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FÁRMACOS ANTIPSICÓTICOS, ANTIDEPRESIVOS Y ANSIOLÍTICOS.

La psicosis es un trastorno mental orgánico emocional que se caracteriza por el deterioro de la


recepción de la realidad, debido a lesiones del SNC, tóxicos (hongos – alucinógenos), idiopática
como esquizofrenia. La esquizofrenia es la forma más común de psicosis, es una enfermedad
crónica caracterizada por desorganización, distorsión mental y deterioro de la percepción de la
realidad; puede deberse a un exceso de dopamina en SNC por lo que los fármacos que
bloquean los receptores de dopamina mejoran los síntomas de la esquizofrenia. Se denominan
antipsicóticos o neurolépticos aquellos fármacos que se utilizan para el tratamiento de la
esquizofrenia y estados de agitación. De acuerdo a su estructura química se agrupan en
derivados de fenotiazinas, tioxantenicos, butirofenona y antagonistas de serotonina-dopamina
atípicos.

Fenotiazinas.
Se conocen 3 subtipos
 basado en la cadena lateral alifática: clorpromazina
 basado en la cadena lateral piperazinica: perfenacina, flufenazina y trifluoperazina
 basado en la cadena lateral piperidinica: pipotiazina, tioridazina.

Derivados tioxanténicos.
Son menos potentes que los anteriores, y el tiotixeno es el medicamento prototipo del grupo.

Derivados de butirofenona.
Los fármacos de este grupo tienen estructura muy diferente a los anteriores, el haloperidol es
el mejor representante.

Antagonistas de serotonina-dopamina atípicos.


Son muy efectivos en tratamiento de la psicosis, se incluyen olanzapina, risperidona, sertindole,
clozapina y otros. Los antipsicóticos más antiguos tienen alta afinidad por receptores D2 de
dopamina, el bloqueo de estos receptores provoca disfunción extrapiramidal del musculo
esquelético, los más recientes tienen baja afinidad por los receptores D2, pero alta afinidad por
receptores de serotonina 5-HT2A, reduciendo la disfunción extrapiramidal del musculo
esquelético y revierten los efectos negativos de la esquizofrenia.
Aunque existe diferencia en estructura química de los diferentes medicamentos, estos se
parecen en sus efectos, los más utilizados son: clorpromazina, haloperidol y olanzapina.
Clorpromazina: bloquea los receptores postsinápticos dopaminérgicos, se administra por vía
oral e intravenosa y es absorbida a nivel de la mucosa gastrointestinal, es eliminada en bilis y
orina, según posología debe administrase en psicosis crónica y psicosis maniacodepresivas
de 10 a 25mg de 2 a 4 veces al día, se presentan reacciones adversas como síndrome
neuroléptico que incluye sedación, lenificación psicomotora y emocional, reducción de
iniciativa, además, dificultad respiratoria, erupción cutánea, sequedad en boca e hipotensión,
no se debe administrar en personas con depresión de medula ósea, insuficiencia renal,
depresión del SNC y epilepsia.
Haloperidol
El haloperidol es un típico fármaco
antipsicótico convencional,
neuroléptico, que forma parte de las
butirofenonas. Se trata de uno de los
primeros medicamentos que se usaron
en el siglo XX para el tratamiento de
enfermedades mentales.
El haloperidol fue descubierto en 1958
por Paul Janssen. Fue sintetizado de petidina
(meperidine)[4] en los Laboratorios belgas
de Janssen Pharmaceutica y presentado al primero de los ensayos clínicos, en Bélgica, ese
mismo año.
Mecanismo de acción
Es un bloqueador no selectivo de los receptores de dopamina en el cerebro, la dopamina
además de aumentar su actividad en trastornos psicóticos, involucra la vía motora
extrapiramidal; tardíamente se puede desarrollar por el constante bloqueo de estos receptores
una hipersensibilidad que explica la discinesia tardía en tratamientos a largo plazo.
Farmacocinética
Se administra por vía oral e intramuscular y es absorbido en el tubo digestivo; las
concentraciones plasmáticas tienen lugar después de 2 a 6 horas. Es metabolizado en hígado
y eliminado en orina y heces. La vida media de eliminación: 10 a 37 horas
Indicaciones
Se utiliza para tratar la esquizofrenia, estados
psicóticos agudos, algunos estados de agitación
psicomotriz, estados maniacos, trastorno de
pánico, tartamudez y ansiedad. Se usa en el
tratamiento de la corea de Huntington, de hecho,
es el neuroléptico más usado (dosis 6-9 mg/día).
También puede ser utilizada en dosis bajas, en las
personas de edad avanzada con síndromes
demenciales asociados a agitación psicomotriz o
delirios.
Efectos secundarios
Como todos los antipsicóticos en general, presenta frecuentemente efectos secundarios
adversos. Asociados al bloqueo de los receptores de dopamina presenta con cierta frecuencia
extrapiramidalismo (trastornos motores como temblor en reposo, y rigidez similar al Parkinson)
según dosis, que se pueden manejar con anticolinérgicos. Presenta además otros efectos
motores más tardíos como acatisia (inquietud al permanecer acostado o sentado), discinesia
tardía (movimientos anormales de las manos y la boca) de manejo más complicado; puede
disminuir el umbral convulsivo. Produce somnolencia severa.
El síndrome neuroléptico maligno es una reacción adversa grave, con hipertermia, hipertonía
muscular generalizada, alteraciones respiratorias y otras alteraciones disautonómicas que
pueden llevar a la muerte al paciente.
El síndrome depresivo es frecuente observarlo cuando se utilizan dosis moderadas-altas por
períodos prolongados.
Discinesia tardía: puede aparecer en pacientes que se
encuentren bajo tratamiento largo plazo, o después de
suspender el mismo el síndrome se caracteriza por
movimientos rítmicos involuntarios de la lengua, cara,
boca o mandíbula.
Otros efectos sobre el SNC: se han reportado
ocasionalmente otros efectos incluyendo: depresión,
sedación, agitación, mareo, insomnio, cefalea,
confusión, vértigo, convulsiones tipo gran mal y
exacerbación aparente de síntomas psicóticos.
Síntomas gastrointestinales: se han reportado náusea, vómito y pérdida del apetito así como
cambios de peso.
Efectos endocrinos: los efectos hormonales de los fármacos neurolépticos antipsicóticos
incluyen hiperprolactinemia, que puede causar galactorrea, ginecomastia, oligo o amenorrea.
Efectos cardiovasculares: se han reportado taquicardia e hipotensión ocasionales,
prolongación del intervalo QT y arritmias ventriculares.
Varios: ha habido reportes ocasionales de disminución leve y transitoria de los eritrocitos, se
han reportado raramente agranulocitosis y trombocitopenia
Se han reportado casos aislados de anormalidades del funcionamiento hepático o de hepatitis.
Excepcionalmente hay reacciones de hipersensibilidad como erupción cutánea, urticaria, y
anafilaxis.
Otros efectos secundarios reportados ocasionalmente son: constipación, visión borrosa,
boca seca, retención urinaria, priapismo, disfunción eréctil, edema periférico, diaforesis,
salivación y pirosis, así como alteraciones en la regulación de la temperatura corporal.
Efectos sobre la habilidad en el manejo de automóvil y uso de equipo: puede presentarse cierto
grado de sedación o algún trastorno en el estado de alerta.
Contraindicaciones
Está contraindicada su administración en los siguientes casos: Depresión del sistema nervioso
central por alcohol o por otros fármacos depresores, enfermedad de Parkinson, lesión de los
ganglios basales e hipersensibilidad al haloperidol.

Depresión
La depresión es un trastorno mental
caracterizado por cambios en el humor, en la
conducta, sentimientos de inutilidad, culpa,
indefensión y desesperanza profunda. A
diferencia de la tristeza normal, o la del duelo,
que sigue a la pérdida de un ser querido, la
depresión patológica se caracteriza por
sentimientos profundos de desesperación,
lentitud de las funciones mentales, pérdida de la
concentración, pesimismo, agitación y
autodesprecio.
La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o
derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera de vez en cuando durante
períodos cortos.
La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza,
pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de algunas semanas
o más.
Se trata de uno de los problemas de la salud mental más comunes y serios, es el principal
motivo de consulta a psiquiatras y no psiquiatras, ya que un altísimo porcentaje de los pacientes
que consultan al clínico (más de 80%) refi ere alguna forma de perturbación depresiva. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que en el año 2020 se convertirá en la
segunda causa de incapacidad en el mundo, detrás de las enfermedades isquémicas
La depresión es un trastornos que puede
suceder en personas de todas las
edades:
 Adultos
 Adolescentes
 Adultos mayores
Como síndrome se caracteriza por la asociación de una serie de signos y síntomas que lo
diferencian de las reacciones normales y que pueden agruparse en cuatro categorías:
1. Estado de ánimo: triste, melancólico, infeliz, hundido, vacío, preocupado, irritable.
2. Síntomas cognitivos: pérdida de interés, difi - cultades de concentración, baja
autoestima, pensamientos negativos, indecisión, culpa, ideas suicidas, alucinaciones,
delirio.
3. Conductuales: retraso o agitación psicomotora, tendencia al llanto, retraimiento social,
dependencia, suicidio.
4. Somáticos: trastornos del sueño (insomnio o hipersomnia),fatiga, aumento o
disminución del apetito, pérdida o aumento de peso, dolor, moles.

Recuerde que los niños pueden presentar


síntomas distintos a los de los adultos. Vigile
especialmente los cambios en el rendimiento
escolar, el sueño y el comportamiento. Si usted
cree que su hijo podría estar deprimido, vale la
pena consultarlo con su proveedor de atención
médica. Él o ella puede ayudarle a aprender más
sobre cómo ayudar a sus hijos si padecen
depresión.

Depresión en los niños


Los tipos principales de depresión abarcan:
1. Depresión mayor: Sucede cundo los
sentimientos de tristeza, pérdida, ira o
frustración interfieren con la vida diaria por
semanas, o períodos más largos de
tiempo.
2. Trastorno depresivo persistente: Se
trata de un estado de ánimo depresivo que
dura 2 años. A lo largo de ese período de
tiempo, puede tener momentos de
depresión mayor junto con épocas en las
que los síntomas son menos graves.
Otras formas comunes de depresión abarcan:
 Depresión posparto. Muchas mujeres se sienten algo deprimidas después de tener un
bebé, pero la verdadera depresión posparto es más intensa e incluye los síntomas de la
depresión mayor.
 Trastorno disfórico premenstrual (TDP): Síntomas depresivos que ocurren una semana
antes de la menstruación y desaparecen después de menstruar.
 Trastorno afectivo estacional (TAE): Ocurre con mayor frecuencia
durante las estaciones de otoño e invierno y desaparece durante la
primavera y el verano, muy probablemente debido a la falta de luz
solar.
 Depresión mayor con características psicóticas: Sucede cuando
una persona padece de depresión con una falta de contacto con la
realidad (psicosis).
 El trastorno bipolar sucede cuando la depresión se alterna con
manía (conocido previamente como maniacodepresión): La
depresión es uno de los síntomas del trastorno bipolar, pero este es
un tipo de enfermedad mental distinto.
Causas
La depresión a menudo se transmite de padres a hijos; esto puede deberse a los genes,
comportamientos aprendidos en el hogar o a su entorno. La depresión puede ser
desencadenada por un hecho estresante o infeliz en la vida. Frecuentemente se trata de una
combinación de estos factores.

Muchos factores pueden causar depresión, como:


 Alcoholismo o drogadicción
 Afecciones como cáncer o dolor (crónico) a largo plazo.
 Situaciones o hechos estresantes en la vida como pérdida de trabajo, divorcio o
fallecimiento de un cónyuge u otro miembro de la familia.
 Aislamiento social (una causa común de depresión en adultos mayores).
La decisión de tratar al paciente con un antidepresivo se basa en el síndrome clínico de
presentación y en su gravedad, como en sus antecedentes personales y familiares. La mayor
parte de los antidepresivos actúan sobre el metabolismo de los neurotransmisores de
monoaminas y sus receptores, en particular noradrenalina y serotonina. Ya que la hipótesis
aminérgica de la depresión menciona que el trastorno se debe a una disminución de una o más
de las monoaminas cerebrales (noradrenalina o serotonina cerebral o ambas).
Los antidepresivos se utilizan en el tratamiento de la depresión, las crisis de angustia y en
otros trastornos obsesivo-compulsivos, trastornos de la personalidad, de estrés postraumático
y de déficit de atención e hiperactividad. Existen varias clases de medicamentos de este tipo,
los cuales incluyen los antidepresivos heterocíclicos (tricíclicos y tetracíclicos), inhibidores
selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), inhibidores selectivos de la recaptación de
noradrenalina y serotonina, e inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina.
Antidepresivos heterocíclicos (tricíclicos y tetracíclicos)
Los antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos, también denominados
«antidepresivos cíclicos», se encuentran entre los primeros antidepresivos
que se elaboraron. Son eficaces, pero, por lo general, se han reemplazado
por antidepresivos que causan menos efectos secundarios. Están
diseñados como tricíclicos o tetracíclicos, según la cantidad de anillos en su
estructura química, tres (tri) o cuatro (tetra).
Los antidepresivos cíclicos interrumpen la absorción (recaptación) de la
serotonina y la noradrenalina, lo cual aumenta el nivel de estos dos neurotransmisores del
cerebro. También son bloqueadores de receptores colinérgicos, muscarínicos, histaminérgicos,
alfa 1 y alfa 2 adrenérgicos y dopaminérgicos, por lo que poseen efectos adversos vinculados
a esas acciones.
Los ejemplos más comunes son: Amitriptilina, Amoxapina, Desipramina (Norpramin),
Doxepina, Imipramina (Tofranil), Nortriptilina (Pamelor), Protriptilina (Vivactil) y Trimipramina
(Surmontil).
Efectos Secundarios
 Efectos Secundarios generales: Visión borrosa, estreñimiento, sequedad de la boca,
somnolencia, disminución de la presión arterial cuando pasas de estar sentado a ponerte
de pie, lo que puede provocar aturdimiento y retención de orina. Efectos más severos
serían pérdida de peso, diaforesis, temblores y problemas sexuales.
 Síndrome de la serotonina. En raras ocasiones, un antidepresivo puede provocar la
acumulación de niveles altos de serotonina en el cuerpo. El síndrome de la serotonina
casi siempre ocurre cuando se combinan dos medicamentos que aumentan el nivel de
serotonina. Los signos y síntomas del síndrome de la serotonina son ansiedad, agitación,
sudoración, confusión, temblores, inquietud, falta de coordinación y frecuencia cardíaca
rápida.
 Suicidio: La mayoría de los antidepresivos suelen ser seguros; sin embargo, la FDA
(Food and Drug Administration, Administración de Alimentos y Medicamentos) exige que
todos los antidepresivos lleven una advertencia en recuadro negro, que es la advertencia
más estricta en materia de medicamentos recetados. En algunos casos, los niños,
adolescentes y adultos jóvenes menores de 25 años pueden tener más pensamientos o
comportamientos suicidas al tomar antidepresivos, en especial, durante las primeras
semanas después de comenzar a tomarlos o cuando se modifica la dosis.
Suspensión del Medicamento (Síndrome de Interrupción)
Los antidepresivos cíclicos no se consideran adictivos. Sin embargo, suspender el tratamiento
con antidepresivos de manera abrupta u omitir varias dosis podría provocar síntomas similares
a los de la abstinencia. Siendo estos: agitación, irritabilidad, ansiedad, nauseas, sudoración,
insomnio, dolor muscular, escalofríos, letargo y cefalea.
Medicamentos más Característicos
Medicamento Amitriptilina Imipramina
Farmacodinamia Inhibición de la recaptación de serotonina y
noradrenalina en las terminaciones nerviosas,
aumentando sus niveles en el encéfalo.
Farmacocinética Vía Oral. Absorbido en el Vía Oral. Se absorbe en el
tubo digestivo. Vida media tracto gastrointestinal. Vida
de 9-90 horas. media de 9-20 horas. Se
Metabolizado en el hígado metaboliza en el hígado y
y eliminado por la orina. se elimina por la orina y
heces.
Indicaciones Depresión psíquica y Depresión. Además es útil
crónica, así como en el tratamiento de
depresión en los pacientes enuresis en niños mayores
hospitalizados. de cinco años.
Reacciones Estreñimiento, retención Boca seca, náuseas,
adversas urinaria, sequedad de vómito, anorexia, temblor,
boca, somnolencia, somnolencia, fatiga, visión
retención urinaria, borrosa e hipotensión.
sedación, aumento de
peso, alucinaciones,
nerviosismo e impotencia
sexual.
Contraindicaciones No se administra en Insuficiencia hepática y
enfermos con glaucoma, renal, glaucoma e
hipertrofia prostática, hipersensibilidad.
alcoholismo e
hipersensibilidad.

Inhibores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS)


Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son los antidepresivos recetados con
mayor frecuencia. Pueden aliviar los síntomas de la depresión moderada a grave, son
relativamente seguros y suelen causar menos efectos secundarios que otros tipos de
antidepresivos.
Los inhibidores selectivos de la receptación de serotonina alivian la depresión aumentando los
niveles de serotonina en el cerebro. La serotonina es uno de los mensajeros químicos. Como
dice su nombre, actúan selectivamente sobre la serotonina sin interferir con otros
neurotransmisores por lo que tienen menos efectos secundarios. También se pueden utilizar
para tratar afecciones no relacionadas con la depresión, como los trastornos de ansiedad.
Los medicamentos incluidos dentro del grupo son fl uoxetina, paroxetina, sertralina,
citalopram, escitalopram, entre otros.
Fluoxetina
La fluoxetina es el representante del grupo, es un derivado de la anfetamina, la cual es una
amina simpaticomimética sintética, potente estimulante del SNC. La fluoxetina inhibe en forma
selectiva la recaptación de serotonina sin afectar significativamente otros sistemas de
neurotransmisión. Su empleo tiene lugar en pacientes con TDM, trastornos de la alimentación,
trastorno de angustia, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático y
síndrome de Tourette.
Farmacodinamia: es un antidepresivo bicíclico de la familia de las fenilpropilaminas. Inhibe la
recaptación de serotonina en las terminaciones nerviosas.
Farmacocinética: se administra por vía oral y es absorbida en el tracto gastrointestinal; sus
concentraciones plasmáticas se alcanzan después de 6 a 8 horas. Tiene una vida media de
eliminación muy prolongada, de 4 días. Es metabolizada en hígado, transformada en
norfluoxetina y otros metabolitos, y es eliminada por la orina.
Indicación, dosis y presentación
Está indicado el uso de fluoxetina en la depresión, trastornos de la alimentación —
principalmente bulimia— y trastorno obsesivo-compulsivo. La dosis que se emplea es de
20 a 80 mg/día. El fármaco se presenta en cápsulas de 10 y 20 mg. Otras presentaciones:
tabletas.
Los efectos adversos más frecuentes de la droga incluyen las náuseas, el insomnio, la
somnolencia y la irritabilidad, aunque generalmente remiten con la continuidad del tratamiento.
La administración crónica de fluoxetina puede provocar inquietud, agitación y trastornos del
sueño.
Existen diferentes métodos para el monitoreo clínico de la fluoxetina, el cual puede resultar útil
para controlar los niveles sanguíneos de la sustancia. Se destaca la cromatografía líquida de
alta eficacia (HPLC), que puede emplearse combinada con espectometría de masa y
fluorimetría, entre otros métodos.
Paroxetina
La paroxetina es un derivado de la fenilpiperidina y el ISRS más selectivo y potente. Además,
es un inhibidor débil de la recaptación de noradrenalina y tiene baja afinidad por los receptores
colinérgicos. Esto la convierte en una sustancia con un perfil de seguridad cardiovascular
adecuado para ser empleada en pacientes ancianos. La paroxetina puede utilizarse en
pacientes con depresión y otros trastornos relacionados, aunque también se utiliza en pacientes
con cefaleas crónicas y trastorno disfórico premenstrual. Si bien la paroxetina presenta un perfil
de efectos adversos similar en comparación con la fluoxetina, su empleo se asocia con un riesgo
mayor de síntomas extrapiramidales y síndrome de abstinencia.
Farmacodinamia: Es un potente ISRS en las terminaciones nerviosas.
Farmacocinética:se administra por vía oral y es absorbido con rapidez en el tubo digestivo. Las
concentraciones plasmáticas ocurren entre 7 y 14 días después de su administración. Su vida
media es de 24 horas; es metabolizada de manera parcial en el hígado y eliminada por la orina.
Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina y serotonina
Estas moléculas nuevas parecen compartir, en cuanto a su mecanismo de acción, aspectos de
los dos mundos más conocidos y desarrollados en la terapéutica farmacológica de la depresión:
la inhibición de la recaptación de noradrenalina, mecanismo de acción de algunos tricíclicos y
la inhibición de recaptación de serotonina, mecanismo de acción de los inhibidores selectivos
de la recaptación de serotonina.
Ambos actúan sobre el principal mecanismo de finalización de la acción y contribuyen al
aumento de la concentración del neurotransmisor en la biofase, lo que a largo plazo parece
estar en relación con la generación del efecto antidepresivo.
Este grupo está formado por la venlafaxina, el milnacipram, la duloxetina, la tomoxetina, entre
otros.

Venlafaxina
Es el primer fármaco en aparecer, es un derivado de la feniletilamina, cuya conformación
estructural no está relacionada con otros antidepresivos como los tricíclicos.
Farmacodinamia: es un potente inhibidor de la recaptura de serotonina. Su potencia para
inhibir la recaptación de serotonina es 5.3 veces mayor que para la noradrenalina.
Farmacocinética: se administra por vía oral, se une poco a las proteínas plasmáticas. Se
metaboliza en el hígado, su principal metabolito es la O-desmetil-venlafaxina, además actúa
inhibiendo la recaptación de ambos neurotransmisores. Se elimina a través de la orina.
La dosis que se utiliza es 75 mg una vez al día. El fármaco se presenta en cápsulas de 75 y de
150 mg. Otras presentaciones: tabletas de liberación prolongada. La mayoría de los pacientes
con sobredosificación de venlafaxina sólo desarrollan síntomas leves. Sin embargo, se informa
de toxicidad severa, cuyos síntomas más comunes siendo depresión del SNC, toxicidad por
serotonina, convulsiones o alteraciones en la conducción cardíaca.51 La venlafaxina pareciera
ser más peligrosa en casos de sobredosis que los ISRS, a la excepción quizás del citalopram
que es más peligroso en sobredosis que los otros ISRS.
› Milnacipram
En dosis terapéuticas, las concentraciones plasmáticas son consistentes a los niveles
correspondientes a 50 y 90% de inhibición de la recaptación de noradrenalina y serotonina.
Tampoco presenta afinidad sobre receptores muscarínicos, histaminérgicos, dopaminérgicos,
opioides o de canales iónicos. Tiene una vida media de ocho horas, por lo que se le administra
dos veces al día. Las dosis recomendadas son de 100 mg/día, divididos en dos tomas, matinal
y nocturna. Los efectos adversos son: náuseas, vómitos, sequedad de boca, estreñimiento y
palpitaciones.
Inhibidores selectivos de la recaptación de noradrenalina
› Reboxetina
Se trata de un antidepresivo con cierto perfi l activador y, como se deduce de su mecanismo de
acción, refi ere como efectos secundarios taquicardia, ansiedad, insomnio, sudación, cefaleas
y sequedad bucal, siendo este último efecto refl ejo de un aumento de la viscosidad salival
(efecto noradrenérgico) y no un descenso de la secreción (anticolinérgico).
La dosis oscila entre 4 y 12 mg/día.
Ansiolíticos
Un ansiolítico o tranquilizante menor es un fármaco
psicotrópico con acción depresora del sistema nervioso
central, destinado a disminuir o eliminar los síntomas
de la ansiedad esperando no producir sedación
o sueño.
La ansiedad es el sentimiento desagradable de sentirse
amenazado por algo inconcreto, acompañado de
sensaciones somáticas de tensión
generalizada, falta de aire, sobresalto y búsqueda de una solución al peligro.
Ante una situación de alerta el organismo pone a funcionar el
sistema dopaminérgico, cuando se detecta una situación por
la cual se requiere actividad física se disparan los
mecanismos que liberan adrenalina, obligando a todo el
organismo a aportar energía de reserva. En ocasiones, el
sistema de respuesta a la ansiedad se ve deteriorado y
funciona de manera incorrecta. De forma más concreta la
ansiedad es desproporcionada con la situación e incluso, a veces, se presenta en ausencia de
cualquier peligro ostensible. El sujeto se siente paralizado con un sentimiento de indefensión y,
en general, se produce un deterioro del funcionamiento psicosocial y fisiológico.
Son muchos los neurotransmisores implicados en los trastornos de ansiedad: GABA,
noradrenalina, serotonina y neuropéptidos. Se ha postulado que los trastornos de ansiedad se
deben a una hiperactividad de los sistemas adrenérgicos y serotoninérgicos o la
alteración del sistema gabaérgico.
Los trastornos de ansiedad más comunes son: de ansiedad generalizada, obsesivo-compulsivo,
de angustia, de estrés postraumático y de ansiedad social.
El tratamiento de los trastornos de ansiedad incluyen ansiolíticos, psicoterapia, reducción del
estrés mediante técnicas de relajación y respiración, cambios en la alimentación mediante la
eliminación de sustancias estimulantes como café, chocolate, azúcar, tabaco, alcohol y
refrescos.
Benzodiazepinas
Poseen en común las siguientes propiedades farmacológicas: son ansiolíticas, sedativas,
hipnóticas, miorrelajantes, anticonvulsivas, son útiles en la medicación preanestésica y con
dosis mayores como inductores de la anestesia general y para el mantenimiento de la misma.
Las benzodiazepinas constituyen los fármacos de elección para tratar la ansiedad.
Las benzodiazepinas ansiolíticas se clasifican en tres grupos de acuerdo con la duración de su
efecto en:
Benzodiazepinas de acción prolongada. Todos los
fármacos del grupo poseen una vida media de 24 horas
o más, y la biotransformación de estos
compuestos da lugar a formación de
metabolitos activos. Los medicamentos que están
comprendidos aquí son clonazepam,
clobazepam, clorazepato y diazepam.
Benzodiazepinas de acción intermedia. Los
compuestos tienen una vida media que oscila entre 5 a 24 horas. Su biotransformación da lugar
a una parte activa y otra inactiva. Los fármacos que pertenecen al grupo son alprazolam,
lorazepam, bromazepam y temazepam.
Benzodiazepinas de acción corta. Los medicamentos del grupo tienen una vida media menor
de cinco horas y en su biotransformación no existe formación de metabolitos activos, y son
triazolam, midazolam y oxazepam.
Farmacodinamia de las benzodiacepinas
El GABA, o ácido gamma amino butírico es un neurotransmisor del SNC cuya actuación se
traduce en potenciales postsinápticos inhibidores. Las benzodiacepinas se unen a un sitio
específico del receptor gabaérgico y la consecuencia de esta unión es una mayor afinidad del
GABA por su sitio de acción que se traduce en un aumento de la frecuencia de la apertura del
canal del cl- y por lo tanto un incremento de la transmisión inhibitoria GABAérgica. Los
barbitúricos, a diferencia de las benzodiacepinas a bajas dosis prolongan el tiempo de apertura
del canal del cloro por acción del GABA mientras que a dosis altas abren directamente el canal.
Esta diferencia hace que las benzodiacepinas no sean capaces de proporcionar una activación
superior a la que lograría el propio GABA lo que explicaría su índice terapéutico superior al de
los barbitúricos.
Farmacocinética
 Absorción
Las BZD se absorben muy bien por vía oral. La velocidad de absorción depende de la
liposolubilidad (entre 30 y 240 minutos). El equilibrio plasma/SNC se alcanza
rápidamente. Por vía IM la absorción es lenta e irregular. En situaciones de emergencia
(convulsiones) puede utilizarse la vía intravenosa.
 Distribución
Se unen en elevada proporción (90%) al sitio II de la albúmina humana pero su elevado
volumen de distribución hace que su desplazamiento de las proteínas no tenga
consecuencias prácticas salvo en ocasiones especiales como en la insuficiencia renal y
quemados.
 Metabolismo
Estos fármacos se metabolizan a nivel microsomal hepático por oxidación, desalquilación
e hidroxilación. Después son conjugados con glucurónico o sulfato y posteriormente
eliminados por el riñón. A veces los metabolitos hidroxilados y desalquilados son muy
activos, algunos de ellos con vidas medias superiores a las del fármaco original.
Indicaciones Generales
Ansiolíticos
En casos de ansiedad las BZD alivian tanto la tensión subjetiva como los síntomas objetivos
(sudor, taquicardia y molestias digestivas), pudiendo aumentar la hostilidad y la irritabilidad. Las
BZD están indicadas en casos de ansiedad generalizada y neurótica, no van bien contra las
fobias y en caso de ansiedad esporádica o moderada no superan al placebo. Se utilizan también
en terapéutica coadyuvante para combatir la ansiedad generalizada por la existencia de otras
enfermedades. En general se puede considerar que todas las BZD que existen actualmente en
el mercado son ansiolíticas a dosis bajas e hipnóticas a dosis altas. Para evitar problemas de
adicción o abuso se recomienda que los tratamientos no superen las 12 semanas y el médico
los evalúe periódicamente.
Hipnóticos
Las BZD son utilizadas como hipnóticos porque disminuyen el tiempo que se tarda en conciliar
el sueño, así como el número de despertares. Son muy útiles en el tratamiento del insomnio
ocasional, utilizándose a dosis bajas, en tratamientos no superiores a dos semanas o de forma
intermitente. Se elegirán las de absorción rápida para que alcancen rápidamente
concentraciones terapéuticas en el cerebro. Esto es importante en los tipos de insomnio
caracterizados por un retraso en conciliar el sueño. Se puede elegir un compuesto de absorción
más lenta si el tipo de insomnio que se tiene es de despertares tempranos.
Acción Miorrelajante
El diazepam y otras BZD producen relajación de la musculatura esquelética en estados
distónicos, discinéticos, hipertónicos y espásticos. Esta acción tiene lugar a distintos niveles
como en la médula espinal facilitan fenómenos de inhibición presináptica, en la formación
reticular activadora ascendente (FRAA) en los ganglios basales y en el cerebelo.
Acción Anticonvulsivante
Todas las BZD son anticonvulsivantes con acción en convulsiones producidas por agentes
tóxicos, así como en las convulsiones de origen febril o las debidas a síndromes de abstinencia
tanto de alcohol como de barbitúricos.
CONTRAINDICACIONES
Están contraindicadas en alérgicos a las BZD. En pacientes con glaucoma de ángulo cerrado,
el posible efecto anticolinérgico de las BZD puede hacer que aumente la P intraocular y se
agrave la enfermedad. En caso de hipotonía muscular o miastenia gravis el efecto relajante de
la musculatura lisa de las benzodiacepinas puede empeorar la enfermedad. Están
contraindicadas en insuficiencia respiratoria severa y apnea del sueño. En pacientes con
insuficiencia hepática severa aumentan el riesgo de encefalopatía. Están contraindicadas en
caso de intoxicación etílica aguda, coma o síncope, debido a la depresión aditiva sobre el SNC.
REACCIONES ADVERSAS
El perfil toxicológico de las benzodiacepinas ansiolíticas es muy parecido, aunque la frecuencia
y gravedad de las reacciones puede variar de unas a otras. En la mayor parte de los casos, las
reacciones adversas son una prolongación de la acción farmacológica y afecta al SNC.
Aproximadamente la mitad de los pacientes presentan en mayor o menor grado somnolencia
durante los primeros días de tratamiento.
Frecuentemente aparece: sedación, somnolencia, ataxia.
Ocasionalmente: mareos, sedación, cefalea, depresión, desorientación, disfasia o disartria
(alteración del lenguaje), temblor, cambios en la libido, alteraciones urinarias, diarrea o
estreñimiento.
Excepcionalmente: hepatitis, ictericia, dermatitis, urticaria, prurito, discrasias sanguíneas,
alteraciones de la visión y audición. Pueden producir incoordinación motora con riesgo de caída,
amnesia anterógrada (dificultad para recordar hechos recientes) y dificultad de concentración.
La intensidad de los efectos depende de las dosis utilizadas y son más importantes en personas
con alteraciones hepáticas y en ancianos porque al disminuir su metabolismo aumenta mucho
su semivida plasmática. A veces producen conducta agresiva y hostil por desinhibición o un
estado de hiperactividad, nerviosismo o locuacidad previo al efecto sedante. Puede aparecer,
aunque más raramente depresión respiratoria. Las BZD pueden alterar la capacidad de
coordinar movimientos o la capacidad para responder a estímulos de respuesta rápida, lo que
hace que se desaconseje la conducción de vehículos o maquinaria peligrosa si se están
tomando BZD.
Ansiolíticos no benzodiazepínicos.
Las azaspironas son un grupo de fármacos que actúan en el receptor 5‐HT1A y se usan para
tratar a los pacientes que padecen trastornos de ansiedad generalizada (TAG). Sin embargo,
varios estudios han mostrado resultados contradictorios. Aún no se sabe si las azaspironas son
útiles como tratamiento de primera línea en los trastornos de ansiedad generalizada. Su eficacia
ansiolítica es escasa y lenta, ya que se presenta luego de dos semanas.
El trastorno de ansiedad generalizada es uno de los trastornos de ansiedad más frecuentes y
puede ser costoso si no se reconoce o se deja sin tratar. Las azaspironas son un grupo de
fármacos que actúan en el receptor 5-HT1A y se usan para tratar a los pacientes que padecen
TAG. Las azaspironas parecen ser superiores al placebo en los estudios a corto plazo, pero es
posible que no sean superiores a las benzodiazepinas. No fue posible concluir si las azaspironas
fueron superiores a los antidepresivos. Dado que el TAG es generalmente de naturaleza
crónica, no es posible establecer conclusiones acerca de la eficacia a largo plazo de las
azaspironas y es necesario realizar ensayos a más largo plazo. Los fármacos que pertenecen
al grupo incluyen buspirona, gepirona, isapirona y tandospirona.
Buspirona.

Es un agente ansiolítico, no relacionado estructuralmente con las benzodiacepinas, barbitúricos


u otros agentes ansiolíticos, pertenece al grupo químico de las azaspironas. Posee un extremo
del tipo químico azaspirodecanodiona y pirimidinilpiperazina. Tiene un perfil distinto a las
benzodiacepinas, fármacos comúnmente prescritos para tratar la ansiedad, al carecer de
efectos hipnóticos, anticonvulsionantes, miorrelajantes, además de no alterar la memoria, No
produce dependencia, potencial de adicción ni efecto tolerancia.
La buspirona ejerce una acción mixta sobre distintos neurotransmisores cerebrales, resultando
en una mejoría de la ansiedad sin sedación del paciente, el efecto ansiolítico de la buspirona
puede tardar hasta 2 semanas en aparecer, pero no crean dependencia física. No se
recomienda su uso en pacientes con insuficiencia renal o hepática severa, el efecto ansiolítico
puede tardar hasta dos semanas en aparecer.
En caso de sobredosis pueden presentarse síntomas de confusión y alucinaciones. El uso
combinado con analgésicos o inductores del sueño puede potenciar efecto depresor del sistema
nervioso central. Las reacciones adversas más frecuentes informadas son mareo, náuseas,
cefalea, nerviosismo, insomnio, fatiga, excitación y sudación. Entre las contraindicaciones está
en caso de hipersensibilidad, insuficiencia hepática o renal
grave.
Zolpidem

Es un análogo de las benzodiazepinas pero no una benzodiazepina en sí, sino un fármaco


hipnótico del grupo de los llamados fármacos Z, con una estructura imidazopiridínica que lo
hace parecido a la de aquellas. Actúa sobre el mismo receptor de las benzodiazepinas y sobre
el mismo centro activo del canal de cloro. A diferencia de éstas, el zolpidem no tiene efectos a
nivel medular, ya que no se une a los receptores allí ubicados.
El zolpidem, como los otros análogos de las benzodiazepinas (zopiclona y zaleplon) no posee
propiedades miorrelajantes y son utilizados fundamentalmente en trastornos del sueño. El
sueño inducido por este fármaco es más profundo que el generado por las benzodiazepinas de
acción corta o ultracorta (como el lormetazepam), ya que preserva mejor la arquitectura del
sueño y sus fases REM y no REM. A pesar de ello, el sueño que genera no es del todo natural.
El zolpidem se utiliza en el tratamiento del insomnio, ya sea transitorio, de corta duración y
crónico, la dosis usual es de 10 mg una vez al día. Los efectos colaterales observados a dosis
terapéutica incluyen cefalea, somnolencia, mareos, náuseas, vómitos y mialgias y depresión
respiratoria No es recomendable que se utilice en menores de 15 años, personas que presenten
síndrome de apnea del sueño y insuficiencias respiratorias graves
Bibliografía
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