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La obra de Antonio Gramsci, el más grande te-

órico marxista europeo después de Lenin, pre-


ocupa hoy a un número creciente de lectores. Sin
embargo, su naturaleza fragmentaria, disconti-
nua, dispersa en gran cantidad de artículos pe-
riodísticos, informes políticos y cuadernos escri-
tos en las cárceles mussolinianas, dificulta la
captación de los conceptos claves de su elabora-
ción teórica. Para superar este escollo hay que
reestructurar sus notas dispersas y ofrecer un
marco coherente que permita al lector acceder a
la significación teórica y política del pensamien-
to de Gramsci.
Portelli se propone demostrar que los aspectos
principales del pensamiento político gramsciano
se articulan en torno al concepto clave de “blo-
que histórico”, y proporciona una utilísima
introducción a la lectura de los Cuadernos de la
cárcel, en parte ya traducidos al español”.
CAPITULO I

LA SUPERESTRUCTURA DEL
BLOQUE HISTÓRICO

Las superestructuras del bloque histórico forman una tota-


lidad compleja en cuyo seno Gramsci distingue dos esferas
esenciales; por una parte, la de la sociedad política, que
agrupa al aparato de estado; por la otra, la de la sociedad
civil, es decir, la mayor parte de la superestructura. Antes
de estudiar la disposición de estos dos elementos en el
seno de la superestructura, es conveniente analizarlos por
separado.

I. LA SOCIEDAD CIVIL
En los Cuadernos Gramsci vuelve muy a menudo sobre el
concepto de sociedad civil, para definir la “dirección inte-
lectual y moral” de un sistema social. Esta noción de so-
ciedad civil la toma de Hegel y de Marx pero, como co-
rrectamente observa Norberto Bobbio, Gramsci le da una
considerable importancia.

1. El origen del concepto gramsciano de sociedad civil

Tanto Marx como Gramsci parten de la obra de Hegel


pero evolucionan en sentidos opuestos el primero en
tiende la noción hegeliana de “sociedad civil” como el
conjunto de las relaciones económicas; el segundo la inter-
preta como el complejo de la superestructura ideológica.
En la Contribución á la crítica de la economía política,
Marx escribe, reivindicando el origen hegeliano de esta
14 GRÁMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 15

noción: “Mis investigaciones desembocaron en el resultado Como señala N. Bobbio, lo más sorprendente es el ori-
que sigue: tanto las relaciones jurídicas como las formas, gen hegeliano que Gramsci atribuye a esta interpretación:
de estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la sociedad civil, afirma en los Cuadernos, ‘‘tal como la
la llamada evolución general del espíritu humano, sino entiende Hegel y en “el sentido en que la expresión se
que radican, por el contrario, en las condiciones materia- utiliza en estas notas”, debe ser considerada como “la
les de vida cuyo conjunto resume Hegel, siguiendo el pre- hegemonía cultural y política de un grupo social sobre el
cedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII1, bajo conjunto de la sociedad, como contenido ético del Esta-
el nombre de ‘sociedad civil’, y que la anatomía de la so- do”6
ciedad civil hay que buscarla en la economía política.”2 ¿Cómo: explicar esta interpretación contradictoria de
También Engels defiende esta concepción cuando escribe Hegel? La respuesta parece estar en la noción tan extensa
en Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásico alema- que Hegel tiene de la sociedad civil. Si la mayoría de las
na que “el estado, el régimen político, es el elemento sub- veces ésta: corresponde a la estructura socioeconómica
alterno, y la sociedad civil, el reino de las relaciones eco- (interpretación de Marx), Bobbio advierte que Gramsci se
nómicas, lo principal”3. Pero es en La ideología alemana inspiró esencialmente en ciertos pasajes de la Filosofía del
donde Marx y Engels son más precisos: “La sociedad civil Derecho donde Hegel incluye también en el seno de la
es el verdadero hogar y escenario de toda la historia. . . La sociedad civil a las asociaciones políticas y sindicales, o
sociedad civil abarca todo el intercambio material de los sea, las corporaciones, que constituyen el “contenido
individuos en una determinada fase de desarrollo de las ético del Estado”. Reconocemos de este modo la defini-
fuerzas productivas”4. Para Marx la sociedad civil es el- ción gramsciana de la sociedad civil, “organizaciones lla-
conjunto de la estructura económica y social en un pe- madas privadas” que son el “contenido ético” del Estado.
ríodo determinado; se refiere a la concepción hegeliana de Esta interpretación gramsciana “un poco forzada o por
la sociedad civil, que incluye el complejo de las relaciones lo menos unilateral”7 de Hegel se opone, por lo tanto, a
económicas y la formación de las clases sociales. la de Marx8. Pero, ¿es necesario llegar a la conclusión,

La concepción gramsciana de la sociedad civil es radi- 6 P., p. 164 (también Mach.; pp. 161-162 y I., pp.
calmente diferente en tanto pertenece al momento de la 57-58)
superestructura: “se pueden fijar dos grandes planes super- 7 Norberto Bobbio, “Gramsci y la concepción de la
estructurales”; el primero, que se puede llamar “sociedad sociedad civil” en Gramsci y las Ciencias sociales, op. cit.,
civil”, está formado por el conjunto de los organismos p. 78.
vulgarmente llamados privados. . . y que corresponden a la 8 El término “sociedad civil” corresponde en alemán
función de hegemonía que el grupo dominante ejerce en (texto original de Marx) al de bürgerliche Gesellschaft,
¿pasible también de ser traducido como “sociedad burgue-
toda la sociedad5. sa”. Los traductores de Marx no concuerdan en este pun-
to. Es así que, mientras J. Texier traduce como “sociedad
1 Los fisiócratas. civil” el célebre pasaje de La ideología alemana donde
2 Karl Marx, Introducción general a la Crítica de la Marx; afirma que ésta es “el verdadero hogar y escenario
Economía Política. 1857, Cuadernos de Pasado y Pre de toda la historia” (Texier, “Gramsci théoricien des su-
sente, Córdoba, 1970, p. 35. perestructures”, La Pensée, N° 139, 1968, p. 41, n. 22),
3 F. Engels, “Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofí; las Editions Sociales eligen el término sociedad burguesa:
clasica alemana”, en Marx y Engels, Obras Escogidas, Ed “La sociedad burguesa es el verdadero hogar y escenario
Progreso, Moscú, s/f, 2 Tomos, t. II, p. 389. de toda la historia” (L’Ideologie allemande, Ed. Sociales,
4 Marx y Engels, La ideología alemana, Ed. Pueblo p. 54). (En la edición castellana precedentemente citada,
Unidos. Montevideo, 1968, p. 38. traducción de Wenceslao Roces, se opta por el término
5 I., p. 16. sociedad civil. N. del T.). De todas maneras, el peligro de
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como lo hace Bobbio, de que la noción de sociedad civil diente con sus propios fundamentos espirituales, morales
se opone al análisis marxista del papel de la superestruc- y liberales”10. De este modo, y en forma análoga, a la
tura ideológica? El mismo Marx ha demostrado lo contra- sociedad civil gramsciana, la sociedad aparece definida
rio: en la Crítica del programa de Gotha, uno de sus como el fundamento intelectual y moral del Estado.
últimos escritos fundamentales, distingue precisamente en ¿Se deduce de esto que la noción gramsciana de socie-
el seno de la superestructura el aparato de Estado de lo dad civil es el desarrollo del análisis de Marx? De ser
que denomina la “sociedad” y que se corresponde con la exacto que, más allá de diferencias terminológicas se ins-
noción gramsciana de sociedad civil. Cuando analiza el cribe como una prolongación de Marx, la referencia, por
objetivo proclamado por el programa de construir “el lo demás poco convincente a Hegel y no a Marx parece
Estado libre y la sociedad socialista”9, Marx señala “que demostrar que Gramsci no lo considera así.
en vez de tomar a la sociedad existente (y lo mismo po- De ahí que podamos calificar la noción gramsciana de
demos decir de cualquier sociedad del futuro) como base sociedad civil como una concepción original cuyas distin-
del Estado existente (o del futuro para una sociedad fu- tas características conviene ahora analizar.
tura), considera más bien al Estado como un ser indepen-
2. Las características generales de la sociedad civil

error es limitado, ya que más adelante Marx dice que esta Encontramos en los Cuadernos numerosas definiciones de
sociedad “—civil; o burguesa— “abarca todo el intercambio sociedad civil, todas ellas concordantes: allí se entiende
material de los individuos, en una determinada fase de generalmente a la sociedad civil como “el conjunto de los
desarrollo de las fuerzas productivas” (ibid, p., 39). Socie- organismos vulgarmente llamados privados... y que corres-
dad civil o burguesa, la estructura es, por lo tanto, el ponden a la función de hegemonía que el grupo dominante
hogar de la historia. Pero, como señala V. Gerratana ejerce en toda la sociedad”11. Gramsci la contrapone a la
(Gramsci e la cultura contemporánea, T. I, p. 170), el sociedad política (el Estado en el sentido estricto del tér-
problema de la traducción de la bürgerliche Gesellschaft
no. carece de importancia en la medida en que Gramsci mino) del cual ella constituye su “base” y su “contenido
tradujo ciertos pasajes del artículo de Marx sobre la Cues- ético”.
tión judía, donde Marx retoma la definición hegeliana La sociedad civil es una totalidad compleja, puesto que
muy extensiva de la sociedad civil; en su traducción, su campo de acción es muy amplio y su vocación por
Gramsci traduce bürgerliche Gesellschaft por societa bor- dirigir todo el bloque histórico implica una adaptación de
guese y no como societa civile. sus contenidos en función de las categorías sociales que
Por otra parte, en La- ideología alemana Marx reconoce alcanza. La sociedad civil puede ser considerada además
el doble sentido del concepto hegeliano de sociedad civil:
aún cuando utiliza este término para designar la estructura bajo tres aspectos complementarios:
económica, Marx subraya que “la organización social que
desarrolla directamente basándose en la producción y en —como ideología de la clase dirigente, en tanto abarca
el intercambió, y que forma en todas las épocas la base todas las ramas de la ideología, desde el arte hasta las cien-
del Estado, y de toda otra superestructura idealista, se ha cias, pasando por la economía, el derecho etc.;
designado siempre, invariablemente, con el mismo nom- —corro concepción del mundo difundida entre todas las
bre” (La ideología alemana, op., cit., p. 39) Es recién en capas sociales a las que liga de este modo a la clase dirigen-
la Crítica del Programa de Gotha que Marx separa total-
mente los aspectos estructurales y superestructurales de la
concepción hegeliana de la sociedad civil.
9 Karl Marx, “Crítica del programa de Gotha”, en 10 Idem.
Marx y Engels, Obras Escogidas, op. cit. p. 24. 11. I., p. 16.
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te, en tanto se adapta a todos los grupos; de ahí sus diferen- “necesariamente debe haber, en los principios teóricos,
tes grados cualitativos: filosofía, religión, sentido común, convertibilidad de la una a la otra, traducción recíproca al
folklore; propio lenguaje específico de cada elemento constitutivo:
— como dirección ideológica de la sociedad, se articula uno se halla implícito en el otro, y todos juntos forman
en tres niveles esenciales: la ideología propiamente dicha, la un círculo homogéneo”13
“estructura ideológica” —es decir las organizaciones que La consecuencia de esta concepción tan amplia de la
crean y difunden la ideología—, y el “material” ideológico, ideología es la de dar cabida a todas las actividades del
es decir, los instrumentos técnicos de difusión de la ideolo- grupo social dirigente, incluyendo aquellas que, como es el
gía (sistema escolar, medios de comunicación de masas, bi- caso de las ciencias, parecen las menos ideológicas. En
bliotecas, etc.). efecto, según Gramsci hasta la ciencia es parte integrante
Examinaremos sucesivamente estos tres aspectos de la de la superestructura y forma una “categoría histórica”.
ideología. Cuando analiza la metodología histórica Gramsci distingue
”la ideología científica”14, es decir las teorías científicas
3. El campo de la sociedad civil que han sufrido numerosas crisis, del método de investiga-
ción experimental. Sólo los datos establecidos por éste
El campo que abarca la sociedad civil es extremadamente son independientes de la ideología. Ni siquiera el método
vasto puesto que constituye el de la ideología. Sin querer de investigación es independiente de la superestructura:
desarrollar aquí la concepción gramsciana de la ideología, ”Los principales instrumentos del progreso científico son
conviene señalar su amplitud: en efecto, Gramsci define a de orden intelectual (y también político), metodológico y
la ideología como “una concepción del mundo que se con entera justeza ha escrito Engels que los ‘instrumentos
manifiesta implícitamente en el arte, en el derecho, en la intelectuales’ no surgieron de la nada, no son innatos en
actividad económica, en todas las manifestaciones de la el hombre, sino que son adquiridos; se han desarrollado y
vida intelectual y colectiva”12. se desarrollan históricamente”15. Como señala Jacques
Sólo las ideologías “orgánicas”, vale decir ligadas a una Texier16, esta distinción entre teoría e investigación expe-
clase fundamental, son esenciales. Limitada en una pri- rimental permite evitar los inconvenientes de una concep-
mera instancia al nivel económico de esa clase, con el ción excesivamente superestructural de la ciencia, que plan-
desarrollo de la hegemonía la ideología se extiende a tearía el problema de su continuidad histórica. Luego, no
todas las actividades del grupo dirigente. Esta crea una o obstante estas reservas, parecería que la ideología recubre
más capas de intelectuales que se especializa en cada todas las actividades de la clase dirigente y por lo tanto
uno de los aspectos de la ideología de ese grupo: la eco- de toda la superestructura: una concepción tan extensiva
nomía, las ciencias, el arte. En apariencia independientes, de la ideología explica con creces por qué Gramsci le
las distintas ramas de la ideología no son más que los asigna un rol esencial en el seno del bloque histórico.
diferentes aspectos de un mismo todo: la concepción del
mundo de la clase fundamental.
Un ejemplo de esta unidad real está dada por la filo 4.. Los diferentes grados de. la ideología
sofía de la praxis, concepción del mundo de la clase obre La ideología, concepción del mundo de la clase dirigente,
ra, clase subalterna esencial. La filosofía de la praxis rea
liza la unidad de la superestructura ideológica a través de
la unidad de los elementos constitutivos de su concepción 13 M. S., p. 99.
del mundo: esta unidad, afirma Grarnsci, es necesaria 14 M. S., p. 57.
15 M. S., 162.
16 J. Texier, Gramsci, Seghers, pp. 68-79. Para un
12 M. S,, p, 12. ‘. punto de vista crítico ver L. Althusser.
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debe difundirse en toda la sociedad. Sin embargo no posee entiende comúnmente, esto es, como historia de la filoso-
la misma homogeneidad en todos los niveles: la ideología fía de los filósofos, es la historia de las iniciativas de una
difundida entre las capas sociales dirigentes es evidente- determinada clase de personas para cambiar, corregir, per-
mente mucho más elaborada que los trozos sueltos de feccionar las concepciones del mundo existentes en cada
ideología que es posible reconocer en la cultura popular. época determinada y para cambiar, consiguientemente, las
Así, Gramsci distingue diferentes grados cualitativos que normas de conducta conformes y relativas a ellas; o sea,
corresponden a capas sociales determinadas: en la cúspide por modificar la actividad práctica en su conjunto”19:
la concepción del mundo más elaborada: la filosofía. En Por consiguiente, filosofía e historia se identifican: la
él nivel, más bajo: el folklore. Entre estos dos extremos, el filosofía de un período determinado no es, “otra cosa que
“sentido común” y la religión. la historia de dicha época; no es otra cosa que la masa de
La filosofía es entonces el estadio más elaborado de la las variaciones que el grupo dirigente ha logrado determi-
concepción del mundo, el nivel donde más claramente nar en la realidad precedente: historia y filosofía son inse-
aparecen las características de la ideología como expresión parables en ese sentido, forman un bloque”20.
cultural de la clase fundamental. Es en calidad de tal que El rol esencial de la filosofía en él seno del bloque
la filosofía debe poseer el máximo de coherencia: “El histórico se manifiesta por su influencia sobre las concep-
filósofo profesional o técnico no sólo piensa con mayor ciones del mundo propagadas entre las clases auxiliares y
lógica, con mayor coherencia, con mayor espíritu sistemá- subalternas: el sentido común.
tico que los demás hombres, sino que además conoce Toda filosofía “histórica”, vale decir orgánica, debe
toda la historia del pensamiento, es decir, sabe determinar prolongarse por el sentido común y esto significa que a la
el sentido del desarrollo que el pensamiento ha tenido vez que elabora un “pensamiento superior al sentido
hasta él y se halla en condiciones de retomar los problemas común y científicamente coherente”21, todo movimiento
desde el punto en que se hallan, luego de haber sufrido el filosófico orgánico debe mantenerse en contacto con las
máximo de tentativas de solución, etc. Tiene en los diver- capas populares, con los “simples” e incluso encontrar, en
sos campos del pensamiento la misma función que en los este contacto, “la fuente de los problemas a estudiar y
diversos campos científicos tienen los especialistas”17 resolver”22, a fin de dirigir mejor ideológicamente a las
Esta necesidad de coherencia es aún mayor por cuanto clases subalternas. Gramsci constata que no obstante este
la filosofía es la referencia de todo el sistema ideológico. contacto, la verdadera conexión entre filosofía “superior”
Gramsci define el rol de la ideología en los mismos térmi- y sentido común está asegurada en realidad por la polí-
nos en que definirá a sus creadores, los grandes intelectua- tica, que afirma la unidad ideológica del bloque histórico.
les, piedra angular de la hegemonía: la filosofía es la La necesariedad de este vínculo político muestra la di-
piedra angular de la ideología; el problema fundamental ferencia entre filosofía y sentido común: mientras que en
de toda filosofía que se ha traducido en movimiento cul- la filosofía predominan “los caracteres de la elaboración
tural, en “creencia” es “conservar la unidad ideológica de individual del pensamiento”, en el sentido común se trata
todo el bloque social, que precisamente es cimentado y esencialmente de los “caracteres difusos y dispersos de un
unificado por esta ideología”18. pensamiento genérico de cierta época y de cierto ambiente
Por su ligazón con la clase dominante, la filosofía in- popular”23 El sentido común aparece como una amal-
fluye sobre las normas de vida de prácticamente todas las
capas sociales.
En este sentido, “la historia de la filosofía, como se 19 M. S., p. 26-27.
20 M.S., p. 27. . .’.
21 M. S. ,p. 13.
17 M. S., p. 29. 22 M. S., p. 14.
18 M. S., p. 12. 23 M. S., p. 9 (nota).
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gama de diversas ideologías tradicionales y de la ideología tica y políticamente organizadas y centralizadas aun en su
de la clase dirigente: el buen sentido. Pero las ideologías contradictorio desarrollo, sino también múltiple; no sólo
tradicionales, y en especial las religiones —cuya vincula- en el sentido de diverso y yuxtapuesto sino también en el
ción con el sentido común es aun más estrecha que la sentido estratificado de lo más grosero a lo menos gro-
existente entre éste y la filosofía— constituyen los principa- sero, si no debe hablarse directamente de un aglomerado
les elementos. Esta amalgama que son las religiones no está indigesto de fragmentos de todas las concepciones del
formada sólo por los distintos aspectos de las religiones mundo y de la vida que se han sucedido en la historia, de
contemporáneas, sino también por antiguas creencias, su- la mayor parte de las cuales sólo en el folklore se encuen-
persticiones, etc. Esto explica que no exista un solo sen- tran, sobrevivientes, documentos mutilados y contami-
tido común —baste recordar que no existe una sola reli- nados”26 . El folklore es un fenómeno presente y no pa-
gión, ni siquiera en el seno de una misma iglesia. Cada sado: permanentemente el pensamiento y la ciencia pro-
capa social posee su propio “sentido común”, de tal for- veen al “folklore moderno” de nuevos elementos. Gramsci
ma que esta concepción del mundo se presenta bajo una distingue dentro del folklore una religión popular —espe-
multiplicidad de formas: “su rasgo más fundamental y cialmente en los países de religión católica y ortodoxa—
más característico es el de ser una concepción (incluso en muy diferente a la de los intelectuales y la jerarquía ecle-
cada cerebro) disgregada, incoherente, incongruente, con- siástica, una moral popular formada por el conjunto de
forme a la posición social y cultural de las multitudes, “máximas para la conducta práctica y de costumbres”27,
cuya filosofía es”24 Esta situación explica que sea sólo etc.
autoritariamente, por medio de la política, que pueda lle- La esfera ideológica de la sociedad civil se extiende así
gar a lograrse una cierta coherencia. sobre todas las estratificaciones sociales de la estructura
Si consideramos al bloque histórico en su conjunto, el del bloque histórico. En la medida en que la ideología
sentido común aparece como “el folklore de la filosofía”, abarca todas las actividades de la clase dominante, la so-
“situado a mitad de camino entre la filosofía —de la que ciedad civil debe disponer de una articulación interna
toma prestado un núcleo de buen sentido— y el folk- extremadamente compleja.
lore” 25 , que le suministra lo esencial de su sedimentación
ideológica. El primer deber de todo nuevo grupo social
homogéneo es, por lo tanto, definir su propia filosofía y 5. Estructura ideológica y material ideológico
combatir el sentido común.
En el nivel más bajo del bloque ideológico se sitúa el Uno de los aspectos esenciales de la sociedad civil consiste
folklore. Debe rechazarse cualquier estudio que tienda a en su articulación interna, es decir en la organización me-
pensarlo como un elemento esencialmente “pintoresco”. diante la cual la clase dirigente difunde su ideología.
El folklore es una “concepción del mundo”, a pesar de su Gramsci califica a esta organización de “estructura ideoló-
carácter primitivo e incoherente. Su incoherencia se expli- gica” de la clase dirigente, y entiende por este término “la
ca por el origen social de esta variedad de ideologías: el organización material destinada a mantener, defender y
folklore es una concepción del mundo “no sólo no elabo- desarrollar el frente teórico e ideológico”25. Gramsci re-
rada y asistemática, ya que el pueblo (es decir, el conjun- agrupa en la estructura ideológica no solamente las organi-
to de las clases subalternas e instrumentales de cada una zaciones cuya función es difundir la ideología, sino tam-
de las formas de sociedad hasta ahora existentes) por defí-
nición no puede tener concepciones elaboradas, sistemá-
26 L. V. N.,p. 240.
24 M. S., p. 125-6. 27 L, V. N., p. 241.
25 O., p. 163. 28 P., p. 172.
24 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 25

bien todos los medios de comunicación social y todos los aquello que influye o puede influir directa o indirectamente
instrumentos que permiten influir sobre la opinión pública. sobre la opinión pública”32 y menciona en especial las
Gramsci distingue en el seno de la estructura ideológica bibliotecas, los círculos, clubes, etc.
las organizaciones encargadas de la difusión de la ideolo- Esta “estructura ideológica” difunde ideología a través
gía de aquellas que incorporan a su actividad general una de diversos medios de comunicación (material ideológico)
“fracción cultural”. Los jueces y los oficiales del ejército, cuya eficacia Gramsci compara: los medios audio-visuales
por ejemplo, forman parte de estas últimas. Las organiza- (teatro, cine, radio, televisión, etc.) “son un medio de
ciones culturales propiamente dichas son: la Iglesia, la difusión ideológica que tienen una rapidez, un campo de
organización escolar y los organismos de prensa. La Igle- acción y un impacto emocional mucho más vasto que la
sia, después de haber tenido en el bloque histórico prece- comunicación escrita, pero superficialmente y no en pro-
dente el casi monopolio de la sociedad civil (“la ideología- fundidad”33. A estos canales de difusión de la ideología
religiosa, es decir la filosofía y la ciencia de la época”, Gramsci integra, también la arquitectura y hasta la dispo-
con la escuela, la instrucción, la moral, la justicia, la bene- sición y los nombres de las calles, subrayando su impor-
ficiencia)29, conserva todavía una parte importante de tancia como material ideológico.
esta esfera. La organización escolar, ya sea que esté bajo La difusión de la ideología requiere una articulación
el control del Estado o bien de organismos privados, e in- extremadamente compleja de la sociedad civil; es posible
cluso las universidades populares, forman el segundo con- apreciar la disposición de los distintos aspectos de la so-
junto cultural de la sociedad civil, donde volvemos a en- ciedad civil (campo, gradación, estructura y difusión de la
contrar la gradación de la ideología, esta vez bajo el con- ideología) tomando un ejemplo que Gramsci cita a me-
trol de la Universidad y de la Academia (esta última en la nudo; la Iglesia católica, sociedad civil dentro de la socie-
medida que ejerce una función nacional de alta cultura, dad civil.
especialmente como depositaria de la lengua nacional y,
por. lo tanto, de una concepción del mundo,30. La prensa
y las editoriales constituyen la tercera de las grandes insti- 6. Una sociedad civil dentro de la sociedad civil, el ejem-
tuciones de la sociedad civil. Gramsci confiere una gran plo de la Iglesia Católica
importancia a esta nueva institución que considera la mas
dinámica de la sociedad civil y cumple a la vez una fun- Todavía hoy la Iglesia católica constituye una verdadera
ción ideológica determinada: “las editoriales tienen un sociedad civil autónoma, afirma Gramsci. En su opinión
programa implícito o explícito y se apoyan en una deter- los concordatos son el resultado de antiguos compromisos
minada corriente”31. Como la organización escolar, la con los representantes de la nueva clase que permitieron a
prensa y las editoriales cumplen un papel fundamental, la Iglesia conservar gran parte de la sociedad civil. Dos
puesto que son las únicas que .abarcan todo el campo de factores explican la perennidad de la Iglesia: su homoge-
la ideología (libros y revistas científicas, políticas, litera- neidad ideológica y la importancia de la estructura ideoló-
rias, etc.) y todos sus niveles (libros y periódicos para las gica;
“élites”, de vulgarización, populares. . .) La fuerza de la Iglesia reside fundamentalmente en la
A estas tres instituciones fundamentales Gramsci agrega unidad ideológica que ha logrado mantener en el seno del
como sujeto también a la estructura ideológica, “todo bloque social que controla: “La fuerza de las religiones, y
especialmente de la Iglesia católica, ha consistido y consis-
te en que ellas sienten enérgicamente la necesidad de la
29 I., p. 11;
30 Sobre el lenguaje como concepción del mundo ver
M. S., p. 9. 32 Ibid.
31 P., p. 172. 33 P., p. 180.
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union doctrinaria de toda la masa ‘religiosa’ y luchan para de masa durante la Edad Media y, más tarde, después de
que los estratos intelectualmente superiores no se separen la Contra-reforma, a fin de “conservar las posiciones polí-
de los interiores. La iglesia romana ha sido siempre la más ticas adquiridas”38. Esta organización se prolonga a través
tenaz en la lucha por impedir que se formen ‘oficialmen- de instituciones confiadas a los laicos, con objetivos polí-
te’ dos religiones: la de los ‘intelectuales’ y la de las ticos o sindicales (partidos y sindicatos católicos) o ideo-
‘almas simples”34. Esto no significa que no exista de lógicos (Acción Católica), que Gramsci estudia minuciosa-
hecho una diferencia entre las creencias de las distintas mente en los Cuadernos de Cárcel.
capas sociales. Así, Gramsci distingue un catolicismo de Gramsci señala también la influencia determinante que
los campesinos, un catolicismo de los pequeños burgueses ejerce la Iglesia gracias a su importante “material ideoló-
y de los obreros urbanos, un catolicismo de las mujeres y gico”: no podríamos explicarnos la posición conservada
un catolicismo de los intelectuales. El problema radica en por la Iglesia en la sociedad moderna, si no conociéramos
conciliar la fe de los intelectuales —análoga a la filosofía— los esfuerzos duraderos y pacientes que ésta realiza para
con la fe de los “simples” — análoga al sentido común o desarrollar su propia sección de la estructura material de
al folklore. Gramsci cita el ejemplo de algunos milagros, la ideología”39. Este material ideológico está formado
“artículos de fe para los simples, no para los intelectua- esencialmente por la literatura y la prensa que edita (in-
les”35. cluyendo periódicos parroquiales) así como por la organi-
La Iglesia mantiene una unidad ideológica “oficial” a zación escolar y universitaria que la Iglesia ha conservado.
través de dos medios: la política y la evolución ideológica La iglesia católica presenta de hecho todos los aspectos
progresiva. Como en toda ideología, la relación entre los que Gramsci analiza dentro de la sociedad civil; por una
diferentes niveles de la religión está asegurada por la polí- parte, la ideología propagada y adaptada a todo el cuerpo
tica, en este caso, “ejerciendo una disciplina de hierro social; por la otra, las organizaciones y los canales de
sobre los intelectuales a fin de que no pasen ciertos lími- difusión de esta ideología. A esta vasta y compleja esfera
tes en la distinción y no la tornen catastrófica e irrepara- de la sociedad civil, Gramsci contrapone la de la sociedad
ble”36. Pero, a fin de limitar este recurso “político”, la política.
Iglesia ha optado igualmente en favor de un “movimiento
progresista que tiende a dar ciertas satisfacciones a las
exigencias de la ciencia y de la filosofía, pero con ritmo II. LA SOCIEDAD POLÍTICA
tan lento y metódico que las mutaciones no han sido
percibidas por la masa de los simples si bien aparecen La sociedad política, que Gramsci opone a la sociedad
como ‘revolucionarias’ y demagógicas ante los ‘integralis- civil en el seno de la superestructura, ha sido poco estu-
tas”37. De esta manera la Iglesia logra conservar cierta diada en los Cuadernos de Cárcel. Esto tiene una explica-
homogeneidad de su bloque ideológico. ción: en la teoría marxista clásica, el estudio se refiere
Para difundir esta religión, la Iglesia se apoya sobre una más al aparato de Estado que a la dirección ideológica y
organización muy poderosa: en el centro, el clero, cuya cultural de la sociedad. No obstante, encontramos en los
gran capacidad organizativa Gramsci reconoce, y que se Cuaernos numerosas definiciones de la sociedad política:
renueva constantemente, especialmente por la creación de — “Sociedad política o Estado que corresponde a la
nuevas órdenes religiosas, para canalizar los movimientos función de ‘dominio directo’ o de comando que se expresa
en el estado y en el gobierno jurídico” 40.

34 M. S., p, 12.
35 M. S., p. 15. 38 Mach. p. 240.
36 Ibid. 39 P., p. 172.
37 M. S., p. 12. 40 I., p. 16.
28 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 29

— “Sociedad política o dictadura, o aparato coercitivo Momento de la coerción; la sociedad política se define
para conformar a las masas del pueblo de acuerdo al tipo entonces por las situaciones en donde es utilizada. Gram-
de producción y de economía de un momento dado” 41 sci distingue dos:
—”Gobierno político”, es decir, el “aparato de coer-
ción estatal que asegura legalmente la disciplina de aque- — la más habitual consiste en el control de los grupos
llos grupos que no consienten ni activa ni pasivamente, sociales que no “consienten” con la dilección de la clase
pero que está preparado para toda la sociedad, en previ- fundamental: dado un cierto grado de desarrollo de las
sión de los momentos de crisis en el comando y en la relaciones sociales y económicas, estos grupos —las clases
dirección, casos en que no se da el consenso espontá- subalternas— entran en contradicción con la clase diri-
neo”42. gente. Para mantener su dominación, ésta utiliza entonces
La sociedad política posee pues caracteres bien defini- la coerción, en mayor o menor medida, “legal”.
dos: agrupa el conjunto de las actividades de la super- —la segunda situación es más excepcional y transitoria
estructura que dan cuenta de la función de coerción. En puesto que se trata de los períodos de crisis orgánica: la
este sentido es una prolongación de la sociedad civil; al clase dirigente pierde el control de la sociedad civil y se
analizar los distintos niveles de la formación de un sistema apoya sobre la sociedad política para intentar mantener su
hegemónico, Gramsci señala que el momento político-mi- dominación.
litar es la prolongación y concretización de la dirección En ambos casos la sociedad política se apoya —y este
económica e ideológica que una clase ejerce sobre la socie- es su último aspecto— sobre el aparato de Estado. Para
dad. Así como en el esquema gramsciano el control de la calificar a la sociedad política Gramsci utiliza en varias
sociedad remata en la conquista del poder político, así ocasiones el término Estado, pero precisando bien que se
también la sociedad política no debe jugar sino un papel trata de la concepción clásica. Según él, esta concepción,
secundario en el sistema hegemónico. históricamente superada, es la del Estado gendarme, pro-
Tal como se deduce de las definiciones de Gramsci, la pia de la época liberal, cuando el Estado no ejercía ningu-
función de la sociedad política es el ejercicio de la coer- na función económica ni ideológica directa, limitándose a
ción, la conservación, por la violencia, del orden estable- “la tutela del orden público y del respeto de las leyes”44.
cido. En este sentido, no. se limita simplemente al campo Por lo tanto, sociedad política y Estado no se identifican
militar sino que abarca también el gobierno jurídico, la más. La noción de sociedad política, así como la de socie-
coacción “legal”: “El derecho es el aspecto represivo y dad civil, es una noción funcional y, por lo tanto, no se
negativo de toda la actividad positiva de formación civil traduce totalmente en las organizaciones superestructu-
desplegada por el Estado”45. rales. Sin embargo, la sociedad política se presta en mayor
Esta concepción extensiva de la coerción explica que medida a una definición orgánica. La función coercitiva
Gramsci distinga varios aspectos en la sociedad política, del aparato estatal es administrada por un personal inte-
según su ligazón más o menos estrecha con la sociedad lectual bien delimitado: la burocracia, “esto es, la cristali-
civil (dictadura pura y simple cuando es autónoma, hege- zación del personal dirigente, que ejerce el poder coerci-
monía política cuándo depende de la sociedad civil) y tivo y qué hasta cierto punto se trasforma en casta”45.
según se limite al nivel técnico-militar (de simple uso de la Esta homogeneidad se ve facilitada por el hecho —todavía
fuerza) o político-militar (dirección política de la coer- válido en los países occidentales en, la época de Gramsci—
ción). de que la nueva clase fundamental a menudo confió privi-
41 L. C, p. 183.
42 I., p. 16. 44 Mach., p. 164.
43 Mach., p. 117. 45. Mach., p. 116.
30 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 31

legios corporativos de origen burocrático y militar a las 1 La colaboración en el seno del Estado de los órganos
antiguas clases dirigentes del bloque histórico. de las dos sociedades
Gramsci señala que, incluso en este caso, el aparato
coercitivo del Estado puede no ejercer el monopolio de la Entre la sociedad civil y la sociedad política, entre el
violencia por cuenta de la clase dirigente: cuando el apa- consenso y la fuerza, no existe de hecho una separación,
rato de Estado se muestra impotente para controlar una orgánica. Uno y otro colaboran estrechamente. Este es el
crisis orgánica, esta clase puede suscitar, en el seno de la caso de la formación de la “opinión pública”: “El Estado
sociedad civil, organizaciones paramilitares que una vez cuando quiere iniciar una acción poco popular, crea pre-
consumada su misión se integrarán al Estado. Es que, ventivamente la opinión pública adecuada, es decir, orga-
como lo demuestra el estudio de sus relaciones recíprocas, niza y centraliza ciertos elementos de la sociedad civil.
sociedad civil y sociedad política están estrechamente im- Historia de la opinión pública: naturalmente, siempre han
bricadas en el seno de la superestructura. existido elementos de opinión pública, incluso en las sa-
trapías asiáticas; pero la opinión pública tal como se la
entiende hoy en día nació en vísperas de la caída del
III. LAS RELACIONES ENTRE SOCIEDAD CIVIL Y Estado absoluto, es decir, en el período de lucha de la
SOCIEDAD POLÍTICA EN EL SENO DE LA SUPER- nueva clase burguesa por la hegemonía política y la con-
ESTRUCTURA quista del poder. La opinión pública es el contenido polí-
tico: de una voluntad política que puede ser discordante.
El análisis separado de cada una de las dos esferas del Es por eso que se desarrolla en la lucha .por el monopolio
momento superestructural no se corresponde evidente- de los órganos de la opinión pública: periódicos, partido,
mente con la realidad práctica. En efecto, esta división parlamento, de manera que una sola fuerza modela la
funcional debe ubicarse en el marco de una unidad dialéc- opinión y de este modo la voluntad política/nacional,
tica donde el consenso y la coerción son utilizados alter- dispersando los desacuerdos en fragmentos individuales y
nativamente y donde el papel exacto de las organizaciones desorganizados”47
es menos preciso de lo que parece. No existe sistema so- La opinión, pública es el ejemplo concreto de las rela-
cial donde el consenso sirva de única base de la hegemo- ciones permanentes entre el gobierno político y la socie-
nía, ni Estado donde un mismo grupo social pueda man- dad civil, que; favorece el consenso alrededor de sus actos.
tener duraderamente su dominación sobre la base de la En el sentí de la sociedad civil, son esencialmente la
pura coerción. Un sistema donde bastara sólo el consenso «prensa: amarilla y la radio (en los lugares en que está
es “utopía pura, por estar basado en el presupuesto de muy difundida)”48 quienes aseguran este servicio, espe-
que todos los hombres son realmente iguales y, por con- cialmente por; la creación de “explosiones de pánico o de
siguiente, igualmente razonables y morales, es decir, pasi- entusiasmo ficticio, que permiten el logro de determina-
bles de aceptar la ley espontáneamente, libremente y no dos objetivos, en las elecciones, por ejemplo”49. Gramsci
por coerción, como impuesta por otra clase, como algo paliza en esa coyuntura el fenómeno de las campanas
externo a la conciencia”45. En cuanto a la dominación electorales donde la clase dominante debe tener “un día
fundada exclusivamente sobre la fuerza, no puede ser sino determinado el predominio ideológico (o mejor emotivo)
provisoria y expresa la crisis del bloque histórico cuando para tener una mayoría que dominará por tres, cuatro o
la clase dominante, al no tener más la dirección ideológi- cinco años incluso si, pasada la emoción, la masa electoral
ca, se mantiene artificialmente por la fuerza.
Por lo tanto, sociedad civil y sociedad política están en
constante relación. Es este tipo de relaciones lo que ahora 47 P., p. 158.
conviene estudiar. 48 Ibid.
49 Ibid.
46 Mach., p. 166.
32 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 33

se separa de su expresión legal (país legal no equivalente a cultura) es abandonada a las distintas organizaciones priva-
país real)”50. das, en especial a la Iglesia a la que, por medio de los
En este caso el vínculo entre sociedad civil y sociedad concordatos, se le atribuye una “esfera privada” en el
política deviene tan estrecho que llega a ser orgánico, apo- seno de la sociedad civil.
derándose directamente el Estado strictu sensu—, sin in- Pero, ya Gramsci nota los signos de una estatización de
termediación de organismos privados de los medios para la sociedad civil que se expresa, por de pronto, en la
“modelar” la opinión pública: el monopolio de la radio- decadencia de los órganos clásicos de expresión de la so-
difusión, por ejemplo. ciedad civil en el seno del aparato político, en beneficio
Esta complementaridad se expresa, por otra parte, en de un control directo por parte del Estado: decadencia de
el carácter ambivalente de ciertos órganos: así, el parla- los partidos tradicionales ligados al parlamento, monopo-
mento, órgano de la sociedad política para la adopción de lio del. Estado sobre los nuevos órganos de opinión públi-
la ley, es igualmente órgano de la sociedad civil en tanto ca; y tentativa de estatización de los antiguos (Gramsci
expresión oficial de la opinión pública. La función del incluye particularmente a los sindicatos) etc. Esta estatiza-
parlamento es, para Gramsci, consumar la unión de la ción aparece también en la absorción progresiva de la cul-
fuerza con el consenso: “El ejercicio ‘normal’ de la hege- tura y de la educación, hasta entonces confiada a organis-
monía en el terreno, devenido clásico del régimen parla- mos privados (la Iglesia) en provecho de “servicios públi-
mentario se caracteriza por la combinación de la fuerza y cos intelectuales”52.
el consenso que se equilibran en formas variadas, sin que El caso más característico es el de la educación, por
la fuerza rebase demasiado al consenso, o mejor tratando diversas razones que Gramsci señala:
de obtener que la fuerza aparezca apoyada sobre el con-
senso de la mayoría que se expresa a través de los órganos —necesidad de un control por parte del Estado para
de la opinión pública —periódicos y asociaciones— los cua- elevar el nivel técnico-cultural de la población respondien-
les, con este fin, son multiplicados artificialmente” 51. do así a las exigencias del desarrollo de las fuerzas pro-
Estos distintos ejemplos muestran que en realidad la ductivas;
distinción entre sociedad civil y sociedad política no es —conflicto entre los intelectuales tradicionales (espe-
orgánicamente completa ya que la clase dominante, en el cialmente la Iglesia), resto del antiguo bloque histórico, y
ejercicio de su hegemonía, utiliza y combina una y otra. los intelectuales de la clase dominante;
Esta combinación tiende a ceder el lugar a una crecien- —necesidad de unificar la ideología difundida por las
te ambivalencia de los órganos de la superestructura. En organizaciones de la sociedad civil.
teoría, Son “las organizaciones llamadas privadas” las que —
dirigen la sociedad civil, y es el-aparato coercitivo del Estos distintos “servicios” no pueden ser abandonados,
Estado quien administra la sociedad política. En los en una sociedad moderna, a la iniciativa privada, y deben
hechos, la evolución histórica tiene consecuencias pertur- ser asegurados por el Estado. Esta estatización no se limi-
badoras sobre este reparto. ta a la organización social, sino que se extiende a todas
El esquema dentro del cual Gramsci razona es, y él las “instituciones que deben ser consideradas de utilidad
mismo lo reconoce, el de un período histórico determi- para la instrucción y la cultura públicas, tal como son
nado: el del Estado liberal o Estado gendarme. Este apa- considerados en muchos estados, las que no podrían ser
rato, de pura dominación política y de coerción, se limita accesibles al público (y se señala que por razones naciona-
estrictamente a esta actividad. La sociedad civil (ideología, les deben ser accesibles) sin una intervención estatal”53.

50 P., p. 159. 52 I., p. 141.


51 Mach., p. 135. 53 I., p. 141.
34 GRAlylSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE’ HISTÓRICO 35

Gramsci agrupa entre estas instituciones a los teatros, las del 3 de agosto de 1931, Gramsci expresa que su interés
bibliotecas, los museos y hasta los jardines zoológicos; en por el estudio de “algunos aspectos característicos de la
suma, todas las instituciones culturales. historia de los intelectuales italianos.... nace del deseo de
La estatización de estos “servicios” no modifica su ca- profundizar el concepto de Estado”57, De ahí que en los
rácter: “Estos elementos se deben estudiar como nexos Cuadernos analice paralelamente la noción de intelectual y
nacionales entre gobernantes y gobernados, como factores “ciertas determinaciones del concepto de Estado”58. La
de hegemonía” 54 estructura definitiva del Estado depende de las caracterís-
A la influencia de la sociedad política sobre la sociedad ticas de la actividad de los intelectuales, entendidos como
civil puede oponerse al fenómeno inverso: frente a la de- “empleados” de la clase dominante para el ejercicio de la
bilidad de la sociedad política, es posible que emerjan de dirección política y cultural del bloque histórico.
la sociedad civil nuevas fuerzas de coerción de la clase
dominante. Como lo muestra Gramsci, es, particularmen- El Estado aparece, entonces, más allá de la diversidad
te, el caso del fascismo, donde las debilidades del aparato de organizaciones que lo componen y de la dualidad de
estatal fueron paliadas por organizaciones privadas parami- las funciones de dirección por cuyo intermedio asegura la
litares que, una vez consolidada por la fuerza la influencia hegemonía de la clase fundamental, como el conjunto de
de las clases dominantes, se integraron al aparato del Esta- la actividad de ese grupo social particular que constituye
do. la capa de los intelectuales. La distinción en el seno de la
La estrecha colaboración e incluso el carácter ambiva- superestructura debe referirse más a la oposición entre la
lente de los órganos de la sociedad civil se expresa en los función de hegemonía —ideológica— y la función de do-
Cuadernos por una extensión del concepto de Estado, en- minación—política— que a la oposición, secundaria, entre
tendido como el conjunto de los órganos, cualquiera sea tal o cual organización.
su status formal —organizaciones “privadas” o aparato de
Estado— mediante los cuales el grupo dominante ejerce su
dominación. En varias ocasiones Gramsci define de este 2. Consecuencias políticas y prácticas de la distinción de
modo al Estado: las dos sociedades.
— “Estado = sociedad política + sociedad civil, vale de- El problema de las relaciones entre sociedad civil y
cir, hegemonía revestida de coerción”55. sociedad política es esencialmente una cuestión metodoló-
— “Estado, en su significado integral, dictadura + hege- gica: son dos aspectos de la hegemonía de la clase domi-
monía”56. El Estado se definiría, entonces, por tres ca- nante. No obstante, su distinción es esencial. El hecho de
racterísticas: que tal o cual organización dependa de una u otra socie-
— por agrupar la superestructura del bloque histórico, dad importa menos que el rol respectivo, de estos dos
tanto “intelectual y moral” como política; momentos de la superestructura de un período histórico y
— por articular su equilibrio a partir de estos dos ele- en un país determinado. Hemos visto por otra parte que
mentos de la superestructura; numerosas organizaciones dependen de la sociedad civil y
— finalmente y sobre todo porque su unidad deriva de de la sociedad) política simultáneamente (partidos, parla-
su gestión por un grupo social que asegura la homogenei- mentos), y que otras pueden afirmarse en la sociedad po-
dad, del bloque histórico: los intelectuales. En una carta lítica en un período determinado y en la sociedad civil en
otro (la Iglesia)

54 I., p. 142.
55 Mach., p. 165. 57 L. C, p. 174.
56 P:, p. 172. 58 L. C, p. 183.
36 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 37

Por el contrario, las dos funciones de hegemonía y de detrás de la cual existía una robusta cadena de fortalezas
coerción permanecen separadas. Es necesario caracterizar y casamatas”61
el tipo de vinculación variable entre estas dos funciones y La situación es radicalmente diferente en los países
las organizaciones privadas o públicas, y la dicotomía, de donde la sociedad civil es “primitiva y gelatinosa”62
la que este vínculo no es sino un aspecto, permanente como es el caso de los estados absolutos. La Revolución
entre los dos momentos de las superestructura. No obs- de Octubre, primera revolución exitosa de la clase obrera,
tante, en varias oportunidades Gramsci recuerda que esta sigue a la revolución de febrero, última revolución antifeu-
distinción metodológica entre sociedad civil y sociedad dal en Europa. En estas situaciones, el conflicto se limita
política no debe convertirse en “orgánica” so pena de esencialmente a la toma del aparato coercitivo del Estado.
llegar a graves errores teóricos: apoyándose en una distin- Sólo después se tratará de construir una verdadera socie-
ción de este tipo los sindicatos italianos partidarios del dad civil, sin dejar de desarrollar la estructura socio-econó-
libre-cambio afirmaron que el Estado no debía intervenir mica.
en el libre juego de la economía de mercado. “Pero como Esta diferencia fundamental de situación, de acuerdo
en la realidad efectiva, sociedad civil y Estado se identi- con la relación de fuerzas en el interior de la superestruc-
fican, es necesario convenir que el liberalismo es también tura, supone la adopción de estrategias diferenciadas por
una “reglamentación” de carácter estatal, introducida y parte de los grupos que quieren derribar el sistema hege-
mantenida por vía legislativa y coercitiva”59. mónico para crear un nuevo bloque histórico. En las so-
En la medida en que se eviten estos errores, la distin- ciedades “primitivas” la lucha se concentra alrededor del
ción sociedad civil-sociedad política se mostrará esencial, aparato de Estado. En las sociedades más complejas, lo
en tanto permite resolver los problemas estratégicos y esencial del combate va dirigido contra la sociedad civil:
prácticos que plantea el trastrocamiento del sistema hege- la burguesía francesa debió llevar una lucha secular por la
mónico de la clase dirigente. hegemonía ideológica antes de asentar políticamente su
A nivel estratégico, la importancia relativa de la socie- dominación, y lo mismo deberá ser para el nuevo bloque
dad civil en relación a la sociedad política es una cuestión histórico: sólo una larga “guerra de trincheras”63 podrá
esencial: para que la hegemonía sea sólidamente estable- poner fin a esta hegemonía.
cida, es necesario que sociedad civil y sociedad política La necesidad de la distinción entre sociedad civil y
estén igualmente desarrolladas y orgánicamente ligadas: de sociedad política está justificada también en el plano teó-
esta manera la clase dominante podrá utilizarlas alter- rico, pues la confusión entre un grave error teórico que
nativa y armoniosamente para perpetuar su dominación. Gramsci denomina “estadolatría”: “El análisis no sería
Es éste el caso de las sociedades occidentales donde, “en- exacto si no tuviera en cuenta la duplicidad de formas en
tre Estado y sociedad civil existía una justa relación, y la cual se presenta el Estado en el lenguaje y en la cultura
bajo el temblor del Estado se evidenciaba una robusta de las épocas determinadas, o sea, como sociedad civil y
estructura de la sociedad civil”60. En estos países, la he- como sociedad política. . . Se da el nombre de estado-
gemonía de la burguesía descansa esencialmente sobre la latría a una determinada actitud respecto del gobierno de
“dirección intelectual y moral” de la sociedad, sobre la los funcionarios o sociedad política, que, en el lenguaje
impregnación ideológica de todo el sistema social. De ahí común, es la forma de vida estatal a la que se da el
que toda tentativa por subvertir el bloque histórico deba
pasar por una lucha de largo alcance para disgregar la
sociedad civil: “El Estado sólo era una trinchera avanzada,
61 Mach., p..96.
59 Mach., p. 54. 62 Mach., p. 95
60 Mach., pp. 95-96. 63 Ibid.
38 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 39

nombre de Estado y que vulgarmente se entiende como la Esta primacía del aparato de Estado es entonces transi-
totalidad del Estado”64. toria y debe dejar su lugar a la primacía de la sociedad
Este error teórico puede sin embargo justificarse provi- civil, a la hegemonía, modo normal de dirección del blo-
soriamente en un caso histórico preciso: “Para algunos que histórico.
grupos sociales que antes de llegar a la vida estatal autó- Esta primacía de la sociedad civil en el seno de la
noma no han tenido un largo período de desarrollo cultu- superestructura le permite igualmente a Gramsci analizar
ral y moral propio e independiente (posibilitado en la el grado de evolución de un bloque histórico: en un sis-
sociedad medieval y en las monarquías absolutas por la tema hegemónico progresivo, es decir un sistema donde la
exigencia jurídica de los estamentos y órdenes privilegia- clase dirigente “empuja realmente la sociedad entera hacia
dos) es necesario y hasta oportuno un período d. estado- adelante, satisfaciendo no sólo sus exigencias existenciales,
latría” 65. Sino también la tendencia a la ampliación de sus cuadros
Según Gramsci, este es también el caso de la revolución para la toma de posesión, de nuevas esferas de la actividad
rusa de 1917, donde la caída del “Estado absoluto” expli- económico-productiva”68, la sociedad civil juega un rol
ca el carácter marcadamente “político” de la dictadura esencial y casi general (hegemonía): el período del Risor-
del proletariado. gimento se distingue por la atracción “espontánea” que
Aquí volvemos a encontrar la distinción que hace los moderados ejercen sobre todas las otras fuerzas polí-
Gramsci entre los países con una sociedad civil desarro- ticas e ideológicas y, por lo tanto, por la atracción de la
llada que juega un rol esencial, y los estados donde el burguesía sobre todas, las demás clases. En el extremo
aparato de dominación política constituye la mayor parte opuesto, la desaparición de la sociedad civil en beneficio
de superestructura. En este último caso, el período de de la sociedad política es el signo de la pérdida de control
estadolatría debe ser un período intermedio, “de inicia- de la clase fundamental sobre la sociedad, al punto de no
ción, al menos, a la vida estatal autónoma y a la creación poder mantenerse sino por la coerción (dictadura): en tal
de una sociedad civil que no fue posible históricamente caso, el bloque histórico se vuelve regresivo.
crear antes de llegar a la vida estatal independiente”66. Por último, la primacía de la sociedad civil aparece, en
Así, incluso en aquellos países donde no existe una la visión gramsciana del fin del Estado, en la sociedad sin
verdadera sociedad civil, su creación constituye una de las clases.
primera tareas del nuevo Estado. Sin embargo —y la ad-
vertencia resulta profética si pensamos en la singular re-
habilitación del Estado y su primacía sobre la sociedad 3, Sociedad civil, sociedad política y fin del Estado
civil en la mayor parte de los países socialistas— esta
etapa de estadolatría “no tiene que dejarse entregada a El nuevo sistema hegemónico formado alrededor de la cla-
sus propias fuerzas, ni tiene, sobre todo, que convertirse se obrera debe, según Gramsci, resolver el problema de la
en fanatismo teórico y concebirse como perpetua; tiene distinción entre sociedad civil y sociedad política. Durante
que ser criticada, precisamente para que se desarrolle y la lucha por derribar al bloque dominante, el nuevo siste-
produzca formas nuevas de vida estatal en las cuales la; ma hegemónico deberá ligar orgánicamente los dos mo-
iniciativa de los individuos y de los grupos sea estatal, mentos de su superestructura: frente al bloque, dominante,
aunque no debida al gobierno de los funcionarios”67. para quien la aparente diversidad de las organizaciones,
—especialmente de la sociedad civil— es un factor de ex-
tensión de su hegemonía, la superestructura de la direc-
64 P., p. 165 (en español, Antol. p. 315).
65 P., p. 166 (en esp. Antol. p.. 315).
66 Ibid, (en esp. Antol. p. 315).
67 P., p. 166 (en esp. Antol. p. 315). 68 R., pp. 71-72 (en esp., Antol. -p. 488).
40 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 41

ción de “la clase obrera y de sus aliados debe ser homo- sin clases que prevé la teoría marxista, con el triunfo
génea y hasta monolítica. Esta homogeneidad se expresa definitivo de la sociedad civil.
por el rol centralizador del Partido Comunista: no puede La teoría marxista, profundizada por los estudios de
haber más que una ideología —el marxismo—; el partido Lenin (especialmente en El Estado y la revolución) esta-
debe ser a la vez la sociedad civil y la sociedad política blece como objetivo de la revolución socialista la sociedad
del nuevo sistema hegemónico. Es sociedad política en sin clases y la desaparición del Estado: “Sólo en la socie-
tanto dirección de las operaciones “militares” de toma del dad comunista, cuando se haya roto ya definitivamente
aparato de Estado, pero también por la función de “poli- con la resistencia de los capitalistas, cuando hayan desapa-
cía” del partido: “Es difícil pensar que un partido polí- recido los capitalistas, cuando no haya clases (es decir,
tico cualquiera (de los grupos dominantes pero también cuándo no existan diferencias entre los miembros de la
de los grupos subalternos) no cumpla asimismo una fun- sociedad por su relación hacia los medios sociales de pro-
ción de, policía, vale decir, de tutela de un cierto orden ducción), sólo entonces desaparecerá el Estado”, Estado
político y legal”.69 Para ser legítima, esta función de po- que Lenin define como “el aparato especial de coer-
licía debe ser progresiva, es decir “funcionar democrática- ción” 72.
mente (en el sentido de un centralismo democrático) en el En tanto marxista, Gramsci sostiene la desaparición del
interior del partido y, en el exterior, tender “a mantener aparato estatal, vale decir, de la sociedad política. Pero,
en la órbita de la legalidad a las fuerzas reaccionarias des- siguiendo su propia definición, no entiende acaso al Esta-
poseídas y a elevar al nivel de la nueva legalidad a las do como “sociedad política + sociedad civil”? La noción
masas atrasadas”70. En lo que respecta al partido-sociedad gramsciana de ‘Estado necesita por lo tanto una profundi-
civil, éste se manifiesta por la difusión entre las clases zación de la teoría de la extinción del Estado.
subalternas de la ideología-concepción del mundo de la Toda clase fundamental que aspira a la hegemonía afir-
clase obrera: el marxismo. ma representar a la sociedad entera y fundar una “socie-
Esta unidad de la sociedad civil y de la sociedad polí- dad regulada”. Una afirmación de este tipo se ve parcial-
tica en el seno del partido, debe desarrollarse con poste- mente realizada en tanto esta clase es realmente progresiva
rioridad a la caída del bloque histórico y la toma del y hace avanzar al conjunto de la sociedad: “cada Estado
Estado. En el nuevo Estado de transición hacia la socie- es ético en cuanto una de sus funciones más importantes
dad sin clases, la superestructura política e ideológica se es la de elevar a la gran masa de la población a un deter-
encuentra unificada y centralizada. Es el Estado —en sen- minado nivel cultural y moral, nivel (o tipo) que corres-
tido gramsciano— “que tiene siempre el fin de crear nue- ponde a las necesidades de desarrollo de las fuerzas, pro-
vos y más elevados tipos de civilización, de adecuar la ductivas y, por consiguiente, a los intereses de las clases
civilización y la moralidad de las más vastas masas popula- dominantes”75. Pero el desarrollo de: las relaciones socia-
res a las necesidades del continuo desarrollo del aparato les y económicas acarrea rápidamente una ruptura en el
económico de producción, y por ende, de elaborar tam- seno del bloque histórico entre la clase dirigente y las cla-
bién físicamente los nuevos tipos de humanidad” 71. ses subalternas: el Estado ético desaparece en beneficio
Esta actividad estatal se verá facilitada por la fusión de del Estado de clase y de ahí la coerción hacia las clases
los intelectuales de las dos sociedades en el seno del Esta- subalternas.
do. Pero este Estado-ético no es más que una etapa transi- “Sólo el grupo social que se plantea el fin del Estado y
toria hacia la “sociedad regulada”, vale decir, la sociedad el suyo propio como una meta a alcanzar, puede crear un

69 Mach., p. 50. 72 Lenin “El Estado y la revolución” en Obras esco-


70 Mach., p. 50. gidas, 3 tomos. Ed. Progreso, Moscú, t. II, p. 367.
71 Mach., p. 112. 73. Mach., p. 161.
42 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO SUPERESTRUCTURA DEL BLOQUE HISTÓRICO 43
Estado ético tendiente a poner fin a las divisiones internas — la primacía reconocida a la sociedad civil en los paí-
de los dominados, etc., y a crear un organismo social uni- ses occidentales y la necesidad de establecer una estrategia
tario técnico-moral”74. revolucionaria conforme a ella;
‘‘Se llega a la superación del Estado, a la “sociedad regu- — el deber primordial de desarrollar una sociedad civil
lada”, porque la clase que plantea el fin del Estado repre- autónoma en los países donde es poco importante;
senta a la gran mayoría de la población —a nivel estruc- — la solidez de la sociedad civil en el seno del bloque
tural— pero fundamentalmente porque esta clase dirige histórico, que la convierte en el elemento más difícil de
ideológicamente al conjunto de los grupos sociales que derribar.
forman esta sociedad: sobrepasando sus propios intereses — la desaparición de ,1a sociedad política y su reabsor-
de clase, o mejor, haciendo de sus intereses los de todo el ción por la sociedad civil en la sociedad sin clases.
cuerpo social, el proletariado no necesita ejercer la coer-
ción sobre ciertos grupos excluidos del sistema hegemóni- A la esfera compleja de la superestructura Gramsci
co; la sociedad política está destinada a desaparecer pues- pone, en el seno del bloque histórico, el momento más
to que no es utilizada sino para la desaparición progresiva homogéneo de la estructura, cuya vinculación orgánica
de las antiguas clases dominantes: el Estado y el derecho con el momento superestructural conviene estudiar.
devienen “inútiles por haber agotado su razón de ser”75, y
la sociedad política es “reabsorbida”76 por la sociedad
civil. El aparato del Estado, desmembramiento de la socie-
dad civil en sus orígenes, se funde nuevamente con ella en
el momento en que desaparece.
Esta concepción gramsciana de la sociedad sin clases
demuestra una vez más el rol primordial acordado al mo-
mento de la sociedad civil, momento mediato entre la
estructura y la sociedad política, fundamento ético de
ésta, y proporciona una respuesta a la visión marxista de
la sociedad comunista sin poner en cuestión la teoría le-
ninista del fin del Estado, pero mostrando que éste no es
el momento esencial de la superestructura.
Como resultante de este análisis quedaría entonces que,
para Gramsci, el momento esencial de la sociedad civil es
el momento primordial de la superestructura. Esta prima-
cía se expresa en los Cuadernos por:

—la evolución terminológica del termino sociedad civil


que, momento de la infraestructura en Marx, deviene mo
mento de la superestructura en los Cuadernos;
—la importancia acordada a la dirección “cultural y
moral” en la hegemonía de la clase fundamental;

74 Mach., pp. 161-162.


75 Mach., p. 163.
76 Mach., p. 123.
CAPITULO III

HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO

El análisis del bloque histórico, como relación entre dos


movimientos dicotómicos, (estructura-superestructura y
sociedad civil-sociedad política) muestra la importancia de
la sociedad civil en el seno del bloque histórico. Esta im-
portancia la volvemos a encontrar en la traducción polí-
tica de esta noción: la hegemonía.
Antes de los Cuadernos la noción de hegemonía apenas
si aparece en la literatura marxista. No obstante, el mismo
Gramsci rechaza la paternidad de este concepto a la vez
que subraya su importancia. De ahí que los exegetas de
los Cuadernos hayan intentado vincular a Gramsci a los
teóricos marxistas. Pero sus interpretaciones son divergen-
tes. Una vez más, por encima de la exégesis de Gramsci,
fue la de Lenin y de Marx la que condujo a tales diver-
gencias. De ahí que sea conveniente examinar el origen de
esta noción de hegemonía antes de analizar los desarrollos
esenciales que Gramsci le consagra en los Cuadernos.

I. EL CONCEPTO DE HEGEMONÍA: DE. LENIN A LOS


CUADERNOS

En varias oportunidades Gramsci ve el origen de esta no-


ción en la obra y en la acción política de Lenin. En los
Cuadernos afirma que “el principio teórico-práctico de la
hegemonía” es “el aporte teórico máximo de Ilich
(Lenin) a la filosofía de la praxis”1. Se trataría incluso
del desarrollo más importante del marxismo contempo-
ráneo ya que “el momento de la hegemonía o de la direc-
ción cultural es sistemáticamente revalorizado en oposi-
ción a las concepciones mecánico fatalistas del economis-

1 M. S., p. 46.
66 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 67

mo. Así, fue posible afirmar que el rasgo esencial de la un sistema completo de dirección por el proletariado de
más moderna filosofía de la praxis consiste precisamente las masas trabajadoras de la ciudad y del campo, no sólo
en el concepto histórico-político de hegemonía”2. Esta para el derrocamiento del zarismo y del capitalismo sino
afirmación es aún más sorprendente en tanto Lenin no también para la construcción del socialismo bajo la dicta-
utiliza este concepto en su obra y tampoco insiste en el dura del proletariado8.
aspecto “cultural” de la hegemonía. Por otra parte, el Parecería entonces que Gramsci y Stalin consideran
único texto de Lenin al cual se refiere Gramsci habla de que el concepto de hegemonía está próximo al de dic-
“dirección”3. Como lo ha señalado Gruppi en varias opor- tadura del proletariado, bosquejado en los escritos de
tunidades4, es significativo sin embargo que cuando Gram- Marx (La guerra civil en Francia, Carta a Weydemeyer del
sci se refiere —a-propósito de Lenin— a la hegemonía, 5 de marzo de 1852) y de Engels (Prefacio de 1951 a la
entiende de hecho la dictadura del proletariado. Esta Guerra Civil de Marx), y considerablemente desarrollado
interpretación parece aun más verosímil pues el mismo por Lenin en la teoría y en la práctica política.
Gramsci, en su ensayo sobre la cuestión meridional, mues- La lectura del ya citado Alcuni temi della questione
tra la relación entre estas dos nociones: “Los comunistas meridionale muestra, sin embargo, que Gramsci distingue
turineses se habían planteado concretamente la cuestión hegemonía y dictadura del proletariado; esta última es
de la hegemonía del proletariado, o sea, de la base social “dirección” a la vez que “dominación” de la sociedad,
de la dictadura proletaria y del Estado obrero. El proleta- vale decir control de la sociedad civil y de la sociedad
riado puede convertirse en clase dirigente y dominante en política. Este resultado sólo puede ser obtenido si la clase
la medida en que consigue crear un sistema de alianzas de obrera ensancha la “base social” de su dirección, gracias a
clase que le permita movilizar contra el capitalismo y el un “sistema de alianzas” con otras clases subalternas —en
Estado burgués a la mayoría de la población trabajadora, este caso el campesinado, del que habrá obtenido el “con-
lo cual quiere decir en Italia, dadas las reales relaciones de sentimiento”. Este análisis contiene ya toda la riqueza de
clase existentes, en la medida en que consigue obtener el la concepción gramsciana de la hegemonía desarrollada en
consenso de las amplias masas campesinas” 5 los Cuadernos, y permite apreciar la continuidad leninista
Ch. Riechers6 y N. Bobbio7 muestran que esta inter- y el aporte gramsciano respectivamente.
pretación fue sostenida también por Stalin, quien exaltó L. Gruppi ha intentado mostrar el vínculo estrecho que
el concepto de hegemonía como el principal aporte de existe entre el concepto de hegemonía en la obra de Le-
Lenin, definiéndolo en términos muy cercanos a los de nin y los estudios de Gramsci9. Aunque tal comparación
Gramsci: “Marx y Engels bosquejaron, en grandes líneas, deba ser efectuada con prudencia, podemos retener cuatro
la idea de la hegemonía del proletariado. El aporte de aspectos esenciales:
Lenin radica en haber desarrollado este esbozo para hacer El primero y más importante, consiste en la base de
clase de la hegemonía. Lenin insistió vigorosamente en
este aspecto, pero sin limitarlo a la dictadura del proleta-
2 L. C, pp. 245-246. riado: “todas las formas de gobierno de transición bajo el
3 Lenin “Dos Tácticas de la socialdemocracia en la capitalismo, no son sino variedades del Estado burgués, es
Revolución democrática” en Obras Escogidas, 3 Tomos,
Ed. Progreso, Moscú, 1966, T. 1; pp. 474-582.
4 Especialmente en el artículo “Lenin e il concetto di
egemonia”, Crítica marxista, N° 4, 1970, pp. 206-220.
5 C. P. C, pp. 139-140 (en esp. Antol., p. 192).
6 Ch. Riechers, “A. Gramsci”, Marxismus in Italien, 8 Citado en Ch; Riechers, op. cit., p. 191.
Frankfurt-am-Main,” Europaïsche Verlaganstalt, 1970, p. 9 En L. Gruppi, op. cit. Sobre el. mismo tema, ver
191. también G. Lukacs, Lenin, Ed: La Rosa Blindada, Buenos
7 Op. cit. p.87. Aires, 1968.
68 GRAMSCI YEL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 69

decir, de la dictadura de la burguesía”10. Esta insistencia el referido a la organización intelectual de la hegemonía.


por demostrar el carácter de clase de la dirección política Gramsci retoma el análisis y la concepción leninista del
e ideológica se explica por las tendencias—combatidas por partido, aunque insiste más en su papel de educador.
Lenin— de la II Internacional a abandonar el análisis mar- El tercer aspecto común de la concepción de la hege-
xista del Estado y fundamentalmente su base de clase. monía reside en el énfasis sobre su “base social”, es decir,
Pero en esta vuelta a Marx, Lenin está profundamente en la necesidad que tiene la clase fundamental de apoyar-
influido por las condiciones de la lucha de los bolchevi- se sobre grupos aliados: para la clase obrera se trata esen-
ques en la Rusia zarista. La “dictadura” de la burguesía cialmente del campesinado. Lenin analizó esta necesidad
así como. la del proletariado se caracterizan esencialmente —sistematizada luego por la IIIa Internacional en la con-
por la coerción, por la violencia. Y este análisis es invaria- signa “bloque obrero-campesino” fundamentalmente en
ble, incluso en el caso de las “democracias burguesas”: Dos tácticas de la social democracia. Su análisis se articula
“Cuanto más desarrollada está la democracia, tanto más con el de Gramsci en Alcuni temí della questione meri-
cerca se encuentra del progromo o de la guerra civil en dionale:, se trata de una coincidencia perfecta entre las
toda divergencia política peligrosa para la .burguesía”11. directivas de la Internacional y el análisis del Mezzo-
giorno:
Gramsci, aunque no subestima el aspecto coercitivo de El cuarto punto común consiste en el análisis de las
esta democracia, puesto que insiste, en el carácter determi- relaciones de fuerza en el seno del sistema hegemónico. El
nante del momento político-militar en el análisis de las análisis que Gramsci hace del papel del Partido de Acción
relaciones de fuerza, no se limita a ese nivel, especial- durante el Risorgimento se asemeja al de la revolución
mente cuando estudia las “democracias burguesas”. El burguesa en Rusia hecho por Lenin en Dos tácticas de la
análisis gramsciano de la sociedad civil y de la hegemonía social democracia (1905). En Dos tácticas Lenin combate
tiene por objeto, justamente, subrayar la importancia de la concepción menchevique sobre la revolución burguesa
la dirección cultural e ideológica; pero Gramsci completa en términos de la organización del sistema hegemónico: el
aquí a Lenin al recordar la base de clase de esta dirección: problema radica en saber si la clase obrera rusa debe ju-
“si la hegemonía es ético-política no puede dejar de ser gar, en la “revolución democrático-burguesa”, un rol auxi-
también económica, no puede menos que estar basada en liar puramente pasivo o, por el contrario, si debe parti-
la función decisiva que el grupo dirigente ejerce en el cipar en la dirección política e impulsar la extensión de. la
núcleo rector de la actividad económica”12. Este aporte base social de la revolución, incluyendo fundamentalmen-
gramsciano es tanto más importante cuanto que responde te a las masas campesinas: a medida que se extiende la
en mayor medida a las deformaciones de la II Internacio- base de la hegemonía, aumenta la importancia del rol de
nal, cuyos teóricos provenían todos de países donde la la clase obrera en el seno del sistema hegemónico, forzan-
sociedad civil estaba muy desarrollada. Al mostrar que el do a la burguesía a sobrepasar su objetivo inicial y prepa-
Estado no es sólo la sociedad política, sino la combi- rando ya el futuro sistema hegemónico —clase obrera-
nación sociedad civil-sociedad política, y al insistir en la campesina. El mismo análisis encontramos en Gramsci a
base de clase de este Estado, Gramsci desarrolló considera- propósito del papel negativo del Partido de Acción duran-
blemente el análisis de Lenin. te el Risorgimento, representante, en ese momento, de las
El segundo punto en que coinciden Lenin y Gramsci es fuerzas más progresivas del bloque urbano (pequeña bur-
guesía urbana, obreros). Al no intentar incluir a las masas
10. Lenin, “La revolución proletaria y el, renegado campesinas en la base social de la hegemonía, el Partido
Kautsky” en Obras Escogidas, op. cit, T. III, p. 72. de Acción redujo notablemente el carácter hegemónico de
11 Lenin, “La revolución proletaria y el renegado la dirección de la burguesía italiana y limitó su rol y el de
Kautsky” op. cit., pág. 79. las fuerzas que representaba al de un mero apoyo.
12 Mach. p. 55.,
70 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 71

Aunque muy próximo al de Lenin, el concepto gram- reside en su monopolio intelectual, es decir, en la atrac-
sciano de hegemonía se separa en un punto capital: la ción que Sus propios representantes suscitan entre las
preeminencia de la dirección: cultural e ideológica. En sus otras capas de intelectuales: “los intelectuales de la Clase
escritos sobre la hegemonía Lenin insiste sobre el aspecto históricamante (y desde un punto de vista realista) progre-
puramente político de la hegemonía; en ellos, el problema siva, en las condiciones, dadas, ejerce una tal atracción que
esencial es el desplazamiento, por la violencia, del aparato acaban por someter, en último análisis, como subordi-
de Estado: la sociedad política es el objetivo y, para al- nados, a los intelectuales de los demás grupos sociales y,
canzarlo, es necesaria una hegemonía política previa. He- por tanto, llegan a crear un sistema de solidaridad entre
gemonía política, puesto que la sociedad política tiene todos los intelectuales, con vínculos de orden psicológico
prioridad sobre la sociedad civil en sus preocupaciones (vanidad, etc.) y a menudo de casta (técnico-jurídicos,
estratégicas, y sólo retiene de éstas, por lo tanto, el aspec- corporativos, etc.)”13 Esta atracción termina, por crear
to político, tanto más porque, como hemos visto, la socie- “un bloque ideológico” —o bloque intelectual— que liga
dad civil era muy débil en Rusia. las capas intelectuales a los representantes de la clase diri-
Para Gramsci, en cambio, el terreno esencial de la gente.
lucha contra la clase dirigente se sitúa en la sociedad civil: Tomando el ejemplo del Risorgimento, Gramsci’ subra-
el grupo que controla la sociedad civil es el grupo hege- ya, que la primacía económica de la clase fundamental es
mónico y la conquista de la sociedad política remata esta condición necesaria pero no. suficiente para la formación
hegemonía extendiéndola, al conjunto del Estado (socie- de un bloque ideológico; es necesario que la clase diri-
dad civil + sociedad política). La hegemonía gramsciana es gente tenga una verdadera “política” hacia los intelectua-
primacía de la sociedad civil sobre la sociedad política; en les: “La hegemonía de un centro director sobre los inte-
el análisis leninista, la relación es exactamente la inversa. lectuales se afirma a través de dos líneas principales: 1)
Para atenuar esta diferencia, Gramsci subraya que Lenin una concepción “general de la vida, una filosofía, que
habría presentido está oposición, relacionada con la im- ofrece a los adherentes una dignidad intelectual, que pro-
portancia variable de la sociedad civil según cada país. No vee de un principio de distinción y de un elemento de
obstante, llama la atención que esta diferencia no se limi- lucha contra las viejas ideologías que dominan por la coer-
te a la conquista del poder, y. abarque también la concep- ción; 2) un programa escolar, un principio educativo y
ción del Estado: la concepción gramsciana de la “sociedad pedagógico original, qué interesan y dan una actividad
regulada”, la condena de toda “estadolatría”, muestra el propia, en su dominio técnico, a la fracción más homo-
carácter hegemonizante de la concepción gramsciana de la génea y numerosa de los intelectuales: los educadores,
dictadura del proletariado: ésta es pensada como dirección desde el maestro de escuela a los profesores univer-
ideológica (hegemonía, sociedad civil) y dominación poli- sitarios”14.
tico-militar (dictadura, sociedad política) de la clase obre- Comparando las políticas respectivas del Partido de los
ra. Moderados y del Partido de Acción con respecto a los
Los dos aspectos esenciales de la concepción gramscia- intelectuales, Gramsci demuestra que sólo los primeros
na de la hegemonía radican en la oposición entre esta ofrecieron una alternativa al antiguo sistema: mientras que
noción y la dictadura, y en la base social de esta hege- los líderes republicanos—en particular Mazzini— no sobre-
monía. pasaron el nivel de la “charlatanería” mesiánica, los Pia-
monteses —con Gioberti a la cabeza— presentaron una
filosofía nueva y nacional. En el dominio pedagógico,
II. HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO
13 R.: p. 71 (en esp. Antol, p. 487).
El aspecto esencial de la hegemonía de la clase dirigente 14 R., p. 105.
72 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 73

oponiéndose a la escolástica jesuítica y predicando un sis-, porque en Alcuni temi plantea como tarea primordial de
tema más liberal, los Piamonteses ganaron para sí a los la clase obrera italiana y de su partido, determinar una
docentes laicos e incluso a la clerecía hostil a los jesui- escisión de izquierda del bloque intelectual meridional, a
tas15. Esta toma de posición teórica fue acompañada por fin de disgregar el “bloque agrario” del Mezzogiorno.
una inmensa actividad organizativa: congresos de intelec- La disgregación del bloque histórico sustituye la atrac-
tuales —sobre todo de grandes intelectuales, ya que éstos ción “espontánea” por la “coacción” más o menos larvada
orientan a los intelectuales subalternos haciendo jugar el e indirecta, “hasta llegar a las medidas de policía propia-
espíritu de casta—, control de las revistas, atracción hacia mente dichas y a los golpes de Estado”16. Si el desarrollo
la organización política, etc. y la homogeneidad del bloque ideológico son las principa-
El proceso que Gramsci, describe es de hecho el de la les pruebas de la hegemonía del grupo dirigente, su des-
formación y desarrollo de la sociedad, civil: elaboración de moronamiento y la utilización de la coacción son los sig-
la ideología (especialmente en su nivel superior, la filoso- nos del debilitamiento de la hegemonía; y del pasaje a la
fía), de la estructura y del material ideológico. En la ela- dictadura.
boración de esta nueva sociedad civil, los representantes
de la clase fundamental hacen por lo tanto un llamamien-
to a los otros intelectuales, a. los representantes de las III. HEGEMONIA Y DICTADURA
otras capas sociales.
Está atracción tiene por consecuencia esterilizar las. ten- El análisis del papel y de las relaciones entre estructura,
tativas por mantenerse, tanto de la antigua clase dirigente sociedad civil y sociedad política en el seno del bloque
como de los grupos rivales. Este fenómeno se hace par- histórico desemboca en la afirmación del carácter esencial
ticularmente evidente en el campo político: la expansión de la dicotomía estructura-sociedad civil. Esta primacía se
ideológica de los Moderados durante el Risorgimento im- traduce en la práctica en la noción de hegemonía: el nivel
pulsó el debilitamiento del “partido” de la Iglesia, en la de la sociedad civil corresponde “a la función de hegemo-
medida en que el movimiento católico-liberal logró la nía que el grupo dominante ejerce en toda la socie-
adhesión de una importante fracción de los católicos al dad”17. En un sistema así, la clase fundamental a nivel
partido piamontés, aislando de este modo al papa; del estructural dirige la sociedad por el consenso que obtiene
mismo modo, la ausencia de una autonomía ideológica y gracias al control de la sociedad civil; este control se ca-
estratégica convirtió rápidamente al Partido de Acción en racteriza fundamentalmente por la difusión de su concep-
un apéndice de los Moderados, en su ala “izquierda”. ción del mundo entre los grupos sociales—que deviene así
En un sistema realmente hegemónico, el bloque ideoló- “sentido común”— y por la constitución de un bloque
gico es factor de hegemonía en un doble sentido: en su histórico al que corresponde la gestión de la sociedad
mismo seno, en la medida en que los representantes de la dvil.
clase dirigente orientan a los de los otros grupos sociales, La consecuencia de este control ideológico sobre otros
pero sobre todo en el nivel del bloque ideológico al posi- grupos es el debilitamiento del papel de la sociedad polí-
bilitar a la clase dirigente controlar a otras capas sociales tica y, por lo tanto, de la coerción. Es en esta medida que
por intermedio del bloque ideológico. La consecuencia de Gramsci califica de “democrática”18 a la hegemonía. La
este doble papel del bloque ideológico es que su disgre- sociedad política se ve así reducida a un rol de apoyo y
gación separa de la clase dirigente no sólo a los intelectua-
les sino también a los grupos que éstos representan.
Gramsci comprendió bien esto ya antes de los Cuadernos, 16 R., p. 70 (en esp. Antol, p. 488),
17 I., p. 161.
15 R, p. 104. 18 Mach., p. 200.
74 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 75

tiende incluso a integrarse parcialmente a la sociedad civil. En la práctica, las, relaciones entre; hegemonía y dicta-
Gramsci da dos ejemplos: dura son menos esquemáticas: al igual que la sociedad
civil y la sociedad política en el seno de la superestruc-
—el fenómeno, de la opinión pública, “punto de con- tura, la hegemonía y la dictadura no están totalmente
tacto entre la sociedad civil y la sociedad política”; en separadas. La clase dirigente, incluso en un sistema hege-
este caso la clase dirigente utiliza la sociedad civil para mónico, no dirige toda la sociedad sino solamente a las
un resultado político determinado; clases auxiliares y aliadas que le sirven de base social, y
—la división de poderes, que es de hecho un dominio utiliza la coacción frente a las clases opositoras; la hege-
de la sociedad civil sobre la sociedad política y sé expresa monía jamás es total y un mismo grupo puede ser simul-
por el carácter ambivalente “de ciertos órganos, especial- táneamente dirigente y dominante: “Un grupo social es
mente el parlamento. dominante respecto de los grupos adversarios que tiende a
‘liquidar’ o a someter incluso con la fuerza armada, y es
Gramsci utiliza el término “hegemonía política” para dirigente de los grupos afines o aliados. Un grupo social
expresar el sello de la sociedad civil sobre la sociedad puede y hasta tiene que ser dirigente ya antes de conquis-
política en tales situaciones. Se hace necesario entonces tar el poder gubernativo (ésta es una de las condiciones
distinguir la hegemonía que expresa la primacía ideológica principales para la conquista. del poder); luego, cuando
y económica de una clase y se prolonga normalmente por ejerce el poder y aunque lo tenga firmemente en las ma-
la hegemonía política de la dictadura. nos, se nace dominante, pero tiene que seguir siendo
Gramsci utiliza el término dictadura o dominación para también dirigente”19.
definir la situación de un grupo social no hegemónico que Aunque la hegemonía y la dictadura puedan estar com-
domina la sociedad por la sola coerción, gracias a que binadas, su carácter permanece sin embargo bien delimi-
detenta el aparato de Estado. Este grupo no tiene —o ha tado: frente a la hegemonía, donde domina la sociedad
dejado de tener— la dirección ideológica; encontramos una civil, la dictadura representa la utilización de la sociedad
situación así en dos casos, que son casos de crisis del política.
bloque histórico:

— una clase que detentaba la hegemonía en el seno del IV. HEGEMONÍA Y TRANSFORMISMO
bloque histórico la pierde en provecho de un nuevo sistema
hegemónico, y logra mantenerse sólo por la fuerza: es el La distinción hegemonía-dictadura no es siempre esquemá-
fenómeno fascista. tica. Si bien uno de los aspectos esenciales de un sistema
— una clase que aspira a la hegemonía se apodera del apa- hegemónico coherente consiste en la construcción de un
rato de Estado: es el caso de la Revolución rusa de 1917. poderoso “bloque ideológico”, este bloque puede igual-
mente ser utilizado por la clase fundamental, de tal forma
Estas situaciones no pueden ser sino situaciones inter- que su función no sea dirigente sino dominante. Una si-
medias en espera de la construcción de un sistema hege- tuación así se produce en el caso del “transformismo”, es
mónico: el período de primacía de la sociedad política, o decir, cuando la clase dominante integra a los intelectuales
dictadura, es un período de transición entre dos períodos de otros grupos sociales decapitando así su dirección po-
hegemónicos, aunque no por eso debe ser subestimado, ya lítica e ideológica.
que la clase que la detenta puede aprovechar para diezmar Gramsci muestra en la historia italiana contemporánea
los cuadros de la sociedad civil de sus adversarios. Esto —es decir, posterior a 1815— un ejemplo perfecto de este
hizo la pequeña burguesía durante el período fascista de-
capitando los cuadros liberales y revolucionarios. 19 R., p. 70 (en esp., Antol, p. 486).
76 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 77

fenómeno: “Si estudia(mos) toda la historia italiana a par- nacional de la burguesía como clase dirigente, ésta resol-
tir de 1815, vere(mos) que un pequeño grupo dirigente vió dirigir a Italia confiando la dominación política al
logró encerrar metódicamente en su círculo todo el ele- Estado piamontés que, a continuación de las anexiones, se
mento político puesto de manifiesto, por los movimientos convirtió en el Estado italiano, los grupos locales de la
de masa de origen subversivo”20. Al considerar la impor- burguesía “querían que dominaran sus intereses, no su per-
tancia recíproca del Partido de los Moderados (Cavour) y sona, es decir, querían que una fuerza nueva, indepen-
del Partido de Acción (Mazzini) en la formación de la diente de todo compromiso y de toda condición, se trans-
unidad del estado italiano, Gramsci muestra que en reali- formara en el arbitro de la nación: esta fuerza fue el
dad el Partido de Acción sufrió siempre, dada la ausencia Piamonte, y de ahí la función de la monarquía”22. Pero
de una base social real orgánicamente ligada a él, la influen- la burguesía conservó no obstante el control del Estado,
cia del Partido de los Moderados. La consecuencia fue que, esencialmente por su vinculación estrecha con los intelec-
incluso antes de la conquista del poder, los Moderados tuales que formaban la clase política.
controlaran la oposición. El Estado piamontés hizo las veces y hasta se trans-
Sobre esta situación se montó la estrategia de la bur- formó, por así decir, en un verdadero partido político al
guesía italiana que, a diferencia de la burguesía francesa, lograr la adhesión de aquellos que se reconocían en los
rehusó apoyarse en las capas populares contra la aristo- Moderados, es decir, la burguesía local y sus intelectuales.
cracia y prefirió llevarse bien con ella. El resultado de esta No sólo la burguesía italiana no apeló a las otras clases,
doble actitud fue ese fenómeno que Gramsci califica de sino que además la unificación de Italia por el Estado
“revolución pasiva” y que consiste en la toma del poder piamontés permitió la unificación de la burguesía y del
por la burguesía mediante la neutralización de las otras Estado italiano a la vez: “La hegemonía es hegemonía de
capas sociales. una parte del grupo social sobre el grupo entero, y no de
De ese modo, la burguesía italiana del Risorgimento éste sobre otras fuerzas, para reforzar el movimiento, radi-
—a través de sus representantes del Partido de los Modera- calizarlo, etc., sobre la base del modelo jacobino”23. Así,
dos— rehusó cumplir una función dirigente, es decir, se la burguesía italiana salió exitosa de la prueba al dirigir
negó a ejercer la hegemonía apoyándose sobre una base Italia sin compromisos con otras clases, esto es, sin ejercer
social popular: “El ‘dirigente’ supone el ‘dirigido’, y, ¿quién una verdadera hegemonía: “Es uno de esos casos en que
era dirigido por esos grupos? Esos grupos no querían diri- se tiene la función de dominación y no la de dirección:
gir a nadie, es decir, no querían conciliar sus intereses y dictadura sin hegemonía”24.
aspiraciones con los intereses y aspiraciones de los otros Gramsci compara el proceso de unificación de Italia
grupos”2l. De resultas de esta negativa a ejercer la hege- con el de Alemania: mientras que en Italia la burguesía
monía, la burguesía italiana se vio obligada a paliar estas controló indirectamente el Estado, la burguesía alemana
dificultades apelando a dos procedimientos: por una par- se contentó con la dirección industrial y económica del
te, utilizar el Estado del Piamonte como “personal diri- país, confiando el ejercicio de la dominación al Estado
gente”, por la otra, separar a las clases subalternas de sus prusiano y, por lo tanto, a la casta feudal que lo dirigía:
representantes. “las antiguas clases permanecen como capa gubernamental
Allí donde la burguesía francesa había apelado a las del Estado político con importantes privilegios corpora-
clases subalternas, la burguesía italiana utilizó al Piamon- tivos en el ejército, en la administración y sobre la tie-
te: al no aspirar ningún grupo burgués a la hegemonía
sobre su sector y ni siquiera decidirse a la unificación

22 Ibid.
20 L. C, p.255. 23 R., p. 107.
21 R., p. 106. 24 Ibid.
78 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 79
25
rra” . De este modo, las castas feudales se convierten en de la clase dirigente va a tomar una nueva dirección: des-
“los intelectuales de la burguesía, con un temperamento pués de 1900, y a pesar de las crecientes dificultades que
determinado debido al origen de casta y a la tradición”26. encuentra, la burguesía frente al despertar de las clases
La situación italiana se ubicó a mitad de camino entre subalternas, formaciones políticas enteras se acercan a la
la de Francia y la de Alemania. Sin embargo, la alterna- clase política conservadora. Este transformismo se efectúa
tiva elegida por la burguesía italiana para adueñarse del de diferentes maneras, la más simple de las cuales será la
poder muestra, en su rechazo a todo compromiso con las creación de nuevos partidos políticos encargados de aco-
clases subalternas; su voluntad de optar por una pura ger a los renegados. Gramsci señala el caso del partido
dominación, por lo que Gramsci llama dictadura. Tal nacionalista, “formado por grupos de ex-sindicalistas y anar-
opción, afirma Gramsci, se mantuvo después de 1870 a quistas, cuya culminación se halla en la guerra líbica en un
pesar del régimen parlamentario oficial, por el procedi- primer momento y en él intervencionismo en un segundo
miento del “transformismo”. momento”29. Pero el procedimiento más eficaz consiste
El “transformismo” consistió en la integración de los en la absorción ideológica: es particularmente el caso de
intelectuales de las clases subalternas a la clase política, la obra de Croce, que, por su hegemonía ideológica sobre
para decapitar la dirección de esos grupos: “Se puede de- los intelectuales italianos, puede ser considerada “como la
cir que toda la vida italiana desde 1848 está caracterizada más potente maquinaria para ‘conformar’ las nuevas fuer-
por el, transformismo, o sea, por la elaboración de una zas”30 a los intereses vitales del grupo dominante. Esta
clase dirigente cada vez más amplia dentro de los marcos importancia del rol de Croce, y de los grandes intelec-
fijados por los moderados desde 1848 y a partir del hun- tuales en general, había sido ya señalada en Alcuni temi
dimiento de las utopías neogüelfas y federalistas con la della questione meridionale: condujo, por ejemplo, a rein-
absorción gradual, pero continua y obtenida con métodos tegrar al bloque ideológico a los intelectuales meridionales
de desigual eficacia, de los elementos activos salidos de los en ruptura con el clero —sociedad civil del Mezzogiorno.
grupos, aliados y hasta de los grupos adversarios y que Pero en el mismo trabajo Gramsci subraya el segundo
parecían enemigos irreconciliables”27. aspecto, esencial, de esta reabsorción: la separación de los
A pesar de este calificativo, el transformismo es un intelectuales del las clases subalternas: “En este sentido
proceso orgánico: expresa la política de la clase domi- Benedetto Croché ha cumplido una altísima función ‘nacio-
nante que se niega a todo compromiso con las clases sub- nal: ha separado los intelectuales radicales del sur de las
alternas y subutiliza entonces sus jefes políticos para inte- masas campesinas, permitiéndoles participar de la cultura
grarlos a su clase política. Hasta fines del siglo XIX, este nacional y europea, y a través de esta cultura los ha he-
transformismo sigue siendo bastante primitivo; se trata de cho absorber por la burguesía nacional”31.
un “transformismo molecular, es decir, que las personali- Esta política de decapitación intelectual de las clases
dades provenientes de los partidos democráticos de opo- subalternas se extiende entonces a todas las capas intelec-
sición se incorporan gradualmente a la clase política tuales; el transformismo es su aspecto parlamentario y
conservadora-moderada”28. En el plano parlamentario, “oficial”. En Italia, el bloque ideológico constituido alre-
esta política se tradujo en la ausencia de una mayoría a dedor de la clase fundamental es, en resumidas cuentas,
favor de una clientela. un bloque ideológico negativo, que tiene por objeto preve-
Pasado este primer período, la política transformista nir toda veleidad de emancipación de los grupos sociales

25 R., p. 88.
26 Ibid. 29 Ibid.
27 R., p, 70 (en esp. Antol, p. 486). 30 L. C, p. 256.
28 R., p. 157. 31 C. P. C, p. 156 (En esp. Antol., p. 197).
80 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 81

adversos. Gramsci lo contrapone al caso de Francia donde, sociedad política. De ahí que Gramsci utilice el término
gracias a la acción de los intelectuales, la política de inte- dominación para indicar que la sociedad política utiliza la
gración de las clases, sino subalternas al menos auxiliares, sociedad civil.
consolidó en el siglo XIX gracias a la acción de los Al término de este análisis del transformismo, podemos
intelectuales, la hegemonía de la burguesía. En Francia, la considerar que históricamente son posibles dos situacionas
burguesía se alió a las clases subalternas contra la aristo- duraderas:
cracia, mientras que. la burguesía italiana se entendió con
la aristocracia para neutralizar a las masas populares. —la hegemonía, donde la sociedad civil tiene superio-
El estudio del transformismo —y Gramsci lo señala en ridad sobre la sociedad política y la clase fundamental,
su análisis del Risorgimento— es entonces de gran interés, más dirigente que dominante, utiliza el ‘bloque ideológico
por cuanto permite mostrar la complejidad de las relacio- de los intelectuales para controlar los grupos auxiliares,
nes entre hegemonía y dictadura. sin tener en cuenta los intereses propios de estos grupos;
En efecto, la absorción de los intelectuales de otros —la dominación, donde la sociedad política se adelanta
grupos sociales no tuvo por objetivo, en Italia, ensanchar a la sociedad civil y utiliza el bloque ideológico para neu-
la base social de la burguesía dándole un apoyo popular; a tralizar al resto de las clases, absteniéndose de todo com-
la inversa, su objetivo fue perpetuar la dominación impi- promiso con ellas. En este caso, la dominación de la clase
diendo sistemáticamente la formación de una élite diri- fundamental es más difícil, puesto que no se apoya sobre
gente de los grupos adversarios. Esta política fue la pro- una base social extensa sino sobre una coerción “inteli-
longación directa de la estrategia adoptada por la burgue- gente”, exponiéndose así a la formación de una eventual
sía italiana, que rechazó “toda reforma orgánica que coalición hostil.
sustituyera al puro ‘dominio’ dictatorial por una hege-
monía”32. El transformismo se convirtió en el medio que A estos dos casos, Gramsci contrapone las situaciones
utilizó la clase fundamental para evitar los inconvenientes transitorias de hegemonía o dictadura pura y simple: he-
de. la hegemonía conservando sus ventajas: los métodos de gemonía antes de la toma del poder, cuando la clase
la hegemonía son utilizados en provecho de la dictadura, dominante opta por una política de alianzas, y dictadura,
y en lugar de una primacía de la hegemonía sobre la cuando esta clase pierde el control de la sociedad civil.
dictadura se produce la situación inversa; la dictadura deja
de ser el uso simple y primitivo de la coerción para ser la
decapitación pacífica de los grupos enemigos; la hegemo- V. HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO
nía se limita al nivel de la superestructura: hegemonía de
los intelectuales de la clase dominante sobre los intelec- El análisis del papel del Piamonte en la formación de la
tuales de los otros grupos sociales que conduce a la domi- unidad italiana, tal como surge de las notas de los Cua-
nación de la clase fundamental sobre las otras clases: “La dernos consagradas al Risorgimento, tiene esencial impor-
dirección política se ha convertido en un aspecto de la tancia para comprender la naturaleza real de la hegemonía
función de dominación, porque la absorción de las élites y sus relaciones con el bloque histórico. Es necesario no
de los grupos enemigos lleva a la decapitación de éstos y a olvidar dos premisas obligadas para este análisis:
su aniquilación por un período a menudo muy largo”33.
En una estrategia así, la dictadura deja de ser una si- —en primer lugar, la base de clase de toda hegemonía:
tuación transitoria porque no se apoya solamente en, la la hegemonía es obra de una clase fundamental y esta
clase es fundamental en todo el período histórico conside-
32 R, p. 157. rado. Esto significa que, en todo análisis nacional, la clase
33 R., p. 70 (en esp. Antol, p. 486). dirigente debe ser considerada también desde un punto de
82 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 83

vista internacional: en 1948, señala Gramsci, la burguesía 1789 y 1848 Francia se identifica con la revolución bur-
europea se convierte, o intenta convertirse, en clase diri- guesa; comparando el papel de Francia en Europa con el
gente o dominante. del Piamonte en Italia, Gramsci afirma que “después de
—en segundo lugar, en la medida en que el bloque 1789, y por muchos años —hasta el golpe de Estado de
histórico representa una situación histórica determinada, Luis Napoleón—, Francia fue en este sentido el Piamonte
el análisis podrá referirse a una situación reducida o de Europa”36,
extensa, tanto geográfica como históricamente: es así que Este análisis de Gramsci no se limita, por otra parte,
la mayor parte del análisis gramsciano del Risorgimento se solamente a la burguesía, sino que es válido para toda
refiere a Italia considerada como bloque histórico nacio- clase social fundamental. Es así que, tanto en sus artí-
nal; no obstante, a fin de profundizar el análisis, Gramsci culos del Ordine Nuovo como en los Cuadernos, encon-
estudia también la evolución de Europa en la misma épo- tramos la misma afirmación, esta vez a propósito de Ru-
ca, enfocando esta vez el bloque histórico europeo: “Si sia: la toma del poder por la nueva clase fundamental —el
una historia de Europa puede escribirse como formación proletariado— constituye el modelo para la conquista del
de un bloque histórico, la misma no puede excluir la Estado que la clase obrera italiana debe imitar. La identi-
Revolución francesa y las guerras napoleónicas que son la ficación que Gramsci señalaba entre Francia y la Revo-
premisa económico-jurídica, el momento de la fuerza y de lución de 1789, la reencontramos en la que establece en-
la lucha”34. Concretamente, el estudio del papel de la tre Rusia y la Revolución de 1917: esta continuidad
clase fundamental y de su rol histórico a nivel interna- explica en gran parte las numerosas comparaciones entre
cional permitirá comprender mejor su estrategia a nivel los jacobinos y los bolcheviques, entre la hegemonía de la
nacional. burguesía francesa y la del proletariado ruso, entre los prin-
— cipios estratégicos, etc.
En ese sentido, a propósito del rol unificador y hege- Pero el análisis puede igualmente limitarse al nivel lo-
mónico del Piamonte, Gramsci subraya la importancia de cal: es así que, al examinar el rol de los jacobinos durante
la función hegemónica del Estado en aquellas situaciones la Revolución francesa, Gramsci muestra cómo la burgue-
en que ya se ha constituido un bloque histórico bajo la sía logró asentar sólidamente su hegemonía en París sobre
dirección de la clase fundamental: es así que la Revolu- otros grupos urbanos, formando allí un “bloque urbano”
ción francesa hace las veces de verdadero catalizador sobre es decir, un bloque histórico local por medio del cual
las burguesías europeas. Es ése, particularmente el caso de ejerció su hegemonía sobre el resto del país y formó un
Italia, donde “el espíritu jacobino está ciertamente ligado bloque histórico nacional. También podría citarse el aná-
a la hegemonía ejercida largo tiempo por Francia. en lisis acerca del “bloque urbano” que intenta crear Gio-
Europa”35. Este rol hegemónico de la burguesía francesa litti entre la burguesía y la clase obrera de Italia del
en el plano ideológico y cultural se ve acentuado por el Norte para imponer su hegemonía sobre Italia meridional,
hecho que Francia es el único país dirigido por la burgue- el bloque “rural” del Mezzogiorno, etc.
sía y, por otra parte, porque esta dirección es un verda- Gramsci muestra de esta manera que si la hegemonía
dero “modelo” para las burguesías nacionales: no hay de una clase fundamental está en la base de la construc-
compromisos con la antigua clase dirigente, sino una lucha ción del bloque histórico, un bloque histórico localmente
total gracias a la hegemonía sobre las otras capas sociales, determinado puede ser la base de la hegemonía de esta
una organización política centralizada —los jacobinos—, clase: la formación, bajo la dominación de la burguesía,
una estrategia de “revolución permanente”, etc. Entre del bloque histórico italiano fue facilitada por el dominio
hegemónico de la burguesía sobre toda Europa en la mis-

34 L. C, p. 247.
35 R., p. 89. 36 R., p. 106.
84 -GRAMSCI Y EL, BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 85

ma época, y por la formación previa, en el Piamonte, de campo durante este período, Gramsci mostró cuál debería
un bloque histórico local firmemente dirigido por la bur- haber sido la actitud de las “fuerzas urbanas” —es decir,
guesía. de la burguesía, de la pequeña burguesía y del proleta-
Algunos exegetas de Gramsci37, cometiendo un grave riado, todavía numéricamente muy débil— para imitar el
error de interpretación, utilizan el término “bloque histó- ejemplo de los jacobinos en Francia, que habían logrado
rico dominante”. Según esta perspectiva, el “bloque histó- la adhesión del campesinado francés al bloque urbano de
rico dominante” califica al sistema hegemónico de la clase París. Contrariamente a la interpretación de Piotte, de
dirigente, es decir, su dirección sobre los grupos auxiliares, ninguna manera se trataba de que estas fuerzas formaran
al que se opone el futuro “nuevo bloque, histórico”, es un “bloque obrero-campesino”, lo que hubiera sido absur-
decir, el sistema hegemónico que reagrupará a las clases do en 1848-1870, sino que obligaran a la burguesía italia-
subalternas. Una deformación así muestra la incompren- na a cumplir un rol verdaderamente hegemónico frente a
sión de la noción de bloque histórico, ya que éste agrupa las otras capas sociales y contra la aristocracia italiana y
al conjunto de la estructura y de la superestructura y, por extranjera. Para eso, las fuerzas urbanas del Mezzogiorno,
lo tanto, a las clases subalternas y al sistema hegemónico fracción de las fuerzas urbanas italianas, debían, fortale-
en conjunto. cidas por el poderío de éstas en el Norte, arrancar a la
El único caso de bloque histórico “dominante” es aristocracia terrateniente la dirección del campesinado
aquel que consideramos precedentemente, es decir, un meridional. Por lo tanto la hegemonía que se buscaba era
bloque histórico local que permite realizar la hegemonía a la, de las fuerzas urbanas italianas, cuyo poder variaba
nivel nacional. según las regiones. Las fuerzas urbanas del sur de ninguna
Como lo muestra el análisis de la base social de la hege- manera podían hacer las veces de “agente de enlace”39
monía, este error de interpretación no ha sido sin embar- entre dos clases sociales, sino que debían conseguir para el
go la única deformación que ha sufrido la concepción sur lo que ya había conseguido el norte: no es a una clase
gramsciana de la hegemonía. que corresponde hacer de enlace, sino a los intelectuales
del grupo dirigente por intermedio del bloque ideo-
lógico40.
VI. HEGEMONÍA Y ALIANZA DE CLASES Esta noción es aún más nefasta por cuanto corre el
peligro de conducir al error teórico que la noción de hege-
La deformación de la noción de hegemonía por parte de monía permite justamente combatir: el economismo. En
ciertos exegetas de Gramsci ha llevado a algunos a confun- efecto, al afirmar que el bloque histórico es una alianza
dir esta noción con la de alianza de clases. Dos ejemplos
pueden ilustrar estas deformaciones
: 39 J. M, Piotte, op. cit., p. 155.
— En su libro La pensée politique de Gramsci, Jean 40 El análisis de J. M. Piotte de las relaciones obrero-
Marc Piotte retoma el análisis gramsciano del Risorgi- campesinas se apoya, equivocadamente, en nuestra opi-
mento adaptándolo a las relaciones proletariado-cam- nión, en el análisis del Risorgirnento en el cual Gramsci
pesinado en 192038. Al estudiar las relaciones ciudad- considera exclusivamente el caso del Partido de Acción y
de las Fuerzas urbanas —burguesía y pequeña burguesía—
y la clase obrera es aún muy débil. Es verdad que Gramsci
retoma el mismo tipo de análisis, esta vez a propósito de
37 Por ejemplo: G. Napolitano, “II nuovo blocco sto- la clase obrera. Pero lo hace subrayando el rol del partido
rico nell’elaborazione di Gramsci e del P.C.I.” en Rinasci- —intelectual colectivo de la clase obrera— en esta “alian-
ta, No 12, 20 marzo 1970, pp. 5-6; L. Gruppi, “II con- za” y el de la escisión de izquierda del bloque intelectual
cetto di egemonia”‘ en Prassi rivoluzipnaria e storicismo in del Mezzogiorno, que hacen posible acercarse al campe-
Gramsci, p. 87. sinado. Por otra parte, el mismo Piotte lo recuerda.
38 J. M. Piotte, op cit, p. 155.
86 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 87

de clases donde una de ellas juega un papel de enlace dose con neutralizar a los otros grupos; por la otra,
entre las otras, se está razonando únicamente a nivel es- cuando ha optado por la hegemonía, el compromiso no
tructural. Es así que en su libro El gran viraje del Socia- debe menoscabar sus intereses de clase. Luego, la clase
lismo Roger Garaudy, declarando inspirarse en Gramsci, fundamental es verdaderamente dirigente en el seno del
propone un “nuevo bloque histórico” —reuniendo obreros sistema hegemónico.
y trabajadores intelectuales— cuyo enlace estaría asegu- Pero esta dirección necesita de una amplia base social,
rado por la capa de los obreros altamente calificados que y otros grupos deberán agruparse alrededor de la clase
“cimentaría” el bloque histórico41. Al ubicar este análisis dirigente; estos grupos, que Gramsci califica de “auxi-
únicamente a nivel estructural, se ignora el papel esencial liares” o “aliados”, permiten reforzar el poder de la clase
de la superestructura y de sus agentes, los intelectuales, al fundamental, a la vez como base política —en el plano
mismo tiempo que la noción de hegemonía, puesto que la electoral por ejemplo— y como semillero de cuadros inte-
unidad del bloque histórico deviene la obra de una de las lectuales y políticos simultáneamente. Además, esta base
partes de la estructura. adquirida por la clase dirigente es sustraída a sus adver-
La asimilación de las nociones de hegemonía y de sarios.
alianza de clases constituye, por lo tanto, un grave error Es evidente que si estos grupos auxiliares son vitales
de interpretación. No puede negarse, sin embargo, que en para mantener su hegemonía, la clase fundamental no
varias oportunidades Gramsci utiliza el término de alianza podrá limitarse a absorber sus intelectuales para contro-
a propósito de su estudio de la hegemonía; de ahí que sea larlos ideológicamente, y deberá tener en cuenta funda-
conveniente analizar cuál es el vínculo entre estas dos mentalmente sus intereses específicos. En esta medida, el
nociones. La fuente de error esencial proviene de la base sistema hegemónico puede ser calificado de alianza, ya
social de la hegemonía, que, por definición, supone la que el “grupo dominante es coordinado concretamente
existencia de una clase dirigente y de clases dirigidas. El con los intereses generales de los grupos subordinados y la
problema radica en saber cuál es la naturaleza de las rela- vida estatal es concebida como una formación y una supe-
ciones entre una y otras. ración continua de equilibrios inestables (en el ámbito de
Como se ha visto anteriormente, la clase dirigente está la ley) entre los intereses del grupo fundamental y los de
en una situación preeminente en un doble nivel: a nivel los grupos subordinados, equilibrios en donde los intereses
estructural porque es la clase fundamental en el campo del grupo dominante prevalecen pero hasta cierto punto,
económico, y a nivel superestructural en tanto posee la o sea, hasta el punto, en que chocan con el mezquino
dirección ideológica por intermedio del bloque intelectual. interés económico-corporativo”42.
Por su parte, los grupos aliados tienen un papel secun- Pero el interés del grupo dirigente puede coincidir con
dario en ambos niveles del bloque histórico. Esta supre- el de los grupos auxiliares, y éste es un factor esencial
macía económica e intelectual supone una desigualdad de para la solidez de la hegemonía. Sería el caso, por ejem-
hecho en las relaciones con los grupos asociados: la aso- plo, de la burguesía. En la Italia de 1920, los grupos
ciación será de adhesión u absorción, según el modo de auxiliares controlados por ésta son esencialmente la pe-
formación del bloque ideológico. Además, tampoco será queña burguesía rural y la pequeña burguesía urbana. Si,
total, ya que ciertos grupos, las clases subalternas, estarán en la época del Risorgimento, “la estrechez de los cuadros
excluidos. sociales y las escasas vías abiertas a la iniciativa de los
El predominio de la clase dirigente en el sistema hegemó- pequeños burgueses”43 limitaba sus posibilidades de em-
nico se concreta, finalmente, por dos aspectos: por una par- pleo en la docencia y en la burocracia estatal, la evolución
te, esta clase puede no optar por la hegemonía, contentán-

42 Mach., p. 72.
41 R. Garaudy. 43 R., p. 105.
88 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 89
contemporánea de las capas intelectuales amplió conside- hablando de hegemonía aunque ésta tenga en cuenta
rablemente las posibilidades de la burguesía de conservar ampliamente los intereses de las clases aliadas.
la alianza con estas capas sociales y hasta desarrollar su Cualquiera sea: la naturaleza del compromiso prece-
importancia numérica sin menoscabo de su primacía eco- dente entre la clase dirigente y los grupos aliados, éste
nómica: la multiplicación de los cuadros intelectuales tiene por objeto ampliar la base social de la hegemonía
(enseñanza, partidos, mass media, etc.) de la burocracia de ejercida por la clase fundamental en, el nivel de la estruc-
estado o de empresa, el parasitismo económico, ofrecen tura económica.
posibilidades de empleo a estas capas auxiliares estrecha-
mente dependientes de la hegemonía de la clase diri-
gente44. VII. SISTEMA HEGEMÓNICO Y CLASES SUBALTERNAS
En un sistema así, los intereses de la clase dirigente y
los de los grupos auxiliares son entonces complementarios. El análisis gramsciano de la hegemonía lleva a distinguir
La base social de la hegemonía es esencialmente favorable tres tipos de grupos sociales en el interior del bloque his-
a la burguesía: de ahí que, si hay alianza, ésta no sea tórico: por una parte, la clase fundamental que dirige el
concretamente otra cosa que la hegemonía económica, sistema hegemónico; por otra, los grupos auxiliares que
ideológica y política ejercida por la clase dirigente sobre sirven como base social de la hegemonía y de semillero
otros grupos. para su personal; por último, excluidas del sistema hege-
Es verdad que en Alcuni temi della questione meridio- mónico, las clases subalternas.
nale Gramsci propone, a propósito de las clases subal- El régimen normal en las relaciones entre las clases
ternas (clase obrera, campesinado), una alianza de Clases: dirigentes —incluido su sistema hegemónico en general— y
“El proletariado puede devenir clase dirigente y dominan- las clases subalternas, es el de dominación, es decir, la
te en la medida en que logre crear un sistema de alianza utilización predominante o exclusiva de la sociedad polí-
de clases, (. . .) lo que significa, en las relaciones de clase tica. Esta solución se explica por el hecho de que, luego
reales existentes en Italia, en la medida en que logre obte- de su victoria sobre la antigua clase dirigente, la clase
ner el consentimiento de las masas campesinas”45. Este fundamental tiene como principales enemigos a los grupos
texto, anterior a los Cuadernos, es uno de aquellos en los que estiman que el nuevo bloque histórico ha sido ya
que Gramsci utiliza el término de alianza de clases. ¿Sig- superado.
nifica esto que Gramsci asimila hegemonía y alianza? En El aspecto coercitivo de las relaciones entre la clase
realidad, no hay nada de eso. Al subrayar la importancia dirigente y las clases subalternas aparece bajo tres aspec-
de las “relaciones de clase reales existentes en Italia”, tos:
Gramsci muestra que frente al poder de la burguesía, la
clase obrera debe proponer un compromiso amplio y con- — el primer caso es aquel en el cual las clases subalternas
forme a los intereses de las otras capas subalternas, fun- juegan un rol decisivo para la victoria de la clase funda-
damentalmente campesinado. Esta alianza igualitaria no mental, hegemónica sobre estos grupos sociales. Dada esta
debe ocultar, sin embargo, el carácter profundamente situación, puede suceder que los grupos subalternos obli-
hegemónico de la dirección del proletariado: la insistencia guen a la clase dirigente a sobrepasar sus objetivos e in-
de Gramsci en recordar el rol hegemónico del partido comu- cluso sus posibilidades reales; así, durante la Revolución
nista y su carácter obrero, el carácter de clase fundamen- Francesa, los jacobinos, bajo el empuje popular, rebasaron
tal a nivel económico de la clase obrera, muestra que está los objetivos de la burguesía ampliando considerablemente
la base social de su hegemonía, lo que explica la vuelta
44 Sobre la burocracia ver P., p. 198. hacia atrás que opera la burguesía: los: jacobinos condu-
45 C. P. C, p. 140. jeron a la burguesía francesa a posiciones mucho más
90 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO HEGEMONÍA Y BLOQUE HISTÓRICO 91

... ... ... adas que “las que podían consentir las premisas his- tentativa siempre renovada por unificarse y formar un
tóricas, y de ahí su retroceso y la función de Napoleón nuevo sistema hegemónico y, por lo tanto, una sociedad
... ... ... quién “representó, en última instancia, el triunfo de civil. Pero la clase dirigente responde a estas tentativas
las fuerzas burguesas orgánicas contra las fuerzas peque- con la decapitación ideológica y física, con el uso de la
ñoburguesas jacobinas”47. Esto no significa que la bur- coerción.
guesía haya renunciado a ejercer una función hegemónica, El ejemplo de las clases subalternas señala que el pro-
sino que la dirección que ejerce se limita a ciertos grupos blema de las relaciones hegemonía-dictadura aparece, en
auxiliares y en un sentido más favorable a la burguesía. último análisis, en la estructura, y el rol del bloque ideo-
En cuanto a los grupos subalternos, en especial los urba- lógico en la naturaleza del vínculo que lo une a las distin-
nos, se vuelcan a la oposición y su control se efectúa por tas clases sociales, es decir, en la posición de los intelec-
la pura coerción, es decir, por intermedio de la sociedad tuales en el seno del bloque histórico.
política;
—la segunda hipótesis es la del transformismo, es decir,
la preeminencia de la sociedad política sobre la sociedad
civil: la clase dominante se contenta con mantener su
dominación sobre los grupos subalternos manteniéndolos
en la pasividad política: para ello los separa pacíficamente
de sus élites absorbiéndolas en su clase política.
—el tercer caso que Gramsci considera es el de la dic-
tadura pura y simple, es decir, el uso exclusivo de la
sociedad política para dominar a las clases subalternas.
Una situación así es peligrosa para la clase dominante, en
tanto implica su falta de control sobre la sociedad civil: el
bloque histórico está en crisis y la etapa no puede ser sino
transitoria.
La consecuencia de la ausencia total de hegemonía
—siempre que no sea momentánea— de la clase dirigente
sobre las clases subalternas es la falta de unidad y de
homogeneidad de estas clases: “Las clases subalternas, por
definición, no se han unificado y no pueden unificarse
mientras no puedan convertirse en ‘Estado’; su historia, por
tanto, está entrelazada con la de la sociedad civil, es una
función ‘disgregada’ y discontinua de la historia de la socie-
dad civil y, a través de ella, de la historia de los estados o
grupos de estados”48.
Pertenencia discontinua a la sociedad civil, porque la
historia de las clases subalternas no es sino la de una

46 R., p. 84.
47 Mach., p. 101.
48. R., p. 191 (en esp. Antol, p. 491).
100 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 101

necesario para la hegemonía de ésta sobre todo el bloque


histórico. Por lo tanto, su relación con la estructura es una
relación mediata: “La relación entre los intelectuales y el
mundo de la producción no es inmediata, como ocurre
con los grupos sociales fundamentales, sino que es “me-
diata” en grado diverso en todo el tejido “social y en el
complejo de las superestructuras”22.
El carácter mediato del vínculo orgánico es reforzado,
El intelectual mantiene su autonomía en relación a la por otra parte, por el hecho de que los intelectuales orgá-
clase fundamental, porque no evoluciona al mismo nivel nicos de la clase dominante chocan con las capas de inte-
que el bloque histórico. Su función es ejercer la dirección lectuales provenientes del antiguo bloque histórico.
ideológica y política de un sistema social, homogeneizar la
clase que representa. En resumidas cuentas, la relación
entre intelectuales y la clase social plantea los mismos II. INTELECTUALES ORGÁNICOS E INTELECTUALES
problemas que la relación entre los dos momentos del TRADICIONALES
bloque histórico.
Está autonomía tiene ciertas consecuencias sobre la A cada modo de producción corresponde una clase funda-
evolución de un período histórico dado; este período de- mental y, por lo tanto, un tipo de intelectual. Ya en su
berá ser estudiado en su totalidad, ya que “los hombres ensayo sobre la cuestión meridional Gramsci observaba
hacen su historia” y particularmente los intelectuales y que “en todos los países el estrato de los intelectuales ha
ciertas iniciativas de los intelectuales pueden no corres- quedado radicalmente modificado por el desarrollo del ca-
ponderse momentáneamente con la evolución general de pitalismo. El viejo tipo de intelectual era el elemento or-
la estructura socioeconómica del bloque histórico. Esto ganizativo de una sociedad predominantemente de base
ocurre, como hemos visto, en la esfera política, donde los campesina y artesana; para organizar el Estado, para orga-
dirigentes pueden cometer “errores”. Pero el corte entre nizar el comercio, la clase dominante cultivaba un deter-
intelectuales y estructura puede no ser momentáneo: 1a minado tipo de intelectual. La industria ha introducido un,
evolución de la estructura puede disminuir su ritmo y tipo nuevo de intelectual: el organizador técnico, el espe-
hasta detenerse por una evolución más lenta de los inte- cialista de la ciencia aplicada. En las sociedades en las
lectuales y, fundamentalmente, por el mantenimiento de cuales las fuerzas económicas se han desarrollado en sen-
dirigentes políticos “tradicionales” a la cabeza de ciertos tido capitalista hasta absorber la mayor parte de la acti-
grupos y de las formaciones políticas que los representan. vidad nacional, este segundo tipo de intelectual ha preva-
Por último, la autonomía de los intelectuales en rela- lecido, con todas sus características de orden y disciplina
ción a la clase dirigente desemboca, cuando ésta deja de intelectual” 23.
ser la clase fundamental, en crisis orgánica o, dicho de Los intelectuales orgánicos del nuevo bloque “histórico,
otra manera, en la ruptura del vínculo orgánico que liga a especialmente los de la clase dominante, se oponen a los
esta clase con los grupos intelectuales de la sociedad civil. intelectuales del antiguo bloque histórico. Estos últimos,
La autonomía de los intelectuales aparece; entonces que Gramsci califica de “tradicionales”, están formados
como uno de los aspectos esenciales de la organicidad del por las diferentes capas de intelectuales que existían antes
vínculo que los liga a la clase dominante, como el aspecto de la llegada de la nueva clase fundamental que, para

20 Ibid. 22 I.,p. 16.


21 Ibid. 23 C. P. C., p. 152 (en esp. Antol., pp, 194-195).
102 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 103

establecer su hegemonía, debe entonces absorberlos o su- Gramsci alude esencialmente al caso del clero, con
primirlos. quien la burguesía debió entrar en lucha por el control de
La “liquidación” coercitiva o legal es utilizada para con la sociedad civil. Aunque se proclaman autónomos, estos
los intelectuales que dirigían la antigua sociedad política. intelectuales están sin embargo ligados a una clase social.
El problema con éstos es más complicado que con res- Así, “la categoría de los eclesiásticos puede ser considera-
pecto al otro tipo de intelectuales tradicionales: la absor- da como la categoría intelectual orgánicamente ligada a
ción de los intelectuales tradicionales no organizados es la aristocracia terrateniente: jurídicamente estaba equipa-
fácil ya que las élites de la nueva clase dirigente ejercen rada a la aristocracia, con la que compartía el ejercicio de
espontáneamente una fuerte atracción “sobre toda la masa la propiedad feudal de la tierra y el uso de los privilegios
de intelectuales de cualquier grado” que se encuentra “en estatales ligados a la propiedad” 28
estado ‘difuso’, ‘molecular’, por las necesidades, satisfechas La lucha que enfrentó a los intelectuales orgánicos de
aunque fuera elementalmente de instrucción y administra- la burguesía con el clero —intelectual tradicional— fue en
ción”24 realidad una lucha por la hegemonía del bloque histórico.
Estos intelectuales aislados son esencialmente los inte-
lectuales rurales: “Los intelectuales del tipo rural son en
gran parte “tradicionales”, es decir, están ligados a la 1. El ejemplo del conflicto entre la burguesía y la Iglesia
masa social campesina y pequeñoburguesa de la ciudad en Francia
(especialmente de los centros menores) todavía no for-
mada y puesta en movimiento por el sistema capita- En Francia, la lucha entre los intelectuales orgánicos de la
lista”25. La política de la clase dirigente será entonces burguesía y de la Iglesia fue uno de los aspectos esenciales
absorber a estos intelectuales tradicionales que siguen sien- de la lucha entre la burguesía y la aristocracia terrateniente.
do intelectuales orgánicos y pueden, por lo tanto, facilitar A pesar de la autonomía de la Iglesia durante la Edad
su hegemonía. Gramsci analiza de esta forma la política Media, el clero se convirtió en el intelectual orgánico co-
de Giolitti de integración de los intelectuales italianos me- lectivo de la aristocracia terrateniente. Para realizar su
ridionales26. hegemonía en el seno de la sociedad civil, el objetivo
Pero la categoría de intelectuales tradicionales está for- esencial de la burguesía era crear una ideología-concep-
mada también por capas sociales homogéneas, organizadas ción del mundo propia y atraer el clero hacia sus posicio-
en castas, que dirigían, la sociedad civil del antiguo bloque nes o bien combatirlo.
histórico y cuya absorción es, por lo tanto, más difícil. La Iglesia es una organización intelectual cosmopolita.
“Cada grupo social ‘esencial’, al surgir a la historia desde De ahí que el primer esfuerzo de los intelectuales de la
la estructura económica precedente y como expresión del burguesía fuera “nacionalizar” la Iglesia y colocarla bajo
desarrollo de esa estructura, ha encontrado, por lo menos la tutela del Estado. Gramsci señala al respecto el carácter
en la historia hasta ahora desenvuelta, categorías intelec- “precoz” de las luchas entre la Iglesia y el Estado en
tuales pre-existentes y que además aparecían como repre- Francia. Más tarde, el esfuerzo fue esencialmente ideoló-
sentantes de una continuidad histórica no interrumpida gico y, como consecuencia, fundamentalmente del desa-
aún por los más complicados y radicales cambios de las rrollo cultural e ideológico, de la burguesía en el siglo
formas políticas y sociales.”27 XVIII, la Iglesia vio quebrantadas sus bases sociales:
Francia “tuvo una gran reforma popular en el siglo XVIII,
con el iluminismo y él volterianismo, con la Enciclopedia,
24 R., p. 71 (en esp. Antol, p. 487). que precedió y acompañó a la revolución de 1789. Se
25 I., p. 18.
26 R.,: p. 97 y ss.
27 I., pp. 10-11. 28 I., p. 11.
104 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 105

trató realmente de una gran reforma intelectual y moral La lucha que enfrentó a los intelectuales orgánicos de
del pueblo francés, más completa que la alemana luterana, la burguesía con el clero, no es sino un aspecto del con-
porque abrazó a las grandes masas de campesinos, porque flicto entre el antiguo y el nuevo sistema hegemónico.
tuvo un fondo laico decidido y porque intentó sustituir Clase fundamental en el nivel económico, la burguesía
totalmente la religión por medio de una ideología laica logró extender progresivamente su primacía sobre la socie-
representada por el vínculo nacional y patriótico” 29. dad civil y la sociedad política. La lucha entre los intelec-
Esta dirección ideológica de la burguesía lleva, en tuales orgánicos y los intelectuales tradicionales tuvo por
1789, a una disgregación del clero, una parte del cual se objetivo el control de la sociedad civil. La burguesía
incorpora a las posiciones de la nueva clase dirigente, al “estaba completamente capacitada para todas sus funcio-
punto que la burguesía creerá poder asimilar totalmente a nes sociales, y por eso luchó por el dominio total de; la
la Iglesia (Constitución civil del clero). La resistencia de nación, sin avenirse a compromisos esenciales con las
ésta llevará a los intelectuales radicales de la burguesía a viejas clases, sino subordinándolas a sus propios fines”32.
una tentativa por “liquidar” la organización de la Iglesia Se puede comparar el caso francés con la situación en
por medio de la coerción. A su fracaso seguirá un período Italia donde, como consecuencia de su debilidad superes-
de luchas sordas entrecortadas por compromisos (concor- tructural, la burguesía italiana se vio obligada a transigir
datos), donde los intelectuales orgánicos y los intelec- con la Iglesia, que monopolizaba a los intelectuales, ya
tuales tradicionales se disputarán el reparto de la sociedad confiarle la dirección de una gran parte de la sociedad
civil, pero bajo la dirección de los intelectuales orgánicos: civil. Esta alianza de los intelectuales burgueses con el
a través de los concordatos, la Iglesia “se compromete con clero facilitó la alianza entre la burguesía industrial del
una determinada forma de gobierno (que es determinada Norte y la aristocracia terrateniente del Sur, formando así
desde el exterior, como documenta el mismo concordato), el “bloque industrial-agrario”, que Gramsci señala en
se empeña en promover aquel consenso de una parte de Alcuni temi della questione meridiornale33.
los gobernados que el Estado explícitamente reconoce no Por lo tanto, los intelectuales estan siempre ligados a
poder obtener con medios propios”30. una clase: el clero estaba vinculado a la aristocracia terra-
Es con el affaire Dreyfus que los intelectuales orgá- teniente durante la Edad Media para administrar la socie-
nicos de la burguesía adquieren una ventaja definitiva dad civil, y fue combatido por los intelectuales orgánicos
sobre la alianza entre la aristocracia y el clero: “La debi- en la medida en que todavía controlaba un amplio sector
lidad interna más peligrosa para el aparato estatal (militar de ésta en beneficio del antiguo sistema hegemónico.
y civil) consistía en la alianza del clericalismo y del mo-
narquismo. Pero la masa popular, aunque católica, no era
clerical. En el “affaire Dreyfus” culminó la lucha por 2. La autonomía de los intelectuales tradicionales
paralizar la influencia clerical-monárquica en el aparato
estatal y por dar al elemento laico una neta supre- Una de las características de los intelectuales tradicionales
macía” 31. es la de presentarse como una categoría autónoma: “Así
La culminación de la adhesión de los intelectuales tra- como estas diversas categorías de intelectuales tradi-
dicionales a la clase dirigente, aparecerá en el fracasó de la cionales sienten con ‘espíritu de cuerpo’ su no interrum-
tentativa de la Acción francesa por acercar los católicos y pida continuidad histórica y su ‘calificación’, del mismo,
el clero a la aristocracia. modo se conservan a sí mismas como autónomas e inde-
pendientes del grupo social dominante”34.
29 M. S., pp. 92-93.
30 Mach., p. 235. 32 I., p. 22.
31 Mach., p. 137. 33 C. P. C, pp. 150 y ss.
34 I., pp. 11-12;
106 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 107

Esta posición se explica socialmente por tres razones: perestructura, cuyos representantes especializados y porta-
por una parte, estos grupos intelectuales a menudo han estandartes (los intelectuales) sólo, pueden ser concebidos
perdido la base social a la cual estaban orgánicamente como nuevos intelectuales, surgidos de la nueva situación,
ligados. Por otra parte, estos intelectuales se proclaman y no como continuación de la intelectualidad prece-
autónomos porque están formalmente organizados, esto dente.”37
es, forman una casta: los intelectuales “moleculares”, en El hecho de que los intelectuales se afirmen a la vez
la medida en que no están organizados, son más fácil- nuevos y “autónomos” muestra que, en realidad, son los
mente absorbibles que las castas. Por último, y éste es intelectuales del antiguo sistema hegemónico quienes
sobre todo el caso de las iglesias, el hecho de que su siguen dirigiendo la sociedad civil e intentan mantenerse
ideología sea religiosa refuerza esta convicción, en la me- asumiendo la dirección ideológica de la nueva clase funda-
dida en que la religión es una concepción del mundo muy mental.
compleja. “Si los ‘nuevos’ intelectuales se consideran continuación
Esta afirmación autonomista puede tener graves conse- directa de la intelligentzia precedente, no son realmente
cuencias cuando los intelectuales tradicionales son absor- nuevos; o sea, no están ligados al nuevo grupo social que
bidos por los intelectuales orgánicos, ya que el conjunto representa orgánicamente la nueva situación histórica, sino
del “bloque intelectual” podrá ahora afirmarse autónomo: que son un residuo conservador y fosilizado del grupo social
“Una de las características de los intelectuales como superado históricamente (lo que equivale a decir que la
categoría social cristalizada. . . es la de vincularse, en la nueva situación histórica no ha alcanzado aún el grado de
esfera ideológica, a una categoría intelectual precedente, a desarrollo necesario para tener la capacidad de crear
través de una misma nomenclatura de conceptos,”35 nuevas superestructuras, y que vive aún en la envoltura
Esta autonomía puede afirmarse ideológicamente, y carcomida de la vieja historia.”38
como lo señala Gramsci al analizar la filosofía idealista: La afirmación de autonomía por parte de los intelec-
“toda la filosofía idealista se puede relacionar fácilmente tuales es entonces un signo de la debilidad de los intelec-
con esta posición asumida por el complejo social de los tuales orgánicos. Su única autonomía verdadera es aquella
intelectuales y se puede definir la expresión de esa utopía que requiere su función como agentes de la superestruc-
social según la cual los intelectuales se creen ‘independien- tura.
tes’. . .”36.
Un ejemplo de esta actitud está dado por el gran filó-
sofo liberal, Benedetto Croce. Efectivamente, Gramsci lo 3. Influencia de los intelectuales tradicionales sobre el
explica mostrando que Croce es originariamente el “gran desarrollo de la superestructura
intelectual” del Mezzogiorno y, por lo tanto, del bloque
agrario. La alianza política e ideológica de la aristocracia La atracción que los intelectuales orgánicos ejercen sobre
terrateniente del Sur con la burguesía industrial del Norte, los intelectuales tradicionales conduce, ya sea a la adhe-
lo convirtió en el “papa laico” del sistema hegemónico. sión de los mismos, con el mantenimiento de su organiza-
En realidad, los intelectuales orgánicos no pueden afir- ción, o bien a su fusión en el seno de una misma organi-
marse como continuación de los intelectuales precedentes, zación superestructural. Dado este segundo caso, los órga-
ya que éstos han sido o continúan siendo los administra- nos donde se realiza esta fusión son el aparato de Estado
dores de la antigua sociedad que combaten: “Cada nuevo en la esfera de la sociedad política y los partidos en la
organismo histórico (tipo de sociedad) crea una nueva su-

35 M. S., p. 157. 37 M. S., p. 157.


36 I., p. 12. 38 M. S., pp. 157-158.
108 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 109

esfera de la sociedad civil, cuya función consiste en consu- en determinados grupos de la población, reliquias de los regí-
mar la ligazón entre estas dos capas de intelectuales. menes pasados que no quieren desaparecer) que se oponen
Esta ligazón es mucho más compleja en el seno del a un proceso acelerado y tratan de equilibrar en la medio-
partido que en el del Estado: “en su ámbito, el partido cridad toda iniciativa, diluyéndola en el tiempo y en el
cumple su función de modo más completo y orgánico que espacio”42.
la que” el Estado cumple en su ámbito más vasto: un En contraposición a esta compleja situación, algunos
intelectual que entra a formar parte del partido político países “nuevos” se ven beneficiados por una situación his-
de un determinado grupo social, se confunde con los inte- tóricamente excepcional y privilegiada: la ausencia de in-
lectuales orgánicos del mismo grupo, se liga estrechamente telectuales tradicionales. Es el caso especialmente de los
al grupo, lo que ocurre mediante su participación en la Estados Unidos, donde se implantó y desarrolló “cierta
vida estatal sólo en forma relativa, y en algunos casos no fase de la evolución histórica europea” sin el contrapeso
se produce”39. La ausencia de una fusión entre los inte- que dan los vestigios de bloques históricos precedentes43,
lectuales orgánicos y los intelectuales tradicionales en el creándose así una poderosa superestructura ligada exclu-
seno del Estado puede tener consecuencias graves sobre la sivamente a la base industrial. En el plano político, esto
evolución del bloque histórico: los intelectuales tradi- se tradujo en una gran homogeneidad de la clase política
cionales “piensan que ellos son el Estado”40, dicho de (tanto más cuanto que la clase obrera, en lo que se refiere
otra manera, entran en contradicción con la evolución de a sus intelectuales orgánicos, no sobrepasó el estadio eco-
la estructura económica. nómico-corporativo):
El acercamiento entre intelectuales orgánicos e intelec- “La falta de una vasta sedimentación de intelectuales
tuales tradicionales puede, por lo tanto, dificultar la tradicionales, tal cómo la que se cumplió en los países de
acción de los primeros. Pero esta atracción es recíproca, y la antigua civilización, explica en parte la existencia de
los intelectuales tradicionales también sufren la influencia sólo dos grandes partidos políticos, que en realidad se
del nuevo tipo de intelectuales: así, la separación que podrían reducir fácilmente a uno solo (cfr. no sólo con la
Gramsci constata entre el clero de Italia del Norte —indus- Francia de posguerra, cuándo la multiplicación de partidos
trial— y el de Italia del Sur —agraria—, es una diferencia llegó a ser un fenómeno general) y, en contraposición,
en términos de vida, de función social, que se extiende al una multiplicación ilimitada de sectas religiosas (se puede
partido católico, partido de masas en el norte y partido hacer una comparación con las luchas terribles sostenidas
de notables en el Mezzogiorno41. en Francia para mantener la unidad religiosa y moral del
En resumidas cuentas, la importancia de los intelec- pueblo)”44.
tuales tradicionales sobre la masa de los intelectuales tien- La comparación entre la situación americana y la euro-
de a reforzar el papel de la superestructura en el seno del pea muestra que los intelectuales-tradicionales son el
bloque histórico en detrimento de la organicidad de su factor esencial de contradicción entre la estructura y la
relación con la estructura económica, en tanto, disminuye superestructura en tanto frenan su evolución. Esto explica
el ritmo de la evolución histórica impidiendo a menudo
que la superestructura siga el desarrollo de la estructura y
llegando, en ciertos casos, a detenerla. Esto sucede básica- 42 I., p. 24.
mente en Europa, “donde existe toda una serie de frenos 43 Gramsci contrapone a los Estados Unidos el ca-
(morales, intelectuales, políticos, económicos, incorporados so de América Latina, donde la colonización estuvo in-
fluida por la Contra-Reforma y el “militarismo parasitario”
en vigor en la metrópoli española. “Las cristalizaciones
aún hoy resistentes en estos países son el clero y una
39 L, pp. 19-20. casta militar, o sea dos categorías de, intelectuales tradicio-
40 I., p. 20. nales fosiladas como en la madre patria” (I., p. 26).
41 C.P.C. p. 152. 44 I., pp. 24-25.
110 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 111

la atención particular que Gramsci dedica en los Cuader- hegemonía se ubican según el valor cualitativo de su fun-
nas al problema de los intelectuales tradicionales, ya que ción, desde el gran intelectual al intelectual subalterno: en
“el punto central de la cuestión es la distinción entre los la cúspide, los creadores de la nueva concepción del mun-
intelectuales como categoría orgánica de cada grupo social do en sus diversas ramas: ciencia, filosofía, arte, derecho,
fundamental y los intelectuales como categoría tradicio- etc. En la escala inferior, los encargados de administrar o
nal, distinción de la que surge toda una serie de proble- divulgar esta ideología. Gramsci distingue el creador, el
mas y posibles investigaciones históricas”45. organizador y el educador. Además, esta distinción se
combina con la distinción entre intelectuales de la socie-
dad civil e intelectuales de la sociedad política, donde los
III. LA JERARQUÍA DE LOS INTELECTUALES educadores no tienen un papel importante.
Entre estos diferentes niveles de intelectuales, Gramsci
La distinción entre intelectuales orgánicos e intelectuales distingue la situación de los “creadores”, a’ quienes privi-
tradicionales permite estudiar la formación del sistema legia de la misma, manera en que privilegia, en el seno de
hegemónico. Terminado ese proceso, los intelectuales se la ideología, a la filosofía en relación con el sentido co-
agruparán en un “bloque intelectual” —o “bloque ideoló- mún. Esta distinción entre el creador y el organizador no
gico”— que se ligará orgánicamente a la estructura del es puramente analítica, y tiene importantes consecuencias
bloque histórico. Por lo tanto, es en el seno del bloque estratégicas: expresa una preocupación constante de
intelectual que es necesario estudiar la organización de la Gramsci por llevar, en la lucha ideológica contra los inte-
hegemonía; allí los intelectuales son jerarquizados según lectuales del grupo dirigente, lo esencial de los esfuerzos
dos puntos de vista: en tanto se considere solamente la sobre los “grandes intelectuales”, piedra angular de la
superestructura, el análisis hará referencia a la jerarquía creación ideológica:
cualitativa; si se considera en cambio la totalidad del “En el campo ideológico,.... la derrota de los auxilia-
bloque histórico, se tenderá a analizar las relaciones entre res y de los partidarios menores tiene una importancia
los representantes de la clase dominante y los de las clases casi insignificante; en él es preciso batir a los más eminen-
subordinadas en el seno del bloque intelectual. tes. De otro modo, se confunde el periódico con el libro,
la pequeña polémica cotidiana con el trabajo científico:
los menores deben ser abandonados a la infinita casuística
1. La jerarquía cualitativa de los intelectuales de la polémica de periódico.”47
Gramsci diferencia esta estrategia válida para los inte-,
El análisis de la superestructura muestra que existe una lectuales de la sociedad civil de la actitud con respecto a
jerarquía cualitativa entre los intelectuales. Esta jerarquía los intelectuales de la sociedad política, donde no debe
excluye, evidentemente, a aquellos en el seno de la super- despreciarse la: absorción o la liquidación de los intelec-
estructura, no ejercen una función intelectual, es decir a tuales subalternos. En la lucha política y militar, afirma,
los agentes subalternos que no tienen una función de di- “puede convenir la táctica de irrumpir en el punto de
rección: “en el aparato de dirección social y estatal existe menor resistencia, para hallarse así en condiciones de em-
toda. una serie de empleos de carácter manual e instru- bestir el punto más fuerte con el máximo de fuerzas qué
mental (de orden y no de concepto, de agente y no de han quedado disponibles por haber eliminado a los auxi-
oficial o de funcionario, etc.)”46. liares más débiles”48.
Fuera de estos agentes, aquellos que participan de la Esta diferencia de análisis y de estrategia muestra una

45 I., p. 19. 47 M. S., p. 138.


46 I., p. 16. 48 M. S., p. 138.
112 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 113

vez más la diferencia fundamental entre, sociedad civil y 2. La articulación del bloque intelectual en el seno del
sociedad política en el seno de la superestructura y la bloque histórico; el ejemplo del Mezzogiorno
primacía de la primera sobre la segunda, aunque más no
sea por las dificultades estratégicas que supone la lucha En el seno del bloque intelectual, la jerarquía es básica-
ideológica por su disgregación. Pero la importancia acor- mente el reflejo del sistema hegemónico que se expresa en
dada a los grandes intelectuales no desemboca, por parte la diferencia esencial entre los intelectuales orgánicos de
de Gramsci, en una subestimación del rol de los intelec- las clases dirigentes y los de las clases subordinadas, refle-
tuales subalternos, como lo demuestra el análisis del “blo- jo a su vez, de la relación entre estas clases en el nivel
que intelectual”49. superestructural.
Gramsci analizó este complejo en Italia en varias opor-
49 Gramsci compara la jerarquización de los intelec- tunidades, pero el estudio más completo es el que em-
tuales con la organización militar, que ofrece “un modelo prendió a propósito del “bloque agrario” que, a principios
de estas complejas graduaciones: oficiales subalternos, ofi- del siglo XX y con el apoyó de la burguesía industrial del
ciales, superiores, estado mayor; y no deben olvidarse los Norte, estructuraba todavía la sociedad del Mezzogiorno.
graduados de tropa, cuya importancia real es mayor de lo El bloque agrario está constituido por tres estratos so-
que comúnmente se piensa. Es interesante notar que todas ciales: la gran masa campesina “amorfa y disgregada”50,
estas partes se sienten solidarias” (I., p. 17y nota).
Gramsci vuelve en varias oportunidades sobre esta com- la pequeña y mediana burguesía y la clase dominante de
paración con la organización militar, ejemplo, en su opi- los grandes propietarios terratenientes. La pequeña y me-
nión, de la estructura del partido político (el partido co- diana burguesía “produce” los intelectuales orgánicos del
munista) que debe representar a las clases subalternas ha- campesinado y de la gran aristocracia agraria. Estos inte-
ciendo posible su lucha política e ideológica contra los lectuales se dividen además en intelectuales laicos y clero.
intelectuales de la clase dirigente y de este modo el trastro- Los intelectuales rurales que ‘representan” al campe-
camiento del sistema hegemónico. sinado ejercen una doble función: por una parte, reciben
En el seno de ese partido, estructurado a la manera “de la base campesina los impulsos de su actividad polí-
militar, Gramsci distingue tres niveles: en el nivel más tica e ideológica”51 pero, básicamente, son los encargados
bajo, la masa de los militantes, “elemento indefinido, de
hombres comunes, medios, que ofrecen como partici-
pación su disciplina y su fidelidad, mas no el espíritu
creador y con alta capacidad de organización”. De bajo constituye un “bloque”, donde todos los miembros son
nivel teórico y organizacional, su fuerza radica en su cen- intelectuales, incluidos los militantes de base: “Que to-
tralización y en su dirección por el segundo elemento: dos los miembros de un partido político deban ser con-
elemento intermedio que efectúa la ligazón entre la base y siderados como intelectuales, he aquí una afirmación que
la cúspide, “que los pone en contacto, no sólo ‘físico’ sino puede prestarse a la burla y a la caricatura; sin embargo,
moral e intelectual” (Mach., pp. 47-38), y que, en el seno si se reflexiona, nada hay más exacto. Se pueden hacer
del partido, educa y organiza a los militantes. Gramsci le distinciones de grado, un partido podrá tener una mayor
da una importancia esencial a este elemento en tanto “re- o menor composición del grado más alto o del más bajo,
servorio” de los futuros dirigentes y organizador de la no es esto lo que importa: importa la función directiva y
base. Por último, el tercer elemento es el de los dirigentes, organizativa, es decir, educativa, o sea intelectual” (I., p.
grandes intelectuales que constituyen “el elemento de 20). La cuestión del partido moderno (el partido comu-
cohesión principal, centralizado en el campo nacional, que nista según Gramsci) supera el marco de este trabajo; para
transforma en potente y eficiente a un conjunto de fuer- un análisis más detallado ver J. M. Piotte, op. cit, pp. 71-
zas que abandonadas a sí mismas contarían cero o poco 142.
más” (Mach., p. 48). 50 C. P. C, p. 150 (en esp. Antol, p. 193).
Así estructurado, el partido de las clases subalternas. 51 C. P. C, p. 150 (en esp. Antol, p. 193).
114 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 115
de ponerla en contacto con la administración local y con cias destructoras y, por tanto, una costumbre de refinada
el Estado. El vínculo que los une a los campesinos mues- hipocresía y una refinadísima habilidad para engañar y
tra que, en realidad, más que representarlos efectivamente, domesticar a las masas campesinas”54.
son los encargados de controlarlos y mantenerlos en la Por otra parte, a la ausencia de una mínima posición
pasividad. Este control se expresa fundamentalmente en la de clase viene a sumarse una función económica contraria
canalización de los movimientos de masa del campesinado” a los intereses de la clase “representada”. Es especial-
que desemboca, ya sea en las articulaciones del Estado mente el caso del clero meridional, también de origen
(comunas, parlamentos), o bien en las articulaciones de la pequeñoburgués55, que conservó los privilegios económi-
Iglesia (partido popular, organizaciones de masa). cos de la época feudal y que se presenta al campesino
Los intelectuales también controlan al campesinado sir- “cómo un administrador de las tierras con el cual el cam-
viéndole como “modelo social” y apartándolo de un pro- pesino entra en conflicto por la cuestión de los arrenda-
yecto revolucionario: “El campesino piensa siempre que mientos”, y “como un usurero que exige elevadas tasas de
por lo menos un hijo suyo podría llegar a ser intelectual interés y hace jugar el elemento religioso para cobrar sin
(sacerdote especialmente), o sea convertirse en un señor riesgos el arrendamiento o la usura”56.
elevando el grado social de la familia y facilitándole la De ahí que el clero meridional sea más un estrato so-
vida económica mediante los contactos que sin duda ten- cial que tiene una función económica que una capa inte-
drá con los otros señores.”52 lectual.
Por lo tanto, en virtud de su función social, los intelec- El intelectual rural no es en realidad el intelectual orgá-
tuales rurales no son los intelectuales orgánicos del cam- nico, de la masa campesina, sino más bien el de la clase
pesinado. Más aún, su origen social los convierte en sus dominante y tiene como función político-social la de per-
adversarios atávicos: los intelectuales rurales provienen de petuar su hegemonía neutralizando a las clases subalter-
esa pequeña burguesía rural que arrienda en aparcería sus nas: “El campesino está ligado al gran propietario agrario
parcelas al campesinado a tasas usurarias y lleva, gracias a por intermedio del intelectual.”57
esta explotación, una vida parasitaria de rentista y de El vínculo entre el intelectual rural y la clase dominan-
“productora de ahorros”. Esta pequeña burguesía rural te se efectúa a través del bloque intelectual que agrupa al
que vive en el pueblo o en la ciudad, “que no trabaja la conjunto de los intelectuales: “Por encima del bloque
tierra, que se avergonzaría de ser labrador, pero que, de la agrario funciona el bloque intelectual que ha servido hasta
poca tierra que tiene y que da en arriendo o en simple ahora para impedir que las fisuras del bloque agrario se
mediería, quiere obtener lo suficiente para vivir bien, para volvieran muy peligrosas y lo llevaran a su hundimien-
mandar los hijos a la universidad o al seminario, para to.” 58 En realidad, Gramsci se refiere exclusivamente al
constituir la dote de las hijas que tienen que casarse con bloque intelectual laico, aunque es evidente que el clero
un oficial o con un funcionario civil del Estado” 53. constituye la fracción numérica e ideológicamente más im-
Por sus orígenes, el intelectual no tiene entonces un portante de los intelectuales; sin embargo, la fracción laica
contacto social con el campesinado. Más aún, de ellos se cumple una función estratégica esencial, en tanto su obje-
deriva un odio feroz hacia el campesino, “considerado tivo es proveer a los intelectuales de una alternativa den-
como máquina de trabajo que hay que roer hasta el hueso
y que se puede sustituir fácilmente dada la sobrepoblación
trabajadora, y reciben también el sentimiento atávico e 54 -Ibid, (en esp. Antol, p. 195).
instintivo de un pánico loco al campesino y a sus violen- 55 En contraposición al del Norte, “de origen popular
y más ligado a la masa campesina” (C. P. C., p. 152).
56 Ibid.
52 I., p. 18. 57 ibid.
53 C. P. C, p. 151 (en esp. Antol, p. 195). 58 C. P. C., p. 155.
116 GRAMSCI Y EL BLOQUE HISTÓRICO ROL DE LOS INTELECTUALES 117
tro del sistema en ruptura con el clero. Mezzogiorno: mientras los movimientos de masa del cam-
Los verdaderos dirigentes de este bloque intelectual, los pesinado eran ahogados en sangre, el Estado acordaba pri-
que centralizan y dominan el sistema hegemónico, son los vilegios al estrato de los intelectuales “bajo la forma de
grandes intelectuales, los grandes pensadores de las capas empleos en la administración pública, del derecho al sa-
intelectuales, estrechamente ligados a los grandes propie- queo impune de las administraciones públicas, de una le-
tarios terratenientes de quienes son su expresión ideoló- gislación eclesiástica aplicada menos severamente que
gica. A principios del siglo XX estos intelectuales meridio- antes, dejando al clero la disponibilidad de importantes
nales fueron Croce y Fortunato quienes, por su prestigio, patrimonios, etc., esto es, incorporando, a ‘título personal’,
canalizaron y absorbieron las aspiraciones de las capas in- los elementos meridionales más activos al personal diri-
feriores de intelectuales: gente del Estado, con los particulares privilegios de orden
“Hombres de gran cultura e inteligencia, nacidos en el ‘judicial’ burocrático, etc.”61 Esta política es una suerte
terreno tradicional del sur pero ligados a la cultura euro- de transformismo a nivel del aparato de Estado, cuya con-
pea y, por lo tanto, a la mundial, tenían todo lo necesario secuencia es hacer de los dirigentes potenciales de la re-
para dar satisfacción a las necesidades intelectuales de los vuelta campesina un instrumento de dominación de la
representantes más honrados de la juventud culta del clase dominante, “su accesorio de policía privada”62.
Mezzogiorno, para consolar sus inquietas veleidades de Los grandes intelectuales son así la piedra angular del
rebelión contra las condiciones existentes, para orientarlos bloque intelectual y, por lo tanto, del sistema hegemó-
según una línea media de serenidad clásica del pensa- nico. Es por eso que Gramsci califica a Croce y a Fortu-
miento y de la acción.”59 nato de “figuras máximas de la reacción italiana”63; es
Pero los grandes intelectuales cumplen también la fun- también la razón por la cual en los Cuadernos dirige los
ción de desmontar toda tentativa de ruptura del bloque esfuerzos principales de la lucha ideológica contra estos
ideológico en beneficio de las clases subalternas separando intelectuales.
a los intelectuales subalternos de la masa campesina e La subversión del bloque histórico requiere, por lo tan-
insertándolos en un sistema cultural desarraigado del con- to, la disgregación del bloque intelectual, “armazón flexi-
texto social y al servicio de la clase dominante. Es elabo- ble, pero muy resistente” del bloque histórico. El bloque
rando una concepción del mundo laica y liberal —afirma intelectual —o bloque ideológico— desarrolla y dirige al
Gramsci— que Croce “recupera” a los intelectuales meri- sistema hegemónico. De ahí que el estrato social de los
dionales en ruptura ideológica con el clero ligado a la intelectuales constituya uno de los elementos esenciales
aristocracia agraria y los relaciona con la clase dirigente a del bloque histórico.
nivel nacional y europeo: la burguesía; “En este sentido, El estudio del papel de los intelectuales en el seno del
Benedetto Croce ha cumplido una altísima función ‘nacio- bloque histórico permite reconstituir los diferentes ele-
nal’: ha separado los intelectuales radicales del sur de las mentos de este bloque en su marco preciso: en tanto
masas campesinas, permitiéndoles participar de la cultura situación histórica global, el bloque histórico se estructura
nacional y europea, y a través de esta cultura los ha en dos esferas complejas: a un modo de producción dado
hecho absorber por la burguesía nacional y, por lo tanto, corresponde una estructura social determinada en la que
por el bloque agrario.60” domina una clase fundamental; esta clase desarrolla pro-
Los grandes intelectuales políticos han actuado en el gresivamente una superestructura diferenciada, especiali-
mismo sentido y es de este modo que Gramsci interpreta zando sus actividades, lo que le brinda la homogeneidad y
las medidas “político-policiales” de Giolitti respecto al
61 R., p. 98.
59 C. P. C., pp. 155-156 (en esp. Antol, p. 196). 62 Ibid.
60 C. P. C., p, 156 (en esp. Antol, p. 197). 63 C. P. C., p. 155 (en esp. Antol, p. 194).
118 GRAMSCI Y KL BLOQUE HISTÓRICO

la dirección política —hegemonía— sobre, las otras clases.


Esta dirección de la sociedad es ejercida en sus diferentes
niveles por una capa social orgánicamente ligada a la clase
dirigente, los intelectuales, encargados de administrar el
complejo superestructural y, por lo tanto, de ligar la es-
tructura y la superestructura. Esta es la forma como se
estructura el bloque histórico; queda por analizar las con-
diciones históricas de su desaparición en provecho de un
nuevo bloque histórico.