS: LEY MARCIAL, DE DEFENSA NACIONAL. FACULTADES EXTRAORDINARIAS: ANTECEDENTES Y ALCANCE.
REQUISICIÓN Y CONFISCACIÓN.

LEY MARCIAL: Denominase así la que, por implantación de estado del sitio, transfiere a la autoridad militar funciones de la
autoridad civil (administración, majeo o tutela del cuidado del orden público y el mantenimiento de la justicia), generalmente
para hacer frente a situaciones de desorden público. Por ende se asume que la ley marcial impera en el caso de ser necesario
apoyar las prácticas de organizaciones y autoridades militares

LEY DE DEFENSA NACIONAL:


Art 1° – La presente Ley establece las bases jurídicas, orgánicas y funcionales fundamentales para la preparación, ejecución y
control de la defensa nacional.

Art. 2° – La Defensa Nacional es la integración y la acción coordinada de todas las fuerzas de la Nación para la solución de
aquellos conflictos que requieran el empleo de las Fuerzas Armadas, en forma disuasiva o efectiva, para enfrentar las agresiones
de origen externo.

Tiene por finalidad garantizar de modo permanente la soberanía e independencia de la Nación Argentina, su integridad
territorial y capacidad de autodeterminación; proteger la vida y la libertad de sus habitantes.

Art. 3° – La Defensa Nacional se concreta en un conjunto de planes y acciones tendientes a prevenir o superar los conflictos que
esas agresiones generen, tanto en tiempo de paz como de guerra, conducir todos los aspectos de la vida de la Nación durante el
hecho bélico, así como consolidar la paz, concluida la contienda.

Art. 5° – La Defensa Nacional abarca los espacios continentales, Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y demás
espacios insulares, marítimos y aéreos de la República Argentina, así como el Sector Antártico Argentino, con los alcances
asignados por las normas internacionales y los tratados suscriptos o a suscribir por la Nación esto sin perjuicio de lo dispuesto
por el artículo 28 de la presente Ley en cuanto a las atribuciones de que dispone el Presidente de la Nación para establecer
teatros de operaciones para casos de la guerra o conflicto armado. Contempla también a los ciudadanos y bienes nacionales en
terceros países, en aguas internacionales y espacios aéreos internacional.

Art. 6° – La Defensa Nacional constituye un derecho y un deber para todos los argentinos, en la forma y términos que
establecen las leyes.

FACULTADES EXTRAORDINARIAS: Art 29 CN: “El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas
provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o
supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna.
Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la
responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria”.

Las facultades extraordinarias importan el ejercicio por un órgano del gobierno de atribuciones que exceden la órbita de
su competencia constitucional, destruyendo el equilibrio y control recíproco de los poderes estatales como garantía de
la libertad.

ANTECEDENTES: La Legislatura de Buenos Aires proclamó a Juan Manuel de Rosas como Gobernador de Buenos Aires el 6 de
diciembre de 1829, honrándolo además con el título de "Restaurador de las Leyes e Instituciones de la Provincia de Buenos
Aires" y en el mismo acto le otorgó "todas las facultades ordinarias y extraordinarias que creyera necesarias, hasta la reunión de
una nueva legislatura". No era algo excepcional: las facultades extraordinarias ya les habían sido conferidas a Manuel de
Sarratea y a Rodríguez en 1820, y a los gobernadores de muchas otras provincias en los últimos años; también Viamonte las
había tenido.

ALCANCE: En Argentina, está prohibido al Congreso Nacional y a las Legislaturas provinciales conceder a sus respectivos
Poderes Ejecutivos esas facultades extraordinarias y la suma del poder público, así como tampoco supremacías por los
argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna.

REQUISICIÓN Y CONFISCACIÓN: Art 17 CN: “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de
ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y
previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el artículo 4º. Ningún servicio
personal es exigible, sino en virtud de ley o de sentencia fundada en ley. Todo autor o inventor es propietario exclusivo de su
obra, invento o descubrimiento, por el término que le acuerde la ley. La confiscación de bienes queda borrada para siempre del
Código Penal argentino. Ningún cuerpo armado puede hacer requisiciones, ni exigir auxilios de ninguna especie”.

DERECHO CONSTITUCIONAL – UNIDAD 8


DECLARACIONES, DERECHOS Y GARANTIAS. CARACTERIZACION: nuestra Constitución habla de “declaraciones, derechos y
garantías” y no identifica un término con otro, sino que cada uno de ellos tiene su contenido y su finalidad:
1. Declaraciones: son enunciados solemnes acerca de distintas cuestiones. Las declaraciones abarcan los principios, pautas,
ideología de la constitución. Ej típico: art 1 CN: “la Nación Argentina adopta para su gobierno, la forma representativa,
republicana y federal”.
2. Derechos: son todas aquellas facultades que el Estado reconoce al ciudadano, tanto en su aspecto individual como en su
aspecto colectivo. Dentro de los derechos la Constitución reconoce los “derechos naturales” (aquellos que el Estado
simplemente reconoce al individuo por el solo hecho de ser hombre); los “derechos que el Estado concede al individuo”
(aquellos derechos otorgados, que podrían ser modificados en su regulación pero no en su totalidad) y los derechos
intermedios (aquellos que tienen algo de derecho natural pero con mayor grado de reglamentación por parte del Estado). Ej:
derecho a la vida, derecho al sufragio y derecho a la propiedad, respectivamente.
3. Garantías constitucionales: son remedios que la Constitución otorga al ciudadano y a grupos sociales, instituciones, personas
jurídicas para asegurar el pleno ejercicio de sus derechos. Ej: el amparo, el habeas corpus. Por eso se dice: si la ley no otorga
la respectiva garantía para el ejercicio de un derecho, de nada sirve que la Constitución la declare.

Debe agregarse como importante lo siguiente:


a. Todos los derechos son derechos que reconocemos erga omnes (se dan contra todos y frente a todos). Y la violación de ellos,
puede venir tanto del Estado como de los particulares.
b. En tanto que las garantías son una protección procesal jurídica que ejercitamos exclusivamente contra el Estado, ante la
violación de algunos de los derechos.

DERECHOS ENUMERADOS Y NO ENUMERADOS: A partir de la reforma de 1860 se incluyó en el art 33 CN el tema de los
derechos y garantías no enumerados, que son aquellos que no están consignados expresamente, pero que la Carta Magna
reconoce y ampara porque nacen de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno. Art 33 CN: “Las
declaraciones, derechos y garantías que enumera la Constitución, no serán entendidos como negación de otros derechos y
garantías no enumerados; pero que nacen del principio de la soberanía del pueblo y de la forma republicana de gobierno”.
Los arts 33 y 19 impiden que se pueda hacer una inteligencia restrictiva de la declaración de derechos en la Constitución. Ambos
artículos dan un contenido iusnaturalista y sirven para que los autores consignen entre otros, los siguientes derechos no
enumerados:
1. Derecho a la vida.
2. Derecho de reunión.
3. Derecho de resistencia a la opresión.
4. Derecho de huelga.
5. Derecho a réplica.
6. Derecho de libertad bajo fianza.
7. Derecho al divorcio.
8. Derecho a la identidad.
9. Derecho a la integridad.
10. Derecho al ocio.
También hay derechos que surgen de instrumentos internacionales con jerarquía constitucional, y de otros tratados que sólo
son superiores a las leyes, de acuerdo al art 75 inc 22.
RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL Y EN LOS TRATADOS CON JERARQUIA CONSTITUCIONAL: la constitución formal argentina
contiene una declaración de derechos. El texto originario de 1853-1860 se ha completado luego con la reforma de 1957, que
incorporó la tónica mínima del constitucionalismo social. Si bien los artículos claves de esa declaración son el 14, 14 bis, 20 y 33,
cabe citar asimismo los arts. 8, 10, 11, 12, 15, 16, 17, 18 y 19.
El derecho internacional que se incorpora al derecho interno puede, según la índole de las normas respectivas, crear derechos y
obligaciones directas para los particulares, además de las que sea susceptible de engendrar interna e internacionalmente para
el estado que es parte en el tratado.
Así, los derechos declarados en convenciones, pactos o tratados sobre derechos humanos invisten de titularidad a los
habitantes del estado que se hace parte en el acuerdo, cuando las cláusulas que contienen aquellos derechos son operativas. Si
son programáticas, hacen recaer en el estado la obligación de adoptar las medidas de derecho interno que permitan su
funcionamiento.
LIMITES y ALCANCES: los derechos que la constitución reconoce no son absolutos sino relativos: se ejercen conforme a las leyes
que los reglamentan, lo cual significa que pueden ser limitados o restringidos, a condición de que la limitación o restricción
resulte razonable. Hay limitaciones permanentes y limitaciones excepcionales (transitorias). A las últimas les dan sustento las
situaciones de emergencia (situaciones de excepción); las limitaciones permanentes nos remiten al tema del poder de policía.
REGLAMENTACION: las limitaciones a la potestad reglamentaria del Estado están receptadas en la constitución como:
1. Principio de reserva e intimidad: este principio aparece en el art 19 CN: “las acciones privadas de los hombres que de ningún
modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están solo reservadas a Dios, y exentas de la
autoridad de los magistrados…”.
2. Principio de legalidad: nuestra constitución lo formula expresamente en el art 19 in fine: “…Nadie puede ser obligado a hacer
lo que la ley no manda, ni privado de lo que ella no prohíbe”. El principio de legalidad responde al concepto de
despersonalización del poder, pero no se trata de que el poder no sea ejercido por hombres (lo cual es inevitable) sino de
que esos hombres ejerzan el poder pero ajustándose al orden jurídico; de ahí surge el adagio de que “no gobiernan los
hombres sino la ley”. La finalidad del principio de legalidad es afianzar la seguridad individual de los gobernados. La ley
predetermina las conductas debidas o prohibidas, de forma que los hombres puedan conocer de antemano lo que tienen
que hacer u omitir, y quedar exentos de decisiones sorpresivas.
El principio de legalidad se complementa con el que enuncia que “todo lo que no está prohibido está permitido”. La libertad
del hombre solo reconoce límites fijados por la ley.
3. Principio de razonabilidad: el principio de razonabilidad no se limita a exigir que solo la ley sea razonable; sino que a cada
órgano del poder, la constitución impone que el ejercicio de su actividad tenga un contenido razonable. Este principio se
encuentra en el art 28 CN: “Los principios, derechos y garantías no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su
ejercicio” (la “alteración” supone arbitrariedad o irrazonabilidad). La finalidad del principio de razonabilidad es preservar el
valor justicia. Para que la restricción de un derecho se considere razonable deberá reunir los siguientes requisitos:
justificación (solo puede restringirse un derecho si se establece con el objeto de satisfacer una exigencia del bien común),
adecuación (si existe relación medio-fin con el propósito de bien común que se procura lograr, ej: se restringe el derecho del
propietario de un frigorífico que, con el crecimiento de la ciudad, queda en pleno centro) y proporcionalidad (si el gravamen
que ocasiona guarda proporción con el bien que se procura lograr o el mal que se procura evitar).

LA DOCTRINA JUDICIAL: “ERCOLANO c/ LANTERI DE RENSHAW” 1922: Brevemente es menester destacar el contexto histórico en
que sucede. Luego de la primera guerra mundial, las construcciones se frenaron de manera radical y en consecuencia surgió una
crisis habitacional que llevó a que se disparen los precios de los alquileres. Frente a estas circunstancias, el Congreso dictó la Ley
11.157 que congelaba el precio de los alquileres por dos años.
El debate jurídico del fallo se centraba sobre si la limitación impuesta al alquiler es compatible con el derecho de usar y disponer
de la propiedad (art. 14 CN) y si la restricción importaba una privación del derecho de propiedad (art. 17 CN).
La opinión mayoritaria de la Corte fue que la ley no es contraria a nuestra carta magna. Para ello recordó que no existen
derechos absolutos, que un derecho ilimitado sería una concepción antisocial y por ende, la reglamentación es una necesidad
de la convivencia social. La Corte analizó los motivos que llevaron al dictado de la ley y concluye que se había dado una situación
de monopolio virtual, una opresión económica irresistible en la relación contractual entre locador y locatario. En virtud de ello
opina que la reglamentación del precio no propone beneficiar a uno en detrimento de otro sino que la finalidad es evitar el
abuso por haberse suprimido de hecho la libertad de contratar de una de las partes.
EL PODER DE POLICÍA: En una tesis restringida (Europa), el “poder de policía” es el mismo poder del Estado, cuando se ejerce
nada más que en orden a la protección de la salubridad, moralidad y seguridad públicas, con el consiguiente efecto de limitar los
derechos para hacer efectivos esos objetivos concretos (ej: clausurar un establecimiento insalubre, denegar un permiso de
reunión peligrosa, inspeccionar un local público, impedir la entrada al país de extranjeros condenados en otro estado, etc).
En una tesis amplia (Norteamérica), poder de policía podría significar toda limitación de derechos por cualquier objetivo de
bienestar. Las materias que entran en el ámbito del poder de policía amplio son múltiples: no sólo razones de seguridad,
moralidad y orden públicos, sino también las económicas, las de bienestar general y las de prosperidad, que hacen al confort, la
salud, la educación, etc.
Los gobiernos constitucionales deben poseer el poder de policía, con el objeto de proteger la vida, la seguridad, la propiedad, la
moral y la salud de los habitantes, el que debe ser ejercido por las provincias en sus territorios, y por la Nación en la Capital
Federal y territorios nacionales. Según lo resuelto por la Corte Suprema de Justicia, la Nación también ejercerá el poder de
policía en las provincias si es una atribución constitucional, o consecuencia de sus otras facultades.
CARACTERIZACIÓN:
 Es un poder del Estado.
 Su efecto principal es la limitación de los derechos individuales.
 Posee limitaciones.
 Se ejerce conforme a un fin de interés público.
 Consiste en una legislación (principalmente), pero también puede consistir en cualquier acto de autoridad concreto (denegar
un permiso, clausurar un establecimiento, inspeccionar, etc).
 Es ejercido por las provincias en sus territorios y por la Nación en la Capital Federal y territorios nacionales.

SUS IMPLICANCIAS EN LA ESFERA CONSTITUCIONAL: El fundamento constitucional del poder de policía se encuentra en el art.
14 CN, que limita el ejercicio de los derechos de los ciudadanos a las leyes que lo reglamenten. Ningún derecho es absoluto, el
Estado tiene la facultad de regular el ejercicio de los derechos, siempre respetando la forma que la CN le impone (esto surge de
la interpretación armónica de los arts. 14, 17, 18, 19 y 28 de la CN). La CSJN dice que "los derechos y garantías consagrados por
la CN no son absolutos, y su ejercicio está sometido a las leyes que los reglamenten, las que, si son razonables, no pueden
impugnarse como inconstitucionales, dependiendo su razonabilidad de que se adecuen al fin perseguido por la reglamentación,
que no debe consistir en una injusticia manifiesta”.
Sumado a ello, como una herramienta más que nos da la CN para consagrar la facultad del Estado de limitar los derechos
individuales, encontramos el art. 75, inc. 18, que le otorga la facultad al Congreso de la Nación de legislar en pos del progreso de
la Nación, donde implícitamente se encuentra el poder de policía primando el interés general por sobre el particular, siempre
que sea en cumplimiento de los fines del progreso que menciona el mismo art.
El art. 19 consagra el “principio de reserva”, esto es, quitar la posibilidad de limitación y juzgamiento de "las acciones privadas
de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero"; sobre estos actos el
Estado no podrá ejercitar su poder de policía.
No encontramos referencia expresa al instituto en la CN, hasta que la misma se ocupa de su competencia. El art. 75 inc. 30,
otorga la facultad al Congreso de la Nación de "ejercer una legislación exclusiva en el territorio de la capital de la Nación y dictar
la legislación necesaria para el cumplimiento de los fines específicos de los establecimientos de utilidad nacional en el territorio
de la República. Las autoridades provinciales y municipales conservarán los poderes de policía e imposición sobre estos
establecimientos, en tanto no interfieran en el cumplimiento de aquellos fines".
La problemática de la competencia del poder de policía viene de la mano de la distribución constitucional de competencias
entre el Estado y las provincias. Se han distinguido, doctrinaria y jurisprudencialmente, diversas posibles situaciones, pero en el
art. 75 inc. 30, se reconoce el poder de policía y su imposición a las autoridades provinciales y municipales sobre los
establecimientos de utilidad nacional, siempre que esto no interfiera en el cumplimiento de sus fines. Como vemos, la reforma
constitucional de 1994 toma el término para este caso en particular, refiriendo a la competencia local del mismo, con la reserva
de que éste no concuerde con los fines establecidos para la utilidad nacional (doctrina finalista).
LIMITACIONES (del poder de policía)
a) En la limitación y reglamentación de los derechos, se invoque o no como fundamento el poder de policía, deben respetarse
los principios de legalidad y razonabilidad que están contenidos en los arts. 19 y 28 de la constitución.
b) La limitación que se inspira en la distribución razonablemente igualitaria de la libertad, refleja que la libertad precisa
equilibrios para no reducirse en privilegio de algunos y en menoscabo de otros. La libertad, compensada con la igualdad,
como lo propugna el constitucionalismo social y el estado social y democrático de derecho, debe contar con circulación
fluida en todos los estratos sociales. Para lograrlo, es constitucional la limitación razonable de algunos derechos que la
requieren para promover la igualdad real.
c) Cuando se menciona la “suspensión” de derechos, hay que entender que se está aludiendo a limitaciones y restricciones
excepcionales que, en el mejor de los casos, solamente equivalen a “suspender” el ejercicio de uno o más derechos, pero no
los derechos en sí mismos. Todos los derechos tienen un contenido esencial mínimo que nunca puede ser suprimido,
negado, alterado ni violado.
d) En general, las situaciones y los institutos de emergencia, aumentan las competencias de poder y, paralelamente, aparejan
una constricción y debilitamiento de los derechos y de sus garantías, pero siempre de conformidad con la norma judicial,
según la cual la emergencia no autoriza el ejercicio por el gobierno de poderes que la constitución no le acuerda, pero sí
proporciona ocasión para que los concedidos se empleen con un ejercicio pleno y a menudo diverso del ordinario.
e) Los tratados internacionales sobre derechos humanos prevén sus posibles limitaciones. La pauta genérica consiste en que
esas limitaciones deben adecuarse al estilo de una “sociedad democrática”. En el Pacto de San José de Costa Rica hay una
cláusula genérica en el art. 32, donde se enuncia que “los derechos están limitados por los derechos de los demás, por la
seguridad de todos y por las justas exigencias del bien común, en una sociedad democrática”. Las restricciones autorizadas
por el pacto no se pueden aplicar sino conforme a leyes que se dicten por razones de interés general.

LA LIBERTAD: La libertad aparece en el preámbulo, que propone como pauta genérica del estado “asegurar los beneficios de la
libertad”. Por ende, en nuestra constitución la libertad merece tenerse como un valor y como un principio general.
El deber-ser del valor justicia en el estado democrático exige adjudicar al hombre un suficiente espacio de libertad jurídica, tan
amplio como sea necesario para desarrollar su personalidad.
CONCEPTO: La libertad es un concepto abstracto de difícil definición; en principio, está vinculada a la facultad que posee todo
ser vivo para llevar a cabo una acción de acuerdo a su propia voluntad. La noción de libertad entra en el campo de lo jurídico
como aproximación al derecho de libertad y bajo el contexto de la tutela que el ordenamiento jurídico acuerda al individuo, en
el desenvolvimiento de las citadas actividades, a fin de garantirlo contra atentados de otro sujeto.
A partir del siglo XVIII, la libertad comenzó a unirse a otras virtudes, como la justicia y la igualdad. Este cambio social fue
acompañado por el desarrollo de nuevas formas de organización de la sociedad y el surgimiento de regímenes políticos hasta
entonces inéditos.
Por ejemplo: una persona puede hacer uso de su libertad para crear un negocio y obtener, a través de la actividad comercial, los
recursos que le permitan subsistir. Esa libertad, sin embargo, está limitada por la Ley, que le prohíbe vender determinados
productos. Pero estas imposiciones no atentan contra su libertad, sino que la limitan para que no atenten contra otro sujeto.
VALORACIÓN, IMPLICANCIAS JURÍDICAS: La palabra libertad se encuentra en el Preámbulo como uno de los objetivos de la
Constitución: "asegurar los beneficios de la libertad". Reaparece en el art. 14 cuando dice: “profesar libremente el culto”.
También el art. 15: “los esclavos quedan libres...” Y en el art. 20: “para los extranjeros... ejercer libremente su culto...” Pero es el
art. 19 el que sin mencionar la palabra libertad, la estaré conociendo sin lugar a dudas, cuando dice: “las acciones privadas de
los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a
Dios y exentas de la autoridad de los magistrados”.
Distintos aspectos de la libertad en la Constitución:
 Libertad civil: "la potestad de todo hombre para pensar, querer y ejecutar todo lo que es de su voluntad dentro de los límites
impuestos por la Constitución y la ley, sin reconocer voluntad alguna superior”, nos dice Joaquín V. González.
 Libertad de conciencia: es la posibilidad del hombre de elevar sus pensamientos hacia Dios fuera de toda limitación legal o
de autoridad.
 Libertad de culto: es la protección jurídica otorgada a las ceremonias con que trascienden al exterior tales estados religiosos
de conciencia.

LOS FUEROS PERSONALES Y TÍTULOS DE NOBLEZA: Art 16 CN: La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de
nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley...”
El alcance de los fueros depende de que su finalidad no tienda a proteger personas sino funciones públicas indispensables que
podrían verse afectadas sin aquellos.
Acerca de los privilegios parlamentarios pueden distinguirse los personales de los legisladores (los arts 68 y 69 contemplan las
inmunidades de expresión y arresto, respectivamente) y los propios de cada una de las Cámaras del Congreso. El art 70 prevé el
remedio del desafuero para el eventual proceso del legislador.
Respecto al alcance de estas disposiciones, el Congreso Federal sanciono a ley 25.320 reglamentando el alcance de aquellas
inmunidades y dando a la de expresión, carácter absoluto. La finalidad de la ley fue la de moderar la amplitud interpretativa de
alguna de las inmunidades, básicamente la de proceso. De todos modos, la intención de favorecer la igualdad admitiendo el
proceso de los amparados por fueros se vio sensiblemente limitada en tanto el juez el caso no podrá proceder al allanamiento
del domicilio particular o de las oficinas de los legisladores ni la interceptación de su correspondencia o comunicaciones
telefónicas sin la autorización de las respectivas Cámaras.
ANTECEDENTES: el art 16, sancionado en la Constitución originaria (1853/1860) bajo la influencia del constitucionalismo de
primera generación, suprime los “fueros personales” como una manifestación de la “igualdad formal” (somos todos iguales ante
la ley), ya que constituían un privilegio propio de la etapa monárquica.
Decreto de supresión de honores: La Primera Junta aprueba el 6 de diciembre de 1810, el proyecto redactado por Moreno sobre
la supresión de honores.
Fundado en el hecho de no haber podido entrar en el cuartel del Regimiento de Patricios, donde se celebraba la victoria
patriótica sobre los españoles en la guerra de Suipacha, en los honores rendidos a la esposa de Saavedra en la fiesta y en el
brindis del capitán Duarte, que llamó a Saavedra “futuro emperador o rey de América”; el decreto se caracteriza por su esencia
revolucionaria y por los principios democráticos y republicanos que lo animan.
Este decreto fue fruto de una polémica entre Saavedra y Moreno, desatada en la Primera Junta. Moreno ya había redactado
normas, declarándose contrario a toda clase de etiqueta y ceremonial.
En la introducción de este documento, se encuentran reflexiones que afirman el ideario revolucionario, propugnan reformas
sustanciales y profundizan la concepción de una república independiente. En consecuencia de este prólogo, surgen
consideraciones fundamentales:
 “Libertad efectiva”, como facultad esencial para el goce de los demás derechos.
 “Igualdad ante la ley”, como condición imprescindible para asegurar la libertad.
 La constitución del Estado debe ser “justa y liberal”.
 “Contrario a la tiranía”, encomendado al uso y práctica de los derechos del pueblo y su protección.
 Sienta principios republicanos: declara la “igualdad” como derecho fundamental; emplea los términos “ciudadano y
conciudadano” en reemplazo de “súbdito”; reafirma los derechos del pueblo; fija el bien común como finalidad del gobierno;
destierra los honores a los gobernantes; establece la responsabilidad de los magistrados y funcionarios públicos.
Las principales cláusulas:
 Habrá igualdad entre el Presidente y los Vocales.
 Solamente en actos de “etiqueta y ceremonia” se rendirán a la Junta los honores establecidos.
 Ni el presidente, ni ningún vocal, tendrán comitiva, escolta o aparato que los distinga de los demás ciudadanos.
 Todo decreto, oficio u orden de la Junta deberá ser firmado por 4 miembros, por lo menos, y por el respectivo secretario.
 Se prohíbe todo brindis o aclamación pública a favor de los miembros de la Junta, bajo pena de destierro.
 Las esposas de los funcionarios públicos no disfrutarán de los honores y demás prerrogativas de sus maridos.
 Prohíbe que se le impida el libre acceso a los “ciudadanos decentes” a cualquier acto público.
 Los miembros de la Junta que concurrieran a espectáculos públicos debían comprar la entrada como cualquier ciudadano.
 Los miembros de la Junta que concurrieran a ceremonias en la Iglesia, no tendrían ningún lugar de privilegio.
Al referirse al episodio que le dio origen, establece que el brindis de Duarte ofendió al presidente y atacó los derechos de la
Patria, con lo cual debía ser castigado con pena de muerte; pero en consideración al estado de embriaguez en que se hallaba, se
le perdona la vida, desterrándoselo perpetuamente de la ciudad. “Un habitante de Buenos Aires ni ebrio ni dormido debe tener
expresiones contra la libertad de su país”.
Moreno decía: “¿Si me considero igual a mis ciudadanos, por qué me he de presentar de un modo que les enseñe que son
menos que yo? Mi superioridad sólo existe en el acto de ejercer la Magistratura que se me ha confiado; en las demás funciones
de la sociedad soy un ciudadano igual que los demás. ”
El “Decreto de Supresión de Honores” fundaba el principio de igualdad republicana como base de la convivencia en la naciente
nación. Se acababan los privilegios, autoridades y ciudadanos eran iguales, se extinguía el orden monárquico de jerarquías,
privilegios y castas. Sobre estos principios se comenzó a construir la República Argentina.
SITUACION ACTUAL: La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales
ni títulos de nobleza. Subsisten con determinadas condiciones, las llamadas jurisdicciones especiales (a veces coincidentes con
un fuero real) que en nuestro derecho constitucional son principalmente dos: la jurisdicción militar y la jurisdicción
administrativa.
EL FUERO MILITAR: Es viable para los miembros de las fuerzas armadas, en función de delitos cometidos en tal condición y
violando normas militares (ej: la rebelión encabezada por un militar). En tales casos se justifica la jurisdicción militar en razón
del art 75, inc. 27 CN, que autoriza al Congreso a programar tribunales militares, en función de las particularidades que requiere
el proceso de la justicia militar.
La Corte Suprema ha puntualizado también que los delitos propios del fuero militar son los que afectan la existencia de la
institución militar ("Videla", Fallos, 310 761), y que no corresponde dicho fuero si las ofensas de un militar a otro fueron hechas
por medio de la prensa y dirigidas a la opinión pública, excediendo el ámbito castrense.
LA INTIMIDAD. CONCEPTO: La libertad de intimidad presupone la tutela jurídica de la vida privada. La fórmula constitucional
viene dada por el art. 19 CN.
El derecho a la “intimidad” (esfera personal que está exenta del conocimiento generalizado de terceros. Libertad religiosa,
derecho al silencio, derecho al secreto, etc. La libertad de intimidad se proyecta a la inviolabilidad del domicilio, de la
correspondencia y de los papeles privados (art 18 CN)) y el derecho a la “privacidad” (posibilidad irrestricta de realizar acciones
privadas (que no dañan a otros) por más que se cumplan a la vista de los demás y sean conocidas por éstos) no son sinónimos.
-Los tratados internacionales: La libertad de intimidad se halla enfocada en el Pacto de San José de Costa Rica y en el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos cuando disponen que nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas
en su vida privada, en la de su familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación y
que toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o esos ataques (arts. 11 y 17, respectivamente).
LIMITES: el tópico se ubica dentro del tema “poder de policía” y tiene fundamento en el art 19 CN, donde se fija una esfera de
“intimidad”, expresamente excluida de la potestad regulatoria del Estado. Este punto también se relaciona con la libertad de
prensa, donde el “estándar” de la intimidad es más débil en relación a las personas públicas (pero solo en razón a los motivos o
actividades en función de los cuales son personas públicas).
CASO BAZTERRICA. Se condenó a Gustavo Bazterrica (músico argentino) a 1 año de prisión más el pago de multas y gastos del
proceso, por considerarlo autor del delito de tenencia de estupefacientes (3 cigarrillos de marihuana). Este pronunciamiento fue
confirmado por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, y contra ésta se interpuso recurso
extraordinario, sosteniendo la inconstitucionalidad del Art. 6 de la ley 20.771 que por reprimir la tenencia de estupefacientes
para uso personal se viola el Art. 19 CN. La Corte Suprema hizo lugar al recurso y revocó el fallo de la Cámara, ya que entiende
que el Art. 6 de la ley 20.771 es inconstitucional por invadir la esfera de la libertad personal exenta de la valoración de los
magistrados. Manifestó que no está probado que la incriminación de la simple tenencia de estupefacientes pueda evitar
consecuencias negativas y concretas para el bienestar y la seguridad de la comunidad.
No basta la sola posibilidad potencial de que una conducta trascienda la esfera privada para incriminarla, sino que es necesaria
la existencia de un peligro para la salud pública. Debe distinguirse entre la ética privada reservada por la Constitución al juicio de
Dios, y la ética colectiva referida a intereses de terceros.
El Dr. Petracchi sostuvo que el adicto al consumo de estupefacientes es un enfermo, y que debe ser tratado como tal,
planificando sistemas de ayuda y reincorporación a la sociedad.
CASO MONTALVO: Ernesto Montalvo fue condenado a la pena de un año de prisión de ejecución condicional y multa, por
considerárselo autor del delito de tenencia de estupefacientes, en los términos del art. 6° de la ley 20.771. La Cámara, ante la
vigencia de la ley 23.737, pendiente la apelación del procesado, modificó la tipificación legal de la conducta a él atribuida y
disminuyó la pena, que fijó en tres meses de prisión de ejecución en suspenso. Contra ese pronunciamiento, la defensa
interpuso recurso extraordinario, que fue concedido en cuanto se cuestiona la constitucionalidad de la norma mencionada. La
Corte Suprema de Justicia de la Nación, por mayoría, rechazó el planteo y confirmó la sentencia, que concluyó que la "tenencia
de estupefacientes, cualquiera que fuese su cantidad, es conducta punible en los términos del art. 14, segunda parte de la ley
23.737(modificada en la época de Menem) y tal punición razonable no afecta ningún derecho reconocido por la Ley
Fundamental...". Con lo cual la Corte Suprema retoma el antiguo criterio adoptado en la causa Colavini, es decir, la penalización
en caso de tenencia de estupefacientes para consumo personal.
LA IGUALDAD: CONCEPTO, CARACTERIZACIÓN Y SIGNIFICACIÓN CONSTITUCIONAL: Del derecho a la libertad se desprende el
derecho a la igualdad. Si a todo hombre debe reconocérsele el derecho a la libertad, todos los hombres participan de una
igualdad de status en cuanto personas jurídicas. Tal es el concepto básico de la llamada igualdad civil, consistente en eliminar
discriminaciones arbitrarias entre las personas. La igualdad importa un grado suficiente de razonabilidad y de justicia en el trato
que se depara a los hombres.
La constitución argentina consagra en su art. 16 la igualdad “ante la ley”. La igualdad civil se traduce en el reconocimiento
uniforme de los derechos civiles a todos los habitantes (art. 14), y también a los extranjeros (art. 20).
La reforma constitucional de 1994 ha avanzado en las formulaciones de la igualdad, superando la mera igualdad formal con
claros sesgos de constitucionalismo social, y completando las normas de la constitución histórica. Si las discriminaciones
arbitrarias siempre estuvieron implícitamente prohibidas, ahora nuestro derecho constitucional lo ha hecho explícito. Para
afirmarlo, encontramos que: Los Tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional (art. 75 inc. 22) obligan a dar
efectividad a los derechos que reconocen, en favor de todas las personas; y de inmediato estipulan cuáles discriminaciones
quedan impedidas (motivos de raza, nacimiento, sexo, religión, color, idioma, nacionalidad, origen social, opiniones, condición
social, etc.)
LA IGUALDAD JURÍDICA EN LOS IMPUESTOS Y EN LAS CARGAS PÚBLICAS: El art. 16 estipula que la igualdad es la base del
impuesto y de las cargas públicas. El concepto de igualdad fiscal es, meramente, la aplicación del principio general de igualdad a
la materia tributaria, razón por la cual decimos que:
a) todos los contribuyentes comprendidos en una misma categoría deben recibir igual trato;
b) la clasificación en categorías diferentes de contribuyentes debe responder a distinciones reales y razonables;
c) la clasificación debe excluir toda discriminación arbitraria;
d) el monto debe ser proporcional a la capacidad contributiva de quien lo paga, pero el concepto de proporcionalidad incluye el
de progresividad;
debe respetarse la uniformidad y generalidad del tributo.

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