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Eje: Bienestar para la Gente

Presentado por: Melian Alejandra Meinicke Palacios

La Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplán), presenta a la


comunidad guatemalteca, los Lineamientos Generales de Política 2019-2023, encaminado a la
planificación estratégica y operativa anual y multianual, estos lineamientos brindan orientaciones
enfocadas al logro de las prioridades que están definidas en la Política General de Gobierno 2016-
2020 (PGG) la cual, mediante sus ejes de desarrollo, prioridades, acciones estratégicas y metas
específicas, hace efectivas las líneas de acción del Plan Nacional de Desarrollo definidas al 2020.
Las prioridades de la Política General de Gobierno están enfocadas para contribuir a disminuir las
brechas de desigualdad entre diferentes sectores sociales, como población indígena y no indígena,
área urbana y rural, hombres y mujeres, ricos y pobres, las cuales han determinado las condiciones
de exclusión generalizada. En el eje Bienestar para la Gente, se abarcan temas de importancia
nacional, como la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN), salud y educación.
El Plan Nacional de Desarrollo K´atun: Nuestra Guatemala 2032 (PND), tiene por objeto el
garantizar a la población en general el acceso a la protección social universal, servicios integrales
de calidad en salud y educación, servicios básicos, habitabilidad segura, acceso a alimentos y
capacidad de resiliencia, con el fin de resguardar la sostenibilidad de éstos. Esta visión integral de
las prioridades nacionales de desarrollo definidas al corto y largo plazo ha sido contenida en los
instrumentos de planificación nacional. Cada una de las instituciones públicas, en coordinación con
la Secretaría de Planificación de la Presidencia, debe revisar y adecuar sus políticas, planes
institucionales y operativos, programas, proyectos y presupuesto a las prioridades establecidas en
esta Política General, así como a los lineamientos del Plan Nacional de Desarrollo K’atun Nuestra
Guatemala 2032.
Por su lado, la Seguridad Alimentaria y Nutricional es el acceso de todas las personas en todo
momento a los alimentos necesarios para llevar una vida activa y sana. Esto referido a los hogares
representa la capacidad de las familias para obtener, ya sea produciendo o comprando, los
alimentos suficientes para cubrir las necesidades de sus miembros. El nivel de acceso a alimentos
adecuados en el hogar es necesario para satisfacer las necesidades nutricionales para todos los
miembros de la familia, pero la seguridad nutricional también depende de factores no alimentarios
como la salud, las prácticas sociales y la higiene. La Seguridad Alimentaria y Nutricional prioriza
y focaliza los programas sociales en áreas con condiciones de pobreza y pobreza extrema y con
predominio en la población rural e indígena, apoyándoles con programas orientados a la producción
de alimentos, balanceados con el fin de garantizar la seguridad alimentaria.
Adicionalmente, la Seguridad Alimentaria y Nutricional es parte de la denominada “Metas
Estratégicas del Desarrollo” y busca erradicar el hambre, lograr la estabilidad alimentaria, la mejora
de la nutrición y promover la agricultura sostenible. Se ha determinado como prioridad nacional
de desarrollo la Seguridad alimentaria y nutricional y como parte de las acciones que se realizan
para alcanzar las metas establecidas, se tienen: promover alianzas estratégicas para la gestión y
puesta en práctica de programas productivos como complemento de los programas sociales en las
áreas rurales, dinamización económica de la agricultura de pequeños y medianos productores,
incentivar el desarrollo de habilidades empresariales básicas orientadas a la seguridad alimentaria
en términos de producción, ampliar la cobertura e infraestructura y, entre otras, garantizar el
abastecimiento de agua potable y la implementación del registro nominal de beneficiarios de la
Estrategia de reducción de la desnutrición crónica en los niños y ancianos.
Asimismo, la SAN en sus dos metas relacionadas a la salud integral, señala que para el 2019, la
mortalidad en niños disminuyó 10 puntos por cada mil nacidos vivos y la mortalidad materna
disminuyó en 20 puntos, con prioridad en mujeres indígenas y de áreas rurales. Aun se sigue
buscando el incremento de la cobertura y eficacia de los servicios de salud en las áreas rurales, con
prioridad en los grupos de especial atención como niñez, juventud, mujeres, pueblos indígenas,
personas adultas mayores y personas con discapacidad. La Seguridad alimentaria y nutricional
posee la Meta Estratégica de Desarrollo la cual señala: “para el año 2032, reducir en no menos de
25 puntos porcentuales la desnutrición crónica en niños menores de cinco años, con énfasis en los
niños y niñas de los pueblos maya, xinca y garífuna, y del área rural” (Secretaría de Planificación
y Programación de la Presidencia Segeplán, 2018, p.16).
Ahora bien, en Guatemala el sistema de salud está compuesto por un sector público y otro
privado. El sector público comprende, en primer lugar, al Ministerio de Salud Pública y Asistencia
Social (MSPAS), el cual formalmente brinda atención a 70% de la población. En segundo lugar
está el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), que ofrece cobertura al menos de
17.45% de la población vinculada con el empleo formal. Finalmente, la Sanidad Militar cubre a los
miembros de las fuerzas armadas y la policía, incluyendo a sus familias, menos de 0.5% de la
población. Otras instituciones gubernamentales participan de manera marginal en ciertas
actividades de salud. Para un mejor servicio de salud se hace necesario el fortalecer la rectoría del
MSPAS, para la emisión de normas de regulación que garanticen el ejercicio del derecho humano
a la salud.
Puesto que, una de las prioridades más importantes del Gobierno es la reforma del sector salud
se procura garantizar que las entidades de salud cuenten con un sistema eficiente de equipamiento
y abastecimiento de insumos, medicamentos esenciales y material médico quirúrgico en todos los
niveles de atención, según su grado de complejidad. Es necesario hacer notar que es obligatorio
obtener la provisión de servicios de salud y que estos sean accesibles a todas las personas y
comunidades, de tal manera que la atención primaria en salud se convierta en una prioridad real,
asimismo, formar recurso humano y desarrollar la carrera sanitaria, que la comunidad tenga acceso
a medicamentos, poseer sistemas de información y que el financiamiento para la salud sea otorgado
de manera correcta y oportuna. En la actualidad existe inequidad en la distribución de los recursos
humanos en salud.
El mayor porcentaje de los equipos se concentran en el área metropolitana y departamentos
ccercanos y no son distribuidos en los departamentos con índices elevados de población
perjudicada económica y socialmente, que demanda servicios de salud. Se necesita transparentar
los procesos administrativos, técnicos y financieros del Ministerio de Salud, para la negociación
con los proveedores de medicamentos y otros insumos, para eliminar la corrupción que
históricamente ha existido. En el Plan Nacional de Desarrollo K´atun: Nuestra Guatemala 2032 se
han definido cuatro prioridades: atender de manera adecuada a las madres, niños e infantes para
reducir la mortalidad, impulsar la transformación del modelo de atención en salud, lograr la
universalización de la salud sexual y reproductiva de la población en edad fértil, haciendo énfasis
en la educación sexual para adolescentes y jóvenes y detener la epidemia de virus de
inmunodeficiencia humana (VIH).
Por consiguiente, esto obedece a lo instituido en la Constitución Política de la República de
Guatemala (1985) en su artículo 93, el cual cita: “Derecho a la salud. El goce de la salud es derecho
fundamental del ser humano, sin discriminación alguna”. Priorizando la seguridad alimentaria y
nutricional de todos, pero en especial la de los niños y niñas menores de cinco años, con mayor
intensidad en grupos en condiciones de vulnerabilidad y en alto riesgo nutricional. Se pretende que
para el año 2032 se haya reducido en un 25% la desnutrición crónica en niños menores de 5 años.
Aunado a ello, en el caso del bienestar de las madres embarazadas, la Constitución Política de la
República de Guatemala (1985) en el artículo 52, indica que “Maternidad. La maternidad tiene la
protección del Estado, el que velará en forma especial por el estricto cumplimiento de los derechos
y obligaciones que de ella se deriven”.
Entre los lineamientos generales de política 2019-2023 en materia de salud, se busca que todas
las instituciones que conforman el Sistema Sanitario Nacional deben intensificar acciones para
lograr la cobertura sanitaria universal diferenciada, que considere los factores de género y étnia.
Esto se puede lograr incremetando la cobertura y la calidad de los servicios de salud en las áreas
urbanas y rurales, desarrollando y fortaleciendo la infraestructura de los sistemas públicos de salud
y seguridad social, desarrollar y dotar capacidades técnicas y tecnológicas al personal salubrista
comunitario, generar mecanismos para promover la participación comunitaria, en particular de las
mujeres, personas adultas mayores, personas con discapacidad, jóvenes y pueblos indígenas, lo
cual permitirá garantizar la atención integral y prevención de todas las enfermedades que afectan a
la población.
Aunque en la actualidad el Estado no es capaz de cumplir con el rol de garantizar el acceso a la
salud, se hacen esfuerzos para promoverla, prevenir y resolver las necesidades más frecuentes de
salud de la población, empleando métodos y tecnologías adecuadas a los diferentes contextos
culturales del país. Así como brindar apoyo en actividades relacionadas a la recuperación y
rehabilitación de la salud y acciones dirigidas al control del ambiente. Se reconoce que cada
derecho origina una obligación, en este caso, la población tiene el deber de interesarse en los
procesos de construcción de la salud. Considerar la salud como un derecho individual, un bien
común y como elemento fundamental de la seguridad humana, involucra generar condiciones en
las cuales todos puedan vivir lo más saludablemente posible, por lo que hay que tener el recurso de
servicios de salud, circunstancias de trabajo saludables y seguras, vivienda apropiada y alimentos
nutritivos.
Por otro lado, en el área de Educación el Plan Nacional de Desarrollo K´atun: Nuestra
Guatemala 2032 garantiza que la población entre 0 y 18 años debe tener acceso a todos los niveles
del sistema educativo (inicial, preprimaria, primaria, media (básico y diversificado) y ampliar el
acceso a la educación superior). La Constitución Política de la República de Guatemala (1985)
regula:
Derecho a la educación. Se garantiza la libertad de enseñanza y de criterio docente. Es
obligación del Estado proporcionar y facilitar educación a sus habitantes sin discriminación
alguna. Se declara de utilidad y necesidad pública la fundación y mantenimiento de centros
educativos culturales y museos (art. 71).
Para lograr cumplir con lo estipulado en la Constitución Política de la República de Guatemala
y como objetivo primordiar del Plan Nacional de Desarrollo (PND), se planea organizar y
promover las técnicas de alfabetización las cuales permiten incorporar a la totalidad de
adolescentes y jóvenes comprendidos entre los 15 y los 30 años de edad a la cultura de la lecto-
escritura, con el fin de garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, lo que permitirá
mayores oportunidades de aprendizaje durante toda la vida. La Meta Estratégica de Desarrollo
vinculada a la educación para el 2030, es: velar porque todos los niños tengan una enseñanza
primaria y secundaria completa, gratuita, equitativa y de calidad que origine resultados de
aprendizaje, oportunos y efectivos.
Se ha definido como prioridad nacional de desarrollo, la educación, con una Meta Estratégica
del Desarrollo en la cual la población en general debe comprometes a corto, mediano y largo plazo.
La educación es un factor fundamental para el progreso. La ampliación en la escolaridad tiene un
resultado positivo en la mejora de la ciudadanía, en la reducción de índices de insalubridad, en el
aumento de la productividad y por ende un estilo de vida digno. Esto permite que se cumplan los
fines establecidos por la Ley de Educación Nacional, Decreto 12-91 (1991), porque permite que
las personas se preparen para el trabajo, la convivencia social, lo cual permitirá el acceso a mejores
niveles de vida, impulsando en el educando el conocimiento de la ciencia y la tecnología en favor
del hombre en la sociedad y, entre otros, promover en el educando actitudes responsables y
comprometidas con la defensa y desarrollo del patrimonio histórico, económico, social, étnico y
cultural de la Nación.
Sin embargo, aún deben hacerse esfuerzos importantes, las entidades responsables deben unirse
para que en conjunto se logren alcanzar las metas de gobierno en materia de educación. Las
instituciones deben aumentar acciones que impacten en el incremento de la cobertura, calidad
educativa y retención de los estudiantes de manera acertada en todos los niveles educativos. En
cuanto a la educación primaria y el logro de la misma, se ha registrado una disminución de la tasa
de cobertura, de los años 2017 al 2019 se tenia planeado aumentar las cifras de 30,000 a 71,000
alumnos nuevos en el sistema educativo nacional, lo que no se vio reflejado. Por lo anterior se
pretende desarrollar mecanismos para garantizar que la totalidad de niños, niñas y adolescentes
entre 5 y 18 años asistan a la escuela en el nivel primario y medio respectivamente, desarrollando
estrategias para el éxito escolar que contribuyan a aumentar la permanencia, la promoción y la
finalización.
Finalmente, se debe asegurar la disponibilidad y el abastecimiento permanente y suficiente, en
cantidad y calidad, de los alimentos necesarios para toda la población, promover la participación y
la responsabilidad de las personas, los grupos, las instituciones y las comunidades, en el desarrollo
continuo de la salud y garantizar la enseñanza primaria y secundaria obligatoria y gratuita, accesible
a todos por cuantos medios sean apropiados, para tal efecto se debe dotar de personal, insumos y
material didáctico contextualizado, necesario para la implementación de metodologías en relación
con la aplicación efectiva del Currículo Nacional Base (CNB).

Referencias
Constitución Política de la República de Guatemala. (1985). Guatemala, Guatemala, Guatemala:
Alenro.
Gobierno de la República de Guatemala. (2016). Política General de Gobierno. Guatemala.
Ley de Educación Nacional, Decreto 12-91. (1991). Guatemala: Alenro.
Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplán). (2018). Lineamientos
Generales de Política 2019-2023. Guatemala. Recuperado el 17 de Agosto de 2019