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Pasteur y su camino hacia el mundo microbiano

“¡los microbios son una amenaza!” es el capítulo tres del libro de Paul de Kruif llamado
Cazadores de microbios. Esta obra, relata los descubrimientos, fracasos y la vida personal de
importantes químicos y bacteriólogos del siglo pasado quienes sembraron las bases para
descubrir y comprender a los microbios. En esta reseña, vamos a hablar específicamente del
tercer capítulo, cuyo protagonista es Louis Pasteur.

Antes que nada, ¿Quién fue Louis Pasteur? Fue un químico y bacteriólogo de origen francés,
nació el 7 de diciembre de 1822 y falleció en septiembre 28 de 1895. Realizo descubrimientos
de suma importancia para la comunidad científica tales como la pasteurización y la vacuna
contra la rabia.

El relato comienza situándonos en 1831: época en la cual, se consideraba descabellado que


existieran diminutos animales capaces de llevar a cabo procesos químicos y biológicos con la
habilidad de matar personas. La causa, el origen y cura de las enfermedades era un misterio.
Sin embargo, el pequeño Pasteur se propuso encontrarlas.

Pasteur siempre fue un estudiante muy dedicado y siempre se propuso grandes cosas.
Empezó su formación como químico haciendo sus propios experimentos. A tan solo 26 años de
edad, Pasteur ya había logrado su primer descubrimiento: había cuatro tipos de ácido tartárico.
Pasteur ya era reconocido a su tan corta edad por científicos e instituciones importantes.
Continúo probando y llevando a cabo experimentos disparatados. Se introdujo en la industria
alimenticia, más específicamente, en los alcoholes y en procesos de fermentación.

Una vez, un destilador de alcohol, tenía un problema con la fermentación y acudió a Pasteur.
Se tomaron muestras y se les hicieron una serie de pruebas. Se concluyó que no había
fermentos, ¿a qué se debía esto? Observó que en esta sustancia sin fermentos, había unas
motitas grises, que no se encontraban en la sustancia con fermentos. Con el paso de los días,
descubrió que estas motitas tenían vida, que estas impedían el proceso de la fermentación y
que producían ácido láctico. Estos experimentos con los bastoncitos fueron los que le dieron la
certeza de que habían seres microscópicos capaces de ejecutar miles de procesos ya sea
útiles o peligrosos.

Sin siquiera tener pruebas, él sabía que los fermentos eran los que fabricaban la cerveza a
partir de la cebada y que estos mismos fermentos transformaban las uvas en el vino. Tras
varios experimento de cultivos, buscaba demostrar que en un medio carente de albumina, igual
los fermentos transforman el azúcar en alcohol. Contradijo la teoría de Liebig.
Pasteur y su camino hacia el mundo microbiano

En uno de sus matraces, notó que se formaron nuevos animalitos. Como no tenían que estar
ahí, Pasteur intento varias formas de retirarlos sin éxito. Aquellos animalitos nuevos, producían
acido butírico. Tras varios intentos, descubrió que los mataba el aire. Para comprobar su teoría,
Pasteur conservo muestras de orina y leche por años para revisar que estaban en perfecto
estado. Por otro lado, dejó unas muestras para que se llenaran de gérmenes. Estos animalitos
en estas muestras, habían consumido todo el oxígeno.

Balard aconsejó a Pasteur que realizara una serie de nuevos experimentos en los que buscaba
cambiar las condiciones de las muestras a ver si estas influían en la producción de animalitos.
Llego a la conclusión de que mientras mayor sea la altura, más puro será el aire, y en
consecuencia habrá menor número de microbios.

Ahora, se emprenderá en una nueva tarea: salvar la industria vinícola. Para esto, acumuló
variedad de vinos defectuosos como grasiento, amargo, viscoso, etc. Y comprobó que según el
tipo de defecto, estos iban a tener diferentes tipos de especies microbianas. En un laboratorio
improvisado, Pasteur y su colega Duclaux descubrieron que si después de la fermentación, se
calienta el vino debajo de su punto de ebullición, estos microbios morirían y el vino se
conservaría sano. Este proceso se denomina pasteurización.

Después, fue convocado por su antiguo profesor, Dumas, para que le ayudara a descubrir la
razón por la cual unos gusanos de seda estaban muriendo. Si bien la idea no le encantaba a
Pasteur y ese no era su campo, se encaminó en este proceso. Realizó experimentos y ensayos
en su mayoría fallidos. Estuvo varios años trabajando en esto y nunca termino de solucionarlo.
Sin embargo, descubrió una manera de mantener a los gusanos sanos.

Pasteur sufrió un ataque de hemorragia cerebral y esto lo acerco mucho a la muerte. Quedo
paralitico de un lado, pero siempre mantuvo su compostura y trabajo siempre con buena
energía. No pensó que fuera apropiado dejar sin terminar su trabajo sobre los gusanos y aun
con una condición física siempre estaba a la disposición de su trabajo.

Pasteur fue un hombre de ciencias determinado, con gran disposición, dedicación y siempre se
preguntaba el porqué de las cosas y esto fue lo que lo que volvió tan efectivos sus
experimentos. No se equivocó en pensar que estos pequeños animalitos son de grandísima
importancia.