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Los géneros literarios en la Biblia I.

Publicado el 21 febrero, 2019 por San Juan de la Cruz

Al igual que hay diferentes géneros cinematográficos: bélico, suspense, científico, acción, etc, en
Literatura hay distintas maneras de contar las cosas y los acontecimientos, son los géneros literarios.
La Biblia es un libro religioso, pero también una obra literaria; por eso es muy importante tener en
cuenta el género literario en que está escrito un pasaje para entender mejor qué es lo que el
autor quiso decir. Los géneros literarios bíblicos son las diversas formas de expresión que se utilizan
para transmitir unos determinados contenidos de fe, y se corresponden a una intención teológica
determinada. La diversidad de los géneros y subgéneros con que nos encontramos en cualquier
literatura, también se pueden identificar claramente en la Biblia.

El Antiguo Testamento está compuesto por libros escritos en un largo y complicado proceso de
composición en múltiples géneros y en distintas épocas históricas del pueblo hebreo. Obviamente, no
se dan en él todos los géneros posibles, pero sí los más comunes y característicos del mundo semita
en donde se escribió, con un predominio de lo imaginativo y lo concreto, como vemos en el Pentateuco
que son principalmente libros narrativos, pero eso no impide que aparezcan otros géneros menores,
como pueden ser la parábola o la poesía. Por supuesto, no los tenemos todos a la vista y
completamente deslindados unos de otros, sino que nos los vamos a encontrar mezclados en un
mismo libro, y un mismo hecho puede ser narrado con diversos géneros literarios. Un ejemplo de esto
es lo que sucede con el “Oráculo profético” de 2 Sm 7, 4-17, que está en el origen de la esperanza
mesiánica de Israel y tiene un paralelo poético en Sal 89, 20-38. Con todo, la caracterización de un
libro como principalmente de un determinado género puede ser de gran utilidad.

Una cosa distinta son las tradiciones literarias de donde proceden los libros conocidos. Por ejemplo,
en el AT se pueden reconocer cuatro tradiciones literarias (de acuerdo con la hipótesis
documentaria):

Yahvista, probablemente del reino de Judá, y usa el término Yahveh para referirse a Dios, al que
presenta con características humanas.

Elohista, probablemente del reino de Israel, y usa el término Elohim para referirse a Dios, al que
presenta más trascendente.
Sacerdotal, que se centra en cuestiones del culto, y que incluye el relato que inicia la Biblia: la
primera versión de la Creación (la segunda versión de la Creación viene inmediatamente después y es
de tradición yahvista).

Deuteronómica, que nace en un supuesto hallazgo de la Ley en tiempos del rey Josías, y se centra
en el cumplimiento de la Ley. Precisamente el libro del Deuteronomio pertenece a esta tradición.

Al abrir la Biblia vemos que en el índice se dividen los libros en:


históricos, poéticos, sapienciales y proféticos.

Esta división señala a cuatro grandes géneros, a los que habría que añadir tres más: legislativo o legal,
apocalíptico y epistolar.

Dentro de estos grandes géneros encontramos otros subgéneros que tienen características propias;
por ejemplo dentro de la narrativa tenemos los Evangelios, pero a su vez en los Evangelios
encontramos las Parábolas. Establecer esta división no significa que cada uno de los libros de la Biblia
tenga que coincidir estrictamente con uno de esos géneros literarios.
Género histórico o narrativo: Son los relatos de acontecimientos cotidianos, reales o imaginarios,
escritos en forma de historia.

Su intención no es sólo contar esos acontecimientos, sino también interpretarlos, según los criterios
de sus tiempos. Su estructura se presenta a través de ciertos sucesos que se ponen uno al lado del otro
creando una trama sucesiva con apariencia histórica.

Los libros históricos tienen un lenguaje narrativo clásico: conciso y claro, con largas
exposiciones, pero, a veces, reducido a listas de nombres.

Tiene una finalidad religiosa, destacar la presencia de Dios en la historia y transmitirnos más que una
detallada narración de los hechos históricos, las enseñanzas aleccionadoras provenientes de
los mismos, que muestran lo que hay que hacer ahora.

Se encuentra este género en gran parte de la Biblia: en el Pentateuco, en los libros históricos del AT,
en los Evangelios y Hechos de los apóstoles. Ejemplos: “Estos signos han sido escritos para que creáis
que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios” (Jn 20,31) y “Partió Abrahán, como le había dicho el Señor,
y Lot marchó con él. Tenía Abrahán 75 años cuando salió de Jarán” (Gn 12,4).

Cuando se habla del género “histórico” de la Biblia, no se entiende dicha expresión en el sentido que
se le da actualmente. Es importante señalar cómo esta historia no necesariamente tiene por qué haber
ocurrido en realidad, es decir, el nivel histórico no es lo más importante.

Lo que pretenden esos textos no es simplemente relatar las cosas que sucedieron en otra época, pues
tienen otra finalidad: pensar en los errores que hay que evitar y en las medidas que se deben adoptar:
es una “historia profética”.

Desde luego a través de la obra histórica del Antiguo Testamento nos han llegado muchas noticias del
pasado, pero el propósito del autor no era tanto narrar lo ocurrido sino más bien ofrecer un
“programa” de gobierno y de reformas personales y comunitarias.

De todas maneras, la Biblia contiene y es una “historia sagrada” en el sentido más profundo de la
palabra: es la “Historia de la Salvación”, la historia de la fidelidad de Dios más allá de las infidelidades
de los hombres.

¿Hay en la Biblia «algo de historia» en el sentido que entendemos hoy de narración que nos cuenta
los hechos tal como sucedieron? Dicho de otra forma, si hay algo que no sea «inventado». En la Biblia
tenemos reflejados datos históricos que pueden ser encontrados según los métodos de la
historiografía moderna.

Para esto pueden ser muy útiles una serie de ciencias auxiliares como la arqueología, la paleografía,
la numismática, etc. Ejemplo de un acontecimiento que la Biblia nos transmite y que ocurrió así en
la historia: En 2 Re 18,13ss podemos leer: «El año catorce del reinado de Ezequías, Senaquerib, rey
de Asiria, atacó todas las plazas fuertes de Judá y las conquistó.

Entonces Ezequías mandó a Laquis este mensaje para el rey de Asiria…». Según este texto, en el año
701 (catorce del reinado de Ezequías) Senaquerib ataca las principales ciudades de Judá, entre ellas
Laquis, y la conquista.

Pues bien, la arqueología ha encontrado señales de destrucción en los estratos del terreno que
corresponden a esa época. Además, en el palacio real de Nínive, residencia de Senaquerib, se
encontraron una serie de murales grabados en piedra con escenas de esa batalla.

El género narrativo tiene algunos subgéneros, tales como:

“Narración didáctica”: Relatos imaginarios en su mayor parte, de los que se pretende sacar una
enseñanza. Un tipo es la “Parábola” que pretende una enseñanza moral. Muy del gusto semita.

“Narraciones épicas”: Historias de guerreros y conquistadores, a modo de crónicas que son una
sumatoria de datos aparentemente sin ninguna relación entre sí.

“Sagas”: Relatos de las peripecias de una familia (hay relatos extrabíblicos de este tipo en
Escandinavia, que precisamente sirvieron como modelos de estudio para las sagas bíblicas). Las
podemos encontrar en los ciclos patriarcales que narran las aventuras y el desarrollo de la familia de
Abrahán, Isaac o Jacob.

“Etiología”: Relato que pretende dar razón del origen de un nombre, una costumbre, etc. Por
ejemplo, el texto de Gn 28, 17, explica el origen del nombre del santuario de Betel; cuando Jacob
despierta del sueño afirma: «¡Qué terrible es este lugar: es nada menos que la Casa de Dios y la
puerta del cielo!». En hebreo “Casa de Dios”, se dice Bet-El.

“Fábula”: Relato donde los personajes que intervienen suelen ser animales o plantas. Pretende
transmitirnos una enseñanza moral, una moraleja. Ejemplos extrabíblicos los tenemos con las fábulas
de Esopo, de Samaniego o Iriarte. Encontramos una fábula en Jc 9,6-15, donde unos árboles quieren
elegirse un rey; es una fábula antimonárquica.

“Refrán”: Los hay en todas las culturas. También en la semita, y algunos han pasado a la Biblia.
Encontramos uno en Jr 31,29: «Los padres comieron las uvas verdes, y los hijos tuvieron la
dentera». Sería equivalente a nuestro «pagaron justos por pecadores». Otro refrán es el que está en
1 S 19,24: «Hasta Saúl está con los profetas» (también aparece en 1 S 10,12). Se interpreta de dos
maneras: como que se mete con la vida de los primeros grupos proféticos o como que la profecía no
es hereditaria y, por tanto, hasta Saúl puede andar entre los profetas.

“Biográfico”: Acercamiento a la vida de un individuo, a menudo contrastada con las de otros.


Tenemos las biografías de Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Saúl, David, Elías, Jesús…

“Elogio”: Alabanza a alguien o algo, enumerando en términos elogiosos los orígenes, acciones o
atributos del sujeto; exhorta al lector a incorporar las mismas características a su propia vida. 1
Samuel 2,1-10; Salmo 119; Salmo 19; Proverbios 8,22-36; Proverbios 31,10-31; Cantar de los Cantares;
Juan 1,1-18; 1 Corintios 13; Colosenses 1,15-20.

“Evangelio”: Informan sobre la persona de Jesús, mayoritariamente los tres años de su ministerio
público, y los cuatro dedican su tercera y última parte al juicio, la crucifixión, y la resurrección de
Jesús. Varios patrones dan unidad a los evangelios: En el centro de todo está la persona, enseñanza y
obra de Jesús.

En círculos concéntricos alrededor de Jesús encontramos, en primer lugar, el grupo de seguidores


conocido como los discípulos; después el mundo religioso representado por los fariseos, los escribas
y los sacerdotes; y por último, la gente ordinaria, a veces una multitud, otras veces individuos
específicos.

Otro aspecto es la reacción de la gente ante Jesús, lo que hicieron o dijeron, sus conversaciones,
diálogos y altercados.

Las ligeras diferencias entre el material sumamente similar de los evangelios es el resultado de la
selección por sus autores de materiales, comunes y no comunes, previos.

El título “evangelio” significa “buena noticia” y se tomó de la palabra griega que designaba el mensaje
de salvación en Cristo.

El objetivo principal de los autores de los evangelios es la persuasión. Su meta en constatar e


interpretar los acontecimientos de la vida de Jesús y su enseñanza no es meramente biográfica e
histórica. Los evangelistas son creyentes en Jesús que quieren que sus lectores crean también.

Su trama narrativa es de una serie de episodios engarzados, más que una sola línea de acción continua,
y esta fragmentación del material es resaltada aún más debido a la brevedad de las unidades. La
variada combinación de estos materiales refleja la variada naturaleza de la vida de Jesús.

Casi toda la serie de subgéneros narrativos arriba indicados aparecen en los evangelios, pero el género
principal es el narrativo; y aunque la enseñanza y los discursos de Jesús reciben tanto espacio como
lo narrativo, y a pesar de que el ordenamiento del material es parcialmente temático (por ejemplo, las
parábolas juntadas en una unidad), la historia general es el marco en el que se inserta la enseñanza, y
la organización es más cronológica que otra cosa.
Géneros Literarios de la Biblia
1. Géneros literarios del Antiguo Testamento

GRANDES GÉNEROS A PARTIR DE LA TRIPLE DIVISIÓN DE LA BIBLIA HEBREA


a) Ley (torá)
· Narrativa histórica. Cuatro grandes tipos de relatos:
o El relato yahvista (J)
o El relato elohista (E)
o El relato deuteronomista (D)
o El relato sacerdotal (P)
· Códigos legislativos (prosa legal)
o Decálogo ético (Ex 20)
o Código de la Alianza (Ex 20-24)
o Decálogo cultual (Ex 34)
o Código deuteronómico (Dt 12-25)
o Código de santidad (Lv 17-26)
b) Profetas
· Historiografía bíblica antigua o "Profetas anteriores" (libros: Jos, Jue, 1-2 Sam, 1-2 Re)
· Género profético.
c) Escritos
· Género sapiencial (Pr, Qo, Jb, Sir, Sb)
· Libro de los Salmos.
· Cánticos para el culto.
· Historiografía cronista (Esd, Ne, 1-2 Cro)
· Historiografía patética helenista (2 Mac)
· Historiografía edificante (1 Mac)
· Novela ejemplar histórica (Rut, Tb, Jdt, Est)
· Apocalíptica (Dn)
FORMAS LITERARIAS MÁS SIMPLES DEL ANTIGUO TESTAMENTO

a) Narrativa:
· Narraciones míticas: tomadas generalmente de culturas circundantes. Ejemplo: algunos
relatos de la creación; Job 38,10-11.
· Sagas: son relatos populares para explicar el nombre u origen de un lugar, de una tribu, de
una familia, etc. Ejemplo: Gn 19; Gn 11,1-19.
· Leyendas: parecidas a la saga pero su tema es religioso. Ejemplo: Gn 22; Jos 5,2-9.
· Epopeyas: es una historia contada de forma grandiosa, idealizada, para elogio de los
protagonistas, como son las narraciones de Josué y Jueces.
· Fábulas: Jue 9,8-15; 2 Re 14,9.
· Relatos de sueños y visiones: Jue 7,13-14; 1 Re 3,4-15.

· Historiografía bíblica (prosa oficial):


o Anales: escritos oficiales en los que se recogen los hechos más importantes de cada
reinado. Ejemplo: 1 Re 16,8-22.
o Crónicas: se recoge detalladamente algún acontecimiento del reino. Ejemplo: 2 Sam 9-20.
o Memorias: se rinde cuentas a Dios o al soberano de la actividad encomendada. Ejemplo:
Ne 1,1-7,5. Lista de ciudades, objetos de culto, de personas, genealogías...
o Cartas: abundantes en Esd y 1 Mac.
o Instrucción sacerdotal al pueblo: Lv 7,22-27.
o Contratos: Gn 21,22-32; 1 Mac 8,22-32.

· Discursos:
o Discursos políticos: Jue 9,7-20.
o Arengas militares: 2 Cro 20,20; 1 Mac 3,18-22.
o Sermones u homilías: Jr 7,1ss.
o Discursos de despedida: Jos 24,2-15; 1 Re 2,1-9.
b) Literatura profética:
· Oráculo de amenaza: Is 7,18-25.
· Oráculo de salvación: Jr 31,1-22.
· Relato vocacional: Is 6,1-13.
· Acción simbólica: Is 8; Jr 13.
· Ayes o predicciones de desgracias: Is 5,18-24.
· Visiones extáticas: Am 7,1-9.
· Discursos forenses o pleitos de Dios contra su pueblo (rîb): Jr 2; Os 4.
· Escatologías: se presenta con imágenes el juicio final en el que Dios hará justicia a Israel.
Ejemplo: Ez 38-39; Zac 14.

c) Cánticos
· Cánticos populares:
o Cánticos de trabajo: Nm 21,17-18; Is 16,9-10.
o Cantos de burla: Nm 21,27-30.
o Sátira: Is 23,15-16.
o Cantos de banquetes: Is 5,11-13; Am 6,4-6.
o Elegía: 2 Sam 1,19-27.
o Cantos de victoria: Ex 15,1-18.21.
o Cantos de amor: Ejemplos del Cantar de los Cantares

· Cánticos cultuales (Fundamentalmente los salmos)


o Súplicas: Sal 6; 13; 109.
o Himnos: que son cantos de alabanza. Ejemplos: Sal 8; 104; 117.
o Acciones de gracias: Sal 18; 103.
o Salmos reales para la entronización del rey. Ejemplos: Sal 2; 45.
o Salmos graduales y cantos de peregrinación: Sal 15; 91; 120-134.
d) Literatura sapiencial
· Mashal: es una sentencia, una máxima o un dicho breve que encierra doctrina y
moralidad. Algunos ejemplos en Pro 1-9.
· Refrán: 1 Sam 24,14; Qo 9,4.
· Proverbio: Ejemplos en Pro 10-22.
· Enigma o adivinanza: Jue 14,13-18.
· Sentencia numérica: Sir 25,1-9.
· Poema didáctico sapiencial: Pro 8-9; Qo 3,1-9; Sal 1.

2. Géneros literarios del Nuevo Testamento

EVANGELIOS SINÓPTICOS

a) Tradición de la palabra
· Dichos proféticos: Lc 12,32.
· Dichos sapienciales: Mc 6,4; Lc 6,45.
· Dichos jurídicos: Mt 7,5; Mc 10,10-12.
· Comparaciones: Mc 10,25.
· Parábolas: Mt 13; Lc 15.
· Dichos de seguimiento: Mt 8,19-21.
· Composición de dichos: Lc 6,12-49.
b) Tradición de la historia
· Paradigmas: Mc 2,1-12.
· Narraciones históricas: Mc 6,17-29; He 13,20-23.
· Controversias: Mc 11,27-33; 12,13-17.
· Historias de milagros: Mc 1,29-34.40-45.
· Historia de la pasión.
CARTAS

a) Material litúrgico
· Himnos: Flp 2,6-11; Col 1,15-20.
· Confesiones de fe: 1 Cor 15,3-5; 1 Pe 1,18-21.
· Textos litúrgicos, sobre todo eucarísticos: 1 Cor 11,24-25.
b) Patrimonio parenético de la tradición
· Catálogo de vicios y virtudes: Rm 1,29-31; Ga 5,19-21.
· Catálogo de deberes: Ef 5,22-6,9; 1 Tim 2,8-15; 1 Tim 3,1-13.
c) Fórmulas.
Serían unidades mínimas como las homologías, que son fórmulas aclamatorias de la fe del
creyente (1 Cor 8,6); las fórmulas de fe (Rm 10,9), y las doxologías (2 Cor 1,3), que son breves
alabanzas a Dios.

HECHOS DE LOS APÓSTOLES

Se distingue dentro del libro de los Hechos varios géneros literarios:


·Material narrativo: narraciones de milagros, narraciones de viajes, narraciones de misiones,
descripciones de episodios.
·Material verbal: discursos, sermones, oraciones, cartas.

APOCALIPSIS DE JUAN
· Visiones simbólico-alegóricas

EVANGELIOS DE LA INFANCIA
· Genealogías, esquema de anunciación, midrash

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