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VIDA Y TRABAJO 27/2/85

Este es un tema muy importante tenga uno mucho o poco tiempo en el Trabajo: como
llegar a una síntesis armónica con el Trabajo en nuestra vida, y no como una
yuxtaposición, aquí está el Trabajo, aquí está la vida, y en realidad los dos no tienen una
compenetración suficiente. Uno puede estar 20 años en el Trabajo, y todavía falta esta
compenetración, esta ósmosis, digamos, que es necesario para que los dos formen algo
en conjunto. Entonces tenemos que ver cuál es nuestro problema. Les dije que
ponemos el Trabajo al lado de la vida, pero en realidad lo ponemos en el mismo nivel. El
Trabajo no viene de las influencias de la vida, sino de algo muy Alto. Es un TRABAJO
ETERNO. La vida cambia constantemente en forma cíclica; el Trabajo tiene otro nivel.
Este Trabajo, ¿qué cosa es en realidad? Lo llamamos Trabajo, pero se compone de dos
partes: una parte es la Sabiduría, que contiene todas las leyes, lo que llamamos muchas
veces la Teoría, pero que es una cosa muy práctica, y que contiene la otra parte, que es
el Método: cómo aplicar estas leyes y estas ideas. Método, es lo masculino, y Sabiduría
es lo que contiene, lo femenino, y los dos tienen que unirse en una Sagrada Unión: las
Sagradas Nupcias. Esto lo tienen los hindúes con su idea de la cópula de Shiva y Shakti;
Shiva, lo masculino y Shakti, lo femenino Entonces, esta unión de los dos hace al
Trabajo, y no es posible que a la larga uno se interese solamente en una parte, por
ejemplo, solamente en las ideas. No sería Trabajo sino una actitud intelectual. Y lo mismo
si tiene una actitud solamente emocional y dice: ¡UY! Son muy difíciles las leyes... y no
llega a interesarse en la Sabiduría del Trabajo, entonces no le crece la comprensión, la
tiene muy estrecha, solamente el propio yo, el propio mundo pequeño. Los dos son
necesarios, que se expresa en las palabras: "estudiar el Universo según la Enseñanza, y
estudiarse a sí mismo." Este es el Trabajo o Enseñanza: viene de otro nivel. Nosotros
vivimos en una línea del tiempo horizontal, y pensamos siempre que el Trabajo está por
delante de nosotros, está allá, el próximo año, la próxima semana, en el tiempo, o está
ahí, delante de nosotros, en los libros, en los grupos, etc., pero es un error, es nuestro
pensamiento horizontal, chato, mecánico: el Trabajo está en una línea vertical, está aquí,
arriba en algún lugar. Está en la línea de la eternidad, que cruza siempre la línea del
tiempo; está en algún lugar en ésta dirección. Pero eso necesita otra visión, y ese es mi
problema entre vida y Trabajo. Si no reconozco los niveles, bajo el nivel del Trabajo a mi
nivel de la vida, como si fuera otra filosofía más, muy interesante o más interesante, pero
no pienso que viene de la parte consciente, que viene de las influencias C, que viene
desde arriba, de algo divino... Por eso veo el Trabajo como una cosa temporal y no
eterna, lo bajo de nivel a mis intereses, a mi conveniencia, como bajamos el nivel del
cielo, el nivel del Reino de Dios. Este es el problema de la mecanicidad del hombre, y la
mecanicidad hasta en las partes tradicionales de la Iglesia, de la religión, de todo, en todo
baja el nivel, y esto también es nuestro problema con el Trabajo. Por esto existe la regla,
por ejemplo, de tratar de evitar, por bastante tiempo, de hacer relaciones sociales con los
otros en el grupo, porque inmediatamente se baja el nivel, cuando comienzo a discutir
sobre las ideas, u otras cosas, en este momento ya el Trabajo está en la línea del tiempo,
de la discusión, y hay que proteger el Trabajo. Esta diferencia de nivel, no es de nivel de
dinero, o nivel de influencias, sino es una diferencia de nivel de Ser. Nuestra mecanicidad
y el flujo del tiempo, es como el río, el río tiene su corriente y va al océano, pero el Trabajo
es contra la corriente. Necesita un constante ir contra la corriente y contra esta bajada de
nivel, necesita una constante reevaluación de valores. Entonces, aunque estoy bastante
tiempo en el Trabajo, necesito esta reevaluación, no solamente en el Trabajo sino en la
vida también. Con el tiempo el Trabajo puede convertirse también en una clase de
rutina: voy cada vez, bueno, he tomado un compromiso, pago la cuota, conozco a la
gente, conozco a los instructores...Pero esta rutina es el gran problema, porque si no
revalúo, entonces no puedo sentir realmente el Trabajo en el otro nivel del que hemos
hablado. Y esta rutina es lo que mata también en la vida, por ejemplo, un matrimonio, la
pareja comienza con un nivel muy intenso, con ideales, y después se hace rutina. Hay
una ley que está conectada con esto: la segunda ley termodinámica, que es lo que se
conoce como entropía, que significa que todo tiende a moverse hacia el calor, la energía
más barata en el universo, que puedo producir al mover la mano, al hacer una pequeña
fricción en el aire, pero inmediatamente después ese calor se deshace y casi no lo puedo
medir. Nicoll habla de esto con razón y dice que es el peligro en el Trabajo. Es como si
pusiera una jarra de agua caliente en una olla más grande con agua fría, esa agua se va a
enfriar. Y el Trabajo no debería enfriarse. No debería estar bajo la influencia de la
entropía. En realidad, mi vida tampoco. Por eso deberíamos constantemente revaluar,
constantemente ir contra la corriente, contra este proceso entrópico.

VIDA Y TRABAJO II
Nos encontramos otra vez aquí con la Ley de Tres. Pero yo vivo en un dualismo. Nicoll da
un cuadro muy interesante: pone un cuadro de personalidad con sus múltiples yoes,
personalidad que es activa en la vida, y en otro, la esencia, pasiva, sobre la cual debería
trabajar. La Tercera Fuerza, sería el Trabajo. Pero cuando no hay Trabajo, la vida misma
es como un peso que mantiene esto en balance, y actúa como si fuera una tercera fuerza,
una falsa tercera fuerza. Ese es nuestro problema: la vida nos mantiene en esto, las
angustias de la vida, las crisis de la vida, el hipnotismo de la vida, las circunstancias de la
vida, etc., eso me mantiene así. Y hace muy difícil un trabajo sobre la esencia, una
reducción de los múltiples yoes, para llegar a un yo más unido. Sería necesario una
Tercera Fuerza que se conecte con las dos, y eso sería el Trabajo. Entonces en este caso
puede contrabalancear esto poco a poco hasta superar esta falsa tercera fuerza. Pero si
hablo de Tercera Fuerza, entonces vemos otro problema de la relación entre vida y
Trabajo. La Tercera Fuerza es como un catalizador, y el catalizador no interviene en el
proceso, pero por su presencia, cambia la polarización de los elementos. En este caso
cambia, por su presencia, la relación entre la personalidad activa y la esencia pasiva.
Entonces, este catalizador es no-intervención, no-imposición. Conocemos gente que lee
los libros y se impone inmediatamente ejercicios y cosas, con mucha ambición; otros no
se imponen nada, pero quién puede decir que ve realmente en el Trabajo un catalizador, y
tiene - no quiero decir fe - , pero tiene la convicción que por la presencia del Trabajo, algo
cambia. El Trabajo tiene naturalmente que activarse en la forma de Observación de Sí o
Recuerdo de Sí, entonces por su pura presencia, por la pura presencia de la Observación
de Sí o del Recuerdo de Sí, algo cambia. Cambia, como hemos hablado otras veces,
alquímicamente. Eso yo no lo creo, porque tengo una rara ilusión en la vida: cuando
hago algo, entonces algo debe pasar, algún resultado debe tener. Pero, como dice en el
Samkya, uno no debe buscar los resultados, los resultados se producen. El señor
Gurdjieff dice que no se producen en el lugar donde uno lo espera, y siempre yo espero
algo cuando pago dinero, que me dan algo cuando pongo mi dinero en el prode, espero
ganarlo, etc., y así en el Trabajo también tengo esta mentalidad: invertir en ganancia y no
en pérdida, la ganancia es que algo pasa. Entonces el gran problema que hay en el
Trabajo es que cuando ustedes se observan siempre piensan que algo debe pasar, que
debe mejorar mi situación en la vida, que me va a hacer la vida más fácil; cuando me
Recuerdo de mí mismo, voy a estar en un estado especial... Es decir, no veo la esencia
misma del Recuerdo, que es un catalizador, una Tercera Fuerza que por su presencia
puede equilibrar algo, neutralizar algo en mayor grado. Ese cambio, cuando la esencia
se hace más activa y la vida más pasiva, tiene un fenómeno que es muy conocido en las
enseñanzas auténticas, que es en realidad, al principio por lo menos, uno debería
empeorar, pero todos ustedes todavía albergan la ilusión que con el Trabajo, tengo que
mejorar inmediatamente. En realidad no es mejorar sino hacerse más consciente. Yo
puedo mejorar indirectamente: al ser más consciente, voy a estar menos identificado,
menos negativo, entonces todo estriba en hacerse más consciente y no en mejorar. Eso
exige un entrenamiento, porque en la vida comprendemos que muchas artes y las
ciencias también, necesitan entrenamiento, esfuerzo. En el Trabajo uno cree que las
cosas se presentan sobre una bandeja, uno no se entrena, porque observarse hay que
hacerlo miles de veces sin esperar resultados. Recordarse, hay que hacerlo también
muchas veces, sin esperar un resultado. Hablando de Recordarse ¿cuál es nuestro
problema? La vida tiene su hipnotismo, nos hipnotiza constantemente. En los libros del
Trabajo se habla del hipnotismo de la vida. Hipnotismo en el sentido que estoy
identificado con los fenómenos de la vida y no veo que puedo vivir en la vida sin ser de la
vida, o actuar en la vida sin ser de la vida o sin identificarme, y puedo en realidad actuar
mejor. Y podemos decir que el Trabajo deshipnotiza. En la vida me olvido, me hipnotizo;
en el Trabajo me deshipnotizo y puedo despertar. Despertar con una nueva conciencia. El
antídoto de la Tercera Fuerza está ahí, pero hay que saber aplicarlo. Lo que en realidad
impide que esa Tercera Fuerza entre en mi vida y la compenetre, es que vivo en el sí o
no. Normalmente no llego a vivir en el sí y no. Ahora voy a hablar brevemente de los
topes. Los topes son esos amortiguadores que me impiden ver mis contradicciones
interiores. No quiero ver, soy ciego a mirar algo fuera de los topes, entonces no puede
despertar mi conciencia moral.

Vida y Trabajo III


Como dice en el Samkya, nosotros esperamos siempre algo. También esperamos del
Trabajo: que el Trabajo nos mejore, como hemos dicho, que el Trabajo me haga
transformarme, etc., aunque yo no haga esfuerzos suficientes, no haga lo que realmente
es necesario para una transformación interior. Yo lo espero, como un tácito derecho que
tengo por estar en un grupo, o tantos años en el grupo... Eso es una ilusión, porque el
Trabajo está en la vida y no en los grupos. El campo de batalla está en la vida - ya hemos
hablado del Bagabad-Ghita - donde Krishna enseña a Arjuna en el campo de batalla, en el
campo de la acción, en el Kurutchevka, la necesidad del trabajo. Lo que más en la vida
se manifiesta en nosotros, son nuestras funciones, porque yo funciono en la vida a través
de ellas; así me manifiesto constantemente. Entonces, el Trabajo, en su mayor parte, es
sobre las funciones, para llegar a una purificación, a una sublimación de ellas. Yo les dije,
en la Reevaluación de Valores, que es necesario un pensamiento revaluado, no un
pensamiento lógico, formal, sino un pensamiento más de correspondencias, un
pensamiento más relativo, que ve la relación y los niveles de las cosas, en el sentido de
un pensamiento piramidal en lugar de un pensamiento lineal. Y esto nos lleva a la idea,
otra vez, de los niveles. En el pensamiento vemos todavía los hábitos mentales que se
proyectan, en las emociones, lo mismo: hay una ausencia de la Tercera Fuerza. Estamos
constantemente en la emoción: me gusta-no me gusta; odio-amo; tengo simpatía-
antipatía, y todos los que han pasado por vivencia con pareja, saben qué fácilmente
puede trabajar este péndulo, y uno no comprende en realidad, que antes estaba de un
lado del péndulo, y ahora está en el otro, y esto no nos lleva a ninguna parte, porque la
emoción es la parte que más tenemos que sublimar. Un trabajo sobre el Recuerdo de Sí
necesita no solo la mente, sino también la emoción. Entonces, aquí se presenta en mi
vida una muy buena oportunidad de mostrar hasta qué punto estoy compenetrado con el
Trabajo. Por ejemplo, todos tenemos crisis emocionales en la vida, épocas bajas: estoy
en el pozo, estoy negativo, tengo una depresión, una desorientación, no sé que hacer,
etc. En estos momentos, cuando están los opuestos trabajando, habría una magnífica
oportunidad de desarrollar una Tercera Fuerza, una nueva comprensión, y salir por mi
propio esfuerzo de la crisis. Pero desgraciadamente, como es la práctica hasta de
personas que están bastante tiempo en el Trabajo, no tienen confianza en sí mismas ni en
el Trabajo ni en nada, entonces corren para que les den unas píldoras alopáticas,
biopáticas, homeopáticas y otras páticas y un astrólogo que me recomendaron, o una
adivinadora de Tarot o algo así para salir de mi crisis. Y ¿quién no está en peligro de esto,
quién no ha recurrido a éstas cosas? Pero es justamente en las crisis donde se
demuestra el carácter de uno, la fuerza. Ahí está la oportunidad en mi vida: de salir de mis
crisis debido al Trabajo.

VIDA Y TRABAJO IV 4/8/85

EL TRABAJO COMO UN MEDIO

Debemos tomar el trabajo práctico como un medio, no como un fin. No es solamente


válido para el trabajo práctico que realizamos aquí, sino que es válido para toda nuestra
vida. ¿Cuál es mi situación hoy? Generalmente pongo todo en absoluto, todo es así o
asá, hasta que cambio de opinión, hasta que cambio de emoción, Si estoy triste, estoy
casi perpetuando este momento porque lo pongo en absoluto. Si estoy feliz o eufórico,
también lo pongo en absoluto como si siempre estuviera feliz y eufórico. Eso es una
miopía psicológica, lo de poner en absoluto las cosas. El Trabajo nos enseña la
importancia de pensar en una forma relativa, relacionar las cosas. ¿Cual es el medio y
cual es el fin? ¿Para qué hacemos un algo? El Trabajo entonces también es un medio
para un fin. Un medio para hacerme más consciente y crecer en mi propio ser hacia algo
más alto. Yo tomo el Trabajo como un medio para un fin. ¿Qué pasa cuando trabajo
físicamente? Me pierdo en el trabajo y me identifico con el trabajo que estoy haciendo, así
lo pongo en absoluto y lo veo como un fin y no pienso y siento que en realidad es un
medio, porque no recuerdo la meta, para qué he venido aquí, no recuerdo que es un
medio para trabajar sobre mí mismo. Entonces, ese es el núcleo de esta tarea, de no
quedarnos con nuestra identificación, en mi absolutismo frente a lo que estoy haciendo.
En este momento puedo advertir que todo es un medio. El ir a los grupos es un medio, el
estudiar la Enseñanza es un medio. Podemos dar un salto y decir ¿Y mi vida?. Entra la
cuestión vital para mí. Si tomo también mi vida como un fin en sí, esto también es una
ilusión, que puedo pagar muy caro cuando llego a una edad avanzada, o cuando esté
frente a la muerte. Me olvido que mi vida me ha sido dada para algo, para hacer algo con
ella. Como estoy expuesto al hipnotismo de la vida, de las fuerzas de la vida, como el
hacer dinero, o el imperio del empresario tomando como un fin de mi vida; la familia como
un fin de mi vida, a pesar que el Cristo dice: ”He venido para poner el hijo contra el padre,
la hija contra la madre…..Y tomo los placeres de la vida, coleccionar cosas; libros,
aparatos, fama, carrera, todo esto lo tomo como un fin ,entonces no hay nada
trascendente en la vida porque le doy un significado muy limitado. En realidad la vida
tiene esta rara -podríamos designar con la palabra de Goethe: ”La vida es un vivero para
las almas”. Un vivero. Entonces tendría que cultivar algo! .Ahora el problema es que
todavía no tengo un alma, sino que tiene que crecer como en un vivero. Tengo la
posibilidad de desarrollar un alma -como dice Gurdjieff-. Pero ya me atribuyo un alma,
tomando mi conglomerado de emociones que llamo, fe, esperanza, amor ,etc. Pero todo
esto en un nivel psicológico de un cierto egoísmo, en un nivel donde pongo en absoluto
todo lo que me atribuyo y a esto llamo alma. Pero esta alma está continuamente movida
por pequeñas cosas y es muy inestable. Todavía no es un alma consciente, un alma de
verdad, como dice Gurdjieff. El alma hay que adquirirla y el Trabajo ayuda para adquirir un
alma. Podríamos decir que el medio para adquirir el alma es el Trabajo. Un alma en el
sentido de un Yo Real, de un Yo consciente ,no el pequeño yo, sino el gran Yo consciente
de mí mismo, para participar en la Conciencia de Sí que ya no me pertenece a mí, porque
no es Conciencia de Mí, sino Conciencia de Sí, es impersonal, y con esto participo o
podría participar en una energía superior. La parte más cercana a lo humano en la
Conciencia de Sí, que no es personal. Mi vida entonces podría así como mi trabajo, estar
bajo el signo de ser usada como un medio. Esta idea exige una constante elevación de mi
parte, porque no es una idea mecánica. La vida mecánica se conforma con las metas
mismas de la vida, pero la vida me es dada para otra posibilidad de llegar a la Conciencia
de Sí, no por falsa atribución, sino como una constante. Así el hombre podría participar en
la posible subida por la octava lateral. Sabemos que la transformación del hombre hacia
algo superior, es, según la Enseñanza de Gurdjieff, a través de una octava lateral, como
límite de posibilidades en el nivel de la Inteligencia del Sol. No es la inteligencia de la
mente solamente, sino es una inteligencia completa de todas mis funciones y de todo mi
ser, algo pleno. Para esto Gurdjieff nos exige que el hombre reconozca los Deberes
Eserales en el sentido que debe trabajar sobre sí mismo, como él lo llama, para su propio
perfeccionamiento. Debe mantener el cuerpo en condiciones para que sea el vehículo, lo
más sano posible, para que dentro de este vehículo, el kessdyan, el vehículo del espíritu
,también pueda conocer las Leyes del Universo y las leyes de sí mismo, es decir las
Grandes Leyes. No solamente el trabajo sobre sí mismo es un ocuparse con sus
pequeños y muy efímeros estados de ánimo, muy cultivados por la psicología de hoy,
psicoanálisis, guestáltica, etc. Todas estas dan un enorme valor a los estados pasajeros
de ánimo en los cuales me encuentro. Está bien, hay que estudiarlos, pero no darles tanta
importancia, porque son efímeras. El hombre debe estudiar las leyes eternas que nos
muestra la Enseñanza. Leyes que no han sido cambiadas, como hace la Ciencia cada 10,
20 o 30 años, sino que duran para siempre. La Ley de Tres hace 10000 o más, hace
millones de años era tan cierta y eficiente como hoy, y será siempre así, mientras exista el
mundo. O la Ley de Siete y otras Leyes secundarias. Las Leyes del Mantenimiento, el
Trogoautoegocrático. Todo esto es también un medio, para sacar mi mente, mi emoción, y
hasta mis instintos del apego a cosas personales, a mi historia personal. Resumiendo:
vemos que es una actitud nueva, tomar como medio y no como fin, es una nueva
perspectiva, todo es un medio para algo. Eso podría cambiar completamente el
significado. El por cierto venerable Dr.Frankl, psicólogo, que después de su sobrevivencia
en el campo de concentración creó la Logoterapia, que se basa sobre la idea de encontrar
un significado, para los enfermos, los neuróticos. Es una teoría muy importante porque el
significado, lo es todo. Nosotros debemos buscar no solamente el significado psicológico
en el sentido de estar feliz, contento ,libre de ciertos traumas, o por tener una familia, sino
un significado eseral, que la esencia tenga la capacidad de crecer, éste es el significado
que falta. Éste significado eseral es algo que continuamente debe ser tocado por
nosotros, y eso nos llevará a una meta más elevada. Ustedes ven en lo pequeño algo
grande! Cada acto, cada tarea del trabajo práctico podría significar un crecimiento, si
pongo un significado eseral, es para el crecimiento de mi interior, para mi trabajo interior.
En este momento mi vida se renueva, todo es distinto, todo toma un significado
trascendente. Esto lo necesitamos todos para encontrar en todo lo que hacemos y en todo
lo que vivimos un significado para algo trascendente.

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