Está en la página 1de 5

La historia de Waze contada por Uri

Levine
El creador de Waze ayuda a 250 millones de usuarios en todo el mundo a lidiar con el tráfico. En solo
cinco años, esa start up le reportó US$1.300 millones, que son los que terminó pagando Google por la
empresa.

Por Louisa Reynolds, estrategiaynegocios.net

El ingeniero israelí Uri Levine ha hecho de la resolución de problemas


cotidianos y del empoderamiento del ciudadano una misión de negocios...
y no le va nada mal. Hoy, Levine se transformó en uno de los más activos
inspiradores y coach de emprendedores en todo el mundo. La fuerza de su
mensaje se traduce en tres poderosas ideas: “enamórate del problema no
de la solución”, “no tengas miedo de fracasar” y “busca impactar en la vida
de tus clientes”.

Llegó a la conferencia Tigo Business Forum 2015, en Guatemala, con una


playera provocativa: “Enamórate del problema, no de la solución”,
invocaba desde su torso. Levine, junto con Ehud Shabtai y Amir Shinar,
creó Waze (antes Freemap), una aplicación de navegación asistida por
GPS, concebida para reducir las horas que los conductores pueden
desperdiciar en el tránsito, que hoy suma más de 250 millones de
usuarios. Waze funciona como una red social de conductores que se
apoyan mutuamente al emplear la herramienta, alertando cuando hay
embotellamientos, accidentes y bloqueos, y compartiendo rutas alternas.
Waze fue uno de los grandes éxitos que produjo la industria tecnológica
en los últimos cinco años, y en 2013 fue comprada por Google, que pagó
casi US$1.300 millones por la compañía. Tras la venta de Waze, Levine
abandonó la empresa y migró hacia nuevos emprendimientos dirigidos a
empoderar a los consumidores.

En su encuentro con gerentes de tecnología guatemaltecos, en el marco


del Tigo Business, Levine recapituló sobre “el viaje” de Waze, y habló de
sus nuevos proyectos: “¿Cómo fue el viaje de Waze? En 2006 empezamos el
viaje con una Palm. En 2007 iniciamos Waze creando mapas que se actualizan
en tiempo real. Empezamos a reunir fondos, fue difícil hasta que
mejoramos nuestros indicadores de desempeño y la gente nos empezó a
decir sí”, compartió el ingeniero israelita (50 años). En ese viaje, describió
Uri, “reunimos datos del GPS, recolectando información de muchos
usuarios, hasta que empezó a verse como un mapa. Creamos herramientas de
edición de mapas para que los usuarios nos ayuden. Alguien que conduce con la
aplicación, si va lento, quiere decir que está saturado, si encontramos una
vía alterna podemos reportarla”.Waze fue registrada en 2008 y prosperó
porque tuvo un enfoque disruptivo.
“Cuando el usuario conduce empleando Waze, no solo la aplicación lo
ayuda a él, sino que ayuda al resto a detectar y evitar el tráfico. En 2008
empezamos con una primera versión de la aplicación en un teléfono
Nokia, y terminamos el año con 20.000 usuarios en Israel. Cuando logras
20.000 usuarios los mapas se convierten en una herramienta interesante de
conductores ayudando a otros conductores a luchar contra el tráfico”. El
sueño de los creadores de Waze comenzaba a cumplirse.
Cuando surgió Google Maps, los inversionistas pensaron que Waze estaba
muerto. Pero esto no fue así porque son dos conceptos diferentes: Google
Maps trata de buscar lugares, mientras que Waze es una herramienta para
‘surfear’ el tráfico. Tras su éxito en Israel, la herramienta comenzó a
crecer en Latinoamérica, en países como Ecuador, Colombia y Venezuela.

En Estados Unidos Waze empezó a ser muy utilizada en ciudades como Los Ángeles, Chicago
y Nueva York. Así, de modo progresivo, la aplicación alcanzó masa crítica.
En 2012, contó Levine, la magia finalmente sucedió: “Waze estaba
creciendo más rápidamente que toda la industria de navegación, y en
2013, cuando teníamos cuatro millones de usuarios nuevos por mes nos
compró Google, que no cambió mucho la aplicación, y ha seguido
creciendo”.
Probablemente, hoy hay más de 200 millones de usuarios de Waze
alrededor del mundo, y cuando se vendió la empresa había 60 millones.
Un ejemplo próximo de esta evolución: en Guatemala Waze empezó a
finales de 2009; hoy tiene 800.000 usuarios. Si se contrasta con el parque
de vehículos de Guatemala –un millón de autos– eso significa que casi
todo mundo está usando Waze. “Le estamos ahorrando a la gente muchas
horas que podrían pasar atrapados en el tráfico”, dice Levine.

Estrategia & Negocios tuvo oportunidad de mantener una larga charla


con este crea-dor disruptivo, quien con una gran sencillez expresiva,
generosidad y asertividad en sus respuestas, inspira a los emprendedores
a recorrer los caminos de la innovación. Esto resultó de nuestro encuentro
con Levine.

El PRINCIPIO DE UNA IDEA


¿Cómo surgió la idea de desarrollar esta aplicación?
Necesitaba un mapa digital; las formas de obtenerlo era comprarlo o
hacerlo yo mismo; entonces surgió la idea de emplear a otros conductores
para elaborar el mapa. Influyó también que detesto el tráfico. La
diferencia entre un emprendedor y el resto de la gente es que los
emprendedores dicen: “Detesto esto y voy a cambiarlo para todo el mundo, no solo para
mí”.
Entonces decidimos que lo mejor era crear un sistema que permitiera
elaborar mapas y subir información que ayudara al conductor con datos
como dónde se encontraba o qué tan rápido se estaba moviendo el tráfico.
El concepto se basa en el hecho de que siempre hay alguien más que tiene
la información que necesitas, esta persona se encuentra más adelante en
la ruta y no le cuesta nada compartir la información.

Waze ha tenido un gran éxito en muchos países de América Latina, ¿a qué lo atribuye?
En términos generales, diría que si tratas de resolver un problema real es
muy probable que seas exitoso. En Centroamérica y en América Latina en
general, así como en todos los mercados emergentes, el crecimiento sobrepasa
la capacidad de la infraestructura (vial) existente, y por ello sufren de atascos más
que los países desarrollados.
Por eso, Waze se ha vuelto tan popular en esos países, ya que ayuda a
aliviar el congestionamiento vial, el cual se ha convertido en un grave
problema.

¿Hay países donde Waze no haya sido exitoso?


Son pocos. Entre ellos está Japón. La magia de Waze es que el contenido lo
generan los conductores, incluyendo los mapas, y en la mayoría de los
países, los números siguen un orden geográfico y cada cuadra tiene 100
números que se dividen entre ambos lados de la calle.
En Japón, en cambio, los números siguen un orden cronológico, entonces
todas las casas en la colonia tienen el número uno y en la siguiente colonia
tienen el número dos sin importar cuál sea la ubicación física de esa casa,
entonces se necesitaba una cantidad de datos enorme para que Waze
pudiera funcionar en Japón, y por ello no tuvo el éxito que ha tenido en
otros países. Además, Japón cuenta con sus propias soluciones. Allá los
fabricantes de vehículos incorporan sistemas de navegación para los autos
que se venden en el mercado local, por lo cual la aplicación no es tan
necesaria como en otros países.

¿Y los países donde la mayoría de los consumidores todavía no tiene acceso a Internet y a
teléfonos inteligentes?

La brecha digital se está cerrando debido a un acelerado proceso de


urbanización. La gente está migrando a la ciudad, donde compran
vehículos y teléfonos inteligentes. Esto incrementa la congestión vehicular
pero al mismo tiempo tienen acceso a teléfonos inteligentes y a internet
móvil, y pueden utilizar la aplicación.
En Centroamérica no solo tenemos problemas de atascos en el tránsito sino de violencia, ¿Waze
podría ayudar a prevenir a otros conductores para que no se acerquen a una zona de riesgo?
Creo que Waze es una herramienta de la cual los usuarios pueden valerse
para advertir a los demás de cualquier peligro en el camino, incluyendo
un asaltante.

En Israel, un grupo de usuarios subió información falsa para ver qué sucedía y si la aplicación
lograba detectarlo. ¿Hay alguna manera de impedir que esto suceda?
El conductor es enteramente responsable del contenido. Si usted va
manejando y se encuentra con un obstáculo, podrá ad-vertir a los
siguientes conductores, quienes recibirán un aviso, y el siguiente
conductor podrá corroborarlo y decir si el obstáculo sigue allí. Esto quiere
decir que si alguien sube información falsa, desaparece rápidamente del
sistema porque la gente se da cuenta y la borra.

¿Qué países de América Latina concentran el mayor número de usuarios?


En América Latina hay entre 60 y 70 millones de usuarios. Brasil tiene
casi 30 millones, seguido por México y Colombia. Guatemala tiene
800.000. El éxito depende de la gravedad de la congestión vehicular en
esos países y en el nivel de penetración de los teléfonos inteligentes. En
América Latina, un 75% de los conductores ya cuenta con estos
dispositivos. Un país donde hay pocos usuarios, contrario a lo que podría
esperarse, es Argentina, ya que hasta hace poco, los planes de datos eran
muy costosos.

¿Cuál es el perfil del usuario promedio en América Latina?


Necesitan tener un vehículo y un smartphone. Inicialmente, la mayoría de
usuarios eran hombres pero después aumentó el número de mujeres. La
mayoría tiene entre 30 y 50 años. Muchas mujeres me han dicho que
ahora pueden manejar a cualquier lado sin temor a perderse.

La evolución es prácticamente la misma en todas partes: comienza con


hombres jóvenes profesionales y luego se populariza entre las mujeres y
otros grupos.

¿Qué nuevas características podrían incorporarse en el futuro?


Funciones que permitan al usuario compartir su vehículo con otros, el
llamado car pooling o car sharing, y encontrar parqueo. Un 25% y un 30%
de la congestión vehicu-lar es ocasionada por las personas que circulan en
busca de un lugar para parquearse.