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INDICE

METAMORFOSIS
FRANZ KAFKA

INTRODUCCION_____________________________________________________PAG 02
BIBLIOGRAFIA DEL AUTOR________________________________________PAG 03
RESUMEN DEL LIBRO______________________________________________PAG 03
ANALISIS DE LA OBRA_____________________________________________PAG 06

PERSONAJE PRINCIPAL____________________________________________PAG 06
PERSONAJES SECUNDARIOS_______________________________________PAG 06

CONCLUSION________________________________________________________PAG 10

BIBLIOGRAFIA_______________________________________________________PAG 11

ANEXOS
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INTRODUCCION

En este trabajo de investigación desarrollaremos al principio una breve biografía de Franz Kafka, seguido
de ella una síntesis de la obra llamada “La Metamorfosis”, donde el autor quiere expresar a través de ella lo
que le ocurrió durante su vida, lo hace identificándose con Gregorio que se convierte en escarabajo, un animal
cuya imagen tiene un contenido deprimente y negativo. Ese cambio, de humano a insecto, es una “simple”
metáfora que se corresponde con la infancia sufrida por el autor, que le trasformó en una persona bastante
lista pero con una personalidad independiente y excluida del mundo que le rodeaba. Luego se realizará una
serie de análisis con respecto a la misma y se concluirá con ejemplos que suceden en nuestra vida cotidiana.
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DESARROLLO

BIBLIOGRAFIA DEL AUTOR

Franz Kafka nació el 3 de julio de 1883 en Praga, en el seno de una familia acomodada perteneciente a la
minoría judía de lengua alemana. Tuvo tres hermanas menores Elli, Valli y Otla y habían muerto otros dos
hermanos mayores en sus primeros años de vida. Hijo de un comerciante que agobió su existencia, en Carta
al padre, escrita en 1919, expresa sus sentimientos de inferioridad y de rechazo paterno. Vivió con su familia
la mayor parte de su vida y no llegó a casarse, aunque estuvo prometido en dos ocasiones. Su difícil relación
con Felice Bauer, una joven alemana a la que pretendió entre 1912 y 1917, puede ser analizada en Cartas a
Felice (1967). Aparte del alemán, dominaba el checo, francés, latín, griego y el hebreo. Su estilo mezcla con
naturalidad fantasía y realidad, dando a su obra un aire claustrofóbico, como por ejemplo en su relato La
metamorfosis (1915). Otro de sus relatos, en la colonia penitenciaria (1919). Cursó estudios de Derecho en
la Universidad de Praga y trabajó de 1908 a 1917, en una compañía gubernamental de seguros contra
accidentes de trabajo hasta que la tuberculosis le obligó a dejarlo. Intentó reponerse junto al lago de Parda y
después en Meramo, hasta que en 1920 tuvo que internarse en el sanatorio de Kierling, cerca de Viena, donde
falleció el 3 de junio de 1924.
Contraviniendo su deseo de que sus manuscritos inéditos fuesen destruidos a su muerte, el escritor
austriaco Max Brod, su amigo y biógrafo, los publicó póstumamente. Entre esas obras se encuentran las tres
novelas por las que es más conocido: El proceso (1925), El castillo (1926), y América (1927). La fuerza de
su obra ha sido tan importante que el término kafkiano se aplica a situaciones sociales angustiosas o
grotescas, o a su tratamiento en la literatura. Sus tres hermanas morirían años después en el período nazi en
los campos de concentración alemanes.

RESUMEN DEL LIBRO

Una mañana, después de un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó transformado en un


monstruoso insecto. Tenía muchas patitas que se movían sin que él pueda controlarlas y todo indicaba que
no se trataba de un sueño: el reloj indicaba las seis y media y el tren salía a las cinco. No podía comprender
cómo pudo quedarse dormido si el despertador sonaba todos los días a las cuatro de la mañana, y tan fuerte
que hasta hacía vibrar los muebles. Pero no era momento de lamentarse, debía levantarse o perdería su
trabajo. Si bien había perdido el tren de las cinco podía alcanzar el de las siete si se daba prisa. Pero no era
posible salir de la cama, se balanceaba sobre su enorme caparazón y aun así no lograba llegar ni al borde. Su
mamá llamó a la puerta diciéndole que ya iban a ser las siete y preguntándole si le pasaba algo malo.
También llamó su padre y hasta escuchó la voz de su hermana Greta, pero intentó calmarlos diciéndoles
que no pasaba nada y que enseguida estaría con ellos. Pero no podía levantarse aunque lo intentaba. Quiso
rendirse, decir que estaba enfermo y descansar un día. Pero no era tan fácil, vendría su jefe a buscarlo y
traería a un médico; luego lo botarían de su empleo por perezoso. Y Gregorio no podía perder su trabajo en
ese momento, en cinco años podía ser, cuando termine de pagar la deuda de su padre, pero en ese momento
no, su familia lo necesitaba.
Miró una vez más el reloj: eran las siete, había perdido el segundo tren, definitivamente estaba en
problemas. En ese momento oyó que tocaban a la puerta y que alguien decía: “Buenos días, ¿está Gregorio
en casa?” Era la voz del gerente, ya no era tiempo de estar jugando o perdería su trabajo. Giró con todas sus
fuerzas y cayó de la cama a la alfombra. Sus patas se acomodaron perfectamente al piso y se acercó a la
puerta. Tocaron a la puerta, el gerente le increpó su actitud sospechando de él porque justamente el día
anterior debía hacer unas cobranzas y ese día no se presentó a trabajar. Gregorio, disgustado porque lo trataba
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así, sin ni siquiera valorar los años que había trabajado excelentemente para él, le responde que ya se
levantaría a trabajar.
Al otro lado de la puerta, el gerente y la familia de Gregorio no había escuchado palabras, sino sonidos
monstruosos, silbidos, gruñidos y resoplidos. Greta fue a buscar a un médico y la criada corrió a buscar a un
cerrajero para forzar la puerta y saber que estaba pasando dentro de esa habitación. Pero Gregorio logró abrir
la puerta antes. Usó su mandíbula sin dientes y se hizo bastante daño, pero giró la manija de la puerta. El
gerente cuando vio al insecto se quedó estático y mudo, la madre cayó desmayada y el padre amenazó a
Gregorio para que no se acerque. El único que mantuvo la calma fue el insecto.
Gregorio intentó decirles que no se preocuparan y que trabajaría el doble para compensar su tardanza,
pero nuevamente lo que oyeron todos no fueron palabras sino balbuceos monstruosos. El gerente huyó casi
a la carrera, Gregorio fue tras él pues temía perder su trabajo y como estaba apoyado en la puerta pudo pasar
su ancho caparazón de lado. Pero cuando quiso regresar a su habitación, no podía pasar por la estrecha puerta.
Su padre había salido a detenerlo pensando que atacaría al gerente, y con la rabia que sentía no se fijó que
Gregorio tenía el caparazón incrustado en el marco de la puerta y de un empujón lo envió al fondo del cuarto.
El caparazón se hirió y de las llagas salía un líquido verdoso.
El resto de ese día Gregorio lo pasó durmiendo. Cuando despertó encontró una bandeja con su alimento
preferido: leche, y en ella nadaban pedacitos de pan. Al instante supo que su hermana había puesto ahí la
comida. Se acercó, emocionado, a comer pero al primer sorbo sintió asco y se sorprendió pues nunca la leche
le había causado esa sensación. Intentó de nuevo, pero era imposible, asqueroso. Así que se arrinconó debajo
del sofá y pasó durmiendo y con hambre la primera noche de insecto.
En la mañana, su hermana entró al cuarto, y al ver que Gregorio no había comido, como adivinando sus
pensamientos, sacó el plato con leche y a cambio le trajo varios alimentos descompuestos: vegetales, restos
de comida, un queso mohoso; y dejó solo a Gregorio que sólo entonces pudo comer y esta vez también se
sorprendió pues lo que antes habría sido repulsivo para él, entonces era delicioso. Terminó y volvió a
esconderse bajo el sofá. Más tarde, Greta limpió todo mientras el insecto estaba escondido bajo el sofá, pero
la muchacha podía ver el bulto tenebroso debajo del mueble y aunque evitaba mirarlo, sentía su presencia y
eso incomodaba a ambos. Y aunque la única que se encargaba de cuidar a Gregorio era ella, la situación se
hizo cada vez más tensa: Greta abría de par en par las ventanas de la habitación cada vez que entraba para
que escape el hedor del insecto, pero eso mortificaba a Gregorio que habría preferido que las ventanas no
solo estén cerradas sino que también estén corridas las cortinas.
Una noche, Gregorio escuchó la conversación de su familia, las cuales ya no eran alegres ni joviales, casi
no se hablaban, todo había entrado en un estado de petrificación. La criada se había ido y habían contratado
otra bastante mayor. Y aunque solo Greta se encargaba de Gregorio, continuamente su madre declaraba su
intención de ver a su hijo y conocer su estado; pero su padre y su hija se lo impedían. Gregorio estaba de
acuerdo con ellos, no quería que su madre, ni su hermana pase malos momentos por su culpa. Así que, aunque
demoró cuatro horas, arrastró la sábana de su cama y la llevó bajo el sofá, donde se tapó con ella y evitaba
que su hermana se aterrorice cada vez que entraba a limpiar la habitación.
Por ese entonces, Gregorio había encontrado un pasatiempo: había descubierto que sus patas viscosas se
adherían a las paredes y que podía caminar por ellas, incluso podía pasear por el techo. Su hermana lo había
notado pues quedaban las huellas de sus patas. Se le ocurrió entonces que si su hermano quería pasear por
las paredes y por el techo, lo más sensato sería quitarle todos los obstáculos que pueda encontrar: los muebles,
el escritorio, la cama. En ese momento no tenía quién la ayude en la labor, y como la única en casa era la
madre, tuvo que pedírselo a ella. Gregorio se escondió bajo la sábana y las dos mujeres comenzaron la labor.
Sin embargo, él no quería que desalojen sus cosas, no quería sentirse un animal, no quería que le quiten lo
último que le deba una apariencia humana a su habitación. “Es ahora o nunca”, pensó, y salió de debajo de
la sábana y se apoyó sobre un cuadro, pegando su vientre viscoso al cristal del retrato.
Cuando volvió la madre al cuarto, vio al insecto pegado al vidrio y se desmayó por el espanto. Greta
intentó auxiliarla y le desabrochó la blusa para que pueda respirar mejor, mientras amenazaba al insecto con
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la mirada. Gregorio, asustado, se despegó como pudo del vidrio y huyó hacia el comedor y trepó por las
paredes y el techo. Pero su nerviosismo lo traicionó: se despegó del techo y cayó pesadamente sobre la mesa.
En ese momento llegó el padre del trabajo. Cuando vio la expresión de susto de su hija, lo adivinó todo.
El padre no quiso escuchar más, tiró la gorra sobre el sofá y empezó a perseguir al insecto. Gregorio huía,
pero pronto se dio cuenta que era preferible dejar de escapar y dirigirse al cuarto para demostrar que tenía la
intención de encerrarse por sí mismo. Pero el padre no entendió y empezó a arrojarle manzanas, una de las
cuales encajó en el caparazón del insecto, quien se cruzó con su madre que corría espantada para detener a
su esposo y pedirle llorando que por favor no mate a su hijo.
A partir de entonces, la relación con Gregorio cambió drásticamente. Todos en casa debieron buscar un
empleo: el padre era mensajero, la madre costurera y la hermana encontró trabajo en una tienda. Además
tuvieron que despedir a la criada y contrataron una asistenta que venía por unas horas para limpiar la casa.
Greta atendía a Gregorio con desdén: le arrojaba la comida y ya no limpiaba su cuarto, pronto abandonó su
cuidado y se lo encargaron a la asistenta, quien, a diferencia de todos, no le tenía el menor temor al insecto:
lo insultaba, le picaba el caparazón con la escoba y ponía todas las cosas de sobra en su cuarto. En poco
tiempo Gregorio tenía un estado deplorable: estaba cubierto de polvo, viviendo entre los desechos, con restos
de basura y comida adherida a su cuerpo y sin nadie que lo atienda de verdad.
Por esos días los padres decidieron recibir inquilinos en casa para tener un ingreso adicional. Recibieron
a tres amigos a los que trataban con demasiada sumisión (ni siquiera se sentaban en su sofá si los inquilinos
estaban cerca) pues nunca habían tenido huéspedes en casa y querían tratarlos de la mejor manera para que
no se vayan. Una noche, mientras cenaban, Greta tocó el violín en la cocina; los inquilinos se sintieron
conmovidos por la música y le pidieron que toque para ellos y que a cambio le darían una propina. La
muchacha lo hizo, el padre colocó el pentagrama y ella empezó a tocar.
Cuando Gregorio oyó la música, se sintió conmovido. Recordó que soñaba con ahorrar dinero para enviar
a su hermana al conservatorio y pensó que la música habría enternecido a todos tanto como a él así que se
atrevió a salir del cuarto y asomarse al comedor, ya que la asistente había olvidado cerrar la puerta. Uno de
los inquilinos vio al insecto, pero mantuvo la calma y preguntó si que era. El padre, espantado por el suceso,
en lugar de meter a Gregorio en su cuarto, empujó frenéticamente a los huéspedes al suyo sin darles una
explicación. Greta soltó el violín y corrió al cuarto de los huéspedes donde arregló las camas antes que ellos
ingresen. Entonces, cansados de tantos empujones, los inquilinos se detuvieron en seco y le dijeron que se
iban de su casa sin pagarle nada e iban a pedir indemnización. Los dos compañeros de este, asintieron con la
cabeza y se encerraron en su cuarto. El padre se dejó caer en el sillón, la madre y la hermana lloraban y
Gregorio, por la falta de fuerzas que le ocasionaba el hambre, no podía moverse de regreso a su cuarto. No
lograba entender como su buena intención se había convertido en una maldición para los demás. La hermana
gritó que quería deshacerse de él.
Justo se acercaba el insecto, pero Gregorio no iba hacia ella, sino que daba la vuelta para regresar a su
encierro. Estaba tan débil que demoró mucho en llegar, pero cuando cruzó el umbral, Greta cerró la puerta
violentamente y la aseguró con llave. Toda esa noche Gregorio la pasó despierto, convencido de que debía
morir. Cuando el reloj de la iglesia dio las tres de la madrugada, Gregorio encogió su cabeza y murió.
A la mañana siguiente fue la asistente la que notó la muerte del insecto. “Al fin estiró la pata”, le dijo a la
familia que no le prestó atención. Intentó explicarles lo que tenía planeado para el cadáver, pero tampoco fue
tomada en cuenta. Hasta que ella misma arrastró el cadáver con la escoba para que ellos lo vean.
El padre agradeció a Dios y en ese momento salieron los inquilinos, quienes pidieron el desayuno y fueron
sorprendidos por la asistente que les mostró el insecto muerto. El padre, enojado, se paró frente a ellos y los
botó duramente de su casa. También la criada salió muy enojada pues nadie tomaba atención a sus planes
sobre qué hacer con el insecto.
La familia se tomó el día libre de sus trabajos, sacaron sus cuentas y vieron que lo que ganaban entre los
tres les alcanzaba para vivir y hasta sobraba un poco para ahorrarlo, así que sintieron un alivio por la carga
que se les quitaba con la muerte de Gregorio. Decidieron salir, pasear, como hace meses no lo hacían; y,
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mientras viajaban en el tranvía, los padres notaban la belleza de Greta, que ya estaba en condiciones de tomar
un buen marido.
ANALISIS DE LA OBRA

*El texto de “La Metamorfosis” de Franz Kafka fue escrito en 1912, y publicado en 1915,
aproximadamente; durante su más fértil periodo de creación literaria. La obra se ubica dentro del género
narrativo, porque es el mismo autor el protagonista de la historia, y el que se encarga de narrarla.

*La historia comienza cuando Gregorio Samsa -un joven comerciante que era el único sustento económico
de su familia- una mañana despierta y se da con la sorpresa de que se había convertido en una extraña
criatura, una especie de cucaracha con rasgos de un escarabajo. Los personajes principales de la obra son
los siguientes:

PERSONAJE PRINCIPAL

*GREGORIO SAMSA: es el protagonista de la historia.

*PADRE DE GREDORIO: Un hombre retirado desde hace más de cinco años que detesta en lo que ha
transformado su hijo, transformación que lo pone de mal humor.

*MADRE DE GREGORIO: Una mujer, también retirada, que tiene un asma muy fuerte que le complica
mucho la vida. Ella aún quiere a su hijo, pero le da miedo su forma nueva. A pesar de la metamorfosis de su
hijo, ella quiere que se quede en su casa, porque le parece que sigue siendo su hijo.

*GRETA SAMSA: Es la hermana de Gregorio, ella tiene 17 años. Ella toma responsabilidad de las labores
domésticas después de que su familia no puede mantener a su empleada por falta de dinero. Ella es la única
que se atreve a entrar al cuarto de su hermano después de la metamorfosis. Al principio le atendía bien, pero
mientras el tiempo pasa su disponibilidad para atender a su hermano baja, y se va hartando de él. Luego se
da cuenta que le hace mal a su familia porque le parece imposible vivir con un bicho, y propone que la familia
se deshaga de él.

PERSONAJES SECUNDARIOS

 Jefe de Gregorio: El hombre para el que trabaja Gregorio, intentando lograr pagar las deudas de sus
padres. Cuando se da cuenta de que Gregorio no se presenta a trabajar, va a su casa, donde lo encuentra
transformado en un bicho.
 La asistente Era la segunda persona después de Greta que atendía a Gregorio, ella fue la que se dio
cuenta que Gregorio había fallecido.
 Ana: Era la mucama de la familia Samsa, una mañana Anna le dice a la madre de Gregorio que por
favor la despidiera, que no podía ni quería seguir trabajando ahí, y que no le contaría nada de lo que había
visto (en clara referencia al aspecto de Gregorio).
 Tres huéspedes: Debido a la necesidad de dinero de la familia tras la transformación de Gregorio,
deciden alquilar un cuarto a tres inquilinos. Son los tres de un carácter serio e inquisitivo.
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 El apoderado: Es otro personaje inquisitivo. Cuando comprueba que Gregorio no ha tomado el tren
que le debería llevar a otra ciudad a trabajar, acude a casa de este, entrando casi hasta su habitación sin ningún
tipo de respeto por su intimidad. Reprime a Gregorio llamándole irresponsable por no haber salido a trabajar
y le llama vago por el poco rendimiento que, según él, está teniendo. Cuando Gregorio sale de su habitación,
el apoderado se asusta y de una manera muy cómica sale disparado de la casa por las escaleras.

 Uno de los motivos que se han señalado como fundamentales en la obra del checo es el de la
humillación del hombre ante un poder autoritario y veleidoso que, con la relación jerárquica que establece,
lo somete y degrada. Esta autoridad se manifiesta en la obra de formas diversas. Por un lado, el sistema social
inclemente y autoritario se materializa en la figura del apoderado del almacén para el que trabaja Gregorio;
este personaje se presenta, por orden del jefe, en casa del protagonista apenas lo echan de menos. El jefe de
Gregorio es duro y exigente; sus compañeros, apenas unas figuras fugaces: los otros comerciantes con los
que tiene un trato de lo más superficial; el apoderado que viene a buscarlo, un impertinente que ni por un
momento siente compasión por Gregorio, al que aún todos creen simplemente algo enfermo, ni trata de
ayudar a un empleado que, por lo que sabemos, es un trabajador modélico. Cuando Gregorio se muestra en
su horripilante nuevo estado, el apoderado huye despavorido y ya nada volveremos a saber de él: si Gregorio
no está en condiciones de trabajar, entonces ya simplemente se esfuma para ellos: nadie pregunta por él,
nadie se interesa, nadie se ofrece a echar una mano a la familia en apuros.
La familia Samsa, a pesar de sufrir bajo el yugo autoritario de otros, no resulta menos clemente con el
personal que la sirve: si bien se muestra relativamente amable con la primera criada, despidiéndola cuando
ésta lo solicita con lágrimas en los ojos, no tiene sin embargo contemplación alguna con el personal sucesor,
al que trata con bastante desprecio. Del mismo modo, la madre, la hermana y el padre se muestran
ridículamente solícitos con los inquilinos que habrán de acoger en la casa, a los que tratan con indigno
servilismo.
Por otro lado, el padre de Gregorio se muestra en principio como una figura indolente que no siente ningún
reparo por engordar en su sofá mientras el hijo se desloma cada día por proporcionar a la familia una situación
económica favorable, lo cual incluye asumir las deudas contraídas con anterioridad por el padre, tras la
quiebra del negocio que regentaba.
Gregorio descubrirá que incluso estaba haciendo engrosar unos ahorros que sus padres habían empezado
a acumular, sin avisarlo y sin tener en cuenta, como él mismo dice que, con ese dinero, Gregorio podría
haberse librado antes de la carga de las deudas. Pero Gregorio no se queja y, humildemente, lo acepta. Poco
después veremos al padre vestido con su uniforme de botones dorados. Sigue mostrándose con rasgos
caricaturescos, con su panza y su obstinación en permanecer en la sala de estar a pesar del sueño, cada noche;
aunque, por otra parte, ese uniforme subraya la autoridad de que está investido como cabeza de familia. El
uniforme es de conserje, pero evoca otros uniformes de personas más poderosas que él y, sin embargo,
probablemente no muy distantes en cuanto a valores y actitudes ante la vida.
Algunos elementos más vendrán a ser simbólicos de la autoridad que se ejerce sobre el individuo, a lo
largo de la historia: las puertas con llave, por ejemplo, que Gregorio no posee la habilidad de abrir o cerrar,
dependiendo, una vez más, de la voluntad de los otros para moverse libremente.

 En la historia hemos encontrado muchas figuras retóricas, como citaremos a continuación:


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1 2

3 4

1
En esta imagen se puede reflejar el rostro humano de Gregorio Samsa y la figura del insecto en el que
luego se convirtió.
2 Es una imagen en la cual se encuentra el protagonista, en este caso ya convertido en insecto, acostado en

su habitación y su asistente llevándole su comida.


3 En esta imagen se puede visualizar un almuerzo, en el cual se encuentra el insecto y su familia, es decir,

sus padres y su hermana que lo miran de forma extraña y con desprecio.


4 Podemos percibir la mitad del rostro humano de Gregorio y la otra mitad convertido en insecto.
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5 6

 La “hipérbole” es una figura retórica que consiste en una alteración exagerada e intencional de la realidad
que se quiere representar. Tiene como finalidad conseguir una mayor expresividad. Las siguientes
hipérboles son fragmentos extraídos de la obra de Franz Kafka:
 -“… se despertó transformado en un monstruoso insecto.”
 -“… el despertador sonaba todos los días a las cuatro de la mañana, y tan fuerte que hasta hacía vibrar
los muebles.”
 -“… no había escuchado palabras, sino sonidos monstruosos, silbidos, gruñidos y resoplidos.”
 -“… evitaba que su hermana se aterrorice cada vez que entraba a limpiar la habitación.”
 -“… vio al insecto pegado al vidrio y se desmayó por el espanto.”
 -“… empujó frenéticamente a los huéspedes.”
 -“… esa cosa nos va a matar a todos.”

5 En esta representación se refleja la sombra de Samsa y el aspecto de sí mismo en su nueva apariencia.


6 En esta figura se puede distinguir el sufrimiento que le causa a Gregorio el rechazo de su familia hacia él.
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CONCLUSION

En la actualidad, después de 109 años de su muerte, sigue siendo un escritor que dejó enigmas sin responder
en sus manuscritos. Además nos dejó a través de sus obras distintas reflexiones a situaciones y sentimientos
humanos como la existencia sin satisfacción, la realidad de la institución familiar, los miedos y temores ante
la propia vida y todos sus componentes, el miedo a la soledad pero al mismo tiempo la necesidad de la misma,
la inseguridad vital, etc. Fue un escritor que nos invitó a cuestionarnos sobre la sociedad en la que vivimos,
pero que lastimosamente vio la gloria después de la muerte.

Lo podemos relacionar con nuestra vida cotidiana, uno de los casos sería, que al ser adolescentes a veces
llega un momento de esa etapa en la que nos sentimos excluidos por el resto de la sociedad y hacemos todo
lo posible por cambiar nuestro aspecto y apariencia para poder ser aceptados por un grupo social. Un ejemplo
de ello sería, que un joven intente ser parte de un grupo aparentando ser como ellos, por más que no sea esa
su manera de ser para que lo integren a su ámbito.
También se podría relacionar en el ámbito familiar, cuando los padres están muy ocupados con sus
trabajos y ocupaciones, que no le dedican el tiempo necesario a sus hijos, y de esta manera, ellos se sienten
un poco solitarios y aislados.
Estos son algunos de los ejemplos de la actualidad que se pueden relacionar con la obra literaria “La
Metamorfosis” de Franz Kazka.
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BIBLIOGRAFIA

 Diccionario de la Real Academia Española.

 Página de Internet: www.wikipedia.com

 Página de Internet: www.taringa.com

 Google imágenes
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ANEXOS