Está en la página 1de 2

Nombre: Patricia Arcos Cátedra: O.

de Semiótica teatral
Profesora: Carolina Hernández Fecha: 27 de septiembre 2019
Crítica teatral: La Dama de los Andes
Memorias que condenan

Título: La Dama de los Andes.


Compañía: Teatro Sin Dominio
Dirección y dramaturgia: Bosco Cayo
Elenco: Ana María López, Angélica
Tapia, April Gregory y Verónica Medel
Diseño sonoro: Santiago Farah
Diseño de iluminación: Juan Ananía
Diseño de escenografía: April Gregory
Producción: Alfonso Arenas
Duración: 70 minutos.
Edad: +12

¿Podrán las memorias hacer justicia? Esta es una de las preguntas que surge luego de
presenciar la obra La Dama de los Andes, la cual evidencia que a pesar del tiempo las
memorias son recordatorios de las decisiones tomadas. Por tanto, ¿será peligroso olvidar,
considerando que, de alguna manera, la conciencia humana se sostiene en la memoria?

La obra tiene como eje principal el diagnóstico de alzheimer que enfrenta la presidenta del
voluntariado Damas de Rojo, de un hospital de Los Andes. La mujer debe estar en su
casa, donde sus compañeras se coordinarán para cuidarla, y además, intentar esclarecer
un pasado lleno de confusiones. A partir de este suceso, el rescate de la memoria y una
serie de antecedentes políticos se irán dilucidando en el montaje que tiene lugar cerca del
Templo de Santa Teresa. Un lugar que favorece el contraste entre el letargo del olvido
con las dolorosas verdades ocultas y silenciadas durante años.

La obra presenta diversos recursos simbólicos que contribuyen a la comprensión de la


historia y el mensaje que desea transmitir. En primer lugar, la teatralidad es un factor
fundamental, ya que dentro del montaje se aprecian factores culturales, como lo es la
devoción a la virgen y la ritualidad que esto conlleva; factores sociales, a partir del trabajo
de voluntariado de las Damas de Rojo, considerando si realmente se hace por amor o por
apariencias sociales; y factores políticos, evidenciado plenamente en el lenguaje oral, lo
que se contrasta con la gestualidad, el tono de voz y el movimiento de los personajes,
favoreciendo el dialogo compuesto por una fuerte memoria chilena en dictadura en busca
de justicia. Es por esto que el discurso de humor negro se mezcla con diversas marcas
textuales que van interpelando a la memoria de estas cuatro mujeres que constantemente
luchan por mantener sus recuerdos ocultos de las demás. No obstante, el deterioro y la
fragilidad de la memoria las llevarán a develar mucho más de lo que ellas quisieran. En
segundo lugar, las luces y el juego de intensidades refleja la inevitable y paulatina
Nombre: Patricia Arcos Cátedra: O. de Semiótica teatral
Profesora: Carolina Hernández Fecha: 27 de septiembre 2019
degeneración de la memoria y sus recuerdos, lo que lleva a reflexionar sobre la
importancia de comunicar antes del olvido y con ello sanar heridas emocionales que van
quedando a través del tiempo. En tercer lugar, se hace una desacralización de la virgen
de los Andes, a partir de objetos antitéticos a la imagen santa y correcta que comúnmente
se tiene en la memoria. Lo anterior, es un símbolo de la doble moral de uno de los
personajes, puesto que por un lado se muestra buena y caritativa, pero por otro esconde
secretos que la llenan de culpa y, que además, no reconoce como hechos reprochables
ante otros. Por tanto, la virgen desacralizada será el reflejo de la hipocresía, pero a su
vez, será quién produzca una desestabilización en la conciencia de aquel personaje, lo
que la llevará a purgar sus actos y decisiones del pasado, pero internamente. En
consecuencia, la obra expone una forma atractiva de introducir este mundo representado,
para luego darle una mayor solidez al dialogo, al lenguaje, debido a la estrecha relación
que guarda con la memoria. El lenguaje oral prevalece como el mayor fundamento para
conseguir justicia.

En concordancia con esta perspectiva, el autor y dramaturgo Bosco Cayo señala que “La
Dama de Los Andes invitará a los espectadores a reflexionar sobre el alzheimer
como algo inevitable y misterioso, y las culpas y conversaciones que nunca
concluyen con aquellos que mueren. Una comedia negra que, en poco más de una
hora, buscará reivindicar la necesidad de que las verdades emerjan como un
derecho inalienable, un paso imprescindible para alcanzar la verdadera justicia”1

El montaje es atractivo, dinámico y con una carga emocional potente, a partir de los
sucesos vividos en dictadura, una marca social chilena imborrable que no dejará
indiferente a nadie. A partir de todo lo anterior el espectador se conecta con las vivencias
y emociones de los personajes, trasladándolo en el tiempo para reflexionar acerca de lo
frágil que puede ser la memoria social y las consecuencias del olvido, las cuales pueden
ser heridas irremediables. Por lo tanto es una obra que hay que ver y disfrutar de principio
a fin, ya que conduce hacia diversas emociones en setenta minutos.

1
La Dama de Los Andes: el Alzheimer y la memoria política según Bosco Cayo. (2019, 26 de
agosto). Culturizarte. Obtenido de www.culturizarte.cl

También podría gustarte