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Currículum para la Educación Básica

Resultados del SIMCE por dependencia

INTEGRANTES
Leonardo Arriagada
Pilar Burgos
Francisca Henríquez
Fernanda Vicuña

PROFESORA
Ruth Arce

AYUDANTE
Luz Espinoza
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Índice

I. Introducción
II. Desarrollo

1.1 ¿Qué es el SIMCE?


1.2 ¿Cuándo se establece el SIMCE?
1.3 ¿Cómo funciona la medición?
1.4 ¿Qué mide el SIMCE? ¿Para qué ha servido el SIMCE?
1.5 Sus resultados
1.6 Brecha existente por dependencia
1.7 Información a padres o apoderados

III. Conclusiones

1.1 Relevancia de sus resultados


1.2 Medidas de las Instituciones a partir de los resultados

IV. Referencias
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Introducción

En esta investigación se busca averiguar la procedencia y eficacia del sistema


evaluativo a través de la prueba estandarizada SIMCE, que es aplicada a todos los
estudiantes de cuarto básico, octavo básico y segundo medio en establecimientos
educacionales a lo largo del país. Este modelo evaluativo se aplica alternadamente una vez
al año. El SIMCE fue creado en 1988 y desde 1992 se encuentra en manos del Ministerio
de Educación, quién se encarga de la aplicación de éste a todos los estudiantes.

Debido a múltiples investigaciones realizadas, se puede observar que el SIMCE


como sistema de evaluación de la calidad de la educación evidencia no solamente a la
calidad de la educación, sino otros factores que influyen en la misma, tales como las
capacidades de aprendizaje que cada alumno posea, el nivel socio económico, el contexto
social y cultural en cual se encuentre. A través de estos aspectos se puede analizar que los
objetivos del SIMCE no se pueden remitir exclusivamente al análisis de la calidad de la
educación.

Por lo tanto, al tomar en cuenta estos estudios, la siguiente investigación tiene por
objetivo general, describir de manera informativa el SIMCE por medio de una
investigación bibliográfica. A medida que se vayan desarrollando los puntos específicos de
esta investigación, tales como, los objetivos del SIMCE como sistema de evaluación, el
análisis de los resultados obtenidos por dependencia, se podrá dar cuenta de la naturaleza
de esta prueba. Finalmente mostraremos las distintas maneras de acercar la información de
SIMCE a los padres de los estudiantes.
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Desarrollo

1.1 ¿Qué es el SIMCE?

El SIMCE es el Sistema Nacional de Evaluación de resultados de aprendizaje del


Ministerio de Educación de Chile. Su objetivo es contribuir al mejoramiento de la calidad y
equidad de la educación, informando sobre el desempeño de los estudiantes en diferentes
subsectores del currículum nacional, y relacionándolos con el contexto escolar y social en
el que ellos aprenden, (sitio web de SIMCE, 2011)

Para ello se utiliza una serie de pruebas que miden estándares. Un estándar es tanto
una meta (lo que debiera hacerse) como una medida de progreso hacia esa meta (cuán bien
fue hecho) (Ibáñez, Romo y Fraser, 2010). En educación, la palabra “estándar” tiene tres
usos comunes (Ravitch, 1999), contenido, desempeño y oportunidad de aprender.

Históricamente SIMCE ha evaluado estándares de contenido, que describen lo que


los profesores debieran enseñar y lo que se espera que los estudiantes aprendan. Se ven
reflejados en los mapas de progreso. A partir de 2006 se incluyeron estándares de
desempeño, que describen la clase de desempeño que representa un logro inadecuado,
aceptable o sobresaliente. Se encuentran expresados en los niveles de logro de SIMCE
(Ibáñez, Romo y Fraser, 2010).

Además de las pruebas asociadas al currículum, el SIMCE también recoge


información sobre docentes, estudiantes, padres y apoderados a través de cuestionarios de
contexto. Esta información se utiliza para contextualizar y analizar los resultados de los
estudiantes en las pruebas SIMCE, (sitio web de SIMCE, 2011)
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1.2 ¿Cuando se establece el SIMCE?

En el período 1985 y 1986 el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e


Investigaciones Pedagógicas, dependiente del Ministerio de Educación, se hizo cargo del
sistema de evaluación y pasó a llamarse Sistema de Evaluación de la Calidad de la
Educación (SECE). En este lapso no se realizaron evaluaciones nacionales (Eyzaguirre y
Fontaine, 1999). Luego de ello, en 1988 comienza a operar el Sistema de Medición de la
Calidad de la Educación (SIMCE), por medio de un convenio del ministerio de educación
con la Pontificia Universidad Católica. En 1992 el Ministerio de Educación asume la
responsabilidad total del SIMCE.

La Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) de marzo de 1990 establece


que el Ministerio de Educación Pública es el organismo encargado de diseñar los
instrumentos de evaluación periódica. Para cumplir con esta normativa se establece el
organismo SIMCE como una estructura funcional, técnica, dependiente de la Subsecretaría
de Educación. (Eyzaguirre y Fontaine, 1999).

1.3 ¿Cómo funciona la medición?

La medición se aplica a nivel nacional, una vez al año, a los estudiantes que cursan
un determinado nivel educacional. Hasta el año 2005, la aplicación de las pruebas se alternó
entre 4º Básico, 8° Básico y 2° Medio. En 2006 cambió aquella frecuencia y actualmente,
se evalúa todos los años a 4° Básico y se alternan 8° Básico y 2° Medio. Desde el año 2010
se incorpora la evaluación en 3° Medio del subsector Inglés (sitio web de SIMCE, 2011).

SIMCE evalúa en torno a 250.000 alumnos repartidos en más de 2.000


establecimientos educacionales, lo que corresponde a más del 95% de la matrícula de estos
cursos en básica y 93% en educación media. Todos los alumnos deben rendir esta prueba,
excluyéndose escuelas especiales, escuelas cárceles y escuelas hospitalarias (Ibáñez, Romo
y Fraser, 2010).
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En cuanto a aspectos formales, SIMCE es una prueba censal y que requieren la


participación 12.000 personas encargadas de evaluar en forma simultánea a más de 500.000
alumnos y alumnas en todo el país. Los alumnos responden las pruebas en una o dos
mañanas, dependiendo del curso evaluado. En total, el operativo de evaluación dura entre
uno y dos días por curso. Las pruebas se toman al final del año escolar (Mineduc 2009).
Para asegurar la validez de los resultados, es necesario que las pruebas se rindan bajo las
mismas condiciones en todos los establecimientos educacionales del país. Todos los
alumnos tienen 90 minutos para responder. Para asegurar la estandarización de la
aplicación, el SIMCE contrata personal externo a las escuelas, los que son entrenados para
cumplir con el rol de supervisores y examinadores.

Departamentos Provinciales de Educación (DEPROVs) y universidades están a


cargo de todo el proceso de aplicación de las pruebas. Estas instituciones son responsables
de seleccionar y capacitar a los examinadores, de acuerdo a lineamientos entregados por el
SIMCE. También son responsables de velar por la seguridad y confidencialidad de todo el
material (sitio web de SIMCE, 2011).

Las pruebas SIMCE consideran aquellos conocimientos y aprendizajes susceptibles


de ser evaluados a través de una prueba de papel y lápiz (sitio web de SIMCE, 2011).

El total de preguntas incluidas en cada subsector varía según el nivel y el número de


formas o cuadernillos de prueba, que poseen alrededor de 34 preguntas en 4° Básico y
alrededor de 42 en 8° Básico. Las preguntas son de selección múltiple (de alternativas) y de
desarrollo (de respuesta abierta). Las preguntas de selección múltiple se corrigen en forma
electrónica, mientras que las preguntas abiertas requieren de equipos de correctores que
revisan las respuestas de los estudiantes. El proceso de corrección se encuentra a cargo de
universidades que trabajan bajo la estricta supervisión del SIMCE, (sitio web de SIMCE,
2011).
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1.4 ¿Qué mide el SIMCE? ¿Para qué ha servido el SIMCE?

El SIMCE es un sistema de medición que durante muchos años ha intentado dar


cuenta de que es un método que sirve para evaluar la calidad de la educación. Autores se
han encargado de investigar sobre la validez que tiene el SIMCE como sistema de
evaluación (Cisternas, Larrañaga y Maldonado, 2004) indican que este concepto se aleja de
su significado, ya que son pocas las preguntas que evalúan fidedignamente la calidad de la
educación otorgada por los Establecimientos Educacionales.

Por ende, los resultados del SIMCE no pueden interpretarse como una medida de
logros educativos, puesto que la prueba no informa respecto del grado de aprendizaje de los
contenidos pedagógicos de un determinado nivel de enseñanza.

Respecto a los objetivos del SIMCE como sistema de evaluación, dentro de sus
propósitos está “Contribuir al mejoramiento de la calidad y equidad de la educación,
informando sobre el desempeño de alumnos y alumnas en distintas disciplinas y sobre el
contexto escolar y familiar en el que aprenden”, (Mineduc, 2009)

En función de esta información y a raíz de la literatura anteriormente abordada, los


objetivos que tiene el SIMCE como sistema de evaluación de la calidad de la educación no
se ven reflejados respecto a la interpretación que se le da a los puntajes obtenidos. Ya que,
el SIMCE, se aleja de lo que realmente busca evaluar, debido a que el contenido que posee
presenta mayoritariamente preguntas relacionadas con las habilidades que no abordan la
medición de un buen nivel de aprendizaje.

“A su vez, se advierte que la técnica de construcción de la prueba la hace perder


validez de contenido, al bajar demasiado el nivel de dificultad. El análisis del contenido de
las pruebas revela que, en promedio, su complejidad corresponde a dos y tres grados
menores que el pulsado por los alumnos” (Eyzaguirre y Fontaine Loreto, 1999)
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A raíz de esto se puede señalar que la deficiencia de los puntajes obtenidos en el


SIMCE, va mas allá de una correcta entrega de los conocimientos básicos y esenciales que
debiera saber un niño en su determinado nivel escolar. Si bien esta prueba está pensada para
dos años promedio más bajos en relación al nivel en el que se encuentra el niño, la
obtención de bajos resultados, da cuenta de que se evidencian factores relevantes que
inciden en el desarrollo del aprendizaje que cada niño tiene individualmente. Siendo estos
factores, poco considerados al momento de realizar pruebas estandarizadas.

“Así, los resultados del SIMCE no pueden interpretarse como una medida de logros
educativos, puesto que la prueba no informa respecto del grado de aprendizaje de los
contenidos pedagógicos de un determinado nivel de enseñanza. El puntaje promedio del
SIMCE refleja el nivel de conocimientos del estudiante promedio, cualquiera que este sea.
Se sigue que un “buen” puntaje SIMCE no es garantía de un “buen” nivel de calidad de la
enseñanza”. (Larrañaga, 2007)

En relación con lo anterior, es necesario investigar cuales son los factores que
influyen en los resultados que perjudican el objetivo central al que se dirige el SIMCE, ya
que se produce una inconsistencia entre lo que dice y práctica.

1.5 Resultados
1.6 Brecha existente por dependencia
1.7 Información a padres o apoderados