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INODUCCIÓN VALENTINA

Nota: primero hay que explicar que es la educación superior para así poder decir en
que se basa la autonomía universitaria.

La Educación Superior es un proceso permanente que posibilita el desarrollo de las


potencialidades del ser humano de una manera integral, se realiza con posterioridad a
la educación media o secundaria y tiene por objeto el pleno desarrollo de los alumnos
y su formación académica o profesional. Esta es un servicio público cultural, inherente
a la finalidad social del Estado, de conformidad con la Constitución Política de
Colombia y con la presente Ley, garantiza la autonomía universitaria y vela por la
calidad del servicio educativo a través del ejercicio de la suprema inspección y
vigilancia de la Educación Superior.

La Educación Superior será accesible a quienes demuestren poseer las capacidades


requeridas y cumplan con las condiciones académicas exigidas en cada caso.

Objetivos.

Son objetivos de la Educación Superior y de sus instituciones:

a) Profundizar en la formación integral de los colombianos dentro de las modalidades y


calidades de la Educación Superior, capacitándolos para cumplir las funciones
profesionales, investigativas y de servicio social que requiere el país.

b) Trabajar por la creación, el desarrollo y la transmisión del conocimiento en todas sus


formas y expresiones y, promover su utilización en todos los campos para solucionar
las necesidades del país.

c) Prestar a la comunidad un servicio con calidad, el cual hace referencia a los


resultados académicos, a los medios y procesos empleados, a la infraestructura
institucional, a las dimensiones cualitativas y cuantitativas del mismo y a las
condiciones en que se desarrolla cada institución.

d) Contribuir al desarrollo de los niveles educativos que le preceden para facilitar el


logro de sus correspondientes fines.

e) Promover la unidad nacional, la descentralización, la integración regional y la


cooperación interinstitucional con miras a que las diversas zonas del país dispongan de
los recursos humanos y de las tecnologías apropiadas que les permitan atender
adecuadamente sus necesidades.

LOS CAMPOS DE ACCIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR, SON: El de la técnica, el de la


ciencia el de la tecnología, el de las humanidades, el del arte y el de la filosofía.

SON INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR:


a) Instituciones Técnicas Profesionales.

b) Instituciones Universitarias o Escuelas Tecnológicas.

c) Universidades.

LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA REMICIO


La autonomía universitaria es la independencia política y administrativa de una
universidad pública respecto de factores externos. El principio de autonomía Iris
universitaria sostiene que la universidad debe ser autónoma y auto-gobernada, y que
debe elegir sus propias autoridades sin injerencia del poder político, decidiendo sus
propios estatutos y programas de estudio.

Artículo 28. La autonomía universitaria consagrada en la Constitución Política de


Colombia y de conformidad con la presente Ley, reconoce a las universidades el
derecho a darse y modificar sus estatutos, designar sus autoridades académicas y
administrativas, crear, organizar y desarrollar sus programas académicos, definir y
organizar sus labores formativas, académicas, docentes, científicas y culturales,
otorgar los títulos correspondientes, seleccionar a sus profesores, admitir a sus
alumnos y adoptar sus correspondientes regímenes y establecer, arbitrar y aplicar sus
recursos para el cumplimiento de su misión social y de su función institucional.

La autonomía de las instituciones universitarias o escuelas tecnológicas y de las


instituciones técnicas profesionales estará determinada por su CAMPO DE ACCIÓN
y de acuerdo con la presente Ley en los siguientes aspectos:

a) Darse y modificar sus estatutos.

b) Designar sus autoridades académicas y administrativas.

c) Crear, desarrollar sus programas académicos, lo mismo que expedir los


correspondientes títulos.

d) Definir y organizar sus labores formativas, académicas, docentes, científicas,


culturales y de extensión.

e) Seleccionar y vincular a sus docentes, lo mismo que a sus alumnos.

f) Adoptar el régimen de alumnos y docentes.

g) Arbitrar y aplicar sus recursos para el cumplimiento de su misión social y de su


función institucional.

ANTECEDENTES
La autonomía universitaria está fundada en la necesidad de evitar que los vaivenes del
poder político se traduzcan en cambios arbitrarios de la vida y las autoridades
universitarias.
La autonomía universitaria es un antiguo principio de organización de las más antiguas
universidades europeas: las universidades de Bolonia (1088), París (ca.
1150), Oxford (siglo XI), Salamanca (1218), Cambridge (1209), se organizaron sobre
principios de autonomía. La idea de autonomía universitaria es llevada por España a
sus universidades coloniales en América.
Con autonomía, los diferentes colectivos de la comunidad universitaria (profesores,
alumnos y personal no docente) controlan de forma directa mediante elecciones
internas para elegir a los diferentes órganos de gobierno:

 Rectorado,
 Claustro,
 Decanato o Dirección,
 Junta de Facultad o Escuela
 Direcciones y Consejos de Departamento.
De este modo, la Autonomía Universitaria pretende preservar a la universidad de las
luchas partidistas del poder político. Sin embargo, las autoridades académicas y los
miembros de los órganos de gobierno pueden llegar a defender los intereses de su
colectivo (profesores, estudiantes, personal no docente), cuando no directamente
intereses personal, por encima de los de la institución o la sociedad
Se crea el Consejo Nacional de Educación Superior (CESU), de carácter permanente,
como organismo del Gobierno Nacional vinculado al Ministerio de Educación Nacional,
con funciones de coordinación, planificación, recomendación y asesoría para las
instituciones de educación superior.

AUTONOMIA UNIVERSITARIA EN AMERICA LATINA


NIGER
La autonomía universitaria es un requisito con el que una universidad debe contar para brindar
seguridad y plena comodidad para con el estudiantado, que por cierto es una firme
introducción de la universidad como garantía inicial en cuanto a los aspectos académicos,
económicos, logísticos, etcétera.

 Argentina: la autonomía universitaria fue reconocida por primera vez en 1919, como
consecuencia del movimiento de Reforma Universitaria que se había iniciado
en Córdoba el año anterior. Los gobiernos militares tendieron a intervenir las
universidades y anular su autonomía; el hecho conocido como la Noche de los bastones
largos de 1966 sucedió cuando el régimen militar dirigido por Onganía decidió anular la
autonomía universitaria. Desde 1983 las universidades públicas argentinas son autónomas
y en 1994 la autonomía universitaria y su autarquía financiera, fue garantizada en
la Constitución (art. 75, inciso 19).
 Bolivia: la autonomía universitaria fue establecida en 1931 como consecuencia del
movimiento de Reforma Universitaria impulsado por el movimiento estudiantil y los
docentes.

 Chile: la autonomía universitaria fue reconocida en 1931.

 Costa Rica: La Constitución de 1949 establece el principio de autonomía universitaria.

 Guatemala: la Universidad de San Carlos de Guatemala logra su autonomía junto con


la Revolución de 1944 en Guatemala; el 11 de noviembre de 1944 se emitió el Decreto No.
12 que otorgaba Autonomía a la entidad. La Universidad fue concebida como rectora de la
educación superior, y a la vez, fue encomendada con funciones de cooperación en el
estudio y solución de los problemas nacionales.

 Honduras: La Universidad Nacional Autónoma de Honduras, creada en 1847, obtuvo su


autonomía en 1957.

 México: la autonomía de la Universidad en México se inicia con la Universidad Michoacana


de San Nicolás de Hidalgo el 15 de octubre de 1917 y en los próximos años la Universidad
Nacional Autónoma de México (hasta ese entonces Universidad Nacional de México) se
establecería oficialmente como una Universidad autónoma en el año de 1929. La
autonomía universitaria está garantizada por la Constitución desde 1979.

 Panamá: Universidad Nacional de Panamá creada en 1935. Universidad Tecnológica de


Panamá creada en 1981

CARACTERISTICAS CARLOS
 Autarquía financiera y presupuesto universitario
El movimiento reformista reclama, como parte del principio de autonomía universitaria, la
autarquía financiera de las universidades.
Para garantizar este principio se han propuesto soluciones como la garantía legal de que la
asignación presupuestaria para las universidades esté establecida en un mínimo no
modificable por los gobiernos.

 Inviolabilidad de edificios universitarios


Un aspecto secundario aunque de gran importancia es que la autonomía universitaria
suele implicar la inviolabilidad de los edificios universitarios por parte de las fuerzas de
seguridad

 Elecciones
Los votos son ponderados según grupos, de forma que por ejemplo vale más el voto de un
catedrático que el de un profesor titular y muchísimo más que el de un alumno, o bien los
catedráticos tienen mayor número de representantes que los titulares y los alumnos).
Límites a la autonomía universitaria REMICIO
De acuerdo al artículo 67 de la Constitución Política, la educación es un derecho y
un servicio público que tiene una función social, que busca el acceso al
conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura.
Sin embargo, el artículo 69 de la Constitución Política, señala que las instituciones
de educación superior tienen derecho a la autonomía universitaria, lo que les ha
permitido tener una amplia libertad para establecer sus reglamentos y estatutos,
conformar sus autoridades, desarrollar sus programas y disponer la aplicación de
sus recursos, siempre y cuando sean para el cumplimiento de su misión social y de
su función institucional.
Afortunadamente, el artículo 67 de la Constitución señala que le corresponde al
Estado regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia de la educación con el
fin de velar por su calidad, por el cumplimiento de sus fines y por la mejor
formación moral, intelectual y física de los educandos; garantizar el adecuado
cubrimiento del servicio y asegurar a los menores las condiciones necesarias para
su acceso y permanencia en el sistema educativo. De igual manera, el artículo 6º de
la Ley 30 de 1992 dispone que uno de los objetivos de la educación superior y de
sus instituciones es prestar a la comunidad un servicio con calidad.
Antes del decreto 2219 de 2014, el Ministerio podía imponer sanciones, pero con
largos procesos que comenzaban desde la amonestación, pasando por imposición
de multas, hasta la cancelación definitiva de los registros calificados de los
programas académicos y de la personería jurídica de estas instituciones.
Ahora con el nuevo decreto, el Ministerio podrá tomar medidas preventivas y
temporales en las instituciones de educación superior que no cumplan los
estándares de calidad requeridos, que utilicen las rentas para fines diferentes a los
de su misión social, que no hayan hecho nada por mejorar sus condiciones a pesar
de las sanciones que les haya impuesto esta cartera o que ofrezcan programas sin
registro calificado. El decreto determina que el Ministerio podrá imponerles
distintas medidas: exigirles un plan de mejoramiento de sus programas
académicos; designar uno o varios representantes del Ministerio que puedan
hacerle seguimiento a la gestión académica, administrativa y financiera; la
suspensión temporal de los registros y exigirles a las universidades, cuando sea
necesario, garantías financieras que avalen la continuidad de sus programas y
finalmente, el decreto faculta a esta cartera para que pueda ordenarles a estas
instituciones que administren sus bienes y recursos a través del Icetex o una
entidad financiera autorizada.
Esta medida también generó debates en el seno de la comunidad académica en
torno a su eficacia y si afecta o no la autonomía universitaria, así Carlos Forero
director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun), “afirmó
que el decreto es bueno ya que su intención es darle al Ministerio de Educación
herramientas que antes no tenía para vigilar e intervenir las universidades”.
CONCLUSION VALENTINA

El artículo 69 de la Carta Política reconoce y garantiza la autonomía universitaria y


establece que “las universidades podrán darse sus directivas y regirse por sus propios
estatutos, de acuerdo con la ley.” Esta norma igualmente difiere al legislador la tarea de
establecer un régimen especial para las universidades del Estado. En desarrollo de esa
normativa constitucional, el legislador, mediante la Ley 30 de 1992, organizó el servicio
público de la educación superior y precisó que la autonomía universitaria reconoce a las
universidades el derecho a darse y modificar sus estatutos, designar sus autoridades
académicas y administrativas, crear, organizar y desarrollar sus programas académicos,
definir y organizar sus labores formativas, académicas, docentes, científicas y culturales,
otorgar los títulos correspondientes, seleccionar a sus profesores, admitir a sus alumnos y
adoptar sus correspondientes regímenes y establecer, arbitrar y aplicar sus recursos para
el cumplimiento de su misión social y de su función institucional (artículos 28 y 29).
Igualmente desarrolló el régimen especial de las universidades del Estado y de las otras
instituciones de educación superior estatales u oficiales (artículos 57 a 95). La
jurisprudencia constitucional se ha ocupado de determinar el fundamento, contenido y
límites de la autonomía universitaria, definiéndola como una garantía institucional que
consiste en la capacidad de autorregulación filosófica y autodeterminación administrativa
de la que gozan los centros de educación superior, que tiene fundamento en la necesidad
de que el acceso a la formación académica de las personas tenga lugar dentro de un clima
libre de interferencias del poder público, tanto en el campo netamente académico como
en la orientación ideológica, y en el manejo administrativo y financiero del ente educativo.
La autonomía universitaria tiene como objeto central de protección, el ejercicio de las
libertades de cátedra, enseñanza, aprendizaje y opinión, así como la prestación del
servicio público de la educación superior, sin interferencias de centros de poder ajenos al
proceso formativo; es decir, con ella se pretende evitar la interferencia del poder público
en la labor de las Universidades como entes generadores del conocimiento. En relación
con su contenido, la Corte Constitucional ha establecido que la autonomía universitaria se
proyecta en dos direcciones: de un lado, en la facultad de los centros educativos de
determinar su dirección ideológica y, de otro, en la potestad de los entes de educación
superior, de dotarse de su propia organización interna, facetas éstas que se concretan en
la posibilidad de “(i) darse y modificar sus estatutos; (ii) establecer los mecanismos que
faciliten la elección, designación y períodos de sus directivos y administradores (iii)
desarrollar sus planes de estudio y sus programas académicos, formativos, docentes,
científicos y culturales; (iii) seleccionar a sus profesores y admitir a sus alumnos; (iv)
asumir la elaboración y aprobación de sus presupuestos y (v) administrar sus propios
bienes y recursos” La autonomía universitaria, sin embargo, no es un principio absoluto,
pues tiene como límite el orden constitucional como el legal. Ciertamente, el propio
artículo 69 de la Carta Política establece que las universidades podrán darse sus propias
directivas y regirse por sus propios estatutos “de acuerdo con la ley”. Esta Sección al
referirse al principio de la autonomía universitaria ha señalado que el mismo no es
absoluto y que debe interpretarse de manera sistemática, esto es, en concordancia con las
demás disposiciones y principios constitucionales y legales atinentes al servicio público de
la educación, en sus diferentes aspectos.

Sentencia T-102/17: leer y explicar

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