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Estructura atomica

En el átomo distinguimos dos partes: el núcleo y la corteza.

- El núcleo es la parte central del átomo y contiene partículas con carga positiva, los protones, y
partículas que no poseen carga eléctrica, es decir son neutras, los neutrones. La masa de un protón
es aproximadamente igual a la de un neutrón.
Todos los átomos de un elemento químico tienen en el núcleo el mismo número de protones. Este
número, que caracteriza a cada elemento y lo distingue de los demás, es el número atómico y se
representa con la letra Z.

- La corteza es la parte exterior del átomo. En ella se encuentran los electrones, con carga
negativa. Éstos, ordenados en distintos niveles, giran alrededor del núcleo. La masa de un electrón
es unas 2000 veces menor que la de un protón.
Los átomos son eléctricamente neutros, debido a que tienen igual número de protones que de
electrones. Así, el número atómico también coincide con el número de electrones.

Isótopos

La suma del número de protones y el número de neutrones de un átomo recibe el nombre de


número másico y se representa con la letra A. Aunque todos los átomos de un mismo elemento se
caracterizan por tener el mismo número atómico, pueden tener distinto número de neutrones.
Llamamos isótopos a las formas atómicas de un mismo elemento que se diferencian en su número
másico.
Para representar un isótopo, hay que indicar el número másico (A) propio del isótopo y el número
atómico (Z), colocados como índice y subíndice, respectivamente, a la izquierda del símbolo del
elemento.

Tipos de enlace

Estos son los tres principales tipos de enlace químico a través del cual los diferentes átomos se
unen para formar las distintas moléculas. Una de las principales diferencias entre ellos son los
tipos de átomos que se usen (metálicos y/o no metálicos, siendo los metálicos poco
electronegativos y los no metálicos mucho).

1. Enlace iónico
El iónico es uno de los tipos de enlace químico más conocidos, siendo el que se forma cuando se
unen un metal y un no metal (es decir, un componente con poca electronegatividad con uno con
mucha).

El electrón más externo del elemento metálico se verá atraído por el núcleo del elemento no
metálico, cediendo el segundo el electrón al primero. Se forman compuestos estables, cuya unión
es electroquímica. En esta unión el elemento no metálico pasa a ser anión al quedar finalmente
con carga negativa (tras recibir el electrón), mientras que los metales se vuelven cationes de carga
positiva.

2. Enlaces covalentes
El enlace covalente es un tipo de enlace caracterizado porque los dos átomos a unirse poseen
propiedades electronegativas semejantes o incluso idénticas. El enlace covalente supone que
ambos átomos (o más, si la molécula la forman más de dos átomos) comparten entre sí los
electrones, sin perder ni ganar en cantidad.

Este tipo de enlaces es el que suele formar parte de la materia orgánica, como por ejemplo la que
configura nuestro organismo, y son más estables que los iónicos. Su punto de fusión es más bajo,
hasta el punto que muchos compuestos se encuentran en estado líquido, y no son por lo general
conductores de la electricidad. Dentro de los enlaces covalentes podemos encontrar varios
subtipos.

Enlace covalente no polar o puro


Se refiere a un tipo de enlace covalente en que se unen dos elementos con el mismo nivel de
electronegatividad y cuya unión no provoca que una de las partes pierda o gane electrones, siendo
los átomos del mismo elemento. Por ejemplo el hidrógeno, el oxígeno o el carbono son algunos
elementos que pueden unirse a átomos de su mismo elemento para formar estructuras. No son
solubles.

Enlace covalente polar


En este tipo de enlace covalente, en realidad el más usual, los átomos que se unen son de distintos
elementos. Ambos poseen una electronegatividad semejante aunque no idéntica, con lo que tienen
diferentes cargas eléctricas. Tampoco en este caso se pierden electrones en ninguno de los átomos,
sino que los comparten.

3. Enlace metálico
En los enlaces metálicos se unen entre sí dos o más átomos de elementos metálicos. Dicha unión
se debe no a la atracción entre ambos átomos entre sí, si no entre un catión y los electrones que
han quedado libres y ajenos haciendo que sea tal cosa. Los diferentes átomos configuran una red
en torno a estos electrones, con patrones que se van repitiendo. Estas estructuras tienden a
aparecer como elementos sólidos y consistentes, deformables pero difíciles de romper.

4. Por fuerzas de Van der Waals


Este tipo de unión se da entre moléculas simétricas y actúan en función de la atracción o repulsión
entre moléculas o a la interacción de iones con moléculas. Dentro de este tipo de uniones podemos
encontrar la unión de dos dipolos permanentes, dos dipolos inducidos o entre dipolo permanente e
inducido.

5. Enlace de hidrógeno o por puente de hidrógeno


Este tipo de enlace entre moléculas se da una interacción entre el hidrógeno y otro elemento de
elevada polaridad. En estos enlaces el hidrógeno tiene carga positiva y se ve atraído por átomos
electronegativos polares, generando una interacción o puente entre ambos. Dicha unión es
considerablemente débil. Un ejemplo lo encontramos en las moléculas de agua.

Radio atómico

Radio atómico El radio atómico representa la distancia que existe entre el núcleo y la capa de
valencia (la más externa). Por medio del radio atómico es posible determinar el tamaño del átomo.
Dependiendo del tipo de elemento existen diferentes técnicas para su determinación como la
difracción de neutrones, de electrones o de rayos X. En cualquier caso no es una propiedad fácil
de medir ya que depende, entre otras cosas, de la especie química en la que se encuentre el
elemento en cuestión. En los grupos, el radio atómico aumenta con el número atómico, es decir
hacia abajo. En los periodos disminuye al aumentar Z, hacia la derecha, debido a la atracción que
ejerce el núcleo sobre los electrones de los orbitales más externos, disminuyendo así la distancia
núcleo-electron.
Estructura cristalina

La estructura cristalina es la forma sólida de cómo se ordenan y empaquetan los átomos,


moléculas, o iones. Estos son empaquetados de manera ordenada y con patrones de repetición que
se extienden en las tres dimensiones del espacio. La cristalografía es el estudio científico de los
cristales y su formación.

El estado cristalino de la materia es el de mayor orden, es decir, donde las correlaciones internas
son mayores. Esto se refleja en sus propiedades anisótropas y discontinuas. Suelen aparecer como
entidades puras, homogéneas y con formas geométricas definidas (hábito) cuando están bien
formados. No obstante, su morfología externa no es suficiente para evaluar la denominada
cristalinidad de un material.

El grupo más pequeño de partículas en el material que constituye el patrón repetitivo es la celda
unitaria de la estructura. La celda unitaria define completamente la simetría y la estructura de toda
la red cristalina, que se constituye mediante la traducción repetitiva de la celda unitaria a lo largo
de sus ejes principales. Se dice que los patrones de repetición están situados en los puntos de la
red de Bravais. Las longitudes de los ejes principales o bordes de la celda unitaria y los ángulos
entre ellos son las constantes de la red, también llamadas parámetros de la red.