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Melissa Andrea Betancour

Introducción a cine

Un chien andalou: análisis de la academia a la fotografía


Un chien andalou es una de las obras más emblemáticas del director español Luis Buñuel. El

producto cinematográfico, que fue desarrollado de la mano de Salvador Dalí, fue presentado en

1929 y es uno de los cortos más relevantes perteneciente al movimiento surrealista. El

surrealismo se caracteriza por su estética onírica y la relevancia que toma el subconsciente en las

temáticas que plantea la vanguardia. En este texto se tomarán como referencia los textos Una

iconografía de ojo en Un chien andalou y el capítulo “Un cane andaluso” del libro Luis Buñuel:

il fascino discreto dell'anarchia. El primer texto pertenece al ámbito académico, fue elaborado

por Ainamar Clariana Rodagut, licenciada de comunicación audiovisual y autora de varios

artículos relativos al cine surrealista. Por otra parte el segundo artículo fue elaborado por Pino

Bertelli, fotógrafo y autor de varias obras de carácter fotográfico.

El análisis que plantea Clariana en Una iconografía de ojo en Un chien andalou tiene

como eje fundamental la escena del corte del ojo que resalta en el cortometraje. La figura del ojo,

comenta la autora, es un símbolo característico en las obras cinematográficas de Buñuel y se

configura como un elemento que en este cortometraje en particular busca mostrar “una reflexión

del mismo autor sobre su proceso creativo” (Clariana, pág. 1). El análisis se propone a partir de

seis puntos clave que resalta la autora, todos ellos enfocados en la representación de lo visual y

lo que implica dicha perspectiva en medio de la vanguardia artística. El cortometraje de Buñuel

ha sido abordado a lo largo del tiempo en tres formas diversas, estas formas de interpretación

distan en principio por los enfoques que cada una de estas tiene. Clariana comenta que la forma

en la que con mayor frecuencia se ha analizado el cortometraje es visualizándolo bajo una

perspectiva psicoanalítica. Esta disciplina permite leer el producto bajo una visión simbólica y se

fundamenta debido a “las declaraciones de Buñuel, quien dice haber leído parte de la obra de

Sigmund Freud” (Clariana, pág. 5). En segundo lugar se analiza el corto como producto de su
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tiempo, se mira como el resultado de un movimiento dadaísta ya agotado que llevó al

surrealismo que vio nacer a Un chien andalou. Dicha perspectiva plantea el cortometraje como el

resultado de una evolución artística y del surgimiento de un nuevo arte que se sublevó y

manifestó su inconformidad con las formas de representación establecidas a partir de la

elaboración de una nueva estética. Por último el corto también ha sido pensado desde la

perspectiva crítica cinematográfica. De esta forma de estudio se resalta la importancia que se le

da a los motivos visuales, a los planos y al carácter literario que se puede rescatar en la obra. La

autora, sin embargo, critica la falta de recursos teóricos con la cual se ha realizado dicha

reflexión y la presencia de un elemento literario que parece opacar el estudio audiovisual del

cortometraje.

Dentro de la iconografía del ojo se pueden encontrar tres elementos esenciales en la obra

de Buñuel. En primer lugar se rescata el voyerismo que se liga al deseo, la ceguera que la autora

denomina de nacimiento o la aparición latente de personajes carentes de vista, y el simbolismo

que se ve a través de las órbitas vacías de los ojos.

El voyerismo en la obra de Buñuel puede estudiarse a partir de dos ramas: se muestra a

un personaje con el cual la audiencia se identifica mientras el director de la mano de este los

lleva a la despersonalización del caracter cinematográfico, esto con el fin de incentivar su

“deseo de ver” ( Clariana, pág. 6) y por otra parte se encuentra a un personaje que se transforma

en el impulsor de la acción, quien fomenta el voyerismo. La autora explica que en el caso de Un

chien andalou el espectador tiene la tendencia a identificarse con el personaje que corta el ojo

mas al encontrarse con la escena en cuestión el lado voyeristico de la audiencia sufre una especie

de agresión que la lleva a desligarse, así se compone a un espectador que es ejecutor del acto,

testigo y víctima del mismo.


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La intensión de Buñuel partía de abrir la imagen de tal forma que esta mantuviera una

cercanía con respecto a su visión primigenia, dicho efecto se logra mediante la apertura de la

interioridad mediada por la pasividad de quien observa. En “Un chien andalou, [se] hace

referencia a ese ir más allá de la materialidad para permitir que emerjan las imágenes de la

interioridad” (Clariana, pág. 9).

Finalmente se hace alusión al sacrificio del ojo y a la mutilación del ojo. La visión de

Buñuel termina por emerger tras “el sacrificio del ojo exterior en aras del nacimiento del

interior” (Clariana, pág. 9). Este elemento se configura como una forma de reprimir al voyeur y

crear un control poco aparente para el espectador que se da a partir del surgimiento de un

imaginario que toma raíz desde la interioridad.

Por otra parte, el análisis propuesto por Pino Bertelli se basa en ver un chien andalou

bajo el lente del desarrollo de la técnica y en la selección del modo narrativo que prevalece sobre

lo narrado, se ve el cortometraje como la escogencia de una identidad. Bertelli resume Un chien

andalou como la visión que buscaba crear “un cuerpo liberado de los dogmas de la confesión y

dela adoración” (Bertelli, pág. 4). De esta forma el cortometraje se transforma en una manera

controvertida de general la tan necesaria destrucción del imaginario de los más importantes

principios morales, Dios, patria y familia. Bertelli imagina a un Buñuel que a través de su visión

a modo de finestra crea una utopía alcanzable solamente a partir de un montaje visual y sin

etiquetas.

Un chien andalou pone en tela de juicio a la cultura burguesa y al rol de las instituciones

de la época. Bertelli hace especial énfasis en la distribución del cortometraje, declarando que uno

de los rasgos más significativos que tuvo el producto en este aspecto fue la primera exhibición

que se hizo de este, presenciada por grandes figuras del arte y la bohemia. Dicha distinción y
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selección del público puede ser, ante mi percepción, un hecho contradictorio. Al seleccionarse

con tanta rigurosidad el público asistente, y al pertenecer estos de igual manera a un círculo

selecto se perpetua el sesgo que permea a la cultura y se hace de esta un elemento accesible solo

a una cierta élite privilegiada.

Bertelli afirma, de igual manera, que el cortometraje tuvo una gran oposición al ser

considerado “obsceno y cruel” (Bertelli, pág. 5). El trabajo que propone Buñuel se basa en la

insolencia que toma lo onírico en contraposición con la sociedad del momento y por consiguiente

el cortometraje no debe ser visto como un producto experimental sino como un manifiesto de la

anarquía artística y el deseo de liberación de los cánones estéticos planteados. El autor argumenta

que los personajes en la obra no tienen la intensión de narrar delirios oníricos del director, sino

que buscan salvaguardar una verdadera revolución social que pueda darse dentro de un ser

humano a partir del arte. Un chien andalou es una especie de “ventana del alma de los

protagonistas y un espejo o reflejo de los espectadores del mismo” (Bertelli, pág. 7)

convirtiéndose en una obra que desafía al absurdo a la vez que plantea un experimento lúdico

visual con sus espectadores.

Llama la atención la convergencia que se haya en ambos textos a partir del juego visual

que mencionan ambos autores. Si bien la perspectiva de Bertelli puede resultar interesante

debido al enfoque relacional entre espectador y producto que plantea, creo que resulta mucho

más conveniente y acertado el análisis realizado por Clariana. Un chien andalou definitivamente

fue y sigue siendo una propuesta innovadora que reta a quien se asoma por la ventana que dibuja

Buñuel. Entiendo que la aproximación que concibe Bertelli busca pensar el corto desde el mismo

Buñuel, sin embargo me parece que más allá de disertar acerca de lo que pudo haber querido el

director y de las intenciones semánticas que tuvo vale la pena rescatar el impacto posterior que
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Betelli admite tuvo el cortometraje. Es importante pensar el producto a partir de su recepción y

de lo que suscitó en el público de la época. El acercamiento de Clariana desde la perspectiva del

ojo resulta a la vez correcto al entender la propuesta de Buñuel a partir del voyerismo al que

juega el espectador, de la misma forma pensar en este como un elemento crucial del corto al

ejecutar tres roles durante este es una apuesta audaz que permite comprender el producto a partir

de las posibilidades que le crea a la audiencia.

Bibliografía
•Clariana Rodagut, Ainamar. (2014)."Una iconografía del ojo en Un chien andalou"
http://dx.doi.org/10.3989/arbor.2014.769n5015
•Bertelli, P. “Un cane andaluso” Luis Buñuel: il fascino discreto dell’anarchia. (1996)
Mondadori