Está en la página 1de 8
yn motive de la “Reuni6n técnica consultva sobre conservacién de mon C uerdo con las pliticas con ef arquitecto y arquedlogo Augusto Mol Terminologia — S“ceece= en materia a ‘ocasin, para tener cabida en una ck las mesas del congyeso. Por consi de conservacién del guiente en aguel entonces pensé patrimonio cultural forma sinttica, algunas pre embargo, para aplicar adecua- de la terminologia general, elaborada Berio, 1974 el pattimonio cultural asociéndolos en mi de quince grupas. Cabo sear que en aquel pero seis afos despucs la Universidad Lava de Québec en Canad, lev a cabo un gran Congreso Internacional, grande por el REM complojo y se ha prestado a francés, de Conserition,réhabilitation EU eee eee contusiones, por reflejar diversos recyclage. Para esa ocasién elaboré un texto EEE objetivos y politicas hacia ose sobre ov tema pao me refer, ante todo, al PME patrimonio, aposar de acuerdos termina del muy woncwre sparc 4a Cy CR mmE establecidos a nivel internacional. ncluido en el mismo titulo del-congreso. Ree AEM Creo interesante analizar y tratar de (Diaz-errio, 1900). Mas adelante se fue formas de trabajo. El proceso de [aa nan xtendiendo ef uso de términos como ee ESE posible, los términos mds usuales en viilizacion, veut OLRM esta materia, rescate que no consideré en el tabajo de 1974. Fst texto de 1974 fue incluido durante vatios aos entre los textos bisicns del curso Se EAM and produced some confutions i de Conservacién Arquitectonica, del Centro Go EEE becouse it reflects several objetives a URIS and policies to that patrimony, in yicacte en 1984 por ly bacoliad dh Ne LCIEEE spite of agrcements internationaly —yquitectura dela unt, Nos despues vo MLSE stablished. | think its interesting to lata el tema con motivo del seminaria DER analize and try to define, inthe sabre. lorminologia en fa Kostauracicin, TELLERS simplest possible way, the more anizado por el Consejo del Centro Cea usual terms in this issue. Puebla en 1996. Por otra parte, la tesis ce Augusto Malina yan forma de paiblcacidn dl INAH (Molina 1975) represeris un adelanta de gran im portancia en este campo patticula, que ya con anierioridadl habiamos considerado. como desprovislo de furdamentos teéricos solids, segtin lo demostraban numerosas interenciones en nuestra patrimania culti- ral prehispnico a lo laxgo de todo el siglo xx (Lorenzo, 1971). pesar de varios interesan- les trabajos (Shavelzon, 1982) y tess relativas a la conservacién de lo que entendemos Camo patrimonio arqueolégica (Ruiz, 1999) iin vemos que se manifesta una notable Confusidn en los tgmninos y conceptos utili- 2ados en la conservacidn del pattimonio construido en general y-no solamente en materia de monumentos prehispanices. Con el paso dl tiempo es posible com. probar que las confusiones que se adver- Tiana finales de los sesenta y en los prime rosarios dela década de los setenta, es decir, ppaco despaiés de formularse In Carta de Venecia, se han subsanado en ciertos casos, Epocas, ambitos y en algunos centros formativas al menos temporalmente, pera fen forma general parece que estas confusiones ep no S60 se han mante ido sino que se han inerementado, no. solo en dmbitas enerales sino ™ hb Db Pe ea en cen medios que entendemos como especial- zac (Diaz-Betrio, 1999), Por lo tanto creo {que sera Gl plantear nucvamente el proble- ma de la terminologia en este campo, par tiendo como base del texto elaborada ini cialmente en 1974, EI primer conflcto surge al manejar los dos términos aparentemente mis amplios y que también parecen contadictorios: com- seniaciOn y restauracién. Sin embargo, en rumerasas ocasiones hemos sostenide que ambos términos implican ung misma actcuit Yyson semejantes en su objetivo; ya que pue- do afirrarse que la restauracién es el ease limite de la conservacidn y nos lleva 2 inter venir fisicamente en los objetas culturales Puede decirse también que la eonservacién ‘es una restauraciGn preventiva, como activi dad tendiente a evitae Ia intervenciéin tsica en el abjeto cultural, con el fin de conservar lo, (Diaz- Berri, 1976) Lo anterior se expresa claramente en la Carta cle Venecia, tantas veces citada y pooas ‘ers leida con euicado, cuando en ef aticulo 3, bajo el inciso Objetivo nos dice La conservacin y la estauracion dle mo- rhumenics tienen como objetivo sahaguae dr tanto la obra de arte como el testimo- no histien, Es decir, dos actividades con un mismo ‘abjetivo (Unesco, 1964), Siguiendl la similitud frecuentemente evocada con la medicina, sabemos que la cinugia es un recurso extrema ¥ entendemos ficilmente que el objetivo de la intervencibn quitirgiea es el de salva- uordar, mantener y prolongar la vida del paciente, mismo abjetive de la propia medicina. Con la misma facildad podlemos tentender que la restaaracisn seri para la ‘conservaciéin, como la ciugla ko es pparalamedicina; una parte o rama especial por su forma material de verificarse y que participa de los mismos abjetivos, principios ‘generales y fundamentos éticos (Diaz-Bertio, 1973a. Entendiendo ast ambos términos, y aunque pueda parecer igual, el uso de los do puesto que compar ten elmismo objetivo, situar el término primer lugar por implicar un nivel mis general que en la propia Carta de Venecia encontes mos claramente expresada: “La conserva ‘ida implica una actividad permanente” (kr 48) mientras que “La restauracién es una ope 1." Inet. 9®) (Unesco, racién excepcion 1968)" Partiendo de otra enfoque, es indudable {que ambas-medicina ycitugia-tienen como 10 restablecer la salud (0 ef maximo grado de salud posible, segin cada pacien te) y ello lleva implicto el concepto de res taurar, Cada una segiin sus normas restaura la salud o el funcionamiento de un organis: imo. Ambas conservan la vida y restablecen 0 resauran la salud, pero ninguna de las dos restablece o restaura la vida: no reviven, ni resucitan, ni reconstruyen, Uilizando otras palabras, podemos afc mar que no puede voerse atrs en el tem ppo teal -de les hombres nil de tos monumentos~ y no es posible pensar en revi‘, resuctaro ro- 44 ceonstruir organismas producto del tiempo y caracterizados sustancialmente por pertenece al pasado y al futuro, no a nexo- tros. Oe ahi que la similitud, apa rentemente lejana entre la sud huma objet ra y los bienes culturales, se aproxima tanto fen su eseneia, como ya se ha manifestado en dliversos acuerdos © convenciones intemaci rales (Unesco, La Haya, Ginebra, Caur Roja, tee. Nuestros derechos sobre lo que no nos peertenece deben pues ser limitados, al mis ‘mo tiempo que nuesias obligaciones ser las de conserva y, en caso necesario, resaurar o patrimonio que transtoriamente heredamns y tebemos transmit “con toda a riqueza de su autenticidad” (Unesco, 1964) autemlicidad {que nosotros no podemos conferir puesto que procede del pasado, y que a toda costa lobe mantenerse para no empabrecero fal sificar este patrimonio comin de generacio res pasadas, actuals y fuluras, (Diaz-Berro, 2001) CConseRVACION. La conservacién com: renders entonces, un canjunto de acta hades destinadas a salvaguardar, mantener y prolongae ln permaneneia de los objetos cut turales para transinils af fatero. ‘Con base en la Convencidn de la Unesco de. 1972 (Unesco, 1983), pademos citar las actividades que forman este conjunto: fen tiicacion, catalogacion, protecctén (isica & legab viglancia v restauracin, Normalmente no surgen dudas en lo que se refiee al uso de: los Kérminas identifica itn, catalogacién, proseccién y vigilancia, que parecen simples y desprovistos de inter- Integyacin del nuevo edifici del Baneo de México, or, eae de mayo Integractin de nuevos elementos de soporte, Trabajos de pretaciones contlctvas, pero ya en el tere ro de su aplicacién pueden causar tantos 0 mas dafios que la restauraci6n, aunque no. sea mis que por omisin: es decir, no vigil, ‘no proteger, no catalogary no identificar. Co rnocemos ademas diversos textos legales de pseudo proteecién que favorecen la destruc: in, vigilantes que despojan a los monumen: tos en lugar de conservaros, y graves errores fen materia de catakagacién. Sin embargo, mitindonos por ahora a la terminologia, la aridad de estos términos no parece estar en ‘duda; las dudas suelen surgi al toca el tema, de La restauracion RESTAURACION. Entendiendo ala restau racién como una operacién 0 ama espe- cial de conservacidn, podemos definirla como; un conjanto de actividades u opera ciones que se realizan fsicamente sobre los bjetos culturales con el fin de sali darles, mantenerlos y profongar su perma- rnencia para transmititos af futuro. Las de mis actividades 0 ramas de la. conservacién Liberaciin de elementos del tempo primitive. ya enumeradas mas arriba, no se realizan necesariamente sobre el propio objeto, Seria posible recordar otras dfiniciones de restau zaci6n, pero de la misma for sma que seria insuficiente ce ccurcir a una definicién de 1840 para define a la cirugia ahora 0 en los afios sese setenta del siglo x, las defn cones de Viollet-le-Duc o de John Ruskin deben tomarse fen cuenta solamente como datos hstércos,independien temente de su interés concep- tual. (Villagrin, 1966) La delinicion de Cesare Brandl, contemporinea de | Carta de Venecia y general- 1, aun siendo ‘mas explicita, Corresponde completamente con la frase propuesta, si aceptames que la doble instancia 0 polatidad historico-estética quedan in. uid en eb concepto de ab: eto cattralo bien cultaral te ‘minos también universalmente aceptados: La restauracion constituye «el momento metodol6gico del reconocimiento de la ‘obra de arte en su consis- mente aceptad tencia fica y en st dable polaridad esteticorhistorica ‘on objeto de transmitila al futuro. (Brandi, 1990) Tadicionalmente se han vende, mencionando ‘operaciones ce caricter divers ealizadas sobre los bienes culturales -operaciones de restauracion por lo tanto- y que se han 1966 « 1990 denominado, desde la época de Camillo Boito, zpos de intervencién. Ain autor, legs a enlistar hasta once tipos (Perogall, 1955) pewo en la Carta de Venecia encontramos claramente cuatro. Seria posible hacer una larga enumeracién de casos pero es muy posible reducie y asimilar las distintas f9peraciones a los cuatro tipas aceptaddos en el texto de Venecia, (Diaz-Berrio, 1976) Por ejemplo, las tamadas restauracicn le aos de guerra 0 restauracion de anteriores restauraciones(Perogali, 1955) no deben to- ‘marse en cuenia como fipos de intervencién puesto que se refieren a las causas de los da fios 0 los deterioros por restaurar y no a las ccaracteristicas de la propia intervencisn. Si aceptiramos los anteriores tipos, igualmente podria hablarse de restauracion por darios siamicos, o por inundciones, © por cada det ocho, etcétera, Por olea parte, la restauracin urbana 0 la restauracton arguueoligica pate ‘con aceplables como temas de estudio, de trabajo 0 capitulos de un libro ~como el de Perogall- pero seria posible elaborae una li taiinterminable de casos equivalentes: restau zaciin de cerimica, restauracion de escultu ras, restauracion de puontes, restauracin de ‘ortiicaciones, etestera. Son evidentes as di ferencias de tratamientos para los distintos objetos culturales, pero el concepio de res ‘auracién y los tos de intervencién no pue- ‘den depender y variar con cada tipo de abje to por restaurar Ya que hemos adquirdo el concept de bien cultural, para ineluir en él la miniatura y «el conjunto urbano, la zona arqueoligicay la vasija la obra arqitect6nica y la pinta mu ral o de caballete, seria inal y excesivamente laboriaso inventar una restauracién diferente para cada bien cutoral con una filosofia ‘una terminologia clferentes para cada clase de objeto, 0 cada caso de deterioro. (Diaz Renilizactn del Palacio de los Papas en Avignon, Franca, ahora Centro cufturaly de comeresos Gestbulo} sala de rewsiones (baie) Berti, 1968a). En resumen, si tratamos de relerinos simplemente a las caractertsticas de las intervenciones en simismas, yen la forma mis general posible, egamos a los cuato ti pos aceptaddosy establecidos en Venecia en 1963, vilidos hasta la fecha: Ciberactén, Consolidacisn, Reintegracion e Integracion. Seria posible defini, en el modo ms general posible, estos cuatro tipos de intervencin f- sicaen objets culturales, esencialmente hist cos y artistic, dela forma siguiente: Lunrsaci6n. Supresion dle elementos age ‘gados sin valor cultural o natural que afecten a Ta consewacién o impidan el conocimiento del objeto, Consounnciin. Invoduceidn de elemen tos que aseguren la conservacin del objeto. REINTEGRACION. Resltucin, en su sitio or- tinal, de partes desmembradas del abjero, para asegurar st: conservacién, INIEGRACION. Aportacién de elemer laramente nuevos y visbles, para asewy Ia conservaciin del obj Seria posible inclur mis palabras en la de finicion de cada uno de estos cuatro términos pero en varios anticulos deka propia Cana de Yenecia se jan condiciones y limites bastante latos para estos tipos de intervencidn, sn esta blecer fo que podemos llamar una definicion de cada uno. Aqui sin embargo, watamos de precisa los txminos en la fox eas sintéica posible para su aplicacién general, Adicio rnalmente parece convenienteapaaniar admis algunas preciones sobre axes términas que suelen sarse en esta materia elas Papas, Sate de renniones RecomPosicion. Debemos sefalar que cen el caso de la reintegracin se utiliza tary bign en el texto dela Carta el témina recom posicion, con el claro sentido de restuci6n 0 de recolocacion de partes en sus lugares or: sinales nasties y no con el sentid de nue- ‘a composicion. Aun siendo equivalentes es minos consideramos misadecuado rmanejar restiucion © recolocacion para. ev tar la posible implicacién de creatividad 0 aportacién nueva que traeria la interpreta- én de mievar composicin RePOSICION ¥ RESTAMLECIMMENTO. Puede aceplarse el termina reposicion como equi valente alos tres anteriores (restitucin, reco- lacacién y recomposicién) en cuanto tenga cl sentido de colocar en su posicion anterior ‘© volver a poner un elemento en su lugar original, Sucede, sin embargo, que se aplica a veces este téemino con of sentide de sust tucin 0 cambio de un elemento por ott. En este caso no puede hablarse de reitegra €i6n ya que por tratarse de elementos nue nos en tuna operaciéin que percene ce al étea de la integracién, Por otta paste, zestablecimiento puede entenclerse en for rma semejante a reposicion, tanto en su sen tido de resttucién, que nos lleva ala reinte -gracién como en el de sustitucid, que Nos Conduce ala inegracién, REPARACION. Es equivalente a restauraciéin fen cuanto implica una operacién que se rea liza fiscanmerte sobre un objeto fcuteral con objeto de conservarlo, pero sucede que se aplica a cualquier objeto, sea cultural 0 no. Brandi, al establecer la dstincion entre obje tos culturales (artistic e histricos) y objetos utiltarios, precisa que mientras reparacion puede 43 aplcarse a cualquier objeto z elidemine rsteracionse sp. L—— 8 a Gnicamente a los objetos 3 caracteristicos reconocidos ; como bienes cultures, obs i tisticase histricas. (Brandl, 1990) Conviene sefalar que el tmino separ cid tiene una signficacion importante de ‘earicterhistérico especialmente en nuestto idioma, ya quees el término que Torres Babs tutlizé en Espana, para oponedo al de res fauracion en acepcién expuesta por Viollet-le-Duc y en la forma entendida por Lampécez y sus seguidores, (Torres Balbi 1931) La concepcin de la reparacién de Torres Basis se avemeja mis en realidad ala de restauracién, expuestasucesivamente tam bien por Boito, Giovannoni, Brandi, Pane, Ceschi, Philippot, Cazzola, y que se cen lostextos de Atenas, le Venecia, del Con seja Internacional de Monumentos y Sitios, por sussigasen inglés (coMos)y dela Unese hasta ahora... Philippot, 1973) RIrsTRUCTURACION. [ste términ9, que pue- de entenderse como dotar de una nueva es tructura, se ha utlizado a. veces en el caso especifico de la arquitectura para referise a la estabilidad fica del objeto y a su est ‘a portante. Creemos que este aspecto queda incluido en la consolidacin, x ‘mino mis amplio coma to ae in lervencién, Por otra pate, los bie res culturales poseen en general tas estructuras ademas de la que, ‘como soporte, asegura la etabiidad y agin en el caso de la arquitectura os eerimos normalmente aestuc tras formales, espaciales, cromé: ticas, luminosas, numéricas, geo- metias etcetera. Elaspecto de la estabilidad se li rita a una de las com ponentes de diversos J dienes culturales, mientras que los tée turacoin, se utilizar en foerma mucho mas amplia para cualquier ‘actividad humana como la econo: fa, la valida, la habitacisn, et (Diaz-Berrio, 1969) REANIMMACION Y REVITALIZACION, recientemente al reerise especial mente a elementos arquitectni ndonadios, des «0s y urbanos abs habitadlos o desp © vida y mis se reieren por lo ta de la pobla laciones que alas condiciones fsicas de los bie toa las condicios «in, usuarios y hal ‘es cultures inmuebles, No: 1a por lo tanto de operaciones 0 actividades de sestauracion, sino mis bien de conservacidn que pueden llevar consigo, en ocasior nes, intervencioneslisicas 0 restau racionesde ls divesos tipos men cionados. Es posible que al tratarse de imtervenciones destinadas a dar nueva activi dad, dnima o vida mediante estilo finan ietos, disposiciones legales, faclidades de acceso, etcétera- ales usuarios © ala pobla- cn, se legue mis frecuentemente a opera cones de integracién al aportar nuevos ele- ‘mentos para ls nuevas actividades. Como to de restauraciines evidentemente imposible su aplicacién a elementos arqueol6gicos en el sentido de volver a dar dina 0 vida actual a 505 objtos. ADAPTACION, ADECUACION ¥ ACON- DICIONMENTO. Términos ullizados prictica ‘mente en forma semejante a los tres anterior Reconstruci res y que serian igualmente, en caso de intr. venir ficamente en ls bienes cultural, ope: raciones de integracién. Six embargo, con res ppecto a los anteriores, no llevan implicta la componente de diva vide que trasciende a lo meramente fsico y uiilitario y es compo. rente esencal de los bienes culturales. Siguien do et planteamiento de Brandi podria stuarse fen ef mismo plano que la reparacién, aplica ble a cualquier otro objeto y no s6lo a los ‘objetos culturales, levarfa implicito un en foque inadecuado si predominan en esta ope- raciones los interesesutltrios sobre ls cult rales, sobre todo cuando los tres términos implican notoriamente la idea de cambio 0 modifcacién, (Diaz Berio, 1968) Se entiende que los tres términos pue- den refertsea labores habituales en elemen 105 arquiteet6nicos o urbanos, incluyendo a los de reconocido valor cultural, pero siem: pre que se reconozea y se anteponga esta importancia cultural. Por consiguiente no cconsideramos adecuado el uso generaliza del "Palacio de las maripasas” (Ouetzalpapalot) en Teothuacan. (Antes) do de estos términas y menos ain st aplic cidn a elementos arqueol6gicos, si contame con tétminos mas claros y que implican en. menor grado Ia idea de’ cambio, como had Inaciéno rehabititacion RENABIETACION y HABLTACION, EL término rehabiltacién ha ido adquiriendo cad mayor vigen a hastafigurarformalmente ‘uno de los aspects fundamentales de la conservacion y en el texto de la Convencidin de la Unesco de 1972 susttuye preticamente a t6- rmino restauracion, Puede equip rarse al ino. reparacion pot aplicarse a cualquier objeto, no s6lo a los objetos culturales, si guiendo el plante Brandi, pero lleva implicita una miento de ‘componente funcional que permite establecer la equivalen da con el volver a poner en fun ptienda las palabras de Brand lo que levaria a su aplicacién pecialmente en el campo de rquitectura y el urbanism, (Brandl, 1990) El término rehabilitacién puede también considerarse implicar el establecimiento di tuna gama mayor de posbilida des funcionales, ya que no sélo embargo, al igual que en el caso de la reanimacién y la revite izacién, no portemos aplicar el no volver a poner en fu cionarmiento pata el caso de el mentos arqueolsy inicos actividades 0 funciones de una caltura ya desapacecida, Mobi: tacidn sin embargo, al entenderse 0. prehis ‘come poner en fancionamiento, implica actividades y aportacio: res con menor incidencia fsica, modifica ciones 0 cambios que los términos adapta- cién, adecuacién 0 acondicionamiento. La habiltacion ~poner en funcionamiento~ y fo ya la rehabifzacion volver a poner en funcionamiento~ puede aplicarse a oper Ciones y actividades actuales en zonas arqueo- légicas © conjuntos de arquitectura orehispinica y especialmente sus entornos, ‘como apoyo para la consenacién, el canoci miento, ka visita y el esto de estos inmucbles, coulturales, por supuesto, pero no para su ex. plotaciin turtstica 0 comercial, (Diaz-Bertio, 2001) PUESTA £N VALOR, VALORIZACION ¥ REVA- LonZAciON. La expresin puesta en valor no Ulebe tomarse en consideracion, en primer lugar por tratarse de-un galicismo. mise: en valeur, por implicar aspectos mercado- ‘6éenicos -posicién Zen funcidn de oferta y ‘demandat- ajenos ala sustancia de los bie nes cultuales,y por cilimo parece expresar algo incomplet... pest den donde... Si entendemas que no se trata de poner alto cullen un mercado de alors, camo objeto de uso, consumo 0 explotacién, ‘er valor. en sino de apreciaro incremenia ss valores pro ios, convenclia usar ~en es pafiol- los términos valoriza ‘idn y revalorizacion, En tal e380, las acciones se dligian sobie todo a la poblacion, al pilblico en general o alos usu tios, en forma pedagigica y de para la ceanseracién de fos objeto dliusi6n, come apoy Con of mismo fin de conser. ‘ar y para apoyar una mejor 0 ‘mayor apreciacién de! valor cul tal de esos objetos, se puree legaa intervene fsiearente en els, relzanclo operaciones de resauracion de cualquiera de los cuatro tpos ya seals. Estas ‘operaciones y activdacles pue den realizase en cualquier aby jeto cultural, ineluyendo a los elementos arqueologicos prehispsinieos RewODHACION. Se trata de ‘atta expeesién que no debe aeplase ni tomarse en con deracién en materia de conser acion de bienes cutuales, por ser un elaro-anglicismo re ‘model-y se puso de moda api. carla, desde ya algunos aos, a elementos arquiteténicos y ur hhanos en forma inadecuada © entendemos por ‘remodel el cambiae © dar una nueva for- indiscriminada. Si ma o volumen envalvente, manejamos un téimino aplicable a lo superficial y cscultérco pero insufciente 0 incompleto para lo arquitetéaico y lo urbane que con: tienen elementos esenciales mis alls de la forma oe! volumen envolvente. Independien- temente de ee cae, restingido a una parte supericial de las formas arquitecnicas 0 ur bans, no puede admitrse su aplicacion a ‘objetoscaurales~sustancialmente histricos Yestéicos-, 2s cuales no pademos cambiar ‘dir una nueva forma sin alteratlos 0 dest los, tritese de escultura, arquitectura © utba ro de culquier época, Sientendemos que no se trata de interve- ir madifeando la envabwente formal de los Recomsiruccin del "Palacio ce as mariposas” (Que! ‘bjetes, sno que hacemos referencia de ma neta mas general, a realizar un nuevo modelo © cambiar ef modelo actual de cualier ob jeto, tampaco es aceptable realizar ese cam: bio © avevo modelo con los componentes fsicas de un objeto cukural, sustancialmente historico y estético: no podemos modificar la historia nila estética de objetos del pasado. INNOVACION ¥ RENOVACION, Si con novacién hacemos referencia a operaciones fisicas que aporten elementos nuevos para la conservacién de un objeto cultural, debe: bordinadlos al objeto por conserva, realizan do asi una operacién de integracién. Si con JInnovaci6n 0 renovacién nos teiesimos a al ‘guna operacién fisica para hacer nuevo, ha cor de nuevo moditicar un objeto cultural (historico y estético), caemos en lo inadmisi- bile; por este motivo se ha rechazado el uso del término renovacion, y la acepcién de operaciones de jnmovacién admisibles, pue dlen expresarse mas adecuadamente como ‘operaciones de integracién. RECONSTRUCCION. Se sefialé ya en un principio Ia imposibilidad de hacer una nue- va construccién de un objeto producto de tun tiempo anterior, lo que seria equivalente una renovacisn, Si existe la construccién anterior, como unidad o en partes, y trata- mos de conservarla pademos reunie partes alpapatot, dlispersas y al stuarlas en su lugar haremos una reimegracién, Si se requiere inwroducir ‘un nuevo elemento haremos una integracion, pero no podemos pensar en agregar partes Antiguas que parezcan nuevas o partes nue vas que parezcan antiguas. Caeriamos en la fabsificacién, (Brandi, 1990 Si el objeto 0 construccién anterior ya rho existe como unidad © en partes, no po demos ya hablar de conservacisn ni de res ‘auracion de lo inexistente....y menos de {querer reconstruirtsicamente en este tiempo tin objeto que pretenda ser de otro tiem: en Teotihuacan, despuis de ls trabajos de 1964 po (Lorenzo, 1971), Consideramos por lo tanto evidente la necesidadl de evitar el uso de este término y mis adn la ejecucién de ope: raciones de este género en el campo de los bienes culturales, especialmente en el dea de lo prehispainico, (Molina, 1975) RECICLAIE. Ante el uso de este téemino fen mater de conservacién del patrimonio cultural, es necesario expresar ciertas reser vas. En primer lugar, el contenid del teem ro rehabittacién parece ampliamente st Genie paraindluirlo que pueda estar comprendio en a idea del rece. En los documentes de los limes aes, internacionalmente aceptados ~y me refiero a la Unesco que sirven de base para nuestro trabajo, vemos que apare- ce con mayor frecuencia el término rehabi- ‘Heacién que Mega incluso a sustituir en o¢a: dle reseauracién, mienteas que (Unesco, 1983) En segundo lugar, debemos admitir que lizamos una cantidad rminos que pueden, in fen este campo ya considerable de luso, llevar tecentre el piibica en ge imismas especialistas, como eral, sino entre los ase dijo in astante cialmente, Creo que debemos ser ceuidadosos para adoptar en la terminolo: fa de muestra trabajo téeminos nuevos 0 tomados de otras dsciplinas, No se trata de esstablecer en ningin momento una barrera, impermeable o iniranquea. ble, en tomo al tema del patvimonio cultural, sino al cantrario, A pesar de allo creo necesario desarrollar ean Isis y la autocritica en todo lo relative a fos elementos con los que twabajamos, con el mayor 446 Figor posible por el mis mo caracter de este pa timonio que no nos pertenece, Aun aceptando que cel érmino rehabilzaciones 1 que mejor se adapta alas ne- cesidades de expresar lo que se pre- tende al usat el termina rece, con amos lambién con términos bastante mples y precsos como uriizaciin y reutilizacion y también oleos como acidino. reanimacion. Estos dos fitimos traducen de mejor manera y ‘con un contenido més humano (vay anima lo que tratamos de confer a los organismos culturales vivos que de- cediticios his romvinamos ciudades y liricos, Por olta parte este argumen: to mais fuer smo tiempo sutil y complejo para st tansmision. de bos afi we Cesare Brandl de Rabesto Pane Paul Philippot que pueden relacionar se-con textos precedlentes de Giovanni, de Croce 0 de Ruskin por ejemplo, y que nos ppermiten entender los conceptos de est nein historca, de conciencia hist, de respetoy de ditancia inentealas materaliza portaciones de las diferentes ep fas, que traducen la estratifcacicn en las no en presencia de Un patrimonio estruc trado en forma lineal. linea que pox ser dblicua, zige xlo era posible referise a ciclos -com Donstruccion-destucciGn-constiuccion, por jemplo- ahora debemos pensar e legibilidad lineal de este paso del tiempo en la neeesidad de que esta loctura sea tambicn Reconstruct hipottic 1 futuro. Es entonces cuando la posible « idea de reviclar o de intwoducit un nuevo Cielo, puede ser aniesgada 0 peligrosa, por trabajar con objetos del patrimonio cultural Un nuevo cielo, es diticil de admitr des de el punto de vista histérico, por implicar tun cetomo al mismo punto y luna reconstruccidin o una reconstitucién det pasado, lo cual es imposible, El nuevo ciclo, desde el punto de visa estetico 0 formal pa rece may posible, siempre y cuando se de hacer obras nuevas, pero no es posible ‘cuando se tata de obras histéricas, Se abrie ria asi la posibilidad de que se materializaran s de tanto arreglos, composturas 0 mejor elementos ya historic anisticas, como ev esos de voluntad creatva, alos Cua atin sujetos os arquitectos en general, y que ppodrian imponerse a las exigencias dela con. servacidn de los bienes cultural, tanto del punta de vista histérico camo del estética, Pane, 1967) Dicho con otras palabras, es facil de en: tender el peligro potencial que representa Flan unos recicladores 0 autores de ua rx to ciclo... en alguno 0 en varios de nuestros ‘monuments hisérices. Am aceptanda y es timulando las capacidades de la creacion © la creativided que podtia lamarse mucho Imejor y en forma mis simple y precisa com 2 la inte posicion para lo by con los ant Ja y arménica de los elementos nuever © historicos, es necesario de individualism de ciertos oreadores-aho: venta los peligras que el ra qui26 recieladores- puede causar al patti monio cukutal, (Diaz-Beetio, 1999) Para coneluir y patienda del principio ‘6 de la premisa, siempre indispensable y fre ‘cuentemente alvidada de da conservacioin ‘cuando tralamos con et patrimonio cultural nuestro objetivo puede expresarse mejor con el termina de rehabilacion, que compres: reutiizacion, adapta aceptableen meaqueta del cenro ceremonial de Tenochtitlan, Museo Nacional de Anvepologia ion, revitalizacion y reanimacidn, y descon- flar de esta idea del society LUrizacios Y REUTIUZAGION, Aunque ann bos términos se prestan par iis amplios, por ahora me limitaré a seFalar se extendid en los afios ochenta en diversos imbitos y por distintos motives. Por una par tw y sobre tado en les paises nérdicas, con en forma pre uliizacion se buscé expr dominante ef caricter utiltarin para el uso santiguos~ abandonados 0 en desus ‘© viviendas utiizando el volumen 0 el espa ban, principalmente cn Inglaterra, Por ote lado, la expresion voher a ‘encia, ena primera par te de la definiciin de Brandi, concue Lalmente con el termina de reutiizaccin qu resulta muy adecuado para estructuras ur hanas y arquitectonicas, siempre que se les reconozea su carseter cultural y se manten= la prioridad de su consistencia fsa y su doble potaridad hiswirico-estética (Brandi 1990), Cabe afiair en relacion con este te mino, que en México y en el tereno acadé- mico es en la Las donde ha tendo una apli- ‘ac mas amplia. (Meraz, 1989} Rrcurtercio ¥ RIscATL. En los éltimos afosse ha incrementada el uso de estos dos términos, el primero sobre todo en Hala y en el mbit del patrimonio urbana (Comune di Roma, 1985) y ol segundo ini