Está en la página 1de 9

CRISIS IMPERIAL Y REVOLUCION de Noemí Goldman

- Últimamente se ha reexaminado la relación existente entre el proceso de independencia y la formación de la


nación, a raíz de los indicios que revelaron la ambigüedad en la que se encontraba el sentimiento público en los
inicios de la revolución. Se trataba de fundar una nueva autoridad legítima supletoria de la soberanía del
monarca cautivo. En el Río de la Plata se da la emergencia de distintas “soberanías” que se correspondían con el
ámbito político de las ciudades. Al mismo tiempo el principio de una soberanía “nacional” surgía de los
gobiernos centrales y de las primeras asambleas constituyentes. Las invasiones inglesas de 1806 y 1807 son el
origen de un nuevo actor político independiente del sistema administrativo y militar colonial: la milicia urbana.
Sin embargo, la militarización sólo pudo ser plenamente utilizada en la arena local cuando el poder del rey
español caducó. Por otra parte, las diferentes expresiones del sentimiento público durante el tramo final de la
crisis del antiguo orden revelan que se podía ser español americano frente a lo español peninsular, rioplatense
frente a lo peruano o porteño frente a lo cordobés.
Entre 1810 y 1820 la revolución se enfrentó a dos grandes cuestiones entrelazadas: por un lado, la guerra de
independencia como tarea primordial de los gobiernos centrales, y por el otro, el problema de las bases sociales
y políticas de la revolución. Asimismo la revolución se desarrolló sobre la trama de la oposición entre la
tendencia centralista de Buenos Aires y las tendencias al autogobierno de las demás ciudades.

Son antecedentes necesarios para entender el proceso emancipador:


 Las reformas borbónicas
 Los sucesos peninsulares ocurridos entre 1808-1810
 Las invasiones inglesas

LA CRISIS DE LA MONARQUÍA HISPÁNICA


En la 2° mitad del S. XVIII España emprendió una reorganización profunda de las relaciones administrativas,
militares y mercantiles con sus posesiones americanas. Carlos III, partícipe del despotismo ilustrado, decidió
encarar gran reorganización administrativa con el objetivo de sanear las finanzas del reino y evitar la cada vez
mayor marginación de España en el sistema europeo.
Causas/Motivaciones de las reformas |
 El crecimiento del poder británico como potencia comercial y naval.
 Insertar a España y sus colonias en el mercado mundial.
 Necesidad de reafirmar una única soberanía: la del monarca.
Impacto de las reformas
 Las reformas buscaron uniformizar a los diversos reinos que integraban la monarquía española. Este
punto implicó el enfrentamiento con la autoridad del Papa. Expulsión de los Jesuitas
 Ámbito administrativo: el gobierno adoptó el régimen francés de intendentes. En 1776 se creó el
Virreinato del Río de La Plata que se subdividió en unidades administrativas más pequeñas (intendencias
y gobernaciones militares) y su capital se estableció en Buenos Aires, llamada Intendencia General de
Ejército y de Provincia.
Los intendentes, principales autoridades de las intendencias, tenían cuatro funciones: justicia,
administración general, hacienda y guerra., con la debida subordinación y dependencia del virrey y de la
Audiencia.
Con la adopción del régimen de intendencias la Corona desplazó de los principales puestos de poder a las
elites criollas y puso en su lugar a americanos-peninsulares, que demográficamente eran una minoría.
América tenía una larga tradición de autogobierno según la cual los súbditos americanos eran integrantes
de reinos dependientes de la Corona de Castilla. Durante los Habsburgos la relación metrópoli-colonia se había
basado en un contrato donde el rey y el reino tenían derechos y deberes recíprocos, de los que derivaban toda
una serie de fueros, privilegios y libertades particulares en las diferentes comunidades. Las reformas borbónicas
recortaron esos privilegios y libertades en vista de centralizar más el poder. Su tendencia a ignorar el derecho de
los pueblos al autogobierno, que se materializó en la utilización del término “colonia” para referirse a las
posesiones americanas, produjo diversos descontentos en la sociedad colonial, sobre todo en los criollos.

 Dimensión militar: El objetivo de la reforma fue esencialmente, dotar a América de un ejército propio ya
que las tierras se veían amenazadas tanto por el avance británico como por el asedio de Portugal.
Por otra parte, la nueva política también intentará proporcionar a las autoridades de Buenos Aires los medios
económicos y administrativos necesarios para apoyar sus objetivos militares en la región. Así, Buenos Aires se
aseguró el predominio en los mercados del Interior.

 Dimensión comercial: (1788) Apertura del puerto de Buenos Aires, creación de la aduana para comerciar
directamente con España y contribuir a la desaparición del contrabando y a un mayor ingreso.

La emancipación de las colonias fue producto de un conjunto de factores: el derrumbe de los imperios
ibéricos, de la creciente presión de Inglaterra y de los factores de descontento y resentimiento existentes entre
las diferentes capas de la sociedad colonial. El factor desencadenante fue externo: la situación europea entre
1808-1810. Las revoluciones de Independencia son consecuencia, entonces, de la crisis de la monarquía
Ibérica.

El primer acontecimiento que marcó el mundo ibérico fueron las abdicaciones de Bayona, a través de la cual la
Corona española pasó a estar en manos de José Bonaparte. A medida que la noticia se difundía, comenzaron a
producirse levantamientos contra los franceses y a formarse juntas insurreccionales en nombre de la fidelidad a
Fernando VII. La misma reacción de lealtad al rey cautivo se trasladó a América. Así surgieron dos interrogantes:
quién gobierna y en nombre de quién. Lo que llevó al problema de la legitimidad de los nuevos gobiernos
provisionales y de la representación política.

 1808 - La Suprema Junta Central Gubernativa del Reino se constituye en Aranjuez y e considera
depositaria de la autoridad soberana. Esta Junta se trasladará a Sevilla, donde caerá ante las tropas
francesas hacia 1809. Sus facultades serán trasladadas a un Consejo de Regencia, en enero de 1810.
 Los franceses, por su parte, luego de ocupar Sevilla asediaron Cádiz (donde estaba el Consejo de
Regencia), que para ese momento tenía una legitimidad muy debilitada.
 En América, la Junta Central de Sevilla fue reconocida legítima pero su autoridad era precaria porque
América no tenía representación en ella. Por ello, ni bien se formó, se convocó a Cortes Generales y se
invitó a los territorios hispanoamericanos a enviar representantes para ejercer como vocales de la Junta.
La convocatoria se postergó hasta mediados de 1809. El decreto de las Cortes proclamaba la igualdad de
representación, que sin embargo se negó en el momento mismo de su enunciación pues se razona en
término de “colonias” y “factorías”. Además, la desigualdad en la representación fue por otra parte
notable: 9 para América y Filipinas contra 36 sólo para la Península
 En 1808, por su parte, el gobernador de Montevideo, Elío, estableció una Junta gubernativa propia. En
enero de 1809, Martín de Alzaga intentó hacer lo mismo en Buenos Aires pero no logró deponer al
virrey Liniers. La Primera Junta de Gobierno en el Río de La Plata se establecería en mayo de 1810, luego
de la noticia de la caída de la Junta de Sevilla y la negación del poder del Consejo de Regencia.

LAS INVASIONES INGLESAS Y LA MILITARIZACIÓN DE BUENOS AIRES


- Las invasiones inglesas tuvieron lugar entre 1806 y 1807. Estas revelaron la fragilidad del orden colonial, debido
tanto al comportamiento sumiso que adoptaron el Cabildo y la Audiencia ante la situación como a la inexistencia
de un ejército para la defensa por la escasez de tropas regulares y la falta de milicias locales eficientes. Por esta
última razón, para defender el territorio, se organizaron milicias voluntarias integradas por habitantes de
Buenos Aires y de otras regiones.
Primera invasión inglesa – junio de 1806: Las tropas desembarcaron movidas por intereses militares y
comerciales ya que Gran Bretaña buscaba instalar una base militar para expandir su comercio en la zona. Los
ingleses sabiendo de la tensión entre criollos y españoles, buscaron ganarse a los primeros, con promesas de
independencia y de comercio libre. Sin embargo, los criollos no estaban dispuestos a cambiar de “dominación”.
Además, los ingleses se mostraron más como conquistadores que libertadores.
El virrey vigente, Sobremonte, optó por huir con las cajas reales al Interior, como se preveía para ese tipo de
situaciones. Sin embargo, una mala gestión hizo que fuera interceptado y que el tesoro real y los depósitos
militares cayeran en manos inglesas. Como consecuencia, la imagen del virrey se vio muy perjudicada y llevó a la
primera crisis de autoridad en el Virreinato.
El Cabildo entregó la autoridad y la responsabilidad de la reconquista a Liniers, quien la inició con la
colaboración de Pascual Ruiz Huidobro, Pueyrredón y Álzaga. Luego de 46 días de resistencia, los ingleses
capitularon.
Un legado importante de esta invasión es la formación de cuerpos militares como los Húsares y los Patricios,
quienes además, pasaron a constituir un nuevo actor político.
Segunda invasión inglesa – febrero de 1807 : Los ingleses organizan una segunda expedición a la que el virrey
responde nuevamente fugándose. Con esta actitud, una Junta Grande liderada por Liniers y con el apoyo del
pueblo, exigió la deposición del virrey y delegó el poder en la Audiencia.
Junio – 1807 | Las tropas inglesas, desembarcaron para avanzar sobre Buenos Aires. Pero la resistencia bien
organizada en la ciudad, llevó a su capitulación un mes después. Las recientes fuerzas militares se convierten
gradualmente en depositarias de autoridad y gobierno. Además, le da a la elite comercial y burócrata una nueva
base de poder local y a la plebe criolla una nueva presencia en la vida pública.
Una de las consecuencias de este proceso es el cambio en el financiamiento del Estado. Los ingresos destinados
a sostener los cuerpos militares y a sus salarios se vieron acrecentados y dirigidos hacia Buenos Aires cuando
antes se volcaban hacia España. Esto produjo en última instancia, una transferencia de recursos del Estado a la
plebe urbana criolla. Por otro lado, los criollos adquirieron status como resultado de su superioridad numérica
en las milicias, y se configuraron como una nueva posibilidad de ascenso social.
La creación de las milicias, con su reclutamiento voluntario y la elección de la oficialidad por la tropa, modificó
el equilibrio de poder en Buenos Aires. La milicia no solo fue importante por su dimensión militar sino más aun
por su organización independiente del antiguo sistema. A partir de entonces, ya no se puede prescindir del
apoyo de la milicia como fuerza política. Esta será la que garantice tanto el apoyo al régimen colonial como la
consolidación de un nuevo poder revolucionario en los sucesos de mayor de 1810.

Deterioro y crisis del sistema institucional colonial (1808-1810)


Luego de los sucesos peninsulares de 1808, tanto criollos como peninsulares permanecieron abiertos a
diferentes salidas. No se abocaban de lleno ni a una estricta fidelidad al rey cautivo ni a una línea
independentista.
La figura del virrey Liniers desde 1808, no hizo más que acrecentar las rivalidades con el Cabildo, ya que al ser
francés generaba desconfianza luego de Bayona. Incluso fue acusado por los cabildantes de complot con
portugueses e ingleses en pro de la independencia.
Por otra parte, a principios de 1808 la infanta Carlota Joaquina de Borbón y su esposo se habían instalado en Río
de Janeiro, huyendo del avance francés en Europa. La infanta exigió ser reconocida como regente de los
dominios españoles en América para impedir la dominación gala. El virrey Liniers se negó bajo el argumento de
fidelidad a Fernando VII, mientras que comenzó a gestarse un grupo autodenominado el partido de la
independencia, donde estaban por ejemplo, Castelli, Rodríguez Peña, Belgrano, Beruti, etc. Que consideraba
prudente la protección de la infanta.
Los criollos admiten diferentes comportamientos: En principio, parecen no creer en la posibilidad de la
independencia; en segundo lugar, temen las represalias de España, Portugal e Inglaterra y finalmente, temían
que los españoles peninsulares instalaran una república independiente.
El 1° de enero de 1809, un centenar de personas exigen a Liniers que abandone su puesto y se forme una junta
de gobierno. Pero las milicias de Buenos Aires, a cargo de Cornelio Saavedra se opusieron a la destitución del
virrey, vencieron a los cabildantes y declararon lealtad a la Junta Central de Sevilla.
Existen dos interpretaciones básicas de este hecho:
 Que significó un enfrentamiento de los defensores del orden colonial con quienes querían transformarlo
 o bien, el inicio del enfrentamiento entre americanos y peninsulares.

Ámbito económico: La administración colonial se encontraba debilitada por la falta de comunicación con España
y las dificultades financieras. Las autoridades tuvieron que comerciar con navíos aliados y neutrales hasta su
legalización por el Reglamento de Libre Comercio de 1809.

Desencadenante de la Revolución: Llegada de las noticias de la caída de la Junta Central y su traspaso de poder
al Consejo de Regencia más el asedio de Francia a Cádiz, donde residía el Consejo. Esto ocurre en mayo de 1810.
LAS FORMAS DE LA IDENTIDAD COLECTIVA: “CIUDAD”, “PUEBLO” Y “NACIÓN”.
El nombre de nuestro país, “Argentina” proviene de un poema escrito en 1602. Sin embargo, el término ha
quedado en el ámbito poético hasta el siglo XIX, cuando “argentino” comenzó a asociarse con “rioplatense”,
“español americano” o “bonaerense”.
“Argentino” habría surgido antes de 1810, como un intento de regionalismo integrador dentro del mundo
hispano y en enfrentamiento con lo peruano debido a la rivalidad entre Lima y Buenos Aires. Por su parte,
“español americano” habría correspondido a lo opuesto a lo español.
Estos vocablos no implican, sin embargo, la existencia de un sentimiento de nacionalidad unívoco. Argentino es
sinónimo de Buenos Aires y sus zonas aledañas y su influencia se expandió a medida que lo hizo la influencia de
Buenos Aires. Todos estos términos no constituyen un presupuesto sentimiento nacional argentino sino formas
alternativas del sentimiento público. De todas ellas, luego de 1810 se distinguían con claridad: lo americano, lo
provincial y lo argentino.
Otra palabra significativa del período es “nación”. En los primeros años de revolución se refiere tanto a la nación
española como americana. La expresión nación argentina era desconocida entonces. La nación de entonces
tiene un carácter territorial. La ambigüedad del término desaparecerá luego de la independencia, cuando
nación quede asociada primeramente a Río de la Plata. Y Es una nación cuya base no es étnica ni histórica sino
contractual.
El vocablo “pueblos”, finalmente, se refería a las ciudades convocadas a participar por medio de sus cabildos en
la Primera Junta. Luego evolucionaría a “provincia”. En este contexto, la ciudad no era solo una modalidad de
poblamiento, sino una republica, con su autoridad, jerarquía y ordenamiento socio-político específico, y la
calidad de vecino, entendido como persona apta para participar de la vida política.

LA REVOLUCIÓN DE MAYO DE 1810 Y LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA


La legitimidad del poder del Virrey dependía del rey, de modo que, al caer la Junta Central de Sevilla, el virrey
Cisneros perdió su fuente de legitimidad. Siguiendo esa línea, el cabildo abierto del 22 de mayo invocó el
concepto de reasunción del poder por parte de los pueblos al que se accede, según la tradición hispánica, al
caducar la autoridad del monarca. Los depositarios originales del poder son los pueblos.
Las nuevas autoridades siguieron la doctrina del 22 de mayo, al invitar a los pueblos del Interior mediante una
circular a participar de las primeras deliberaciones de Buenos Aires, en calidad de nuevos titulares legítimos del
poder.
La mayor parte del gobierno de la Primera Junta prefiere el concepto de soberanía popular difundido por las
revoluciones norteamericana y francesa, y por la versión rousseauniana de contrato, que rechaza la idea de
sujeción y reivindica la de contrato. Uno de sus exponentes en ese momento será Mariano Moreno.

Diferentes perspectivas: La afirmación de la existencia de una única soberanía, que derivaba de la formulación
de pacto de sociedad, sustentó la tendencia a crear un Estado Unitario en oposición a los que defendían a
existencia de tantas soberanías como pueblos había en el Virreinato. Parte de los nuevos líderes sostenía que
una vez constituidos los cuerpos representativos -las asambleas o congresos constituyentes – la soberanía deja
de residir en los “pueblos” para pasar a la “nación”. Dentro del unitarismo porteño, el centralismo constituyó en
la modalidad dominante durante la primera década revolucionaria, acentuada a su vez por las exigencias de la
guerra que atribuyen a Buenos Aires un lugar preeminente derivado de su antigua posición de capital virreinal y
de su mayor “ilustración”. La tendencia del unitarismo porteño no pudo conciliarse con la tradición hispana de
representación de los pueblos.

Pensamiento ilustrado rioplatense: Las fuentes intelectuales de la Revolución son variadas. Se evidencia por un
lado la influencia de la escolástica española del siglo XVI y por otro lado, la filosofía política del siglo XVIII, en
particular la del Contrato Social de Rousseau. Los pueblos fueron influenciados por diferentes tradiciones,
lenguajes y formas de vocabulario que afloraron en diferentes tipos de documentos (cartas, panfletos). Además,
y en particular, la cultura rioplatense es una conjunción de ideas católicas e ilustradas, que aunque son
contradictorias, se conocen como “Ilustración católica”.
Con la Revolución de Mayo, se expandieron las corrientes de pensamiento de la Ilustración racionalista. Los
hombres ilustrados en estas corrientes no vieron en la Independencia un simple cambio de gobierno, sino una
forma de materializar la filosofía racionalista en republicanismo.

Guerra y proceso revolucionario (1810-1820)


1810 – 1820 | La revolución se enfrentó con dos grandes cuestiones: la guerra de Independencia y la oposición
entre la tendencia centralista de Buenos Aires y las tendencias al autogobierno de las demás ciudades. Durante
este período se sucedieron 6 gobiernos revolucionarios que desde su inicio estuvieron formados por una
mayoría de criollos, por jefes de regimientos surgidos de la militarización de 1806-1807 y miembros de los
círculos de discusión formados durante la crisis monárquica.
Primera Junta (1810) y Junta Grande (1811): Estuvo liderada por Cornelio Saavedra, jefe del regimiento de
Patricios y tuvo como secretario a Mariano Moreno. Ambos tenían varias desavenencias políticas y personales y
configuraban dos tendencias opuestas. Sin embargo, el nuevo gobierno se caracterizó por una indefinición en
cuanto a integrantes y objetivos.
La Primera Junta buscó consolidar su régimen convocando a los Cabildos del Interior a sumarse a su causa y
enviar diputados a Buenos Aires. Además, acompañó esta iniciativa con una militar, anunciando expediciones al
norte y a Paraguay. La primera resistencia la encontraron en Córdoba, donde las autoridades cabildantes
desconocieron la legitimidad de la Primera Junta. Los rebeldes, entre ellos Liniers, fueron ejecutados. A la
expedición a Paraguay, fue enviado Belgrano. Este fue ampliamente derrotado y Paraguay se proclamó
independiente.
Finalmente, un foco realista importante prevaleció en el Litoral, donde las fuerzas navales españolas
controlaban Montevideo y la Banda Oriental.
Toda la movida política suscitó la reacción de los españoles, quienes iniciaron un bloqueo al puerto de Buenos
Aires. Esto sumado a la reacción de las ciudades interiores y la derrota en Paraguay, llevó a la destitución de sus
miembros en octubre de 1811 por el Cabildo.
Junta Conservadora (sep a nov 1811): Esta Junta intensificó el ataque a los realistas, pero intentó que
permanecieran como grupo social hasta el levantamiento de Álzaga (1812), por el que Moreno redactó una
circular de exclusión de los españoles y aceleró su ruptura con Saavedra. Además, fue Moreno quien suprimió,
en 1810, los honores y cargos monárquicos que aún conservaba el pte. De la Junta y proclamó la igualdad entre
todos sus miembros.
Mariano Moreno: Sus ideas republicanas fueron expresadas desde un principio. Una plataforma de difusión
común fue la prensa pero también las instituciones religiosas. El peso de esta última se manifestó en la decisión
de Moreno de quitar las cláusulas sobre religión del Contrato Social de Rousseau.
Castelli: Proclamó el fin de la servidumbre en 1811. Los pueblos indígenas pasaron a considerarse ciudadanos
iguales social y políticamente a los criollos, siguiendo la línea de los morenistas. Por otro lado, la liberación
indígena fue un arma de guerra importante, ya que liberaba hombres y recursos.
Las medidas de Castelli alarmaron y enojaron a las elites criollas que vivían del trabajo indígena. Además, este se
mostró hostil y agresivo para con la oposición a sus medidas.

Dentro de la Junta, quien tenía más adeptos era Saavedra, por lo que cualquier intento de los Morenistas de
formar un congreso constituyente se vio aplazado.
Ante la muerte de Moreno (mar 1811) sus herederos formaron el primer club político, el club “morenista”, cuyos
miembros luego formaron la Sociedad Patriótica y finalmente, la Logia Lautaro. El club calificaba al gobierno de
Saavedra como “moderado”. La derrota de Huaqui en el Alto Perú en julio de 1811, llevó al reemplazo de
Saavedra por un Triunvirato. La legitimidad de Saavedra estaba acabada.

Por otro lado, desde la formación de la Primera Junta se había iniciado un programa de militarización integral
donde destacaran como principios la competencia profesional, la disciplina militar y el mantenimiento de la
distancia entre oficiales y tropa. La militarización, comenzada en los sectores urbanos, se trasladó, siguiendo las
ideas tradicionales a los sectores rurales y marginales.

Primer Triunvirato (1811-oct 1812): Lucha con la oposición de Monteagudo, heredero de los ideales morenistas.
Este buscará recuperar el espíritu de la Revolución de Mayo, declarar la Independencia y dar una constitución.
Paralelo al funcionamiento de la Sociedad Patriótica se formó secretamente la Logia Lautaro, cuyos miembros
abandonaron la táctica de control de la opinión pública y se abocaron a la organización del ejército libertador y
la declaración de la independencia.
Este Triunvirato también va a ser acusado de moderado, más aún después del alzamiento de Álzaga. Como
consecuencia, este gobierno fue reemplazado por un segundo triunvirato (oct 1812)
Segundo Triunvirato (1812 – ene 1814): Para entonces, estaban llegando de Europa dos generales importantes:
José de San Martín y Carlos de Alvear. Ambos consideraban que la causa libertaria debía considerarse
continental y no local. En octubre de 1812, el ejército depuso al gobierno y formó el segundo triunvirato. Su
iniciativa política más importante fue la Asamblea de 1813, donde queda excluída toda fidelidad a Fernando VII
y se declara la independencia de toda autoridad eclesiástica existente fuera del territorio. Además, se proclama
la libertad de prensa, la libertad de vientre, la extinción del tributo, la mita, el yanaconazgo y el servicio
personal, la supresión de los títulos y signos de nobleza, y la eliminación de los mayorazgos. Pero la declaración
de la Independencia queda postergada.
Directorio (1814-1820): Su primer director será Alvear, que alejándose de San Martín y siendo parte de la Logia
Lautaro considerará prudente mantenerse en la situación observando el contexto internacional (que prevía una
restitución de Fernando VII). Luego, Alvear será reemplazado por Posadas, que conservaría su línea de sujeción.
El gobierno de Alvear mostró que la concentración unipersonal del poderse había aislado del pueblo, a quienes
se pretendía manipular. Buenos Aires perdía su prestigio; La Banda Oriental, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe
formaban la Liga de los Pueblos Libres bajo la protección de Artigas; El ejército del norte se autogobernaba y
contaba con el apoyo del noroeste. Finalmente, Cuyo estaba bajo el orden de San Martín (quien desde allí
prepararía la liberación de Chile y Perú).
El bastión de la resistencia realista se encontró en el norte, donde Salta fue el epicentro. Allí estuvo a cargo de
sostener la revolución Martín Guemes, quien gobernara en tono caudillezco hasta la caída del gobierno central
en 1820.
A la caída de Alvear como director, comenzó a sesionar el Congreso General Constituyente de las Provincias
Unidas de Sudamérica y designó como nuevo director a Pueyrredón. El principal y conocido logro del congreso
fue la declaración de la independencia en Julio de 1816. Este congreso durará hasta 1819, cuando se disolverá a
causa de la promulgación de la constitución de carácter centralista. Por su parte, Pueryrredón se abocó a
conseguir recursos para financiar la campaña de San Martín, y lo hizo imponiendo mayores cargas impositivas a
los comerciantes porteños, lo que gradualmente le significará una pérdida de autoridad política.

Campaña de San Martín: Bajo el ala de Pueyrredón, comienza con la victoria de Chacabuco (feb 1817) que le
permite llegar a Santiago de Chile un año después. San Martín pone como director supremo de Chile a O
Higgins.
La oposición de Artigas en el Litoral llevó a Pueyrredón a lanzarse contra Santa Fe. Este requería del apoyo de los
ejércitos del Norte y de los Andes. Sin embargo, San Martín se negó a participar. El ejército del Norte pierde en
la batalla de San Lorenzo (feb 1919) y esto produce la renuncia de Pueyrredón y su reemplazo por Rondeau, que
caerá precipitadamente en 1820.

LA PROVISIONALIDAD DE LOS GOIBERNOS CENTRALES Y LA CUESTIÓN DE LA SOBERANÍA


- Los gobiernos revolucionarios que se sucedieron entre 1810 y 1820 constituyeron soluciones provisorias
destinadas a durar hasta que se reuniera la asamblea constituyente que definiera y organizara el nuevo Estado.
De modo que la organización política permaneció indefinida.
Instrumento PRE –constitucional: que fió provisoriamente las bases para la organización del nuevo Estado, el
Reglamento Provisorio para la Administración y Dirección del Estado (1817) que tuvo considerable
trascendencia en todo el territorio.

Soberanías y proceso revolucionario (1810-1820)


Dentro de las interpretaciones historiográficas:
 tradicionales: entiende las expresiones de autonomía como resistencia de los partidarios del antiguo
régimen contra los partidarios de un nuevo orden revolucionario
 con los efectos sociales de la guerra de independencia: descontento generalizado por los esfuerzos
fiancieros
 o bien, con las primeras manifestaciones de federalismo.
 Carlos Segreti: No hay que confundir unitarismo con centralismo, demostrado por la tendencia a la
unión con Buenos Aires de los pueblos del Interior pero su resistencia al establecimiento de una administración
centralizada.

Es importante discernir: En qué medida la emergencia de la soberanía de los pueblos durante el proceso
emancipador puede ser vinculada a la tradición de autogobierno de los pueblos que las reformas borbónicas
no habrían podido quebrar.
La defensa del “derecho de los pueblos” incluyó tanto una declaración de independencia provisional del
gobierno central en un momento de crisis como una manifestación de unión con Bs. As.
Este proceso admite tres momentos: la lucha de las ciudades subalternas para independizarse de las ciudades
cabeceras
 La lucha de las ciudades subalternas para independizarse de las ciudades cabeceras
 las instrucciones de Artigas para los representantes de la Banda Oriental en la Asamblea del año XIII
 el surgimiento de la primera tendencia federal porteña en 1816.

- Ricardo Levene utilizó un concepto equivoco que se utilizó durante mucho tiempo: federalismo comunal.
Convirtió las representaciones del 4 de mayo y del 19 de junio de 1811 de Gorriti (en Jujuy) en antecedentes
iniciales del federalismo. Sin embargo, su análisis revela que en realidad Gorriti invocaba el viejo derecho de
autogobierno de los pueblos, manteniendo la relación de dependencia para con la Junta de Bs. As.
Por otro lado, como consecuencia de las aspiraciones de autogobierno de los pueblos, se inició un proceso de
disgregación de las antiguas intendencias, basado en el principio de retroversión de la soberanía: en 1813,
Mendoza, San Juan y San Luis se separaron de Córdoba; Entre Ríos y Corrientes se separaron de Buenos Aires y
Tucumán se separó de Salta. El punto crítico de estas manifestaciones se alcanzó en 1815, llevando a la caída de
Alvear.
En ese contexto, Artigas extendió su influencia hasta Córdoba, y Mendoza se declaró provisionalmente
independiente. El lenguaje utilizado por el Cabildo de Mendoza es una muestra de que existía una hibridación de
tradiciones y prácticas políticas, en el que los pueblos concebían la relación con la autoridad central en términos
de pactos entre ciudades.
-El proyecto de Artigas era claramente confederal. Artigas era la personificación de la resistencia realista y
contaba con el apoyo de Buenos Aires. Juntos intentan frustradamente tomar Montevideo. Como consecuencia,
se produce el éxodo, que rompe la relación entre Artigas y Buenos Aires. Artigas, como líder, logra movilizar a
una gran parte de la población, que recluta de la campaña (opuesto a la milicia tradicional urbana). Las bases de
su poder se fundan en un ideal democrático y tuvieron diferentes grados de incidencia regionales. Artigas buscó
la integración de la Banda Oriental al resto de las provincias primero en el Congreso de Tres Cruces, (1813) pero
bajo una forma de gobierno confederal, que Buenos Aires se negó a aceptar.
Artigas perseguía un ideal confederal, al estilo norteamericano. En sus Instrucciones a la Asamblea se proclama
que la provincia retiene su soberanía, libertad e independencia, y todo poder, jurisdicción y derecho que no es
delegado expresamente por la confederación a las Pcias. Unidas, juntas en Congreso. Además, afirma que la
Constitución debe garantizar una forma de gobierno republicano y promover la libertad civil y religiosa.

EL LEGADO DE LA REVOLUCIÓN
Con los términos “barbarización del estilo político”, “militarización” y “ruralización”,
Tulio Halperin Donghi puso de relieve los efectos de la revolución y la guerra de independencia sobre las bases
sociales del nuevo poder. El cambio más notable es el que se vinculó al poder cada vez más amplio que la
coyuntura guerrera confirió a las autoridades locales encargadas de canalizar los recursos humanos y
económicos de las zonas rurales

También podría gustarte