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En lo que se refiere a las adicciones hay muchas ideas falsas e incertidumbre sobre su naturaleza, su origen,

su desarrollo y la mejor manera de tratarlas.

En el ámbito médico la adicción puede estar vinculada a cualquier sustancia o actividad que el individuo no
es capaz de controlar. Muchos especialistas consideran a las adicciones, modificadoras de la conducta de los
individuos. Así, puede haber adicción al sexo, a las drogas, al alcohol, al juego (ludopatía), a las nuevas
tecnologías (tecnofília), etc.

La adicción se define como un trastorno crónico y recurrente caracterizado por la búsqueda y el consumo
compulsivos de la droga a pesar de sus consecuencias negativas. Se la considera un trastorno cerebral
porque genera cambios funcionales en los circuitos del cerebro que participan en la recompensa, el estrés y
el autocontrol.
Una característica importante de la adicción es que es un síntoma de un trastorno de personalidad, el cual
lleva al individuo a una descanalización conductual.

“El síndrome de la dependencia es un conjunto de fenómenos fisiológicos, conductuales y cognitivos en los


que el uso de una sustancia o una clase de sustancias adquiere una prioridad mucho mayor para un
individuo dado que otras conductas que una vez tenían un valor más alto." Organización Mundial de la Salud
(OMS).

Una conducta adictiva es cualquier actividad, sustancia, objeto o comportamiento que se haya convertido
en el foco principal de la vida de una persona excluyendo otras actividades, o que ha comenzado a dañar al
propio individuo y a otros física, mental o socialmente, se considera una conducta adictiva. Así define Ruth
C. Engs, profesora de la Universidad de Indiana, EE.UU, las conductas adictivas. Es resumen, podríamos decir
que es un problema biopsicosocial, el cual afecta a la persona, la mente y su entorno.

Cuando una persona comienza a drogarse, tal vez perciba lo que parecen ser efectos positivos. También
puede creer que puede controlar el consumo, pero las drogas se pueden apoderar muy rápido de la vida de
una persona. Con el tiempo, si el consumo de la droga continúa, otras actividades placenteras se vuelven
menos placenteras y la persona tiene que consumir la droga solo para sentirse "normal". Controlar la
necesidad de consumir la droga se hace difícil, aun cuando el consumo cause muchos problemas para el
consumidor y para sus seres queridos. Algunas personas pueden comenzar a sentir la necesidad de consumir
mayores cantidades de la droga o consumirla con más frecuencia, incluso en las etapas iniciales del
consumo. Estas son las señales que indican que hay adicción. La decisión inicial de consumir drogas por lo
general es voluntaria. Pero con el consumo continuo, la capacidad de una persona para autocontrolarse se
puede deteriorar gravemente; esta disminución del autocontrol es el sello distintivo de la adicción.

La mayoría de las adicciones tardan en desarrollarse y casi nadie se convierte en adicto de forma deliberada.
Lo que ocurre es que el consumo progresa a través de varias fases. Tras probar la sustancia o actividad por
primera vez, es posible que la persona repita y quizás empieza a usarla de forma ocasional hasta que se
convierte en algo usual. Existen niveles de adicción…. (Buscar en la filosofía del centro)

Existe evidencia científica que sugiere cierta predisposición genética, pero no se pueden descartar los
factores individual y ambiental. Los diferentes factores que pueden afectar el riesgo de una persona de
convertirse en adicta incluyen: Factor individual, familiar, social, escolar y comunal.

Crecer en el seno de una familia donde se produce un abuso de drogas y alcohol puede incrementar las
posibilidades de desarrollar síndrome de dependencia. Además, la situación socioeconómica, la falta de
educación y el desempleo también aumentan los riesgos. Si el ambiente en el que vive un individuo es
estresante, éste puede buscar refugio en sustancias y actividades que pueden crear adicción.
Datos actualizados de la Organización Mundial de la Salud plantean que el abuso y dependencia de drogas
legales (alcohol, tabaco, infusiones), de prescripción médica (fármacos) e ilegales (marihuana, anfetaminas,
cocaína y opiáceos) se relacionan con el 12,4% de los fallecimientos por cualquier enfermedad.

Debemos destacar que en el mundo el 50% de esta trágica cifra se vincula al consumo de alcohol,
produciendo anualmente a 200 000 muertes, 25 000 de ellas por accidentes de tránsito que dejan además
150 000 personas con invalidez física o mental, y a la cuarta parte de los 4 000 trasplantes hepáticos
efectuados en un año.

Algo similar ocurre con el tabaquismo, único producto de consumo masivo, legalmente vendido, que mata a
la mitad de sus consumidores crónicos.
Daña de múltiples maneras al individuo, a la sociedad y al medio ambiente. Datos estadísticos de
organismos internacionales divulgan que cada año mueren en el mundo, por esta adicción, cerca de cinco
millones de personas. La mitad de estas muertes ocurren entre los 30 y 69 años, perdiéndose más de 20
años de esperanza de vida.

Según el doctor Juan Emilio Sandoval Ferrer, secretario de la Sociedad Cubana de Siquiatría y presidente de
la sección de abuso de sustancias, las adicciones se caracterizan por una relación de sumisión ante las
sustancias o actividades a las cuales la persona es adicta, que lo hace perder su libertad para saciar su
necesidad, cada vez más creciente, hasta padecer síntomas desagradables: emocionales, mentales o
fisiológicas.

“Las adicciones no respetan edades, géneros, ningún tipo de filiación o creencia. Emergen del contexto
familiar porque ahí se aprenden y reproducen los modelos de conductas. Su saneamiento debe ser social
con intervenciones en el grupo de amigos, los centros docentes y laborales.”

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Recuperación:

En algunos de los casos, es posible vencer una adicción, sea física o psicológica, con fuerza de voluntad. Pero
en la mayoría de los casos se necesita de gran ayuda profesional.
Pérdida del control sobre la conducta
Es una de las características centrales de las conductas adictivas. La persona no tiene control sobre su
comportamiento, no puede predecir cuándo o por cuánto tiempo va a estar desarrollando la conducta
adictiva.
Pensamientos obsesivos alrededor del objeto de la adicción
Ya sea una sustancia, una actividad o un objeto, la persona está constantemente pensando en ello; en crear
las oportunidades para hacerlo, en cómo conseguir los medios, en cómo ocultar su conducta.
Pensamientos obsesivos que llegan a obstaculizar su desempeño en la vida cotidiana.
Realización de la conducta de forma compulsiva
La persona sabe que su comportamiento le está causando daño, que ya no le reporta placer, sin embargo, lo
realiza una y otra vez de forma compulsiva.
Niegación y ocultación su situación a quienes le rodean
Sobre todo en las primeras fases de la adicción, el sujeto se justifica ante sí mismo y los demás su
comportamiento, pasando a ocultarlo ante quienes le rodean.
Alta comorbilidad con otros trastornos psicológicos
Muchas personas con conductas adictivas padecen trastornos psicológicos como depresión y/o ansiedad.
Es común que cuando aparecen síntomas de esos trastornos, la persona despliegue su comportamiento
adictivo en un intento por controlarlos.
Síntomas de abstinencia cuando cesa la conducta
No solo al dejar de consumir una sustancia a la que se es adicto aparecen los síntomas de abstinencia.
Lo mismo sucede con las conductas; cuando se dejan de realizar por determinado tiempo, aparecen
síntomas como irritabilidad, depresión, ansiedad, inquietud o ira.

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/02/110112_adiccion_que_es_il