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La oratoria

La oratoria es el conjunto de principios y técnicas que permiten expresarnos con claridad, desenvoltura
y sin desconfianzas ante un público, con la propósito de narrar un determinado mensaje.

Según la Real Academia Española: la oratoria es el Habilidad de hablar con elocuencia, de deleitar,
convencer y conmover por medio de la palabra.

Se llama oratoria al arte de hablar con elocuencia. La oratoria también es un género literario formado
por el discurso, la disertación, el sermón, el panegírico, entre otras varias.

Este segundo sentido más amplio se aplica a todos los procesos literarios que están planteados con la
intención persuasiva, tales como la conferencia, la charla o las exposiciones. Esta finalidad de persuadir
al receptor es la que diferencia la oratoria de otros procesos comunicativos orales. Asimismo la
finalidad de la didáctica es enseñar y la de la poética deleitar, lo que procura la oratoria es convencer de
algo. La persuasión consiste en que con las razones que uno expresa oralmente se induce, mueve u
obliga a otro a creer o hacer una cosa. Ahora bien, no es su única finalidad. La intención de la oratoria
pública puede marchar desde transmitir información a motivar a la gente para que actúe, o
sencillamente relatar una historia.

Los buenos oradores deberían ser capaces de modificar las emociones de sus espectadores y no sólo
informarlos.
La oratoria puede ser una eficaz herramienta que se utiliza para propósitos tales como la información,
persuasión, motivación, influencia, traducción o simple entretenimiento.

Es decir es uno de los elementos básicos en la unión de criterios, y la comprensión y el estímulo de


multitudes.
Su intrínseca facultad de la oratoria, está inmerso en cada ser humano, aflorarlo y desarrollarlo es una
de las metas de las personas que buscan un bienestar. Al decir bienestar, no deseamos que se entienda
como un bienestar propio y egoísta, por el contrario ha de entenderse, como la búsqueda de un real
bienestar colectivo y mancomunado, velando los intereses de los valores trascendentes de una sociedad
y no simplemente aquellos que constituyen valores suntuosos y superfluos, de bienes materiales.

La oratoria, muy bien encaminada, por parte del poseedor, se beneficiará de grandes satisfacciones para
su realización. La vida tendrá un nuevo sentido si lo conjuga con lo excelso de la existencia. Es así, que
en la edad contemporánea, se ha dado mayor soltura al aprendizaje de la oratoria, ya se nos es común
apreciar, hoy en día, las infinitas invitaciones a cursos de enseñanza mediante folletos, impulsados por
grupos culturales.

Este factor de soltura, y de nuevas opciones, otorgan mayor desarrollo al mismo. Han quedado
olvidadas y en buenas horas, aquellas costumbres de las épocas pasadas, que era requisito fundamental
dominar los gestos pintorescos, la modulación esterilizada, las posiciones acomodadas, las miradas
precisas, etc. Los cuales, el daño que realizaban eran muchas veces tremendas para el orador, quien se
preocupaba más en los factores externos de visualización, olvidando los internos que nacen del corazón
del verdadero orador. Estos factores internos deben ser primero cultivados, los restantes vendrán de
añadidura. Si un orador, debe demostrar sinceridad, antes bien debe ser sincero consigo mismo y con
los demás.
Historia de La Oratoria

La oratoria nació en Sicilia y se desarrolló fundamentalmente en Grecia, donde fue considerada un


instrumento para alcanzar prestigio y poder político. Había unos profesionales llamados logógrafos que
se encargaban de redactar discursos para los tribunales.

El más famoso de estos logógrafos fue Lisias. Sin embargo, Sócrates creó una afamada escuela de
oratoria en Atenas que tenía un concepto más amplio y patriótico de la misión del orador, que debía ser
un hombre instruido y movido por altos ideales éticos a fin de garantizar el progreso del estado. En este
tipo de oratoria llegó a considerarse el mejor en su arte a Demóstenes. De Grecia la oratoria pasó a la
República Romana, donde Marco Tulio Cicerón lo perfeccionó. Sus discursos y tratados de oratoria
nos han llegado casi completos. Durante el imperio, sin embargo, la oratoria entró en crisis habida
cuenta de su poca utilidad política en un entorno dominado por el emperador, aunque todavía se
encontraron grandes expertos en ese arte como Marco Fabio Quintiliano; los doce libros de su
Institutio oratoria se consideran la cumbre en cuanto a la teoría del género. Sin embargo, como ha
demostrado Ernst Robert Curtius en su Literatura europea y Edad Media, la Oratoria influyó en el
campo de la poesía y la literatura pasándole parte de sus recursos expresivos y retorizándola en exceso.

Reseña Histórica de la Oratoria

Muchos tratados sobre oratoria y/o retórica que datan de los tiempos alboréales de los griegos cobran
actual vigencia en nuestra globalizada sociedad; evidentemente, a ellos se suman las contribuciones de
los romanos continuadores del ostentación cultural de los helenos, de aquellos tiempos nos han llegado
importantes tratados sobre oratoria: los de Aristóteles; Arte retórica, los de Cicerón; “De la invención”,
“Del Orador” y “De la Perfección Oratoria”, y el de Quintiliano; “Instituciones oratorias”.
QUINTILIANO (c. 35-c. 95)

“Institutio Oratoria” constituyen su obra más afamada. En ellos trata de los métodos, fundamentos y
técnicas de la enseñanza y de la oratoria. Pero, al margen de la grandeza oratoria de estas dos
civilizaciones clásicas griega y latina podemos decir también, que nuestro país tiene un rico pasado en
lo que a la práctica oratoria se refiere. Desde épocas preincaicas, según cronistas e historiadores, se hizo
uso activo de la expresión oral en el territorio de nuestro país. No sólo para transmitir ideas o
pensamientos, sino para preservar la propia “historia” de los pueblos del Tahuantinsuyo; en algunos
casos, a través de los amautas y en otros, por medio de los quipucamayocs.
La expresión oral en una sociedad ágrafa sin escritura se convertía más que un arte en una imperiosa
necesidad para preservar el pasado, la cultura, los conocimientos y la tecnología. A través de la
transmisión oral, de generación en generación, se comunicaban infaliblemente mitos, leyendas y
tradiciones para su perpetuación y difusión. Sino, no nos explicamos como un pueblo sin escritura pudo
conquistar gran parte del territorio americano y apoderarse culturalmente sobre él. Evidentemente la
oratoria de esos tiempos era diferente a la usada hoy.

En el tiempo de la “Conquista” la retórica hispánica se orientó principalmente a insuflar valor a las


huestes invasoras para que pudieran enfrentar con valor al más colosal de los ejércitos americanos. Las
palabras de Pizarro, exhortando a sus hombres en la Isla del Gallo -para que no lo abandonaran-
constituyen quizás, uno de los discursos más antiguos pronunciados por estas latitudes. Asimismo, los
discursos de los funcionarios de la Corona exhortando a los antiguos peruanos –quechuahablantes- a
someterse al Rey de España, constituían discursos formales que prologaban, muchas veces, cruentas
incursiones genocidas.

En la época de la Colonia, luego de la “Conquista”, surge lo que bien podríamos llamar “primeros
oradores profesionales”. Su labor más característica era la de componer extravagantes y rimbombantes
discursos para saludar la llegada de un nuevo virrey. El pueblo entero, con los oradores a la cabeza,
partía hacía el Callao para escuchar la disertación que, por turnos, hacían estos señores. Eran piezas de
retórica apologística, plagadas de elogios que hacían a un personaje que ni siquiera conocían

Durante la gesta emancipadora, los “peruanos”, es decir de aquellos que se identificaban con la tierra
donde habían nacido -y ya no con la metrópoli española- iniciaron jornadas independentistas para
liberarse del yugo español. Estos precursores e ideólogos de la independencia se valieron tanto de sus
escritos como de sus encendidos discursos, para inflamar la vena política y crear ese sentimiento de
rebeldía y nacionalismo que permitió, años después, la independencia nacional.
Durante las luchas por la independencia, los caudillos militares supieron inflamar de valor a sus huestes
con bizarros discursos militares, inculcando a través de sus palabras el amor a la patria americana y el
valor y coraje para desligarse de la metrópoli española. Aun hoy se escuchan en nuestros oídos, las
palabras vibrantes del Generalísimo Don José de San Martín al exclamar, en el más famoso de todos sus
discursos: “¡El Perú es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y de la causa que
Dios defiende...!” ¡Viva la patria! ¡Viva el Perú.

Con el advenimiento de la República, la oratoria se convierte en instrumento aglutinador y forjador de


la identidad nacional. Como medio de trasmitir ideas, pensamientos y doctrinas, comienza a ser
utilizado por los primeros presidentes del Perú; Manuel Pardo, Nicolás de Pierola y Augusto Leguía y
por supuesto por los políticos más destacados; con su verbo radical y sus nuevas doctrinas filosóficas,
pretenden crear conciencia para la creación de un nuevo Perú. Entre ellos tenemos a González Prada y a
Haya de la Torre.

En épocas contemporáneas resaltan las figuras del arquitecto Fernando Belaunde Ferry -un orador
inspirado que a decir de muchos, “leía” sin texto- sus palabras utilizadas con propiedad, eran un
llamado constante a la defensa de los valores democráticos. Destaca también la figura de Alan García
Pérez -aprista que recordaba los viejos tiempos de don Víctor Raúl Haya de la Torre- dueño de una
oratoria torrencial y apasionada que muchas veces caía con facilidad, en la demagogia y el dramatismo
oratorio.

De Alberto Fujimori Fujimori –penúltimo presidente- se puede decir que fué una persona carente de
dotes oratorios, pero que este detalle parecía no importarle porque “otros” eran sus métodos para
“convencer” a sus oyentes. En la actualidad tenemos a un Alejandro Toledo Manrique, que a decir de
muchos es un destructor de las normas del buen hablar; sus alocuciones son una mezcolanza de español
e inglés mal hablados y fuera de cualquier contexto lingüístico, a decir de sus críticos prima en él una
predilección irrefrenable hacia la mitomanía.

Importancia de la oratoria.
En año el 450 a. C. el pensador ateniense Pericles acuñó magistralmente la frase "El que sabe pensar pero no sabe
expresar lo que piensa, está en el mismo nivel del que no sabe pensar" , frase inmortal que hoy cobra alarmante vigencia
pues al verificar las estadísticas, comprobamos que en nuestro medio, son escasas las personas que tienen la habilidad
de hablar con efectividad y firmeza, a fin de transmitir sus pensamientos e impresiones sin que el miedo les paralice el
cuerpo, cuando están frente a un público numeroso y variado.

En nuestra condición de instructores de oratoria, podemos asegurar que hablar en público no es algo imposible o
inalcanzable, la facultad elocutiva requiere como cualquier otra facultad del hombre, cultivo y educación. Tengamos
presente que una persona que no sepa expresarse correctamente ante los demás, esta condenada a fracasar y a ser
relegada a un plano inferior, en cambio los que si dominan el arte de la elocuencia están destinados a sobresalir y a
triunfar en todas las esferas de su vida.

Es importante recordar que el hombre es el único ser viviente que habla y que la palabra es uno de los dones más
extraordinarios que posee, éste le permite manifestar la prodigiosa riqueza de su alma y establecer relación con sus
semejantes. Por ello, llama la atención que en los centros escolares y de educación superior no se ponga especial
atención en la enseñanza de la expresión oral. Se nos enseña a leer y a escribir pero nunca se nos enseña a “hablar” y
mucho menos a hacerlo en público y con las técnicas apropiadas.

El arte de la palabra oral se ha constituido paulatinamente y a través de los siglos en un patrimonio cultural sin dueños ni
formulas mágicas, de tal forma que ha sido conceptualizada acertadamente como “el arte de hablar en público” toda vez
que el orador es un artista que combina armoniosamente; ademanes, gestos, expresión verbal y corporal, encausando
todo ello a cumplir cabalmente los fines que ella conlleva, es decir; persuadir, educar, conmover y agradar.

El futuro de la oratoria

Vemos como a nivel nacional e internacional los viejos tratados de oratoria, griega y romana cobran
inusitada vigencia para ser aplicados casi con desesperación por millones de personas que pugnan por
dominar con eficacia el arte de expresarse con claridad y facilidad ante un público numeroso y variado.
Por supuesto, dichos textos son modernizados y adaptados a las necesidades del hombre del siglo XXI
de tal modo que el interesado pueda resaltar su personalidad y convertirse en líder del llamado Tercer
Milenio.
Demóstenes Uno de los grandes oradores de la antigua Grecia, pronunció convincentes discursos
contra los reyes macedonios a los que consideraba una amenaza para la libertad de los griegos. Aquí
aparece declamando en una playa.

Tipos de oratoria

1 Oratoria Social Denominada también oratoria sentimental, ceremonial o augural. Es la que tiene
por ámbito propio, las múltiples ceremonias en las que le toca participar al ser humano en general;
sean estas en el hogar, comunidad o a nivel institucional, académico o laboral.
2 Oratoria Pedagógica Es el arte de transmitir conocimientos y cultura general a través de la
palabra hablada. Denominada también didáctica o académica. Su objeto específico es enseñar, informar
o transmitir conocimientos. Utilizada por los profesores, catedráticos y educadores.
3 Oratoria forense: Esta tiene lugar en el ejercicio de la ciencia jurídica. Se le conoce también
como Oratoria Judicial y es utilizada en exclusiva, en el ámbito de la jurisprudencia para exponer
con claridad y precisión los informes orales de jueces, fiscales y abogados.
4 Oratoria Política: Busca exponer o debatir todas las cuestiones relacionadas con el gobierno de
la actividad pública, pero partiendo de los principios e ideas políticas que ostenta el orador. Es
utilizada en épocas electorales para persuadir y convencer a los votantes.
5 Oratoria Religiosa: Llamada "homilía" u oratoria "sacra”. Es el arte de elaborar y disertar
sermones a partir de la palabra de Dios, plasmada en la Biblia u otros libros religiosos. Trata sobre
asuntos de fe y religión. Usada por los predicadores, curas, pastores y misioneros.
6 Oratoria Militar: Está abocada al ámbito castrense (Fuerzas Armada y Fuerzas Policiales.)
tiene por objeto instruir la defensa y el amor por la patria y estimular las virtudes heroicas en los
soldados. Los discursos en este tipo de oratoria son casi siempre leídos, pocas veces son
espontáneos.
7 Oratoria Artística: El objetivo es producir placer estético. Involucra crear belleza con la voz,
de modo que regocije el espíritu de los oyentes. Es usado por cantantes y artistas: teatrales, cineastas
y televisivos. Asimismo lo utilizan los animadores, maestros de ceremonia y locutores radiales.
8 Oratoria Empresarial: Denominada "Management Speaking"; es empleada por los hombres
de negocios; empresarios, gerentes, vendedores y relacionistas públicos. Su esencia lo constituyen
las relaciones humanas y la persuasión, para lograr el cumplimiento de los fines y objetivos
corporativos.

Características de la oratoria

Acción oratoria No solo consiste simplemente en hablar, puesto que el acto de habla, la mayor parte de
las veces, se produce entre un emisor (individual) y un receptor que, por lo general también es
individual: es una relación entre un yo y un tú.

Al contrario la acción oratoria se realiza siempre, entre un emisor individual, un yo, y un receptor
colectivo, ustedes: se trata de un nítido acto sociocolectivo. Así como un maestro tiene que conocer los
modos más eficaces de educar a sus alumnos, lo que significa manejar de manera profesional métodos
que tienen un carácter histórico y científico, el orador tiene que dominar técnicas que, también
adquiridas en un proceso histórico, garantizan la eficacia de la palabra oratoria. Al respecto, Georg
Klaus, destacado investigador de la comunicación oratoria, ha señalado el poder de los símbolos
políticos, en especial de los símbolos políticos lingüísticos como un poder histórico, con el que tiene
que contar todo agitador y propagandista.

Aspectos oratorios Es hablar con orden, con claridad, con entusiasmo, con persuasión, con eficacia, no
es un lujo sino una necesidad. El 90% de la vida de relación consiste en escuchar o hablar; solo el 10%
en leer o escribir. Si la imagen que se quiere dar de sí mismo es la de una persona que sabe a dónde va,
que tiene una actitud positiva hacia la vida, ideas dinámicas y don de gente, el lenguaje es el principal
instrumento que deberá utilizar para transmitir esa imagen a quienes le rodean.

Así mismo otro aspecto importante de la oratoria es el saber hablar para ser escuchado. Lo notable es
que el hecho de tener que hablar ante extraños, o en una simple reunión de trabajo, no parece ser una
tarea sencilla, a la que la mayoría de las personas considere fácil.

En la oratoria, el emisor es estable: normalmente el orador habla, con una cierta extensión, hasta
terminar a menos que lo interrumpan, lo cual es poco común y, por lo demás incorrecto. El receptor de
un discurso también se comunica, incluso mientras el orador se expresa, y lo hace de diferentes
maneras. El público expresa su interés de muchas maneras mientras un orador pronuncia un discurso:
siempre es posible para el orador darse cuenta de cómo se reciben sus palabras: el silencio del público
es un aspecto a considerar y puede indicar, según el tipo de auditorio:

Un interés sostenido y reflexivo Disociación, rechazo e, incluso hostilidad Las señales y la postura del
auditorio pueden servir, también de índice acerca de la actitud de los receptores. Un público donde hay
muchas personas recostadas excesivamente en sus sillas, es una mala señal. No es buen síntoma un
auditorio inmóvil por completo, sin ningún movimiento, sin cambios de expresión en el rostro según se
vayan exponiendo las ideas. La distribución del público en el espacio en el cual se pronuncia el
discurso. Puede producirse un intercambio con el auditorio, luego de concluido el discurso, entonces el
público, con sus preguntas y opiniones, deja ver su grado de interés. La intensidad de los aplausos luego
de la despedida del discurso deja ver qué clase de acogida ha tenido el mensaje; finalmente lo más
importante, el auditorio siempre da una respuesta, incluso en las diferentes clases de discurso.

Direcciones
Es necesario, ante todo, establecer una distinción importante en el conjunto general de la oratoria.
Existe una diferencia entre disertación y discurso.
Disertación:
Es una comunicación oral, sobre un tema específico, que pronuncia un especialista para un auditorio
formado por personas que, en algún grado, son también especialistas. En la disertación, el componente
lógico es fundamental. Así, por ejemplo, una disertación típica es un ejercicio de graduación, en que e
estudiante que va a graduarse expone una investigación profesional, generalmente llamada examen de
tesis de licenciatura trabajo de diploma, tesis de maestría o de doctorado, ante un grupo de profesores o
profesionales de este tema que el estudiante ha investigado. Es asimismo, disertación una conferencia
magistral que dicta un profesor ante un grupo de colegas o de estudiantes.
Discurso: en el idioma español puede ser denominado como arenga, alocución, alegato, panegírico,
peroración, apología, filípica, inventiva, apóstrofe, prédica. Tiene características que lo diferencian
claramente de la disertación. Ante todo, el discurso no lo pronuncia un especialista en una materia dada,
sino un orador. Por otra parte, tiene un componente lógico muy fuerte, pero este, en ciertas
circunstancias se ve acompañado por otro: el componente estético artístico.
Estilos
Pueden distinguirse tres estilos fundamentales en la oratoria de todos los tiempos.
Estilo Ático o Humilde: es el que se observa en un discurso que se caracteriza por una gran corrección
de lenguaje, y al mismo tiempo, por una expresión muy sobria, sin grandes lujos formales, ni imágenes
poéticas, ni giros, ni ironías, ni metáforas en general. Lo que le importa al orador sobre todas las cosas,
es la claridad conceptual, y es por eso que evita el lujo y el adorno de su expresión.
Estilo Rodio o Médium: se caracteriza por la suavidad del tono, por una belleza armónica del discurso.
Aquí se atiende mucho a la claridad conceptual, como en el estilo ático, pero no se evita por completo
el lucimiento de la expresión: pueden aparecer moderadamente metáforas, muestras de ingenio y otros
recursos.
Estilo Asiánico o Vehemens: es amplio, copioso, tiende a la ornamentación, a la brillantez de
expresión; puede incluso ser punzante, apasionado y ardiente, tiende a conmover al auditorio, a
impactarlo emocionalmente, se caracteriza por ser frondoso, imaginativo y espectacular.
Se puede decir que la oratoria es una de las vías más usadas a la hora de comunicarnos entre sí los seres
humanos, que la misma está regida por acciones, aspectos, direcciones y estilos, lo que lo identifica
como una de las vías más organizadas en la comunicación humana.
http://www.ecured.cu/index.php/Oratoria

Importancia y fines de la oratoria

Importancia de la oratoria.

En año el 450 a. C. el pensador ateniense Pericles acuñó magistralmente la frase "El que sabe pensar
pero no sabe expresar lo que piensa, está en el mismo nivel del que no sabe pensar" , frase inmortal que
hoy cobra alarmante vigencia pues al verificar las estadísticas, comprobamos que en nuestro medio, son
escasas las personas que tienen la habilidad de hablar con efectividad y firmeza, a fin de transmitir sus
pensamientos e impresiones sin que el miedo les paralice el cuerpo, cuando están frente a un público
numeroso y variado.

En nuestra condición de instructores de oratoria, podemos asegurar que hablar en público no es algo
imposible o inalcanzable, la facultad elocutiva requiere como cualquier otra facultad del hombre,
cultivo y educación. Tengamos presente que una persona que no sepa expresarse correctamente ante los
demás, esta condenada a fracasar y a ser relegada a un plano inferior, en cambio los que si dominan el
arte de la elocuencia están destinados a sobresalir y a triunfar en todas las esferas de su vida.

Es importante recordar que el hombre es el único ser viviente que habla y que la palabra es uno de los
dones más extraordinarios que posee, éste le permite manifestar la prodigiosa riqueza de su alma y
establecer relación con sus semejantes. Por ello, llama la atención que en los centros escolares y de
educación superior no se ponga especial atención en la enseñanza de la expresión oral. Se nos enseña a
leer y a escribir pero nunca se nos enseña a “hablar” y mucho menos a hacerlo en público y con las
técnicas apropiadas.

El arte de la palabra oral se ha constituido paulatinamente y a través de los siglos en un patrimonio


cultural sin dueños ni formulas mágicas, de tal forma que ha sido conceptualizada acertadamente como
“el arte de hablar en público” toda vez que el orador es un artista que combina armoniosamente;
ademanes, gestos, expresión verbal y corporal, encausando todo ello a cumplir cabalmente los fines que
ella conlleva, es decir; persuadir, educar, conmover y agradar.

Los fines de la oratoria

Es importante precisar que la oratoria, como toda ciencia o arte, tiene una serie de propósitos que
anhela alcanzar a través de su práctica efectiva. Estos propósitos que también podemos llamar fines,
han sido materia de debate desde los tiempos antiguos. Rememorar la diversidad de opiniones en torno
a los fines de la oratoria, sería caer en una bizantina y fatigosa enumeración.

La divergencia de opinión suele tener sus orígenes en el tiempo y en el espacio geográfico en el que le
toca desarrollarse. En esencia cuatro son los fines de la oratoria:

1. Persuadir

Implica convencer a otras personas de que nuestras opiniones e ideas son las correctas y moverlas a la
acción de acuerdo con ellas. Involucra también la motivación para que otros realicen lo que en el fondo
muchas veces no quieren hacer. Es el caso del vendedor que busca por medio de la persuasión que los
clientes se sientan motivados a comprar sus productos o servicios. La persuasión se orienta a la
voluntad de los receptores, por ello podemos decir que “es la actividad de convencer a nuestros
semejantes para que tomen una decisión o hagan una acción determinada”.

2. Enseñar

Comprende la acción de transmitir, a alumnos o discípulos, conocimientos y cultura general a través de


la palabra hablada. Esta transmisión pedagógica se realiza en sesiones académicas, debates o incluso, en
una plática común. Aquí la oratoria se orienta a la inteligencia de los receptores, su propósito es
comunicar no sólo las noticias cotidianas sino, va más allá; transferir conocimientos de todo tipo por
medio de un emisor y/o profesor, ya sea de manera formal; en los centros de enseñanza de diferentes
niveles o, ya sea de manera informal; esto es en el hogar, la calle o la comunidad.

Oratoria Pedagógica En la foto anterior, los alumnos de una clase - en una escuela de enseñanza
primaria- levantan la mano para responder a una pregunta de la profesora.

3. Conmover

Involucra provocar por intermedio de la oratoria, determinados sentimientos, pasiones y emociones en


el espíritu de las personas que escuchan nuestras palabras. El ser humano en la vida diaria llora, ríe, se
asusta, se encoleriza etc. Es decir, experimenta emociones. Estas emociones también las puede crear un
orador a través de sus palabras siempre y cuando estas lleguen a la fibra interna del público oyente. Si
logramos conmover a nuestro público podemos cautivarlo y comunicarle satisfactoriamente nuestros
sentimientos.

4. Agradar

Agradar es crear belleza con la palabra hablada; es decir, producir en el alma ajena un sentimiento de
placer con fines determinados. La oratoria como entretenimiento se orienta al campo del sentimiento.
Por eso, cuando leemos un libro de chistes o espectamos un programa humorístico, sentimos que
perdemos todo contacto con la realidad, reímos y nos alegramos. Cuando escuchamos a un cantante, su
voz; o nos agrada o nos desagrada, lo mismo ocurre con un conductor radial al momento de hablarnos
románticamente con su voz impostada.

Cualidades del Orador

Sean cuales fueran las tareas específicas que el orador deba realizar en una disertación y aunque
muchas de ellas puedan parecer mecánicas o rutinarias, no puede pasarse por alto la importancia de la
posición que ocupa como comunicador social y/o líder de opinión. Por ello, en el orador no sólo se
valora la aptitud para el desempeño de las funciones como expositor sino también la idoneidad a través
de una serie de cualidades que a nuestro entender debe poseer un orador de éxito y que a continuación
presentamos.

1° Cualidades Físicas: Estas cualidades tienen que ver con la apariencia personal del orador, no
involucra que sea hermoso o de físico impresionante. Implica el cumplimiento de una serie de pautas
sencillas que le permitan resaltar su personalidad, de tal forma que constituya un conjunto armonioso y
estético ante los ojos de los demás.

2 El aseo personal Es la limpieza, cuidado, compostura y buena disposición de nuestro cuerpo. Ello
transmite una agradable impresión a través del sentido visual y olfativo. El acicalamiento en nuestro
peinado, maquillaje y perfume permiten un buen acercamiento de los oyentes hacía nosotros. El no
bañarse o no cepillarse los dientes, a la larga van produciendo un hedor insoportable o un aliento nada
agradable que pondrá una barrera entre nosotros y las personas con las que tratamos. Es recomendable
el baño diario, el cambio de ropas con la misma frecuencia, el corte de uñas y de cabello en forma
periódica.

3 El vestido Es la cubierta que nos ponemos en el cuerpo para abrigo o adorno. Involucra el conjunto
de piezas que sirven para cubrir nuestro cuerpo, pueden ser formales o informales según la ocasión en
la que tengamos que utilizarlo. Constituye la prenda exterior completa de una persona y en el caso de
los oradores constituye su uniforme de trabajo; esta vestimenta debe ser la adecuada para cada reunión
oratoria debiendo primar los principios de elegancia, limpieza y una correcta combinación de prendas
y/o colores. Recordemos que el vestido resalta nuestra personalidad, formalidad y pulcritud.

4 La actitud mental positiva Es la condición subjetiva de nuestra mente; ésta nos permite tener una
actitud mental positiva que nos impulsa a realizar lo anhelado o en su defecto, una actitud mental
negativa que sólo apunta a buscar excusas para no realizar lo deseado.
Estas actitudes tienen que ver, principalmente, con nuestros pensamientos ya que nuestras acciones son
el reflejo de ellos. Por ello, todo orador debe estar imbuido de actitud mental positiva para realizar sus
exposiciones con entusiasmo y mucho optimismo; ello se logra a través de la autosugestión y del
correcto uso de las técnicas de respiración y de relajamiento.

5 Gozar de buena salud física Un orador con dolor de muela, dolor de cabeza o fuerte dolor de
vientre, no podrá realizar con eficacia sus exposiciones, el dolor lacerante lo pondrá de mal humor o lo
indispondrá para sus tareas. Lo recomendable es que periódicamente se acuda al médico para un
chequeo general y evitar desagradables sorpresas. La labor un tanto estresante, conlleva a padecer de
una serie de dolencias que al no ser atendidas o al ser mal curadas, pueden convertirse en crónicas y
mortales. Se debe combinar una buena dieta con ejercicios matutinos para evitar el sedentarismo y las
enfermedades psicosomáticas.

6 Gozar de buena salud psíquica La mente también se enferma y puede producir lamentables estados
de distorsión de la personalidad; paranoia, esquizofrenia y aún, psicopatía. Lógicamente una persona
con desbarajustes mentales no podrá realizar a satisfacción su labor como orador, casi siempre tendrá
problemas con sus superiores, compañeros de trabajo y más aún, con el público oyente. Una visita al
psicólogo o psiquiatra es recomendable, pues a diferencia de las enfermedades físicas estas no se
manifiestan pasivamente, sino a través de un accionar desequilibrado que perjudica el buen desempeño
del orador.

2° Cualidades Intelectuales Estas cualidades están relacionadas con la facultad para conocer,
comprender y razonar; implican un conjunto de características inherentes que todo orador debe
desarrollar y utilizar con eficacia. Estas cualidades propias de la actividad mental, están al alcance de
todos y sólo requieren de decisión para aplicarlas.

1 Memoria El poder recordar nombres, rostros, situaciones y la ubicación exacta de documentos o


cosas, constituye un requisito indispensable en la labor del orador, ello le permite evocar con facilidad,
información que se necesita en lo inmediato. El llamar a las personas por su nombre, luego de haberlos
reconocido, constituye una muestra de especial deferencia hacia el público con el que tratamos.
Recordar la ubicación de documentos y cosas, nos permite realizar las labores con mayor rapidez. La
memoria se ejercita a través de la observación minuciosa, la retención y la evocación.

2 Imaginación Consiste en la facultad de reproducir mentalmente objetos ausentes; de crear y


combinar imágenes mentales de algo no percibido antes o inexistente. El término imaginación, incluye
dos características básicas: la renovación o "reexperimentación" de lo ya vivido (memoria), y la
creación de imágenes mentales que antes no existían (imaginación). Los psicólogos distinguen entre
imaginación pasiva, que recupera imágenes previamente percibidas por los sentidos y la imaginación
activa, constructiva o creativa, mediante la cual la mente produce imágenes de sucesos o de objetos
poco o nada relacionados.

3. Sensibilidad Es la facultad de sentir física o moralmente los sentimientos de alegría, pena, dolor,
compasión y ternura. Es una cualidad propia de los seres humanos, pero no por ello todos los tienen
desarrollados en la misma medida. Existen algunos oradores que parecieran insensibles al dolor ajeno,
dan la impresión de no interesarles para nada los sentimientos de sus congéneres.
A la larga, estas personas se hacen odiar y son publicamente vilipendiadas. En cambio, un orador que
demuestre sensibilidad en su trato y en sus acciones se ganará el cariño y estima de las personas con las
que trata.

4. Iniciativa Es el ideal que nos mueve a realizar algo por voluntad propia sin que nadie nos lo diga,
ordene o motive. Involucra la acción de adelantarse a los demás en hablar u obrar, es una cualidad
personal que inclina a las personas a realizar acciones para alcanzar una ventaja competitiva. En la
mente de todo orador debe estar presente siempre la frase: «la iniciativa es del interesado», si
anhelamos lograr un objetivo, no podemos confiar sólo en la voluntad divina o en la buena voluntad de
las personas; sino que, como interesados, debemos intervenir directamente para su concretización.

3° Cualidades Morales
La moral está relacionada a las costumbres y a las normas de conducta de una determinada sociedad.
Por extensión, podemos decir que es el conjunto de normas de comportamiento que debe cumplir un
orador, para que exista congruencia entre lo que predica y hace, en el ejercicio de su labor profesional.
1. Honradez: Es una cualidad que involucra un proceder recto y honesto de parte de un orador.
Actuar con honestidad significa, no apartarnos de los cánones morales establecidos por la
profesión ya que muchas veces suelen presentársenos oportunidades o propuestas nada decentes,
que bien podríamos aprovechar en beneficio nuestro. La falta de honradez significa una falta
moral hacia nuestra profesión y el desprestigio para nuestra persona. Un orador que no sea
honrado, poco tiempo durará en su trabajo, pues las exigencias de su labor demandan de él, un
proceder recto y honesto.

2. Puntualidad Es la cualidad de hacer las cosas con prontitud, diligencia y a su debido tiempo. Es
ser exactos en hacer las cosas a su tiempo y de llegar a los sitios convenidos en la hora
establecida. Napoleón Bonaparte solía decir: la hora es la hora... cinco minutos antes de la hora,
no es la hora... cinco minutos después de la hora tampoco es la hora. y concluía diciendo: puedo
perder una batalla pero nunca un minuto; las batallas se recuperan, el tiempo jamás La
puntualidad es en esencia, una cualidad que todo orador debe practicar e interiorizar en su
subconsciente.

3. Sinceridad Es el modo de expresarse libre de fingimiento y mentiras. Involucra hablar con


veracidad y sin doblez. En la boca del mentiroso todo se hace dudoso; en cambio, en los labios
de una persona sincera, todo es creíble y aceptado con confianza. Un orador debe ser sincero
tanto en lo que dice como en lo que hace; existen ocasiones en las que se ve al orador fingiendo,
descaradamente, estados de ánimos que no siente para tratar con personas o públicos que no les
agrada. Piensa que el fingimiento no se nota, pero es evidente y causa serios problemas en la
interrelación con nuestros semejantes.

4. Congruencia Es la relación que existe entre el pensar y el actuar, relación que muchas veces no
es armoniosa, pues a menudo no hacemos lo que predicamos. Un orador puede manifestar en una
exposición empresarial, que los cigarrillos son dañinos para la salud y que por eso no debemos
fumar, pero al terminar su exposición, compra una cajetilla para fumarlos delante de su
sorprendido público.
Todo lo que decimos debe tener su contraparte en la acción, caso contrario corremos el riesgo de caer
en la demagogia o cháchara barata.

5 Lealtad Es la cualidad de ser leal; es decir, convertirse en una persona incapaz de traicionar la
confianza depositada en uno, o ser incapaz de engañar a quien le ha brindado su consideración. Se
entiende por leal a la persona que pese a los graves problemas que se suscitan, no abandona jamás al
compañero, jefe o institución para la que trabaja. Dícese, que la lealtad inspira la realización de
acciones nobles, altruistas y hasta de sacrificio. Más que una cualidad, es una virtud que todo orador
debe practicar a diario como parte de su comportamiento ético y moral.

Los 10 mejores oradores del mundo

Hay personas que son populares y conocidos por sus discursos y sus cotizaciones. Hay gente recordaba
de la historia, debido a las grandes discursos que han dado a luz. Oratorio es un arte de hablar en
público en el que una persona requiere una gran confianza y conocimiento. Damos a conocer la lista de
los 10 mejores oradores de todo el mundo se conoce todavía.

1 Pericles (495-429 aC) En el momento de las edades de oro, Pericles fue un gran orador en griego. Él
era una persona muy influyente y se le dio el título del primer hombre de Atenas Dirigió durante 495-
429 aC, y este período fue llamado a veces como el período de Pericles. Apoyó el arte y la literatura y
por su culpa Atenas es considerada como el centro de la educación y la cultura de Grecia. También
promovió la democracia ateniense y se le califica como un populista también.
Él es conocido por haber dado una nueva definición a la palabra pública en Atenas. Su oración fúnebre
era conocida porque era en realidad un discurso sobre los logros de Atenas que ayudaron a elevar el
espíritu de la guerra.
1. 2. Demóstenes (384-322 a C)
Demóstenes fue otro orador y estadista de Atenas. Se acercó a su problema de tartamudez y comenzó a
estudiar los discursos y oraciones de otros oradores griegos que incluían Pericles. Cuando daba
discursos oficiales en Grecia se advirtió a la gente por lo general en oposición a Felipe, que fue el rey
de Macedonia y padre de Alejandro Magno. Rey macedonio establecido en una misión para conquistar
Grecia. Dio tres discursos muy duros contra el rey macedonio que fueron llamados como los Filípicas e
incluso hasta la fecha, si alguien da un discurso en contra de alguien que se llama el discurso como
Filípica.
2. Abraham Lincoln (1809 -1865)
Abraham Lincoln fue un gran presidente de los Estados Unidos y estaba en posición desde el año 1861
hasta el año 1865. Él era un hombre educado yo y también se convirtió en un abogado. Lincoln fue un
verdadero portavoz y tuvo tanto las cualidades de un orador requiere: conocimiento e
intensidad. Lincoln era una persona que sabía lo que está hablando y lo que significaba que era
conocido por ser el maestro de la declaración. Su habló principalmente sobre las objeciones a la
esclavitud. Discurso de Gettysburg de Lincoln a pesar de ser sólo tres minutos de duración fue la piedra
angular de su historia de América. Sus discursos unido a las naciones y establecer una base de
optimismo americano.
4. Winston Churchill (1874 -1965)
Cuando era joven oficial del ejército que tenía una breve estancia en la India en el año 1897, Winston
Churchill escribió una línea muy bonita hablando de la importancia de la oración. La línea es “de todos
los talentos otorgados a los hombres, nada es tan valioso como el don de la oratoria. Dio discursos
inspiradores y muy famosos en el año 1940 durante el comienzo de la II Guerra Mundial. Estos
discursos le hizo una muy renombrados oradores que ha conocido en la historia. El discurso que
pronunció el 18 de junio de 1940 es de sus mejores discursos y el propósito de inspirar a la gente y
aumentar su confianza durante la Segunda Guerra Mundial. Durante ese tiempo, Hitler y el imperio nazi
era una amenaza para Europa y Winston Churchill en su discurso habló de los problemas que los
europeos tienen que hacer frente si vinieran de Hitler.
5. Mohandas Gandhi (1869 -1948)
Mahatma Gandhi fue una figura influyente en la historia de la India. Sus discursos eran muy
motivadores e inspirados a caminar por el camino de la no violencia y luchar por su país. El discurso
que pronunció durante el movimiento Quit India el 8 de agosto 1942 fueron a provocar a la gente a
luchar contra el dominio británico, pero la resistencia debe ser pasiva y no violenta. El discurso fue uno
de los mejores discursos que dio, que no sólo las personas motivadas contra el dominio británico, pero
también dio el mensaje de la no violencia. Martin Luther King Jr., también dieron discursos que tenía el
Mahatma Gandhi temas se centraron en el electrónico y entre ellos es que tengo un Sueño discurso que
promovía la no violencia y la igualdad de razas.
6. John F. Kennedy (1917 – 1963)
John F. Kennedy fue el presidente 35a de Estados Unidos que sirvió a partir del año 1961 a 1963. Dio
discursos inspiradores y muy liberales. Su discurso en el Muro de Berlín en el año 1963 fue uno de sus
mejores discursos. Este discurso fue aumentar la confianza de los ciudadanos de Berlín Occidental que
tenían el temor de que van a ser conquistados por Alemania Oriental.
Su discurso de toma de posesión fue tan poderoso y fascinante que la gente todavía lo recuerda. En su
discurso, habló sobre la necesidad de los estadounidenses a estar activo. Él dijo: “No preguntes lo que
tu país puede hacer por ti, pregunta qué puedes hacer por tu país”. Sus discursos estaban llenos de
energía que refleja juventud y fueron personificados mucho.
7. Nelson Mandela (1918 – Presente)
Nelson Mandela fue el hijo de la persona jefe de la tribu y se convirtió en el presidente de Sudáfrica
desde el año 1994 hasta 1999. Fue el activista de militante anti-apartheid y fue también el líder del
Umkhonto we Sizwe. Fue encarcelado en el año 1962 cuando fue acusado de sabotaje y muchos otros
cargos. Le dieron una pena de cadena perpetua. Pasó 27 años de su vida en la cárcel. Lideró el
movimiento contra el apartheid en Sudáfrica. Su espíritu nunca negó incluso después de haber pasado
tantos años en la cárcel. Su discurso inaugural era muy persuasivo e inspiró a la audiencia. Nelson
Mandela es un orador natural, motivador y un líder natural.
8. Martin Luther King Jr. (1929 -1968)
Nació el 15 de enero de 1929. Martin Luther King Jr. pronunció discursos que mostraron las críticas
contra la discriminación racial y su apoyo para la No-violencia. Él era un activista de los derechos
civiles. Él era muy radical en sus aspectos. ”I Have a Dream” es el discurso más famoso e inspirador
que ha dado. Él dio esta oración a Abraham Lincoln memorial. En su discurso habló de la igualdad
racial y critica la discriminación racial. El discurso duró 17 minutos. Fue galardonado con la Medalla
Presidencial de la Libertad en el año 1977 y medalla de oro del Congreso en el año 2004.
9. Ronald Reagan (1911 – 2004)
Ronald Regan también era conocido como El Gran Comunicador. Fue el 40 º Presidente de Estados
Unidos. Él era también el gobernador de California. También fue un actor y una estrella de la televisión
la película. Pronunció un discurso fascinante “derribe este muro”. Cuando daba conferencias sobre el
tema de la guerra que solía ser muy constante y positiva y ha creado un impacto profundo en la mente
de la audiencia. Su frase más famosa fue “hay que ir de nuevo”. Tenía una habilidad única para conectar
con la gente a través de sus discursos. Él fue capaz de comunicar de manera muy eficaz con el público,
con la cámara y por lo tanto obtuvo su título.
10. Barack Obama (1961 al presente)
Él es el actual presidente de Estados Unidos sacia. Él es un orador muy poderoso y dar discursos con
sus capacidades. Uno de los mejores discursos que ha dado es el discurso de victoria que dio en
Chicago. Él es el único presidente afroamericano de Estados Unidos. Su discurso en la Convención
Nacional Demócrata 2004 le dio la posición de los oradores más importantes del mundo. Lo más
convincente en el discurso no es la forma en que lo ofrece, pero el lirismo en la oración

Características de la Oratoria:

Según el Orador:

Conocimiento: tener el mayor conocimiento sobre el tema que escogerá para ser manifestado.

Integridad: el orador debe ser íntegro.

Confianza: el orador debe tener plena confianza de sí mismo.

Destreza y Habilidad: un orador debe tener destreza y habilidad frente a su público.


Según el punto de vista físico:

La voz: pues definitivamente debemos de hacer uso de un adecuado timbre de voz.

El cuerpo del orador: tener una postura correcta, estar vestido adecuadamente y utilizar gestos y
mímicas acorde con las palabras que pronunciamos.
Según el punto de vista Intelectual y Emocional:

Clara y Entendible: la oratoria se debe de manifestar de manera clara, entendible y precisa para un
mayor éxito comunicativo.
Impactante y fácil de recordar: la oratoria necesariamente debe ser impactante para captar la atención
del público y de ésta manera les sea fácil de recordar.

Conmovedora y Persuasiva: debe ser conmovedora, transmitir al público la posición de tu tema tratado.
Por otro lado persuasiva, porque debes convencer al público de tus argumentos.

Entretenida: no aburrir al auditorio.

Elementos de la oratoria:

Elementos Principales:

El orador: Es quien está a cargo de la elaboración, planeación y manifestación del discurso.


El Discurso: es el contenido, el tema a tratar.
El Público: personas, oyentes que conforman el auditorio.

Elementos Secundarios:

Las Pausas: el uso correcto de este elemento permitirá un mejor entendimiento por parte de los oyentes.
La Dramatización: dramatizar con mucho énfasis, esto permitirá una mejor expresión.

EL ARTE DE HABLAR EN PUBLICO

Factores que inmibe el aspecto a considerar

Las tres V de la comunicación.


Debemos reflejar la máxima credibilidad como oradores, si es de forma natural y espontánea mucho
mejor. Será muy importante agregar expresiones, posturas, gestos, además de cuidar la apariencia y los
sentimientos.

El profesor Albert Mehrabian, de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), fue quién llevó a
cabo un estudio sobre las relaciones de nuestra expresión hacia los demás y que finalmente denominó
las tres “V” de la comunicación oral:
“lo Verbal” (las palabras que se pronuncian),
“lo Vocal” (la manera en que esas palabras son pronunciadas: entonación y proyección o claves paralingüísticas) y
“lo Visual” (el aspecto y las formas del ponente cuando habla, es decir el lenguaje corporal).

LA DICCIÓN, GESTO Y PROTOCOLO EN ELEMENTOS DE LA ORATORIA

EL DISCURSO

Tipos de discursos

El discurso es una serie de palabras que se expresan de forma oral y ordenada. En este se expresa
aquello sobre lo que el emisor piensa y puede tener como objetivo entretener, convencer o informar.
Algunos de los tipos de discursos que existen son los siguientes:

Discurso narrativo: este discurso expone una serie de hechos a través de una trama y argumento. El
discurso narrativo si bien predomina en textos literarios, también se los puede encontrar por ejemplo, en
los noticieros. Su estructura contiene un inicio, nudo y desenlace. A lo largo de este se presenta una
intriga que es la que mantiene al receptor atento ya que no se la resuelve hasta el final.
Discurso expositivo: los discursos de este tipo buscan explicar de manera concisa, clara y objetiva una
temática en particular. La estructura de estos discursos está compuesta por una introducción, en la que
se aclara el tema que será tratado, la explicación y, por último, un resumen o epílogo donde se repasen
las principales nociones tratadas.

Discurso argumentativo: este discurso tiene la función de convencer al receptor sobre una
determinada cuestión por medio de su entendimiento lógico. Para esto, los argumentos a los que acuda
el emisor deben ser sustentados de manera racional, debe sonar convincente, no se debe avasallar al
receptor, sino que este sienta que se transmite una verdad universal. La estructura de este tipo de
discursos se compone de una tesis o idea a demostrar, que se plantea al principio, luego se exponen los
argumentos y finalmente la conclusión, en la que se reafirma la idea inicial pero con las justificaciones
racionales ya expuestas.

Discurso informativo: este tipo de discursos, también conocidos bajo el nombre de referencial,
transmite datos con precisión y de manera concreta provenientes de la realidad. El emisor expone su
discurso de manera objetiva y directa, tratando de dejar a un lado sus opiniones personales. El discurso
informativo se caracteriza por el uso de la tercera persona, tiempo verbal indicativo, oraciones
impersonales y en el que muchas veces se presentan conceptos técnicos.

Discurso publicitario: este discurso tiene como función vender algún servicio o producto. Para alcanzar dichos
objetivos, debe resultar atractivo a sus receptores, llamar su atención, ser breve, dejar de lado toda aquella información
sobre el producto que puedan perjudicar las ventas. También debe ser variado y carente de monotonía.Tipos de discurso
Un discurso es un texto que se expresa de forma oral, transmite un mensaje conciso y tiene que ver por lo general con los
conocimientos o la opinión de quién hace el discurso. No poseen una estructura en particular aunque la mayoría poseen
una introducción, un desarrollo y un cierre. En ocasiones quien brinda el discurso puede tenerlo escrito, aunque es
común que no sean escritos y tengan una forma algo más libre. Algunas veces simplemente se escriben los puntos
importantes referenciales para seguir y no olvidarse de temas importantes. Su utilidad es múltiple, aunque podemos
apreciar más de este tipo en la política, las empresas o instituciones educativas. Los tipos de discurso se clasifican según:
Tipos de discursos según la temática Discursos políticos Tal como su nombre lo indica se orientan al ambiente político, y
sus temáticas discursivas tienen que ver con planes o proyectos para lograr ocupar algún puesto político. El objetivo
principal es convencer al oyente de sus ideas y que sea éste el que luego le provea un voto. También se catalogan de esta
forma los discursos que efectúan dirigentes para dar conocimiento de las acciones llevadas a cabo durante su mandato.
Discursos empresariales Los discursos de este tipo son dictados por personas que ocupan altos cargos en las empresas o
que se ocupan de la motivación del personal. Los objetivos por lo general son múltiples algunos ejemplos comunes son,
informar sobre innovaciones tecnológicas al personal, comunicar premios, agradecimientos, etc. Discurso religioso Este
tipo de discurso es dado por el sacerdote, es comúnmente denominado también homilía. En el ella se exponen
pensamientos y percepciones de temas religiosos que inciden en la vida diaria. De acuerdo a cada religión particular la
temática puede ser distinta o el enfoque desde distintos puntos de vista. Tipos de discursos según la estructura Discurso
expositivo Este tipo de discurso tal como su nombre lo indica intenta exponer o dar razones sobre un tema determinado.
Por lo general luego de estas exposiciones se aceptan preguntas de los oyentes para dejar en claro los puntos que fueron
tratados durante el discurso. Discurso argumentativo Este tipo discursivo explica cuáles son las razones que llevan a una
conclusión dada. Intenta mediante las palabras de convencer a los oyentes sobre la veracidad de las pruebas que tiene, los
argumentos deben ser lógicos y claros (no deben dar lugar a pensamientos ambiguos). Por lo general primero se expone
la conclusión y luego se brindan los argumentos. Discurso informativo Este tipo tiene como objetivo transmitir datos o
información exacta, para la exposición en muchos casos se brindan datos estadísticos o provenientes de la realidad. Es de
suma importancia que el expositor deje de lado sus opiniones personales para no generar desconfianza. Discurso
publicitario Este tipo es muy aplicado por el marketing, posee como intención principal la de vender un producto o
servicio. Es por eso que el expositor intentará mediante el uso del lenguaje de convencer a sus oyentes de que el producto
es único en el mercado, es sumamente necesario y tiene muchas ventajas. Lo malo de esto es que se ocultan las
desventajas de su adquisición Formato para citar (APA)

LINEAMIENTO Para PREPARACIÓN DE UN DISCURSO

PASOS PARA ELABORAR UN DISCURSO


1. Definir un objetivo.
2. Lluvia de ideas: conceptos y evidencias sin orden ni selección (no borrar, no
limitarse, aceptar y escribir todas las ideas que vengan a la mente).

INVESTIGACION
3. Buscar otras fuentes.
4. Nunca antes de hacer la “Lluvia de ideas”

SELECCIONAR
5. Seleccionar de la “Lluvia de ideas” y de la “Investigación” el material a utilizar. Suficiente para cubrir el
tiempo asignado.

ESTURUCTURAR
6. Determinar el orden más lógico.
7. Afinar selección lo único
8. Escoger inicio y cierre (muy importante), es lo único que debe memorizarse y tener bien claro.
9. Hacer una secuencia de ideas, un orden en el cuerpo del discurso.
10. Por ningún concepto memorizar el cuerpo cuando alguien lo hace pierde de todas. Las ideas o el orden si
puede fijarse a través del apilamiento.¡¡¡

7 pasos para preparar y ensayar un discurso


Miguel Ángel Ruiz Orbegoso
PRIMER PASO: DEFINE CLARAMENTE TU OBJETIVO

Pregúntate: “¿Qué quiero lograr con mi discurso?”

Una respuesta concisa a la pregunta “¿Qué quiero lograr con mi discurso?” te simplificará las cosas y te ayudará
a definir claramente lo principal: tu objetivo.

Por ejemplo:

Que el oyente concuerde en reparar la cisterna.


Que el oyente vote por Mary como nueva Presidenta de la Junta.
Que el oyente colabore donando recursos para ayudar a los niños del orfanato.
Que el oyente colabore donando recursos para ayudar a los niños del orfanato.

SEGUNDO PASO: PONLE UN TÍTULO INTERESANTE

Pregúntate: “¿Qué palabra, frase u oración comunicará la idea de manera fácil de entender o despertará
curiosidad por mi discurso?”

Es mejor que tu discurso tenga un título que lo identifique claramente, para concentrar tus ideas en tu objetivo y
que te sirva para armar tu argumento alrededor de una frase que te recuerde constantemente la idea central.
Una sugerencia práctica para poner un título a tu discurso es combinar tres elementos:

usar la idea central,


conectarla con la acción que quieres que lleven a cabo y
usar un verbo en primera persona del singular (hagamos, apoyemos, nos conviene, cosechemos, brindemos,
fortalezcamos, trabajemos, esforcémonos.
Por ejemplo, basándonos en cada una de las ideas del Primer paso, ponemos un título:

“APOYEMOS LA OBRA DEL PUERICULTORIO”


“UNA PRESIDENTA QUE A TODOS NOS CONVIENE”
“COSECHEMOS EL FRUTO DE NUESTRO TRABAJO”
TERCER PASO: PREPARA LA CONCLUSIÓN

Pregúntate: “¿Cómo terminaré mi discurso?”

El final del discurso es para pedirle al oyente que reflexione sobre lo explicado o que haga algo al respecto.
Tiene dos partes fundamentales:

Una solicitud y
una motivación.
Por ejemplo, la solicitud para los ejemplos en cuestión:

“¡Ayuda(e) a los niños del puericultorio con una modesta donación!”


“¡Apoya(e) la gestión de Mary como nueva Presidenta de la Junta!”
“¡Siéntete(ase) motivado a seguir trabajando con dedicación y empeño!”
Finalmente, la motivación, es decir, ¿por qué (razón) o para qué (propósito) se lo pido?:

“¡Para que los ayudes(mos) a convertirse en hombres y mujeres de bien que sirvan a la comunidad!”
“¡Porque así demostrarás(emos) capacidad y lealtad a favor del interés social!”
“¡Para que los tuyos(nuestros) estén orgullosos de ti(nosotros) y de tus(nuestros) esfuerzos por servir!”

CUARTO PASO: ORDENA TUS IDEAS LÓGICAMENTE

Pregúntate: “¿Cómo ordenaré mis ideas?”

Siempre unas ideas deben ir primero, y otras después. El orden lo determina la fórmula lógica que utilices. Por
ejemplo, estas son cuatro de las fórmulas más utilizadas por los oradores.

De problema a solución,
de causas a efectos,
por contraste y
por combinación de varios estilos de ordenamiento.
Por ejemplo, tomando el tema del orfanato, mira de cuántas formas puedes ordenar tus ideas:

Fórmula 1:
-PROBLEMA: Por negligencia, niños están enfermando y perdiendo años de estudio.
-SOLUCIÓN: Lo ideal sería proveer y administrar una donación que los beneficie a corto y largo plazo.
Fórmula 2:
-CAUSAS: Administración deficiente ha causado desperdicio de recursos del gobierno.
-EFECTOS: Edifico descuidado, personal inadecuado, niños enfermos, pierden clases.

Fórmula 3:
-DESVENTAJA: Mentes que pueden ser útiles a la sociedad se desperdician por negligencia.
-VENTAJA: Niños agradecidos serán autosuficientes y un haber para la comunidad.
Fórmula 4:
-(PROBLEMA) Niños descuidados (CAUSA) por negligencia (DESVENTAJA) se convierten en recursos
humanos desperdiciados.
-(DESVENTAJA) La comunidad se perjudica, (EFECTOS) niños se estancan, (SOLUCIÓN) necesitan donación
dosificada.

QUINTO PASO: PREPARA LA INTRODUCCIÓN

Pregúntate: “¿Cómo les anticiparé de qué les hablaré?” (opcional)

El orden de ideas que definiste en el cuarto paso es exactamente el mismo que te servirá para presentar un
anticipo de lo que les dirás. Este anticipo es opcional y dependerá de las circunstancias así como del tiempo de
que dispongas.

Fórmula 1:
-En primer lugar, veremos el problema de…
-En segundo lugar, mencionaremos la solución o las opciones más recomendables…

Fórmula 2:
-En primer lugar, veremos cuál fue la causa…
-En segundo lugar, analizaremos sus efectos o frutos…

Fórmula 3:
-En primer lugar, veamos las desventajas o inconveniencias…
-En segundo lugar, veamos las ventajas y lo que conviene más…

Fórmula 4:
-En primer lugar, veremos el problema, sus causas y desventajas…
-En segundo lugar, analizaremos sus desventajas y efectos, y la solución u opciones más recomendables…

Pregúntate: “¿Cuáles serán mis primeras palabras?”

Prepararás mejor tus primeras palabras después de haber dado los pasos 1 al 4, porque al quinto paso tendrás una
idea más clara de lo que quieres y cómo conseguirlo. Con las primeras palabras alcanzarás el propósito de captar
la atención de tus oyentes y despertar su interés en la explicación que presentarás inmediatamente después.

Las primeras palabras causan un mayor impacto cuando se presentan en forma de ilustración, ejemplo, caso de
la vida real, refrán, declaración directa o pregunta interesante.

Ejemplo de las primeras palabras del primer caso, los niños del orfanato:

“¿Qué pensaría usted si su hijo estuviera solo en casa y rodará aparatosamente por las escaleras? ¿Se
compadecería de su situación?

Un huérfano está en una situación emocional similar, porque su vida es como si hubiera rodado por las escaleras
sin alguien que les tienda una mano.”

Esta es una combinación de pregunta e ilustración.

Ejemplo de las primeras palabras del segundo caso, las elecciones de la Junta.

“¡Dos cosas son esenciales para presidir nuestra Junta: Capacidad y lealtad! Permítanme decir lo que pienso de
Mary Miranda”.

Esta es una declaración directa.

Ejemplo de las primeras palabras del tercer caso, fomentar un trabajo de calidad.

“¡Los años de vida de un hombre, dedicados al servicio de una empresa, son los cimientos de un monumento al
trabajo!”

Esta es una ilustración y una declaración directa.

Prepara un saludo (opcional)

A muchas personas les parece ridículo, aburrido y absolutamente innecesario que cada orador salude al auditorio
cuando un maestro de ceremonias o presidente de reunión lo hizo formalmente en nombre de todos, o cuando la
reunión ya está en progreso, tal vez pienses que te sentirías mejor si antes de tus primeras palabras

saludas al público y
mencionas brevemente de qué les vas a hablar.
Es tu decisión y, en todo caso, una opción que tienes derecho de tomar. En tal caso, sé breve. Los auditorios se
aburren y distraen con más de un saludo. Cuando es innecesario, saludar se convierte en un factor de distracción
nada conveniente.

Dos opciones:

1 “¡Señoras y señores, tengan todos ustedes muy buenas noches!”


2 “¡Amigos, tengan muy buenas tardes!”

Los elementos indispensables de un saludo: Aprecio, comprensión, interés y respeto. Por ejemplo:

“Aprecio su asistencia. Comprendo que su tiempo es valioso. Por eso, entremos de lleno al asunto que nos interesa…”

Decide si usarás un tratamiento especial (opcional)

Se llama tratamiento a las palabras o frases que se acostumbran usar en ciertas asambleas. En caso de que desees
usar un tratamiento, estás en la obligación de averiguar localmente qué es lo que se acostumbra, porque lo que
en una zona puede parecer normal o innecesario, en otra podría considerarse como falta de respeto. Sería un
error de mi parte decirte exactamente cómo decirlo. Las reglas de etiqueta son más un asunto de capricho,
impuestas con base en tres temores básicos: temor al qué dirán, temor al ridículo y temor al fracaso. Por eso los
más audaces prefieren evitarlo y entrar de lleno en el asunto sin saludar a nadie. Esto último es lo que más
recomiendo.

Por otro lado, en caso de duda, sé breve y menciona, por lo menos, a la persona más importante. Hasta pudiera
ser apropiado en algunos casos mencionar en orden jerárquico o de importancia a una o dos personas más. Solo
evita soltar un rollo. Mencionar a más de dos o tres tornará aburrido el comienzo, reflejará incompetencia
(porque debilita el impacto inicial) y hiere la susceptibilidad de aquellos a quienes olvides mencionar. Si
mencionas a una sola persona, o a dos o tres, todos entenderán que es imposible decir el nombre de todo el
mundo, que comprendes que el tiempo es valioso y que sabes que sería mejor evitar meter la pata mencionando
a seis o siete personas y pasar por alto a alguien que debiste mencionar.

El tratamiento es un asunto de costumbres locales. De todos modos, si se trata de un discurso personal decídelo
tú, y si actúas como vocero o representante de un grupo, deja que lo decida el grupo.

Por ejemplo, en la mayoría de los casos basta con un tratamiento sencillo:

“Señor Director (del orfanato); especialistas y auxiliares, señoras y señores…”


“Señora Presidenta de la Junta, Roberta Akis, amigos todos…”
“Señor Presidente del Directorio de Backs & Fronts, señoras y señores…”
Preparar y ensayar el discurso al revés, de la conclusión a la introducción, tiene las enormes ventajas de
permitirte fragmentarlo y tomar mayor conciencia de cada sección, tomándole tiempo como un todo
independiente y terminado.

SEXTO PASO: ENSÁYALO HASTAASIMILARLO

Si puedes, ensaya con un cronómetro en mano y una grabadora

Si vas a exponer dentro de algunos días, significa que tendrás algún tiempo para prepararte. En tal caso, te
sugiero seguir un sencillo régimen de ensayo de comprobada eficacia, uno que te deja tiempo para otras cosas y
que, al mismo tiempo, te permite hacer un trabajo profundo y quedar muy bien con el auditorio. Ensaya cada
sección por separado siguiendo estrictamente las instrucciones.
Día 1:
Prográmate usando tu imaginación. Aparta 1 hora de la noche solo para pensar en tu objetivo y, al ir a dormir,
dale vueltas en la mente. Hasta que te venza el sueño, vive de antemano en tu imaginación el objetivo cumplido
exitosamente. Eso programará tu sistema automático del cerebro.

Día 2:
Ensaya el final del discurso. Aparta 1 hora de la noche a repetir las últimas palabras tantas veces como puedas,
sin mirar papel alguno, y al acostarte, hazlo en la cama hasta que te venza el sueño. Si te da insomnio, ¡mejor!
Ensayarás más veces.

Día 3:
Ensaya el orden de ideas de tu argumento. Aparta 1 hora de la noche a ordenar tus ideas siguiendo una de las
fórmulas mencionadas en el cuarto paso. Resúmelas mentalmente, luego escribe dos o tres palabras claves que te
las recuerden. Evita redactar todo el discurso. Al acostarte, sigue pensando en el orden de ideas. Piensa en la
segunda idea como si fuera un puente que une la primera idea a la última.

Piensa en preguntas interesantes que podrías hacerle al público durante la exposición y en alguna experiencia o
caso verídico que te sirva para ilustrarles el punto claramente.

Dedica todo el tiempo a repetir el orden de ideas. Usa diferentes palabras cada vez. Evita repetir las mismas
palabras vez tras vez. Por ejemplo, si una vez dijiste “persona”, la próxima di “individuo”, y la próxima
“alguien”, porque lo importante es memorizar ideas en vez de palabras. Al acostarte, aplica la misma técnica de
darle vueltas en tu mente hasta que te venza el sueño.

Día 4:
Ensaya el comienzo del discurso. Aparta 1 hora de la noche a escribir, palabra por palabra, el comienzo del
discurso y repetirlo tantas veces como puedas, sin mirar el papel, y al acostarte, hazlo en la cama hasta que te
venza el sueño. Si te da insomnio, ¡mejor! Ensayarás más.

Día 5:
Ensáyalo todo junto. Aparta 1 hora de la noche a repetir todo el discurso desde el comienzo hasta el final tantas
veces como te sea posible, sin mirar papel alguno. Mejor si puedes hacerlo de pie en una habitación oscura.

¿Y los nervios?

Aunque todo el mundo reconoce las bondades de las técnicas de relajación, en la práctica, las personas que
tienen que hablar en público sienten tanta ansiedad que difícilmente consiguen relajarse realmente. Por eso
prefiero sugerirte que, sin importar si sientes nervios o te sientes bien, aproveches cualquier emoción de temor o
nerviosidad, para que trabaje a tu favor, ayudándote a descollar en tu desempeño. ¿Cómo así? ¡Tienes que tomar
conciencia de lo fabulosa que es tu mente profunda!

Un secreto del organismo humano

El Dr. Daniel Goleman, director de la sección científica del New York Times y ex profesor de Harvard, explica,
en parte, lo que ocurre cuando la mayoría de las personas sienten miedo. Te ayuda a entender que una
maravillosa pieza bioquímica llamada amígdala que hay en tu cerebro actúa inmediata y armónicamente con tu
hipocampo interconectado, dirigiendo ciertas células que emiten unas señales neurotransmisoras por todo el
organismo, especialmente hacia el sistema cardiovascular (corazón), kinestésico (muscular) y digestivo
(visceral), y libera una hormona llamada dopamina, la cual agudiza nada menos que tu capacidad de prestar
atención.
Por eso, contrario a lo que la mayoría cree, lejos de perder fuerza y capacidad para la acción eficaz, cuando el
ser humano siente temor, se activa su fabuloso sistema de reacción automática. Todos tus recursos físicos y
mentales interconectados se preparan como un ejército para una emergencia, por si se requiere una reacción
extraordinaria. Por ejemplo, tus ojos y oídos pueden rastrear inmediatamente, como un gato, y tu mente busca
los pensamientos, sensaciones y emociones que necesitas, y sucede un milagro: tu memoria se reorganiza en un
parpadeo y viene en tu rescate con los conocimientos y recuerdos que necesitas. Tus ideas viajan a la velocidad
del rayo por miles de hilos conductores en el cerebro. Tus intestinos, hombros, cuello y cuerdas vocales reciben
el impacto de la tensión, y tu corazón acelera sus latidos enviando más sangre y oxígeno a los músculos. Tu
mente se pone como una locomotora que funciona a toda máquina, pensando en los riesgos y las opciones que
tienes. ¡Sí! ¡Tu naturaleza puede hacer todo eso automáticamente en un segundo!

En otras palabras, cuando estás bajo tensión tu máquina bioquímica puede funcionar en todo su potencial.
¡Mismo McGyver! Por eso es tan importante que te pongas en positivo en vez de ocupar el canal unidireccional
de tu mente con pensamientos negativos. Lógicamente, de ninguna manera estoy recomendándote que te pongas
en tensión. Lo ideal es la relajación. El problema es que, ante la dificultad de relajarte completamente, es mejor
tener un As bajo la manga: tus reacciones bioquímicas naturales activadas por el temor, que, aunque parezca
mentira, pueden añadirte energía para una acción eficaz cuando tengas que hablar en público con elocuencia y
persuasión.

SÉPTIMO PASO: REDÁCTALO

Opino que la redacción del discurso es el último paso en la preparación, porque es más fácil ponerlas
detalladamente por escrito después de tener las ideas claras y ensayadas. Si lo haces al revés, llenarás varios
cestos de papeles y seguirás estancándote en los primeros párrafos. El régimen de ensayo paso a paso que te
sugiero está diseñado para poder hablar sin papel. Lo que practico es lo que enseño. Jamás he enseñado una
teoría que sea inaplicable.

Además, te conviene tener un archivo de tus discursos, ya sea para seguir haciéndole mejoras hasta el último
momento, para leerlo palabra por palabra, para repartir copias, para preparar separatas, para publicarlos
individualmente o compilarlos en un libro, para entregarlos al periodismo, para que las generaciones familiares
venideras te conozcan.

Salvo que alguna norma o algún problema de salud te lo exija, es mejor hablar sin leer. La presentación
extemporánea, es decir, exponer a partir de un bosquejo mental de tus ideas, sin leer palabra por palabra, es
conveniente por varias razones:

Puedes adaptarte a las circunstancias si surge un imprevisto.


La idea permanecerá intacta aunque añadas o quites algunas cosas.
Si olvidas alguna porción, es probable que nadie se dé cuenta.
Tus expresiones transmitirán naturalidad.
El auditorio te respetará más.
Persuadirás con más facilidad.
Escríbelo personalmente
Jamás le he preparado el discurso a nadie, ni pienso hacerlo en el futuro. Puedo ofrecer algunas ideas a quienes
tengan una emergencia, tal como un rescatista ayudaría a alguien que está en peligro, aunque siempre estimulo a
la persona a hacerle añadiduras y enmiendas para hacerlas suyas. Soy un convencido de que es mejor que cada
persona hable con su propia boca, con sus propias cualidades e incorrecciones. Siempre he preferido ayudar a
mis alumnos a mejorar su presentación a partir de una idea en la que ellos mismos hayan pensado. Si un padre le
hace la tarea a su hijo, ¿de qué manera lo ayuda? ¿De qué manera le enseña a ser autosuficiente? ¿De qué
manera lo libera de sus temores?

Usando un lápiz y papel, o una máquina de escribir o teclado de computadora en buen estado (configurado en tu
idioma), te estimulo a escribir personalmente tu discurso, desarrollándolo poco a poco, línea por línea. Algunos
exponen su discurso en voz alta y los graban, para entregar el material a alguien que lo convierta en un texto
mecanografiado.

Naturalidad

Aunque nadie negaría que el lenguaje y la gramática son importantes, es más importante ser una persona
genuina, con todos sus defectos. Hablar con palabras sencillas jamás te meterá en dificultades. Si mandas
preparar el discurso a tu secretaria, porque piensas que así sonará mejor, podrías perder la naturalidad que
necesitas para ganarte el respeto del auditorio y persuadirlo. Porque los que te conozcan, los que saben cómo
hablas en verdad, se darán cuenta de que son palabras de otra persona. Por eso digo que siempre es mejor que
tus palabras suenen sinceras a pesar de tus defectos.

Desarrolla tu bosquejo

Ya sea para redactar tu discurso personalmente o grabarlo en voz alta para que alguien te lo mecanografíe, ten a
mano el bosquejo de ideas y desarróllalo palabra por palabra.

Ten en cuenta que 5 segundos, hablando a una velocidad normal, equivalen a una línea de texto mecanografiado
en formato normal de 12 puntos en Word aproximadamente, y que cada minuto equivale a 12 líneas de texto
aproximadamente. Aquí te muestro un cuadro de equivalencia que dará una idea:

Para exponer en público, ya sea hablando extemporáneamente a partir de un bosquejo o leyendo todo el discurso
en voz alta, te sugiero usar párrafos cortos. Numéralos. Los párrafos extensos y sin numerar son más difíciles de
visualizar. Los recuadros ayudan a los ojos a visualizar una porción clave más rápidamente.

Idioma

Casi todo idioma tiene reglas. Sin estas ocurriría tal desorden que terminaríamos sin entendernos, que es lo que
sucede cuando cierto grupo discrimina a otro mediante el uso de habla codificada para que solo los miembros de
dicho grupo la entiendan. Por otro lado, hay reglas que pueden ser flexibles. Por ejemplo, los poetas se toman lo
que se conoce como ‘licencia poética’ para violar algunas reglas y destacar cierta expresión.
En realidad, todos violamos en mayor o menor medida las reglas del lenguaje a cada rato cuando hablamos o
escribimos. Cierto día pesqué a un doctor en Lengua y Literatura metiendo la pata. De modo que, de ninguna
manera pienses que tienes que tomar un curso de lengua y literatura para poder dar un discurso. La libertad de
expresión se concede a todo ser humano, al margen de su conocimiento de las reglas de la gramática del idioma
que habla. Yo jamás estudié gramática ni tomé clases de redacción ni de ‘impostación vocal’ para decir o
escribir lo que pienso y siento.

De igual manera, a pesar de que tal vez consideres que tienes algunas limitaciones, siéntate y comienza a
escribir tu discurso sin preocuparte demasiado de cuántos “que” uses en la misma línea, cuántas “comas”
necesita cierta oración, o cuándo cambiar de párrafo. Los que están obligados a seguir las normas gramaticales
son aquellos que dicen que las dominan. Ten presente que la libertad de expresión de ninguna manera está
reservada para los que han estudiado gramática.

Imagen

La imagen o presentación de tu documento puede mejorar mucho si usas un procesador de texto, como el
programa de Microsoft Word. A medida que escribes, puedes presionar la tecla F7, y el equipo te ofrecerá
sugerencias de corrección. Usa dichos datos como pautas generales. En caso de querer decir una misma idea de
otra manera, presiona MAYÚSCULA y F7 al mismo tiempo. El programa te ofrecerá varias alternativas. Y si
quieres contar las palabras y los párrafos, haz click en HERRAMIENTAS y escoge CONTAR PALABRAS.

Además, la barra de herramientas de la parte superior de la pantalla te puede ayudar mucho más. Por ejemplo, en
ARCHIVO, puedes CONFIGURAR o diseñar tu página, tener una VISTA PRELIMINAR y GUARDAR
COMO, que te sirve para archivar el documento. En FORMATO puedes cambiar la FUENTE o el tipo y tamaño
de las letras, y mejorar la presentación de cada PÁRRAFO. Solo haz click y comienza a experimentar el placer
de escribir tus propios discursos.

Correctores de pruebas

En todo caso, si a pesar de todo quieres o necesitas que tus palabras luzcan casi perfectas sobre el papel, existen
los correctores profesionales. Te puedo recomendar uno. Por ejemplo, busca en Internet http://escritores.org.
Selecciona la opción CORRECCIÓN ORTOTIPOGRÁFICA DE TEXTOS LITERARIOS Y NO LITERARIOS
y averigua sus condiciones. Oratorianet de ninguna manera recibe absolutamente ninguna comisión por pasarte
este dato.

HTML

Si quieres publicar tu discurso en Internet, tal vez te convenga pasarlo al lenguaje HTML, uno de los idiomas
electrónicos más usados para envíos de texto. Solo tienes que ir a la barra de herramientas, en la parte superior
de la pantalla, presionar ARCHIVO y GUARDAR COMO HTML. El equipo lo traducirá y guardará automática
e inmediatamente en dicho lenguaje.

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