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Instituto Superior Del Profesorado

“Joaquín V. González”
“Artigas, San Martín
y los proyectos monárquicos en el Río de la Plata.”
Profesorado en Historia
Historia Argentina y Americana II

Titular de la cátedra: Liliana Barela

ATP: Susana Cunha


Adscriptos: Adriana Echezuri.Oscar Fernando González
Ayudantes: Ana Valeria Gómez (coordinadora), Aarón Nicolás Álvarez, Laura
Ponzio,Brenda Álvarez, Alexis Giménez,Carolina Vall, Karazey Cebeyra, Facundo
Maximiliano
Año: 2019

Curso: 2° “A”

Alumna: Di Blasi Agustina


A modo de introducir este trabajo, hablaremos sobre la obra de Joaquín Pérez. La misma
trata sobre las gestiones que se emprendieron durante los años 1818-1820. El autor
desarrolla puntualmente, las ideas y planes de Artigas y San Martín.

En esta época, se buscaba instalar una monarquía constitucional en el Río de La Plata; ya


que la burguesía criolla americana, frente a la guerra por la Independencia, prefería mantener
aquellas estructuras económicas y sociales que se habían heredado de la colonia; y
mayormente los beneficiaban a ellos. El cambio no era sólo económico, sino también social.
Los caudillos, que representaban los intereses de las diversas regiones - por su cercanía eran
los mayores conocedores de sus reclamos-, comenzaron a aumentar su influencia y a
disputar por el poder.

Desde la restauración de la monarquía española en 1814, aunque se defendía el principio de


independencia, se buscó apoyo en distintos países europeos como los portugueses o los
ingleses. Y fueron los distintos proyectos monárquicos que se consideraron en aquel
contexto, los que el autor trabaja.

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Desarrollo

Panorama de la política europea luego de la caída de Napoleón:

Cuando Napoleón fue derrotado, se inició un proceso de restauración monárquica en Europa.


Los países vencedores (Austria, Gran Bretaña,Rusia,Prusia y Francia) convocaron el
Congreso de Viena en el septiembre de 1814; para decidir la repartición de los territorios que
habían sido anexados durante la era napoleónica, y al mismo tiempo, con el fin de restablecer
las monarquías absolutas. También para decidir cómo Europa se iba a reordenar después de
la guerra. El congreso tenía por objetivos los siguientes: la legitimidad y el equilibro del poder.
Mientras se llevaba a cabo dicho congreso, Napoleón fue derrotado definitivamente en la
batalla de Waterloo, en 1815.

El congreso de Aixla Chapelle (Aquisgrán), de fines del 1818, también va a tener importancia.
De acuerdo al autor, en él se trataron diferentes problemáticas, entre ellas estaba la de cuál
iba a ser la conducta que se adoptaría, con respecto a España y las colonias insurrectas en
América. El resultado fue el de la alineación de dichas potencias en la política a tomar, con
respecto a las colonias hispanoamericanas. Recordemos que se buscaba restaurar/mantener
a los gobiernos absolutistas, y la situación que estaba pasando España no era la más
adecuada respecto a esto.

El pensamiento de Fernando VII, frente a los conflictos en el Río de La Plata, la


insurrección de sus colonias. Actitud de las potencias europeas ante los proyectos de
implementar monarquías en América:

La fuerza era ahora el único recurso que poseía para mantener su poder, también se negaba
a coronar un príncipe español para restablecer su dominio sobre América, ya que le
preocupaba un contagio en la metrópoli, de las ideas monárquico-constitucionales. Encontró
el apoyo de Prusia y de Rusia, que también buscaban impedir el contagio de las ideas
liberales en América. Inglaterra, por su parte, tenía interés en las relaciones mercantiles con
América y la libertad de comercio, por ende, buscaba una resolución pacífica del conflicto.
Sin embargo, Castlereagh (ministro inglés) no estaba en contra al establecimiento de
monarquías constitucionales en América. Francia, preocupada por la propagación de ideas
republicanas en América y que los Estados Unidos apoyen a las colonias, era partidaria del
establecimiento de una monarquía borbónica; como forma de darle fin al conflicto, siempre y
cuando España estuviera de acuerdo.

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Portugal, que buscaba expandirse sobre el Río de La Plata, pero estaba ligada a España por
los intereses americanos, proponía la coronación de un príncipe de la corte de Braganza en
el lugar. Cuando finalizó el congreso, no se llegó a un acuerdo entre las potencias; cada una
siguió con la misma política que tenían antes de empezarlo.

Ante el propósito de implementar una monarquía constitucional en Buenos Aires, las


posiciones de San Martín y Artigas:

San Martín: Pasó de tener ideas republicanas a monárquicas. Estaba a favor de instalar una
monarquía constitucional, con la exclusión de cualquier príncipe de la casa de Borbón, de la
cual él desconfiaba. Temía que los criollos americanos, que siempre habían dependido de
las autoridades coloniales que representaban al Rey, no fuesen capaces de gobernarse a sí
mismos; ya que no contaban con la experiencia política necesaria, lo que podría llegar a
desencadenar en un conflicto civil por el poder. Debemos recordar que gran parte de su vida,
San Martín sólo conoció el sistema monárquico, ya sea en España, donde vivió y participó en
el ejército del Rey, o en América a través del sistema colonial. Era un hijo de su época y de
las formas de pensar que se daban en ella.

Artigas: Su deseo era el de la Independencia del Imperio español y del portugués, la


formación de una confederación entre las provincias que conformasen el Virreinato del Río
de la Plata, y una organización bajo el modelo de una república, con separación de los
poderes ejecutivos, legislativo y judicial. Ante la propuesta federalista de Artigas se opuso un
"unitarismo" o centralismo, que pretendía gobernar de forma directa a todo el país, desde
Buenos Aires. De acuerdo a Pérez, a comienzos de 1818, el Directorio de Buenos Aires no
había podido dominar “la anarquía” del interior y los caudillos.

Pueyrredón:

Artigas era un problema para los planes de Pueyrredón; quien buscaba instalar una
monarquía constitucional que solucionase los problemas de la Independencia. Acabar,
entonces, con Artigas y sus planes se convirtió en una necesidad que no podía hacerse
esperar.

El Directorio, Manuel García y Rivadavia:

Frente la gravedad de la situación, el Directorio decidió buscar aliados en el exterior, por


consecuencia envió ciertos comisionados a Europa. El propósito de éstos era el de obtener
reconocimiento de la Independencia por parte de Inglaterra, negociar con la Corte española
para llegar a un cierre pacífico y asegurar la neutralidad de las autoridades portuguesas que
se encontraban en Brasil.

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El Director Supremo De Posadas, confió misiones diplomáticas a Manuel Belgrano y a
Bernardino Rivadavia, quienes recibieron diversas instrucciones, pero la más importante era
la de “asegurar la independencia de América”. Los comisionados debían proponer al rey
español el establecimiento de una monarquía liderada por un príncipe de la casa reinante;
para que gobernase el Río de la Plata “bajo las formas constitucionales que estableciesen las
provincias”. Rivadavia y Belgrano partieron de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1814 y
llegaron a Río de Janeiro a mediados de enero de 1815. Allí tuvieron una entrevista con el
embajador inglés, Lord Strangford, pero éste no postuló una posición definitiva.

En febrero llegó a Río de Janeiro el doctor Manuel José García, quien había sido designado
“enviado confidencial” por el nuevo Director Supremo, Carlos María de Alvear. Llevaba
consigo dos Notas: una, destinada al gabinete de Londres y, otra, para Lord Strangford, en
las que solicitaba el protectorado británico para el Río de la Plata. García hizo saber del
contenido de esos documentos a Rivadavia y Belgrano; quienes lo persuadieron para que no
entregara dichos petitorios. En consecuencia, García retuvo la Nota dirigida al embajador
inglés y le entregó a Rivadavia la destinada al gabinete de Londres, para que él procediera a
su criterio; pero estos escritos nunca llegaron a destino.

Por último, García quedó en Brasil y los comisionados partieron con destino a Inglaterra.
Rivadavia y Belgrano no tuvieron éxito en sus misiones ante el gabinete de Londres y
aceptaron un plan propuesto por Sarratea. Él había iniciado negociaciones con el ex rey de
España Carlos IV, que estaba exiliado en Roma, para crear en el Río de la Plata un reino
constitucional que sería gobernado por el infante Francisco de Paula, su hijo menor. Cuando
llegó a Italia ya se había producido la caída definitiva de Napoleón, lo que promovió al fracaso
del plan.

Noviembre, mientras Belgrano volvía a Buenos Aires, Rivadavia se quedaba en Europa,


intentando negociar con la Corte española. No se llegó a nada y se le ordenó que se retirara
de España. Él estuvo un tiempo en territorio español hasta que el 15 de julio de 1816, partió
rumbo a París. Al mes siguiente recibió un comunicado de Pueyrredón, en el cual era
nombrado diputado de las Provincias Unidas ante las Cortes europeas.

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Consecuencias de la política llevada a cabo por el Directorio:

Mientras se llevaban a cabo estas misiones en el exterior, el director se apoyaba en acuerdos


con las elites locales. A partir de 1814, los intentos de vencer a los españoles en el norte se
abandonaron; incluso, se adoptó una política defensiva siendo confiada ésta a Güemes, quien
formó milicias integradas por la población rural que, organizadas en un sistema de guerrillas,
enfrentaron a los españoles.

Mientras tanto, la acción realizada por San Martín, quién en 1814, había asumido como
gobernador intendente en Cuyo con el objetivo de organizar el Ejército de los Andes, promovió
a alejar la lucha contra los españoles al otro lado de la cordillera. Él ideó, ante los fracasos
en la guerra por el norte, el plan de liberar primero a Chile y luego a Perú aislándo la por
completo. Esta política le permitió concentrar todos sus esfuerzos en resolver el problema
generado por Artigas quien para esta época amenazaba con extenderse y controlar todo el
interior.

En medio de una situación política inestable, en 1816 se convocó a un Congreso


Constituyente en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Asistieron representantes de todas
las jurisdicciones excepto de aquellas que estaban bajo el control de Artigas. Los objetivos
de este Congreso eran declarar la independencia y sancionar una constitución. El 9 de julio
de 1816 fue, finalmente, declarada la Independencia. El Congreso también designó como
Director Supremo del nuevo estado a Juan Martín Pueyrredón. La sanción de la constitución
tardó en darse, como consecuencia de los desacuerdos que existían en cuanto a qué forma
de gobierno se quería adoptar. Ante esto, Pueyrredón sancionó en 1817 el Reglamento
Provisorio, que serviría como marco legal. Finalmente, en 1819, el Congreso, ya con base a
Buenos Aires, sancionó una constitución que dejaba libre el camino para la instalación de una
monarquía constitucional (si las tratativas que se estaban realizando llegaban a concretarse);
la misma fue rechazada por las provincias ya que reemplazaba a otra constitución; que era
de ideas republicanas con proyecciones americanistas. El 1° de febrero de 1820 se produjo
el enfrentamiento final entre los ejércitos del gobierno central y el ejército federal, liderado por
Francisco Ramírez y Estanislao López. El ejército directorial fue derrotado rápidamente y
como consecuencia el Estado central desapareció: el director renunció, el Congreso de
disolvió y cada provincia asumía así; su propia autonomía. A pesar del triunfo frente al
Directorio, la Liga de los Pueblos Libres también se disolvió en 1820. Desde hacía tiempo el
poder militar de Artigas venía menguando a manos de los portugueses, quiénes habían
invadido la Banda Oriental tres años antes. En 1820, poco antes de la Batalla de Cepeda, fue
derrotado en la batalla de Tacuarembó, luego de la misma se retiró a Corrientes.

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Marco en el que San Martín decide enviar sendas cartas a Artigas y López:

En medio de la guerra contra la monarquía española, Buenos Aires ordenó a sus principales
generales, San Martín y Belgrano, que no fijasen tanto sus objetivos en el enemigo externo,
sino que lo hicieran con Artigas; que se oponía a sus maniobras centralistas y tomaba el papel
del “Protector de los Pueblos”. Belgrano inició las maniobras, pero sólo llegó hasta Santa Fe.
San Martín, ya en Mendoza, decidió pasar con todo su ejército hacia Chile, combatir primero
al enemigo externo, igual que Artigas. Luego de atravesar los Andes, fue a combatir al
mismísimo corazón del poder realista de la época: el Perú. Ninguno de los dos depuso su
actitud, a pesar de las amenazas, cortes presupuestarios y los enviados que el puerto
mandaba para amedrentarlos. A los centralistas comerciantes y terratenientes porteños sólo
les interesaba enmudecer las voces de un federalismo que nacía, protestando ya por la
condición de nueva subordinación internacional a la que se lo quería someter.

Nunca perdonaron a estos generales “rebeldes”, aunque sus actitudes fueron definitivas para
terminar con el dominio español en América y para limitar las ambiciones lusitanas en los
límites territoriales. Bajo estas circunstancias, San Martín decidió comunicarse con Artigas,
mediante una carta escrita en Mendoza el 14 de marzo de 1819, la misma jamás llegó a
destino ya que fue interceptada por agentes porteños. En ella, San Martín le proponía al
caudillo de la Banda Oriental y de varias provincias argentinas, que unieran esfuerzos en la
lucha por la independencia, ya que el poder centralista con sus actitudes, desataba ya una
guerra fratricida que durante décadas tendría resultados catastróficos para la conformación
nacional, pero que en ese momento amenazaba incluso la causa misma de la Independencia.
La mayor preocupación de San Martín era que la guerra civil llevara a la derrota la lucha
iniciada en 1810. Por eso también le escribió a López, caudillo de Santa Fe.

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Proyectos monárquicos que se desarrollaron para implementar en el Rio de la Plata:

• El proyecto carlotista (1808-1809): Desde Río de Janeiro surgió la decisión de poner


a la infanta Carlota Joaquina al frente del Virreinato.
• El Proyecto de Monarquía Constitucional bajo una dinastía española (1815)
• La monarquía moderada en la dinastía de los Incas: En la sesión secreta del 6 de
julio de 1816, Manuel Belgrano propuso una monarquía moderada en la dinastía de
los incas. Su propuesta contó con el apoyo de algunos diputados, pero la opinión
mayoritaria se inclinaba por la entronización de un príncipe europeo en una monarquía
constitucional independiente de toda dominación extranjera.
• El Proyecto monárquico francés en el Río de la Plata: En respuesta a las
negociaciones de los enviados Pueyrredón a Europa, en 1818, llegó a Buenos Aires
un agente secreto del gobierno francés, el coronel Le Moyne. El objetivo original de
Pueyrredón era entronizar en el Río de la Plata a un Orleáns. Pero el proyecto
orleanista no se concretó y el 1º de junio de 1819, el gobierno francés contra ofertó la
entronización del príncipe de Luca. El fracaso del Proyecto orleanista precipitó la
renuncia de Pueyrredón

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Conclusión:

Joaquín Pérez a través de su trabajo desarrolló cómo las ideas monárquicas no fueron algo
extraño en el Rio de la Plata; el Directorio emprendió en 1818 gestiones para implementar
esta forma de organización política en el país. Las autoridades de Buenos Aires no se
detuvieron ante nada para lograr dicho plan: en el proceso que fue acentuando su gravedad,
hasta destruir la influencia de Artigas, logrando la desaparición del exponente del espíritu
republicano, pero también al fracaso de estas ideas políticas monárquicas, que en medio de
tanto caos no prosperaron.

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