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TRASTORNOS DE LA ATENCIÓN

Los trastornos de la atención se encuentran entre los síntomas de diferentes trastornos


psicopatológicos, tanto orgánicos como funcionales; pero pueden encontrarse también en
personas normales, especialmente en condiciones de estrés, intensa emotividad o
cansancio.

 Alteraciones en el grado o en la intensidad de la atención.

- Hipoprosexia (disminución de la capacidad de atención). Se trata de una


disminución del nivel de atención del individuo. Se puede detectar en
condiciones normales (sueño, cansancio, aburrimiento) y en condiciones
patológicas (de naturaleza orgánica o funcional, neurótica o psicótica). Se
detecta en los estados de reducción de la consciencia por:causas externas:
(síndrome dismetabólico, intoxicación, abstinencia, anafectividad o falta
de conciencia de los propios estados afectivos, post-traumático, alcohol,
drogas, fármacos);

causa orgánica por daños del Sistema Nervioso Central (Demencia, Lesión
cerebral, Síndrome frontal, Edema cerebral);

causa funcional (depresión, neurosis de ansiedad, histeria, esquizofrenia,


manía).

- Aprosexia: incapacidad absoluta de un individuo para fijar la atención.


Puede ser causada por déficit senso-neuronal o mental eje: un coma
profundo con ausencia absoluta de atención, puede ser confundida con una
confusión mental, melancolía. logra verse por trastornos sensoriales como
la tartamudez e histeria

- TDAH: son las siglas de Trastorno por Déficit de Atención e


Hiperactividad. Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico
originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención,
hiperactividad y/o impulsividad, y que en muchas ocasiones está asociado
con otros trastornos comórbidos.
- Es fundamental para el diagnóstico de TDAH evaluar que estos síntomas
nucleares que hemos comentado (déficit de atención, hiperactividad e
impulsividad) se presenten:
1. Desde una edad temprana: antes de los 12 años.
2. Con una intensidad y frecuencia superior a la normal para la edad y
la etapa de desarrollo del niño.
3. Que deterioren o interfieran de forma significativa en el
rendimiento del niño en dos o más de los ámbitos de su vida: escolar o
laboral, familiar y social.
4. No ser causados por otro problema médico, un tóxico, una droga u
otro problema psiquiátrico.
- Hiperprosexia (hiperactividad de la atención). Se trata de una
hipervigilancia o mayor atención del individuo. Se puede detectar en
condiciones normales (por ejemplo en situaciones de peligro real) y en
condiciones psicopatológicas:
o En la intoxicación por alucinógenos (alucinógenos
serotoninérgicos: LSD, mescalina, psilocibina);
o Durante las crisis de angustia y las fobias (generalmente la
atención aumenta hacia el objeto de la fobia);
o En los estados de excitación maniaca e hipomaníaca (en el
trastorno maniaco la atención aumenta y pasa rápidamente de un
estímulo a otro, de manera inconstante, con disminución de la
capacidad de concentración);
o En la hipocondría, en presencia de ideas prevalentes u obsesivas
(aumento de la atención hacia el mundo interno y el síntoma);
o En las crisis paranoides y de la esquizofrenia paranoide (aumento
de la atención en cuanto el individuo se siente amenazado).
-

TRANSTORNO DEL PENSAMIENTO

- FUGA DE IDEAS o pensamiento ideofugitivo: asociación múltiple por


la que el pensamiento parece saltar bruscamente de un tema a otro, hay
distraibilidad y se cambia de un tema ante cualquier estímulo externo y no
se concluye ninguna

- CARLSHNEDER (1942): caracterizaba al pensamiento esquizofrénico


por descarrilamiento perdida de la ilación, tendencia a perderse en
pensamientos secundarios como la omisión la omisión

- PENSAMIENTO DISOCIATIVO: Disociación es una palabra que se


utiliza para describir la desconexión entre cosas generalmente
asociadas entre sí. Las experiencias disociativas no se integran en el
sentido del yo, dando por resultado discontinuidades en el
conocimiento consciente. En la disociación se da una falta de
conexión en los pensamientos, memoria y sentido de identidad de una
persona. Por ejemplo, alguien puede pensar en un acontecimiento
que le trastornaba enormemente y aún así no experimentar ninguna
emoción en absoluto. Es lo que se llama embotamiento emocional,
uno de los aspectos principales del trastorno de estrés postraumático.
La disociación es un proceso psicológico que se encuentra
comúnmente en personas que buscan un tratamiento por problemas
psicológicos (Maldonado et al., 2002).

Hay cinco maneras principales mediante las cuales la disociación de


procesos psicológicos cambia la manera en que una persona
experimenta la vida: despersonalización, desrealización, amnesia,
confusión de la identidad, y alteración de la identidad. Se sospecha
de la existencia de un trastorno disociativo cuando se da cualquiera
de las cinco características.

o Despersonalización
Despersonalización es la sensación de estar separado, o fuera del
propio cuerpo. Sin embargo, algunas personas hablan de una
profunda alienación de sus cuerpos, la sensación de que no se
reconocen en el espejo, no reconocen su cara, o simplemente, no se
sienten "conectados" con sus cuerpos de maneras que son difíciles
de expresar con palabras (Frey, 2001; Guralnik, Schmeidler, Y
Simeon, 2000; Maldonado et al., 2002).
o Desrealización
Es la sensación de que el mundo no es real. Algunas personas
explican que el mundo parece falso, brumoso, lejano, o como si lo
vieran a través de un velo. Otras dicen ver el mundo como si
estuvieran fuera, o como si vieran una película (Steinberg, 1995).
o Amnesia disociativa
La amnesia se refiere a la incapacidad para recordar información
personal importante que es tan extensa que no es debida al olvido
ordinario. La mayoría de las amnesias típicas de los trastornos
disociativos no suelen ser del tipo de la fuga disociativa, donde las
personas recorren largas distancias y de repente se dan cuenta de
que no saben dónde están ni cómo llegaron allí. Por el contrario, la
mayoría de las amnesias consisten a menudo en el olvido de un
acontecimiento importante, por ejemplo, una boda, o una reunión
social, o un periodo de tiempo, que puede abarcar minutos o años.
Más típicamente, se producen micro-amnesias, en las que no se
recuerda una discusión, o el contenido de una conversación se olvida
de un momento a otro. Algunas personas afirman que este tipo de
experiencias las dejan a menudo luchando por recordar de qué
estuvieron hablando. Mientras tanto, esta persona intenta no dejar
que su interlocutor se dé cuenta de que no tiene ni idea de lo que se
ha estado diciendo.
o Confusión de la identidad y alteración de la identidad
La confusión de la identidad es un sensación de confusión
respecto a quién es uno mismo. Por ejemplo, cuando una
persona siente excitación y una emoción positiva mientras está
realizando una actividad (por ejemplo, conducción temeraria,
uso de drogas) que por lo general le resulta desagradable. La
alteración de la identidad es la sensación de ser
marcadamente diferente de otra parte de su ser. Así, una
persona puede cambiar a una personalidad diferente, sentirse
confusa, y preguntar a su terapeuta, "¿Quién eres tú, y qué
hago yo aquí?" Además de estos cambios observables, la
persona puede experimentar distorsiones del tiempo, lugar, y
situación. Por ejemplo, en el curso de un descubrimiento inicial
de la experiencia de la alteración de la identidad, una persona
puede creer incorrectamente que es cinco años mayor, que
está en la casa de su niñez y no en el despacho de su
terapeuta, o temer que una persona fallecida a la que teme
aparezca de un momento a otro (Fine, 1999; Maldonado et al.,
2002; Spiegel Y Cardena, 1991; Steinberg, 1995).

Más a menudo, pueden observarse formas más sutiles de


alteración de la identidad cuando una persona utiliza diferentes
tonos de voz, forma de hablar, o expresiones faciales. Éstos
cambios pueden estar asociados a un cambio en la forma de
ver el mundo del paciente. Por ejemplo, durante una discusión
sobre el miedo, un cliente puede sentirse inicialmente joven,
vulnerable, y asustado, seguido por un cambio repentino a un
estado de hostilidad y crueldad. La persona puede expresar
confusión sobre sus emociones y percepciones, o puede tener
dificultades para recordar qué acaba de decir, incluso aunque
no diga ser una persona diferente o tener otro nombre.

Bibliografía:

Muñoz, A. (2010). Disociación y trastornos disociativos: tipos, causas, prevalencia.


Trastornolimite: Trastorno de la Personalidad. Recuperado de
https://www.trastornolimite.com/trastornos/disociacion-y-trastornos-disociativos