Está en la página 1de 212

���® Vanavsky

TrabaJadores de la Ciencia y de la Educación Movilizados

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


Marco Histórico Constructivo
para estilos sociales,
proyectos nacionales y sus estrategias

Osear Varsavsky

Biblioteca General

Centro Editor de América ll.atím.'§ / Suerws Altos

'
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Por M a rta Pigretti

© 1975
Centro Editor de América Latina S. A.
Rincón 87 - Buenos Aires

Hecho el depósito de ley

Libro impreso en la Argentiná

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


Prólogo

El principal �atalifLde este libro es un personaje hasta


ahora muy poco abundante: el "militante constructivo", tal
como se lo irá definiendo en ermismo texto.
Si esta obra ayuda a incrementar su número, habrá curno
plido su mayor objetivo. .
El estilo expositivo es por eso pedagógico, y mezcla sin em·

.
pacho cuestiones elementales --incluso triviales- y no tan
elementales, con las que se intenta CQr:!!i!II!ir ufl.JUé.tQdQ.JÍ!t
.�.aplicable .a la..pn��tlf<ª_pftlítL�ª-J!OLO!�.h9. m�lit¡¡DJ�.
No se tiene tampoco la ridícula pretensión de escribir un
manual de estrategia política: sólo se proponen métodos y
marcos de análisis, y algunas conclusiones prácticas a modo
de ejemplos. Por coherencia interna -para "guardar esti­
lo"- no se presentan "bienes terminados" sino "instrumen- · ·
tos de producción".
También por razones pedagógicas, se han repetido en diver·
sos capítulos los conceptos básicos menos familiares. La­
mento que no se me haya ocurrido una forma menos pe·

)
sada de recordar esas ideas donde hacen falta, y espero que
no lo sean tanto, considerando que el libro difícilmente se
leerá de corrido. .
L<!_Mlabra.�'cunstcu�ciüto" aparecerá hasta el cansancio, pues
es el nombre del enfoque general que aplico aquí, después
de haberlo ensayado en varios otros campos. Consiste sim·

<:!P!U:J.!U�JL ªPPJ!ª_.!LlªJ�Q..IJ.�!!:!!C:.C.iQ!l._l!f��!í!fiJfe..�_!! r1f"�leda� \


plemente en pensar todas las actividades humanas en fun­

cuyas características se han definido previamente (en eígra�· \


)
do necesario para que eso resulte posible). En otras pala·
bras, se trata de encontrar una estrategia para alcanzar gran· !
des objetivos nacionales; sociales;ae··oogo 'T co-rta-plazos.
E5aestrategia -C!etie seríiiati_li-·;:ealTZáí:ife;-TIJoi-ro·tañto -clef>e ]
integrar los aspectos pólíticos·;-económicos, sociales e in·. 1
cluso científicos. ·.

Todo esto no se hace por ejercicio académico, sino por irre·


nunciable deseo de vivir en una sociedad mejor y de hacer
algo para que eso tenga más probabilidades de ocurrir. Los
métodos aquí propuestos sirven para diversas definiciones
de esa "sociedad mejor", peró tomaré como ejemplo cen­
tral la que prefiero yo, y que por sus características -que
se darán en el primer capítulo- puede llamarse "socinlista";"""
como se verá. �-�· · ·

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


10 Osear Varsavsky Prólogo 11

Si el socialismo ha de llegar indefectiblemente porque está niales, capaces de hacer esa conexión _s _i_n _El)(Jl!�!;<'1Jla _ _ ll_11_Jlª·
escnto en el 11 bro del destino, o de la historia, o porque hay 'Tabras·o ·moaeTos;-es ·aeclr,-sin-·poae'(�SJ!!'!U_Iljc:_ar__a__otros e§?

_

leyes sociales que as1_ lo establecen, tanto mejor. Pero es i te s e l -


conveniente tomar precaucione� dado lo que está en juego,
: -·�1�a�dp��s��o�����:���op:�o���-u�=� �� es ;1:�� Y �� plí�Yfa !�- -
sobre todo cuando la observac1on de la realidad hace dudar que permitan la participación de todos en estas .tareas cons·
de �sa her�c:sa certeza� aunque reconozco que para muchos tructivas, creativas (lo cual por otra parte es mas coherente
sena tan d1f1c1_1 v1v1r sm ella como para otros vivir sin la con los valores socialistas).
•.

certeza de un Salvador. Sea como sea, la punta de todo el se verá que el uso de este método conduce a resultados
ovillo está entonces en no confiar en el destino sino en poco ortodoxos en un nivel teórico intermedio. Hay una
// _Jl��<:E!9 er como si esa nue'Va-�Üf:i�"ªª<r"d�P:imélTerá-exclusiva-
mente _ oe-·nuestros�esflierios. La tarea es coñStruir�·-a partir
de lo que hay hoy, esa soc1edad deseada, o·-rñas modesta­
identificación más específica de las "fuerzas productivas"
del socialismo y de los grupos sociales que pueden utilizar·
las; una interpretación histórica del estatismo que lleva a
mente, hac;er todo lo que se pueda en esa dirección repensar cuáles son las etapas entre el cap1tal1smo Y el so·
Para que e�.I.!Q_�a un com_JLQI!QJill�o.:t.9 irracional,. sólo se ciafismo, y las fases de la evolución de cualquier sociedad;
i/ ¡equiere una estimación, gro era pero l_
� o menO'Sgrosera po· un ordenamiento de los problemas y competidores que en·
. s1ble, de que es_¡¡ <2C,l.!l.�.I'!:!..C:.ce!Q!.l_,.§...JilªJI�íl..bJ�: �U)royecto es centrará la sociedad socialista, y varias otras cuestiones. con . /
�Pero el constructor requ1ere algo más; no BC:ef5ta-0e:--
mostrac1on�s abstractas de esa viabilidad; sólo acepta una ·
·--"���
( fuertes implicancias políticas. S o''"'' ,, "-
__ .

.,SL.ma,rxismo se usa_rá a cada fl1 0m_�_¡;t_!o__ <:Orl].?_ el_l':l_t_?._ ?_ e com� -


..

jf
demostrac1on �ue co�s1sta en decir ,!;JÍmo___g_JJ�.�§íl.liJ:�a.L_, . Clª" �()!..lQ_entlflcar soc1ahsfl)_o coll.J!l� ,,A M.J,(,J
J2.S.I.'!.C:I O�o_ _r:efer-ª.n
__

xismo: por el contrario; creo gue J>l,l_�ªll�hélQ!'!XJTIMlS.!§tªli.J)Q.


e_sa C91Jl?!nJ.C.CJOn, - cual es la estrategia, la política a seguir
(estas dos posiciones se. �resentan en todos los campos, in· soclalTStas y socialistas _fl.Q_mªaJ�t.éJS. P!=rO se trata de !a
___

cluso en la fundamentac1on de la Matemática). teoría mas ·comi)teta·yctitundida so�n:! �� §ª�ª@_111�9_;---ys us


La organ1za _ c1on _ del libro. es sencilla.
Se trata de llegar partiCiar'f'os�gobTernari rá- mftaéf del.mundo y tienen �uerte in-
'clertas líneas estratégicas útiles para la construcción dela

AZ
fluencia sobre la otra mitad . Ya no estamos en la epoc<tde
_
sociaHsmo, a partir de conceptos, posibilidades y tendencias
....§.l!geJ:i.do.s.....Ror y_n _examen-.d.e_.@_�tor@ De este modo las
1deas . no aparecen de manera autoritaria, dogmática, sino
__
...
Marx, en que el capitaJisi!JQ . �-�il "Cfíancllo-�b�IB�és·'= e:r:a
Jji-·ti'nic-a pofe_¡i'(;ía iJ:iodiL tant<LeLúiíli:·o: en�migq con<::!l.b.i!Jie;
Lá realidad se ha encargado de complicar las· cosas desde
·

con c1erta naturalidad: se las debería ver nacer y desarro· ent�s.-· --·----··-------·----. --- ..
liarse, que es la mejor manera de comprender a fondo. Pero Tal vez por eso mismo a Marx le pareció suficiente recomen­
- -·-· · . .. . ..... . . . ... ·.

debo reconocer que esta buena intención sólo se ha cum­ dar a los "filósofos" que ayudaran a cambiar la sociedad, en
plido en ínfima parte, y que sólo puedo esperar que sea vez de limitarse a explicarla. ComC' parecía haber un solo
/ suf1c1ente para mostrar al menos sus posibilidades.
Est7 "marc�" histórico se va fundiendo gr�dualmente con
su , cuadro . , mediante un metodo . de aproximaciones suce·
cambio posible, era innecesario especificar "hacia dónde"
debía irse: eso sólo podía llevar a discusiones absurdas so­
bre detalles, que además debían hacerse en abstracto ya que
a i e e d todavía no existía ninguna experiencia socialista.
�) - -������s�IJ���- builfª-����� -��st¿� � ;n ;����ju llto����l�e��
se pasé _ l_ ���a�ente él tres "aumentos" mayores, que-nOs
�a _ los prol5lemaspoJT �
tiCos�aeTaacttraifct¡rcr.�Nuevamen­
te, est_ oy más seguro de la bondad del método que de mi
capacidad para sacarle todo su "jugo".
Hoy, en nombre de Marx se proponen "vías hacia el s? cia'
lismo" muy diferentes, que no pueden llevar todas al m1smo\_
sitio, por lo menos en las próximas décadas. Pero no sería
constructivo sumarse a la investigación de quién _es el que·
invoca en vano el nombre de Marx; parece prefenble tomar
. { "l�

E2.ru;_ escalas temQPrales sucesivas, junto con las "zonas del marxismo lo que tiene de útil y replantear las cosas en
_9g_ �<:tl.':'ic!9..9.::... y otras categorías qüese van mtroduciendo ia forma que la realidad de esta época exige.
...

deberían servir también para ligar a los "astronautas" qu� lt


·

Son bien conocidas las dificultades de estas actitudes; el


planean por la H1stona y la Teoría sin preocuparse de lo · que no se las imagine claramente no tiene más que leer la
que pasa a su alrededor, con los politiqueros o "bomberos" historia de casos análogos en el conflicto entre una "ciencia
que se lan_zan a las llamas para apagar lncéndros�que vistos�
_ tal rlQWlal�--UlL ���1UJ'!VO _¡:;aradigma", como los r�at�_KI!fi_ILt1.0�
en su deb1da perspectiva vez sería ¡:;referible estimular. su libro sobre las revolucioñeS--creñtíf1cas lT9). Espero que
__

&!;!b?s pu�_!_�,:;___c:le vi�ta :-c_<?yunt u�.� Q p_I��;_Jáctica y es'to�no-se� interprete'"cómo�que .creoque este libro trae
bJet1vos fmales� son �!mente necesarios, pero por se­
--� parado pueden inducir a gra'ves errores, salvo en manos ge-
una revolución científica, ni mucho menos; estoy refiriéndome
al caso general de los que perciben que los métodos tradi-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


13
12
Prólog o
Osea r Varsavs ky
a diversas personas sobre la base
de versiones p reli min a res ,
u blicó co_mo d?cumen
to
cionales no son suficientes para resolver los n u evos proble­
de las cuales la más completa se p _ _ Popu·
mas, y entre todos los c u ales se propondrán las renovacio­ en el Centro de Estudio s _de Parttctpacton
a t<? � os los q�e
d e trabajo
nes necesarias.
aun
la r d e Lima. Me es impos ible menct onar
_ usto n
contr i b u yeron constructivamente a
sm
,

Esta obra no coi neide en su estructura con la prometida esa dtsc

e me ded tca ro� a


,

seg u n d a parte d e "Proyectos Nacionales" H u bo u na versión e pu e tas, pero deb� agrade­


compartir todas las idea_ s aquí � �

nica, i ncapaz d e com u n icar la génes i s d e las ¡p eas y facilitar


previa en ese sentido, pero ¡:.areció demasiado formal y téc­ cer en especia l , por el ttempo e lflteres q�
E. Calcag no, F. Delich, e_, .Domin go, J.
tstuzawa, O. l�zcovtch .
,

la partici pación del mi litante. Por lo tanto q u edó relegada a . B. S p tvac?W Y


o. y P. Jacovki s, A. Pai n , D. R i beiro, C . �ena _ ,
una futura tercera parte, como texto sistemático del c u al
.

de Plantftc acton MatematJca,


ésta es a la vez i ntroducción y resumen de conclusiones. Es
todos los miemb ros del Centro
por primera vez el es­
de Buenos A i res, donde se d i sc u tió
i nteresante anotar que el mismo método --hi stórico-construc­
O. V., agosto d e 1975.
q u ema básico.
ti vo-- me o b l i gó a modificar varias e l e las con c l u siones q ue
se exponían en esa versión tipo texto deductivo.
Para que el l i bro sea autocontenido, el capit u lo primero con­
tiene un resumen ele aq u e l l as aplicaciones del método cons­
tructivo. a otros campos --especialmente el económi co- q ue
son necesarias para el resto del texto.
El método. de las escalas tempora les h izo q u e la obra q u e­
dara prácticamente d ividida en dos partes. La primera --has·
ta el capítu l o VI y el Apé n d i ce- de caracter bastante abs­
tracto y genera l , d a el marco histórico amplio. Dentro d e él
se desarrol la la seg u n d a parte, que se refiere a ternas de
política actual, y que c o n c l uye con un capít u l o de recomen­

t
daciones estratégicas corno ejemplos de lo q u e puede dar el
aná l i s i s anterior. Los lectores más entu siastas de la " praxis"
pueden hojear primero los dos ú ltimos capítu los para dec i d i r
s i l e s vale la p e n a leer l o s anteriores.
El campo q ue la obra pretende abarcar es i nmenso, y por lo
tanto "a¡:.rieta'' m u y poco: en algu nos p u ntos ni siq uiera se
llega a cumplir con lo planteado en los primeros capítulos:
el método de las "zonas" n o se aplica si stemáticamente; e l
aná l i sis de g r u p o s sociales d e j a afuera a la mayoría de el los;
la descri pción geopolítica es i ncompleta. y faltan m u c hos
de los razonamientos q ue l levan desde el marco general de
la primera parte hasta las conclusiones de la segu nda. Se
la ¡:.uede consi d erar como u n programa de trabajo.
E! autor no p i de d i scu l pas por ello: e ntregar a l lector u n
producto s i n terminar " guarda estilo" , d ijimos, e n e l sentido
q u e se verá. Pasar de esta versión a otra elaborada y p u l i da,
."J g u sto de los mandarines i ntelectuales de esta sociedad
--q u e aq u í.se está rechazando- me l l evaría un par de años
de trabajo i n d i v i d ual, con lo cual l legaría tarde a muchos l u ­
g<tres donde tal vez esta obra podría s e r de a l g u n a uti lidad .
El momento político actual -1975-, de reflujo de las "iz­
quierdas" en S udamérica, es propi c i o para la reflexión sobre
causas y remedios, pero es poco probable que d ure mucho.
Por otra parte e n el texto se ataca ese tipo d e trabajo in­
d i v i d u al, q ue no guarda estilo, y debe ser reemp l azado por
trabajo en eq u ipo. Este método no se pudo seg u i r aq u í por
razones obvias y s e lo reemplazó malamente por l a consulta

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


Capítulo 1 Ideas Pre l i mina res 15

Todo estilo social incluye pues un estj��de�Q..Q.sumo.L..,.Y.._!lJl�-""


Ideas Preliminares illilo de trabajo, junto con estJiosTeCfioiM�cos, científicos y
�rtístico_§_,___algunos de estos definibles _c_Q!L�fllilY�Or p.l!!_ _<;_ISiori
CJ.I:Le ..Jl..lt:,QS. (si es que "precTsíonn-noes- un término demasía·
do pretencioso en este campo) y�todos capaces de admitir
llJ!..[}lillUSas variantes o modalidades.� tambTen�
es importante ahora, un "estilo" de acc;JQJLILQJitifa, y ...f!L V
__

l. - El enfoque c onstn.rc tivo ll[LO..§ _illl_!'..ª-�llilfLrliL.l-ªS.�-as.tr..at�gi..afL Ltác.![s;-ª�LRª..La .imP-laJl..tarlo....../1


Tf!ml:!l_é� �plicamos ese nombre -"estil�"- hac:ia E'!J_ pasado,_____
_

En este capítulo se hará un resumen de los plantea


s y re­ para indiviCiuallzar ·cualquier etajia�cte�cuaTquTer sociedad que

\l
sultados sobr e "proyectos nacionales" que hacen
_ falta para nos parezca útil como experiencia comparativa con la que
la comprens10n de este libro, y que se encuentran
en otras _
deseamos. j:!}_eLtexto.-se _ >¿er_ªlL'@.Ii.o.s.......ejemp..ios-históricos.
obras del autor: "Proyectos Nacionales"· "Estilo
En..J�.s.h!_J<ªJlli.ylp daremos tres ejemplos orientados hacia el '- ,,
...f.!:.!1W'..Q . entre erros--u'iio'que eñ"f
s tecnológi-
cos", :·ciencia, política y cientificismo" y' "Hacia
una política ' ra eñ'"esa ampjía--cafégorra 1-' F
ET, CPC y H PC N de aqui en ade·
Cient1f _ 1ca nac1onal" (PN,
!ante; ver las referenc1as en la bibliografía). 1Tiiffi ada "socialismo" y que describe la versión propuesta por
En ellas se ataca desde distintos ángulos pero con el autor. ··;¡�
un mismo lr/
_

J
enfoque o método, el inmenso problema de La justificación para comenzar hablando del estilo de la
la insatisfacción

..r""'i'
con el t1po de v1da actual y temor ante sus sociedad que se pretende construir, en vez de ir directa- ;:.. .
_ aparentes ten- mente al problema de la toma del poder -o sus sustitutos
denc1as, en busca �e pos1bl es soluc1ones prácticas, por me-
)
. /·dio de acc1ones pol1t1cas. reformistas- como hacen tantos movimientos socialistas,
A ese enfoque lo he llamado "cons
tructivo" porque <ronsiste es muy concreto: nos parece que la realidad ha demQS1rado

el p-roceso" d; muy--maTOi resultados�co-n- muy pocas ex�p-· .


en onentar esas acc10n . es po!í hasta eu®sancio que ese método de. "dejarse llevar por
ticas, y los estudios que ellas
r : q� l era!, _ hac1a _'a c�trucc1o. n de una socied
¡;fg_l1!1sJ A parTir-del�m"omento"en quTaos Ti1ri1ensas_p_ófeñcias
01...
ad de ciertas
. _ ._.

como China �_@ _ U RSS, ambas con gobiernos marxistas y


Cdr�c���:;_�tlca��eseables, en op1n1ón del movim

\
t - iento político
_
..

��¡_{.,
�que esta acruanaó:-��
�<;:cnljunt� <:fe_ es_as _Qª@�iE!.r:_ís !L��!>!...-IDLLQgf.LMILe Lnw..iliLJ;l¡:
�1'!_-'.��__!r:a-ba!a r _L.!�Y_r;l_l':!f_!Q_Q9"�- 9.e..�lll'l .él � �oc_i�.Qª.9�.1o llamo "es­
que han destruido en lo esenc1al la propiedad privada de los
medios de producción, se acusan mutuamente de traición al
l,
�llQ� odal Esta palabra t1ene en principio uria-fC"iiñc·
e-ñíuy socialismo, se hace absolutamente indispensable poder dis­
�.mplio, X P,�ede co¡nc1d1r con términos más clásicos, como tinguir cuáles son las "vías" que "realmente" llevan al so­
cultura , modo de producción", ''sistema" "régim cialismo o comunismo y cuáles son pura ilusión dogmática
"estructura socio-económica", "modelo", etc., en" '
.JjQ hace falta siquiera tomar partido; !�_simple po�!?_��
-�te. oportunista o romántica.

_ apla#',/'
Esto no es ambigüe�ad, pensando "constructiva
mente": si la
1
-4 ,..�j.socledad deseada d1f1ere

�mrifti:P.QLLQ�.. güe�If.<;;LR.
de la actual esencialmente (para de gue una de las dos potencias tenga razón es tan
.... . los gue están �efiniéndo l en las tuerzas ara .!.LQ.!La ceñtenares de mi­
_ ! productivas y su
. prop1edad, e� !?g1co que ?estilo" se parezc
a m\!,QbiWI ..':moQ.o j{
__ ·

llones de personas afectadas durante muchas décadas; tal


- ..... . ,,......t ........... ,-----= olio" .a,.�der;_f.
---�--
--c-.CE![a a. E!�_[!.LC�I,!I3T.... s, hay 1nfluenc1a de
1 mzac1on-' s ___e_ . pare
(/_c!�.J:'':?�uc:_��':' . S1_ lo esenc1a
. l es el "desarr vez varias generaciones de demora en el triunfo del socia·
��L � lismo -que es racionalmente incomprensible que no haya
_

antropologos, h1stonad_ es o filósofos, coinci


---------· - ·

_ �; dirá con alguna una furiosa actividad para descubrir las raíces más profun·
,-r;, de las acep�10nes de cultura". Nuestra própia versión se
·
das de ese peligro. En un mundo en que se puede arrojar
hace a traves de una l1sta _ de necesidades humanas que la napalm en nombre de Cristo, se puede oprimir en nombre
-·-

S?Ciedad debe satisfacer. Perder más tiemp


o que éste en de Marx y se puede llegar al fascismo en nombre de la esta·
( d1?cut1r l?s pos1b� s alcanc s e interp
7 � retaciones de ese tér­ tización de las empresas, es una irresponsabilidad monstruo­
. nllno sena oco construct1 ", mientras
J ello algun� razon �ac 1ca como
_ . os o Intele
� no nos obligue a
una polémica impuesta por
sa seguirse guiando por etiquetas o esquemas teóricos que
la realidad refuta una y otra vez. Ya no se puede mirar con¡¡
grupo s poilt1c
L ctuales).'' simpatía a ningún grupo que se autoproclame soc1al1sta =-por
• El uso técnico de la palabra

(2) l.
fue Propuesto por el autor
go · CEPAL
_
en 1968 (trabajos de CENDE
S (lg) YPIue0
"estilo" en planificación de lar
o laz
..
� enarbole_ el nombre de algún gran líder.:....:.. si no d a
mayores garant!a_s_ gue_ _ _ hasta_ ahora de que t_ien�_l:l!l.él. idea
-

Clara del soc1al1smo y de cómo se llega a elsin perderse


·
] \l
'¡rrememamemente - en�cí.íaT(jüfer · - - _ otra dirección . . �

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


Osear Varsavs ky Ideas Preliminares 17
'-�c-'if.<Y_A resolver es('! pr_gi:JI!:lJDa�e_s�_g_\!!'l tierrde_eL'�métodO-COnstwc·
't-VA ¡J _!ivon-:-cfue -n"o- es �tra __<: o,sa CJ.U;e�E!I_fOJ!!�Orta_mie_l}l;Q__[lráctico
l
;1�?-ffi� �re?s n ue�:e;a
�disminuir �:� �� ·��ril.l���fra���iam¿��i !J �t� j���-�
g
L.r._�: Qara:::_elem.ti a Qlrec �..E.c:Jr:.� no a!fª-':!���1 ese peligro. Todo _ de�}!!"l.�"��J!�I-��!el a ¿c'tE!
punto de partida: hace. f<'!J:m cQ.IlQ_cer�l de llegada. Sólo así,
prometa
· _'
� el p��mi��\� ��� � -�i�Je: s����� :� spuntos, � r¿��e ��a : ���� � /
e
��
io y rn
cuañaonos·proponga�n una etapa -interíT1ecfia--..:._una "ante·
sala del socialismo", por ejemplo-, podremos evaluar si es can con l.os viejos paradigmas en algu nos entonces { 1
realmente intermedia o apunta para otra parte.· En concreto, a ese nivel debe hacerse la discusión.
estamos diciendo que el simple uso de palabras como .':..�9.: El pro blem a re al es si estos sanos propósitos pueden cum·

/1��������:����7��!1,�::�·��;:
__

plirse; si es posible extraer conclusiones útiles de esos pla n·


teas centrados e n e l futuro. T� _<ll@._V�L_-�n contra
algunas frase.s.Jie��Mªa....J;<:>m Q. _"no-���,JJ.U!W�� !'.a_��!'l!_ f:!n_¡p_�-�

Tr'ac t()_ � debe hacerse des pues de la t�f!l_a ael --ºº-:


_

�cre¡:n--(3). Aparte de que no se h abfil- fior"en a bstracto",


_

intelectuales de "izquierda", ni la forma de actuar de los -==p u es ha habido varios gobiernos soc_i alistas d e� pués d e
partidos o de los movimientos de masas. Para ellos esos pe· Marx- dejaremos que los resu ltados d 1gan por s1 m1smos
ligros son lejanos -frente a problemas mucho más ·urgen� qué es lo· que se puede o no se puede hacer, en vez de
tes- y podrán resolverse, si llegan, con los mismos mé· renu nciar, en abstracto, a un método que tal vez sirva de
todos usados hasta ahora y mejorados por la experiencia. a lgo.
Evidentemente la realidad no les despierta las mismas dudas El método constructivo n o choca -no puede chocar- n 1
. ·

y temores, sea porque se sienten bien armados· teóricamente con e l materialismo ·dialéctico n i con e l pragmatismo, posi·
para enfrentar cualquier peligro o porque tienen confianza tivismo etc., etc., en su pla nteo abstracto. Pero a penas se
en ciertos países, ciertos líderes o ciertas clases soéiales. pasa a su aplicación sistemática en térm.inos de . la co_ns·
Es natural que esa interpretación de la realidad les haga trucción de la sociedad nueva veremos como sugLere d1fe·
ridiculizar inteRtos como éste, por utópicos, voluntaristas e
algo que ver con la acción práctica. _Ya lo hem ?s. ensay� do
rentes propuestas e interpretaciones en todo lo q ue tenga
innecesarios, ya que sólo servirían para perder tiempo· y es­
fuerzos. Es como proponerle a un prisionero -dicen- que en los campos de la política económica , tecnolog1ca Y Ci en ­
postergue su fuga hasta tener un plan exacto de lo que va tífica -como se verá en este cap ít ulo� y !'!Speramos dar
r a hacer después; lo primero es escapar y luego se verá. una idea de cómo cambia también el planteo de problemas
f. Contestaciones a este tipo de argumento ridiculizante hay históricos, sociológicos y políticos -e incluso epistemológi­
muchas (por ejemplo, si vale la pena fugarse saltando por cos-, como por ejemplo, para concretar, el papel de la
/la ventana de un piso veinte, etc., etc.), pero no tienen "social ización de los medios de produ cción" en el mundo
¡ efecto porque la cosa está decidida de antemano: no hay
� interés en una discusión racional del asunto y por lo tanto
actuaL
,
es lícito sacárselo de encima con cualquier frase feliz. Sa·
Aunque no choca co � ningún mét�do. c_ ientífico, la_ "a�titud"
l
la naturaleza , qu e -justamente progresaron _al liberarse d e )
constructiva no es s1empre la mas ut1l en las c1enc1as de
bemos bien que nadie niega que toda acción racional se
guía por objetivos y posibilidades, y que el verdadero pro· planteas finalistas, teleológicos (pero es ! nd1�pensable para j
blema es dar ¡:.rioridades a esos objetivos y percibir esas la política científica). Pero eliminar el . f! nali.s.mo donde lo
posibilidades. Pretendemos entonces que ·las discusiones se esencial es la actividad h u mana es a nt1c1entlflco. Por des·
planteen en estos términos. El preso que está esperando a
t que lo torturen puede preferir saltar por la ventana, sin
--gracia es lo que se ha hecho generalmente en las ciencias
sociales por seguidismo, por influencia indebida de las na·
''- preocuparse por el después; el ratero sentenciado a un mes turales. No es raro entonces que u n método que plantea de
::de una cómoda prisión· con biblioteca y piscina de natación entrada que toda descripción, explicación, teoría, predicción,
\hará muchísimos cálculos antes de participar en una fuga.

�r
tiene interés sólo en función de las decisiones a tomar, de
··¿Puede alguien discutir eso? los problemas a resolver para construi r la sociedad d_eseada,
Volvemos entonces a que todo empieza por la interpretación que ese método, decimos, conduzca. a recomendacione s e
de la realidad política actual que se tenga. Los que ven al interpretaciones diferentes. 9
. mundo marchando hacia el socialismo, con alguno que otro
" trop i ez� pero indefectible�ente, hacen bien en n o �a� im· cb�. (>:
/

portanc1a a obras como esta . .b_o2__gue creemos �rc1b1r_ un


_ _

L ��n peligro de. terminar-


en a lgo muy parecid�-����scisr�o �-
�/
(/
�--
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
19
18
Ideas P reliminares

ser posible verificar illU�lnlclQ..Il_g__el_rnil.Q,�� del .PN CQ·


Osear Varsavsky

2 . ..,.... Proyectos Jll acionales ��dien�L_I1:s,_Fom.QJeta y cpJl!!!itente, con lo cual se quie­


re decir (vease ET. cap. 11, para más detalles):
cua� · -d6 un estilo se ha definido mediante _características su­
ficientemente claras y concretas. se po _ dra� proponer estra­
. - ¿Son suficientes los ob¡etivos declarados, tanto para d�·
tegias para construirlo a partir de la s1tuac1on a_ctual, de los finir fielmente: el nuevo estilo social como para poder hacer
al1��os Y :ne­ esos groseros cálculos? (Por ejemplo, si damos sólo objeti·
vos materiales, o sólo "indicadores" necesarios pero no su­
recursos disponib les o consegu ibles, de tos
migos potenciales. Eso significa que qu�dan def1n1da� ano a
año, a partir de "hoy", metas intermedias que. se 1ran cum­ ficientes, como la eliminación de la propiedad privada).
pliendo aproximadamente y que son la garant1a de que se -¿No hay contradiccior:es entre los mismos objetivos, las
marcha en la dirección deseada. metas intermedias, las estrategias y "tecnologías" propues� .,
Más importante aún, será posible hacer una es�imación, por tos para alcanzarlos? (Ejemplo importantísimo: objetivos "so- AJJ.!Y1'
grosera que sea, de )a eficacia de cada estrategia p_ropuesta, cialistas", y estrategias sin participación popular verdadera). ¡vO /
y en prime r lugar s1 es capaz de alcanzar lo_s ob¡etlvos fi­
Para poder cumplir con todas estas condiciones, el métod Y

DL
nales con tos recursos disponibles, y sin neces1dad de graves constructivo incluye como una propuesta básica que el es- r"
.-�
.
sacrificios intermedios En realidad estos objetivos interme­ tilo y el PN se definan mediante las necesidades huma1n as
dios tienen también tanta importancia que es mejor darlos de que la sociedad se tiene que ocupar. Más es concreto:
como parte del estilo a construir, aunqu2 siempre con fle-
xibilidad. -;-:Se da una lista de necesidades materiales, culturales, p9-
-l­
.
Si estas precisiones y cálculos de viabilidad son posibles, di- hbcas y de cualquier otro tipo cuya atención se supone que
JSk..

J·1
que la construcción de la sociedad deseada se ha es responsabilidad de la sociedad entera, en algún grado
·

remos .
planteado como Proyecto Nacional; "proyecto" porque nos {las qúe no están en la lista quedan para que cada individuo--­
proponemos llevarlo a cabo; "nacional" por ahora sólo en las sat!sfaga p�r su cuenta). Si la lista no es completa, en
el sentido de que se aplica a todo el país -o a un grupo el s�nt1do antenor, se la va completando (o sea, es una lista
de países-, pero no necesariamente de contar con el apoyo �_ta'').
.de las mayorías desde el comienzo. . -Se determinan los grandes grupos de población que hoy
Un Proyecto Nacional -PN de aqu� en adelante-, esta to­ presentan diferencias apreciables en la satisfacción de esas
davía tejos de ser un plan en sentido usual, pero ya es el necesidades. o que pueden presentarlas.
marco de referencia de largo plazo para los planes comunes -Se indica en qué forma y grado, y en qué plazos, se
y más aún, para la estrategia política. �on él hemos dicho, propone satistcerlas, para cada uno de esos grupos. Estos
puede calcularse la viabilidad de la soc1edad deseada Y de son los objetlvos (las necesidades mismas son sólo "crite"
todo el proceso que lleva a ella desde la realidad inicial. E�te ríos'', pues la misma necesidad se satisface de maneras dis­
"cálculo" -que es cualitativo en muchos aspectos- solo
puede hacerse con un gran margen de err�r, pero ya es. muy
distinto que andar a ciegas o guiados solo por considera­
ciones abstractas o por la fe.
tintas, en estilos distintos).
- Estos objetivos tienen que darse en forma suficientemente

a) recursos materiales que cada uno de ellos requiere, a


cl ara como para poder analizar:
·(
¡. La
viab.ilidad tiene tre_��s: lo largo del tiempo;
b) grado en que satisface las expectativas de los destina-- �. (
!1 ¡ -- tis.lta� si los recursos naturales, humanos, tec­
e) efectos positivos y negativos que puede tener para el /\
ViabiÚdaér tarios;
. ¡--- ·-�·-¡:re;" capital instalado alcanzan para producir los
. ¡
¡ � \ -- Viábiridac:l soda!:· si la acti�ud y tradicione� de tos grupos
bienes y sen1icios requeridos. cumplimiento de los demás objetivos.
\ 1. J--"-s"�do de conc¡enc1a., expectativas, motivacio- Si se está hablando de una verdadera transformación de.)o
-� : ! <>
·

un penado no menor de 20. a 30 años, mínimo necesario


la soci:dad, todos estos objetivos y plazos deben darse para
3o
nes, movilización- y la organización in�titucional no ponen
. ·j obstáculos demasiado f�ertes al PN, o SI los recursos alean-
. para que queden establecidas firmemeri�rasoases · ·e�e1-7�--
-:-- Viabilic:J�d pglít!�lr' (inclusive 1? ideológico y _ m1l1tar): l máxi· .
zan ¡:.ara m,odJfi<_té!r a t1empo eso. "
:�:�' ·� 3} mo '!�E!. po_dE!IT'!�.s !SRiXM a diYisar parLhac..
_ _

nuevo estilo Al mi!._1110 .!L�!!1RQ.�.$�1lQrizonte" es e


.

s1 • .

1 \ tastuerzas que se oponen al PN t1enen poder suf1c1ente para


�IªRtL
er-!'lstitllil_cjg_l)!l.§
i ®tL�.Y..iLno....sean .... puramente_jntuitiYas.
·
·

detenerlo o hacerle cambiar de rumbo, comparadas con las


Para dar una idea del tipo de "necesidades" a que
que lo apoyan, en cada etapa. nos
referimos, reproducimos la lista dada en PN, ca p . .1 aunque
Como primer paso de estos cálculos de viabilidad tiene que ,

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


20 Osea r Va rsavsky Ideas Preliminares 21
en este volumen no tendremos necesidad de considerar· la comunidad (salvo a través de otras, como la educación),
las todas por separado. basta decirlo explícitamente; el objetivo para ella es enton·
ces "dejarla al cuidado de cada uno".
Necesid�
l. Alimento y vestuario. 3. Estilos típicos.
2. Vivienda, su equipamiento y servicios. Para las necesidades de este volumen no hará falta desarro·
3. Otros bienes durables. llar proyectos nacionales completos; bastará con dar des·
4. Salud. cripciones generales de los estilos históricamente más perti·
5. Transporte y otros servicios personales.
cíonar la humanidM dentro de los próximos 30 ai1os (para
nentes y de algunos arquetipos hacia los que puede evolu·

los PN correspondientes '' algunos de éstos, véase PN, caps.


6. Seguridad, solidaridad, integración social. .
���sid�_9"���.C::!�!�
IV y V).
7. Acceso a información y comunicación globales. Nuestra elección de categorías, tipos y conceptos importan·
8. Núcleo social básico (familia y /u otros). tes está motivada por la siguiente observación básica:
9. Forma de vida vecinal y urbanización.
PP.§or :::.:::también-viable almerJos-por 2-ó ·;f generaciane's:::...
El socialismo es viableL Qero. no es seguro; su máximo com·
10. Igualdad en la distribución del producto y el prestigio.
11. Libertades individuales garantizadas; organización de la !'� l!!'. e;;_tllo _Qil!Lilé!l!lSll�DlQ.l!. " d�spotjsmo", y a veces ':,W.
. .

vida individual. cTsmo", por falta de otro nombreme¡or. Ambos tienen una
12. Limitación y distribución de! tiempo trabajado para ca" eCciñomía planificada (aunque no de igual manera), lo cual
da edad. hace inútil a la planificación como criterio clasificatorio.
En vez de planificación, usaremos el criterio ya propuesto en
Necesidades culturales: ET y empleado allí sistemáticamente por sus ventajas para
13. Educación y entrenamiento. diseñar políticas económicas y tecnológicas: si la producciór]
· 14. Ocio recreativo y deporte. está dirigida hacia las necesidades de la población, o las
15. Ocio creativo, innovador: científico, artístico, artesanal. necesidades de las mismas empresas y de quienes las con·
16. trolan. Ar-arecen_ asi dos clases de estilos que llamamos,
con _poca élegañCia, .:.J1ueblocentricos" �empr.e.so.c.éntdcos:.'
Imagen del mundo.
17. Satisfacción en el trabajo: condiciones materiales, estJ· ..­

mulos, alienación, tipo de tareas. para recalcar que dan dos interpretaciones tan distintas d e

trico para los hechos astronómicos. E..!_ amante _s!.�Lgr[�BQ.


los hechos sociales como los paradigmas geo y heliocén­

podrá llamarlos "democéntricos" y "ergas1ocefífricos": · · · ·


1'4�ida���-.e�líti��
18.
·

Participación en decisiones de diversos tipos y niveles.


19. Autonomía nacional, de diversos tipos. Papel del país -�Tor'suj)ü'físto ningúí"lestilo, porempresacéñtrico qu; sea,
en el mundo. puede desentenderse de las necesidades de la población,
20. Propiedad personal; garantías y límites. pero en este caso no las toman como objetivos finales sino
21. Política . de desarrollo regional para el país. corno factores limitantes a la par de cualquier insumo, o
22. Libertad para cambiar de Proyecto Nacional. Legado final corno instrumentos, para lograr el crecimiento de la em·
de recursos.
23. Métodos de resolución de conflictos sociales.
24. Política para el tamaño y estructura de la población.
t :
presa o del "mercado" en algún sentido. Su lema podría
· ser " ndo,� , con su contrapartictaener·cmmrtr
� c?nsurru'Sta .'n�i9.1Ja�_ i_rl�!i_t� ! Cli"Iaf:--Para que esto �ea pó­
25. Estructura institucional: características de las institucio- slble es practicamente necesana una econom1a . de mtenso
nes y del sistema de todas ellas. intercambio internacional, donde la empresa no depende
sólo del mercado interno para colocar su producción, y sus
Algunas de éstas no se llaman usualmente "necesidades". beneficiarios disponen de más variedad para gastar sus
Otras podrían subdividirse, o agruparse, o cambiar de n0m· ingresos.
bre con ventajas. Otras, como las sexuales y emotivas, no No hay dificultad teórica para traducir los_nbjetivos de_ u n
�.e han incluido porque pocos las consideran como respon· _estilo empresocéntrico al lenguaje de necesidades humé1.11a�
sabilidad social, pero no habría ningún inconveniente en .�ue .J1!!mqJLRfQRY�Sto'--�ero _p1!_@��U!; parlídaríoSsería- muy
agregarlas a la lista: cuando una necesidad figura en la lista poco político hacerlo, ya que quedarían· al déscüb•ertolos
¡¡ero un estilo no la considera motivo de preocupación para iiriViTegios-de-ciertos grupos y un gran porcentaje de pro(I!Jc-
�-��- ----·------�-��·--�"-·�·��·--��-�--�,---�--------�·----�--�....-
. ·-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


22 Osear Varsavsky Ideas Prel i m i na res 23
ción "socialmente innecesaria". Ese esquema de represen­ �llt�§,tll�.!;ªRi.tal ist a.s y "estatistas" o de capitalismQ_ d�

·[)'ifl'()S primeros, regidos por e! mercado de libre comQ!!­


tar PN se presta naturalmente para estilos pueblocéntricos,
· --
- --�
-estado.

t�nº��-J?LÍ'l�aa, limitándose el estado a cuidar el orden, el


donde las inversiones se deciden en función de las metas
de satisfacción de esas necesidades y del estilo tecnológico
correspondiente. El comercio internacional resulta así mucho arquetipo es el �[!alismo liberal. Sus ejemplos prácticos
menos necesario: el intercambio externo como ·�tecnología" -siempre lejanos ae"Tíaealteóríeo-dominaron el siglo XIX,
de producción (si quiero A, produzco cualquier 8 vendible
�.rQyect_o "'qll�. JQ ��[l!p
� hoy _guedan s.ólo re.sa.l2!os. · -- �-� ·· - --�- --�-

en el exterior, y con las divisas compro A; tecnología que


_

l��� . hoy es _el,desarr9llisruo, o


e.st1lo de v1dnera de la- soc1edaa de consumo norteamericana,
__

podemos llamar "petrolera") puede entonces considerarse


objetivamente a la luz de todos sus otros defectos, y por a. imitar por los demás países, y especialmente por los "en
que no, virtudes. . .
vías de desarrollo".
Entre los estilos pueblocentncos se encuentran las dlstmtas
� .

En teoría debería estar centrado en las grandes corporacio­


varuiñtesoersoct!lf ismo (no solo de las "vlaS fiacla"). bajo nes o empresas transnacionales, pero en la práctica, y sobre

presas, �.aves mP.E!�.e.S..PQL[lli:ervenció n. E!.!it�l§!J.,


cuyo nombre englobamos también al comunismo en sentido
á
todo en los paises que no son sede central de dichas em­
marxista (recuérdese que los marxistas llaman "socialismo"
sólo a una etapa de transición hacia el estilo final, lla· y por su invia6TITda intrínseca (las altas tasas de creci­
mado "comunismo"). Como principios fundamentales, ade· miento que su estilo de consumo implica sólo son alcanza­
más de eliminar la miseria y toda forma de explotación y bles con fuerte ayuda extranjera, voluntaria o involuntaria,
opresión, daremos énfasis a la participación intensa, la de modo que algunos países tienen que sacrificarse en favor
' solidaridad social y la creatividad _JJ_opular. Ningún socia-
lista va a estar eíi-clesacuerdo con estos objetivos, aunque
. de otros y las "brechas" crecen).

J
Bajo presión del populismo, se habla bastante de la "econo· ·
tal vez no todos hayan meditado suficientemente sobre su mía social de mercado", que es sólo una variante del desa­
instrumentos de viaru� De esto se hablará suficiente·
importancia, no sólo como fines en sí mismos, sino como rrollismo más preocupada por los problemas de distribución
ñiE!ñtelñá s adelante (véase también ET, caps. IV a IX).
del ingreso, sobre todo en sus aspectos sindicales.
Sistemas estatistas son los de fuerte intervención del estado
. _estiL<;u�ue.Q!9c�n1d.G9 en sus
Se está difuooieoda. _ltoy.....otro en la economía y en varios aspectos sociales, además d e
-declruª-{;ÍQ_ru�§". p_�rg -ªparentemente poco viable_._�nestáóTe:··es
_
educación (vivienda y salud, por ejemplo). E n todos los
eJ"populism,o". Con este vagó término - aesignamoíf uncr·
política de redistribución de ingresos a favor de los asa­
países del mundo el estatismo está avanzando velozmente,
y es ya la forma organizativa más importante, calificada
lariados algo más fuerte que lo habitual y sobre todo acom­ diversamente de "planificación", "intervencionismo" o "tota­
pañada de una redistribución de prestigio social, a través de litarismo".
gobiernos no sólo paternalistas sino que se declaran ene­ En cierto sentido el socialismo es también estatista, ya que
migos de las viejas oligarquías e intérpretes de la voluntad la economía se planifica, pero allí el estado es sólo un i�s­
popular (simultáneamente los intelectuales buscan la sabi­ trumento administrátivo de la población total -tal es el
duría popular). Como no se hace ningún esfuerzo por evitar proyecto, por lo menos-, mientras que aquí usaremos el
que esa voluntad popular siga siendo modelada por el con­ término "estado" en su acepción usual actual: un grupo
sumo opulento -por las empresas-, esa redistribución es minoritario más o menos estable de personas que se turnan
siempre insuficiente y sólo produce desequilibrios financie· en el gobierno, con poder suficiente para imponer desde allí
ros, inflación y estancamiento de la inversión privada. una política económica y social (sin preguntar por ahora e n
Puede haber formas más o menos capitalistas o planificadas beneficio de quiénes).
de populismo.. Podría decirse que todas se basan en aceptar Sea a través de las empresas del estado o de alianzas con
como legítima la "falsa conciencia de clase", como dicen los las grandes empresas nacionales y transnacionales, en la
marxistas -nada "espontánea" pues es dirigida a presiór.
publicitaria y educativa-. Ya anal-izaremos cuál es su pa­
práctica ese grupo dirigente se orienta hacia el empresa­
centrismo y por eso lo ubica·mos en esta categoría.

E� RJ-ªJ;tica eL RQruJiismq_§jg_y_!'LÍ!!Jl�<;u:mnd!L_c.o.[L_CjillÍI'.o
_ pel histórico. Nos interesa especialmente su forma más peligrosa para la
.. .. ... construcción del socialismo, que hemos llamado "despotis·
�!��_resa, y n�podrá salí!:._ de eso P-Or lo �emos mo", y que en una de sus formas históricas es nuestro

� --céñmco.�·----
dicho (y otras razones). Pero su proyecto verbal es pueblo- viejo conocido el "fascismo", aunque reconocemos que este
término puede prestarse a confusiones. Su característica
En el �o hay que hacer una gran divisió.n principal es el autoritarismo (lo hemos abreviado AUTO, en

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


24
25
Osear Va rsavsky
Ideas P re l imi nares
otras obras)., Tiene muchas variantes, de las que describire­
diéndose a una estructura que podría llamarse "feudal",
mos sólo dos arquetipos:
aunque no en sentido territorial sino del empleo.
El "despotismo rico", posible futuro de los países más in·
dustrializados y con poca población marginal. El país entero Volveremos r�pe _ tidas veces sobre estos estilos y sus pre·
_
cedentes h1stoncos; aqUI. solo
.
. se organiza y funciona como una inmensa empresa moder­ hemos. dado la mínima des·
na -coalición de empreS<!S transnacionales actuales, fuer· c�ip�ión necesaria para entendernos (véase en las páginas
zas armadas y algunas otras grandes instituciones de serví· SigUientes un cuadro �omparativo de tres de ellos). Todos
_
son arquet1pos, es dec1r, formas ideales (ni "promediós" ni
"normales") a alguna de las cuales cada estilo real se pare·
cios -un poco más militarizada que hoy, en el sentido de
reforzarse las actitudes de disciplina y respeto a las jerar­
quías. Las motivaciones principales son, por un lado el cerá en las características que nosotros hemos elegido como
"esenciales" constructivamente.
ascenso en ese escalafón de jerarquías, y por otro, la segu·
ridad de empleo y protección para los que están integrados Todos estos estilos son ramas de un mismo tronco: la
al sistema (esto significa que la empresa japonesa está "sociedad industrial", que apenas tiene un par de siglos de
más cérea. que la norteamericana de 'este "ideal"). existencia. Todos ellos se basan en el enorme aumento de

[
El concepto de país queda bastante'·desdibujado: por una la productividad por persona ocupada que la industria mo­
parte las empresas se exttenden por todo el mundo, y por d�rna permite, y comparten los enormes problemas que ella
otra cierta proporción de los habitantes queda marginali· m1sma crea.
zada del sistema y deben arreglárselas como pueden, a Resumiendo conclusiones de este libro, dentro de la sociedad
partir de los residuos o mediante actividades que. no inter­ industri.�l disting� �mos los siguientes estilos, que, aparte de
_
sus objetivos, d1f1eren en su época y su probable estabi·
fieran con las centrales.
lidad:
'>;vJ.e�;¡- bilidad
Esto sólo tiene estabilidad cuando los marginales son pocos
y se los puede tranquilizar mediante expectativas no muy Capitalismo liberal: pasado, tuvo más de un s i glo de esta­
fantasiosas. La estabilidad .económica se logra mediante la razonable.
explotación de otros países, pero en algunos casos eso no - Desarrollismo: presente, a desaparecer por inviabilidad
es indispensable (cuando la productividad es alta y los re-
·
física.
cursos naturales propios son suficientes). --Estatismo populista: presente, muy poca estabilidad: in­
El "despotismo pobre" es una posibilidad para países poco viabilidad social.
industrializados y con mucha marginalidad o subempleo. Se -Estatismo fascistá: futuro, puede durar. dos o tres gene·
parece al otro tanto en las actitudes y motivaciones que raciones.
fomenta como en su organización a través de grandes insti· -Socialismo (con una etapa estatista de transición): futuro,
tuciones muy jerarquizadas; pero la baja productividad -y muy estable y flexible.
la interferencia de transnacionales ajenas- produce dife­
rencias esenciales:
El sistema es incapaz de integrar a la mayoría de la pobla· DEFINICION COMPARADA DE LOS TRES ESTILOS
ción -y los grados más bajos del escalafón. sufrirán mu· USADOS COMO REFERENCIA EN ESTA OBRA
chas privaciones aun así-, y los marginales se convierten
entonces en el problema número uno. La forma autoritaria NOMBRE. CREA {de_ "creativo"); en otras obras
de resolverlo es convirtiéndolos en mano de obra forzada,
con tareas muy pesadas y en condiciones infrahumanas, que
(convencional):
��-::creafl · - - � ---�=-��,"�-,�����·
lo llaiñamo�o "socialismo nacio-
van reduciendo rápidamente su número y produciendo algu­
v� - :
L Participación:
-
Igualitaria, plena y profunda de toda
la población adulta; en el producto,
nas difíciles obras de. infraestructura. En algunos casos
puede recurrirse a métodos de genocidio menbs disimulados.
en el trabajo y en las decisiones polí­
De esta manera el fascismo pobre resuelve el "problema
ticas, administrativas y técnicas (y por
demográfico", mejora su productividad y puede dar más
lo tanto en la propiedad de los me­
recompensas a los trabajadores integrados en el sistema.
dios de producción).
2. Solidaridad:
De todos modos estos métodos ultra-autoritarios requieren
también mayor disciplina interna que para el fascismo rico. Hacia todos los individuos, no solo los
Eso, más los defectos organizativos iniciales, hacen proba­ visibles. Expresada socialmente me­
ble que cada institución adquiera cierta independencia, te.n- diante actitud no competitiva p�r pri­
vilegios, desaparición de toda forma de

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


26 Ideas Pre l i m i n a res 27

1 0. Derechos de las Objetivo explícito para plan ificar el u so


Osear Va rsavsky
dominación y autoritarismo: burocra·
generaciones de recursos, preservación del ambien­
te, política de población y flexibilidad
cías, tecnocracias, clases sociales, mar­
ginalidad, etc. futuras:
3. Motivaciones
para cambiar de PN.
1 L Educación:
No materiales, basadas en la respon·
más estimuladas: sabilídad solidaria, a probación social y Permanente, Igualitaria, profunda: to·
trabajo interesante (rotación de tareas dos son estudiantes y enseñantes (y
desagradables). trabajadores) durante toda la vida ac­
4. Nacionalismo:
tiva. Acceso fácil a todo tipo de i n ·
Entendido como diversidad cultural: li· formación.
1 2 . Producción:
beración nacional , teniendo como obje­
tivos la independencia cu ltural, econó­ El mínimo compatible con la satisfac­
mica y política. Poca imitación de ción de las necesidades populares en
modas, pautas de consumo, tecnolo· el grado establecido en el PN. Regu­
gía, arte y ciencia de otros países. lada por planes. Tecnología compa·
Poca integración en el comercio inter­ tibie con el estilo y los recursos. Cien·
nacional. División del trabajo y a lian­ cía funciona l, con excepciones.
zas estrechas sólo con países que ten­ 1 3 . Empresas
gan PN similar y puedan formar una
Nunca aisladas, nunca fines en sí
y otras mismas, sino sistema de órganos pa·
sola nación. instituciones: ra cumplir los objetivos nacionales
5. Creatividad: Causa y efecto del nacionalismo. Estí­ coordinadamente y sometidas al con­
mulo a la creatividad individual y gru· trol de toda la población. No pueden
pal en todo tipo de actividades. Ciencia dar privilegios especiales a su person a l .
14. Actividades
y arte del pueblo, no sólo para el pue·
blo. Lucha contra la homogeneidad I ntensas. Métodos eficientes de parti­
políticas: cipación directa general. Pluralismo
6. Nivel de vida
cultural mundial. político. Reexamen permanente del P N .
15. Libertades ·
Algo superior, para todos, al que co­ Autolimitadas por respeto a los dere·
material: rresponde hoy al ingreso medio de la i nd ividuales: chos de los demás. Libertad de com­
'población urbana integrada.
7. lntegracíón
pra limitada por las metas correspon­
Solidaria; a través de alta participa­ dientes del PN. Mayor libertad del
social: Ción, estímulo a los núcleos multifa· consumidor por participación artesan a L
miliáres no cerrados y las empresas
"transparentes" (estadías transitorias
en otros l ugares de trabajo y vivienda; NOMBRE CONS (de "consumista "); en otras
turismo participante, etc.). (convencional): obras lo llamamos DES, o "desarrol lis­
Grupo de referencia: toda la sociedad, mo capitalista ".
da y trabajo. l.
y en menor escala grupos de vivien­ ·
Participación: Democracia electon:11, igua ldad de opor­
8. Condiciones
tunidades, li bertad para elegir entre lo
Igualitarias, a través del trabajo en expuesto a la venta (si se tiene e l
de trabajo: equipo solidario. Rotación de tareas dinero). Participación en decisiones
pesadas o insalu bres (cuya disminu· importantes sólo a través de represen­
ción tiene a lta prioridad). Acceso gra­ tantes. Plena libertad lega l para moví·
dual a tareas técnicas con apoyo del lidad social.
equipo de rotación
2.
9. Seguridad: Apoyo fraternal de todos garantiza que Solidaridad: Hacia los individuos visi bles: caridad.
la sociedad entera se ocu pará de las Actitud competitiva: lucha por la vida
necesidades (de la lista dada) para y triunfo del más apto. División cla·
cada miembro, mientras viva. La par· sista, con privilegios just;ficados por
tic.i pación activa refuerza esa garantía. riqueza, fuerza o diplomas. Autorita·

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


28 Oscat Va rsavsky ideas Prel i m i n a res 29
rismo, limitado por garantías legales. recursos. "Plan if icación fam i liar" para
Respeto a obligaciones contractuales.
3. Motivaciones
las clases bajas. M uy poco i n terés por
Din e ro, poder, "status". "Compro. er· el largo plazo.
más estimuladas: go existo". 1 1 . Educación: Enfocada corno preparación de "re·
4. Nacionalismo: I ndependencia política forma l . Seguí· cursos humanos" en una eta pa obliga·
disrno a algún país . modelo en pautas toria para todos, y como obtención de
de consumo, tecnología, etc . Enfasis diploma que d a privilegios, para los
en que formamos un solo mundo. que pueden segui r estudios profesiona­
Integración máxima en el comercio les. Es un instrumento para el desa·
internacional y acatamiento a orga­ rrollo y la lucha competitiva.
12.
nismos regionales y mundiales, t i po
Producción: El máximo posible: lo que no se consu·
me se exporta y se atesora en divisas.
Naciones U n idas.
5. Creatividad: Objetivo secundario, limitado a campe· Su crecimiento es el gra n i n dicador de
tir en ciencia o arte dentro de las éxito o fracaso. Regulada por mono·
¡:.autas dadas por los países líderes. polios y mercado, con intervención es·
Tendencia a la homogeneidad cultursl tatal para evita r a busos exagerados.
13.
mundial. A cargo de mi norías intelec·
Empresas Las e mpresas, motivadas por su propio
crecimiento y el lucro, tienen la ini·
tuales que a veces se preocupan de
crear para el pueblo, que es consum í · y otras
dor pasivo. El arte popu lar es un � r­ i n stituciones: ciativa de la prod ucción. El estado les
tículo de consumo comercial más . impone a lgunas restricciones y les re·
6. N ivel de vida Consumo a lto, diversificado y de rápido suelve los problemas de i nfraestruc·
tura. Todas las i n stituciones -aun las
material: cambio para los "triunfadores". Desa· de a utogestión , cooperativas o volun·
tarias -tienden a poner los intereses
parición total de la miseria extrema
de su personal y su crecimiento p9r
(este objetivo no es realmente viable,
salvo para una minoría de países) .
Contractual, a través del trabajo y rn u ·
encima de sus objetivos declarados.
14.
7. I ntegración
social: chas instituciones; papel muy irnpor· Actividades Electoralismo con pluralidad de partí·
tante de los med1os masivos de difu· políticas: dos políticos com petitivos, con ventajas
sión. Exaltación de la tamílía reducida, para los que poseen mejores medios
dedicada al "ascenso social". Respeto de difusión.
a las leyes, 15. Libertades Limitadas por los derechos de los de·
Grupo de referencia: partido político, i ndividuales: más y por la lucha contra l a "subver·
país "modelo". sión" (ataques al PN). Fuera de eso,
8. Condiciones Las que puedan conseguirse en nego· limitaciones autom áticas dadas por e l
de trabajo: ciaciones competitivas con la " patro· dinero poseído y l a variedad ofrecida
nal". Defensa sindical del salario, ser­ por el mercado .
vicios sociales, seguridad e higiene,
estabilidad y escalafón. Derecho de
"huelga legítima", reglamentado. NOMBRE AUTO (de "autorita rismo "), o "despo·
9. Seguridad: Posesión de dinero, o sistemas de se­ (convencional):
l. Participación:
tismo" o "fascismo pobre".
Muy l i mitada; sólo por vía jerárquica
guridad social: jubi lación y asistencia
médica para los trabajadores orga n i · y representantes i ndirectos. Subordi·
nación y cumplimiento de las funcio·
zados y sus familias.
10. Derechos de las Medidas preventivas mín imas para evi·
nes asignadas, como parte d e l esfuerzo ·
tar problemas de mediano plazo por
común. Cada persona se identifica con
generaciones su rol asignado, hasta que le corres·
futuras: contami nación ambi?ntal o escasez de ponde ascender.
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
.3 1
30
I d eas Pre l i m i n a res
Osea r Va rsavsky ·
2. Solidaridad: Dentro de cada i nstitución y por ni­ 1 0. Derechos de las Sólo se toma en cuenta en el sentido
ascenderse e n e l escalafón jerárquico.
veles jerárquicos, algunos de los cua­ generaciones de lega r una "potencia instalada" gral'!-
les se convierten en castas hereditarias. futuras: de: i nfraestructura, reservas de recur­
Autoritarismo. sos estratégicos. Inflexibilidad total
3. Motivaciones Disciplina, aprobación por la superio­ para cambiar el PN: se intenta conver­
más estimuladas: ridad. Expectativas de ascenso rápido tirlo en dogma a través de educación

1 1 . Educación:
en el escalafón. Confianza en las auto­ infantil sectaria.
ridades máximas. Para lograr. sum i sión, discip l i na y vo­
4. Nacionalismo: Entendido como aumento del prestigio luntad de sacrificio, confianza en el
potencia militar y eéonómica. Defensa
i nternacional del país en base a su PN y en las autoridades. I n tentos de

12. Producción:
reforzar la formación técnica.
y posible expansión de la soberan ía Máxima, en la medida permitida por to­
territorial. Alardes de i ndependentis­ das las restricciones sociales anted i­
mo d i plomático pero poca i ndepen·
dencia económica y cu lturaL Integra·
chas. Alta prioridad para l a s inversio·
nes en industria pesada y militar.
ción grande en el comercio i nterna­ Regulada por gobierno, mercado inter-
cional. Desarrollo de algunas líneas
1 3 . Empresas
nacional y empresas grandes.
tecnológicas propias en ramas de inte·
rés especial. Como en CONS, con el agregado de que
5. Creatividad:
y otras tienden a convertirse en feu dos compe·
Estímulo a ciertas ramas de creativi­ in stituciones: titivos por los pocos recursos existen­
dad tecnológica especializadas, a cargo tes y el uso de i n fraestructura. Aca­
de pequeflas m inorías profesionales
14. Actividades
tamiento formal a los planes.
(que pueden constituir tecnocracias).
Estímulo y control del arte para con· Partido único. Corporativismo. Buro­

1 5. Libertades
sumo masivo. políticas: cratiswo.
6. N ivel de vida Consumo opulento para las m inorías Limitada a actividades familiares. Tra­
material: dominantes y muy austero para las i ndividuales: bajador ligado a la empresa o a la tierra;
mayorías i ntegradas. Hambre para los control permanente. Marginales en
marginales. régimen tipo cam po de concentración
(mano de obra forzada).
1. Integración Compulsiva, para los integrados, a tra­
social: vés de su ubicación escalafonaria. Ba­ Las razones para haber elegido estas definiciones se irán
sada en llamamientos a la Tradición, viendo en el texto. Las que más han cambiado desde su
Fami lia, Propiedad, Religión, Patria. primera versión -1968 (1)- son las de AUTO, al que
U so integrador del deporte, y sobre al' comienzo se le daba u n carácter semi-populista; el aná­
todo de las i nstituciones de todo tipo. lisis histórico nos mostró la conveniencia de separar los
poración (o sea m inoritario pero ma·
Grupo de referencia: el sindicato o cor· aspectos populistas de los autoritarios.
Ya hemos dicho que CONS no es viable, ya a med ia no plazo;
sivo). sus metas son utópicas, como ahora también han demos·
8. Condiciones Desiguales, según jerarqu ía ocupada. trado sus propios futurólogos. Los trabajos tipo Club de
de trabajo: Difícil defensa gremial de las condi· Roma (4) muestran justamente que si se trata de extender
ciones materiales. Separación total d e a todo el mundo el " modo de vida norteamericano" no hay
trabajo manual e i ntelectua l o técnico. recurso que alcance, a menos que "todo el m undo" sea
Tareas especialmente pesadas a cargo muy poca gente. Pero como el espíritu liberal del desarro·
de mano de obra forzada, reclutada llismo le impide tomar medidas para u n descenso drástico
entre marginales. de la población sin traicionar su propio PN, éste no resulta
viable. Tendrá que i nclinarse hacia el socialism,o o . el fas ·
9. Seguridad: Seguridad social garantizada por la -ins­ cismo.
titución en que se trabaja. Aumenta al
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
32 Osea r Va rsavsky I d eas Prel i m i n a res 33
Anotemos como punto muy importante para toda estrategia a categorías que con otra racionalidad se . �e q � e so� en
política, que las "fuerzas productivas" con que cuentan estos . Y
gran medida indepe � dientes: costos y �enef1c1os, 1 �yers1on
estilos para construirse, no coinciden e ; • teramente, en nues· . .
rentabilidad, comercio extenor e mtenor, producc1on y dls·
tra opinión, con las usualmente admitidas. tribucíón del ingreso.

y en el empuje individualista de un cierto grupo social; su


El capitalismo li beral se basó en la industria mecanizada La consecuencia en este último caso es que el sistema pro·

de salarios intereses y demás p recios-, y con ese dinero


ductivo decide cuánto dinero le toca a cada uno -a través
sucesor, el desarrollisrno, sólo refuerza eso con la autorna·
tización y la organización "científica" de la empresa. Todo uno comp�a lo que puede. El modo de producción deter·
esto es necesario también para el socialismo, el fascismo mina la distribución del ingreso.
y demás estilos posibles en esta época. En el paradigma constructivo, el PN garantiza cierta parte
La "socialización" de esas fuerzas productivas -su inte· del consumo a cada uno (para simplificar supongamos que
gración a nivel nacional, planificación, organización de su es casi todo, como en CREA). Con eso, distribución y pro·
interdependencia- es, corno lo vio Marx, la superación del ducción quedan desconectados. Para verlo, recomendamos
capitalismo y una condición necesaria para el socialismo. a los no economistas que piensen en todo el sistema produc·
Pero esa nueva fuerza p roductiva, la organización global, tivo como consolidado en una sola gran empresa con muchas
no es suficiente para el socialismo, ni es controlada por la secciones, y toda la población como una sola g_r� n familia
clase obrera sino por otro grupo social: la burocracia. Tarn· solidaria. Agregamos el Estado; como simple of1cma adm1·
bién puede, y debe, ser utilizada por el fascismo. La nueva nistrativa.
fuerza p roductiva que sí es típica del socialismo, es la Todo ocurre como si Producción entregara todos los bienes
;Jarticipación creativa y solidaria de todos -en otras pala· y servicios de consumo al Estado, co � o una especie . �e
bras, es el " hombre nuevo" socialista-, capaz de planificar, tributo. Al mismo tiempo el Estado ex1ge a la poblac10n
organizar y usar las máquinas o inventar nuevas de manera como tributo las horas de trabajo que según los cálculos
que se .cumplan los objetivos de fondo del socialismo. eran necesarias para produci r lo repartido. Todo otro i � �u­
El fascismo en cambio, a máquinas y planificación agrega mo (incluso inversiones) es cues! ión int� rna de Produ �c1on;
la opresión genocida, el desP.otisrno; fuerza destructiva más sus efectos hacia afuera ya estan reflejados en el calculo
que productiva, pero que combinada con las otras le per­ de las horas de trabajo. Como en una familia, si a cada
mite alcanzar sus objetivos. uno le toca un par de zapatos, no se espera a que pueda
Consecuenc ias para la política económica y tecnológica .
pagarlo para entregárselo: el Estado no se guarda nada Y
entrega a cada uno lo que le toca según el PN, y que para
4.
El método constructivo, y su planteo "pueblocéntrico" a eso fue producido. , .
través de las necesidades humanas que la sociedad se La vieja fórmula comunista "a cada uno segun sus necesl·
compromete a satisfacer en cierta forma, grado y plazos, dades, de cada uno según su capacidad", aclara e_l aspecto
obligan a una interpretación muy poco ortodoxa de los gran· social de esto, pero no el económico, constructivo, p � es
des problemas económicos actuales, y sugieren medidas que ¿qué pasa si las capacidades no alcanzan para la_s n� ces1da·
.
no corresponden a . la "racionalidad" económica usual, basa· des? El método del PN permite establecer el eqU I Iibno entre
da en el capitalismo. ambos, pues no trabajar demasiado es también � na necesi ·
Daremos aquí un brevísimo resumen de esto, en la medida dad d e l a lista, y siendo posible calcular el eqUI �� Iente en
_
El terna está algo más desarrollado tanto en PN, cap. 1 1
indispensable para la lectura de los capítulos siguientes. horas trabajadas de una mayor o menor sat1sfacc1on de las

como en ET, cap. 1 1 1 .


otras necesidades, la sociedad podrá elegir lo que más pre·
fiere (con errores de cálculo que muy rápidamente se harán
(De los países actuales, China e s el que parece tener una insignificantes). .
política económica · más de acuerdo con estos planteos). Es en esta elección previa que aparece algo parectdo a los
preci'os (equivalente marginal en trabajo de cada "canasta"
- Distribución del ingreso de productos y de recursos). Para � � funcionamie � to d�l �N
se ve en cambio que ni ellos ni el dmero desempenan mngun
Sólo es problema conceptual en los estilos que no garan·
papel de importancia (los precios siguen sirviendo para des·
centralizar las decisiones menores, véase ET, cap. XII Y PN
tizan un nivel de vida suficiente para todos, y en los cuales
los productos se adquieren con dinero que se adquiere tra·
cap. V I l ) .
bajando. El valor monetario asignado a productos, trabajo,
capital, etc., a través de precios es lo que mantiene unidas

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


34 Osear Va rsavsky Ideas Pre l i m i n a res 35
- Desempleo eso s e organiza, resolver e l desempleo con medidas de corto
En un estilo ¡:,ueblocéntrico, un desempleado es un privi le­ plazo, empezando por un subsidi � inmed � ato, � luego tareas
p roductivas que no signifiquen nmguna mvers1on . , de modo
giado: sus necesidades pri ncipales están satisfechas y no
tiene que trabajar. Por supuesto eso ocurrirá sólo por errores que puedan ser abandonadas -a favor de otras � ás conve­
admi nistrativos . Hoy, por lo dicho más arriba, el que no nientes, a medida que se i n stalen- sm que se p1erda nada
trabaja no come. importante.
Estas observaciones generales tierien algunas implicaciones
prácticas de importancia . Por ejemplo, se recomienda hoy a - Exportaciones
los paises "subdesarrol lados" que uti licen tecnologías de Muy pocos discuten hoy la estrategia de comercio exterior,
alta i ntensidad en trabajo, para dismi nuir el desempleo; esto resumida en la frase de moda "política agresiva d e exporta­
es una estrategia suicida, y nuestro método permite ver ciones" . Hay obsesión por exportar el máximo posible, con
por q u é y sugeri r soluciones. subsidios y estímulos de todas clases, llegándose a la insta­
Las i nversiones no son medidas coyunturales o de corto pla­ lación de fábricas modernísimas desti nadas exclusivamente a
zo; una vez decidida una política tecnológica, sus efectos exportar. Nuestros pafses están quedando firmemente inte·
duran largos años. Es i ndispensable entonces tratarlas en el grados a la red del comercio i nternacional, que no controla
marco de un PN. Se ve entonces que cualquier estijo no mas precisamente nosotros. A través de p �e� ios i nju �tos Y del
demasiado modesto resultaría mviable, con esa estrategia monopolio de fiMes, seguros y otros serv1c1os, se e¡erce � oy
tecnológica intensa en trabajo, por falta de mano de obra.'' el neo-colonialismo económico, contra el cual es práctica­
Este absurdo ocurre por mezclar un p roblema de distribución mente imposible rebelarse, porque ya hoy dependemos vi�al­
de i ngresos con uno de producción, cosa lógica en la racio· mente de las imp:Jrtaciones: si nos las cortan, se paraliza
nalidad cap:taPsta. todo nuestro sistema productivo.
No es necesario hi lar muy fino para descubrir por qué los Esa dependencia se agudiza porque el deseo de exp? rtar im­
expertos educados en los países domi nantes nos recomi.en­ plica producir bienes con demanda segura, y a prec �os y ca­
dan eso: como las empresas transnacionales n o van a seguir lidades competitivos, lo que ex1ge usar tecnolog1as muy
ese consejo, por cierto, quedarían en condiciones . inmensa­ "avanzadas", lo que significa depender de quienes las ven­
mente superiores a las empresas nacionales y del estado que den, y de sus insumas.
lo sigan. Pobreza y dependencia son las perspectivas para un El ú nico consuelo es ver cómo, por mal cálculo, las poten­
pais que depende sólo de la mano de obra usual, poco cali­
también de importaciones de petróleo que n � controlan : Y
cias que nos explotan de esa manera quedaron dependiendo
ficada y sin ayuda de máquinas. Sería más honesto aplicar
directamente las recetas keynesianas: crear empleo totalmen­ tendrán que admit i r nuevos socios en su negocio ga ngsten l.
te improductivo a través del gobierno, como excusa para
Es lógico que las empresas privadas estén desesperadas por
pagar salarios en vez de dar subsidios a los desempleados. entrar en una trenza tan fabulosa que deja no sólo ganancias
Pero la tecnología usual también crea dependencia pues hay grandes, legales e i legales, sino la posib i lidad de de positarlas
que comprar.la afuera, y por supuesto no resuelve el proble·
en países seguros (aunque también aquí los "peces chicos "
ma de desempleo, al contrario (repítase el cálculo anterior entre estas empresas están aprendiendo que para ell ?S el ne"
su¡:,oniendo que la productividad aumenta al 5% anual). Esa gocio no es tan bueno); pero es menos compre ns1ble que
es la justificación para proponer la estrategia que estamos _
economistas y políticos de izquierda se muestren Igualmente
criticando. ..
E! método constructivo conduce a propuestas concretas, por
entusiasmados, y aplaudan a cualquier gobierno que logra
nuevos clientes en el exterior.
lo menos para el estilo CREA: mejorar la calificación de la
mano de obra, diseñar nuevas tecnologías según líneas indi­ Constructivamente ' las cosas se ven exactamente al revés.

Estas pueden calcularse conociendo el PN y 1� es�rategia


cadas en ET (todo el texto se refiere a eso) y mientras todo Las exportaciones si rven sólo para pagar las importaciones.

• El c a l c u l o no requiere ningún modelo matematico s i n o sólo manejo tecnológica (esta última a su vez se elige para m1n1m1zar las
d e tasas: tecnologías intensas en trabajo i m p l ican, casi po r defin'ción, importaciones, si el PN es algo nacionalista). Eso es lo que
q u e la productividad p o r persona ocupada se mantiene constante
(puede bajar, y como máximo .podría s u b i r a l 1 ó 2 % a n ual). S i se
debe exportarse: más, sería trabajar para que otros gocen
pretende u n modesto crecim ie nto del producto por persona del 4 % . del fruto de ese trabajo.
el e m p l eo s u b i ra a n u a lmente como m ín i mo un 2% más rápido q u e En el comercio exterior no podemos evitar los problemas de
la población. Entonces u n desempleo del 1 0 % se e l i m i n a en menos
de 6 años y a parti r de entonces hay desempleo negativo (es decir, ¡:,recios; ellos no pueden ser fijados por el PN; dependen de
hay q u e a u mentar la jornada l a bo ra l y la población activa). la voluntad del resto del mundo, no de .la nuestra. Por eso

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


36 Osear Varsavsky I deas Prel i m i na res 37
m ismo constituyen una forma de explotación i mportantísi ma menos q u e resuelvan a lgún problema coyuntural de hambre);
y disimulada por parte de l ;;t s empresas tra.nsnaciona �es que si son de capital y bien elegidos, pued en tener efectos deci·
controla n e l comercio m u ndial , y hoy es mas producttva que sivos para la historia del país.
los beneficios de las ventas locales de las filiales de esas Tener un superavit permanente significa a l revés, e ntregar ri ·
empresas. * A través de precios inj � stos, tam bién pueden ex· queza al extranjero, a cam bio de docu mentos o "divisas",
plotarno s países sin empresa s pnvadas . que en el mejor de los casos son pa ra un país chico tan
Lo que sí puede hacers_e es desconecta r po � compl�to los
precios externos de los mternos. En todo est1lo �stat1sta ei
poco útiles como una cuenta de ahorros en época de infla·
•.
ción y desabastecimiento. Nótese . repetimos, que si los pre·
gobierno puede centralizar t<?tal f!! ente el comercio ext�n.or: cios internacionales fueran justos, tend ríamo� su peravit per·
compra r en el país a los prec1os mternos, lo_ que ha dec1d1do manente y gra nde desde hace más de un siglo, y todos los
exportar, y vender a las empresas, también a . los precios in· grandes países nos deberían dinero; que esto no es un chiste
ternos, lo que ha decidi� o i m portar. Los prec1os externos le se está viendo en estos años cuando los países productores
sirven para calcular cuanto _debe exportar para paga.r l � s de petróleo aumentaron los precios, ap rovechando la coyun ­
i mporta ciones necesarias segun el PN. No hace falta mngun tura política favorable.
tipo de cambio (automática mente q ueda definido uno para la verdadera intensidad de la sanguijuela norteamericana se
En parte es lo que ya hacen hoy todos los gobiernos a l
cada artículo, pero no se usa). nota en que; a pesar de los precios que impone a su favor
y de los grandes ingresos de divisas por beneficios de sus
fijar a ra nceles diferenciales , s � bsidios, r�i ntegros, t�pos de
cambio especiales, etc., pero solo lo hacen con verguenza Y
empresas en el extranjero y a portes de capital extranjero, se
ha endeudado, y no por enviar dólares afuera -qu e son bien
cuando no hay más remedio. pocos- sino por adquirir muchas más riquezas vía importa­
Por ú ltimo, el transporte innecesario de mercancías es. un ción, que las que entrega como exportaciones. Para ma nte·
derroche de combustibles y otros recursos, totalmente Irra­ ner ese desequ ilib'rio sin protestas, a provechó su . prestigio
cional en épocas de escasez. de gran potencia para imponer el dólar como dinero interna·
cional. Como esos papelitos verdes resultaron entonces ne­
-. Deuda extenna cesarios en los bolsi l los de todo empresario y turista, estu·
Para completar el parágrafo anterior, digamos que tam poco vieron en gran demanda, como si fuera n comestibles, hasta
se justifica el temor exagerado al endeudamiento externo ni que hubo suficiente liquidez. Hasta ese momento EE. U U .
el deseo de acum u la r grandes reservas de divisas. "pagó" sus deudas fabricando papelitos.
Debe entenderse que una deuda es esencialmenteli un inst:ru· Si esos papelitos volvieran todos a EE. U U . en manos extran ­
mento de pr.esión política, como ya lo sabía S akespeare jeras, se llevarían todo e l producto indu strial del a ño, como
puede ser llevado a la práctica sólo si no hay otros instru· ma nga de la ngostas; De Gaulle fue el primero q u e intentó
mentos de poder q u e se opongan. El acreedor de un pode­ hacerlo llevándose oro, pero sólo tuvo un éxito relativo por·
roso se convierte casi en su socio, si no en su víctima. que todavía nadie más que él creía en la decadencia nor­
Esa situación no es eterna, pero puede durar lo suficiente· teamericana. Hoy esos papelitos ya están com pra ndo fábri­
para financiar grandes cambios en el país deudor, si es qu e cas para europeos, japoneses y árabes.
éste tiene u n PN que lo oriente y le dé firmeza. E E . UU. La moraleja no es que el endeudamiento es malo, sino q u e
lleva décadas de fuerte endeudamiento que lo enriqueció Y debe ser bien aprovechado. EE.U U . lo derrochó en a lardes
recién ahora que su poder político está en declinación se ven imperialistas, industria bélica, consumo opulento, y al perder
las primeras iniciativas serias para obligarlo a pagar. por eso poder económico y moral, sus viejos acreedores se
¿Por q u é decimos q u e el endeudamiento enriquece? Es una atreven a reclamar lo suyo, como ta ntas veces sucedió a los
pequeña exageración, basada en el hecho real de que el reyes desafortunados, a lo largo de la historia.
déficit de la balanza comercial (importaciones menos expot· Para u n país que es débil de entrada, la cosa e s diferente
taciones), que es el primer motor de la {jeuda, sí enriquece. hasta cierto punto: le es m ucho más difícil negociar buenas
En efecto, significa q u e han entrado más bienes que los que condiciones, y entonces puede l legar a ceder m ucho poder
salieron (sin discutir ahora la justicia de los precios) y eso de decisión -sobre su política moneta ria, económica y a u n
es riqu eza real. social- a cambio d e mantener s u crédito y n o sufrir repre­
Si los bienes son de consumo, esa ganancia es efímera (a salias económicas o aun ver volteado su gobierno. Pero estos
peligros en general se exagera n, y como la autocensura, ha·
• En el comercio internacional, una variación del 1 0 % en los pr<:· cen más dóciles que lo necesario a esos países.
cios hace diferencias que superan el producto bruto total de Argentona. El enfoque constructivo, que·exíge pensar en térmi nos de bie·
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
I deas Prel i m i n a res
38
39
O.::; c a r Va rsavsky
�emá_tica , es el de la ciudad y el campo (en el "campo" no
nes reales y capacidad de producción de los bienes deseados, mciUi mos a los terratenientes, que son parte del poder urba­
en vez de esconder todo bajo el lenguaje un iformizante del no) . .Pri !Jlero por la fu� rza y luego por la tradición , la ciudad
consigUió .
unos ,termmos de intercambio" (pre cios de los
dinero, nos indica que la estrategia correcta no es equi librar
el balance de pagos, sino equilibrar la deuda con la fuerza productos que ex�orta el campo, comparados con los q ue
política del país: l levar a la máxima deuda que no implique éste v� nd � a la c 1udad) tan favorables, que si se quisiera
h ace � JUStiCia .
. soc1al, dando a los cam pesinos u n nivel d e
pérdida del poder de decisión. Eso siempre que a través del _ _ n o a lcanzaría todo el p rod ucto agrí­
PN esa deuda se esté usando para generar nuevo poder eco­ VIda Igual a l promedio,
nómico y político que permita prolongar ese estado de cosas cola ara pagarlo. Aunque eso es absurdo para el sentido
y terminarlo por ú ltimo sin mayores inconvenientes. comup n , ya que el campo produce todo lo que comemos, re­
sulta as1 conta blemente, porque la u n idad usu a l para medir
- Formación de precios el pr'!d ucto o va lor agregado es el precio. Los precios injus­
Estos precios de que hemos estado hablando se forman, se· tos CIUdad/ca m po producen entonces ese extra ño resultado.
gún la teoría libera l , por comparación de oferta y demanda Eso se ve más claro aún cuando se recuerda q u e el valor
en el mercado libre. La teoría marxista parte del valor tra­ agregado o producto es la suma de beneficios y salarios (an­
bajo de los bienes, pero también termina usando la oferta/ tes de ahorro e impuestos); es evidente entonces por qué la
demanda para llegar a los precios de mercado . Y en efecto, industria o los se_rvicios urbanos dan "mayor valor agregado"
no hay duda de que lo que escasea mucho diícilmente sea Cl.ue e l campo: simplemente porque esos beneficios y sa la­
barato, o lo que sobra , caro. En alguna medida los precios nos son mayores en la ciudad; el ingreso se distribuye de­
reflejan la · escasez, relativa a la demanda. _
sigua l mente.
Pero éso es sólo parte de la historia, y en genera l -es decir, Exactamente lo mismo ocurre con el comercio internacio­
salvo casos extremos de escasez o abundancia- no es hoy nal: el país o la empresa transnacional que tiene poder para
la parte más importante. La relación oferta/demanda sólo modificar los precios a su favor, lo hace, y de ese modo
fija amplios límites, entre los cua les otros factores determi­ explota a los demás. Eso se hacía a ntes a cara d escubierta
nan los precios efectivos. Eso ocurre porque los precios son �como cu? ndo España fijaba por decreto nuestros precios
uno de los principales instrumentos para distribuir i ngresos, m1entras fu1mos colonia suya- y ahora con mayor disimulo �
y e l interés de cada grupo socia l o país está en fijarlos en su fomen �ándonos un estilo de consumo que nos hace acepta1
propio beneficio. Como el beneficio de unos es el perjuicio cualqu1er precio sin discutir mucho. Cuando la OPEP violó
de otros, ocu rre que este proceso se transforma en un con­ estas re!Sias de "ética comercial" aumentando políticamente
flicto de i ntereses, y por lo tanto en una prueba de fuerzas. los prec1 ?s de su petróleo, produjo gran i ndignación, pero no
Podemos decir que el precio es un reflejo del poder de nego­ hac1a mas q� e recup� rar par�e de lo q ue había estado pa­
ciación de las partes i nteresadas, y ese poder depende tanto gando d e ":l as a los ' ":Jp ena _ hstas desde hace sig los (y nó­
o más de la fuerza bruta o la ley que de la escasez. tese que solo se atrev1o a hacerlo cuando estim ó que los
I nternamente el factor decisivo es la política del gobierno a l EE.U U . no estaban en condiciones de contestar con su pri n­
respecto: desde arriba s e puede fijar y controlar los precios _
Cipal poder de negociación: la fuerza m ilitar).
hasta tal punto que no nos equivocaremos demasiado si En u n estilo pueb!océntrico sí pueden usarse los precios para
_
d 71 PN, Y prefe �en.c1as margmales de los consum i dores para
decimos que todos los precios son políticos. Es así como el med1r escaseces gl '! bales d � recursos frente a los objetivos
gobierno permite que a lgunas de sus empresas eleven los
precios hasta a utofinanciarse,. mientras permite que otras ajustar esos obJ �t1vos con mayor precisión (ver PN y ET).
tengan déficit porque la elevación de sus precios es política · No son en camb1o necesarios para la distribución efectiva de
mente peligrosa (como en los ferrocarriles) , y es así como consumos o insu mas.
fija precios especia_l es para la energía cua ndo qu;ere estimu­
lar una industria o una región. - Rentabilidad, productividad
Los salarios son otro viejo ejem plo de precio político: el
poder de los sindicados impide que bajen aun con fuerte Como es lógico, nuestro e nfoque tampoco acepta los crite­
rios empresocéntricos de rentabi lidad monetaria de empresas
Y de nuevas inversiones y tecnologías. Usar los precios d e
desocupación. Muchos procesos de inflación no estructural ,
promovida por especuladores-empresarios, s e detienen como
por encanto ante un gobierno que i nspira temor, como he­ mercado . . pa_ra evaluar los productos y los costos, y luego

El caso más antiguo e importante en que la diferencia de


mos visto varias veces en Argentina. calcular md1cadores como costo/beneficio, o beneficio/capi·
tal, (con tasas de descuento para los a ños futuros basadas
poder de negociación ha conducido a una explotación sis-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
40
41
Osear Varsavs ky
Ideas Prel i m i n a res
también en el mercado de capitales financieros), es un mé·
todo que ya empieza a ser abandonado, de mala gana_. por dejar para después del período abarcado por e l PN-, u n
Jos mismos em presarios privados. Las grandes corporaciones exceso significa exceso sobre esas reservas pla neadas, y en­
ya están usando criterios de crecimiento con prioridad sobre tonces Pl!ede procederse a un ajuste de metas, transfor­
los de beneficio (sin a bandonar éstos). Los manuales de mando ese exceso de recursos en aumentos marginales d e
evaluación de proyectos -sobre todo los de age.ncias inter­ otras metas (esto hay tiempo para hacerlo con un amplio
nacionales como la ONU- incluyen cada vez más "criterios estudio de preferencias sociales, incluso su variación tempo­
socia les", o costos sociales: empleo, contaminación, desarro­ ral, lo que da un sistema de precios margi nales relativos pa ra
dependencia. El ejem p lo más cómico Y cl � r? de las dificul­
llo regional, y en estos últimos años, todavía con timidez, las metas).
El óptimo es pues minimizar el gasto de recursos a objetivos
tades actuales del vie¡o concepto de rentabilidad, se encuen · cumplidos, en contradicción total con la filosofía desarrollis­
tra en la propuesta norteamericana, 1974, de fijar un precio ta de resolver todo problema mediante aumentos de produc­
mínimo para el petróleo -a pesar de que fue su aumento lo ción. El despilfarro de recursos hace i ncluso crecer el pro­
que desató la crisis-, para que así resulten rentables otras ducto bruto, clásica medida desarrollista del éxito del sis­
fuentes de energía. tema.
Creemos q u e todos estos remiendos cada vez más frecuen­
tes -y que pueden siempre reducirse al uso de "precios de - Estrategia tecnológica
cuenta " diferentes d e los de mercado- adquieren su ver­
dadero � ignificado a través del enfoque constructivo, que a El mundo está despertando a la necesidad de diseñar estra­
tegias tecnológicas, es decir, pensa ndo en el largo plazo.
la vez propone una manera sistemática y "racional" de ata­ Ya se están tomando algunas medidas en el campo de la
car todo el problema ("racional", adecuado a los objetivos energía, petróleo y a lgunos otros recursos, pero lo usual e s
y los recursos).
Citamos de ET, obra dedicada a explotar las consecuencias todavía ignorar l a estrategia y hacer, cuanto más, algo d e
de esto para la tecnología: "Esencialmente, 'rentable ' signi­ táctica espontánea.
En ese río revuelto aprovechan los que sí tienen u na politica
fica . . . que ese uso de recursos que podemos llamar inver­ preparada: las empresas transnacionales, que nos imponen
sión, ju nto con las demás i nversiones e insumas contempo­
ráneos y futu ros, garantiza cumplir el PN con los recursos con facilidad las tecnologías que ellos prefieren, y nos hacen
senti r héroes de la "liberación" dejándonos ganar algún
totales disponibles. Hay que tomar en cuenta todos los ob­ round en los regateos sobre las condiciones comerciales d e
jetivos del PN, materia les o no, y todos los recursos nece­ los contratos d e venta de tecnología, o d e "transferencia" ,
sarios. U na i nversión es más rentable o eficiente que otra como a veces se llama cínicamente a esta forma d e colo­
si ahorra más recursos escasos; sólo si hay exceso general nialismo.
de recursos puede i nteresar una producción mayor que la Para nosotros, la estrategia tecnológica se fija como se dijo
fijada. De otro modo, la empresa que excede sus metas en el parágrafo anterior, y sus características son de dos
puede estar quitando recursos i ndispensables para cumplir tipos:
otras metas". "Estilo", que incluye todas aquellas modalidades que l a
El cambio esencia l es que ya no interesa la rentabilidad ais­ tecnología debe tener para cumplir ella también, como cua l­
lada, en primera aproximación -eso en cambio sigue i ntere­ quier otra actividad social, con los objetivos del PN. Se re­
sando para refinar cálculos y para decisiones de menor im­ fieren específicamente a:
portancia, que se toman descentralizadamente-, sino que
cada cálculo debe hacerse en el marco del PN com pleto y de Cumplimiento del legado final de recursos, y derroche to·
su estrategia tecnológica. Resulta así que la forma racional !erado.
de medir la escasez de un recurso es comparando el total Condiciones de trabajo (materiales y de todo otro tipo) q u e
de sus usos previstos, con la disponi bilidad, natural o creada, implica.
prevista. Así se evalúa en primer término la "rentabi lidad" Dependencia tecnológica y científica.
de toda una estrategia tecnológica a objetivos fijos (entre las Papel de la organización o tecnología social.
tecnologías se cuenta el comercio exterior). En ET, cap. 1 2 , Escala de producción preferida.
se propone i ncluso un indicador numérico de esa rentabilidad, Papel del trabajo no calificado y calificado.
en térmi nos de "máxima holgura" general de recursos. Importancia y papel de los materiales, estructura, diselio y
Como esos mismos recursos figuran entre las metas del PN manejo.
·--"legado final", o sea reservas de cada uno que se desea Papel y características de la artesanía.
Características de la investigación tecnológica y c i entlfica.
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
I d e a s P re l i m i n a res 43
42 Osear Varsavsky
de la ejecución; dando di rectamente órdenes de entrega de
Y otras que pueden agregarse a esta lista (que es la usada los materiales en las cantidades estipuladas, o dejando más
en ET). responsabilída-J descentra lizada para distribuir ciertos par·
"Gran estrategia"; que complementa lo anterior con una ques de recursos entre un conjunto de obras, o por cualquier
especificación de las líneas tecnológicas que serán más otro método, que debe "guardar esti lo", es decir, no viola r
estimu ladas, de una manera grosera pero que permita esti· las características genera les del PN , para que los medios n o
mar globalmente los recursos necesarios para ello y calcular traicionen a los fines. E s un típico recurso político: poder
así la viabilidad clel PN. Ejemplos: formas de energía, ma­ para actuar sobre otros recursos.
teriales preferidos para cada función, peso de los estudios El financiam iento externo sigue otras reglas, pues allí quien
previos, peso de la "modularización", de equipos y proce· autoriza a retira r materiales no está sometido a nuestra vo·
sos, etc., etc., etc. Juntad. La actitud con que debe encararse fue resumida en
Esto debe hacerse para cada sector productivo y para diver· el parágrafo sobre endeudam iento.
sos "sistemas trans-sectoriales", como puede verse en los El papel del financiamiento monetario es esencial en el ca­
caps. V I I I y IX, de ET. pitalismo porque hay recursos sin movilizar, capacidad poten ­
Creemos además que este planteo exige y garantiza una cial d e producir que se desperdiciaría si los empresarios no
dosis de creatividad bastante más amplia y profunda que lo tuvieran ese capital inicial para moviliza rlos. Eso i ndica q u e
usual en este campo en los ú ltimos años. el capital financiero sólo produce valor en e l m i s m o sentido
Para el caso de estilos socialistas, se llega en la obra citada que el gatillo produce la salida de la bala, y puede ser reem­
a varias sugerencias más concretas, y se insiste sobre la plazado por muchos otros métodos de autorización para or·
necesidad de armonizar el estilo total con el tecnológico: ganizar, como dijimos.
cierto tipo de tecnología puede ser incompatible con una
cierta manera de vivir, y no sólo porque contamine, o pro­ - Déficit
duzca cosas indeseables, sino porque puede exigir una ma· En u n estilo pueblocéntrico total no existe el déficit, pues
nera de trabajar, y por lo tanto de pensar, opuesta a los todo se maneja directamente en el plano real, de bienes y
objetivos generales. Pero, citamos también: "No cabe duda de servicios, sin necesidad de dinero. En su arquetipo ideal, u n
que mientras no cambie la actual estructura de poder es ab· consumidor n o tiene que pagar lo q ue consume; simple­
surdo creer que pueda imponerse un nuevo estilo tecnoló­ mente retira lo que el PN le autoriza (como ocurre dentro
gico, pero lo que parece cada vez más claro es que si ese de una fami lia, que es siempre el "modelo" de funciona­
nuevo estilo no ha sido por lo menos discutido, y en lo miento que más aclara). Lo mismo pasa con u na fábrica,
posible sometido a pruebas prácticas aprovechando circuns· que a hora no puede quebrar nunca por falta de financia­
tancias favorables, un cambio de estructura de poder nos miento. Lo mismo pasa con el gobierno, . que s i m plemente
encontrará sin otros instrumentos técnicos que los ofrecidos distribuye lo que existe, según el PN, y toma lo q ue necesita
por esta sociedad occidental . que ha dejado de parecernos para funcionar. Sólo puede haber fa llas por errores o ile­
digna de imita rse. No es que el militante deba convertirse galidades.
en tecnólogo, pero debe aprender a rechazar la falsa con· Pero no es necesario esperar a ese estado ideal para elimin a r
ciencia técnica-económica que absorbe todos los días, y a los principales defectos del sistema actual, donde e l déficit
percibir sus a lternativas . hace cerrar fábricas, deja gente sin comer y modifica los
"No creemos que a una nueva sociedad se llega mediante planes del gobierno.
una mejor selección de tecnologías, pero aunque no es con­ Para hacer eso, el enfoque constructivo aconseja recalcar u n
dición suficiente, es necesaria: la tecnología "moderna" pro­ hecho bien . conocido por l a economía clásica, pero que s e
duce la misma a lienación, dependencia y desequilibrio aunque disimula discretamente, y es que e l déficit e s u n conceptp
no haya empresarios privados que agreguen a esas lacras la que pertenece puramente a la e.sfera de distribución de in­
explotación. " gresos, y por lo tanto puede y debe tratarse s i n mezclarlo
con los problemas de producción, de actividad real.
-- Financiami·ento
Cuando los objetos se adquieren por compra, traspaso d e
Constructivamente, "financiar" significa dar la autorización dinero, e s evidente que todo gasto d e una persona es i n ·
ftnal para que se ejecute una actividad ya i ncluida en el PN greso d e otra: el vendedor. Entonces la suma de todos los
(mejor dicho, en los pla nes detallados a que el PN da lugar). gastos de todos los agentes -personas, empresas, gobierno,
Eso puede hacerse fija ndo precios a los recursos a usarse y exterior- · debe ser igual a la SIJma de todos sus ingresos.
entregando el dinero para comprarlos a l agente responsable
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
44 Osear Va rsavsky Ideas Pre l i m i na res 45
O sea, la suma de todos los déficits es siempre igual a la pre resultaría_ concebiblemente útil) sino dentro del con·
suma de todos los su peravits: por cada peso que le falta a junto de toda la actividad científica y el PN; resulta entonces
alguien para equilibrar sus cuentas, hay un peso que le sobra que compite con otras por recursos escasos, y h ay que ha·
a otro, y esto es una ley lógica, sin escapatoria ni excepcio· cer la comparación en términos de pro�ables _ c_ostos y pro·
nes. Por lo tanto todos los défiCits pueden saldarse repar­ bables beneficios, para usar este lenguaJe famt har.
tiendo adecuadamente el dinero que sobra. En . la práctica Aparecen también algunas sugerencias sobre m�todo logía_ de
esto se hace a través de préstamos, directos o indirectos, a trabajo: características recomendables d el trabaJO en � qwp�;
través de instituciones financieras intermediarias, como· ban· partici pación masiva de e�tud_i � ntes y � ueblo e� las m �est1·
cos, o del gobierno que retira fondos bajo forma de impues· gaciones de campo; organtzacton de la mformacton . medtante
tos y los entrega como subsidios directos o disimu lados. el PN como marco global; uso "no consumista" de eq ui·
Pero se hace de manera parcial y deforme, y el problema pos, etc., etc.
subsiste, aunque sólo se le da publicidad al déficit del go· .
Hay también sugerencias sobre cuesttones mas abstractas de
.

bierno y sus empresas. metodología, o epi stemología, deducidas del enfoque cons·
Los empresarios privados pretenden que las empresas pú· tructivo: ·

blicas no tengan déficit porq ue tienen que pagarlo ellos con Mayor y mejor uso del concepto ?e "sistema" y ?tros �ela·

ferrocarriles tienen déficit por cobrar precios bajos -Y no


impuestos. Pero por lo antedicho, cuando por ejemplo los cionados con éste, lo que permtte dar un sentido .ut1l a
términos como " estructura" , "organización", "función", etc . ,
por derrochar recursos-, lo que están haciendo es lo que etc. N o s e trata de la "teoría de sistemas" usual, pues in·
corresponde: redistribuir el ingreso, tomando fondos de donde teresa muy en especial el proceso del cambio de estructu·
sobran y dándolos (indirectamente, por precios bajos) a otros ras que indica mutaciones o revoluciones.
agentes, que por desgracia no son siempre los que más los p
Pa el prioritario del concepto "decisión", junto a "predic·
necesitan. ción", "explicación" y "descripción" . Esto implica separar
El problema es siempre este último: si se están entregando lógicamente los conceptos de importancia, valor y verdad; to·

Churchman (5) ), y en especial incertidumbre, inseguridad ,


los fondos a quienes los necesitan y retirando a quienes les mar como base los conceptos estadísticos (esto lo v1o ya
sobra, es decir, si la redistribución de i ngresos se está ha·
ciendo con justicia. riesgo. Aparece así, junto a la deducción y la inductón, _ una
lógica de la elección, decisión, estrategia, de los problemas
- Ciencia y metodología encadenados .
No buscar sólo leyes o teorías de tipo clásico sino también
la selección de temas· de investigación científica se debe
formalizaciones de sistemas (mediante técnicas especializa·
d'!ls como simu lación o experimentación numérica, etc.), Y
hacer, para el enfoq u e constructivo, mediante los mismos
criterios que se usan para evaluar otros proyectos de inver·
de �strate¡r' '!ls (ejemplo elemental: camino crítico) .
sión y que acabamos de resumir. Salvo para países muy
Dar menos · énfasis a las discusiones teóricas sobre validez,
pobres, esto no implica eliminar totalmente la investigación
refutación u n ' versalidad, etc., y concentrarse en estimar pro·
orientada subjetivamente (que muchos l laman " libre", y no·
babilidade�. costos y beneficios (en sentido generalizado).
sotros, "deportiva") sino reducirla a aquellos casos índivi·
Analizar mejor el concepto de "simi laridad" y "analogía",
en términos de estructuras isomorfas en sistemas, para po·
duales en que hay una vocación muy firme.
la mayor parte de los recursos se asignan estudiando la
der buscar regularidades en los problemas grandes de las
cadena que lleva de los objetivos nacionales, o P N , a pro·
ciencias sociales (como por ejemplo la evolución o la revo·
blemas de producción para realizarlos, problemas tecnológi·
lución).
cos que esta producción p lantea, y apoyo científico para re·
Sin abandonar sus otros sentidos, recalcar el uso del con·
solver estos últimos.
cepto de "causalidad" como expresando simplemente q ue
Esta ciencia de apoyo puede ser todo lo " pura" o abstracta esperamos que nuestras acciones produzcan ciertos efecto:;
que haga falta. No se distingue entre ciencia aplicada y pura, con cierta probabilidad (si no, no actuaríamos). El deter m • ·
sino entre ciencia útil e inútil. Nuestro enfoque rechaza ade· nismo aparece como u n caso extremo ideal, tan apartado d e
más la interpretación de "útil" que hacen los cientificistas, l a realidad -sobre todo en ciencias sociales- q u e puede
como la posibilidad, por remota que sea, de servir algún
dejarse para entretenimiento de "filósofos" : . . . .
día para algo. Con la racionalidad constructiva -q ue cree·
.

También pa.ra "fi lósofos" q u edan otras polem1cas c•e�tlf_lcts·


mas muy útil para el progreso de la ciencia- no se pue· tas como materialismo versus idealismo. Para u n solipsista,
de hablar de una investigación aislada (que entonces siem· ser' constructivo sería trivial, pero el argumento principal e s

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


46
Ose ar Var sav sky
que si existen ideal istas puros, en sentido clásico son
pocos .Y tan locos que sólo pueden estorbar si se' les hace tan Capítulo 1 1
d�mas1ado cas?. No es la manera general de actuar de nin·
��n g�up o soc1al. En uanto al uso equivocado del térm
1d�a hsmo . . J?�ra refen�rse a la fuerza de las ideas sobreino
Marco H istórico
realid ad, rem1 t1mo s a la discu
nsmo". sión posterior sobre "volunta·la
Las : 'leyes de la dialé " qued an incorporadas a la
de _ s1st� mas, en la quectica encuentran sus mejores ejemplos teoría
ap_hcac1 ones , y su enunciado más clar o y útil.* y
Mas en general, reem plaz�r la noció n de "observador "
uestamente n_eu_tral y pas1v o de la cienc ia clási ca, po 1� su­
r.ac 1 . - Si comparamos la sociedad que queremos construir
t�r co �, obJetivos de largo plazo " (que aquí llamarremodes
.._m _ilitan -nuestro Proyecto Nacional- con la que existe actualmente,
te ). Ya
VIeron qu� hacer los creadores de la mecá nica cuántica tu·
interveni� al observad or como productor de
las diferencias se ven muy grandes, y las posibilidades de
fracaso o deformación son muchas, como lo confirman los


P��t�rbac1on �s, y el opera c1ona lismo le dió
dmg1 un papel algo más diversos intentos que se están haciendo en todo el mundo
do. At;tu1 plant eamo s . que todo investigad or se mezcla por cambiar "las estructuras". Tenemos la obligación de
con la reahd� d pa�a camb iarla en cierta dirección. aprovechar lo mejor posible la experiencia humana para
El enfoque s1stem1co -pa ra cuyos orígenes y perspectivas comprender esos peligros y disminuir los riesgos, y no pa-
pue�� verse el libro Berta lanffy (6)- ayuda tamb ién
equilibrar la exageracide rece que para eso sea suficiente observ� r los suce�os con- , .
temporáneos: la importancia _de las vana bies_ en JUego se "'!(
a

rat_o , coherente co� · 1aónactitu


analítica en que se ha caido hace
d positivista, y a ubica r el tra· reconoce justamente porque s1empre desempenaron papeles
·.

baJo de los. espec ialistas dentr o de ese marco sintetizador


que es el Sistem a. importantes y por lo tanto la Historia nos puede e�· ·-.�-e-. �� r
mucho sobre su dinámica.
•1vfucho..-·es por· slljllíesto ·un término relativo y depende de
Estos tem_as están tra�ados con más ampl itud en HPCN y
CPC, Y aplicados en vanos cap1t, ulos posteriores de este libro.
���-···-- ··-··- ·�" - ·"'·· · · "... . �

las expectativas iniciales. Cuando se recuerda cuantos hom·


bres inteligentes sostuvieron que la Historia no enseña �ada,
que no tiene leyes ni normas ni repeticiones (pero al m1smo
tiempo "no hay nada nuevo bajo el sol"), nos conformare­
mos con un modesto "mucho", que se justificará por co'!'­
paración con lo que podríamos obtener por caminos no his­
tóricos. Pero creo que el que no es capaz de a prender nada
de la Historia, no es capaz de aprender nada.
La cuestión es el costo: no hay una Historia hecha a la
medida de nuestras necesidades, y no hay tiempo ni fuerzas
para rehacerla con todos los recaudos científicos. El que se
propone actuar en un plazo fijo tiene que hacer lo más que
pueda con la información disponible en ese plazo, aunque
sea de segunda o tercera mano, como me ocurre en este
�m�
Por lo menos creo que eso facilitará no perder de v1sta el .

punto esencial para no caer en academicismos o cien.tificis·


mos: encarar la Historia guiados por nuestras neces1da�es
políticas reales, tanto de corto como de largo plazo. �
•· Para Marx era

?
_na�ura l usar la· idea de dialéct
ica como Hegel -a Wli.Q_o · q l;!_e nad���!:..��rl,_!!...".�-�1�ri�O...:::L�.!tl
::-J! lLOID!I!.?
-t �avés de C<? ntra ocpone s y su supera
otra CJ8se- sin un marco ideologlco ql!� Ie _l!Hgi�A..@§..;-1!·
��nerales..:;� los irit:eresélf füñaameñlales, las . categonas
ción-, pues se adapta ba muy


boen .a su d oagnostoco de dos clases __
en lucha para termin ar con las


clases . Hoy es necesa rio consid
y
importantes, y en particular el punto de referencia con res­
erar más factores en interacción

pecto al cual comparar las distintas épocas Y. sus problemas.


p�r eso lo u l'! da menta l de la dialéct
_ ica se representa mejor media te
sostemas d o n a m ocos en los cuales pueden estudiarse
más profun dos con todas sus implic los cambio s
acione s importantes.
Todo historiador tiene en mente alguna soc1edad y algunos
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
48 Osear Varsavsky M a rc o H i stóri co 49
aspectos de ella -porque los admira o porque l�s odia- y do- a lgo, y l o s q u e parec en más objetivos son los q ue d e ­
hace girar sus estudios en torno a ese foco, explícitamente
o no. Así hay paradigmas y modelos en esta ciencia como
f i e n d e n ideas ta n genera les q u e la conexión no es i n medi ata ;
la id eología es la q u e defi ne el pla nteo, los p r o b l emas e l e ­
en cualquier otra, que se notan hasta en las simples listas gidos, las categorías u s a d a s , y en ese sentido esti m a m o s
cronológicas de sucesos aislados en que consistía buena par· q u e lo más práctico no es a spirar a d espojarse d e la i d e o ­
te de la historiografía antigua; decidir cuáles son los hechos l o g i a -a bsurdo psico lógico-- s i n o en u ncia rla l o m ás ex p l í ­
dignos de anotarse es un acto puramente ideológico y no es cita me nte pos i b l e , para q u e todos, y u n o m i s m o , sepan a
casualidad que casi todas se compongan de nombres de q u é atenerse.
reyes, listas de antepasados, mención de victorias sobre otros A este respecto es espec i a l m e nte i n teresante pa ra nosotros
pueblos. el caso de M a rx y Enge l s , q u e eligen todos s u s conceptos
Hay historia enfocada desde los cambios dinásticos, o las h i stóricos en f u n c i ó n de la sociedad en que v i v e n y de su
conquistas militares, o la creación artística o religiosa, o la espera d o c a m b i o : se trata de busca r los preced e n tes h i stó­
civilización y la barbarie, o el despotismo y la intolerancia, ricos d e la propiedad priva d a , del tra bajo asa l a ri a d o , de l a s
o el "espíritu" de cada época, o la existencia de leyes his­ l u c h a s obreras, d e f i n i dos d e m a nera a d ecuada a l a situa c i ó n
tóricas, o la importancia de los héroes, o de los medios de foca l : e l capita l i s m o naciente.
producción y las clases sociales correspondientes. No es ci erto pues q u e " n i está el m a ñana n i e l ayer es­
Para los historiadores griegos, el pasado era sólo un telón crito"· están esc ritos de m i l maneras d i stinta s a la vez, y
de fondo, casi desconectado del presente, y éste era el que t
aq u í e n d remos q u e agregar u n a m á s . · ·
les interesaba. Para los historiadores chinos era un mito, una N u estra !i !,��!9.J�1f! QC?D.�!.�.l!�jjyg
nos exige tom a r c o rn o fo co o
fuente de valores y precedentes con los que se justificaba centro la - sociedad a la que queremos llegar, _
s u V I a bi l i d a d ,
--como otros hacían con el derecho divino- la estructura l a estrategia pa ra l legar a e l l a ; e l presente y e l pasado e n
social, y que por lo tanto podía falsearse todo lo necesario.
[�
f u n c i ó n d e l futu ro desead o . Eso d a u n a guía b a stante con­
En la India antigua la Historia se vio a través de ojos enfo· creta y siste m ática para el egi r las categorías de a n á lisis más
cados en el ciclo cósmico eterno y se convirtió en fábulas, conv e n i e n tes, seleccionar los hechos h i stóricos mas perti n e n -
parte de obras religiosas. A muchos les preocupa la deca· tes, b u s c a r las tendencias y o bstác u lo s q u e más t i enen q u e ­
dencia que notan a su alrededor: Platón en la ciudad griega,
d i s p o n e r de u n Proyecto N a c io n a l def i n e u n est i l o d e estudi � r ,-··
ver con esos objetivos. Lo q u e esta m o s afirm a n d o es q u e
Gibbon en la caída del imperio romano ante "la religión y la
barbarie", lbn Jaldún en la caída del imperio árabe -reli· H i sto r i a , como d e f i n e u n esti lo de c o n s u mo , de tecnolog 1 a ·
gloso- ante la barbarie beduina, Spengler en la civilización y de c i e n c i a . -
occidental. Toynbee busca mecanismos de nacimiento, desa·
ate n c i ó n los gra n des pro b l e m a s q ue d e berá enfrentar Y e n ­
Es a s í c o m o , por eje m p l o , ponemos en el foc o . d e nuestra
rrollo y muerte de civilizaciones (tomando como foco a la
Europa clásica, pero diciendo que no lo hace) y en eso lo frenta y a el socia l i smo, y a l o s q u e d e b e ven c e r media n te
acompañan una cantidad de historiadores modernos de es­ �us propias fuerzas prod uctivas para i m ponerse a otros es-
píritu académico. tilos com peti dores. De a l l í va mos h a c i a atrás, en busca d e
En una categoría aparte hay que ubicar a los que consciente casos s i m i l a res h i stóricos, e xitosos y fracasa d o s , q u e n o s
y explícitamente estudian historia con fines prácticos -bus· m u estren c.ó m o se da ese proceso c u a n do las c o n diciones
car sugerencias, justificar propuestas, etc.-, y que en general . ca m b i a n , y qué p e l i g ros l o a c e c h a n . L a s conc l u s i o nes prá c ·
brillan más en otros campos que en este: Maquiavelo, que tic a s n o resulta n entonces l a s m i s m a s q ue c u a n d o se e m ­
quiere defender la cultura italiana contra los "bárbaros" pieza p o r l o s problemas d e l ·capita l i s m o l i bera l .
franceses, alemanes y españoles, o Marx, que quiere cam­
biar la sociedad en que vive, o Darcy Ribeiro, que propone 2. - E l pro b l e m a i n i c i a l de este pla nteo ya tiene i n terés po·
-en (7)- un "nuevo esquema del desarrollo humano" para li a
lítico, y es su m i sma pos i b i d d . ¿ E s correcto este "vol u n ­
estudiar las "perspectivas de autosuperación" de los pueblos ta rí s m o " , o e n q u é sentido o e n q u é g ra d o lo es? Y a hem os
americanos 'dominados. visto que e l conte n i d o constructivo de este prob l e m a es s o l o
_
Más frecuente aún es la "revisión" de hechos históricos par­ pri r
n d on o
u n a e x h ortación a no exagera r y a d e m ostrar m e o la v i a ·
ticulares, para demostrar que ciertos personajes o sucesos b i l i d a d práctica d e l o s objetivos propuestos. R em itié a s
"buenos" "malos" eran en realidad lo contrario, según la
o' la I ntrod u c c i ó n , entonces n o sotros preferimos l l a m a rlo " m i l i ­
ideología del autor .(este tipo de análisis histórico es el ta n c i a " a ntes q u e "vo l u nt a r i s m o " .
menoS' CU:il para• planear estrategias).
No· hay ·historiador que · no •esté "defendiendo" -,o atacan-
Pam e l m i l i ta nte, p u e s , e l problema es d e g r a d o y c u a l i da d ,
de v i a b i l i d a d d e metas co;, l o s rec u rsos q ue se puedan i r

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


51
50
M a ree _ H i stórico
O s e a r Va rsavsky
todos se expres a n por reg l a s c o m u n ic a b les a otra
s perso n a s ;
crea n d o , d e red u c c i ó n de m etas d e m a s i a d o a m b i c i o s a s , b ) c o n t i e n e n proced 1 m 1 en to s correctiv os basados
e n la rea l i ­
c u a n d o e l c á l c u lo d e esa v i a b i l i d a d m u estra q u e es necesa­ d a d , q ue co n s i st e n e n s a b e r defi n i r " c a sos
no. Pero de dó n de p u e d e n extrae rse las reg l a s d e e s e c á lc u l o
s i m i la res" y
s a b e r conta r en éstos los é x i tos y f ra c a sos de
las conclusio­
s i n o e s d e l a e x p e ri e n c i a , e s d e c i r , de l a historia e n pri m e r nes o recome n d a c i on e s , d ed uc i e ndo d e e l l os
l a n ecesida d
l u g a r . D e e l la y n o d e u n a reve l a c i ó n m ística podre m o s e x ­ o no de corr g i r, con a y u d a de a lg u n a regla
� fija , q ue a s u
t ra e r a lg u n a co n c l u s i ó n úti l so bre l a s c o n d i c i o n es e n q u e l a vez sea c 1 e n t 1 f 1 c a o evi d e n te ( pero e x p l í c i t a ) .
m i l i t a n c i a e s m á s f á c i l , l o s resu ltados m a s s e g u r o s . l o s r e ­ Q � e l a mayo r í a d e l o s h i st o r i adores n o se atenga
n m u cho a
c u rsos m e n o s e s c a s o s , l a s estrategi a s m e nos d u do s a s . metod os C 1 e n t 1 f 1_ c o s es otra c u e s t i ó n : t a m bién
_ hay much ísi­
Por desgra c i a a l d e c i r e s t o toc a m o s o t r o de los t e m a s eter­ m o s f 1 1cos q u e n o lo h a c e n ( pero lo d i s i m u la n
nos en este c a m po. ¿ Pu e d e la H i storia rea l m e nte dar c rite­ � m ej o r) .
Ta m b 1 e n es c u e s t i ó n sec u n da r i a si e s o s resu lta
rios, t e n d e n c i a s , leyes, o e s sólo u na a c u m u l a c i ó n d e h e � h o s dos 0 con­
c l u s i o n es o reco m e n d a c i o n e s p u e d e n o n o e
o rd e n a d o s cro n o lógic a mente, s i n d e re c h o a h a b l a r d e c a u s a s x p r e s a rse m e ­
d i a n t e " leyes u n i v e rsa les " , o h a y q u e c o n form
y efectos? ¿ E s l a H i storia u n a c i e n c i a , o q u é? N o e n traremos a rs e c o n ten­
dencias o corre l a c i o nes. E s sec u n d a r i a porque
e n esa d i sc u s i ó n , pero esta m o s o b l i ga d o s a expresar n u estro l e y e s u n iv e r­
s a l e s no las h a y en a bsol uta m e nte n i n g u na c ie
Y l a s d 1fere n c 1 a s s o n sólo de grado, c u a ndo se u sa n
pu nto d e v 1 sta , que c o n st r u c tiv a m ente se resu m e e n : a pro­ n c i a e m p í ri c a ,
vech a r todo lo q ue sea a prove c h a b le . bien.
P o r otra parte esta d i s c u s i ó n n o seria ú t i l , porq
En e s t a o b ra 1? H i storia se c o n s i d e ra u na ciencia c o m o c u a l ­ u e o lvida u n
· p u nto q u e s i e s esencia l , y q u e f o r m a la
q u i e r otra , n a t u ra l o soc i a l . S u materia prima está f o r m a d a base d e n úestro
por s u c e sos , h e c h o s , pers o n a j e s , etc . , de la m i s m a m a n e ra �étodo: e l c o n c e p�o de ley, tende n c i a , regu l a r i d a d 0 teo r í a
s o l o a d q u 1ere s e nt i d o -para nosotros- c o n re
q u e la m a t e riéi p r i m a de la F í s i c a s o n los e x p e ri m e n tos de lación a los
c o n c e ptos
� rev i o s de " s i s te m a " y " d e c i sión " ( y l o s v i n ­
c u l a d o s a esto s , c o m o " o bjetivos, r e c u rsos,
l a bo r a t o r i o y otros t i pos de o bs e rva c i o n e s .
N o h a y n i n g u n a d i f e r e n c i a e se n c i a l e n t re u n h e c h o h i s tó r i c o va r i a b les exó­
g e n a s , i n stru m e ntos o c o n tr o l e s , i n d i c a dores
y u n e x p e ri m e r.to f í s i c o : q u e e s t e h e c h o h i stórico -el e x p e ­ de esta do " ,
etc . ) . E n e l e n foq u e c o n s t r u c t i vo trata m os con
ri m ento- haya s i d o prepa ra d o espec i a l m ente por e l i nves­ s i stemas so­
t ig a d or n o e s e se n c i a l , corno se ve, porque eso n o figura bre los c u a les d e bemos t o m a r dec i s i o n es; esos
s i stem a s
entre los r E: s u !tados o les datos. I n f l uye s ó l o c o m o u n . m é · t 1 e n e n estructu r a : c o m po n e n te s v i n c u l a d os de
m i l maneras
todo f á c i l d e s a b e r c u á l e s pos i b le s factores pod e m o s olvidar ( co n l o c u a l t o d o s l o s efect s r e s u l t a n " d ia lécticos
_ ? " ) y donde
st
--porq u e c re e q ue se consiguió eliminar su i n fluencia cada V I n c u lo, a ho ra S I , esta e x p resado p o r a lg
u n a h i pótes i s ,
_
ley, c o r r e l a c 1 o n o c o m o s e q u i era l l a m a r
m ed i a nte l b s c o n d i c i o n es e x p e ri m enta l e s - y con c e n t ra r n o s .
e n l o s d erE ás. E r u n h e c h o h i storico " i n v i v o " e s o s e h a c e U n a d e l a s m u c h a s ventajas d e este e n fo q u e
c o n m á s dificu lta o , p e r o s e h a c e . F u e ra de e s o , h a y e x pe r . ­
es que elimina
esas d 1 s c u s 1 o n e s s o b re va l i d ez u n ivers a l . C u
anto m á s u n i ­
m e n to s t a r c o m p l ej o s , v o l u m i n o sos y d e la rga d u ra c 1 o n c o m o versa l sea u n a l e y o teoría t a n to m e j o r ,
c u a l q u i er c,t r o fe n ó m e n o h i stórico ( ba sta p e n sa r e n l a prepa
pero p a ra tom a r
d e c 1 s 1 o n es n o n e c e s i tamos va l i d ez tota l -como
rac i ó r• y c o s t e.• d e a lg u nos a pa ratos de F í s i ca s u ba tó m i ca ) .
u n i ng e n i e ro
no n ec e s 1 ta m a t e n a les de r e s i stencia i n fi n i ta-;
b a sta c o n
S e trata s 1 m p lernente d e d e f i n i r l a s c o n d i c i on es bajo l a s c u a ­ q u e sea s u fi c i e n t e p a r a permitirn os e l e gir entre l a s alterna­
les p o d r e m o s d e c � r q u e d o s e x p e n m e ntos o sucesos o s i t u a ­ �lvas, c o n u n m í n i m o m a rg e n d e seg u ri d a d
. � o s e p i stem ó - ':
C i o n e s s o r, " s m·. i la r e s " ( c on re specto a l p r o b l e m a q u e s e está ogos ¡ a m a. s h a n l legado a d a r s e c u e n ta d e q u e
e n l a vida l a s •

\ estu d i a n d o ¡ . d.ec 1 s 1 o n e s h a y q u e tom a r l a s i g u á l , c o n o s i'n leyes


-N i l a F 1s.icé s e r e o u ce a l o s e x p e r i ,-n e ntos n i l a H i storia a los
u n iversa­

J"-
les, con o s1n 1 n formac1 ón perfecta .
s u c esos. Ambas p r et e n d e n u sa r los para contestar c i e rt a s Una c i e n c i a c o n s t ructiva -y una e p i stemolog
í a construc -­
tiva
'-preg u nta s : p a r a l lega r a con c l u s i ones , o desde n u estro e n fo­ � es la q u e e s c a paz de a y u d a r a m ejorar l o s métodos
q u e c o r.stru c t 1 vCJ, a recomendaciones para actu a r , e l egir, d e ­ l1 a b 1 t u a les de d e c i s i ó n , antes que venza el plazo
c i d i r . Por 0tra pé.rte sólo c u a n d o c o n o c e m o s los objetivos d e p a ra e l l o , Y S bre la base d e l a s teo rí a s
disponibl e

u n estu d • o - c u á : e s e l p r o b l e m a a reso lver- pod e m o s per­


(J y los d a to s d i spo­
n i b le s u o b te n i b l e s e n ese m i s m o p lazo.
c i b i r y seiE-C C I O r•é, r . e n t re la i n m e n sa ca n t i d a d d e s u cesos G ( N ótese q u e esto n o es e l i m i na r la i nv e
E x pe r i rner- t o s q u E n os a p lasta ria .n si n o , a q u e l los q u e son
stigac i ó n " pu ra " , o
sea no atada a p r o b l e m a s ya p la nt e a d o s .
La d ec i s i ó n d e
pertinente s . d e s prEc i a n d o a todos los otros por e l m o m e nto. hacer e s a s i n v e s t i g a c i o n e s c o rrespo n d e
a un pro b l e ma d e
D e c i rnc:s q u e le H 1 storia es una c i e n c i a , i g u a l que la F í s i c a , m u y l a rgo p l a z o : la p o s i b i l i d a d de q u e s e
porq u e para l lega r a e s a s reco m e n d a c i o n e s o con c l u s i o n e s
prese n t e n graves

usa rn e t o c- c s C l t>r•t 1 f i c o s , Er e l s i g u 1 e n te s e n t i d o : a ) e s o s m é -
p ro b l e m a s I ne s p e r a d o s , c o n t ra los c u a l e s l a
mejo r estrateg ia

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


52 Osea r Va r.savsky M a rco H istórico 53
--en el sentido de teoría de j u egos- es hacer i nvestiga c i o · gado a respet a r l a s- y q u e e n tonces q u ed a n dest r u idas po r .
nes c a s i a l azar, p e r o a p o c o costo. ) u n a so l a excepc i ó n o contraeje mp l o . deja ndo r e n g a s a la s '

3 . - Para ha ce r eso n ecesita m o s


teorías q u e las u s a ba n (de a h í que a lg u nos epi s t em ólogos ·
busca r si h a y o n o regu· pongan m á s é n f a s i s en la refutación q u e en la v a l idación
l a r i d a d es e n e l materia l pert i n e nte seleccionado y categori· de leye s) . Esto o c u rre para· leyes bási ca s , q ue se u sa n como
zado seg ú n n u estros ¡:. rob l e m a s . N o e n co ntra rlas es ta n ú t i l los postula dos d e un siste m a a xiomátic o : para d e d u c i r con- ·
como e n co n tra rlas. La s q u e a p a rezcan lo serán con res­ sec u e n c i a s lógi c a s. Pero en c u a ·n to la F í s i ca trata de oc u · '
pecto a "casos s i m i l a re s " o a n á logos -en e l sentido d e d i s · parse de siste m a s d e l m i s m o orden de com p l e j i d a d que !
t i n g u i r e n el los u n a estructura com ú n , i nterna y exte r n a , y los soc i a les, todo eso se t i ra por la b o rda y a pa recen las ·
no exte n d e r descu i d a d a m e nte las reg u l a ndades a otras es· regu l a r i d a d es " f e n o me n o l óg i c a s " o "em p í ri c a s " , q u e son las , 1
t r u ctu ras q u e n o esta b a n e n consid eraci ón-, y t e n d r á n e n q u e f u n c i o n a n al n ivel de t o m a r deci s i o n e s práct i c a s : si los ; '
pri n c i p i o carácter esta d í stico. S u s excepc i o n es n o l a s con· meteorólogos o s i s m ólogos u oceanógrafos tuvieran q u e acep·
f i r m a n -frase i nfe l i z si las hay- pero ta m poco las mva l i · ta r sólo regu l a r i d a d e s de va l i d e z tota l no pod rían a y uda rnos ·
d a n , n i m á s n i m e n o s q u e la d i spersión d e u n a m uestra n i s i q u i e ra lo poco q u e h oy p u e d e n .
n o nos d ice nada por s u m e ra existe n c i a , s i n o por su A esa s reg u laridades esta d í sticas, t í p i c a s de tod o s los sis·
m a g n itud y otras c a ra cte r í sticas téc n i ca s . Aq u í l a refuta­ temas a lgo com p l i cados -y que en c i e ncias soc i a les son
ción es e q u iva l e nte, como m étodo, a l a v a l i d a c i ó n ; las h i pó· l a s ú n i ca s que se ma neja n - las l l a ma r e mo s ta m b i é n leyes,
tesis se a c e pt a n o rech a z a n a d m it i e n d o d e a nt e m a n o q u e sin a c e pta r las prete n s i o n e s d e ciertos episte m ó l ogos q u e
h a b r á casos q u e l a s c o n fi rma n y otros q u e n o . Si s e q u iere q u i e re n restr i n g i r e l u so de e s a palabra a l espec i a l í s i m o caso
q u e la c i e n c i a s i rva para la a c c i ó n hay q u e acostu m b ra rse a d e va l i d ez u n ivers a l su puesta.
m a nejar c i e ntí fi ca me nte la i ncert i d u m bre, la i n seguridad y Pero a u n con ese c a rácter estadístico se d u d a de l a existen·
el ries ·�o. c í a d e leyes h i stóricas, s o b re todo p o r la d i f i c u ltad prác·
La costu m bre "fisici sta " d e buscar leyes seguras o casi seg u ­ tica de defi n i r " c a sos s i m i la re s " ; pero esto es otra vez u n

e n su " Pobreza d e l historí c i s m o " (8), recon oce q u e su arg u ­


r a s n o s i e m p re a y u d a a p l a ntea r l o s problemas b a j o forma defecto d e a p l i c a c i ó n y n o d e p r i n c i p i o ( e l m i s m o Popper,
de d e c i s i o n e s , p u es a q u í sólo se req u iere �en e l pla nteo­
co nocer posibilidades y a l g u n a idea d e sus proba bi lid a d e s mento d e " c a s o ú n ico" f a l l a e n esq u e m a s c o m o e l de civi ·
respectivas. Descu b r i r u n a n ueva p o s i b i l idad p u e d e ser e l lizaci o n es c o m p a ra da s ) ; véa se esto c o n m ás d eta l l e en el
paso crucia l de u n a i nvestiga c i ó n . .
. Cap. 5 m á s a bajo. Es v e r d a d q ue m u c h o s h i stori a d o res teó·
A s í , si e n u n c i á r a m o s como· ley la c o n oc1da t e n d e n c i a a la ricos prete n d e n extraer " profec í a s" de s u s reg u la r i d ades, e n
" c o n c e n t ra c i ó n " - d e l desar ro l l o en polos, de la riq ueza d o n · vez d e c o n forma rse con pred i cc i ones estad ísticas, p e ro ta m ·
de ya la h a b í a , d e l p o d e r , c o n oci m i e nto, etc . , e t c . . etc.- , poco sería justo j u z g a r a la Episte mo l o g í a por lo q u e hacen
provoc a r í a mos u n a d is c u s i ó n tota l m e nte destructiva , ya q u e los e p i stemólogos. En cua nto a la existe n c i a m i s m a de casos
son m u c h í si m os l o s c a s o s e n q u e no se c u m p le. s i m i l a re s en ca n ti d a d . sufici e n t e , puesta en d u da p o r muchos
Pe r o a n osotros n os puede res u lt a r m u y úti l como l la mado d e para el i m po rta n tí s i m o caso de la evo l u c i ó n (y revo l u ción )
aten c i ó n , pa ra l o cua l sólo n ecesita mos saber q ue " m u c h a s soci a l , basta ver los ejem p l o s del C a p . 5 y e l A pén dic e.
veces " o cu rre e s o , y p o r lo tanto n o hay q u e desc u i d a rse E n res u m e n , n o so mo s pa rtidarios d e l h i stori c i s m o abso,­
(el eje m p l o es i m portante porque varios de los objetivos d e l l u to: no hay u n determ i n i sm o histórico dado p o r leyes
s oc i a l i s m o c o n s i ste n justa m e nte e n " d esconcentra r" poder, sistemáticas de va l i dez u n iversa l ; si l a s h u biera no haría
c o n oc i m i e nto, riq u eza . etc . ) . fa lta la m i l i ta n c i a . Decir que " n o se pueden d a r, vuelta
L a s verda d e ras leyes, c o n e l sentid o d e causa l i d a d ya m e n ·
c i o n a d o e n el C a p i t u l o 1 , a p a recen a l d i señar estrateg i a s
de un p l u mazo las fases de l a H i stori a " , por eje m p l o , tiene
p a ra n osotros só l o valor h e u rístico o e x horta t i v o : es un
p a ra c o m ba t i r e s 3 t e n d e n c i a -o a poya rla si n os convi e n e con sejo d e no creer q u e c u a lq u i e r cosa es pos i b l e , y tiene
así-, pues entonces debemos tener a lg u n a co nf ia nza e n e l p e l i g ro de tod o s estos c o n sejos, d e c a e r en e l extremo
q ue n u estros actos prod u c i rá n e favorecerán l o s efectos d e · contra r i o . Para n osotros e s u na verda d relativa: d e pende
seados. Pe ro n u eva me nte, la acción n o req u i e re segu ridad d e cuáles sea n l a s fases, l a s c o n d i c i o n e s exógen a s , la fuer·
sino s ó lo u na est i m a c i ó n d e qué es lo menos m a l o , en tér­ za del " p l u m azo " , etc.; e n otras pa l a b ra s , to m a d a a l pie
m i nos de "costos y benefi c i os ' ' general izados . . d e la letra es vac í a . J u sta m e n te u n a d e las pri n c i p a les cosas
E s u na ca racterística m u y respeta ble d e las c i e n c ias f ís i c a s que q u e remos a pr e n d e r d e l a H istoria e s c u á l e s so n las
q u e a p a rezca n e n e l l a s leyes q u e pretenden t e n e r va l i dez fases m á s d if í c i l e s y más fáci les de c a m biar -o s i todas
u n iversal -sin q u e eso s i g n i f i q u e que el u n iverso esté o b l i · son i g u a les e n ese a s pecto, cosa que s e ría suma m e nte sor·

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


54 Osea r Va rsavsky
M a ree H i stórico 55
p r e n d e n te- , c u á l e s s o n l o s p l u m a zos que se han e n s a ­
y a d o , e n q u é c o n d i c i o n e s y con q u e éxito, y c o s a s m á s favora b l e s " y otros c u yos n o m b res son s uf i ciente m e n t e i l u s ­

O sea , e n q u é situ a ::i o n e s el d eterm i n i s m o es d é b i l y p u e d e


b á s i c a s , c o m o c u á l e s s o n e s a s "f ases " , c a m b i a b l e s o n o. trativos, y de los c u a le s n o se espera q u e c u m p l a n s iem pre
l a f u n c i ó n que los d e s ig n a , p e ro ya es m u cho s a b e r que a
v e n c erse c o n la v o l u ntad d e u n g r u po político. Las regu­ veces p u e d e n c u m p l i rla . I g u a l m ente i n structiva s s o n l a s
l a ri d a d e s e x i ste n , p e ro n o n o s i m pi d e n act u a r , por e l c o n ­ reg u la ri d a d e s n e g a t i v a s : e l h e c h o q u e u na va ri a b le n u nca
tra rio, n o s ay ud a n a e l l o , como e l navega nte a p rovecha l o s f u e l i m ita nte o d es e n c a d e n a nte, o que un méto d o n u n c a
v i e n to s reg u la re s , a u n q u e sea n contra rios. produjo e l res u ltado d e se a d o , n o dem u e stra q u e n u nca l o

4. - ¿ E x i ste 11 reg u la r i d a d e s ú t i l e s e n la H i sto r i a ?


5 e r á o p rod u c i rá , pe ro si s u g i ere q u e d e bemos t o m a r pre­
Hay m u · c a u c i o n e s espec i a l e s para q u e así ocu r r a , o c re e r que l a s
c h i s i ma s , pero l a g ra n m a y o r í a s o n ta n c o n o c i d a s q u e n o " c o n d i c i o n e s " son extraord i n a r i a m ente fa v o ra b les.
e s n ec e s a r i o e x presa r l a s e n forma " o bjetiva " ; ya form a n Todo esto es trivi a l , pero · la experiencia e n seña q u e n i l o s
p a rte d e l s e ntido co m ú n m á s pri m itivo; son trivia l i d a d e s i n d iv i d u o s n i l a s f u erza s p o l í t i c a s lo rec u e rd a n c u a n d o l lega
--corno d e c i r q u e e n toda s o c i e d a d h a y n o r m a s , o q u e e l m o m e nto de tom a r dec i s i o n es; por eso resu lta n ú ti l es l a s
todo 1 m pe ri o ne ce s i ta u na a d m i n i strac i ó n o q u e toda socie­ colecc i o n es de e s t a s "trivia l i d a d es " o s e n t i d o com ú n -como
da d s u f re c a m b i o s a p reci a bl e s . e n b u e n a parte l o e s el " l i b r i to rojo" d e M a o- y m u c h o
H a y o t r a s a lgo m e n o s trivia les - m u c h a g e n t e l a s olvida­
fa socied a d .
m á s si están o r d e n a d a s seg ú n a l g ú n e s q uema g e n er a l d e
pero ta m bi é n m u y c o n o c i d a s ; tanto q u e es com ú n en c o n ­
tra r l a s refleja d a s e n refra n e s p o p u l a res ( " a l q u e m a d ruga P o r ejem p l o , tod o s conocen e l v a l o r d e l factor s orpresa
D i o s l o a y u d a " e s un buen co nsejo táctic o ) . -- " h o m b re prev e n i d o va le por d o s "-, y no hay g r u po m i l i ­
P o r s u p uesto, c o m o s u cede p a ra t o d o s i st e m a a b i e rto, l a t a r , reg u l a r o g u e rr i l l ero, q u e no lo u t i l i c e c o rn o recurso
v a l i de z d e e s t a s reg u l a ri d a d e s d e p e n d e n o sólo d e l s i stema táctico. Pero e n c u a nto se pasa a n i v e l estratégico esta ley
sino t a m b i é n d e s u e n t o r n o , d e l a s " c o n d i c i o n e s " o " c i r­ pasa al olvido, y vemos a cada m o m e n to repet i r a cciones
c u sta n c i a s " , y éstas s on d i f í c i les de defi n i r en forma c o m­ de a lto costo pa ra las cuales e l enemigo está perfecta mente
p l e t a ( p o r eso cada ref rán t i e n e su contrario: "no p o r m u c h o preparado ( y q u e só l o s i rv e n al f i n a l p a r a m a n te n e r lo des­
m a d r u g a r . . . " ) . R e c i é n c u a n d o se i ntenta h a c e r l o se está p i e rto y entre n a d o ) .
e m p ez a n d o a s a l i r d e la tri v i a l i d a d .
ra n t í a s s o b re su b o n d a d , s i n o q u e puede favorecer s u s futu ­
E l éxito a i s lado d e u n méto d o , enton c e s , n o sólo n o da ga ­
A s í : " e n s i t u a c i o n e s de pe l i g ro todo g ob ier no a u m e nta s u s
contro l e s " , e s u n a a f i r m a c i ó n trivi a l p e r o q u e m uc h o s t e n e ­
ros · fraca sos y ta n to má s c u a nto mayor y más v i s i b l e haya
mos t e n d e n c i a a n o reco rd a r a tiem po. E s a d e m á s i n c i e rt a ,
sido ese éxito i n ic i a l ( lo m i sm o , al revés , vale pa ra los fra ­
porq u e e s o s ó l o o c u rre c u a n d o el p e l i g ro p a s a d e c i e rto
casos ) . Esto no s i g n ifica q u e u n método q u e tuvo éxito ya

d e c i e rto "tec h o " e n que e l m iedo lo desorga n iza todo. Y a


" u m bra l " q u e v e n c e la i ne r c i a del g o b i e r n o , y si n o pasa no p u e d e volver a u t i l iza rse ( e s triste t e n e r que h a c e r estas
a c l a ra c i o n e s ) , s i n o só l o q u e a ntes de v o l v e r a uti l i z a rlo hay
n o e s trivia l b u sca r i n d i c a d o res de ese u m b ra l y ese tec h o ,
q u e a n a l i z a r e n q u é m e d i d a i n f luyó el factor s o r p resa e 1 1
y a n a l i za r l uego d e q u é m a n era d e p e n d e n d e la situac i ó n
ese éxito i n i c i a l y h a c e r lo n ecesa rio p a ra compe n s a r ahora
m i c i a l , q u e a s u v e z es ref lejo d e l pasado. Pod e r d ec i r a l g o
su fa lta .
s o bre l a s ca racte r í sticas d e e s t a s d o s cosa s , por p o c o q u e
S i e m pre q u e hay actores ra c i o n a les h a y q u e reco r d a r esta
sea, a u nq u e sea recorda r su existe n c i a , e s úti l .
" l ey de vacu n a c i ó n " : hay c i e rt a s acc i o n e s q u e t ien e n efectos
Es verdad q u e a l i ntrod u c i r estos " d eta l l e s " , q u e p u e d e n
a c u m u lativos, de d esgaste, p e ro otras i n m u n iza n : s u s efec­
s e r c r u c i a l e s , e l a n á l i s i s s e com p l i ca r á p i d a m e nte, y rec i é n

-véase (9)- p e r o prefe ri r por e s o 11:1 i nt u i c i ó n . m e pa rece


tos d i s m i n uy e n con l a repeti c i ó n y p u e d e n volverse e n contra
a h o ra e m p i eza a h a be r métodos p a ra tra b a j a r a ese n iv e l
( " si no mata , e n gorda " ) .
N o n o s p r o p o n e mo s a q u í h a c e r u n catálogo d e este t i po d e
sólo u n a c o n f e s i ó n d e i m pote n c i a .

rem o s c u a nd o pa rezca c o n v e n i ente-, s i n o red e s c u b rir Y


refra n e s , mo r a l e ja s y b u e n o s c o n sejos -a u n q u e l o s u sa ­
M á s úti les n o s r e s u l t a r á n otras reg u la ri dades m e n o s predi c ­
tivas, q u e ta m bi é n a y u d a n a s i st e m a t i z a r u n " c u a d ro d e
orde n a r a lg u nos l i n e a m i entos m a s gen e ra l e s , q u e f a c i l i ten a
situaci ó n " : i d e n t i f i c a r todo t i po de "factores l i m i ta ntes ' ' ,
cada u n o . el uso a lg o m á s ra c 1 o n a l de e s a experi e n cia ta n
como los techos y u m b r a l e s y a m e n c i on a d o s ; "fac'tore�
d i f u sa q u e está a l a lca nce de todos.
d e s e n c a d e n a ntes " , q u e a ct ú a n como cata l i zad ores o gati l l os

q u e i nte n t a n capta r e n u n a o dos pa f a r_ ; a s clave · e l "espí ­


Corno se ve, no s o m o s part i d a nos de l a s escuelas i nt u itiva s ,
b l e : "factores desgasta nte s " , "factores favora b l e s " y " d es-
e n c i ertos casos, r o m p i e n d o s i t u a c i o n e s d e e q u i l i b r i o i n esta ­

rit u " de u na n a c i ó n , u n a i n st 1 1 u c i u n o 1 ·1 h u m a n i d a d entera ,

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


56 Ose a r Va rsavsky M a rco H 1 stórico 57

pero es por razo n e s ¡:,rácticas, no teór icas. No nos negaren:ws d e objetivos y estrategias m u y genera l e s y p a r a p l a ntear
a
c i e rtos proble m a s metodo lógicos.
uti liza r los res u ltados d e esas " i nvestiga c i o n es" c u a n d o
n o s parezcan ú t i l e s ; l o q u e p a s a es q u e h e m o s encontrado 2) Esca la antropológica o global: h istoria de toda l a pobla­
m u y pocos casos d e éstos, y eso nos hace pensar q u e ción h u ma n a en bloque desde que c omenzó su expa n ­
e l método e s poco productivo. Por e s o prefe r i m os pri m e ro s i ó n m u n d i a l , con e l consigu i ente d e s p recio por lo s deta- '
a n a l i za r, buscar v a ri a bles q u e reflejen d iferentes a s pectos de l le s locales, desfasajes y va riantes. Uti l para el problema
la rea l i d a d , y l u ego tratar de i ntegra rlas, l lega ndo trabajo· d e l a viabi l i d a d física, para sugerir c i e rtas categorías y
s a m e n te a resultados que ta l vez a lg ú n genio d e la i nt u i c i ó n problemas básicos y para descubrir a lgunos i nv a riantes

3)
"vería " d i recta m ente ( s i n s a b e r q u e , p o r su educación y d e la actividad social.
su lenguaje, esa s u p u esta .i ntuición no es m á s q ue u na a s o · Escala macro-hi stórica o d e 'las civilizaciones: el foco es
c i a c i ó n rá p i d a , t a l v e z i n c o n sci ente, de varia b l es y a dife r e n · la evolución de los pueblos o civi l i z a c i o n es en s u s regio­
c i a d a s en su i n te lecto). n e s d e i n f l u e n c i a . Da ideas sobre c ó m o se rea lizan los
Te n e m o s m u c h o respeto por la gente q u e pro pone ideas, gra ndes cambios de estructura soc i a l y esti l o d e vida,
n o i m po rta por qué método las hayan enge n d rado; son de· pero todavía a nivel general y abstracto.
n:,1a s i a d o pocos pa ra desprec i a r lo s , y eso aun si d e esas i d e a s Permite est i m a r l a variedad d e pos i b i l i dades p a ra estruc­

4)
sólo u n pe que ñ o porcentaje son buenas. A u n sus errores, turas sociales y factores d e cambio.
si s o n origi na l es, e n s e ñ a n a veces cosas úti les (como e n Esca l a visible o biográfica: la que c o rresponde a la vida
u n G o eth e , q u e s e e q u ivocó en casi todas sus i ntuiciones y d e un i ndivi d u o y l e permite escoger su proyecto y
s i n e m b a rgo ti en e tanto q u e e n s e ñ a r ) . Agradezcamos a a n a l izar su v i a b i l idad p o lítica y socia l en base a los
los q u e descu bren o i m a g i n a n n u evos aspectos y pos i b i l i · h e c h o s de su experiencia d i recta. _

dades y l a s h a c e n v i s i b les, a u n q u e sea a través de nove l a s 5) E s c a l a estratégica: en q u e se p l a n t e a n los p r o b lemas


c i e n c i a -ficción o u n Don Q u ijote, con tal q u e permitan ejer­ i n i cia les del c a m b i o : poder, afia nza m i e nto, m e d i d a s pre·

6)
cer n uestro e s p í ritu crítico y separa r el poco gra n o de la v i a mente preparadas.
mucha paja. Esca l a coyuntural, o de l a táctica d i a ri a : más periodi smo
Por igual motivo a c e ptaremos, pero m uy críticamente ' las q u e h i stori a . No será tratada más q u e a través de ejem­
sugeren c i a s d e l otro extremo d e l espectro metodológico , co­

a 4 ser­
plos d i s persos e n e l texto.
m o por ejem plo l a H i storia Matemática, o el reducci o n i s m o
q u e s ó l o ofrece e x pl i caci o n es psicologistas. A m bos métodos
La breve descri p c i ó n que h a re m os de las escalas 2
virá sobre todo para mot i v a r y ubicar los pro b l e m <! S q u e
creemos que so n prematu ros porque req u i eren p r i m e ro tener
se tratarán en l a "escala estratégica" ( y e n u n volumen
ideas m á s c l a ra s sobre la estructura de los procesos, pero
próxi m o donde se replanteará todo "en l i m pio", a la manera
eso s ó l o afecta e n genera l a los i nvestigadores c o m u n e s :
de los textos escola res). Por l o tanto n o debe espera rse en
s i e m p re h a y g e n t e de ta le nto c a p a z de obte ner resultados
esa a p roximación un a ná l i s i s com pleto ni mucho m e nos, ni
i nteresantes con métodos confusos, embrionarios, i n c o m ·
tampoco una j u stificación h istórica rigurosa de cada concepto
p l etos, o sofisticados a l m áx i m o .
i ntro d u c i do: para n u e stro objetivo cua l q u i e r suge rencia de
5 . - P a r a rea l i za r este a n á l i s i s h i stórico, n u estra p r i me ra cierta p la u s i b i l i d a d e s a d m i s i b le , pues de todos modos vol­
propuesta es t o m a r en serio lo q u e tantos h i storiadores m e n · ver a ser a n a l i za d a en f u n c i ó n de los problemas actuales
c i o n a n : l a s g r a n d e s d i fere n c i a s entre l o s estu d i o s de l a rgo de construcción del proyecto naciona l . Todas las escalas
y corto p lazo. Creemos q u e esas d i ferencias son a ú n mayo­ i n c l uy e n a lg u n a s referenc i a s h a c i a . el fut u ro, pues a l l í está
res que l a s se ñ a l a da s u s u a l mente: d i sti ntos problemas cate­ n uestro centro de i n terés. No se trata de hacer prospectiva
gorías d e a n á l i s i s , métodos y resu ltados, que permit n ver � s i n o sólo de descubrir las tendencias q u e puedan ayudar o
defectos d iferentes de la c o n strucción del PN, cada u n o en dificultar más la c o n strucció n , p a ra pla n e a r la estrategia más
su m a rco adecuado, y l u ego rela c i o n a r los d e m a nera úti l . adecu a d a .
P l a nte a m os por e s o este m a rco h i stórico en cuatro esca las Sin otra prete n s i ó n q u e u b i c a r mejor e n q u é aproxi mación s e
temporales -como cuatro a u mentos sucesivos o cuatro trabaja e n c a d a esca l a , podemos propone r para e l l a s ciertas
a prox i ma c i o n es su cesivas en u n m i c roscopio- m á s otras u n i d a d es de t i em po . El crite r i o , tota l mente a rb i t ra rio, es
dos que casi n o pueden l l a m a rse h i stóricas, u n e: por d e m a ­ que lo esencial de cada esca l a , centrada en hoy, se cubra
s ia d o f i n a y otra p o r d e m a s i a d o g r u e s a . E l l a s s o n : con u n a s diez u n i dades h a c i a atrás y u na hacia el futuro.
Resulta entonces bastante n a t u ra l d i sm i n u i r unas c i nco veces
1) Escala cós m i c a : m á s f i l osófica q u e h i stórica, se trata p o r
e l ta m a ñ o u n itario al pasar a esca las m á s finas.
eso f u e r a d e texto, en e l A p é n d i c e . Uti l p a r a va loración

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


58 Osear Va rsavsky 59
M a ree H i stórico
Esca la globa l: u r1 idad, 500 a 600 a ños, o medio m i lenip. - Zona organ izativa: sistemas institucionales, gobierno, ad­
a proximadamente. Así se cubre con diez unidades todo ministración pública.
lo que l lama mos "edad h istórica", y se perciben ciertos - Zona individual: carácter y motivaciones predom i nantes y
problemas fundamentales que deberá enfrentar toda nueva otras ca racterísticas psicológicas q ue puedan variar his­
sociedad que l legue a afia nzarse. tóricamentt:.
Esca la de las civi lizaciones: u n idad, un siglo o a lgo más .
Con d1_ �z umdades se cubre tod ? el período europeo que (Pero no siem pre es útil considerar a la ú ltima como "zona".)
culmmo con la soc1edad mdustnal, y se definen las pri n·
cipales tareas económicas y sociales que darán o no via­
Esta descomposición zonal de la sociedad es ta n úti l en
principio como descomponer en órganos o aparatos el cuerpo )
humano, y es un tipo de clasificación a l que, con más o 1
bil idad a los estilos hoy en pugna.
Esca la visible: u n idad, 2� a 30 a ños (digamos 25 para menos categorías, llan llegado muchos a utores. W. Mi lis da \
concretar). Se cubre la h1stona de la sociedad i ndustrial una similar. pero a l detallar los contenidos aparece n diferen­
y hacia el futuro, el proyecto nacional que si rve de pro: cias grandes. que se deben conio siempre a nuestro enfoque 1
grama para el Cc1mbio de estilo. constructivo ( por eso recalcamos en la zona organ izativa no \
Esca la estratégica: u n idad, más o menos 5 a ños. Adecua· tanto el gobierno -que hace pensar en poder político-, ·

da para los problemas de cambio de hegemonía pol ítica. como i n stituciones y administración, l i gadas a l a "socia li­
Como colofón, . to? o esto sugiere ciasificar los paradigmas de zación de las fuerzas productivas"). D. Ri beiro (7) necesita
los estud1os h 1stoncos en tres grandes tipos o esti los: ana· sólo tres "sistemas" -adaptativo, asociativo, ideológico­
lizar u n presente desconectado de su pasado, que sirve como que son agregados de nuestros seis, similares a los que
Simple referencia comparativa; conectarlo evolutivamente con usa el marxismo con su superestructura , base económica y
el pasado; conecta rlo evolutivamente con el futuro. En Euro­ relaciones de ¡:,red ucción: Pa'ra nuestros objetivos, tres zo­
pa, el segundo método maduró recién en el siglo pasado y nas dan una clasificación demasiado gruesa, así como las
el tercero no existe todavía, salvo como producto comer¿i a l 25 necesidades dan una demasiado refinada. Los Ministe­
o a r� a política e n ma nos d e un grupo q u e e s e l a rquetipo rios o Secretarías de un país dan claros ejemplos de la
del cientificismo: los "f uturólogos": utilidad y peligros de estas clasificaciones por zonas.

6. - Así, nos interesa conocer los grandes cam bios de estilo


Hemos dicho que cada zona tiene sus problemas d e poder y
de tecnología; podríamos definir con a m bos dos nuevas
que h u bo e � las soc1edades h umanas, y los que se i nten­ zonas: una, "política " donde se da la lucha general por el
tara� sm ex1to;. por que. unos triunfa ron y otros no. Más en poder, y otra , "tecnológica" , donde se crean las armas y
particu lar, los cam bios relacionados con las variables socia­ herra mientas que cada zona utiliza. Pero por lo m e nos para
l�s que más nos preocupan: participación , solida ridad, crea­ la lucha por el poder, creemos que las cosas se ven más
tiVIdad, n 1vel material de vida, etc. (nuestras 25 necesidades claras justamente mirándolas primero zona por zona, antes
que tendremos que resumir e n m�dia d ocena de grupos par� de integrarlas. Así no tendremos la tentación de decir que
_
que sean maneJab les) . y la v1ab1hdad _
f1s1ca, "se tomó el poder" cuando lo único que se ha tomado es la
socia l y política
de sus metas. dirección de la administración pú blica. Eso tiene además la
Para tratar esas metas y su viabi lidad nos pa rece suficiente ventaja de diferenciar con naturalidad ciertas mi norías do·
_
en pnmera a prox1mación dividir los hechos históricos en minantes o ca ndidatas a ello, y que tienen su apoyo en una
to� as las esca las me-ncionada s, en seis grandes categ� rías zona determinada (empresarios, altas bu rocracias de la admi­
de poder Y te�nología', y por eso deben separarse sin perder
. . .

(
o zonas de act1v1dad, que presentan problemas diferentes nistración pública, partidos políticos, sindicatos, m i litares,
etc.). Esto ayuda a recordar que no existen estrategias de
de v1sta sus 1 nt1mas vinculacione s. Estas zonas son: validez general para tomar el poder, sino que deben ade­
-- Zona económica: ¡;,roducción, comercio, finanzas ( para las cuarse a las relaciones de fuerza existentes entre esas zonas
un país a otro.
25 necesidades ) . -y sub-zonas-, sus puntos débiles y fuertes, que varfan de
- Zona socia l: estilo de vida y trabajo, clases, relaciones
i·\
El cambio de estructuras en una sociedad no comienza
- soc1a les, expectativas .
Zona mi � itar: control de la fuerza física para defensa, re- a la vez en todas las zonas, ni prosigue en todas a la misma
velocidad. No siempre las zonas "líderes" del cam bio son
\:1 -- Zona ideológica creación y difusión
pres1on o revo lución.
de doctrinas políticas las m ismas ni influyen sobre las otras en igual orden o con
y religiosa s, est i los, etc. igual facilidad. Ana lizar estas posi bilfdades en estos térm;nos
parece ser útil (Marx propuso una ley general de este tipo
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
61
60 Osear Va rsa v s ky M a rco H i stórico

, � un
t_� n redes-_
tiene i nterés sobre todo con r,especto a l marxi smo, b1en
cubierto y "releíd o". Aqu í nos referi remosportam
para sus tres zonas; que los ca m bios importantes empie­
zan e n la base económica y terminan modificando la superes­
posib le", ci m e ! Man1t 1est�
Y con
repres entad o es � n a l ente
tructura): permitiría planear estrategias de transición con " Marx
Comu nista y el Ca pital y resum 1do con gran clan ? � d
menos errores qu e de costumbre. de la
Por el momento no hace falta dar más detal les sobre esta cisión en el Prefac io a la "Cont ribuci ón a la cnt1ca
clasificación; al usarla para estudiar la Historia, esta misma Econo mía Polític a".
sugerirá precisiones y aclaraciones, que incorporaremos más
adelante, sobre todo al resu mir nuestras conclusiones en
forma sistemática en otro volumen. Este es el mismo mé­
todo que seguiremos para introducir todos los conceptos,
categorías y clasificaciones: al principio tendrán un carácter
pura m ente tentativo, no riguroso; el análisis histórico ser­
virá para ensayarlos en primera aproximación y como resul­
tado se les dará, si hace taita, una defin ición más precisa.

véase la obra de Darcy Ribeiro (7), ( 10) , ( 1 1 ) , de la qu e


Para un i ntento similar de conectar el largo y el corto plazo,
tomé varios conceptos i mportantes. L a primera d e ellas,
además, puede servir de excelente y b�eve referencia para
quienes no tengan frescos sus conocimientos genera les de
Historia.
En vista de los m uchos desacuerdos sobre hechos e i nter­
pretaciones que se observan entre los historiadores, y de
nuestra i ncapacidad profesional para juzgarlos, creemos con­
veniente tomar una sola obra de referencia que cubra todo
el campo de manera más o menos coherente, y con infor­
mación no muy anticuada . Por su amplia difusión y su
la l,¡ i,storia : Un iversiü d e la .Fisc her :�el:lae- editada en cas­
exten�ión razonal:¡le cqm parada co� ot.ras, elegimos para eso
•.

teilarl'o por Siglo XXI. Sólo nos a partaremos de ella en los


pocos casos en que cierta familiaridad con una literatura
abundante lo permite.
Así pues no estaremos refiriéndonos al pasado " real" -que
nadie conoce- sino a la imagen o modelo del pasado des­
crito en esa obra , o sea, a un " pasado posible" (a la ma­
nera de los futuros posibles -o "futuribles", en la desagra­
dable termi nol ogía francesa- descritos por cada ur.o de los
modelos matemáticos hoy en boga). Esto no nos molesta
mucho, porque, dado lo q ue hemos dicho sobre refutación
y va lidación, n u estras conclusiones no se modificarían gran
cosa si a lgunos de los hechos particulares que vamos a
tomar como ejem p los resultaran falsos para otros autores.
Trataremos pues que cada afirmación esté apoyada por ·

varios casos pertin entes.


De la m isma manera, cuando hablemos de u n autor o una
doctrina o teoría dejaremos de lado toda exégesis fina: no
daremos real i mportancia a frases aisladas, dichas en ta l
carta o tai prólogo, sino a aquellas afirmaciones suficiente­
mente repetidas y consistentes como para no ser rebatibles
mediante otra cita del m ismo tipo. Hoy, esta observación
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Esca l a Antropológica o G lobal · 1 63

los dominaron? En especial, ¿qué oposición encontraron en·


_Capítulo 111 tre los mismos afectados por el cam bio? Sólo contestare·
mos muy parcialmente estas preguntas, pero ellas son nues-
tra gu�.
- 1
·

Escala Antropológica o Global


Una primera observación es que hoy, aunque podemos dis·
tinguir en el mundo varios estilos ya existentes o en vías
de formación, se puede hablar de una base común para
todos ellos, de un "superestílo" consistente en el uso de
la i ndustria moderna, y que llamaremos por eso "edad
industrial" o "sociedad industrial". No hay ninguna difi­
cultad en seguir hacia atrás el hilo que llevó a esta edad i n·
l . - En esta escala la unidad de estudio es la humanidad
dustrial planetaria: no viene ni de China ni de India o América
entera, en todo el planeta, enfocada en los últimos milenios --aunque tiene aportes de todo el mundo-, sino de Euro·
-desde que hubo problemas políticos conocidos-, con una pa, y más hacia atrás, de la región del "Medio Oriente",
breve mención hacia más atrás y otra, más importante, hacia con centro en el actual lraq.
adelante, para detectar peligros gruesos, de carácter también La historia de esta rama evolutiva es la más familiar para
global. nosotros, por suerte, y como además de c� nduci r a la e�ad
Es la escala en que pensaban Marx y Engels, o Gordon industrial presenta ejemplos de la mayona de los est1los
Childe, y en ella transcurre lo que D. Ribeiro (7) llama "evo· interesantes, la tomaremos como "rama principal" y punto
lución cultural". En ella no se diferencian pueblos ni tribus, de referencia central.
salvo para ejemplos; se desprecia la mayoría de las variacio· Rechazamos en esta escala toda cuestión de relativismo
nes locales o regionales y de los desfasajes en el tiempo; --de si el estilo o la cultura de un pueblo es o no igual­
la precisión cronológica pierde toda importancia. y habla·
mente "valioso" que el de los otros-; el hecho real, des­
remos en términos de "milenios", o como máximo, "siglos": carnado, es que a través de una seri_e de cambios· �e llegó
su unidad de tiempo más cómoda, dijimos, es el medio a imponer en todo el planeta un s1stema pr<:>d.u �t1vo que
milenio. nació en Europa, y que aunque puede volver a d1V1d1rse en el
Puesto que se trabaja entonces con un material tan hete· futuro -por conflictos o por objeti�os de div� r� idad cul­
rogéneo, todos los pueblos del mundo en todas las épocas, tural-, ha unificado en gran medida las actiVIdades de
entre los cuales no hay dos idénticos, se debe adoptar una todos los hombres y mejorado su conocimiento mutuo me­
actitud de tipo estadístico, como si se estudiara por ejem·
diante una e>.<traordinaria red de comunicaciones rápidas.
plo el conjunto de todas las empresas de un país. Eso no 2. - Los grandes cambios que buscamos afectan a la hu-·
significa adoptar las técnicas estadísticas, sino simplemente manidad entera, y podemos describirlos por sus efe�tos
recordar que ninguna afirmación es válida para el 100 % sobre la solución de los grandes problemas que la aque¡an.
de los casos, que se está hablando siempre de valores "cen· Partir de un proyecto nacional nos permite ordenar esos
trates" o representativos de la mayoría, pero con respecto problemas según la importancia que allí �e les asign� , Y
a los cuales se observa siempre una "dispersión": casos que que coincide con la importancia que la m1sma humamdad
se apartan en un sentido u otro. les ha dado a lo largo de su historia, como lo vemos a
Para referirnos a los grandes cambios que ha ido sufriendo través de los sacrificios, esfuerzos, movilizaciones, provoca·
la humanidad usaremos la palabra "evolución", pero sin darle dos por el agravamiento de cada uno de ellos en el pasado
otro significado que ese: sucesión de cambio. No supondre· (con las correspondientes implicaciones para el comporta­
mas que implica "progreso", o que tenga una "dirección" . miento futuro).
determinada, y tampoco la opondremos a "revolución": una Vamos a agrupar estos problemas en tres niveles de urgencia
evolución puede ser gradual o a golpes y saltos (como ocurre decreciente:
también en otros tipos de sistemas, ver Apéndice).
¿Qué cambios de estilo se observan en esa evolución, que a) Nivel subsistencia: hambre, pestes, violencia física Y el
sean de magnitud comparable con el pasaje deseado al socia· miedo a ellas (inseguridad).
lismo? ¿Qué otros cambios de similar magnitud abortaron, b) Nivel opresión: desigualdad social y la �o� ciencia d� e! la.
dejando escasos rastros, y por qué no tuvieron éxito? ¿Qué Puede darse en todas las zonas ya def1111das: econom1ca
estímulos o problemas provocaron, favorecieron o frenaron (explotación, desigualdad de ingresos), militar (violen-
los cambios? ¿Qué peligros corrieron los triunfantes y cómo
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
64 Ose a r Varsavsky Esca l a Ant ropológica o G l o b a l · 1 65
c i_a), . ideológica (ignorancia, persecución religiosa), orga· el control de la naturaleza , en vez de su sim pl e aprove·
mzat1va (diferentes derechos legales) y social (desigual chamiento como cua lqu ier animal cazando, pescando o
e) N ivel alienación (ideológica): falta de participación en el
i ntegración, seguridad social, prestigio, etc.). recolectando. In iciada hace más de 1 0 milenios.
-- La revol ución urbana: ci udades y otras grandes obras, or·
conocimi ento, su creación y uso. "Lavado de cerebro": ganización de i mperios, uso de herramientas de metal
valor�� o i r:nag�.n del m u ndo impuesto� por propaganda; (edad del bronce y l uego del hierro). Merecería también
falsa conc1enc1a de clase". Inmadurez; necesidad de pro­
tectores espirituales y paternalismos. l lamarse "edad estatal" porque está desde el comienzo
domi nada por esa forma de organización social, obli·
El pri mer nivel fue sentido como de prioridad tota l hasta gada por la vida urbana. Iniciada hace más de 5 m i ·
hace muy poco tiempo, y es el pri ncipa l en esta escala. lenios.
Sólo cuando la sociedad industria l dio señales de poder resol ­ -- La revolución industrial: iniciada hace un par de siglos y
verlo comenzó a tomarse conciencia -aún hoy muy incom· • precedida por 4 ó 5 siglos de una edad mercantil, pre·
pleta- del segu ndo. El tercero es el menos percibido -to· cursara directa.
mar conocim iento de él es prácticamente resolverlo-, pero
resulta esencial para proyectos "pueblocéntricos". Al período entre las revoluciones urba na e industria l lo lla­
tingui r una "edad del hierro" -iniciada hace más de 3 m i ·
maremos "edad histórica " , y dentro de ella es u sual dis­
Por supuesto, i ndividuos aislados y grupos m i noritarios pue·
den presentar a lteraciones a estas prioridades -siempre hay lenios-, a l a q ue a lgunos asignan u na importancia tan
gente que se deja matar por sus ideas-, pero eso no grande corno a la revolución u rbana.
·

ocurre para la i nmensa mayoría, y cuando ocurre para u n Corno indicador de la evolución de este problema de la sub·
grupo tiene duración m u y lim itada (lo cual n o l e quita i m ­ sístencia, muchos proponen toma r la eficiencia o producti ·
porta ncia práctica pues puede servir d e factor desencade· v1dad d e estas sucesivas técn icas, herramientas, materiales,
nante o catalizador).
Para muchos, la Historia consiste en la emancipación gra· máq uinas, medios de producción, en fin. Otros prefieren
dual del hom bre con respecto a esos problemas: m iseria usar el gasto y tipo de energía no h u mana; otros el desa·
injusticia socia l , ignorancia, i rracionalidad, " u nidimensiona l i : rrollo y tipo de las comu nicaciones, y evidenteme nte pode·
rnos sugenr muchos otros factores vincu lados a l p roblema,
dad", que im piden la rea lización de u n ''hombre nuevo". Por como organización administrativa, nivel de conocim ientos,
supuesto, el sentido actu a l de "emancipación" y los demás o incluso valores éticos o estéticos,' como también se ha
térm i nos está dado por el proyecto de sociedad que defiende propuesto.
cada u no. Además, cada doctrina ideológica percibe como
1 mportantes a diferentes métodos "Y fuerzas en ese camino Conviene aclarar que no estamos hablando de causas, sino
ernancipatorio: desde las fuerzas productivas ma rxistas a la sólo de indicador-es que m uestran, o i n cluso definen si son
solidaridad y cooperación de un T. de Chardin o de m uchos muy i m portantes, cómo va ocurriendo la evolución. En efec·
a narq u istas. to, según nuestro enfoq ue no tiene interés hablar de causa·
lidad para el l argo plazo, ya que todo sistema social tiene
3.- El problema de la subsistencia corresponde a las zonas tantas i nteracciones que en cuanto ha pasado u n tiempo
económica y m i litar principa lmente. Interesa saber qué se apreciable es costosísimo ponerse a averiguar cuál es el
hace y cómo (el estilo) en producción y defensa, quienes factor que tiene más culpa de cierto res ultado. Así no nos
toman las decisiones sobre eso (el poder), q uienes lo apro· entretenemos e n discutir si la tecnología es causa de la
vechan o sufren, y de q ué tecnología y otros recursos se ·
ideología o al revés. La tecnología para nosotros es si n
dispone para ello (las tuerzas produ ctivas). ninguna duda u n factor causa l en el corto plazo (recuérdese
La h istoria de este problema se analiza clásicamente a tra· el impacto de la bomba atóm ica), pues cada nu evo i nstru·
vés de la evolución de la técnica o más · en general las mento se puede usar. En el largo plazo la consideramos co·
fuerzas productivas, que van mejorando la · ca pacidad de l mo fa ctor lirnitante: indica cuales cosas son i rrea lizables,
h ? rn bre p� ra alimentarse y d efenderse. H ubo a lgunos cam· utópicas, porque s uperan la capacidad productiva de ese
b1os tan Importantes que merecieron el nombre de revolu· momento. Por eso, frases como "el molino de brazos da la
ciones u niversa les, o dieron origen a "edades"; ellos son : sociedad feudal y el molino a vapor da e l capitalismo indus·
tria!" deben entenderse como proponiendo indicadores y no
- L a revolución a gra ria : culti'VO d e la tierra, domesticación causas.
del ganado y fabricación de buenas herramientas de pie­ Volviend:J al problema de la subsistenci a , para nosotros, de­
dra pu lida (edad neolítica) , o sea el primer gran paso e n fensores del "pueblocentrismo", el indicador más natura l es

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


·1 67
66 Osea r Va rsavsky
Esc a l a Antropo lógica o G lobal

ta población misma. Para saber cómo se las está arreglando Estos recursos son los mismos que necesitamos para la via·
para subsistir es poco lógico usar indicadores indirectos bilidad física de un proyecto nacional:
-aunque los necesitemos como auxiliares por razones de -- Recursos humanos (de diferentes categorías)
información-, cuando eso se ve directamente con ciertos - Recursos naturales accesibles
datos demográficos elementales. ¿Cuántos hombres hubo en -- Capacidad instalada de � rodu �ció � (i �fraestru �� u �a, orga·
cada época? ¿Cuánto tiempo vivían? Después, al tratar el pro­ nización, herramientas y equtpos, tnstttuctones, edtftctos, etc.)
blema de la opresión, habrá que completar esto con datos -- Recursos externos (obtenibles de otros hombres, por robo
sobre la distribución social de esta esperanza de vida, y o intercambio): no los hay para el planeta en bloque.
agregar nuevas características. - Recursos tecnológicos (formas conocidas de utilizar los
La recolección de datos censales fue desde el comienzo u n otros recursos, organizándolos: métodos, técnicas físicas y
proyecto ambicioso y costoso, y l a verdad es que e n este sociales, estrategias).
terreno la revolución industrial ha producido menos milagros A estos hay que agregar los "recursos . políticos" , o .capa­
que en otros. El cobro de impuestos, tributos o servicios cidad de poner realmente en functonam tento los demas re·
personales, y la redistribución de tierras exigían censos muy cursos para los fines que sea. Vnculado con esto hay que
grandes y una .P urocracia bien entrenada para mejorarlos . recalcar que los recurso� humanos no_ s� l? consisten en
En China se tenían datos sobre 60 millones de campesinos cantidad de población acttva y su capacttacton P?ra _l�s fun­
hace dos mil años. India y Roma no le iban a la zaga, y ciones y roles necesarios, sino también � n la m��·vac1on ade·
Egipto ya lo hacía dos mil años más atrás, aunque para una cuada para que los cumplan (sobre la mteraccton en_tre mo·
población mucho menor. Japón también debió hacerlo cuan· tivaciones y poder la Historia tiene mucho que ensenarnos).
do se declaró toda la tierra propiedad del Emperador (siglo Sólo al conjunto de todos estos recursos vamos a llamarlo
VIl), pero no lo pudo mantener mucho tiempo. No sabemos "fuerzas productivas", reconociendo el papel preponderante
cómo lo hacían los i ncas . que tiene la tecnología, pero también que ésta no decide
Hay pocos datos directos sobre población, y las estimacio· riada sin los demás, ni existiría sin hombres que la crearan
nes se hacen m uchas veces en base a la tecnología disponi·
y gastan estos recursos (Y generan motivacione� esp�ciftcas).
e implementaran. Las actividades de todas las zonas crean
ble y su probable productividad, de modo que la base em­
pírica de este indicador es más o menos la misma que para El esquema de las relaciones recursos -subststencta- po·
los otros, pero permite ir directamente al fondo de la blación parece ser el siguiente:
cuestión. Los recursos disponibles cambian lentamente, pero de tanto
Una primera' ojeada en esta escala nos señala un fenómeno en tanto se produce en ellos a lguna revolució � �o cataclismo)
que nadie discute: hace cosa de dos siglos ocurrió en esta en uno o más lugares del m undo, que S I es uttl par� la sub­
cuestión algo cualitativamente distinto de todo lo anterior: sistencia se difunde por todo el mundo, a una veloctdad que
hasta entonces la población humana había aumentado muy también ha ido acelerándose a través de las épocas . Ent_re
lentamente -duplicándose más o menos cada m i l años, pot dos revoluciones, tenemos por definición en esenc1a el mts·
dar alguna cifra-; desde entonces se produjo una acelera­ mo estilo, o paradigma, o manera "normal" de hacer las
ción fenomenal, y estamos todavía en plena explosión, dupli· cosas, que se perfecciona poco a poco en sus detalles. Y de
cando nuestro número cada 35 años, aproximadamente. Este manera diferente en cada región (surge una nueva espec1e
hecho material, real, es básico para la comprensión del es· y luego aparecen sus variedades locales).
cenaría político en que debemos actuar y de las dificultades En cuanto a la población, tiende a aumentar ha �ta _el. ma­.
que debemos enfrentar . Con respecto a las anteriores, la ximo permitido por los recu rsos, lo c_�a l nos es�a dtctendo
alta, Y contmua
revolución industrial es de otro orden de magnitud, de otra además que después de cada revolucton p roducttva la ta �a
calidad; es como una estrella que se vuelve supernova . de crecimiento de la población se hace mas
alta (por supuesto con fluctuaciones) hasta que el nuevo
·-- Analicemos esto brevemente. estilo se ha difundido por la mayor parte del m undo; luego
4. - Para enfrentar los problemas de subsistencia los hom­
vuelve a bajar la tasa, pero con un nivel de población ya
bres disponen de ciertos recursos, que evolucionaron con dis­ más alto.
tintas velocidades, pero que en esta escala y sin ninguna Este es el esquema básico, pero se le superp_�nen ":luchas
duda fueron aumentando continuamente -con muy pocos irregularidades, debidas a que ninguna revolucton es Instan­
retrocesos- su eficiencia y productividad; esa es la base tánea ni consta de un único descubrim iento o suceso; su
material de la idea de progreso. difusión no es regula r salvo dentro de ciertas regiones bien

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


68 Osear Va rsavsky Esca l a Antro p o l óg i ca o G loba l . 1 69
com u n icadas; puede tropezar con barreras (no sólo físicas En esta cuestió n , corno diji mos, l a s fu erzas productivas
sino t a m bién ideológicas) para salir de ellas. Casos extremos n o s e i n terpretan a la m a n era de fuerzas físicas, c a u salmen­
d e a i s l a m i e nto: América, Austra l i a , Ocea n í a . H a sta hace te, sino como "factores limita ntes" - e n este caso, de la
medio m i l e n i o e l océano era l a pri ncipal barrera física, y población-, como barreras, n u nca i m pe n etrables, pero q u e
su dominio, u n recu rso precioso. req U i eren recursos fuera d e l o común p a ra s e r vencidas. Sólo
Como dijimos, la velocidad d e difusión en e�tas gra ndes son causa les d i rectas en e l m o mento d e a pa recer.

5. - Hace u n os vei nte mi l e n ios el pri n c i p a l recurso l i mitante


i n novacio n e s h a ido a u m enta ndo, tanto por mejora m i ento de
los medios de com u n i cación como por el mismo a u m ento
de població n , q u e a u m e ntaba la proba b i l i dad de con tactos d e l a población era e l c l i m a , y la población fue en buena
fronterizos. Esta velocidad sufrió una "explosi ó n " parecida parte controlada por él, a través d e s u s efectos sobre la
a l a demográfica: e l cu ltivo de la tierra tardó 4 m i lenios en fauna, la flora y el n ivel d e los h i e los y las agua s , durante
cubrir E u ropa a partir del Cercano y M edio Orie nte; la ex· u n os d i ez milenios más.
pansión m u n d i a l d e la revol u c i ó n i nd u stria l europea puede E n e l ú ltimo período glac i a l la pobl a c i ó n tota l era segura·
m e d i rse e n décadas. mente i n ferior al m i llón, o i n cluso d i ez veces m e nor. N o
En pri n c i pio, cuando se difunde u n a tecnología n u ev a , es m u c h o m enos q u e eso porq u e ento n c e s las f l u ctuaciones
necesario q u e e n e l lugar donde se adopta existan todos los accidentales la ha brían h ec h o desa parecer con a lta p roba b i ··
recursos necesarios para i m plementarla en cond iciones q u e lidad, corno saben los ecólogos. Eso es lo que o c u rrió se­
la hagan preferi b l e a la a l l í existente hasta entonces ( s i los guram ente con las especies p a ra lelas, como nuestros p r i n10s
los h o m bres de N e a ndertha l .
Se produjo entonces --hace 1 5-20 m i l e n ios-- u n primer
suelos son más a ptos para e l pa storeo que para la agricul·
tura, ésta es m á s d i fíci l de i m poner). Se produce u n proceso
no con sciente de "se lecci ón de tecnologías", q u e toma en catacli s m o revo lucionario d e las fuerzas product i va s : la fu .
cuenta no sólo la produ ctividad s i n o todos los factores eco· sión de los hielos, que a m plió enorm emente l a s regio·
n óm i cos, soci ales y pol íticos: u n a n u eva técn1ca puede re· nes d i s poni bles p a ra recolección y caza. Sin n ecesi dad de
chaza rse por razones de esti lo, ideológicas, o porq u e los ca m b i a r m ucho s u s herra m i entas ni sus tradici o n es vaga·
i n teresados en promoverla ca recen de poder polític o para hundas, los h o m b res a u m e n ta ron rá p i d a m ente e n n ú mero
e l lo (así fue como los latifu n d i stas romanos y los c h i nos por o c u pación d e n uevos territorios ( pa sa ndo a A m érica e n
rechazaron e l m o l i n o hidrá u lico, que tanta i m portancia tuvo l a época en q u e e l clima y a permitía l l egar a l a a ltura d e
después). La tradición -o sea la ideología- ha sido siem· l a s Aleutianas y e l nivel d e l m a r todav í a n o las h a bía con ­
pre u n a barrera m á s d ifícil de vence r que el mar o l a mon· vertido e n i s la s ) . Com para ndo la exten sión d e l a s tierras
taña, y sigue siendo hoy u n o de los p r i n c i pa les obstácu los férti l es con la d e n sidad de los pocos p u e b los rec o lectores y
para la i m plementación d e n u evos esti los tecnológicos, a l cazadores de n i v e l " m esolítico" que se h a n pod i d o conocer-,
cual n o s e l e da e n l a práctica l a i m po rt a n c i a q u e l a H i storia podernos esti m a r que hace d i ez m i l e n i o s la pob l a c i ó n mun­
nos m u e stra (véase ET). Pero también al revés, el atractivo d i a l estaba hacía rato esta b i l i zada a l rededor de d i e z m i llones
d e u n a n u eva tec n ología puede ser t a n gra n de que el deseo de personas, org a n i zadas e n tri bus o c l a nes, cada u na con
de copiarla se convi erte práctica m e n te en una i d eo log í a : m o · u n territorio m á s o menos fijo.
dernismo, desarro l l i s m o . La existencia loca l de recu rsos ma· La escasez de territorio pasó a ser el n u evo factor l i mitante,
teria les n o es i nd i spensable; puede s e r sustituida por e l re· bastante diná m ic o porque los cambios d e clima d eseca ba n
cu rso ·externo de i m porta r lo q u e f a l t a -mat e r i a s p r i m a s , regiones enteras (como el Sa h a ra ) o las i n undaba n ( l eyendas
herra m ientas, expertos- y e s o s e ha hecho c o n cierta re· del Diluvio), obliga ndo a los pueblos a m igrar, o p erecer, o
g u l a ridad desde hace más de d i ez m i l e n ios, sufrien do sus crear n u evas fuerzas p rod uctivas. Este recurso escaso -el
p ro¡:,ias revo luciones técnicas con bastante desfasaje sobre territorio- es expl icativo a n ivel de toda la pob lación. Para
las productivas -caravanas, navegac ión , factorías comercia· cada tribu el factor l i mita nte n o era la fa lta de t i e rras fér­
les ( los a si rios tenían e n claves transnacion a les hace m á s de tiles s i n o su ocu pación previ a por otra s tri bus. E. l método
cuatro m i len ios), etc. , hasta la revolución merca n t i l q u e pre· de la m igración sólo era posi b l e med i a n te la guerra de con·
ced i ó a la i nd u stria l-. También pueden i m portarse los recur. q u i sta, q ue siem pre existió pero que sólo con estos volúme­
sos pol íticos -un conquistador q u e i m po n e por la f u e rza el nes de població n adq u i rió i m porta ncia.
cambio tecnológico-, y esa ha sido la m a n era u s u a l de La fuerza m i lita r n o decide, en lo grueso, la pob l a c i ó n tota l ,
vencer las resistencias ideológicas , con pocas pero i m porta n · s i n o sólo cuáles pueblos v a n a crecer a expensas d e otros,
tes excepc i ones ( la revolución i n d u strial, por eje m p l o . e n s u pero ese proceso es poco controlable y d a origen a veces a
naci m i e nto). fuertes fluctuaciones del total, simi l a re s a las producidas

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


70 Osear Va rsavsky
Esca l a Antropo lógica o G lobal - 1 71
por epidemias o cambios de clima. Esas fluctuaciones no
fueron aumentando, y por el contrario hoy son de poca im­ no podían conocerse todos, existieron hace mucho más de
portancia a pesar de las guerras mundiales. cinco milenios en nuestra rama principal pero es en esa
Hace unos diez milenios ya se había impuesto en nuestra fecha donde ubica remos el inicio de la revolución urbana
:
rama princi pal (centrada en el Cercano Oriente) la revolución con una difusión que en lo esencial culminó mil años des
agraria, o sea el dominio sobre las plantas, lo!¡ animales y pués. Para �se entonces todo el Medio Oriente, Creta, el
las piedras: cultivo de cereales, domesticación de ganado norte de lnd1a y probablemente de China habían dado ese
(pero todavía no el caballo) y gran diversidad de herramien­ paso decisivo a la vida "civilizada", que en América, Asia
tas de piedra pulida (período neolítico). Aparecieron la vida SE, y Japón demoró otro par de milenios.
sedentaria, las aldeas más o menos fijas -hasta que dis­ N � vamos a discutir a qué debe llama rse "ciudad", aunque
minuía la fertilidad del suelo- y la posibilidad de acumular evidentemente el tamaño no puede ser el único criterio·
excedentes de un año a otro en mayor cantidad que la hubo ciudades-campamento inmensas y muy estables ciuda :
necesaria para semilla. La humanidad se dividió en dos a r­ d�s gran�es espec} aliza_das como residencia palacieg� y ad·
.
quetipos p rincipales: el agricultor y el pastor, con tecnologías mm1strat1va- Pekm, K1oto, Cnosos- o como centros reli­
y estilos de vida diferentes, aunque en la realidad había giosos, sobre todo en México. Para n�sotros una ciudad tí­
muchos casos intermedios, y supervivencia de los recolecto­ pica_ tiene: mucha gente -en el sentido antedicho de que
res, cazadores y pescadores. nad1e conoce a la mayoría de la población-, mucha infra­
Esta nueva fuente de alimentos, que con sus perfecciona­ estructura pesada -grandes edificios, murallas, a lcantari­
mientos sigue siendo casi la única hasta hoy, tiene que ha· llas- y mucha diversidad de oficios.
ber permitido llegar a una población estable del orden de Más o menos para esa época se inicia también la edad de
cien millones en 4 ó 5 milenios, con una aceleración inicial los m� tales: cobre y bronce. Pero no fue esto lo que más
grande pero limitada geográficamente. Se conocen centenares mfluyo sobre el problema de la subsistencia, sino un tipo
de sitios de aldeas neolíticas en Europa y Medio Oriente. totalmente nuevo de revolución tecnológica: el dominio sobre
La agricultura no disminuyó los conflictos entre pueblos, al los hombres; la organización y manejo de grandes masas de
contra rio. Por una parte la existencia de excedentes que po­ mano de obra para efectua r trabajos ciclópeos de infraes­
dían robarse era una tentación permanente. Por otro, el fra­ tructura: nego, p revención de inund¡¡¡ c iones, estanques, des­
caso de muy pocas cosechas obligaba a busca r nuevas tierras �o!lt� s, murallas, almacenes, caminos, fortalezas, y también

Y fin� nciamie � to. El primer paso para ello fue a p render a


o víctimas. Esto ocurre también para los pastores aunque p1 ram1des, templos y palacios, y a la vez su administración
tal vez con menos frecuencia. Empiezan a observarse enton­
ces las migraciones masivas, sigu'iendo siempre el mismo organizar ef1c1entemente la recolección de excedentes ali­
esquema: la mayor p roductividad permite un aumento local menticios de los campesinos -y luego tributos-, con los
de población, luego vienen años de "vacas flacas" y esa cuales se pudo mantener esa mano de obra que se retiraba
de las la bores agrícolas. La a dministración de todo eso exi­
población, para no morir de hambre, busca otra zona más
gió el invento de la escritura y la burocracia. Su primer uso
fértil. El fenómeno es viejo, pero ahora los volúmenes de
f� e tal vez la infraestructura militar, pues la mayoría de las
gente en movimiento son mucho más importantes. _
ciudades pnmeras deben haber surgido como método de
Todo esto contribuye a que la duración de la vida no aumen­
defensa contra incursores extranjeros, mediante murallas for­
talezas y organización de una casta militar. Sabiendo hacer
te mucho. Aunque el crecimiento de la población se debe a
una menor mortalidad -la natalidad no parece haber va­
ríado mucho-, el resultado es muy distinto si los que dejan esto ya era fácil encarar obras como canales de riego y con­
de morir son jóvenes o viejos. En esta época debe haber trol de grandes ríos (Nilo, Indo, Amarillo, Eufrates-Tigris).
disminuido mucho la mortalidad infantil, aún conservándose Todo esto permitió y exigió la aparición de clases minorita­
alta, pero no era fácil llegar a viejo; sólo los más inteligentes rias ��minante_s y diferencias cada vez mayores en nivel y
d� rac1on de v1da. Ahora sí, la ciudad facilitó el envejecí·
lo conseguían -por a prender mejor a cuidarse, con la expe­
riencia propia y ajena-, y no era ilógico el respeto por los m1ento (_en _los grupos sociales privilegiados).
ancianos. Los p _n_ v1leg1ados, las clases sociales, a unque no eran des­

u r�a��· Y desd� entonces nuestro segundo problema -la


conocidas, alcanzaron su significado actual con la revolución
6. - La revolución urbana tampoco fue súbita, e incluyó mu­
Vilizar a otros. De todos modos, la principal diferencia social
chos otros inventos de enorme importancia, además de la op �es1on- empieza a preocupar a algunos hombres y a mo­
ciudad, de los cuales los más notables son de tecnología
organizativa . Ciudades grandes, es decir donde los habitantes ?,r� _1� e�t.a blecida en�re ciudad y campo -resumida como
CIVlllzaclon y barbane"-: el estilo de vida ciudadano, a l

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


72 Osear Varsavsky Esca la Antropo lógica o G loba l · 1 73
favorecer la comu nicación de ideas y la acum ulación de problemas, en vez de guiarse sól.o por la tradició n local. . � n
conocimientos, produjo un ti po de hombr<a totalmente dis· realidad en esta época se emp1eza a notar la separac1on
tinto en todo lo a nterior, y para alimentarlo el campesino
fue explotado como u n animal más, con grave descenso de
entre pueblos tradicionalistas, por así decir, -corno Egipto
y Babilonia- y los que estaban creando nuevos estilos (al·
su n ivel de vida materia l y social.
Como revolución social y cultural, la urbana fue de la m isma
gunos de ellos para caer también en e l tradiciona lismo más
adelante, como india y Chi na). Comienza también entonces
o q uizás mayor magnitud que la industrial, y sólo compara · la época de las grandes religiones y de la raciona lidad griega
ble a ! a futura impla ntación d e l socialismo. Nos i nteresa pues y china.
su manera de nacer, pero es a lgo demasiado lejano: q ueda Abusando algo, podemos llarni:lr "edad c lásica" a esta . parte
para la esca la siguiente lo poco que la escasa información de la edad histórica; lo a nterior sería entonces la "pnrnera
nos permite deducir.
Durante el i ntervalo de 5 milenios entre las revoluciones ur­
generación" civilizatoria.
Es i nteresante para nosotros que en la rama pri ncipal toda s
bana e industrial, al cual llamaremos "edad histórica", la estas in novaciones culturales surgieron después de un · largo
población debe haberse multiplicado por diez, o tal vez me·
nos. El crecimiento fue i rregular, debido en parte a las
período de desorden y caos, llamado por much_os ''edad os·
cura " durante la cual formidables migraciones d e pueblos
guerras y genocidios, ):>ero tam bién a las hambrunas y epi· arras� ron grandes civi lizaciones anteriores como la rninoica,
demias, a pesar de los mayores recursos técnicos. Por pri· hitita y otras d·e Turquía y Palestina-Siri a (pueblos del mar) ,
mera vez a parecen pueblos que im portan regularmente ali· poniendo incluso en peligro a Egipto y llegan�o con s� s co­
mentas en cantidad. Sabemos q ue en 1 7 5 0 la población letazos hasta Babilonia (arameos y guteos). Ellos l iquidaron
mundial era de unos 800 m i l lones -dentro del 30 % de la cultura micénica en Grecia ( y de paso en Troya), y a
error-, y para comienzos de la era cristiana censos roma· partir de ese desorden es que se fue creando la civilización
nos, chinos y otros datos permiten estimar que era su perior europea clásica. Por eso, más que edad "oscu ra " debería
a los 200 mi llones. En todo momento, la población urbana llamarse edad " pu pa!", recordando a esos insectos que de·
creció más rápido que la rural. sorganizan toda su estructura larval a ntes de pasar a adultos.
El problema de la su bsistencia, entonces, siguió mejorando En menor grado, a lgo similar debe h aber ocurrido con l a
más o menos al mismo ritmo que desde el comienzo de caída d e l imperio Shang, en China, a l m ismo tiempo. Pocos
nuestra historia, pero los factores limitantes en la edad his· siglos a ntes los i nvasores arios habían destruido la civi liza ·
tórica parecen ser cada vez más ideológicos, políticos y mi· ción del I ndo los hurritas y kasitas se habían a poderado d e
litares. Tecnologías disponibles y probadas eran rechazadas casi toda l a M esopotania, y los hicsos de Palestin a y Egipto;
por razones de tradición; los gobiernos eran i ncapaces de todos nómadas con carros de guerra, q ue produjeron inte­
dar nuevos pasos organizativos para preveni r y paliar las rregnos más o menos desordenados (el máxim o desorde n
épocas de desastre, y las guerras de exterminio eran fre· fue e n l a India ' donde h u bo q u e empezar todo d e nuevo).
cuentes. En rea lidad, em pezó aquí a notarse que el liderazgo No es extraño que estos cataclismos que en 3 o 4 siglos
e11 i nnovac'ones tecnológicas estaba en la zona milita r, desde disolvieron prácticamente las antiguas y rígidas civi lizaciones
el caba llo hasta la pólvora. de la rama pri ncipal, hayan faciiitado la introducción de. nue·
Es usu a l distinguir en la edad h istórica un hito i ntermedio, vas técnicas sociales y materiales, y n uevas concepciones
hace unos tres mi lenios, cuando se inició el uso del hierro del mu ndo como las que mencionamos.
en herrami entas, y sobre todo en armamentos. Este n uevo La idea se refuerza cuando recordamos las i nv asiones d e
materia 1 no parece haber tenido u na i mportancia revolucio· "bárbaros" a ca ba l lo, q u e difu ndieron la técnica del jinete
naría -ni lejanamente comparable con las etapas que hemos con a rco desde Europa hasta China produciendo un cu lto
señalado-, pero es cierto que el período de 1 000 a 500
A . C. presenció a lgunas novedades de peso. Ya hemos men·
del caballero que casi podría l lamarse "cultura ecuestre" .
Estas invasiones disolvieron e l imperio romano, y después d e
feuda lismo organizado, el Renacimiento, e l mercantilismo Y
cionado que el comercio exterior pasó en esa época a ser otra edad oscura o pupa! d e varios siglos dieron � . luz e l
u n regu lador importante de la producción. Mejoraron las
comunicaciones -en especia l la navegación, pero también la revolución industrial.
las postas a cabal lo- y con ellas el conocimiento de otros En mucho menor escala, la primera época Chou , de anar:
pueblos y de la Historia. Eso dio otro esti lo a las m i norías quía politica, permitió en Ch! na �a.m bios pa�a le l_o� Y cas1
gobernantes que ya no podían creer seriamente que su pro­ contemporáneos a los de Grecia clas1ca, q � e s1mb.oi1camente
pío pueblo era el centro del mu ndo, pero sobre todo P? d ían !'e h acen culminar en la figura de Confuc1o. lnd1a pasó s u
buscar precedentes ajenos para orientarse frente a Ciertos fase p u pal u n poco antes -con l a i nvasión aria, como diji-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
74 Osea r Varsavsky Esca l a Antropológica o G lobal -1 75

mos- y para el primer milenio A. C. ya había estabilizado sacudidas


za con un sistema burocrático eficiente, sólo esasfueron
nuevamente su cultura con el hinduismo primitivo del Rig produjeron cambios importantes, y eso cuando ad real­
Veda y la sociedad de castas, pero tal vez fue su división en mente destructoras, "pupales". Cuando el armazón �inis­
muchos reinos y repúblicas -bastante desordenada, a juzgar trativo-ideológico subsistió, los invasores fueron absorbidos,
por las leyendas-, lo que facilitó pocos siglos después al­ la anarquía superada y se volvió, por un tiempo, a lo de
gunas novedades ideológicas, que podemos person;ficar en antes en todo lo esencial.
Bu da.
En Egipto hubo dos interregnos de desorden, pero en menor Aun sin una buena organización administrativa , la tr�dic! � n
persiste•en el campo y es necesaria la mezcla o sust1tuc1on
grado, y se volvió después de ambos esencialmente al estilo
tradicional, con el Antiguo Imperio como modelo de perfec­ física de pueblos par� cambiarla. Es en las ciudades Y so_bre
camb1�s,
todo en las clases superiores que se producen lalosburocracia.
ción. Tal vez esto ocurrió por el carácter poco destructivo y allí es donde se siente _ más l_a inf_luencia de
de los hicsos (invasores del segundo interregno), que prefi­ Eso es lógico pues la ex1stenc1a m1sma de esas clasesmde­
rieron aprovechar en beneficio propio lo que había, y a la
poca importancia de los invasores del primero (antes del pende de la buena recolección de los excedent�s. del ca_ po
2000 a. C.), que no pasaron del Delta. -del sistema impositivo-, pues hasta los ult1mos . s1glos
En Medio Oriente los pueblos invasores fueron innumerables tenían poco que ofrecer en trueque a los campesinos .
el . m1smo
y permanentes, y muchas veces se apoderaron de los gran­
Para los pueblos invasores, con más razón, entre em1grar,
hecho de haber tomado la gravísima decisión de las de losY
des estados de la región, pero como los hicsos, prefirieron
respetar y aprovechar la cultura local en vez de destruirla, y fa comparación cotidiana de sus costumbres C?':l para los
pocas veces produjeron desorganizaciones graves o durade­ conquistados, se tiene un campo m uy prop1c1o
ras. Las mismas guerras entre esos grandes estados -que cambios creativos o imitativos. La mayor parte de las
aparecían, conquistaban y desaparecían constantemente a lo veces son estos últimos los que se dan, o se produce una
largo de los siglos- no produjeron cambios revolucionarios, mezcla o sincretismo de ambas tradiciones. a
Muy distinto parece ser el caso d� los pueb los obligados
ta·l vez porque todos compartían el gran legado cultural su­
merio. Sólo cuando les tocó el turno de conquistadores a los emigrar por la fuerza -en este s1glo . todav1a. se mas
h � n dado
persas --los más extranjeros de todos esos estados- hubo varios casos, de los cuales los armemos son el m1len1os . co ': o­
algunas novedades grandes, como la paz, el comercio, el cido-, y que muchas veces se aferran duranteno pe e
zoroastrismo y la astrología (intento fallido de racionalidad), a algunos aspectos de su v!eia c�;�l�ura para _ �� �
también contemporáneos de Grecia clásica. su identidad: los judíos y pars1s lo h1c1eron con su rellg1on,
En esa región la revolución mayor se había producido en la los gitanos con buena parte de su organización social.
costa sirio-palestina, donde se asentaron varios de esos 7 - La revolución industrial dio los medios para resolver
pueblos migrantes de hace tres milenios -desde el mar,
Turquía y Arabia-, estimulando o dando origen entre otras ei problema de la subsistencia p� ra poblacione_s incompa­
cosas al alfabeto, el comercio de ultramar y el Antiguo Tes· rablemente mayores que las antenores, y produ¡o la �xpl� ­
tamento. sión demográfica que nos hizo llegar a ser cuatro m1l mi­
llones en 1975.
Después del caso de Roma estas edades pupales no se Adelantándonos a la escala siguiente, esta explosión se pro­
repitieron, salvo en grado muchísimo menor. Los nuevos bár­ dujo en dos fases u oleadas: la primera en Europ� , en _ el
baros no lo eran tanto como para desorganizar la adminis­ siglo pasado, que se frenó gracias a u�a fuerte em1grac1o_ �
tración y las ciudades, o las reemplazaban de inmediato por y a un descenso de la tasa de natalidad (p: ro que esta
las suyas, como los españoles en América. Aun los que ahora volviendo a aumentar). La segunda, mas fuerte, en
traían un "mensaje" -como los árabes con el Islamismo­ este siglo, especialmente en los países del "te�cer mundo":
resultaron bastante conservadores del sistema productivo y ha bajado mucho la mortalidad, pero la natalidad no.
administrativo. Los mismos mongoles se civilizaron rápida· La esperanza de vida, con las actuales tasas de mortah. �ad
mente en China, I ndia y Persia (en Rusia no, porque no promedio del planeta, es de unos 5 5 años. Para _ los . pa1ses
había nada a qué asimilarse), y sólo destruían ciudades y. más ricos ya pasó de los 70. Para las � las�s mas ncas es
gente por cálculo, para apresurar la rendición de los demás de unos 8 5 años. Hace · apenas un m1len1o la esperanza
En resumen, una buena sacudida -invasiones, anarquía, vio­ de vida no llegaba a los ,30; vivimos pues el _ doble de
lencia, desorden- ha resultado muchas veces en el parto de tiempo, somos más altos y fuertes y nuestras. mu¡ere � pue­
nuevos estilos, por dolorosa que fuera mientras duraba. den tener hijos durante más años. Esas m1smas diferen­
Donde ja tradición cultural- religiosa logró asentarse en alían- cias se obserlfan hoy comparando ricos y pobres, pero
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Esca l a Antropológica o G lobal · 1 77
76 Osear Va rsavsky
todavía son mayores. Si toda la humanidad tuviera las tasas cambio s no sólo sociales, sino éticos: toda la actitud anteel
de mortali � ad de " los -� ás ricos (del 10 % de mayores la muerte, y por lo tanto ante la vida, y no sólo hacia
1ngresos, d1gamos), morman por año 30 millones menos de nacimie nto, tendrá que ser revisadela. a mor,
unánim emente
En un m undo cuya
y que practica
per�onas: eso es el costo anual de vidas de la desigualdad ética declara da es uos débiles -ha·
soc1al, ya q � e los rec� rsos alcanzan para igualar hacia arriba. con toda fuerza la protecc ión a los individ
Las revoluciones soc1ales no han costado ni la centésima ciendo esfuerzos increíbles poritados salvar un niño o un viejo
�arte de esas vidas ("tiempo o sangre" es una falacia: el enfermos, o por criar incapac Si la gente físicos o mentales­
t1empo es sangre). Claro que eso empeoraría el ¡1foblema es muy difícil impedir la vida. sobra ¿por qué
de la explosión. hay que curar a los enfermos, o abolirque la pena capital? Si
Si se mantuvieran las tasas actuales de crecimiento en la esperan za de vida más del doble Estashace
es un milenio ,
s? lo un milenio toda la masa del planeta estaría co � ver­ ¿debe seguirse tratando de aumentdearla?perder pequeñ as dudas
tl_da_ en carne humana, lo cual sólo demuestra _que esa pueden ignorarse sólo a riesgo la salud mental,
h1p�tes1s es falsa: de alguna manera esa explosión se fre­ y están lejos de ser teóricas , pues el genocid
io es parte
nar� , como todas,_ y los factores limitantes de largo plazo de posibles estilos futuros.
estan b1en a la VIsta; son otra vez los recursos naturales. Es verdad que la situaeión tiene muchís imos precedentes:
El verdadero pro� lema es en perjuicio de qué naciones 0 cuántos goberna ntes han enviado ación la muerte a cierta parte
gr_u �os se reah�ara este frenado; y la presión publicitaria por de sus gobernados con la justifica de salvar a la patria,
IniCiarlo ahora mdica el deseo de los países hoy dominantes mientras otra parte se manten ía fuera de todo riesgo. Aquí
� e . reservarse el control de este proceso en su propio bene­ bastaría cambiar "patria" por "human idad" y resignarse
ficio. también a que algunos se sacrifiqu en y otros no. Pero la
Esto no debe permitirse, pero es irracional luchar contra ello escala es tan diferent'" que difícilm ente vaya a tolerarse
negando la existencia del problema. Su urgencia no es tan este planteo: por ejemplo porque no hay nadie que pueda
tremenda como se nos dice: el mundo puede mantener una hablar en nombre de la humanid ad, cuya autoridad esté
pob_l ación cuatro veces mayor que la actual por lo menos mundia lmente legitima da hasta esteespunto.
-sm mayores adelantos técnicos-, lo que da varias déca­ Una conclus ión negativa pero útilsocieda que si se conservan
das para b'! scar la solución más adecuada; no necesitamos las características actuales de lainadora d industri al -tec­
ced r al P? n•co Y. tomar decisiones drásticas que pueden nologías derrochadoras y contampésimo s,aprovec consum ismo, eco·
ser �1rrevers1bles, sm pensarlas bien, ni tampoco hacer girar nomía mundia l no planific ada, rismo a medias,hamien to de
todo nuestro proyecto nacional alrededor de ese problema ' los recursos humanos, autorita etc.-, la
pero. algo habrá que hacer. situació n se volverá incontrolable en 50 años. Esto parece
En la práctica, por supuesto, el problema candente es si ser percibido clarame nte por tanto las minoría s domina ntes de
vamos a permitir que cierta nación o cierta minoría domi· los principa les países. Por lo podemos estar seguros
nante decida qui�ne� . tienen derecho a vivir y quiénes no, fuerte cambio de estilo en al·
de que esta sociedad sufrirá un tenemos
c�> n � na premed1tac1on y una escala jamás vistas en la guna dirección. Para los que una direcció n prefe­
h•stona. rida, los enemigo s más fuertes no son los defensores del
La . '!' ínima teoría racional de decisión indica que, dado el statu quo, sino los que quieren un. cambio hacia un estilo
alt1s1mo costo de una polít_ica de población equivocada, y
d� do que tenemos dos � tres décadas de gracia para estu­ autoritario que tolere el genocidio
diar �1 problema, el pnmer paso es de visibilidad: para 8. - Si queremos completar este análisis demográfico con
selec� 10nar lo _mejor hay que percibir cuáles son todas las su expresión en términos de fuerzas productivas, llegaremos
soluciones posibles . y t_odas las consecuencias importantes a algunas conclusiones sencillas pero que son fundamentales
de cada una. Que_ est1lo de organización social es capaz para todo lo que sigue.
de res�lve_r este problema y a qué costo. En primer lugar, esas fuerzas no son sólo del tipo tecnoló­
·

Ese anahs1s no lo puede hacer u n grupo de técnicos comu· gico usual -material o físico--, sino que corresponden
nes de . � mguno de l�s . "tres m undos", incapacitados por su a varias zonas, como las que definimos en el capítulo
educa.c•on pa�a perc1 �1r nuevas alternativas, y por eso es
anterior. En tecnología física el adelanto fue constante, con
esenc1al ampliar al maximo posible la participación de todo los tres saltos que hemos llamado revoluciones agraria,
el . mundo e � la discusión. Esa participación resulta aún urbana e industrial. Hoy estamos en la etapa de la auto­
mas necesana cuando se comprende que todas las solu­ matización -a la cual le faltan los sectores más difíciles-,
Ciones de fondo, o sea en gran escala, i mplican grandes
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
78 Osear Varsavsky
Esca la Antropológica o G lobal ·1 79

con la que culminan las fuerzas productivas introducidas por como ya hemos mencionado, no sería inútil dividir también
el capitalismo industrial. este "gran estilo histórico" en una etapa de "pri mera gene·
Las tecnologías org�!l izativa � _comenzaron muy temprano a ración" y otra "clásica", que para el campesinado no signi·
ayudar a la produ�c1on perm1t1endo, como dijimos, construir fican diferencias de opresión, pero si algunas ., otras no
gran�es ob_ras de Infraestructura que de otro modo hubieran despreciables. En la segunda mejoró algo su alimentación que
s1do 1mpos1b_!es y manejar ejércitos numerosos. · Pero a esta y recibió consuelo por parte de las nuevas religiones,
zona le es�"! tocando ya una tarea más profunda y com­ lo trataban como a ser humano y le daban espe�a nzas para
pleta: plamf1car _todas las actividades productivas, con lo la otra vida. .
cual deb� r�f!!ed1ar el desorden causado por la libre com­ En lo que podemos llamar "gran estilo industrial", común
pet� ncla md1V1dual. De eso se están encargando los estados denominador de todos los estilos de estos dos últimos siglos el
nac1onales y las grandes empresas transnacionales: es una -capitalistas o no-, lo característico socialmentedelespro­
etapa estatista, de consolidación. crecimiento explosivo de las clases medias, libres
Pero como la planificación por sí sola no va a resolver Jos blema de la subsistencia y "a caballo" entre oprimidos y
p_rob!emas de la "explosión" que hemos señalado, se nece­ opresores.
Sitanan tendencia
En algunas partes del mundo se observa una lentainiciada
. �uevas au�
fuerz� s productivas. Pueden provenir de la al mejoramiento de la condición campesina, en
zon_a m11itar . -:- ? ntarismo y genocidio-, o de la zona Europa. Allí los campesinos más pobres emigraron a la
s�.c1al -partiCI P"!�Ion solidaria y creativa de toda la pobla· ciudad, donde constituyeron en buena parte la nuevamucho clase
c1on en la solu � 1 � n de esos problemas-, pero en ambos social -el proletariado industrial-. No mejoraronla que a l
caso� . se requema un gran cambio ideológico, para el cual su situación con eso, pues es esta n ueva clase para irse
tamb1en hay que desarrollar fuerzas productivas especiales. comienzo soportó la explotación más cruel, perosiguientes.
9. - Si al p ro�lema de la subsistencia, que acabamos de emancipando poco a poco en las generaciones anta­
tratar en termmos demográficos y de fuerzas productivas, Para Marx, este gran estilo industrial se resume en eldescrip­
agregamos los. ,otros dos grandes problemas, y en primer gonismo entre burguesía y proletariado, pero esa una
lugar 1� c;>pres1 n, pod �mos resumir este pantallazo global ción no es convincente en este siglo, que contempla
de los ultimas 50 ó 6 milenios, afirmando que en esta escala lenta pero incesante incorporación de los obreros a esas prin­
sólo pueden distinguirse allí dos "grandes estilos": el "his­ clases medias que hemos tomado como característica
tórico" Y el '_'in � ustrial", con f!!Uititud de variantes (que en cipal (y a las cuales también se está incorporando el cam·
pesinado "moderno" de algunos países).
las , ;scalas s.1gwe.nt':s . m � receran llamarse estilos, a secas). También inicialmente, este gran estilo se caracterizó por ely
El wan es�IIO hlstonco se caracteriza, desde este punto economía,
debilitamiento de la intervención estatal en laesta
de VISta so� 1al, por la explotación y alienación brutales, per­ situación
su sustitución por la iniciativa privada. Pero normalidad
manentes, msac1ables, del campesinado, en beneficio de to­ históricamente excepcional está volviendo a la
d"!s las clases urbanas, aun las más pobres. El campesino
alimenta � �odos, , pero es considerado como un simple ani· estatista, que a nuestro entender es su fase final. si sa­
De aquí deberíamos pasar al "gran estilo socialista",
mal domestiCO, solo semihumano. bemos vencer las fuerzas que se le oponen.
Las � iferencias entre las muchas civilizaciones o estilos que
conv1ven en esta época "histórica", se dan entre sus ciuda­
d_es, . Y especialmente entre sus clases dirigentes, muy mino­ 10. - Completaremos este análisis demográfico con un breve
panorama de la evolución de las distintas zonas de actividad
ntanas. Todo lo que narra la Historia se refiere a esas y poder, en esta escala amplia. Dichas zonas están clara·
c��se� urbanas altas -guerras, conflictos por el poder, crea­ mente definidas, y aun institucionalizadas, desde la revolu·
Clan Intelectual-, cuyo papel se ve en esta escala como ción urbana, pero las mismas personas ocupaban roles en
el de un subsistema regulador y motor de la sociedad. varias de ellas; en particutar muchas veces coincidían los
Ese . papel se ha cumplido h� sta ahora de manera muy dirigentes de las tres zonas más típicamente políticas -or·
mef1caz en sus aspectos creat1vos, pero con gran eficacia ganizativa, ideológica y militar-, o dos de ellas contra la
en . cuanto a regul�do � , para conservar lo adquirido; con ese tercera. La zona económica adquirió un peso político de
ob¡�to se perfecciono el aparato estatal, la zona organi· primera fila en la sociedad industrial y en muy pocas de las
zat1va. civilizaciones anteriores (minoica, fenicia y por supuesto la
El campo . de todo el planeta tuvo en toda esta época una mercantil europea). Predóminio político de la zona social
homogeneidad en su estilo de vida, en su cultura, incom· --es decir, amplia participación popular-, sólo ha habido
parablemente mayor que las ciudades . De todos modos,
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
80 Osear Va rsavsky E scala An tropo l óg i c a o Globa l · 81
en algunas tribus aisladas (y en breves fases de demagogia ser miembros en el sentido de participar en sus decisiones.
o populismo, pero en forma muy superficial); es uno de los Desde la revolución urbana a pa recen ciertas ii básicas, como
mayores cambios que pretende introducir el socialismo. la Corte o Palacio, e! Templo o lgles'a, y el Ejército, junto
Repitamos que para nosotros, la "zona política" no coincide a un número rápidamente creciente de "empresas" econó­
con ninguna de las otras, sino que es parte de todas, aunque micas . Cada familia, clan, etc., puede también considerarse
el Estado, como aparato, está en la organizativa. Por "polí­ una ii, pero en la zona social interesan más las asociaciones
tica" entendemos la lucha por el control de cada una de voluntarias, vecinales o gremiales, que empiezan a funcionar
estas zonas, y el Estado sólo tiene de especial que significa desde temprano como fuerzas políticas organizadas.
"legitimidad" para quien lo controle durante un tiempo
suficiente, o cumpla ciertas normas aceptadas por todos. 11. :Zona Económica
Vamos a distinguir en cada zona "fuerzas políticas" -gru­
-

pos muy minoritarios donde se tornan las grandes decisiones, Distinguimos como subzonas, Producción, Comercio y Finan­
y que son los que luchan directamente por el poder-: los
zas. La distribución del ingreso es un proceso más sociopolí·
jefes militares, los grandes terratenientes, el alto clero, etc. tico que económico.
En la producción ya hemos mencionado lo esencial de ·l as
Una de estas fuerzas es el "Palacio" o la "Corte", y está
formada por el jefe del Estado reconocido como tal por la grandes revoluciones. La ¡:t omesticación de plantas y ani­
zona organizativa al menos, más sus amigos, cortesanos males hace más de diez m ilenios, cuando ya se estaba
ayudantes y altos servidores directos, que formaban la usual estabilizando la a parición y desaparición de especies después
nobleza palaciega (que muchas veces no tiene nada que ver del último período glacial (desde entonces es el hombre
con la nobleza militar activa, aunque sus antepasados pro­ el principal creador y destructor de especies), completada
vengan de ella). por el uso del caballo, varios milen1os después, y la difus;ón
Puede ocurrir que el Palacio no tenga poder efectivo sobre mundial dei maíz, papa y demás alimen':os americanos hace
la misma burocracia estatal, que obedece en la práctica . tan pocos siglos . El sucesivo mejoramiento de los materiales
a otras fuerzas políticas, o forma las suyas propias con para herramientas y construcciones: de la piedra al acero
dirigentes salidos de su seno (alta burocracia). Esto sucedió (conocido ya hace tres milenio�). a los materiales sintéticos
muchas veces, pero su mayor interés es que está sucediendo de hoy . Las obras de infraestructura, en las cuales tam·
también ahora y con mayor intensidad que nunca: el "apa­ poco se adelantó mucho -incluso se retrocedió- desde
rato" adquiere peso político propio. la época de los viejos imperios hasta la revolución industrial.
En cada zona conviene analizar la evolución de sus objetivos La navegación, uno de los campos en que el progreso ha
o funciones, de su tecnología y demás recursos -en espe­ sido más regular y sostenido, y que estimuló casi tantos
cial los humanos-, de sus problemas de decisión o poder inventos como la guerra . La energía, otro recurso de lenta
político, de organización, y de las influencias mutuas con las evolución hasta nuestros días, que luego "explotó" más
otras zonas: por ejemplo, qué incompatibilidades hay entre aceleradamente que la población misma (en el último siglo,
la organización social, la jurídica y la económica (o entre el consumo de energía por persona se multiplicó por cinco).
el modo de producción y la superestructura, en términos No hace falta hablar de los milagros técnicos de la sociedad
marxistas). industrial -aunque como veremos en la escala "visible"
En cuanto a organización, todas las zonas muestran una inte­ no hay que esperar progresos de la misma magnitud en el
gración en "naciones" y una estructura formada por "insti­ futuro próximo-: la ponen también en u na categoría aparte,
tuciones". Naciones e instituciones, junto con grupos o gracias a las máquinas, la química, la electricidad y demás
clases sociales y fuerzas políticas -que también pueden adelantos científicos. Lo que interesa recalcar es que gra­
estar institucionalizadas-, son las categorías que se nos cias a ellos tiene sentido por primera vez en la historia
muestran más constantes y de.c isivas y que adoptaremos co­ el voluntarismo al servicio de la justicia social: el utopismo
mo estructura social básica, desde la revolución urbana. socialista realizable. Las tecnologías de que disponemos hoy
Re-,ordemos que una ii (institución), a diferencia de un dan sentido al enfoque constructivo: la sociedad deseada
gru ,.;.o social, no es un conjunto de personas con intereses es viable materialmente y a corto plazo, y es en el seno de
comunes, sino más bien un conjunto de funcibnes o roles ella que se resolverán los peligros que hoy parecen ame·
organizados para cumplir ciertos objetivos explícitamente de­ nazarnos: la guerra, la explosión demográfica, la contamina··
finidos (Y otros de contrabando). Esos roles son ocupados ción, la escasez de recursos.
por el personal de la institución, y los objetivos sirven a En efecto, sin necesidad de nuevos inventos puede l levarse
usuarios que pueden a veces formar parte del personal o a cabo otra enorme revolución en el estilo y la estrategia
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1
Ose a r Va rsavsky
82
Esca l a A n t ropológica o G l o b a l - 83
de la tecnología (véase "Estilos Tecnglógicos" ET) mediante
gía (por el método de fusión de hidrógeno tan esperado),
y en el ca mpo biológico -ingeniería genética para asegura r
la d ifusión y el uso adecuado de los ya existentes -con
modificaciones menores- en base a una información me­
la alimentación-, pero está lejana. Donde es i ndispensable
y u rgente es en el campo de las ciencias y técn icas socia­
jor sobre los recursos disponi bles y a una organización más
raciona l de la sociedad, que incluye la planificación de la
les, y para ello e l primer paso es mejora r nuestra capacidad
de manejar y organizar la i n mensa y confusa masa de datos
producción, y el uso de la participación solidaria y creativa
Y conoc ! mientos sobre la sociedad de q u e disponemos, pero
como nueva fuerza productiva.
En los ú ltimos vei nte a ños la producción de alimentos ha
crecido más rápido que la población -pero se ha distribuido que ut11izamos tan mal. Esta orga_nización del conocimiento
como siempre, dando más a los que tenían más-, y debe ser tal qu e permita la participación de todos en la
aun si ésta se duplica en los próximos 35 años hay capa­ discusión seria , raciona l, de los gra ndes problemas, cosa
cidad potencia l para alimentar a todos al nivel de los países que hoy no es posi ble en ningún pa ís por partic i pa nte que
más ricos de hoy. Puede duplicarse el área cultivada y sea o desee ser en otros a spectos.
12. - El comercio entre pueblos es otra antiquísima activi­
tam bién e l rendimiento por hectárea, y si fuera necesario
puede extraerse a limento proteico del petróleo, del cual -se
quema' hoy un tonelaje que es d doble de todo el alimento dad económica de progreso sostenido, a pesar de esta r
que consumen los hombres. Los obstáculos para ello resi ·· limitada por los métodos de transporte, el conoc i m iento del
den en la mala organ ización social, capaz de producir in­ mundo y las tradiciones, guerras, ideologías y otras varia­
bles políticas. En el ú ltimo siglo aumeutó al doble de velo·
cidad que la población (la tercera parte es venta de pe·
cluso una crimina l crisis mundial de alim entos a corto plazo,
por aferrarse i nteresadamente a tradiciones económicas qu e
le i m piden a provechar eficazmente el trabajo de los hom­ tróleo). .
bres. Si estas crisis no se controlan se producirá un desas­ Durante mi lenios se limitó esencialmente o artículos sun­
tre de magnitud guerra nuclear, lo que sugiere grandes tuarios y a lgunos minerales y metales, lo cual e ra lógico
cam bios sociales no lejanos. dada la escasa capacidad de transporte y sus riesgos (las
Menor a ú n es el problema de los bienes durables de con· caravanas � ás grandes lleva ban cien toneladas úti les, y los
sumo -automóviles, heladeras, televisores-, cuya produc· barcos rec1én en la época romana podían carga r más de
ción ha sido todavía más acelerada que la de ali mentos y 20). Sólo Atenas, Roma y otras pocas excepciones depen­
energía en las ú ltimas décadas, como corresponde a una dían mucho de la importación de alimentos. El comercio
sociedad de consumo masivo i ndividual. Sin m ucho mayo¡ masivo comenzó con la revolución merca nti l: al i mentos, es­
esfuerzo puede surtirse razonablemente a toda la población clavos, luego textiles, cueros, etc., y por último petróleo.
mundial, con tal de elimina r exageraciones en la diversifica­ A través de toda la edad histórica, el principal nudo de
ción, cambio de modelos, termi nación, l ujo e individualismo. comercio internacional fue el Cercano Oriente, tanto por el
En resumen, toda la producción m uestra en esta escala una ma r -el Mediterráneo, pero también e l Rojo y el Indico­
como por tierra: las rutas de la seda, la del norte de Africa,
.Y mucho más a ntiguamente la del á m ba r, hacia el Báltico.
evolución similar a la de la población, pero con una acele·
ración aú n más acentuada en los dos últimos siglos y con
un esti lo tecnológico de derroche y contaminación de recur­ �a en . la era � ristiana se agregó otro foco de cr.rmercio marí­
sos naturales, uso exagerado del i ntercambio y pésima uti li· timo mternac1onal en el sudeste de Asia, frecu entado pri­
zación de los recursos humanos. Esta tendencia, de persistir. mero por indios y chinos, y luego por árabes y europeos.
conduciría a situaciones i nsostenibles m ucho antes que e l Hoy, la región menos abierta a ese comercio es C h ina; fuera
aumento de población, y por lo tanto, d e alguna manera de a � lí esa red de transaccion es tiene s u s polos !!n los países
deberá desacelerarse y sufrir un gran cambio cualitativo. dommantes y cubre todo el globo sin mayores prejuicios,
Existen ya en a lgunos países industrializados movimientos consu miendo una cantidad e norme de energía y otros re­
políticos pro "cero-crecimiento", pero eso no es ni nece· cursos, que seguramente podrían reducirse a m enos de la
sario ni suficiente: el cambio de estilo parecería ser más mitad sin afectar a los pueblos.
importa nte, sólo qu e debe ser acompañado por una reorgani­ Al estimu lar el uso del d i nero, el comercio favoreció la
zación completa simi lar a la que proponemos, o completa · acu mu lación y e l atesoramiento de riquezas, y proveyó artícu­
mente a utoritaria y genocida. los suntuarios en qu e gastar parte de e l las. Desde entonces
La próxima revolución en tecnología física no parece quf. la influencia política de los comerciantes y los gra ndes pro­
vaya a ocurrir en el campo d e las máq u i nas o los mate· ductores fue creciendo hasta culminar con el ca pitalismo ,
riales, ni es allí indispensable: más necesaria sería en ener- pero y � en Creta, Fenicia, Atenas tenían tanto poder como
cualqwer otra minoría. El ejemplo · inve rso 111ás n otable es
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
84 Ose a r Varsavsky E sca l a Antropológica o G loba l .. l 85

la casi desapari_c ión del comercio en la temprana Edad Me record e mos también que toda la teoría l i beral s e basa en
día europea. Igualmente importante es su influencia sobre el el funcionamiento d e un mercado, es decir, de tra nsacciones
fija c i ó n de precios que reflejan lá relación oferta 1 dema n d a .
conocimiento y la ciencia, cuya etapa moderna se inició comerciales, que orientan a la produ c c i ó n a través de la
espectacularmente con el descubrimiento de América, por La f i j a c i ó n real de los precios no tiene n a da q u e v e r con
motivaciones puramente comerciales. este mito, y tampoco ya con su defor m a ción m o n o pólíca :
Fueron comerciales también las primeras empresas multi y
transnacionales, desde la famosa Liga Hanseátic<:l y las hoy debe a d m i t i rs e q u e ca s i todos los precios se f i ja n polí­
estado (ver capítulo 1),
Compañías de I ndias, de Moscovia, Africa, la Bahía de Hud·· ticamente e n lo esencial, con una i ntervención decisiva del
son, etc., sin contar antiguos antecedentes como 1<1 red de
colonias-puertos comerciales de Fenicia, o las factorías a ca ·
días y asirias más viejas aún. La administración de estas 1 3 . - En cuanto a la actividad financiera, d i j i m o s q u e para
redes comerciales hizo avanzar mucho la contabilidad y otros nosotros incluye todo método de asignar a las p erso n a s
a•spectos de las ciencias económicas. También estimuló por o instituciones, d e recho y autoridad para u sa r e c u rsos, sea
r

supuesto una doctrina conveniente para sus intereses y que para consumo o inversión. Por lo tanto no se r e f i e re sólo
aún hoy se mantiene a pesar de su evidente irracionalidad: a dinero, créditos y otros medios financieros clásicos, sino
la adoración de las exportaciones, el mito de que el comer-­ t a m b i é n a la planificación y su implementación por otros
cio exterior produce la riqueza de las naciones (cosa sólo medios, como por ejemplo el otorgam iento de órdenes de
cierta para algunas naciones -las que tienen fuerza para entrega de bienes y servicios específicos {como se h a ce den­
imponer los términos del intercambio-, mejor dicho para
o tro de una empresa grande).
algunos grupos de algunas naciones). Todavía en la Edad Bancos, créditos, tasas de interés reguladas o usurarias, son
Media había príncipes que se atrevían a prohibir las expor­ tecnologías conocidas desde antiguo, ya bien desarrolladas
taciones de alimentos o paños necesarios para la población en la Grecia clásica y aun antes en la I ndia y China. Nada
local, pero eso desapareció hace rato, y hoy el comercio podía hacerse -ni siquiera lanzar una campa ñ a militar
internacional es el principal instrumento de colonialismo para salvar a la patria- sin dinero o créditos, hasta que
--aún más que la tecnología- sin que los movimientos d e e l capital financiero llegó a dominar todo e l proceso econó·
_

liberación parezcan advertirlo. m1co y buena parte de los demás, empezando por el fun­
En cuanto al comercio interior de . cada país, qutl sirve de cionamiento de la administración estatal y el ejército. La
simple intermediación para distribuir los productos entre los mejor demostración es que hoy nadie sabe pensar en los
consumidores, tiene para nosotros un interés especial por pro �esos económicos si no es en lenguaje monetari o, lo cuat
el papel que puede desempe1i ar en la viabilidad política 1mp1de adecuarse a la racionalidad socialista,
de un cambio profundo . En efecto, las experiencias de las En las civilizaciones de primera generación este financia­
últimas . décadas -desde la revolución rusa hasta el go­ miento era directo: el estado tenía graneros y otros alma­
bierno de Allende en Chile- muestran que es mucho más cenes para guardar el alimento que repartía a sus funciona­
fácil expropiar los medios de producción que la comerciali­ rios en vez de sueldo (a los más altos les pagaba con tierras);
zación, y que ésta puede producir desabastecimientos de en Eg1pto se llamaba a esos b!Jrócratas "alimentados". En
corto plazo, y mercado negro y otros tipos de corrupción países donde el transporte de esos bienes era difícil, por
permanentes, que son peligrosísimas armas políticas. En el terreno accidentado -corno en Japón- eso ayudó a
ese sentido es muy conveniente la tendencia actual a la frenar la centralización del poder. Desde la edad clásica en
desaparición del pequeño comerciante, si no en número, c� mbio, el uso extendido del dínero facilitó las cosas, y más
por lo menos en importancia. Por desgracia eso beneficia aun con el invento chino del papel moneda. Como contra·
principalmente, por a hora, a las empresas transnacionales, partida aparecieron los problemas de quién tenía derecho a
lo que puede hacer preferible que este proceso se demore . acuñar o a emitir, y también desde el comienzo, la i nflación
Recordemos a este respecto que junto al c:ornercia[lte privado (que en las monedas se hacía rebajando el porcentaje de
hubo siempre participación estatal, a veces total --como en metal precioso que contenían).
el imperio incaico, colectivista-, a veces controlando la l� s medios de pago se convirtieron en mercancías por si
importación de algún artículo esencial -como el trigo en m1smos -con un precio medído por la tasa de i nterés- y
Roma- o, más generalmente, monopoliz.a ndo algunas ven­ su escasez o abundancia, la liquidez, llega aún a pertur·
tas internas para tener una fuente firme de ingresos fiscales. bar toda la economía mundial y su manejo requiere el con·
China aplicó en varias épocas estos monopolios, y eso fo, curso de personal altamente especializado, incluso teóri·
mentó alianzas entre burócratas y comerciantes. Por último, camente. El patrón oro, los eurodólares, petrodólares,
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 87
86
E sca l a Antro po l ógica o G lobal -
Ose a r Va rsavsky
derechos especiales de giro, etc. . son ejemplos de intentos Lo que nos muestra la Historia en esta zona son vaivenes,
para resolver esos complejos p�oblemas, originados por la más que tendencias definidas. Así h ubo en todas partes
irracionalidad del sistema. alternancias en el grado de centralización administrativa;
La aparición de gtandes corporaciones capaces de autofinan­ mayor o menor grado de autonomía provincial. Lo mismo
ciarse significó una verdadera revolución en este campo, para la participac"ión del estado en la producción, que en
y dio a ellas el poder de que hoy gozan. muchísimas épocas fue muy alta. Grecia y Roma son más
Todo ese inmenso gasto de recursos en falsos problemas bien excepciones: en el resto del mundo se vio con mucha
de los medios de producción: fábricas, esclavos, comercio, y
no es, para nosotros, enteramente inútil, pues esas técnicas frecuencia la estatización -"socialización", si se prefiere­
pueden adaptarse para la organización de la actividad pro· sobre todo la tierra, fuente de toda riqueza entonces.
ductiva socialista, como ya hemos explicado en otras obras El control de esta administración, y de su personal, la
(Proyectos Nacionales -PN-). Los sistemas de informa ·
principales en la lucha por el poder, y también vemos alter·
ción desarrollados por las instituciones de crédito a con­ burocracia estatal, resultó lógicamente uno de los objetivos
sumidores y empresas constituyen una buena experiencia narse en él a diferentes grupos sociales, incluso militares
inicial para los problemas prácticos de distribución del pro· y sacerdotes, que desalojaban de allí a su dueño natural: la
ducto. corte del soberano.
14. Zona organizativa
Tampoco ha habido mucha i nventiva �n cuanto a métodos
-
de reclutar, entrenar y controlar a los burócratas. El reclu­
Estas actividades son las que menos cambios revoluciona· tamiento se hizo casi siempre dentro de las clases altas
rios han sufrido en la edad histórica, desde la aparición --hijos menores, familias venidas a menos-, y sólo en China
de los pri meros imperios; el principal está . recién ahora en y su zona de influencia cultural (como Vietnam) existió un
marcha: es la planificación central de economías muy diver­ examen previo más o menos objetivo (aunque con temas
sificadas y complejas. poco funcionales, y tales q ue sólo los ricos podían prepa­
Las unidades políticas -tribus, reinos o lo que fueran­ rarse para los cargos altos), hasta nuestros días. En todos
tuvieron siempre necesidad de un aparato para tomar Y Jos imperios hubo escuelas para preparar a estos funciona­
rios: en Sumeria y Egipto hace casi 5 milenios; el pobre
transmitir decisiones sobre los problemas que afectaban a Carlomagno tuvo que instalarlas a toda prisa para poder
todos; algún método de legitimar las decisiones tomadas, administrar su imperio, y no fue suficiente. La estabilidad
para que fueran obedecidas; algún sistema de_ a ��oridad en el cargo y el escalafón por antigüedad son también cono­
delegable para implementarlas; y alguna organ1zac1on ad­ cidos desde hace mucho tiempo.
ministrati�a para recoger los recursos materiales y la infor­ El gobierno tuvo que encargarse siempre de la defensa,
mación que todo lo anterior necesita, y para ordenar su obras públicas (infraestructura), bienestar -medidas preven­
funcionamiento, que rápidamente se complica. tivas contra escaseces, protección de los débiles, educación­
Esto requiere la creación de instituciones ("ii" para noso· justicia. Todo esto debía ser administrado y req uería re­
tros), que a su vez crean conflictos e�tre ellas o aun con la cursos que a su vez debían ser obtenidos por el mismo
unidad política (hoy existe un confll �to latente e �tre go· gobierno de alguna manera. Para esto último el i nvento del
biernos nacionales y empresas transnac10nales, por e¡emplo), dinero fue una gran comodidad y los impuestos y tributos
ciar un a ltísimo nivel de vida para las autoridades Y sus
crecen, y muchas se fosilizan y dejan de cumplir con sus se multiplicaron y fueron desviados cada vez más a finan­
funciones, produciendo inconvenientes graves, a veces catas·
tráficos. aliados, pero requerían recaudadores, contadores, censistas
Es que esta zona organizativa-ad � inistr� tiva es comple�a­ y todo un sistema administrativo.
mente indispensable para el func1onam1ento de cualq � 1� r No parece haber muchas maneras de realizar estas fun­
sociedad compleja, como lo son todas desde la revoluc10n ct:iones; la variedad histórica es poca, s¡¡lvo en detalles, y
urbana. Es el "tejido de sostén" de la sociedad, sin el c:: u a � las pautas se repiten y alternan con bastante monotonía.
hasta la producción se paraliza (incluso en el c� m po SI Por ejemplo:
éste depende de obras de i nfraestructura manten!das p�n - El soberano único dueño legal de la tierra, que la va
el estado). Ni el ejército ni las iglesias pueden fun_c1_onar �! n cediendo por vida a los guerreros-nobles que lo a poyan;
burócratas. Del buen funcionamiento de la admm1strac1on éstos la legan a sus hijos, con derecho o no, y surge
estatal ha dependido en gran parte la estabilidad increíble así alguna forma de feudalismo.
de muchos imperios.
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
88 Osea r Va rsavsky 1 89
-- El i m perio que crea una abundante . � u ro.craci � y 1� inst�­
E s c a l a A n t ropo l óg i c a o G l o b a l ·

poder de la b u r o c ra c i a , lento y co n f l u ct u a c i o n e s a veces


tucíonaliza -o mcluso le da ¡ust¡f·¡cat¡vos 1deolog1cos, grandes, pero q u e t a m b i é n ha l lega d o en este s1glo a su
como el confucia nismo-, y termina en manos de ésta,
q u e adquiere el poder real con sus propios lideres, y lo et a p a
e x p losiva. Un pa í s mediano corno Arge n t i n a tie � e
ma neja en beneficio propio y de algunos aliados. hoy m á s de
mil i n st i t u c i o n e s de esa clase, con a ut o n o m 1 a
·a d m i n i s trati va
gra n d e , q u e i m p le me n t a n n o rm a s d e l esta d o ,
-- La di nastía que en busca de estabilidad· se i dentifica coo rdi n a n , reg u l a n , n or a
recogen i f m ció , etc . , etc. Q u e todo
n
demasiado con la religión --divinizando o convirtiendo en h a bita nte tenga documento de identidad es un p e q u e ñ í s i m r¡
representantes d e Dios a los reyes- y por eso debe
eje m p l o de la bu rocratizació n e x plosiva en tod a s las activi·
a bandonar las sucias tareas del poder a VISires o shoo
gu nes y conformarse con un papel decorativo, fuente dades d e la vi d a .
D e to d o s m o d os , como hemos dicho, esta exp l o s i ó n n o es
suficiente p a ra las necesidades actuales del mundo, y este
de seguridad y legitimación ( método imitado hoy con el
sistema Presidente-Primer Ministro). ·

retraso no podrá ser superado m ed i a nte refo r m a s a d m ini s ·


trativas o " ra c i o n a l izacion e s " m en o re s . Esta red de mst! ·
-- La democracia que se convierte en demagogia y los parti·
dos políticos que se convierten en. ban �as a sueldo (como
los famosos azules y verdes de B1zanc1o). tuciones en la q u e el m u n d o está a prisionado ha tenido
tiempo de consolidar unas m a l l a s con otras, y eh buena
parte ha reorientado sus f 4 nciones hacia la protección . y
-- Los guerreros que por estar más cerca de! poder se con­
vierten en cortesanos y son despiazados luego por los
Los conq uistadores que para gober nar �1 país se . rodean
nuevos iefes rni litares. obtención de privi legios p a ra su persona l, la b u rocracia.
-·-
Cumple mal sus tunciones y dificulta poner en práctica
de funcionarios loca les y acaban dependiendo de estos, ·y toda decisión im portante q u e se salga de lo u su a l , l o cua l
siendo a bsorbidos por la cultura nacional. significa toda d e c i s i ó n que sirva para resolver los peligros
y otros m ás qu·e i remos viendo. I ncluso se ensayaron rnéto·
más graves.
L a mejor s e ñ a l de l a i m porta n c i a d e la estructura a d rn i n i s ·
dos que hoy consideraríamos demasiado "adelantados", �o· trativa para el funciona miento de u n país es la d ificu ltad de
rno la rotación de ciertos a ltos cargos entre todos los CI U · cambiarla. Aun en revoluciones violentas, como la soviética
d e 1 9 1 7 , el nuevo gobierno d ebió servirse de la estructura
dadanos (Atenas).
Es evidente que en esta zona hay un . gran retr� so: los zarista a ntigua -sa lvo para a lgunas i i especiales como e l
grandes cambios están en el futuro, y seran necesanos para ejército-, y s o n bien conocidos los problemas de corto y
evitar catástrofes o para el fu ncionamiento de una sociedad largo p l a zo q u e eso trajo. El cambio súbito parece i .rn posi ble
socialista. Ya hemos mencionado los problemas enormes --este a utor cree que es posible si se prepara con 1ntel1gen·
d e i nformación -no sólo de procesamiento sino de obten­ cía ·--, y las dos ú nicas forma s conocidas hasta a hora han
ción de datos, cosa que hoy se hace tan ma l en todas partes sido:
que casi no hay estadísticas c.ont.iable�- � para organ izar la Disolución d e la estructura institucional por i nvasiones, "eda·
producción y sobre todo la d1stnbuc1on ¡usta d e lo �rodu· des oscuras" y otros cataclismos, volviéndose a e m pezar
cido, según los objetivos. Sólo los s!stemas educativo y desde casi cero. Creación de una estructura paralela, de·
sanita rio req uerirán revoluciones i nstituciOnales com pletas, ya ¡ando que la a ntigua vegete o muera lentamente. Eso se
que los objetivos planteados en estos campos no son alean · hace por etapas, comenzando por las funciones más u rgentes
zables c on l os recursos humanos totales, si s e siguen orga· e n el momento: este método se aplicó con éxito en Japón ,
nizando corno hasta ahora. Todas estas i nnovaciones deben hace m i l a ños, a l i mplantarse el feudalismo.
irse prepara ndo a tiempo, por lo menos en sus líneas gene· Hay poquísi mos estudios teóricos sobre este proceso, pues
rales y en a lgunos ensayos pi loto. la "sociología del ca mbio" nu nca llega tan a fond o . El pl a n ·
Ligado a esto tenernos otro aspecto en que se ha producido teo genera l puede verse en C. Domingo ( 12).
una explosión, si bien no tan fuerte corno la � . de otras
zonas: el grado de i nstituciona lización de las act1v1dades de 15. -- Tampoco h u bo grandes novedades -las m i smas ern·
todo tipo. presas transnacionales son viejas- en la organización de
Los im perios siempre crearon nuevas i nstituciones, sobw los r-ueblos en u n idades físico-políticas o sus eq u ivalentes.
todo de las que lla maremos de "niv� l 2", es decir las que Entendemos por esto que hay u n idades de decisión política
trabajan principalmente con información sobre otras 1nst1tu· que tienden a proveer a sus miembros de seguridad (interna
y externa), infraestructura y un mínimo de coordi nac;ón de
cienes y personas. Un notable efecto de esto, que a su vez.
rea limentó a esa tendencia, fue el a umento en número Y sus actividades económicas, pudiendo agregarse a esto mu-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


90 Osear Va rsavsky Esca l a Antropo lógica o G l o b a l · 1 91

chísimos otros servicios (hasta llegarse al "estatismo" com­ E n general debe prestar acatamiento formal a las legislél·
pleto). cienes de los países donde se instala físicamente (lo mis­
U na clasifi c ació � de estas unidades de decisión política que mo para su personal), pero en la práctica, y a veces tam­
s irva al mi s mo t1empo para el pasado y el futuro a construir bién legalmente, gozan de "extraterritorialidad", siendo
debe toma r en cuenta en primer lugar el peso del sistem � en su ámbito tan soberanas como cualquier país. L a
administrati vo Y el de la estructura física, y de esta última Iglesia Católica es un buen ejemplo antiguo de esta uní·
el mejor in dlc_ador es la urbanizació n. Esas unidades pueden dad de decisión, lo mismo que muchas órdenes de caba
a su vez a sOCiarse en diferentes grados y formas. Tendremos llería. Hoy, además de las ETN económicas debemos con­
entonces : tar los organismos internacionales. U san la infraestructura
de los países -en ese sentido son como un virus dentro
a) U nidade S políticas con escasa administración e infraes· de una célula- y en especial tienen dificultad para man­
tructura en pequeña escala: tener fuerzas militares propias, lo cual es su punto débil.
- Nómades: tribus pastoriles semiaisla das, sin ciudades ni Muchas veces las tuvieron, pero siempre terminaron sien­
infraestructura ( �ero sí campamentos móviles). Su estilo do prohibidas por el estado. La burocracia es en ellas por
de v1da no result? estable frente a las sociedades urbanas, lo menos tan fuerte como cualquier otro grupo (en las de
a pesar que . m1 ht� rmente fueron muchas veces los más tipo económico están también los obreros y los tecnócra ·

fuertes. Sus m curs1ones fueron tan sentidas y temidas por tas como factores de poder).
e) Asociaciones de las unidades anteriores
los pue blos como la opresión social i nterna, o más.
- A ldeanos: pueblos esencialmente agrícolas, en que las
c1_ � d � des t1enen ¡:,oca 1!'flportancla económica -pueden - Constela ción: asociados de unidades geográficamente ve­

ex1st1r cOrl_l? centros religiosos, o administrativos, o mer· cinas (o económicamente, en el caso de las ETN), con una
cactos penod1cos, a veces con muchos habitantes� pero fuerte base cultural común. incluso a veces idioma y re·
que no d irigen la vida rural-, y el centro de la vid es la ligión, pero que no comparten estructuras adm i nistrativas
aldea, j untna�o con el castillo señorial cuando éste existe. ni infraestructuras importantes. Pueden mantener violen·
La indus es rural doméstica. Crean y mantienen ínfra· tos conflictos entre ellas, o unirse frente a enemigos co·
estructu ra "divisible", es decir, ejecutable por partes e munes, pero siempre están en comunicación cultural y
comercial.
desmonte Y muchas veces casti_l �os � fortalezas. El pro­
en tama ños no muy grandes: caminos, canales de riego, Han sido importantísimas en la Historia las constelacio·
blema d e defen.der a una poblac1on dispersa tiende a dar nes de ciudades-estado -basta recordar a Sumeria, Gre·
gran i mportancia a la casta militar. cia e Italia renacentista, y no son las únicas-, como
-- Ciuda d-estado, de gran actividad económica, con una zona fuentes o por lo menos "medios de cultivo" de nuevas
rural totalmente subordinada y orientada hacia ella ' en ideas y sus desarrollos. Lo mismo puede decirse de las
general no. muy grande y sin otras ciudades. Tende ncia constelaciones de estados-nación no muy gran des, como
al com e rcio extenor. Infraestructura: divisible, muchas en Europa moderna, China antes del imperio Han, India
v�ces p uertos Y fl �tas; murallas y otras defensas para lél antes del imperio Maurya, México a ntes de los aztecas,
los estados sirio-palestinos del primer milenio A. C., etc.,
c1udad, obras de nego, etc. La burocracia ya no es des· etc. (este último ejemplo muestra como aún con idiomas,
prec iabl e, pero todavía es fácilmente controlable. religiones y hasta etnias diferentes, la constelación puede
b) U nidades políticas donde la administració n es importante: ·f uncionar).
Estado-nación, o país: más extenso que el anterior' con
Las constelaciones de unjdades aldea nas corresponden a
--
una forma muy descentralizada de feudalismo, que llama­
un . sisterna �rbano que cu�re parte importante del terri­ remos "feudalismo primario", para no confundir con el
tono, ce ntrahzado en una c1udad capital que no es la ra­ caso de países mucho más urbanizados que usualmente
zón de ser de todo el resto (puede ser más pequeña que también se llaman "feudales" por mantener ciertas formas
tre ciudades Y campo; infraestructura mediana; burocra­
otras, e i ncluso móvil). Buena vinculació n económica en· de vasallaje y servidumbre. Este aspecto se analizará en la
zona social; por ahora digamos que lo más notable, social­
cia abun dante. No incluimos aquí a los países grandes. mente, del feudalismo primario, es la hegemonía total de
- ETN, o Empresa tra nsnacional (inclu-ye también institucio­ la casta militar, y aun más, el papel ele su líder como
nes no económicas, como Iglesias). guerrero individual (con un armamento que era u na verda-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


92 Osear Va rsavsky E sca l a A n t ropo l óg i c a o G l o ba l · 1 93

dera mvers1on, fuera del a lcance de ia inmensa mayoría ) . a ) Com petidores: otros i m perios de f u e rza s i m i l a r q u e pre­
tenden usar las mismas fu entes de excedentes.
L a costum bre d e h a b la r de feuda lismo cada vez q u e u n
i m perio se parte e n pedazos -produciendo u n a con ste­ b) Domi nados: de varias categorías, desde Satélites, con s i ­
lación de estados o princi pad os- parece r-oco úti l , pero d erados c a s i como soci os, hasta C o l o n ias ocu padas m i l i ­
hay q u e respetarla por la extendida. Por la m isma razón ta r m e nte. A todos estos se los Explota , e s dec i r, parte d e
repeta remos el uso más m oderno de ese t é rm i n o , para su p roducto -mayor o menor seg ú n l a categoría- e s
designar países poco u rba n iz.ados, donde l o s terrate n i e n ­ a p ro piado p o r e l i m perio domina n t e , s i n co m pen sación

e) Autónomos: nac io nes n o competidoras


rea l . La forma más clara de esto era el tributo.
que ma n ti e nen a l ­
tes son e l grupo de mayor peso polít ico, a u n s i n tener
n i n g u n a fuerza m i litar propia. ·
les- conserva ndo su i nd e pendenci a . También las hay to·
Fueron ta m b i é n m u y frecuentes las constelaciones de tri· gu nos v í nculos con el I m perio -por ejem p lo comercia­
b u s n ómadas, y las gra ndes i nvasiones exigieron siempre
q u e e l l a s se u n i era n en esa em presa com ú n , u n ió n q u e ta l m ente desv i n c u ladas.
muchas veces l legó a s e r d u radera y a superar e l noma­ d) M a rginales: naciones pobres, cerca nas al I m pe r i o , que éste
dismo (casos b i e n conocidos son los celtas, germa n os ,
san los pocos excedentes que pod r í a aprop i a rse, y que
no explota porq ue las dificu ltades de hacerlo n o compen·
turcos, árabes m u s u lmanes y las doce t r i b u s de Israe l ) .
�- Imperio: se forma p o r u n i ó n a d m i n i strativa y política de por e l contra rio tienen i nterés en i n tegrarse al I m perio
una constelació n , con o s i n n uevos agregados. Todos los para partici pa r a u nque sea en peq u e ñ a parte de sus r i ..
casos conocidos se deben a la conquista de esas unida­ q u ezas.
des por a lg u n a d e e l las q u e creció mas rápido e n poderío Esta clasificaci ó n , con pocas mod ificaciones, si rve ta111 bi é n
eco n ó m i co m i l itar, o más frecuentemente, por con q u i sta para otras categorías d e sistemas, como clases soci a les, i n s­
d e toda ta constelación por a lg ú n pueblo extra njero. La tituci ones, etc. E l la si rve para ordenar el escena r i o mundial
u n i ó n por mutuo acuerdo n u nca tuvo éxito. I nc l u i mos bajo e n q u e debe constru i rse el p royecto nacional.

d e e s a m a n era, y l lamamos " I m perios U n iversa les" a l o s 1 6. - U n i dades sueltas, constelaciones, i m perios y varias
este n o m b re a países gra ndes que n u nca se designaro n

m á s i m porta ntes e n t r e ellos, q u e conquista ra n n u m erosos formas i ntermedias -confederaciones, ligas, bloq u es-- se
territorios ajenos y vivieron en parte de la explotación de han sucedido en las m i smas regiones, en procesos muy re­
otros pueblos. De todos modos la d iferencia es cuestión petidos de centra lización y descentra l ización po l í t i ca y ad·
d e grado; todos estos fueron " i m perial istas " , sea por con­ m i n i st rativa que a veces c a m b i a n muy poco el resto de la
q u i sta m i litar o económica. estructura económ ica y socia l , y menos aún la i d e o l ogía.
Estos I m perios son capaces de rea lizar grandes obras de Un mecanismo muy frecuente e n la antigúedad parece haber
i nfraestructura o su ntuarias ( p i rá m ides egipcias) y orga · sido e l sigu i e nte: todo el apa rato estat a l de un i m pe ri o crece
n iza r gra ndes ejércitos. Para ma ntener esa u n idad de de­ exageradamente, y los gastos suntuarios de la corte pa la·
cisión y recoger las enormes cantidades d e excedentes ci ega, e l exceso de burocra c i a , y a veces e l ejército, obligan
agrícolas necesarias para realizar esas obras, es ahora a ex p lotar tanto a los ca m pesi nos que éstos te r m i nan por
i n d ispensable u n a a d m i n i stración eficiente, y la b u rocracia em igrar, morir o rebelarse. Esto produce el rom p i m i ento dei
resu lta tan necesaria como la mano d e obra productiva. i m perio e n provincias fe udales o " re i n o s sucesores"; cons·
Todo I mperio tiende rápida mente a conetrui r una o varias telaci ó n que luego v u e lve a u n i rse con más fac i l i d a d que la
grandes ciudades, si no las ha bía , pero no siem pre tienen pri m e ra vez porq u e la misma tradición y los restos de adm i ·
un s i stema u rb a n o completo. N o hay I m perio s i n metró­ nistración central m á s la frecuente necesidad d e m a ntener
polis, pero el resto puede ser n ó madfl o a ldeano. Esto una i nf raestructura común (en Egipto, por ejem plo) estimula
i n c l uye tam b i é n e l caso moderno de peq ueñas potencias a cada u n o de los reyezuelos sucesores a i ntentar una nueva
europeas que conq u i staron amplias · regiones 'atrasadas" centra lización, después de ese "i nterregno de reajuste".
d e A mérica , Africa y Asi a , u n iendo o d i vidiendo constela­ Estos vaivenes de la centra lización se repiti eron m uchas ve­
c i ones d e pueblos, y aun pa íses, con toda arbitrariedad ces e n I n dia y C h i na , y a l go menos e n Egi pto y J a pón; en
e i m pu n idad. América es difíci l saberlo ( a u n q ue tal vez el i m pe r i o i ncaico
-- La existencia de u n i m perio obliga a clasificar a las demás fue l a reun ificación de la extendida c u l t u ra Huari ) . También
naciones según sus relaciones con él, ya q u e es e l factor se lo encuentra e n Medio Oriente -centrado e n l raq,- para
de máximo poder para casi 1odas e l las. Las categoría!; concretar-, pero en forma atípica porq u e a l l í la u n ificación
principales son: llegó casi siem pre por obra d e i nvasores extranjeros de ori ..

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


94 Osear Va rsavsky
Esca la Ant ropoló g i ca o G lobal · 1 95
genes m uy diferentes: acadios, asirios, persas, griegos, roma­ Si hubiese verdadera libertad de comercio, la nación aislada
y aun la ciudad-estado sería n compatib les con la sociedad
nos árabes, mongoles, turcos.
La h istoria europea en cambio presenta estos vaivenes sólo industria l ( Hong Kong, Montecarlo, etc.). Las demás formas
en escala menor. La constelación de ciudades-estado griegas han desapa recido, pero algo similar al a ldeanismo o a la
hizo a lgu nos intentos de u n ificación que fracasaron, pero en constelación de ci udades podría reapa recer bajo el socialis­
Ita lia Roma unificó a las ciudades vecmas, luego a las gne·
gas y creó un im perio universal. Este imperio · se rom pió en mo. La primera versión de las comunas chinas, 1958, tenía
mu ltitud de países -reinos sucesores bárbaros-, cuyas mucho de aldea nismo en su estructura física. La federación
ciudades f ueron decayendo hasta que se convirtió en un de ci udades faci lita la descentralización y la creatividad. El
feudalismo aldeano. De éste a su vez volvieron a surgir cons­ nomadismo difícilmente se v uelva a ver, si no hay guerra.
telaciones de ciudades -las más brilla ntes en Italia y los Aunque es peligroso genera lizar, parecería que ni el a ldeanis­
mo, ni el nomadismo, ni los· pa íses aislados, ni los grandes
gunos i ntentos i m periales tru �trados en_ �1 cammo. Los n ue­
Países Bajos- que terminaron en naciones-es�ado, con al­ im perios favorecieron la creatividad intelectua l. La zona ideo·
lógica floreció sobre todo en las constelaciones de ciudades
vos i m perios -espa ñol, ingles- se h1c1eron sobre la_ base y países pequeños (aunque no en todas): Sumeri a , Grecia
de colonias en otras regiones, sin que Europa se volviera a clásica, Europa renacentista y otra vez el siglo pasado, China
unificar. antes del imperio Han, India antes del im perio Maurya, Yu­
En resumen la tendencia global en cuanto a centralización catán, etc. No resu lta difícil creerlo, dado que estas cons·
o u n ificació � política no ha sido muy evidente hasta este telaciones permiten a prender rápidamente de los demás sin
siglo. En cada región bien comunicada las dos a �ternativas obligación de aceptar todo, y estimulan la competencia. Los
muy heterogéneas debido a la difusión de técnicas � estilos
lógicas era n la constelación y el impeno, _ con umdades no
im perios en cambio favorecen la homogeneidad cu ltural y
desalientan las innovaciones con la tradición impuesta por
que esa misma com u nicación permi �í � . . � n este s1glo del sus mismos éxitos, y mantenida por sus instituciones y bu­
" nacionalismo" se observa una gran diVI Sion en pa1ses , sobe· rócratas.
ranos políticamente -hay más de 1_50:-, pero eso es sólo Un imperio se mueve por i nercia. Sus problemas son de tanta
una parte de la realidad, y no la mas 1mportante. .
Lo notable ha sido la a parición de instituciones _mterna� l � ma­ trascendencia que nadie se atreve a atacarlos por métodos
no ensayados, hasta que l lega una verdadera revol ución. El
les de regu lación y control en todas las zon � s de act1v1dad voluntarismo es tanto más difícil de a plicar cua nto más
-la mayor, Naciones Unidas-, que a u n sm te � er pod� r gra nde es el país.
forma l sobre los países logran coordinarlos en med1da Jamas
vista en la Historia y hacerles cumplir decisiones impo�tantes, 17. - Zona Militar
no siempre coincidentes eón sus i nter�ses. Los menc1 ��ados En la tecnología de la defensa, el ataque y la represión, la
"bloques" de naciones, forman subsistemas que rec1en en sociedad i ndustria l ha sido espectacularmente creativa, sobre
los ú ltimos años están adquiriendo importancia pero prome­ todo en su fase del siglo veinte, que no pudo ni soña rse en
ten aumentarla. La centralización pues, se está imponiendo. la edad clásica : bombas nucleares, guerra biológica y quí­
Eso no conviene mucho a las ETN, en pa rte porqu e obtienen mica submarinos atómicos, misi les i nterconti nentales, co·
muchas ganancias especulando con las diferencias de _ cos�<;> s mun {caciones perfectas, logística planeada matemáticamente,
entre los países, pero sobre todo porque en �a atom1zac1on teorías del conflicto, la estrategia, la decisión, etc., etc., nos
del poder político-mi litar está su mayor garant1a de no tener
enemigos o competidores peligrosos. Así._ ninguna ETN se. ha muestran que la i ndustrialización tuvo siempre como cl! ente
opuesto mayormente a la independencia de las colon1as, de primera fila a las fuerzas armadas. Estas a su vez Influ­
desde la guem1. yeron poderosamante sobre las prioridades de producción e
Hoy la división en regiones tiene menos importancia, dados i nvestigación.
No vale la pena detenerse en su historia a nterior -los pri n­
los medios de comunicació n , y un verdadero "imperio uní· ci pios de organización y manejo de ejércitos regul ��es, la in­
versal " tendría que dominar todo el pla neta, y no sólo su troducción del caba l lo y el carro de g uerra, el Ji nete con
región natura l , como bastaba para merecer ese c�lifica � ivo arco, el hoplita, el legionario, el catafracto, el sam u ra i, ca­
en la a ntigü edad. Tenemos países del tamaño de 1mpenos, _ .
ba llero feudal ballestero, las a rmas de fuego; y los teoncos
y tenE:mos varias constelaciones de naciones-estado -con
distintos grados de a utonomía;- , que se ll_aman "bl �q ues": de la estrategia militar y naval- que fue una conti n ua su­
.
Europa occidenta l , los países ara bes, · el ex-1m peno bntamco, cesión de revoluciones pequeñas y que se difundieron con
mayor velocidad q u e cualquier otro tipo de tecnología por
América Latina, Africa Negra. todo el m u ndo, por obvias razones.

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


96 Osea r Va rsavsky Esca l a A n t r o po l óg i c a o G l o b a l - 1 97
Recordemos t a m b i é n , a u nq u e nadie lo olvida, que la eficacia l a s h a b í a -J a pó n . F r a n c i a m ed i eva l , etc.- e l rey t e n ía q u e
d e la f u e rza m i l ita r n o res i d e sólo e n su tec n o logía y orga · oes¡:;oja rse de s u s propios d o m i n i os y t e rm i n a ba teniendo
n ización -y su base eco n ó m ica--, s i no en ¡:.r i m e r l u g a r e n menos poder que s u s gue rreros. La d i fi c u ltad d e a ba stecer
l a s motiv a c i o n e s d e l o s q u e l u c h a n . L a defensa d e l territorio o f i n a n c i a r centra l m e nte a g r a n d e s ejércitos en las fronteras.
n a c i o n a l o d e una i d eología prod ucen m i lagros m i lita res, o b l igó a veces a en trega r l e s prov i n c i a s e nteras para q u e se
como e n Viet n a m hoy, o como e n la i n creí ble. ex p a n s i ó n á ra ·· ma n t u v i e ra n por s u c u e n ta c o n l m t m p u estos o t r i b utos d e
be, s i glos V I l y V I I I , q u e s i n d u d a no se d ebió a n i ng ú n éstas. Ta m bi é n e n ·estos c a s o s e l resu lta d o era q u e l o s ge·
a d e l a nto técnico (conocieron e l estribo só lo a l l l egar a Per­ n e r a l e s se i n d e p e n d i za ba n f o r m a n d o a l l í s u s re; ntJ s particu ·
sia) . Esto s e refiere tanto al e n t u s i a s m o d e u n o s como a l l a re s .
aesi nterés d e s u s contra n o s . L a falta d e motivación d e los Como z o n a d e:: pod e r , s u i n f l u e n c i a sobre l a s o t r a s f u e s i e m ·
s o l d a d o s es la p ri n c i pa l d ebi l i d a d d e un ejército, que c lá si c a ­ p r e m u y g r a n d e , y e n l a m a y o r í a d e los p u eblos l a s m i s m a s
m e nte se h a tratado d e com p e n sa r con la d i sci p l i n a ciega pers o n a s dom i n a b a n co n frec u e n c i a e l E j é rcito y e l Palacio.
y férrea. y a veces ta m b i é n e l T e m p l o . M e nos frecu ente f u e la par­
Por eso m i s m o es i ntere s a n te record a r que los métodos de t i c i p a c i ó n m i l i t a r i ntensa e n l a zona o rg a n izativa , pero h a y
recluta m ie n to fueron m u c h a s veces t a n to o más i m portantes por l o m e n os u n caso i m porta nte: l o s s a m u ra i s j a poneses ,
que l a s a r m a s , y t u v i e ro n i m p licaciones p olíticas y sociales q u e a d m i n i straron el p a í s d u ra nte s i g l os , s i n a b a n d o n a r por
n a d a d e s p reciables. E n a lg u n a s épocas, los guerreros p u d ie­ eso su activida d m i l i ta r n o rm a l . A p a rt i r d e l shogu nato Te
ron s e r un c u e r po peq u e ñ o , d e élite especi a l iza d a y dota d a kugawa, sobre todo, este s i stema d i o g ra n esta b i l idad a l
de a rm a m e nto i n d i v i d u a l q u e e r a u n a verdadera i n versió n : pa í s . a costa d e s u esta n ca m i ento: pero fue ta m bién u n
carro d e g uerra , c a b a l l o y a rm a d u ra , etc . , c o n los servidores gru po d e s a m u ra i s e l q u e produjo l a rev o l u c i ó n m o d e rn i zante
corresp o n d i e ntes. Pero en genera l e l peso d e l a lucha l o d e l siglo pasado, m e d i a nte l a cual J a p ó n se puso a la pa 1
soporta b a n t ro p a s n u meros a s , q u e peleaban p or e l botí n , p o r de Occide nte como �ote n c i a .
u n s ue l d o , por c on v i cción o porq u e los obliga ba n . S1 se recuerda l a a bu n d a n ci a · a c t u a l d e gob1ernos m i litare s ,
F u e frecuente e l u s o d e esclavos forzados c o m o grupos d e y s u frecuente a l i a nza con l o s e m p re s a r i o s -i n st i tu c iona í l ­
choq u e , pero eran po c o c o n f i a b le s , a menos que se tuviera zada c o n l a presenc;, a d e m i lita res en l o s d i rectorios-, se
l a p a c i e n c i a d e ed u ca rlos desde n i ños, como a los jenízaro s com p r e n d e rá q u e a signemos g ra n i m ¡:.orta ncia a e s o s ejem·
otom a n o s . Los m e rc e n a r i o s resu lta ron m uy eficaces, pero plos h i stóricos. Hay que o b s e rva r a p r o pósito d e eso q u e
t e n í a n a veces l a costu m b re d e q u e d a rse con e l poder. E l dicha i ngere n c i a m i l i ta r n u n c a fue m e n o r q u e d u ra nte el s i ­
ejército n a c i o n a l , reclutado entre todo el p ueblo, se i n tentó g l o p a s a d o , lo c u a l e x p l i ca ta l v e z e l e s c a s o p a p e l q u e
muchas veces pero sóol tuvo p le n o éxito en los ú l t i m os s i ­ a s i g n ó M a rx a esta activi d a d . P o r e l contrario p a r e c e r í a q u e
glos ( e l c a so d ef i n itivo f u e l a Revo l u c i ó n Francesa ) , o en l a s t a n to p o r s u s f u n c i o n e s -q u e h o y i n c l u y e n l a r epresión de
t r i b u s n ó m a de s q u e prácti ca m ente v i v í a n d el saq u eo. mov i m i e ntos revo l u c i o n a rios- c o mo p o r s u pes o politice
Roma provee m u c h o s ejem p los i nteresantes, comenza n d o --q u e n o s i e m pre se ejerce e n e l m i s m o sentido, como v e ­
por l a c o n oc i d a i nf l u e n c i a d e los ejércitos en l a elección d e rnos hoy en Perú, Portu g a l , E t i o p í a , etc.-, t i e n e n que
e m pera d o r. Se rec u erda m e n o s u n h e c h o m á s i m porta nte: e l se r p a ra nosotros u n f a c t o r d e p r i m e r í s í m a im porta n c i a , s o
rec l u t a m i ento de ca m pe s i n os para e l ejército r o m a n o en s u s b r e el c u a l tocl a v i a hay p o c o s e s t u d i o s o bjetivos. L a ú lt i m a
p r i m e r a s ca m p a ñ a s d e c o n q u ista , a ntes d el i m pe r i o , o b l igó nove d a d es s u entend i m i e n to c<>da vez m a yor e n l o s s i n d i ·
a ree m p l azarlos e n las ta rea s agrícolas con los m ismos es­
·
catos o breros.
clavos q u e i b a n c a ptura n d o . F u e así que Roma comenzó a Su i n f l u e n c i a sobre la zona i de o l ó g i ca no es n a d a despre·
convertirse en u n o de los pocos i m pe r i o s en q u e la esclav i ­
t u d tuvo i m porta n c i a para l a producción de a l i m e ntos ( Y
c i a ble; e l cu lto a l a f u e rza s i e m pre t uvo p a rti d a r i o s -se ha
d i c h o i n c l u so que l a guerra e s un buen m étodo de s e lección
des¡:.lazó a n u m erosos ca m pesi nos h a c i a la c i u d a d , d o n d e natu ra l (de paises, n o de h o m b res)-; la l u cha a r m a d a -por
sólo fu ero n m a rg i n a les, soste n i dos p o r e l esta d o ) . revo l uc i ó n o por g u e rr i l la s -es. un método m u y d i fundido
El m a nte n i m iento de estos ejércitos fue la banca rr0ta m a ­ para i nt e n t a r la toma d e l pod er; el m i l ita r i s m o fo r m a pa rte de
te ri a l d e m ás de u n p a í s , y l a s recom pe n s a s a sus jefes la casi tod a s las doctri nas n a c i o n a lis tas, y se c o n o c e n en la
de más de un s i stema de gobierno. Los generales e r a n H istoria a lgu nos c a sos extremos que n o convi e n e olvidar
u s u a l m en t e recom pensados d e dos rr. a n era s: rega l á n d o les porq u e pueden repetirse.
t1erras o e n tregá n d o l e s la reca u d a c i ó n de i m puestos d e cier­ Esparta es e l c l á sico eje m p l o d E u n estilo com p l eta mente
tas reg i o n e s . Lo p r i m e ro era prefe r i b l e , pero sólo se podía m i l ita rizado: toda la estructura soc i il l estaba orga n iz ada con
h acer sin i n co n v e n ientes cnn t i erras conqu i st ad as; d o n d e no m i ra s a l a efi c i e n c i a m i lita r . que a la vez era un fin y un

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


98 Osea r Va rsavsky E s c a l a A n tropo l ó g i c a o G l obal · 1 gg

ra po l i c i a l e s , proh ib idos por ley pero a m pa rados


"
por i n stitu·
medio de explotar a otros pueblos (mano de obra forzada
ilota). Asina es el otro caso famoso. pero no hubo imperio ciones l ega l es) .
de la m i sm a
donde el ejército no tuviera un papel esencial. Estos g r u pos, formad os ll oy por c i u d a d a nos .
Hasta en la supuestamente pacífica India, no sólo hubo gue· nación -y no p o r a pátridas comoe l los v i e J o S p 1 ra t a s- esta n
a ¡:,arato crim i n a l o extra ·
rreros individuales a la manera de los caballeros feudale!> n a t u ra l m e � te vincu lados a todo
peligro sa de la
--tanto en las leyendas del Mahabarata cor:no en Jos reinos l eg a l q u e es otra ca racterís tica nota b l e y .
i Za la
rajputi dos milenios después-. sino estados militarizados socieda d a ct u a l , p e ro q u e en su m a y o r parte no u ti l
en alto grado, como Vijayanagar, hace 5 siglos, que por su violenc ia física para sus fi n e s . La t e n d e ncia visi b l e es s i n
buena organización se convirtió en una verdadera amenaza e m b a rgo a que la violenci a se d i f u n d a cada v e z m á s , m i e n ·

protege rse con tra e l terrori s m o c r i m i n a l Y


para el poder musulmán, hasta que fue destruido totalmente tras no !laya u n fu erte c a m b i o de e s t i l o .
L a n ce s i a
po tic gen era n u evos c u e r po s M i n a d o s l ega l � s
por una coalición de sultanatos . En la sociedad industrial el e d d de c o m o g u a r·
estan c r c i n do a
caso alemán, que comenzó antes de Bismarck y culminó en lí o que e e
Hitler, es el más agudo y repudiado, y agregamos con sa · daespa ldas y vigi lancia de e m presa s .
tisfacción que el intento norteamericano en esa dirección ojos vistas (en Arge n t i n a ya t i e n e n su s i n d i cato) . Se rec lutan
parece haber perdido mucho impulso (pero es una de las t óri am
e c entre
e n te e x · po l i c i a s , pe ro como éstos son poco s ,
pocas alternativas que tiene para no perder su imperio eco· hay que rec u r nr a m a rgi n a l e s . y pueden termi na r d o m i na n do
nómico). a sus emple o e a d r s como los c l ásicos ejern plos de guard 1 a
s
pretorian as. n la of e n
Este tipo de violenc ia en peq u e i10s g r u p o s , tanto eahora
Hoy, además de ser el instrumento final de las luchas entre ·
naciones, se ha vuelto indispensable para mantener el orden
interno, y esa función será cada vez más importante en un si va corn o en la defensa , no ha mostra d o hasta ma·
a más
mundo en "explosión", donde por ese motivo los accidentes yores noveda des, pero si se l l ega a i nventar u n a rm
pueden asumir proporciones gigantescas (un pálido ejemplo adecuad a o a encontrar p u n tos más v u l n e rables de a taq u e .
este problem a p u e d e adq u i ri r de pron to una magn
itud des­
fue el a pagón de Nueva Yorl<, 1967) y producir un caos sú·
bito frente al cual la "subversión" política resulte una mo· comuna l. contra l o s ri cos o burgue·
lestia insignificante. En c u a nto a l terror desde a ba j o , pero e s siempre de c orta
Estas condiciones pueden fácilmente conducir al Terror si· ses, se ha dado m uchas veces
tuación de predominio total dE la violencia física por parte duració n, salvo , e n alzamie ntos eries" campes inos provocados . por
fran cesas e n la Edad
de las autondades políticas de! mismo país y ejercida casi e l hambre -como las "jacqu
en C h i n a donde hubo va·
Media y los "turban tes a m a ri l l o s recorre " ,
a m pl i as zonas Y
s1empre p�� 1� policía o cuerpos armados especiales, que­
dando el ejercito como reserva. El Terror adquirió ese nom· rios otros muy grandes-, quelevanta m ine ntos
bre en fa revolución francesa, pero siempre existió y existe, tardan en ser red ucidos. Los o pasi vida � en u rba nos son
como proceso agudo, eficiente, y en general de corta dura· cortos y no produce n en absoluty pasen a e¡ercer elel banrlo
ción. Las _ experie�cías contemporáneas -nazismo, guerra contrari o, a menos q u e t ri u n f e n " volveremos sobreterror
c1v11 espanola, sta linismo y tantos otros- muestran efectos desde arriba . En la esca l a "visiblepolítico - dado que l este l egó
que recuerdan los de un electroshock: tranquilizan al pueblo tema -"bogota:zos" y terroris mo política
durante bastante tiempo, dejándole sólo motivaciones "ve­ a tener importa ncia p a ra la lucha la
en década del
.
60 y puede llegar a t e n er m uc h a más.
No hablarem os de la técnica m i litar de las revolucio nes
getativas". Pero la pasividad es sólo para cuestiones ínter·
nas; una vez más, la conciencia de nación le gana, y vemos m o·

tanto a.l pueblo. �lemán como al ruso (como al .francés bajo dernas por ser uno de los ternas con que todo el mundo
Napoleon) mov11i:zarse por lemas patrióticos a pesar del Te· p arec e estar más ta rni l 1 ari:zado .

rror reciente.
Un tipo de terror que parece desaparecido es el de las In­
cursiones o algaras de "bárbaros .. o simples saoueadores
en busca de botín. El miedo a los hunos, los vándalos vi·
kmgos, "t� rtaros", españoles, etc . , etc., no tiene aná logo
co �temporaneo exacto, pero hay un grupo marginal muy
VIeJo que se mant1ene tan fuerte como siempre. Se trata de
los piratas y las bandas de ladrones, hoy perpetuadas por las
maf1as y otras organizaciones ilegales que emplean el terror
como arma de persuasión· (incluimos aquí los aparatos " pa-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Esca l a Globa l · 11 10 1

Capítulo IV u n graclo mayor d e a l ienació n , y por e so m i smo la pérdida


m u n d o se pierde la razón; sólo la expu l s i ó n del g r u po seria

JI
de "fe" i m plica e n genera l e l rechazo socia l .
Escala Global -
No i m porta c u á l s e a el mode lo, con ta l que cu m p la l a con·
dición de ser com partido por e l gru po soci a l d e refere n c i a ,
como ga ra ntía; po r e s o m i s m o e s mejor c u a n to m á s a nt i g u o ,
o s e a cua ntos más g ru pos a n teriores l o h a n usado y sobre·

presión i d eológica. e n las c u e s t i o n es de fondo.


vivido. Sólo i n d i v i d uos excepciona les pueden resistir esta

Dado ese modelo, cosmov i s i ó n , re ligión o ideolog í a , pon e r l o


e n el u d a e s u n a i HlW'"'za t.H> terrible c o m o l a d e q u i tar e l
1 . - Zona Ideológica
la .. creació n Y, . difusió n de
ú l timo pa n . �a primer¡¡ defe n sa contra las . d u d a s e s igno·
ra rlas, o lvidarlas, o rechaza rlas de p l a n o , dogmáticam ente.
Aqu í i n c l u i rnos lo q u e se refiere a ,
pero cua ndo se es obligado a perci b i r l a s con c l a r i dad, por
mtrorm sión exterior, el i nd ividuo o e l g r u po pu e cl e n dar la
y normas morale s, proble m a s esenct.a les .' ca.t�gor!� :;
valores _ n, JUStlflc acl n
vida en defensa d e su fe, a u n q ue no se ataque todo el mo·
básica s de percep ción, explica ción y dects1o <?
(
,,, de la estruc tura social existe nte; en resum
en, 1_<� �ll.r\S�P.C:.LC?.Il.
'/./', qel mu ndo socia l : la ideolog ía. Ella ha vanado
í'i a otfa;· de u na región a
d i o s e s ) . Todo esto vale hoy igual que ayer y p u e d e i m ped i r
de !-l na epoca d.elo sino a lguno ele sus dog - m a s (como la ident i d a d de s u s
otra, y d e un grupo SOCial 8 otro,
pero siem pre con dificu ltad y lentitud
, y de lo q u e o �erva·� l a via bi l idad soci a l d e u n carnbio prof u n do .
extraer nos la conclus 1on de Pri m itivam ente e s o s modelos d e b í a n s e r u na s i m p l e acu rn u ·
rnos en la H i storia al respect o
l decisiv o- para la ladón de m itos y ta búes, res peto a la sa biduría de los a n
que éste es e l pu nto más difícil -y e
de la n u eva socieda d. cia nos, etc . , s i n m ayor orden o co nsistencia. E l p a s o a u n a
constru cción

sica " , con precursores en Su rneria y Egi pto. Eso con stituyó
no hagamo s to· m a y o r s i stematización parece h a berse d a d o e n l a é poca "clá·
Convie ne disti ngu i r varias s u bzonas , a u nque
dav í a su a nálisis por separad o:
una gra n revolución ideológica, e ncarn a d a en v a ri a s re lig ío·

- Religió n (su conten ido, no su cu lto)


no su a plicació n)
- Sistem a jurídico -legal (su conten ido, nes y en sistem a s fi losóficos.
A part i r de entonces s u rg i ó ta m bién un tipo e s pecia l ele'
- Doctri nas polític as
serva d o r consolicla nte, que d i f i c u lta l a p ré d ica d e todo cam·
modelo, q u e nos i n teresa es¡:; e cialm ente por su pa pel con·
s
- Doctri nas filosófi cas y epistem ológica
. ..� Educa ción y prédic a
,

/ Í,,:;- Medios d e difusión y pro¡:;aga nda Todo modelo tiene 4 a s pectos a d e s taca r : a) consistencia
bio: son los " m od elos cerra d o s " de pe n sa mi en t o .

b) com p l etidad, o ca pacidad d e d a r resp u esta a todas l a s


ías de difusión de i n terna entre sus d i versas a fi rmaciones y reco m e n d a cion e s ;
. -'Las dos últimas son en realidad tecnolog

preguntas y problemas que se plantea n ; e) fidelidad a l m u n ­



· \ las c u a tro primer as.
.

smo en la econo·
Ciencia y arte no se ubican en esta zona

experiencia coti d i a n a . y d) a rraigo e n u n grupo h u m a n o: s u s


ias con las do rea l para no entrar en contradiccio n e s evi dentes con l a
mica, pues e n el a specto ideológic o sus diferenc ·
(pero ver
demás actividad es producti vas son sólo de grado
partidarios, feligre:>es o creyentes.
Estos cuatro as pectos se c u m p l e n en grados rnuy d i ferentes,
HPCN y CPC).

rse d e la seg ú n e l caso. En los rn o cl e l o s "cerra d o s " se h a logrado u n


Aceptarn os que entre las necesida des emotivas
o afectivas
del hombre es básica, desde q u e a p re n de a separa
lgún "mo· a l t í s i m o grado ele a rra igo, q u e s e desc n be con l o s términos
naturalez a, la d e u bica rse frente a l mu ndo, tener a

varios factores: éxitos i n i c i a les a lcan za d o s en n o m bre cl e l


delo" d e cómo funciona n las fuerzas externas que
deciden "fe, secta rismo, dogmatismo, fa natism o " . al cual c o n tribuyen
los
s u vida. El primer paso se refiere a las relacione s con
plo c l á s i co: "con este signo vencerás " ) ; tradi c i ó n , o ses
h o m b res, a la identifica ción con un grupo -o va· modelo, aunque éste n o haya s i do usa d o " rea l m ente" (ejern·
demás
d vital:
ríos- cuya a probació n se busca corno u n a necesida
el hombre que no es aceptad o por n i ngún grupo
no es s i m p l e a c u m u lación de a rraigo por s u p e rvi ve n cia d e l modelo;
hombre. El mismo grupo de ref erenci a p rovee el
modelo del apoyo en elementos de prestigio (divi n i d a d , cien c i a ) ; apari·
m u n do q ue guiará a cada miembro , y en e l cual
te·
es preciso ci ó n de u na I n stitución " ¡:;ropieta r ia del modelo, i n teresad�
creer absoluta mente, no por compuls ión -q ue en este
"

en e l m i s m o modelo de c l á u su las a m e nazantes contra los


por lo ta nto en defenderlo por cua lquier medio; i n troducción
rreno es i m po s i b l e - s i no porq ue sin un m ín i m o
o del
de ' ' segu:
ridad e sp i r i tu a l " sobre el fu ncionam i ento y significad
que " p i erden la f e " ; atri bución de esa pérd i da de fe . a tac·

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


- 11 1 03
102
Esca l a G l o b a l
Osear Va rsavsky
i n c re í b l e ; tod a v í a hoy la v i d a ru ra l está i m preg n a d a de a n i ·
tares cuya i n existencia es i m posible de demostrar (i nfluencia m i s m o , ta búes y m a g i a , q u e tam poco h a n desapa recido d e
d e l demonio o ele resabios peq ueño-burgue ses).
s e h a com p leta d o c o n u n a s e pa ra c i ó n a lgo m a y o r entre l a
l a v i d a u r ba n a . S i n emba rgo este senci l l o modelo d e l m u n d o
-
Lo nota ble es que u na vez logrado este arraigo prof u n d o ,
l o s demás a spectos pierden i m porta nci � . y su conte � i o se � n a tu ra leza y el m á s a l lá , c o n la a p a r i c i ó n d e l c o n ce pto d e
_
ma neja ritua lmente, s i n prestar atenc1on a su _ s1gn1f1cado. d i oses pa rec i d o s a l o s hom b re s , o v o l u n tades s o b r e n a t u r a l e s
De racion a l , ( a l menos en parte) el modelo pasa a ser i nd e p e n d i e ntes d e l o s hombres y l a s cosas. E s t o n o e x i g i ó
mágico. m a y o r e s c a m b i os e p i stemológi cos: la m a g i a y los r i t u a l e s se

i nt u i c i ó n como m e d i o de cotn u rÍicación m í stica .


Si hay inconsistencias , se d i s i m u l a n ; no se las v� por el i n te n s i fi c a ron y si s te m a tizaron y más ta rde ren a c i ó a lgo la
sim ple proced im iento de vetar los ca mmos _ deductivos q u e
las mostra r í a n . S i no h a y respuestas para c1 ertas preguntas, Tal vez la sepa r a c i ó n entre cosas y e s p í ritus se comp letó
no se las pla ntea: se resuelven por otros cami nos que a pa·
gaba a tratar los mate r i a l e s d e todo t i po con m uy poco
en la s c i u da d e s , d o nde la a rtesa n ía en esca la c o m e rc i a l obl i ·
recen por l a fuerza de las necesidades prácticas (modelos
paralelos, no sistemáticos ni muy consc1 en es) . �_ r e speto.
También dejan de percibirse las contrad1cc1ones del modelo E n las c i v i l i za c i o n e s ele " p r i m e ra gen e r a c i ó n " esto se reflejó
con la rea l i d a d , media nte d i versos mecanismos, desde no en e l c u lto al c i e l o y sus h a l>íta ntes -sol, l u n a , Venus---.
prestarles atención h asta negar esa rea lidad.
y la i m itación d e éstas: c o n s t rucción de p i r á m i d e s z i g u ra ts
ref l e j a d o en el res p eto a las m onta ñ a s ( por a p u nta r a l cielo) ,
Este uso ritu a l del modelo l lega al extremo de repetir ritua l ­
-
,
ritua l (ocu rre h o y a m e n u d o co!l �1 marxismo , s i n sentir l a
mente recomendaciones del m ismo modelo contra s u . u s o
� rica. Eso f u e a c o m p a ñ a d o a l c o m i e n z o p o r e l d espr ec i o a
y t ú m u los de todas clases en todo el m u ndo, i n c l u so A m é ­
_ _
necesidad d e l levarlas a la pract1 ca , o pract1candolas solo
el c i e lo ( c l a ses d i rige ntes ) , q u e l lega ba a l extre m o de ente­
to do s l o s h o m b re s , salvo l o s q u e esta b a n en c o n tacto co n
ritualmente (como en la "autocrítica " ) . Contra es�e tipo de
a l ienación, q u e co nd uce a posiciones políticas conservadoras rrar a los serv i dores a l morir s u s a m os .
-por temor a q u e un ca mbio ponga en duda al model_o­ S ó l o a l g u n os i n d iv i d u os a i s la d o s com p l etaron l a sep a rac'ón
debemos l uc h a r con ta nta prioridad como contra otros t 1 pos
de opresión. Pero n o es fác i l , pues este h � cho i rra_c_ional s e m a n tuvo u n l a zo a través de l a rel i g i ó n y co nce pto s como
tota l e ntre h o m bre y "más a l l á " ; pa ra la i n m e n sa mayo r í a

obedece a u n a necesidad profunda de segundad esp1ntu a l , ej de " a l m a ", pero ya e n un terreno m á s espec í f i c o , menos

h o m b re p rosig u ió en el s e n t i d o de p re c i sa r m e j o r su u bica­
q u e u n a vez a lcanzada media nte uno de es os modelos e s difuso y g e n e ra l . El proceso d e sepa r a c i ó n o l i b e ración d e l
difí c i l abandonar. J u stamente e l gran atract1vo de la f e e s
esa seguridad espi ritu a l . ción frente a l a s otras dos esferas: desde el hom bre c entro
Los creadores y a póstoles d e n uevos modelos o doctri n a s de todo h a sta la p o s i c i ó n relativamente modesta q u e hoy le

las cosas y l o s d i oses te n ía n senti m i e ntos y vol u n tad h u ·


s o n verdaderos héroes, rápidamente traicionados por sus se· a s i g n a n m uc h o s i n telectu a l e s .
guidores, q u e los e l evan a la categoría de dioses o persa·
ma noí des -los d i oses ta m bién su a s pecto f ísic o y d ebi l i d a ­
·
najes i nfa l i b les.

2.
des-, el u n i verso se creó p a ra morada d e l h o m b r e , la T i e rra

fue d e sa p a rec i e nd o sie m p re pa ra rn i n o r í a s i n t e l ectuales­


- De u n a m a nera ¡:.ermanente. los problemas esenciales­ es su centro. etc . , etc. Poco a poco y con d i ficultad todo eso
de este c a m po h a n tenido tres actores: i ndividuo-naturale za· -
!
"mas a l l á " , pero que segura �'!l ente no e � uvieron s i: m pre Y h o y se h a b l a e n serio de l a igua l d a d de las razas y del
diferenciados, como no lo estan en los n 1 nos pequenos. A
a s u ra za, su p a ís o su re l i g i ó n como c e n tro d e ref e ren cia o
relativismo c u l t u ra l , aunque la mayoría sigue m a nteniendo
partir de la revolución agrícola, sin embargo, el "yo" tuvo

En toda s partes el proceso h a s eg u i d o esas m i s m a s líneas,


q u e separarse para negociar con el otro dú � en b � sea d e modelo para todos los d em á s.
.
l l uvias y otros favores. L a s cosas y l o s esp1ntus s1gweron
mezclados según d i versos sistemas, de los cua les e l a � 1 m 1s·
_ pero en ca d a reg i ó n , además de los d esfasajes d e siempre,
mo es e l más evo l ucionado porque por lo menos d 1 st1ngue
dieron una i m po rta ncia rn uy grande y que afecta ron todo s u
aparecieron va ria ntes y deta lles a l a s cua les los hombres
los dos conceptos, a ntes de reu � i � los.
_ .
Simu ltáneamente las formas i ntwt1vas de conoc1 m 1 ento em· com porta miento social y político. Para a lgunas m i norías, l o s

v i olenci a s u per iores a las l u c h a s por el poder o la riqueza ,


pezaron a perder terre n o frente a l � s mágicas y empírica_�:. . confl ictos ideológico-religiosos fueron d e una i n te n sidad y
de raciona l i dad creciente (en el sent1do de basarse en a lg u n

m a yo r ía s soporta ron con m u c h a pac i e ncia los c a m bios el e


modelo esta ble de causas y efectos y u n ritu a l o método a u n q u e muchas veces es d i f í c i l separa rlos de éstas. Las
esta ble para tom a r decisiones en base a e l lo).
_ . _
_
Esta primera rev()J_u_ci.ó.IJ ide () ló� ica ha ten1do u na estabi lidad
_

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 04
11 1 05
Osea r Va rsavsky
Esca l a G lo b a l -

re ligió n o doctrina en las clases gobernantes, y ta m poco re


sistieron m ucho la i n troducción de nuevos dioses, siem pre biese educado en e l las. Se l l egó al extremo de sociedades
que no se los forzara a a bandonar sus creencias tradiciona­ "teocráticas", donde los sacerdotes ten í a n el pode r político:
les (se puede ca m b i a r el no m bre de u n dios pero no sus mayas, israe l i ta s , ti beta nos, jesuitas e n Paraguay y muchos
atributos, o por lo m enos no d e l todo) . M u chos gobe rna ntes otros.
tuvieron conciencia d e eso y se conformaron con el acata­ Esto es consecuencia lógica del hecho que un modelo d e l
m iento form a l del pue blo a las n u evas ideas, confia ndo en m u n d o q u e i n cluye dioses y otras fuerzas bienhechoras d e l

l su i m posici ó n gra d u a l . Las conversiones en masa a u n a

¡ más nota ble pa rece h a be r s1do e l 1slam 1smo. H oy sucede


n u eva ideología son fenómenos muy poco frecuentes; e l caso
m á s a l l á e s i ncom pleto si n o i n dica a lg ú n método d e ave­
rigu a r cuál es l a volu ntad d e esos e n tes, con los cuales la
gente com ú n n o tiene com u n icación d i recta. A p a recen e n ­
¡ a lgo parecido con e l m a rx i sm o como doctri n a teórica. tonces l o s i n termediarios e intérpretes, y e s n a tu ra l q u e
¡De todos modos esas co nversiones n u nca tocaban al " m odelo estos pertenezcan norm a l m e n te a las cla ses " s u p e riores", o
d e l m u ndo", básico, necesario para orienta rse frente a ese pasen a fo rma r pa rte de éstas rápi d a m e nte (Cri sto es u n a
m u n do, y q ue sólo cambia muy grad u a l mente, salvo para verdadera excepción) . Es m uy dist i n to creer e n u n dios a
i n dividuos excepcio n a les. creer en sus profetas; los p r i m eros de éstos t i e n e n que s e r
person a l i dades rea l m ente excepci ona les e n cuanto a carism a :
3. - Los mayores conflictos a pa recieron a l identificarse cier­ recuérdese q u e a veces s o n e l los los q u e crean l a nueva
tos d i oses con ciertas naciones o tribus e i ntervenir en los re ligi ó n . Pero u na vez q u e los discí p u los se organ izan en
problemas nacionales y soci a les. Por eso los más afectados casta o i nstituci ó n , y tra nscu rren a l g u n a s generaciones, l a
fueron los pueb los peq ueños o la s clases dominantes. tradición n o sólo los m a ntiene dura nt e mucho t i e m po si n e
Los primeros dioses q ue a d q u i ri eron nom bre y perso nalidad q u e si rve para e l i m i n a r ¡:,osibles dudas sobre los d i oses m i s­
tenían carácter pura m e n te loca l, y se presentaban corno pro­ mos. Algo muy a n á logo, d i j i mos, va l e h o;r p a ra doctri n a s

u n pueblo conquista ba a otro ta m bién tri u nfaba su dios, sin


tectores del pueblo o de a lg u n a s de sus actividades; cuando ateas q u e d a n u n modelo d e l m u ndo comp:eto.
En resu men estas i n stituciones sacerdota les no sólo exigían
que por eso desa pareciera n los venc idos, y q uedaba esta ble· sacrificios -y después plega rias- en n o m bre d e los dioses,
cida a s í u n a jerarq u í a celesti a l . El con j u n to de esos dioses sino ta m bién respeto por el orden con stituido.

4. - A princi p i os de la edad clás'ca e m pezó a a pa recer la


-el panteón- se estructuró corno gru po socia l , que por
rara casua lidad era bastante s i m i la r a las clases a ltas de la
sociedad que los a d ora ba. idea del Dios ú n ico, válido para todo e l m u n d o -a u n q u e
Resultó e n tonces n a t u ra l usar a esos d ioses para legi timar h u b i es e i nfieles descreídos, o " pueblos elegidos"- y a b s ­
y j u stificar los privi l egios d e las clases a ltas. En muchos tracto, cuyas d o s p ri n cipales funciones pasaron a s e r l a sa l ­
pueblos -es c u ri oso que n o e n todos- e l soberano rei n aba vación y el con suelo, y sólo en segundo luga r la ayuda para
por derecho d i vi n o , transmitido hereditari a rnente y cada problemas terren a les. E l h o m b re ¡;od i a espera r a lgún t i po
cambio d e d i nastía t ra í a entonces sus problemas. E l em pe· de redenc:ón en el más a l l á -paraíso o n i rvan:J- pero h a ·
radar, o era d i recta m e n te un d i os -a l morir o a ú n m i e ntras
y n o tanto con sacrificios. Esto fue u n a revo l u c i ó n fenome­
bía q u e contri b u i r a ello con méritos e s pirituales person a l es .
vivo-, o era un representante de los dioses e n la tierra
para protección de sus sú bditos, y esto no era una farsa cí­ n <� l , q u e ayudó m u cho a los oprimi dos a soporta r sus mise­
n ica sino u n a creencia rea l m e nte arraigada ( e n J a pó n , la rias: h a sta entonces el cielo era u n a mo, despótico com o
doctrina S h i nto de q u e el em perador descendía del sol o la todos los amos; desde entonces f u e u n a m igo, o más.
diosa A rnaterasu sólo tue repudiapa ofici a l m ente a l perder Esta tendencia c u l m i nó explosivarnente en la época que J a s­
l a ú ltima guerra, por exigencia nortea merica n a , y hasta en­ pers l lamó "tie m po eje" ( a l rededor d e l 500 A. C . ) , cua n d o
tonces se m a nten ía m u y viva en el pueblo, a pa rentemente). a pa re c i e ron c a s i s i m u ltá n e a m ente extraordi narios l í deres ideo­
Gracias a este a poyo divino la tarea de gobernar se facil itó lógicos en todas pa rtes d e l m u ndo clásico: Buda, Zoroa stro,
muchísimo y se pudi eron pedir sacrificios que d e otro modo Lao-Tse, Confuc i o , Mahavira , Pitágoras y varios otros pred i ­
ta l vez no habrían sido aceptados. Este método resultó de cadores d e fi losofías o d ioses más personales y raciona l e s ,
a p l i cación u n iversa l , por i ntermedi o d e l Tem plo y la religión cuyos objetivos para el h o m bre esta b a n clara m ente expues­
orga n izada cuando n o era d i v i n o e l soberano d i recta mente. tos e i ncluían mayor dosis d e ca ridad y amor que su pre·
N o se encontró n u n ca otro método más eficaz de hacer que c u rsor d i recto, e l dios d e Moisés (600 años a ntes) o el
se respeta ran las n o rmas y estructuras sociales q u e pare·
(200Q A. C . ) .
precursor de éste, e l Osiris caritativo d e l " pri m e r i n te rreg n o " .
cían evide ntemente a rbitrarias a cualquiera que n o se h u -
En tre e l los es i nteresante e l caso de Pitágoras , como s í m -

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


11
1 06
Esca l a G l o b a l · 107
Osea r Varsavsky
bolo de una nueva forma de pensar: el reemplazo de la ces, y corno era lógico, los "i ntelectuales" se había n preocu ·
religión usua l por la fi losofía, el razonamiento sistemático y pado casi exclusivamente por las cosas realmente t m portan ·
tes · el hombre, la sociedad, los dioses.
Lo� descubrimientos científicos chinos estaban orientados po'r (
los problemas de organización socia l; lo � ás cerca de la}
otras características comunes a las ciencias griegas clásicas.
Confucio y Lao·Tsé son casos a lgo similares de razonamiento
filosófico, aunque más guiado por los problemas sociales y ciencia natura l que estuvteron fue a traves de la acupun·; . <
políticos que por la simple especulación. Confucio tiene in·
terés especia l por su uso para una ideología de la burocra· tura , la macrobiótica y otros temas de medicina prác!ica. ,
Conocieron el pri nci pio de inercia mucho antes q u e Ga lileo, .
cía, con gran éxito. pero nunca se les ocurrió aplicarlo.
Los indios, preocu pados por el problema del .tndtvtdu ? Y. su
Estas religiones su periores lo fueron tam bién en el sentido . .
que ninguna de ellas llegó rea lmente al pueblo, salvo des· relación con los ciclos cósmicos, no desarrollaron stqutera
pués de muchos siglos y muchas modificaciones y trasplan· una ciencia social, pero sí el yoga y varias otras técnicas
tes. Los pitagóricos eran u na élite cientificista; las demás fue. de perfeccionamiento individual, como el as.cetis n;o, q �e . re·
ron aceptadas sobre todo por las clases medias, y toleradas querían una gra n compenetración con la pst c? logta practt.ca.
Y n: e.cant­
por el pueblo cuando algún emperador las imponía. Los egipcios desarrollaron técnicas matemattcas_
El taoísmo adquirió arraigo cua ndo se puso ropaje religioso cas pero sólo hasta el pu nto en que ellas les. pe�n;ttt.eron
ritual; el budismo tuvo su mayor difusión en China, Asia hacer lo que real mente les interesaba: constrUi r ptramtdes,
Sudeste y· Japón, pero nunca tuvo exclusividad, y en su I ndia distribuir tierras. Los babi lonios estudiaban los a stros pero
natal casi desapareció. sólo porque tenían una teoría -la primera a �trológica -;-�
Hubo que esperar otros cinco siglos para que otra religión sobre su influencia sobre los hombres. Los mtsmos gne·
del mismo tipo -el cristianismo- fuera aceptada por las gos clásicos ponían en prim erísirno lugar los prob lemas so­
mayorías u rba nas, y mezclada con el paganismo rural, aun· ciales y llegaron a la Lógica buscando métodos para dtscu­
que sus preceptos eran aplicados sólo por una minoría del tirlos con claridad.
pueblo y comprendidos por otra minoría de élite. El europeo moderno, en cam bio. fue poniendo poc? a . poco
Este ciclo de religiones de salvación concluyó seis siglos más en pri mer plano el estudio de la naturaleza por SI mtsma,
y los problemas sociales quedaron re l egados . a . seg � ndo
tarde con Mahoma, y con él se dio la primera de. este tipo
que después de imponerse por la tuerza parece haber des· lugar, con la cómoda teoría de que la , , mano t nvtstble . se
plazado realmente a sus competidoras en las masas popula· ocu paría de resolverlos automáticamente. Sin duda el ca m·

f. detallarlo,
res del u niverso islámico. bio de actitud en la ciencia se exageró con los desagradables
5. -
resultados que conocemos, pero tam �oco hay duda de q u e
Otro sa lto ideológico, tan familiar que no hace falta sin eso n o contaríamos con las herramtentas que hoy podrtan
es el que se mostró en el Renacimiento europeo, permitirnos volver a los grandes problemas de la sociedad
.. que ya es prólogo de la revolución industrial e i ntroduce
el racionalismo y la ciencia moderna, separándolos del razo· y el hombre con muchas más probabilidades de l l egar a al·
go útil.
narniento místico y los problemas religiosos. Aquí recibió su Comienza así la concepción mecanicista del m u ndo, que,
golpe más decisivo el antropocentrismo -al demostrarse que corregida y mejorada, sigue siendo la de la mayoría �e. los
la Tierra no era el centro del universo- y su impu lso deci· intelectuales, aun los más religiosos. Su paralelo reltg1oso
sivo la confia nza del hombre en sus fuerzas, al darse la se dio en la Reforma, de la cual entre muchas otras cosas
vuelta al m undo y descubrirse nuevos continentes. debemos destacar la actitud puritana a nte la vida , que tanto
Es difícil exagerar la importancia de estas novedades abso· facilitó el naci miento del capitalismo i ndustria l .
- L a sociedad industrié:!! PJ9duie>. u n a llueva revoiiJCión ideo­
!utas, de las que surgió un verdadero "hombre nuevo". si
bien limitado a las c lases altas. Los "a ntiguos" habían sidó
lpgjca , ' como era necesário para dar sentido a t� n grandesi
6.
superados y quedaban atrás; la tradición perdía buena parte
de su fuerza. dúñblos en las demás zonas y por esa m tsma raz:on es natu·
Así surgió un nuevo estilo de J:.ensamiento, que puso en
en Europa tengan todas en común la racionalidad y el respeto
prirrler lugar el estudio práctico de la naturaleza, con el obje· ral q u e las grandes ideologías surgidas el siglo pasado
tivo de dominarla; primero comprendiéndola -la "edad de
la razón" y el "Siglo de las Luces''- y luego haciéndola tra· religioso a la ciencia, culminación de lo elaborado en los
bajar para lll hombre: la sociedad industrial. dos o tres siglos anteriores. .
En esa racionalidad coinciden las dos mayores: el libera·
Es preciso comparar esta actitud con la de todas las otras lismo -justificación ideológica del capitalismo inicial- Y
sociedades para com prender sus consecuencias . Hasta enton-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
108 Osea r Va rsavsky Esc a l a Globa l · 11 1 09
el marxismo , contraideologia en el sentido que su preocu­ doctrinas oficia les, y aceptado e internalizado. sentido, por
pación mayor era demostrar y combatir la ma ldad de este la mayoría de la población mundial.
sistema. En esta escala sólo diremos del populismo que se basa en
gozar pronto de un mejor n ivel de vida (sin proponer obje·
Su d iferencia esencia l está en el plano de la mora l práctica; dos ideas muy desigua les. U na es e l derecho de todos a
de las motivaciones humanas propuestas como básicas.
El liberalismo propone la competencia entre i ndividuos como tivos de largo plazo y acepta ndo como mode lo a la clase
gran fuerza motivadora y creativa (y la puso plenamente en media, típica del estilo actual). La otra es la "sabiduría
y de teorías a bstractas, puede lograr e l tri unfo de sus dere·
práctica con los éxitos y fracasos que estamos viendo), y la popular": sólo el pueblo, l ibre de paternalismos i nte lectua les
riqueza monetaria como medida de éxito.
El marxismo retoma en cambio la solidaridad humana como chos. Esta segunda i dea es a poyada sobre todo por intelec­
motivación, y la a probación social como éxito (pero anuncia tua les amigos del pueblo, que patern al rriente quieren con·
una etapa a utoritaria de transición: la "dictadura del prole· vencer al pueblo que los intelectuales son sus enemigos
tariado"). Estos viejos a nhelos de justicia socia l son presen· (para lo cual disponen de abundante material verídico).
tados en forma de teoría científica de la sociedad -en todos Por ahora esa idea no disgusta a las mayorías, pero es
sus aspectos, i ncluso una metodología: la dia léctica-, ..lo que difícil que resista a la rea li dad de los grandes prob lemas q u e
hace de Marx el Galileo de las ciencias sociales. s e avecinan, y que n o se resolverán con las teoría s actuales,
mún, la sabiduría popu lar, funciona muy bien -mejor q ue
Tampoco pó'Cfemos . dedr ·que · la competencia fuera una no· pero tampoco mediante intuiciones m asivas. El sentido co­
vedad -se la encuentra en toda época histórica-, pero
nunca había sido puesta teóricamente por encima de la la filosofía- cua ndo se trata de detectar quién ataca hoy
solidaridad o de la compulsión a utoritaria. N unca se hablar• el nivel de vida materia l del pueblo. N o hay en cambio nin­
dejado de lado tan resueltamente la caridad, el a ltruismo, gún motivo para creer que sea útil para problemas no in­
La " regla de oro" parecería ser que el pueblo muy pocas
el amor a los débiles, predicados por las grandes religiones; mediatos .
dejándolas en un nivel de pura beneficencia marginal, para
casos individuales: solidaridad i ndividual y no solidaridad veces se equivoca al señalar a sus e nemigos -corno los
social. estudiantes cuando dicen qu e un profesor no sa be-, pero
los grandes novelistas del siglo pasado describieron muy comete muchos errores cuando se trata de identi ficar "quié­
bien los hipócritas equilibrios que hubo que hacer entre nes son los a m igos del pueblo".
esta moral práctica y los viejos principios cristia nos a los lo que sí puede decirse es que el actual liderazgo i ntelectua l
cuales siempre se siguió prestando acatam iento verbal. y político no parece ser más eficaz, y que el solo planteo
Como ya hemos dicho, que estas ideologias no presenten de la participación esencial del pueblo en la d i scu sión ideo­
ideas completamente originales no es motivo, en esta escala lógica puede ser u na sacudida de la qu e su rja a lgo mejor
En la práctica, sin embargo, los gobiernos más popu listas
..

global, para negar q u e son nuevas. Todos sus precedentes


ta a ensayos de cogestión empresaria l y s e l a canaliza a
históricos son i nteresantes temas de estudio en escalas más no permiten una participación popula r efectiva -se la l i m i ­
finas; aquí el hecho decisivo es que ninguno de esos prece·
�entes triunfó más q u e en regiones a isladas y por poco través de líderes sindicales y políticos-, y gobiernan ta n
tiempo, m ientras q ue el libera li smo conquistó el planeta paternalmente o autorita riamente como a ntes. Su única pre­
tri bución del ingreso y del prestigio social, y m a ntener u na
hace u n siglo y medio y el marxismo es la doctrina oficial caución es mejorar aunque sea infinitesima l m e nte la dis·
de la m itad del mundo hoy. Elementos de a mbas ideologías
han pre ndido en a m p lias mayorías; casi todo el mundo buena i magen a nte el pueblo media nte relaciones públi c a s
acepta o desea el estilo de consumo publicitado por el capi· basadas en aparecer a s u entero servicio ( l o q u e antigua­
talismo, y al mismo tiempo reconoce que I<J desigualdad mente se l lamaba demagogia) . En casos extremos, esto pue·
social es injusta y que la competencia liberal no la dismi· de resumirse e n la frase "limosna con cariño".
\ ¡' �� � urgh� n d q . � si �ri. este si�lo · una teréjlra' 1 b e6 1o � ia � q\Je
� e ' Este importante triunfo material se debe a los movimien­
\ 1 c�rece . tp� "'vía 1f:le · e)< presión t!lóriFa coher,ente :po�q ue tie��
tos obreros desde hace más de un siglo, y a l susto de l a s
revoluciones rusa y china . . Para los gobiernos, e l popu lismo
. l�emaslados el�mentos i rracionales. E:!i':e!t!p:qí�1;!:lt$f;tiQ,,l...lt
am· es evidentemente un retroceso estratégico -da r algo para
Eilén con antecedentes históricos, sobre todo los de Rusia no perder todo-, pero que no puede durar m ucho porqu e
a fines del siglo pasado, o las demagogias de Grecia, Roma e l mu ndo está exigiendo graves medidas reorganizativas q u e
Y. Bizancio-, que en este momento es a plicado en la prác· sólo pueden realizarse mediante u n a utorita rismo brutal o
tlca por la mayoría de los gobiernos, por encima de sus verdadera participación, orientada por una teoría raciona L

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 10 Ose a r Varsavsky
Esc a l a G l o b a l - 11 111
Estas corrientes de pensamiento se encuentran en todo e!
Fue inútil que esta concepción hinduista f� era derrot�� a poli·
ticamente dura nte seis siglos por el bud1srno y e l Ja1n1smo,
m u ndo, ya que la sociedad industrial es universal, pero tam­ -
bién las etapas a nteriores fueron recorridas por casi todos
los pueblos, aunque a veces con retrasos y siempre con que rechazaban las castas. Estas nuevas ideas, tan favora­
-y sobre todo en las clases med1as-,
_
bles al pueblo, sólo prendieron d_e veras en . las ciudades
características locales que las hacen superficialmente dife­
nació y siguió siendo hasta casi hoy la cosmov1 s ! ó � preva­
rentes. En esta escala podemos decir que la ideología y el hl � dUismo re­
sufrió una evolución bastante l inea l. .
leciente en la I ndia. Este nuevo hindUismo predommo duran ­
te siglos e n toda Asia Sudeste . . . donde no h a bía castas ,
Hacia el futuro hay qu� introducir por lo menos otras dos
formas de expresar las viejas ideas -constructiv a y des­
tructiva-, descritas en el cap. 1 como socialismo y des­ ni s e lograron crear e n grado apreciable.
potismo. Toynbee señala que tras mil años de. interrupció � por la
_
cultura grecorromana, las tradic1ones s1 nacas rena c1er� n .en
·,El socialismo requiere a su vez una nueva revolución ideo­
lógica, consistente no tanto en introducir conceptos nuevos cuanto los árabes les dieron la oportunidad. Da rcy R1be1ro
--aunque los hay y los habrá- sino en lograr que esa nos señala ahora cómo sus " pueblos testimonio" ameri­
, supuesta sabiduría popu la r exista realmente y permita una canos conservan el sentido común propio de sus viejas civi·
' participación profunda y racional -ni "cientificista " ni im· lizaciones, brutalmente i nterrumpidas por la conquista es-
provisada, sino seria y responsable-, de las grandes mayo- pañola. . .

ría� (conviene aclarar para evitar ma lentendidos, que no se Esta resistencia a l cambio ideológico -y en part1 � ular e�ta
trata de esperar esta revolución y luego dar partici pación, cultura tradicional- no puede ignorarse al estud1ar la VIa­
sino al revés, de hacerla a través de la participación i nme­ bilidad de un nuevo proyecto nacional. No es u n obstácul o
diata con esas características: véase "militancia" en el capi­ i nvencible: estamos viendo cómo e l fenomenal desarrollo d e
tulo 10). l o s medios de difusión y l a s comunicaciones en general e n
los ú ltimos 50 a ños están cambiando ese panorama, Y e n
7. - En cuanto al campesinado , hasta hace menos de un m uchos países existe y a el "campe� i n o urbanizad o : · com o
grupo rural mayoritario, q ue a traves d e l a telev1s1 _ . · las
siglo las ideologías de la ciudad le llegaban con gran retraso ��
y poca claridad, y se mostró siempre muy impermeable a revistas, etc., se está homogeneizando con la poblac10n de
todas ellas, aceptando muchas veces sólo sus aspectos ritua­ la ciudad.
De todos modos, u rbanas, o rurales, � as mayorías hasta
ahora sólo aportan hechos, Y . a yeces 1deas sue �ta �; ."ma·
les, que eran como nuevas recetas mágicas.
El animismo y el panteísmo siguieron reinando en el campo
mucho después de la aceptación verbal de las nuevas reli· teria prima" que usan las m monas para producir b1enes
giones, y siempre se han escuchado q uejas sobre el paga· ideológicos termi nados".
Tercer gran problema humano, y que �onsiste _en lograr l a
nismo con que éstas se teñían allí (todavía hoy hay obispos Este fenómeno tan u niversal es parte del que hemos llamado
catóiicos africanos que proponen aceptar esa realidad y
adaptar la religión a las tradiciones locales). participación profunda y e n a lguna medida creat1va �e to�? s
La permanencia de las tradiciones, sobre todo en medios los hombres en el conocimiento acu m u lado, en l a d1scus1on
rurales, es un fenómeno de primera magnitud. l nterr upcio· de objetivos, en la construcción de modelos del m u ndo.
B.
nes de muchos siglos, acompañadas i ncluso de cambios
étnicos y lingüísticos, no son suficientes para borrar acti­ - Podemos decir también, junto con el materiali smo his·
institucionalizadas, en las naciones grandes y medianas, Y
tudes, costumbres, m itos, fetiches, tabúes, cosmovisiones tórico, que las doctrinas de a lgún éxito fueron ráp1_ �amente
anteriores. Un caso i ncreíble es la permanencia del sistema
de castas en la India: se trata de un ·caso extremo de opre· usadas para justificar, legitimar, el dominio de a lguna m1no·
sión ideológica, en que las i njusticias y privilegios en este ría: el mismo Tem plo o la Corte, o la Empresa en el caso
mundo se justifican como castigos o recompensas por el del liberalismo, y el Partido Obrero, en el caso del m.arxls­
a probadas o por lo menos no �e� hazadas, aunque � veces
comportamiento en u na vida a nterior, de modo que es mo. Esto se hacía a través de normas de moral pract1ca
inmoral luchar por elimina rlos, y más aún, si no se obedece ,
a las normas de comportam iento, en la próxima vida se contradecían otros postu lados bas1cos: el ejemplo mas claro
.
es la esclavitud, q ue no fue rechazada n 1 por los ftlosofos
estará peor (pero se da a cambio la seguridad de q u e
griegos , ni por los apóstoles cristianos, m_ por M ahoma (to­
davía en el siglo XIII Tomás de Aqu i no la tolera ba Y Sa n
dura nte esta vida no puede bajarse de casta). L a teoría del
pecado original resulta, por comparación , de una suavidad
exqu isita. Anselmo consideraba natural que el hijo de u n esclavo fue·
ra esclavo).

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 12 Osea r Va rsavsky Esc a l a G l o b a l · 11 113
Esas normas fueron poco a poco adquiri endo en todas par· Esta limitación no es tota l, e l zapato puede ser roto si su
tes un carácter i nstitucional separado: la Justicia y el cuerpo resistencia es menor que la fuerza expansiva, pero todo se
legislativo. Este desarrollo sólo �s line� l a � uy grandes convierte en u n problema de relación d e fuerzas, y son m u ·
rasgos, a u n dentro de nuestra " lmea pnnc1pa l : hace cas1 chísimos los casos históricos e n q u e el zapato ganó . . . o
cuatro m i lenios se escri bió en Babilonia el primer gran có· fue roto desde afuera. India, Cflina, Egi pto, son casos
digo -o colección de sentencias-, de Hammurabi, pero ese típicos de pueblos in movi lizados por sus ideologías, y el
ejemplo no fue im itado dura nte muchos siglos. problema de rom per las ideologías a ctuales pasa a ser el
E! pa s o siguiente -si no contamos obras menores como las decisivo estratégicamente -y tal vez tácticam ente tam ­
constituciones de las ciudades griegas- es el derecho ro· bién- para l a construcción d e l a nueva sociedad.
mano, una gran revolución m uy posterior, qu � tambi. én perdió Para un socialista , este cambio ideológico tiene que ocurri r
vigencia. Hace m il años, burgueses y monjes tuvieron que en el pueblo, pero no se puede esperar a que se genere
dill r una dura bata lla para rei mplantar el derecho formal Y espontáneamente, porque esa esponta n eidad no existe: el pue··
eliminar los juicios de Dios y ordalías de todo tipo, con las blo está constantemente sometido a otras presiones ideoló·
cuales no se podía tener ninguna seguridad en los negocios. gicas, y sería dejar el campo libre a éstas.
En los ú ltimos siglos se hizo casi universal el uso de u n De ahí la vaciedad de las discusiones sobre " paternalisrno":
cuerpo lega l escrito q u e contiene los derechos y deberes toda fuerza política tiene que predicar lo que propone. Pue- ( ·

de todos los ha bitantes, y donde están establecidos de ma· de hacerlo de manera paterna lista, autoritaria o participante;
nera directa o indirecta los privilegios de a lgunos grupos. si es realmente socialista aprenderá a hacerlo de esta última
i!:.s costumbre resumir todas estas leyes en una Constitución , manera . Eso es difícil de hacer sin predicar ta m bién entre
� declaración de principi os que en parte debería definir lo que tos intelectuales (no entre los viejos, q u e ya tienen un za pa-
H aq u i llamamos "estilo ' ' o ''proyecto naciona l". L o q u e la to de acero) .
· · · ·

1ealidad nos dice es que estas constituciones son letra m uer·


ta en general; lo que vale en la práctica es la ley específica,
De ahí la importancia del populismo, dada su extensión mun­
dial como ideología de la forma de vida que gozan o a que
el reglamento, el precedente, lo que manejan los tribunales de aspira n todos los pueblos en la práctica , y que puede expre·
justicia , y a u nque ellos sean a veces a'!ticonstitucionales de sarse en lenguaje capita lista o marxista -traiciona ndo a am­
toda evidencia, son los que siguen valiendo en los hechos bos- en boca de los intelectuales.
hasta que eso se reconozca formalmente, lo que puede lle· El está sacudiendo a las masas sin ofrecerles nada perma­
var largo tiempo.
E n cuanto a las reladones entre la zona ideológica y las
nente, serio, y es probable que en ese terreno sea mas fáci l
sembrar .
demás, y dejando de lado que no hay causas p �imeras �in.o Sobre la base común de esta forma de vida expresada por el
mtluencias m utuas, dialécticas, como en todo s1stema dma­
mico, tenemos que deducir ele la experiencia histórica que en
populismo es que deben distinguirse las "tres culturas"
de que más a bajo flablamos y a ese nivel básico se ha
e l la rgo l;lazo todas las ideologías institucionalizadas han
sido limitativas, conservadoras, podríamos decir "reaccio·
producido de pronto una homogeneidad cultura l sin para·
lelo, una explosión -a través de los m edios de d ifusión­
narias". .
troda ideología es la expresión g� un estilo de vida, una.
más acelerada a ú n que todas las que ya hemos m e ncionado
', , kconcepción del mu ndo. Se va formando entonces a im ulsos para la sociedad industrial.
p El peligro para la humanidad de esta homogeneidad cultu·
IÍde los carn!Jios más i m portantes que ocurren en las· otras ra l planetaria, perfectamente visible en esta esca la, fue seña·
tzonas, y mezclándose ta m bién con elementos tradicl·onal�s; lado hace cien años por Danilevsky (13) -con términos y
! de la ideología a nterior. No hay duda de que, como lo af1rma analogías biológicas muy similares a las q ue he e mpleado en
el materialismo histórico, los cambios que más se hacen
sentir en este proces0 son los que ocurren en la zona eco·
varias obras al referirme a este problema-, y l o usó para
pedir que Rusia dejara de copiar a Occidente y buscara u n
nómica: las grandes revoluciones que ya hemos tratado.
F'eto igua lmente impo�tanté para el proceso es que, una vez
desarrollo socioeconómico original .
Si existe en los flecflos una sola ideología -au nque haya
que se han producido esos cambios ideológicos, y han terudo
algún tiempo pam madurar (b<H>tan una o dos generaciones) _ veinte doctrinas teóricas de élite- y ella dificu lta la apari·
, ción de nuevos métodos o tecnologías para atacar los peli·
pasan a ser factores limitantes poderosos para toda posl bl·
lídad de c<1mt1in pwlun!lo en las otras zonas. Es como el
gros que existen y los que pueden presentarse, el costo
z a pato óe li'.� c;:l;le,ici\;; nil'tóll :; chinas: primero representa la
para la humanidad puede ser su desaparición o su estanca·
rorrnü (hd pi� y to ')roteee: lu ego le i rnJ:· ide crecer. nor a l actual. �.-<!i_v��[�!!l�!I.��Cl.!l �� la c lave del triu nfo de la
miento a un nivel de subsistencia y conocimientos muy infe .

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


11 1 15
11 4 Osear Va rsavsky E s c a l a Globa l -
vida �no la "lucha por la vida", errónea interpretación del mientes-. que no vamos a recalcar ni a describir. Sólo
'i:lí:irwinismo-: habiendo muchas especies, es más proba­ recordaremos que es � cambio se dio m uy temprano, y que
las descnpcro � es de ra vrda cotrdrana en Sumeria o Egipto
ble que a lguna sobreviva a cualquier cataclismo: la que por
cas•Jalidad tenga características más adecuadas a las nuevas hace 4 mrl anos ya muestran una cantidad de problemas
condiciones. (Los ecólogos llaman a esto "es�rategia-r" de que todavía hoy resurgen periódicame nte y parecen nove- 1

una especie: "r';, tasa de crecimiento.) �osos (de la Babrlonra de Hamrnurabi es la queja de que
Lo mismo vale en principio para las ideologías y estilos, la Juventud de ahora no es como la de antes; ya no hay
y esa es la justificación del nacionalismo, como hemos di­
respeto �or los rn � estros y los mayores").
cho muchas veces (siempre que se proponga una verdadera El carnbro producrdo en las ciudades por la revolución in­
independencia cultural, no sólo folklórica, y que no se dus� nal es tan grande que debernos hablar también de revo­
interprete como queriendo un pais igual a los demás pero lucron. Un crudadano de Ur se sentiría maravillado en París
del srglo XV I ! o XV I I I , pero menos que un cam pesino de
más tuerta, como lo sugiere por ejemplo el lema "Argentina su tr_ �rn pu llevado a Ur; en cambio una megalópolis
potencia") .
Esta "explosión cultural", que iguala a los hombres a tra­ estana fuera de su comprensi ón: no c reería que esactual obra
;. vés de las mismas películas, historietas, canciones, deportes humana.
y agencias noticiosas internacionales, es más peligrosa que
Corno en las ciudades o sus zonas de influencia directa vive
ya bastante más de la mitad de la población, esa revolución
1
¡la demográfica, energética o de contaminación, porque re· puede decrrse que se ha extendido a toda la
¡ tarda la creación de instrumentos para vencer a éstas, como
1 se está viendo ya con las crisis financiera y petrolera. Por
que se está homogenei zando culturalme nte (enhumanidad la
el modo ' de
vrda) c � mo nunca en la historia. Hace muchos siglos
)desgracia se trata de otrci tabú defendido tanto por el capi­
¡talismo como por el marxismo: la unidad mundial es desea­ poblacron u � bana c_r�ce más rápido que el promedio,quepero la
¡ bie en todos los órdenes, el nacionalismo es un "parroquia­
esa drferencra tarnbren "explotó" en los últimos dos ..
Pero el cambio general en el estilo de vida
J, Iismo" que sólo lleva a la guerra y fomenta los odios.
: Eso es "botar el niño junto con el agua del baño": los graves du¡o en la segun�a . tase 111dustnal, es decir, ensólo este
se pro­
siglo,
' pero bien conocidos defectos del nacionalismo que podría- Jll � to con el surgrrnrento de EE. UU. corno potencia hege­
mos llamar "de derecha" por darle algún nombre, están bas­ monrca _en lugar de lnglate•ra. Se impuso entonces el estilo
consumrs�a, la comercial ización abierta de
í gicamente. Los peligros de la falta de nacionalismo no son
; tante controlados; ya sabemos defendernos de ellos ideoló· dad �s -rncluso las _científicas y artísticas-todas , la
las activi­
penetració
' en cambio percibidos con claridad, y por eso insistimos sobre masrva de los medros de d�fusión a ntiguos y nuevos, lan
. el _ tnunfo del ¡az� y otros ritmos populares ,
alfabetlza � r on,
\ ellos. Tal vez haya que cambiarle el nombre, además de la educa cron . � ntrautonta na, la liberaci ón de la m ujer y de
; definirlo con más cuidado -cosa que haremos en la escala los _ demas_ tabue_s sexuales, el turismo popular y otros entre­
! "estratégica"-, ¡::oero es una componente esencial de nuestra te � rrnren tos masrvos. En resumen, es la civilización
' ideología, que por algo se llama "socialismo nacional crea­ mo:v rl Y de la clase media. El obrero sindicaliza do del auto­
! tivo". vanos peldanos _ en la escala social de prestigio y seguridad, subió
Y tarnbrén, aunque menos, en su nivel de ingresos relativos.
�t:. 1. objetivos generales más valiosos, y una de las estrategias
f
J J Para nosotros, la diversificación de estilos es uno de los
1 0. - El problema de la opresión -ya hemos hablado de
generales más importantes.
9. la subsrstenc ra en la Z. económica-, típicamen
- Zona social
ha_ cambiado sin embargo fundamen talmente teen social no
la �dad
1
Aquí la "actividad" es la vida cotidiana, en el trabajo y clasrca, Y es hoy el d 7 más _ � c �� alid? d y de mayor peso
fuera de él, en la vivienda, barrio, aldea, etc. Sus institu­ treo . Para noso�ros, , ? presr c;> n sera el término general poli.-_
ciones típicas son la familia y asociaciones voluntarias, hasta
los partidos políticos y sindicatos, pasando por sociedades de cable a toda drferencra socral que da privilegios a unosapli a ·­

fomento vecinal, cooperativas de consumo, clubes deporti­ expensas de carencias e insatisfac ción aguda de otros .
vos, etc., etc. Todo esto se estructura además por la situa­ C� da zona ti � ne sus tipos propios de opresión, y en la eco­
ción social y las relaciones de trabajo y propiedad entre los nomrca e_l mas � entado se llama "explotaci ón": consiste en
que gracras al regrrnen de propiedad
hombres, lo que da origen a diversas categorías clasistas. hornb_res trabajan en buena parte para-legal otros
o n o- unos
La revolución urbana introdujo un cam bio inmenso en el
estilo de vida para los habitantes de las ciudades -vi­ traba¡a � mucho más y se quedan con m uch� demenos modo que
de lo
vienda, alimentos, manera de hablar y de pensar, entreteni· producrdo . Esta no es la única forma de opresión econó-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 16 Osear Va rsavsky Esca l a G l o b a l · 11 117
m ica pues entran aquí tam bién el mal trato en ei trabajo, na ntes fomentan de todas las maneras posibles el segundo
la alienación, etc.: todo el que gana m ucho menos que el (incluso dando oportunidades a través de juegos de azar),
promedio está siendo opri m ido, indirectamente. acompañado por el falseamiento de doctrinas prestigiosas.
Hay opresión por violencia física, por falta de participa· Esta tendencia puede dificu ltar la via bi lidad soc ial de un
ción y de otros derechos políticos. La opresión ideológica proyecto solidario, y exige combatirla desde antes de tomar
en pa rte es lo que hemos llamado "tercer problema" -ta l· el poder político.
ta de participación en los conocimientos y la creatividad-, E l miedo a perder l o que se tiene, a q uedar desprotegidos,
pero tam bién otra m ucho más sentida a través de la histo· a la merced de catástrofes conocidas o imaginadas o, peor
ria: la prohi bición de practicar ciertas creencias, religiones aún, indefinidas. ha sido en general suficiente para aceptar
o costumbres culturales. En la zona social la opresión muy bajos niveles de vida. De ahí la necesidad de los opri·
se manifiesta en la marginación o desprestigio de ciertas midas de buscar protectores, tanto en la tierra como en
razas, sexos, castas, ocupaciones , costumbres sexuales o el cielo, para ca lmar su inseguridad o temor, y de ahí tam·
violación de otros tabúes y tradiciones, etc., y en desigua l· bién su cólera y rebeliones cuando esa protección fa l la
dades de todo tipo. demasiado (pero rebelión dirigida casi siempre sólo a cam­
La opresión excesiva puede lla marse "crueldad". Esta no b iar d e protector).
ha sido un rasgo perma nente de la historia, pero retoña de En la tierra esa protección la dieron a veces a utoridades
tanto en tanto hasta la actualidad: la conquista española sumamente opresivas, como los señores feudales ( c uyos cas­
de América, la explotación infantil por el capita lismo inglés
inicial, los campos de concentración contemporáneos, las tillos eran promesa de abrigo contra i nc u rsores y ayuda en
torturas policiales, el uso del napalm en Vietnam muestran épocas de hambre o epidemia). La p a l a bra ''sátrapa " , que
que los a si rios tienen mucho que a prender de nosotros. identifiCCifllOS con "tirano", q u iere'dedr ··· protÉictC;lr''. ' En es·
· En general, a prece que el temor al hambre y a estas situa· cala menor hay una institución todavía muy extendida y
ciones excepcionales ha hecho que las mayorías tolerasen cuya extirpación por gobiernos izquierdistas (por ejemplo en
grados de opresión a lgo menores, con tal que las a utoridades Indonesia) produjo graves dificu ltades polít;cas: es el "padri.
apareciesen a sus ojos como garantía de que no se l legaría nazgo" , vieja i n stitución cam pesina por la cual a lgún co­
a esos extremos. Es decir, la regla es que todos tienen merciante o caudillejo local a su me el papel de representante
casi siempre algo que perder, y son capaces de aguantar de su a ldea o gru po ante los poderes lejanos, m i steriosos,
mucho a cam bio de a lguna seguridad de no perderlo. Esta de la ciudad. A pesar de los abusos a que eso da lugar,
ley trivial es ignorada en los hechos por muchos movimien· no se lo puede eliminar simplemente; hay que reemplazarlo
tos políticos actuales, y explica la dificultad de movilizar por a lgo que cumpla esa función protectora.
revolucionariamente a las masas aun cuando están bastante La protección celeste fue un gran adelanto ideológico, repre­
"concientizadas", es decir, cuando han perci bido las i njus· sentado por las grandes religiones, toda s las cua les tienen
ticias sociales y su origen. a lguna escatología o estado final de bienaventuran za eterna,
La percepción de las i njusticias, J'Or otra parte, debe ser muy por lo menos para los que no pecan demasiado. La pérdida
clara, e i r acompañada de la correspondiente percepción de esta seguridad espiritual -que ha sido tan gran consuelo
de la viabi lidad del método propuesto para curarlas, y de l para los oprimidos- es tan temida que frena los movimien­
resultado final a obtener. Si no hay a lguna seguridad -otra tos reivindicatorios cuando son presentados como contrarios
vez- de que el remedio será mejor que la enfermedad, es a esas reglas de salvación (o por lo menos de no perdición:
díficíl movilizarse, sobre todo cuando los medios de difu· ya hemos dado el ejemplo d el hinduismo y las castas). De·
sión han hecho percibir muy claramente y exageradamente todos modos, como el cielo no habla, hacen fa lta ínter·
los costos de las revoluciones y los defectos de sus resulta· mediarios·i ntérpretes, y el sacerdocio, por ser humano, puede
dos cuando llegan a triu nfar. El hecho es que la opresión, perder la confianza de sus feligreses. De otro modo las
la desigualdad, la injusticia, pueden i ntenta r resolverse por rebeliones masivas serían a ú n mucho más difíc iles.
dos caminos opuestos: hacerlas desaparecer para todos, o ' Es notable que tam bién para las clases privilegiadas la inse­
convertirse en opresor, o sea , e scapar i ndividualmente a la guridad -de conservar sus privilegios- actúa como moti·
opresión. vador de movilización política, y con más frec uencia que·
Cuando la subsistencia misma está amenazada y no hay con· para los oprimidos. Así las clases medias aceptaron el fas­
fianza en las autoridades, es probable que las mayorías sigan cismo cuando el liberalismo dejó de d arles segu ridad. Las
el primer cami no, i ncluso espontáneamente. En paises no épocas de libertad y relajamiento de la opresión son aquellas.
muy pobres eso no es fácil que ocu rra y las mi norías domi· . en que las clases dominantes se sienten seguras; esto es.
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 18
sólo un caso de una ley social muy general: todo sistema
Ose a r Va rsavsky Esc a l a G l o b a l - 11 119
ejercida por otro pueblo qu e conquista o coloniza, y se
"aprieta los torn i l los" cuando se siente amenazado. siente en todas las zonas pero con intensidad diferente se­
gún los casos. La más sentida es la ocupación m i litar con
1 1 . - Este problema de la opresión es el que nos servirá de pérdida de sobera nía territorial y asentamiento del vence·
·; guía para definir gru pos sociales. En primer término usare·

!
dor en la propia patria, como ocurrió en gran escala por
rnos la palabra "grupo" en su sentido más general posible, ú ltima vez a los pueblos america nos y africanos y e n escala
é' barcando otros términos técnicos como clase, estamento, pequeña a los pa lestinos. Costó más percibi � la pérdida de"'J
estrato ' casta e i ncluso grupo en su sentido restringido (con­ soberanía económica, y todavía. no se perc1be claramente
juntos peq ueño� )- . q ru pos _serán p u �� c:on j � ntos de personas el colonialismo cu ltural -ideológico y . social-, q u e es e l
á la opres1on -o a un t1po
más profu ndo de todos y h o y e s base de los demás.
especial de opresión_:_: quieren defenderse de ella o ejer­
con i ntereses' s1m1lares frente -.!'
Los conflictos entre naciones han sido e n todas las épocas
cerla; conservar, conquistar o eliminar ciertos privilegios, y los que más han movilizado a las mayorías. Son las luchas
por eso podemos prever en cierta medida el grado de opo· nacionales, tanto o más que las clasistas, las que llenan la
sición o a poyo q u e darán a nuestro proyecto en cada cir· historia. Aunque entre las ca usas de la mayoría d e las gue­
cunstancia (entre las cuales se cuenta el trabajo de escla- rras -conquistas i mperiales, rivalidades comerciales o polí­
recimiento y la n eutralización de la inseguridad). . . ticas a u n i nvasiones bárbaras- encontramos los i ntereses
Para defender esos i ntereses, partes generalmente mmonta· econ Ó m icos de algú n ,grupo social privi legiado, eso no qu �ta
rías de cada grupo se organizan en i nstituciones políticas que la población entera sintiera la guerra como suya prop1a ,
o grem iales o vecinales que luego son las que actúan e n
nombre de él salvo en momentos excepcionales d e gran
no sólo porque le tocaba sufrir sus tremendas consecuen·
cías: muerte, captura, devastación, hambre, peste, pérdida de
movil ización. Algu nos grupos pequeños -militares, clero, seres queridos, sino por la necesidad h u mana de tener un
terratenientes- son. en su tota lidad miembros de una insti­ grupo de referencia, base del patriotismo.
tución, pero para los mayores eso no se curr. ple. Una cosa ,
La rea lidad histórica muestra que las mayorías dommadas
es un grupo social y otra las instituciones que pretenden no tenían tanta conciencia de clase, como de nación o pue·
representarlo, y que m uchas veces c? '!IPiten por . esa_ re p!e·
sentación. Y otra los grupos que dmgen cada mst1tuc1on,
blo, o por lo menos de com unidad local. Por su pa �te en
cambio, los grupos domi na ntes -que son los qu.e mas ha·
tornan las decisio� es y hablan en nombre de ellas; m inorías blan de nacionalismo- tuvieron siempre en pnmer lugar
dentro de m inorías.
Los gru pos entran en conflicto más o menos abierto o vio­
clara conciencia de sus i ntereses y ca pacidad estratégica
para defenderlos por cua lqu ier medio, inclusive la traición
lento con respecto a sus i ntereses, y cuando esos antago­ a la patria o por lo menos la colaboración in m� � iat� con
nismos son profu ndos y forzosos dadas las funciones que el vencedor a cam bio de no perder todos sus pnv1 leg1os.
desem peñan esos grupos en el proceso económico (produc­ Es que para las mayorías, la " patria" es el máximo protec­
ción y distribución del producto en base a la propiedad _ de tor concreto. Este concepto de "patria " , por supuesto es
los medios de producción), los marxistas los l laman clases muy variable, y pocas veces coincidió con el que tenemos
sociales. U na defin ición tan específica tiene el i nconve· hoy, pero con ese nombre u otro siempre h ubo un conc:pto
niente de dificultar la previsión de a lianzas de esas clases que desempeñó una función similar. Para pueblos peq uenos,
antagónicas frente a enemigos nacionales com u nes, tan f �e­ como tribus o com u nidades más o menos i ndependientes,
cuentes en la historia a ntigua y actual (pero t1ene _ el ménto esa patria es todo el pueblo; el grupo de referen � ia. Para
de recorda r que esos aliados no son muy confiables). � u los grandes países esa idea estuvo sie m pre asoc_1ada a la
mayor i n conveniente práctico es que conduce a largas d ls­ región loca l y al sistema de a utoridades qu e garantizaba pro·
cusiones escolásticas cada vez que un nuevo grupo asp1ra _
al poder, para saber si es o no es una "verdadera" clase,
tección, y en general se le personificaba en el sobe �ano, o
la di nastía, más que en el territorio tota l o sus ha b1tantes,
y q ue da por descontado que las luchas entre grupos pn· de cuya existencia a penas se estaba enterado y q u e pod1an _
vilegiados no económicos no tienen mayor i m portancia: da
lo mismo que e l poder sea ejercido por una corte i mperial,
ser de otra raza, lengua y religión.

..
Cuando esa autoridad legíti ma llamaba a luchar contra el ex­
u n ministerio burgués, un grupo teocrático, burocrático o
. m·ucho 'ª plªn. cohs,:
tranjero era que se producían las guerras populares de
· · · .., ·
m il itar. "E$tb rro ayúda;
· ' ·'·'·
�••at·· · · ;'E!strategias;,
.
•· . ... defensa o li beración nacional. Si el lla ma miento no llegaba,
be todos modos e l primer grupo a distinguir es la totalidad,
trúéti\ias ; .,._.c. ,· '· · · " ··· ····· " ·

sea porq u e las clases a ltas preterían entenderse con el ene­


la nación o pueblo entero. La opresión en este caso es la.
migo, o luchar con él sin movilizar al pueblo como en
cua lquier conflicto entre grupos privilegiados, entonces las
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Esca l a G l o b a l · 11 1 21
1 20 Ose a r Va rsavsky
mayorías permanecían como es¡:;ectadoras, mientras las de· i ntegrarlos social n i étnicamente. No muestran ca pacidad, por
jara n , es decir, m ientras el i nvasor no se metiera directa· ahora , para movilizarse contra esa situación. En América,
mente con ellos. ' los descendientes de las civilizaciones de Perú y México
( pero ta l vez por poco tiempo).
E.n los países grarl'des, esos i nvasores eran generalmente una
m i noría m i núscu la comparada con la gran población cam pe· b) Pueblos nuevos: fusión de la etnia i ndígena, el pueblo
sina, y no eran com petidores di rectos de ésta por el uso de conq uistador y otros i ntroduci dos en esa sociedad (como los
la tierra , sino de los nobles y terratenientes por el derecho esclavos). Sus tradi ciones sbn débiles y pa recen esta r "bus­
a cobrar los arrendamientos e i m puestos. En esos casos los ca ndo" un estilo propio; por desgracia lo están encontrando
cam pesi nos simplemente estaban cambia ndo de a mo, y veían en la modernización refleja populista. Brasil, Colom bia y al·
e) Pueblos trasplantados: en que la mayoría de la población
tan poco a l n uevo como a l a nterior, de modo que no es raro gunos pa íses del Caribe son típicos eje m plos americanos.
que no se movilizaran sin un llamamiento explícito desde
a rriba. M ucho más cerca les tocaban, en genera l, las guerras está formada por descendientes de los conquistadores emi·
entre príncipes rivales. grantes, que ma ntuvieron continuidad cultura l con e llos. Ar­
Así se explica que el campesi no chino haya visto insta la rse gentina y U ruguay, por ejem plo.
en el gobierno del i m perio a una larguísima serie de inva· d) Pueblos emergentes: viejas sociedades que, después de
sores -tobas, kitanes, jurc hes, tangutos, mongoles, ti beta­ haber estado colonizadas, pero sin mezcl a étnica a preciable,
nos, manchúes (que gobernaron hasta este siglo)- sin pre­ retoman su propio camino en algún grado (pero e n genera l
sentarles mayor resistencia, m ientras que lucharon duramen· adaptándose a la sociedad industria l). N o hay eje m plos cla·
te contra los ja poneses, y contra los hsiung-nu hace dos ros en América (Paraguay intentó serlo en el siglo pasado) ,
milenios. Los indios también contemplaron casi siempre con pero muchos en el resto del Tercer Mu ndo, lucha ndo por la
bastante i rn pasividad las sucesivas oleadas i nvasoras desde
tuera de la India -macedonios, bactrianos, sakas, partos,
liberación naciona l generalmente con a lgu nos rasgos socia·
listas. ·

tocarlos, hunos blancos, árabes, mongoles, i ngleses- o del Agrega remos una qu i nta categoría , poco n umerosa pero sig·
Norte i m perialista hacia el Sud. Los conflictos entre los pe· nificativa:
e) Pueblos dispersos: obl igados por el conquistador a
q ueños reinos tuvieron en cambio más re¡:: e rcusión popular.
Por supuesto que el grado de pasividad depende también del
terror que i nspire n los i nvasores, de su superioridad bélica a bandona r su territorio, o que prefirieron hacerlo m ayoritaria·
y de la capacidad de defensa. Esta última es sin duda mayor mente, y viven como mi norías en varios otros pa ises, conser·
cuando se la organiza desde arriba. vando un vínculo cu ltural a preciable, religión lengua o cos­
Las desventuras de Juana de Arco son un ejemplo de este tumbres. Es el caso de la diáspora judía, armenios, gitanos
mismo tipo en Europa. y parsis . En América no hay ejemplos i m portantes.
Los pueblos testimonio han perdido su a ntigua cultura o la
12.- Las guerras de conquista, con ocupación del territorio han mezclado con proporciones mayoritarias de la de sus
por el i m perialismo vencedor, producen otros tipos de grupos conquistadores, al mismo tie m po que étnicamente se distin·
sociales formados por los vencidos, m uchas veces con dife­ guen muy claramente los dos tipos pu ros y un grupo mes·
rencias étnicas y religiosas (véase más adelante, "maulas" tizo, con ubicac;ón social muy diferente.
y otros) . Los colonizadores pueden ser mayoría o m i noría, y Pero lo que hemos dicho sobre la permanencia de las tra­
estar o no en conflicto con los colonizados, pero en este diciones nos sugiere que es muy difici l asegurar q u e ellas
siglo el conflicto violento por este motivo es nuestro pan de no resurgi rán, convirtiendo a estos pueblos en "emergentes"
cada día. (como hace notar el mismo Ribeiro para los herederos de
Al respecto adoptaremos una clasificación de D. Ribeiro ( 1 1 ) i ncas, mayas y aztecas).
que tiene i m porta ncia para e l Tercer M undo actual; la llama E.sta cuestión ¡:;uede complicar bastante la definición misma,
"configuraciones histórico-cu lturales" y caracteriza a los pai · no sólo la viabilidad , de la sociedad a construir. ¿Qué es un
'entre las n eéesidades
ses conqu istados sobre todo por la com posición étnico-social, proyecto "nacional" en estos casos? E l carácter "multina·
cional" debe aparecer, como sabemos,
a satisfacer. '''
tanto en su estructura actua l corno en el proceso que con­ , ,

dujo a esta.
a) Pueblos testimonio: descend'entes de viejas civilizaciones En el caso de Argentina, esto ayuda a def i n i r o bjetivos y estrategias
c:m respecto a los

a plastadas por la conquista, que logró su plantar sus prin¡¡¡i · pueblos de sus tres "extremos" geográficos, y s.u
mezcla en E.Jenos Ai res.
pales rasgos culturales o estilo pero sólo parcialmente y sin

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


122 Ose a r Va rsavsky Esca l a G l o b a l 11 1 23
13.
·

- En cua nto a los gru pos i nternos de una nación, po· de lucha de la nueva clase obrera, creer que esta era la
demos decir que la revolución urbana introdujo la sociedad (mica que "sólo tenía sus cadenas que perder" y la únic2
clasista como estructura esencial de su funcionamiento -si n capaz de hacer una revolución emancipadora del hombre.
negar q u e l a división e n clases existiera también a ntes, tanto Hace un siglo todavía, el campesino, atado a sus tradiciones,
en sociedades sedentarias como nómades-, y desde enton­ alienado del resto del mundo, disperso en su trabajo -pero
ces tenemos e n primer plano la división entre domina ntes y no en su a ldea- no se diferenciaba m ucho de sus antece·
domi nados, privilegiados y oprimidos, ricos y pobres o como sores babilonicos o chinos, y era difíc i l creer q u e de ellos
quiera decirse. pudiera surgir u na sociedad nueva: la revolución c hina hu·
Los domina ntes han sido siempre u n 'J minoría con grandes biera pa recido utópica a los políticos de esa época , que es·
logia (Y más tarde establecidos en la ley escrita). Por sus
privilegios defendidos por la fuerza y justificados por la ideo· peraban todo progreso social de Jos paises industria les. Pero
aparte de su "potencial revolucionario", q ueremos i nsistir en
funciones empezaron muy pronto a dividirse en grupos, que que cualquier ojeada global a la Historia mostrará a l cam·
corresponden a nuestras zonas: gobierno, ejército, iglesia, pesinado como la clase explotada y tratada como menos que
terratenientes y comerciantes,. con toda la variedad posible hombres. Ni los historiadores n i los escritores de la antigüe­
de vrnculaciones, a lianzas, a ntagonismos, miembros com unes dad se interesan por él; o Jo ignoran del todo, como a las
e i n fluencias reciprocas. También de inmediato comenzó una vacas, o Jos cu bren de desprecio e insu ltos por su i gnorancia,
lucha más o menos abierta entre ellos por el poder total sumisión y otros defectos que sus opresores pod í a n darse el
--·representado por el gobierno del estado-, sobre todo en· lujq de tener en grado a lgo menor.
, tre los tres primeros. Su modo de vida cambió poco -dependía sobre todo del
· S'n l legar al extremo de las cuatro castas princi pa les hind úes, clima y la fertilidad del suelo, y eso a pesar de u n a cantidad
en casi todos los pueblos se estableció una jerarquía de de variantes en su situación ju rídica: siervos, esclavos, colo­
prestigio social, no siempre en el mismo orden. El !'>acerdote nos, o sudras, en ninguna parte del m u ndo era n otra cosa
no siempre precedía al guerrero, y --mucho más im portan· que objetos uti lizables por las minorías privilegiadas, pero
te- el comerciante era a veces relegado casi a l nivel del que a veces se levantaban masivamente, cuando ocu rría a l·
campesino medio, lo cual sin d uda ayudó a frenar una po­ gún acontecimiento desencadenante.
sible vía propia hacia el capita lismo en Japón, I ndia y China. Este tradicionalismo es ta mbién resultado de u n a selección
j Hay grupos dominados pero poco oprimidos económicamente . natura l: los que n'o lo sentían formaban parte de la continua
L bas y otros burócratas, a rtesanos y luego "técnicos" capaces,
} que podemos l lamar, con D. Ribeiro, "subordinados": escri­ corriente migratoria hacia las ciudades, q ue se aceleró con
1; soldados profesionales, etc. La clasificación y descripción
los siglos. La mano de obra rura l fue siem pre escasa en la
f, más deta l lada queda para después; aquí sólo queremos men·
edad histórica y las pésimas condiciones de vida estimu la­
ba n al campesino a escapar hacia ciudades o tierras vírgenes.
p clonar a los dominados que han tenido y pueden tener ma­ De a h í la importancia fundamental de las leyes que Jo ataban
;: yor i mportancia política. a la tierra. Esta forma de opresión, que se acostum bra iden­
' La gran mayoría de los oprimidos estuvo siempre en e l tificar 'con la servidum bre feudal, pero q ue alcanza también
campo, produciendo el sustento para todos, increíblemente a esclavos y a colonos "li bres", fue atacada e n Europa y
menospreciados, trabajando como anima les y sin conocer del América por el capitalismo cuando la mano de o bra empe·
mundo otra cosa que su a ldea , los reca udadores de i m pues­ zaba a sobrar en el campo y a escasear en la ciu dad. N o
tos o a rriendos y los ejércitos de los conquistadores de ha desa parecido del todo sin embargo, y a u n e n los dos
turno. grandes países marxistas la libertad de movimiento d el cam­
Siem pre h ubo tam bién a lg unos campesi nos independientes, pesino está decidida mente restringida.
con un n ivel de vida tolerable, pero ellos, como todos los Por eso no consideramos q ue este problema esté vincu lado
pequeños empresarios de hoy, estaban a merced de cua lquier esencial mente a las diferencias entre sociedades feudales y
f luctuación de las condiciones fiscales, fina ncieras o cli má· esclavistas, y no les prestaremos mayor atención. Esa aten·
ticas, y si no a lcanzaban la categoría de terratenientes, pron­ ción sólo se justifica cuando el centro del discu rso es el
to volvían a la m iseria. Esta clase media campesi na se es· capitalismo liberal, y se hace necesario explicar el nacimiento
tabilizó recién en el siglo pasado, en Europa Occidental y del obrero asa la riado en E u ropa. Para nosotros es mucho
EE. U U . , y su desesperación por no perder lo poco ganado mds importante reconocer que los métodos usuales de "mo·
los hizo asumir posiciones políticas conservadoras ( por fin dernización" del campesi no lo esti mu lan a aba n donar el
tenían algo que conservar). En ese momento y en esos luga­ campo masivamente, y que para evitar el desastre econó·
res, e r a explicable, al ver la explotación i n icua y el espíritu mico q ue eso sign ificaría, no se ha hallado nada mejor en

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 24 Osea r Va rsavsky Esca l a G l o b a l · 11 125
a lgunas partes que volver a los métodos compulsivos. �?s (esclavos del estado), siglos X I I I a XV I , y del su ltanato d e
países industria lizados sufrieron hace rato esa emrgracron Delhi (también e l padre de M ahmud d e Ghazna fue u n rey
rural y resuelven hoy el problema contrario de manera típi­ esclavo).
camente imperialista, i mportando braceros de países más Desde nuestro punto de vista, de todo este un iverso i nteresa
pobres cuando no logran retener a sus propios campesi nos separar como gru po lo que llamaremos mano de o bra "for­

!
(para lo cual deben elevar a n ivel urbano su · estilo de vida, zada ", destinada a tareas pesadísimas, que nadie qu iere
y no sólo modernizar las técn icas de cu ltivo). ' ejecutar si no es a la fuerza, y que en general disminuyen
mucho la esperanza de vida. En ese gru po inc l u i remos no
14. - Esas vinculaciones teóricas entre fuerzas productivas sólo los lega lmente esclavos, sino todo otro tipo d e forzados.
y relaciones de producción, si se toman al pie de la letra Para nosotros son como esclavos los n i ños obligados a tra­
pueden confundir más de lo que ayudan, y un caso típico bajar desde los 5 años en las primeras i ndustrias i nglesas del
de esto es la esclavitud. sigio pasado y toda la mano de obra de los ca m pos de con­
Como forma de opresión social y política está claramente centración. que tuvo gran i m portancia económica e n un paí s
definida, y casi todos los esclavos la han sufrido por igual; tan industrializado como la Alemania nazi y e n otro doctrina,
pero para la explotación económica es un grupo heterogéneo riamente tan avanzado como la U RSS. M ás aún, este sistema
e incompleto, de escasa utilidad i nterpretativa. de mata r trabajando es u na de las posibles m aneras de
En primer lugar, no parece estar ligada a ningú n nivel es­ efectuar el genocipio de la población sobra nte, m a rginal, sa­
pecial de fuerzas productivas. Siempre hubo esclavos, y_ su cándole de paso algún provecho, de modo que puede llega r
importancia económica tuvo m uchas fluctuaciones: sus dos a tener máxima i m portancia política.
máximos se dieron en Roma -entre los siglos 1 1 , a. C. y Esta categoría de trabajador forzado es un caso extremo de
d.C.-, y en EE.UU. en el siglo pasado, o mejor dicho en trabajo compulsivo, típico de los esclavos comu nes y del .
toda América entre los siglos XVI I y XIX inclusive. En la sistema de castas y siervos, y que hoy perdura legalmente
Edad Media europea era n m uy a bundantes aunque no tanto en el servicio militar (pocos recuerdan al soldado raso corno
como los siervos no esclavos -la misma palabra "esclavo" uno de los grupos más oprimidos en todas las é pocas) .
proviene de "eslavos" pues en esa época fueron esas tribus Se le oponen el trabajo contractual, ta l como fue impuesto
las principales proveedoras-, y aún entonces era comú n la por el ca pitalismo ( pues ta m bién hubo m ucha meno de obra
esclavitud por deudas o los padres que vendían a sus hijos. forzada por contratos, que eran esclavitud por t1empo limi­
Su situación era de lo más variada, y le quita todo sentido tado. corno en las plantaciones inglesas del Caribe), y el so­
como grupo social. Había esclavos destinados al sacrificio lidario, que se efectúa por resposabilidad social, y que per­
religioso en grandes cantidades, tanto entre los aztecas co­ tenece al futuro y a algunas tribus peq u eñas del pasado .
15. - Queda además el trabajador m a rginal, fuera de las
mo en la China Shang (y la leyenda del M inotauro i ndica que
a lgo similar ocurría en Creta) .
U n destino peor tenían los que eran enviados a las mina s otras categorías salvo ocasionalmente, y no integrado regu ­
o a l a s galeras, o como masa d e choque en los ejércitos: no larmente a l proceso económico. Desempleado, cam pesino d e
vivían mucho más y en condiciones espantosas. Pero la gran subsistencia, changuista, " l u rn pen" ilegal, paria, etc., su ca­
masa esclava estaba destinada a l servicio doméstico, y tam· racterística es que la sociedad no lo necesita para fu ncionar,
bién a tareas administrativas y artesanales o a un industria­ ni siquiera como "ejército de reserva" para aumentos súbitos
les ( los obreros de las tejedurías y tintorerías de Diocleciano de producción. Sus precedentes históricos son los proletarios
eran esclavos, como casi todos los de las industrias griegas romanos, sobre todo aquellos cam pesi nos que q uedaron sin
y también los de la a ntigua Sumeria) . Estos gozaban de un tierra en la época ya mencionada en q u e se impuso el tra­
nivel de vida razonable y era frecuente que fueran liberados. bajo esclavo en el campo. También eran marginales los
Los esclavos del harem, eunucos, sufrían una mutilación "bárbaros" asentados en las fronteras de los i m perios, a l a
que los marginaba socialmente, pero esa opresión social se espera d e u n a oportunidad para i nfi ltrarse y goza r de s u
com pensaba por la i nfluencia que adquirían en los palacios: alto n ivel d e vida. Las similitudes con l o s marginales actua­
ejemplos clásicos son el i mperio otomano y varias dinastías les son evidentes, y sugieren posibi lidades nada agradables
chinas, como la Han -donde se dieron el lujo de ordenar para el futuro.
matanzas de i ntelectuales-, pero los hubo en m uchas otras Resu ltan un problema novedoso, pues, sólo por su i m portan ­
sociedades (Narses, el general de J ustiniano, era eunuco, así cia numérica creciente e n casi todos los países, y e l enorme
como el almirante chino que primero llegó a Arabia). problema social q ue presentan, tanto q u e la forma de tra­
El extremo está dado por los ''reyes esclavos" de Egi pto tarlos será una de las estrategias más difíciles para la tran-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


11 127
1 26 Osea r Varsavsky
Esca l a G l o b a l ·

espec i a les q u e n o vale 1<1 p e n a busca r l e preced e n te s h i stó·


si_ción al socialismo, y una de las características más defi· ricos : los trabajadores de las m a n ufactu ras a nteri o res a la
n 1to_n � � de todo proy� cto nacional. No hay que descartar sus
. pos1b1 1idades revolucionarias (Ribeiro, 10). revo l u c i ó n i nd u stria l , esclavos o a s a l a ria dos, te n í a n otros
probl e m a 5 y su i m porta n c i a económica n u é i a era m u ·
y m rc
Tienen importan � ia política tam bién los marginados sociales, cho menor.
como los extranJeros que desempeñan los trabajos más de·
sagr� ? a bles en los países ricos, y que a pesar de su utilidad N os l i m i tamos aq u í a señ a l a r q u e const i t u y e n el
Ll n ico caso
de u n a c l a se soc i a l n 1 1 m erosa , a u n q u e n o m a y o r i ta ria, q u e
luchó orga n íz a d a m P- nte contra u na e x p l a ón i n i c i a l i ntensa
mamf1esta no �on considerados pa rte del cuerpo social, sino ot ci
logra n d o c o n q u i st a s y expectativas a precia bles, por l o menos
que se los m 1ra como una casta paria que en a lgún mo·
mento debe volver a su . J?aís de . origen : Esta situación puede s u f i c i e n tes para ha ber ca l m aclo m u c h o la v i o l e n c i a actu a l
. . asignarles u n papel polit1co act1vo, mas que si fuera n mar­
ginados económicamente. de esas l u chas.

16. - Al estu d i a r los procesos de o p resión y d o m ac n


No h � remos más q u e mencionar otros grupos que también in ió
tendran u n papel I_ m portante en la construcción de la nueva entre gru pos soc i a les, se perci be en seguida una v i b e ar a l
sociedad � pues volveremos a tratar en e l capítulo 9. m o ne
i p rta t : la m ovi l i d a d e ntre grupos p e r m itida p o r la ley
o la tra d i c i ó n y la rea l . C u a n do esa m o v i l idad n
En la p n mera fase del ca J?italismo pasaron a primer plano .
o x te, e is y
los dos grandes grupos sociales que estudió Marx: burguesía
y p �oletar�ado industriales. La "alta burguesía" fue entonces ca se habla
d a u n o pertenece a su g r u po desde el n ac i m i e n t o ,
a t s ", pero usaremos este térm i n o de m n á
Y s1_� ue Siendo hege � ón ica, pero su poderío está en decli­
de "c s a a er bas­
nac!on: h a desaparecido ?e la m itad del m undo y en la parte tante dificultad
m á s elástica , para i n d i c a r s i m p l e m e n te u n a

capitalista debe compartir su poder con burocracias, sindi­ grande para entra r o sa l i r de un grupo social. La movilidad
catos y fuerzas a rm adas. d ia
ta m b i é n a u m n n tó ex plosiva m e nte en l a sociedad i n ustr l ;
antes era la exce p c i ó n .
En
Otro grupo que aspira al poder, y lo ha conseguido en a l­ todas las sociedades ha h a bido castas - l a n o bleza, l o s
gunas pa!tes, es la a lta burocracia, l la ma ndo así a los esclavos--, pero técnica m e n te la pa l a b ra s e refi e re a l s i s­
altos funciona rios estables de todo tipo de instituciones, pero nera más
tema h i n d ú , por ser a ll í d o n d e f u n c i o n ó de m a
e_spec1aln: � nte -y a veces hay que separa rlos- de los par­ rígida (origi nado ta l vez e n d ifere n c i a s étnicas,
tidos polit1co� , ?e la administración estatal, de los sindicatos completa y
Y . otras asoc1ac1ones gremi � les, y de las grandes empresas
pues "casta" es s i n ó n i m o d e "color" ) . E ntre ese extremo y
(grupo o estamento gerencial). Sus subordinados forman el la movi l i d a d com p leta perm i ti d a por ley, típica de hoy, h a
h a b i d o m uchos grados intermedios, como obligación de
la


gru po de los funcionarios y en general trabajadores adminis­ el oficio paterno, tan extendida en la ed a d históric"",
ejercer
a í d a r el salto a la desa p a r
trativos. El los son los que tienen mayores antecedentes desde los privilegios�!'
ición de
•.¡,;�, .
Falta od v a
t

i '·
que se i n ició la edad histc:> rica y el escriba se hizo i ndispen· y no s ó l o dela prohibición de i ngresa r a los gru i
de g ru p os
sable. Ya nos hemos refendo a el los en la zona organizativa ' a n i ada de
pos privi legiados, y por ú l t i m o la rot a c i ó n org z
y los volveremos a analizar .
L�� J�tel: ct � a les tie n� n pode r en la zon.a idedlc;Sg ÍÚ; lo que hombres, en el sentido q ue defin i remos más :
. esta defin � enton ces su posible pa pel.
todos los
a d e l a nte.
'" '
La i l u e n c a
hemos d1cho sobre _ _ i de esta varia ble sobre las movilizaciones revo­
nf
rias es s i n d u da g ra d
Sufren en �ste momento _u na cns1s de 1 11seguridad, producida n e, pero no muy sim ple. La po­
por su ev1dente 1 nca pac1dad de proponer soluciones a los luciona
p �oblemas sociales, y a ellas responden de tres maneras tí­ sibilidad ascender social me nte tran­
legal o tra d iciona l de
quiliza a los tienen esa aspiración,
que cuando esa pero
expectativa es frustrada en l a práctica por influencias extra·
picas: exagerando su especialización profesional -lo que e n
general l o s �o�vierte _en "cientificistas" o su equivalente e n
las otras act�vlda_des 1 11telec�uales-, aferrándose dogmática' lega les, o por un cambio de legislación, puede ser un fa cto r
concíentíza nte de p ri me ra magnitud.
mente a a lgun s1stema de Ideas más o menos coherente y
completo, como el marxismo, o "yendo a buscar la sabiduría Por e l contrario u n siste m a q u e impide la movilidad, y que
a l_ pueblo", es decir, ren unciando a sus funciones. por lo tanto debe ría despertar oposición, puede resu ltar muy
f\! 111� uno de los tres tipos sirve para la construcción del tra nqu i lizante, sí es que está debidam ente apoyado en una
so? 'a ! 1smo, pero muchos de e llos son recuperables por la concepción d e l m u ndo adecuada, com o ya hemos mencio­

prac�1ca, Y m uchos otros surgirán del pueblo, en cuanto éste nado para el caso h indú. Como esto se h a repetido in nume·
rabies veces con el "derecho divino" d e la realeza y la no·
perc1ba q u e no todo es sentido común. bleza, podemos deducir q u e los hom b res no tienen una
El obre ro i ndustria l , hoy personaje clave en la sociedad,
a parec10_ hace a penas dos siglos, y tiene características tan fuerte tendencia i n nata contra los privilegios, y aceptan ser

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 28 Ose a r Varsavsky Esca l a Globa l · 11
oprimidos si la ideología de su grupo asi lo exige. Otra vez, Los campesinos se levantaban cuando e l hambre era ya i n ­
fa seguridad espiritua l es más im portante que la pérdida de soportable; cua ndo las i n u ndaciones, l a disminució n d e ferti·
nebulosas oportunidades de mejoramiento, para la mayoría, lidad del suelo o el exceso de 1mpuestos (esto u_ lt1mo con
hasta q ue se toma clara conciencia de esas posibilidades. mucha frecuencia) les q u ita ban toda esperanza de sobrevi ·
Por otra parte, sentirse respaldado por Dios o por pertenecer vi r. En general había u n a etapa previa en que la miseria
a una raza genéticamente su perior da much.a fuerza a los les hacia vender o ceder sus tierras, y entonces ya nada se
grupos privilegiados. Perder la confianza en esos a rgumen­ oponía a su movilización . Entonces migraban, si es que había
tos es u n grave síntoma de debilidad y augura la pronta adonde, o asaltaban tierras vecinas, como los nómades. Po<
pérd ida de esos privilegios. cas veces pedían otra cosa que nuevas tierras y semilla.
Todas estas posibilidades están muy presentes en el mundo Un caso excepcional es China, donde varias di nastías fueron
actua l , y pueden ser i nstrumentos tanto pa r� la liberación derrocadas por movimientos ca mpesinos. Eso era consecuen­
del hombre como para largos siglos de esclav1tud. cia de la misma doctrina confuciana, que exigía respeto por
1 7 . - Desde que aparecieron grupos sociales privi legiados,
la autoridad pero también hacía responsable al emperador
del bienestar de sus súbditos: si ocurrían catástrofes era
y ellos, para mantener o a umentar sus privilegios, exagera· seña l de los dioses de que la di nastía ya no era d igna ser·
ron la explotación y opresión de todo tipo sobre los domi· vidora de ellos y era l ícito combatirla . Esto era entonces
nadas se sucedieron las luchas sociales, de las �ue tenemos aprovechado por quienes se ponían al frente de esas revliel·
notici �s casi desde los primeros momentos de la edad histó· tas para hacerse coronar.
rica. Revueltas ca m pesinas y urbanas, de esclavos, siervos Así el campesin o chino tiene una tradición de levantamien �os
y trabajadores libres, h ubo en casi todos l ? s sig l � s y países
en Jos ú ltimos 5 m i l a ños, pero es necesano ca lificarlas Rojas y Turbantes Amaril los de la dinastía H a n hasta los
_ inigualada en las demás pa rtes del mu ndo: desde los Cejas
con
cuidado. Taiping hace un siglo, pasando por los que ayuda ron a de·
Metafóricamente, d i ríamos q ue la temperatura social ha ido rribar a las dinastías Tang y Ming y a los mismos mongoles;
elevándose desde la revolución urbana, pero sólo a hora está pero sólo en este siglo se propusieron cambiar la estructura
muy cerca de la ebu llición : hasta aquí sólo han aparec:ido social .
burbujas sueltas, sin importancia en sí m ismas, pero sí como E n J a pón, In di a y Egipto, má s respetuosos de la a utoridad,
síntomas de un ca lentamiento conti nuo que las produce cada se limitaban a em igrar o producían desórdenes s i n objetivos
vez en mayor cantidad y volumen, amenazando hoy la esta· claros ' hasta que recibían a lguna ayuda o morían de hambre.
bilidad de países enteros. En la Europa medieval hubo revueltas campesinas famosas
Todos los grupos sociales se han rebelado en más de una por su extensión y duración , como las ca usadas por la falta
oportunidad. En cam bio hay otro gru po o �rimido que sólo de defensa ante las invasiones escandi navas, o más tarde
en este ú ltimo siglo ha mostrado tendencias rebeldes, no las "jacqueries" en Francia, pero tam bién sin objetiv�s . poli·
muy i ntensas ni extendidas: la m ujer. ticos. Estos empezaron a aparecer e n las guerras religiosas
Su situación de inferioridad ha sido general, y en algunas y contra los prínci pes en Alemania, o en las revueltas ingle ·
civilizaciones -como la islámica- i ncluso santificada por sas por el problema de los cercos, bien estudiad a s por los
la religión. Sin emba rgo la m ujer ha soportado pasivamente
este estado de cosas, por razones en las que casi todos . marxistas (y tam bién algunas de carácter "reaccionario", co-
mo la rebelión campesina de la Vendée contra la revolución
están de acuerdo: ideológicas -porque asi se las educaba francesa) .
con toda convicción desde que nacían- y organizativas Las q ue s í ten ían un carácter emancipatorio, por f uerza, eran
--porque no tenía n un lugar de trabajo común donde per­ las rebeliones de esclavos, q ue por lq, m enos aspira ban a la
cibir en forma concentrada su opresión, y comentarla. libertad y a veces a fundar una nación propia. Lo extraño es
El relativo grado de emancipación de que hoy gozan fue ad· que h ubo mwy pocas de alguna im portancia: menos de una
quirido en forma gradual. docena en todo el mundo .. Las más n u merosas ocurrieron
En esta escala g loba l , el resumen de las luchas por la
emancipación social e s que prácticamente no existieron hasta
en Roma, cua ndo el sistema se esta ba difundiendo rápida­
estos ú ltimos 3 o 4 siglos. Antes hubo una inmensa cantl·
mente, y nuevos esclavos l legaban constantemente en gran­
des cantidades. Antes de la rebelión ·de Espartaco había
dad de revueltas, y también m uchos grandes movimientos habido u na mayor aún en Sicilia, y a m bas fueron combatí<
masivos, a veces muy destructores, pero que no se proponía n d!!S sangrientamente. Tuvieron éxito sólo en casos excepcio·
eliminar los privilegios sino sólo aliviar momentos extremos nales: una tribu africana -los zany- trasladada en bloque
de opresión o sufrimiento. a Persia musu lmana, que a provechó s u unidad "nacional "

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 30 Osear Varsavsky Esca l a G l o b a l · 1 1 131
para formar u n estado rebelde que duró varias décadas, y el para cada sociedad, o aun para cada grupo soc i a l d e cada
caso de Haití, favorecido por la revolución francesa y . la país.
homogeneidad "nacional" de los esclavos después de vanas Puede haber estrategias políticas que se dirijan en una pri·
generaciones en la isla . Ta m bién la � revueltas ?e los mese· mera etapa a individuos de ciertas ca racterísticas que n o
nios, esclavos-ilotas de Esparta, tuv1eron el caracter de una son las "normales" o promedio para l a sociedad o grupo:
15uerra
' naciona l. esto ya ocurre a utomáticamente cuando los movimientos po­
Por Jo genera l , cuando había deseos de emancipación se l íticos resultan formados por "activistas " , es decir por per­
expresaban por medio de utopías "mi lenari stas". (po � el. fi n sonas que son menos pasivas que la mayoría. No a lcanza
del m u ndo anunciado en Europa para el ano _
_ m1J), dmg1das
entonces con decir que los campesinos de cierto país son
por líderes mesiánicos. Estos movimientos no buscaban cam­ "sumisos" o sus estudiantes " rebeldes", sino que es impar·
biar la estructura social sino un rincón tranquilo donde poner tantísimo saber cuántos hay que no cu mplen esa norma, o
en práctica sus ideas, como las comu nidades hippies de la c u m plen en grado extremo, porque a u nque sean una mi ­
hoy. noría pueden tener afectos mu ltiplicadores o i n h i bidores ta l
y de corta duración . La mayor p� rte de � as vec�s no pueden
Las hubo de todas clases y colores, pero siem pre pequeñas vez decisivos.
_ _ v1olenc1a para Si esas minorías son insuficientes, puede intentarse a m ·
llamarse rebeliones, pero la sociedad e]erc1o pliarlas por medio de la prédica y otras técnicas , pero para
liquidarlas. Caso ilustrativo: la sociedad "comunista " -pero eso sería muy conveniente tener alguna idea sobre las posi­
con esclavos- de la facción qarmata del Islam en Bahrein. bilidades y lím ites de esos esfuerzos, q u e podrían dedicarse
Revoluciones verdaderas, en que un grupo social quiere a otras cosas ¿Qué flexibilidad tiene el "carácter" o la "com­
desplazar a otro del poder, hubo tam bién muchas pero entre prensión" o "conciencia" de una persona (en el sentido mas
grupos privilegiados. _R�cién a partir de la revolución fran · fami liar de estos términos)? Para esto hace fa lta una psi·
_
cesa -si damos suf1c1ente 1mportanc1a a l gru po Babeuf­ colegía social comparada muy ampli a , qu e deberíamos lla­
a parecen i ntentos conscientes de proletarios urbanos por ter· mar a ntropológica, o histórica, que nos i ndicara cuánto ha
minar con la opresión de todo tipo. Es típico, y m uy signi· variado el carácter y el conocimiento d e una época a otra,
ficativo, que este intento se planeó /en una situllción en qu� de u n pueblo a otro -además de las variaciones dentro d e
la autoridad tradiCional, legítima, ya había sido derribada en un mismo país o grupo y de las q u e sufre cad a i ndividuo
un conflicto con otro grupo privi legiado: la burguesía. Tam· durante su vida-, para extraer d e todo eso algu n a estima­
bién la revolución soviética fue precedida por el derrocamien­
to del zar por la clase media y la revolución china por el
ción de lo que podría variar en el futu ro, tanto en el corto
como en el largo plazo, y de las condiciones e i nstrumentos
derrocamiento del Im perio a ños a ntes. más favorables para lograr los cambios deseados.
Hoy la mayoría de las revoluciones siguen siendo hechas En pa rte esto se refiere a problemas fáciles, como si l a
por grupos desprendidos de mi norías privilegiadas, pero la "natu raleza h u man a" es egoísta, o agresiva o gen e rosa, pero
novedad es que m uchas veces las hacen "en nombre del sobre todo interesan los problemas prácticos de viabilidad
pueblo", como en varios casos actua les de. golpes mili.tares social y política del FN: con cuánta gente se puede contar
como en Bizancio hace 12 siglos).
(también hay precedentes para golpes m i litares populistas, para tales cosas si se hacen ciertos esfuerzos de recluta­
miento. Cómo se deben formar y seleccionar los militantes
18. - Zona Individual de un movimiento. Con qué velocidad pu eden cam biarse las
actua l es motivaciones materiales de los trabajadores para
En ú ltima instancia es cada i ndividuo el que decide si apoya irlas transforma ndo en motivaciones típicas del socialismo,
o no un movimi ento político, si participa o no en una mo1ri· evitando ciertas tristes experiencias de la historia reciente.
lización, si cree o no en las i nformaciones que recibe. Esas Para cada individuo, frente a u na situa ción política nos in ·
alternativas visib les, e) cómo actúa o s e moviliza.
decisiones. asi como todas sus actitudes y su estilo de pen· teresa: a) cómo la percibe, b) cómo se orienta a nte sus
desde el nacimiento mismo, y en una obra como ésta toda
samiento, sufren i nfluencias fundamentales de la sociedad,
observación de tipo psicológico tiene que ser de psicología
Por ejemplo, · puede percibir o no, siendo obrero, que e l
patrón lo explota. S i lo percibe, uniendo ese conoci miento
entre individuos existen y son importantes para la acción, .de
social. Pero aun en sociedades muy estables las diferencias al resto de sus ideas sobre el mundo y a sus m otivaciones
persona les, puede optar entre el socialismo, el refor mismo, o
modo que no podemos satisfacernos con diseñar estrategias hacerse patrón. En cada uno de estos casos, puede actuar
de prédica o movilización pensando en un i ndividuo tipo con distinta intensidad y habilidad para lograrlo, desde arríes-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
132 Osear Va rsavsky �sc a l a G lobal · 11 1 33
gar la vida hasta esperar a que los demás saquen las cas­ planta r (como el problema de las "tres culturas" que vere­
tañas del fuego. mos más adelante).
Lo m ismo vale para situaciones que usualmente no se con­ La época histórica introdujo desde sus comienzos una se­
sideran políticas, sino sociales, especlalmente el comporta­ gunda revolución i nformática: la escritura -o sus formas
miento dentro de una institución cualquiera. Un pa rtido po· embrionarias como el "q uipu" peruano-, que resu ltó ne­
lítico es una institución, 'con sus objetivos, funciones o roles, cesaria primero pa ra i nventariar la acu mu lación de bienes, y
estructura, normas, recursos; su personal son los militantes. luego para archivar toda clase de datos: rituales religiosos,
¿Cómo organizar ese partido si el militante debe tener cier­ series dinásticas, censos. Después de la edad oscura medite­
tas características del hombre socialista que hay que estimu­ rránea (que concluyó hace tres milenios), y antes aún en
lar? ¿Cómo es esa relación mi lita nte-partido? También aquí
narrativas, ensayos y otras disquisiciones complejas, y se
Egipto y Babilonia, esa escritura ya era ca paz de reproducir
tenemos problemas de comprensión, conocimiento o "con­
ciencia", de motivaciones o expectativas, y de conducta llabía empezado a convertir al a lfabeto. Así se revolucionó la
frente a la acción, que es usual discutir con términos difíciles acumu lación de conocimientos, que fueron seriamente siste­
de aplicar, como "voluntad", "sentimientos", "emociones", matizados por primera vez pocos siglos después, en la Grecia
"inte ligencia", etc. clásica. Allí se inició la lógica, el método axiomático, la
Lo poco que podemos decir sobre este tema, lo ordenaremos teoría a bstracta, e l racionalismo (cuyo único precedente
entonces según esas tres categorías bien diferenciadas: co­ fue la astrología).
nocimiento, motivación y acción. Al lado de esa tercera revolución informática, la m isma im­
prenta es u n invento de segunda magnitud, y tenemos que

¡a realidad es en política el de "tomar conciencia". Para los


Íl9. - E l problema de la capacidad de conocer o comprender esperar otra vez a la sociedad industri a l para encontrar no·
vedades simi lares. Esta profundizó y perfeccionó todas esas
;\"narxistas es sobre todo conciencia de clase, con sus cues· lineas gruesas, completándo la técnica de la formalización
:,!:iones de "conciencia posible", "falsa conciencia", métodos matemática de teorías físicas e introduciendo -sobre todo
!1de "concientización", etc. Comenzaremos su a nálisis histó­
e n el siglo pasado- a lgunos conceptos ordenadores clave,

,.lrico recordando la evolución de los "recursos" de que dis·


pone el hombre para conocer, y en primer lugar para ordenar
como Jos de evolución y estadística, q u e permiten integrar
tantos conocimientos.
la cuarta revolución informática está en su fase " m aq uinis·
·
¡y comunicar sus conocimientos. ·

El recurso básico es aquí el lenguaje, a partir del cual hay


ta": la difusión de las computadoras. Cuando aprendamos a
varias "revoluciones informáticas". la revolución agraria exi ­ maneja rlas inteligentemente nos ayudarán a salir d e l a etapa
gió y produjo un cambio esencial en el lenguaje mismo --q ue artesanal del conocimiento en que todavía estamos, si usa·
tal vez ya estaba en marcha desde a ntes-, haciéndole per­ mos un marco de referencia correcto.
20. -/ Cualquiera sea el lenguaje de que disponga , el hotn· \,
' .. .
der el carácter " pa norámico" que todavía se conserva en
a lgunos idiomas residuales, para en cambio i r diferenciando bre lo· usa para expresar y m ejorar su ideología o modelo
conceptos y funciones (como sustantivos de adjetivos). Esta .dél mu ndo, comprender, decid i r. Es aquí que la "tecnología \
linea evolutiva creó palabras de contenido cada vez más
preciso, mejor definido, menos intuitivo y culminó con la
, informática" adquiere importancia, para detectar errores que '
formalización matemática y los lenguajes de computación. (de otro modo quedarían disim u lados. 1
No hablamos sólo del problema de la falsedad d e ciertas
Antes, el lenguaje sólo debía comunicar situaciones, peligros, creencias, de su falta de correspondencia con la realidad.
emociones, órdenes directas; podía ser ayudado y hasta re· Aqu í interesa igualmente otro tipo de errores de compren­
emplazado por gestos, di bujos y otras formas a rtísticas.- Des­ ;;
de la revolución agraria debió comunicar instrucciones rigu·
sión más e lementa les y a veces de mayor importancia poli· ,

tica. Se trata de las contradicciones q u e contienen casi


rosas para el trabajo de ia tierra de los próxi mos días e
meses y para el uso de los excedentes.
todas las ideologías individuales, y que en general son ·. un
obstáculo para la concíentización racional y facilitan la falsa
Como toda especialización, esta mayor precisión del lenguaje conciencia, mediante el uso de "modelos cerrados" de pen·
resolvió ciertos problemas a expensas de otros -por ejem· samiento, que ya hemos descrito.
plo la comprensión intuitiva o la comu nicación rápida y fiel La situación es análoga a lo que se observa en todas las
de conceptos complejos, como los ideológicos-, y será ne· grandes doctrinas, salvo en el momento de nacer: qiscrepan·
cesario desarrollar métodos mejores que la TV actual para cías evidentes -pero si lenciadas- entre los grandes princi·
eliminar !as diferencias culturales que eso ha ayudado a im- píos y su supuesta aplicación práctica. Esta es una vieja
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 34 Osear Varsavsky Esca l a G lobal · 11 135
lección q ue tiene i m portancia para n uestros objetivos: los l a misma forma o con la misma velocidad para l a s distintas
hombres tienen una capacidad i ncreíble para no ver lo evi· clases sociales. Hay un fenómeno evidente de doble, o
dente: las contradicciones entre ideas, o entre la prédica y mejor dicho triple cultura en todo el pla n eta, desde la revo ·
La gran mayoría de los cam bios ideológicos nació en l a s
la práctica, no se perciben cuando los líderes y mi norías lución urbana.
dirigentes hacen como si no existiera n , y los i_n dividuos que
las señalan son rechazados, porque producen i nseguridad. ciudades, y dentro de éstas en minorías privi legiadas, que
Pero esto ocurre m ientras se mantiene un mínimo de con ten ían condiciones materiales de vida que facilitaban la crea·
fianza en todo el régimen en su conjunto; cuando es éste tividad.
el que produce inseguridad -sea económica o de otro tipo-, Esas condiciones sólo son aprovechada s por una pequeña
lo evidente se ve, y la reacción puede ser violenta. En e l minoría dentro de esas minorías privi legiadas, tanto para la
campo religioso, e l ejemplo mejor conocido d e esto l o tene·

.
creación como la comprensión real y profunda de las nue·

1
mos en la Reforma; en el campo político, en la Revolución vas ideas. El resto las acepta en la m edida e n que en
Francesa. _ alguno de sus aspectos respondan a alguna necesidad real,
Este fenómeno puede llamarse :.'falseamiento" y es un arma 1
y en ese aspecto la comprensión es profunda, a u nque no
política de primer orden: permite matar e n nombre de Cristo, "•
siem pre sea racional o aún consciente. Por eso mi smo casi
oprimir en nombre de Marx, pedir protección estatal en nom· l nunca se toma ese aspecto útil aislado, sino todo el nuevo
bre d e la li bre em presa. esquema, cuyas demás partes son entonces asimi ladas sólo
¿Cómo se puede pensar sosten iendo contradicciones? El me­ superficialme nte, y deformadas cada vez que así conviene.
canismo es bien sencil lo: n uestra mente -como nuestros Poco a poco esa deformación puede alcanzar tam bién a los
sentidos- sólo es capaz de percibir lo que está enfocando principios que hicieron adoptar el sistema en bloque.
en primer plano; lo demás es ruido de fondo, una nubosi­ En la práctica, las mayorías urbanas aceptan con bastante
dad sin relieves que como máximo produce una irritación velocidad el nuevo lenguaje, pero le a signan un contenido
o i ntranquilidad difusa. N uestro modelo del m u ndo puede que es mezcla, sincretismo, de sus creencias anteriores con
contener ideas profundamente contradictorias, mientras no las escasas ideas nuevas que les convie n e adoptar. El resto,
las enfoquemos juntas. Este enfoqu e está dirigido por l a incluso la nueva termi nología, se usa como ritual, con inten·
prioridad de los problemas, por e l i nterés, las motivaciones, ción mágica: son cosas que hay que decir, pero que no están
y estos i ntereses pueden ser orientados por la propaganda en el mismo plano que la rea l idad cotidiana, donde la ideo­
hasta extremos i ncreíbles -como e l de dar la vida-, sobre logía q u e vale es el sentido común. En el campo, esto es
todo cuando se trata de a lejar la mente de ciertos temas y aún más intenso. Es pues una falsa comprensión , que
no de incitar a ciertas acciones, lo que siempre cuesta más llamaremos comprensión ritual.
esfuerzos. Esta falta de com prensión profunda no se refiere sólo a
Si una parte de mi modelo del mundo dice "A es cierto", las mayorías: es u n fenómeno extendido incluso a las capas
y otra parte dice "A es falso", el modelo es contradictorio, jntelectuales, sobre todo en los últimos tiempos. Así como
i nconsistente, y de él puede deducirse cualquier cosa. Pero tantos sacerdotes han predicado religiones sin com prender·
yo no tengo por qué ser consciente de esa contradicción, si las -ni practicarlas, sa lvo en sus ritos formales-, y tantos
cada vez que pienso q ue A es cierto logro olvidarme -por maestros han enseñado lo q u e no eran ca paces de a p render,
mecanismos q u e los psicólogos conocen- de su contrario; tenemos hoy una gran masa de científicos, literatos y polí­

!
eso es especialmente fácil si A es un concepto no muy bien ticos que repiten teorías y doctrinas de cuyo significado
definido y que puede disfrazarse con diferentes palabras. globa l no tienen rea l idea -pero creen tenerla- y a las
Está claro entonces por qué dijimos q u e una buena tecno· cuales traicionan a cada momento en su trabajo e specífico.
logia i nformática ayuda a no caer en estos errores. Tienen sólo comprensión "operativa".
;\_j1. les, la tarea de mostrar -y hacer i nternalizar- las contra-
D ada la presión i nm ensa de los medios de difusión actua­ Así pues tenemos tres niveles de comprensión de u n a idea,
doctrina o teoría (cuatro si agregamos la ignorancia total ,
.f,li dicciones evidentes de la sociedad actual _
y sus peligros se q u e es pasajera): profunda, operativa y ritual, y eso nos
hace muy difícil con las técnicas de ' prédica usuales. Es da las tres cultu ras cuando lo aplicamos a la i magen del
imprescindible desarrollar n uevos métodos.

¡�:�������; ;1� :•-]s�; e.%:�� R;{f;���ji���!��-"��������r


o
2 1 . - A este fenómeno de falseamiento se suma la escasí·
v
r
sima difusión real -cu brimiento- de las grandes ideas Y � � -�
f
s1ón super 1c1al que perm1te usar las 1aeas mecam ca mente
pri ncipios. Los modelos del m undo no han evolucionado e n y fami liarizarse con ellas; es el mínimo para que la socie-
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 36 Ose a r Varsavsky E sca l a G l o b a l · 11 137
dad funcione y es suficiente para las situaciones rutinarias. Hay motivaciones diferentes según e l tipo de problema que
El peligro está en q ue casi nunca es consciente de sus limi· les da origen: subsistencia-opresión-alienación, o más en de·
manas dadas en el capítulo 1, u otra simi lar. Aqu í hay que·l. } ._ .
taciones y opera tam bién en situaciol)es fuera de lo común, tal le, la satisfacción de la lista completa de necesidades hu·
donde puede ser ·insuficiente.
El "hombre mediocre" es un caso extremo y peyorativo de distingu ir entre las metas d eseadas, pero lejanas, y las ex- f'""
'" ·3
este nivel de com prensión; en la mayoría de· los casos los pectativas realistas para el corto plazo. ·

individuos no son nada mediocres para ciertas cosas, de las Son muy populares las clasificaciones basadas en las "emo·
que tienen comprensión profunda, y son "operativos" o "ri· c1ones" , "instintos", "humores", "tipos psicológ:cos", "carác­
tuales" en otras. El socialismo se propone desa lienar tam· ter" , etc., que pueden coincidir en parte con las a nteriores:
bién en e l sentido de ampliar para todos el campo de agresividad, cu riosidad, miedo, amor, odio, sexo, hambre,
comprensión · profunda, sobre todo en el aspecto que nos sumisión y muchísimas otras cat�gorías, a parte de todas las
trajo a este tema: la ideología o modelo del mundo. usadas por los psicoanalistas.
Ya hemos dicho que el triple nivel a parece tam bién en el La más usada de éstas en Historia es la ambición, sea de
terreno de las decisiones: las minorías "dominantes" gozan riquezas, prestigio social o puro poder sobre los demás, polí·
de privilegios, pero sólo una minoría dentro de ellas es la tico o físico. Para nosotros esto consiste en tener metas
muy a ltas para ciertas necesidades, pero limitadas a uno
mismo o a un cierto grupo, mientras se asignan metas
que realmente decide en todo lo importante. Lo mismo
ocurre si en vez de minorías hablamos de instituciones,
tanto políticas como productivas. mucho más bajas a los demás. El socialismo supone que es
posible reemplazarla por participación y creatividad, entre
otras fuerzas. La am bición parece motivar seriamente a una
Es curioso que en un hormiguero el único de estos tres
niveles, tanto de com prensión como de decisión, que existe
es el intermedio, el operativo. Evidentemente es una estra· proporción rr.uy peq ueña de individuos. A ésta s e contra·
tegia muy buena para sobrevivir y difundirse, pero no muy ponen las motivaciones "defensivas": la meta es mantener
creativa que digamos. Conviene tenerlo en cuenta porque un cierto nivef de satisfacción de necesidades ya a lcanzadc
hay algunos falseamientos del socia lismo que pueden, sin o a punto de serlo. Dicho nivel puede ser a lto o bajo.
querer, llevar a a lgo parecido. Este miedo a perder lo que se tiene -poco o m ucho-,
Los hombres también han hecho a lgunos intentos de fun· motiva ta l vez a la mayoría de los individuos.
cionar sólo operativamente; tal vez un buen ejemplo sea Luego hay diversas clasificaciones dicotómicas: "premios/
Esparta, o mejor d icho, la imagen usual que se tiene de castigos", "materiales/no materiales", "inmediatas/media­

en el Ca p. 1 tiende a eso en muchos aspectos.


ese estado. El arquetipo de despotismo que hemos definid" tas", "individuales/compartibles", "vita les/secundarias".
Entre las individuales hay q u e destacar una muy rara pero
importa nte, que podemos llamar "vocación" -la i l u minación
22. - Motivaciones mística es un ejemplo, pero todos los grandes genios y
héroes también- y que orienta de manera extraordinaria
Motivaciones son todos aquellos factores que se toman en (obsesiva podría decirse) las actividades de ciertos indivi·
cuenta -a veces inconscientemente- al elegir un curso de duos, permitiéndoles cumplir hazañas materiales o espiri·
acción, sin que ello signifique que la acción se "imple· tua les que luego son recordadas por toda la h u manidad.
mente" o realice sino sólo que se tiene tal intención, o La vocación tiene un análogo comparti ble, también de gran
inclinación. Cuando la acción se realiza, sus motivaciones importancia política y es el carisma, q u e motiva a la gente
¡la "explican"; es la más típica explicación finalista o te· a seguir a líderes cuya vocación presiente y q u i ere com·
� leológica. Clasificar motivaciones es una tarea pesada y partir.
23. - Aq uí nos i nteresa distinguir las g ra ndes motivaciones
·¡compleja , en la que se ve con claridad cuánto influye el
¡objetivo del clasificador.
Hay motivaciones diferentes según el tipo de acción que de· que han servido para mantener y para cambiar estilos, y de
ben motivar: tra bajar, militar políticamente, arriesgar la victa ellas, cuáles han sido ' " i nvariantes históricos" y cuáles pue­
en acciones militares, estudiar y "portarse bien" (para ni ños den considerarse típicas de un estilo determinado.
y no tan niños), respetar normas, valores, costumbres socia· Por ejemplo, la misma defi nición de socialismo que se ha
les e instituciona les, cambiar de ideología (tener a lguna es dado i ndica que en este esti lo las principales m otivaciones
a utomático). deben ser la solidaridad socia l, la responsabilidad (derivada
De éstas nos i nteresan especialmente las que se refieren a de la anterior), el deseo de participar y la creatividad, ade·
mi litancia y tra bajo. más de las que son válidas en todas las épocas, basadas

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


Esca l a G loba l · 1 1 139
1 38 Osea r Va rsavsky
en
mundo -sobre todo en "modelos cerrados"-, como el mar­
la necesidad de a probación social por un grupo de refe· xismo y otras doctrinas ateas o agnósticas (pitagóricos, cier·
rencia muy am plio: todo el pueblo. tos confucianos, esenios, estoicos).
Las motivaciones más generales en la historia son las origi­
n�das e n los tres gran � es problemas: subsistencia-opresión· Es notable cómo estas fuentes de seguridad se refuerza n
cuando van acompañadas por rituales, por arbitrarios que
a henac10n._ Ya hemos d 1cho que la opresión sólo preocupaba
_ _
a los opr�sores �amb1c1osos) hasta hace pocos siglos, pues
sean. La magia y la superstición perduran porqu e sus fór·
los opnm1dos ten 1an bastante con asegurarse la su bsistencia. mulas, recetas y ritos dan seguridad, o tal vez ·sea más
La a lienación era sólo motivadora de élites i ntelectua les correcto decir que romper cualquier tipo de rito, es decir
Y hacer extensiva el deseo de eliminarla es objeto típico del
de. orden, quita seguridad.
socialismo. . El totem protege a la tri bu; los emperadores " hijos del
Pero además de éstas -algunas vitales y a premiantes, otras cielo", los soberanos por derecho divino, dan más seguridad
postergables- vamos a señalar con mucho énfasis otra gra n --mientras se puede creer en eso- que un gobierno ele·
fuerza motivadora que siempre ha actuado y debe tenerse gido por votantes igua les a uno mismo, y por lo ta nto inse·
e n cuenta e_n toda estrategia política: es el deseo de segu­ guros. Pero en estos casos el gobernante es reem plazado
ndad
_ (que f1gura como una de las necesidades humanas de por la ley, el orden institucional, apoyado en fuerzas bien
seguras como la policía y el ejército.
nuestra lista) , o sea de no tener miedo de perder lo que se Pero está claro que todos estos protectores goza n de con·
posee. en última instancia. fianza, dan seguridad a un i ndividuo, sólo cuando el grupo
de referencia éle ese individuo los ha aceptado, legitimado.
Nos referimos tanto a seguridad material como espiritual,
para el presente y para el futuro. Esta última muy rara Las personas "sueltas" no existen -mejor dicho, son casos
vez se encuentr� dentro de uno mismp, salvo para ciertos patológicos o vocaciones excepcionales-, todos tenemos uno
problemas especiales que uno tiene confianza en saber resol· o varios grupos de referencia -familia, a ldea, fábrica, club,
ver ¡:,or experiencia anterior. Existe en los casos de vocación logia , patria-, en cuyo seno hemos crecido, que han dado
que hemos mencionado, y en cierta medida en· todos los am· forma a nuestro modelo del mu ndo y en los cuales se apo-·
b1ciosos. Existe tam bién en . los que comprenden, 0 creen yan todas las otras fuentes de seguridad . Si rni confianza e n
comprender, el m u ndo mediante el conocimiento o la in· un protector n:) e s compartida por m i grupo, l a pierdo o
tuición. cambio de grupo de referencia, lo cua l no es nada fácil. Si
e l grupo que legitima es grande, y más aún si se extiende
Para _ la gran mayoría de la huma nidad en cambio podemos
adm1t1r que la �eguridad se obtiene mediante a lgún poder mucho hacia el pasado, la seguridad a umenta.
externo que actua como protector y es evidente la a na logía Anotemos que seguridad no significa n ecesariamente garan·
entre éste y el papel del padre para los niños. Madurez tía a bsoluta y menos aún confianza en que el p rotector va
cont_i ? nza en si mis � o. liberación de la necesidad de pro: a satisfacer nuestras necesidades si n esfuerzo n uestro. Es
tecc10n pat�rna perm1ten muchas analogías útiles entre fa· suficiente con que se garantice un orden que le permita a
m1l1a y sociedad.
En estos térm inos se ve que es correcto el deseo de los
uno hacer sus cálcu los racionalmente y torna r decisiones
mtelectua les socialistas de eliminar el paternalismo, pues sin demasiados i m previstos. La ciencia da seguridad porque
equivale a � ese�r 1� madurez, la posi bilidad de participación introduce u n orden en la naturaleza; las instituciones, códi·
gos, a utoridades, dan orden a la sociedad; las ideologías
profunda e �gualitana para todo el pueblo. Lo que en cambio ordenan el universo entero y en especia l los valores, la moral.
es volunta nsrno mgenuo y utópico es creer que para que Si q ueremos buscar explicaciones "fisiológicas", podemos
e; niño madure basta con que el padre desaparezca 0 re· pues atribuir la i mportancia de la segu ridad a q u e el cerebro
nunc1e a su función ; madura rá en algún sentido, si no se humano no funciona por reflejos, instintos o a l azar, sino
muere antes o se busca otro padre, pero qu izás con u n tipo por cálcu los de "costo/ beneficio" (en u n sentido muy ge·
de madurez que no es el que esos utopistas desean.
Ya hemos hablado de la protección: se la puede busca r en la neral) racionales, que exigen una cierta estabilidad de las
solidandad de u n gru po, en la solidez de una i nstitución reglas de cálculo -científicas o no- a plicadas. Pero este
(smdlc� to, empresa), en la autoridad y el orden, en líderes tipo de explicaciones ayuda muy poco en la práctica; s u
función es, nuevamente, "ordenar": u bicar u n concepto suel­
SI m1smos que su vocación les da-, o por lo menos en
cansmat1cos -que inspiran confianza por la seguridad en
to en un esquema más a mplio; dar confianza.
caudi llos locales o " padrinos".
La . seguridad espiritual se obtiene depositando la fe en una 24. - El popul ismo "idea l " o democracia, es decir el que
relig1ón determinada, o en a lgún otro tipo de esquema del no está dirigido por líderes o partidos que en realidad son

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


140 Osear V a rsavsky Esca l a G lo b a l · 11 141

riquezas y poder como una búsqueda d e segu ridad, pero


tan autoritari os como cualquier oliga rq uía, puede significar tenido. Es fácil por ejem plo "explicar" l a a m bición d e
un paso hacia la madurez, pues por lo menos indica con­
fianza del pueblo en sí mismo; buscar la seguridad en las así llegamos a las vaciedades que han hecho inúti les a con­
propias fuerzas. Sin embargo , para que esto sea positivo, ceptos como hedonismo, libido, espíritu pequeño burgués o
esa confianza debe estar justificad a en la existenci a rea l
d e n o sufrir ciertos daños o "costos" bien definidos y visi·
posesión por el demon io. Aquí nos referimos a la segurida d
de esas fuerzas; sí no -prosigu iendo con la ana logía fami­
liar- es como la pretendid a madurez del ado lescente que bies, como los que hemos mencionado (pero no hace fa lta
quiere hacer su propia vida pero busca el auxilio de sus dar su listado completo).
padres· en cuanto tiene a lgún problema serio. Esos regíme­ Vincu ladas a la inseguridad hay vari<>s emociones -miedo,
nes populista s son inestable s; pueden dura r mientras las cosas ansiedad, angustia- que también se suelen dar como eter·
funcionen razonable mente bien pero tienen tendencia a volver nas motivaciones. No hace ta ita decir aquí nada sobre ellas.
sobre e l cual tanto se ha escrito y e n el cual se deposita
al autoritari smo, y entonces de manera más aguda. En camb·io es i mportante u bica r el concepto de "amor",
De todos modos, así como a los niños muy pequeños n i se
les · ocurre i ndependizarse, e l solo hecho de hacer la prueba tanta confianza. En su sentido de solidaridad social, res­
significa que los pueblos ya no son tan "niños". Insistamo s ponsabilidad a nte todos, premiada por la aprobación de to ··
por las dudas en que la madurez es condic1ón necesaria para dos, compartimos esa confia nza en él como fuerza motiva·
el socialism o pero de n ingún modo suficiente: tam bién H itler dora. Pero no usa remos la palabra "amor" porque cubre
tenía confianz a en sus propias fuerzas; también puede haber demasiadas cosas y se la ha com ercializado hasta que­
bandas de ladrones organizad as democrá ticament e, con plena marla. Es preferible, creo, reservarla para un sentimiento
participa ción. Falta decir madurez para hacer qué, partici· que justamente diferencia al individuo amado e ntre todos
pación en qué actividad es. Tanto la democra cia como la esta­ los demás, y que es (lor otra parte su acepción más co­
tización pueden conducir a estilos muy desagrad ables.
Por supuesto , la democra cia mal orientada es el menor
rriente. De todos modos, au n cuando se lo interpreta como
de amor a toda la humanidad s e presta a confusiones; no e s
los peligros act';la les. La gran amenaza es que el despo­ l o mismo hacer a lgo por a m or, que construir u n a sociedad
t�smo puede . sat1sface r perfecta mente la necesida d de segu­ para e l amor, como pretenden a lgu nas comunidades hippie s
ndad, garantiza ndo un orden en que cada uno tiene su lugar, y sus abundantes antecesores históricos. La prédica del
como en un hormiguero o una sociedad de castas. socia lismo no debe confundir ambos aspectos.
El despotis mo elimina el plura lismo político, la li bertad de Hay que admiti r que la eficacia del a mor o la solidaridad
pensami ento, la posibilid ad de cambiar de estilo, pero la li· como fuerza motivadora se ha probado hasta hoy sólo e n
bertad a mplia . es una necesida d sentida por muy pocos grupos pequeños, lo cua l es sólo u n a superación insignifi·
(vale la pena recordar el a ná lisis del "miedo a la libertad" cante del egoísmo individua l , y está conduciendo en algunos
de E. Fromm [14]). países a sistemas "empresocéntricos" donde l a solidaridad
De todos modos en esa m inoría que no necesita segurida d es grande dentro de cada empresa -··cooperativa o autoges­
desde afuera sino justamen te libertad para ejerCitar sus pro· tionaria- pero no hay escrúpulos en explota r a los · de
pias fuerzas, es que está el pu nto débil del despotis mo, y "afuera".
_
que nos hace asignarle una estabilid ad menor que a l socia·
lismo. Esas minorías siempre existen -la estadíst ica lo La verdad es que hasta · ahora han sido más eficaces el odi o ,
exige- y tarde o tempran o se les presenta la oportunidad la venganza, el deseo d e castigar a l opresor, como motiva·
de influir decisivam ente. dores y movilizadores. M uchas religion es aceptan la "cólera
De todos modos, hasta hace uno o dos siglos la historia de Dios"; el marxismo propone la dictadura del proletariado
mostraba sólo individu os aislados seguros de sí mismos , y y este autor no encuentra razones para rechazar estas
grandes mayoría s -incluy endo a . privi legiados ta mbién­ fuerzas en bloque, pues pueden ser ta n constructivas como
que buscaba n segurida d en protectores externos: religión o el a mor puede ser destructivo. Eso ocurre con todos los
estado o l íderes más o m enos ·cercano s. La emancip conceptos tan a m plios; depende del contenido q u e se les dé.
de ese paterna lismo está en p leno proceso , y es lógicoación El populismo puede ser terreno fértil para experimentar los
produzca i nsegurid ad e i nestabi lidad. Nuevam ente, comoque en
contenidos concretos que pueden tener todos estos con­
ceptos. ·
otros terreno s, es la gran oportun idad para un estilo crea­
tivo, pero también para otros, viables y probabl es. 25. - En cuanto a la evolución histórica de las motivacio·
El uso del . deseo de segurida d como motivad or y movi·
lizador no debe exagera rse o se le puede quitar todo con· nes h uma nas, no tenemos más fuente que l a literatura, Y
ella ..nos dice que ya Gilgamesh el sumerio, S inu hé el egip·

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


142 Osear Va rsavsky E sc a l a G lobal - 11 1 43
cío, París el troyano, eran bastante parecidos al individuo -- Muchas comunidades mi lenaristas.
actual, o por lo menos no nos producen ninguna sorpresa. - Los terroristas "shishi " (" hombres decididos") , grupo de
Las leyendas hindúes antiguas presentan personajes a lgo samurais que combinó una fuerte preparación técnica,
menos comprensibles, pero es seguramente más cu lpa de los experiencia administrativa y de ma ndo, con el asesinato
autores que de la realidad. Cervantes, Shakespeare, Moliere, político, para lograr la restauración del Emperador, primer
Voltaire y tantos otros nos identifican con el hombre a nte· paso de la modernización japonesa, hace un siglo.
rior a la revolución industrial. Existieron sin embargo ciertos Con menor eficacia, h u bo muchos gru pos sim i lares en l a
grupos sociales que ,:.or circunstancias especiales actuaban historia d e los cuales e l más famoso es e l que dio origen
por motivos poco usuales entre nosotros, pero siempre es a la pa labra "asesino".
fácil explicarlo por influencia de una educación especia l,
sin necesidad de recurrir a ninguna patología de la "natu­
-- Los "segu ndones" de un grupo social privilegiado, pero
que por superpoblación con respecto a sus recursos q_� e­
raleza humana". dan marginados de éste ("segundones" por ser hiJOS
Un ejemplo bien conocido por los sociólogos es el empre­ menores sin herencia, o miembros de menos poder) .
sario puritano de los comienzos del capitalismo industrial, Estos han desempeñado papeles ·muy creativos: véase e n
en la imagen que dio Weber. Su ideología calvinista lo moti· e l capítulo V I e l naci miento del capita lismo mercanti l e
vaba a hacerse digno del Señor -y a darse pruebas de que i ndustrial. Ejemplos: segundones de la nobleza feudal
había sido elegido para la salvación-, mediante el ascetismo (europea y ja ponesa), de los burgueses medievales (c? mo
y el trabajo; y como no podía practicarlos en un convento, los puritanos recién mencionados), etc. Hoy, los univer­
como los monjes católicos, hacía prosperar una empresa . sitarios sin trabajo, y pronto tal vez los segu ndones d e
Entre su propio trabajo, la explotación despiadada de los obre­ los "obreros protegidos".
Aqu í sólo haremos a lgunas referencia s a las �a racterís�i �a s
ros -"en su propio bien ", ya que así también hacían mé­
ritos-, y la reinversión de todos los beneficios, ya que
el gasto suntuario era pecami noso, no es raro que hayan individuales que pueden tener que ver con d1cha moviliza­
logrado dar a un país pequeño como Inglaterra un dinamis­ ción para la acción.
mo y una acumulación inicial de capital como no se había En primer lugar no parece haber dudas de que hay grandes
visto en India ni en China -donde todo parecía dado mu­ diferencias individuales en este aspecto. Hay gente más "de­
chos siglos antes para la aparición del capita lismo-, y cid a " ("shishi"), "valiente " , "activa" , "arriesgada", "entu·
que resultó suficiente para el "despegue" del nuevo sistema , sista" que el promedio, en cualquier gru po_ social. E�to a
según esta interpretación. su vez debe especificarse con respecto a l t1po d e acc1ones
Este tipo humano desapareció rápidamente -y seguramente de que se trata: una cosa es la osadía para arriesgar dinero
nunca fue mayoritario entre los empresarios-, pero ya en­ y otra la vida.
tonces la sociedad industrial no necesitaba del a horro indi· Es sabido además que ese rasgo depende de las ci rcunstan ­
vidual para crecer. Por otra parte, éste sólo pudo ser sufí· cias , y la más típica d e éstas es l a influencia o conta�io
ciente en esa época temprana, cuando el costo del capital de u n grupo. Por eso vamos a llamar a esta ca ractenst1ca .
fijo era muy bajo, dadas las tecnologías disponibles (por la "temperatura" de un grupo o individuo. Con raras e�cep·
eso es a bsurdo esperar que las "burguesías nacionales" ciones todos nos calentamos al entrar a un grupo caliente
actuales repitan ese camino cuando al mismo tiempo se les Las situaciones que provocan ciertas emociones especiales
pide, en nombre de la "competitividad", que usen tecno­ -cólera indignación, desesperación- sirven tam bién usual­
logía adelantada, cuyo costo es la suma de un siglo y me­ mente para elevar la temperatura. Otras, com o el mi�do,
dio de progresos, y que tampoco habrían estado al a lcance o el a mor son más irregulares: puede n paralizar o act1var.
de los burgueses ingleses si a lgún marciano se las hubiese Damos todos estos casos a título puramente i lustrativo;
ofrecido en venta). si estos térmi nos -nombres de emociones- estuvieran me­
Hubo ta mbién otros grupos con motivaciones especiales, que jor definidos, sería tal vez más fáci l detect� r regularidades,
por las circunstancias desempeñaron papeles importantes en pero no vale la pena detenerse en ello aqu1.
la· historia, pero no haremos más que menciona( a lgunos: El gru po de edad parece i nfluir sobre esta tem peratura: los
jóvenes son más calientes, pero tal vez es sólo porque ca l·
- El caba l lero feudal y su código de honor. culan mal los costos; es decir, son i rresponsables.
- Diversos grupos monásticos. Todas las diferencias históricas entre pueblos y grupos pue­
-- La aristocracia espartana y otros casos similares. den explicarse tam bién por diferencias de beneficios o cos­
-- Ciertos gru pos anarquistas. tos, o por i nfluencia de la temperatura grupal, lo cua l

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


144 Osear Varsavsky Esc a l a Globa l · 11 145
significaría q ue el porcentaje de valientes "congénitos" ha cía, no figura en los textos de psicología. Tampoco adelan·
sido siem pre el mismo, pero no es eso lo que interesa. El tam os nada hablando de "fuerza de volu ntad", "agresividad"
hecho es que la valentía o temperatura visible, efectiva, por y otros conceptos ya mencionados. Por otra parte tam¡:oC('
nacimiento, por diferentes cálcu los de beneficios . o lo que necesitamos una explicación teórica; por el momento basta·
sea, no es siempre la m isma, puede varia r, y eso nos esti· ría con algún indicador que nos dijera cuán "voláti l" es una
mula a buscar métodos para au mentarla o dismir:wi rla según person a sin necesidad de esperar a que lo demuestre en la
lo que nos convenga. No parecen ayudar gran cosa para eso acción misma.
las teorías sobre los instintos, la agresividad natural o la Por lo menos parece un hecho innegable que esa "tempe·
fuerza de voluntad. ratura de ebullición" está desigualmente distribuida, y que el
De todas las variables psicológicas mencionadas en relación porcentaje de activos y sumisos ha tenido siempre impor·
con la "temperatura" o propensión a actuar políticamente, tancia.
27. - Recursos internos
a movilizarse, vamos a elegir una que parece suficientemente
aclaratoria para un a ná lisis en primera aproximación: es la
inseguridad. ¿Cómo está equipado psicológicamente cada hombre para en ·
Hemos usado el deseo de seguridad, o lo que es lo mismo, frentar los problemas políticos?
el rechazo de la inseguridad, como motivador de decisiones. ¿Cómo es su capacidad potencial de comprender, actuar,
Ahora estamos . hablando del grado de inseguridad -o se· elegir valores, etc.?
guridad- que se está experimentando, como factor moví· Decimos capacidad "potencial" para diferenciarla de la actual,
lizante, como propensión a actuar, no im porta en qué direc· existente hoy, y esta diferencia tan senci lla parece ser difícil
ción exactamente. de aceptar para muchos. Así el socialismo se basa en creer
En lenguaje común se dice a veces, aparentemente al revés, que la gran mayoría de la gente tiene suficiente capacidad
que la seguridad de un grave peligro es lo que hace actuar. potencia l de intelecto y de sentimientos como para que sea
Mientras "peligro" signifique que el daño tiene a lguna mí· posible una sociedad de participación creativa y solidaria,
nima probabilidad de no ocurrir, este caso está inclui do · en igualitaria. De ninguna manera significa creer que las mayo·
nuestra defi nición de inseguridad." rías tienen hoy esa capacidad; no la han desarrollado ni
Cuando el daño es tota lmente i nevitable, es más frecuente siquiera los privilegiados que tenían tiempo y medios para
que inmovilice, que produzca resignación y no acción. hacerlo, cómo esperar q ue lo hicieran q uienes han sido for·
El grado máximo de inseguridad se llama desesperación, asi zados a la ignorancia y a buscar metas totalmente o puestas,
como la esperanza equiva le a seguridad apreciable. Todos por la opresión y la propaganda. Tampoco hay q u e irse al
estos grados dependen de la percepción o visibi lidad de las otro extremo: esa capacidad no es nula, pero varia según los
alternativas que pueden darse, sus proba bilidades y sus con· paises, los grupos sociales, las edades, etc. En cada caso
secuencias, o "costos/ beneficios". hay que estudiar cómo es la realidad, sin aplicar prejuicios
De todos modos la inseguridad sola es un indicador incom· ni burgueses ni proletarios. El que sienta que hacer ese
pleto; situaciones de inseguridad similar llevan a veces a la tipo de estudios es colocarse "por encima" del pueblo -lo
acción y otras no (en nuestra analogía física, la misma tem· que es confundir igualdad moral con igualdad técnica- que
peratura hace hervir a unos líquidos y no a otros, y aun no los haga.
para el mismo líquido, depende de la presión). No hemos El problema es al revés; sabemos que los hombres tienen
adelantado, pues más que en terminología; seguimos sin hoy diferentes habilidades; puede ser que se deba a diferen·
saber de qué depende la "temperatura de ebullición" de tes capacidades potenciales, pero creemos que más bien se
cada persona, dada la presión ambiente. Esto, por desgra· debe a las diferentes oportunidades de desarrollarlas que
"todos ' 'tengan esas oportunidades en el futuro, y empezando
han tenido. Constructivamente, lo que buscamos es que
• Estamos usando "inseguridad" en un sentido muy simple, q u•
puede ser incluso cuantificable. Se trata de una persona que percib• lo más pronto posible ("todos" entre comillas porque mu·
�ue puede ocurrirle alguna entre varias alternativas posibles, que chos han l legado tarde: todos los que _han muerto ya, y los
vez tenían en potencia pero que se atrofian con la edad).
llenen cada un" diferente '"costo'" para él, en algún sentido. Si es
capaz de hacer a lguna estimación de esos costos, y de la probabi· que están demasiado viejos para ciertas habilidades que tal
J1dad de cada alternativa (después de haber tomado él las medidas

importancia ahora; ya se verá en los hechos, pero por las


preventivas que haya podido), entonces puede darse un indicado•
n u m é rico de esa inseguridad, q u e atiende sólo a esas dos variables.
Que luego resulten o no todos iguales es cosa que no tiene
costos y proba bilidades. Puede demostrarse q u e el más natural es la
dispersión estadística del costo (con respecto a su valor medía' dudas nos esforzaremos al máximo, como si esa igualdad
·
el "riesgo") . fuera a lcanzable.

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 46 Osear Varsavsky Escala G lobal · 11 147
Para pensar en estos temas sin dejarse dominar por emo· - Responsabilidad.
cienes y prEljuicios, es aconsejable pensar en habilidades Y Como dijimos, no importa, por ahora, si estas carencias son
capacidades más neutras y mejo� . conoc1�as -como por defectos de nacimiento, orgánicos, y por lo tanto casi impo­
ejemplo, jugar al fútbol-, o espec1f1car me¡or las más com· sibles de remediar, o se deben a mala formación, pues aun
plejas y cargadas de valores, como ra"intelig�ncia" � . e� la éstos si necesitan una reeducación larga, es como si fue­
que se confunden memoria, rapidez pa d�duc;�r, _ fa � 1handad ran ¡ �remediables para las necesidades constructivas inme­
con algún campo muy limitado de la _ c_1e_nc1a, pac1enc1a, capa­s diatas. Pero tenemos derecho a creer que los defectos de
cidad de abstracción, etc., etc. E_s d1f1c1l cre�r que t�dos lo nacimiento son pocos.
hombres tengan la misma cal?ac1dad potencial p_ara ! ugar al
ajedrez, tocar el violín, memonzar fechas o. �ane¡ar s1mbolos Una hormiga trae "programados" genéticamente 3 ó 4 roles
algebraicos, ni falta que hace para el soc1ahsmo. posibles, de los cuales el hormiguero le hace desarrollar uno
Basta con que los que tengan ganas de tocar el violín puedan --obrera, soldado, etc.-, y allí terminó la variedad posible.
desarrollar su capacidad para eso y no se sientan inferiores Un hombre por el contrario está programado para aprender
porque eligieron violín en vez de álgebra. Debo pedir discul · varios roles simultáneamente, entre una diversidad mucho
pas por caer a este nivel de trivialidad, pero la realidad me mayor (pero limitada), aunque lo hace con menos precisión
ha mostrado que es necesario. y sobre todo sin coordinación automática entre personas.
. En un hormiguero las fuerzas de producción están perfect�­
De todos modos nuestro interés constructivo en este tema men "socializadas" y por un método que no parece requem
es que queremos llegar al socialismo con la gente que existe ninguna burocracia. Ese ejemplo puede estimular la ima­
hoy, y que la función -para no _decir "¡:;uesto de combate"­ ginación para comprender cómo esas condiciones no condu­
de cada uno debe adaptarse lo me_jor posible a las habilidades cen necesariamente a un estilo social agradable.
que tiene o que es capaz de adquirir en corto tiempo. Y Al mismo tiempo esta diversidad de roles va aumentando
es un hecho que no todos pueden adquirir las mismas habili· con el tiempo histórico, lo mismo que la complejidad de las
dades en corto tiempo. relaciones entre ellos, institucionales o espontáneas. Tal vez
Para estos propósitos, si tuviéramo5 que hacer una tipología se deba a eso un fenómeno que sólo se ha empezado a per­
de las características de los hombres, resultaría más conve­ cibir hace poco: la mayor lentitud de maduración de los
niente proceder al revés de lo usual: no por las que se tienen jóvenes oue están en contacto con esa complejidad, que son
sino por las que es más difícil cada uno adquirir: por ca-
a
los de clases altas o medias (los pobres no tienen mucha
rencias. oportunidad para ello). En muchas épocas históricas el niño
Nadie es capaz de hacer todo bien. Todos carecemos -aun­ ha debido asumir de pronto responsabilidades adultas, incluso
_

que nunca del todo -de algunas capacidades como ser: militares, en las clases altas (la necesidad de trabajar hace
-- Destrezas físicas diversas. , adultos a los pobres a edad muy temprana). La adolescencia
- Capacidad de abstracción y generalización. es un invento de sociedades o clase's sin mayores proble·
- Capacidad de organizar. mas vitales. .
- Capacidad de comunicar ideas. En Europa la adolescencia apareció hace apenas. 3 6 4 siglos
-- Memoria. -todavía Romeo y Julieta no son adolescentes- y duraba
- Habilidades artísticas. poco. Hoy la norma para las clases medias parece ser que
- Habilidad manual. la inmadurez -por no decir adolescencia- dure hasta los
- Capacidad de seguir instrucciones y adaptarse a normas. 25 6 30 años de edad, en aspectos esenciales como la res­
-- Capacidad de percepción visual y plástica. ponsabilidad (aunque eso no impide desarrollar habilidades
- Valentía física. extremas en campos especiales). Este hecho tiene también
- Capacidad de comparar más deo dos alternativas. implicaciones políticas, que veremos.
- Altruismo.
- Capacidad de manejarse en incertidumbre. 28. � Resumen
- Capacidad de hacer crítica objetiva. La escala global muestra que la humanidad ha tenido un )
- Capacidad de hacer cadenas deductivas. desarrollo lineal con fluctuaciones menores, hasta hace dos )
- Capacidad de ver los aspectos dinámicos y dialécticos siglos, en que se inició una explosión espectacular -cuanti .(
(sistemas) y la génesis históric21. y cualitativa- que todavía dura y que puede tener efectos ·,,
- Autonomía de pensamiento.
- Austeridad. catastróficos en unos pocos siglos más, incluso la desapa- ¡,
rición de la humanidad. En esta escala resultan ridículas las \
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 48 Osear Varsavsky Escal a Global · 11 149

declaraciones relativistas de los Spengler, Toynbee, etc., sin estrategia general- haya sido previamente bien definida y
que eso implique negar las analogías estructurales entre civi· haya tenido un mínimo de difusión como para que funcione
lizaciones (como veremos eri la escala siguiente). Los hom· la selección natural: si los que la ac�p!an n0 sqn S,IJficientes
bres siempre han creído que su propia época era crucial para como para formar urf moviiii ierito político, queda automáti­
la humanidad, y por eso es fácil burlarse de quienes repiten camente descartada. Esa definición y difusión iniciales son
hoy eso, pero los pocos datos que hemos recordado aquí lo tareas típicamente intelectuales, aunque quienes las desem­
prueban esta vez objetivamente. peñen hayan nacido en familias obreras, campesinas o bur·
La explosión oc�rrió en todos los órderies, pero sobre todo guesas.
se percibe usualmente en las zonas económica y militar; Esta escala no nos permite ir más allá. Simplificando al
en todo lo relativo a tecnología física, a dominio de la natu· máximo, nos muestra un mundo que con su estilo actual
raleza. En las escalas siguientes exploraremos si estas revo· marcha al desastre y tiene ante si dos estrategias nuevas:
luciones tecnológicas prometen seguir acelerándose o no. De una que pretende salvar sólo a una m inoría, y que segura·
todos modos, hemos visto que ese dominio de la naturaleza mente tampoco así evitará el desastre total, y otra basada
ya es suficiente para resolver a muy corto plazo los proble· en la participación profunda del pueblo, guiado por una
mas de subsistencia, a un nivel de vida similar al de un país concepción del mundo racional, solidaria y creativa. Esta se­
gunda estrategia tiene la desventaja práctica de que para
rico de hoy.
los problemas de opresión material podrían pues resolverse, imponerse debe llac�rlo pqr la pe��uasión.
\En otro sentido, esta escala nos ha· permitido fijar ciertasl
..

pero se está muy lejos de eso. Lo positivo en este siglo


ha sido la independencia política de las colonias, y el ascenso categorías básicas con las que trabajaremos en lo sucesivot
a clase media de los asalariados agremiados: nacionalis� zonas de actividad, naciones, grupos sociales, institucione�
mo y popufismo son sus expresiones ideológicas, que se {en par,tjc;ul�r. fueq:�s poJiHcas), inseguridad. \
Ha permitido tarnblén de tectar el papel de la 'zona organiza­
. -' ·� '

han extendido explosivamente en todo el planeta.


, Esta simultaneidad de oportunidades y peligros da realce por tiva, tan básico como la producción misma para sociedades
primera vez al voluntarismo, a la concepción del mundo ba­ numerosas, y en especial imperios, desde el comienzo de la
sada en la voluntad de construir una sociedad claramente edad histórica:· Eso nos hará ubicar mejor el papel actua l
definida, a partir de la situación real actual y mediante una de la burocracia y sus perspectivas futuras frente al socia·
estrategia racionalmente seleccionada. lismo y el despotismo. Algo análogo vale para la casta mi·
Para lograr eso, hemos dicho que alcanzan los recursos ma· litar.
teriales, la tecnología física disponible. En cambio es evi­ Ha traído al primer plano el eterno papel del campesin� ·
dente que· los cambios ocurridos en las zonas organizativa, como sostén de toda la sociedad y su clase más oprimida y \-�,,' , : , .
ideológica y social no son suficientes_; h-ªY en ellas un retraso . marginada socialmente, todavía hoy. El campesino moderno ·-;,
notable y se está volviendo a repetir una situación muy europeo y de algunos países americanos aparece como ver- ' ·

frecuente en la historia: la ideología es el factor limitante dadera excepción, y es sólo en esas limitadas regiones y
que puede impedir el pasaje al socialismo. Es en este terre­ durante un período certísimo -despreciable en esta escala,
no pue� que deben realizarse los esfuerzos mayores, que por pero no en las otras-, que su situación Jue mejor que la
desgracia en muchos aspectos van contra la manera de pen­ del obrero industrial. ·

>)
sar que se ha extendido a todo el planeta. Tal vez el énfasis en estos tres grupos sociales, y en las
Sin embargo; la organización y la ideología actuales son luchas nacionales junto a las sociales, sea lo que más di·
incapaces de resolver los grandes problemas de la �xplosión ferencia -hasta aquí -este análisis de otros más clásicos.
industrial, por lo tanto, cuando éstos se agudicen un poco - El avance lineal, o "progreso", característico de esta e¿
más, habrá forzosamente un cambio profundo, una nueva cala, es poco notable en toda la edad histórica (entre la
revolución, pero no necesariamente en la dirección que de·
seamos. Por el momento parece más probable un cambio revolución urbana y la industrial). Su base técnica mejoró
hacia un autoritarismo fascista, es decir genocida (aunque sobre todo con ideas· sencillas, más que con herramientas
o materiales novedosos y en general pudieron haberse utt>
podrá conservar cualquiera de los nombres de las doctrinas lizado antes, salvo por factores ideológicos.
· ..

actuales).
·

De todos modos, ese cambio es nuestra oportunidad. En la Arar la tierra aún sin mucha profundidad (incluso con arados
movilización que él produzca habrá regiones del mundo don· de madera), usar los animales ya domesticados como fuerza
de tendremos fuerza para imponer nuestra orientación. Para de arrastre; mejorar la eficiencia del caballo mediante el es·
eso es necesario que esa orientación -ideología, objetivos, tribo o la pechera; adoptar nuevas especies alimenticias, etc.,

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 50 Osea r Varsavsky Esca l a Globa l - 11 151
etc., son ejemplos de innovaciones que aumentaron mucho E n toda la edad histórica, esta correspondencia entre proble­
la productividad, sin requerir elementos básicos difíciles de mas y grupos sociales divididos en tres culturas, no varió;
fabricar. recién en este siglo se ven claras señales de grupos cam­
También desde el comienzo de esta edad, el sistema produc· pesinos que se levantan contra la opresión, con grandes ob­
tivo adquirió una componente administrativa que pronto re· jetivos emancipadores. El tercer problema, en cambia, no ha
sultó indispensable, y cuyas modalidades no cambiaron mu­ sido todavía encarado siquiera por todos los intelectuales, y
cho linealmente, sino que más bien· se repitieron en dife­ eso explica nuestro temor de que las ideologías establecidas
rentes épocas y lugares. deformen la percepción crítica de los verdaderos problemas
Casi siempre los burócratas estuvieron más cerca del poder de la transición al socialismo. La comprensión puramente
politice que los verdaderos productores (no contamos entre operativa o ritual aun de doctrinas tan progresistas como el
éstos a los dueños de la tierra, simples usufructuarios de marxismo, puede permitir deformaciones gravísimas de sus
una renta), e incluso que los comerciantes. También en este objetivos.
sentido la revolución industrial fue una excepción durante
su primera etapa liberal.
Menos linealidad aún se ve en las formas de organización
politica y social: i mperios, ciudades-estado, nomadismo, es­
clavitud, feudalismo, etc., etc., aparecen como un "saram­
pión" en el tiempo y el espacio: surgen, desaparecen, reapa­
recen. Hay por una parte una tendencia unificadora que cons­
truye imperios y los consolida, y otra que los disocia. Estos
cambios no son aleatorios y tienen mucho que ver con el que
nos preocupa; los analizaremos en la escala siguiente.
En cuanto ·al problema principal -la emancipación del hom­
bre- los adelantos fueron lentos y con fluctuaciones, pero
firmes. Los mismos campesinos se van modernizando, y en
dos de los grandes países agrarios su situación cambió ra·
dicalmente (China y Rusia). Ya no se los trata como ani­
males en casi ninguna parte. La Declaración de los Derechos
Humanos, de las Naciones Unidas, es un indicador de que el
problema de la opresión es reconocido por todos tos go­
biernos, para todos los hombres.
La desalienación, la madurez, sigue siendo en cambio u n
objetivo nada fácil, aun para los intelectuales. Sin ellas, sin
embargo -que permiten la participación profunda, el so­
cialismo- será imposible resolver los grandes problemas de
la "explosión", que nos amenazan en el largo plazo.
En esta cuestión hemos propuesto distinguir tres "culturas"
o niveles de comprensión y de participación intelectual de
los grupos sociales. La comprensión ritual, típica de las cla­
ses cuyo principal problema es el primero: la subsistencia,
llegando a tolerar altos grados de opresión a cambio de al­
guna seguridad en ese sentido (los campesinos, sobre todo).
La comprensión operativa; típica de grandes estratos urba­
nos cuyo problema principal es el segundo: la opresión so­
cial. Y la comprensión profunda y creativa, reservada hasta
ahora. a minorías dentro de minorías privilegiadas (y algunos
individuos excepcionales de todas las clases); éstos son los
únicos realmente preocupados por el tercer problema: la
alienación.

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


Esca l a M a c ro h i stór.ica o de las C i v i l izaciones 1 53
Capitule V él en bloque ni aisladamente. En esta escala ya tenemos
que distinguir diferentes aspectos parciales del estilo deseado,
Escala Macrohistórica o de las Civilizftciones para los cuales podemos encontrar muchos precedentes úti­
les anteriores a la revolución industrial, y por otra parte
l. El ESQUEMA CANONICO DE EVOLUCION DE ESTILOS existen otros estilos competidores del socialismo, cuyas po­
sibilidades futuras no son despreciables en absoluto y que
-

implican modificaciones de menor magnitud que también


queremos analizar históricamente. Por todo eso no podemos
ahora despreciar cambios de estilo que en la escala anterior
no agregaban nada útil, y los dos grandes estilos -histórico
e industrial- resultan categorías demasiado gruesas.
Se observa que con grados similares de desarrollo técnico y
l. Disminuimos ahora . las unidades de tíempo y espacio de explotación al campesino, hubo y hay naciones de estilos
bastante diferentes en todos los demás aspectos zonales, y
-

para analizar las diferencias y los orígenes de los distintos


estilos que han existido, variantes de los dos "grandes es· en particular en cuanto al tipo de minoría dominante. Así
tilos" definidos en . el Cap. 1 1 1-, y siempre con referencia para nosotros, los muchos estilos detectables en lo que
a la sociedad deseada que nos sirve de orientación. Se ha­ llamamos "edad clásica" -groseramente los tres milenios
blar�. aquí en términos de siglos y de regiones geográficas, anteriores a la revolución industrial- corresponden a un
fam1hares a través de los textos de historia de las naciones. mismo grado de desarrollo de las fuerzas productivas, en
Deb2mos pedir disculpas al lector por ilustrar nuestras tesis primera aproximación; revolución urbana, organización com­
con alusiones demasiado breves a hechos históricos que no pleja, edad del hierro, experiencia histórica. La edad indus­
pueden estar en la memoria de cada uno, pero ubicarlos debi­ trial es también cQmpatible cori varios estilos que se precia·
damente en su contexto ocuparía un número de páginas man enemigos ideológicamente: la misma tecnología sirve
desproporcionado; no podemos hacer más que referir a las hoy a paises que se autoproclaman capitalistas, socialistas y
obras citadas en el capítulo 11, o cualquier otra de análogo "ni uno ni otro", aparte de importantes peculiaridades na·
cionales.
niveL Por supuesto tampoco pretendemos hacer un análisis Se agregan entonces nuevas preguntas: ¿cuáles son los esti­
ni lejanamente completo de todos los casos interesantes. los compatibles con esta tecnología, o una tecnología cual·
Las grandes preguntas son: ¿cómo se ha pasado hasta ahora quiera?, ¿es compatible la tecnología actual con un socialis­
de un estilo a otro?; ¿en qué "zonas'' comienza el cambio?; mo como el definido en el Cap. 1? (en particular la segunda
¿cuáles de �stas _ form� s tienen posibilidad de repetirse?; ¿qué recibió respuesta negativa en ET).
grupos sociales mterv1enen?; ¿hay actores históricos "privile­ La unidad macrohistórica de estudio será entonces lo que
giados", y pueblos "elegidos"?; ¿qué problemas trae la co­ se ha llamado civilización, formación social, proceso ciViliza­
exist�ncia de estilos diferentes?; ¿cuáles son las diferencias torio, sociedad, cultura, supersistema, pueblo, nación o in·
que justifican hablar de "otro" estilo?; ¿cuáles características c�uso país, con un estilo de vida propio, aunque no necesa­
han mostrado ser más duraderas o persistentes?; ¿cuáles de riamente muy original ni muy homogéneo (pueden coexistir
ellas podrían repetirse en el futuro próximo?; ¿qué relaciones dos o más estilos en una misma sociedad), ni muy estable.
hay entre las distintas zonas de actividad en un estilo nuevo El planeta queda dividido en las regiones de influencia di·
y en uno . tradicional? Y muchas más ' que irán surgiendo, y
que constituyen un programa de trabajo que sólo cumplire- recta de estas naciones, de las cuales no nos i nteresan los
mos en pequeña parte. . detalles de dinastías o de batallas, sino sólo las caracterís­
E� pasaje· al socialis � o sólo puede ser comparado en mag­ ticas gruesas de su desarrollo, desigual, combinado y dis­
mtud con las revoluciones urbana e industrial (de las épocas continuo.
pre-urbanas ya no hablaremos por carecerse de datos a esta Desde este punto de vista han trabajado varios modernos
escala), pero de la génesis de la primera conocemos pocos "filósofos de la Historia", como Toynbee, Spengler, D. Ri·
detalles y las condiciones eran demasiado diferentes, de beiro, Sorokin, Kroeber, Quigley, etc. , q ue ¡¡ pesar de enfo­
modo que sólo nos queda la segunda como verdaderos tér· ques bastante diferentes han llegado a algunas conclusiones
mino de comparación. comunes, que tomaremos en cuenta. Los aportes de Marx
Sin embargo, cuando se piensa en términos de 'construir e l son básicos pero no llegó a sistematizarlos, tanto que toda­
vía son motivo de interpretaciones polémicas entre los mar­
socialismo o cualquier otro estilo, no es suficiente hablar de xistas. los análisis más completos son tos de Toynbee (15)
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 54 Osea r Va rsavsky
Esc a l a M a c ro h i stórica o de l a s C i v i l i z aciones 1 55
y lo_ tomaremos como referencia principal a pesar de com­
partir muy pocos de sus puntos de vista concretos. difu ndan. Sin duda cada una de esas regiones i nventó mu­
chas cosas y tuvo "polos de desarrollo" basta nte estables
2. -:- En primer lugar, las regiones geográficas donde estas en el tiempo. De todos modos, los procesos que se repiten
s.oc1edades v1v1eron son bien identifica bles, no han variado en regiones separadas tienen mayor probabilidad, a priori, de
mucho -pero muchas veces . hay que consit:Jetar subregio ­ obedecer a factores profundos, permanentes, que los que
nes- Y ha sta . hace pocos Siglos las comunic aciones entre pueden explicarse por reflejo o copia de vecinos. A este
ellas no eran facl les. respecto recordemos que la variedad de formas o estructuras
Las principales son, clásicamente: básicas para todas las zonas de actividad es m u y escasa
(como ocurre en otros niveles, ver Apéndice). Sólo cuando
Asia Occidental Y Egipto, o sea el Cercano y Medio Oriente, se pasa a los detal les se tiene esa "infinita gama de posi bi­
o �s1a M enor, M esopotamia y Palestina. En términos de lidades" que hace de la Historia un pasatiempo i nagotable.
pa1s�s actuale � _ las . sub-regiones serían: Turquía, lrán-Agfa­
nlsta n , lraq, �lna·Lib � no-lsraei-Jordania, Egipto, Arabia con De las regiones que hemos mencionado, las dos primeras
todos sus pa1 ses, Et1opía. -que tienen un centro geográfico aproximadamente en Cre­
Europa Occidenta l, Norte y Sud. ta- tenían bastante comunicación entre ellas a ú n antes de
la revolución urbana, y en ese ámbito se desarrolla lo que
I ndia Norte-Sud. hemos llamado "rama principal" en la escala a n terior, q u e
China Norte-Sud. ahora debemos romper porque justamente queremos com­
Asia Sudeste. parar sus componentes y descu brir las distintas posibilidades
y variedad que la escala más am plia escondía. I ndia y China
Europa Orienta l, principalmente Rusia. estuvieron relativamente aisladas, a pesar de u n constante
Africa Norte: el Magreb (Marru ecos ' Argelia , Tú nez) , Libia y comercio -con intermediarios que servían de i nterfase-,
otra vez Egipto. de incurs1ones como la de Alejandro o, mucho más impor­
tante, de contagios ideológicos como el budismo mahayana
México, inc luyendo Guatemala. de I ndia a China: no olvidemos que nadie creyó e n Venecia
Perú y pa ises lim ítrofes andinos. los relatos de Marco Polo sobre China (pero al revés, hay
Japón. períodos de la I ndia que sólo están documentados en escritos
de viajeros chinos que q uerían conocer la tierra natal d e
Asia Centra l: desde China hasta el mar Caspio y los Ura · Suda). E n cua nto a América, n o sólo estuvo totalmente
estepa. les ,
aislada, sino q ue sus diferentes cultu ras parecen haber te­
Los demás -----:-A frica Ecuato rial, resto de Améri ca, Austra nido muy poco contacto entre ellas; por lo menos incas y
.
S1bena _ etc . , tienen lia
, Poh nes1a, menos interés para nosotro� aztecas no tenían más que rumores u nos de otros. Africa
en esta esca la, yor haber llegado a la revoluc ión urbana también se ma ntuvo aislada y con poca comu nicación in­
ya bajo mfluen c1a europe a. terna, al sud del Sahara, N u bia y Etiopía (que se comuni·
Los pueblo s que con� i � ían en a lguna de estas caba con Arabia del sud; por eso la hemos puesto en la
taban com u nicado s fac 1 l en�e por el comer cio region es es­ región asiática).
Y tem. a n proble mas econo m_ _ lares, y la guerra Las comunicaciones por mar entre estas regiones -y la
m1cos Simi lo que les hizo
compa rtir cas1 t�dos los adelantos importantes piratería- comenzaron muy temprano, casi con la revolu·
en tecnología
etmca s . r mgu.. 1st.1cas, re 1-1g1osa
� roduct 1va y mi litar por lo menos ción u rbana, y en la edad clásica ya se tenían v i ejas expe·
' por encim a de d'l fe renc1as
.
·

· s, admin istrativas y aun socia- riencias de egipcios, cretenses, sumerios (probablemente ha·
le� . Los a portes cultura les de un pueblo -una cia el I ndo) y por ú ltimo los fenicios; pero salvo en el Me­
giOn por e¡emp lo- fueron a menu do rechaz nueva reli­ diterráneo la navegación no fue rea l mente de peso hasta
cmos, pero los aportes técnicos, cua ndo se ados por sus ve­ bien entrada la edad clásica, cuando i ndios, musulmanes y
en .'a casa de a l lado o en las manos de Jos ve funcio nar
un i nvaso r' se
chinos empezaron a tomar parte activa.
cop1an s1n m ucha tardan za. Hasta Colón, las rutas terrestres eran los mayores enlaces,
n¡cas �� cop1an o se reinve ntan -"di fusión "sobre
No nos intere sa much o la vieja discus ión no siempre activos, entre estas regiones, y eso h izo que la
si Jás téc­ Mesopotamia -Tigris-Eufrates- se convirtiera en centro d e
versus "conv er­
gencia -. dado que hc;>Y la cuesti ón ya no es . convergencia d e comerciantes e invasores desde los tiempos
Cidad de las comu n icacio nes hace que hasta Josesa: la velo­
secretos se más remotos.
Desde allí se ..podía ir a la India atravesando la m eseta del
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Esca l a M a c roh i stó rica o de las C iv i l izaciones 1 57
1 56 Osea r Va rsavsky
Irán Y las cordilleras afganas, d ifíciles para el comercio pero nes- hasta caer bajo el dominio inglés, primer conquis tador
la dominó por com pleto y no se dejó absorbe r (tam­
que n u nca detuvieron a mng �. n pueblo i nvasor. A China se que terminó
1ba por la ruta de la seda: l ran, Transoxania -ancho corre­ poco se dejó absorbe r la religión musu lmana, que los pueblos
dor entre el Aral y las montañas que protegían a la Ind ia obliga ndo a la separac ión de Pakistá n, pero sí "mogol es").
por donde pasaron tantos pueblos nómades-. y la cuenc� que la introduj eron: árabes, turcos, afganos oni económ
del Tan ';! en As1a Central: A través de Turq u ía y el Cáucaso Por su parte nunca ejerció imperia lismo mi litar y u n a de ico,
Y tam b1en a veces de Transoxania, se i ba a Rusia 0 mejo ;
pero su cu ltura se extendió por Asia Sudeste, por Chinasusy
_ n de a llí i nvasiones bárbaras A Eg'1 p to ' se 1'ba a religion es, el budism o, se extendi ó tam bién
tr�yes d e s ·1na · Y P� lestm ? , recor'riendo la "media luna fér-
d1cho vema ·
Japón.
Como Europa , estuvo siempre dividida en varias constela cio·
tl � a l borde del_ des1erto arabe, también tan frecuentada por
· .

nes de países mediano s, que sólo estuvier on unidos bajo un


nomades conqUistadores y pacíficos. gobiern o imperia l er, muy pocas y breves ocasion es. iSu lazo
De Egipto a �rancaba otra famosa ruta a ntigua a lo largo del principa l, también como en Europa , era su religiónldeana h nduista
no �te � e Afnca, � en os . desértico entonces, hasta el Atlántico.
A N �bla Y Sudan se 1 ba desde Egipto por el N i lo' pero a
o brahmá nica, y su organiz ación
eminent emente a por
todas partes y con costum bres similare s, en especia l el sis­
Et1op1� por Ara bia, directamente desde Mesopotamia o desde tema de castas .
Palestma. endo de
- China: También esta sociedad se fue expandi
que Troya, B1zanc1o y otros estados guardianes de ese paso
A Europa se _i ba p_or tierra atravesando los Dardanelos, si es segura­
Norte a Sud, empeza ndo por el valle del Amarillo , del "im­
a lo largo . d e . los t1empos lo permitían. En Europa misma mente hace más de cuatro milenios -ta l vez antes Yang-ts é.
�as comu!l 'cac1ones eran m uchas, y sólo mencionaremos la perio Shang"-, y llegand o muy pronto hasta el se colo­
Cuando esa fértil región norte quedó superp oblada, o allí el
uta del amba r, que desde la prehistoria u n ía el Báltico y el
nizó el sud hasta el límite con l ndoch i na, enviand
·

mar Negro. a­
exceso de poblaci ón en una política deliber ada de coloniz
"? � nta ñas Y la selva; i ncluso a los chi nos les r�su ltaba
Asia Sudeste estaba relativamente aislada por tierra debido clásica no encontr amos cam­
a �as
ción pacífica . En toda la edad
bios bruscos de estilo, pero si gradua les; el más de i nteresante
mas �actl_ llegar por mar, salvo a Vietnam del Norte. En la orga·
camb1o stempre hubo comu nicación entre sus subregiones para nosotros es el aument o, con fluctua ciones, que
sobre todo entre l ndochina y las islas indonesias ' y con e i nización burocrática-imperial. Se mantuv o más aislada
sur de la lnd1a, por mar. India del resto del mu ndo -sa lvo Japón y Asia S E-, pero nó­
El máximo de aislam iento se da en América, tanto en bloque también sufrió innume rables i nvasion .� s de sus vecinos i n cluso a
mades de Asia Centra l. Pudo a bsorber los a todos,
como entre sus dos grandes centros cultu ra les Perú y Mé­ llegada del imperi a lismo occiden tal el
XICO. Los españoles se encargaron de terminar � on eso. los mongol es, hasta la
siglo pasado . Por su parte hizo tambié n pocos intento s de
3. - En �ada una de esas regiones se desarrollaron nume­ conquista territorial, y su máxima extensi ón nunca fue mu·
ro �as soctedades, a �eces limitadas a u na parte de su re­ cho mayor que la actual. Su influenc ia cu ltural sed aejerció
sobre todo sobre Japón y Asia SE, pero más modera mente
P
gton, a veces trru � plendo en otras. Veamos una lista de
1
a lg � nas de las mas . Importantes, que nos servirán a ra e'em- tambié n sobre Europa , desde lejos, a través de sus grandes , etc.
pllflcar los a n álisis siguientes. Ellas son: invento s: papel, pólvora , brúju la , dinero en billetes y a di·
Siempr e constitu yó un pueblo u nido cu lturalm ente,
- India: desde hace m ucho tiempo empobrecida superpo­
ferencia de India, casi siempre u nido tam bién pol íticamecas1 nte,
blada, "conservado ra" y que pocas veces pudo res'isfir a sus después de un período inicial de partició n en países
mv� sores. Lo� c� m bios se d ifundieron casi siempre de Norte indepen dientes , y varios interregnos cortos en los es últimos
a u r,_ este u lt1mo entró a la edad histórica mucho más -el
dos m i len ios. Su cam pesinad o adoptó varias religion va rios si·
tarde. En el Noro�ste hubo una primera revolución urbana budism o en especia l tuvo mucho éxito ;;;'lurant e tradicio
ha e 4 o � m t le n1os: la civilización del valle del I ndo des­ glos-, pero siem pre combin adas con sus viejas nes
���lda por t nvasores. La edad clásica empezó en el N � reste de culto a los antepa sados y luego con las norma s confu·
va lle del Ganges- y luego se expandió por todo el Norte
.Y mas cianas.
_ lenta len �e a todo e l Sur, inc luso
Sri Lanka. Aunqu �

es �s tres m 1len1os se pueden d ividir en va rios períodos de
":
es 1 os diferentes, la verdad es que se conservó sin cambios
- Japón : Su etapa históri ca empezó
hace poco -dos mi le·
nios- y nunca fue conqui stado militar me nte, pero sí cultu­
muy profundos -pero con muchas peripecias y fluctuacio· ramen te. A esa capaci dad para digerir c ulturas ajenas -chi-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 58 Osea r Varsavsky
r Esca l a M ac ro h i stórica o d e las C iv i l izaciones 1 59
na a partir del siglo � 1 1 y occidental en el XIX- se deben
sus � n nctpa les_ ca_m btos de estilo. Los otros consisten en
cam btos orgamzattvos: de centralización a feudalismo, con
1 desd e Transoxa nia, el Cáucaso o Arabia y que introduje
lenguajes arios, semitas y turcos. La edad clásicadel
ron
se inició
mar",
fluctua ? 10nes, y sus efectos sobre las demás zonas. Es un además con la famosa invasión de los " pueblosdestruye ron
que cambiaro n el mapa político de la región y
b� en e¡em plo de desarrollo aislado, con i nfluencias externas
bten claras y en � er_íodos bien conocidos . . Ta mpoco tuvo entre otros al imperio hitita. Antes de esa edad pupal, el
estilo más notable fue el sumerio ·babilóni co, q u e ciudades empezó
preten_stones tmpenalistas hasta este siglo, salvo a lgunas
tnc� rstones en Corea. I nteresa en especia l el predomi n io hace más de 5 milenios por constela ciones de la
cast permanente de su casta militar, a pesar de sus escasos en la Mesopotamia, extendió su influenci a cultural a toda
problemas de defensa nacional. región e indirecta mente a todo el mundo no america no.
- Perú: Edad histórica corta, a lgo más de dos mil a ños En la edad clásica, el polo cultural de la región se trasladó
hacia el mar, donde fenicios, filisteos y hebreos introdujeron
-d �sde Cha vm, Ttahuanaco y Paracas-, termi nada por in- nuevos estilos; pero también hacia el norte hay q u e anotar
_
trustón espanola. Desarrollo en constelación de valles coste·
ros Y ? lgunos pueblos montañ eses, hasta el imperio i ncaico, el estilo militariza do asirio, q u e durante tres siglos aterro-
·

que solo �uva un siglo de vida. No conocemos otro cam ­ rizó a todos.
bto de e�ttlo q u e el t mpuesto por los incas por encima d e La relativa paz del imperio aq ueménid a fue rota por las la
las � nten � res cu lturas, de las cuales l a más extendida -casi conqu istas de griegos y roma nos, a-parti r de las cuales se
región se divide políticam ente en dos, este y oeste,bajo y
un_ t rry peno- fue la huari, y en el norte la mochica, luego mantien e así mil a ños hasta su dudosa rew'lifica ción el
chtmu Y otras. Ta l vez en Tiahuanaco se haya dado un estilo Islam. que no va mucho más allá de una religión común (y
dtferente, de tipo religioso como los mayas. del
aun dividida como la cristiana ) hasta la formació n actual
- México: También de edad histórica corta y con un imperio Mundo Arabe, ta mpoco muy firme ni homogéneo. De todos
� uy nuevo -:-� zteca- cuando fue conquistado por los espa­ modos la conquista árabe i m puso un nuevo estilo, del que
noles. Se d! stmgue clarame � te a ntes de eso un estilo maya, existen distinta s variantes, y que no está en absoluto limitado
bastante o �tgmal, e n Yucatan, que tal vez sea caso ú nico a esta región, pues se extendi ó desde e l Atlántic o hasta el
d � una soctedad urbana que se "mudó" (desde Guatemala). Pacífico.
,
SJrry ultaneamente e n e l valle de México se desarrollaba otro En resumen , esta región ha sido una de las más heterogé­
esttlo: una constelación con centros en Teotihuacán Tol lán ; neas y creativa s, por lo menos hasta q u e el gra n imperio
e�c . . (" �o lteca � ") conquist� dos por i nvasiones "bá rbaras' turco otoman o la estabiliz ó a comienz os de la edad mo­
( , chtcht ��cas .) que termmaron en el imperio azteca d e derna; pero su mayor interés reside en esas interacC iones
Tenochtttlan. de pueblos vecinos y estilos mezclad os.
ma. � de 5 m t le ntos, y dura nte los 3 primeros mantuvo u n
- Egipto: Se _ lo � onoce como imperio organizado desde hace a otro conjunt o
- Occidente: Agrupa mos así por comodi dad
de pueblo s bien comun icados y que dan la línea evolutiv a
esttlo _ bastante � stable, a pesar de que s e los divide en tres ·
za hace 4 milenio s en Creta y el sur de Grecia -estil os mi­
l rr¡penos -Anttguo, _ Medio y Nuevo- separados por dos donde encont ramos los mayore s cambio s de estilo. Comien
_mterregnos de relattva �esorganización y reajuste. Su fin oscura
noico-m icénico-, es interrum pida por l a gran edad
o pupa l que termin a hace 3 milenio s y se continaú aser
fue l lega ndo por conqutsta de otras civilizaciones -así­ con el
cos e _mgleses- Y nunca volvió a te'ner un estilo i nd� pen­
nos, p ersas, griegos, romanos, y por ú ltimo árabes tur­ inte·
estilo "helén ico" en Grecia y luego Roma . Vuelve que la
dlente. Es otro caso de un pueblo encerrado en sí mismo rrumpi da por otra edad pupal pero menos intensa ­
a pesar de sus . continuas relaciones comerciales y a lguno� anterio r (y que no a lcanzó a Bizanci o y su zona de: influen feudal,
tres estilos
Intentos t mpenalis�as en Pal.estina (su principal expansión fue cia ) , a partir de la cual recono cemos
sus varian­
hact.a el sud: Nubta y Su � an). Fue uno de los que menos mercan til y gran estilo industrial (este ú ltimo con .
sufneron por mvatpres nomades, a pesar de hicsos ' libios tes, de las cuales la primera fue el capita lismo liberal) ente
El nacimi ento de estos tres ú lti mos estilos es elenpreced
'

nubios, " pueblos del mar", etc. el tiempo


- Asia Occidental: Antes d� la constitución del im perio persa más útil para nuestros fines, por estar cercan os reinant es
aquement�a .
-hace ? os mtlen �os y medio-, esta región era -relat ivamen te- de modo que las condic iones referirse a
un �omplicado J'!lOSatco de pa1ses mdependientes y no muy tienen menos diferen cias con las actua les y por stó
stmtlares, cast stem pre en conflicto entre ellos 0 defendién· los pueblo s que produj eron la gran explos ión queesconqui evident e
el mu ndo: la socieda d industr i a l. Por otra parte
dose de nu merosísimas i nvasiones nómades que podían veni r
que este libro se escribe para person as que no han sufrido
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
1 60 Osea r Va rsavs k y Escala Mac rohistóri ca o de las Civilizaciones 161

ni nguna influencia de los viejos estilos indio o chi no, d e esto i ntroduciendo formas o estilos más específicos, como
modo que las peripecias de éstos t ; e ne n a q u í menos i m por­ el teocrático de regad ío, mercantil "sa lvacionista . . . etc. Para
tancia que en esos mismos países. En todo caso debería­ Toynbee, lo que cambia de un estilo a otro e_� la concepción
mos tener presente, como ya hemos señalado, la influencia del mu ndo, para él representada por la rel1g1on, y se atreve
actual, nada despreciable, de los estilos precolombinos en a dar un meca nismo típico de cam bio: la n u eva religió n ,
América Latina. q u e generalmente es i mportada, "prende" pri mero en e l
Occidente ha sido, y de lejos, la sociedad urbana que más "proletariado i nterno" (usa " proletario" e n su significado
veces, y con más éxito, salió a conquistar otras regiones. origi nal, que nosotros reemplazamos por "marginal"), dis­
- Asia Sudeste: Esta es otra constelación de pueblos o paí­ conforme con la marcha de las cosas, y en oposición a las
ses en constante comercio y guerra desde antes de urba ni- mi norías dominantes, y florece en la sociedad fi lia l , sirviendo
7arse, hace apenas dos mi lenios. Fue un nudo comercial de de cordón umbi lical entre las dos . Más aún, el principa l
primera magnitud, no sólo por sus especias, sino como lu­ "objetivo" de estas civilizaciones sería gesta r y transmitirse
gar de encuentro de indios y chinos, y luego árabes y euro­ estas Iglesias U niversales, ta l corno el papel de la relación
peos. Su interés para nosotros, antes de sus guerras de padre-hijo en biología es transmitir el materia l genético.
liberación de este siglo, es la faci lidad con que absorbieron Esta teoría no es casual: para Toynbee la salvación de la
humanidad se halla en la iglesia cristia na, de m odo que no
estilos extranjeros y aceptaron una total dependencia cultu­ es raro verlo realzar el muy importa nte papel que ésta tuve
ral de India y China -con la debida heterogeneidad y fluc­ hasta convertirlo en el fin principal de la evolución • h istórica .
tuaciones- a pesar de no haber sufrido grandes presiones corno religión nacida del proletariado romano y convertida
militares de ellos ( los chinos hicieron a lgu nos intentos en en col umna vertebral de la sociedad occidentaL
Vietnam; los i nd ios hicieron en Sumatra su única conquista Un marxista di ría que segú n ese m ismo esq uema, toca ría
militar: la captura del reino de Sri Vijaya por los cholas de ahora el turno a l marxismo, corno ideología -atea - d e l
India sur). No les molestaba declararse vasal los chi nos y proletariado i ndustrial bajo el capitali smo, y col u m na verte·
adoptaron su sistema burocrático, pero su religión y arqui­ bral de la sociedad socialista futura . Pero para Toynbee t!l
tectura eran indias, mezcla increíble de hinduismo y budismo, caso no es el mismo: ni cree que el ma rxismo sea la ideología
a lo que se agregó después el Islam, hasta ser todo devo­ de los margina les ( los obreros industria les no son margi na·
rado por el imperialismo europeo. les), ni cree que el capita lismo esté aún en la fase de
decli nación en que se hallaban los romanos, n i quiere q u e
.-4> -::- A esta a ltura es conveniente aclarar un poco más el
.

la sociedad futura sea socialista.


·concepto de "esti lo", sobre todo para compararlo con el de Para nosotros, los ID'3._i!s!���,·�-��llc:>s. de vida son _ solo los tres
sociedad o civilización, que acabamos de ejemplificar histó­ que jalonan la escala tempora l anterior: el agrano pre-urbano,
ricamen te. Ambos son bastante arbitrarios, por supuesto, y el histórico (de la revolución urbana a la industrial), y el i n ­
sería poco constructivo intentar definiciones estrictas. Baste dustrial. Son los únicos comparables con el socialismo en
{!ecir que cuando una sociedad dura "muchos" siglos, es cuanto a la profundidad y extensión del cambio que implica
muy probable que sufra cambios de esti lo: así la llamada éste en las estructuras y relaciones socia les, en las formas de
Sociedad Occidental -con bastante derecho pues mantiene trabajar, en el pensamiento y en las actitudes. Hubo sin
{!esde hace milenios su identidad cu ltural- muestra estilos embargo otros cambios i m portantes, sin llegar a la magnitud
tan diferentes como el feudal y el capitalista. Otras socieda­ de éstos, que pueden dejarnos enseñanzas úti les, pero ne­
des, como la egi pcia antigua, duran también mi lenios pero cesitamos entonces algún criterio objetivo para distinguir Jos
no muestran cambios ni lejanamente comparables a éstos. importantes de los secundarios; los "cambios de estilo" de
¿En qué consisten estos cambios? Algunos filósofos de la los "cambios de moda".
Historia han clasificado los posibles estilos, según caracte­ En princi pio el criterio es sencillo: hablaremos de "cambio
rísticas que a cada uno parecieron importantes, tratando en de estilo socia l" cuando éste afecte a toda la población, y
genera l de resumir en un par de rasgos sa lientes el "espí­ "variedad o moda" cuando afecte a las m inorías dominantes.
ritu" de la época. Spengler habla de cu lturas-civilizaciones y muy poco a las mayorías dominadas. Este criterio lo a pli·
a políneas, mágicas y fáusticas; Sorokin las clasifica en sen­ caremos a aquellos cambios considerados importante$ por
soriales, idealistas e ideaciona les; Schubart distingue cuatro sus contemporáneos o por a lguna escuela histórica, sin preo­
prototi pos: armonioso, heroico, ascético y mesiánico. Marx cuparnos por descubrir otros hoy ignorados.
y Engels distinguen los "modos" esclavista, feuda l, ca pita lis­
ta y asiático, más el socia lismo-comunismo; Ribeiro reelabora
El m ismo criterio sirve para diferenciar entre creatividad
" profunda" y "acotada" o "decadente". La creatividad pro-

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 62 Ose a r Va rsavsky Esca l a M a c ro h i stórica o d e las C i v i l izaciones 1 63

funda o revolucionaria beneficia a toda la . población, o pqr rición de las legiones roma nas fue u n cambio i m portante
lo menos a las mayorías, produciendo un cam bio de esti lo. -negativo- en su defensa contra invasores, m a l compen ­
La otra afecta principalmente a mi norías y produce cambios sada por los ejércitos feudales. Para los pueblos d e l Medio
de moda o ni siquiera eso. Oriente, el paso del terror asirio a l a paz aqueménida fue
Esto es sólo un caso particular de una regla más general un cambio importante, como para los chinos la o rganizació n
q ue diferencia una creatividad revolucionaria · o aceleradora de s u sistema administrativo.
de otra reformista o acotada. La creatividad es acotada cuan­ En cuanto a la opresión, se trata de cambios soci a les, con;)o
do se li mita a buscar variantes y nuevas combinaciones con la aparición de las castas, o de nuevas clases dominadas
elementos dados, respetando límites también dados, como que a l ivian la opresión de las anteriores (como proletariados
un n i ño i nventando modelos con un juego para armar: lo urbanos y externos o colonia les) , o variantes gra ndes en el
trato, corno la crueldad de los conqu istadores o las condi·
cienes de trabajo de obreros, siervos y esclavos.
llamaríamos revolucionario si además i nventara nuevas pie·
zas, o mejor nuevos juegos.
Variedades de una especie, o de un estilo artístico; teoremas Mucho menos sentida fue la opresión en otras zonas, corno
de un mismo sistema axiomático; desarrollos de un mismo la falta de participación. No hubo muchos de estos cambios
paradigma científico; usos de una m isma herrami enta, son socia les, y los que hubo fueron casi siempre consecuencia
ejemplos de creatividad acotada, que de paso nos i ndican de mejoras en la productividad, en la seguridad o e n la ideo­
lo relativo del concepto (es e l mismo caso de la definición logía. El único frecuente e importante está relacionado con
de "jaula": si las pa redes están muy lejos prácticamente no la defensa, y es la esclavización, deportación o genocidio en
se diferencia del espacio libre). grandes masas debido a conquistadores m i litares y a luchas
En nuestro esquema' explicativo, basado en factores l imitan· ideológicas. Esta amenaza pesó más que la explotación co­
tes, más que determinantes, la creatividad es revolucionaría tidiana sobre los pueblos de la antigüedad, y les h izo tolerar
cuando rompe esos límites: crea nuevas tecnologías o re­ altos grados de opresión por parte de quienes prometían
cursos o ideologías, o "relaciones de producción". defenderlos contra los extranjeros i nvasores, o los herejes.
De todos modos no nos vamos a preocupar mucho por es­ En el campo ideológico hubo muchos cambios interesantes

entre estilo y moda. El criterio será .siempre de conveniencia


tablecer límites precisos entre esos tipos de creatividad, o entre las minorías, en la época clásica, pero sólo se exten­
dieron entre las mayorías en pocos casos, y siempre bajo
para n uestros fines constructivos. Seguramente no nos con· la forma de nuevas religiones. La idea de que la vida ven ­
viene hablar de un "estilo occidental" para toda la sociedad t� rosa en e l más al lá n o estaba reservada a los poderosos,
europea desde la Edad Media, sino dividir por lo menos en smo al a lcance de todos los creyentes, y que en 'el cielo
las clásicas etapas feuda l, mercantil y capita lista-industria l, tenemos un Padre, y sobre todo una Madre, significó sin
con sus sucesores actuales. Toda la evolución de u n pueblo duda u n gra n consuelo para los oprim idos, i n dependiente·
puede considera rse como un estilo "esencial", o cu ltura de mente de que mezclaran estos conceptos con supersticiones,
id ? la_trías y ritos tradic�onales. Ni la ciencia griega, ni la
también puede llamarse esti lo (Y sufre a su vez una evolu·
tondo, q ue sufre diversos ca mbios, cada uno de los cuales
rmst1ca md1a n1 el tom1srno tuvieron n ada que ver con e l
ción propia). En resumen, téngase en cuenta que no hacemos pueblo.
en a bsoluto cuestiones de nomenclatura y usaremos el tér· Tampoco afectan a éste las formas de gobierno: monarquía,
mino que más a propiado parezca, siem pre en su sentido ari �tocracia, repú � lic� e i ncluso democracia tipo Atenas, sólo
más usua l . 1nc1den s�br� él md1rectarnente. Sin e mbargo, aceptaremo.!.
c?mo un md1cador de la im portancia de un cam bio la mag
� 5. - Para concretar más, especifiquemos que los grandes

l'
nJtud de las modificaciones q ue obliga a hacer en las leye�,
V cambios para la mayoría de la población son los que se e instituciones mayores.
,; refieren a sus tres problemas principa les, ta l como los enun- Entiéndase: no es que la i mportancia del cambio resida en
ciam � � en la esca la a nteri<;Jr: su �sist_encia:defensa-seguridad, sus aspectos jurídicos, sino que éstos son un síntoma muy
vís! ble y práctic·o; no hay cambio i m portante q u e no se re ..
aplastamiento de la creatividad popu lar y retraso con res­
_
opresJon -explotacJon, y a henac1on JdeologJca-inmadurez, o
fle¡e _ e n las leyes, y recíprocamente, cambios e n las leye�.
pecto a la concepción del mundo que conviene a sus intere­ pnnc1pales -es decir, las q u e la misma sociedad considerz1
. ses en cada época ( i ncluyendo partici pación en el caudal de principales- reflejan casi siempre gra ndes cam bios rea le�,
conocimientos acumu lados por las minorías). Así las herra- ( pe_r� ya hemos dicho que eso vale para las leyes de u so
mientas de hierro o la i ntroducción de la papa fueron cam­ ¡udJctal, y no para las declaraciones generales como las cons·
biOs I m portantes para la a li mentación popular, y la desapa- tJtucJones). Más aún, la discrepancia entre u n c uerpo jurí·

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 64
1 65
Osea r Va rsavsky
Esca l a M a c roh i stórica o d e l a s C i v i l i z ac iones
el funcionamiento real del sistema, es decir, el grade
de i legalidad reinante, es un buen síntoma de que la socíedac
clico y
tec nológ icos convi e n e conocer a fondo para n o cometer erro­
requiere un cambio. res gruesos en la transici ó n a oc 1
una s eda d nueva.
Los indicadores "profundos" más difundidos son dos: e ' Esta s condici ones de coherencia y lapart1c1 pac1on en
e l las
estado de las fuerzas productivas, propuesto por los " m a tt:·· de tuerza s p o l íticas y grupos socia les h a n te n1do algu nos m·
ria l i stas" y en especi a l los marxistas; y la cosmovisión e tento s de forma liza c i ó n que estánen pleno desarro l l o , y aun
religión o f i l os of í a dominante usado por los "idea l i stas" (quf
bieri ( 1 6) , Jacovkis-Sena -Varsavs l<y ( 17).
alguna s a pl icaciones p r cti á ca
s: véase a lc g o - Sai nz -
C a n De
Bar·
en general no aceptan este apelativo).
Como hemos dicho, en el largo plazo nosotros no considt··
ramos úti l buscar relaciones de causa efecto, sino más b i en 6. - Aceptarnos p u e s que vale la pena d i stingu i r c i 10 rtas
" u n idades rnacrohi stórícas" -en concreto las que m encio­
factores limitantes: u na causa o fuerza favorable sólo aclara
las cosas cuando es de duración limitada o a pa rición repen
3
ti n a . Lo que nos i n te res a en esta escala es identificar aqu€'·
namos e n e l parágrafo y las m uchas otras q ue h a b ría que
agregar para comp letar la l i sta , j u nto con los centen a res de
"�ociedades esta ncadas" que estudian los a ntropól ogos-,
!Jos factores permanentes que más pueden obstru i r u n pro·
aqu1 a eso, Y
que d u ra nte ci erto t i e m po m a ntuvieron u n o o va �i o s estilo:;,
ceso de cambio y q ue no son evidentes en la acción política
� va le ta m bién la pena a n a l iz a r cómo d i c h os est i l o s y so­
coti d i a n a : y por otra parte, cuáles son las "zonas" por dond�
de vida sucesivos e n e l sentidO que damos
es mas fácil que se inicie un cambio de estilo.
q e
Aceptaremos un principio de coherencia entre las zonas de sociedades a parecieron y cómo en a lgunos casos fuero n reem-

actividad, según el cual todo cambio que se inicia en una la za dos por otros.
p
. . . , .
zona encuentra una �esistencía en las demás (y en ella mis· Analizaremos su evo l ución, en p n mera aprox1mac1on, median­
ma) que puede anularlo, pero si esto no ocurre, el ca m bie te u n esq uema q u e tiene la desventaja d e ser rnuy general
se d ifunde a !as demás zonas con diferentes retardos. " D i ·
y casi tautológico, y la ventaja de a p l icarse entonces a cas1
todos los sistemas a biertos q u e nos mteresan: sociedades,

· . [E.
fundirse " significa que en las otras zonas a parecen cambios. esti los, procesos p o l íticos, i d eologías, pa í ses, i n st i t u ciones
coherentes, que eliminan esas resistencias al cambio origina•. ( para otros casos, ver Apéndice) . Lo l l a m a remos esq u ema
como hemos dicho. de "evo l u c i ó n c a n ó n i ca " por esa rn 1 s m a gener l i
.
l materialismo histórico afirma que los cambios im portantes
a da
d cas1
empiezan siempre en la zona económica, y de allí se di­
vacía que tiene.
Por e l solo hecho de hablar de " ca m b i o de est i l o " o de


funden violentamente a 1a "superestructu ra" es decir, a las sociedad estarnos a d m itiendo q u e hay a lg o que se termma
,. zonas ideológica y organizativa, pasando por las relaciones -el estilo viejo- y al
go que e m p i eza y l o sustituye, y que
,, soc iales . Esta ley parece ser más vá lida en la escala globa: a lguna ,
sera a su vez sust1·
probablemente en época futura

to" y "
� e en ésta o en las posteriores. tuido por entonces la tendencia a a p l icar
térm i nos " nac i m
. otro. Es natura l
n resumen, en una sociedad los cambios de estilo no l>t: tos ien muer te " a todo estilo, cu ltura ,
dan en todas las zonas simultáneamen te ni con la misma i l ci n , institución corno sinón i m o d e "c i e o"
om nz
intensidad, y es muy interesante ver por dónde comienzan y y
c v i iza ó país,· o
"final" sin necesi da d de q u e eso
implique extenderles otras
si los problemas de poder y transición son los mismos en
todos l o s casos.
propiedades del naci miento y m u erte de orga n i s m o s bio-
ló gi cos . . .
Cada: zona entonces tendrá su estilo, y entre todas forrrHof• Por s u puesto, desde a ntiguo se cedió a la tenta c 1 o n de
el estilo general. Se supone que en una sociedad con larga la e corno mfn � cl � ,
ma­
t , a las que d e i n mediato se ad¡ u d1 c a ba n
extender a na log í a , i n terca l a r etapas

n en t s a l a s
estabilidad, todas las zonas han ido ajustando sus esti los durez, vejez. e c.
hasta lograr una coherencia apreciable entre ellas (e í nter· características corr po di e
es imagi nadas para los.
namente en cada una de ellas) por mecanismos institucio· hombres: frescura y m t i m ,
is ic s o fuerza a p lomo, he o n i mo
y d s
nales o no, que todavía no están bien estudiados: véase y ra cí l m.o , cuyo defecto
ona is pri ncipal n o es que no se
D o m i ngo ( 12). cumplan en la rea l idad, sino que aun cuando se c u rn_ple� ,
veces es evidente que una zona torna l a " i n iciativa ' ' e están asociadas ta n fuertemente a otros conceptos ps1colo··
gicos, q u e en vez de ayudar a p �� sar,_ _con; � nden. Eso es
A
i flu ye decisivamente sobre las demás. En otros casos igual·
n
mente importantes y claros, otras zonas frenan o i n h i ber, la lo q u e ocu rre a la mayoría de los mtU1t1vos . Sm � rn bargo., ,
di f u s i ón de un cambio inicial -factores lim itantes- y pue · buscar etapas o fases para la "vida" de una soc1edad es
den a n ularlo en su misma zona de origen. En ambos cas.os también natural, sa lvo. que se crea que u n estilo no sufre
se trata de un proceso 'que por sus a spectos políticos y variaciones dignas de menci ó n desde que nace hasta que
muere, o que se decida l lamar cambio de estilo a cada una
La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar
Esca l a M a c ro h i st ó r i c a o d e l a s C i v i l iz ac iones 1 67
1 66 Osea r Varsavsky
de esas variaciones. Además de natural será útil si esas 1200, donde hubo una concentración de nuevos ideólogos
etapas -esa "estructura dinámica"- se repiten en muchas --Abelardo, Bacon , Lulio, Tomás de Aquino-, pero sin el
sociedades, porque entonces, si logramos identificar e n qué éxito de Lutero, tres siglos después.
fase estamos, podr� mos decir . a lgo sobre lo que nos espera: No_s conformaremos pues con aceptar que todo pueblo, país
o epoca que haya merec1do un nombre, e m pezó su historia
cual. es la fase sigUiente, y cuales no (y siempre en términos perceptible en algún momento y desarrolló ciertas caracte·
de probabi lidades). N i más ni m enos, ha sta aquí, q ue el rísticas, origi na les o copiadas, q u e perduraron en lo esencial
saber la edad de un hombre nos dice a lgo sobre su futuro. pero sufriendo modifica �iones, hasta que fueron reem plaza :
Eso es lo que q uiso decir Spengler cuando con u na fanfa­
al país o _la época, o muchos proponen cam biarlo. Esto es
rronería poco común expuso su método para estudiar e l das por otras ya tan diferentes que se cambió el nombre
pasado y el futuro -qu e por otra parte ya había sido ex· una especu:1 de ciclo: naci miento, crecim ie nto decad encia o
puesto por Dani levsky 50 años a ntes-, l levando esa idea declinación , y m uerte con nacimiento de a l go nuevo, pero
de isomorfismo entre las estructuras dinámicas de los pue­
blos hasta tal gra? o d � �e�alle que descubre corresponden­
con fluctuaciones, retrocesos y repeticiones en cualqu iera de
cias entre personajes h1stoncos, como Alejandro y Napoleón, esas fases (que en resumen son dos: ascenso y decli nación '
o "cu ltura y civilización" . en la terminología de Spengler).
� ue por supuesto o son triviales o sólo son evidentes para _
No es un c1clo exacto, s1no Irregular en todo sentido: dura ·
el. El descubnm1ento de que los historiadores europeos ha­ ción tota l o d e s u s fases; i ntensidad, aceleraciones, ciclos
bían cometido el grave erro'r de poner a Europa como e l dentro del ciclo princi pal, etc., etc.
centro del mundo, y q u e los egipcios, chinos o mayas tenían Podemos creer en esta "evolución canónica", porqu e como
derecho a relatar su propia historia sin referirla a sucesos lo demostraría cualquier análisis con sentido estadístico de
europeos · (como la clasificación en Edad Antigua ' Media
Moderna), l levó a los filósofos tipo Spengler al otro extrem� la mu ltitud de factores de q u e depende la marcha de una
sociedad, lo extra ño -extrañísimo- sería q u e ocurriera otra
de afirmar la completa equ ivalencia histórica de todos los cosa, y por eso la vemos aparecer en todos los n iveles de
· pueblos -lo cual es mucho más que la equivalencia ética organización (Apéndice). En rea lidad este esquema es casi
de sus valores-, y como consecuencia a tratar a la sociedad t � utológico: no dice na_da que no sea deducible para cualquier
actual como "un caso más" al cual se a plican las m ismas s1stema ab1erto complicado.
leyes. A � arx no le � reocupó el problema completo de la evolucióñ.

I
N osotros corremos menos riesgo de caer en estas exagera· soc1al, s1no solo el momento de la muerte de u n sistema
c1ones, ya que el panorama obtenido en la escala global nos modo de producción, y nacimiento del n uevo, para el cual
obliga a recordar que ésta es la única sociedad q u e "explotó" propuso como ley general histórica la revolución de una ¡
1mpon1endo su cultura a todo el planeta y amenazando a l a cla �e en asce � so contra la q u e detentaba el poder de lal
humamdad entera con reales peligros de extinción o estan·
camiento. Esto no nos i m pide buscar analogías entre esta sociedad agoruzante. Habla sin embargo de fases a lgunas: \
veces_, sobre todo para senalar _ que no pueden cam biarse;
sociedad y otras, sino que da un criterio para descartar cierto por Sim ples deseos de apresurar el momento revolucionario ¡
Y que éste no l legará hasta q u e la sociedad anterior n�·;
tipo de simi laridades que resultan de mínima i mportancia
frente a nuestros objetivos y problemas. Así no se nos ocu· haya "agotado todas sus posi bilidades" e n el desarrollo de 1·
rr� rá buscar en la arquitectura o la música � el concepto de las fuerzas productivas que le son típicas. .!--.,

n umero el md1cador de las fases de un estilo o de las di·


ferencias entre éstos ( pero ya que otros se �olestaron en E n r_El(l licl_a� sólo analiza un caso histórico -el nacimiento
buscar!? , no viene mal tener en cuenta las corresponden .. de la sociedad capitalista� y predice u n mecanis rt1 o pa ra
c1as mas conv111centes que ya hayan sido descubiertas). la l legada del socialismo. Antes del capitali smo distingue tres;
Tampoco se nos ocurrirá buscar ciclos exactos a l cabo de modos de producción: ''asiático", "germá nico" (luego feu­
los cuales supuestamente se repiten ciertas características dal), y "esclavista" que provienen de las tres formas bá­
esenciales. De estos se han propuesto m uchos y por motivos sicas de propiedad de la tierra o el ganado: comuna l-colee·
realmente extraños (como el ciclo de 1 1 años para fenó­ tiva; i ndividual o � rivada; y m ixta, con u na parte privada y
otra comunal, admm1strada por a lguna autoridad. Este no es
menos económicos, ligado a la a parición de manchas so­
lar�s). Los más popu lares: 15 o 25 años para fenómenos. un . asunto t?ta l mente aclarado entre los marxistas. por su
d1f1cultades .
mtnnsecas para dar definiciones que se adapten
poht1cos, un m1 len1o para los históricos, y uno de a proxima·
U!üeai'J
damente 500 a 600 años en el que han aparecido la mayoría l ;�s tipos
a tod_os los casos, y porqt� � _Engels cons!{.'!Y.é.,99-!L,EJ;�
del de·
-·dejando de lado el "as1at1co"- u na t�orí�
(·- 1100) hasta Marx (1800), con un relativo vacío en e l
de los grandes reformadores doctrinarios, desde Moisés ' '"
sarrollo huma no, en la que el esclavisrrfo ' e ra segu'ido por

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 69
168 Ose a r Va rsavs ky
Esca l a M a c rohístórica o d e las Civi l iz aciones
el feud a l i smo y éste por el capita lismo, lo c u a l en el mejor
de los casos sería cierto para E u ropa. ració n -rea l i mentación positiva- term i n a ba siendo equili­
Pero i n dependientemente del n ú m ero de tipos, modos, épo· b rada por la aceleración más rápida de otro factor l i m ita nte,
cas o estilos que convenga d i stinguir e n la rea lidad h i stóri ca , hasta q u e a lguna " m utación" o revolución tecnológica -ca m·
e s correcto lo q u e hay d e s u stantivo e n las afirmaciones de bio de estilo- hacía rei niciar e l ciclo. Hoy todavía ganan
M a rx recién mencionadas: es difíci l que unf! sociedad m u e ra las fuerzas expa nsivas pero y a s e está percibiendo que la
o ceda el paso a otra en cua lqwer fase de su desa rrollo, escas ez d e recursos actuará como rea l i m e n tación n e gativa,
como e s a n o r m a l q u e u n h o m b re m u era a ntes de s u ve jez. sr es que no se le adelanta n a lgu nos probables c o n fli ctos
o que una mujer tenga un hijo a n te s de cierta edad. Lo q u e socia les . .
e s o i m plica, para e l e n foq u e constructivo, e s q u e entonces En este ejem plo la evol ución ca n ó n ica en su ú ltimo c i c l o es
hay que estudiar mejor c u á le s son esas fases d e evo lución i n com p leta : sólo hemos experi m e ntado h a sta a hora s u fase
soc i a l , para poder deducir en q u é momento se están "ago­ ascend ente, pero tenemos la seguridad c o m pleta-por. las
ta ndo s u s posi b i l i dades" y poder planear a s í n uestra estra leyes del m u ndo f í s i co- de que esa fa se term i n a rá, y
ven d rá por lo menos u n esta n c a m i ento. La declinación puede
esta r m uy cerca o muy lejos, según sea el estilo q ue se
teg i a ; si no, n u estro papel se red u c i rá a explica r , después
de cada revo lución fru stra d a , q u e e l fracaso se debió a que

fpasivo del. i n te lectu a l doctri na rio -que el mismo M a rx re·


ttodavia no se había l legado a la fase a propiada. Este pa pel i m ponga para efect u a r e l f renado. Es útil poner a este caso
un nom bre d i ferente -"evolución explosiva"-, defi n i d o por
' jchazó explícita m e n te- resu lta u n poco forzoso si no se un la rgo y lento crec i m i ento i n i c i a l seguido por u n a s ú bita
¡avanza más a l lá d e esas frases abstractas. E�celeración , muy fuerte pero corta.
De a h í n uestro i nterés e n a n a l izar con más deta l le la evol u · Este ejem plo tiene ya a lgún conten ido s u stantivo, p e ro no
ción de c a d a pueblo, s u s modos d e producción y esti los, debemos olvidar que e l esq u e m a general de evoluc i ó n canó·
cosa que por desgracia n o podernos hacer más que muy n ica es sólo un ma rco conve n i e nte para empezar a decir
e mbrionariam ente e n este li bro. a lgo. Su contenido propio e s n u lo, a u n q u e no lo pa rece
cuando se la expresa en términos de connotaciones m í sticas,
7. - S i n entrar todavía a la estructura, es cómodo h a b l a r como la "teoría " d e l yi n-ya ng, las dos m i steriosas f u e rzas
en térm i nos de "fuerzas" o ' ' factores" favora bles o desfavo­ cósm icas que prod u c e n , oh m i l agro, una fase ascen d e nte y
ra bles al crec i m i e nto -exp a n sivos, o l i m itantes, o destructi· otra descendente en la vida de c ua lquier cosa .
vos, etc.-, y a u nq u e decir que en la declinación "las fuer­ Así cuando vemos q u e un i m perio se forma un ifica n d o una
zas d e structivas s u peran a las expansivas" o q u e éstas " se constelac ión de peq u eños estados y más adelante v u e lve a
agota n " es otra vez p u ra ta utolog í a , sugiere por lo menos subd ividi rse y después a reu n ifica rse, no es necesario perder
buscar e m p í ricam ente esas fuerzas y sus características y t i e m po m a ravi l lánd ose a nte la presencia d e esos ciclos -co­
tiene la ventaja y el peligro de esti m u l a r los a n a logías con mo hace Toynbee por ejem plo- sino q u e se debe p a s a r a
·
fuerzas o factores físicos, bio lógicos y psicológicos. Así ya descri b i r características espec íficas, por ejem plo si f ueron
no e s tautológico ·-puede ser fal so- decir que u n a ideolo­ m uchos - " modelo c h ino"- o uno solo esencia l m ente
gía m a d u ra es un factor l i m itante del crec i m i ento, siempre � " modelo helénico".
q u e - se d iga cuándo es " m a d u ra " u n a ideología, y cuándo E n especial parece i m porta nte sa ber s i s e trata d e l caso

En parti c u l a r esta i magen causal induce a b u scar efectos de


se h a " l i m itado" u n a tecnología. "explosivo" o no, cosa que puede cam b i a r toda estrategia
y toda i nterpretación. Es curioso que este caso no haya
"rea l i m e ntaci ón " . E l éxito facilita n u evos éxitos, y el proceso sido considerado s i stemática mente por n a d i e , a pes a r de su
se acelera , h a sta chocar con l í m ites q u e no sabe s u pera r i m porta ncia práctica. Ta l vez la explicación se encue ntre en
(por ejemplo el agotamiento de recursos q u e con sume en su que la vida h u m a n a , que es el modelo c o nfesado o no de
expa n s i ó n ) . A partir de a l l í lo más q u e puede pretenderse es todos los macro-hi storiadores, no parece presentar e s e fenó·
con servar el n ivel a lcanzado, mientras no haya un cambia meno, y para las estrellas se conoce h a c e relativa m ente
de estilo q u e venza esa s l i m itaciones. poco. S i n em bargo q u eremos hacer nota r de pasada (ver
U n a a p licación se n c i l la e s la q u e h i cimos s i n deci rlo en la Apéndice) q u e en realidad los h o m bres ta m bién "exp lota n " .
esca la globa l: el si stema es la h u m a n i dad, que crece extra­ pero, corno a las estre l las, sólo ocu rre eso a una m i noría.
yendo a l i m ento a l medio a m bi ente: s u i n d i cador es la pobla · Dicha explosión es bien conocida por todos los h i storiadores
ción. Vimos q u e a l principio h a bía factores externos l i m itantes " heroicista s " : e l genio, el héroe, o s i m p l e m ente el hombre
--el c l i ma glacia l-, y vimos cómo e l crec i m i e n to era m á s famoso h a tenido en u n momento de su vida una a ctividád
rápido en seguida d e s u perarse e s a tra ba; pero e s a acele- supernormal que h a sido perc i bida como a lgo extraordinario
por los demás hom bres de su época o de l a posteridad . Decit

La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional - www.labaldrich.com.ar


1 70 Esca l a M a c rohi stórica o d e las Civi l izaciones 171
Osea r Va rsavsky
que Homero es una "supernova" es más que una metáfora; de vida (que cuando es origi nal cons�it�ye una "aceleración
es una analogía de estructuras dinámicas. En cuanto a la evolutiva", en la termi nología de D. R1be1ro). . .
utilidad d e esto, se verá. Nótese que este concepto d e ex· Este nuevo estilo reemplaza a uno antenor que extstta en
plosión no incluye ningún ju icio de valor, ni para hombres esa misma región o que tenían _ los ante �� sados del pue_blo
n 1 para estrellas, y tam poco implica ninguna fuerza miste· que estudiamos, según sea el h t lo que el ijamos para deftntr
continu idad (en general una mezcla d e los dos, pero hay
riosa de las q u e tanto aman los filósofos de la histori a. Por casos extrem;:,s de pueblos en diáspora, como los ju ? íos,
cuyos ca mbios de estilo � o están �i)a ? o7 a n ingu n a reglón)�
simple azar, es de esperar que entre tantos sistemas hay;:,
En este sentido toda soc1eda� es . htja . de o_tra, Y a ve�e"
algunos con propiedades muy a partadas del va lor centra l es·
tadístico; lo extraño sería que eso no ocurriese y revelaría esta filiación se mantiene a traves de mdentos, n ece� ttan·
entonces a lgo sobre la estructura i nterna de ellos, así como
la prohi bición de su perar la velocidad de la luz revela muchc: dose cataclismos para i nterrum pi rla, o sea para producir un
sobre la estructura del u n iverso. Cada a normalidad tiene su cambio tota l de estilo. . , de una
sociedad, a partir de un cambio de estilo . Lo hare mos P �l·
Demos entonces el esquema canónico de evolucton
q uiere ninguna explicación general; su no existencia sí 1<1
explicación específica; l a existencia d e a norma lidades no re·
mero a grandes rasgos, detallando _luego las . !ases que r;! a s
·
exigiría. nos i nteresaban, y sobre todo la pnmera , el nac1m 1ento o
8. - Con este esque ma canón ico como armad i niciación del cambio.
mas a analiz ar ahora la evoluc ión de sistemura lógica, va·· · Por qué se produce u n cambio de esti lo? Para Toy n bee, se
siemp re en funció n de nuestro objetiv o: busca as histór icos,
r eleme ntos
�rata de la "respuesta" a u n " desafío" i nterno o ex�e �no que
que ayude n a lograr un cam bio de estilo sLJfre la sociedad: los más frecuentes sor- de ttpo ftstco (do·
cierta direcc ión. Al mismo tiempo veremos revolu cionario en
hasta qué punte
minar a la naturaleza) o m ilitar (invasiones por otros pue­
el mismo esq uema es útil para a na liza r com blos), pero los hay de todas cla_ses. Es otro caso de una
ese proceso de cambi o, como por ejemp lo ponent es dE· metáfora vacía -porque cualquier neces1dad o problema
o doctri nas, o socied ades más peque ñas, partido s polític os puede describirse como un "desafío"- pero q u � m uchos
actua les. La tarea se hace más difícil, como como los paíse� encuentran estimula nte. El hecho rea l es q ue, tratandose �e
la socied ad q ue quere mos cambi ar es
sabem os, porque hombres, cada vez que los vemos esforza rse po � ca f!� btar
la única que ha sido algo, pensamos que hay un motivo para e llo: la msattsfac­
"explo siva", y este eleme nto es tan impor _
validez a mucha s compa racion es. Tendre mostante ver que quito ción con el estado de cosas. Entre esos mot1vos d e� ca rt� mos
ces cuá les caract erístic as siguen siendo válidaque enton· el aburrimiento; por el contaría, aceptamos un p_n nc _t p.to de
explos ión de este tipo� s durante una i nercia, según el cual un estilo qu � hoy da sattsfacctón a
El sistem a es enton ces un pueblo , nación , socied ad todos los grupos sociales perdurara m 1 entras no camb1en
lizació n: i nicialm ente, gente que vive en una región o civi· esos grupos o las condiciones ambienta les.
pa rte un idiom a, tradic iones, medio s y com· Este principio se a poya en el a parente estancam .t e �to ? e
i nterca mbio y a lgún ti po de organ izacióde produ cción y de
n y a utorid ad " leg·, .
muchísimas tri bus pequeñas, sobre todo cuando estan a1s·
ladas en un "nicho ecológico" donde han encontrado un
equilibrio entre el alimento ? i s ponible con ciertas téc � icas, . Y
tima " de las que hemo s visto (habrá tambi
pero estos, por defin ición, no inter