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Las hebras de oro puro que la frente

Las hebras de oro puro que la frente


cercan en ricas vueltas, do el tirano
señor teje los lazos con su mano,
y arde en la dulce luz resplandeciente;

cuando el invierno frío se presente,


vencedor de las flores del verano,
el purpúreo color tornando vano,
en plata volverán su lustre ardiente.

Y no por eso amor mudará el puesto;


que el valor lo asegura y cortesía,
el ingenio y del alma la nobleza.

Es mi cadena y fuego el pecho honesto,


y virtud generosa lumbre mía,
de vuestra eterna, angélica belleza.

Yo voy por esta solitaria tierra

Yo voy por esta solitaria tierra,


de antiguos pensamientos molestado,
huyendo el resplandor del sol dorado,
que de sus puros rayos me destierra.

El paso a la esperanza se me cierra;


de una ardua cumbre a un cerro vo enriscado,
con los ojos volviendo al apartado
lugar, solo principio de mi guerra.

Tanto bien presenta la memoria,


y tanto mal encuentra la presencia,
que me desmaya el corazón vencido.

¡Oh crüeles despojos de mi gloria,


desconfïanza, olvido, celo, ausencia!;
¿por qué cansáis a un mísero rendido?
 Rodrigo Díaz: Ruy o Cid.

 García Ordóñez: quien causa el destierro del Cid.

 Minaya Álvar Fáñez: sobrino del Mio Cid.

 Rey Alfonso VI de Castilla: rey de Castilla.

 Doña Sol: hija del Cid, cuyo nombre real es Cristina.


 Doña Elvira: segunda hija del Cid, nombre real María.

 Doña Jimena: esposa del Cid

 Conde Ramón Berenguer: primer moro en tomar al Cid como su protector.

 Infantes de Carrión: con quienes las hijas se casan por primera vez.

 Infantes de Aragón y Navarra: con quienes las hijas se casan por segunda vez.