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Médicos Cubanos en El Salvador

Por Miguel A. Hernández

Después de una larga ruptura de casi 50 años , se renovarón las

relaciones diplomáticas entre El Salvador y Cuba. Este hecho histórico es el

resultado del triunfo popular del señor Mauricio Funes del Frente Farabundo

Marti para la Liberación Nacional (FMLN) a la presidencia de El Salvador en el

2009. Con este enlace bilateral establecido1, médicos cubanos se encuentran

en El Salvador asistiendo a las poblaciones mas humildes.

Durante casi toda mi vida había deseado que dicha ruptura por parte del

Gobierno Salvadoreňo con el pueblo Cubano se corrigiera. Fué para mi de gran

alegría al escuchar que durante la toma de poder del señor Funes, retornaban

las relaciones con Cuba. Esto es lago muy importante para ambos países y

sobretodo para la unidad de los pueblos de América Latina (el sueño de Simón

Bolívar2).

El Salvador era uno de los últimos países latinoaméricanos que todavía

no había renovado las relaciones diplomáticas con Cuba. Es interesante

destacar que después del bloqueo económico establecido, o mejor dicho

impuesto, por Los Estados Unidos de América por medio de la Organización de

Estados Americanos (OEA) al principio de los 1960s se agregaron casi todos los

países dependientes del gobierno del norte, excepto México.

1 http://www.laprensa.com.ni/2010/10/05/internacionales/39741
2 http://www.doredin.mec.es/documentos/00820093002641.pdf

1
Es de mi parecer que la información sobre Cuba siempre fue manipulada

y tergiversada por las fuerzas poderosas en El Salvador y sobretodo por los

medios de comunicación. Me acuerdo que desde una edad tierna, de niños, se

nos inculcaba que Cuba era una sociedad comunista y que los ciudadanos no

tenian derechos. Através de los años según se fueron abriendos los canales de

infomación se comenzo a tener conocimiento que todo lo que se ventilava sobre

Cuba en El Salvador eran meras mentiras. Yo nunca escuché de joven sobre

las campaňas de alfabetización en Cuba mucho menos de los avances en la

area de salud en la isla caribeňa. A mi juicio, a estas alturas, es de alta estima

saber que Cuba con el desastroso bloqueo económico de Los Estados Unidos

de América se haya mantenido a flote y de haberle proveído a su pueblo los

derechos que todo ser humano intrinsícamente posee tales como la salud y la

educación.

Todavía en El Salvador no existen los servicios de salud que de verdad

se necesitan. Este es un campo que tiene mucho potencial para ser

desarrollado. Es triste ver como miles de personas usan sus pequeňos o

escasos recursos económicos para poder sobrevivir. De tal manera que una

familia con un salario promedio no dispone de recursos económicos para

obtener cuidado de salud. De ahi el porque el apoyo de Cuba a El Salvador en

términos de salud es muy importante y legítimo. Los médicos cubanos que

solidariamente estan prestando sus servicios en el país son mas que necesarios.

Según algunos medios de comunicación, se nos informa que la presencia de

2
estos hermanos solidarios no es bienvenida como lo expresa la diputada y ex

canciller de Arena, Margarita Escobar.3

Yo me hago una simple pregunta: ¿Porque el rechazo a la presencia de

médicos cubanos en El Salvador? Esta respuesta probablemente suene talvez

un poco ingenua: algunas personas ya no gastarán su poco dinero visitando

médicos particulares y muchos obtendrán atención medica que quizá nunca

tuvieron. Pero una respuesta mas profunda podria ser que el pueblo

salvadoreňo se diera cuenta que la medicina preventiva es mejor que la

medicina curativa. Esto nos lleva a pensar que si el Estado dedicara mayor

cantidad del presupuesto en la salud preventiva, los ciudanos salvadoreños

podrian disfrutar de una mejor calidad de vida. Este aporte a la salud de la

familia de un salvadoreňo promedio daría como resultado menos gastos por

ellos a el aparato de salud tales como hospitales, clinicas y medicinas. Aquí

talvez se este tocando el punto central de la molestia de algunos sectores. En

pocas palabras si la salud mejora en El Salvador, los dueňos de las empresas

de medicinas y los hospitales que trabajan en función o con fines de lucro

perderian algunos ingresos. ¿Tiene sentido esta respuesta? A mi me parece

que si. Pero lo que vale la pena apuntar es que los médicos cubanos le están

llevando cuidado de salud a una enorme población que han estado marginados

de estos servicios por muchas decadas.

3 http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?
idCat=6351&idArt=5183421

3
Investigando sobre la contribución de Cuba a El Salvador en los últimos

años se destacan los siguientes puntos: a) salvadoreños han viajado a Cuba,

desde el año 2005, através del proyecto Misión Milagro para ser atendidos4; b)

médicos cubanos has llegado a El Salvador en diferentes epocas a asistir en

tiempos de epidemia5; c) muchos estudiantes salvadoreños han recibido becas

para estudiar carreras en salud en Cuba6; d) muchos de los salvadoreños

graduados en la Escuela de Medicina en Cuba has regresado a El Salvador a

prestar sus servicios7. Esto nos muestra que el apoyo del gobierno de Cuba a el

pueblo de El Salvador se ha venido dando desde algun tiempo.

La hermandad en latinoamérica se esta dando y los pueblos estan

sintiendo el apoyo solidario. El desarrollo de estos enlaces entre los pueblos es

algo nuevo. En los años de 1960s, los Estados Unidos de América instituyerón

La Alianza para el Progreso8 para América Latina, pero ese proyecto lo que trajo

fue mucho atraso politico, económico y social. Ahora es diferente. Muchas

felicitaciones a el Presidente Funes, al FMLN por este esfuerzo y gracias al

pueblo Cubano por su apoyo.

4 http://www.diariocolatino.com/es/20080326/nacionales/53380/.
5 http://www.diariocolatino.com/es/20091217/nacionales/74864/?&menu=%2525252525252525252Fesp
%2525252525252525252Fsprensa%2525252525252525252F
6 http://www.diariocolatino.com/es/20070922/nacionales/47406/
7 http://www.diariocolatino.com/es/20061116/documentos/documentos_20061116_392/
8 Ver the Alliance for Progress in Latin America (ISBN 978-0-415-97770-8) By Jeffrey F. Taffet