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1.

- Pon al menos tres ejemplos de cada uno de los tipos de textos que hemos estudiado, ya sean
orales o escritos.

Ejemplos de textos narrativos:

 Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra


 La Odisea de Homero
 El viejo y el mar

Ejemplos de textos descriptivos:

 Hyundai Accent 2014 - 122000 km. Excelente estado, embrague nuevo, amortiguadores
nuevos, batería Bosch nueva, cambios de aceite de motor y caja con ARAL, ABC …
 REPUBLICA DEL SALVADOR RENTO SUIT MODERNA TOTALMENTE AMOBLADA
 1 dormitorio, sala, comedor, cocina equipada con secadora y refrigeradora, guardianía
24horas, ascensor, 1 parqueadero, 1 bodega.
 Descripción de la película 3 metros sobre el cielo. Tres metros sobre el cielo es una película
española dirigida por Fernando González Molina y protagonizada por Mario Casas y María
Valverde. Es un drama romántico...

Ejemplos de textos expositivos:

 Discurso de Jaime Roldós Aguilera en el Estadio Olímpico Atahualpa.


 La OMS emitió la lista de las bacterias más peligrosas del mundo.
 Lenín Moreno da informe a la Nación por sus dos años de gobierno

Ejemplos de textos argumentativos:

 Dos deslizamientos de tierra afectan la vía Alóag - Santo Domingo en los kilómetros 28 y 54

 La NASA captó el momento en que un agujero negro destruyó una estrella del tamaño del
Sol

 Adolescente murió luego de que su celular explotara mientras dormía

2.- Di a qué tipo pertenecen los siguientes textos y haz una tabla comparativa, ejemplificando, de
las características de estos:

Texto A.-

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a
abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el
dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el
mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba
hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo
hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda
acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria
retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó
casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo
rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto
respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba
el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los
héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue
testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora
llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella
la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias
de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se
entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las
páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta
esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo,
dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido
olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo
minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano
acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la
cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un
instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los
setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los
perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los
tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras
de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos
puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el
puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la
cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

Texto B.-

El corazón es el órgano principal del sistema circulatorio. Su función es propulsar la sangre a todo
el cuerpo. Situado en el mediastino, está constituido por cuatro cavidades —dos aurículas en la
región superior y dos ventrículos en la inferior—, las arterias aorta y pulmonar, las venas cavas
inferior y superior, las válvulas bicúspide, tricúspide, aórtica y pulmonar, y tres capas protectoras:
el pericardio, el miocardio y el endocardio.

Un grueso tabique que separa las zonas derecha e izquierda impide que la sangre pase
directamente de un lado al otro. Para arribar al lugar del que partió, el flujo sanguíneo debe
recorrer el circuito general y el circuito pulmonar. En el general, la sangre, rica en oxígeno, es
enviada desde el ventrículo izquierdo hacia la arteria aorta y desde allí es transportada a todo el
cuerpo por otras arterias y capilares. Vuelve por las venas cavas con abundancia de desechos hasta
la auricula derecha. En cambio, en el circuito pulmonar, la sangre, cargada de impurezas y dióxido
de carbono, es conducida desde el ventrículo izquierdo a las arterias pulmonares por las que llega
a los pulmones, es oxigenada por esos órganos y emprende su retorno hasta la aurícula izquierda.
Al impulsar la corriente sanguínea se contrae, y cuando la recibe, se dilata. Estos movimientos son
la sístole y la diástole y su conjunto es denominado ciclo cardíaco o latido. En él son fundamentales
los movimientos de las válvulas cardiacas para permitir o impedir el paso de la sangre. En
condiciones normales, la frecuencia cardíaca de los seres humanos varía entre sesenta y siete y
setenta y cuatro latidos por minuto. Los latidos pueden percibirse al colocar la mano en la zona
izquierda del pecho, o al presionar levemente otros sectores como la yema de los dedos o la sien.

TEXTO A TEXTO B
NARRATIVA EXPOSITIVO.
Intención Comunicativa Relata hechos que suceden al Explica de forma objetiva el
personaje. funcionamiento del órgano.
Responde a la pregunta ¿Qué pasa? ¿A quién? ¿Qué es? ¿Por qué es así?

Modelo Novela utiliza verbos de acción Artículo que explica el


funcionamiento del órgano
respiratorio, usa un lenguaje
claro y directo.

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