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Reino de la Eubacteria

A las eubacterias también se les conoce como “bacterias verdaderas”, y son organismos microscópicos que
tienen células procariotas.

Las cianobacterias, también conocidas como algas verdeazules, son eubacterias que han estado viviendo
sobre nuestro planeta por más de 3 mil millones de años. Esta bacteria crece en esteras y montículos en las
partes menos profundas del océano. Hoy en día sólo las hay en algunas regiones, pero hace miles de
millones de años las había en tan gran número, que eran capaces de añadir, a través de la fotosíntesis,
suficiente oxígeno a la primitiva atmósfera de la Tierra, como para que los animales que necesitaban oxígeno
pudieran sobrevivir.

Cierto tipo de eubacteria representa un problema para la salud de las personas. Algunas veces, en carnes y
huevos mal cocidos, hay unas bacterias llamadas E.coli y Salmonela, que pueden hacer que las personas
enfermen. Hay otras bacterias que son beneficiosas para la salud de las personas, como las que hay en el
yogurt.

Se ha descubierto que hay cierto tipo de bacterias muy útiles. Algunas son usadas en plantas de tratamientos
de agua para ayudar a mantener al agua limpia. Y otras son usadas para convertir las uvas en vino, y la leche
en queso.

Principales características del dominio eubacteria

1. 1. Estructura Reproducción Respiración NutriciónFormas: cocos, bacilos, etc.


2. 2.  º A excepción de los micoplasmas todas poseen pared celular de peptidoglucano. º Carecen de
membrana que rodee el material genético el cual se halla más o menos disperso en el citoplasma. º
Presentan ADN de cadena doble circular cerrado. No poseen histonas en el ADN. º Su citoplasma no
posee estructuras membranosas. º Presentan mesozonas. º Los ribosomas son de menor tamaño: º
No poseen citoesqueleto. º No poseen organelos como mitocondrias, cloroplastos, retículo
endoplasmático, Aparato de Golgi, lisosomas. º Poseen un solo cromosoma. º Su reproducción es
asexual por gemación, conjugación o bipartición, no presentan mitosis ni meiosis. º La movilidad no es
universal, pero muchas bacterias se mueven en medios acuáticos debido a unas estructuras llamadas
flagelos, que nada tienen que ver con los flagelos eucarióticos.
3. 3.  LAS BACTERIAS SÓLO SE REPRODUCEN DE FORMA ASEXUAL MEDIANTE BIPARTICIÓN O
FISIÓN BINARIA. Previamente, las bacterias duplican el cromosoma bacteriano mediante sus
enzimas ADN polimerasa, y a partir de un mesosoma especializado se forma un tabique que divide la
bacteria madre en dos bacterias hijas. Es un error, varias veces repetido en YR, afirmar que las
bacterias poseen reproducción sexual. Realmente, las bacterias poseen mecanismos parasexuales
que les permiten aumentar su variabilidad genética. Así, pueden captar ADN libre en el medio
procedente de otra bacteria que se ha lisado previamente, mediante el proceso de transformación;
puede transmitir ADN desde una bacteria donadora a otra receptora a través de los pelos bacterianos
(conjugación); o bien a través de un virus bacteriófago (transducción). Pero estos mecanismos no son
formas de reproducción sexual sino de transferencia de ADN entre bacterias. En conclusión, LAS
BACTERIAS NO TIENEN REPRODUCCIÓN SEXUAL, SÓLO REPRODUCCIÓN ASEXUAL. La
esporulación no es tampoco una forma de reproducción, sino una forma de resistencia de algunas
bacterias (géneros Bacillus y Clostridium) frente a las condiciones adversas del medio (desecación,
falta de nutrientes, productos tóxicos, …).
Archaea

Las arqueas (Archaea; et: del griego αρχαία [arkhaía], «las antiguas»), a veces llamadas árqueas, son un
grupo de microorganismos unicelulares que, al igual que las bacterias, tienen
morfología procariota (sin núcleo ni, en general, orgánulos membranosos internos), pero son
fundamentalmente diferentes a éstas, de tal manera que conforman su propio dominio y reino.
En el pasado las arqueas fueron clasificadas como bacterias procariotas enmarcadas en el antiguo
reino Monera y recibían el nombre de arqueobacterias, pero esta clasificación ya no se utiliza.4 En realidad,
las arqueas tienen una historia evolutiva independiente y muestran muchas diferencias en su bioquímica con
las otras formas de vida, por lo que se clasificaron en un dominio separado dentro del sistema de tres
dominios: Archaea, Bacteria y Eukarya.
Las arqueas son un dominio (y también un reino5) que se divide en cinco filos reconocidos, pero se están
identificando más. De estos grupos, Crenarchaeota y Euryarchaeota son los más estudiados. La clasificación
de las arqueas todavía es difícil, porque la gran mayoría nunca se han estudiado en el laboratorio y solo se
han detectado mediante análisis de sus ácidos nucleicos en muestras tomadas del ambiente.
Las arqueas y bacterias son bastante similares en tamaño y forma, aunque algunas arqueas tienen formas
muy inusuales, como las células aplanadas y cuadradas de Haloquadratum walsbyi.6 A pesar de esta
semejanza visual con las bacterias, las arqueas poseen genes y varias rutas metabólicas que son más
cercanas a las de los eucariotas, en especial en las enzimas implicadas en la transcripción y la traducción.
Otros aspectos de la bioquímica de las arqueas son únicos, como los éteres lipídicos de sus membranas
celulares. Las arqueas explotan una variedad de recursos mucho mayores que los eucariotas, desde
compuestos orgánicos comunes como los azúcares, hasta el uso de amoníaco,7 iones de metales o
incluso hidrógeno como nutrientes. Las arqueas tolerantes a la sal (las haloarqueas) utilizan la luz
solar como fuente de energía, y otras especies de arqueas fijan carbono;8 sin embargo, a diferencia de
las plantas y las cianobacterias, no se conoce ninguna especie de arquea que sea capaz de ambas cosas.
Las arqueas se reproducen asexualmente y se dividen por fisión binaria,9 fragmentación o gemación; a
diferencia de las bacterias y los eucariotas, no se conoce ninguna especie de arquea que forme esporas.10
Inicialmente, las arqueas eran consideradas todas metanógenas o extremófilas que vivían en ambientes
hostiles tales como aguas termales y lagos salados, pero actualmente se sabe que están presentes en los
más diversos hábitats, tales como el suelo, océanos, pantanos y en el colon humano. Las arqueas son
especialmente numerosas en los océanos, y las que forman parte del plancton podrían ser uno de los grupos
de organismos más abundantes del planeta. Actualmente se consideran una parte importante de la vida en
la Tierra y podrían desempeñar un papel importante tanto en el ciclo del carbono como en el ciclo del
nitrógeno. No se conocen ejemplos claros de arqueas patógenas o parásitas, pero suelen
ser mutualistas o comensales. Son ejemplos las arqueas metanógenas que viven en el intestino de los
humanos y los rumiantes, donde están presentes en grandes cantidades y contribuyen a digerir el alimento.
Las arqueas tienen su importancia en la tecnología, hay metanógenos que son utilizados para
producir biogás y como parte del proceso de depuración de aguas, y las enzimas de arqueas extremófilas son
capaces de resistir temperaturas elevadas y disolventes orgánicos, siendo por ello utilizadas en biotecnología.
Protista

En biología, Reino Protista, también denominado Protoctista, es el que contiene a todos aquellos
organismos eucariontes que no pueden clasificarse dentro de alguno de los otros tres reinos
eucariotas: Fungi (hongos), Animalia (animales) o Plantae (plantas).567 Es un grupo parafilético (un grupo que
no contiene a todos los descendientes de su antepasado común), en el que hay representantes
tanto unicelulares como pluricelulares, autótrofos como heterótrofos, fagótrofos como osmótrofos; incluye
grupos monofiléticos como los ciliados, junto a formas estrechamente relacionadas con alguno de los otros
reinos eucarióticos, aunque hay una tendencia a incluir a éstos dentro de esos reinos. Se los designa con
nombres que han perdido valor sistemático en biología, pero cuyo uso sería imposible desterrar, como
«algas», «protozoos» o «mohos mucosos».
Como no son un grupo monofilético, es imposible especificar características que los definan o distingan en su
conjunto. Las que tienen en común son las propias de los eucariontes en general, así que son compartidas,
salvo pérdida secundaria, por plantas, animales u hongos. La enumeración que sigue muestra sobre todo su
enorme diversidad:

 Hábitat: Ninguno de sus representantes está adaptado plenamente a la existencia en el aire, de modo
que los que no son directamente acuáticos, se desarrollan en ambientes terrestres húmedos o en el
medio interno de otros organismos.
 Organización celular: Eucariotas (células con núcleo), unicelulares o pluricelulares. Los más
grandes, algas pardas del género Laminaria, pueden medir decenas de metros, pero predominan las
formas microscópicas.
 Estructura: Se suele afirmar que no existen tejidos en ningún protista, pero en las algas
rojas (rodofíceas) y en las algas pardas (feofíceas) la complejidad alcanza un nivel muy próximo al tisular,
incluida la existencia de plasmodesmos (p.ej. en el alga parda Egregia). Muchos de los protistas
pluricelulares cuentan con paredes celulares de variada composición, y los unicelulares autótrofos
frecuentemente están cubiertos por una teca, como en caso destacado de las diatomeas, o dotados de
escamas o refuerzos. Los unicelulares depredadores (fagótrofos) suelen presentar células desnudas (sin
recubrimientos). Las formas unicelulares a menudo están dotadas de movilidad por reptación o, más
frecuentemente, por apéndices de los tipos llamados cilios y flagelos.
 Nutrición: Autótrofos, por fotosíntesis, o heterótrofos. Muchas formas unicelulares presentan
simultáneamente los dos modos de nutrición. Los heterótrofos pueden serlo por ingestión (fagótrofos) o
por absorción osmótica (osmótrofos). Algunos son parásitos, como los apicomplejos y los tripanosomas,
causantes de enfermedades muy graves en los seres humanos.
 Metabolismo del oxígeno: Todos los eucariontes, y por ende los protistas, son de origen aerobios (usan
oxígeno para extraer la energía de las sustancias orgánicas), pero algunos son
secundariamente anaerobios, tras haberse adaptado a ambientes pobres en esta sustancia.
 Reproducción y desarrollo: Puede ser asexual (clonal) o sexual, con gametos, frecuentemente
alternando la asexual y la sexual en la misma especie. Las algas pluricelulares presentan a
menudo alternancia de generaciones. No existe embrión en ningún caso.
 Ecología: Los protistas se cuentan entre los más importantes componentes del plancton (organismos
que viven en suspensión en el agua), del bentos (del fondo de ecosistemas acuáticos) y del edafón (de la
comunidad que habita los suelos). Hay muchos casos ecológicamente importantes de parasitismo y
también de mutualismo, como los de los flagelados que intervienen en la digestión de la madera por los
termes o los que habitan en el rumen de las vacas. El simbionte algal de los líquenes es casi siempre
una alga verde unicelular.
 Fungi
.
En biología, el término Fungi (plural latino de fungus,
lit. «hongos»)2 designa a un taxón o grupo de
organismos eucariotas entre los que se encuentran
los mohos, las levaduras y los organismos productores
de setas. Se clasifican en un reino distinto al de
las plantas, animales y protistas. Se distinguen de las
plantas en que son heterótrofos; y de los animales en
que poseen paredes celulares, como las plantas,
compuestas por quitina, en vez de celulosa. Se ha
descubierto que organismos que parecían hongos en
realidad no lo eran, y que organismos que no lo
parecían en realidad sí lo eran, si llamamos "hongo" a
todos los organismos derivados del que ancestralmente adquirió la capacidad de formar una pared celular de
quitina. Debido a ello, si bien este taxón está bien delimitado desde el punto de vista evolutivo, aún se están
estudiando las relaciones filogenéticas de los grupos menos conocidos, y su lista de subtaxones ha cambiado
mucho con el tiempo en lo que respecta a grupos muy derivados o muy basales.
Los hongos se encuentran en hábitats muy diversos: pueden ser pirófilos (Pholiota carbonaria)
o coprófilos (Psilocybe coprophila). Según su ecología, se pueden clasificar en cuatro
grupos: saprófitos, liquenizados, micorrizógenos y parásitos. Los hongos saprófitos pueden ser sustrato
específicos: Marasmius buxi o no específicos: Mycena pura. Los simbiontes pueden ser: hongos
liquenizados basidiolichenes: Omphalina ericetorum y ascolichenes: Cladonia coccifera y hongos micorrízicos:
específicos: Lactarius torminosus (solo micorriza con abedules) y no específicos: Hebeloma mesophaeum. En
la mayoría de los casos, sus representantes son poco conspicuos debido a su diminuto tamaño; suelen vivir
en suelos y juntos a materiales en descomposición y como simbiontes de plantas, animales u otros hongos.
Cuando fructifican, no obstante, producen esporocarpos llamativos (las setas son un ejemplo de ello).
Realizan una digestión externa de sus alimentos, secretando enzimas, y que absorben luego las moléculas
disueltas resultantes de la digestión. A esta forma de alimentación se le llama osmotrofia, la cual es similar a
la que se da en las plantas, pero, a diferencia de aquellas, los nutrientes que toman son orgánicos. Los
hongos son los descomponedores primarios de la materia muerta de plantas y de animales en muchos
ecosistemas, y como tales poseen un papel ecológico muy relevante en los ciclos biogeoquímicos.
Los hongos tienen una gran importancia económica: las levaduras son las responsables de la fermentación de
la cerveza y el pan, y se da la recolección y el cultivo de setas como las trufas. Desde 1940 se han empleado
para producir industrialmente antibióticos, así como enzimas (especialmente proteasas). Algunas especies
son agentes de biocontrol de plagas. Otras producen micotoxinas, compuestos bioactivos (como
los alcaloides) que son tóxicos para humanos y otros animales. Las enfermedades fúngicas afectan a
humanos, otros animales y plantas; en estas últimas, afecta a la seguridad alimentaria y al rendimiento de los
cultivos.
Los hongos se presentan bajo dos formas principales: hongos filamentosos (antiguamente llamados "mohos")
y hongos levaduriformes. El cuerpo de un hongo filamentoso tiene dos porciones, una reproductiva y otra
vegetativa.3 La parte vegetativa, que es haploide y generalmente no presenta coloración, está compuesta por
filamentos llamados hifas (usualmente microscópicas); un conjunto de hifas conforma el micelio4 (usualmente
visible). A menudo las hifas están divididas por tabiques llamados septos.
Los hongos levaduriformes —o simplemente levaduras— son siempre unicelulares, de forma casi esférica. No
existe en ellos una distinción entre cuerpo vegetativo y reproductivo.
Dentro del esquema de los cinco reinos de Wittaker y Margulis, los hongos pertenecen en parte al
reino protista (los hongos ameboides y los hongos con zoosporas) y al reino Fungi (el resto). En el esquema
de ocho reinos de Cavalier-Smith pertenecen en parte al reino Protozoa (los hongos ameboides), al
reino Chromista (los Pseudofungi) y al reino Fungi todos los demás. La diversidad de taxones englobada en el
grupo está poco estudiada; se estima que existen unas 1,5 millones de especies, de las cuales apenas el 5 %
han sido clasificadas. Durante los siglos XVIII y XIX, Carlos Linneo, Christiaan Hendrik Persoon, y Elias
Magnus Fries clasificaron a los hongos de acuerdo a su morfología o fisiología. Actualmente, las técnicas
de biología molecular han permitido el establecimiento de una taxonomía molecular basada en secuencias
de ácido desoxirribonucleico (ADN), que divide al grupo en siete filos.
La especialidad de la biología que se ocupa de los hongos se llama micología, donde se emplea el sufijo -
mycota para las divisiones y -mycetes para las clases.