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Nora Aquín

El Trabajo Social en Argentina viene avanzando decididamente en


el campo de la investigación social, tanto en términos cuantitativos
como cualitativos. Ello nos fortalece como profesión, al situamos
no solamente en el plano de la atención de las necesidades, sino de
su argumentación vdefinición. Prácticas y experiencias
Sabemos que existen distintas instancias institucionales para de investigación
desarrollar la investigación. la presente publicación da cuenta de
las producciones alcanzadas en el Programa de Promoción de la desde el Trabajo Social
Investigación, de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad
Nacional de Córdoba, que ha generado un espacio de convergen•
cia entre docentes-investigadores, colegas del ejercicio profe-
sional vestudiantes, en torno a interrogantes que surgen desde los
distintos espl:ios de intervención. Creemos que allf radica su
riqueza, v por eso pretendemos abrir el camino hacia la consti-
tución de redes que, al compás de su crecimiento, impulsen la
reflexión vla creatividad en el día a dfa de las teorías vprácticas de
intervención social.

ISBN 950-802-217-5

EDITORIAL
1
9 789508 02 2 172 EDITORIAL
Reconstruyendo
·1o social
Prácticas y experiencias
de investigación
desde el Trabajo Social

UNIVERSIDAD DEANTIOQUIA
BffiLIOTECA CENTRAL <
Colección CIENCIAS SOCIALES
NOVEDADES
Gerencia social.
Un análisis crítico desde el Trabajo Social
Freddy Esquivel Corella
La sociedad de beneficencia.
Lo oculto en la bondad de una época
Alejandra Facciuto
El Trabajo Social y la Cuestión Social.
Crisis, movimientos sociales y ciudadanía
Reconstruyendo
Silvia Femández Soto (coordinadora)
Búsquedas del Trabajo Socia/latinoamericano.
Urgencias, propuestas y posibilidades
lo social
Ana Ruiz (coordinadora)
Trabajo Socia/latinoamericano.
A 40 años de la Reconceptualización Prácticas y experiencias
Norberto Alayón (organizador)
La profesión de Trabajo Social. ¿Cosa de mujeres?
de investigación
Estudio sobre el campo profesional desde la perspectiva
de los trabajadores sociales
desde el Trabajo Social
Alicia Genolet (directora)
Trabajadores sociales en la historia.
Una perspectiva transformadora
Carina Berta Moljo Nora Aquín
Abuso sexual y malos tratos contra niños, niFzas y adolescentes. (Coord inadara)
Perspectiva psicológica y social
Eva Giberti (compiladora)
La institucionalización de la locura.
La intervención del Trabajo Social en alternativas de atención
Lucía del Cannen Amico
Glosario de Temas Fundamentales en Trabajo Social
Carlos Eroles (coordinador)
Reconstruyendo lo social.
Prácticas y experiencias de investigación desde el Trabajo Social
N ora Aquín (coordinador)

EDITORIAL
Buenos Aires
Reconstruyendo lo social : prácticas y experiencias de investigación
desde el trabajo social 1 coordinado por Nora Aquin - la ed. -
Buenos Aires : Espacio Editorial, 2005. Introducción
192 p. ; 23x16 cm. (Ciencias Sociales)

ISBN 950-802-217-5

l. Trabajo Social. l. Aquin, Nora, coord.


CDD 361.3

La presente publicación es producto de un conjunto de investigaciones


desarrolladas en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional de
Córdoba, en el marco del Programa de Promoción de la lnvestigación 1 , el
cual surge a partir de la constatación de la existencia de un conjunto de ac-
ESPACIO tividades de investigación generadas por egresados de la Escuela de Traba-
EDITORIAL jo Social, sean docentes o en ejercicio profesional que, al no contar con un
editora - distribuidora encuadre institucional que las avalen, permanecen como una producción
importadora - exportadora oculta, carentes de reconocimiento y de posibilidades de difusión.
Simón Bolívar 547, 3° p. Of. 1
(C 1066AAK) El Programa tiene los siguientes objetivos:
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Tel.: (011) 4331-1945 • Propiciar el desarrollo de investigaciones en la Escuela de Traba-
E-mail: espacioedit@ciudad.com.ar jo Social.
www.espacioeditorial.com.ar • Generar espacios de inclusión de investigadores en calidad de di-
rectores, co-directores o integrantes de equipo.
Corrección: Ernesto Gutiérrez • Reconocer a través de aval académico el desarrollo de investiga-
Diseño de Tapa: DONAGH J MATULICH ciones relacionadas con el campo problemático de Trabajo Social.
Composición y armado tipográfico: DONAGH J.MATULICH
• Favorecer la circulación de resultados a través de los distintos es-
Coordinación y Producción Editorial: O~valdo Dubini
pacios de difusión y publicación de la Universidad Nacional de
Córdoba.
La reproducción total o parcial de este libro, en cualquier forma que sea,
idéntica o modificada, escrita a máquina, por el sistema "multigraph", mimeógrafo,
En síntesis, el Programa apunta a generar el reconocimiento y recu-
impr~so por fotocopia, fotoduplicación, etc., no autorizada por los editores, viola
derechos reservados. Cualquier utilización debe ser previamente solicitada. peración de investigaciones desarrolladas por docentes y profesionales
de Trabajo Social, incorporar a las nuevas generaciones a la aCtividad de

1a edición, 2006.
Impreso en la Argentina - Printed in Argentina.
1. Aprobado por el Consejo Consultivo de nuestra Escuela en el año 2002, convoca anu~l­
Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723 mente a aquellos equipos de investigación que desarrollan proyectos en el campo del TrabaJO
Social, y que desean obtener aval académico para los mismos. Para ello, son condiciones que
© 2006 Espacio Editorial la dirección esté a cargo de un docente de la Escuela de Trabajo Social, que los grupos se inte-
gren con egresados insertos en el ejercicio profesional, docentes, adscriptos y estudiantes de
ISBN: 950-802-217-5 la Escuela, y que los temas de investigación tengan relación con el campo de nuestra profe-
sión. Los proyectos son evaluados con participación de evaluadores externos, siendo ésta una
condición necesaria para el otorgamiento del aval académico.

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Introducción
Reconstruyendo lo social

~~contraprestadoras". La indagación permitió explorar sentidos e impac-


investigación, como asimismo estimular aquellas pro1ducciones que no se
encuadran totalmente en los sistemas de habilitacjón vigentes, no obs- tos producidos por la implementación de esta política social.
En el capítulo 5, María Elena Flores y el equipo dirigido por ella parten
tante la calidad de sus resultados.
de un fenómeno que se observa en la práctica profesional: la presencia, de
La experiencia desarrollada hasta el momento nos permite recoger
manera creciente, de varones 1 padres en las instituciones sanitarias. El traba-
resultados fructíferos y prometedores, en tanto cada año son más los
jo de investigación se centró en el concepto de representaciones sociales para
equipos interesados en insertarse en el Programa, y que logran produc-
comprender a este nuevo actor social, las que facilitaron captar creencias y
ciones de excelencia. Como podrá apreciarse, la mayoría de los capí-
tulos da cuenta de problemas que se presentan en el ejercicio profe- conductas, desde un marco de concepción integral de salud.
El capítulo 6 parte de la premisa de que el abuso sexual infantil en
sional cotidiano. Y ello hace retroceder -a nuestro criterio- la vieja
dicotomía entre ejercicio profesional y academia, o entre quienes ejer- cualquiera de sus formas es un tipo de maltrato que compromete el pre-
cen la profesión y quienes investigan, y permite una articulación de sente y el futuro de las víctimas, y del que es muy poco lo que se sabe. De
funciones entre intérpretes y expertos, que redunda en el desarrollo del ahí que el equipo dirigido por Eduardo Ortolanis se propone presentar la
campo del Trabajo Social en sus dimensiones de docencia, investiga- magnitud del problema y algunas de las características con las que se pre-
ción y atención de problemas. senta, de manera que a partir de este conocimiento se puedan establecer
El capítulo 1 intenta problematizar el estado actual de la investiga- estrategias de prevención, detección y abordaje.
ción en Trabajo Social, señalando algunas fortalezas y debilidades, y for- El capítulo 7 también parte de la experiencia de un grupo de profe-
mulando algunas propuestas en dirección al avance cuantitativo y cuali- sionales de la salud con relación al maltrato infantil -dirigido por Pa-
tativo en el área de producción de conocimientos. tricia Acevedo- e indaga contenidos que permiten reconstruir los argu-
En el capítulo 2, Patricia Acevedo aborda la delicada relación entre mentos de responsables adultos de niños con diagnóstico de maltrato
investigación e intervención. Partiendo de la premisa de que hoy ya no infantil físico en relación con el mismo, bajo la premisa de que los ar-
resulta necesario fundamentar la importancia de la investigación, re- gumentos se constituyen en un indicador significativo en la construcción
construye sintéticamente la. trayectoria de esta relación, para diferenciar del diagnóstico desde las áreas de Trabajo Social y Salud Mental.
sus lógicas específicas e identificar desafíos a futuro. El capítulo 8, bajo la dirección de Graciela Fredianelli, presenta los
·En el capítulo 3, Nora Britos y el equipo dirigido por ella examinan resultados de una investigación que en una primera aproximación inten-
la vigencia de los derechos sociales en nuestro contexto a partir de una ta dar cuenta de los dilemas que produce la ausencia de protecciones
evaluación del potencial desmercantilizador de los principales programas sociales y la apelación, como mecanismo supuestamente compensato-
sociales dirigidos a trabajadores desempleados. Para ello, analizan las rio de tales ausencias, a la intervención judicial de niños y adolescen-
normativas de acceso a los programas, la tasa de sustitución de ingre- tes. Ello en un marco de deterioro social y económico a que están ex-
sos y la posición de los sujetos en relación con los derechos. Ello les per- puestas familias provenientes de sectores medios.
mite considerar la mayor o menor subordinación 1 autonomía del sujeto En el capítulo 9, el equipo dirigido por Gabriela Rotondi presenta
respecto del trabajo, que se expresa tanto en Los arreglos normativos que resultados de una investigación que tiene como punto de inicio un pro-
regulan la relación laboral como en todos aquellos arreglos instituciona- grama de docencia y extensión. El estudio indaga en torno a las deman-
les que instituyen protecciones sociales. das de Intervención Institucional de Escuelas Públicas a la profesión
El capítulo 4 da cuenta de los resultado? d~ ~na~ inyestigª~JPI1 diri- TRABAJO SOCIAL, para identificar las necesidades que subyacen a las
gida por María Inés Peralta, que surge por la inquietud de trabajadoras demandas de escuelas públicas de la ciudad de Córdoba al Trabajo So-
sociales cuyo ejercicio profesional tiene lugar en el escenario comunita- cial Institucional, y elaborar una casuística de las demandas.
rio de barrios populares urbanos y reciben la demanda de mujeres o Hemos incorporado como dato el correo electrónico de los directo-
grupos de mujeres que, en el marco del Programa de Jefes y Jefas de res de cada grupo. Además de considerarlo una información de utilidad,
Hogar, ya están realizando alguna contraprestación o se encuentran bus- lo hemos hecho como invitación a la constitución de redes alrededor de
cando alguna organización o institución que las pueda recibir como temas de interés común.
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Reconstruyendo lo social

Nos queda finalmente agradecer a Espacio Editorial, qye generosa- Capítulo 1


mente se sumó al proyecto, colaborando con el proceso de difusión de
1

las producciones.

La investigación
NORA AQUÍN
Secretaria de Investigación y Postgrado
en el campo del Trabajo Social 1
Escuela de Trabajo Social
Universidad Nacional de Córdoba
NORA AQUÍN 2

"La práctica es un conjunto de conexiones de un punto teórico con otro,


y la teoría un empalme de una práctica con otra."

Michel Foucault

Introducción

El presente trabajo parte de tres premisas: en primer lugar, que }raba-


jo Social, en tanto profesión, interviene3 en la producción de conocimien-
tos, en los procesos de reproducción de sus cuadros a través de la docen-
cia, y en la transformación de situaciones de la vida cotidiana de los

l. El presente capítulo toma como base distintas exposiciones realizadas por mí, particular-
mente en el Encuentro Académico Nacional de la Asociación Argentina de Formación Acadé-
mica en Trabajo Social: "Formación Académica y Procesos de Reforma Curricular en las Ca-
rreras de Trabajo Social", Universidad Nacional de Luján, 30 de setiembre de 2004; en el En-
cuentro de Investigadores: "Políticas Sociales y Ciudadanía. Desafíos para el Trabajo Social.
Hacia la construcción de una Red de Investigadores", Escuela de Trabajo Social, Universidad
Nacional de Córdoba, 7 de mayo de 2004, y en las Primeras Jornadas de Investigación: "La
Investigación en Unidades Académicas de Trabajo Social en Argentina", Facultad de Trabajo
Social, Universidad Nacional de Entre Ríos, noviembre de 2001.
2. Docente e investigadora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Cór-
doba. E-mail: noraquin@arnet.com.ar
3. Remarco el término intervención, para deslindarlo de su asociación casi mecánica con la aten-
ción de demandas. Esta diferenciación resulta fundamental para alejarnos de cualquier perspec-
tiva instrumentalista en la concepción de la intervención. Por eso sostengo en este aspecto un
concepto de intervención que se dirige a la atención de demandas, pero también una interven-
ción en el orden de la producción de conocimientos y en el orden de la transmisión de conoci-
mientos en aquellos espacios que Foucault denomina las instituciones de la verdad, entre ellas
la Universidad. Por tanto, la producción de conocimientos es un acto de intervención en la di-
námica social en su nivel discursivo, ya que las teorías intervienen, no se aplican.

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Reconstruyendo lo social La investigación en el campo del Trabajo Social

sectores subalternos a través de la prestación de servicios. En 15egundo lu- ción de acomodar la realidad a modelos teóricos, para abrirse a la realidad
gar, que estas tres dimensiones implican actos e intervencion~s, tienen ló- y proponer no sólo teoría, sino opc;iones de futuro, las cuales dependen tan-
gicas diferenciadas, responden a objetivos diferentes, y que ninguna de to de condiciones objetivas como de subjetividades y acciones.
ellas debería tener que recurrir a dignidades de otro rango para validarse.
La tercera premisa es que el Trabajo Social se encuentra en condiciones de
superar la oposición binaria entre ~~conocer" y élCtuar", para poder pensar-
11
El estado de la investigación en Trabajo Social
se a sí mismo como intérprete -desde un lugar teórico que es también po-
lítico- y como experto comprometido con la realidad 4 . Una primera cuestión se plantea en nuestra condición de investigado-
Cuando afirmo que ninguna de estas dimensiones debería verse en la res dentro del sistema de ciencia y técnica argentino, que nos constituye co-
necesidad de apelar a dignidades de otro rango para legitimarse, lo hago mo un conglomerado de trabajadores desconcertados acerca de nuestro
dados ciertos constructos reforzados por una década de fuerte prédica cien- presente y de nuestro futuro, embarcados en una carrera académica, a tra-
tificista con un Estado evaluador -o controlador- y también con relación vés de la docencia y de la investigación, con una inmensa inversión de es-
a ciertas estrategias discursivas que suelen desplegar los investigadores fuerzos, pero sin saber muy bien adónde vamos. En segundo lugar, al me-
frente a otras formas de saber o a otras labores académicas o profesiona- nos en el campo del Trabajo Social raramente somos investigadores puros,
les, produciéndose una especie de juego de autolegitimación que parece re-· · sino que en general la práctica de la investigación se articula con la docen-
querir, como condición de realización, la descalificación de otras prácticas. ,, cia, y nuestras adscripciones se articulan unas veces por corrientes teóri-
Las premisas enunciadas encuentran su base en la posición asumi- cas, otras por disciplinas, por institutos académicos, por agrupamientos
da por Bourdieu en su última conferencia dictada en Atenas en el año sectoriales o por simple oportunidad de pertenecer. En este marco, el tema
2001, en la que proponía luchar por romper con la funesta dicotomía de la investigación involucra actualmente cuestiones salariales -aunque
entre quienes se consagran al trabajo científico, realizado según méto- no sepamos hasta cuándo-, pero además se juegan aspectos simbólicos,
dos científicos y dirigido a otros científicos, y quienes se comprometen y status, pertenencias, prestigio académico y social.
~~sacan afuera" su saber. Afirmando al mismo tiempo la posibilidad de Esta doble función articula prácticas que son en sí muy complejas: la
realizar investigaciones autónomas según las reglas del trabajo científi- práctica de la docencia exige la actualización cotidiana, la búsqueda y am-
co, que permitan producir un saber comprometido en relación con las te- pliación de contenidos, que resultan condición de permanencia y de credi-
máticas y problemáticas que hoy emergen, proponiendo, a partir de di- bilidad. Es el docente quien trata los conocimientos con fines de transmi-
cho saber, alternativas de intervención éticas y viables. sión, que es un fin específico: organiza el campo del saber, calcula la
Al decir de Enrique de la Garza 5 , se trata de no confundir diagnósticos profundidad en el estudio, decide tiempos y pesos relativos, y además tie-
con normatividades, asumir el esfuerzo y el desafío de abandonar la tradi- ne que estar en condiciones de argumentar el sentido de los contenidos, al-
cances, y exclusiones .de su organización. Como si esto fuera poco, trabaja
obligadamente en distintos grupos: por área, por nivel, por reuniones de re-
4. Adviértase que me estoy refiriendo a la profesión, no alos profesionales. No creo que todo pro- forma del plan de estudios, etc. Cada incursión en uno de estos grupos re-
fesional, para ser tal, deba atender demandas, investigar y enseñar. Esta es una cuestión que no
presenta la actualización de la conflictividad del grupo y de la institución, y
despierta controversias, por ejemplo, en el campo de la medicina, en donde hay quienes investi-
gan y quienes están toda su vida profesional en la trinchera de la cura de enfermos. Pero ambos exige al docente participar en la batalla con resp~estas pertinentes. Y como
tienen inquietudes teóricas e investigativas. Definitivamente, la investigación es una función que si fuera poco, en tercer lugar, también afronta el frente de batalla con los
cabe a la institución Universidad. De modo que plantear que todos los trabajadores sociales de- alumnos, frente a los cuales debe legitimarse permanentemente.
ben investigar es una falsedad que tiene como base la ignorancia de las condiciones de trabajo
de la mayoría de nuestros profesionales abocados a la atención de demandas. He encontrado Por su parte, la función de la investigación también es problemá-
coincidencias respecto de este planteo con José Paulo Netto, en ocasión de mi participación en tica, en tanto guarda su propia complejidad y conflictividad. En efec-
un seminario a su cargo desarrollado en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional to, el investigador se encuentra ante la dificultad de construir el obje-
de Córdoba, en el año 2003, bajo el título "Teoría Social, Ciencias Sociales y Trabajo Social".
5. De la Garza, E. (1999): "lFin del trabajo o trabajo sin fin?". En: Castillo, J.J. (editor), El
to de investigación, que adquiere relevancia en determinado campo del
Trabajo del Futuro. Editorial Complutense, Madrid. conocimiento, lo cual requiere manejo de ese campo teórico y de las

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Reconstruyendo lo social La investigación en el campo del Trabajo Social

metodologías puestas en movimiento. En tanto actividad diferenciada, 'metodología', 'cronograma', 'resultados esperados/obtenidos', 'transferencia'
se debe ajustar, en primer lugar, a las condiciones que i1mponen los o 'impacto', etc. Semejante esquema, que sólo es adecuado para algunas dis-
grupos y tradiciones de investigación en el campo; en segundo lugar, ciplinas, obliga a la simulación a los que cultivan las demás y desean o ne-
se debe ajustar a las condiciones que impone la institución en donde cesitan permanecer dentro del sistema. La peor de las situaciones es la que
se realiza, y en tercer lugar, merced al programa de incentivos, se de- se produce cuando los administradores de la ciencia o sus evaluadores son
be ajustar a las condiciones impuestas por el Ministerio de Educación especialistas en una disciplina científica convencidos de que algunas refle-
y el Banco Mundial 6 . De modo que hoy el investigador es, desde el mo-
1
xiones y lecturas los han convertido en epistemólogos"7•
mento de nacer, un "ajustado". Por otra parte, si quiere conservar o En esta perspectiva, el Trabajo Social tiene una batalla particular al in-
mejorar su posición en el campo, tiene que conocer grupos o escuelas, terior de las ciencias sociales.
tiene que identificar las distintas corrientes, tiene que informarse so- Podríamos afirmar que tanto en el plano de la investigación como en
.bre las producciones y discusiones recientes en el campo, tiene que in- el de la intervención, tenemos un pasado más largo que nuestra historia .
te.rcambiar avances y problemáticas. 1 Tiene que armonizar mágica men- Digo un pasado más largo porque nuestro ejercicio pre-profesional era so-
te los tiempos de producción con los tiempos de rendición de cuentas cialmente necesario al funcionamiento del conjunto social. Y digo una his-
de lo producido. El tiempo de análisis, de reflexión, de trabajo de cam- toria más corta porque nuestra constitución como parte del mercado cien-
po, se ve permanentemente coaccionado _por los ciclos marcados por tífico y profesional se materializó muy recientemente.
el circuito administrativo, lo cual coloca plazos fijos a nuestras preo- En el plano de la investigación, el Trabajo Social todavía representa a los
cupaciones epistémicas, teóricas o metodológicas. anónimos de la nómina 8 . Los esfuerzos por abandonar el anonimato se produ-
Un segundo problema radica en que el sistema de ciencia y técnica en cen como consecuencia de la estructuración de nuevas condiciones de traba-
nuestro país -aunque no sólo en él- está organizado en base a las estrate- jo y de retribución en las universidades argentinas. En efecto, el desarrollo de
gias de reproducción de la denominada comunidad científica argentina, que la investigación en Trabajo Social está indudablemente asociado a dos fuerzas
consiste en un grupo interinstitucional de investigadores cuyas trayectorias impulsoras objetivas: por un lado, las exigencias de postgraduación, concomi-
transcurren por la investigación en ciencias exactas y naturales, y que operan tantes a la devaluación del nivel de licenciatura, y por otro, el Programa de In-
como administradores de la ciencia. Al mismo tiempo, puede afirmarse que el centivos, que exige .la constitución de investigadores como núcleo duro de la
grupo ocupacional de los académicos de las ciencias sociales no se han plan- raigambre académica. En ambos casos, nuestra constitución como investiga-
teado, históricamente, una estrategia de reproducción colectiva. Al respecto, dores se liga más con la necesidad que con la libre elección. Pero ello no obs-
sostiene Manuel Comesaña: "Las instituciones que financian la investigación ta para poder inventariar un conjunto de saldos positivos.
científica deben disponer, obviamente, de criterios para su evaluación, que El desarrollo alcanzado por la investigación en Trabajo Social, se ha logra-
sólo pueden proceder de las concepciones de la ciencia que compiten entre do en contra de un conjunto de nociones empiristas instaladas en nuestro cam-
sí en la epistemología actual. Sin embargo, los encargados de seleccionar y po, que han venido mirando a la realidad como mundo prefabricado lleno de
aplicar tales criterios no suelen ser (ni estar asesorados por) personas con una objetos etiquetados, y de grupos etiquetados 9 • Y ello se ha logrado a pesar del
sólida formación epistemológica. La filosofía 'espontáneé{ de la ciencia que
subyace a sus decisiones combina algunas tesis de la ri7~etodología 'clásica'
con la idea de que sólo merece ser estimulada la investigación que Kuhn ca- 7. Comesaña, M. (1994: 1) "Investigación científica, debate epistemológico y diseño de for-
lificara de 'normal'. En virtud de esta circunstancia, los formularios habitual- mularios". Ponencia leída en el Encuentro Latinoamericano "La ciencia como modelo teórico
mente usados para presentar proyectos de investigación, exponer resultados y como realidad institucional", realizado en la ciudad de Rosario, en el que el autor participó
como representante de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
y evaluar ambas cosas, exigen que se hable de 'marco teórico', 'hipótesis',
8. Debo esta expresión a Susana García SaJord (1998): Estudio socioantropológico de las
clases medias urbanas en México: el capital social y el capital cultural como espacios
de constitución simbólica de las clases sociales. Tesis para optar al grado de Doctora en
6. Para una ampliación del análisis de estas complejidades, ver Pasillas, A.; Furlán, A. Antropología. Facultad de Filosofía y Letras, Instituto de Investigaciones Antropológicas.
(1988): "El docente investigador de su propia práctica". Revista Argentina de Educación, Año UNAM. México.
VIl, N° 12. Buenos Aires, 1988. 9. De la Garza, E., Op. Cit.

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Reconstruyendo lo social La investigación en el campo del Trabajo Social

hábitus impreso por nuestra trayectoria de formación, que durante1tanto tiem- campo de poder. De ahí que la lógica de la acción profesional y también de
po ha privilegiado el aspecto técnico-operativo, el saber hacer, e.n detrimento la disciplinar, quede regida, fundamentalmente, por relaciones de domina-
de la producción de conocimientos. Ello implica una inmensa fortaleza, a la ción-subordinación, aunque las posiciones de dominante y dominado se al-
vez que nos permite pensar en ciertas debilidades y en cómo afrontarlas. ternen según períodos, ámbitos e instancias en las que se concreten. De
~ntre las fortalezas, habrá que reconocer que el Trabajo Social viene manera que las instituciones académicas, en las que se desarrolla la inves-
cons61idando su intervención en los procesos der producción de conocimien- tigación, y también las disciplinas, son campos en los que se libran impor-
tos, mejorando por tanto las posibilidades de reproducción ampliada del tantes luchas por el control de los significados, por la toma de la palabra,
campo y de sus cuadros, en tanto es a través de la investigación y de sus lo .cual remite, ineludiblemente, a la cuestión del poder: poder producir, po-
resultados que se pueden develar demandas potenciales.': Las necesidades der decir, poder publicar, poder influenciar. Lo cual se relaciona con otras
reconocidas en el proceso de lucha de necesidades 10 , y por lo tanto insta- dos capacidades: por un lado, la de poder objetivar los procesos de crea-
ladas en la agenda pública, remiten a la intervención en su dimensión de ción, desarrollo, modificación y reproducción de las estructuras institucio-
atención de necesidade~ Pero las profesiones que se dedican solamente a nales sobre las cuales se asienta nuestra práctica investigativa, y por otro,
la atención de la demanda instalada, producto de las necesidades ya reco- la capacidad organizativa para emprender acciones colectivas. Si se trata
nocidas, corren el riesgo de su paulatina extinción en tanto práctica social, de un campo de lucha, lo que se dirime fundamentalmente son las posibi-
en tanto pueden ser superadas por otras que compiten en el mercado ocu- lidades de ser13 , siendo entonces imprescindible atender a las estrategias
pacionai-._Es la investigación y la producción de conocimientos lo que per- de producción y reproducción de los productores del conocimiento 14 .
mite capturar demandas potenciales, y desentrañar génesis, determinacio- En este momento de nuestro desarrollo -y cuando digo momen-
nes, impactos y estructura de los problemas~:.v- to del desarrollo pienso en un tiempo en que el Trabajo Social todavía
Asimismo, creo necesario marcar como contracara una debilidad, qui- necesita autojustificarse 15- es erróneo, a mi criterio, mantener esa
zá vinculada con la falta de estrategias de reproducción de las ciencias so- disputa solamente en términos individuales, sino que tenemos que
ciales en general, que marcábamos más arriba: hemos crecido en el plano afrontarla colectivamente, a través de nuestras organizaciones 16 . Desa-
de la investigación, con una suerte de anarquismo institucional, como nu- rrollar lo que podríamos llamar una carrera académica colectiva. Una
merosos individuos dispersos, carentes de estrategias colectivas, en detri- carrera que, al decir de García Salord 17 , se transita por un laberinto de
mento de posibles avances en el campo. Lo digo en la dirección teórica de oportunidades que se toman o se dejan, a partir de una cadena de op-
Gómez Campo 12 , quien sostiene que la constitución de un campo discipli- ciones vinculadas a un momento determinado, a un grupo particular y
nar no es el resultado automático de la historia, no es el resultado automá- a una situación específica. Si tomamos las oportunidades, tendremos
tico de la calidad de los procesos de constitución, sino la lucha de los es- que hacernos cargo _de nuestra pertenencia a un campo, el del Traba-
pecialistas por asegurarse el monopolio de un campo profesional. Su jo Social, e invertir colectivamente en ese campo, mucho más allá de
posición es coherente con la perspectiva teórica de Bourdieu, para quien los los estrechos márgenes de la inversión en uno mismo.
campos profesionales se articulan al interior de campos de producción sim-
bólica, los que se incluyen, a su vez, en una estructura;.mayor denominada

13. García Salord, S. (2001): "La Simulación: el fantasma que recorre a la vida académica
cotidiana". Revista ConCiencia Social, Nueva Epoca, N° l. Publicación de la Escuela de Tra-
10. En el sentido atribuido por Fraser, N. (1991): "La lucha por las necesidades". Revista De- bajo Social de la Universidad Nacional de Córdoba.
bate Feminista N° 3. México. 14. Bourdieu, P.; Passeron, J.C. (1995): La reproducción: elementos para una teoría del sis-
11. Esta posición fue sostenida por José Paulo Netto en su conferencia en las Jornadas de- tema de enseñanza. Fontamara, México.
sarrolladas en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Córdoba, con mo- 15. Verdes-Leroux, J. (1986): Traba/hadar Social. Práctica, hábitos, ethos, formas de inter-
tivo del Día del Trabajador Social, en julio de 2003, y que se encuentra publicada en Cuader- vem;ao. Traducción del francés René de Carvalho. Cortez Editora, Sao Paulo.
nos de Debate de ConCiencia Social, publicación de la Escuela de Trabajo Social de la Uni- 16. En el plano de las organjzaciones académicas de Trabajo Social, entiendo que mucho te-
versidad Nacional de Córdoba, año 1, N° 1, diciembre de 2003. nemos que aprender de los colegas brasileños y colombianos.
12. Gómez Campo, V.; Tenti Fanfani, E. (1989): Universidad y profesiones. Editorial Miño Y 17. García Salord, S. (1996): "Los tiempos académicos: tiempos estatutarios y tiempos rea-
Dávila, Buenos Aires. les". Revista Mexicana de Investigación Educativa. Enero-Junio de 1996, N° 1, Vol. 2.

14 15
Reconstruyendo lo social La investigación en el campo del Trabajo Social

A modo de propuesta por una diversidad de subcu/turas disciplinarias e institucionales que se re-
lacionan de manera harto compleja? Ya sea como pregunta de investiga-
>.\''Como consecuencia de los arreglos institucionales vigehtes en el mer- ción, o como estrategia para incrementar la capacidad reflexiva y orgánica
cago científico, con relación al reconocimiento y a la distribución de recur- de /os académicos, esta temática me parece fundamenta/". 20
sos, en general-y esto no ocurre sólo en Trabajo Social- las instituciones En segundo lugar, es tiempo de constituir redes de investigación en el
o los grupos de investigación han tenido una política de reclutamiento co- campo del Trabajo Social 21 , que permitan la implicación y la búsqueda de
yuntural, basada en el juego pendular de la atribución de injusticias o erro- consensos activos y operativos entre los agentes interesados por el estudio
res en los procesos de inclusión y exclusión en la investigación 18 . Como re- de ciertos problemas. Las redes son propicias para poner en común nues-
sultado de ello, se producen capitalizaciones vulnerables, discontinuas e tras incertidumbres intelectuales, para repreguntamos sobre la epistemolo-
,11
inconsistentes. Creo que es imperioso reconocer que el actual sistema lle- gía, la teoría y la metodología, por los requerimientos de los actores, por la
va a que los sujetos colectivos se vinculen confrontando sus intereses par- construcción de paradigmas de investigación, por la apertura de caminos
ticulares, todo ello en un espacio llamado evaluación académica, y que es- inéditos o poco transitados, con el ánimo de responder mejor a los retqs que
tá hegemonizado por la lógica reproductiva de los representantes de las día a día nos presenta la práctica investigativa y la práctica profesional. Una
ciencias exactas y naturales. En este marco, el entrelazamiento de una su- red que nos permita tutoriarnos mutuamente en torno a los proyectos de in-
puesta búsqueda de excelencia, unido a la redistribución económica y de vestigación, que sea capaz de crear un foro permanente, presencial o vir-
legitimación en condiciones muy adversas, configura un espacio muy con- tual, de participación, reflexión y debate sobre la investigación, que sea ca-
fuso de disputa por las condiciones particulares de reproducción. Por lo tan- paz de generar mejores condiciones de comunicación y de publicación,
to, tenemos que fijar nuestras propias estrategias de reproducción y de sabiendo que con ello la red se está preparando para la lucha por el reco-
avance en el campo, y creo que tales estrategias tienen que ser colectivas. nocimiento en la esfera de la "comunidad" científica y en la esfera pública
;:tLa extensión y profundidad de las investigaciones que actualmente se en general, de su capacidad de reflexión y de proposición.
desarrollan desde el Trabajo Social 19 indica que asistimos a un momento en En tercer lugar, es deseable establecer líneas de investigación prio-
el que se requieren fuertes inversiones en el fortalecimiento de instancias co- a
ritarias con relación tanto los problemas que atraviesan a la sociedad
legiadas de participación, tendientes a estructurar una comunidad de inves- como al desarrollo de nuestra disciplina, teniendo en cuenta los distin-
tigadores de Trabajo Sociai~En esta perspectiva, resulta neces~rio objetivar tos enclaves regionales y la articulación entre las instituciones más de-
nuestr~s propias condiciones de producción y reproducción, elaborando da- sarrolladas y aquellas de desarrollo incipiente. Se trata de intentar un
tos acerca de cuántos y quiénes somos, y qué investigamos~·AI decir de un acuerdo que nos permita fijar un orden de relevancias en nuestro cam-
investigador mexicano, "Es necesario reconstruir con precisión /as diversas po de conocimiento. En este aspecto, el desafío radica en que la fijación
estrategias diseñadas y llevadas a cabo por /os académicos para la repro- de prioridades nos permita librar una doble batalla: por un lado, conso-
ducción de su oficio, tal vez signadas por la diversidad, fragmentadas y lidar una posición adecuada en el campo de las ciencias sociales, a tra-
mu,chas veces truncas, e inmersas en procesos de tránsito entre concep- vés de la investigación de problemas relacionados en general con la
ciones comunitarias y asociativas. El tema es básico _y, se puede frasear del cuestión social; y por otro, solidificar las teorías de Trabajo Social en sus
siguiente modo: ¿cuáles han sido /os procesos de construcción de identi- · aspectos diacrónicos y sincrónicos -como lo vienen haciendo algunos
dad académica explorados a lo largo de /os años, sus modalidades y alcan-
ces? ¿será posible reconstruir analíticamente, o imaginar prospectivamen-
20. Gil, M. (2000): "Los académicos en los noventa: lactares, sujetos, espectadores o rehe-
te, un proceso paulatino de agregación general de intereses, acompañado
nes?", Revista Electrónica de Investigación Educativa, 2
21. Cabe aquí señalar que ya se ha constituido, en el año 2004, la primera Red de Inves-
tigadores, ·que lleva por nombre "Políticas Sociales, Ciudadanía y Trabajo Social", consti-
18. García Salord, S. (1996): Op. Cit. tuida con el impulso de jóvenes investigadores de nuestra profesión: Nora Britos (Univer-
19. Basta para corroborarlo con consultar las presentaciones que se realizan en las Jornadas sidad Nacional de Córdoba), Silvia Fernández Soto (Universidad Nacional del Centro de la
de Investigación que se desarrollan periódiocamente en la Facultad de Trabajo Social de la Provincia de Buenos Aires), Laura Garcés y Marcelo Lucero (Universidad Nacional de San
Universidad Nacional de Entre Ríos. Juan). psciudadania@unsj.edu.ar

16 17
Reconstruyendo lo social La investigación en el campo del Trabajo Social

colegas. Asimismo, estudiar las posibilidades más adecu¡adas de vincu- ros del príncipe o en el príncipe mismo. De ahí su llamado a la no com-
lación entre prácticas investigativas, docentes y profesio~ales, y los pro- placencia frente al poder y la denuncia permanente de los rasgos más
cesos concretos a través de los cuales la práctica i nvestigativa mejora y fuertes de la realidad social, buscando eventuales soluciones y constru-
refuerza los planes de estudio y el ejercicio de la profesión'~' yendo herramientas que se definan en el plano de la acción política.
En cuarto lugar, la creación de instancias colegiadas permitiría desa- Para finalizar, retorno al principio: "La extraordinaria transformación
rrollar una política informativa permanente en torno a espacios de financia- del mundo producida desde la modernidad encuentra a la humanidad an-
miento nacional e internacional, sea a través de subsidios o becas -esto te una encrucijada. Las crisis en los diversos espacios de la vida social re-
último es de relevancia para los jóvenes profesionales-, y buscar fuentes presentan el mayor desafío para una racionalidad que busca liberarse de
diversificadas de financiamiento a través de. distintos vínculos con asocia- la trama excluyente de/lagos científico-tecnológico y potenciarse hacia un
ciones académicas, organizaciones internacionales y organismos de gobier- nuevo posicionamiento frente a la vida. Cobran valor los intentos de re-
no. Al mismo tiempo que profundizar la interlocución interdisciplinar con el pensar el conocimiento en el doble filo de la relación entre la teoría y la
conjunto de saberes de las ciencias sociales. praxis. El conocimiento, por una operación recursiva, puede volver sobre
En quinto lugar, a más largo plazo, propongo la creación de un obser- símismo para vigilarse, corregirse e incluir la intervención práctica, como
vatorio social, que ofrezca su lente para que distintos actores -ya no sólo un momento de la teoría en vistas a la acción juzgada epistemológica men-
académicos- puedan mirar y mirarse a través de ella, y como estrategia de te y valorizada éticamente en su mismo devenir"24 .
intermediación que otorgue eficacia y creatividad a los datos que maneja-
mos. Ello nos permitiría una participación activa en el espacio público y una
manera más concreta de construir opciones de futuro. Un observatorio que
a la vez que lugar de estudio y reflexión, sea centro de divulgación y punto
de referencia para la asesoría y la promoción de iniciativas encaminadas a
la consecución de una ciudadanía participativa. El observatorio debe ser más
que un centro de investigación y de formación, debe ser un nodo más de una
red de organizaciones y de actores preocupados por el conocimiento y por la
intervención en la problemática común que los distingue.
Lo reitero: dejar de ser los anónimos de la nómina. Y es aquí donde
encuentro el reto, aquello que desafía al pensamiento: hay u~ espacio a
disputar. Una disputa capaz de mejorar nuestras condiciones de repro-
ducción transgrediendo las actualmente instaladas, proponiendo nuevos
marcos y nuevos actores y abriéndonos a nuevos tipos de relaciones vin-
cylantes. Y a la vez, capaz de socavar el monopolio de verdades que al-
gunos, aunando voluntad de poder y voluntad de v~rdad, han construido.
En este sentido, y pensando en la mediación ética efe la investigación, de-
beremos apelar a una razón que no es dogmática, es decir, que no es in-
mune a. la crítica, y que por lo tanto no es prescriptiva, sino una razón ar-
gumentativa, creativa, activa y falible. Recuperando en unos casos y
sosteniendo en otros casos el pensamiento crítico, ligado al interés eman-
cipatorio22. Al decir de Waldo Ansaldi 23 , una de las cuestiones más gra- 22. En el sentido que Habermas otorga a esta expresión.
ves que ha ocurrido en América Latina en las últimas décadas es la pér- 23. Conferencia con motivo del Día del Trabajador Social. Escuela de Trabajo Social, Uni-
versidad Nacional de Córdoba, 1 de julio de 2005.
dida del pensamiento crítico por parte de las ciencias sociales, además 24. Guyot, V. (2005): "Epistemología y prácticas del conocimiento". Revista Ciencia, Do-
de la conversión de muchos científicos sociales de excelencia en conseje- cencia y Tecnología N° 30. Publicación de la Universidad Nacional de Entre Ríos.

18 19
Reconstruyendo lo social

Bibliografía Capítulo 2

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les para repensar la Modernidad. Ediciones El Cielo por Asalto, Buenos
Aires.
1. Introducción

La construcción del presente artículo reconoce como ysina de producción


la docencia y la experiencia que desde hace años vengo desarrollando en el
área de investigación social; y es tributaria de mis primeras reflexiones -en
torno al tema- en ocasión de los concursos docentes en las asignaturas de
Metodología de la Investigación Social y Trabajo Social Comunitario.
'\El carácter problemático y tensional entre investigación e intervención
ha sido desarrollado durante años por diversos y reconocidos autores, en-
tre ellos Teresa Matus, Estela Grassi, Nora Aquín y Margarita Rozas. A par-
tir de estos aportes, y de los múltiples debates que se han generado en el
seno del colectivo profesional 3 , es posible afirmar que hoy ya nadie duda

l. La presente elaboración toma como insumo central el artículo de mi autoría denominado


"Investigación e Intervención en Trabajo Social", publicado en la revista Acto Social W 13,
febrero de 1996, como así también producciones especialmente preparadas para el ciclo de
licenciatura de la ETS y otros espacios de formación de postgrado para trabajadores sociales.
2. Magíster en Ciencias Sociales. Docente e investigadora de la Escuela de Trabajo Social de
la Universidad Nacional del Córdoba. E-mail: pacevedo@coop5.com.ar
3. Me refiero tanto a las producciones y definiciones en los nuevos planes de estudios de múl-
tiples unidades académicas de Trabajo Social -en particular Rosario, La Plata, Entre Ríos y
Córdoba- como así también a jornadas y encuentros de Trabajo Social.

20 21
Reconstruyendo lo social Investigación e intervención en Trabajo Social. ..

de que para mejorar la intervención es imprescindible contar con bases teó- sujetos pobres (los que quedaron fuera del proceso de industrialización), si-
ricas sólidas y conocimientos acordes a las problemáticas sobre las que in- no pobres sujetos. De allí que al TS le corresponda cumplir con funciones
tervenimos. En esta ocasión me propongo recuperar sintéticamente la tra- asistenciales y educativas 6 . La imagen de la visitadora social, ligada a va-
yectoria de la relación entre investigacióo e intervención enTrabajo Social, lores maternales tales como comprensión, protección, afecto, paciencia, in-
diferenciar sus lógicas específicas e identificar desafíos. gresa a nuestro imaginario durante el período de profesionalización, que se
corresponde con el auge del liberalismo 7 . El Trabajo Social es considerado
una práctica que puede compensar "carencias y ocuparse de las desviacio-
2. los rastreos ya realizados, la conflictiva relación nes sociales", y para ello no es necesario el conocimiento ni la argumenta-
entre investigación e intervención ción teórica: basta con la ejecución programática de una serie de pasos y
mecanismos, y el desarrollo de ciertas aptitudes y actitudes.
En un ejercicio realizado hace ya algún tiempo, me propuse analizar críti- Otro período que marca la trayectoria de nuestra profesión lo constituye el
camente las etapas de nuestra historia profesional 4 ; hoy recupero sucintamen- desarrollismo. En nuestro país, el proyecto desarrollista se configura como pro-
te algunas cuestiones relevantes ligadas al tema objeto de este artículo. puesta de resolución a los problemas de atraso y subdesarrollo que impedían
Si, en una apretada síntesis, intentásemos escribir la historia de nues- el progreso económico. El amor, la voluntad y la abnegación se dejan de lado
tra profesión, la primera advertencia estaría ubicada en la juventud de la por la aplicación de técnicas y procedimientos que garantizarían la participa-
misma. Una segunda cuestión nos remitiría a la diversidad de explicacio- ción y el cambio de actitudes en los sujetos de nuestra intervención.
nes e interpretaciones en torno a su origen; no obstante dicha diversidad, Incorporamos, junto a un nivel de abordaje, categorías de análisis
es posible identificar al menos una constante: la ausencia o subsidiariedad que aún perduran y marcan fuerteme.nte nuestro marco teórico-concep-
del conocimiento científico con relación a la práctica profesional. tual. La teoría del estructural-funcionalismo ingresa de manera acelera-
A p;3rtir del siglo XX comienza el período de institucionalización de la da a nuestro campo: comunidad, funciones, disfunciones, equilibrio,
Asistencia Social como forma sistemática de ayuda, destinada a re~ponder desviación, adaptación, son nociones que no sólo forman parte de un vo-
a los efectos de la creciente industrialización. En algunos textos de la épo- cabulario, sino también de una manera de "ver lo social" que predomi-
ca se define al Trabajo Social como Servicio de Restauración y Salvación na en la profesión durante el período en cuestión y se instala fuertemen-
Humana. Se apunta a formar visitadoras que a donde vayan lleven paz, ale- te hasta nuestros días. 8 En uno de los trabajos que he tomado como
gría, den seguridad y confianza, inclinando su corazón hacia aquellos que referencia 9 advertíamos que "/a estructuración de /os programas ligados
necesiten ser ayudados: "e//as han de ser /as más alegres, /as más amplias
y comprensivas, /as más amables y /as más inteligentes, de todas /as mu-
jeres que se dedican al trabajo, han de ser sanas de alma y cuerpo, pues- 6. Asistenciales en tanto debe resolver situaciones particulares, individuales de emergencia, y
educativas, en tanto debe transmitir a sus usuarios el consuelo ante las situaciones vividas.
to que deben comunicar esta salud y fuerza a quienes nunca la tuvieron
7. El liberalismo como ideología política se centra en la valoración del individuo, como un ser
o a /os que están privados de ellas por las vicisitudes de la vida". 5 de naturaleza independiente, libre, esencialmente racional, que intenta constantemente per-
Desde la cita mencionada, y otras tantas recopilpdas, se perfila que la feccionarse a sí mismo; por lo tanto, todo aquello que lo pusiera en estado de dependencia
era condenado por la doctrina ideológica: la única función del Estado frente a la sociedad au-
concepción de sujetos imperante ubica a éstos en el rugar de aceptación de
torregulada y conmutativa era brindarle a los individuos las oportunidades y facilidades para
una situación dada como natural e inmodificable; ~()~"suj~tm;s~m, no_sólo su autodesarrollo y el logro de la felicidad individual.
8. En La evolución de las ciencias sociales de América Latina (Unesco, Editorial Nueva Socie-
dad, 1989), Sontang, afirma que un segmento de la investigación en ciencias sociales que se de-
4. En aquella oportunidad los criterios de análisis estaban dados por: los elementos contex- sarrolló en el período en consideración (haciendo referencia a los '60), se orientó por el paradig-
tuales del campo profesional (contexto macro - contexto inmediato), los elementos internos ma del estructural-funcionalismo, en parte porque hubo una marcada influencia de científicos so-
(definición de: objeto profesional, sujetos de la relación, objetivos y.funciones) y tipo de prác- ciales estadounidenses en el proceso de institucionalización.
tica que articulaba (teoría, ideología, práctica). Reconociendo la limitación de una visión eta- 9. Me refiero al trabajo final presentado en el Seminario de Historia y Desarrollo de la Inves-
pista de la historia, sólo a los fines analíticos hemos trabajado con los citados criterios. tigación Social, Maestría en Ciencias Sociales, ETS, UNC. Profesor: Enrique Oteiza. El Desa-
5. Manrique Castro, en De Apóstoles a agentes de cambio (CELATS, Perú. 1986), cita este rrollo de la investigación en la Escuela de Tr~J.!ID~ Hi:. ~f[i.a~~ P. Aceve-
documento de la Memoria 1930-1940 de la Escuela de Servicio Social Elvira Matte de Cruch. , do y Lic. Sabrina Bermúdez. Abril, 1998. BffiLIOTECA CENTRAL
22 23
Reconstruyendo lo social Investigación e inte.rvención en Trabajo Social. ..

a la investigación social, pueden ser leídos como un continuo, son una y alumnos, la suspensión de espacios de debate y construcción teórico-po-
clara exposición de la época que denominamos 'desarrol/ismo', el fuer- lítica caracterizaron al mismo. 12
te acento tecnocrático que se asigna a la profesión se traslada a la in- La década del '80, en torno al tema que nos ocupa, ha sido definida
vestigación, la ausencia de debate epistemológico, la instrumenta/idad por algunos colegas 13 como signada por "la promesa de la sistematiza-
que se asigna a la investigación como herramienta del accionar del ción". En general, se reivindicó la instrumentalidad que ésta ha brinda-
profesional en terreno, la supremacía de /os contenidos referidos a do al Trabajo Social, facilitando la recuperación, el ordenamiento, el
procedimientos, son testigo de ello". análisis y la interpretación de la práctica profesional; no obstante, se
Desde el desarrollismo en adelante, las tendencias puramente cari- confundieron sus posibilidades en términos de producción de conoci-
tativas o morales desaparecen de la profesión como articuladoras de la miento, y esto llevó -como tendencia del momento- a reforzar la no-
misma. Aún así, el debate epistemológico no es lo que caracteriza esta ción empirista de la profesión.
etapa, la que en todo caso está fuertemente marcada por la utilización En este breve recorrido, hemos detectado algunas constantes que re-
y entronización de técnicas y métodos. miten al planteo de que para una intervención eficaz basta con la volun-
La Reconceptual ización, entre otras cuestiones, plantea el compro- tad y el compromiso, reduciendo así la eficacia y eficiencia a cuestiones
miso del Trabajo Social con los sujetos domin}dos, lo que se concreti- valorativas. Desde esta perspectiva, el eje que articula la profesión es la
za en la idea de praxis liberadora y transformadora del sistema a través ideología, cualquiera sea su signo.
de la vinculaCión con las organizaciones populares.: También implica Una segunda línea sitúa a la práctica como fuente de todo conocimien-
una interpretación teórica de la realidad, un esfuerzo de transformación to y, por tanto; lugar de respuestas a los problemas también teóricos. Nos
de la misma, un replanteo y crecimiento de la teoría y un retorno a la remite al campo de la acción presidiendo la profesión.
realidad con una práctica más científica. En el paradigmático Podríamos afirmar que la primera constante es hoy una tendencia ca-
Documento de Araxa, considerado por algunos "partida de nacimiento si superada, no así la instalación de la profesión en el hacer, y la vali-
del Movimiento de Reconceptualización", se definía a la práctica como dación de la misma como fundamento privilegiado de conocimiento. Es-
el campo más eficaz para la producción de conocimientos, y base para ta tendencia empirista ha contribuido fuertemente a la confusión entre
la elaboración de teorías. 10 objeto real y objeto disciplinar. El empirismo afirma que la verdad está
Fue quizás el período de más rico y profundo debate teórico en la en el objeto de estudio y, en este sentido, el presupuesto epistemológi-
profesión, ya que este movimiento cuestiona duramente el horizonte po- co básico está dado por la posibilidad de "conocer la realidad tal cual
sitivista en que se desenvuelve el Trabajo Social, promoviendo la dialéc- es", presuponiendo entonces que la realidad no sólo tiene existencia ex-
tica marxista como alternativa epistemológica, e insertando seriamente terna al sujeto que la conoce, sino que es unívoca. Resulta necesario ad-
esta preocupación en la profesión. No obstante, es dable observar una vertir que la práctica como acción racional es ejecutada por sujetos y su
especie de "sacralización de' la práctica" como fuente de conocimiento. sistematización puede, en ocasiones, aportar a la producción de ,conoci-
En Argentina, el declive de la Reconceptualización coincide con la ins- miento sobre la realidad en que se actúa, pero ella en sí misma no cons-
tauración de una sangrienta dictadura ... y se abre un intersticio sobre el tituye ni produce teoría. La teorización es un proceso de mediación y ge-
cual, a pesar de haber constituido un duro golpe a rá sociedad toda y te-
ner sus particularidades en nuestra profesión, poco se ha escrito y recons-
12. La intervención de Onganía produjo un daño a la universidad y a la ciencia y tecnología
truido. Durante los años de la dictadura, la formación retornó a su carác- en la Argentina, del cual aún no se ha recuperado plenamente, entre otras cosas porque el
ter eminentemente técnico, objetivo y neutro 11 . La emigración de docentes éxodo de docentes e investigadores de primera línea fue demasiado grande y nunca existió en
las autoridades políticas una conciencia suficiente de las implicaciones de ese hecho y de la
naturalez~ de las políticas necesarias para remontarlo. Puede decirse que el período de pos-
guerra comenzó con una concepción de la investigación CyT como instrumento de desarrollo,
luego de desarrollismo, para quedar finalmente ahogada por la Doctrina de Seguridad Nacio-
10. En La práctica del Trabajador Social. Guía de análisis. Equipo de Capacitación de CE- nal, y más tarde, a partir del '76, limitada por la lógica de las políticas de endeudamiento y
LATS; Edit. Hvmanitas-CELATS; Bs.As., 1986. ajuste ..ver: Enrique Oteiza: Ideas políticas y ciencias lo largo del siglo XX en la Argentina.
11. En el sentido de opuesto a compromiso, y valoraciones. 13. Valdés, Ximena: "Las cuentas pendientes de la sistematización". Revista Trabajo Social N° 61/92.
24 25
Reconstruyendo lo social Investigación e intervención en Trabajo Social. ..

neralización que va más allá de la sistematización, ordenamiento y mi- plantea que "la preocupación con la investigación en· el Servicio Social no es
rada crítica de las prácticas.
reciente. A pesar de ser vista como un elemento necesario para la práctica, la
En la reconstrucción precedente he intentado dar cuenta de cómo se ha investigación ha sido tratada como algo separado de ella. La investigación es
ido manifestando a lo largo de nuestra historia profesional la relación a que pensada como 'otro' componente, 'otra especialización: o sea 'cuando hay opor-
aludí en párrafos precedentes, y también cómo se ha intentado modificar tunidad y condiciones, se investiga'. Además, existen entidades dedicadas es-
esta pesada carga de la historia. Hoy me atrevo a afirmar que esta perspec- pecíficamente a la investigación, como la universidad. De esta forma, el ejer-
tiva -la que coloca a la práctica como fuente de conocimiento- ya no es cicio profesional y la investigación no se encontrarían directamente asociados.
hegemónica en el colectivo profesional de nuestra provincia en particular, y Hoy se reivindica que la investigación se afirme como una dimensión integran-
del país en general Sin embargo, como desarrollo más adelante, aún tene- te del ejercicio profesional, ya que es una condición para Implementar respues-
mos múltiples y nuevos desafíos. Al decir de la colega Daniela Puebla: "ha- tas capaces de impulsar la formulación de propuestas profesionales efectivas
blar de desafíos hace referencia a un campo de batalla que alberga refle- que permiten materializar los principios ético-p~líticos que nortean el proyec-
xión, y por tanto un campo en construcción; y ello implica abandonar (o to profesional. Para eso es necesario un cuidadoso conocimiento de situaciones
al menos re-pensar) lo dado, lo instituido, y de alguna manera renunciar o fenómenos sociales que son objeto de trabajo de los asistentes sociales".
al inmovilismo y la fatalidad del 'no se puede 111 .14 Ahora bien, estas afirmaciones no deberían llevarnos a confundir ni fundir
estas dimensiones. Más bien será necesario identificar sus particularidades, a
fin de no caer en simplicidades tales como: "conocemos mientras actuamos",
3. Las lógicas específicas y particulares: o "producimos conocimiento mientras sistematizamos". En este sentido, es
intervención e investigación bueno recordar que ambas prácticas surgen desde preocupaciones y "manda-
tos" diferentes. Mientras que la investigación parte de la sospecha y el desco-
Desde una definición general de ciencia 15 , y desde el desarrollo de nuestra nocimiento, y por ello, al decir de Bourdieu, se conoce en contra de lo conoci-
historia, podemos observar que el Trabajo Social no nace ni se desarrolla co- do; la intervención tiene escaso margen para la duda, más bien debe basarse
mo tal. Su apelación a diferentes cuerpos y categorías teórico-conceptuales ha y estructurarse en certezas, conocimientos y experiencias previas.
sido con el objeto de comprender e interpretar la realidad, a fin de modificar- Desde estos signos diferenciales, también los fines últimos serán dife-
la. En este sentido, nuestra profesión se ha definido, históricamente, como una rentes; cualquier proceso de investigación científica aspira a producir cono-
disciplina de intervención. Ahora bien, ¿significa esto que le está vedada la po- cimiento generalizable, las preguntas que guían dichos procesos están
sibilidad de producir conocimlento científico? orientados en torno a cómo son las cosas o por qué las cosas o fenómenos
Las revisiones y debates citados otorgan argumentos que me permiten soste- son como son. Esto es, la investigación pretende conocer, describir, expli-
ner la hipótesis de que es posible mutar el oficio 16 , incorporando como una di- car, comprender. En tanto que los procesos interventivos tienen como nor-
mensión constitutiva, y no subsidiaria del mismo, la investigación. lamamotto te la modificación, restitución o consolidación de procesos o hechos. No es-
tamos afirmando que la inv~stigación no tenga propósitos a largo plazo que
supongan mejorar o modificar situaciones. Mas bien se trata de no confun-
14. Puebla, Daniel a: "Los desafíos de la Investigación en las Unidades Académicas en Traba-
jo Social", en La Investigación en Trabajo Social, Publicación Post-Jornadas Facultad de Tra- dir los objetivos y alcances de las prácticas de investigación e intervención.
bajo Social de la UNER, Area de investigación, Abril 2002 Toda práctica epistemológica debe ser comprendida en su contexto históri-
15. Las ciencias pueden definirse, en sentido estricto, como un conjunto de conocimientos so- co, sociocultural, económico. Desde los problemas que elegimos indagar has-
br~ la realidad observable, obtenido mediante el método científico. Los objetivos fundamen-
tales de las mismas con relación a su campo de actuación la reaHdad, son describir, analizar,
ta cómo los formulamos están atravesados e insertos en contextos. Asimismo,
explicar, comprender, prevert toda intervención se da en un tiempo y espacio determinado, los elementos
16. Tomamos esta idea de Teresa Matus, quien en ocasión de un curso de postgrado en la Escue- contextuales amplían o estrechan los márgenes de la intervención. 1
la de Trabajo Social de Córdoba planteó que el Trabajo Social es un oficio que se sigue pensando
Si no es posible pensar en intervenciones ingenuas, sino que toda interven-
a sí mismo de la misma manera, siendo necesario e imprescindible incorporar la idea de noma-
dismo al oficio. Trabajo Social Contemporáneo: Requisitos para una intervención fundada; Es- ción lleva implícita una concepción acerca de aquello sobre lo que se intervi-
cuela de Trabajo ·social, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, UNC, Mayo 1998. ne, entonces la investigación, con sus insumas e interpretaciones sobre lo so-
26 27
Reconstruyendo lo social Investigación e intervención en Trabajo Social. ..

cial, permite mejorar las miradas y por ende garantiza una intervención funda- sociales. Esta consolidación viene demandando y posibilitando mayores y
da17. Parece oportuno advertir que si bien la profesión se define como una mejores niveles de formación y profundización en las dimensiones aborda-
práctica orientada centralmente a la intervención, ello no debe reducir la di- das. Sin embargo, es necesario contextuar este avance en el marco de la
mensión de la investigación a subsidiar y/o fundar la misma. formación de investigadores y el lugar de la investigación en la universidad
Los profesionales de Trabajo Social debemos y estamos habilitados pa- .pública. Es usual en los países industrial y científicamente avanzados que
ra producir conocimiento más allá de su utilidad inmediata. Obviamente, la ésta se realice a nivel de pre y postgrado, en universidades en las que la in-
mayoría de nuestros temas o preocupaciones surgen del campo del ejerci- vesti9ación está estrechamente asociada a la enseñanza. La misión de es-
cio profesional, pero ello no es ningún imperativo. Si así lo pensáramos, es- tas universidades incluye claramente la creación de conocimientos y no só-
taríamos nuevamente colocando el eje en la intervención como dimensión .lo la conservación y transmisión de los existentes. Por el contrario, la
que articula, y no como un componente con igual status o legitimidad. universidad argentina ha sido fundamentalmente profesionalista, sólo con
algunos bolsones de investigación científica, y tecnológica. Puede decirse
que la mayor parte de los universitarios egresan, lamentablemente, sin ha-
4. Los desafíos, o el camino para consolidar la profesión ber tenido contacto con la investigación; de allí que esta preocupación por
desde el desarrollo de ambas dimensiones la formación de profesionales con capacidad de investigar e intervenir, tras-
dende a nuestra profesión, y se impone como un. imperativo de la época,
Es posible observar que, durante los últimos años, en el campo del ejer- en una universidad que pretenda cumplir y aportar con sus funciones bási-
cicio profesional se ha instalado fuertemente la preocupación por romper cas de docencia, investigación y extensión 18 .
con las prácticas repetitivas y rutinarias, revalorizando la necesidad de con- Hoy sabemos muchas cosas más; saber más quiere decir, no que sabe-
tar con marcos teóricos desde los cuales mirar y, lo que es más alentador mos más contenidos, sino que tenemos mayor flexibilidad, menos rigidez
aún, poner en cuestión los mismos de manera permanente; y ello es así para pensar algunas cuestiones. Entre ellas, que es importante y necesario
porque las respuestas y categorías tradicionales ya no sirven para interpre- conocer para actuar, que en ese camino del conocimiento existen diferen-
tar la compleja realidad en la que nos toca intervenir. La sociedad se com- cias no sólo entre ciencias naturales y ciencias sociales, sino al interior mis-
plejiza y por ello las certezas básicas con que nos movíamos (en el sentido mo de estas últimas 19 ; que un mismo objeto empírico puede ser abordado
de interpretar y actuar), resultan insuficientes. Los modelos explicativos no desde diversas disciplinas, y que, en ese sentido, hay campos que a los tra-
responden a las nuevas configuraciones de lo real. Quizás uno de los moti- bajadores sociales nos regalan problemas específicos. Y esto no es poco pa-
vos más fuertes por los cuales la profesión se encuentra preocupada por ra una profesión que recién se acerca al siglo de existencia como tal. Car-
romper con el empirismo, es que su cotidianeidad se ha modificado, y con los Montaño20 plantea que "sólo pueden sobrevivir, a lo largo de la historia,
ella la falsa ilusión positivista de conocer lo real tal cual es. Según Haber- aquellas profesiones que consiguen captar demandas emergentes, com-
mas, la crisis de la fundamentación teórico-epistemológica de las ciencias pref1der su esencia y desarrollar nuevas respuestas pertinentes y efectr-
sociales sürgiría cuando ya no den más respuestas, ni aporten elementos vas. Por lo tanto, la profesión que no invierta en investigación de la reali-
para comprender y explicar la realidad histórica del presente, es decir, dad de /os nuevos fenómenos,. o de las nuevas determinaciones de /os
cuando la estructura de un sistema de sociedad admita menos posibilida- fenómenos ya existentes, estableciendo tendencias sobre el devenir so-
des de resolver problemas que las requeridas para su conservación.
En el campo académico, la legitimidad adquirida en el sistema univer-
sitario facilita la relación con otras disciplinas en el campo de las ciencias
18. El examen de la evolución de la universidad pública argentina, desde la perspectiva de la
investigación como forma de generación y adaptación de conocimiento, pone en evidencia el
grado de debilidad de nuestra educación superior por comparación con la de muchas otras
17. Seguimos a Nora Aquín, quien plantea que referirnos a una intervención fundada signifi- partes del mundo. '
ca reconocer que los pilares que fundan al Trabajo Social son predominantemente teóricos y 19. De allí entonces que reivindiquemos el pluralismo metodológico.
secundariamente ideológicos y experienciales. Aquín, N.: "Acerca del Objeto del Trabajo So- 20. Montaña, Carlos Eduardo: La naturaleza del servicio social: un ensayo sobre su génesis,
cial", en revista Acto Social N° 10. Córdoba, Argentina. 1995. especificidad y su reproducción. Cortez Editora, 2a Edición, 2001, pág. 184.

28 29
Reconstruyendo lo social Investigación e intervención en Trabajo Social. ..

cía/, desarrollar nuevas propuestas interventivas y nuevas r~spuestas, no tivo de preocupación del campo intelectual en general, y de nuestra pro-
conseguirá reproducirse en cuanto tal". fesión en particular, en tanto lo que se vulgariza e impone, como sentido
Desde esta posición, tenemos un doble desafío. Las realidades a las que común en general, son las visiones acerca de complejas y heterogéneas
nos enfrentamos exigen tanto ser estudiadas como resueltas. Desde el estado problemáticas socioculturales con que cotidianamente nos enfrentamos
de situación descripto, me atrevo -entonces- a identificar algunos desafíos. los trabajadores sociales. Me atrevo a afirmar que asumir este desafío nos
posibilitará construir parte de la legitimida¡;i que reclamamos. Digo esto
• Hablar de producción de conocimiento no se reduce a una reflexiqn que porque considero que no basta con argumentar en cada intervención, en
tenga como unidad de conocimiento a la experiencia (sistematización). cada informe social o en cada propuesta de resolución de un problema.
La respuesta a la necesidad de creación de conocimientos no puede li- Incluso en esos microespacios muchas veces los argumentos no son ex-
mitarse a la sistematización. Por el contrario, la producción teórica en puestos sino que quedan subyacentes. Sin embargo, aun cuando puedan
Trabajo Social será más fecunda mientras más alternativas se posean. esgrimirse parcialmente en situaciones acotadas y dispersas, no son sufi- ·
En este sentido, la sistematización puede contribuir a recuperar, anali- cientes para competir en ese espacio público de disputa de sentidos. Sin
za y socializar los saberes que la intervención genera, pero no debemos duda que al exponer nos exponemos, tomamos riesgos; pero ello no de-
.volver a la vieja confusión entre saberes operativos y conocimiento cien- bería paralizar nuestra voz, sino más bien fortalecerla en torno a aquellos
tífico. El enorme bagaje de conocimi.entos empíricos que poseemos co- aspectos o tópicos sobre los cuales venimos produciendo.
mo profesión debe enfrentar el desafío de convertirse en conocimiento • Nos falta camino por recorrer en lo que hace a la formación de investiga-
transmisible y sistematizado, capaz de enfrentar el debate en la arena dores. Es por demás sabido que aprender a investigar es un logro que
de las ciencias sociales. Para ello, no sólo debemos estar convencidos sólo se vuelve posible en el propio ejercicio de la práctica investigativa,
de la importancia de esta tarea, sino preparados y capacitados para lle- y es a través de dicha práctica que se obtiene conocimiento científico.
varla a cabo; sin confundir cualquier tipo de conocimiento con conoci- Esto es posible en tanto la investigación se constituya en uno de los prin-
miento científico, ni cualquier acción con investigación científica. La in- cipios orientadores del proyecto de formación. Esto implica valorar el
vestigación científica nos permite enfrentar nuestras dudas de tiempo, los recursos y las exigencias que esperemos de la formación en
ignorancia, a fin de construir, al término de nuestras investigaciones, du- investigación en el grado. Pero además, es necesario impulsar activa-
das de conocimiento, que son más desafiantes y cuestionadoras. mente en los egresados la formación y práctica en investigación. En es-
. • Somos quienes mayoritariamente nos encontramos con los excluidos, los te sentido y en ambas dimensiones, nuestra Escuela viene dando mues-
orilleros, los que no tienen trabajo, los que sufren violencia cotidiana, etc., tras tanto en el lugar que se le otorga en la formación de grado, cuanto
pero en pocas oportunidades la nuestra es considerada una voz experta en el impulso que desde la Secretaría de Investigación y Postgrado da-
al respecto 21 . O sencillamente es una voz que no se pronuncia en el es- mos a la conformación de equipos de investigación más allá del progra-
pacio público de contienda de las interpretaciones de los problemas so- ma de incentivo. "La investigación de docentes y estudiantes, en el gra-
ciales. La sociedad contemporánea ha generado multiplicidad de discur- do y postgrado, es un recurso indispensable para la comprensión de las
sos que se superponen y relegan al discurso 9cadémico a un lugar múltiples formas de desigualdades sociales y de los procesos de exclu-
marginal: el discurso publicitario, el informativo en,prensa escrita o visual, sión de ellas consecuentes -€conómicos, políticos y culturales, su vi-
los diversos discursos políticos, todos ellos vienen desplazando el discur- vencia y enfrentamiento por los sujetos sociales en la diversidad de su
so académico a recintos periféricos. La marginalidad del discurso acadé- condición de clase, género, raza, etnia." 22 Catalina Wainerman, en su
mico, o su ''simplificación y/o vulgarización", deberían constituirse en mo- texto La trastienda de la investigación, realiza un interesante recorrido a
partir de su propia experiencia de formación en investigación 23 • Un pro-
21. Como su nombre lo indica, los discursos de los expertos tienden a estar restringidos a pú-
blicos especializados. Pero en algunas ocasiones, las retóricas y los términos de los expertos
se diseminan, y llegan a públicos amplios. Fraser, Nancy: "La lucha por las necesidades. Es- 22. lamamoto, M., 1999: 274.
bozo de una teoría crítica socialista feminista de la cultura política del capitalismo tardío". De- 23. Extraigo algunos aportes que considero ejemplifican claramente por qué cada vez más se afir-
bate Feminista. México, 1992. ma que sólo es posible acercarse a la investigación a través de la práctica de la misma: La razón

30 31
Reconstruyendo lo social Investigación e intervención en Trabajo Social. ..

yecto es con más frecuencia una tarea de equipo que ~na tarea indivi- transferencia; dice Bourdieu: 24 "no es posible ahorrar esfuerzos en la
dual. Así se pueden resolver los problemas por diversos caminos, ponien- tarea de construir el objeto si no se abandona la investigación de esos
do en común conocimientos y acumulando resultados/ Reitero a Wainer- objetos preconstruidos, hechos sociales, demarcados, percibidos y ca-
man cuando afirma: la investigación tiene mucho lógica, algo de técnica lificados por la sociología espontánea ... "; "el problema tiene siempre
y mucho de creatividad. Las dos primeras son transmisibles; a la crea- la solución que se merece en función de la forma en que se plantea,
ción, en cambio, sólo se la puede demostrar en el hacer. de las condiciones bajo las que es determinado en cuanto problema,
• Deberíamos reflexionar acerca del valor de la teoría. En general, y de los términos de que se dispone para plantearlo"~. En el proceso de
cuando nos referimos a la "complejidad" de los problemas sociales, investigación, el desafío consiste en transformar los problemas sociales
éste parece ser sólo un atributo de dichos problemas, olvidando que percibidos por el común de la gente, en problemas científicos. Y esto
este rasgo también depende del estado de nuestras teorías, de nues- implica que realicemos un trabajo intelectual que permita, con los ele-
tros modos de ver y pensar lo social .. El desarrollo teórico es un fac- mentos teóricos y empíricos disponibles, poder transformar esos proble-
tor esencial -no en un sentido positivista- en tanto da cuenta de mas en problemas de conocimiento.
un esquema mental desde el cual estructurar y afirmar el sentido de • Utilizar mejor los datos existentes. Iniciar un proceso de investigación
una realidad. Actualizar las teorías supone no sólo darles actualidad se asocia a la idea de "empezar algo nuevo". Muchas veces recopi-
en un sentido temporal, pues no se trata de desechar lo viejo y tra- lar nuevos datos resulta complicado por diversas razones; sin embar-
bajar con lo más nuevo, sino hacer presentes los modos de construc- go, en más de una ocasión existe información recogida con otros fi-
ción de tales teorías, lo cual significará plantearnos en retrospectiva nes y que no "leemos" sino individual o parcialmente. Sucede
su desarrollo a través de las fuentes originales. Muchos colegas han también que le prestamos poca atención a aquel punto básico en los
señalado el hecho de que estudiamos un enfoque desde la interpre- manuales de metodología: el "estado de la cuestión". No sólo pode-
tación de otros, quienes han leído las "fuentes", lo cual en general mos estar descubriendo aspectos desconocidos en información ya
nos ha llevado a un conocimiento parcial y sesgado. -Asimismo, mu- existente, sino también problematizando tales datos, lo que dará al
chos enfoques están siendo objeto de debate, lo que debe necesaria- proyecto un nuevo nivel de aportación.
mente reflejarse en la exposición de nuestro marco teórico. El traba- • Potenciar, mejorar y valorar nuestra habilitación técnica: no sólo esta-
jo de formulación del problema está relacionado con la calidad de las mos en contacto directo y cotidiano con problemas sociales, sino que
preguntas que se formulan, y su planteamiento y construcción como además hemos dado el primer paso de cualquier proceso de investiga-
problema científico es siempre en referencia a una o unas teorías. ción empírica, cual es el reconocimiento y legitimidad en el campo. Es-
• Mejorar las preguntas de investigación. Más que respuestas se necesi- to es, debemos valorar y mejorar nuestras habilitaciones para la com-
tan preguntas que conduzcan a la comprensión de la realidad. Evitar re- prensión y la descripción densa. Pensemos por un momento cuántas
petir lo que ya ha sido dicho por otros investigadores garantizará que el veces hemos sido consultados por otros profesionales en torno a temas
trabajo sea de interés para otros, mejorando su potencial capacidad de de nuestra incumbencia en la intervención, y que sin embargo no los
hemos convertido en temas de investigación y conocimiento? Violencia,
aborto, discriminación territorial, fragmentación, políticas asistenciales,
básica del fracaso de la formación de investigadores sociales reside en que no se aprende a ha-
cer investigación en los cursos de especialización de metodología y/o técnicas si no se hace inves- criminología, género ... y puede seguir la lista.
tigación junto a un/a maestro/a, como en los gremios medievales, dentro de un proyecto dirigido • Mejorar nuestro estilo de comunicar los resultados. Escribir es formular la
por éste/a. Esto es así, porque hay algo incodificable, difícil de transmitir en el oficio del investi- pretensión de la atención de los lectores, escribir es también pretender pa-
gador. Milis en la tradición norteámericana y Bourdieu y Wacquant en la francesa, han afirmado:
únicamente mediante conversaciones en que pensadores experimentados intercambien informa-
ra sí -por lo menos- una posición que amerite ser leí~o. En ocasiones,
ción acerca de su manera real de trabajar pueden comunicarse al estudiante novel un concepto ante el temor de utilizar un lenguaje demasiado sencillo o llano, recurri-
útil del método y de la teoría; y por su parte los fran.ceses opinan: sin duda no hay otra manera
de adquirir los principios fundamentales de una práctica -la práctica científica no es una excep-
ción- que practicando al lado de una suerte de guía o entrenador que dé el ejemplo y corrija 24. Bourdieu, Pierre y otros: "La Construcción del objeto", en El oficio del Sociólogo. Siglo
enunciando en situación los preceptos directamente aplicados a un caso particular. XXI, España 1994, pág. 135.

32 33
Reconstruyendo lo social Investigación e intervención en Trabajo Social ...

mos a la terminología excesivamente técnica o usamos una prosa más Bibliografía


que compleja. Escribir es decir exactamente lo que queremos decir, de
modo que eso y sólo eso sea lo que otros entiendan de nuestro producto.
Parece oportuno, entonces, señalar que no sólo escribimos para ser leídos ACEVEDO, Patricia: "Investigación e Intervención en Trabajo Social". Artículo en
o llamar la atención de alguien, sino que hay públicos-receptores diver- la revista Acto Social No 13, Febrero 1996.
sos, y si en rigor nuestra ambición es la atención, también debemos in- ACEVEDO, Patricia; BERMÚDEZ, Sabrina: "El desarrollo de la investigación en
corporar a nuestro hacer estos particulares públicos. la Escuela de Trabajo Social de la UNC". Seminario de Historia y Desarro-
• Aún es incipiente -o está casi ausente-la transferencia de resultados; llo de la Investigación Social. Inédito. Abril 1990.
los resultados de las investigaciones tienen un valor que va mucho más ACEVEDO, Patricia; AQUÍN, Nora; NUCCI, Nelly: "Construcción de discurso disci-
allá del "uso o la transferencia inmediata"; en este sentido deberían plinar y autonomía profesional. V Jornadas de Investigación en Trabajo Social:
trascender a los equipos que las producen. Generar espacios de inter- 'Estado y organizaciones sociales: aportes de las Ciencias Sociales a la cons-
cambio entre equipos, espacios de puesta en público de los resultados, trucción estratégica de la agen.da pública"'. Escuela Superior de Trabajo So-
promover acciones de extensión en base a los conocimientos que veni- cial de la UNLP 28, 29 y 30 de octubre de 2004.
mos produciendo es, sin duda, un desafío pendiente y sobre el cual te- AQUÍN, N.: "Acerca del Objeto del Trabajo Social", en revista Acto Social N° 10.
nemos poco que decir, salvo advertir sobre su necesidad. Es preciso que Córdoba, Argentina. 1995.
la producción académica sea difundida y democratizada, puesta al ser- - - : "La relación sujeto-objeto en el Trabajo Social: una resignificación po-
vicio de la sociedad, contribuyendo en situaciones que apunten al me- sible", en La especificidad del Trabajo Social y la formación profesional,
joramiento de las condiciones de vida de la población. Legitimar proce- Espacio Editorial, Buenos Aires, Argentina, 1996.
sos y productos de investigación, implica dejar de lado la noción de la AQUIN, N.; ACEVEDO, P.: Hacia una teoría de la intervención, Mimeo, ETS,
práctica de investigación como subsidiaria de la intervención; lleva im- UNC, 1999.
plícito -además- el objetivo de legitimar la práctica frente a otros, los BACHELARD, Gastón: La formación del espíritu científico. Siglo XXI. Buenos
otros que nos legitiman. Me refiero a protocolizar, exponer proyectos y Aires, 1972.
resultados de investigación en los ámbitos no sólo académicos, sino BOURDIEU, P.; CHAMBOREDON; PASSERON. El Oficio del Sociólogo, Siglo
también donde se juega el ejercicio profesional. En múltiples ocasiones XXI, México, 1986.
hemos encontrado colegas que desarrollan sistemáticos e interesantes FOLLAR!, Roberto: lnterdiciplinariedad. UAM, AZC, México, 1982.
proceso de investigación. Sin embargo, suponemos que, por estar des- FRASER, Nancy: "La lucha por las necesidades. Esbozo de una teoría crítica so-
legitimada la práctica entre nosotros mismos, cuando preguntamos cialista feminista de la cultura política del capitalismo tardío". Debate Fe-
acerca de la difusión, la transferencia, la protocolización, ésta no ha si- minista. México, 1992.
do tenida en cuenta como parte del proceso. G. SALORD, Susana: Especificidad y rol en Trabajo Social: Currículum, Saber,
Formación. Editorial Hvmanitas, 1991.
El recorrido y la lógica que he elegido para exp~ner mis ideas, no preten- IAMAMOTO, Mari Ida: El Servicio Social en la contemporaneidad. Trabajo y for-
den ignorar los importantes avances que se han realizado, en materia de in- mación profesional. Cortez Editora. Brasil, Abril 2003. ·
vestigación y creación de conocimiento, en los últimos años desde el Trabajo MANRIQUE CASTRO: De apóstoles a agentes de cambio. CELATS, Perú, 1986
Social. He tratado más bien de identificar nuevos desafíos, los que de no ser MONTAÑO, Carlos Eduardo: La naturaleza del Servicio Social: un ensayo so-
encarados seriamente pueden impedir que el camino iniciado se consolide. bre su génesis, especificidad y su reproducción. Cortez Editora, 2 ed. edi-
Lo he hecho convencida de que el tiempo no ha transcurrido en vano, y que ción, 2001.
aquellos argumentos que exponíamos hace 1O años, en torno a la importan- VELEZ RESTREPO, Oiga Lucia: Reconfigurando el Trabajo social. Perspectivas
cia de la investigación para mejorar la intervención, hoy ya no son necesarios; y tendencias contemporáneas. Espacio Editorial, Bs.As., 2003.
por cuanto ya no nos preguntamos por qué el Trabajo Social debe investigar, · GRASSI, ~stela: La mujer y la profesión de asistente social. Humanitas, Bue-
sino cómo, para quién, desde qué marcos teóricos, con qué objetivos. nos Aires, 1?89.
34 35
Reconstruyendo lo social

GRASSI, Estela: "La implicancia de la investigación social en [a práctica del Tra-


Capítulo 3
bajo Social". Revista Margen No 9.
MATUS, T.; VALDÉS, X.: "El dilema de la producción de conocimientos enTra-
bajo Social". Revista Acto Social N° 9. Córdoba, 1994.
MATUS, Teresa.: Propuestas contemporáneas en Trabajo Social. Hacia una in- Regulando a los pobres: 1
tervención polifónica. Espacio Editorial, Buenos Aires, 1999.
MILLS WRIGHT: La Imaginación Sociológica. FCE, Buenos Aires, Argentina.
el workfare y los derechos sociales 2
1997.
MYERS, Jorge: La política de Investigación Científica y Tecnología Argentina.
Historia y Perspectivas. CEAL, Bs.As., 1992. NORA BRITOS 3
OTEIZA, Enrique: ••La universidad argentina, investigación y creación de cono- SABRINA BERMÚDEZ - RUBÉN CARO
cimiento", en revista Sociedad No 3.
ALEJANDRO MANIACI - MAURICIO MAREÑO
SONNTAG HEINZZ, R.: La evolución de las ciencias sociales de América Lati-
na. Unesco, Editorial Nueva Sociedad. 1989.
WAINERMAN, Catalina; SAUTU, Ruth: La trastienda de la investigación. Edi-
torial Belgrano, Bs. As., 2a edición, Nov. 1998. .. Pero el trabajador tiene la desgracia de ser un capital vivo y, por tan-
to, dotado de necesidades, que en cada momento en que deja de tra-
bajar pierde sus in~ereses y, por tanto, su existencia ( .. .). Y así, cuan-
do al capital se le ocurre -por una ocurrencia necesaria o arbitra-
ria- deja de existir para el trabajador, éste deja también de existir
para sí mismo, se queda sin trabajo y, por tanto, sin salario, y como
sólo existe en cuanto trabajador, no en cuanto hombre, puede echar-
se a morir, perecer por hambre, etc. El trabajador sólo existe como tal
en cuanto existe para sí como capital, y sólo existe como capital en
cuanto existe un capital para sí."
Karl Marx

Introducción

Entre las numerosas controversias en el campo de las políticas socia-


les que expresan la gestión estatal de los problemas de los .. mercados" de
trabajo, en particular del desempleo, se encuentra la discusión sobre las así
llamadas políticas .. activas" y las denominadas políticas pasivas. "Entende-

1. El título del trabajo remite a la deuda del equipo con la importante obra de Piven, Frances
Fox; Cloward, Richard A. (1993): Regulating the poor. The functions of Public Welfare; Vin-
tage Books (updated edition), New York.
2. La presente publicación es producto de un conjunto de investigaciones desarrolladas en la
Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Córdoba, en el marco de su Progra-
ma de Promoción de la Investigación.
3. Directora del equipo de investigación. E-mail: norabritos@hotmail.com

36 37
Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales
Reconstruyendo lo social

intervención del Estado para la protección de la población de los efectos


mos así por políticas activas las diversas incitaciones ?i la reubicación, y
las obligaciones de aceptar los empleos disponibles. Pr¡>co importa que Jos disruptivos que producen los mercados.
Nos proponemos en este artículo examinar la vigencia de los derechos
empleos creados en el marco de los planes de reabsorción del desempleo
sociales, evaluando el potencial desmercantilizador de cada programa, te-
sean escasos con relación a los desocupados, que sean precarios y poco
niendo en cuenta las normativas de acceso a los mismos, la tasa de susti-
remunerados, que las pasantías de formación sean redundantes, caóticas
tución de ingresos y la posición de los sujetos en relación con los derechos.
y sólo ofrezcan muchas veces la perspectiva de otra pasantía" .4
Pretendemos así considerar la mayor o menor subordinación 1 autonomía
Este debate permea los discursos de diferentes actores sociales y re-
del sujeto respecto del trabajo, que se expresa tanto en los arreglos no_rm~­
corta el horizonte de la discusión necesaria sobre arreglos institucionales
tivos que regulan la relación laboral como en todos aquellos arreglos mstl-
que, abordando el desempleo, no descuiden la construcción de derechos
sociales consistentes con un concepto de ciudadanía plena. tucionales que instituyen protecciones sociales.
El núcleo central del modelo de protección social argentino se organi-
zó en torno a una integración corporativista que articuló la seguridad labo-
ral con la seguridad social 5 . La dependencia de la inserción laboral formal Políticas sociales y desempleo
para el acceso a la protección social constituye el núcleo de la instituciona-
lidad bienestarista, abarcando las políticas de previsión social, asignaciones 1
familiares, obras sociales, cobertura de riesgos del trabajo y seguro de de-
Los regímenes de Estados del Bienestar han configurado activamente los
sempleo. Sin embargo, las transformaciones de la condición salarial pusie-
ron a la luz los límites particu/aristas del modelo argentino. mercados laborales7 • Dicha incidencia aumenta cuando el desempleo se torna
La crisis del vínculo seguridad laboral seguridad social ilumina enton- elevado y las intervenciones estatales abordan explícitamente este problema,
8
ces, las "metamorfosis" de la cuestión social en Argentina. Creemos que en en cuyo caso "el desempleo confunde las fronteras del salario indirecto:' de
tantQ el empleo formal configuró los aspectos centrales de la ciudadanía so- modo tal que la separación entre políticas sociales y laborales se torna d1fusa.
cial en nuestro país, el desempleo revela no sólo un problema de "aloca- Refiriéndose al desempleo y a su nivel inédito en la Argentina, lñíguez
ción" de la fuerza de trabajo, sino que distorsiona por completo los alcan- señala que "en Jos últimos años se presentan dos períodos claramente di-
ferenciados, con el año 1993 como punto de inflexión (... ). A partir de ese
ces de la ciudadanía social, produciendo una aguda segmentación social.
momento, la PEA siguió creciendo, aunque a una menor tasa, pero la
A ello se agrega que desde nuestra perspectiva, las políticas activas
fuerza de trabajo empleada empezó a decrecer determinada por la caída
implementadas en nuestro contexto se oponen sistemáticamente a la cons-
trucción de ciudadanía y a la idea de derechos sociales. Un criterio relevan- de los ocupados completos, dado que los desocupados iniciaban una te_n-
te para la evaluación de los derechos sociales, consiste en los niveles de dencia claramente creciente. La brecha entre oferta y demanda se h1zo
desmercantilización que los mismos habilitan. "La desmercantilización se cada vez más manifiesta, alcanzando el pico máximo en mayo de 1995.
A partir de esa fecha, más de 2 millones de personas se encuentran de-
produce cuando se presta un servicio como un asunto de derecho y cuan- 9
1
socupadas, y superan Jos 3,5 millones sí se incluye a Jos subocupados" •
do una persona puede ganarse la vida sin depender del mercado. " 6 Los
derechos sociales son "derechos-expectativa", representan obligaciones de

7. Esping-Andersen, Gasta (1993): Op. cit. Véase también Offe, Claus (1_992):. La :ocíe?ad
del trabajo. Problemas estructurales y perspectivas de futuro, trad. de Ja1me N1colas, Alian-
za Editorial, Madrid. ,
4. Ala uf, Mateo (1997): "Modernización de las empresas y políticas de empleo", trad. de Ricar- 8. Saillard, Yves (1996): "El salario indirecto", en Saillard, Yves y Boyer, Robert,_ T~~na de la
do Gringas, en Ernesto Villanueva (coordinador), Empleo y globalízación. La nueva cuestión so- regulación: estado de tos conocimientos. Of. Publicaciones del CBC-UBA; Asoc1aclon Traba-
cial en la Argentina, Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires; págs. 474 y 475.
jo y Sociedad, Buenos Aires. . , .
5. Barbeito, Alberto; Lo Vuolo, Rubén (1993): La nueva oscuridad de la política social. Mi- 9. lñíguez, Alfredo (1997): "Las dimensiones del empleo en -~~ Arge_ntma , en Erne~to Vlll~-
ño y Dávila Editores, Buenos Aires. . nueva (coordinador), Empleo y g!obalízación. La nueva cuest10n soc1al en la Argentma, Uni-
6. Esping-Andersen, Gasta (1993): Los tres mundos del Estado del bienestar, trad. de Bego-
versidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires; pág. 7 4.
ña Arregui Luco. Edicions Alfons el Magnánim - IVEI, Valencia; pág. 41.
39
38
Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

Durante el 3o trimestre de 2003, la PEA 10 argentina era de 10.554.000 Las transformaciones en el campo de las políticas sociales en la década
personas, de las cuales 8.831.000 estaban ocupadas, 1.724.000 y de 1990 se orientaron a reforzar los componentes de tipo liberal-residual en
l. 751.000 estaban en situación de subocupación 11 • el modelo de protección social argentino. El conjunto de transformaciones pro-
La magnitud del desempleo en nuestro _contexto, así como su estabili- ducidas nos permiten afirmar que los arreglos institucionales se han reforma-
zación inédita en niveles elevados en la década de 1990 12 , ponen en cues- do en dirección a ampliar la participación del mercado en la oferta de bienes-
'tión las modalidades de intervención estatal en Argentina: el desempleo, tar, en particular en las políticas de seguro, privatizándose su gestión 1 ~:-
concebido como un asunto fricciona!, se abordó sólo a partir de 1991, con Además, las prestaciones relativas a las políticas de seguro social su-
la creación de un seguro de desempleo cuya cobertura, nivel de sustitución frieron una especificación de condiciones de acceso estrictamente basadas
de ingresos y requisitos de acceso restrictivos indicaron asimismo la apli- en la trayectoria laboral. Para el caso de las prestaciones previsionales, se
cación del principio de menor elegibilidad para la reproducción de la fuer- incrementó el número de años de aporte sin interrupción para obtener los
za de trabajo fuera de la constricción mercanti1 13 . Sin embargo, el seguro beneficios y se incrementó la edad para postular a las prestaciones por ve-
de desempleo figura entre las medidas que se consideran upasivas", por jez tanto para las mujeres como para los hombres.
cuanto ofrece un ingreso a los desempleados (aunque condicionando su Las políticas universalistas (educación pública y salud pública) sufrieron
percepción según estrictas condiciones de derechohabientes como apor- deterioros en sus prestaciones y una permanente erosión simbólica, siendo
tantes previos al fondo correspondiente). Además del seguro de desempleo, afectadas por un importante desfinanciamiento producido como consecuencia
se crearon diversos programas orientados a sectores diferenciados de la po- de la descentralización de los establecimientos y su transferencia a las provin-
blación, caracterizados por ser upolíticas activas". cias y municipios, sin los correspondientes fondos para su desarrollo.
Al mismo tiempo, durante la década de 1990 se revalorizaron las polí-
2 ticas de asistencia social basadas en comprobación de medios para asignar
beneficios y se enfatizaron las obligaciones de los destinatarios de las políti-
Debemos señalar que la década de 1990 representa un giro liberal en nu- cas de asistencia, incorporando la realización de contraprestaciones por los
merosas políticas sociales y también en la propia configuración de la relación subsidios recibidos. Ello en el marco del creciente desempleo y de la incor-
salarial, introduciéndose modificqciones regresivas en la política laboral. poración de un sujeto novedoso en el campo de la asistencia: el hombre en
edad central con buen estado de salud, pero desempleado (reconstruido dis-
cursivamente como pobre). No se trata de una sutileza, sino de un análisis
10. PEA: Población económicamente activa. importante para comprender el proceso de reconfiguración socio-institucional
11. INDEC (2003): Información de prensa. Mercado de trabajo: principales indicadores (4° ocurrido en la Argentina de los '90. Como alerta Grassi, uen lo que atañe al
trimestre 2002- 3° trimestre 2003) según la nueva Encuesta Permenente de Hogares, Bue-
nos Aires, diciembre de 2003.
12. Eduardo Basualdo (2001): Sistema político y modelo de acumulación en la Argentina.
Universidad Nacional de Quilmes Ediciones, FLACSO e IDEP, Buenos Aires. 14. Este es el caso de la emergencia de las administradoras de fondos de jubilación y pen-
13. Una de las políticas que históricamente contribuyó a la desmercantilización en el mundo del sión (AFJP), entidades privadas con fines de lucro que administran el seguro por vejez e
trabajo y en los distintos regímenes del bienestar es la política de protección frente al desempleo. invalidez de un sector importante de los asalariados. En el caso de la cobertura frente a
Precisamente, en Argentina carecemos de una política desarrollada de cobertura frente al desem- accidentes de trabajo, muerte e invalidez, en 1996 la Ley 24.557 derogó la normativa
pleo. Recién a partir de 1991, con la creación del Fondo Nacional de Empleo, se comenzó a brin- que desde principios de siglo regía para los casos de accidentes de trabajo (nos referimos
dar cobertura a los desempleados con los siguientes requisitos, señalados por Barbeito, Lo Vuolo, a la Ley 9.688 de 1916). La ley derogada establecía que el empresario era el responsa-
Pautassi y Rodríguez: "Para recibir la prestación es necesario encontrarse en situación 'legal' de de- ble por los accidentes de trabajo producidos en la empresa y debía pagar, en consecuen-
sempleo, estar disponible para ocupar un puesto de trabajo, inscripto en el Sistema Unico de Re- cia, indemnizaciones por muerte o incapacidad laboral derivadas de estos accidentes. La
gistro Laboral, haber cotizado al Fondo Nacional de Empleo por un período mínimo de doce meses nueva legislación establece la obligación de la empresa de contratar un seguro, y se esta-
durante los tres años anteriores al cese del contrato de trabajo que dio lugar a la situación legal de blecen asimismo montos tope para las indemnizaciones. Al mismo tiempo, las leyes W
desempleo... " Estas condiciones se agravaron con el tiempo y el aumento del desempleo: el valor 19.587 de Higiene y Seguridad y W 24.028 de Accidentes de Trabajo, se dictaron con el
monetario de la prestación se redujo sensiblemente y disminuyó el período de tiempo por el cual objetivo de reducir la conflictividad y los costos de los accidentes y enfermedades profe-
se admite mantenerse por fuera del mercado de trabajo. Véase Barbeito, Lo Vuolo, Pautassi, Rodrí- sionales y crear un sistema integral de protección por riesgos de trabajo bajo la adminis-
guez (1999): La pobreza... de la política contra la pobreza, CIEPP-Miño y Dávila, Buenos Aires. tración de aseguradoras de riesgos de trabajo (ART) privadas.

40 41
Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

sujeto de la asistencia laboral, no hay aún suficiente investigación que per- de la reproducción de la población considerada "supernumeraria" 20 .
mita hacer generalizaciones acerca de los rasgos de idef1iidad del trabaja- Las políticas de workfare pueden ser entendidas como "... aquellas
dor asistido, pero las primeras pesquisas no son alentadoras respecto de la políticas que, en lugar de poner el acento en los 'incentivos'.y 'de-
autonomía: todo parece indicar que la dependencia del mercado operada en rechos' al empleo, lo colocan en la directa 'obligación' de emplear-
la relación salarial para la .reproducción se reconstituyó, para un sector de se como precio a pagar para recibir un subsidio" 21 • También forman
la sociedad, en la dependencia de una nueva formación político-estatal, parte de la introducción de "políticas activas".
operada por la relación asistencial, no productiva" 15 • La relación co'n el mun- 3. Reproducción temporaria fuera de relaciones mercantiles con cober-
do del trabajo opera una dimensión subjetiva en dos sentidos: como medio tura del seguro de desempleo. Se trata de una típica política "pasi-
de sostenimiento de la vida material de sus agentes, y como uno de los re- va", que paga sin exigir contraprestaciones laborales en el momento
cursos para ·la configuración de la identidad colectiva e individual. de recibir el beneficio, aunque supone exigencias importantes de ha-
Estas transformaciones, tanto las que afectaron a las políticas sociales ber participado en relaciones laborales mercantiles formales previo al
como a las políticas laborales, fueron en importante medida impulsadas por otorgamiento de la prestación.
los bancos multilaterales de desarrollo, en especial el Banco Interamerica-
no de Desarrollo y el Banco Mundial 16 .
La política pasiva cuestionada
3
En el marco de la sanción de la Ley Nacional de Empleo de 1991 No
En este contexto de retroceso sistemático de los derechos sociales, las. 24.013/ 91, norma que abre la posibilidad a la utilización de contratos por
principales estrategias de regulación estatal de los problemas de los merca- tiempo determinado, introduce los llamados "contratos basura", y estable-
dos de trabajo en nuestra regiqn se configuraron de la siguiente manera: ce reducciones en las cargas patronales, introduciendo modalidades preca-
rias de trabajo "promovidas", hace su aparición el seguro de desempleo.
l. Intervenciones características de lo que denominaremos, siguiendo a Tal contexto de aparición torna explicable lo exiguo de la prestación y las
OffeP, remercantilización administrativa: políticas sociales caracteriza- enormes condiciones para acceder al beneficio.
das por brindar subsidios de desempleo condicionando a los receptores Si bien la legislación establece que se trata de un seguro, es descripto
a incorporarse a empresas para obtener el beneficio; o, en términos de en las estadísticas como un programa asistencial. En la Ley Nacional de
Lo Vuolo, políticas de "promoción del empleo mercanti/" 18 • Estas inter- Empleo se establece la creación del Fondo Nacional de Empleo. Su princi-
venciones son las que también se designan como "políticas activas". pal fuente de financiamiento la constituye la contribución patronal del 1,5%
2. Propuestas de workfare, estrategia complementaria a la remercanti- sobre la masa salarial del sector privad_o, que antes se destinaba al finan-
lización administrativa 19 , que constituye la principal forma de gestión ciamiento del Programa ·de Asignaciones Familiares; una contribución del
3% del total de las remuneraciones pagadas por las empresas de servicios
eventuales (a cargo de dichas empresas); una contribución del 0,5% de las
15. Grassi, Estela (2003): Políticas y problemas sociales en la sociedad neo/ibera!: la otra
década infame (!). Espacio Editorial, Buenos Aires.
remuneraciones sujetas a contribuciones previsionales a cargo del emplea-
16. Acuña, Carlos y Tuozzo, María Fernanda (2000): "La participación de la sociedad civil en dor privado-, y un aporte del 0,5% de las remuneraciones sujetas a aportes
los programas del Banco Mundial y del BID. El caso de Argentina", en Diana Tussie (comp.). previsionales, a cargo del trabajador. Además, se prevén aportes del Esta-
Luces y sombras de una nueva relación, Flacso- Temas Grupo Editorial, Buenos Aires.
17. La tematización de los procesos de desmercantilización y remercantilización administra-
do, tanto en partidas que asigne la Ley de Presupuesto anualmente, como
tiva ocupa la mayor parte de los ensayos incluidos en Offe, Claus (1991): Contradicciones en
el Estado del bienestar, edición de John Keane, Alianza, Madrid.
18. Para una discusión de las políticas liberales, véase Lo Vuolo, Rubén (2001): Alternativas.
La economía como cuestión social, Altamira, Buenos Aires. 20. Castel, Robert (1999): Las metamorfosis de la cuestión social. Una crónica del salaria-
19. Britos, Nora; Caro, Rubén (2002): "Workfare, sufrimiento social y disciplinamiento labo- do, trad. de Jorge Piatigorsky, Paidós, Buenos Aires.
ral", en Primer Congreso Nacional de Políticas Sociales, Quilmes, publicación en CD. 21. Lo Vuolo, Rubén (2001): Op. cit.; pág. 116. Las comillas corresponden al original.

42 43
Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

de los municipios y provincias según acuerdos que pu<;fieran celebrarse. despido. Si el período de cotización está entre los 12 y 23 meses, corres-.
Otros recursos lo constituyen las donaciones, legados, la~' rentas provenien- ponden 4 meses de prestación. Si la cotización abarca entre 24 y 35 me-
tes de la inversión de las sumas ingresadas al fondo; los 1recursos de la coo- ses, se contarán 8 meses de prestación. Para quienes hayan ~atizado más
peración internacional, y los aportes personales de los beneficiarios de pres- de 36 meses, se extiende el período de prestación a los 12 meses. La nor-
taciones previsionales que reingresen a la actividad. mativa establece que los beneficiarios tienen obligación de aceptar contro-
La prestación consiste en el pago mensual a los destinatarios de un les, empleos ó cursos de capacitación según indique la autoridad de apli-
monto que oscila entre $150 y $300, el pago de asignaciones familiares, cación, pero en la práctica no se intermedia o apoya la búsqueda de em-
el reconocimiento de la antigüedad a los efectos previsionales, la cobertura pleo. Sin embargo, si los beneficiarios no aceptan las indicaciones y contra-
médico-asistencial y el apoyo a la búsqueda de empleo. , les de la autoridad de aplicación, pueden perder las prestaciones.
Como señala Luis Castillo Marín, /os trabajadores en busca de su pri-
11
Resaltan algunos aspectos característicos de lo que se dio en llamar
mer trabajo no entran en el seguro de desempleo, /os trabajadores que puja económica entre políticas sociales: el seguro de desempleo se financia
pierden el trabajo por causas injustificadas, renuncias, tampoco entran en parcialmente con fondos de otra política, que es la de asignaciones familia-
el seguro, /os trabajadores que no tengan aportes en /os últimos doce me- res, restándole recursos. Se trata de un ajuste interno (entre políticas) y no
ses y dentro de /os últimos tres años tampoco entran en el seguro ... Este una mayor asignación de recursos al gasto público social.
conjunto de requisitos que la misma ley establecía hacen que este instru- Mateo Alaluf destaca la importancia de los seguros de desempleo en la
mento previsto para atemperar /os cambios o /os impactos sobre ét mer- historia de los dispositivos de política social. "En e/ lugar de las 'políticas ac-
cado de trabajo de las transformaciones que se preveían en la economía tivas' valorizadas, son /as 'políticas pasivas' /as que se encuentran, sí no
argentina tuviera un alcance reducido" 22 • condenadas, por lo menos minimizadas. Sin embargo, /os subsidios por de-
Entonces, los trabajadores cuqiertos son exclusivamente aquellos que ha- sempleo constituyen no sólo la protección más tangible para las personas
yan aportado al Sistema de Seguridad Social durante un mínimo de un año en enfrentadas a la pérdida del empleo, sino también para /os asalariados y /os
los últimos tres años, cuyo despido sea por fuerza mayor o sin causa justa. Es- pobres dependientes de la ayuda social. Los subsidios no sólo constituyen
tán excluidos expresamente los trabajadores de la construcción, del servicio un ingreso para /os desempleados, sino que designan taf!Jbién el límite por
doméstico y del Estado (en un período en el que la privatización de empresas debajo del cual /os salarios no pueden bajar, ya que si no sería más benefi-
estatales y la ~~racionalización" del gasto público derivaron en el despido masi- cioso ser desempleado que trabajar. Simultáneamente, el monto de /os sub-
vo de empleados públicos). Obviamente, están excluidos todos aquellos que se sidios sirve de referencia para la ayuda social acordada a las personas sin
encuentran en situaciones de informalidad laboral. recursos. Define de este modo el nivel mínimo de ingresos tolerable. Como
El sistema prevé una escala decreciente en la prestación monetaria que en nuestras sociedades 'asalariadas' /os subsidios por desempleo constitu-
se modifica cada cuatro meses: yen el criterio principal del estado de la sociedad, resultan tan atacados en
períodos de crisis. A las medidas tomadas para restringir el alcance del sub-
• primer período: el trabajador percibe el 50% del mejor haber men- sidio por desempleo se agrega el peso de las palabras: es necesario que la
sual, con topes mínimos de $150 y máximos de $300. connotación de pasiva contribuya por su parte a corroer esta protección, que
23
• segundo período: el pago mensual baja a un 85% de lo abonado en delimita precisamente la frontera entre ingresos del capital y del trabajo. "
el primer período. A los fines de nuestra exposición, nos interesa destacar los escasos efectos
desmercantilizadores de la política abordada en el contexto local. Las estrictas
La duración en meses de la prestación depende del tiempo de aportes condiciones para acceder al beneficio, especialmente la cantidad de meses que
al Sistema de Seguridad Social en los últimos 3 años anteriores al cese o se debe cotizar para tener derecho a unos meses de prestación; el hecho de que
sólo los trabajadores del sector privado puedan acceder a los beneficios y sólo

22. Castillo Marín, Luis (1997): "Las políticas de empleo frente a la crisis. Diagnóstico y pers-
pectivas", en Ernesto Villanueva (coordinador), Empleo y globalización. La nueva cuestión so-
cial en la Argentina, Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires; pág. 462. 23. Alaluf, Mateo (1997): Op. cit.; pág. 476.

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Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

bajo estrictas condiciones de despido; la pérdida del beneficio en forma auto- nasta básica de alimentos (CBA) -canasta que designa el límite de subsisten-
mática aunque persista la situación de desempleo una vez ~,ulminado el perío- cia, y que señala la línea de indigencia para una familia (por ejemplo, una fa-
do ~scaso que se concede, hacen que el seguro de desempleo tenga un míni- milia compuesta por cinco miembros: matrimonio de 30 años y tres hijos de
mo 1~p~cto en el desar:ollo de derechos sociales. El monto de la prestación, de · 5, 3 y 1 año)- estaba en diciembre de 2003 en $355,35 24 .
por SI ex1guo, es decreciente en el tiempo, lo que representa una constricción a
la reinserción casi inmediata en nuevas relaciones mercantiles.
Resulta de interés en el marco de las políticas sociales en Argentina el Remercantilización administrativa:
hecho de que el seguro de desempleo ni siquiera__ es un derecho de los tra- ¿política activa o activación política (del capital)?
bajadores formales como categoría, como es el caso de ·los otros seguros
con _los que contamos, ya que se ven excluidos los empleados públicos en
1
part_1cular, lo que configura ~:~n tratamiento violatorio de la igualdad de tra-
to v1gente en nuestra Constitución. La re_mercantilización administrativa constituye una estrategia estatal
Los .derechos sociales deberían, desde nuestra perspectiva, proporcio- de intervención directa en la relación entre capital y trabajo. Ilustra las ten-
nar una Igualdad de tratamiento para todos los habitantes que se encuen- siones a que se ve expuesta la intervención estatal en el capitalismo: se re-
tren _en la misma sit~ación de falta de ocupación remunerada que les pro- mercantilizan relaciones sociales a través de la creación de valor por me-
porcione adecuados mgresos para la subsistencia según los parámetros co-
dios estatales o ajenos a la lógica mercantil.
rrespondientes a una vida normal en nuestra sociedad. En términos de gasto social, sería indiferente que el Estado subsidie a
En nuestro caso, el principio de menor elegibilidad ha sido extremado: los desempleados en términos del seguro de desempleo, o que el subsidio
no puede consistir en una opción para los trabajadores hallarse temporaria- se otorgue bajo la condición de que alguna empresa incorpore al desem-
mente "suspendidos", fuera de la lógica mercantil. Sólo la situación legal pleado durante el tiempo que dure el subsidio, y que el desempleado deba
de desempleo permite la solicitud del beneficio. En el año 1999 con una realizar una contraprestación laboral por acceder al subsidio. Sin embargo,
c~fra de desempleados de más de dos millones en todo el país, l~s presta- no resulta indiferente desde la perspectiva de las relaciones entre capital y
Clones promedio del seguro de desempleo sólo abarcaron a ciento catorce trabajo. La fractura original capital/trabajo se procesa política y cultural-
· mil personas, según los datos del INDEC. En el año 2000, se realizaron 25
mente no necesariamente de un modo progresivo, ni estable .
ciento veinticuatro mil prestaciones. Ello representa una cobertura del or- Lo que se pone de manifiesto en este tipo de programas es la idea de las
den del cinco por ciento de los desempleados. políticas "activas", como preocupación estatal que consiste en maximizar las
Como veremos más adelante, efectivamente parece haber un umbral oportunidades de intercambio bajo la forma mercantil del capital y la fuerza de
de ingresos que, por un lado, configura los ingresos mínimos en el caso del trabajo. "Por medio de estas políticas, se pagan salarios con fondos fiscales
seguro de des~mpleo y que se ha convertido en el máximo ingreso posible y se exime a las empresas del pago de cargas sociales, todo ello por un tiem-
en el caso de los programas de workfare dirigidos a quienes se encuentran po determinado. La puesta en contacto administrativo de capital y fuerza de
desempleados pero no están en condiciones de acyeder a tal seguro. Tam- trabajo favorecería (según la perspectiva de quienes diseñan los programas)
bién resulta un ingreso de referencia para la implementación de programas
de remercantilización administrativa.
. Todo lo cual expresa el punto de vista desde el cual se impulsaba y
onentaba la reforma de las normas laborales y desde el que se reinterpre- 24. Véase INDEC (2004): Información de prensa. Valorización mensual de la canasta bási-
ca alimentaria y de la canasta básica total, enero de 2004, Buenos Aires. También INDEC
taba la propia ley, porque la dimensión y el monto del seguro, así como el
(2003): Información de prensa. Incidencia de la pobreza y de la indigencia en los aglome-
de la asistencia lisa y llana, relega y oculta la disputa por el mínimo nivel rados urbanos, mayo de 2003, Buenos Aires.
de salarios y por el máximo de la mercantilización de la fuerza de trabajo. 25. Estela Grassi (2003, Op. Cit.) señala: "Si los recursos políticos-normativos que regulan la
fuerza de trabajo no imponen, en la producción, criterios de racionalidad en función del suje-
Es preciso tener en cuenta que el salario mínimo, vital y móvil estuvo du-
to del trabajo, la asistencia a los pobres y/o desocupados no alcanza para contener la dimen-
rante la década de 1990 fijo en $300. En la actualidad es de $350, y la ca- sión de la población en condiciones de pobreza y/o sin lugares de empleo."

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Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

la creación de nuevos empleos, ya que una vez finalizado el período subsidia- Las políticas de fomento del empleo privado o políticas activas surgen en-
do, las empresas incorporarían a estos trabajadores en tanto éstos hayan de- tonces partir de la Ley 24.013. Si bien con anterioridad, y en particular en los
mostrado sus condiciones para el puesto y su conformidad con las tareas asig- gobiernos de tacto, se promovía el empleo privado fundamentalmente a través de
nadas y con el salario propuesto. Una condición para la remercantilización la rebaja de aportes patronales para la seguridad social, a partir de 1991 comien-
consiste en que las poblaciones puedan ser empleables por la industria, el co- zan a implementarse "políticas activas" de fomento del empleo privado, que van
mercio o los servicios mercantiles. De allí que, complementariamente, las es- más allá de la rebaja o anulación de impuestos para los empleadores. "Para que
trategias de formación de jóvenes. con pasantías en empresas tiendan a ajus- el desempleo contribuya a mejorar las performances económicas (es decir, a
tar a las necesidades empresariales los perfiles de la fuerza de trabajo" 26 • contener las alzas de los salarios), es necesario que los desempleados sean ac-
Queremos destacar que en este tipo de respuesta estatal se evidencian tivos. Los desempleados desmotivados (en razón de numerosas tentativas in-
los límites a la acción desmercantilizadora que pueden tener los programas fructuosas para conseguir empleo) y los excluidos del mercado de trabajo ya no
sociales. Que se subsidie a la fuerza de trabajo para que se recomponga, pueden inducir semejante 'efecto virtuoso' sobre la economía(. .. ). En otros tér-
se capacite, eventualmente busque las mejores condiciones para su trata- minos, es necesario prioritariamente incitar a los demandantes de empleo a
miento mercantil, parece inaceptable. Por el contrario, el subsidio a las em- que cumplan con sus obligaciones de desempleados, o sea, a buscar trabajo
presas que representan estos programas no es tematizada, es algo dado por activamente. Esta actividad de búsqueda de trabajo prevalece contundente-
supuesto y evidente. No parece plantearse la pregunta ¿por qué el Estado mente sobre la que consiste en encontrar eventualmente algún trabajo" .27
debe subsidiar al sector privado dotándolo de una fuerza de trabajo que in- La década de 1990 se caracterizó por la implementación de una sucesión
gresa a esta relación en un estado de excepción, carente de derechos? Una de programas de fomento del empleo privado. En nuestro contexto, podemos
clave sugerente de análisis remite a la producción de un debilitamiento ge- mencionar los siguientes programas ejecutados según esta estrategia:
neralizado de la relación salarial y llevar la amenaza de la sustitución y el
desempleo a quienes ocupan empleos "plenos", al corazón de la fábrica, el Programa de Promoción del Empleo Privado para la pequeña y mediana
taller, o los servicios donde conviven los trabajadores. empresa PEP/PYME, que fomentaba la contratación de trabajadores deso-
cupados (jóvenes entre 16 y 25 años, mujeres y mayores de 45 años) en
2 las modalidades promovidas. La duración del contrato no podía ser menor
a los 6 meses. El Fondo Nacional de Empleo se hacía cargo de los salarios
La Ley Nacional de Empleo incluyó un capítulo referido a los "Programas y cargas sociales de las nuevas relaciones hasta un monto que no excedie-
de empleo para grupos especiales de trabajadores". Se trata del Capítulo 111, ra los $350. Nótese que los grupos ocupacionales desfavorecidos abarcan
en el cual se introduce la facultad del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social la casi totalidad de la PEA, excluyendo a los hombres en edad central.
para desarrollar políticas orientadas a la reinserción laboral de trabajadores que
presenten mayores dificultades de inserción laboral. A partir de enero de 1995 se reservó la participación en el programa
Los grupos especiales enumerados (no se excluyen otros grupos que en a las empresas pequeñas que no tengan más de 40 trabajadores y a las me-
el futuro pudieran ser foco de estas políticas) son: dianas con no más de 100 trabajadores, y se redujo el monto del subsidio
a un máximo de $200. En 1996 el programa PEP/PYME se anula, habien-
a. jóvenes desocupados entre 14 y 24 años; do subsidiado en sus dos años de vigencia 35.000 contratos.
b. cesantes con calificaciones en ocupaciones obsoletas; o mayores de , En 1997 se crea el Programa,PROEMPLEO. El programa abonaba por
50 años; o que sufran más de 8 meses de desempleo; cuenta del empleador, a cada uno de los trabajadores incluidos, una suma
c. grupos protegidos (liberados, aborígenes, ex-combatientes y rehabi- de dinero mensual que sería considerada remunerativa a todos los fines le-
litados de la drogadicción); gales, o para pagar los aportes y contribuciones a la seguridad social. Es-
d. discapacitados.

26. Britos, Nora; Caro, Rubén (2002): Op. cit. 27. Alaluf, Mateo (1997): Op. cit.; pág. 475.

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Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

tuvo vigente varios años, pero no se difundió ni se asigr}aron fondos ade- El objetivo del programa era brindar ocupación y capacitación laboral
cuados. El objetivo era fomentar la creación de empleo privado en sectores a trabajadores desempleados o que buscaban su primer empleo.
productivos o regiones en reconversión productiva, y atender a los trabaja- Programa Nacional de Pasantías para la Reconversión (PRONAPASJ
dores con dificultades de inserción (desocupados mayores de 38 años con La finalidad expresada era actualizar o complementar los conocimien-
carga de familia). Cuando se declaraban regiones en crisis, los requisitos de tos laborales del pasante con una práctica que lo habilitara para el ejerci-
edad no eran tenidos en cuenta. Destacamos que ,en este caso, cambia la cio de una profesión u oficio. Las empresas que solicitaban pasantes debían
edad crítica y se admite que los hombres en edad central, con más de 38 inscribirse en el Ministerio de Trabajo, designando un tutor por cada 10 pa-
años, puedan ser sujetos de las acciones del programa. santes, explicitar la actividad formativa a ser desarrollada y certificar las
También se crearon programas para atender a sectores específicos de prácticas efectuadas por los pasantes.
la industria: tal fue el caso del Programa de Reconversión de la Esquila y La pasantía no implicaba asumir las obligaciones de una relación laboral,
del Programa de Empleo Privado para la Industria de la Construcción estableciéndose que no genera relación jurídica alguna entre la empresa y el
(PROEMPRI); el primero procuraba mejorar las capacidades de los trabaja- pasante. La duración máxima de la pasantía era de 3 meses, con posibilidad
dores de la esquila, y el segundo, aumentar el nivel y la calidad del empleo, de prórroga. El Fondo Nacional de Empleo asignaba a los pasantes una beca
así como la registración de los trabajadores del sector. o ayuda no remunerativa de hasta $200. Los destinatarios eran jóvenes entre
16 y 25 años, mayores de 45 años y mujeres.
Programa de Apoyo al Empleo en Pequeñas y Medianas Empresas En la provincia de Córdoba, con similar diseño, se desarrollaron los
(Emplear/PYME) programas Primer Paso (orientado a jóvenes en búsqueda de su primer em-
Este programa incentivaba los contratos por tiempo indeterminado que pleo), Volver al Trabajo (para mayores de 45 años) y Programa Edad Pro-
realizaran las empresas durante 2000 y que significaran un incremento del ductiva (para desempleados en edad central). Actualmente se plantea ade-
plantel respecto del año 1999. Admitía la participación de empresas industria- más la posibilidad de desarrollar un programa para profesionales universi-
les de hasta 50 trabajadores, que no hubieran producido despidos colectivos tarios en búsqueda de su primer empleo (PPPP).
en los 6 meses anteriores a ingresar al programa. Los trabajadores desocupa- Realizar una evaluación de los resultados de tales programas es comple-
dos que se habilitaba a contratar por esta modalidad debían ser o mayores de jo. Como señala Alaluf, "que se haga un balance de /os efectos de resultados
40 años, o jefes de hogar con 3 hijos o más a cargo, o jóvenes de hasta 25 inesperados de estas medidas (las contrataciones se habrían llevado a cabo
años con experiencia laboral y 6 meses de desempleo, o personas que por más aun ante la ausencia de medidas, siendo éstas en la ocasión beneficios adi-
de 12 meses habían sido beneficiarios de programas de empleo transitorio. cionales), o de /os efectos de/sustitución (la contratación de ciertas catego-
El programa abonaba al empleador $100 mensuales por cada nueva re- rías se hace en detrimento de otras), uno se conformará considerando que un
lación laboral durante 12 meses, en contratos que debían ser a tiempo com- empleo precario es mejor que nada, y que es mejor rotar en /os trabajos que
pleto y con una remuneración bruta de entre $350 y $900. El programa no terminar en el desempleo./ Las evaluaciones de las 'políticas activas' en tér-
, fue difundido ampliamente y fue desactivado. En este caso, se torna comple- minos de empleo son mucf:Jo menos convincentes, ya que son tributarias de
tamente difusa la focalización relativa a grupos esp?cialmente desfavorecidos, una doble indeterminación. ¿Qué significado puede otorgarse a /as 'tasas de
ya que prácticamente toda la PEA podía ser sujeto del programa. colocación' registradas teniendo en cuenta la naturaleza de /os empleos a /os
En 2000 se creó el Programa de Emergencia Laboral-Productivo (PEL cuales /os dispositivos de inserción dan acceso y /os efectos de resultados
Productivo). Los trabajadores recibirían una ayuda económica mensual no inesperados y de sustitución? ¿En qué proporción pueden atribuirse las colo-
remunerativa de entre $120 y $200 por parte del Ministerio de Trabajo: caciones a /as medidas supuestamente creadas para ello?" 28 •
Los destinatarios fueron delimitados como sigue: personas desocupadas Los más importante es que los motivos que se aducen para la imple-
mayores de 18 años que no percibieran prestaciones previsionales, por se- mentación de las políticas activas de remercantilización administrativa no
guro de desempleo o por otro programa del Ministerio de Trabajo, o de otros
programas nacionales, provinciales o municipales. Tampoco debían regis-
trar aportes a la Seguridad Social al momento de su incorporación. 28. Al al uf, Mateo, Op. cit.; pág. 475.

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Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

son evaluados en términos de resultados. El trabajo como contraprestación de trabajador, a partir del tratamiento diferenciado para quienes no lograron in-
de planes laborales resulta superfluo en el sector privqdo, si se toma en serciones laborales estables o perdieron su inserción en el proceso de reconver-
cuenta su escasa influencia en la dinámica de generación de empleo. Sin sión productiva de la década de 1990. Quienes no lograron contar con el segu-
embargo, estas formas de política activa contribuyeron a prefigurar el bajo ro de desempleo, ni lograron que alguna empresa se interesara en incorporarlos
piso de las condiciones laborales y del nivel de salarios. Grassi plantea ade- bajo políticas de remercantilización administrativa, o la duración de su desem-
más que "/os programas de re-entrenamiento de la fuerza de trabajo tam- pleo superó la duración estándar prevista por los programas señalados, se vie-
bién plantean problemas de eficacia práctica y de consistencia con /as ron convertidos en "pobres" y asistidos ocasionalmente por los programas de
condiciones del mercado de trabajo" 29 . La capacitación en este contexto asistencia que introdujeron la modalidad de workfare (subsidios de desempleo
derivó en una instrucción superflua, inocua para el mercado, más parecida con contraprestación laboral). En este sentido, la separación entre políticas ba-
al entrenamiento-entretenimiento que al desarrollo de saberes y habitus ca- sadas en el seguro (seguro de desempleo), la remercantilización administrativa
racterísticos de algún campo o práctica social productiva. Como señala Lo y la asistencia pueden interpretarse como estrategias de gestión de la fuerza de
Vuolo, "e/ lugar de la calificación profesional es e/ lugar de trabajo" 30 • trabajo que producen una arbitraria distinción entre el trabajador y el pobre32 •
Es importante señalar que el intento de focalizar los programas se fue "Todas /as formas de workfare estigmatizan a /os desempleados de
desdibujando hacia una sumatoria de grupos "vulnerables" que terminó incapaces y holgazanes a /os que la sociedad está autorizada a forzar
abarcando virtualmente a toda la PEA, con lo que, una situación especial a trabajar, por su propio bien. De tal manera se reasegura ella misma
termina cubriendo como un halo a todo trabajador. Y de una "normalidad sobre la causa del desempleo: esta causa son /os propios desemplea-
salarial" pasamos a una "situación especial permanente". Ello no puede de- dos, que no tienen, digamos, las calificaciones, /as competencias so-
jar de tener consecuencias sobre los trabajadores ocupados. cia/es y la voluntad necesarias para obtener un empleo. Se /os ocupa-
rá entonces en las tareas más humildes." 33

Una política activa para los "pobres": el workfare 2


y la obligación de realizar contraprestaciones laborales
La Ley 24.013 autorizaba a los Ejecutivos nacional, provincial o mu-
nicipal a contratar trabajadores por tiempo determinado, usando la moda-
1
lidad promovida de Fomento del Empleo (creada por la misma ley) para la
ejecución de obras o prestación de servicios de utilidad pública o social. Es-
En lo que respecta a las estrategias de workfare, éstas pueden ser enten-
ta ley habilitó entonces el marco para la creación de los distintos progra-
didas como " ...aquellas políticas que, en lugar de poner el acento en /os 'in-
mas de empleo transitorio. Los objetivos explícitos eran brindar ocupación
centivos' y 'derechos' al empleo, lo colocan en la directa 'obligación' de em-
transitoria a trabajadores desocupados en condiciones de pobreza, mejorar
plearse como precio a pagar para recibir un subsidio" 31 • Llama la atención
su empleabilidad y realizar obras o servicios socialmente necesarios. La
que, al mismo tiempo en que se implementaba el seguro de desempleo (inte-
ayuda económica no remunerativa se fijó en un máximo de $200. Hasta
grado en el conjunto de las políticas de seguro social o corporativistas) con las
1997 el financiamiento se realizaba con el Fondo Nacional de Empleo, y
condiciones de acceso restrictivas que mencionamos, se producía una inquie-
desde 1997 se sumaron préstamos del Banco Mundial por 200 millones
tante operación de separación de categorías de trabajadores.
de dólares en 1997 y 284 millones en 1999.
Las políticas estatales contribuyen decisivamente a la configuración del or-
den social, y en nuestro caso, parecen contribuir a la implosión de la categoría
32. Para una discusión más amplia de este tema, ver Nora Britos (2003): "Astucias de la razón
neoconservadora: del silencioso desplazamiento de los derechos a las obligaciones en el campo
de la asistencia social", en Britos, Caro, Carrizo, Echavarría, Hunziker y Rufinetti, Teoría Crítica de
29. Grassi: Op. cit. la Ciudadanía. Notas para una política democrática, Letras de Córdoba, Córdoba.
30. Lo Vuolo (2001): Op. cit.; pág. 83. 33. Gorz, Andre (1998): Miserias del presente, riqueza de lo posible, trad. de Cristina Piña,
31. Lo Vuolo (2001): Op. cit.; pág. 116. Las comillas corresponden al original. Paidós, Buenos Aires; pág. 92.

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Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales
Reconstruyendo lo social

Previo al desarrollo de los típicos programas de workfa~e, se implementó, En 1996 comenzó a desarrollarse el Programa Trabajar, que fue el más
el Programa Intensivo de Trabajo (PIT), que tuvo caracterís~icas completamen- conocido por su amplia cobertura territorial. El programa asistía a los de-
te opuestas. Comenzó su ejecución a partir de 1993, y fue el único programa sempleados exigiendo una contraprestación laboral: realización de obras
de empleo transitorio enmarcado en la Ley de Contrato de Trabajo. Sólo auto- de infraestructura de interés comunitario. Para la realización de la contra-
rizaba a crear empleo masivo para atender la emergencia de las administracio- prestación se dispuso que por día los desocupados cubiertos por el progra-
nes públicas, y la relación que establecía entre la administración pública y el ma debían cumplir una jornada de trabajo de 6 horas de lunes a viernes,
beneficiario del programa era una relación laboral, con salario, aguinaldo, va- es decir, cumplir 30 horas semanales de prestación.
caciones, obra social, asignaciones familiares, aportes y contribuciones pre- El programa habilitó a ejecutar los proyectos a organizaciones sin fines
visionales e indemnización por despido. Los criterios de selección de los be- de lucro, organismos descentralizados y empresas públicas, además de los
neficiarios del PIT eran: ser trabajadores desocupados de larga duración, ins- municipios y comunas. No obstante, un 70% de los proyectos aprobados
criptos en la red de servicios de empleo, preferentemente jefes de hogar con fueron ejecutados por municipios.
cargas de familia y con calificaciones obsoletas. La prestación que financiaba el programa era una ayuda no remunera-
Se presentaban proyectos en cada localidad en los que se debía expli- tiva mensual por beneficiario que varió entre los $200 y los $160 en dife-
citar el impacto ocupacional esperado, la capacitación que se brindaría a rentes momentos del programa, cubriendo por beneficiario de 3 a 6 meses
los beneficiarios y cómo se mantendrían las obras a ser realizadas, que te- de prestación, y cobertura de accidentes de trabajo a cargo del Ministerio
nían que ser de infraestructura básica. de Trabajo. Los ejecutores debían cubrir los aspectos de salud de los traba-
La duración de los proyectos era de 6 meses, con posibilidad de pró- jadores. Introdujo el pago directo a los beneficiarios a través del correo o
rroga por otros 6 meses. El Ministerio de Trabajo (a través del Fondo Na- banco local. El financiamiento de la ayuda no remunerativa y de la cober-
cional de Empleo) financiaba el salario y las contribuciones patronales, y tura. por accidentes de trabajo fue provisto por el Fondo Nacional de Em-
los gobiernos provinciales o locales eran responsables por las maquinarias, pleo y un préstamo del BIRF. La cobertura de salud, y los materiales, he-
materiales e insumos para realizar las obras. rramientas, etc., debían ser provistos por los organismos ejecutores.
Fue el único programa con estas características; en los programas que lo Otro programa que se desarrolló en forma conjunta con el Programa Tra-
sucedieron, la naturaleza jurídica de la prestación se definió como una ayuda bajar fue el Programa de Emergencia Laboral - Subprograma Desarrollo comu-
económica no remunerativa, y en la reglamentación de los programas se esta- nitario. Este programa se diferenció del Trabajar en que abordaba exclusiva-
blecía la obligación de brindar una cobertura de salud y un seguro de respon- mente la prestación de servicios y contaba con un cupo obligatorio para ser in-
sabilidad civil, contratados por cuenta de las organizaciones y unidades esta- tegrado por mujeres (es decir, los proyectos debían incluir como mínimo un
tales que incorporaran trabajadores de los ~~planes". Este primer programa, cu- 60% de beneficiarias mujeres). La jornada de trabajo que se demandaba co-
ya lógica sería abandonada en lo sucesivo, priorizó la relación salario 1calidad mo contraprestación era de 4 horas diarias, y también la ayuda económica no
de la cobertura frente a ayuda económica no remunerativa 1cantidad de be- remunerativa era menor ($120). Se financió con el Fondo Nacional de Empleo.
! neficiarios a cubrir, que fue el modelo que predominó posteriormente. Entre 1995 y 1999 se implementó el Programa Forestar, a fin de crear
Los siguientes programas, de breve duración y ~scasa incidencia y evalua- empleo transitorio en el sector rual y apoyar la forestación, promoviendo el em-
ción, pero con una lógica diferente, fueron: Programa de Asistencia Solidaria pleo privado en áreas rurales. El programa financiaba el 90% de los trabaja-
(PROAS); Programa de Entrenamiento Ocupayional (PRENO), Programa de dores necesarios para realizar las tareas (podas, raleos, alambrados) previstas
Empleo de Interés Social (PROEDIS); Programa lnteristitucional de Interés So- en los proyectos presentados, y el empleador debía hacerse cargo del 1O% res-
cial (PRIDIS); Programa Asistir. Durante 1995 y 1996 estos programas susti- tante de trabajadores. La ocupación era transitoria (2 a 3 meses), y el MTSS
tuyeron al PIT, cambiando la relación entre beneficiario y Estado en términos brindaba una ayuda económica no remunerativa de $160/$200 mensuales
ahora de uayuda no remunerativa". Además del cambio en la relación entre el por trabajador y seguro de responsabilidad civil. El programa dio cobertura a
beneficiario y el Estado, se habilitó no sólo la realización de obras, sino la pres- un promedio de 7.000 beneficiarios anuales (por tres meses).
tación de servicios, y se incluyó a las organizaciones no gubernamentales co- A partir del primer trimestre de 2002, luego de la crisis institucional pro-
mo agentes autorizados a presentar proyectos. ducida en diciembre de 2001, comenzó a desarrollarse en todo el territorio el

54 55
Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

programa de emergencia ocupacional "Jefes y Jefas de Hogar Desocupados- ca que la misma genere 'inclusión social' o que dé solución al problema
derecho Familiar de Inclusión Social" (decretos 165/02 y l>65/02). Como el de la exclusión que sufre gran parte de la pob/ación"36 .
antecedente inmediato (el Programa Trabajar), es un programa asistencial de- En primer lugar, a pesar de la masividad de la cobertura del programa, se
pendiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Los beneficia- encuentran excluidos los adultos mayores sin hijos menores a cargo, los adul-
rios son jefes y jefas de hogar desocupados con hijos menores a cargo, o dis- tos sin hijos, y los jóvenes. Esto quiere decir que no se atiende por igual a quie-
capacitados, y exige como cor.Jtraprestación al subsidio otorgado, la ejecución nes se encuentran en la misma situación de insatisfacción de necesidades bá-
de una jornada de cuatro horas de trabajo en un proyecto social o en una ins- sicas. Ello configura una violación al derecho al igual tratamiento y no discri-
titución estatal. Se admite también la capacitación. Asimismo, se incluye la po- minación, ya que la protección refiere a la situación de desempleo.
sibilidad de que las empresas incorporen trabajadores bajo programa, comple- Una arbitrariedad significativa que destaca el Centro de Estudios Lega-
tando el salario básico para la categoría de que se trate con recursos propios, les y Sociales (y que derivó en una presentación judicial por inconstitucio-
con una duración limitada. Las actividades deben ser aprobadas por los con- nalidad) es que la posibilidad de inscribirse para solicitar el beneficio fue fi-
sejos consultivos y el titular del Ejecutivo municipal, y enmarcarse en proyec- jada informalmente con fecha tope al 17 de mayo de 2002. Ello impidió
tos de interés social. La contraprestación es obligatoria y su incumplimiento da que se incluyeran nuevos beneficiarios.
lugar a la extinción del derecho a percibir el subsidio 34 • Sostiene dicho Centro que "e/ monto asignado no es suficiente para
El financiamiento del programa proviene de fondos del Tesoro nacio- cubrir las necesidades básicas alimentarias de una familia; no es univer-
nal, de fondos derivados de las retenciones a las exportaciones, y de prés- sal sino que está dirigido a una población objetivo definida (desocupados
tamos del Banco Mundial. con menores a cargo, inscriptos con anterioridad al 17 de mayo de 2002);
Para completar el financiamiento, se redujeron partidas asignadas a es transitorio (finaliza conjuntamente con la emergencia laboral que ac-
otras políticas sociales, como aquellas destinadas un Programa de Fomen- tualmente está declarada hasta el 31 de diciembre de 2003); no está pre-
to e Impulso al Desarrollo del Sistema Democrático; un Programa de For- vista la posibilidad de recurrir administrativa ni judicialmente en caso de
mación Docente del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Na- rechazo de la inscripción del plan; carece de mecanismos transparentes
ción; fondos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; de asignación y rechazo de la inscripción del plan; carece de mecanismos
fondos destinados a la Emergencia Sanitaria y fondos derivados de los pro- transparentes de asignación y fiscalización, y de producción de informa-
gramas de Emergencia Alimentaria 35 . ción para evaluación de resultados" 37 •
El gobierno definió al programa como "derecho de inclusión social". Los derechos sociales no se encuentran sujetos al cumplimiento de con-
Veremos en qué aspectos tal programa (y los demás ejecutados con las mis- dición alguna por parte del titular. "Sí se toma en consideración que desde /os
mas modalidades) se aleja de un concepto de derecho social. mentores del Plan de Jefes y Jefas, ésta es una política redístributiva del in-
Como señala el Centro de Estudios Legales y Sociales, "lejos de la pre- greso, menos aún debería ser necesaria una contraprestación para ello. Esto
tensión de consagrar un derecho, el plan se limita a distribuir beneficios es, si se trata de distribuir rentas nacionales en forma equitativa y de este
asistenciales precarios, que no alcanzan a cubrir las necesidades mínimas modo 'compensar' a /os desfavorecidos por el proceso de concentración del
de la población en situación de indigencia (... ) el Poder Ejecutivo no avan- ingreso, menos aún se justifica desde allí esta necesidad de la 'devolución'
38
za en delimitar qué se entiende por derecho familiar de inclusión social. del dinero recibido en tareas 'socialmente útí/es"' •

El hecho de que se otorgue un magro subsidio y que se exija a la persona


acreedora de esta ayuda económica el desempeño de una tarea no impli-

34. Para ampliar la discusión sobre la promoción del empleo mercantil, véase Lo Vuolo, Ru-
bén (2001): Op. Cit. También Britos, Nora y Caro, Rubén (2002): Op. Cit. 36. Ídem, pág. 12.
35. Centro de Estudios Legales y Sociales (2003): Plan Jefes y Jefas. lDerecho social o be- 37. Ídem, pág. 15.
neficio sin derechos?, Documentos CELS, Buenos Aires; pág. 1~. 38. Ídem, pág. 24.

56 57
Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

Humillados y ofendidos dencia del grado de necesidad y de /os complicados e ineficaces


procedimientos para su determinación. " 40
1
En nuestro caso, encontramos que los diversos programas analizados no
Los derechos se definen por su universalidad en cuanto a los sujetos con- tienden a la institución de nuevos derechos sociales. Por el contrario, en el ca-
cernidos, por la uniformidad de las prestaciones a que dan lugar y por la posi- so del seguro de desempleo, se refuerzan los componentes meritocráticos del
bilidad de interponer recursos en casos de tratamiento arbitrario. Un eficaz de- modelo corporativista de protección social: sólo tienen "derechos" los que
recho a la subsistencia debería, además, proveer un ingreso que favoreciera el aportaron, y tienen más obligaciones que derechos. Se sujetan a un control de
desarrollo de las personas y que les permitiera situarse por encima de la línea su actividad como desempleados, que debe consistir en la capacitación o la
de la pobreza, como condición ppra tal desarrollo de capacidades. Ninguna de búsqueda de empleo. La pasividad debe restringirse, y recordarse a cada mo-
estas condiciones se verifican en las tres formas de ~~gestión estatal" del desem- mento el dictum ~~nadie puede vivir por fuera del mercado 'de trabajo".
pleo que hemos considerado a lo largo del trabajo. Por el contrario, encontra- En el caso de las políticas "activas" o de remercantilización administrati-
mos que las condiciones de acceso a los diversos programas parecen reforzar va, estos principios se agudizan: sólo existe el subsidio si el desempleado se
un tratamiento desigual de la fuerza de trabajo desempleada haciendo hincapié sujeta a una empresa, si consigue ser incorporado bajo una condición especial,
en distintos atributos que, paradójicamente, si se los integra, no hacen sino des- completamente suspendido en un espacio de 'no derechos' como trabajador.
cribir la PEA. Tratamiento diferenciado de lo igual, selección burocrático-admi- Puesto que es un trabajador subsidiado, un beneficiario, debe dar cuenta de
nistrativa de sujetos, inexistencia de canales legales y/o administrativos para re- su disposición permanente a la subordinación a las condiciones de trabajo ofre-
clamar las prestaciones e ingresos muy por debajo de la línea de indigencia con- cidas por la empresa, bajo pena de perder su ingreso. No es posible imaginar
figuran los rasgos más relevantes de las formas de gestión estudiadas 39 . que bajo estas condiciones pueda fructificar la acción colectiva o formas de so-
lidaridad horizontales, en tanto el horizonte está fragmentado según los diver-
"Un derecho social puede ser garantizado de manera mucho más sos status en los que se encuentran los trabajadores. Como se pregunta Gorz,
completa, sencilla y eficaz desde el punto de vista jurídico, me- "¿qué relaciones mantienen /os participantes actuales en el proceso de pro-
nos costosa en el plano económico, más distante de la discrecio- ducción con /os participantes potenciales o periféricos, es decir con /os de-
nalidad político-administrativa y, por tanto, más alejada. de la se- sempleados, /os interinos, /os precarios, /os independientes y /os trabajado-
lectividad y posible corrupción que ésta alimenta, cuando más res de /as empresas subcontratistas? (.. .)Ya no puede haber sindicalismo efi-
reducida sea la intermediación burocrática necesaria para su sa- caz exclusivamente centrado en /os lugares de trabajo y en la defensa de la
tisfacción, y, más aun, en caso de que llegara a ser eliminada por mano de obra que ocupa un empleo estable" 41 • "'

medio de una garantía igual para todos, ex /ege, con indepen- Por último, para la PEA residual que no se integró en relaciones salariales
~~normales", ni puede ser insertada mediante las políticas activas en empresas
mercantiles con el recurso de los subsidios, quedan los mecanismos de workfare.
39. Las políticas sociales que intentaron regular el mercado de trabajo utilizaron además ter- Quizá en esos mecanismos se pueda observar en su desnudez la lógi-
minologías que trastocaron o evadieron el sentido de la política de empleo efectiva: así el se-
ca que preside la gestión del desempleo, o mejor, la gestión de los desem-
guro resulta un subsidio (no un seguro contra el riesgo de perder el empleo), el fomento del
empleo quedó restringido al ocupacionismo, y la formación profesional se subordinó al asis- pleados. El trabajo aparece básicamente como un medio de disciplinamien-
tencialismo, vía cuasi talleres protegidos. Para la autora, por el contrario, una política de em- to: el desempleado debe ser visible, debe estar a la vista y cumplir hora-
pleo supone acciones normativas e intervenciones económicas dirigidas a incidir en el merca- rios. Las actividades en las que se obliga a desempeñarse a los desemplea-
do de trabajo, es decir una política que se propone alterar por la autoridad del Estado las re-
glas "naturales del mercado", ·en dirección a aumentar el número de puestos de empleo, am- dos, o bien sustituyen actividades comunitarias que antes se desarrollaban
pliando las áreas de producción de bienes y servicios, y estableciendo condiciones de uso de
la fuerza de trabajo que mejoren tendencialmente las condiciones de reproducción de la mis-
ma, ampliando los límites de autonomía del sujeto del trabajo. La política laboral que hege- 40. Ferrajoli, Luigi (1999): Derechos y garantías. La ley del más débil, Trotta, trad. de Per-
monizó la dirección del Estado en los años '90 fue una política tendiente a la máxima mer- feto Aridrés lbáñez y Andrea Greppi, Madrid; pág. 111.
cantilización posible. Cfr. Grassi (2003): Op. cit. 41. Gorz: Op. cit., pág. 53.

58 59
Reconstruyendo lo social Regulando a los pobres: el workfare y los derechos sociales

en forma voluntaria, o bien sustituyen el trabajo de empleados públicos, Bibliografía


aunque sin derechos ni equipamiento ni medidas de segL¡Jridad física.
La obligación de desarrollar actividades socialmente útiles para recibir
el subsidio merece consideraciones: ya señalamos que desde el punto de
vista de la redistribución de ingresos que se propone, obligar a contrapres- ACUÑA, Carlos; TUOZZO, María Fernanda (2000): "La participación de la so-
taciones es un contrasentido. Pero nada se ha dicho sobre qué son las ac- ciedad civil en los programas del Banco Mundial y del BID. El caso de Ar-
tividades socialmente útiles. ¿Quién define qué es socialmente útil? Por gentina"; en TUSSIE, Diana (comp.), Luces y sombras de una nueva rela-
cierto que no son precisamente aquellos involucradosque, como posibles ción, Flacso - Temas Grupo Editorial, Buenos Aires.
participantes de un discurso extendido de modo igualitario, decidieran dar - ALALUF, Mateo (1997): "Modernización de las empresas y políticas de em-
aprobación a un curso de acción específico. pleo", trad. de Ricardo Gringas; en VILLANUEVA, Ernesto (coordinad?r),
En nuestro caso se ha utilizado un sentido común idiosincrático y arti- Empleo y globalización. La nueva cuestión social en la Argentina, Univer-
culado con rasgos autoritarios: es útil lo que los intendentes creen útil, o los sidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires.
consejos consultivos consideran útil. Al mismo tiempo, los beneficiarios de- BASUALDO, Eduardo (2001): Sistema político y modelo de acumulación en la
penden de evaluaciones sobre su comportamiento para no ser dados de ba- Argentina, Universidad Nacional de Quilmes Ediciones, FLACSO e ldep,
ja, lo que constituye un ejemplo más de la distancia de las innovaciones en Buenos Aires.
las políticas sociales con respecto "al camino", en un sentido enfático, de BARBEITO, Alberto; LO VUOLO, Rubén (1993): La nLjeva oscuridad de la po-
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62 63
Capítulo 4

Trabajo, mujeres y subjetividad:


un modo de implementación del
Programa de Jefes/as de Hogar 1

MARÍA INÉS PERALTA2


SANDRA ABICHAIN - SILVIA FARÍAS
CRISTINA FONSECA - LILIANA GAITÁN
ERNESTO GAGLIANO - MARÍA MERCEDES LAJE

lntroduación

La pregunta que movilizó a formular este proyecto se refiere a los di-


versos sentidos que es posible asignar a las acciones en la implementación
de las políticas sociales; y en consecuencia los diversos impactos que se lo-
gran en los sujetos a los cuales llegan las mismas.
No es secundario para este equipo de investigación el impacto que puede
generar el desarrollo del proyecto en las mujeres que conformarán los grupos de
discusión, ya que consideramos que el grupo o sujeto entrevistado, asistido por
el investigador "ayuda a que /os propios agentes construyan sus propios puntos
de vista sobre e//os mismos y sobre el mundo social y hagan manifiesta supo-
sición en é/" 3 . La constitución de un equipo con miembros que pertenecen al
ámbito académico y al ámbito profesional, del sector estatal y del sector de la
sociedad civil, permite contar con una diversidad de miradas sobre una misma
temática, que consideramos altamente enriquecedora para este desafío.
En este caso nos interesó explorar los sentidos que construyen los sujetos
que participan en un programa que genera fuertes polémicas, pero que en ge-

l. Investigación desarrollada en el marco del Programa de Promoción de la Investigación, vi-


gente en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Córdoba.
2. Directora del equipo de investigación. E-mail: mariainesperalta@arnet.com.ar
3. Bourdieu, P. y Wacquant, L. (1995 ): Reflexiones por una antropología reflexiva. Grijalbo, México.

65
Reconstruyendo lo social Trabajo, mujeres y subjetividad ....

neral, hasta ahora no ha sido estudiado en profundidad, y ;menos aún, escu- Los sujetos a quienes va dirigido el plan son predominantemente mujeres,
chada en forma sistemática la voz de los "beneficiarios" 4 dél mismo. que por su posición social tienen alguna trayectoria como beneficiarias de sub-
El Programa de Jefes y Jefas de Hogar se ha instalado en la agenda pú- sidios económicos para la resolución de necesidades de su grupo familiar o que
blica y es objeto de disputa en diversos escenarios: político, profesional, ba- participan de algún programa social (caja de alimentos, PAICOR, etc). En el
rrial. Si bien el programa establece en el articulado que le da origen que "to- marco del Programa Jefes de Hogar, se constituyen en contraprestadoras.
dos los jefes y jefas de hogar desocupados gozarán del derecho familiar de Se toma como unidad de estudio un modo particular de implementa-
inclusión social", los aspectos que mayormente han entrado en debate suelen ción del plan, cuya contraprestación se caracteriza por centrarse en tareas
referirse al acceso, distribución y control de beneficiarios. Pero no se ha toma- relativas a promoción de la salud y a proyectos educativo-culturales, que en
do un aspecto central de la implementación, cual es el carácter de la tarea que ambos casos incluyen capacitación.
se solicita como contraprestación, la concepción sobre el trabajo que subyace A modo de conjetura, nos planteamos que este trabajo extra domés-
en la misma y, por lo tanto, su impacto -o no- en la inclusión social. tico se diferenciaría de experiencias asistenciales y laborales previas vividas
Creemos que este aspecto debe ser abordado y analizado en la imple- por estas mujeres; tanto en el tipo de tarea que se les propone realizar, co-
mentación de estrategias, de distintos tipos de propuestas que -más allá mo en las concepciones sobre el trabajo que subyacen en la modalidad de
de este programa que está en ejecución actualmente- vinculen la recep- ejecución de la contraprestación.
ción de recursos económicos mensuales con el desarrollo de un trabajo. Al alejarse del tipo de trabajo tradicionalmente asignado y por lo tanto es-
El Poder Ejecutivo Nacional, atento a la situación de crisis de nuestro perado de y por las mujeres de estos sectores socio económicos, creemos que
país, considera que " .. .resulta obligatorio instrumentar medidas necesa- pueden operarse cambios en su subjetividad y en las posibilidades expectantes
rias y adecuadas para salir de la difícil situación por la que atraviesa un para sí mismas y, además, que estos cambios pueden expresarse en ámbitos
importante sector de la población" 5 , a tal fin se decreta la creación del centrales de la vida cotidiana como es la familia. ¿Instala otros lugares y prácti-
Programa Jefes de Hogar. El mismo provoca hoy fuertes disputas en el es- cas razonables y esperables para sí mismas? ¿Aporta a un reconocimiento distin-
pacio público y tiene una fuerte presencia femenina en sus destinatarios. to de sí mismas? ¿Qué es lo distinto si lo hay: reconocimiento de la asistencia co-
Al implementarse el programa cada titular (atendiendo algunas excep- mo un derecho, la revalorización de saberes, el trabajo como actividad creativa,
ciones) debía buscar una organización (institución pública u organización resignificación del concepto de solidaridad, etc.? ¿Qué cambios se producen en
de la sociedad civil) donde realizar una tarea (4 horas diarias de trabajo o este pasaje desde la condición de beneficiarias a contraprestadoras?
capacitación) a cambio del beneficio percibido, a lo que se denomina con- Se trata de un\ estudio' explQI?torio_y_cuªJLtéJtiV(), donde nos interesa
traprestación. Las modalidades que asume la implementación parecen has- "captar la definición de la situación que efectúa el propio actor social y el
ta el momento no ser uniformes, adquiriendo particularidades de acuerdo a significado que éste da a su conducta" 6 •
los actores involucrados. La población estudiada son mujeres contraprestadoras del Programa
de Jefes y Jefas de Hogar y las unidades de análisis son dos:

1o Dos grupos de mujeres (30 aproximadamente) que están realizando su


4. El entrecomillado tiene el sentido de llamar la atención sobre las representaciones que subya- contraprestación en dos centros de salud municipales (Centro de Salud
cen acerca de los sujetos afectados por una problemática social en los términos con los que se re-
N° 24 de 8° Cupani y la UPAS N° 15 de la Zona de Cortaderos de La-
fieren a ellos los programas sociales que pretenden dar una respuesta a la misma. La utilización
de los términos no es ingenua, y en el caso del de "beneficiario" se ha instalado desde la década drillos) desde el mes de julio de 2002. En estos centros de salud de la
del '90 en adelante en los textos de los programas sociales, en el discurso de los expertos, en los Municipalidad de Córdoba, ante la demanda creciente de personas que
medios de comunicación y en los mismos sujetos a los cuales van dirigidos los programas. Dicho solicitaban realizar alguna contraprestación para acceder al programa,
término expresa n.o sólo la asignación de un lugar pasivo -que también está presente cuando se
los designa como "destinatarios"- sino que además estaría expresando un desentendimiento del se pensó una tarea posible de ser llevada a cabo por los sujetos, liga-
origen estructural del problema de la desocupación y un reforzamiento de las explicaciones de ti-
po individual, lo que se vincula con el desdibujamiento de la obligación del Estado por garantizar
los derechos de los ciudadanos, entre los que se incluye el derecho al trabajo. 6. Forni, Gallart, Vasilachis (1992): Métodos cualitativos 1/. La práctica de la investigación.
5. Decreto del Poder Ejecutivo Nacional de 3 de abril de 2002. Centro Editor de América Latina, Bs. As.

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Trabajo, mujeres y subjetividad ...
Reconstruyendo lo social

Los instrumentos de recolección de información utilizados han sido:


das a proyectos de promoción de la salud, que incluye alfabetización,
clases de gimnasia y capacitación en atención prim~ria de la salud 7 • • Fuentes secundarias para analizar el decreto que da origen al programa,
2° Un grupo de 8 mujeres que desarrollan su contra/prestación en pro- sus fundamentos, concepciones y criterios de implementación, en tan-
yectos educativo-culturales de la cooperativa Los Carreros, de Barrio to constituyen el encuadre del tema que será necesario poner en diálo-
Villa Urquiza, desde el mes de agosto de 2002. Se trata de una or- go con las percepciones que los "beneficiarios" construyen del mismo.
ganización de base (una cooperativa barrial) que tiene entre sus ob- • Observaciones y registros de la tarea de campo, para describir y ca-
jetivos el desarrollo de múltiples servicios y acciones vinculadas a la racterizar al sujeto de la investigación, ya que no sólo es necesario
reproducción cotidiana y social (comedor comunitario, ropero, apo- fundamentar la ubicación que hacemos de ellas en un tipo particu-
yo escolar, biblioteca popular) En particular interesa mirar el grupo lar de familia, la de la organización social de la pobreza, sino ade-
de mujeres que se vinculó a tareas relacionadas con la promoción más ubicar desde qué trayectoria de vida y específicamente laboral
de la educación y la cultura, concretamente con relación al apoyo y construyen sus significaciones sobre el mundo del trabajo. Es impor-
orientación escolar de niños y adolescentes y a la organización y tante precisar que en esta investigación no estamos frente a sujetos
atención en la biblioteca popular8 . que viven el desempleo o la inestabilidad laboral como una novedad,
sino que en sus trayectorias laborales lo predominante ha sido la
7. La iniciativa fue de las trabajadoras sociales de los centros mencionados, respondiendo· a inestqbilidad y la informalidad.
la demanda de las mujeres que solicitaban "un lugar para devolver las horas y no perder el
plan". Se conformaron los grupos de trabajo y se acordó que la propuesta concreta se arma-
ría conjuntamente con la participación de ellas, teniendo como eje los objetivos de la institu- asesoramiento a la cooperativa en aspectos vinculados a infancia y educación. Esta tarea
ción (promoción de la salud y prevención de la enfermedad) y su posibilidad de participar a<l- había dado lugar, 9esde hacía dos años, a un espacio llamado Centro de Orientación Edu-
tivamente de los mismos. Se comienza a trabajar presentando los programas institucionales cativa, que funcionaba semanalmente bajo la responsabilidad de una docente de la ONG.
de los cuales ellas son "usuarias", pero no siempre conocedoras de objetivos, la metodología Dicho Centro venía desarrollando un trabajo de apoyo y orientación educativa a niños/as en
y las normas para su cumplimiento. Los ejes iniciales para presentarles los programas bási- edad escolar, en el local de la cooperativa, donde se pretendía, además, formar a promotoras
cos de Pediatría, Ginecología, Clínica Médica y Enfermería fueron: lPor qué? lPara qué? lPa- educativas de la misma comunidad en esta temática. Al ser la cooperativa, además, una or-
ra quiénes? y lCómo? Se programaron talleres (metodología propuesta y sostenida a lo largo ganización barrial donde se podía inscribir gente para desarrollar actividades de contrapresta-
de toda la experiencia) y en una primera etapa de la ejecución, participaron otros miembros ción en el marco del Programa de Jefes y Jefas de Hogar, se propone que quienes cobraban
de los equipos de salud. La coordinación estuvo siempre a cargo de las trabajadoras sociales el Plan y les interesaba realizar este tipo de actividad, participaran del proceso de capacitación
y el acento puesto en las consideraciones que hacen a la viabilidad de estos programas, refe- propuesto y acompañaran a los docentes responsables de la actividad de orientación educa-
ridas a las variables sociales que intervienen en el proceso salud-enfermedad. En el marco de tiva a niños/as y adolescentes.
una concepción de programación flexible y participativa, se fue dando lugar a la profundiza- La tarea propuesta a las promotoras educativas consistía en acompañar a la docen~e los d.í~s
ción de temas que surgían de los contenidos que se trabajaban. Violencia familiar, Derechos de atención del Centro, atender y organizar la biblioteca del mismo, favorecer la vmculac1on
del Niño, Derechos de la Mujer, Accidentes del Hogar, entre otros ... , como a actividades ne- de los padres con la escuela acompañando a los mismos en el diálogo con las docentes: Y
cesarias desde la realidad particular de cada efector. Se trabajó un censo poblacional vincu- participar con las docentes del Centro en actividades de articulación con la escuela. A?emas,
lado al objetivo de cobertura necesaria para esa población, lo cual supuso una instancia pre- este proceso fue acompañado por talleres de capacitación quincenales, cuyos contenidos se
'via de capacitación que incluyó la programación, ejecución y evaluación del mismo. También organizaron en tres ejes: El sujeto niño/a; El Centro de Orientación Educativa; La tarea de la
se fueron ejecutando actividades de apoyo administrativo y de organización de los servicios. promotora educativa. . ·-
Luego del proceso de capacitación necesario se trabajaron distintas estrategias para la so- En relación con el primer eje, se trabajó en temas relativos a las etapas evolutivas del nmo/a
cialización de su propia experiencia. Participaron en talleres en la Spla de espera, en otras ins- y en particular el aprendizaje en estos distintos momento~; _Y temas relat~vos a la visión Y c?n-
tituciones de la zona, con jóvenes, como también, la elaboración de posters y cartillas para la ceptos sobre "familia", apuntando a desestructurar las VISiones construidas desde el.sent1do
difusión de mensajes que consideraran importante compartir con la gente de la zona. Confor- común con relación a la familia "normal" y la "anormal o problemática".
maron en algunos casos otros sub-grupos de trabajo con amigas, vecinas y/o familiares con En relación con el segundo eje, se trabajó sobre temas relativos al trabajo en equipo,. dis~ri­
los que trabajaron algún tema puntual requerido por ellos. bución de tareas y responsabilidades; y a la relación del COE con la escuela, las organizacio-
Cada actividad respetó su momento de programación y evaluación, lo que fue conformando nes comunitarias y el trabajo con los padres.
un ámbito cotidiano de producción en el que incluimos también la metodología del grupo de Respecto del tercer eje, se trabajó sobre la entrevista como herramienta para la pror:;otora en
reflexión como aporte metodológico para el proceso grupal generado y espacios de expresión su tarea con la familia y los niños/a; sobre el desarrollo de la creatividad y la expres1on en los
corporal y relajación. niños/as a través de las actividades lúdico-expresivas; y sobre la tarea de las promotoras en
8. En el grupo de trabajo conformado en la cooperativa de Va. Urquiza, la propuesta sur- las actividades de "apoyo escolar".
ge desde una organización no gubernamental, que realiza una tarea de apoyo técnico y
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Trabajo, mujeres y subjetividad ...
Reconstruyendo lo social

• Entrevistas a grupos focales y/o entrevista individual en profundidad. munidad, el comentario de vecino a vecino y la referencia final y conoci-
Dichas técnicas nos permiten adentrarnos en las o~finiciones y visio- miento personal de un ~~mediador" en términos de relaciones clientelares de
nes que las mujeres tienen sobre el tema de investigación. distintas agrupaciones partidarias y/o una posición técnica de intermediario
Se elaboró una guía de entrevista a partir de la definición de dimensiones entre el sujeto destinatario de la política y la política en sí.
y categorías de análisis en donde la recuperación de observaciones, regis- El papel central de la intermediación en este momento de acceso es, por
tros y reflexiones fruto de la tarea profesional jugó un papel central. un lado, el de hacer accesible la información que en términos generales tam-
bién llega a través de los medios de comunicación y de la referencia a la ins-
Se definen así tres categorías que constituyen ejes organizadores de titución oficial (donde habría que ir a averiguar más sobre el programa), pero
la guía, dando lugar a tres entrevistas con cada grupo: que en ninguno de los casos singulares estudiados fue reconocido o visto co-
mo un canal suficiente para entender el programa y su implementación.
- Visión de las mujeres sobre el programa y sobre la contrapresta- Pero es necesario, por otra parte, establecer la diferencia de esta ínter-
ción con relación a su concepto de trabajo: modos de acceso y mediación con la figura del mediador que representa a sectores políticos o
permanencia; opiniones de las mujeres sobre el programa; opinio- poderes de turno, en los que se materializa el papel del operador político
nes de los otros -vecinos y parientes, medios de comunicación y que busca establecer una relación clientelar con el destinatario de la políti-
partidos políticos, opinión pública- sobre el programa; relación ca a través de planes y programas sociales.
entre contraprestación y subsidio; relación entre la contrapresta- Esto se explica a partir de la concepción liberal del Estado, cuyas po-
ción experimentada por ellas y otras contraprestaciones conoci- líticas sociales tienden a la satisfacción de necesidades que el mercado no
das; relación entre contraprestación y trabajo. resuelve, restringiendo las désigualdades pero no suprimiéndolas. Mientras
- Visión de las mujeres sobre la tarea realizada con relación a su concep- que en el contexto neoliberal las políticas sociales desarrollan una doble di-
to de trabajo (visión de sí misma al realizar la tarea; visión de los otros mensión: por un lado ligadas al control social, y por otro a la búsqueda de
sobre ellas y la tarea; relación entre la tarea realizada y el trabajo). impacto electoral, generando opinión favorable hacia los beneficios y la
- Visión del impacto en la vida familiar a partir de su posición de efectividad de las magras políticas.
contra prestadoras en una tarea particular (reorganización de la ac- El destinatario, en este caso, se pierde, como sujeto de derechos, en
tividad cotidiana en el ámbito familiar; impacto del ingreso mone- la manipulación de una práctica política y económica impopular, injusta,
tario en la organización familiar; impacto del tipo de tarea en la discriminatoria, de control, en manos de tecnócratas del Estado y, en el
organización familiar). peor de los casos, de operadores políticos.

~~En las nuevas formas de aparición del fenómeno de la rela-


ción clientelar, a priori, parece que no se trata sólo de un me-
Principales conclusiones
ro intercambio de bienes y favores por apoyo político a un
puntero, en una relación cara a cara, sino que comienza a vi-
1
sualizarse que un contexto favorable de extrema escasez de
recursos, con políticas focales (que concentran aún más el po-
El programa plantea una serie de mecanismos para su implementación,
der en quien detenta la autoridad de distribuirlo), se institu-
que estarían mostrando una vinculación del mismo con una política laboral: se
cionaliza el clientelismo, ya no con recursos solamente sino
define a la contraprestación como trabajo, se prevé un papel a jugar por acto-
con políticas y programas que involucran a sujetos no sólo in-
res sociales estatales y del medio laboral-productivo en la planificación de la
dividuales sino también colectivos. " 9
contraprestación, lo que supondría un diseño de política planificada y articula-
da entre estrategias productivas, de generación de empleo y de inclusión social.
Con relación al acceso al programa, lo que también implica acceso a 9. Trotta, Miguel E.V. (2003): Las Metamorfosis del Clientelismo Político: contribución para
~~este tipo de trabajo", lo más significativo son las redes informales de la co- el análisis institucional. Espacio Editorial, Bs. As.

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Reconstruyendo lo social Trabajo, mujeres y subjetividad ...

A partir del texto precedente, se entiende la figura d~ los mediadores Este vacío que es ocupado por los modos dominantes de llevar adelante las
no tan sólo como intermediarios en términos funcionales, 1 ~ino como figuras políticas dirigidas a la pobreza, que reproducen el clientelismo, la discrecio-
necesarias en la producción de la dominación política concretando la rela- nalidad, el abuso de poder. Marcar esta distancia y mostrar los impactos de
ción entre patrón y clientes. Es decir, el mediador pone en contacto a par- los diversos modos de implementar una política y por lo tanto de intervenir
tes interesadas, ya que ~~una relación de mediación involucra al menos en la realidad social es un tema absolutamente principal, en el cual el Tra-
tres actores; en ella el intermediario facilita las transacciones entre otros · bajo Social tiene una responsabilidad y posibilidad insoslayables.
actores que carecen de acceso o de confianza entre e//os" 10 .
El mediador que intermedia entre las mujeres y el plan, controlan 2
recursos, tanto materiales como decisorios, instan a la afiliación a una
opinión, buscan el apoyo político, provocan la participación en formas Los ejes centrales que nos orientaron se ubican en el cruce entre sub-
asimétricas, compulsivas. jetividad y trabajo. Para precisar lo que entendemos por producción de sub-
Es así que las mujeres no utilizaron la forma prevista para el acceso jetividad tomaremos la diferencia que hace Silvia Bleichman 12 entre condi-
por el programa (la ficha tenía impresa una leyenda en la que hacía refe- ciones de producción de subjetividad y las condiciones de constitución del
rencia a la no necesidad de un intermediario). En efecto, para acceder efec- 11
aparato psíquico. La constitución del psiquismo está dada por variables
tivamente -o sea, en primer lugar saber lo que hay que hacer, y en segun- cuya permanencia transciende ciertos modelos sociales e históricos y que
do lugar hacerlo- hace falta no sólo una explicación y orientación pueden ser cercados en el campo del psicoanálisis. Sin embargo la pro-
personal, sino alguien que asuma la tarea de cumplimentar una serie de ducción de subjetividad incluye todos los aspectos que hacen a la cons-
trámites administrativos que las mujeres no alcanzan a comprender. trucción social del sujeto en términos de producción y reproducción ideo-
El ~~acceso" a los programas se constituyó en un analizador muy claro para lógicfJ, social y cultural que lo inscribe en un tiempo y espa.cio particular
profundizar en el impacto que las políticas asistenciales provocan en los sujetos a desde el punto de vista de la historia política".
los cuales se dirigen. El Programa de Jefes/as de Hogar, tal como se implementa Por lo tanto, la manera de considerar el propio trabajo y considerarse
en términos generales, surge como alternativa ante la crisis social y, tal como plan- -o no- como actor en la organización, institución, ámbito donde desarro-
11
tea Estela Grassi, se puede enmarcar en po!íticas compensatorias y de asisten- lle una tarea que esté vinculada al 'trabajo', será uno de esos aspectos es-
cia, eficientes, eficaces y amplias, que son inmediatamente necesarias, frente a tructurantes de la subjetividad.
una realidad inaceptable ... (pero) ... no puede considerarse a la asistencia en el Al réspecto Dubar 13 enfatiza que "/as identidades en el trabajo no de-
eje de la política social de un proyecto político de integración. Por definición, la rivan mecánicamente de las 'situaciones' definidas desde el exterior a
asistencia no atiende prioritariamente las potencialidades productivas y creati- partir de criterios 'objetivos'. Como son maneras de considerar el propio
vas del sujeto, en tanto es un 'salvataje' frente a situaciones que ponen a éste trabajo y considerarse -o no- como actor en la organización, estas iden-
en condicíones de labilidad"... 11Sin transformaciones culturales y socio-econó- tidades dependen sobre todo de las relaciones que se mantienen con los
micas sustanciales, seguirá teniendo los efectos estigmatizantes, desestimulan- otros actores (jefes, colegas, clientes) de este 'trabajo vivenciado'; es de-
tes y paterna listas, tantas veces discutidos, y en el mejor de los casos podrá ase- cir, de una situación 'construida y definida subjetivamente"'.
gurar el consumo de bienes básicos para la reproductión." 11
La distancia entre estas formulaciones y las lecturas que sobre estos • Las mujeres de nuestras unidades de análisis tienen claro, cuando
aspectos realizan los sujetos que participan del programa, está dando hablan del programa, que forman parte de una situación que va mu-
muestras del Vacío" que se genera en la ~~implementación" de las políticas.
11
cho más allá de su situación personal, ubicándose como sujetos

10. Auyero, Javier (1997): "Estudios sobre clientelismo político contemporáneo". Ed. Losa-
da, Bs.As. 12. Bleichman, Silvia (2002): El otro país. Edit. El Zorzal, Bs. As.
11. Grassi, Estela (2003). "Políticas y problemas sociales en la sociedad neo/ibera/" La otra 13. Dubar, Claude (2001): "El trabajo y las identidades personales y sociales"; en Revista La-
década infame (1). Espacio Editorial, Buenos Aires (pág 301). tinoamericana de Estudios del Trabajo, año 7, W 13, Bs.As., pág. 9.

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Reconstruyendo lo social Trabajo, mujeres y subjetividad ...

afectados por el problema social de la desocupaciqn y como destina- Otro eje abordado nos permite afirmar la importancia que tiene la ta-
tarios de una política que da una respuesta urge~te. momentánea y rea propuesta como trabajo.
no resolutiva del problema central. La tarea propuesta tiene un significado altamente positivo para las muje-
Para ellas, "ser beneficiarias" del Plan J. y J. no significa tener tra- res, convirtiéndose en una experiencia con impacto en diversos planos de su
bajo. Si bien la tarea o contraprestación es considerada un trabajo subjetividad. Es considerada una tarea gratificante, ya que los testimonios per-
en el sentido de una tarea sistemática, ordenada, responsable, útil, miten sintetizar tres cualidades que ellas le asignan: placentera, útil y valorada.
con un objetivo y que requiere de un saber hacer, ellas distinguen Otro aspecto central que descubrimos es la importancia asignada a la ta-
con claridad trabajo y empleo. rea como parte de un proyecto con sentido, como marco que la encuadra, la
A esta posición -que no es una posición deseada, porque lo que de- contiene y la organiza. En general, ellas resaltan la importancia de la existen-
sean es un trabajo en términos de empleo- se le suma otra auto- cia de un proyecto que se implementa en las organizaciones en las cuales "tra-
percepción muy fuerte y no deseada, que resulta de la mirada de los bajan", con referentes y responsables del mismo, todo lo cual se constituye en
"otros": el estar vinculadas a la imagen de la vagancia, de los "avi- un respaldo. El proyecto brinda organización y "encuadre al servicio que pres-
vados", de los que no quieren trabajar. tan, y esto les da seguridad para desarrollar la tarea.
Conviven entonces dos aspectos contradictorios en la construcción de Finalmente, el significado más fuerte que encontramos es que la tarea
esta subjetividad: el jjser parte de un problema social y colectivo, el de propuesta se vincula a los aprendizajes relacionados con diversos ámbitos de
la desocupación", con el de la visión de un sujeto j'vago, avivado y aco- su vida cotidiana. Un impacto fuerte es en el ámbito de lo privado, donde se
modado" -aun existiendo el componente de la contraprestación. puede identificar una cierta ruptura con criterios naturalizados sobre la visión
Si vinculamos estas vivencias con las formulaciones del programa, no po- y consiguiente relación con los hijos/as; y una ampliación de la mirada sobre
demos dejar de llamar la atención sobre la perversidad con que funciona sí mismas como mujeres. El otro ámbito donde es significativo el impacto es
el sistema. En efecto, una política que pretende -en su formulación- lo extradoméstico, lo público, expresándose un sentido de pertenencia a un
abordar el problema de la pobreza y la desocupación definiendo a la con- grupo que desarrolla una tarea específica útil para otros y para lo cual tuvo que
traprestación como trabajo, previendo un papel a jugar por actores socia- recorrer un proceso de capacitación y de trabajo; una lectura más amplia y
les estatales y del medio laboral-productivo en la planificación de la con- compleja sobre los problemas sociales que les afectan como colectivo; y sobre
traprestación, suponiendo un diseño de política planificada y articulada las organizaciones e instituciones de su entorno inmediato, lo que comienza a
entre estrategias productivas, de generación de empleo y de inclusión so- influir en las relaciones que establecen con ellas.
cial, está lejos de lograr sus objetivos si la mirada que los destinatarios de Este conjunto de características con que ellas significan la experiencia,
la misma reciben de la sociedad tiene el segundo aspecto descrito. nos permite hablar de una ampliación del capital cultural y del capital social,
• Otro aspecto importante de nuestras conclusiones se refiere a que la rela- desde un ángulo que innova en sus trayectorias laborales, ubicándolas en un
ción que las mujeres hacen de esta experiencia con "su" concepto de tra- lugar distinto. Los otros, su entorno cercano, les devuelven distintas miradas,
bajo, está directamente vinculada a sus diversas trayectorias laborales: pudiendo identificar tanto a quienes valoran su actividad, como a quienes no
para las que tienen alguna experiencia laboral previa con un mayor nivel lo hacen; pero fundamentalmente esta mirada les está indicando que la expe-
de formalidad y para las que vinculan lo laboral al esfuerzo -y la explo- riencia las hace visibles como otro actor en el espacio poblacional.
tación física- es difícil encontrar una relación con la presente experien- Podemos reafirmar, entonces, la centralidad que ocupa el trabajo en la cons-
cia. En ambos casos, no la caracterizan rápidamente como un trabajo. trucción de formas de reconocimiento de sí, y la necesidad de diseñar desde es-
Sí hay acuerdo, en todas, en que realizar una tarea con responsabi- ta preocupación las políticas y sus estrategias de implementación.
lidad, que requiere de una dedicación diaria, que es ytil para otros y Nos parece esclarecedora la propuesta de Dubar, quien plantea que para
por la cual se obtiene una retribución, es un trabajo. ello "se hace necesario un "doble trabajo sobre sí", para proveerse de una for-
Y nuevamente aparece la imagen de los "otros", fuertemente conso- ma reflexiva y de una forma narrativa que constituyen /as dimensiones societa-
lidada en la opinión pública, sobre los sujetos destinatarios de este rias de fa identidad para sí, la de un sujeto que no se reduce al conjunto de sus
programa como "vagos". roles socia/es... Esto supone una crítica de la forma en que, hasta ahora, la pri-

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Reconstruyendo lo social Trabajo, mujeres y subjetividad ...

mera modernidad ha impuesto sus reglas y sus formas de dcjminación a millo- chas de sentido vinculadas al problema de la redistribución de la riqueza (que
nes de individuos alienados. Implica que, de ahora en más/cada uno dé prue- van desde la política fiscal general hasta la inversión en planes de obras y ser-
ba de su reflexividad para apropiarse de las enseñanzas pe su experiencia, y vicios donde la mano de obra de estos sujetos sea considerada de un modo u
también de su narrativa para poder ponerlas en la trama de un relato de sí que otro a partir de que prime una u otra de aquellas concepciones).
lo identifica ante /os otros al tiempo que lo define" 14 • Inscribimos estas preocupaciones en la necesaria dimensión ético-política de
Las diversas significaciones de las mujeres sobre esta experiencia con rela- la intervención profesional y por ello es que nos planteamos profundizar en ella.
ción a su concepto de trabajo, permiten reafirmar una pregunta ya planteada Desde la práctica profesional, y tal como fuera planteado desde el proyec-
cuando el componente utrabajo" está presente en políticas que abordan la pobre- to de investigación, como profesionales que dirigimos nuestra intervención a
za: ¿El trabajo como estrategia moralizante y disciplinatoria o como dimensión sujetos de sectores populares que se encuentran incluidos en los programas so-
constitutiva de la identidad de un sujeto con derechos y responsabilidades? ciales impulsados desde el Estado, se nos plantea el desafío de utrascender /as (1
En pos de este otro tipo de trabajo, que aporte a procesos donde la re- prácticas instituidas, esperables y esperadas por las instituciones en las que
flexividad y la narrativa sean una búsqueda, remarcamos la importancia de desarrollamos nuestro trabajo profesional, proponiendo desde la misma in-
experiencias de investigación como éstas donde el sujeto de la intervención, tervención una alternativa que oriente el sentido y el objetivo profesional, im-
asistido por el investigador, "ayuda a que /os propios agentes construyan pulsando estrategias innovadoras que propicien un cambio orientado hacia el
sus propios puntos de vista sobre e//os mismos y sobre el mundo social y logro de una mayor autonomía del sujeto. Respecto a la autonomía, Castoria-
hagan manifiesta su posición en é/"15 . dis fa define como la 'posibilidad de devenir capaz de elegir con. lucidez /os
impulsos y /as ideas que se van a intentar poner en acto'. A este proceso es
a ¡0 que se refiere cuando habla de devenir una subjetividad reflexiva y de-
Desafíos ético-políticos liberante capaz de deliberación y vo/untad" 16 •
Reconocemos que las propuestas institucionales que surgen desde las
Nos planteamos la necesidad de profundizar miradas desde el Trabajo políticas sociales, resultan cada vez más regresivas y perversas, y al mismo
Social, donde el cruce entre la intervención y la investigación nos ofrece una tiempo nos reconocemos como parte de las instituciones que las impulsan,
riqueza fundamental. resultando dificultoso para muchos profesionales encontrar las brechas que
Nos parece central profundizar en la dimensión colectiva de la expe.:. permitan superar esta contradicción. Investigar el impacto de las estrategias
riencia de ser udestinatarios" de estos programas asistenciales. Lo colecti- de intervención capaces de romper con lo instituido nos permitirá reposi-
vo en tanto pertenencia a esa identidad de los desocupados, subemplea- cionarnos en el espacio profesional. Es un desafío concreto para continuar
dos, con los cuales las entrevistadas se vinculan cuando tienen que dar encontrando en la práctica profesional los vínculos entre intervención e in-
explicaciones genéricas sobre la existencia del programa, pero que no pue- vestigación, y desde el Trabajo Social, tomar el legado tan claro que nos
den sostener cuando ponen el énfasis en su propia historia. marca Bourdieu, en su Post-scriptum, al plantear que u/os investigadores
Las preguntas aquí pueden ser de dos tipos: ¿cómo reforzar las estra- del mundo social están obligados a desentrañar todo tipo de mecanismo
tegias de intervención profesional desde esta dimensión colectiva de la de dominación y a hacerlo conocer, bajo pena de ser acusado de 'no asis-
identidad?, ¿cómo lograr que el modo de implementación pueda constituir- tencia a persona en peligro 11117 , remarcando así la imprescindible postura
se en una alternativa contrapuesta a una política diseñada desde la pers- ética y política en relación con los productores de conocimiento social.
pectiva asistencial, cuya función central es tener sujetado al sujeto?
Consideramos que es necesario tener claro que estas concepciones no se
plasman en prácticas profesionales y/o institucionales al margen de otras lu-
16 Peralta María Inés (1999): "Sobre el Concepto de Autonomía". Ponencia presentada en
el taller "La' inclusión del niño y la familia en las relaciones sociales e institucionales desde la
perspectiva de los derechos". UNICEF, Buenos Aires. . . .. .,
14. Dubar, Claude: Op. Cit., Pág. 14.
17. Citado por Alicia Gutiérrez en una entrevista realizada por El"~rc~ ,a Lucas Rub1~1ch, Ahc1a .Gu;:.e-
15. Bourdieu, P. y Wacquant, L. (1995): Op. Cit. rrez y Carlos Mangone sobre la obra de Pierre Bourdieu, titulada ¿QUien le teme a P1erre Bourd1eu. ·

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Reconstruyendo lo social

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las culturas¡ Ed. Gedisa, México.

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Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

tos y la producción de ciertas representaciones sociales 1Que hacen al pro- La población en estudio estuvo integrada por varones padres que tenían
ceso salud-enfermedad. esposas/compañeras/convivientes, estas últimas como factor excluyente, por
Se partió de un fenómeno común que se observa én la práctica profe- cuanto necesitábamos conocer la dinámica familiar y comprender4 la opinión
sional: la presencia, de manera creciente, de varones padres en las institu- del género femenino en cuanto al cuidado de la salud familiar.
ciones sanitarias. Las interpelaciones, entre otras cuestiones, sobre las ra- La muestra tuvo carácter intencional y estuvo constituida varones/ pa-
zones de esta presencia, el rol del varón padre en el cuidado de la salud fa- dres, quienes fueron entrevistados en las mencionadas instituciones.
miliar y las adecuaciones que deberíamos realizar en la intervención profe- En una primera entrevista de carácter semi-estructurado, se conocie-
sional para incorporar a este nuevo actor social, dieron origen al presente ron datos socio-económicos tales como: edad, situación ocupacional y po-
trabajo de investigación. sición social; datos que fueron analizados según su incidencia en la manj-
A partir de estos interrogantes, surgieron las siguientes preguntas de festación del fenómeno.
investigación: Inicialmente, participaron en la realización de las entrevistas una entrevis-
tadora y· una observadora. Las entrevistas fueron grabadas con el consenti-
• ¿Qué factores motivan su presencia? miento de los informantes. Se realizó un estudio del material y se crearon ca-
• ¿cómo inciden la edad, la situación ocupacional y la posición social tegorías de análisis, procurando no descontextualizar la información obtenida.
en este fenómeno? Las categorías de análisis fueron elaboradas de manera inductiva por
• ¿Qué rol cumple el varón padre en el cuidado de la salud del grupo las investigadoras a partir del estudio de los datos, y también se pudieron
familiar? develar otras categorías de la estructura conceptual de la población estu-
• ¿Qué representaciones tiene el varón sobre la salud-enfermedad de diada (categorías "emico") 5 •
su grupo familiar? Se trabajó posteriormente con entrevistas a las esposas/compañeras
• ¿Ante qué situaciones cumple dicho rol? utilizando un cuestionario pre-establecido, con preguntas abiertas y cerra-
• ¿Estamos en presencia de un corrimiento en el modelo masculino tra- das a modo de cotejo y triangulación de la información obtenida en los en-
dicional, fruto del cambio en la condición de .la mujer? cuentros previamente realizados con los varones padres de la muestra.
• ¿significa un cambio para estos nuevos protag~istas? En búsqueda de información cuantitativa, se estudiaron los registros de
• Si es así, ¿cómo lo vivencian? las entrevistas de admisión al Programa de Control de Niño Sano de la Direc-
• ¿Qué visión tienen sus esposas/compañeras respecto de este tema? ción de Especialidades Médicas -zona norte de la ciudad de Córdoba-, pro-
• ¿Qué adecuaciones deberemos realizar desde la profesión y en el ám- curando determinar el perfil socio-económico de las familias bajo programa y
bito de la salud para incorporar a estos nuevos actores sociales en obtener la frecuencia de la participación de los varones padres en el cuidado
los programas y proyectos? y atención de la salud de sus hijos.
Cabe mencionar que se analizaron los datos correspondientes al total
de entrevistas de admisión realizadas durante los años 2002 1 2003 (198
Diseño metodológico
4. "Los actores sociales tejen sus propias interpretaciones de los acontecimientos, pueden na-
El diseño utilizado es de tipo exploratorio, de carácter cuanti-cualitati- rrarlos de una forma u otra, y una misma realidad puede ser representada por expresiones dis-
vo. Los datos se obtuvieron a través de entrevistas en profundidad a varo- tintas, hasta incompatibles, por diferentes actores. Las narrativas orales son modos de argu-
mentar". Ver Garrica, Norma; Bidaseca, Karina: Ensamblando las voces: los actores en el tex-
nes padres que demandaron atención del Trabajo Social.
to sociológico. Terceras Jornadas de Etnografía y M.étodos Cualitativos. Instituto de Desarro-
El estudio se llevó a cabo en el Hospital Materno Neonatal, el Hospi- llo Económico y Social. Junio 2001.
tal Infantil Municipal y la Residencia de Salud Familiar y Comunitaria - Se- 5. "Lo que se intenta es comprender los significaciones otorgadas por los actores a los hechos a es-
tudiar a partir de sus propias explicaciones (análisis emico). (..) Se parte de que las interpretaciones
de Santa Rosa de Río Primero (zona rural).
de los investigadores son de segundo orden o tercer orden en relación con las interpretaciones de pri-
Las entrevistas se efectivizaron entre septiembre de 2003 y mayo de 2004. mer orden ofrecidas por las personas que son objeto del estudio". Ver Kornblit, Ana Lía (2004): Me-
A modo de enriquecimiento y cotejo, se entrevistó a sus esposas/compañeras. todologías cualitativas en ciencias sociales. Modelos y Procedimientos. Ed. Biblos, Bs.As.

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Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

familias). Esta población fue agrupada en dos categorías/ según la partici- categorías por ingresos del INDEC; todas las familias son usuarias de los
pación o no del varón padre en la entrevista de admisiq~. servicios públicos de salud.
Finalmente se hizo una triangulación de fuentes phmarias y secunda- Las familias estudiadas cuentan con una vivienda base, construida con
rias Y de información que posibilitó comparar y cotejar los insumas en un piso de cemento o ladrillo, paredes de material y techo de loza, y posee ser-
análisis global del fenómeno en estudio que permitió, de este modo, obte- vicios básicos. Estas construcciones están ubicadas en zona urbana (5 ca-
ner conclusiones a la luz de los objetivos trazados. sos), semi-rural (1 caso) y rural (2 casos) 10 .
Por razones de extensión, en este artículo sólo presentaremos los resulta- Las constantes observadas permitirían decir que, dentro de la situación
dos obtenidos del trabajo con los varones padres y sus esposas/compañeras. de pauperización 11 , se mantienen como núcleos familiares autónomos con re-
Los nombres de los actores han sido sustituidos para salvaguardar su identidad. lación a sus familias extensas, apoyados en el vínculo de pareja. Potenciar los
recursos materiales, económicos, personales, culturales y sociales de la pare-
ja en interrelación, aparecería como estrategia familiar de subsistencia.
1. Características del universo Advertimos que la salud de los hijos convoca la presencia del varón padre, no
de varones padres entrevistados así, por ejemplo, la instrucción de los hijos, que permanece en la órbita femenina.
En la caracterización de las familias, consideramos que éstas son ho-
Las ocho familias estudiadas presentan características socio-demográ- mogéneas y heterogéneas al mismo tiempo.
ficas similares, a saber: las parejas constituyen, en su mayoría, familias nu- Homogéneas por sus condiciones económicas y materiales, surgidas
cleares6; la mitad, numerosa 7 , y la otra mitad constituye familias tipo. Cua- de la pauperización y precarización laboral. Desde esta perspectiva, las fa-
tro constituidas legalmente y cuatro, en unión de hecho. milias están atravesadas por historias de vida que aportan y portan los va-
En cuanto a las edades de las parejas, se encuentran entre los 17 y los 4 7 rones padres, teñidas de abandonos y ausencia de figuras paternas.
años; aunque las edades entre los miembros de cada pareja son homogéneas. Otro elemento de homogeneidad es la importancia que le atribuyen,
Tienen educación primaria completa a universitaria en curso. Un tanto el varón padre como su esposa/compañera, al cuidado de la salud de
caso presenta universitario en curso (esposa/compañera) y sólo una de los hijos en detrimento del cuidado de su salud como adultos.
las esposas/compañeras posee primaria incompleta. No obstante, se ob- La heterogeneidad, en tanto, está dada por los capitales cultural y so-
serva que en general las esposas/compañeras tienen mayor nivel de ins- cial12, como así también por los recursos personales de los miembros de las
trucción que los varones padres. familias. Todo lo cual influye en las estrategias familiares de subsistencia.
Los varones padres, poseen inestabilidad laboral; trabajan fuera del
sistema laboral formal con la consecuente flexibilidad horaria e ingresos 10. Matta, Adriana; Kaloustián, María Elena (1997): Sistematización del instrumento para la re-
insuficientes y fluctuantes. En tanto las esposas compañeras, salvo una, colección de datos de uso en la DEM (Dirección de Especialidades Medicas). Córdoba. Mimeo.
son amas de casa. 11. Son hogares que en un pasado relativamente reciente, por haber accedido a trabajo ade-
cuado y con subsidiariedad del Estado (acceso a programas de vivienda, por ejemplo), pudie-
De la totalidad de familias, cinco se encuentran por debajo de la lí- ron salir de la pobreza estructural, mejorando sus condiciones de vida. Son familias que hoy
nea de indigencia 8 y tres por debajo de la línea de pobreza 9 , según las están radicadas en barrios pero no cubren sus carencias básicas de bienes y servicios . Com-
parten con los pobres estructurales el pasado y las limitaciones cotidianas, pero no el espa-
cio físico, con los efectos que ello tiene a nivel de las condiciones de vida: infraestructura; re-
presentaciones en torno a la pobreza y a la propia realidad familiar en ese contexto". Gattino,
6. Pareja e hijos con funciones de reproducción biológica y socialización. Silvia y Flores, María Elena (1995): La familia y el Trabajo Social. Ed. Dirección General de
7. Cuando la familia está constituida por ambos padres y más de dos hijos. Publicaciones de la Universidad Nacional de Córdoba. .
8. "Se refiere a una canasta básica de alimentos valorizada en términos monetarios. Se trata 12. Capital cultural: está vinculado a conocimientos, a la ciencia y el arte. También llamado in-
de una situación de carencia mucho mayor y con un gran deterioro de las condiciones huma- formacional por el mismo Bourdieu (Bourdieu, P. [1988]: "Espacio social y poder simbólico", en
nas." Ver Luna, Manuel (1997): Estructura económica argentina. Ed. Eudecor. Cosas Dichas. Ed. Gedisa). Argentina. Capital Social: es la suma de los recursos actuales o po-
9. "Se basa en la determinación de una canasta de bienes y servicios (alimentación, vesti- tenciales correspondientes a un individuo ó grupo en virtud de que éstos poseen una red durade-
menta, transporte, salud, vivienda, educación, etc.) necesarios para la satisfacción de los re- ra de relaciones, conocimiento y reconocimientos mutuos, más o menos institucionalizados, esto
querimientos mínimos de subsistencia del individuo, valorizada en precios de mercado." Lu- es la suma de capitales y poderes que semejante red permite movilizar. (Bourdieu, P.; Wacquant,
na, Manuel: Op. cit.
L. [1995]: Respuestas para una antropología reflexiva. Ed. Grijalbo, México).
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Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

Otro indicador de heterogeneidad es la condición q.e salud de los hi- José: "Cuando están enfermos mis hijos me lo dicen, el bebé no me
jos. Algunos son sanos; otros, con discapacidades cory1o secuelas de en- lo puede decir, pero cada uno cambia la forma de ser. Yo sé que el más
fermedades congénitas. Niños con patologías crónicas y que, en algunos chiquito no se siente enfermo nunca, entonces no me aflijo más. Como
casos, requieren internaciones frecuentes. Todo ello determina modos di- padre o como madre, lo observamos como es e/ carácter de uno u otro,
ferentes de organización familiar. siempre estamos atentos".
Estos padres forman parte de familias que no pertenecen a la catego- Javier: "Porque llora, o vos le tocas el oído y le duele. Tiene caliente el
ría de los pobres estructurales, cuentan con recursos personales y cultura- oído, le tocas y llora, es porque le duele o está llorando, le tocas la pancita
les y, sumado a sus heterogeneidades, hacen que se generen estrategias porque está hinchada ... es normal que uno se dé cuenta ... o está resfriado o
propias de cada familia con relación al cuidado de la salud de los niños. tiene mucha tos, está molesto, le tocas la garganta y llora porque es la gar-
También encontramos diferencias en la accesibilidad a los servicios de ganta ... es /o de que más uno se da cuenta".
salud por su pertenencia a ámbitos urbanos o rurales. Al analizar el discurso 13 , y en el intento de encontrar las imágenes
y los conceptos que proporcionan a los protagonistas de nuestra inves-
tigación un medio de dar sentido al proceso de salud-enfermedad en
2. Percepciones acerca su mundo, en su vida cotidiana, visualizamos imágenes que estarían
estrechamente ligadas a la enfermedad, a la presencia de dolencias,
del proceso salud-enfermedad malestar que de inmediato requiere de asistencia médica, lo que daría
cuenta de una fuerte influencia del modelo médico hegemónico en
Observamos que al hablar de salud o enfermedad los varones padres
nuestra sociedad. Modelo médico que se caracteriza por una asimetría
dan cuenta de un proceso donde tanto la salud como la enfermedad serían
en la relación entre quienes prestan y quienes reciben la prestación, y
componentes de un continuo, de un proceso donde tanto una como la otra
en el que no se consideran los valores e ideales de salud de las perso-
estarían en constante interacción.
nas; en el que no se da cuenta de la forma en que la sociedad cuida,
Martín: "... enfermo sería una tos, por ahí él tose porque quiere. Pe-
recupera y promueve su salud.
ro, por ahí, la vez pasada tenía fiebre y ahí nomás lo llevé al hospital.
Por ello, Bello y De Lellis 14 plantean la importancia de incorporar
También cuando está decaidito, por la fiebre, posiblemente llora mucho.
un modelo social de prácticas en salud definida como "el conjunto de
Pero, generalmente, es una personita sana gracias a Dios".
prácticas, hábitos, conductas e intereses que, instalados en la socie-
Humberto: "Cuando lo veo medio decaído, triste ... en esas cosas me
dad, tienen una influencia decisiva en la salud de la población y /os
doy cuenta. Pablito ... es muy 'vivaracho: cuando no se /o siente es por-
individuos que incluyendo al componente formal del sistema de sa-
que algo pasa ... yo también si veo que anda 'vivaracheando' y después uno
lud lo exceden, conformando una realidad más compleja, que jerar-
lo ve quieto, es porque algo le pasa".
quiza caminos alternativos y complementarios a los tradicionales pa-
Podemos destacar que se define la enfermedad desde su carácter indi-
ra cuidar, recuperar y promover la salud".
vidual, descuidando el componente social colectivo de la misma.
Por otro lado, resaltan la importancia del factor físico a la hora de de-
finir la enfermedad; no obstante, reflejan que el estado de malestar causa-
do por la dolencia se reflejaría inmediatamente en el estado de ánimo, ha-
ciéndose visible, de esta manera, la ausencia de bienestar y, por lo tanto,
la carencia de salud.
Carlos: "Cada uno ... yo cuando le pasa algo, iya sabemos! -las conoce- 13. La búsqueda de significaciones se realiza tomando como base el lenguaje, no como me-
dio de comunicación sino como la expresión de lo social que enfocamos. Ver Lulo, J. (2002):
mos tanto a todas-; le duele esto, o e//as mismas nos dicen. Bueno, la Pab- "La vía hermenéutica: las Ciencias Sociales entre la epistemología y la ontología"; en Schus-
/a, normalmente, cuando le pasa algo, ya sabemos algo, qué es, /o que pue- ter F.: Filosofía y método de las Ciencias Sociales. Ed. Manantial, Bs.As. .
-de ser porque de ella somos médicos en casa, porque sabemos todo. Los 14. Bello, Julio; De Lellis, Martín (2001): Modelo Social de Prácticas en Salud. Comportamien-
tos familiares para el cuidado y recuperación de la salud. Ed. Proa XXI, Bs.As. Pág. 16.
otros chicos se enferman más que todo de tos, de cosa natural, de fiebre".
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Reconstruyendo a un actor omitido ...
Reconstruyendo lo social

En realidad, podemos decir que existe una superación de la sutileza tra-


3. Prácticas sociales
ducida en conductas específicas que denotan el involucramiento de estos pa-
que hacen al cuidado de la salud dres en la salud de sus hijos, y, al decir de Ramos Padilla 17 , estos hombres se
encontrarían haciendo nuevos caminos; probablemente, como frutos de las fi-
~n, la~ familias ~e lo.~ varone~ ~adres entrevistados existe una particu-
suras del modelo de paternidad vivenciado en su propia crianza. A su vez, se
lar dmam1ca y organ1zac1on domest1ca que incluye el cuidado de la salud
presentan ciertas ambivalencias en el rol tradicional de servaron que incluye:
dond~ se ponen en juego las ideas de salud y las costumbres, como asf la convergencia de otros y nuevos espacios domesticas con el trabajo fuera del
tamb1én la interrelación existente con el componente formal del sistema en hogar y con la imagen pública de masculinidad, que se conjugan con el deseo
un contexto histórico-social determinado; en dicha organización familia; se . de una mayor cercanía con los hijos, la sensación de perder el tiempo en el
observa la importante presencia de transformaciones en los roles masc,uli-
hogar y el reto de aprender múltiples aspectos de la crianza, además del rea-
nos Y femeninos, y que existe alternancia entre ambos.
comodamiento de las relaciones con su pareja.
En esta línea de pensamiento, Rotondi G. 15 plantea que, en los sectores Los varones padres reconocen que la salud es una cuestión comparti-
urbanos marginales estudiados, existe acercamiento a una ruptura de la falsa
da; no obstante, asignan a la mujer la titularidad en el tema, argumentan-
división producción reproducción en los casos donde se comparte la decisión
do que ella pasa la mayor parte del tiempo con los niños.
entre an:.bos padres en torno a dos aspectos básicos: la educación y la salud José: "Las cosas de la salud deben ser una cuestión compartida,
de los hiJOS; aunque, en la mayoría de los casos, la mujer sigue siendo rehén
el padre tiene que estar en la división de las tareas; por ejemplo, si mi
de la organización familiar. Sin embargo, el hombre se involucra en acciones y
señora se enferma, yo no tengo problema, vengo, traigo los chicos al
en horas concretas: el cuidado de los hijos y el desempeño en actividades do-
control. Es un tipo de ayuda que nos hacemos uno al otro, cuando ten-
mésticas en porcentajes bajos, dan cuenta de transformaciones sutiles.
go tiempo, si salgo del trabajo temprano le ayuda, y en cuestiones de
salud también debe ser así. (.. .) Se encarga ella de darle los remedios,
La salud de los hijos la comida, ella lee lo que dice el médico, tiene más tiempo. Yo me encar-
go de trabajar, porque estoy más afuera trabajando, no tanto en la casa".
Estas transformaciones sutiles, mencionadas en el párrafo anterior Carlos: " ... Todo lo que sea de los chicos nos ocupamos los dos".
provocan un corrimiento del modelo masculino tradicional que describie~ Raúl: "Sé que está mal pero yo me apoyo en ella para estas cosas, sé
ra Jorge Corsi 16 entre otros; esto nos permite decir que estos varones pa- leer y todo, pero no me gusta y no tengo esa paciencia que ella tiene, pero
d.res. ~ueden dar cuenta acabada de cuándo un hijo se enferma, lo que si tengo que colaborar lo hago, pero es más ella la que maneja ese tema".
s1gn1f1ca una cuestión cercana a su función paterna y denota compromi- A la hora de tomar decisiones en cuanto a la salud, los componentes
so con respecto a la salud de sus hijos. de la pareja se consultan si llevar un niño al médico o no. Esto refuerza la
Roberto: "Bueno, si porque me dicen ... pero enfermo un resfrío idea antes mencionada del reacomodo experimentado en la relación de pa-
~stá~ decaídos, ahí si yo me puedo dar cuenta. Que yo le pregunt~ reja en los casos estudiados; resueltos éstos positivamente y traducidos en
tque es lo que te pasa? o 'me duele la cabeza' bueno, a veces voy y fe compañerismo, diálogo y complementariedad. En otras parejas, aún la
toco la frente, o mi señora".
crianza de los hijos es un espacio de lucha y competencia.
Jua~: "Generalmente cuando está quietito, ahí calladito y no se mue- José: "Ella me espera, cuando yo vengo a la casa, charlamos el tema
ve, no d1ce nada, ya nos entramos a preocupar ¿cierto?, y bueno ... qué fe de la enfermedad, me consulta a mí antes de hacer una cosa y yo digo: lo
pasa, nos entramos a preocupar. Ahí, yo diría que está enfermo; porque si llevamos. No hace las cosas si no me dice a mí antes. Yo soy el jefe de la
no, son de moverse, son bastante activos. No se quedan quietos; sólo
casa, pero nos apoyamos, nos consultamos".
cuando está el tefe encendido, ahí se quedan quietos".

15. Roto.ndi, Gabriela (2000): Masculinidad y pobreza. Espacio Editorial. Bs. As. Pág. 95.
1~· ~ors1, Jorge Y otros (1999): Violencia masculina en la pareja. Una aproximación al diag- 17. Ramos Padilla (2004): La paternidad y el mundo de /os afectos. Facultad de Salud Pú-
nostiCO y a los modelos de intervención. Ed. Paidós. Bs.As. blica y Administración. Universidad Peruana Cayetano Heredia. Mimeo.

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Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

las esposas compañeras Cuando la mujer trabaja fuera del hogar, se observa la alternancia en
1 los roles y funciones; no obstante, sigue manteniendo la administración y
La investigación también contempló conocer las opiniones de las es- la organización doméstica reflejada en el cuidado de la salud.
posas/compañeras con relación a los temas abordados con los hombres Carmen: "Por lo general para ir a la escuela nos arreglamos, va el que
entrevistados. Esto a modo de cotejo de las opiniones vertidas con res- más cerca está, o el que tiene menos problema para dejar el trabajo. Tra-
pecto a la salud de los hijos. tamos de dividirnos, es indistintamente; igual para ir al médico. Yo tengo
Entr.: En cuanto a la salud de /os hijos, ¿quién se ocupa? en cuenta /os controles, /as vacunas, por lo general me ocupo yo, salvo en
Rosa: Mi marido se ocupa de traerlos al hospital y yo /os llevo al casos de urgencia vamos /os dos, si podemos, por lo del trabajo (... ) Cual-
dispensario porque es más cerca. Tengo problemas de columna para al- quiera de /os dos nos damos cuenta cuando alguno de /os chicos está en-
zarlos y como Va/ería tiene nueve años está pesadita y no tienen silla fermo. Por ejemplo la nena es muy apegada a él, lo sigue mucho y él se
de ruedas, él la trae. da cuenta antes por lo general (... ) ¿Quién se encarga del tratamiento? El
Entr.: ¿Quién se da cuenta cuando /os chicos se enferman? tratamiento me toca a mí, él me recuerda: tenés que darle el remedio".
Rosa: En ese sentido yo, porque estoy más con el/os. Cuando él está Entr.: ¿Quién se da cuenta cuando /os chicos se enferman?
en la casa se da más cuenta él que yo. Yo estoy más ocupada con fa lim- Delia: Los dos, cualquiera de /os dos. El que se da cuenta más rápi-
pieza y él atiende a los chicos. do le avisa al otro.
Entr.: ¿Quién se encarga del tratamiento? Ana: Si es algo de urgencia vamos /os dos juntos, pero si es algo que
Rosa: Los medicamentos se /os doy yo, él se encarga de buscarlos en me puedo dar vuelta sola, voy so/a con el niño enfermo".
el Pablo Pizurno.
Laura: "Yo soy la que me encargo del tratamiento, lo que no signifi-
Dentro de la ocupación por el cuidado de la salud de los hijos, no es ca que cuando él está no se /o dé. Cuando en Santiago del Estero, el ni-
casual que una de las tareas destacadas que realiza el varón padre sea la ño estuvo internado, él preguntaba y no se quedaba con lo que el médico
gestión de los recursos, manteniéndose como lo más cercano a la órbita pú- decía y seguía preguntando. Acá cuando tuvo que tomar antibiótico, en-
blica, esquema aprendido dentro de los patrones de género (público-mas- tre /os dos se /o dábamos, porque el remedio era feo y yo so/a no lo podía
culino 1 privado-femenino). sostener, así que le pedía ayuda a él".
Sofía: "Si él no trabaja viene al hospital, él se encarga de Pao/a prin- Las esposas/compañeras exponen claramente sobre algunos factores
cipalmente. Es de preocuparse de las chicas, salimos /os dos corriendo en común: uno de ellos es la presencia del varón padre en la institución de
para el médico si le pasa algo a alguna de las chicas. Pao/a (niña con dis- salud. Ésta se manifiesta tanto en la gestión previa a la atención, como en
capacidad) lo ha absorbido, se encarga todo el tiempo de ella, como que el traslado del niño e, incluso, en lo que estas mujeres perciben como uel
hay diferencias con respecto a las otras (.. .) Cuando se enferman las chi- acompañamiento" que su esposa/compañero hace durante su permanencia
cas nos damos cuenta /os dos. El se levanta para sacar el turno después en el hospital. Las parejas se organizan en la dinámica cotidiana sin apelar
voy yo, si él no trabaja se queda con la beba mientras yo voy. También de- a la ayuda de las familias extensas, generando sus propias estrategias pa-
pende si tenemos para los cospeles, si tenemos vamos /os dos (. .. ) Del tra- ra garantizar la atención y el cuidado de los niños.
tamiento me encargo yo". Las mujeres refieren que los papás se dan cuenta cuando la salud de
Se distinguen dos conductas diferentes según se trate de lo cotidiano alguno de los niños se está deteriorando y, por ello, manifiestan un mayor
-programable y previsible- o de lo urgente-inesperado. Estas esposas/ acercamiento a sus hijos; lo que reafirma la idea de corrimiento del mode-
compañeras, al ser amas de casa, pueden ocuparse de la atención diaria lo masculino tradicional.
de la salud y la educación de los hijos e, inclusive, programar la participa- También explican que la salud de los hijos es una responsabilidad
ción del varón padre en algunas actividades puntuales. En las situaciones compartida y con posibilidades de alternancia según las necesidades.
de urgencia, se ponen en juego la complementariedad de roles, capacida- Cada una de las respuestas dadas por las esposas/compañeras reforzó
des, habilidades y destrezas que aporta cada género-sexo, como así tam- lo dicho por los respectivos varones padres, dando cuenta de un discurso y
bién el compañerismo construido en la relación de pareja. una conducta coherentes con lo transmitido en las entrevistas.
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Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

la salud de los adultos las mujeres hablan ...


de ellas mismas y de sus parejas
Un tema que se abordó con las parejas entrevistadas fue la atención y
cuidado de la propia salud de los adultos. Se indagó acerca de su concu- Inés: "Nunca voy al médico, yo tengo caído el riñón, pero yo no ... más
rrencia al sistema sanitario formal y ante qué situaciones ambos componen- me preocupo por los chicos ... siempre que los chicos estén bien, lo de-
tes de la pareja asisten. más no importa. El siempre me dice que vaya al médico, más que esta-
Es así que recogimos lo que los varones padres opinan sobre sí mis- mos alejados del centro de salud, pero no voy... ".
mos y sobre sus esposas compañeras; también lo que éstas opinan sobre Laura: "No, yo nunca voy al médico, excepto para el parto. Me da mu-
ellas y sus compañeros. cha vergüenza y pudor ser revisada por los médicos, me pone muy nervio-
Entr.: ¿vas al médico? sa y entonces prefiero no ir. Incluso me faltaron controles en el embarazo
Juan: No. Tiene que ser algo ... No, ni siquiera al dentista voy (.. .) Por por ese tema, me sentía mal cuando me tenían que hacer tacto".
falta de tiempo. Porque uno se siente ... no se siente con malestar, diga- Se visualiza que sólo en el embarazo la mujer asiste a los controles mé-
mos. No se siente dolorido. Debe ser por eso. Como que uno lo deja de úl- dicos, necesarios en función de la salud de su hijo por nacer; esto como
tima al médico; y, aparte, el tema de la salud, acá, es muy burocrático: parte de pautas culturales donde su identidad está fuertemente asociada a
tener que estar a la cinco de la mañana para ... la maternidad y al desempeño del rol materno. La mujer madre rescata la
José: "No yo no voy al médico, nunca me hice controles, jamás me en- experiencia del embarazo y recalca la importancia del control médico para
fermo (.. .) No conozco lo que es estar internado. iGracias a Dios! No me he el logro del bienestar del niño por nacer, pasando ellas a un segundo plano
enfermado. La otra vez me corté con un sifón trabajando, fui a la guardia pe- y poniendo su cuerpo como si no les perteneciera, sólo considerando su im-
20
ro no seguí el tratamiento. Como yo trabajaba, aunque me doliera no podía portancia en tanto y en cuanto puede generar vida .
perder el trabajo, seguí, si dejaba no entraba un peso en casa (. ..)¿con qué Rosa: "El no va al médico, yo le digo: vos me mandás mucho al mé-
comíamos? (.. .)primero está la salud y después el trabajo, pero en este mo- dico, pero vos no vas, pero él me dice: ¿para que voy a ir al médico si me
mento está primero el trabajo para darle de comer a mis hijos. Si no trabajo encuentra bien?".
no tengo a nadie a quien recurrir, es distinto si tuviéramos la familia cerca ... ". Entr.: ¿ru marido va al médico?
En este discurso se advierte la peligrosidad, para la salud del varón, del Graciela: Roberto también es negligente, somos negligentes con no-
modelo masculino tradicional, tal como lo refiere Jorge Corsi 18 , quien caracteri- sotros mismos, pero con los chicos no.
za la conducta del varón como autosuficiente, impedido de solicitar ayuda mé- Carmen: "Va al médico cuando está enfermo, se preocupa, sigue el tra-
dica para cuidar su salud y más expuesto por sus conductas no preventivas. tamiento, se cuida, es obediente con las indicaciones del médico, pero no se
Al decir de Ramos Padilla 19 , la represión de las emociones es una ca- hace controles preventivos, yo lo Jodo' para que vaya al médico y se haga un
racterística importante en la construcción social de la masculinidad que chequeo, pero no me hace caso. Él trabaja ocho horas diarias y cuando sale
atraviesa todas las etapas de la vida de los varones. Cuando niños, apren- de la Comuna tiene otras actividades, hace changas cortando árboles, traba-
den a soportar el dolor bajo el lema "los hombres no lloran"; traducido al jando en el campo, y nunca tiene tiempo para ir al médico".
cuidado de la salud, los hombres "se las aguantan" y no manifiestan la exis- Delia: "Va al médico cuando se siente más peor, se la aguanta has-
tencia de dolencias ni llevan adelante tratamientos médicos. ta último momento".
Dentro de este modelo masculino, los hombres han visto obturada su Bello y de Lellis 21 sostienen que "e/ aspecto más crítico que se ha
sensibilidad tanto en lo emocional como en los requerimientos de su pro- identificado en el proceso de atención de salud es el diferimiento que la
pio cuerpo, dejando de lado el cuidado de la propia salud.

20. Ruano, Marisa: Representaciones sociales que, sobre la salud, tienen las muje:~s rur~­
18. Corsi, Jorge: Op. Cit. les del Norte de la Pcia. de Córdoba. Trabajo de Investigación. Secretaría de Extens1on, Uni-
19. Ramos Padilla: Op. Cit. versidad Nacional de Córdoba. Becas SEU, Córdoba, 2000-2001.

90 91
Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

población adulta plantea para acudir en busca de atención, limitando la gonismo paterno que se traduce en compromiso y responsabilidad en el cui-
eficacia de las acciones preventivas, curativas y de rJhabilitación em- dado y la crianza de los niños.
prendidas desde los servicios formales de salud".
Como adultos, ni ellos, ni ellas, están pudiendo cuidar de su salud por Ser esposo-compañero ...
distintos obstáculos como el trabajo, la falta de medios económicos, la res-
ponsabilidades del hogar, la burocracia del sistema sanitario y la demanda El compromiso y la responsabilidad respecto de los hijos también se
propia de la salud de los hijos, entre otros; por lo que el cuidado de su pro- traslada en la relación con sus esposas compañeras; ejemplo de ello son las
pia salud no constituye una prioridad. siguientes respuestas:
En el discurso individual, se puede observar que, como pareja, se re- Carlos: "... yo siempre fui más compañero en todo sentido con mi se-
comiendan mutuamente concurrir al médico, y que visualizan claramente ñora y con los chicos, para llevarlos al hospital y esas cosas ... ".
esta necesidad en el otro, no así respecto de su propia salud. Humberto: "... entonces ha sido un momento muy difícil para mi fa-
milia, para nuestra relación con mi esposa. Pero siempre hemos estado
juntos y bueno ... ".
4. Significaciones: Estos hombres dan cuenta de la cercanía de la relación marital,
donde hay un "hacer" conjunto con respecto a lo familiar, especialmen-
las caras de la masculinidad
te en la crianza de los hijos y el cuidado de la salud de los mismos. Ello
Ser padre ... implica una organización particular en cada unidad doméstica para faci-
litar la atención de la salud:
Juan: "En el caso mío, es porque digamos ... mi señora no dispone de
De las entrevistas realizadas, pudimos identificar varias razones por las
tiempo y tiene que quedarse a cuidar a los chicos en la casa. Los hora-
cuales los varones padres se acercan al sistema sanitario formal.
rios, por ahí son los que los chicos necesitan atención para ir a la escue-
Algunos de nuestros entrevistados, ante la pregunta "¿por qué se acer-
la. Entonces cuando yo dispongo de tiempo, en el horario de trabajo del
can al hospital?", respondieron enumerando las causas médicas por las
mercado, yo vengo y hago el trámite que haya que hacer en el hospital.
cuales asisten con sus hijos, pero también daban otras razones, como:
Aparte siempre me gustó moverme así. Anteriormente, cuando eran pocos
Roberto: "... Y bueno, porque soy el padre".
los chicos, los hacíamos los dos juntos. lbamos los dos, agarrábamos los
José: "... es mi obligación como padre, porque el lugar donde esta-
mos, lejos de la familia, sin transporte para venir y cuando hay que hacer chicos: vamos y vamos, pero actualmente ... ".
José: "Si es normal ... vengo porque ella no conoce mucho, no es lo
algo por mis hijos estoy yo".
mismo andar un tipo que una mujer, aparte que para venirse ella se tie-
Estas respuestas hacen referencia a la responsabilidad paterna: se con-
ne que venir con las criaturas y sola no puede andar haciendo dedo, por-
sidera el cuidado de la salud de los hijos como parte de ella.
que a veces nos venimos así porque vivimos lejos de acá".
Para poder comprender lo que significa la paternidad y lo que los pa-
Raúl: "El otro día la chica estaba enferma, era un domingo, tenía un
dres entienden por ella, es necesario contextualizarlo en un determinado
cólico renal, los riñones ... y buenos ya salimos los dos ... en ese aspecto ya
momento histórico, ya que fue teniendo diferentesconcepciones de acuer-
uno va, si no normalmente va ella para todo: para vacunar, para el con-
do al modelo social histórico imperante, según lo analizado por Oiberman 22 •
trol ... pero si ya hay que ir, hay que dejar algunas cosas para ir, yo voy".
Concepciones que direccionaron la relación del padre con sus hijos ha-
Martín: " ... Yporque estoy sin trabajo ahora entonces aprovecho en
cia un gradual proceso de cambio, en el que hay un incremento del prota-
acompañarla a ella para venir (... ) Mi nene está internado y vengo, pe-
ro si es algo que se puede dar vuelta sola en el dispensario, va ella".
Estas razones muestran una mayor presencia y acercamiento al siste-
21. Bello, J. y de Lellis, M.: Op. Cit. Pág. 119. ma sanitario por parte del hombre, que da cuenta de un gradual proceso de
22. Oiberman, Alicia (1994): "La relación Padre-Bebe: Una revisión bibliográfica". En Revis-
cambio en la participación del cuidado de la salud familiar.
ta Hospital Materno Infantil Ramón Sarda XIII, W 2.

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Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

Proceso de cambio que los equipos de salud están tibiqrnente visualizan- Humberto: "En sí mi infancia ha sido muy buena y trato de que lo que
do, ya que las políticas que se relacionan con la salud tienden a centrarse en me han brindado a mí y de lo que mis padres no me han podido brindar,
la madres y descartar al padre; por lo que es necesario, tal /COmo lo plantea Al- brindárselos a ellos, icon lo que uno pueda por supuesto!".
win23, "acceder al mundo del padre, al conocimiento de sus percepciones y José: "Con mis hijos no voy a hacer lo mismo, yo me daba cuenta a
de su visión de la realidad familiar", para poder, a partir de allí, construir pro- esa edad, yo lo que hago con mis hijos mi papá no lo hacía conmigo. Yo
gramas y estrategias de intervención que consideren al padre como un actor soy así desde 'chico, no porque mi papá no lo hizo conmigo, es mi papá y
protagónico que se suma al cuidado y la atención de la salud de los hijos. lo quiero, él era como pudo ser".
En la formación de estos varones padres, más que la impronta de un
los modelos de paternidad modelo masculino tradicional, ha primado, por la ausencia paterna, la ne-
cesidad de superar la historia personal mejorando el vínculo con sus hijos.
Estos varones padres presentan como constante el haber tenido que Ellos construyen, a partir de sus propias experiencias, un modelo
superar en su historia personal un modelo paterno difuso, distante, actual que no cuestiona los cambios, pero sí reconoce conductas dife-
cuando no ausente. rentes, no habituales.
Juan: "Mi mamá, sobre todo. Ella siempre disparaba para el hospital. Carlos: "Bueno, yo lo que veo es que no es muy común. Veo muy po-
Él no era tanto como yo. Él no se movía. Por ahí, por ejemplo, nosotros cos padres, en el sentido que vienen al hospital. Así cuando vengo en el
éramos tres varones y dos nenas, y ella tenía más movilidad para mover- colectivo veo los ojos (de los otros que lo miran), cuando subo el coche de
se. No hacía falta que se quedara en la casa teniendo los otros chicos. Sa- la nena, con todo así."
lía con un par de chicos". Estas conductas son llevadas a cabo espontáneamente y son atribui-
Roberto: "... Entonces mi hermano, que falleció, quizás hizo un poco bles al compañerismo que se practica con la pareja.
de padre para mí. Porque mi viejo fue un gringo ignorante pobrecito, ípe- Roberto: "Porque ella sufre mucho de la columna, a veces ... viste, no
ro es así! Laburó en el campo hasta que le tocó ir a la guerra y después da más, ¿viste? Entonces viste ... porque yo estoy al vicio como bocina de
se vino acá. Pero mi viejo tenía no sé si tercer grado y mi vieja más o me- avión ... no voy a dejar de ser más o menos".
nos lo mismo. Entonces mi hermano, más o menos lo que pude captar así Asimismo, estos padres, ante la pregunta de por qué las diferen-
yo, me dio un poquito más de educación, me moldeó un poquito más ... ". cias, no han podido dar otras razones de índole distinta a los factores so-
José: "Mi mamá se encargaba de mi salud, mi padre tenía hijos de cio-económicos del contexto,· como así tampoco qué podría estar asociado
otro matrimonio y mi mamá se encargaba de mí... ". a cambios en la condición femenina.
En oposición y búsqueda de la superación de dicho modelo, los va-
rones padres expresan su deseo de no repetir estas historias ofreciendo Red social primaria: familia extensa y amigos
a sus hijos un modelo paterno con mayor presencia, involucrado en la
24
crianza, optimista y comunicativo. Dentro del universo relacional del individuo, Carlos Sluzki ubica
Juan: " ... Yo tampoco los trato a mis hijos como nos trataba él a mí. un nivel más microscópico al que llama de manera intercambiable "red
En una de esas, él me decía: 'yo cuando era chico, a tu edad, tal y talco- social personal", "red social significativa" o "red microsocial", y lo defi-
sa'. No le digo a mis hijos: 'cuando era chico ... ', las privaciones que uno ne como " ... la suma de todas las relaciones que un individuo percibe
tiene ... no, no me parece bien, porque uno la pasó mal, no porque uno tu- como significativas o define como diferenciadas de la masa anónima
vo privaciones ellos también las tienen que tener. ¿No es cierto? En una de la sociedad" ( ... ) "Constituye una de las claves centrales de la ex-
de esas, mencionarles algo. No permanentemente". periencia individual de identidad, bienestar, competencia y protagonis-

23. Alwin Nidia.La imagen marginal del padre en la familia popular. En Revista de Trabajo 24. Sluzki, Carlos (1996): La red social: frontera de la práctica sistémica. Gedisa. Bar-
Social W 62 Año 1993.Pag. 45 celona. Pág. 42.

94 95
Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

mo o autoría, incluyendo /os hábitos de cuidado de la ~alud y la capa- A modo de conclusión


cidad de adaptación en una crisis".
Plantea el autor que la red social personal puede 'ser registrada en Salud y enfermedad, al decir de Souza Minayo25 , son fenómenos clíni-
forma de mapa mínimo, sistematizado en cuatro cuadrantes: famil_ia, cos y sociológicos vividos culturalmente.
amistades, relaciones laborales o escolares, y relaciones comunitarias, Estas familias, al tener un acceso limitado al sistema sanitario por
de servicio, de salud o de credo. cuestiones culturales, económicas, geográficas, etc., lejos de convertirse en
Sobre estos cuadrantes, inscribe tres áreas: 1) Un círculo interior o autónomos para generar sus propias estrategias de cuidado de la salud, se
de relaciones íntimas (tales como familiares directos con contacto coti- convierten en dependientes de la institución sanitaria.
diano y amigos cercanos). 2) Un círculo intermedio de relaciones per- Consideramos que la dependencia disminuye o aumenta de acuer-
sonales con menor grado de compromiso (tales como "amistades socia- do a la patología que afecte a los niños y a la relación médico-paciente
les" y familiares intermedios), con contacto personal, pero sin intimi- que se entable.
dad. 3) Un círculo externo de conocidos y relaciones ocasionales (tales En desmedro de la idea de salud y prevención, se resalta la enfer-
como conocido!? de la escuela o trabajo, buenos vecinos, familiares le- medad y la necesaria asistencia médica. Estas creencias y valores se de-
janos, o ca-feligreses). sarrollan en una realidad social e histórica fuertemente influenciada por
Nos interesó indagar cuánto comparte el varón padre, en su red so- el modelo médico asistencial-biologista y reduccionista de la enfermedad
cial significativa (compuesta por varones, amigos y familiares), el tema en su carácter individual.
de la salud familiar: El proceso salud-enfermedad, en los adultos, está condicionado notoria-
Entr.: ¿con tus amigos varones o parientes hablan de la salud de mente por las condiciones coyunturales y estructurales de la sociedad. Esto se
/os hijos? traduce en el diferimiento que la población adulta plantea para acudir en bus-
Juan: Cuando hay problema con la salud de alguno , sí... Nos co- ca de atención, que limita la eficacia de las acciones preventivas, curativas y
municamos, sabe preguntar cómo andan. Yo también, cuando alguno de rehabilitación emprendidas desde los servicios formales de salud.
de /os chicos de él está enfermo, también preguntamos uno al otro (... ) No obstante, como miembros del equipo de salud, debemos proponer,
En el caso nuestro es habitual (... ). en los espacios institucionales y societales, pasar de la urgencia/emergen-
Entr.: ¿En relación a /os amigos? cia hacia la promoción y prevención en salud. El respaldo debe ser una po-
Juan: Amigos, no sé. No tengo muchos amigos, son conocidos la lítica inclusiva, coherente y sustentable a largo plazo que cuide también a
mayoría. En este caso no me interioricé tanto ... no sé /o que se hace los adultos varones y mujeres.
allá en la casa de cada familia. El modelo médico-hegemónico que mencionamos anteriormente in-
Roberto: "Sí, sí hablamos porque tengo un matrimonio amigo, que fluencia sobre las representaciones sociales de la salud que se palpan me-
tiene una nena, no me acuerdo de la enfermedad. En definitiva hablamos diante las acciones cotidianas que los sujetos realizan en forma "natural" Y
de la enfermedad de /os chicos, como de la nena de este chico (.. .)". a las que asignan un determinado sentido.
De acuerdo a lo manifestado por los entrevistados, la salud es un Las representaciones que los varones padres tienen con respecto al estado
tema de conversación y de preocupación entre los pares, siempre que de salud de sus hijos son descriptas a partir de las conductas cotidianas de sus
sean familiares y/o amigos, y se ubica en el círculo íntimo o de relacio- niños. Conductas que consideran naturales y que significan que sus niños están
nes intimas del que habla Sluzki. sanos; sin embargo, cuando se enferman, los describen como "distintos" no sóllo
El planteo de los temas de salud en este círculo obedece a las ca- a partir de síntomas físicos, sino también emocionales, como la tristeza. Estas di-
racterísticas mismas de esas relaciones (simétricas, solidarias, de apoyo ferencias son las que toman los padres para significar la salud y la enfermedad.
mutuo, de adaptación ante situaciones de crisis y de identificación ante
situaciones similares).
25. Souza Minayo, Cecilia (1997): El desafío del conocimiento. Investigación cualitativa en
salud. Lugar Editorial, Bs. As.

96 97
Reconstruyendo lo social Reconstruyendo a un actor omitido ...

~ale destacar que, en este proceso salud-enfermed~d, se generan es- La intervención temprana del padre y la voluntad ~e implicarse de los va-
trategias dentro de la familia nuclear que permiten resolver dificultades que rones padres en la crianza de los hijos son indicadores de los cambios con res-
se presentan en la vida cotidiana, y garantizan la atención de la salud es- pecto a la paternidad. Los padres jóvenes comienzan a disfrutar de un víncu-
pecialmente la de los niños, prioridad indiscutible para los adultos entr~vis­ lo afectivo, potenciando su capacidad emocional, muchas veces mutilada en
otras generaciones de hombres. Ser padres puede dejar de ser una lista de obli-
tados (varones padres y esposas/compañeras).
gaciones legales para pasar a ser un vínculo expresivo y exteriorizado.
Los varones padres investigados presentan características propias de
La democratización de la relación de pareja, que flexibiliza los roles
un modelo masculino en transición. El cuidado de la salud de los hijos es-
tradicionales de género, potencia el vínculo existente y permite asegurar la
tá incorporado en el rol paterno, aunque reconocen la titularidad de la mu-
reproducción cotidiana y social de los hijos, incluida la satisfacción de las
jer en el tema mediante palabras como: colaborar, acompañar, ayudar,
necesidades en el proceso de salud-enfermedad, aportando calidad a la re-
reemplazar. Todo habla de una transición del colaborar al compartir. lación familiar, ayudada por la mayor presencia del varón padre y la alter-
Este nuevo modelo permite contribuir a ampliar la mirada hacia nuevas nancia con la esposa/compañera en el hacer cotidiano intra y extra-domés-
formas de familia e interpela las propias creencias del profesional hacia los va- tico, especialmente en lo relacionado a la salud.
rones en el sistema sanitario. Aporta una nueva mirada para realizar otros re- Los efectos positivos de la alternancia se reflejan en la educación cons-
corridos hacia y desde la familia como sujeto de intervención social. truida entre dos personas cercanas, entre dos modos de actuar y moverse
Este nuevo modelo, coloca a los sujetos varones en otro escenario res- en el mundo. Al decir de Norberto Inda, .. Comparar, quizás ayude a com-
pecto al concepto de ciudadanía, rompiendo con la lógica del excluido, del prender que en la vida no hay un solo camino".
no nombrado, por oposición, la intervención profesional centrada en la mu- Cabe también plantearse algunas reflexiones en torno al problema estudia-
jer-madre, sujeto privilegiado de la práctica profesional. do y la intervención desde la disciplina de Trabajo Social. Es oportuno clarificar
El modelo tradicional presenta fisuras que permiten a estos varones pa- que el derecho a la salud se construye en un colectivo social donde tanto varo-
dres flexibilizar su conducta a través de representaciones sociales alternativas nes como mujeres tienen distintas miradas, distintas formar de hacer y pensar
que coexisten con las tradicionales, sin obtener sanciones sociales por ello. No en cuanto a la salud y, por lo tanto, es importante que, al pensar acciones en
obstante, aún no es un modelo consciente, ni tampoco pueden pregonarlo, ni promoción, prevención y asistencia en el área, complementemos dichas mira-
compartir su hacer a viva voz fuera del círculo íntimo de su red social. das, innovemos .. abriendo las puertas" a la participación de los varones.
Si partimos de la base de que el modelo de maternidad y paternidad es Por lo tanto, convenimos recuperar y potenciar en la práctica cotidia-
una construcción social, relacional y reactiva, diremos que, a la par de estepa- na de nuestro hacer las posibilidades que la profesión tiene en la construc-
dre, hay una madre que facilita u obstaculiza esta transición hacia una presen- ción de espacios donde los sujetos varones puedan pensar y pensarse acer-
cia del varón en el campo del hacer doméstico (reinado femenino), permitien- ca de sus derechos, responsabilidades y motivaciones en el cuidado de su
do el desarrollo de la capacidad afectiva-expresiva del varón padre. salud, en relación con otros y en una dialéctica complementaria de cons-
Poder captar y respetar las emociones de quienes los rodean es todo trucción de vínculos saludables entre ambos sexos.
Es oportuno proponer que, como disciplina, emprendamos una revi-
un desafío para los hombres culturalmente preparados para exigir el respe-
sión y modificación de aquellas barreras que, desde el hacer profesional y
to autoritario en la educación de sus hijos.
desde las instituciones sanitarias, obstruyen la participación de los varones
Estos hombres habrían sentido la necesidad de gozar y recrearse en
en el cuidado de la salud familiar.
compañía de sus padres en la infancia. Tanta ausencia dejó terreno fértil y
El Trabajo Social puede ir más allá, plantearse como meta no sólo incluir
autorización para protagonizar un modelo superador. Aunque aún no son
al varón en el abordaje de la salud familiar, sino también abrir caminos en lo
conscientes de este accionar, sí pueden dar cuenta de una relación más cer-
referido al involucramiento de los varones en la temática de salud. Pasar de lo
cana con sus hijos, con mayor presencia y reconocimiento de las necesida- doméstico a lo comunitario, trabajando el plano educativo-cultural, las capaci-
des del otro, lo que es una aproximación hacia un modelo más democráti- dades y habilidades de acción colectiva y de organización.
co de paternidad, en el que la crianza de los niños no sería una carga, si- Así, probablemente, contribuiremos a cambiar la mirada desde las ins-
no una oportunidad del desarrollo humano que favorezca el bienestar de los tituciones de salud, y de las profesiones como el Trabajo Social, hacia los
hijos, de las esposas/compañeras y de los mismos varones/padres. varones para que éstos dejen de ser los actores omitidos ...

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Reconstruyendo a un actor omitido ...
Reconstruyendo lo social

LUNA, Manuel: Estructura económica argentina. Ed. Eudecor, 1997.


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101
100
Capítulo 6

Abuso sexual infantil.


Análisis de la situación
en Tribunales de Cosquín 1

LUIS EDUARDO ORTOLANIS 2


MIRTHA ANALY SÁNCHEZ - MARÍA FERNANDA DEL FRANCO
MÓNICA CRISTINA KASSLATTER

Introducción

El abuso sexual infantil en cualquiera de sus formas es un tipo de mal-


trato que compromete el presente y el futuro de las víctimas, por lo que se
hace imprescindible conocer tanto la magnitud del problema como los fac-
tores asociados y causales para la aparición del mismo y, a partir este co-
nocimiento, establecer estrategias de prevención, detección y abordaje, im-
plicando a distintos niveles y a diversas instituciones, sensibilizando y
comprometiend_o a los diferentes efectores que pueden detectar y brindar
ayuda a las víctimas de esta problemática.
Esta investigación fue desarrollada por un equipo interdisciplinario entre
abril de 2003 y abril de 2004. Se propuso como finalidad indagar sobre situa-
ciones de abuso sexual 3 en la demanda de justicia en tribunales de Cosquín; de
manera de contar con datos ciertos de esta problemática, poder establecer tasas
de ~ncidencia, tener indicadores confiables de la problemática en todos los ám-
bitos de la Justicia, que incluye: Juzgado de Familia, Menores, Asesoría, y Fisca-
lía con sede en Cosquín, con competencia en el territorio que comprende a las
localidades ubicadas desde Bialet Masse a Charbonier-Capilla del Monte.

l. Investigación realizada en el marco del Programa de Promoción de la Investigación de la


Escuela de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Córdoba, con el aval del Centro de
Perfeccionamiento Ricardo Núñez del Poder Judicial.
2. Director del equipo de investigación. E-mail: eduardortolanis@ets.unc.edu.ar
3. Aquí se utiliza el término en sentido amplio, luego se conceptualizarán los distintos tipos
de abusos sexuales a los que se refiere esta investi~Jff.ÁD DE .ANTIOQU.lA
1o3 BffiLIOTECA CENTRAL,
Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

Los objetivos planteados fueron: mo, etc. Algunas legislaciones -como la nuestra- incluyen estos comporta-
mientos en la categoría de corrupción de menores.
• Conocer las características que presentan las situaciones de abuso El abuso sexual es una conducta la mayoría de las veces intencional y
sexual en la población que requiere de intervención judicial de tribu- dolosa, preparada, que atenta sobre vlctimas indefensas; es un acto agre-
nales de Cosquín. sivo con el que se busca degradar a la víctima, expresar el dominio y el po-
• Conocer las características de la población afectada por las situacio- der que se tiene sobre esa persona. Generalmente comienza a temprana
nes de abuso sexual. edad, es un hecho reiterativo y que reviste mayor riesgo cuando se da den-
tro del ámbito familiar, ya que bajo estas circunstancias el grupo familiar
Se trata de un estudio exploratorio descriptivo con un diseño de tipo está implicado y suele existir en el mismo una severa desorganización.
cuantitativo. Se consideraron todos los casos judiciales en los que se de- Cuando se trata del progenitor o del padrastro con que el niño convive
tectaron situaciones de abuso sexual con intervención judicial en tribunales la situación de dependencia es mayor y el sometimiento también, en tanto
de Cosquín en el período enero-diciembre del año 2002, los cuales se ana- media un afecto que termina confundiendo al niño.
lizaron a partir de los expedientes judiciales. Ferenzi 4 habla de la confusión de lenguas entre el niño y el adulto; el
niño no sabe qué está bien y qué está mal, está confundido, no sabe qué
es verdad y qué no, es una situación donde se tergiversan los valores mo-
Consideraciones teóricas rales y se tiende a que el niño distorsione la realidad, lo que puede arribar
a sintomatología y secuelas de intensidad variable. La enunciación incre-
Abuso sexual menta este conflicto sobre todo cuando al niño no se le cree.
El abuso sexual compromete la salud mental del niño y produce efectos de-
Entendemos por abuso sexual infantil a un acto intimidatorio, en el que vastadores en las fantasías básicas constituyentes, atacando su desarrollo con
hay una relación de dependencia, de autoridad o de poder, o en el que, apro- consecuencias a corto mediano y largo plazo. Nos encontramos con un psiquis-
vechándose de la víctima por cualquier causa, ésta no ha podido consentir li- me empobrecido, dañado, niño inhibido y sometido, que rechaza la conducta del
bremente la acción. El abuso, desde la víctima, consiste en conductas en las adulto, pero se siente impotente, no quedándole otra alternativa que someterse
que un adulto somete a-un niño para su propia gratificación sexual, esto es, el y aceptar ser incluido en un vínculo del que no puede salir. A la edad en que es-
niño es usado para satisfacer los impulsos sexuales del adulto. Generalmente to se produce el niño no está preparado para enfrentar la autoridad. La autoridad
los victimarios son personas que el niño conoce y en las cuales confía, y con del adulto es abrumadora, el niño no puede salir de lo que esta persona le dice.
las cuales hay una relación asimétrica de autoridad. Es un adulto, es decir que Es un niño sometido, escindido, disociado que se rigidifica. Hay una captación
hay una diferencia generacional importante, y las conductas consisten en to- de la voluntad del niño, en que se absorbe la identidad de la víctima, incluyen-
camientos, caricias, besos en las zonas genitales, masturbación del adulto al do la identidad sexual 5 . Aparece sintomatología específica: lesiones, desgarros
niño o a la inversa, fellatio y penetración genital con los dedos o con diferen- genitales, enfermedades de transmisión sexual; y sintomatología inespecífica: do-
tes objetos. En general el perpetrador es una persona que tiene una relación lores abdominales, cefaleas crónicas, enuresis, encopresis, diarrea, constipación
afectiva con el niño, relación que termina en la sexualización del vínculo y en crónica, vómitos, anorexia. Ello, unido a síntomas psicológicos tales como angus-
un secreto del que el niño no puede evadirse, no quedándole otra alternativa tia, dificultades del sueño, llantos, pesadillas, sueños con contenido persecutorio,
que someterse. Abarca, por tanto, una amplia gama de comportamientos y re- da índice de verosimilitud al diagnóstico de abuso sexual. Estos síntomas están
laciones que van desde el contacto físico con penetración hasta aquellos más presentes generalmente al comienzo de la situación de abuso, constituyendo un
leves pero igualmente lesivos. Dependerá de las distintas leyes de diversos paí-
ses que en su tipificación de las normas incluyan dentro del abuso sexual aque-
4. Ferenczi, Sándor (1981): Psícoanálísís. Obras Completas. Tomo 111. Tr. Feo. Javier Aguirre.
llos comportamientos con impacto sobre la víctima, destacando que constitu-
Espasa Calpe. Madrid. . , . . ,
yen abuso sexual sin contacto, tales como exhibiciones, masturbación en S. Al respecto puede consultarse a Glaser, Danya (1994). "Abuso Emoc1onal , VJctJmolog¡a
presencia del niño/a, producción y difusión de material pornográfico, voyeuris- W 11, Centro de Asistencia a la Víctima del Delito, Córdoba.

104 105
Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

síndrome postraumático. Cuando ha pasado más tiempo ap~rece sintomatolo- tro, hermanos, medios hermanos, el sacerdote, el maestro, la niñera, y to-
gía compatible con la acomodación a la situación de abuso/tal como irritabili- do tipo de personas que en algún momento funcionan como autoridad 7 pa-
dad constante, juegos erotizados, a solas o con otros chicos, 'masturbación com- ra el niño. Hay una relación afectiva donde se establece este tipo de víncu-
pulsiva, conocimiento sexual inapropiado para la edad; se consolida la fractura lo sexualizado que arrasa con fantasías del niño; entre un niño y un adulto
de los valores morales y el niño, en este vínculo autoritario, es compelido aman- se puede dar un juego sexual izado pero es el adulto el que tiene que man-
tener la integración familiar, el niño se sobreadapta y cuando se trata de adoles- tener el juego en un tramo de ternura y afecto que no se da en el caso de
centes, si es mujer pueden aparecer conductas promiscuas, y si es varón gene- un abuso, porque el niño no puede dar su consentimiento debido a la in-
ralmente aparecen conflictos con la autoridad. El develamiento a veces aparece madurez psicológica y fisiológica, y porque se lo somete a un monto de ex-
de una manera azarosa y secundaria, y la retractación puede ser otra de las for- dtadón que su psiquismo no puede comprender ni tramitar.
mas de cerrar el círculo del abuso: resultando intolerable la presión familiar, el
niño o el adolescente dice que mintió. Familia, vínculos y funciones

Sobre el incesto Son varias las disciplinas que coadyuvan a conceptuar a la familia;
entre ellas, los desarrollos teóricos de Isidoro Berenstein 8 , que nos inte-
El complejo de Edipo refiere al conjunto organizado de deseos amorosos resan por su articulación ente la lingüística, la antropología estructural y
y hostiles que el niño experimenta respecto de sus padres. En su forma llama- el psicoanálisis. En la década del 70 se concebía al grupo familiar como
da positiva, el complejo se presenta como en la historia de Edipo Rey: deseo un sistema con una estructura inconsciente. Un sistema regulado por el
de muerte hacia el personaje del mismo sexo y deseo sexual hacia el perso- principio de intercambio y el tabú del incesto, donde metodológicamente
naje del sexo opuesto. En su forma negativa, se presenta a la inversa: amor se diferenciaban dos niveles de funcionamiento: el observable de las re-
hacia el progenitor del mismo sexo y odio y celos hacia el personaje de sexo ladones familiares, más accesible a la conciencia de sus integrantes, y el
opuesto. De hecho, estas dos formas se encuentran en diferentes grados, en de la estructura inconsciente, inferible desde el marco teórico de referen-
la forma llamada completa del complejo de Edipo. El complejo de Edipo de- cia del investigador, que permite el acceso al funcionamiento inconscien-
sempeña un papel fundamental en la estructuración de la personalidad y en te a través de lo que se llama las producdones familiares, sistema de
la orientación del deseo humano. Los psicoanalistas han hecho de este com- nombres propios, representaciones de tiempo y espacio, circulación del
plejo un eje de referencia fundamental de la psicopatología, intentando deter- dinero, discursos, mitos y creendas familiares.
minar para cada tipo patológico las modalidades de su planteamiento y reso- El modo de pensar la estructura inconsciente parte de las conceptualiza-
lución. La antropología psicoanalítica se dedica a buscar la estructura . ciones de Levi Strauss (1949-1958) 9 en relación con lo que este autor deno-
triangular del complejo de Edipo, cuya universalidad afirma. mina la estructura elemental del parentesco Diferencia dos subsistemas: el de
La influencia del complejo de Edipo radica en hacer intervenir una instan- la denominaciones (padre, hermano, hijo, tío), y el de sentimientos o actitudes
cia prohibitiva (prohibición del incesto) que cierra la puerta a la satisfacción na- que cada cultura adscribe como esperables para cada término y reladón jun-
turalmente buscada y une de un modo inseparable el deseo y la ley, condición to a lo que prohíbe o rechaza; de este modo se hacen manifiestos los senti-
elemental para el acceso a la cultura y su diferencia con la naturaleza. mientos o actitudes permitidos, mientras que los prohibidos se tornarían in-
En el complejo de Edipo se estructura además del sujeto y sus pulsio- conscientes por efecto de la represión. Otra referencia que toma Berenstein la
nes el deseo inconsciente de cada uno de los padres y las relaciones entre podemos hallar en Levi Strauss sobre el avuncu/ado, que define la relación en-
los mismos, que es fundante de nuestro psiquismo.
Eva Giberti 6 extiende la noción de relaciones incestuosas a lo que se
7. La proyección que realiza el niño con las personas que tienen autoridad ~ar~ él, tiene las ca-
denominan familia extendida, que estaría formada por madrastra, padras-
racterísticas vinculares inherentes al complejo de Edipo, estructurante del ps1qU1smo humano.
8. Berenstein Isidoro (1989): Familia y Enfermedad Mental. Editorial Paidós, Buenos Aires.
9. Levi-Strauss, c. (1993): Las Estructuras Elementales de Parentesco. Editorial Planeta
6. Giberti, Eva (1999): "Introducción al estudio de la víctima", Revista de Victimología W 18. Agostini. Madrid.
Centro de Centro de Asistencia a la Víctima del Delito, Córdoba.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

tre el tío materno (avuncu/us) y el sobrino. Encuentra que ~n las estructuras neran significaciones provenientes de la cultura, y éstas llegan a los integran-
observadas existe una relación de oposición entre las relaciones tío-sobrino y tes de la familia mediante transformaciones que le dan sentido y significado
las paternofiliales. Cuando el tío materno representa toda la autoridad familiar a las relaciones familiares. Se plantea la explicación sobre la discontinuidad
(generalmente en los regímenes matrilineales), el padre carece de ella. Las re- entre lo biológico y lo semántico; la concepción de Levi Strauss distingue entre
laciones tío-sobrino son positivas y de respeto. Las del hijo con el padre sue- parentesco natural y parentesco cultural, el primero considerado en base a la
len evidenci~r hostilidad o afecto, pero el padre no es visualizado por el hijo procreación que requiere en consecuencia dos genitores y el segundo que es
como quien dicta las normas familiares. En cambio, en las organizaciones pa- un conjunto de relaciones clasificadas en prohibidas y permitidas. Es decir la
trilineales, se espera que la autoridad la ejerza el padre teniendo el tío mater- base no es la procreación sino las condiciones que le dan significado
no un papel secundario en la nueva familia. Mediante la prohibición del incesto y la ley de exogamia dictada por
Berenstein 10 señala que esta descripción sincrónica se reencuentra día- el padre o en su nombre, aunque ésta pueda ser verbal izada por la madre,
crónicamente desde la edad media en la evolución del parentesco. Si el la- se establece la norma por la cual se repite para la generación siguiente la
zo padre-hijo se debilita, se refuerza el lazo tío materno-sobrino, y esta re- inaccesibilidad de la mujer recibida por el padre. Para que su hijo tenga a
lación es inversa con la disminución del poder del hermano sobre la su vez mujer, debe recibirla como el padre la recibió de un grupo dador.
hermana y el aumento del poder conyugal del marido respectivo. El hijo varón, al reemplazar el objeto erótico inicial -la madre- por otra
La cuestión del tío materno implica un nivel de organización fundante qe mujer fuera del grupo familiar, se liga al grupo dador de la mujer, operando de
la familia basada en la noción antropológica de intercambio por el cual se re- esta manera la identificación con el padre. En el caso de la hija mujer, la prohi-
lacionan por lo menos dos sistemas familiares: la relación que el tío materno bición del incesto la obliga a ser ofrecida a otro, así como el padre recibió la mu-
establece por medio de la hermana con el sistema de la familia conyugal. jer de otro hombre. El acento se desplaza en esta concepción de la filiación a la
Este autor11 considera que la organización familiar como sistema psico- alianza. La alianza se consolida y por consiguiente se debilitan los vínculos con-
social, basada en el intercambio, subyace a nivel inconsciente, poniéndose sanguíneos, en las culturas que prescriben el intercambio de las mujeres y la ubi-
de manifiesto en cambio los lazos biológicos. Este principio fundante perma- cación de la nueva familia en lugares diferentes del de sus familias de origen.
nece inconsciente, porque está en relación con la prohibición del incesto y Otra de las aplicaciones surgidas del modelo de estructura familiar incons-
ubica la relación de parentesco como la vinculación de por lo menos dos sis- ciente refiere al complejo tema de la transmisión transgeneracional. La transmi-
temas, familia de origen y familia conyugal. Se recortan entonces en la es- sión de significados inconscientes de una generación a otra sólo se realiza si se
tructura elemental cuatro tipos de relaciones: de consanguinidad (hermano- establece un acuerdo fundante y estructurante, también de naturaleza incons-
hermana), de filiación (padres-hijos), avuncular (tío-sobrino) y de alianza ciente, entre los distintos integrantes de la familia. Los significados son transmi-
(marido-mujer). Berenstein tomará el concepto de tío materno como mode- sibles como mensajes, tanto en su racionalidad como en su irracionalidad.
lo para estudiar no sólo la persona de éste, sino de todo aquel que represen- Modelo que reúne un mínimo de tres generaciones, pudiendo un signi-
te la familia de donde proviene la madre y su relación estructural con la fa- ficado tornarse irracional cuando es impuesto o forzado a mantenerse a tra-
milia conyugal. De ahí deriva su definición de grupo familiar como sistema vés de las generaciones sin reformulaciones para los nuevos contextos.
relacional entre dos familias asentadas en la prohibición del incesto, como La prohibición del incesto sigue estando vigente como prescripción de la
regla fundante, reguladora del intercambio dentro del grupo familiar y de és- cultura, aunque se transgreda. Quizá lo único invariante es la existencia de una
te con otro para renovar el parentesco por medio de la alianza heterosexual.
regulación, aunque varíen sus contenidos. Toda cultura ha mostrado su nece-
Cuando Berenstein escribe diez años después sobre familia y ~structura fa- sidad de instituir reglas, de regular sus vínculos y relaciones interpersonales pa-
miliarl2, entiende la estructura familiar inconsciente como la inaccesibili-
ra hacer posible la vida en sociedad y construir sentidos compartidos.
dad de la mujer recibida por el padre, un operador a través del cual se ge- La necesidad de fundar un orden y de construir reglas, distingue el fun-
cionamiento de la cultura respecto de los hechos de la naturaleza. Y la fa-
10. Berenstein, Isidro, lbíd.
milia es fundamentalmente una creación de la cultura.
11. Berenstein, Isidro, lbíd. El entramado vincular que constituye la familia se organiza en torno a
12. Berenstein, Isidro. (1982): Psicoanálisis de la estructura familiar. Paidós. Barcelona. lugares paterno-materno-filial establecidos en tanto denominaciones de pa-
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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

rentesco instituidas y subsistentes más allá de la diversiq)3d con que apa- Los padres conforman un vínculo asimétrico con los hijos, dada la ne-
recen las familias en distintas épocas, incluida la actual./ cesaria dependencia de éstos con respecto las instancias parentales, al es-
La familia ha sido considerada como el contexto privilegiado mediador tar transitando los inicios del proceso de construcción subjetiva.
entre el sujeto en construcción y la cultura, en cuanto a reproducir o trans- Este entramado vincular se organiza en torno a funciones que es de-
formar sus valores e ideales, lo rechazado o denigrado por dicha cultura. seable que se ejerzan en la familia; estas funciones de sostén y amparo, de
Las funciones familiares operan en el psiquismo infantil como condi- discriminación y corte, y de transmisión de la ley, son las que se han defi-
ciones de posibilidad de los procesos de identificación y diferenciación nido clásicamente en la teoría como función materna y función paterna. Las
constituyentes de la alteridad, y a través de las mismas produce la trans- funciones son operatorias necesarias para la constitución y construcción de
misión de valores ideales y significaciones, tanto del conjunto social como la organización psíquica de los sujetos. Son funciones provenientes de los
de las generaciones anteriores. El proceso de construcción de la subjetivi- comienzos de la vida del conjunto familiar y ampliadas en las redes vincu-
dad incluye la vertiente intersubjetiva (lo que se construye en y por los vín- lares extrafamiliares a lo largo del devenir.
culos) y transubjetiva (lo que inscribe las marcas sociales y culturales). Las dos funciones fundamentales que se ejercen desde las funciones pa-
Se piensa en el vínculo como una relación de un sujeto con otro suje- rentales, independientemente de quienes ocupen estos lugares, dentro de la
to al que llamaremos otro. Para que el vínculo se constituya y se sostenga, diversidad de las configuraciones familiares existentes, son: la función ampa-
es necesaria la presencia del otro. El otro real no podrá faltar como garan- radora primaria que guarda relación con los cuidados brindados al infans -
te y soporte del vínculo. Esto implica la relación con el otro cuya presencia madre, padre o sustitutos-, como "asistentes de las necesidades del recién
se impone a cada sujeto, y éstos se verán conducidos a tener que tomar no- nacido (alimento abrigo etc. ) y al amparo y sostén biológico y psíquico que
ticia de esta realidad. La imposición aparece como un mecanismo consti- provee quien o quienes ocupen este lugar. En tanto sostén psíquico, esto su-
tutivo del vínculo, que se diferencia de la identificación, la proyección y la pone que para sobrevivir y constituirse en sujeto humano, todo ser en cre-
introyección como procesos intrasubjetivos, que son el basamento de la cimiento necesita no sólo del alimento, sino que alguien catectice, libidini-
construcción de representaciones sobre el otro. ce, desee que ese niño viva y le signifique en un comienzo cada una de sus
Cada sujeto construye ante la discontinuidad de la presencia o en la au- experiencias sensoriales y vitales, con /os objetos de su entorno y con /os
sencia del otro, representaciones sobre lo que anhela inconscientemente que otros. Por lo tanto esos 'otros' se constituyen en el primer portavoz de la cul-
el otro sea para él. Siempre habrá una distancia entre esa representación tura a la que pertenece el infans" (Aulagnier, P., 1975) 13 • No sólo puede
imaginaria que construimos y lo que el otro es en tanto sujeto singular. encararla la madre real del recién nacido, sino también quien asiste al bebé,
Las estrategias que cada uno elabore para relacionarse serán diversas u otras personas de su entorno siempre que se ejerza un vínculo significativo,
y conducirán a la construcción de vínculos de mayor o menor complejidad. es decir que es otro para quien este niño está incluido en su proyecto vital y
En cada vínculo significativo se da un encuentro de tres dimensiones del al cual se le transmite anhelos concientes, ilusiones y deseos inconscientes.
otro: con lo semejante, es de lo que cada sujeto toma noticias a través del Esto posibilita la erogenización del cuerpo del bebe como fuente de placer y
mecanismo de la identificación que permite la vivencia de lo compartido; sufrimiento, las vivencias de unificación narcisizantes como efecto de la ter-
con lo diferente, que si bien se trata de aspectos; del otro con los que no nura que estos le transmiten a partir de la indicación y significación de sus
nos identificamos, podemos conocerlos, aceptarlos y tornarlos compatibles experiencias tempranas a través del discurso parental, siempre desde las pro-
a través de diversos intercambios; y con lo ajeno, lo incognoscible e irrepre- pias interpretaciones que estos otros significativos hagan de esas experien-
sentable del otro como de sí mismo -esto implica lo inadmisible del otro, cias. En tal sentido ese otro u otros operan y se constituyen para el hijo en el
la dimensión inconsciente del propio Yo y ciertos sectores del mundo social. primer contexto identificatorio que fundará el Yo.
Dentro de la familia distinguimos dos órdenes de vínculos: simétri- Desde el cuerpo a cuerpo y sus deseos inconscientes, el otro contribu-
cos y asimétricos. Los vínculos simétricos se dan entre sujetos en quie- ye a fundar la sexualidad del infans.
nes las estructuras psíquicas están constituidas en sus aspectos diferen-
ciales, aunque permanezcan abiertos a nuevas construcciones subjetivas
13. Aulagnier, Piera (1977): La violencia de la interpretación del pictograma al enunciado.
a lo largo de la vida.
Amorrortu, Buenos Aires.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

Desde la ternura y los anhelos conscientes transforrl)ados por el atra- cas. 15 También llamadas grupos domésticos, su característica esencial es la
vesamiento de la represión, el otro aporta a la fundación/ del Yo. cohabitación, la residencia común. De esta manera, familia es el grupo que in-
La función simbólica, ordenadora del corte y diferenciación de los vín- cluye varios individuos ligados entre sí por lazos de compromisos y de paren-
culos intersubjetiva, ejercida desde las instancias parentales, en tanto re- tesco, y unidad doméstica, el grupo ca-residente que coopera en las tareas li-
presentantes para el hijo del acceso a lo simbólico, al lenguaje y al discur- gadas al mantenimiento de sus miembros. "Por un lado, la familia tiene un
so del conjunto de la cultura y sociedad determinada. Lo que impli<+a que sustrato biológico ligado a la sexualidad y la procreación, constituyéndose en
las figuras parentales no sólo aportan sentido a sus experiencias emociona- la organización social que regula, canaliza y confiere significados socia/es y
les inmediatas, sino que se ubicarán como referentes de una ley de la cul- culturales a estas dos necesidades. Por otro lado, la familia está incluida en
tura y le transmitirán de manera explícita e implícita los valores, ideales y una red más amplía de relaciones -obligaciones y derechos- de parentes-
modelos predominantes que ellos han internalizado de lo prohibido y lo per- co, guiada por reglas y pautas sociales establecidas. La importancia de la fa-
mitido, para cada vínculo. milia, sin embargo, va más allá de la normatívídad de la sexualidad y la fi-
Independientemente de quienes sean el soporte en el ejercicio de las liación. También constituye un grupo social de ínteracción ... " 16 •
funciones maternas y paternas, éstas no serán indiferentes para el destino La familia está determinada por factores de tipo histórico, demográfi-
psíquico del sujeto. co, económico, cultural, y se enmarca en el contexto de la diversidad regio-
Hay teorías sociales 14 que conciben a las familias como un espacio hete- nal con desequilibrios y desigualdades en su desarrollo. La modernización
rogéneo, cambiante, que no sólo cumplen con los mandatos sociales ligados a industrial y urbana, la redistribución espacial de la población, la reducción
las funciones de procreación y contención afectiva, sino también de aquellos en tasas de fecundidad, el aumento de la escolaridad, el grado de partici-
que las responsabilizan del mantenimiento cotidiano de sus integrantes. Dis- pación femenina en el mundo público, las formas conyugales y la pobreza
tintos autores refieren a estas funciones como propias de la unidad doméstica, son, entre otras, cuestiones que producen determinados efectos al interior
como el lugar de ca-residencia y desarrollo de actividades de producción, re- de la familia. Cambios que se producen tanto en el tamaño y composición,
producción y consumo. La familia es también una organización social; en ella como en las funciones dentro de la organización doméstica.
sus miembros combinan sus capacidades y recursos en pos de un objetivo co- La familia es y ha sido objeto de estudio en distintos momentos histó-
mún referido a la reproducción cotidiana y social, con una división del trabajo ricos y desde diferentes disciplinas, constituyendo uno de los espacios pri-
familiar, distribución de responsabilidades, derechos y deberes, dado el géne- vilegiados en donde indagar los cambios sociales y culturales producidos en
ro, generación y parentesco en torno al cumplimiento de las funciones de la fa- individuos, grupos y sociedades en su conjunto.
milia. En ella, cada miembro porta experiencias e intereses propios del mo-
mento y posición que ocupa en la misma, pero estas diferencias tienden a Algunas categorías de familias/hogares,
articularse (sin abandonar lo individual, sino en tensión constante entre loco- de acuerdo a su composición
mún y lo individual) en pos de un objetivo común.
Es así que la familia constituye una trama de complejas relaciones y po- Familias nucleares: corresponde a las familias conformadas por dos
siciones derivadas del sector social, el género, la generación, el parentesco. generaciones, donde predomina el modelo tradicional de familia, compues-
La visión de la familia como una organización social dedicada a la repro- to por los roles de padre, madre e hijos solteros.
ducción de sus miembros, la conecta con los espacios más amplios de produc- Hogares unipersonales: muchos de ellos corresponden a mujeres mayo-
ción, reproducción, distribución y consumo de la sociedad. La realización de res de 60 a 65 años, que han quedado viudas, están separadas o nunca for-
actividades comunes ligadas al mantenimiento, definen unidades doméstí- maron pareja. En este sentido prevalecen las mujeres, por tener mayores ex-
pectativas de vida que el varón. Entre este tipo de hogares se encuentran en
proporción inferior los de jóvenes de ambos sexos que se han independizado.
14. Estas consideraciones sobre la familia han sido desarrolladas extensamente en el informe
de investigación "Necesidades y satisfactores en el espacio social familiar". Autores: González,
C.; Nucci, N.; Ortolanis, E.; Soldevila, A.; Crosetto, R. Con Aval Académico para el Programa 15. Jelin, E.(1987): Familia y unidad doméstica: mundo público y vida privada. CEDES, Bs.As ..
de Incentivos a Docentes Investigadores de la UNC. Informe aprobado. Mimeo, 1999. 16. Jelin, E.: Op. cit. Pág. 15.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

Familias uniparentales o monoparentales: compue~tas por uno solo Conceptos jurídicos penales
de los progenitores y sus hijos solteros; que en más del ~5% están integra- con relación al abuso
dos por la madre y sus hijos, denominándose matrifocales. El crecimiento
de hogares con jefatura femenina ha aumentado en la última década. Es- Abordada jurídicamente, la problemática en estudio es prevista en el
te aumento involucra a sectores pobres como no pobres. Código Penal bajo el título 111 Capítulo 11, denominado "Delitos contra la In-
Familias reconstituidas o ensambladas: existen diferentes combinacio- tegridad Sexual". En este título se protege, por un lado la libertad sexual de
nes de parejas de varones y mujeres que viven con hijos de parejas anteriores; aquellas personas que tienen capacidad para expresar libremente su volun-
en estas familias puede haber hijos de uniones anteriores de uno de los miem- tad, a tener un libre y conciente trato sexual, o a no tenerlo contra su volun-
bros de la pareja o de ambos, agregándose a veces hijos tenidos en común. tad, y la intangibilidad sexual de aquellos que por ser menores de ciertas
Familias extensas: son familias nucleares, más otro u otros parientes, edades o incapaces, no pueden manifestar libremente su consentimiento.
relacionados entre sí por vínculos de parentesco directos o indirectos, pa- Hombres y mujeres pueden ser sujetos activos o pasivos de este delito. Se-
dres, abuelos y nietos viviendo bajo un mismo techo. En muchos casos vi- gún Víctor F. Reinaldi: "... Abusa sexualmente el autor que efectúa un con-
vir en familias extendidas constituye una estrategia de sobrevivencia, me- tacto corporal que tenga significación sexual entre su cuerpo y el de la víc-
diante la suma de los diferentes ingresos y el aporte mancomunado a los tima o mediante instrumento, sea o no relevante .. ." 17 .
gastos o el trabajo famil·iar. Este concepto se refiere a la figura básica de Abuso Sexual contempla-
Familia compuesta: se trata de una familia nuclear propiamente dicha da en el art.119 primera parte del Código Penal. No obstante, esta figura
o extensa, más otro miembro no pariente. El caso de un amigo, ahijado, puede resultar agravada por distintas circunstancias, también previstas en la
etc., conviviendo con el grupo familiar. normativa penal, concretamente en el 2°, 3°, 4° y 5° párrafos del art. 119
Grupo doméstico o unidad doméstica: hogares formados por no parien- · -abuso sexual gravemente ultrajante, abuso sexual con acceso carnal, y ti-
tes, que conviven bajo un mismo techo, tienen una economía en común y es- pos agravados respectivamente- y art. 120 -abuso sexual con aprovecha-
tán relacionados entre sí por lazos de amistad, confraternidad y/o ca-residen- miento de la inmadurez sexual de la víctima (antiguo estupro)-.
cia transitoria, pudiendo tener algunos de ellos descendientes que cohabiten. Pero no sólo se trata bajo dicho título y capítulo del mencionado cuer-
Un fenómeno que todavía no recibe nombre es la relación que une a po normativo el abuso sexual que implique un contacto corporal con con-
un padre con sus hijos que viven en otra unidad doméstica. Se hace ece- notación ''sexual" del autor a la víctima, sino que también son tratados
sario también incluir entre las diversas formas, aquellas unidades domésti- ·aquellos actos que, sin importar un contacto corporal entre ambos, afectan
cas conformadas por parejas de homosexuales, que en algunos casos inclu- la normalidad del trato sexual de los individuos (vida sexual normal), pro-
yen hijos de parejas anteriores. tegiéndolos de cualquier tipo de desviación sexual. Así, fueron previstas las
En Latinoamérica y en nuestro país hay cada vez más hogares con mu- figuras de promoción y facilitación de la corrupción de menores, y la pro-
jeres cabeza de familia (madres o abuelas), como así también un aumento moción y facilitación de la prostitución de los rn,ismos (arts. 125 y 125 bis
de varones desocupados, lo cual ha llevado a hablar de la masculinización del C.P.); la producción, publicación y dist_ribución de imágenes pornográfi-
de la desocupación e incorporación al mercado deJrabajo, de mano de obra cas (art. 128, 1o párrafo); facilitación del acceso de menores de 14 años a
femenina, en la mayoría de los casos en el mercado informal, mal pagas y espectáculos pornográficos y suministro de material de ese carácter a los
sin beneficios sociales. Estas y otras situaciones, reflejan las modificacio- misrnos (art. 128, 2° párrafo); exhibiciones obscenas (art. 129); etc.
nes y conflictos que se vienen dando en la sociedad, y que ponen en crisis En cuanto a la terminología empleada por el Código Penal al descri-
los roles tradicionales esperados y asignados a varones y mujeres, como por bir las diversas figuras a las que se hace referencia, cabe destacar que
ejemplo, ya no es sólo el varón el proveedor de los ingresos en las familias, ·el abuso sexual es "gravemente ultrajante", cuando el acto sexual abu-
y el trabajo doméstico empieza a verse (muy lentamente) como una tarea
que no es exclusiva de las mujeres.
17. Víctor F. Reinaldi: Los Delitos Sexuales en el Código Penal Argentino, Ley 25087, Edit.
Marcos Lerner. noviembre 1999. Pág.38.

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sivo, ya sea por su duración o por ciertas circunstancia/s de tiempo, mo- en el sentido de que entiende que la boca no resulta un conducto apto
do, lugar, medio empleado, etc., afecta la dignidad de la víctima como para generar el coito, por lo que no constituye una modalidad del con-
1
persona humana o cuando tiene un particular signo degradante y envi- cepto de acceso carnal. Un sector doctrinario sostiene que la "fellatio"
lecedor. Lo que caracteriza a conductas de esta clase es la humillación es una de las formas anormales de violación, pues implica penetración
que causa en sus víctimas. Ej.: los actos sexuales realizados en público, del órgano sexual masculino en cavidad natural de la víctima (Ure 22 ,
o ante la propia familia, empleándose objetos o instrumentos mecánicos Fontán Balestra 23 , Garona 24 , Tiegui 25 , Moras Mom 26 , etc.). Por su parte,
o de cualquier naturaleza pero de connotación sexual -debiendo ser uti- Reinaldi 27 se pronuncia por la tesis amplia, en el sentido de que entien-
lizados los mismos como sucedáneos del pene-, introducción de los de- de que la expresión "por cualquier vía" resulta abarcadora de las vías va-
dos o la lengua en la vagina o el ano de la víctima, etc. La conducta tí- ginal, anal y bucal. Cabe destacar que éste es el criterio seguido por el
pica deberá plasmarse en un contacto corporal de inequívoca Tribunal Superior de Justicia de Córdoba.
significación sexual, sin que se llegue al acceso carnal. Por otra parte, y en cuanto a las demás figuras previstas en el Có-
Por otra parte se ha dicho que hay "acceso carnal" cuando hay pene- digo Penal, se entiende que existe corrupción si el autor realizó una se-
tración -aunque sea parcial o mínima- del miembro viril del actor en la rie de acciones tendientes a despertar prematura y torcidamente los ins-
cavidad receptiva de naturaleza orgánico-funcional, o en el conducto rectal tintos sexuales de la víctima. Se "promueve" la corrupción, cuando se
de la víctima, con el propósito de lograr el coito. Pero existe controversia a incita o se lleva inicialmente a la víctima hacia una actividad sexual de-
cerca de la interpretación del término "acceso carnal". pravada o desviada en su sentido natural. El concepto abarca tanto el
La reforma del art. 119 por Ley 25.087, al introducir la frase "acceso comienzo en el vicio como el mantenimiento o el refuerzo (aumento) del
carnal por cualquier vía", ha venido a traer mayor confusión respecto de la ya existente. Por ello se ha resuelto jurisprudencialmente que la corrup-
interpretación del término, al no poder precisarse si se refiere a la cavidad ción se promueve en dos supuestos: cuando se incita a quien no está co-
vaginal, anal y bucal. Se ha criticado la reforma por no haberse expresado rrompido a que se corrompa, o sea cuando se lo impulsa a que adopte
en el articulado la terminología, tal como lo hiciera el Código Penal Espa- una conducta sexual prematura o depravada, así como cuando se incita
ñol, que concretamente hace referencia a las vías por las que se considera- a quien ya puede considerarse corrompido a mantenerse en ese estado
rá que existe acceso carnal. Se discute específicamente si el sexo oral "fe- o aumentar la intensidad de su propia corrupción.
llatio in ore" constituye o no acceso carnal. Cabe destacar que en los Por su parte, se "facilita" la corrupción, cuando se hace más fácil o
antecedentes parlamentarios de la reforma del art. 119 por Ley 25.087, se posible la corrupción del menor; por ejemplo, suministrando los medios
verifica que la idea del legislador ha sido equiparar la "fellatio in ore" al ti- o allanando los obstáculos, al prestar un local o sitio para que el corrup-
po de abuso sexual agravado por el acceso carnal -castigándolo a título de to pueda allí practicar sus actos depravados, procurando comodidades,
violación- (previsto en el párr. 3° del art. 119 del C.P.). etc. La corrupción no sólo es posible a través de acciones positivas, si-
Para algunos, como Enrique Gavier 18 y Osear PandolfP 9 , la "fellatio no que la propia omisión de quienes están obligados a proteger, ampa-
in ore" no constituye abuso sexual con "acceso carnal", sino que es un rar y defender a la víctima puede asumir caracteres tales que traduzcan
tipo de abuso sexual "gravemente ultrajante". Es de la misma opinión una ayuda, una remoción de obstáculos, un allanamiento de dificultades
Donna 20 , quien sostiene que el concepto de acceso carnal corresponde o una abstención complaciente.
únicamente al coito vaginal y el anal. Así opina Jorge E. Buompadre 21 ,

22. Ure, Ernesto (1952): Los delitos de violación y estupro. Ideas, Buenos Aires.
18. Gavier, Enrique (1999): Delitos contra la integridad sexual, Lerner, Córdoba. 23. Fontán Balestra, Carlos (1975): Tratado de derecho penal. Abeledo-Perrot, Buenos Aires.
19. Pandolfi, Osear A. (1999): Delitos contra la integridad sexual (ley 25.087). La Rocca, 24. Garona, José Ignacio (1971): "El delito de violación", en Violación, estupro y abuso des-
Buenos Aires. honesto. Ed. Lerner, Buenos Aires, 1971
20. Donna, Edgardo A.: Derecho penal, parte especial. Rubinzai-Culzoni, Santa Fe. 25. Tiegui, Osvaldo (1996): Tratado de Criminología. Editorial Universidad. Buenos Aires.
21. Buompadre, Jorge E.: Derecho Penal. Parte Especial. Edición Mave -Mario A. Viera- 2o 26. Moras Mom, Jorge R. (1971): Los delitos de .violación y corrupción. Ediar, Buenos Aires.
edición actualizada 2003. 27. Reinaldo, Víctor F.: lbíd.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

El Código Penal a su vez establece que los delitos pr~vistos en los arts. Realizando la proyección a partir de los casos denunciados, se puede
119 (abuso sexual genérico, abuso sexual gravemente 1ultrajante, y abuso decir que apelando a los cálculos más optimistas -cuando se denuncian
sexual con acceso carnal con sus agravantes), 120 (antigua figura del es- un 10 % de los casos existentes- tendríamos 24 casos nuevos mensual-
tupro), y 130 (sustracción o retención de una persona por medio de fuer- mente; Si el porcentaje de casos detectados fuese el 5%, la proyección
za, intimidación o fraude para menoscabar su integridad sexual), son de sería de 49 nuevos niños abusados mensualmente. Lo cual indica que entre
instancia privada, es decir, sólo con la denuncia formulada por aquellos que unos 24 a 49 niños mensualmente son abusados sin que en muchos de
están legitimados -progenitores, tutores, curadores, etc.- el Estado pue- ellos se intervenga judicialmente.
de investigar el hecho cometido contra el menor (art. 72 del Código Penal). El abuso sexual es una problemática que tiende a repetirse y reiterar-
Esta regla tiene una excepción, en la que el Estado interviene en la investi- se si no se toman medidas tendientes a la reparación del daño producido.
gación de oficio -sin que resulte necesario la denuncia referida preceden- El que un porcentaje tan alto de niños abusados carezca de atención nos
temente-, y tiene lugar en los casos en que resulte la muerte de la perso- habla de la extensión y profundidad de la problemática y de la necesidad
na ofendida, lesiones gravísimas o cuando el delito fuera cometido contra de comenzar a hacer algo por los niños.
un menor que no tenga padres, tutor ni guardador, o lo fuere por uno de los La problemática de la detección del hecho es uno de los conflictos que
ascendientes, tutor o guardador. suele presentarse en las situaciones de abuso sexual. A menudo nos pre-
Se ha incorporado con la Ley 25.087 una temática novedosa en ma- guntamos sobre el papel de las instituciones de la sociedad. En este senti-
teria vinculada a la promoción de la acción penal en los delitos de los arts. do puede observarse que las instituciones que primero toman contacto con
119 párrs. 1°,2° y 3°; 120 párr 1°, y 130, por parte de la víctima menor la situación de abuso sexual son los juzgados y la policía, éstos se configu-
de edad, la que puede realizarse con el asesoramiento de organismos ofi- ran como los principales receptores, con 44% y 28% respectivamente, lo
ciales o privados de protección o ayuda a las víctimas; e introduce el insti- que sumado indica que el 72% de los casos ingresan por esta vía. Se ob-
tuto del avenimiento para supuestos de víctimas mayores de 16 años, po- serva también un papel importante del Hospital, el cual es un lugar impor-
sibilitando la extinción de la acción penal o la aplicación del instituto de la tante de detección y derivación al Poder Judicial.
suspensión de juicio a prueba para el autor (arts. 76 ter y 76 quáter C.P.). Llama la atención el que la escuela sea un espacio con poca participación
en la detección y derivación, teniendo en cuenta el rol docente y el contacto
que éstos tienen con los niños, y teniendo en cuenta que casi la totalidad de
Resultados y reflexiones los casos (93%) son niños que asisten a la escuela o están escolarizados.
Uno de los problemas que suele surgir al momento de la denuncia es
el desconocimiento de cómo se realizan estos procedimientos, pero tam-
Del análisis del impacto que esta problemática tiene en la zona de in-
bién juega un papel significativo el no querer involucrarse en un proceso ju-
fluencia, y dados los estudios comparados e investigaciones con los que se
dicial; el no querer ser llamados a declarar es un temor que suele presen-
cuenta, se sabe que es un porcentaje muy bajo el de casos que efectiva-
tarse, otras veces es por temor a represalias de la familia del niño, la idea
mente se denuncian. Distintas investigaciones28 han realizado estimaciones
de que no se encarcele al denunciado genera temores a que éste o la fami-
sobre los casos que se denuncian en la Justicia, las que arrojan cifras que
lia pueda generar agresiones si se enteran de quién realiza la denuncia;
irían entre un 5 y un 10% de los casos de abuso sexual de acuerdo a la in-
otras veces por la creencia de que se necesitan pruebas para denunciar.
vestigación que se tome de referencia.
Es importante tener en cuenta que la verbalización de estos datos por
En el caso de nuestra investigación, durante el año 2002 se registra-
parte del niño la mayoría de las veces ocurre de manera azarosa, y en nu-
ron 24 causas por abuso sexual, en las que estuvieron involucrados 29 me-
merosas ocasiones a los niños no se les cree. Un abuso no detectado al que
nores; esto es un promedio de 2,42 casos nuevos por mes.
no se le prestó atención genera en el niño sentimientos que son desvasta-
dores, la sensación de desprotección es profundamente marcada, el niño se
28. Sobre esto puede consultarse el trabajo de Suárez Sola, M. L. y González Delgado, F. J .. vuelve sospechado, se lo trata de mentiroso, de que inventa situaciones, lo
"Estadísticas y Trascendencia de la Violencia Sexual en Menores", Cuadernos de Medicina Fo-
que provoca que se sienta culpable, sin poder tramitar lo que le sucede.
rense N° 32, Tenerife, España, abril 2003.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

Algunos autores 29 marcan como una dificultad la vergüenza que gene- nos físicos no sólo las lesiones o secuelas en los genitales, sino aquellos
ra el que se sepa que ha sucedido un abuso sexual, el no /saber decir o con- trastornos orgánicos asociados, como trastornos gástricos, enuresis, enco-
tar lo que sucedió, el no querer exponer al niño o niña, y suele creerse fre- presis, cefaleas, etc. En ocasiones los trastornos físicos podrían no ser con-
cuentemente que no hablar del tema es lo mejor que se puede hacer por el signados en los expedientes. Esto podría deberse a que algunos de los sín-
niño, que nadie se entere de lo que pasó. tomas del abuso sexual son inespecíficos y a veces podrían pasar
inadvertidos o ser adjudicados a otro tipo de patologías.
Sobre el niño En 19 de los niños se presentaron trastornos psicológicos; el más sig-
nificativo es el trastorno de conducta, el cual aparece en el 42% de los ca-
Se observa una diferencia poco significativa con relación al sexo en los sos; los trastornos de sueño se presentan en el 21% de los casos, trastor-
niños víctimas de abuso sexual: un 55% de mujeres y un 45% de varones. nos del comportamiento sexual en el 16%, encopresis y enuresis aparecen
Hay una idea extendida de las niñas están más expuestas, con una falsa con porcentajes menores de 10,5% y 5% respectivamente. Una de las sal-
creencia de que es una problemática que no afecta a los varones. vedades necesarias en relación con estos datos es que se trata de los que
Con relación a la edad del menor, el 34% tienen 14 años o más, el se hacen figurar efectivamente en el expediente judicial.
27% tienen entre 10 y 13 años, el 21% tiene: entre 6 y 9 años, y el 17% El que en la mayoría de los casos lo que se detecta son los trastornos
tienen menos de 5 años al momento de inicio de la causa. psicológicos que se presentan en el niño, nos plantea la necesidad de ver
Preferentemente se seleccionan víctimas de muy corta edad: cerca del lo que le sucede al niño, lo que implica que es desde la palabra del niño
65% de los niños abusados tienen menos de 13 años. En esta investiga- desde donde comenzamos a acceder a esta realidad. Los mecanismos vi-
ción se registran abusos sexuales en niños desde los 4 años. Una de las di- gentes que tienden a negarle la palabra al niño, a adjudicar el discurso del
ficultades frecuentes que suele aparecer en la problemática del abuso se- niño a una fantasía, a creer que el niño puede inventar estas situaciones
xual, es que resulta difícil de aceptar que un adulto encuentre satisfacción por los motivos más diversos, dificultan y entorpecen la posibilidad de de-
sexual con un niño. Dentro de las creencias extendidas socialmente, o a la tección y tratamiento de estos problemas.
que se suele apelar, es que el abuso se da con niñas, y que éstas serían las El abuso sexual infantil tiene consecuencias devastadoras sobre el psi-
que en la actualidad se vuelven provocativas, y serían ellas las que provo- quismo de los sujetos, provoca alteraciones a corto, mediano y largo plazo,
can al varón adulto. Los datos sobre el problema indican que el abuso se con daños cuya extensión resulta difícil precisar.
da con niños, y en edades en los que la provocación es impensable. Surge claramente la relación entre la dimensión del impacto psicológi-
Con relación a la procedencia de los niños, el 41% tiene residencia en co y familiar a partir de atravesar este tipo de situaciones cuando las mis-
Cosquín, lo sigue Santa María de Punilla con el 20,7%; con porcentajes de mas se han mantenido en el transcurso del tiempo, a veces por años, con
un dígito están ciudades como La Falda, La Cumbre, Huerta Grande, Los distintas estrategias según el período en que se encuentre el abuso, que
Cocos. El que Cosquín sea uno de los lugares que mayor frecuencia presen- transcurre desde la seducción, adaptación y acomodación, y que general-
ta no tiene que ver sólo con que está entre las localidades de mayor pobla- mente culmina en un abuso sexual con penetración, a veces mediante el
ción, sino también con que es el lugar físico donde se asienta Tribunales, uso de la violencia física y psicológica, amenazas, torturas, que van com-
que es uno de los principales centros de recepción::de demandas, y aparen- prometiendo más profundamente a la familia y miembros de la misma.
temente la proximidad facilitaría el acceso a la Justicia. Distintos autores 30 hablan de que un abusador, cuando tiene la posibili-
Las características tan particulares de este tipo de delitos hacen que dad no abusa de un solo niño, sino que si se perpetúa en el tiempo suele em-
sea muy difícil rastrear trastornos físicos del daño producido a los menores; pezar por un niño y seguir con otros. Desde las estadísticas y los abusos que
éstos se han registrado sólo en el 21% de los casos. Incluimos en trastor-

30. Grosman, Cecilia y Mesterman, Silvia: lbíd.; Suárez Sola, M. L. y González Delgado, F. J.:
29. Suárez Sola y González Delgado: lbíd. Curbelo, María del Carmen (1993): "Abuso Sexual en lbíd.; Onostre Guerra, Raúl D.: "Abuso Sexual en Niñas y Niños, consideraciones clínicas", Re-
el Niño", Victimología W 7, C.A.V.D. Córdoba; Grosman, Cecilia y Mesterman, Silvia (1992): vista Archivos Argentinos de Pediatría, de la Sociedad Argentina de Pediatría, Vol. 98, N° 1,
Maltrato al menor: el lado oscuro de la escena familiar, Editorial Universidad de Buenos Aires. Argentina, octubre de 2000.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

se pueden corroborar en expedientes judiciales o por los cual1és se inician cau- cia, el grupo familiar está implicado y suele existir en el mismo una severa de-
sa, surge que en el 73,9% de los casos de abuso hay invo!.6crado un solo ni- sorganización. En nuestra investigación se presenta que el 60% de los casos
ño, y en el 26,1% hay más de un niño involucrado. Este tipo de datos nos ha- ocurren en el entorno inmediato del menor, en el que el perpetrador es aquel
bla sobre las situaciones en las que se logran ubicar las víctimas para ser que cumple funciones paternas (padre, padrastro, etc.). Hay un corrimiento de
consideradas en el proceso judicial, las cuales de alguna manera están sujetas la función de cuidado y protección que debe dar la familia, quienes deberían
a las dificultades similares a las que se analizan en la detección de los casos. cuidar a los niños se convierten en quienes le están causando un daño, aspec-
tos que parecen incomprensibles desde el sentido común de la gente.
Sobre la intervención intitucional Cuando el autor es quien cumple alguno de los roles paternos nos encon-
tramos con lo que se define como una relación incestuosa, sea esta función cu-
Se observa que en la mayoría de los casos las causas se iniciaron en bierta por el padrastro, abuelo, tío, etc. En estos casos el impacto psicológico
el Juzgado de Menores (45,8%), y en Fiscalía (37,5%); Asesoría y Familia se ve agravado, tiene repercusiones gravísimas sobre la estructuración psicoló-
son la que menos causas inician (8,3% cada uno). No todas las causas se gica y social (revasamiento, desborde, humillación, desconfianza, transgresión,
inician como abuso sexual, éstas corresponden al 58%, el resto son situa- disociación extrema, depresión, suicidio, psicosis, etc.).
ciones que se detectan en el transcurso de otras medidas judiciales, el 21% Si bien el abuso sexual dentro del ámbito familiar es el más frecuen-
en causas de menores en riesgo, y el 21% en otras causas generalmente li- te, también se presentan situaciones de niños que son introducidos a la
gadas a temas de familia. Al 31 de diciembre de 2003 el 37,5% de las prostitución infantil, o niños que son abusados por otros niños, los cuales
causas están concluidas. Puede observarse nuevamente una dificultad im- a su vez también han sido abusados. Los casos en los que el agresor no tie-
portante en la denuncia y detección de los abusos sexuales antes de que ne vínculos parentales cercanos son apenas del 8%.
lleguen a la instancia judicial, ya que el porcentaje de casos que se detec- La presencia de esta problemática es individual, familiar y social; muchas ve-
tan en el transcurso de acciones judiciales es bastante alto. ces además resulta ser transgeneracional. Según los datos con los que contamos,
Es de destacar que en general la denuncia es realizada por la madre hay casos en los que se detectan situaciones con más de 10 años de evolución,
de los niños (40%), o un pariente directo del niño, el padre (12%), otros donde han sido abusados más de un niño de la misma familia por el mismo vic-
parientes (8%); los no parientes denunciantes alcanzan sólo el 20%. Es sig- timario; otras veces en la familia extensa se registran las mismas situaciones.
nificativo que la propia víctima denuncia en un 16% de los casos. En cuanto a la modalidad del abuso, en la mayoría de los casos que
La actitud de la madre frente al abuso es central, en este sentido hay se presentaron fueron sin acceso carnal (54,5%), esto es, actos de toca-
un porcentaje importante en que se asume una actitud protectora del niño, miento con contenido sexual, y en segundo lugar existió acceso carnal
en los casos en que la madre es la denunciante. La otra actitud que suele (36,4%), esto es, penetración del órgano sexual masculino en vagina, ano
encontrarse frecuentemente, consiste en que cuando la madre toma cono- o boca de la víctima menor. La modalidad de promoción de la prostitución
cimiento del hecho, tiende a esconder o negar el abuso. Esta situación es es lo menos frecuente (9%).
más marcada si el agresor es un familiar, y más aún si es la pareja de la La penetración se ha presentado tanto en niños como en niñas, lo que
madre; estas actitudes se presentan cuando la depuncia proviene de insti- indica que esta modalidad no está asociada a una condición de sexo.
tuciones o terceros, y aun desde la propia víctim-a. La situación pone en Cuando aparece la denuncia, ya ha existido un proceso de victimiza-
conflicto los sentimientos, sobre todo cuando se trata del padre o quien ción que se origina desde hace un tiempo, y en tanto más se demora la in-
cumple ese rol; es difícil aceptar la traición y el engaño, porque suele ser tervención, mientras mayor sea el tiempo de evolución del abuso sexual,
una persona con la que se mantiene una relación de confianza. tiende a aparecer con mayor grado de severidad el involucramiento de otros
miembros del entorno inmediato del niño, ya sea en participación activa u
Sobre el abuso omisiones que terminan permitiendo la perpetuación de la situación. En el
44% de los casos la denuncia se realiza antes del mes de realizado el he-
Comienza a temprana edad, es un hecho reiterativo y que reviste más cho, sobre un 28% no se conoce el dato, en un 15% han pasado meses, Y
riesgo cuando se da dentro del ámbito familiar; cuando se da esta circunstan- en el 12% han transcurrido años.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

Se observa que cuando se trata de abuso sexual de v~~rones, transcurre El tipo de familia predominante en las situaciones de abuso sexual es la
mayor tiempo entre la comisión del abuso y la efectivización de la denuncia. nuclear (50%), le siguen la extensa y la monoparental (ambas con 15%), y en
última instancia la familia reconstituida y la de no parientes (con 10% cada
Datos del autor una). La cantidad de miembms residentes no parece ser un factor que influya,
ya que se presentan porcentajes similares (entre el 20 y 25%) en los distintos
Los resultados de nuestra investigación indican que hay algunos grupos familiares con diferente cantidad de miembros. Estos datos ponen en
factores que suelen asociarse desde el sentido común a indicadores que cuestión la idea del sentido común de que son situaciones que se presentan
podrían estar incidiendo en la aparición del abuso sexual, y que en rea- en familias con viviendas donde duermen todos juntos, con falta de recursos
lidad carecen de relevancia. que llevan a la promiscuidad. Es por estas cuestiones que sería importante in-
Nuestra investigación es coincidente con otras; al menos en algunos dagar otms aspectos más ligados a las dinámicas de las familias que hacen
aspectos. Confirmamos que el nivel de educación de los padres, como la posible las situaciones de abuso, más que las estructuras familiares.
posibilidad de acceso a los bienes, no es una variable que condicione la
aparición de estos fenómenos, ya que, según nuestra muestra, ésta es pro- Datos de la causa
porcional según nivel socioeducativo. No aparecen diferencias significativas
entre quienes tienen distintos niveles de instrucción formal, y lo mismo su- La mayoría de los abusos sexuales fueron llevados a cabo con seduc-
cede con otras variables, tales como el empleo o el tipo de vivienda. ción (46%); los autores consiguen sus fines acudiendo a situaciones que
Desde el pensamiento cotidiano, la sola idea de pensar a un adulto despiertan interés en el menor, disfrazando su conducta para ocultar sus fi-
mayor en relaciones sexuales con un niño genera rechazo, y muchas ve- nes. En segundo lugar los autores acuden a actos de violencia para come-
ces descreimiento de que tal cosa pueda suceder. En nuestra investiga- ter los abusos sexuales (26,7%), anulando de esta forma la posibilidad de
ción las edades de los abusadores se ubican entre los 13 y los 55 años. resistencia de la víctima. Bajo amenazas psíquicas (13,3%) o físicas de su-
Se presenta una mayor frecuencia de abusadores (31 %) entre los que frir un mal grave en su persona o en la de sus familiares, el autor también
tienen 49 años o más. Los siguen los que tienen entre 29 y 38 años logra abusar de los menores. Hay que tener en cuenta que estos mecanis-
(23%). En las demás edades -esto es, los que tienen 18 años o me- mos pueden ser utilizados en diferentes momentos por un mismo sujeto,
nos, los que tienen entre 19 y 28 años, y entre 39 y 48-, se registran dependiendo del momento en que se encuentre el ciclo del abuso sexual y
porcentajes iguales (15,5%). Como puede observarse, la variable de la las características particulares de cada situación.
edad tiene una influencia relativa, pues todas las franjas etáreas tienen En la mayoría de los casos (85%) no había otras personas presentes al
porcentajes significativos. cometerse los actos de abusos, considerando que casi todos se realizan a puer-
En algunas investigaciones se indica que aproximadamente el 70% de los tas cerradas, sin la presencia de testigos. En los casos en que hubo personas
abusadores han sido en algún momento víctimas de abuso. En los registros de presentes, se valoró el grado de participación o complicidad del mismo en el
tribunales en general, los antecedentes de abuso o maltrato no se registran en hecho, o su situación de víctimas también. En el 11,5% de los casos estuvo
los expedientes (sólo dos casos dicen no haber sido ,abusados), lo que proba- la madre como cómplice de los hechos de abuso y en el 8% otros parientes.
blemente se deba a que la mirada está puesta en la'Víctima. Este tipo de delitos se caracterizan porque se desarrollan a puertas cerradas,
Llama la atención que en la mayoría (73%) de los casos estudiados sin presencia de testigos, y en la mayoría de los casos son algunos de los pro-
durante el 2002 los autores eran sujetos que no contaban con anteceden- genitores del niño los que declaran, en base a lo relatado por éste, o el cam-
tes penales. Sólo un caso se da con antecedentes por abuso sexual y en 6 bio de comportamiento que ha experimentado, problemas de relación, etc.
casos (23%) se presentan antecedentes penales por otros delitos ligados a En el 71% de los casos el abuso se comete por un solo adulto; casi en
robos y daños. Dentro de las características con las que se describe a los la totalidad de los casos los abusadores son hombres; se conoce una de-
autores de abusos se destaca que suelen contar con buen prestigio social, nuncia de una mujer (madre abusadora), la cual no llega a proceso penal.
ser considerados "buenas personas" en su entorno social, aparecen como Sólo uno de los autores reconoce el hecho, lo que puede deberse a que
preocupados y ocupados por su familia. en la mayoría de los casos por consejo del abogado defensor -como estra-

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

tegia de defensa-, y amparado por el principio de inocen~Zia -reconocido gunas veces aparece, durante la investigación penal preparatoria, la comi-
a nivel constitucional y en tratados internacionales- es f~nción del órgano sión de otros delitos perseguibles de oficio que se le atribuyen al autor.
acusador -Ministerio Público Fiscal- probar la culpabilidad del mismo. En las situaciones de abuso sexual, la prueba de los hechos se confi-
Por otra parte, reconocer el hecho puede ocasionarle al acusado conflictos gura como uno de los puntos de difícil realización. Investigaciones realiza-
familiares, laborales, etc. das31 muestran que el daño físico no se produce en todas las situaciones
La mayoría de los menores relatan el hecho, ya sea en el ámbito de Tribu- de abuso sexual, sólo en un 22% de los casos; en la mayoría no hay evi-
nales ::_Juzgado de Menores, Fiscalía- o por medio de Cámara Gesell -mé- dencias físicas del delito cometido. '
todo que intenta evitar la revictimización del niño-. Recientemente se sancio- La prueba por excelencia en este tipo de delitos es la prueba testimo-
nó la Ley 9.197, publicada el 15/12/2004, según la cual se incorpora al nial -de la víctima-; la pericia psicológica y social de la víctima y el au-
Código de Procedimiento Penal de la Provincia de Córdoba el art. 221 bis, que tor, junto a informes o pericia médica del menor, y en algunos casos la ·de-
dispone que los menores de 16 años sólo serán entrevistados por un psicólogo claración testimonial de parientes, coadyuvan a acreditar la existencia del
del Poder Judicial de la Provincia, pudiendo ser acompañados por otro especia- hecho y la participación de su autor.
lista cuando el caso particular lo requiera, ambos designados por el órgano que Al momento de recoger los datos sólo en 3 casos hay condena. La con-
ordene la medida, procurando la continuidad del mismo profesional durante to- dena tiene especial relación con las características del hecho -conducta atri-
do el proceso, no pudiendo en ningún caso ser interrogados en forma directa buida al autor-, y condiciones personales del mismo, previstas en los arts. 40
por dicho órgano o las partes, salvo que excepcionalmente y por razones debi- y 41 del Código Penal. Para ello se tiene en cuenta la naturaleza de la acción,
damente fundadas el fiscal lo pudiera autorizar. El órgano interviniente evitará medios empleados para ejecutarla, extensión del daño y peligro causados,
y desechará las preguntas referidas a la historia sexual de la víctima o testigo o edad, educación, costumbres y conducta precedente del sujeto, calidad de los
las relacionadas con asuntos posteriores al hecho. El acto se llevará a cabo en motivos que lo determinaron a delinquir, especialmente la miseria o la dificul-
un gabinete acondicionado con los implementos adecuados a la edad y etapa tad de ganarse el sustento propio necesario y el de los suyos, la participación
evolutiva del menor, cuando ello fuere posible. que haya tomado en el hecho, las reincidencias en que hubiera incurrido y los
La ley vigente al 2002 no exigía como obligatorio la recepción del testi- demás antecedentes y condiciones personales, así como los vínculos persona-
monio o exposición de la víctima en Cámara Gesell, y en algunas oportunida- les, la calidad de las personas y las circunstancias de tiempo, lugar, modo y
des el menor era sometido a varios interrogatorios, recepcionado en algunos ocasión que demuestren su mayor o menor peligrosidad.
casos por distintas personas, algunas de ellas sin preparación específica para En la condena de ejecución condicional, lo que se condiciona es el cum-
atender a niños abusados. plimiento de la pena. Ésta procede sólo en los casos de primera condena a pe-
En la mayoría de los casos (72%) hubo imputación en la causa. El Có- na de prisión que no exceda de tres años, y será facultad del tribunal disponer
digo Procesal Penal autoriza al fiscal a imputar cuando existan motivos pa- en el mismo pronunciamiento que se deje en suspenso el cumplimiento de la
ra sospechar que una persona ha participado en la comisión de un hecho pena. La decisión deberá fundarse en la personalidad moral del condenado, su
tipificado como abuso sexual -genérico o en sus otras diversas modalida- actitud posterior al delito, motivos que lo impulsaron a delinquir, la naturaleza
des-, posibilitando al mismo que ejerza su derecho de defensa y pueda del hecho y las demás circunstancias que demuestren la inconveniencia de
ser escuchado el supuesto autor al momento de receptarle declaración in- aplicar efectivamente la privación de libertad. Asimismo, se le impone al con-
dagatoria. Ahora bien, con el fin de someterlo a alguna medida de coerción denado el cumplimiento de ciertas obligaciones durante ese tiempo.
-por ejemplo la prisión preventiva- se necesitarán elementos de prueba Cabe considerar que en los casos en que el procesado no estuvo dete-
más contundentes, "motivos bastantes" para sospechar la participación de nido (66%), se debió al tipo de abuso sexual imputado al mismo, esto es,
la persona en un hecho delictivo. En los casos en que no existió imputa- existen algunos de ellos que, considerando la pena conminada en abstrac-
ción, no había elementos de prueba para ello. to por la ley penal, admiten la situación de libertad del imputado mientras
En la mayoría de los casos no se amplió la imputación original se tramita la investigación hasta la sentencia. Hechos graves, como el abu-
(86,4%), y sólo se hizo en pocas causas (13,6%), conforme a la investiga-
ción e incorporación de nuevas pruebas, la ampliación de la imputación. Al- 31. Onostre Guerra, Raúl: lbíd.; Grosman, Cecilia y Mesterman, Silvia: lbíd.

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Reconstruyendo lo social Abuso sexual infantil. Análisis de la situación en Tribunales de Cosquín

so sexual gravemente ultrajante, abuso sexual con acceso ~arnal, o agrava- Bibliografía
do por el parentesco, grave daño causado a la víctima, etc., conforme a la
pena establecida por el Código, no admiten excarcelación.
AULAGNIER, Piera: La violencia de la interpretación del pictograma al enun-
ciado. Amorrortu, Buenos Aires, 1977.
BERENSTEIN, Isidoro: Familia y Enfermedad Mental. Editorial Paidós, Buenos
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- - : Psicoanálisis de la estructura familiar. Editorial Paidós, Barcelona,
El abuso sexual infantil aparece como la endemia de este siglo junto a
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otras situaciones gravísimas; no por ser nueva, sino por comenzar a ser re- - - (1996): Lo inconsciente del vínculo. Escuela Argentina de Psicoterapia
conocida y posible de reconocer en nuest~a estructura social la perpetua- para Graduados, Buenos Aires, 22 de mayo de 1996.
ción de mecanismos perversos que atentan sobre la integridad de los suje- BERENSTEIN, 1.; PUGET, J. (1997): Lo vincular. Editorial Paidós. Buenos Ai-
tos, especialmente los más vulnerables, los niños, y esto es doblemente res. 1997.
perverso por el uso y el abuso de poder que resulta de utilizar a una cria- BUOMPADRE, Jorge E.: Derecho Penal. Parte Especial, Edición Mave-Mario A.
tura de manera voluntariamente dolosa para la propia gratificación sexual, Viera. 2a edición actualizada 2003.
pero además para humillarla y hacerle sentir que se tiene el control y el po- CARRANZA, Jorge L.: "El Niño Víctima de Abuso Sexual: Actuación del Juez
der absoluto sobre su destino. Prevencional de Menores". El Foro No 36. 1997.
La cantidad de casos de abuso sexual que se presentan están muy por CARRASCO QUEROL, María Antonieta: "Programas generales de prevención de
delitos sexuales". Victimología No 7, Centro de Asistencia a la Víctima del
encima de lo que comúnmente se cree; hay un porcentaje altísimo de ni-
Delito, Córdoba, 1993.
ños que se encuentran sin respuesta y sin solución. ¿cómo es posible que
CURBELO Maria del Carmen y otros: "Abuso Sexual en el Niño", Victimología
un niño de 3 o 4 años estimule sexualmente a un hombre de 50 años o
No 7, Centro de Asistencia a la Víctima del Delito, Córdoba, 1993.
más, y que además es su padre, tío, abuelo? Sin embargo esto sucede, y DONNA, Edgardo A.: Derecho penal, parte especial. Rubinzai-Culzoni, Santa Fe.
de manera mucho más frecuente de lo que comunmente se cree, tal como - - : Delitos contra la integridad sexual, 2a edición actualizada. Rubinzai-
lo indican los datos sobre incidencia antes presentados. Culzoni, Santa Fe, 2001.
En muchos casos se registra la intervención de diversas instituciones DE WAHA, Francois; GALBATS, Louise: "Hombres Víctimas de Violencia Sexual",
que han tenido contacto con la familia, donde algunas veces se sabe que Victimología No 7, Centro de Asistencia a la Víctima del Delito, Córdoba, 1993.
las instituciones toman conocimiento de situaciones de abuso y en las que FERENCZI, S. (1919- 1926): Sándor Ferenczi. Psicoanálisis. Obras Comple-
operan discursos que contribuyen al ocultamiento y negación de la proble- tas. Tomo 111. Tr. Feo. Javier Aguirre. Espasa Calpe, Madrid, 1981.
mática; inclusive aparecen fuertes temores de involucrarse en denuncias o FONTÁN BALESTRA, Carlos: Tratado de derecho penal, Abeledo-Perrot, Bue-
en lo que pasa en el espacio privado de la familia, por las consecuencias, nos Aires, 1975.
dificultades o represalias sobre quien denuncia. Se trata de una problemá- GARONA, José Ignacio: "El delito de violación", en Violación, estupro y abuso
tica conocida por las diversas instituciones, y a pesar de ello no se conoce deshonesto. Ed. Lerner, Buenos Aires, 1971.
GAVIER, Enrique: Delitos contra la integridad sexual. Lerner, Córdoba, 1999.
que se hayan implementado acciones preventivas y asistenciales específi-
GAVIER, Enrique A.: "Algo más sobre abusos sexuales: ley 25.087", en Foro de
cas y especiales destinadas a abordar la problemática, y esto es una con-
Córdoba, No 58, Advocatus, Córdoba, 1999.
dición que se repite en todo tipo y en todos los niveles institucionales (hos- GIBERTI, Eva; VOLVER, Diana: "Introducción al estudio de la víctima", en Re-
pitales regionales, municipales monovalentes, residencias tanto de salud vista de Victimología, No 18. Centro de Centro de Asistencia a la víctima
familiar como de salud mental, desde los programas municipales, provin- del delito, Córdoba, 1999.
ciales, equipos de salud y desde el mismo juzgado ... ). La pregunta que sur- GIBERTI, E.; FERNÁNDEZ, A.: La mujer y la violencia invisible. Editorial Su-
ge y que aún carece de respuesta aceptable es: ¿por qué? damericana, Buenos Aires, 1989
GLASER, Danya: "Abuso Emocional". Victimología No 11. Centro de Asistencia
a la Ví<;tima del Delito, Córdoba, -1994.

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Reconstruyendo lo social

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niños/as con diagnóstico de maltrato infantil físico con relación al mismo. Los
argumentos se constituyen en un indicador significativo en la construcción del
diagnóstico desde las áreas de Trabajo Social y Salud Mental.
Este artículo da cuenta del proceso y producto alcanzado por el equipo
de investigación que durante el año 2003 indagó sobre los argumentos que
expresan los padres y/o responsables de niños/as expuestos a situaciones de

l. Investigación desarrollada en el marco del Programa de Promoción de la Investigación vi-


gente en la Escuela de Trabajo Social, Universidad Nacional de Córdoba.
2. Directora del equipo de investigación. E-rtl'ail: pacevedo@coop5.com.ar

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Recurrencias y divergencias en los argumentos ...
Reconstruyendo lo social

maltrato infantil físico. Motivó la construcción de este problem/a la ausencia de Las observaciones y registros que forman parte de las rutinas de tra-
estudios sobre la temática y la necesidad del equipo de poner,a prueba supues- bajo, requieren de reflexión y profundización para constituirse en regulari-
tos que emergían en torno al tema en este espacio de trabajo. dades que permitan reorientar la intervención. Esta inquietud es la princi-
El equipo de investigación está compuesto por docentes de la Es- pal fuente de origen de nuestro interrogante de investigación: ¿cuáles son
cuela de Trabajo Social, en su mayoría con inserción laboral a nivel ope- los argumentos que expresan los padres y/o responsables de niños/as ex-
rativo en el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad y licenciadas en puestos a situaciones de maltrato infantil físico?
Psicología de la Cátedra de Clínica Pediátrica (Facultad de Ciencias Mé- A los fines de responder al mismo nos planteamos: reconstruir argumen-
dicas- UNC) que trabajan en el servicio de Salud Mental del mismo hos- tos que manifiestan los padres y/o responsables de niños/as que ingresan al
pital. La dirección ha estado a cargo de un docente de la Escuela de Tra- Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, cuando explican las circunstancias
bajo Social con trayectoria en la investigación cualitativa, en las que se producen situaciones de maltrato infantil físico
El trabajo de investigación se desarrollo en el Hospital de Niños de la Con relación al problema planteado resultaba insuficiente la bibliogra-
Santísima Trinidad, efector del tercer nivel de complejidad dentro de la or- fía y los antecedentes de otras investigaciones encontradas, ya que los mis-
ganización del sistema sanitario de la Provincia de Córdoba, el cual recep- mos dan cuenta, en su mayoría, de datos e información relacionados en ge-
ta demandas, no sólo de la capital sino también del interior y de otras pro- neral con: número de casos, tipo de maltrato, procedencia, características
vincias. El tiempo para intervenir en el abordaje del síndrome de maltrato de la estructura familiar, etc.; es decir, conocimientos desde un enfoque
infantil con el que se dispone desde la institución, oscila entre 7 y 1O días3 . cuantitativo que, si bien son valorables, los consideramos insuficientes a la
D~sde el Servicio Social y Salud Mental, se detectan y diagnostican situa- hora de comprender conductas y reorientar nuestras intervenciones.
ciones de violencia relacionadas con el Síndrome De Maltrato Infantil, lo que Optamos por indagar desde una perspectiva cualitativa, en tanto nos posi-
se constituye en motivo de reflexión y búsqueda acerca de la problemática. bilitaría acceder a conocimientos que aporten a una mayor comprensión del fe-
Los pacientes son derivados desde la Guardia Central; Consultorios Ex- nómeno contextualizado en determinadas condiciones psico-sociales e históricas.
ternos; Internado de la Institución, al Servicio Social y Salud Mental. La de- Tomamos como fuente de datos los contenidos de los informes psico-
tección y diagnóstico de pacientes que presentan signos de maltrato físico, lógicos, sociales y médicos de pacientes ya diagnosticados con síndrome de
en todos los casos, se centralizan en los servicios mencionados, como cen- maltrato infantil físico de los años 2000-2001.
tros de captación, aproximación diagnóstica y denuncia. Hemos extraído del relato proporcionado por los progenitores y/o res-
Cuando se detecta un caso, la estrategia de intervención consiste en ponsables de niños/as, los argumentos significativos y recurrentes con rela-
realizar entrevistas semi estructuradas con preguntas abiertas en forma ción al origen o mecanismos de producción de las lesiones.
conjunta con padres y/o responsables de niños/as, a fin de buscar indica- Una primera lectura de los informes permitió la elaboración de una ma-
dores que permitan acercarse al diagnóstico y articular con instituciones de triz donde se volcaron los datos de referencia del niño/a, el diagnóstico sobre
la red sanitaria y social con las que el paciente ha tenido alguna relación y el tipo de lesión, tipo de familia, nivel de instrucción, edad, situación laboral y
puedan aportar datos dicho diagnostico (escuela - guardería - dispensario - zona de procedencia de los progenitores y/o responsables, y argumentos co-
iglesia o templo - centro comunitario- vecinos, etc 1). rrespondientes a las circunstancias en las que se produjeron las lesiones.
En las entrevistas se realizan preguntas abiertas tendientes a pro-
fundizar en hechos, circunstancias, condiciones presentes en el esce-
nario donde se produjo la lesión. Analizando argumentos
Seleccionamos el maltrato infantil físico por la alta prevalencia que éste
tiene con relación a los otros tipos de maltrato, como así también por el fuer- Para analizar los argumentos de los responsables de los niños y niñas que
te impacto institucional que genera el ingreso de un niño con lesiones visibles. ingresan al Hospital de Niños con sospecha diagnóstica de Síndrome de Mal-
trato infantil físico, se debe tener en cuenta que se parte de una situación co-
3. Al ser el Hospital de Niños un efector de salud de tercer nivel de complejidad, orienta su municativa donde intervienen diversos factores entre el hablante Y el oyente,
atención a pacientes con patologías agudas, hecho que exige un movimiento primordialmen- la persona que codifica el mensaje y aquella que lo decodifica. Estos factores
te de giro cama ágil (no superior a 1O días).
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Reconstruyendo lo social Recurrencias y divergencias en los argumentos ...

son: l. El conocimiento de lo que se esta hablando. 2. La presencia de ele- • Por las funciones del lenguaje: Apelativo: tiene como intención in-
mentos paralingüísticos (gestos faciales y corporales) y la comprensión de los fluir en el receptor por medio de diferentes acciones: convencer, pro-
mismos. 3. El espacio donde se realiza el intercambio. 4. Los factores psico- hibir, exhortar, rogar, etc. Se acentúa el interés por actuar de algún
lógicos, sociológicos y culturales de los interlocutores. 5. El contexto institu- modo sobre la voluntad del oyente.
cional. 6. La presencia o no de terceros. 7. La intencionalidad del emisor y el • Por la trama o modo de estructuración: Argumentativo: organiza razo-
tipo de discurso elegido para transmitir esa intencionalidad. namientos, problemas, hipótesis que conducen a determinadas conclu-
En el desarrollo de las entrevistas se encuentran presentes el respon- siones, con el fin de convencer o persuadir. Formatos argumentativos:
sable del niño/a, un trabajador social y/o un profesional del área de Salud ensayo, nota de opinión, editorial, carta de lectores, entrevista.
Mental. En este espacio, los profesionales tienen como objetivo indagar • Por el uso de/lenguaje: No literario: la realidad es presentada direc-
acerca de las circunstancias que derivaron en la internación del niño/a; y tamente. Ausencia de recursos estilísticos. Cobra importancia el
el padre o la madre, a su vez, se ven obligados a relatar su versión acerca mensaje en sí mismo. Por ejemplo: relatos históricos, solicitadas,
de lo sucedido con el paciente. Este relato, que contiene una intencionali- crónicas periodísticas, entrevistas.
dad, es expresado a través de argumentos que tratan de explicar cuál ha
sido el mecanismo de producción de la lesión. Desde las consideraciones previas, podemos definir al tipo de texto que
En lo que concierne a la intencionalidad del hablante y a partir de la se analiza en esta investigación como apelativo, argumentativo y no literario.
Teoría de los Actos de Habla, de Austin 4 , el lenguaje expresa diferentes cla- Abordar la argumentación es un problema complejo que no se puede enfo-
ses de significado; así, las personas pueden significar distintas cosas con car desde una perspectiva única, pues en la mayoría de los casos aparece como
las mismas palabras. De esta forma, las palabras no sólo son utilizadas pa- un mecanismo que regula las interacciones sociales. Ello implica que no existe
ra decir cosas sino también para hqcer cosas. Cuando un hablante realiza discurso alguno que no sea argumentativo, es decir que no tenga intenciones y
una elocución, también realiza tres clases de actos simultáneos: procesos persuasivos. Para Ducrot5 no existe discurso sin argumentos.
En este punto es necesario distinguir entre:
• Acto locucionario: la elocución de una proposición con determinado
sentido y referencial. • Argumentación: discurso destinado a modificar posiciones de una
• Acto ilocucionario: la intención del hablante para expresar un signi- persona, condicionado por las intenciones y competencias de los su-
ficado en particular al realizar determinada elocución. La realización jetos intervinientes.
de una función comunicativa, como cuestionar, describir, ordenar, • Argumentos: instrumentos utilizados para fundamentar la tesis y las
prometer, entre otras. conclusiones.
• Acto perlocucionario: la concreción del efecto esperado en el oyente
al expresar la oración. Este efecto se encuentra más allá del control Así, la argumentación, según Vigneaux6 , es un discurso que posee al
del hablante. menos dos características. En primer lugar, se estructura con proposiciones
o tesis que traducen un razonamiento, apoyado en lo verosímil y aceptable,
¿cómo se efectiviza la intención del hablante? Existen diferentes tipos reflejando directa o indirectamente la posición del hablante. En segundo lu-
de discursos y textos que se ajustan a los objetivos del mismo. En este pun- gar, la argumentación está destinada a otro para convencer o persuadir.
to, es importante diferenciar texto de discurso. El discurso es la actividad Los objetivos de la argumentación son: persuadir a la audiencia, de-
que realiza el hablante en una situación comunicativa para emitir mensa- fender o apoyar una tesis, destruir o refutar los argumentos opuestos.
jes, y el texto es .el producto de dicha actividad discursiva. Así, la clasifica- A diferencia de una declaración simple acerca de un hecho, un argu-
ción del discurso y/o texto, sin pretender que sea completa y exhaustiva, mento es debatible: puede o no ser verdad. El argumentador debe, por lo
puede hacerse a partir de los siguientes aspectos:
5. Ducrot, Osvald (1982): El Decir y lo Dicho. Anagrama, Barcelona
4. Austin, J.L. (1962): How todo things with words. Oxford University Press, Oxford. 6. Vígneaux, G. (1986): La Argumentación. Hachette, Buenos Aires.

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Reconstruyendo lo social Recurrencias y divergencias en los argumentos ...

tanto, remitir evidencia y esforzarse para mostrar un razonamiento riguroso • Accidente: en esta categoría, se agrupan aquellos argumentos que re-
que defienda el curso de acción propuesto; debe persuadir~ los oyentes de fieren al carácter accidental en cuanto a la producción de las lesio-
que esto es necesario y justo; debe atraerlos hacia su posición al demos- nes que presenta el niño/a. Esta categoría incluye tanto aquellos ar-
trarles que ambos puntos de vista confluyen. gumentos en que se explicita el hecho como accidente, como
Al defender un punto de vista, entonces, el hablante debe tratar de ex- aquellos en que implícitamente los adultos responsables lo refieren.
poner tantos puntos de vistas pertinentes como sea posible, ya que son el • Problema de salud: en esta categoría se agrupan aquellos argumen-
contenido del argumento -la evidencia en la que se apoya su posición- tos que hacen referencia a que las lesiones que presenta el niño/a se
y el rigor del razonamiento lo que va a establecer y probar el caso. relacionan con un problema de salud previo a su hospitalización.
Las herramientas discursivas disponibles por el hablante al momento
de tratar de persuadir una audiencia pueden ser: Afirmaciones, declaracio- Al interior de cada una de las categorías se analizan las recurrencias y
nes, aseveraciones; Demostraciones; Generalizaciones; Restricciones; Con- divergencias que presentan los argumentos que refieren al mecanismo de
cesiones; Establecimiento de causas y efectos, y Comparaciones. producción de las lesiones.
Todas estas herramientas son utilizadas para transmitir la intención del
hablante al emitir un mensaje. En este sentido, y para que este mensaje lle- Desconocimiento: "No tenemos respuesta a la pregunta"
gue en forma exitosa al oyente, no sólo las herramientas deben ser correc-
tamente utilizadas, sino que el texto debe poseer diversas características, • Desconocimiento: se ubican aquellas situaciones de malb:ato infan-
como coherencia interna y externa. til Físico en que los progenitores o adultos responsables expresan en
sus argumentos que desconocen lo que sucedió porque no lo vieron,
Acerca de los argumentos de padres y/o responsables o no estaban presentes.

Se han analizado 122 argumentos de los progenitores y/o adultos responsa- Las tesis analizadas con relación al desconocimiento permitieron cons-
bles con relación al mecanismo de producción de las lesiones que presentaron lac- truir las siguientes sub-categorías:
tantes, niños/as y adolescentes expuestos a situaciones de Maltrato Infantil físico. 11
• No sé lo que pudo haber pasado"
Se analizan los argumentos, desde su construcción (herramientas del
discurso argumentativo), estructura y coherencia interna. Se relaciona, con 44
Salí de mi casa el lunes al mediodía para ir a almorzar a lo de mi
...
el tipo de familia, edad, situación laboral, nivel de escolarización y lugar de
mamá. En el camino el nene empezó a vomitar. Él me decía que le
procedencia de los progenitores y/o responsables. De dichos argumentos se
dolía la panza y lo tuve que traer para acá. No sé /o que pudo pasar,
identificaron las tesis más recurrentes que emergieron de los relatos y se
se cayó en mi casa, estaba jugando con su hermanito y se cayo de
construyeron las siguientes categorías de análisis:
frente ... " (Argumento presentado en relación a un lactante que presen-
ta Traumatismo de cráneo.)
• Desconocimiento: se agrupan en esta categoría aquellos argumentos
en los cuales refieren el o los adultos responsables que no se encon-
Los argumentos presentan como constante que son expresados por familias
traban presentes en el momento del episodio. Asimismo, se incluyen
ensambladas, conformadas por uno de los progenitores, sus hijos, la nueva pa-
aquellos que no explican lo que sucedió, que no responden a la pre-
reja y los hijos de la nueva unión. Han obtenido el primer nivel de escolaridad,
gunta o desconocen las lesiones.
en su mayoría basadas en el trabajo asalariado de sus miembros7 . En relación
• Violencia: en esta categoría, se agrupan aquellos argumentos que re-
con el cuerpo del argumento8 se analiza como constante la delegación en un otro
fieren a situaciones explícitas de violencia conyugal y doméstica,
donde el niño/a se encontraba presente. Incluye también aquellos ar-
gumentos en los cuales se reconoce que el niño/a ha sido víctima de 7. Jelin E.: Familia y Unidad Doméstica. Mundo Público y Vida Privada. Ed. Cedes-
Humanitas, Bs. As.
violencia física por parte de un adulto responsable. 8. ldem 6.

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Reconstruyendo lo social Recurrencias y divergencias en los argumentos ...

de la responsabilidad en el momento de producción de la situ9tión de violencia 1 O hs de la mañana M. se había caído con el triciclo, se golpeó con-
hacia el lactante, niño o adolescente. Este otro en la mayoría de los argumentos tra la pared, pero no se había lastimado.
comprende niños (hermanos, primos, y el propio niño maltratado) y con menor "Que recién a las 12:30 hs aproximadamente cuando le fue a cambiar
frecuencia se hace referencia a los adultos (progenitora, vecino, equipo de salud). el pañal, le notó el pene completamente inflamado y toda la piel en la
parte de /os testículos hinchada. Por ese motivo consultó al hospital".
"... No sé si alguien le calculó mal y se sentó arriba de la pierna del En cuanto a traumatismos anteriores, expresa que "los hematomas que
bebé ... " (Argumento presentado en relación a un niño que ingresa con presenta en la cara fueron causados cuando se cayó la semana pasada
lesiones múltiples óseas.) con el triciclo porque tropezó con la cadena del perro". (Argumento pre-
sentado con relación a un lactante con lesiones en piel.)
En la totalidad de los argumentos los progenitores o responsables
manifiestan apatía en cuanto a la etiología de las lesiones graves que En los argumentos se visualiza como constante una descripción exhausti-
presentan sus hijos. va del contexto en el cual se producen las lesiones, lo cual llama la atención
Como así también en el cuerpo del argumento se encuentran eviden- puesto que la tesis hace referencia a la ausencia del progenitor. Podríamos pen-
cias en sí mismas no reales, absurdas con relación al mecanismo de pro- sar, en primer lugar, que el hablante tiene como intención distraer la atención
ducción de las lesiones. del profesional "que lo está mirando". Asimismo, podríamos inferir que los ar-
gumentos utilizados en estas situaciones le servirían al progenitor como escu-
"... Puede ser que lo haya golpeado yo, cuando me moví, como duer- do y para destacar el compromiso que ellos asumen como progenitores del ni-
me conmigo ... "(Argumento presentado con relación a un lactante que ño/a. La intención sería en esta oportunidad anular la sospecha de maltrato.
ingresa con lesiones múltiples óseas.) Por último, se puede considerar que el exceso de detalle tendría co-
mo propósito asumir la responsabilidad del descuido de la persona res-
Llama la atención que, en los argumentos brindados por familias, los ponsable, quien debería haber estado al cuidado del niño, aunque de ma-
hablantes conceden al entrevistador la posibilidad del adulto como respon- nera encubierta. Los hablantes pertenecen en su mayoría tanto a familias
sable de las lesiones producidas en el niño. nucleares como ensambladas, contando con una escolaridad de primero
y segundo nivel. Proceden de las zonas urbanas de capital e interior.

11
Lo encuentra así" En las tres sub-categorías identificadas, se destaca como recurrencia
significativa un exceso de detalles, siendo que la tesis central de los argu-
" ... que el hermanito le pegó con el pie, tenía como un derrame en el mentos refiere a la ausencia de los progenitores responsables en el mo-
ojo ... "(Argumento presentado con relación a un lactante que ingresa mento de la producción de las lesiones.
con traumatismo cráneo encefálico con lesiones múltiples.) Otra gran recurrencia que presenta esta categoría es la delegación en
terceros de la responsabilidad del cuidado del niño/a.
La constante de los argumentos es que en el contenido, los responsa-
bles no se cuestionan el hecho violento; sino que elaboran justificaciones Violencia: "En casa, nadie le hizo nada ... "
considerando a este hecho como lo cotidiano, lo naturalizado.
Estos argumentos son elaborados por familias de Córdoba capital. En la En esta categoría -que hace referencia a la violencia, ya sea conyu-
mayoría de los casos, los hablantes poseen un segundo nivel de escolaridad. gal, doméstica o maltrato infantil-, se incorporan aquellos argumentos que
aluden, de manera explícita, a conductas violentas por parte de los proge-

11
No estábamos" nitores y/o responsables donde los niños se encuentran presentes. Asimis-
mo, se tendrán en cuenta aquellos argumentos en los cuales se reconoce
u •• • ella no se encontraba en el domicilio y el niño se encontraba al
que el lactante, niño o adolescente ha sido víctima de violencia física por
cuidado de su concubina. Este le contó que aproximadamente a las parte de los progenitores y/o responsables.

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Reconstruyendo lo social Recurrencias y divergencias en los argumentos ...

Es posible hacer referencia a dos sub-categorías con r1elación a los ar- con /as manos y patadas; la afirmación: e/ papá del nene nos pegaba mu-
gumentos que giran en torno a la violencia, a saber: maltr,ato infantil y vio- cho, no dejando lugar a dudas acerca de la violencia ejercida por el otro.
lencia familiar. · Con respecto a la elección léxica, el entrevistado utiliza la repetición
para referir a la violencia: nos pegaba, nos pegaba, nos daba golpes, nos
• "Fue un castigo leve" amenazaba con pegarnos ... Se podría pensar que esta repetición se debe a
un pedido de ayuda por parte del hablante o a que el sujeto tiene como in-
u •• .lo castigó levemente a su hijo porque últimamente había recibido tención aclarar que su actitud pasiva ante la violencia se justifica por las
quejas por parte del colegio y de vecinos a cerca del comportamien- amenazas recibidas. El aclarar, en el relato, que recibía amenazas del pro-
to de sus hijos, especialmente de B. por su mala costumbre de lle- genitor le permite al hablante delegar en un tercero su responsabilidad por
varse a la casa cosas que no eran de él. la seguridad de su hijo/a y posiblemente distanciarse de su rol de adulto .
... que en un intento de conocer la verdad empezó a interrogar a sus Quienes exponen los argumentos que expresan las situaciones antes
hijos si era cierto que tenían el álbum de figuritas, a lo que ninguno mencionadas, provienen predominantemente de familias nucleares y en-
respondía. Hasta que su hija refirió que B. lo tenía debajo de la ca- sambladas, llamando esto la atención ya que se supone que son familias
ma. Que esta situación lo llevó a tomar al cinto y pegarle más o me- en las que la estructura contempla roles materno, paterno y filiales.
nos para corregir su comportamiento ... " (Argumento presentado en re- La mayoría de los argumentos provienen de personas adultas escolariza-
lación a un niñO con lesiones en piel.) das, en quienes predomina la lógica del pensamiento, con ubicación temporo-
espacial, coherencia interna del relato, etc. En su mayoría, estos adultos son
Los argumentos que refieren al maltrato infantil hablan de una lesión mujeres amas de casa. No se puede dejar de mencionar que las familias cuen-
no accidental impartida por un responsable hacia el niño/a. En el ejemplo tan con un empleo (mecánicos, chofer de ómnibus, servicio doméstico, limpiavi-
que nos sirve de ilustración, el sujeto argumenta el uso del castigo como drios, entre otros). Este tipo de argumento, que refiere concretamente a situa-
método disciplinario para justificar el maltrato. Utiliza frases como su ma- ciones de violencia, está dado por hablantes radicados en zonas urbanizadas.
la costumbre, corregir su comportamiento, pegarle más o menos. Es recurrente en los argumentos que hacen referencia a la violencia, la
Otro aspecto de la elección léxica del entrevistado tiene que ver con el naturalización de la misma, es decir, ausencia de problematización y críti-
hecho de resaltar que sus acciones fueron necesarias en relación con el ca e incorporación de la violencia a sus vidas cotidianas, pasando a ser una
comportamiento de sus hijos. Por esto, se destaca: /o castigué levemente manera más de relacionarse con el otro, de establecer vínculos.
y su mala costumbre (en referencia a su hijo).
"... al volver a su domicilio su pareja estaba borracha y por eso la golpeó... "
11
• Nos pegaba a todos" (Argumento utilizado con relación a un lactante con lesiones en piel.)

u .. •el papá del nene nos pegaba mucho, nos pegaba a todos, a los otros Esta naturalización de la violencia se expresa en la forma de estructurar
chicos, a mí y a mi mamá, nos daba golpes con la mano y patadas... eso el discurso. En este sentido, el hablante utiliza frases declarativas afirmativas,
era muy seguido y nos amenazaba con pegarnós más si lo denunciába- utilizando el presente como tiempo verbal. Además, el hablante sólo utiliza la
mos... " (Argumento con relación a un niño con traumatismos de cráneo.) descripción de la situación de violencia cotidiana para construir su argumento.

Los argumentos que hacen referencia a la violencia familiar ha- u .. • cuando volvimos lo veo a J. chupado en el patio de la casa de mi

blan de un comportamiento agresivo entre los integrantes del grupo fa- hermana ... viene mi sobrino y me dice que al nene lo había picado
miliar, en el cual se involucra la fuerza física, psicológica o emocional un bicho, parecía un monstruo ... vino la policía, vieron al bebé y lo
con la intención de causar un daño. trajeron acá.~. a S. siempre lo quiso como a un hijo propio, iqué ha-
Los sujetos que hacen referencia a la violencia, utilizan como herra- brá hecho S. para que el gringo le pegue de esa manera?" (Argumen-
mienta argumentativa la justificación a través de pruebas: nos daba golpes to utilizado con relación a un lactante con lesiones en piel.)

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También es recurrente la puesta en terceros de la re~ponsabilidad de declarativas y afirmativas que sugieren seguridad por parte del entrevistado en
la lesión ocurrida al niño, no implicándose, no pudiendo ,hacerse cargo de relación con el origen de las lesiones del niño.
su responsabilidad como progenitor. Llama la atención 1que en diferentes Asimismo, se establece una relación de desigualdad entre el responsa-
oportunidades, la atribución de esta responsabilidad está dirigida a los ni- ble y el profesional, dada por los conocimientos que ambos detentan y con
ños, mayoritariamente el niño víctima o sus hermanos. relación a los factores que inciden en la situación comunicativa: los códi-
Del mismo modo es recurrente en los argumentos pertenecientes a es- gos lingüísticos, los factores culturales. De esta forma, el profesional inter-
ta categoría la utilización de la concesión como herramienta en cuanto a la viniente no posee los conocimientos suficientes en relación con el posible
violencia que puede producirse a nivel familiar o infantil, lo cual podemos escenario o contexto en donde sucediera el accidente.
ejemplificar del siguiente modo: En esta situación comunicativa que se establece, media una relación
de poder dada por los conocimientos científicos del profesional, y los cono-
/(... estábamos mi marido y yo tomando mates en la cocina, discuti- cimientos basados en experiencias concretas de vida y el capital cultural
mos, él me tiró el mate por la cabeza y me cortó. Después agarró la que detenta el sujeto responsable del niño. El entrevistador, en este caso,
pava para tirármela, yo la agarré también ... se quebró la manija de la puede ver limitada su autoridad para el manejo de la entrevista y su capa-
pava, se cayó el agua y quemó al bebé" (Argumento utilizado con re- cidad para refutar los argumentos presentados por el hablante.
lación a un lactante con lesiones en piel.)

11
Se cayó"
Son éstas las tres variables más recurrentes en los argumentos utiliza-
dos por los adultos y/o responsables de los niños que fueron diagnosticados Dentro de la categoría de "argumentos basados en accidentes", también
con maltrato infantil físico. se han incluido aquellos argumentos que refieren como mecanismo de produc-
ción de las lesiones a las caídas circunstanciales, ya sea de la cama, del an-
Accidente: "Fue un accidente con desgracia" dador, de los brazos, todas producidas dentro del ámbito doméstico.

".. .íbamos en un su/ky, se asustó el caballo por una víbora, se elevó "... me encontraba en la casa de una amiga, estaba preparando la le-
y volvió a caer... yo me quedé agarrada de /as riendas ... el niño cayó che para su hijo ... Éste estaba en la misma habitación pero arriba de
y rebotó en el pescante y el otro nene se /e cayó encima ... fue un ac- una cama alta. Se paró y se cayó con todo el cuerpo sobre el hombro
cidente con desgracia ... " y también se golpeó la cabeza pero del lado contrario ... "

En el análisis de este argumento, se observa que el mismo presenta En los textos analizados, se observa que los argumentos describen de-
una lógica, desde el punto de vista de su construcción y coherencia inter- talles de cómo se producen las caídas pero a la vez afirman que no se en-
na. Plantea afirmaciones a través de las cuales logra justificar lo sucedido, contraban presentes al momento de producirse.
establece las posibles causas y los efectos de las ~ismas. En la estructuración de los argumentos utilizan como procedimiento la
El entrevistado capitaliza su saber para armar el argumento, dando cuen- concesión, ya que se responsabilizan de la situación ocurrida, en el sentido
ta de su capital cultural acumulado, conformado por el nivel de escolarización de descuido: ".. .fue un descuido mío", a la vez que deslindan responsabi-
formal alcanzado, y por aquellos saberes adquiridos por la propia experiencia lidad en otro, generalmente el mismo niño/a: "... es muy inquieto ... ".
e historia de vida. Estos saberes o conocimientos basados en su propia expe- Con relación a la magnitud de las lesiones, el argumento es inapropia-
riencia de vida es lo que le permite construir un argumento que no es posible do, ya que minimizan lo sucedido y no se relaciona lo argumentado con la
ser refutado por el otro que escucha. Las herramientas de argumentación uti- magnitud de la lesión que presenta el niño/a.
lizadas por el adulto responsable le permiten buscar el efecto deseado: persua- En la mayoría de los casos que refieren a caídas circunstanciales; se obser-
dir o convencer al profesional de la veracidad de lo ocurrido. Este efecto tam- va que no incide el nivel de escolarización alcanzado en la construcción de los
bién es buscado a través de la modalidad utilizada en el discurso: frases argumentos. Tanto el emitido por el hablante analfabeto, como aquel que r~1_liU\.lL;l.s:.
VERSIDADDBJV~ .
142 143 ~rA.~
UNIBIBUU .l.OV.C ..
Reconstruyendo lo social Recurrencias y divergencias en los arg~mentos ...

canzado un nivel de secundario completo, son similares. Sólo a/portan los últimos Con relación a las herramientas utilizadas por estos hablantes, se des-
una mayor especificación de detalles del escenario en dond~!se produce la caí- taca la demostración a través de pruebas concretas, como son la perma-
da (Ej.: altura de la cama o del material con el que está construida). nencia del niño en una incubadora y la referencia a las manchas de naci-
En relación a la composición del grupo familiar, la mayoría son de miento. Se infiere que, en las dos pruebas mencionadas, el hablante tiene
tipo nuclear y reconstituidas. Respecto de la situación laboral, el mayor como intención anular la sospecha de maltrato. Esto se logra si el profesio-
porcentaje corresponde a "amas de casa" y no desarrollan otras tareas nal asume que tales patologías se encuentran registradas en las historias
fuera del ámbito doméstico. clínicas perinatológicas de estos niños/as.
Asimismo, estos sujetos utilizan como estrategia la minimización de
" ... yo entraba a la pieza y ví que el bebé estaba al borde de la cama las lesiones que presentan sus hijos. Esto se observa en la elección léxica
grande por caerse y mi hija se me puso adelante. Entonces la jalé del que realizan: "problemita", "no le di importancia". Esta estrategia tiene co-
cabello de atrás y la empujé a un costado. No advertí que se enredó mo objetivo que el profesional no indague en el origen de las lesiones y des-
con unas sandalias pesadas y fue a dar la cara contra un mueble de carte, por inexistente, la gravedad de las mismas.
hierro forjado con juncos en las patas. Cuando vi que se lastimó la En el primer ejemplo, el adulto intenta demostrar su responsabilidad
cara, le puse hielo y una vecina le pasó una crema pero al otro día ante el rol paterno frente a su hijo/a. En este sentido, utiliza la concesión
amaneció muy hinchada." ("el nene no tiene mi apellido") junto con la autoridad de un tercero con
un cargo reconocido públicamente ("e/ Juez de Paz") y la actividad como
En la estructuración de este argumento, también se utiliza como pro- productor económico del hogar ("estaba en el norte trabajando como trac-
cedimiento la concesión, asumiendo la responsabilidad de lo sucedido a los torista") para justificar un adecuado ejercicio del rol paterno.
fines de evitar un mal mayor. En forma similar, en el segundo ejemplo, el entrevistado concede que
El nivel de escolaridad alcanzado le permite construir el argumento ba- no registró adecuadamente "/as manchas en el cuerpo". A través de esta
sado en la explicación de las posibles causas y efectos de las mismas. concesión, el entrevistado tiene como objetivo convencer al profesional de
que no existe la posibilidad alguna de que los hematomas que presenta el
Problema de salud: "Nació con ese problemita" niño hayan sido causados de manera traumática.
Con relación al tipo de familia al que pertenecen los hablantes, en los dos
En este apartado, se analizan aquellos argumentos presentados por grupos los niños/as se encuentran a cargo de sólo uno de los padres biológi-
los responsables de los niños víctimas de maltrato físico que hacen re- cos, puesto que uno de ellos es ensamblado y el otro, monoparental. Ambos
ferencia a las lesiones como patologías clínicas previas a la internación entrevistados son jóvenes, uno de ellos adolescente, con segundo nivel de es-
del niño en el hospital. colaridad incompleto, y realizan trabajos precarios. Ambos son del interior pro-
vincial. Se podría asumir que estamos ante dos sujetos escolarizados que uti-
"Nació con ese prob/emita y estuvo en la incubadora cuando nació. lizan sus capitales culturales y la lejanía de su lugar de origen para intentar
El nene no tiene mi apellido porque cuando nació yo estaba en el nor- convencer al profesional del problema de salud de sus hijos. Esto consideran-
te trabajando como tractorista. Cualquier cosa llame al Juez de Paz." do que los padres de estos niños puedan suponer que tal lejanía le impedirá al
profesional indagar en el origen real de las lesiones que presenta el niño/a.
"En relación a /as manchas en el cuerpo, algunas son de nacimiento
y las otras le aparecieron hace dos meses aproximadamente, pero no
le di importancia y no consulté al médico." Algunas conclusiones

De los argumentos analizados sólo dos del total responden a esta catego- La investigación que realizamos constituye una primera experiencia de
ría. Sin embargo, a fines de esta investigación, llama la atención la tesis de es- aplicar la metodología del análisis de discurso argumentativo a la proble-
to? ~extos: eL niño padecf} un problema de salud desde su nacimiento. mática del síndrome de maltrato infantil a través de una mirada interdisci-

144 145
Reconstruyendo lo social Recurrencias y divergencias en los argumentos ...

plinaria (Psicología - Trabajo Social). En este sentido, debimos 1


enfrentar Bibliografía
múltiples desafíos a lo largo de la misma: la escasez de e$tudios similares,
la elaboración de un constructo teórico pertinente, la búsq/ueda de un equi-
librio permanente en el análisis y la interpretación, entre otros. AUSTIN, J.L.: How to do things with words. Oxford University Press, Oxford,
A partir de los argumentos analizados pudimos establecer las catego- 1962).
rías que hacen referencia a las recurrencias encontradas en los relatos de BOURDIEU, Pierre (dirección): La Miseria del mundo. Fondo de Cultura Econ.,
los padres y/o responsables de los niños. Éstas definen al síndrome de mal- Bs. As, 1999.
trato infantil físico desde: "accidente", "desconocimiento", "problema de - - : La Distinción, Taurus, Madrid, 1988.
salud" o concretamente "violencia". - - : El Sentido Práctico, Taurus-Humanidades. Madrid, España, 1991.
Aun cuando pudimos construir categorías de análisis, cabe destacar BUSTELO, Eduardo; MINUJIN, Alberto: Todos entran. Propuesta para socieda-
que las mismas están atravesadas por recurrencias comunes, tales como: des Incluyentes. UNICEF-Santillana. Argentina.
la responsabilización en otros; la naturalización de la violencia; la minimi- COSTA, Ricardo L.; MOZEJKO, Danuta T.: El Discurso como práctica social.
zación de las lesiones; la escasa capacidad de autocrítica. Homo Sapiens Ediciones, Santa Fe, 2001.
Conociendo que la mayoría de las producciones teóricas que hacen re- DE LA BARRA, Flora; TOLEDO, Virginia; ALVAREZ, Patricio: ''Epidemiología del
ferencia al síndrome de maltrato infantil se plantean desde una mirada clí- Maltrato 1nfantil: Definiciones". Revista Pediatría al Día, volumen 11; N° 3.
nica-pediátrica, y sólo hacen mención de forma secundaria a las áreas de Chile, Santiago. Publicaciones Técnicas- Mediterráneo~ Julio- Agosto 1995.
Trabajo Social y Psicología, se consideran valiosos los aportes obtenidos en GROSSMAN, C.; MASTERMAN, S.: Violencia en la Familia. Editorial Universi-
esta investigación para ambas áreas. dad, Buenos Aires, 1992.
En este sentido, y a fin de fortalecer la necesidad del abordaje del síndrome JELIN, Elizabeth: Familia y Unidad Domestica: Mundo Público y Vida Privada.
de maltrato infantil de modo interdisciplinario es que consideramos pertinente: Editorial CEDES-Humanitas, Argentina.
MACHINANDIARENA, Paola: "Informe Anual Residencia de Trabajo Social y
Salud". Hospital de Niños, 2002.
• En relación al relato que proporcionan los responsables de los niños,
QUEROL, X.: El Niño Maltratado. Edit. Pediátrica, Juan Anselmo Garrido Edi-
identificar las tesis y sus argumentos correspondientes.
tor. Barcelona, 1990.
• Analizar los argumentos con relación a su coherencia interna y externa.
SAUTU, R.; WAINERMAN. La trastienda de la investigación social. Editorial de
• Cuando los entrevistados utilizan códigos lingüísticos propios, dife-
Belgrano, 1997.
rentes a los del profesional actuante, se sugiere la búsqueda de in- SCHUSTER, Federico; GIARRICA, Norma; APARICIA, Susana; CHIARAMONTE,
formación en las comunidades de origen de estos sujetos. J. Carlos; SARLO, Beatriz: El oficio del investigador. Homo Sapiens Edi-
• Analizar la relación entre los argumentos proporcionados por los respon- ciones. Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación, Facuftad
sables del niño y la magnitud de las lesiones que éste presenta. de Filosofía y Letras, UBA. Bs. As., 2001.
• Se sugiere analizar en forma interdisciplinaria, conjuntamente con el SEQUEIRA, Ma. Eugenia: "Informe Anual Residencia Trabajo Social y Salud"
entrevistado, el posible mecanismo de producción de lesiones, el ar- Hospital de Niños, 2001.
gumento proporcionado por el mismo con relación a éstas, y proble- VASILACHIS, Irene: Métodos Cualitativos l. CEDAL, Bs. As., 1992.
matizar aquellos que muestran contradicción. VIGNEAUX, G.: La Argumentación. Hachette, Buenos Aires, 1986.
• Garantizar la reproducción textual de los argumentos que proporcio- ZAMARBIDE, Ma. Alicia: "Caracterización de los niños maltratados atendidos
nan los responsables del niño, desde el ingreso al hospital. el Hospital de Niños de Córdoba desde 1.992 hasta octubre de 1993". Re-
• En caso de elaboración de informes para la contrarreferencia a otras vista de Trabajo Social y Ciencias Sociales "Acto Social" No 9; año 111.
instituciones, se sugiere realizar un informe con el relato textual brin- Córdoba, septiembre de 1994.
dado por los responsables del niño.
• Protocolizar la guía de entrevista para el abordaje de casos de sín-
drome de maltrato infantil físico.

146 147
Capítulo 8

La familia dice su palabra

GRACIELA FREDIANELLP
JOSÉ D'ALESSANDRO - LAURA RAMOS

El presente trabajo presenta los resultados de la investigación La familia11

dice su palabra", desarrollada durante el año 2003, en el marco del Progra-


ma de Promoción de la Investigación de la Escuela de Trabajo Social, UNC.
El objetivo que nos planteamos fue reconocer motivos y expectativas que ex-
presan las familias respecto de la judicialización de sus niños y adolescentes del
barrio Alto Alberdi, que se encuentran bajo control del Programa Oficios Judicia-
les del Consejo Provincial de Protección al Menor2 , en la ciudad de Córdoba.
Distintos estudios dan cuenta del fenómeno del sector social denominado
nuevos pobres; entre otros autores, se destaca Alberto Minujin 3 , quien define a
los nuevos pobres como aquellas personas que nunca antes fueron pobres, que
poseen características educacionales, sociales o culturales propias de la clase
media y que al caer sus ingresos no pueden seguir accediendo a los bienes y ser-
vicios a los que estaban acostumbrados: vivienda, salud, educación, cultura.
El sector social de nuevos pobres se constituyó en foco de interés de nues-
tra investigación, particularmente aquella población cuyos hijos se encuentran
judicializados y que llega a ser beneficiaria de las políticas sociales de la ac-
tual Secretaría de Protección Integral del Niño y Adolescente.
Las conclusiones de una investigación anterior4 , caracterizando yana-
lizando la población del Programa de Oficios Judiciales perteneciente en su

l. Directora del equipo de investigación. E-mail: gfredianelli@ciudad.com.ar


2. Transformado en Secretaría de Protección Integral del Niño y Adolescente, por Ley Provin-
cial, en noviembre de 2002.
3. Minujin A. (1992): "En la Rodada", en Minujín A. (comp.): Cuesta abajo. Los nuevos po-
bres: efectos de la crisis en la sociedad argentina. Editorial Losada-UNICEF.
4. Laje, M.l., Fredianelli G., Piotti M., Therisod M., Morey C., Giana E. (2002): "Significado
social que las familias en contexto de vulnerabilidad atribuyen a los procesos de intervención
judicial frente a problemas o necesidades de sus niños y adolescentes en la ciudad de Córdo-
ba". Informe final de investigación.

149
Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

momento al Consejo Provincial de Protección ai Menor, y pctualmente Se-


Acerca de la metodología
cretaría del Niño, nos permitió, como profesional'es perte~~ecientes a dicho
programa, considerar este sector poblacional de n.uevos pobres, que son
Se implementó un diseño exploratorio descriptivo, en sus dimensiones
parte de la población del Programa de Oficios J,udiciales.
cuanti y cualitativas, buscando reconocer lo que dicen las familias respec-
Destacamos algunas conclusiones de la investigación citada que nos
to de los motivos que generaron la intervención judicial, identificando sus
impulsaron a profundizar algunos aspectos:
características sociolaborales y reconociendo las expectativas que se expre-
san en aceptación-rechazo, confianza-temor, hacia la delegación tutelar de
"En el actual contexto de /as transformaciones económicas y socia/es
sus hijos al Estado.
se produce un desplazamiento del énfasis en /os componentes corpo-
En este proceso de investigación, a partir del trabajo con los datos se-
rativos y universales del Estado de Bienestar hacia el mayor peso de
cundarios, contenidos en los informes sociales, y la constante ampliación
sus componentes asistenciales. No obstante ello, la base de susten-
del encuadre conceptual y metodológico, se construyó el protocolo de la en-
to de /as políticas asistenciales resulta insuficiente para procesar /os
trevista para la recolección de datos cualitativos.
incrementos en las demandas socia/es quedando excluidas grandes
Nuestra unidad de análisis fueron las familias bajo control judicial en
fracciones de /os sectores más vulnerables. Esto se agrava en el ca-
la zona de barrio Alto Alberdi (acorde a los oficios de control social, que in-
so de la población infantil perteneciente a estos sectores dando lu-
gresaron al Programa de Oficios Judiciales), en el período de marzo-mayo
gar a una instancia caracterizada por la Judicialización' desde la es-
de 2002, que componen un universo de 36 familias. Excluyendo de este
fera estatal. Esto se aplica particularmente en el caso del Consejo
relevamiento las encuestas, los controles menores a un año, y los controles
provincial de Protección al Menor que, por su esquema de organiza-
por guarda con fines de adopción.
ción legal y su trayectoria social, crea 'trampas' en las posibles res-
Se seleccionaron familias residentes en barrio Alto Alberdi, consideran-
puestas ya que son mayores /as demandas que las ofertas y atento a
do que en este espacio geosocial compuesto tradicionalmente por sectores
/os criterios de selección manejados, muchas veces no se duda en ju-
medios, con fuerte inscripción laboral y social, se ha observado en los últi-
dicial izar a la población infantil de los sectores vulnerables para ob-
mos años un considerable incremento de oficios judiciales de población de-
tener /os beneficios que se ofrecen desde /os distintos programas"5 •
pendiente de dicha zona, que con anterioridad a la década del '90 no se
presentaban, al menos con la frecuencia de los últimos tiempos.
Nos parece necesario explicitar el contexto institucional en el cual se
Del total de familias seleccionadas, fueron analizadas 12, en función de
desarrolló la investigación, ya que entre la elaboración del proyecto de in-
que, entre el período en que se preparó el proyecto y la efectivización de la
vestigación y su ejecución se produjeron cambios institucionales. Se dero-
recolección de datos, de estos grupos familiares, algunos casos fueron levan-
ga el Consejo Provincial de Protección Integral del Menor, que había sido
tados, es decir se suspendió la medida tutelar. En otros, los niños y adoles-
creado por Ley Provincial N° 4873, y se crea en su reemplazo la Secreta-
centes fueron internados en instituciones dependientes de la Secretaría, o en
ria de Protección Integral del Niño y del Adolescente (Ley Provincial N°
instituciones para atención de adolescentes con problemas de drogadepen-
9.053); no obstante se da una continuidad al Programa de Oficios Judicia-
dencia. Finalmente están aquellos que se trasladaron de domicilio.
les, en cuanto a las funciones adjudicadas a los profesionales que pertene-
Los núcleos centrales sobre los cuales se produjeron las entrevistas se-
cen al mismo, que consiste en la contestación de oficios judiciales ordena-
miestructuradas estuvieron centrados en los siguientes aspectos: el contexto
dos por los juzgados de menores prevencionales. Tal continuidad permitió
espacial y cultural de la familia; la estructura y dinámica familiar; el capital
identificar los oficios provenientes de los distintos juzgados de menores cu-
económico y cultural; sus redes familiares y sociales; la problemática o nece-
yos domicilios correspondían al barrio Alberdi.
sidad que inicia la judicialización, la trayectoria del proceso y la representa-
ción que la familia tiene de la gestión, y los resultados del mismo.
El relevamiento de estos aspectos nos permitió establecer las relaciones
entre el texto (lo ocurrido y vivenciado al interior de las familias) y el contex-
5. Laje M. l. et al.: op. cit. to, (la intervención del Estado, a través de sus políticas sociales Y los proce-
150 151
Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

dimientos judiciales y, en otro aspecto, las condiciones económico-sociales En cuanto al concepto de estrategias de reproducción cotidiana en la fami-
de las familias). La recursividad de ambos aspectos permitE/investigar cómo lia, y considerando los aportes de P. Bourdieu 8 , las definimos como disposicio-
en la interpenetración de las mismas, las causas se convierten en consecuen- nes del habitus que tiende espontáneamente a reproducir las condiciones de su
cias y éstas a su vez en causas de nuevos procesos de judicialización. propia producción. Habitus y campo están estrechamente ligados. El campo es
Nuestro encuadre conceptual y el trabajo de campo realizado, nos permi- un sistema competitivo de relaciones sociales que funciona de acuerdo a una ló-
te plantear las siguientes dimensiones analizadas: espacialidad, escenificidad gica específica, un sistema de disposiciones ajustado al juego específico de ese
y funcionalidad estructural. El barrio: Alto Alberdi; Categorización de los Gru- campo. Implica relaciones de poder, es decir, que cada agente lucha por una po-
pos de Familias; La Familia y su Contexto; La familia y la Intervención Judi- sición dentro del mismo. El habitus de los actores en un campo determinado pro-
cial; Los motivos que las familias expresan y Expectativas desde la expresión duce estrategias objetivamente adaptadas a la situación y necesidades, aunque
de los entrevistados. Proponiendo algunas reflexiones acerca de los procesos no sean el resultado de objetivos concientes, y explícitamente buscados, ni con-
de judicialización a que han estado sujetas estas familias. secuencias automáticas de una determinación externa.
Las estrategias se acumulan, se aprehenden, son variables y se transfie-
ren. Están vinculadas a mecanismos para acceder a /os recursos: ya sea crea-
Aspectos conceptuales ción u obtención, recreación, administración y defensa; y a las fuentes de ob-
tención, sea por esfuerzo propio, por transferencias formales o informales.
Los conceptos centrales para esta investigación son los de familia, es- _Las estrategias se generan por los intentos de las familias para mantener
trategia de reproducción cotidiana en la familia, la intervención del Esta- o incrementar su posición económica y social. Aquí el habitus provee una ma-
do en las familias, y la nueva pobreza. nera de conceptuar las estructuras que dan lugar a las estrategias. Para Bour-
Con relación al concepto de familia, es abordado desde la perspec- dieu las familias son el lugar privilegiado de las estrategias, la familia funcio-
tiva de Jelin 6 , quien da cuenta de los cambios de la organización fami- na como un cuerpo social que para existir y persistir, tiende a funcionar como
liar ocurridos durante el siglo XX como modo de responder a nuevas campo: con sus poderes físicos, económicos y simbólicos según el capital que
condiciones sociales. Destacamos tres categorías componentes de la fa- posee cada miembro, serán sus luchas y relaciones de poder.
milia que intervienen en su conformación: género, generación y grado Por lo tanto, la familia juega un rol decisivo en el mantenimiento del
de parentesco; categorías condicionadas por los diferentes valores y orden social, es el principal sujeto de las estrategias de reproducción. El au-
creencias en un tiempo y espacio sociocultural. tor distingue: estrategias de inversión reproductiva (biológica), estrategias
De este modo, condicionada la familia siempre por múltiples factores, se ·de herencia, de inversión económica, educativas (inversión en capital edu-
trasciende el "tipo ideal" y se compone y recompone de múltiples formas. Al- cativo a largo plazo), entre otras.
gunas de ellas podrían ser, según las consideradas por Cristina González7 : ho- En la familia, el rol que juega cada miembro difiere de acuerdo a su
gares unipersonales; familia nuclear; familias uniparentales; familias ensam- posicionamiento: género, generación, grado de parentesco y ocupación fue-
bladas; familias extensas; familias compuestas; grupos domésticos; también ra del·contexto doméstico. También influye el grado de consenso o conflic-
se torna necesario incluir las nuevas parejas de homosexuales con hijos de uno to en torno a la definición de las necesidades, de las formas de acceder a
o ambos, de parejas anteriores. Entendiendo que esto es una aproximación a los recursos, que pueden facilitar u obstaculizar las estrategias colectivas.
la amplia y compleja variedad de "formas de ser familia" y solamente intenta Intervención del Estado en las familias. Continuamente el aparato ju-
exponer algunos "tipos" frecuentes importantes para el análisis, que en la rea- rídico/administrativo del Estado influye en la vida familiar con todo tipo de
lidad generalmente no se presentan en este estado puro. regulaciones. Pero las familias también tienen muchas formas de penetrar
los espacios públicos estatales a través de prácticas conscientes e incons-
cientes de legitimación y de resistencias. Algunas estrictamente familiares:
6. Jelin, E. (2000): "Pan y Afectos" La Transformación de las Familias. Edit. Fondo de Cul- reproducción biológica social (incidencia demográfica y otras), especial-
tura Económica, México.
7. González C. (1999): La Intervención en el abordaje Familiar. Mi meo. Escuela de Trabajo
Social. Universidad Nacional de Córdoba. 8. Bourdieu, P. (1992): El Sentido Práctico. Edit. Taurus, España.

152 153
Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

mente cuando su repitencia lo convierte en un tema para el 1tonjunto. Y por lamentablemente suele ir cerrando un proceso iatrogénico de la maquinaria pú-
otro lado, la participación de algunos de los miembros de las familias en blica, con el objetivo de "protección de las personas" .
acciones colectivas que politizan necesidades. Lo anterior nos permite desnaturalizar el concepto de niñez como "mino-
El ámbito estatal/gubernamental, modela determinado habitus de ciu- ridad": cuando un juez dispone de un niño lo está instituyendo como "menor".
dadanía por medio de sus legislaciones, políticas y conductas de sus gober- Hay un desplazamiento de subjetividad. Allí comienza el camino de una sub-
nantes: pueden promover o reprimir la participación. Las prácticas de de- jetividad tutelada. Este enunciado condensa condiciones sociales anteriores,
pendencia, complacencia y esquivamiento que generan las familias en su pero sobre todo trasforma al niño en menor, sujetándolo políticamente al Esta-
relación con las instituciones estatales, suelen debilitar la ciudadanía. do. Es así como las marcas de la minoridad comienzan a acompañar al niño
Recuperamos la particular configuración que se va delineando en la inter- minorizado, sujeto al Estado, dependiente, cliente de su beneficencia protecto-
vención del Estado en las familias con especial relación a la intervención ju- ra. Es en definitiva una pérdida de ciudadanía, una ciudadanía de baja inten-
dicial y asistencial de niños y adolescentes. La permeabilidad y redefinición sidad. En este campo hay relatos, todos muy parecidos: pobreza, abandono,
del interjuego entre ambas esferas de la vida, coloca a la familia en un punto abuso, mendicidad, violencia ... palabras que delimitan el campo de la minori-
contradictorio y cambiante de intersección entre ellos: privado-público. dad. Pero no sólo el Estado minoriza, también lo hace la sociedad, sobre todo
En principio se intenta llegar a las familias menos adaptadas a través cuando queda atrapada en los léxicos heredados y valores comunes y no revi-
del consejo de filántropos o técnicos (Donzelot 9 ). Este policiamiento se sos- sa críticamente su tradición binaria: niño/menor. La tradición define al niño por
tiene manteniendo al mismo tiempo el reconocimiento y la valoración ideo- su incompletud, en tanto que es menor por edad y por razón.
lógica de la familia como ámbito privado, al margen de la vida pública y po- En este sentido, y opuesto a este posicionamiento, la Convención Inter-
lítica. Es un punto de tensión entre el respeto a la privacidad de la familia, nacional sobre /os Derechos del Niño sancionada en 1989, e incluida en
y las responsabilidades públicas del Estado. nuestra Constitución Nacional, nombra una sola infancia, sujeto de derechos,
El Estado entra en las familias a través de diversas fuerzas e institucio- afirma derechos humanos esenciales para los niños y establece otros especia-
nes sociales y políticas, lo que incluye desde las ideas dominantes de cada les por su propia condición de niños. Manifiesta que la protección de los niños
época hasta la legislación, los servicios sociales y las instituciones. Entre y adolescentes se expresa en la formulación de políticas básicas universales
éstas ocupan un lugar particular los Tribunales. El encuentro entre familia para todos ellos. Se ocupa de explicar que el juez interviene sólo cuando se tra-
Y Justicia es fuente de sentimientos contradictorios, ya qu.e suele idealizar- ta de problemas jurídicos o conflictos con la ley penal; éste no puede tomar
se o magnificarse la resolución en el ámbito judicial, o se lo descalifica con- cualquier medida y si lo hace debe tener duración determinada. Los temas
siderándolo mero organismo de control. asistenciales son tratados por órganos descentralizados a nivel local, compues-
En este sentido, consideramos que lo público no sólo abarca al Juzgado tos multisectorialmente con participación del Estado.
sino a todas las instituciones intervinientes, aunque los Tribunales " ... sean el Finalmente, en cuanto al concepto de nueva pobreza, el empobrecimiento
último lugar... ". La idea de que el Juzgado es el último recurso también puede masivo y el enriquecimiento de una minoría coexisten desde hace tiempo en Ar-
acarrear al abandono del resto de instituciones, considerando erróneamente gentina. La deuda externa, la racionalización del Estado, los procesos de privati-
que la denuncia conlleva "per se" la solución del pro,plema. En este sentido, zación y los lineamientos generales de la economía del país de las últimas déca-
las denuncias suelen ser necesarias, pero nunca suficíentes. das, han dejado como secuela el empobrecimiento de una gran porción de la
La descalificación que significa para los adultos responsables la interven- sociedad históricamente inscripta en "la clase media argentina". Esta nueva po-
ción del Juzgado en la protección de sus hijos, prpvoca una actitud defensiva breza conserva, de un pasado de mayores recursos, valores sociales y culturales,
e intentos de demostrar su inocencia. Este factor -al que se suman frecuen- que sostienen aún cuando sus condiciones actuales han cambiado notoriamen-
temente intervenciones fragmentadas, a veces desarticuladas, descontextuali- te, en especial en cuanto a las posibilidades de consumo.
zadas, Y que ponen a la familia como "parte del problema"- configuran un Expresan Minujin y Kessler10 sobre un factor muy condicionante en este
panorama complejo que además puede permanecer por mucho tiempo. y que proceso general: "... al empobrecernos como sociedad hemos perdido también

10. Minujin, A., Kessler, G. (1995): La nueva pobreza en la Argentina. Grupo Editorial Pla-
9. Donzelot, J. (1990): La Policía de las Familias. Edit pre-textos, España.
neta, Buenos Aires.

154
Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

bienes y servicios que colectivamente nos pertenecían en taf]to ciudadanos: Los resultados
hospitales deteriorados, escuelas sobrecargadas, rutas pagas ,que reemplazan
a las gratuitas, espacios privatizados que antes eran públicos... También, en El barrio: Alto Alberdi
tanto trabajador, el ciudadano ha perdido: las nuevas leyes de flexibilización
laboral, que implican un cercenamiento de derechos socia/es... ". Bajo este título nos interesa resaltar el espacio social de donde provie-
Los procesos de pauperización también incluyen una dimensión cultu- nen estos grupos familiares, recuperando aspectos que hacen a la espacia-
ral y social, que se encuentra en la pérdida o desvanecimiento de la idea lidad, escenificidad y funcionalidad estructural 12 , considerando la produc-
del progreso social. ción de sentido que adquiere el mismo, recuperando aspectos históricos en
Las diferentes pobrezas van erosionandO cada rincón de la vida fami- su conformación, como espacio delimitado de barrio, con una identidad
liar de los nuevos pobres. Pero estos nuevos pobladores de la pobreza, son atribuida por sus pobladores, y significada en el espacio social urbano.
portadores de "capital social", que también varía según los diferentes tra- El contexto geográfico en donde está localizada nuestra unidad de aná-
yectos sociales y orígenes familiares: apelar a nuevas argucias para aumen- lisis corresponde a un emplazamiento habitacional urbano, con amplio re-
tar los ingresos, gran parte de las esperanzas reposan en la eventual mano conoCimiento municipal y provincial, en razón de su ubicación geográfica,
salvadora de algún conocido. Pero estos recursos sociales también tienen distante unas 26 cuadras de la plaza central de la capital de Córdoba. Se
sus límites y desgastes en el tiempo, su duración no es eterna. observa buena simetría y diagramación, contando con diversas plazas y zo-
También el capital cultural de estas familias difiere del que portan los nas de recreación, y sus calles asfaltadas.
pobres estructurales. El origen de la educación recibida por los nuevos po- Las construcciones que se encuentran en la zona corresponden al estilo
bres, sus experiencias y posición, forjaron una disposición a percibir la rea- de chalet, con su jardín de ingreso, siendo mayoritariamente bien conservadas,
con distinguidas viviendas que denotan falta de conservación y mantenimien-
lidad, a actuar, a reflexionar, una forma de ser ciudadano propia de este
to. Otras, por sus años, muestran las fachadas derruidas.
grupo social y no de otros. En esta nueva pobreza la miseria y la exclusión
Alto Alberdi es un barrio tradicional de nuestra ciudad, puesto que el mis-
son selectivas. Hay quienes sufren la exclusión en algunas esferas de su vi-
mo data del año 157 4/5, cuando se reconocía la zona con el nombre de "La
da, mientras que en otras aún están incluidos. También es reconocible que
Toma", haciendo alusión a los piletones que abastecían de agua a la ciudad y
no todos se empobrecieron de la misma manera.
también a las minas de piedra caliza que se encontraban en La Calera 13 .
La nueva pobreza es más difusa y dispersa en la gran ciudad: mientras que
los viejos pobres o pobres estructurales viven en barrios o villas muy reconoci-
bles, a los nuevos pobres casi cualquier barrio puede albergarlos, en tanto se tra- 12. Gravano A. (2004) Antropología de lo barrial. Estudios sobre la producción simbólica. Espacio
Editorial, Bs. As. Gravano destaca la importancia de tres variables: la espacialidad, que acota al ba-
ta de una pobreza privada de puertas adeotro, lo que la transforma en una po-
rrio al espacio físico arquitectónico de una parte de la ciudad. "Se articulan a estos la cuestión de
breza casi invisible. De ahí que esté siempre ausente en la agenda pública, no las marcas, los límites y la consideración del barrio como unidad física y su actuación como refe-
hay políticas públicas para ella. Menos aún hay, políticas públicas preventivas a rente tangible de identidades y símbolos". Un segunda variable, la denomina escenificidad del ba-
las que pudieran recurrir antes de ser arrojados a la pobreza y a la exclusión. rrio entendido como recinto o escenario social en el que se aglutina la problemática social general,
considerando que puede adquirir traducciones particulares para cada uno de los barrios; desde esto
En las familias de la nueva pobreza la disminución i(jel ingreso las lleva a in- podríamos pensar en el problema de transporte, que no impacta ni afecta de igual modo en los dis-
tentar dos movimientos simultáneos y de sentido inverso: por un lado se debe tintos espacios urbanos, ya que la accesibilidad a un servicio, como en este caso, también deviene
contraer, recortar, resignar y modificar todo tipo de hábitos relacionados con lo en el acceso a otros bienes y servicios que la población requiere; y por último la funcionalidad es-
tructural del barrio, como parte de la ciudad, y el papel que le cabe dentro de la estructura socio-ur-
económico, y en otra dirección necesitan aprender, inventar, incorporar para re- bana. En esto adquiere importancia el proceso histórico de conformación de lo urbano, siendo distin-
correr ahora nuevos circuitos en busca de nuevas opciones de consumo, de ob- tivas ciertas características funcionales que resaltaban del resto: como la residencial, la localización
tención de más ingresos u otra oportunidad que mejore o mantenga al menos su comercial, industrial, etc. Por lo tanto, concluye el autor que estas tres dimensiones: espacialidad, es-
cenificidad y funcionalidad, "... adquieren sentido dinámico en una dimensión estructural dentro del
situación: "adoptar nuevos criterios rectores de la organización económica fa-
sistema urbano, que sitúa el barrio como insumo de la reproducción necesaria de las clases traba-
miliar, lo cual no es otra cosa que un cambio cultural profundo ... "11 . jadoras, resultado de la división del trabajo y de la distribución desigual de la urbanización, en opo-
sición a los espacios centrales de la ciudades, apropiados por las clases dominantes".
13. Bischoff, E. (1992): Historia de los barrios de Córdoba, sus leyendas, instituciones Y
11. Minujin y Kesler: Op. cit. (1995). gente, 3ra. Edición. Edit. Lerner, Córdoba.

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Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

Recorrido obligado por la zona, para trasladarse hacia el orste de la ciu- decir, todavía estos grupos se encuentran inscriptos en espacios territoria-
dad, se encontraba la planicie de "La Toma", donde mayoritari9/mente sus po- les, pero de manera precaria e informal, como veremos más adelante, en
bladores eran "indios" o nativos de zonas aledañas que habían recalado en el cuanto a trabajo, vivienda, y el acceso a la satisfacción de sus necesida-
lugar. Con el transcurso del tiempo, y ante la expansión de la ciudad, se dia- des básicas, como la salud y la educación.
graman en el lugar las primeras casas quintas que pertenecían a los hacenda-
dos de la ciudad. Y el lugar se constituye en localización de las familias mejor La familia y su contexto
posicionadas, con acceso directo a lo que más tarde sería el centro de la ciu-
dad, ya que por aquellas épocas el emplazamiento principal se encontraba en De las familias estudiadas, identificamos distintas configuraciones, de
las barrancas de barrio Yapeyú, donde la ciudad fue fundada. Luego de mu- acuerdo a su estructura:
chas disputas, se construye lo que hoy se conoce como La Cañada, que da
cauce al caudal de agua que permitía el riego de las quintas, mediante la inun- Familias extensas: en algunos casos con la convivencia de alguno de
dación que se producía en temporada de lluvias. Desde los aportes teóricos e los progenitores, en otros con ausencia de éstos (por fallecimiento y/o aban-
históricos, va configurando los espacios en disputas, como espacios de poder dono), conviviendo con tíos o abuelos. Familias monoparental paterna y
y hegemonía. Con el paso de los años, los sectores más pudientes que habían materna. Familias ensambladas o reconstituidas. Aquellas familias que
residido en Alto Alberdi se trasladaron a la zona alta de la ciudad -actualmen- identificamos como "grupo doméstico de residencia", con predominancia
te Cerro de las Rosas-, quedando el barrio conformado por profesionales, del lazo familiar entre hermanos. En el universo de los casos estudiados no
educadores, asalariados, con un estable y regular ingreso económico, adqui- se registra la conformación de la familia nuclear.
riendo las características propias de un barrio de clase media. Con relación a las actividades laborales, encontramos aquellos que cuen-
Hoy encontramos en barrio Alto Alberdi un contexto social en el cual tan con un empleo estable y dependiente (empleados de comercio, mozo, ser-
sus características socio-económicas corresponden a una clase media, me- vicio de maestranza y limpieza en edificios), los que son propietarios de peque-
dia-baja, que se desempeña en su gran mayoría en trabajos bajo relación ños negocios que funcionan en su propio domicilio, propietarios de taxi. Y
de dependencia, cuentapropistas, jubilados, y también desocupados asisti- aquellos que reciben beneficios provisionales. También se identifican aquellos
dos por planes sociales del Estado nacional. con empleos más precarios en cuanto a estabilidad y dependencia: changas
Dice Javier Marsiglia 14 : " ... el espacio local, como espacio construido y en servicio doméstico, changas en la construcción. Y en menor proporción,
vivido, es donde se crean lazos de pertenencia entre la gente, es su ambien- aquellos incluidos en el plan de asistencia nacional de Jefes y Jefas de Hogar,
te urbano, entendiendo al mismo como el barrio, la zona o la comuna ... ". y los que construyen sus ingresos a partir de la ayuda de terceros (sus propias
Identificamos características marcadas de los grupos familiares entrevista- familias, vecinos), como otros que viven de la mendicidad callejera.
dos, ya que los mismos poseen elementos distintivos en el contexto barrial, co- Encontramos una similar proporción en estos grupos familiares en cuanto a
mo lo es, por ejemplo: la falta de conservación y mantenimiento en sus vivien- la tenencia de la propiedad de la vivienda, entre propietarios e inquilinos. La ma-
da, la casa no es propia sino alquilada, algunas con una tapia como frente, otras yoría reside en viviendas individuales. Las características en cuanto a la construc-
sin pintura, muchas con sus veredas rotas. En esta parti~ular configuración es- ción y el estado de conservación de las mismas son dispares; algunas de las vi-
pacial, que expresa procesos, impactos y transformacioneS de la sociedad en ge- viendas presentan importantes grados de deterioro, por falta de mantenimiento.
neral, se tornan "visibles" aquellos grupos familiares que se constituyen en po-
tenciales usuarios de un servicio social, de asistencia y de orientación, quienes La familia y la intervención judicial
se han ido "deslizando" de la inscripción en redes sociales que garantizaban su
integración social, desde dos ejes centrales: el trabajo y los lazos sociales 15 • Es Los motivos que expresan estos grupos familiares por los cuales sus niños
y adolescentes se encuentran judicializados, son variados: maltrato físico y
afectivo, abuso sexual, violencia doméstica, fuga del hogar de adolescentes, re-
14. Citado por Gravano A., Op. Cit.
laciones filiales conflictivas, abandono del hogar de algunos de los progenito-
15. Castel, R. (1997): La metamorfosis de la cuestión social. Una crónica del salariado. Edi-
torial Paidós. res. Los efectores de la denuncia que da lugar a la intervención judicial -si

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Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

bien se registran situaciones denunciadas por terceros, institución escolar, ve- extrema, tal como sucede en la situación social de varios de los adolescen-
cinos- son en su mayoría familiares y progenitores, como así/también, en al- tes de los grupos familiares analizados.
gunos casos, los propios niños y adolescentes. Por otra parte, se observa en los adultos responsables, dificultades pa-
En este sentido, si bien son expresados como motivos, hemos obser- ra reconocer que la problemática manifestada por los niños o adolescentes
vado que no se trata de atribuciones a una situación dada, es decir, no ne- responde a problemas que incumben a todos los miembros, y a la particu-
cesariamente podemos referirnos a ellos como los causales de la interven- lar dinámica familiar, sea al momento de generarse la contienda o bien por
ción judicial, sino que en este aspecto es pertinente hablar de procesos que un proceso histórico familiar. Como es el caso de algunos de los adultos en-
configuran la intervención judicial. trevistados, quienes depositan la responsabilidad en la historia de malas
Con lo anterior referimos que estos procesos se desarrollan al inte- conductas de los niños y adolescentes, sin que ello signifique la copia o el
rior del grupo familiar y en la compleja relación con los soportes relacio- efecto "espejo", con relación al desenvolvimiento de su propia historia, car-
nales con que cuentan: familia extensa, amigos, vecindario, inscripción gada de situaciones no resueltas o mal abordadas.
relacional en las instituciones escolares, sanitarias, en organizaciones Las alternativas que encuentran los adolescentes ante la problemática
formales e informales de su comunidad; por ejemplo, en algunas fami- familiar es el abandono del hogar, denunciado como fuga. Este hecho so-
lias donde está presente el conflicto generacional, esta conflictiva para cial expone al grupo familiar ante terceros y finalmente ante el sistema ju-
ellos puede ser objeto de "apelar" a la figura tutelar del Juez; mientras dicial. Así lo expresan la mayoría de los entrevistados.
que en otras familias, solo cuando este conflicto generacional se tensio- El abandono y maltrato familiar se encuentra inmerso en la historia del
na, por la fuga o embarazo del adolescente, es cuando se apela a la in- grupo, que es reproducida y actualizada por los hijos y nietos. Este aban-
tervención judicial. dono y maltrato dejan huella en la personalidad de los chicos, quienes pa-
Al respecto, el concepto de estrategia formulado por Bourdieu 16 nos per- decen problemas psicológicos. Estos casos presentan también la condición
mite argumentar esta condición de proceso, más que de motivo y/o causa, en- prevaleciente de que uno de los progenitores se encuentra ausente, e inclu-
tendiendo que las líneas de acción objetivamente orientadas, y que los agen- so algunas veces ni siquiera es reconocido.
tes sociales construyen en sus prácticas, se definen en el encuentro entre el "' El abuso sexual, otra manifestación de la violencia familiar sobre los niños, se
habitus17 y una coyuntura particular del campo de lucha, que tienden espon- registra, por ejemplo, en uno de los casos analizados, donde la figura del padrastro
táneamente a reproducir las condiciones de su propia producción. usa su posicionamiento de autoridad "responsable" para ocasionar o causar daño
El maltrato, como expresión de la violencia familiar, se repite en las si- sobre la niña. La madre, con limitaciones psicológicas y capacidades .~ociales de-
tuaciones abordadas, principalmente como efecto de conflictos en el víncu- valuadas, no puede proteger ni denunciar lo que le sucedió a su hija,. dejando ter-
lo materno-filial irresueltos o resueltos inadecuadamente. Mujeres que an-
ceros (escuela) la acción de denuncia. De donde es posible suponer que a mayor
te la falta de recursos materiales y económicos propios, no pueden sostener
capital económico y cultural, las situaciones no se exponen, siendo ocultadas o di-
la convivencia con sus hijos, optando por el abandono, ante la falta de pro-
simuladas, ante el posicionamiento social en el contexto en que se ubican.
tección social o la "omisión" de exclusión del hogar de quien ejerce la vio-
Digamos, sin embargo, que el abuso sexual no es exclusivo de una clase so-
lencia, por parte de la Justicia y organismos pertinentes.
cial, sino que se presenta en todos los estamentos sociales, ratificando así la vic-
Los diversos contextos familiares analizados permiten afirmar que es-
timización secundaria de los niños, en ocasiones sospechados por los adultos res-
ta problemática subyace a lo manifiesto, reconociendo que las familias no
ponsables como provocadores, tal como algunos de los entrevistados expresan.
cuentan -o no reconocen- mecanismos o herramientas propias para
afrontar de manera pacífica o adecuada estas diferencias. El retiro o fuga
la judicialización desde la mirada de las familias.
del hogar de los jóvenes es el elemento desencadenante en una situación
Motivos de judicialización que expresan las familias

16.0p.cit. La problemática abordada desde nuestro análisis se recrea en las expre-


17. El autor define el habitus como "un sistema de disposiciones duraderas y transferibles
que, integrando experiencias pasadas, funciona en todo momento como una matriz de per-
siones de los entrevistados, quienes se manifiestan desde sus conocimientos y
cepciones, aspiraciones y acciones y hace posible el alcance de infinitas y diversas tareas ... ". prácticas cotidianas, en tanto son comunes a una organización familiar.

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Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

Las tensiones individuales respecto de aquellas colectivas/que prevalecen Otras intervenciones judiciales realizadas en dos oportunidades en la mis-
en un sujeto son reconocidas desde el grado de satisfacción o/ disgusto con re- ma familia, hacen a una causa en común. La primera de ellas se suscita por
lación a sus necesidades. Entre los casos abordados, nos encontramos con ex- la denuncia inducida que los hijos adolescentes realizan por malos tratos de la
presiones de delegación a otros de responsabilidades propias, por ejemplo, la progenitora hacia sus personas. En tanto que en la segunda oportunidad es la
institución escolar. Es así que .. la causa de la judicialización" se enmarcaría, progenitora quien acude al Juzgado, como medio de poner límites a sus hijos,
de acuerdo a algunos de los relatos, en .. problemas de conducta", que el niño en búsqueda de ordenar la conducta de los mismos. En ambas oportunida9es
manifiesta en la Escuela Especial a la que asistía en su momento. se hace referencia a las diferencias existentes en el lazo materno-filial.
También se reitera en otros casos, por ejemplo, el embarazo adolescente Las desavenencias generacionales y la historia social de la progenito-
como emergente y denunciante de la problemática familiar. La fuga del hogar y ra, cargan a la problemática familiar de elementos que suman a la grave-
posterior denuncia judicial que realiza la joven, en busca de obtener una cuota dad y profundidad de la situación doméstica, con ausencia de diálogo o en-
alimentaria, es una constante manifiesta en el desenlace que se presenta en el tendimiento entre sus integrantes.
embarazo a temprana edad, el que generalmente se encuentra unido a la falta La situación familiar se encuentra expuesta en las manifiestas dificul-
o ausencia de comunicación, mala relación filial, etc., que en definitiva deter- tades de comunicación y entendimiento. Las diferencias generacionales se
minan un desenlace poco satisfactorio, o al menos una segura eclosión familiar. manifiestan, como en el caso anterior, en el enojo de los propios hijos de-
Otras situaciones nos hablan respecto de la violencia familiar explícita, ya nunciando a su progenitora, o bien con el retiro voluntario que el/la adoles-
eclosionada, que es considerada como un elemento .. normal y justo", en razón cente realiza de su hogar oportunamente, con la consiguiente denuncia de
al rol que cada uno de los cónyuges ha configurado en la dinámica familiar. Ni- fuga por parte de la progenitora.
ños y adolescentes que se convierten en blanco de disputas (de los adultos res- El desborde familiar, específicamente en la relación materno-filial, pro-
ponsables) y a la vez con .. marcas" en sus propios cuerpos de las tensiones del voca en la progenitora la iniciativa de pedir la intervención judicial como
conflicto, de experiencias de retiro de hogar, internaciones, restitución al hogar, una forma de marcar autoridad. Ello pone de manifiesto la ausencia de so-
cambio de tutores, etc., con un alto costo afectivo y social. portes relacionales de su familia y otros. Ya que la misma, en su discurso,
Cuando las situaciones familiares se encuentran intervenidas judicialmente apela a la falta de reconocimiento de su decisión, en cuanto a llevar a ca-
por denuncias que realizan terceros, como lo es el caso de la Escuela a la que con- bo la denuncia judicial, esperando que el mismo Juzgado se posicione des-
curren los niños, los causantes de la problemática manifiesta, al inicio de la inter- de su lugar, apoyando sus acciones.
vención judicial, ..delegan" en ese tercero la responsabilidad para que resuelva o En las situaciones familiares se encuentran historias de vida que se repi-
asuma acciones que ellos mismos crearon. Pero posteriormente se manifiestan ten a través de las generaciones, en las cuales los niños son judicial izados por
avasallados por la presencia de terceros, intentando recuperar espacios que per- motivos de 44 malos tratos", .. abusos", 44 abandono", etc.; estas situaciones son
dieron; en ocasiones su actitud lleva a minimizar las acciones que dieron inicio a tributarias de una trayectoria social en la cual los adultos responsables tam-
la problemática como una metodología común a su dinámica familiar. bién han sido objeto de ¡¡malos tratos", .. abusos", .. abandono", etc.
Muchas de estas problemáticas, especialmente las referidas a la vio- En otros casos, nos encontramos con familias que se caracterizan por
lencia doméstica, con trayectoria al interior de estas familias, son conside- ser hogares monoparentales, donde la ausencia del rol masculino se mani-
radas .. normales", .. simples", .. comunes", de todos los días, por quienes fiesta desde temprana edad en la crianza y educación de los jóvenes, y el
participan consciente o inconscientemente de ellas. Esto es lo que llaman ensamblamiento con nuevas parejas genera nueva conflictividad; en algu-
algunos autores la .. naturalización de lo cotidiano" 18 . nos casos, estas nuevas parejas, al romper la relación, son las que llevan a
En otras situaciones el motivo de la intervención es generado por el los niños al Juzgado, para que denuncien a la progenitora.
abandono manifiesto del niño por parte de la progenitora (deambular en la La judicialización de los conflictos de las familias ha derivado en la re-
calle, ejercicio de la prostitución, etc.), haciéndose cargo terceros en forma velación de un problema social estructural que alcanza en ocasiones nive-
voluntaria de la situación. les inmanejables para la aplicación de la norma. Actualmente, el tratamien-
to de ciertas conductas derivadas de conflictos intrafamiliares se hace a
18. Quiroga, A. (1990): Crítica de la Vida Cotidiana. Ediciones Cinco, Bs. As. través de la Justicia de Menores, que frente al problema presentado no ha

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La familia dice su palabra
Reconstruyendo lo social

mostrado ser eficaz; por el contrario, ha generado consecuen~ias negativas, noamérica, donde gran cantidad de unidades domésticas son monoparen-
que muchas veces coinciden con las causas del conflicto. tales, puesto que la mujer sale a trabajar, quedando el hombre relegado a
los servicios ocasionales, a las tareas domésticas, sea por la falta de traba-
jo, o por la caída del empleo, o en muchos casos, y como se visualiza en
Expectativas desde la expresión de los entrevistados
este trabajo, generalmente se encuentra ausente; debiendo la mujer asumir
el rol de proveedor ante la ausencia del otro progenitor.
La problemática abordada desde nuestro análisis, se recrea en la mayo-
Entre las entrevistadas que perciben cambios o modificaciones en su di-
ría de los casos a través de la generación de nuevas necesidades, que ponen
námica familiar, que derivan en cambios estructurales en su configuración fa-
en tensión las necesidades individuales respecto de aquellas colectivas, comu-
miliar, sea por medios violentos y agresivos, creando o generando inseguridad;
nes a una organización familiar. Necesidades individuales y colectivas que sur-
o directamente por la ausencia desde el inicio; llegando al extremo de expe-
gen del desborde familiar, encauzándose hacia el recurso generado de inter-
riencias de udesafiliación" de la madre y sus hijos, deambulando en la calle,
vención legal, a través de las instancias judiciales para su resolución, como lo
antes que convivir con el agresor, y al no tener respuestas de protección social.
son los juzgados de menores. También debemos reconocer que últimamente la
En esta aproximación de la mujer de sectores medios, respecto de la
acción tutelar del Estado ha generado una importante carga de trabajo en ra-
crisis a la que está vinculada en temáticas específicas, como lo es la fami-
zón de su nivel de conflictividad y recurrentes problemas de orden público (ina-
lia en su diversidad, se identificaron algunos aspectos comunes entre ellas,
sistencia alimentaria, violencia intrafamiliar, hurto, abandono, etc.).
siendo el elemento sobresaliente en la estructura familiar en la que están
Al abordarse situaciones familiares en las cuales se les pregunta respecto
insertas, el de ser hogares monoparentales, donde la ausencia de la figura
de la intervención judicial, en líneas generales responden con términos negati-
masculina hace que la mujer se deba enfrentar a su situación laboral o de
vos o poco optimistas a conflictos aún no resueltos, especialmente en la pro-
trabajo, como sustento y medio de enfrentar la economía familiar, ante la
blemática conflictiva de adultos/adolescentes, donde uesperan la mayoría de
situación de crisis social, con lazos familiares, vecinales y sociales débiles
edad" como umodo de resolución del conflicto", ante la ¡¡responsabilidad de
para la contención afectiva y social (fragilidad relacional).
sus actos". O bien, la uamenaza de la internación". Otros adultos manifiestan
que ante la ufalta de respuesta de la intervención judicial", optaron por el aban-
los procesos de judicialización a que han estado sujetas estas familias
dono (dejarles la casa, para que convivan con otro familiar). En este sentido,
la estrategia continúa siendo el propio cuerpo de niños y adolescentes.
Destacamos que en los casos analizados, los motivos de intervención
E. Jelin 19 refiere a la familia como: u... un ámbito primario de aprendizaje y
judicial que expresan las familias -y los que se desprenden de la lectura
socialización de /os niños y niñas, orientado a la incorporación de ese complejo
de los legajos- son múltiples, variables y amplios.
de roles sociales; esposo, esposa, madre, padre, hijo, ama de casa, proveedor,
De las expresiones expuestas por las familias se analiza que en al-
adulto, etc. roles tradicionales que se han definido cultura/mente por la identi-
gunos casos, quienes mediante denuncia apelan a la intervención judi-
dad femenina o masculina, durante varios sig/bs, y que comienzan a entrar en
cial, buscan implícitamente el apoyo del Juzgado a su posicionamiento
crisis en el presente .. "; "... el aumento de varones desocupados en Latinoaméri-
dentro de la dinámica familiar.
ca, transfiere el rol típicamente masculino de proveedor,, a tener que incorporar-
Al manifestar su parecer en cuanto a la respuesta dada por el Juzga-
se a /as tareas domésticas, inimaginable en otras épocas, particularmente en
do, el denunciante lo hace con expresiones descalificadoras, ya que vio
sectores medios bajos... caracterizando por un rol asignado a la mujer, llevando
frustradas sus expectativas en cuanto a lo que esperaba del accionar judi-
muchas veces a desencadenar conflictos en familias monoparenta/es... "
cial. Esto provoca una actitud defensiva en la generalidad de los casos.
Generalmente, el sostén económico que permite la satisfacción de las
El denunciante que pide la intervención judicial, busca la restitución, rees-
necesidades de los grupos, es reconocido por quien ejerce la jefatura del ho-
tablecimiento o ampliación de sus espacios de poder en el contexto en que ac-
gar. Es ésta una característica sobresaliente de las últimas épocas en Lati-
túa, o simplemente busca una posible alianza del Juzgado a su causa.
Esta sería una estrategia individual del sujeto, que posteriormente in-
19. Jelin, E.(1989): Crisis, sobrevivencia y sector informal. ILDES/CENDES, Nueva Socie- volucra a todos los miembros de la familia, que al no encontrar aval a su
dad, Caracas.
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Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

posición, pone en juego el desencantamiento, la molestia o inyumplimien- de resistencias. Y por otro lado, la participación de algunos de los miem-
to de las obligaciones de las que fue artífice, generador y actq~, no pudien- bros de las familias en acciones colectivas que politizan necesidades.
do encontrar alternativas coherentes con su problemática.
Al respecto Bourdieu 20 habla de las estrategias que se acumulan, se
aprehenden, y que son variables, transferibles, las cuales están vinculadas Reflexiones finales
a mecanismos para acceder a los recursos: ya sea creación u obtención, re-
creación, administración y defensa; también a las fuentes de obtención, A partir de esta aproximación se pudo analizar algunas de las dimen-
sean éstas por esfuerzo propio, o por transferencias formales o informales. siones propuestas para comprender las significaciones que estos grupos fa-
Las estrategias se generan por los intentos de las familias para mante- miliares, desde su unidad primaria, sus vínculos y sistemas de relaciones,
ner o incrementar su posición económica y social. Aquí el habitus provee otorgan a los procesos de intervención judicial.
una manera de conceptuar las estructuras que dan lugar a las estrategias. Desde los distintos autores abordados hay acuerdo en cuanto a que en las
Si la familia es el lugar privilegiado de las estrategias, funciona como familias se reconocen identidades, expresadas a través -por ejemplo- de la
un cuerpo social que para existir y persistir tiende a funcionar como cam- relación de jerarquías, de autoridad, de sexo, tamaño del grupo, etc., pudien-
po: con sus poderes físicos, económicos y simbólicos según el capital que do afirmarse que en estos últimos tiempos, la familia, como unidad primaria
posee cada miembro, serán sus luchas y relaciones de poder. En los casos de todo análisis, está cambiando con relación a su estructura y dinámica.
analizados no sólo está presente la pérdida del capital económico, sino Desde nuestra indagación, pudimos observar las distintas formas de
también el deterioro del capital social. resolución en cuanto a las crisis familiares, en sus más variados géneros.
Otra problemática visualizada es la fuga de los adolescentes, en el con- Crisis por separaciones de parejas, establecimientos de nuevos vínculos,
texto de relaciones familiares conflictivas, donde las diferencias generacionales etc., que día a día avanzan más hacia la formación de hogares monoparen-
son las variables latentes, que llevan a la eclosión de los denunciantes, siendo tales, principalmente maternos.
los propios adolescentes en algunos de los casos, y sus progenitores en otros. También es de reconocer otros elementos importantes que se presen-
La participación de terceros en calidad de denunciantes -familiares, es- taron, como son: la disminución de la población casada legalmente; la li-
cuela, vecinos- se encuentra mayormente expuesta en los casos de maltrato mitación del tamaño de la familia; la búsqueda constante de nuevas for-
hacia los hijos. Son familias en contexto de riesgo para niños y/o adolescentes, mas de subsistencia; la pérdida de identidad en las figuras parentales;
y el riesgo excede la situación que origina su llegada al sistema judicial. roles difusos o ausentes; fuertes demandas de adolescentes; progenitore-
La intervención judicial debe ser considerada como un proceso que es s/adultos responsables que no pudieron establecer límites de contención
construido socialmente, donde no es prioritario ni es posible "jerarquizar" mo- afectiva y efectiva en la relación con sus hijos/niños y adolescentes; falta
tivos de la- judicialización, sino que se están expresando directamente a través de comunicación entre los miembros de la familia; inexistencia de cana-
de la fragilidad de los soportes relacionales de estos grupos familiares y/o sus les de comunicación; poca o nula tolerancia entre los miembros del gru-
niños y adolescentes (familia, vecinos, escuela y otras instituciones) para la po familiar; necesidades de afectos insatisfechas; falta de límites en los
contención de las distintas situaciones de conflicto que emergen. adolescentes; avasallamiento constantes a las funciones paternas; pérdi-
Si las familias realizan tareas de sostenimiento material cultural y so- da de autoridad y jerarquía en los padres.
cial de sus miembros, es importante considerar el espacio social de los Bien sabemos que la vida de una familia es invisible; lo que vemos son
miembros de la familia, atravesados por múltiples relaciones sociales. Con- sus efectos y manifestaciones, ya que en nuestra aproximación reconoce-
tinuamente el aparato jurídico 1 administrativo del Estado influye en la vida mos a la familia como unidad privilegiada, que nos permite como trabaja-
familiar con todo tipo de regulaciones. Pero reconocemos que las familias dores sociales estudiar y analizar todo lo que acontece en la sociedad.
también cuentan con muchas formas de penetrar los espacios públicos es- En este estudio, hemos identificado algunas prácticas y representacio-
tatales a través de prácticas conscientes e inconscientes de legitimación y nes que implementan los adultos responsables y sus niños y adolescentes,
como estrategias para la resolución de conflictos familiares:
20.0p.cit.

166 167
Reconstruyendo lo social La familia dice su palabra

a. la búsqueda de alianzas: mediante la denuncia apelan¡a la interven- Bibliografía


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GABRIELA ROTONDF
CRISTINA FONSECA- DOLORES VERÓN

1. Introducción

El presente capítulo pretende dar cuenta del proceso de investigación y los


resultados obtenidos, respecto de las necesidades que plantean las demandas
de intervención institucional de escuelas públicas a la profesión Trabajo Social.
La investigación fue realizada por docentes de la cátedra Trabajo Social V: In-
tervención Institucional de la Escuela de Trabajo Social, en la que se desarrolla
esta perspectiva de intervención institucional desde el año 1992.
El Programa "La Universidad Escucha a las Escuelas", implementado
a partir del año 2001 en el marco de actividades de la cátedra menciona-
da, como espacio académico/extensionista, constituye el antecedente de la
investigación y el ámbito desde el cual se generan las preguntas de inves-
tigación respecto de las demandas abordadas y estudiadas 3 .
Dicho Programa, dirigido a las Escuelas Públicas que atraviesan situa-
ciones de conflicto, crisis y/o malestar, y que requieran ser atendidas des-
de Trabajo Social, permite, bajo una modalidad de aprendizaje 1 servicio,

l. La investigación que da lugar a la presente publicación se desarrollló en el marco del Pro-


grama de Promoción de la Investigación de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Na-
cional de Córdoba.
2. Directora del equipo de investigación. E-mail:rotondi@ets.unc.edu.ar
3. El programa atendió, desde el 2001 hasta el 2004, 109 demandas de escuelas públicas
de la ciudad de Córdoba, Unquillo y Alta Gracia, que presentaron situaciones de malestar,
conflicto y crisis institucional.

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Reconstruyendo Jo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional ...

establecer un acuerdo de intervención en torno a diversas ptoblemáticas, En el escenario institucional, los actores, sus posiciones y posicionamien-
malestares y conflictos institucionales entre los actores insti,tucionales. So- tos no se explican por sí mismos. Las funciones, fracturas, conflictos, llevan las
bre esa experiencia se formulan interrogantes que, posteriormente, dan sen- marcas del proceso de institucionalización, la lucha entre lo instituido y lo ins-
tido a la presente investigación. tituyente, de las fuerzas puestas en juego, y de los grupos sociales. Las organi-
Sin ánimo de agotar aquí las preguntas que nos surgieron, transcri- zaciones constituyen espacios sociales desde los cuales tendemos a lograr di-
bimos algunas de ellas: lSon las instituciones educativas espacios abier- versas metas u objetivos a través de acciones en conjunto. Reconocemos que
tos a las políticas sociales? lQué respuestas puede aportar el Trabajo So- las instituciones atan y a veces aprisionan, uniforman y restauran más que lo
cial a las múltiples demandas que plantean las instituciones? lQué que crean ... pero también es real que irrumpen apenas llegamos a la vida mis-
desplazamientos provoca "lo social" en lo Institucional que requieran de ma y por ello adquieren una contundencia tal que nos interpelan como ámbitos
la intervención del Trabajo Social? lCómo se construyen las necesidades cotidianos de nuestra tarea y nos impulsan a un ejercicio de creación y recrea-
sociales en el escenario institucional? ción del espacio social. Espacio social en el cual desde este abordaje institucio-
Estas cuestiones son las que dan marco al objetivo general de la investiga- nal podemos desarrollar una intervención significativa y fructífera.
ción, que se aboca indagar sobre el tipo de necesidades que plantean las de- En el contexto institucional, la demanda formulada al Trabajo Social nos
mandas provenientes de instituciones educativas públicas de la ciudad de Cór- remite por un lado al necesario análisis de su contenido para posicionar el ejer-
doba al Trabajo Social institucional. Para ello el equipo se propuso: a) identificar cicio profesional a fin de poder responder o no a la misma. Se constituye ade-
necesidades que subyacen a las demandas de escuelas públicas de la ciudad más en un antecedente significativo en tanto está ligada a la necesidad y el ~~­
de Córdoba a la intervención institucional de Trabajo Social; b) elaborar una ca- seo de modificar aquello que implica y la contiene de algún modo. "Si no hay
suística de las demandas de intervención institucional en Trabajo Social. conciencia de falta no hay búsqueda y tampoco aprendizaje, en el sentido de
intención de cambio. " 4 Si la demanda implica, entre otras cosas, intereses, va-
lores, creencias, es parte de nuestra intervención realizar una primera lectura
2. Consideraciones teóricas para identificar y poder abordar progresivamente la necesidad. La demanda
nos posiciona para intervenir, para abordar la búsqueda y resolución conjunta-
El Trabajo Social Institucional funda su intervención en una demanda es- mente con los actores que perciben las necesidades que subyacen a la deman-
pecífica que se constituye en el primer requerimiento de intervención, y que da. Sin embargo no estamos aludiendo aquí a una mera lectura de la deman-
responde a una necesidad social. La intervención social institucional implica da construida sólo a partir del dato, sino a una demanda construida en rela~ión
analizar la realidad institucional para transformarla, abordando las diversas con la complejidad de la cuestión social.
dimensiones institucionales, tales como la estructura organizativa y, normati- En este sentido, la lectura de las necesidades que subyacen a las de-
va, la dimensión cultural, el proyecto institucional, el vínculo con el contexto, mandas conlleva además un posicionamiento respecto de ellas. Las nece-
los aspectos psicosociales, el proceso de institucionalización, etc. sidades expresan la condición humana en tanto expresión material y nece-
l~[a" intervención, en tanto construcción histórico-social, vertebra en su pro- sidad de la vida social y política, más allá de la visión economicista que
pio desarrollo un objeto de intervención, la expresión reaL de los actores, media- argumenta que la necesidad se reduce a la capacidad de consumo, y a un
dos por una metodología y categorías de análisis que posibilitan su elaboración patrón de necesidades que se vincula a la capacidad adquisitiva. La lectu-
intelectual como objeto pensado. La intervención de la profesión Trabajo Social, ra hel/eriana de la necesidad que diferencia en radicales y manipuladas,
y por ende, la intervención institucional, se funda en elementos teóricos y epis- , plantea que las necesidades radicales son siempre sociales porque aunque
lemológicos, y utiliza además un andamiaje instrumental. En ese marco de in- se manifiesten como deseos, aspiraciones e intenciones particulares, aque-
tervención estudiamos las instituciones. La institución/organización vive un tra- llo que lo satisface es siempre un producto social que implica cultura ..Y en
1yecto que es continuo, dando curso a un proyecto en un contexto particular; la este sentido, y desde una lectura institucionalista, podríamos agregar que
, intervención, en este marco, involucrará momentos de indagación y lecturas
, diagnósticas, identificación de llaves que posibiliten la lectura del escenario ins-
4. Castoriadis, C. (2001): Subjetividad e histórico social. Citado por Malacalza, S. (2001):
, titucional, instalación de dispositivos, transferencias de recursos y habilidades.
La Autonomía del Sujeto. Espacio Editorial, Buenos Aires.

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Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional. ..

aquello que las satisface en lo institucional tiene vinculación cpn la cons- • Deserción, fracaso y/o repitencia escolar.
trucción o institucionalización que plantea ese espacio sociallnstitucional • Violencia y/o convivencia escolar.
en el que se suman las expectativas que tienen como antecedente las pro-
pias trayectorias personales y las experiencias de sus prácticas sociales.J Una primera lectura de las entrevistas abrió pistas para la construcción
de una matriz donde se volcaron los datos según los siguientes criterios:

3. Consideraciones metodológicas • Forma de construcción de la demanda: este punto da cuenta de quié-


nes participaron en su formulación, y quiénes están presentes al mo-
La investigación plantea en su desarrollo un diseño exploratorio- descrip- mento de hacerse cargo de un problema institucional.
tivo de carácter cualitativo. Se trabaja sobre la construcción de un caso que • A quiénes afecta la problemática que motiva el requerimiento al in-
dé cuenta de las necesidades que hay detrás de cada demanda de interven- terior de la dinámica escolar. Esto expresa aquellos contenidos que
ción institucional que formulan escuelas de la ciudad de Córdoba al Trabajo identifican para quién o quiénes se constituye en problema el moti-
Social, así como de una casuística de las demandas. Se procede seleccionan- vo que contiene la demanda.
do escuelas con las cuales el equipo ha trabajado, y se cuenta con diversos • Cuáles son las situaciones más frecuentes en las que se presenta el
materiales previos de diversa entidad: documental (demandas originales), sis- motivo de la demanda; esta dimensión da cuenta de aquellos rela-
tematización de las tareas realizadas, proyectos de las instituciones. El caso tos que refieren a situaciones explícitas donde los actores sitúan co-
se construye con demandas de los años 2001, 2002, 2003 y 2004. mo interferencia u obstáculo aquello que visualizan como problema.
Del año 2001 se seleccionan escuelas cuya demanda fue construida entre • Cuáles son los factores o causas identificados y que se relacionan
el equipo docente de la cátedra y el equipo directivo de las instituciones, en el con el problema. Aporta datos en relación a la dimensión que tienen
marco de un convenio entre la Universidad Nacional de Córdoba y el Ministerio del problema y a los determinantes que tienen presentes al momen-·
de Educación de la Provincia de Córdoba. En este período, aún no se implemen- to de analizar el o los problemas que reconocen en el escenario.
taba el Programa "La Universidad Escucha a las Escuelas" de la cátedra de Tra-
bajo Social V- Intervención Institucional, Escuela de Trabajo Social. Desde el año Al universo de estudio lo constituyen entonces las diez escuelas anali-
2002 en adelante, se consideran escuelas que se encuentran en el marco del zadas durante los años 2001-2004.
programa de cátedra y son recibidas en la Escuela de Trabajo Social, a través de
la cátedra mencionada. Estas demandas ingresan a la planificación de las prác- ¿Qué necesidades plantean las demandas
ticas académicas según los pedidos que las escuelas elaboran y realizan, previa de intervendón institucional al Trabajo Social?
selección de pertinencia para la intervención de Trabajo Social.
Así, con relación al período 2001-2003 se trabajó con los documentos El proceso de investigación nos dio la posibilidad de proceder a la
de las demandas originales, sistematizaciones de la intervención en cada es- construcción de demandas institucionales típicas en el ámbito de las escue-
cuela, producidas anualmente por los alumnos sobre la ~ase de una guía de las públicas, derivadas del análisis de los casos trabajados.
sistematización, que contienen además las entrevistas originales realizadas a Formulamos y fundamentamos en tres demandas particulares cons-
los diferentes actores institucionales. En cuanto al año 2004, se selecciona- truidas en este proceso, tipificadas de la siguiente manera:
ron cuatro escuelas que habían presentado demanda al programa, y se traba-
jó con sus respectivas demandas, sistematizaciones y entrevistas. b.1. Demandas que requieren abordar las condiciones estructurales y
Las demandas reconstruidas a partir de los documentos mencionados capacidad de respuesta de la escuela especial a las problemáti-
hacen referencia a las siguientes problemáticas: cas sociales que atraviesan el escenario institucional.
b.2. Demandas de deserción, fracaso y/o repitencia escolar.
• Condiciones estructurales y capacidad de respuesta de la escuela a b.3. Demandas de violencia y/o convivencia escolar.
los problemas sociales.

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Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional ...

b.1. Condiciones estructurales y capacidad de respuesta práctica' resolutiva", etc. Una visión de imposibilidad para abordar estos pro-
de la escuela especial a las problemáticas socia1es blemas prima en I'Vs discursos de los actores. En las escuelas especiales estu-
que atraviesan el escenario institucional diadas, la demanda responde a una necesidad institucional de realizar ajustes
en el programa de rehabiÍitación, fundamentalmente en aspectos vinculados
Durante el período 1998/2000 las prácticas académicas de la cá- a la integración de los sujetos a la vida cotidiana y comunitaria.
tedra de Trabajo Social V se realizaron, en su mayoría, en escuelas es- Encontramos además demandas que marcan un aspecto de gran im-
peciales, en virtud del acuerdo firmado entre la Escuela de Trabajo So- portancia en el proceso de rehabilitación, como es la integración de los
cial y la Dirección de Regímenes Especiales del Ministerio de Educación adultos, tanto al ámbito de la escuela común, como a espacios laborales y
de la Provincia de Córdoba, para abordar las problemáticas que las es- de comercialización de sus productos. La necesidad de apertura a la comu-
cuelas reconocían en el escenario particular. nidad es uno de los objetivos planteados en el PEI (Proyecto Educativo Ins-
La mayoría de las escuelas especiales atienden a una población infantil; titucional) y expresa la búsqueda de la institución de ser reconocida en la
no obstante, algunas de ellas trabajan también con adultos. Si bien la pobla- zona de influencia por otras organizaciones, empresas, fundaciones, profe-
ción que concurre a estas instituciones es heterogénea en cuanto a origen y sionales, apostando a la creación de redes solidarias que contribuyan a pro-
sector social de procedencia, los problemas de los que pueden dar cuenta en mover la igualdad de oportunidades y la promoción humana.
su mayoría se vinculan al impacto de lo social en lo organizacional. La apertura institucional, planteada como objetivo de gestión, tiende a lo-
Las condiciones estructurales y las capacidades de respuesta en las grar un intercambio permanente, no sólo de recursos económicos, sino de ex-
escuelas especiales seleccionadas se reflejan en las demandas que se periencias, aprendizajes entre instituciones y de la institución con el medio ex-
vinculan a pedidos de asesoramiento y ayuda a diversas competencias terno a la misma. La estructura organizativa existente, la que realmente opera
profesionales, entre ellas las de Trabajo Social. Observamos que esa de- en el centro de rehabilitación, no garantiza las condiciones necesarias para
manda expresa las necesidades de las escuelas vinculadas a poder res- concretar este fin: dificultades en la circulación de la información, concentra-
ponder a los problemas sociales que impactan en la posibilidad de per- ción y restricción en la comunicación, participación discontinua y dispersa, fal-
manecer y dar continuidad al proyecto de rehabilitación e integración. En ta de espacios de encuentro, comprometen los resultados del proyecto institu-
esa misma dirección también emergen demandas de integración social cional. No obstante expresar el deseo de satisfacer todos los aspectos del
respecto de la población que concurre. proceso de rehabilitación, y tener en claro qué necesidades deben atender.
Consideramos que este hecho de buscar abordar problemáticas socia- La dinámica organizacional se encuentra colapsada por la sobrede-
les con competencias específicas se vincula además con una necesidad de manda que genera el impacto de la crisis económica en las familias impli-
"poner distancia" entre la problemática social y el rol docente. Esto lo cadas. Situación que origina conflictos entre la dirección, los rehabilitandos
constatamos además con /os planteas de demanda acerca de cómo se ve y demás sujetos involucrados, respecto de la falta de criterios comunes y
afectada la dinámica escolar por /os problemas socia/es. Por otra parte, se acuerdos que viavilicen la disposición a participar y gestionar alternativas
observa un intento de reflexión en torno al rol tradicional del docente fren- de resolución con los adultos y sus docentes.
te a la interpelación de un contexto que /es demanda ¡/a atención de otras Evidentemente, la contradicción entre el objetivo del proyecto institu-
problemáticas que superan lo pedagógico y la tarea c~Údiana. cional, la demanda formulada y las condiciones estructurales demuestra la
Otro elemento significativo respecto de estas demandas, se refiere a los necesidad de instalar dispositivos democráticos que flexibilicen las relacio-
impactos de los problemas sociales en la dinámica escolar. En qué afecta nes, que promuevan, efectivamente, la participación, que faciliten una ges-
a la dinámica escolar y cómo. tión innovadora, abierta al cambio.
Emergen aquí diversos aspectos interesantes para el análisis: en primera Emerge una marcada necesidad de fortalecimiento y reforzamiento
instancia observamos que los actores institucionales ubican a la escuela públi- del proyecto institucional, para Jo cual instalan la demanda y solicitan la
ca como un ámbito desde el cual se opera con verdaderos impedimentos al asistencia de nuevas competencias.
abordar problemas sociales, como escasos recursos, centramiento en lo peda- Esta cuestión abordable desde Trabajo Social, se vincula a la posibilidad de
gógico, ausencia de competencias para atender lo social, uvoluntarismo como intervención en orden no sólo a las necesidades sociales que la demanda maní-

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Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional. ..

fiesta, sino además a la trama de relaciones planteadas en el esc~nario institu- político como por los padres y alumnos. Las consecuencias están también a la
cional y puestas de manifiesto ante diversas expresiones de malestar y conflictos. orden del día con condiciones de fragilidad y rasgos de sufrimiento psíquico en-
Por otra parte, la escuela demanda reflexionar y buscar alternativas de in- tre los actores institucionales que se hacen cargo de las situaciones.
tervención con relación a los impactos del contexto de crisis socioeconómica
presentes en el espacio escolar, las que se expresaron en primera instancia en b.2. Deserción, fracaso y/o repitencia escolar
el ámbito familiar y son transmitidas irreversiblemente en la organización ins-
titucional y su estructura. La demanda familiar a la escuela, plantea además La problemática del fracaso escolar suscita la atención y preocupación de
un requerimiento de estructura flexible, y potencialmente abierta al cambio, directivos y docentes. Es, sin duda, uno de lo temas arduamente estudiados
para tratar los problemas sociales en la escuela. En este sentido, la interven- por profesionales de la educación, en sus diversos aspectos, indagando acerca
ción toma como estrategia la necesidad de generar espacios comunes, acor- de las causas y efectos de lo que constituye un estigma para la imagen insti-
dados y negociados, entre docentes, docentes integradoras, directivos, padres, tucional de los centros educativos y del sistema educativo en general 6 . En
que involucren además tanto acciones de sensibilización y de autoconocimien- nuestro caso, hemos estudiado, particularmente, demandas formuladas en el
to como de reflexión. En la reflexión aparece la importancia de una lectura de marco de la convocatoria pública del Programa "La Universidad Escucha a las
los recursos y capitales con los que cuentan las familias de los alumnos, así Escuelas", que provienen de escuelas de nivel medio y primario.
como los obstáculos que surgen de sus situaciones particulares. En definitiva, Una primera cuestión alude a la necesidad de incluir en la noción de fra-
la necesidad de contar con un diagnóstico de la situación institucional y fami- caso escolar a las situaciones de repitencia y a las de deserción, ambas pro-
liar. Esta necesidad se sustenta en la idea de ajustar los objetivos y propósitos blemáticas complejas que no se agotan en la escuela. Por su parte, la· escue-
a las necesidades y capacidades de la población que integra el proyecto. la manifiesta sus propias dificultades para abordar estas problemáticas, con el
Vinculado a ello, y en 1¡9rno a la dimensión referida al proyecto institu- agravante de que pesa sobre ella el mandato social de la educación.
ciona/5 en que se sustenta la organización, específicamente el de la integra- Tal como se lo nombra, el fracaso escolar no existe en forma objetiva, en
ción, se refleja como demanda la necesidad de evaluar, revisar, producir un alumno en particular, sino que está ligado a los criterios con los que se de-
ajustes a fin de operar desde una política institucional que sea compren- fine: lo normal, el éxito escolar, las expectativqs de logro, entre otros aspectos.
dida por todos /os miembros y con la cual se viabi/icen las metas, objeti- En la dinámica del escenario institucional estudiado, el fracaso, en sus formas
vos y propósitos del proyecto poniendo en juego capacidades y recursos de repitencia y abandono, concentra la preocupación del equipo directivo y de
disponibles y el desarrollo de vías alternativas para generar aquellos que algunos docentes que ven en su complejidad las dificultades para aplicar estra-
sean necesarios a las estrategias programadas. tegias didácticas satisfactorias. A tal punto que la percepción que se instala en
Evidentemente, la situación económica, laboral y hasta emocional de las el escenario escolar es que ninguna estrategia tiene posibilidades de éxito.
familias de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos con posibilidades reales Las experiencias individuales, desarrolladas en el aula o en relación con al-
de integración, dificulta asumir el compromiso de acompañar el proceso y gún otro actor institucional, llevan a la frustración, porque abordar la problemá-
mal')tener una relación fluida con las escuelas. Esto se observa en las tensio- tica implica otros aspectos relacionados con el entorno familiar, las diversidades
nes que se viven al interior de las dinámicas instituciol'),ales, por la sobrede- culturales, la relación entre normas, valores~tos. A ello~~ suma la falta de
manda, incompatible con la función pedagógica: se de'fnanda, por ejemplo, sentido que se le otorga a la escuela, al estudio y a la educac1on por parte de los
administrar medicamentos, gestionar la compra de elementos (anteojos, por alumnos y la carencia de apoyo familiar en la construcción del mismo.
ejemplo) para el tratamiento de dificultades, gestionar recursos económicos Marta Montesino, citando a Pierre Bourdieu, expresa que " .. .la noción de
. para familias carenciadas (abonos, zapatillas, ropa, atención médica, etc.), capital cultural se impone en primer lugar como una hipótesis indispensable
que exigen el desempeño de múltiples funciones, delegadas tanto por el poder para dar cuenta de las diferencias en resultados escolares que presentan /os

5. Entendemos por proyecto institucional: "aquel que refleja la construcción de finalidades y 6. Cuenta de ello dan diversos autores, entre ellos destacamos a: Scandizzo, Gabriel (2002): Políti-
destino de la organización. Construcción que realizan diversos actores, desde sus reclamos, cas Públicas de la Infancia. Una mirada desde los Derechos. Cap. V- 2. Espacio Editorial. Pogre, Pau-
ofertas y ofrecimientos". Gabriela Rotondi: Ficha de Cátedra- UNC/ETS/TSV, 1999. la (Comp.) (1994): La Trama de la Escuela Media. Atando y Desatando Nudos. Paidós.

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Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional. ..

niños de diferentes clases sociales respecto del éxito escolar ... "7 ·/En este sen- tada a la atención de la diversidad; y las diferencias pareciera que no cons-
tido, se entiende que los profesores no encuentren estrategias vilables si no se tituyen obstáculos, se pueden trabajar en un plano de consensos básicos
parte de los "saberes previos", la construcción de subjetividad y los modos de para la toma de decisiones; en este sentido, la figura de los directivos es
operar con ellos. Por su parte, los alumnos reconocen que su rendimiento es clave, definiendo y redefiniendo las acciones, incorporando dispositivos ins-
bajo o presenta dificultades, a la vez que consideran que las acciones que im- tituyentes de nuevas prácticas, superadoras del instituido que inmoviliza
plementan los profesores en el aula y la escuela, son escasas y desarticuladas. desde posturas conservadoras y rígidas. Esta investigación, sin embargo, no
La demanda de la escuela primaria busca encontrar una solución a la pro- avanza aún en el contraste entre discurso y prácticas sociales integradoras.
blemática del niño en riesgo de fracaso social y educativo. Frente a la posibilidad
de desertar del proceso de formación, la necesidad que plantea la institución es b.3. la violencia y convivencia escolar: pan de todos los días
la de atender la problemática del niño en toda su integralidad; de abrir la institu-
ción escuela a otras profesiones, como a la comunidad en su conjunto; fortale- No es una novedad que la violencia ha permeado los espacios sociales,
siendo la escuela uno de ellos 8 . En tal sentido, son múltiples y diversos los en-
cer las redes interinstitucionales e interdisciplinarias a fin de abordar y dar solu-
foques y manifestaciones de la violencia en la escuela. Es por otra parte una
ción a la complejidad con que se presentan las problemáticas escolares y darles
problemática que pareciera ser vista por todos los actores institucionales, ob-
una resolución más amplia que exceda lo escolar, previniendo el posible fracaso.
viamente desde distintos ángulos. Sin embargo, la violencia no sólo plantea vi-
En relación a estas necesidades aparece la idea y visión de escuela
siones diversas del problema, sino además actitudes diversas.
abierta, de espacio donde interactúen diferentes actores, frente a la di-
Predomina un reconocimiento por parte de los actores entrevistados (do-
versidad de problemáticas. Es evidente que la presencia de estas mani-
centes y directivos) del problema por el cual demandan; se vincula la demanda
festaciones en /os discursos es uno de /os elementos que permite y abre
además a las condiciones de trabajo. Directores que recientemente se hicieron
la puerta a prácticas como la intervención institucional del Trabajo Social.
cargo de su función (en el período 2001-2004 se realizaron concursos para car-
Desde la intervención institucional y tomando la visión de escuela que lo-
gos directivos en la provincia de Córdoba), profesores que se desempeñan en
graron construir, el desafío de la organización es consolidar un proceso de cam-
diferentes escuelas, por lo que permanecen escaso tiempo en las instituciones,
bio que involucre a los actores principales en la toma de decisiones. La lectura
insuficiente participación de los docentes en los problemas institucionales, re-
que hacen los diferentes actores acerca de la situación que atraviesa la escuela
cambio de docentes (retiros voluntarios, jubilaciones) ... son características pre-
hoy, se condice con la que visualizan en las familias de los alumnos, en la socie-
sentes en las escuelas analizadas. Sin duda esto aparece como condicionantes
dad toda. Con una visión crítica, contextualizando a la institución para compren-
para emprender acciones de fondo. Sin embargo, es desde este escenario que
der los objetivos y funciones que en la actualidad se corren de los propósitos plan-
surge la demanda, donde se puede plantear que los actores involucrados reco-
teados por las demandas que se manifiestan y exigen respuestas. Hay una
nocen el problema y manifiestan su intención de búsqueda.
marcada inquietud y respuestas semejantes respecto de la participación necesa-
En las escuelas estudiadas, según la mirada de docentes y directivos se
ria de los padres en el proyecto institucional. Sin apartarse de su objetivo espe-
visualiza al alumno como protagonista de /as situaciones de violencia en el
cífico, la educación, la escuela asume otras tareas como alimentación, asisten-
escenario particular y en algunos casos como "depositario" de la situación de
cia, contención socio-afectiva, lugar de escucha, demanda y atención de
violencia. Expresan que la violencia impacta en la tarea que hacen en forma
problemáticas que por fuera de ella impactan, como la desocupación, problemas
cotidiana y la relacionan con problemas familiares y estructurales (pobreza, de-
de salud, desnutrición, maltrato, violencia familiar. Sin embargo, en este asumir
sempleo, entre otras); se enuncian conflictos "de los alumnos", propios de la
aparecen expresiones y concepciones que deslizan ciertos preconceptos sobre
edad en cuanto a crecimiento, y en los ámbitos continentes o protectores don-
las familias y los sectores sociales a los que los niños pertenecen.
de desarrollan su vida cotidiana: la familia, el barrio, la comUnidad ... y se re-
La escuela, no exenta de contradicciones, se postula con un claro per-
fil de espacio con apertura a la demanda, con perspectiva de cambio, orien-
8. Entendemos por violencia: "Aquella que se manifiesta en la institución educativa pero que no
tiene que ver con ella como productora principal de la violencia. Elige el escenario escolar para
7. MONTESINOS, Paula: "Ensayos y Experiencias. Aproximaciones a ciertos 'conceptos en estallar pero tiene más que ver con los sujetos y sus problemáticas, sus contextos y condiciones
uso' sobre el fracaso escolar". Revista N° 43. Ed. Novedades Educativas. de vida". Lucía Garay: del Cuaderno de posgrado "Violencia en las escuelas", UNC, 2000.

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conocen limitaciones de la institución para abordar el problem9/. Específica- cuelas y acrecienta la demanda indiscriminada en múltiples direcciones que
mente observamos que la escuela no logra explicar los motivo# y las causas las escuelas hacen respecto de la violencia. La necesidad de abordar esta te-
de las condiciones de violencia en la institución. La ausencia/de explicación mática con los actores en las instituciones, aparece como el punto de parti-
de las causas estructurales de la violencia es un aspecto significativo para en- da para elaborar una estrategia de intervención inclusiva.
tender la violencia en la escuela. Y por otra parte el reconocimiento de la ne- La necesidad que plantea la demanda heterogénea de la escuela, hace re-
cesidad de ayuda se manifiesta de manera más que contundente. Surgen ade- ferencia al impacto de la crisis societal en lo familiar y su atravesamiento en lo
más demandas que se vinculan a la necesidad de conocimientos para tratar y escolar, escenarios donde se expresan necesidades que trascienden absoluta-
abordar la problemática de la violencia, y también para intervenir en las múl- mente a lo educativo, instalando problemas sociales en uno de los escasos es-
tiples tareas que se presentan en la escuela; la necesidad de atender los pro- cenarios que sigue siendo trinchera de algún derecho social. Alimentación, sa-
blemas sociales instalados en la escuela, ya mencionada anteriormente, se sig- lud, vestimenta, violencia, conflictos familiares, agresión entre alumnos, etc. son
nifica como una arista más de una expresión de violencia social, y la demanda solo algunas expresiones de la violencia. Por otro lado, el impacto de las políti-
va presentando la necesidad de mediar entre los problemas que los alumnos cas públicas (concursos, jubilaciones, etc.) en los escenarios particulares, y el
tienen y el desarrollo de la/las materias, tanto como poner límites, donde las deseo de construir propuestas de gestión que respondan a modelos organizacio-
sanciones no actúan como norma, como ley, y por ende no son reconocidas. nales cuyas dimensiones se relacionan con la flexibilidad, la tolerancia, la crea-
Todos los tipos y manifestaciones de la violencia: social, institucional, tividad, aparecen como una exigencia necesaria pero no suficiente para abordar
familiar, a través de lo físico, verbal, simbólico, etc., emergen de las deman- problemas sociales en la escuela. Las condiciones de trabajo están presentes en
das sociales y se busca respuestas ante la violencia en la escuela. la dificultad del cuerpo docente reconociendo no poder hacerse cargo de las pro-
Como manifestaciones frecuentes de violencia aparecen relatos que re- blemáticas sociales presentes en el escenario y responden además a las condi-
fieren a situaciones explícitas entre actores en el escenario escolar. Se ma- ciones de violencia social que viven los sujetos sociales.
nifiesta en la ausencia de un código o reglamento de convivencia, en la fal-
ta de criterios para evaluar las conductas de los alumnos, de pautas y Hacia una casuística de las demandas
acuerdos previos que permitan atender los conflictos y resolver los proble-
mas derivados de las conductas individuales. Complementario al análisis cualitativo de los casos hemos introducido en
En este campo, la intervención profesional nos remite a trabajar sobre nuestro estudio elementos derivados de la identificación de los contenidos de
las relaciones y saberes de los sujetos en el espacio particular, y la solici- las demandas de escuelas en 20 casos planteados en el período 2004 a la
tud de instauración de dispositivos que contengan la problemática presen- cátedra Trabajo Social V. En este grupo de escuelas se identifican problemas
te en el escenario escolar es lo que aparece como necesidad que subyace que emergen en el espacio educativo y que reconocen raíces sociales que es-
al motivo de demanda. tán en consonancia con lo analizado hasta el momento; por ejemplo, fracaso
Existe una distancia clara entre la oferta que el Ministerio de Educación brin- escolar. Estos problemas requieren nuevas miradas y una lectura al Trabajo So-
da para la atención de estos problemas a través de alternativas como los proyec- cial que permiten formular demandas de acción directa desde las escuelas.
tos específicos monitoreados desde Políticas Educativas, y la dinámica presente En ocasiones la escuela identifica el problema o el contexto del problema,
en los escenarios escolares: los talleres y el material teórico no son suficientes al pero señala no poder hacerse cargo de las respuestas. Sobre los 20 casos pre-
momento de hacer frente a las situaciones que se presentan en lo cotidiano. sentados en 2004, 9 manifiestan la necesidad de abordar situaciones de violen-
Nos interrogamos lo siguiente: si la familia y la escuela no están ope- cia institucional o problemas de convivencia institucional. Las solicitudes involu-
rando como continentes protectores, ldónde están los niños y jóvenes en- cran: asesorar, colaborar, ser incluidos en el programa para abordar el problema,
contrando ese marco de contención? contribuir a formular proyectos y/o atender el problema en la institución. Diversi-
La dispersión de aspectos y factores intervinientes es sin duda un aspec- dad de demandas ante un problema diverso como es la violencia en la escuela.
to que impacta respecto de la lectura acerca de cuáles son los factores que ''Atención de violencia y convivencia escolar, atendiendo a la necesi-
identifican los actores institucionales y que se relacionan con el problema. Es- dad de trabajar con alumnos con problemáticas de exclusión sociocultu-
te hecho dificulta las explicaciones de personal adulto responsable en las es- ral. Y desmembramiento institucional debido a jubilaciones."

182 183 UNIVERSIDlill DE ANTJ.OV.u J-.


BffiLIOTBCA CENTRAL
Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional. ..

Otro aspecto visualizado en estas demandas, es el recono~imiento de "Realizar un diagnóstico y posterior asesoramiento sobre la recono-
. que el equipo "se haga cargo" de los problemas sociales que ;impactan en cida situación de riesgo de fracaso social educativo o posible deserción
la institución. Problemas que han sido identificados y que señalan además por repitencia y sobreedad de /os alumnos ... "
la imposibilidad de la escuela para hacerse cargo, pero que plantean un ''Asesoramiento a docentes y alumnos en la realización de diagnóstico
fuerte vínculo con la problemática de la institución escuela, y frente a los institucional y comunitario profundo para conocer la realidad, para elaborar
cuales los docentes ven desbordadas sus capacidades, y piden ayuda, re- el PE!, para mejorar en las relaciones docentes/padres, y padres/niños, char-
conociendo además que no es sólo un problema de la escuela. las sobre temas como límites, maltrato, atención de la diversidad, y ¿cómo
''Abordar la problemática del fracaso escolar en su doble expresión: trabajar situaciones sociales ~n la escuela?"
por un lado, la repitencia, y por otro lado, el tema de la deserción." "En- En 8 de los 20 casos, se refieren a la necesidad particular de recibir
tendemos que el tema del fracaso es un tema de la escuela, pero no so- apoyo en orden al proyecto institucional: para evaluarlo, revisar, analizar la
lamente de la escuela ... Entonces el trabajo es con la comunidad; a no- coherencia, formularlo. La preocupación en torno al proyecto es una cons-
(
sotros nos resulta muy difícil el trabajo con /os padres ... " tante ligada además a la búsqueda de coherencia en la acción de la escue-
"Solicitamos intervención por malestar y conflicto de la institución la. En ocasiones ya identificado el problema, la búsqueda apunta a la for-
por asistencia de niños provenientes de villas circundantes con fami- mulación de proyectos acordes a las necesidades sociales identificadas.
lias que presentan las siguientes características: madres prostitutas, "Convocamos a evaluar las acciones que estamos realizando y ver si
familiares directos presos, padres desocupados, madres sostén de fa- son coherentes con /as dificultades que observamos y el proyecto educa-
milia, padres golpeadores." tivo institucional."
Estas demandas denotan el impacto y los obstáculos que se presentan "Revisión y evaluación de proyectos para mejorar el proceso educati-
en el interior de la escuela cuando junto a los alumnos y/o padres, o aún vo. Recurrimos nuevamente a Uds ... "
junto a los docentes, ingresan problemas sociales. ''Asesoramiento en formulación de proyectos: solidaridad y convivencia
Por otra parte, la necesidad de diagnosticar con otros actores sociales, tal escolar, inclusión de niños discapacitados, reformulación del PE/."
es el caso de la Universidad, emerge en cinco casos (todas escuelas con las Estas demandas señalan diversas cuestiones que nos permiten analizar
que no se había trabajado previamente). Los motivos del diagnóstico son di- las necesidades que se hacen presentes en las escuelas públicas del medio lo-
versos, involucran en algunos casos aspectos específicos como la dimensión cal, y por otra parte marcan fuertemente los impactos que el contexto social y
comunicacional en la escuela, o aluden a una necesidad diagnóstica general. político provocan en ellas. Se observa que las escuelas demandan por una pro-
"Solicitamos realizar diagnóstico institucional centrado en /os ruidos tipos pia condición que señala no solamente las dificultades de la escuela para abor-
de barreras o interferencias que produce el proceso comunicacional entre /os dar problemáticas sociales, sino además la condición de "vulnerabilidad" en la
actores de nuestra escuela, identificarlos para poder operar sobre e//os." que se encuentra "ya cercada" por problemas sociales de corte estructural.
Hay demandas que expresan la necesidad de actualizaciones diagnós-
ticas, en casos con experiencia previa con la Cátedra, y donde el diagnós-
tico involucra la necesidad de revisar proyectos en cursq, ligados nuevamen- 5. Conclusiones
te a problemas de violencia y/o cor.vivencia. Esto muestra además la
necesidad de explicar, revisar, analizar nuevamente problemas instalados Evidentemente, las necesidades presentes en el escenario escolar están
desde hace tiempo en la escuela. atravesadas por dimensiones significativas que dan forma y particularidad a
"Se solicita actualización del diagnóstico institucional realizado en cada una de ellas, y se vinculan a las trayectorias escolares, el marco que pre-
2002; revisión o evaluación de proyectos y proyecto de convivencia." senta la crisis societal (especialmente la que atravesó al país durante
Aparecen además necesidades diagnósticas ligadas al conocimiento 2001/2002 y cuyo impacto se profundiza en los escenarios actuales, involu-
específico y/o reconocimiento de los problemas sociales. Esta demanda, crando a la comunidad educativa en su totalidad), la responsabilidad institu-
cuando aparece resuelta, es la que reconoce la necesidad de que "alguien cional, la posibilidad de visualización de problemas de violencia-convivencia,
que no es parte de la escuela se haga cargo de ciertos problemas sociales".· la redefinición de proyectos, y la escasa capacidad estructural para abordarlas.

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Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional ...

Estas dimensiones tal vez plantean la posibilidad de que existan hoy deman- específicamente el de la integración, refleja la necesidad de evaluar, revisar,
das de intervención al Trabajo Social que se vinculan a problem~ticas relacio- producir ajustes a fin de operar desde una política institucional que sea
nadas no sólo con esas dimensiones, sino además y especialllii/ente aquellas comprendida por todos los miembros y con la cual se viabilicen las metas,
que hacen necesaria la comprensión de aspectos de la dinámica social presen- objetivos ypropósitos del proyecto poniendo en juego capacidades y recur-
te en la escuela. En este sentido son significativas las necesidades que vincu- sos disponibles y el desarrollo de vías alternativas para generar aquellos que
lan problemas sociales complejos -como la violencia- y una búsqueda de sean necesarios para las estrategias programadas.
respuestas desde el escenario escolar a esos problemas. Los nuevos paradigmas educativos, por otra parte, que atienden a la di-
Se reconocen en el ámbito de las escuelas públicas analizadas, proyectos versidad desde la perspectiva de la integración, se enfrentan a un contexto de
educativos integrales, que definen estrategias en reacción atenta a prioridades )
crisis, inestabilidad laboral, precariedad económica, valores controvertidos re-
socio-pedagógicas y relacionadas a situaciones de malestar y conflicto provoca- ñidos con la justicia, la solidaridad y la inclusión social. Pareciera que en un
das por los atravesamientos mencionados de la realidad social presente en el es- contexto de exclusión social se torna sumamente complejo sostener el desarro-
pacio institucional. Frente a la complejidad de los problemas, se identifican obs- llo de políticas integradoras en lo social en instituciones públicas educativas.
táculos vinculados a necesidades de: capacitación en temas referidos a lo social; La situación económica, laboral y hasta emocional de las familias de
espacios curriculares para el tratamiento de las problemáticas; revisar reglamen- los niños, adolescentes, jóvenes y adultos con posibilidades reales de inte-
taciones y normativa que no responden al contexto conflictivo en el que se desa- gración, dificulta asumir el compromiso de acompañar el proceso y mante-
rrolla la cotidianidad (normas y redefinición de tareas a contraturno, responsabi- ner una relación fluida con las escuelas. Las tensiones que se viven al inte-
lidades diferenciadas de la tarea docente, etc.). rior de las dinámicas institucionales, por la sobredemanda, incompatible
Con relación a los casos analizados, recuperamos en estas conclusiones al- con la función pedagógica (como administrar medicamentos, gestionar la
gunos aspectos significativos. En primera instancia queremos señalar q'ue en los compra de elementos para el tratamiento de dificultades, gestionar recur-
diez casos analizados, la demanda plantea una intención de búsqueda por par- sos económicos para familias carenciadas, etc.) exige el desempeño de
te de los actores involucrados, que implica además un primer reconocimiento múltiples funciones, delegadas tanto por el poder político como por los pa-
de problemas que impactan en el escenario escolar y más específicamente en dres, que fragmentan por momentos la capacidad de la organzación para
su dinámica. Esta búsqueda señala además la objetivación de limitaciones de dar respuestas en su misión principal. Sin embargo, la escuela, institución
la escuela para la resolución de problemas sociales. Evidentemente, los cam- pedagógica por excelencia, responde a las demandas sociales, aunque es-
bios producidos en ese escenario social y educativo, sobre todo en los últimos to genera malestar en la dinámica cotidiana, y pone en riesgo la concreción
tiempos, permite visualizar contradicciones entre aspectos centrales tales como de los objetivos del proyecto institucional integrador.
el objetivo del proyecto institucional, la demanda formulada y las condiciones Los límites que los diferentes actores reconocen en la resolución del
estructurales, respecto de las aspiraciones de funcionamiento institucional de- proyecto institucional, se vinculan a: 1) El orden del conocimiento para tra-
mocrático en la escuela. Pareciera que la necesidad de instalar dispositivos de- tar y abordar la problemática de la violenCia y para intervenir en las múlti-
mocráticos que flexibilicen las relaciones sociales en la escuela, y que promue- ples tareas (administrativas y pedagógicas) que se presentan en la escuela.
van efectivamente la participación y faciliten una gestión ionovadora, abierta al 2) Dificultades para procesar en la dinámica escolar los problemas sociales
cambio, es un elemento que gravita hoy entre las posibles respuestas ante la instalados en la escuela, como: alimentación, vestimenta, medicación, de-
problemática social en la escuela, y que habrá que intentar desarrollar. socupación. 3) Obstáculos de la estructura institucional para mediar entre
Observamos además una marcada necesidad de fortalecimiento y re- los problemas que los alumnos tienen y el desarrollo de la/las materias. 4)
forzamiento del proyecto institucional y su centramiento en aspectos peda- Para poner límites, reconociendo que hay complejidad en el tema, cuando
gógicos. La crisis instalada en el ámbito familiar -especialmente en los las sanciones no actúan como norma, como ley.
sectores de pobreza en sus diversas versiones- impacta indefectiblemen- El abordaje de las relaciones y la instauración de modelos que contengan
te en la organización escuela. Dimensión que está requiriendo una estruc- las violencias cotidianas presentes en el escenario escolar aparece como nece-
tura flexible, democrática y abierta al cambio y a la evaluación. La dimen- sidad que subyace al motivo de demanda. Se manifiesta además la ausencia
sión referida al proyecto institucional en que se sustenta la organización, de un código o reglamento de convivencia, la falta de criterios para evaluar las

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Reconstruyendo lo social Necesidades que plantean las demandas de intervención institucional ...

conductas de los alumnos, pautas y acuerdos previos que permitan;atender los


Bibliografía
conflictos y resolver los problemas derivados de las conductas in<;lividuales.
Hay una distancia entre la oferta que el Ministerio de Educación brinda pa-
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ra asumir este tipo de intervención que se inscribe en la dimensión abarcativa KRMPOTIC, C. (1999): El Concepto de Necesidad y Políticas de Bienestar.
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. ciplina en una perspectiva que aborde y dé cuenta de la cpmplejidad con que LOUREAU, R. (1996): El análisis Institucional. Amorrortu .
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Para el Trabajo Social es un desafío más en el proceso de elaboración de es-
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lo asistencial, la oportunidad de generar/provocar procesos de cambio que pro-
VERÓN, D.; ROTONDI, G. (2002): Base de datos sobre demandas recibidas en
muevan la participación y el involucramiento de los sujetos demandantes.
la cátedra de Trabajo Social V, ETS, UNC.
La institucionalización de dispositivos democráticos que flexibilicen las di- RATERO, Carina: ••Ensayos y Experiencias. El fracaso de la escuela en su •para
námicas, que den apertura a las estructuras organizativas, y que favorezcan la todos"'. Revista N° 42. Ed. Novedades Educativas.
horizontalidad de las relaciones, no es un oficio nuevo del Trabajo Social, es ROTONDI, G. (2004): .,Tres conceptos fundamentales para intervención insti-
un imperativo ético de la profesión que está presente en todo su accionar. tucional: malestar, conflicto y crisis". Ficha de cátedra.

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Reconstruyendo lo social

"La Universidad Escucha a las Escuelas". Trabajo realizado en el marc;:o de la cáte- lndice
dra de Trabajo Social V, Escuela de Trabajo Social, UNC. 14 y 15'de agosto, de
2003. Revista ConCiencia Social No 5. Escuela de Trabajo Social. UNC.
SORIA, X. (2003): "La auto-evaluación institucional como instrumento de forma-
ción". Ponencia presentada en el Simposium "Estrategias de formación para el
cambio organizacional". Universidad Autónoma de Barcelona, 2003.

Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
Capítulo l. La investigación en el campo del Trabajo Social 9
Nora Aquín
Capítulo 2. Investigación e intervención en Trabajo Social:
revisando supuestos e identificando nuevos desafíos . . . . . . . . . 21
Patricia Acevedo
Capítulo 3. Regulando a los pobres:
el workfare y los derechos sociales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 37
Nora Britos y otros
Capítulo 4. Trabajo, mujeres y subjetividad: un modo
de implementación del programa Jefes/as de Hogar. . . . . . . . . . 65
María Inés Peralta y otros
Capítulo 5. Reconstruyendo a un actor omitido:
las representaciones sobre salud-enfermedad de los
varones padres que concurren al sistema sanitario formal . . . . . . 79
María Elena Flores y otros
Capítulo 6. Abuso sexual infantil ...................... 103
Eduardo Orto/anís y otros
Capítulo 7. Recurrencias y divergencias en los argumentos
que expresan a los padres y/o responsables de niños/as
expuestos a situaciones de maltrato físico ................ 131
Patricia Ace vedo y otros
Capítulo 8. La familia dice su palabra ................... 149
Graciela Fredianelli y otros
Capítulo 9. Necesidades que plantean las demandas
de intervención institucional en escuelas de Trabajo Social ..... 171
Gabrie!a Rotondi y otros

190
EDITORIAL

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Pela. de Buenos Aires -Argentina - Cel.: 16-4086-4059
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F-3030-001 V: 02

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BffiLIOTECA CENTRAL

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