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El efecto es de carácter constitutivo o declarativo cuando la sentencia extranjera crea una la sentencia extranjera a la ley nacional a casos simplemente

simplemente deciarativos relativos al estado y


situación jurídica nueva, o declare una situación preexistente, o que se la considere capacidad de las personas se debe, como lo ha observado Batiffol, a una deformación del
legalmente como tal. El 3 de marzo de 1930 la Corte de Casación francesa generalizó este Derecho interno en la espera del orden internacional. De allí que si las exigencias de orden
principio a las sentencias constitutivas relativas al estado y capacidad al decidir "que interno no son suficientes para impedir la autoridad absoluta de las sentencias relativas al
las sentencias dictadas por un Tribunal extranjero relativas al estado y capacidad de las estado o capacidad, así mismo debe suceder con las de orden internacional. Esta
personas produce sus efectos en Francia, independientemente de la declaración de justificación, fundada, sin duda alguna, en el orden interno, no lo es en el orden internacional y
exequátur" Tales sentencias constitutivas, que no tenían fuerza ejecutiva, producían sin la situación nueva que declaren esas sentencias extranjeras pueden tener en algún sentido,
embargo, por la intangibilidad y la subsiguiente realización del otro acto jurídico, el efecto de la bajo su forma declarativa, fuerza ejecutoria contra terceros. "La situación nueva que
cosa juzgada. Pero no era fácil explicar la derogatoria de los anteriores principios; o si se establecen esas sentencias, la fijación del estado de una persona, es reconocida en Francia
podría permitir que una sentencia extranjera produjera en Francia los efectos de la cosa sin exequátur, pero bajo reserva de un \ control a posteriori". "Pero la necesidad de un
juzgada sin declaración previa de exequátur. "Su dominio había naturalmente sugerido la idea exequátur subsanaría desde entonces que esas sentencias fuesen invocadas a los fines de
expresa Batiffol (BATIFFOL, Henry y LAGARDE, Paul. "Droit Internacional Privé". 7a edición. ejecución sobre los bienes o de coerción sobre las personas" (BATIFFOL, Henry y LAGARDE,
Librairie Générale de Droit et de Jurisprudence. París, 1983) a este respecto, que ella se Paul. "Droit Internacional Privé". 78 edición. Librairie Générale de Droit et de Jurisprudence.
justificaría por la competencia de la ley nacional en materia de estatuto personal". En París, 1983). La doctrina fundamenta esta posición al argüir que la cosa juzgada es un
consecuencia, "se aplicarían en Francia de pleno derecho, tanto como la ley personal, la concepto de firmeza e intangibilidad que proviene del hecho de ser la sentencia la
sentencia que estatuyera sobre el estado y la capacidad". Pero esta asimilación de la consagración de la verdad jurídica misma, res judicata pro veritate babetur. En consecuencia,
sentencia a la ley no se impuso, ya que atribuía a la competencia de la ley nacional no caben contra ella ninguna acción o recurso que pueda desvirtuarla. Se ha venido
unos efectos excepcionales que nada justificaban. Ella se resiente manifiestamente de la distinguiendo entre cosa juzgada formal y cosa juzgada material, aunque el Libro X, no
influencia de la Escuela de Mancini, limitando en buena lógica la solución a las sentencias considera esta disquisición dada la sutileza y complejidad de la casuística. Una nueva
emanadas de un Estado del cual el interesado está sometido a su jurisdicción, cuestión esta normativa del Derecho Internacional Privado habrá de tener en cuenta que cosa juzgada
no admitida por la jurisprudencia. Actualmente, esta jurisprudencia derogatoria del Derecho formal es aquel efecto de la sentencia que produce la firmeza de la cosa juzgada. Este efecto
Común ha sido abandonada. Con relación al segundo efecto, es decir, el declarativo, es de se reconoce sin previos pronunciamientos, tal como cuando se trata de las sentencias
doctrina general que cuando la sentencia extranjera produce ese efecto no requiere la constitutivas o declarativas. Pero es allí que la doctrina ha criticado tales jurisprudencias,
formalidad del exequátur. Este efecto se produce cuando la sentencia extranjera declara porque en un momento dado el efecto de la cosa juzgada, aunque sea en su efecto formal,
ciertos derechos que preexistían, pero que no habían sido pronunciados jurisdiccionalmente siempre entraña la posibilidad de preterir a un tercero afectado por una tal sentencia extranjera
o bien la sentencia lo que hace es declarar una situación o derecho que legalmente se que produzca ese efecto. En tanto que, la cosa juzgada material es aquel efecto en el cual la
consideraba como tal. Como toda sentencia extranjera constitutiva es en el fondo declarativa, sentencia produce ciertas consecuencias de carácter material en los bienes o coerción en las
o bien viceversa, ha existido en la jurisprudencia francesa la aplicación de los personas. El deslinde entre uno y otro efecto carece de firmeza y exactitud porque a veces
principios concernientes a la sentencia extranjera constitutiva a la puramente deciarativa, es cuestión de matices. Por lo tanto, con un efecto formal de cosa juzgada esgrimido como
especialmente referidas a casos de estado y capacidad de la persona humana. El caso defensa se puede producir efectos materiales indirectamente. Por ello, la doctrina general
paradigmático es el propuesto en la sentencia de la Casación Civil del 9 de mayo de 1900, en y especialmente los tratadistas franceses, Batiffol, entre ellos, se han pronunciado por la
el caso de Wréde, relativo a la anulación de un matrimonio, el Supremo Tribunal Civil, citada vigencia previa del exequátur, obligatorio en el caso de cosa juzgada material y necesario en
por Batiffol, en atención al principio secular de Derecho interno según el cual el estado el caso de cosa juzgada formal, para evitar una de estas consecuencias ya señaladas. No
y capacidad, en razón de su permanencia necesaria, tienen en la sentencia que los ha obstante, la solución que propone el artículo 2110 tiene la virtud de dar mayor dinamicidad al
declarado, la autoridad necesaria que los fija, decidió que "la anulación de un matrimonio legal proceso de globalización jurisdiccional al que le da viabilidad y fluidez.
y definitivamente pronunciado debe estar al abrigo de todo ataque, sea por parte de terceros,
por parte de los esposos, porque el estado de las personas no puede quedar incierto". En el
mismo sentido sentencia dicha Corte en el caso de la anulación de un reconocimiento de un
hijo extramatrimonial del 7 de mayo de 1920. La extensión de esta jurisprudencia que asimila