Está en la página 1de 8

Coordinación Distrital

OCTUBRE MES DE LA BIBLIA

DEVOCIONALES PARA NIÑOS

TIEMPO DE CRECER POR LA PALABRA


2019
Coordinación Distrital

SÍMBOLOS DE LA PALABRA
DÍA 1

LA PALABRA DE DIOS COMO LÁMPARA

Era la primera vez que Edit iría sola al colegio. Su mamá se había encargado de enseñarle bien el
camino a la escuela y de mostrarle los cuidados que debía tener en toda la ruta.

Los padres de Edit la despidieron en la puerta algo inquietos; ¡su pequeña lo haría sola por
primera vez en cambio Edit salió de su casa animada porque se sentía grande, ya no era solo la
nena de papá.

Para esa época del año las mañanas eran algo oscuras y el sol tardaba en mostrar su primer rayito
y para cuando Edit tuvo que atravesar el sendero del parque que estaba justo antes de llegar a su
escuela, sintió miedo. Los árboles tan frondosos que adornaban el sendero no dejaban pasar la
poca luz que perezosamente se asomaba en el horizonte.

Edit, hasta ese momento tan segura, dudó para entrar al camino, sin embargo, recordó que su
madre había guardado en su mochila todo lo necesario para que pudiera llegar hasta su escuela.

Buscó por toda la mochila hasta que en un bolsillo encontró una linterna. De inmediato la
encendió y una potente luz blanca iluminó completamente su ruta.

Tranquila y segura, Edit continuo por aquel caminito y llegó a su escuela para iniciar las actividades
de ese día.

Así como la fuerte luz que emitió esa linterna e iluminó el camino y tranquilizó a Edith para
continuar, de igual manera la palabra de Dios es la lámpara que nos guía por el camino de la vida
(Salmos 119:105) y es esa luz encendida que deja ver nuestras acciones y de esta manera, nos
corrige, disciplina y enseña cómo debemos vivir (Proverbios 6:23 TLA).
Coordinación Distrital

Así también como Edit tenía en su mochila herramientas para poder enfrentar las situaciones que
se presentaran en su camino a la escuela; de igual manera es importante leer la Biblia porque en
ella encontramos las herramientas que nos ayudaran a seguir la ruta de la salvación sin miedo a
perdernos. También es importante atender las instrucciones que hemos recibido de nuestros
padres, maestros y pastores.
Coordinación Distrital

SÍMBOLOS DE LA PALABRA
DÍA 2

LA PALABRA DE DIOS COMO LÁMPARA II

Aquella tarde, cuando Edit regreso de su escuela, le contó a sus padres que mientras hacía el
recorrido por el sendero recordó lo que ellos le enseñaron sobre lo importante que es tener una
luz que nos guíe en la vida (Salmos 97:11).

Pues así como la luz de la linterna alejó de ella el miedo y le dio tranquilidad, recordó que lo
mismo pasaba al oír y recordar la Palabra de Dios; sentimos seguridad, los temores se van y todo
se siente lleno de paz y tranquilidad (Salmos 27:1).

Mientras Edit caminaba rumbo a su escuela no solo uso la lámpara física que llevaba en su
mochila, también llevaba con ella una lámpara muy importante: sus ojos.

La palabra de Dios nos enseña que la lámpara del cuerpo es el ojo, y un ojo bueno o sano hará que
haya luz en nuestro interior; por eso, esa lámpara debe estar en perfectas condiciones para que
pueda cumplir bien su función. Además, El señor Jesús nos habló diciendo que todo aquel que lo
sigue no estará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 1:4-5).

Qué maravilloso es saber que Jesús está presente en todas las circunstancias de nuestra vida
alumbrando nuestro camino y guiándonos a toda verdad por medio de su Palabra (Juan 14:6).
Coordinación Distrital

SÍMBOLOS DE LA PALABRA

DÍA 3

LA PALABRA DE DIOS COMO MIEL

Lucas era un niño muy disciplinado con sus estudios, y había tenido una semana muy dura en el
colegio. Por fin llego el día de descanso y su mamá quiso consentirlo preparándole unos ricos
panqueques para desayunar, así que emocionada llamo a su pequeño:

-¡Lucas, ven por favor!–

-Sí mami, voy en seguida- respondió el niño.

Cuando Lucas se acercó al comedor vio que su mamá le había servido unos panqueques, la verdad
no le parecieron nada apetitosos. Su madre, que le observaba, le acercó un pequeño frasco y le
dijo:

-Toma hijo, agrégale esto y verás lo que pasa-.

Lucas, a regañadientes agregó solo un poco, pues no estaba muy seguro si funcionaría. Pero, ¡Oh
sorpresa!

-¡Mmm, qué delicia! ¡Qué ricos están! - Exclamó Lucas, y le agregó mucho más.

-Veo que te gustó la miel-, dijo su mamá.

-Sí mami. Es dulce, suave, huele delicioso y se siente muy bien en mi boca-. Le contestó Lucas muy
emocionado.
Coordinación Distrital

Antes de probar la miel, Lucas no conocía su sabor. No sabía si funcionaría. Fue hasta que la probó,
que todo cambió.

Así es la palabra de Dios en la vida del hombre, sino la pruebas, no podrás gustar el rico sabor que
tiene, la dulzura de los dichos que están escritas en ella, la suavidad de sus consejos, y lo bien que
se siente en el alma (Salmos 119:103; Proverbios 24:13).
Coordinación Distrital

SÍMBOLOS DE LA PALABRA

DÍA 4

LA PALABRA DE DIOS COMO MARTILLO

Una mañana Lucas se despertó muy emocionado porque iría a visitar a su abuelo. Estaba muy
ansioso porque en cada visita siempre hacían algún proyecto juntos.

Al llegar a casa de su abuelo encontró que el anciano lo esperaba con muchas herramientas para
armar una mesa de madera. Todo estaba dispuesto para empezar la tarea, los clavos, el serrucho,
el cincel, la madera… pero pronto se dieron cuenta que les faltaba una herramienta. Sin ella era
imposible armar la mesa: el martillo; pero el anciano no recordaba donde lo había dejado.

-Abuelito, debe estar en tu vieja caja de herramientas. Allí debe estar el martillo que necesitas-.
Dijo el niño.

-Sí Lucas, ayúdame a buscarlo-. Le respondió el abuelo.

Al abrir la caja de herramientas, Lucas exclamó:

- ¡woow! Abuelito, abuelito, mira, aquí está-.

Por fin, niño y abuelo empezaron a trabajar en el nuevo proyecto. Sin embargo una inquietud
asaltó a Lucas:

-Abuelito, ¿por qué es tan importante el martillo para este trabajo?

-Lucas, este martillo es importante porque es la herramienta indicada para armar la mesa.
Coordinación Distrital

El abuelo se detuvo un momento y miró fijamente a su nieto:

- Lucas, ¿sabes? la palabra de Dios es como este martillo; una herramienta fundamental para
armar la vida de muchas personas que andan descompuestas. Es por eso que la Biblia dice:
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos
51:10).

La palabra de Dios arma y estructura nuestro corazón, dándole la forma que necesitamos, así
como este martillo ayuda a armar y dar forma a esta mesa. Por eso, debes creer en su
Palabra y permitir que ella haga de ti una mejor persona.

Lucas se quedó en silencio mientras meditaba en las palabras de su abuelo. Durante algunos
minutos se dedicó a observar cómo su abuelo usaba el martillo para poco a poco darle forma
a unos trozos de madera.

Si cada uno de nosotros dejamos que la Palabra de Dios forme nuestra vida, aunque a veces
nos duela, de algunos golpes a nuestra conducta, de seguro seremos instrumentos útiles para
toda buena obra. Descubre en la Biblia el martillo que puede romper hasta la piedra más
dura y cambiar la vida de una persona.