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PROTOCOLO DE KIOTO

AUTORES

MATERIA

PROFESOR
BELISARIO MACÍAS ESPARZA
GRUPO:

UNIDADES TECNOLÓGICAS DE SANTANDER


FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES E INGENIERÍA
TECNOLOGIA EN RECURSOS AMBIENTALES
BUCARAMANGA
2019
Protocolo de Kioto.

El progresivo desarrollo de las actividades tecnológicas e industriales y el aumento de sus


efectos transfronterizos ha supuesto un incremento importante en tensiones y conflictos
interestatales, que se caracterizan por que manifiestan la necesidad de equilibrar los
aspectos vinculados a la protección del medio ambiente y las cuestiones propias al
desarrollo económico. Siendo esta una de las notas subyacentes.

El comportamiento climático del planeta y las consecuencias han propiciado debates sobre
los modelos de desarrollo de los países responsables del deterioro acelerado del ambiente
y de los fenómenos naturales por estos días recurrentes. Sin embargo, países como
Estados Unidos, luego de firmar compromisos como la convención sobre el cambio
climático, rehúsan adquirir las obligaciones del protocolo de Kioto, por temor a sufrir
deterioro en sus economías.

Relejo a ese dinamismo lo constituye por derecho propio el Convenio Marco sobre el
Cambio Climático, que adquirió principal protagonismo después de lo firmado el 10 de
diciembre de 1997 bajo el nombre de protocolo de Kioto.

Para que el protocolo entre en vigor es necesario que este ratificado por un conjunto de
países que representen el 55% de las emisiones de los países industrializados.

Imagen 1.

la lucha por una respuesta mundial a los problemas crecientes generados por el cambio
climático ha dado sus primeros frutos en la Convención Marco de las Naciones Unidas para
el cambio climático y su principal subproducto el protocolo de Kioto.

Entre las herramientas diseñadas en el protocolo se encuentra el mecanismo para el


Desarrollo Limpio, novedosa articulación de normas de mercado y obligaciones de
limitación de emisiones que se ha constituido en una interesante fuente de financiamiento
y transferencia tecnológica para actividades de reducción de emisiones de gases de efecto
invernadero realizadas en países en desarrollo, con el aporte financiero de estados y
empresas del mundo desarrollado.

Problemas y complicaciones del Protocolo de Kioto


Este protocolo se enfrentó, desde su inicio, a una serie de desacuerdos que han repercutido
en su efectividad. Al principio, fue ratificado por 156 países, pero después se rechazó por
los países más contaminantes del mundo: Estados Unidos y Australia. Incluso países no
tan industrializados, en vías de desarrollo, firmaron en acuerdo, como es el caso de El
Salvador. Éstos no tienen que cumplir un objetivo específico, pero sí comprometerse con
cierto control y con la medición de sus niveles de emisión.

Ya desde su primera firma, en 1997, su entrada en vigor fue complicada. Gran culpa de ello
la tuvo Estados Unidos, un país altamente contaminante, tanto como en más de un 30%
a escala mundial, que al principio apoyó el tratado, pero después su presidente George W.
Bush lo rechazó, dando prioridad a la competitividad de las empresas en detrimento de la
ecología. Otros países contaminantes hicieron lo mismo al comienzo, como Canadá,
Australia, Nueva Zelanda y Japón. Tampoco Rusia lo tuvo muy claro, aunque finalmente
estampó su firma.

Sin embargo, en 2002, igualmente lo ratificaron Japón, Canadá, Nueva Zelanda, China,
India y Brasil (éstos dos últimos, al ser países en vías de desarrollo, no tienen límites
precisos de emisión). En 2004, se dio verde al compromiso de Kyoto gracias a la firma de
Rusia.

Efecto Invernadero.

Los gases de efecto invernadero son todos aquellos componentes gaseosos de la


atmosfera, tanto naturales como antropogénico que absorben y remiten radiación infrarroja.
La energía procedente del sol es capturada en una parte por la superficie terrestre y en otra
reflejada hacia el exterior por los componentes atmosféricos o la propia superficie. La
atmósfera es prácticamente transparente, no absorbe radiación solar; sin embargo, la
radiación emitida por la superficie terrestre si que es absorbida y emitida, a su vez, por los
componentes atmosféricos. Este fenómeno, llamado efecto invernadero natural, provoca
un calentamiento de la atmósfera en sus capas bajas; y los gases que lo producen se
denominan, comúnmente, "gases de efecto invernadero".

Este incremento de las concentraciones de gases se debe en gran medida al aumento de


las emisiones de carácter antropogénico, es decir, aquellas que se originan de forma
voluntaria por parte del hombre a través de los procesos de combustión (combustibles
fósiles, carbón, madera), la utilización de determinados productos químicos en la industria
y la agricultura, la deforestación, o la realización de ciertas practicas agrícolas. Dichas
emisiones adquieren una especial importancia cuando se trata de sustancias cuya
acumulación es causa de este efecto invernadero, entre las que tenemos: Dióxido de
Carbono (CO2), El metano (CH4), El óxido nitroso (NO2), Los hidrofluorocarbonados
(HCFs), los perfluorocarbonos (PFCs), y el exafluorido sulfurico (SF6).
Imagen 2.

El clima de la Tierra nunca ha sido estático. Como consecuencia de alteraciones en el


balance energético, el clima está sometido a variaciones en todas las escalas temporales,
desde decenios a miles e incluso millones de años. Entre las variaciones climáticas más
destacables conocidas figura un ciclo de 100.000 años de períodos glaciares.

La diferencia fundamental entre estos cambios naturales que ha habido en el pasado y la


evolución actual del sistema climático, no está tanto en los procesos y sus causas, sino en
la velocidad a la que se están produciendo ciertas alteraciones en la concentración
atmosférica de los gases de efecto invernadero y en el clima.

Para acercarse al fondo del problema que puede suponer el cambio climático es también
necesario conocer la relación que existe entre las emisiones y la estabilización de sus
concentraciones y los largos períodos de tiempo necesarios para alterar, aunque sea
ligeramente, las tendencias.

Centrando el análisis en el CO2, el gas con mayor influencia en las causas del cambio
climático, se comprueba que una molécula de este gas, una vez emitida, permanece en la
atmósfera alrededor de cuatro años por término medio antes de ser captada; con los
actuales niveles la Tierra en su conjunto necesitaría más de cien años para adaptarse a la
rápida alteración de sus emisiones y estabilizar de nuevo su concentración atmosférica.
Debido a la inercia del sistema climático la temperatura media mundial en la superficie
seguiría aumentando durante algunos siglos y el nivel del mar durante varios siglos e incluso
milenios. Por lo tanto, la estabilización de la concentración de CO2 en unos determinados
niveles y período de tiempo no significaría que se acabasen los cambios provocados en el
clima.

Con este instrumento la comunidad Internacional pretende hacer frente a los efectos
perjudiciales sobre ecosistemas producidos por e aumento de la atmosfera de las
concentraciones de terminados gases generados por la actividad humana, lo que en
términos generales se conoce como efecto invernadero. Por lo general, este es un proceso
que tiene lugar de forma natural, cuando determinados gases atmosféricos retienen las
radiaciones infrarrojas y las reflejan de nuevo hacia la capa de la tierra, conservando así el
calor necesario para la vida en el planeta. Sin embargo, si la concentración de gases es
excesiva este proceso degenera y resulta un calentamiento adicional de la superficie
terrestre que ocasiona el aumento de la temperatura y la aceleración del cambio climático.

Gases de Efecto Invernadero. (GEI)

Los gases de efecto invernadero (GEI) o gases de invernadero son los componentes
gaseosos de la atmósfera, tanto naturales como antropogénicos, que absorben y emiten
radiación en determinadas longitudes de onda del espectro de radiación infrarroja emitido
por la superficie de la Tierra, la atmósfera y las nubes. Esta propiedad produce el efecto
invernadero. En la atmósfera de la Tierra, los principales GEI son el vapor de agua (H2O),
el dióxido de carbono (CO2), el óxido nitroso (N2O), el metano (CH4) y el ozono (O3). Hay
además en la atmósfera una serie de GEI creados íntegramente por el ser humano, como
los halocarbonos y otras sustancias con contenido de cloro y bromo, regulados por el
Protocolo de Montreal como el hexafluoruro de azufre (SF6), los hidrofluorocarbonos (HFC)
y los perfluorocarbonos (PFC). Están clasificados en GEI directos e indirectos.

GEI Directos: Son gases que contribuyen al efecto invernadero tal como son emitidos a la
atmósfera. En este grupo se encuentran: el dióxido de carbono, el metano, el óxido nitroso
y los compuestos halogenados.

GEI Indirectos: Son precursores de ozono troposférico, además de contaminantes del aire
ambiente de carácter local y en la atmósfera se transforman a gases de efecto invernadero
directo. En este grupo se encuentran: los óxidos de nitrógeno, los compuestos orgánicos
volátiles diferentes del metano y el monóxido de carbono.

Tabla 1. Gases de Efecto Invernadero

Permanencia En Contribución Al
GEI Fuente Emisora
La Atmósfera Calentamiento Global
Empleo de combustibles, Larga
Dióxido deforestación 80% 100 Años 53%
de Carbono y producción de El 20% hasta 30,000
cementos y otros vienes Años
Ganadería, agricultura,
Metano tratamiento de aguas 15%
residuales, vertimientos Media
empleo de combustibles 12 Años
Producción química para
diferentes sectores Variable
Compuestos
(refrigeración y Desde meses hasta 11%
Halogenados
climatización, décadas de miles de
electico, metalúrgico) años
Reacción entre gases: CO,
Ozono HC, NO y COV emitidos en 11%
Troposférico el empleo de
combustibles Corta
Uso de Fertilizantes,
Óxido empleo de combustibles,
producción química, 5%
Nitroso
tratamiento Larga
de aguas residuales 114 Años
Fuente: El autor.

Comercio de Emisiones

El Protocolo permite el comercio de emisiones. Es decir, la posibilidad de establecer


compra-venta de derechos de emisiones de gases de efecto invernadero, entre países que
tengan objetivos establecidos dentro del Protocolo de Kioto, que son los países
industrializados o pertenecientes al Anexo B del Protocolo. De esta forma, los que reduzcan
sus emisiones en mayor medida que lo comprometido podrán vender los certificados de
emisión sobrantes a los países que no hayan podido alcanzar su compromiso de reducción.
En definitiva, es un instrumento que permite redistribuir las emisiones entre países, sin que
ello signifique una reducción del total.

El comercio de derechos de emisiones entró en pleno funcionamiento a nivel internacional


en 2008. En 2003 entró en vigor una Directiva de la UE que supone el comienzo del sistema
europeo de comercio de emisiones de gases de efecto invernadero. En esta directiva se
establece la necesidad de asignar la cantidad de emisiones a distribuir entre los principales
sectores responsables de las emisiones, mediante Planes de Asignación. De esta forma,
se ha establecido la cantidad de emisiones aceptables para cada uno de los siguientes
sectores: generación eléctrica a partir de combustibles fósiles; refinerías; coquerías; y en
general, instalaciones de combustión de más de 20 MW; los sectores del cemento, la
cerámica y el vidrio; la siderurgia; y los sectores del papel y el cartón.

Para cumplir con el Protocolo se dispone además de otros mecanismos complementarios:


el Mecanismo para un Desarrollo Limpio y la Aplicación Conjunta. El Mecanismo para un
Desarrollo Limpio ofrece a los gobiernos y empresas de los países industrializados, la
posibilidad de transferir tecnologías limpias a países en desarrollo, mediante inversiones en
proyectos de reducción de emisiones o sumideros, recibiendo en compensación derechos
de emisión que servirán como suplemento a sus emisiones permitidas. Este mecanismo
puede contribuir a reducir emisiones futuras en los países en desarrollo y potenciar la
capacidad de transferencia de tecnologías limpias.

En cuanto a la Aplicación Conjunta, es un programa que permite a los países


industrializados cumplir parte de sus obligaciones de recortar las emisiones de gases de
efecto invernadero financiando proyectos que reduzcan las emisiones en otros países
industrializados. El país inversor obtiene derechos de emisión más económicos que a nivel
nacional, y el país receptor de la inversión recibe la inversión y la tecnología.
Este mecanismo es similar al de desarrollo limpio, con la diferencia de que los proyectos se
realizan entre los países considerados industrializados dentro del Protocolo de Kioto.
.
Imagen 3.

Compromisos Pactados.

La Convención, ratificada por 186 países (España la ratificó en 1993), tiene como objetivo
último el de lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero
en la atmósfera, con el fin de impedir perturbaciones peligrosas de carácter antropogénico
en el sistema climático. Inspirándose en los principios de cooperación, equidad, precaución
y conocimiento científico, recoge los siguientes principios básicos:

 Compromisos generales para todos los países: elaboración de inventarios de


emisiones; puesta en marcha de programas de contención de emisiones y de
adaptación; cooperación al desarrollo; transferencia de tecnología y fomento de la
investigación, educación y sensibilización.

 Compromisos específicos para los países desarrollados: adoptar medidas para


limitar emisiones y proteger sumideros; informar regularmente de las medidas
adoptadas y proporcionar recursos financieros a los países en desarrollo facilitando,
a su vez, la transferencia de tecnologías limpias
Compromiso de La Unión Europea en el marco del Protocolo de Kioto

En 1997, la Unión Europea y sus Estados Miembros asumieron, en el ámbito del primer
periodo de compromiso del Protocolo de Kioto (2008-2012), la obligación de reducir dichas
emisiones en un 8% respecto al año base (1990/1995). Este compromiso se asumió de
forma conjunta y, de acuerdo con el artículo 4 del Protocolo de Kioto, se realizó un reparto
interno entre los Estados Miembros, por lo que los compromisos asumidos por cada Estado
Miembro varían en función de una serie de parámetros de referencia. En el caso de España,
este reparto supone la obligación de que la media de emisiones netas de gases de efecto
invernadero en el período 2008-2012 no supere el 15% del nivel de emisiones del año base
(1990/1995).
En el periodo 2013-2020, la Unión Europea ha comunicado su intención de reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% con respecto al año 1990, en línea
con el Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático. En la actualidad (marzo de 2014)
la UE se encuentra inmersa en el proceso de negociación de la ratificación de las
enmiendas del Protocolo de Kioto.

Mecanismos de flexibilidad

por otro lado, el Protocolo introduce tres "Mecanismos de Flexibilidad" que facilitan cumplir
los objetivos sin forzar a las industrias a reducciones que, en muchos casos, no son ni
tecnológica ni económicamente viables:

 El Comercio de Emisiones: El uso de este mecanismo permite a los países


desarrollados (con compromisos que limitan sus emisiones) comerciar con unidades
de emisión. Un permiso de emisión sería transferido del vendedor al comprador. De
esta manera, los que reduzcan sus emisiones más allá de lo comprometido, podrán
vender los créditos de emisiones excedentarios a los países que consideren difícil u
oneroso satisfacer sus objetivos. El vendedor obtiene un beneficio económico
inmediato como estímulo a su ahorro de emisiones y el comprador ve facilitado el
cumplimiento de sus compromisos.

 El Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL): Este mecanismo permite la


inversión de un país desarrollado en proyectos de reducción de emisiones o de
fijación de carbono en un país en desarrollo. El beneficio para el receptor sería una
transferencia de tecnología limpia mientras que el inversor añade, a la rentabilidad
normal del proyecto, la posibilidad de apuntarse en su cuenta una parte de las El
Protocolo de Kioto 7/26 emisiones evitadas, facilitándose así el cumplimiento de sus
compromisos adquiridos en el Protocolo.

 La Aplicación Conjunta (AC): Este mecanismo es similar al mecanismo para el


desarrollo limpio (MDL) pero con la particularidad de que el proyecto se desarrolla
en un país que también tiene compromisos cuantitativos de reducción. En este caso,
el receptor debe descontarse de su cuenta las unidades de emisión que se deduce
el inversor.

Estos dos últimos son los denominados mecanismos basados en proyectos, debido a que
las unidades de reducción de las emisiones resultan de la inversión en acciones que se
encaminan a reducir las emisiones antropogénicas en las propias fuentes, o a incrementar
la absorción antropogénicas por los sumideros de los gases efecto invernadero.

Estos mecanismos son instrumentos de carácter complementario a las medidas y a las


políticas internas que constituyen la base fundamental del cumplimiento de los
compromisos bajo el Protocolo de Kioto

La justificación de su inclusión en el Protocolo de Kioto tiene su base en el carácter global


que supone el reto del cambio climático y, por lo tanto, el efecto, independiente de su origen,
que tienen las reducciones de emisiones sobre el sistema climático. De esta forma se
permite que los países con objetivos de reducción y limitación de emisiones que consideren
particularmente oneroso reducir las emisiones en su propio país, puedan optar por pagar
un precio más económico para reducir las emisiones en otros.

Posición De Colombia Protocolo De Kioto

Colombia, a pesar de ser uno de los países que no cuenta con compromisos de reducción
de emisiones en el primer período de cumplimiento (2008-2012), le ha dado alta prioridad
al problema del cambio climático. El país reconoce la oportunidad que el Protocolo ofrecen
para fortalecer los lazos de cooperación e integración con la comunidad internacional y para
contribuir al desarrollo sostenible.

1. Apoyar el Principio de precaución apoyando el objetivo de la Convención

2. Reafirmar el principio de responsabilidad común pero diferenciada entre los países


desarrollados y países en desarrollo

3. Apoyar la diferenciación de compromisos entre países desarrollados

4. Promover el que las nuevas obligaciones de reducción de emisiones se calculen sobre


emisiones netas y cubran a todos los gases de efecto invernadero no controlados por el
Protocolo de Montreal, sin concentrarse en las emisiones brutas de CO2 de sectores
particulares

5. Promover objetivos flexibles y de largo plazo de reducción de emisiones


Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio ClimáticoCOP 21

COP21 es la Conferencia sobre el Cambio Climático que congregó a representantes de


más de 190 gobiernos de todo el mundo. También llamada Conferencia del Clima de la
ONU 2015, se celebró en Le Bourget, a las afueras de París, del 30 de noviembre al 11 de
diciembre de 2015.

El objetivo de esta serie de reuniones era lograr un acuerdo sobre el cambio climático que fuera
vinculante y universal. Con la idea de aplicar los principios de desarrollo sostenible al
medioambiente y al clima, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y conseguir así
que la temperatura global no aumente más de 2ºC respecto de los niveles pre-industriales.

El objetivo de la COP21 de París

Uno de los objetivos de la COP21 es mantener el calentamiento por debajo del límite de los
2ºC con respecto a los niveles preindustriales (hacia 1850.) El futuro acuerdo internacional
deberá encargarse, ante todo y de forma equilibrada, de la mitigación, es decir de los
esfuerzos realizados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y de la
adaptación de las sociedades a los cambios que ya se están produciendo en el clima.

Antes de la celebración dela COP21, cada país debe publicar su contribución nacional, en
la que dé cuenta de los esfuerzos que se compromete a llevar a cabo Otro objetivo es lograr
movilizar 100.000millones de dólares anuales (unos 78 millones de euros) por parte de los
Estados, las organizaciones internaciones y el sector privado a partir de 2020.

Imagen 4.
Conclusiones

la implantación del Tratado de Kioto cumplido por todos los países del mundo, incluidos los
Estados Unidos, causará una reducción de 28 partes por millón (ppm) para 2050, o reducirá
la temperatura predicha para ese año en 0,06 ºC, o sino retrasará la fecha en que debería
cumplirse el aumento dicho en 16 años. Por lo que se puede concluir que el protocolo fue
un buen comienzo en el tema del “cambio climático” pero que necesita urgentes
modificaciones.

Aunque el tratado de Kioto ha creado más de un mecanismo y entidad para apoyar las
metas pautadas por los más de 100 países, es necesario que a la hora del incumplimiento
o de verse la falta de interés por medio de los Gobernantes, se fijen sanciones para aquellos
que lo incumplan.

Existe una incertidumbre bastante grande sobre el tema de las economías de estos países,
en su mayoría grandes productores, podrán bajar la tasa de emisiones, sin ver afectadas
sus economías, que en gran parte están basadas en la Industria y por eso controlar sus
emisiones, para ellos ameritaría tal vez una disminución en su producción.

La problemática es global, pero vemos como priman intereses particulares, si todos los
países, ya se han desarrollados o aún estén en vía de desarrollo, deben de demostrar un
compromiso solido con el protocolo.

El proceso de disminución de emisiones negativas debe ir acompaña con una tecnificación


de sus procesos, en muchos casos las emisiones contaminantes aumentan debido a que
la maquinaria no cuenta con el mantenimiento necesario.

Se deben implementar modelos sostenibles que sirvan como ejemplo para economías
emergentes que quieran también llegar a ser grandes potencias industriales, esto con el fin
de evitar la catástrofe a la que se vio sometido nuestro planeta, luego del proceso de
industrialización donde aún se desconocían los efectos irreversibles sobre los ecosistemas.

El comercio de Carbono debe establecer parámetros más específicos acerca de lo pautado


entre los países que establezcan este convenio, muchos de los países que accederán a
este servicio buscaran países en vía de desarrollo para poder llevar sus diferentes
industrias y así disminuir sus propias emisiones, no se debe olvidar que aunque el país
receptor se supone que debe contar con bajas emisiones, lo más importante es garantizar
que todo impacto que vaya a traer consigo la nueva industria pueda ser mitigado en su
totalidad o en el peor de los casos compensado.

La participación ciudadana debe ser más activa, a diario surgen normas y nuevas iniciativas
para combatir el calentamiento global, pero aun así no es suficiente, actualmente hay
personas no creen en este fenómeno y mucho menos que la vida, al menos con las
condiciones que nosotros conocemos actualmente puedan desaparecer, es por esto que
se deben incluir campañas de educación ambiental desde todos los niveles de escolaridad
y también sobre las diferentes empresas y comunidades, donde nos aseguremos de llevar
un mensaje claro, no con un tono amenazado, sino alarmante sobre la crisis ambiental que
estamos enfrentando.
Bibliografía.

https://www.miteco.gob.es/es/cambio-climatico/temas/cumbre-cambio-climatico-
cop21/resultados-cop-21-paris/default.aspx

https://www.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development/environment-and-
natural-capital/montreal-protocol.html

https://unfccc.int/resource/docs/convkp/kpspan.pdf

http://www.rinconeducativo.org/es/recursos-educativos/el-protocolo-de-kioto

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2012/11/23/protocolo-kioto-
funciona/00031353683665370485134.htm